domingo, abril 22, 2012

Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile: Dos directores, dos orquestas y el futuro de centenares de niños músicos


José Luis Domínguez

El Mercurio

José Luis Domínguez y Felipe Hidalgo conducen la Sinfónica Nacional Juvenil y la Estudiantil Metropolitana, respectivamente. Es decir, a los mejores jóvenes instrumentistas del país. Aquí evalúan el progreso y los mayores desafíos de estos niños, y revelan el lado más humano de un proyecto que puede cambiar la sociedad.  

Romina de la Sotta Donoso

"La entrega de la Juvenil es incomparable"
Antes de convertirse en titular de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil (OSNJ) en 2005, José Luis Domínguez (1971) fue director asistente en la época de Fernando Rosas. "Su objetivo más importante era poner a la Juvenil en el lugar que merece. Antes no tenía ni temporada", recuerda. "Este año, nuestro mayor desafío es que actuaremos en mayo en el Teatro Municipal con el Ballet de Santiago, en un hueso duro de roer: 'La fierecilla domada'. Es un gran logro para los jóvenes".

La OSNJ ha actuado en escenarios como el Teatro del Lago de Frutillar y la Quinta Vergara, con más de 13 mil asistentes; y algunos de sus instrumentistas ya actúan como extras de la Filarmónica.

Además, la orquesta tiene una temporada anual en el Teatro Escuela de Carabineros, siempre a las 19:30 horas y gratis. En su primer concierto, este miércoles, interpretarán valses de Strauss y Tchaikovsky, más oberturas de óperas de Rossini. Repertorio que retomarán en agosto, en una gala lírica donde acompañarán a solistas vocales en selecciones de Donizetti, Puccini y Verdi.

También hay novedades programáticas. En julio ofrecerán la Sinfonía N° 8 de Dvorak y la Petite Suite de Debussy; y en septiembre, obras de Moncayo, Ginastera y Beethoven, además de Saint-Saens. "Por primera vez abordaremos repertorio francés. Ya es el momento de empezar con este idioma orquestal, que es nuevo para los jóvenes. En el Concierto para cello de Saint-Sans será solista Nicolás Benavides, quien se ha ganado esta oportunidad", asegura Domínguez.

En noviembre, en tanto, presentarán la Sinfonía N° 1, "Titán" de Mahler. "Los jóvenes ya pueden hacer una interpretación trascendente, después de haber hecho la Quinta de Mahler, el año pasado. Mientras más difícil la obra, más se entusiasman ellos", dice Domínguez, y revela la mayor dificultad que enfrenta en su trabajo: "La gran mayoría de los jóvenes chilenos tiene un problema de formación musical bastante serio, es una carencia que viene desde el colegio. Nuestros músicos, que tienen entre 18 y 24 años, nunca habían tenido ramos teóricos".

Sin embargo, dice que vale la pena: "La entrega de esta orquesta es incomparable, y algunos casos individuales son fantásticos, los ves crecer y sobrepasar los niveles nacionales, y sabes que los has ayudado en el proceso. Lo otro gratificante es enseñarles la importancia de la disciplina. Se demoran, pero cuando lo entienden pasa algo casi místico, como de Kung Fu".

EN INTERNET
www.orquestajuvenilchile.com

"Estos chicos se transforman en pequeños líderes"
Felipe Hidalgo (1972) asumió en 2004 como director titular de la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana (OSEM). "Ha sido un aprendizaje continuo. Empezamos con arreglos para orquestas juveniles y luego nos fuimos ampliando, hasta llegar a 'Los Preludios' de Liszt y el poema sinfónico 'El Moldava', de Smetana", cuenta, y anuncia que "este año tocaremos por primera vez una sinfonía". En octubre, en el Teatro Escuela de Carabineros, presentarán la Sinfonía N°9, "Desde el Nuevo Mundo", de Dvorak.

Los niños de la OSEM, de entre 14 y 18 años de edad, ya están trabajando en eso. "En Europa los chicos de esta misma edad tocan un repertorio más difícil, pero nuestra realidad educativa es muy distinta. Debemos tener nuestras propias metas", asegura Hidalgo, y explica por qué en junio ofrecerán un programa dedicado a Tchaikovsky: "La música románica resulta mucho más cercana a la experiencia musical, las emociones y la técnica que manejan los chicos".

El diciembre abordarán "El mar de Trempulcahue", de Berchenko, y "Danza Fantástica", de Soro, más "Adiós Nonino", de Piazzolla. "La combinación de cosas clásicas y populares le gusta mucho al público y explica las 13 mil personas que hemos contado en la Quinta Vergara", confidencia el director, y cuenta con orgullo que "estos chicos son escolares, y desde hace cuatro años la Fundación Beethoven nos invita a los Conciertos de Verano, donde sólo hay orquestas profesionales".

Además, aclara que la mayor dificultad que enfrenta es la continuidad. "Reunir a los chicos para ensayar es una ecuación compleja, entre sus responsabilidades escolares y las distancias, que muchas veces son largas, porque varios son de lugares como Peñaflor o Curacaví". Para Hidalgo, son fundamentales los subsidios de transporte y alimentación: "Antes, cuando los niños andaban de capa caída, era porque ni siquiera habían tomado desayuno".

Lo más gratificante -dice- es que "estos chicos se transforman en pequeños líderes. La mayoría de ellos vive en poblaciones y sectores rurales, y conviven con ocho o doce personas en su casa. Pero cuando empiezan a tocar, sus estudios toman otro sentido y sus vidas cambian".

El mejor ejemplo lo conoció en una orquesta que se está creando en el Sename de San Bernardo. "Uno de los chiquillos que tenían la peor conducta se transformó en un 100%, y ahora azuza a los demás a estudiar y a que se aparten de los líos".

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