lunes, abril 30, 2012

Falleció Eduardo Guzmán, fundador del grupo folclórico “Quelentaro”

Radio Bío Bío


La madrugada de este lunes, específicamente a las 04:30 horas, falleció en el Hospital Clínico de la Universidad Católica Eduardo Guzmán, fundador del grupo folclórico “Quelentaro”.

Tras su muerte, familiares del músico informaron a La Radio que se respetará su voluntad, por lo que no realizarán una ceremonia ni lo despedirán con flores o coronas.

Según su viuda él quería irse de aquí tranquilo “sin parafernalia”, de modo que sus cercanos le darán el último adiós de forma íntima.

Al respecto, se indicó que quienes quieran honrarlo sólo podrán regalar un árbol que será plantado en su parcela.

Cabe destacar, finalmente, que el estado de salud de Guzmán se agravó tras sufrir un accidente vascular cerebral; situación por la que fue internado en el citado hospital el pasado 22 de abril.

En busca de la rockera chilena


El Mercurio

"Mira, niñita", del investigador Fabio Salas, es un ensayo que recorre los tiempos de la música local, escudriña en la creación y revela la experiencia de las escasísimas mujeres que se acercaron al rock. ¿La primera de ellas? Violeta Parra. "Pero como la matriarca, cuyo discurso atemporal explotó 40 años después, la primera rockera propiamente tal es Denise", dice el autor.  

IÑIGO DÍAZ
"Las minitas que tocan rock" fue una expresión común en los círculos musicales durante los años 90. No se trataba del halago a un tipo de atractivo escénico o de la impresionante actitud que tenían las mujeres armadas con una guitarra eléctrica. "Era una ironía, una forma muy peyorativa de referirse a las rockeras en un ambiente dominado por hombres. Sara Ugarte (integrante del grupo femenino Venus) la dio a conocer en una entrevista de esos tiempos", apunta el investigador y melómano Fabio Salas (1961).
El musicólogo Juan Pablo González describe a Salas como un legítimo ejemplar del scholar-fan , el académico fanático o el aficionado que utiliza metodologías para desarrollar sus teorías. En los años 80, esta modalidad dio origen a un nuevo campo de estudio, que combinaba musicología con aspectos sociológicos y con la experiencia testimonial respecto de un fenómeno. No es sólo un adjetivo.

Salas, actual profesor de la Universidad Alberto Hurtado, acaba de presentar su décima investigación en torno a la música. "Mira, niñita. Creación y experiencia de rockeras chilenas" se une a otros ensayos, monografías y análisis de su autoría, como "El grito del amor" (Ediciones Documenta, 1987), la primera tesis universitaria acerca de rock de la que se tenga registro; "El rock. Su historia, autores y estilos" (Editorial Universidad de Santiago, 2000), texto que se utiliza en colegios y universidades, entre otros.

"Los estudios de música popular y del rock hace ya bastante tiempo que son parte de lo académico, dado que llegan a muchos saberes y disciplinas. Lo interesante es que se introducen en áreas como juventud, ciudadanía, y en este caso, de género. El rock chileno ya es marginalidad dentro del rock propiamente tal. Y el rock femenino es aún más marginal dentro del rock chileno", señala Juan Pablo González, director del Instituto de Música de la Universidad Alberto Hurtado, que editó "Mira, niñita...".

"Mira, niñita..." está dividido en tres capítulos. El inicial, "Crónica", dio el impulso al trabajo en su totalidad, dado que ese texto fue ganador del Tercer Concurso de Ensayos en Humanidades Contemporáneas, organizado en 2008 por Artes y Letras de "El Mercurio", la Universidad Diego Portales y el Goethe Institut. La segunda parte es "Tetimonios", donde Salas revela extensas conversaciones con cuatro rockeras de épocas sucesivas -Denise, Sol Domínguez, Arlette Jequier y Claudia "Flor" Sepúlveda, del grupo Sónica-; y la tercera, "Semblanza", presenta un recuento de rockeras no chilenas: desde la cantante de jazz Billie Holiday como antecedente, y la británica Marianne Faithfull, conocida por su romance con tres de cinco Rolling Stones, hasta la brasileña Rita Lee y la desconocida argentina Gabriela.

La multiplicación femenina
"No soy un experto en temas de género, aunque creo que en los últimos quince años gran parte de las propuestas musicales más interesantes vienen de las mujeres. No exclusivamente rockeras", dice Salas. "Francesca Ancarola y Magdalena Matthey rescatan un gesto musical que las acerca al rock, y las solistas más nuevas, Anita Tijoux, Francisca Valenzuela, Javiera Mena, Pascuala Ilabaca o Sabina Odone, no muestran una posición militante feminista, sino que hablan desde una autoconciencia femenina. Eso me parece mucho más valioso. Hoy día no veo una contraparte masculina de la estatura de Camila Moreno", advierte.

En su análisis, Salas desmenuza los tiempos para encontrar nombres. Durante la Nueva Ola no será Cecilia la gran rockera chilena, sino Marisa. "Cecilia tenía la actitud, pero carecía de la raíz blusera. El productor disquero Rubén Nouzeilles la quería acercar a Rita Pavone. En cambio Marisa partió tocando la batería en un grupo de rock and roll en San Antonio. Luego se cortó el pelo para marcar su posición rockera y más tarde interpretó una balada pop. Ella quería alejarse de niñas románticas como Gloria Benavides y Verónica Hurtado", dice.

En los 80, en el grupo de rock y folk Sol y Medianoche, se consolida Sol Domínguez, sucesora de Denise, y aparecen Catalina Telias (en la Banda del Gnomo) y Arlette Jequier (en Fulano), "ambas muy distintas", define Salas, "además de unas jóvenes Javiera Parra y María José Levine". A partir de allí se empieza a diversificar la presencia de la mujer en el rock, que ya no será sólo una cantante o una corista. "En los años 90 puede ser instrumentista, compositora o incluso performadora, como Levine", dice.

Pero según él, casi todas las figuras promisorias -Ema Pinto (de Ludwig Band), Evelyn Fuentes (de Christianes) o Cathy Lean (de Malcorazón)-, "no pudieron capitalizar su talento, porque los sellos transnacionales redujeron sus catálogos en Chile ante el escaso retorno económico. Es lo que yo he visto e investigado desde mi posición de varón. Este libro pretende abrir la discusión y en ningún caso dar la última palabra".

-¿Lo dedicaste a alguna rockera en particular?
Dice "A las rockeras de hoy, porque las de ayer nunca estuvieron o no supieron estar". En 1975 yo tenía catorce años. No había mujeres a las que les interesara el rock como música. No se veían ni en conciertos, ni en disquerías. Las que estaban, iban en busca de un pololo. Eso ocurrió hasta que entré a la universidad. Después vino "Alturas de Macchu Picchu" y todo cambió.


 Genealogía de mujeres

La influencia de Violeta Parra
La película "Violeta se fue a los cielos" de Andrés Wood fue capaz de multiplicar el nombre y la figura de Violeta Parra entre un público que probablemente sólo podría memorizar la primera estrofa de "Gracias a la vida". Parte de la campaña publicitaria del filme se encargó de representarla como "la primera rockera chilena". Salas agudiza más el concepto: "Su discurso es tan atemporal que fue recogido 40 años después. Hay una asimilación entre la Violeta mujer y las rockeras mujeres. Todas las chicas que sepan leer entre líneas la entenderán".

La desfachatez de Denise
Nunca nadie se había atrevido a fotografiarse sin ropas para una sesión publicitaria de música. Menos para imprimir esa imagen en la portada de un disco. La cubierta de "Aguaturbia" (1970) generó gran polémica, tanto social como al interior de la familia de la cantante del grupo. Pero Denise ya venía formateada como rockera desde la fábrica: "Yo no usé sostén en toda la década del 70", diría.

El empuje de Sol Domínguez




Se le reconocerá como la jovencita que cantaba descalza, tocaba un kultrún y lucía magníficas joyas de orfebrería mapuche: el cintillo trarilonco y la pechera trapelacucha. Así apareció en vivo desde 1982 al frente del grupo de rock Sol y Medianoche. "Ella cantó primero en el grupo En Busca del Tiempo Perdido y luego en Los Monstruos. Tuvo que abrirse paso entre hombres y muchas veces se sintió ninguneada", dice Salas. En 2010 lanzó su primer disco solista, "Raíces".











El instrumento de Arlette Jequier
Cantantes de las décadas de 1990, 2000 y 2010 que han sido formadas académicamente ya la reconocen como referencia ineludible. Arlette Jequier fue la primera chilena en dar a la voz un carácter ciento por ciento instrumental. "Estaba más interesada en Thelonious Monk y John Coltrane, que en las cantantes del jazz", comentaba Jequier. "Su trabajo en canciones como 'Suite Recoleta' (1987), 'Perro chico malo' (1989), 'Morbosadoquista' (1993) y 'Godzilla' (1997) es impresionante", ha dicho Cristián Crisosto, su compañero en el grupo Fulano.

Festival Maquinaria 2012 se traslada a Las Vizcachas




La Tercera

La tercera edición del evento, que se realizará el 10 y 11 de noviembre, dejará el Club Hípico y suma planes de expansión regional.

por C.V. / A.D.R.


La posibilidad de disfrutar de dos días de música en vivo, sin tener que entrar y salir del recinto y pernoctando en el lugar, tal como en muchos festivales de música del primer mundo. Esa es una de las novedades que ofrecerá la tercera edición del Festival Maquinaria, que este año dejará el Club Hípico -lugar que albergó las dos versiones anteriores- y se realizará, en cambio, en el club de campo Las Vizcachas, como parte de un reciente acuerdo por 10 años entre la productora Transistor -firma a cargo de la cita rockera- y los dueños del recinto privado, ubicado en los límites de la comuna de Puente Alto.

La falta de comodidades básicas, además de dificultades en los accesos y en el sonido de los shows, fueron algunos de los problemas que se vivieron en las dos primeras versiones del evento, y que motivaron a los productores a abandonar el recinto ecuestre y cambiar la locación del festival, que se llevará a cabo el próximo 10 y 11 de noviembre. “Estamos conscientes de las críticas que hubo el año pasado por el Club Hípico, y en un plan de mejorar las cosas, estábamos desde hace tiempo buscando un lugar más apropiado”, detalla Leonardo Valeria, director de Transistor.

Las cerca de 90 hectáreas de extensión que ofrece Las Vizcachas, además de grandes áreas verdes, zonas de camping y una laguna artificial, terminaron por convencer a los organizadores de efectuar el traslado hacia el recinto privado, famoso por su autocine y su autódromo, que en los años 70 y 80 albergó las competencias de la Fórmula Cuatro.

“En el Club Hípico, el sonido estaba condicionado por el tema de los caballos, y se tenía que poner contra el viento. Acá lo vamos a manejar a otro nivel”, agrega Valeria, que para este año espera un 20% más de público en el evento, que en noviembre pasado totalizó cerca de 90 mil asistentes.

Además de la opción de alojamiento en el lugar, otra de las innovaciones que se proyectan para el festival de este año es la inclusión de un tercer escenario, el cual estaría destinado exclusivamente a bandas locales. Esto, “para darles jerarquía a los grupos chilenos y que no estén tocando tan temprano necesariamente”, explica el productor.

Expansión

Si bien en 2010 la productora Transistor compró la franquicia al evento brasileño del mismo nombre, hoy se manejan de manera independiente. Ahora, la firma local tiene planes de expandir la marca Maquinaria a otros lugares de la región, los que se definirán en las próximas semanas. “Queremos darle un carácter más global al festival, a nivel sudamericano”, dice Valeria, quien asegura que “al menos dos capitales más” tendrán su versión del evento.

Y aunque aún no hay anuncio oficial de parte de la productora, uno de los nombres que podría repetirse en el cartel es Mike Patton, quien ya vino el año pasado junto a Faith No More, y que esta vez podría regresar con uno de sus proyectos musicales paralelos.

Crean fundación para restaurar órganos de tubo en Chile


El Mercurio

La parroquia de El Sagrario será la primera beneficiada con esta iniciativa, ya que en junio comenzará la restauración de su órgano.  

Gustavo Villavicencio

A principios de marzo, la gestora cultural María Angélica Purcell creó la Fundación "Música, historia y patrimonio", cuyo principal objetivo es la restauración de los órganos de tubo existentes en nuestro país. El primer desafío que asumirá esta nueva entidad será la reparación del órgano de tubo de la parroquia El Sagrario -ubicada al costado de la Catedral-, que estará a cargo del constructor de órganos Carlos Valdebenito y tendrá un costo aproximado de $33 millones. Los trabajos, que se iniciarán en el mes de junio, se prolongarán aproximadamente por seis meses.

Actualmente, el órgano de El Sagrario se encuentra "completamente mudo y presenta varios problemas en su mecánica, que implicarán un desarme completo del instrumento. Se tendrá que restaurar toda la tubería y fabricar tubos nuevos. También habrá que restaurar todo el sistema de viento, lo que incluye fuelles y ductos de aire", explica Valdebenito. "Del mismo modo -agrega- se deberá proceder con la 'secreta' (cámara de viento), que deberá ser completamente desarmada para eliminar los traspasos de aires y cambiar algunas maderas que presentan rastros de polillas. Además, habrá que restaurar el mueble, que fue pintado con brocha tiempo atrás", comenta .

El órgano de El Sagrario se encuentra sin uso desde los años 80. No tiene placa que identifique a su constructor y el año de fabricación, pero aun así, por sus características se puede situar dentro de la primera mitad del siglo XIX. Cuenta con un teclado manual de 56 notas, un pedal de 27 teclas y un total de 463 tubos. Durante varios años fue el órgano de la Catedral de Santiago.

Según explica Purcell, "la Fundación nace por el interés de un grupo de personas de hacer realidad un plan piloto, que consistía en restaurar el órgano de El Sagrario. El proyecto inmediatamente recibió el apoyo del padre Gabriel Guarda, presidente de la Comisión de Bienes Culturales de la Iglesia, y de particulares. Así, la idea se comenzó a materializar en un proyecto que va más allá y que contempla la posibilidad de convertir el templo en un lugar donde permanentemente se pueda escuchar música sacra en el centro de Santiago".

El proyecto cuenta con el respaldo de la cátedra de órgano de la Universidad de Chile y su director, Miguel Letelier Valdés, Premio Nacional de Música. Se espera contar con los mejores alumnos para conciertos y dar fuerza al estudio de esta disciplina. Además, se sumaron el organista Jaime Carter, quien interpretará conciertos anuales en El Sagrario, y Eduardo Browne, para establecer polos de formación musical en cada parroquia en que se restaure un órgano. La idea es formar profesionales que se dediquen a cultivar este arte.
María Angélica Purcell lamenta que el organista sea el pariente pobre de la música en Chile: "En Europa y Estados Unidos es un personaje de gran importancia en cada parroquia y su trabajo es imprescindible. Por eso nos dimos cuenta de que era necesario crear una institución que se preocupara de comenzar a hacer este trabajo que no existía en Chile".

Cada proyecto será financiado con aportes públicos o privados acogidos a la Ley de Donaciones Culturales.Y después de la restauración, contemplará al menos tres conciertos al año en la parroquia, para dar a conocer a la comunidad el instrumento restaurado, que muchos fieles nunca han oído.

Entre las próximas iniciativas de la fundación se encuentra la restauración de un órgano francés del siglo XIX, firmado por John Abbey, que se encuentra en la iglesia Santo Domingo de La Serena.
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180 órganos existen hoy en Chile, según Carlos Valdebenito, quien estará a cargo de los trabajos en la parroquia El Sagrario.

40% de ese total funciona de forma precaria, agrega Valdebenito.

Beto Cuevas: "Yo no vendo religión, sí quizás un poco de filosofía"

El Mercurio


Mañana se lanza "Quiero creer", el primer single de su álbum "Transformación", donde cumple un compromiso asumido con Dios.  

JOSÉ VÁSQUEZ

BUENOS AIRES.- Adelante, su banda golpea fuerte sus instrumentos en la prueba de sonido. Atrás, los bombos de la batería rebotan como una bola de flipper dentro del box metálico donde Beto Cuevas descansa antes de salir a cantar. El ex vocalista de La Ley está conversador. Mañana lanza "Quiero creer", el primer single de su segundo disco solista "Transformación", que se lanza el 19 de junio, y la inspiración por su nuevo trabajo lo entusiasma a disparar revelaciones, como que ahora siente una gran responsabilidad frente al micrófono. Que tras salvar ileso de un inminente accidente aéreo, asumió un compromiso con Dios y que ahora usará el pedestal del micrófono para ser un líder de opinión.

"Fue 2002 para la gira del MTV Unplugged con La Ley. Volábamos de Bogotá a Panamá. Habíamos despegado hacía quince minutos y la tripulación corría de un lado a otro, nerviosa. Vi azafatas llorando y entonces habla el capitán y nos informa que el avión tenía un problema grave en el tren delantero. Era una cuestión técnica que nunca entendimos muy bien, pero debíamos regresar y prepararnos para un aterrizaje forzoso. Miré por la ventana y sólo veía montañas y campo. Una azafata pidió un voluntario para que, en caso de que sobreviviéramos abriera la puerta de emergencia. Pedro (Frugone) se ofreció de inmediato. Admiramos su valentía, pero luego él confesó que lo hizo para salir arrancando primero. En ese momento, lo único a lo que atiné fue a rezar. Hablé con el Dios que concibo, porque yo no soy religioso, soy espiritual. Le dije que si él quería que yo muriera ahí, lo aceptaba. Entonces mi nivel de ansiedad bajó en un 40%. Sentí paz. No sé si es mental, pero seguí conversando con Él. Le pedí que por favor no pasara nada, que tenía hijos y que me comprometía a usar mi tribuna para abrirle el corazón a la gente. Ayudarlos a despertar, cantando cosas que nos unan. Nunca he sido ácido, pero siento la responsabilidad de ser un cantante, un líder de opinión... El avión aterrizó perfectamente junto con mi compromiso. Ahora tengo un propósito".

-¿Por eso compuso "Amor y actitud", una canción sobre las marchas estudiantiles?
"Sí, me gusta que sea un movimiento civil, pero también me dan ganas de decir: 'Tranquilos, tengan paciencia, que los cambios no son de la noche a la mañana. No dejen que esto se politice. Háganlo de manera pacífica, ahí está la clave'".

-¿Se vive distinto luego de una experiencia así?
"Siento que tengo un ángel guardián. Me he salvado de accidentes cruzando la calle. Pasa que veo una cosita en el suelo, me detengo para recogerla y de repente 'woooooow', pasa un camión frente a mis narices. Me ha pasado varias veces".

-¿Se siente especial?
"No lo sé. Pero hay cosas que no tienen mucha explicación. Compuse una canción con un vecino productor y músico, un año después del terremoto en Chile. Se llama 'Live from Japan' y mi idea salió sólo por la sonoridad del tarareo que sonaba como 'live from Japan'. Entonces salió una canción que habla sobre el 21 de diciembre de 2012, cuando todo el mundo especula que se va a acabar el mundo. Tuve imágenes de explosiones que luego cuando sucedió lo del terremoto en Japón, coincidían con lo que había imaginado".

-¿Después de todo esto, cómo suena "Transformación"?
"Es bailable, pero bajo mi concepción de la música dance. Había gente que me decía que ojalá fuera un disco de house, pero yo les dije: 'Flaco, no soy un DJ'. Es diferente a 'Miedo escénico', uno baterías acústicas con baterías sintéticas, teclados mezclados con guitarras, lo que produce un balance más grueso".

-En 'Miedo escénico', recién se había separado, ¿eso influyó mucho en la composición?
"Fue raro, porque siempre estuve en pareja y me separé de la Estela (Mora) y de La Ley. Llegaba a mi casa y estaba solo. Ha pasado el tiempo y estoy en muy buena onda con ella. Somos una familia, tenemos hijos preciosos. Tengo mucha paz interna con lo que hago y eso se refleja de alguna forma. Las letras son más luminosas. Mi sentido con este disco es tratar de abrirle el corazón a la gente, aunque parezca evangelizador. Pero yo no vendo religión, sí quizás un poco de filosofía".

-¿Qué espíritu tiene este disco?
"Está grabado en la casa de Frank Zappa (estudios UMRK), conozco a su familia y tiene mucho de él. Claro, no suena como Frank Zappa, pero su espíritu está ahí. Siento su presencia, él vivía en el estudio".

-No lo imaginaba cercano a su música.
"No era muy fanático, pero conozco sus discos. Una noche estábamos grabando voces y Jay Lee (Jared Lee Gosselin, productor del disco) me dice: 'Para que agarres onda voy a apagar las luces'. Sólo quedó algo tenue que iluminaba el atril con las letras. En el vidrio se iluminó una sombra, entonces sentí fuerte la presencia de él o de alguien, sentí miedo. Creo que eso le aportó algo mágico a la producción. No cualquiera puede llegar ahí. Es un estudio subterráneo, que está debajo de la casa. Estuve dos meses trabajando ahí".

Álvaro Henríquez: "Este brote cuequero empezó con nosotros"

El Mercurio


El grupo prepara la gira de conciertos acústicos que emprenderá en mayo, y el cantante revisa en retrospectiva la importancia de haber grabado cuecas hace diecisiete años, en su disco desenchufado de 1995 para MTV.  

DAVID PONCE

Una diferencia puntual entre tocar hoy en Los Tres y haber empezado en los años 90 es que ahora Álvaro Henríquez usa un iPad para revisar las letras de las canciones en los ensayos. "Lo más divertido de todo es que sale: Descarga esta melodía para tu ringtone ", dice con una sonrisa; y no es el único signo de los tiempos: otra diferencia es la cantidad de canciones que el grupo tiene para armar su repertorio en vivo, ahora que Los Tres se disponen a emprender una nueva gira nacional.

Esta vez los conciertos serán acústicos. Con el aval de más de doce discos grabados entre su debut en 1991 y su reciente álbum "Coliumo" (2010), la banda nacida en Concepción y encabezada por Álvaro Henríquez (voz y guitarra), Ángel Parra (guitarra) y Roberto "Titae" Lindl (bajo y contrabajo) iniciará su recorrido este viernes 4 de mayo en el Teatro Caupolicán de la capital, y continuará luego con fechas en Talca, Concepción y Punta Arenas (ver recuadro).

"Hay canciones que son como íconos, muy importantes tanto para la gente como para nosotros", dice el cantante, con éxitos como "Un amor violento", "Déjate caer" o "La espada y la pared" a modo de ejemplo. "Pero hay otras también. Empezaron a salir varias que no habíamos tocado de manera acústica, y uno se vuelve a enamorar de todo eso de nuevo. Son canciones que hace mucho tiempo no hemos hecho, y que quería con locura volver a tocar", puntualiza.

La electricidad original de "Bolsa de mareo" (del disco "Fome", de 1997), canciones del álbum "La sangre en el cuerpo" (1999) y otras del reciente disco como "Cárcel, hospital y cementerio" sonarán en el concierto. "La locura o el frenesí que provoca lo eléctrico es distinto, con todo el público saltando. En el acústico ha sido emocionante reencontrarse con esas letras y con lo que estábamos viviendo en esa época. Y ahora que volvemos a escucharlas pienso que con razón la gente nos quiere y se llena cuando tocamos".
"Y también están las cuecas", agrega. Fue justo en su disco acústico "Unplugged", grabado en vivo en Miami para MTV en 1995 y publicado en 1996, que Los Tres incluyeron por primera vez composiciones del cantor Roberto Parra, autor de la obra "La Negra Ester", mentor de las cuecas choras y del jazz guachaca e inspiración principal de Henríquez, años antes de que la cueca se volviera un movimiento con fuerte arraigo entre el público joven en Chile.

"Con Los Tres, y personalmente creo que también tengo mucho que ver en eso, somos la razón por la cual muchos grupos están tocando cueca. Ni siquiera es una interpretación, así fue nomás. Este brote cuequero empezó en el 95 cuando nosotros grabamos las cuecas. Punto. Eso también es un motivo de orgullo", dice Henríquez, quien reconoce el trabajo de conjuntos cuequeros previos como Altamar y Los Afuerinos, y que desde entonces ha colaborado con una serie de exponentes de viejo cuño en la cueca y la música popular chilena, como Nano Núñez, Lalo Parra, Pepe Fuentes, María Esther Zamora y otros.

También habrá espacio para nuevas generaciones en la gira. Los conciertos de Los Tres serán abiertos por Gipsy Trío, un grupo que toca jazz manouche , al estilo del célebre guitarrista belga Django Reinhardt, y que encabeza el guitarrista Cristóbal Gómez. "Son de Talca", agrega Henríquez. "Mejor todavía: provincianos también".

 La agenda en vivo
Por cuatro ciudades del país Los Tres presentarán su repertorio desenchufado. La gira parte en Santiago, y las siguientes paradas serán el jueves 10 a las 21:30 el Teatro Regional del Maule, en Talca; el sábado 12 a las 21:00 en el Espacio Marina, en Concepción, y el sábado 2 de junio a las 21:00 en el Casino Dreams, de Punta Arenas.

Los tickets están disponibles en las boleterías de cada lugar y por medio del sistema Daleticket.cl, con valores que fluctúan entre los $10 mil y los $25 mil. Serán las primeras actuaciones del grupo en Chile tras su reciente visita a Panamá, donde tocaron en el festival al aire libre "Panamá abierto" el pasado 21 de abril.
En la agenda inmediata de Los Tres también está una actuación en Coliumo, en una fecha por definir. Es una de las localidades costeras de la Región del Biobío devastadas por el sismo de febrero de 2010, y cuyo nombre el grupo escogió como título de su último disco a la fecha. "Ahí sí que ya nos vamos para el lado más (George) Harrison, más espiritual. Si uno ya no tiene veinte años", dice el cantante, con el ejemplo de canciones evocadoras de ese disco como "Y para qué" y el single "Hoy me hice la mañana".

Helmuth Rilling, el especialista barroco que llega a Chile para ofrecer una obra clave de Bach


El Mercurio


Uno de los principales promotores de Bach dirigirá a músicos de la reconocida Academia Bach de Stuttgart, quienes interpretarán la Misa en Si Menor en Frutillar y Santiago, el 12 y el 14 de mayo. Aquí, Rilling revela sus convencimientos musicales y responde a las preguntas que le hace un panel de expertos chilenos.

Romina de la Sotta D. y Maureen Lennon Z.

Una o más voces, con acompañamiento instrumental. Así de sencilla es, en apariencia, la estructura de la cantata. Forma que fue el emblema del Barroco, y que en esos años se practicaba en todos lados. Nació como la articulación de secciones contrastantes, con apenas una voz y continuo, en Italia, a inicios del siglo XVII. Un siglo después, la cantata era toda otra cosa. Se había instalado en las iglesias luteranas en Alemania, se le habían incorporado movimientos corales -himnos que eran cantados por la congregación protestante- y ya era casi impensable no contar con una orquesta para acompañar. Con Johann Sebastian Bach (1685-1750), la cantata logra su máxima expresión. Sólo él podía haberse valido de estos corales -textos que pertenecen al servicio religioso y cuyo lenguaje es simple y su melodía, cantable- para disponerlos en una gigantesca variedad de composiciones instrumentales y vocales, haciendo trascender a la cantata.

Y precisamente las cantatas de Bach han sido uno de los principales intereses de Helmuth Rilling (Stuttgart, 1933), uno de los promotores fundamentales de la música barroca durante el último siglo. Rilling grabó todas las cantatas de Johann Sebastian Bach - las cerca de 200 que le sobrevivieron- y en el año 2000 lanzó la integral de la obra coral del genio alemán -más de mil piezas- en un total de 172 CDs. Entre los numerosos premios que ha recibido, está el Herbert von Karajan del Festival House Baden-Baden.

Tenía 21 años cuando fundó la Gächinger Kantorei -hasta hoy, un relevante coro germano-, y 28 cuando fundó el Bach-Collegium Stuttgart. Su vocación docente la ha desarrollado especialmente en la Stuttgart Internationale Bach Academy, que fundó en 1981. Tienen conjuntos juveniles, una temporada oficial de conciertos en la que presentan, mínimo, seis oratorios al año, una semana formativa, y un festival en septiembre.

Ahora Rilling viene a Chile con una delegación de la Stuttgart Bach Academy, para presentar la Misa en Si Menor de Bach, el 12 de mayo en el Teatro del Lago de Frutillar, donde además los días 10 y 11 ofrecerá además lecture concerts y masterclasses . Además, en dicha ciudad fundará la Academia Bach en Chile, que dará continuidad a la labor de enseñanza sobre el gran músico. En Santiago actuarán el 14 de mayo, en el Teatro Municipal de Las Condes, como parte de la apertura de la temporada internacional de la Fundación Beethoven.

"La Misa en Si Menor es la última gran pieza que Bach compuso en su vida, y es una suerte de compendio que construye reuniendo cosas que había compuesto durante su vida", dice Rilling a "El Mercurio", vía telefónica, desde Stuttgart. Agrega que en esta obra, la única misa que Bach escribió, "encontramos muchas piezas de las cantatas que él había compuesto antes. Es una suerte de clímax del trabajo de Bach. Es su opus ultimum y opus summum ", explica.

Porque cuando a Bach lo nombran kantor -organista y director musical- de la Iglesia de Santo Tomás en Leipzig, pasa tres años componiendo una obra musical por semana, para estrenarla en el servicio del domingo. Escribió, entonces, cuatro de sus cinco ciclos de cantatas, su Magnificat y sus Pasiones según San Juan y según San Mateo. Pero su interés por la música religiosa se apacigua hacia 1729, de manera que sus dos obras maduras de este tipo, su Misa en Si Menor y su Oratorio de Navidad, son parodias, es decir, arreglos de creaciones anteriores.

"Bach era un músico de iglesia, un kantor . Y su profesión era componer música para la iglesia. Él pertenece a una larga tradición de compositores de los siglos XVI, XVII y XVIII en Alemania", aclara Rilling. Tradición que él conoció de cerca porque se formó como organista y trabajó en distintos templos. De hecho, en la Gedächniskirche ("iglesia de la memoria") de Stuttgart ofrecía el Kantatengottesdienst ("servicio religioso de cantata") un domingo al mes. "Es la misma situación que Bach vivía en la Iglesia Santo Tomás de Leipzig. Y teníamos a toda la comunidad cantando los movimientos corales de las cantatas. La gente conoce mucho mejor la música de Bach y su pensamiento cuando lo cantan. No se compara con el sólo escucharlo. Si cantas durante muchos años estas obras, se puede decir que conoces muy bien a Bach", explica.

"No hay dos cantatas similares", dice Rilling. Él, de adolescente, estudió en un internado bastante cercano a un seminario, donde recibió formación teológica. "Para interpretar a Bach es tan importante conocer su música como su forma de pensar. Por eso durante mi vida he tratado de estudiar también sus pensamientos teológicos", asume.

La vigencia de Bach
Rilling siempre ha guardado distancia de la interpretación historicista, aquella que exige reconstruir el sonido de la época en que la música fue compuesta y el uso de instrumentos del periodo. Lo que le interesa es poner el acento en la vigencia de Bach. "No sólo es importante expresar las ideas de Bach, sino expresar lo que la Pasión significa en nuestra época", dijo en 2000, cuando se cumplieron 250 años de la muerte de Bach y le encargaron organizar las conmemoraciones. "Como Bach es el autor de las maravillosas Pasiones de San Mateo y de San Juan, les pedí a cuatro compositores que compusieran una Pasión para cada uno de los cuatro evangelistas. Era importante que los cuatro fueran distintos, de diferentes países, lenguajes y tradiciones culturales", recuerda.

El resultado fue particularmente exitoso: cuatro Pasiones que se han programado numerosas veces y que han tenido gran acogida del público y la crítica: aquella según San Lucas del alemán Wolfgang Rhin, la según San Juan de la rusa Sofia Gubaidulina, la según San Marcos del argentino Osvaldo Golijov y la según San Mateo del chino Tan Dun. Paralelamente, le comisionó a Penderecki "Credo", obra por cuya grabación Rilling obtuvo un Grammy en el año 2000.

Para él, la influencia del genio alemán llega hasta hoy: "A Bach lo podemos llamar 'el profesor de la historia de la música', pues todos los compositores que vinieron después aprendieron algo de él. Esto comenzó con sus hijos, por supuesto, y saltó al siglo XIX con Mendelssohn, Schumann y Brahms. Pero si revisas el siglo XX, existen muchos compositores que tienen una fuerte influencia de Bach. Y esto continúa hasta el día de hoy. No hay un compositor que no admire la música de Bach y aprenda de él".




Raúl Orellana

Violinista barroco

-"Considerando que en Chile existe un significativo movimiento de música antigua, ¿qué consejo les daría a los músicos modernos sobre cómo aproximarse, en lo espiritual e interpretativo, a la música barroca?

"Cada instrumentista debe analizar la música que va a interpretar, identificar su arquitectura y la idea esencial del compositor. Y debe traducir esto a su instrumento. En la interpretación misma, una de las cosas más importantes es la claridad;, que quede claro lo que el compositor quería decir con su música".






Juan Pablo Izquierdo

Director orquestal

-¿Qué piensa sobre el uso de instrumentos modernos en la interpretación de Bach, comparados con los de época?

"Podríamos hablar sobre esto durante toda una hora... Diría que es maravilloso que vivamos en una época en la que podemos oír a Bach en tantas maneras distintas. Cada aproximación tiene su riqueza, y el lenguaje de Bach es tan fuerte que no importa qué tipo de instrumentos uses, la reacción a su música siempre es positiva".






Alejandro Reyes

Organista y director

-¿ Ha cambiado su enfoque de Bach desde sus inicios en la música, tras los últimos descubrimientos y las nuevas aproximaciones estilísticas?

"Por supuesto, creo que la interpretación siempre cambia. Actualmente tengo ideas completamente diferentes de las que tenía cuando era joven y estaba empezando a trabajar como director e intérprete. Siempre he creído que ninguna actuación puede ser igual a otra, y que son necesarias las nuevas ideas sobre la interpretación".





Víctor Alarcón

Director

-Desde los años 70 existen diferentes corrientes interpretativas para Bach. Pensemos en Kurt Thomas y otros kapellmeister que conservaron esta tradición en sitios como Santo Tomás de Leipzig hasta 1989. ¿Qué piensa usted de este legado?

"Aquí en Alemania existe una larga y viva tradición de personas que se han concentrado en la interpretación de Bach. Fácilmente puedes nombrar a cien personas que han hecho esto toda su vida. Por supuesto que esta herencia sigue viva. Si vienes en Navidad, escucharás en todas las ciudades alemanas el Oratorio de Navidad de Bach. Esto es parte de nuestra tradición cultural".





Rodrigo del Pozo

Tenor, especialista en repertorio barroco y antiguo

-¿Cómo define a su público? ¿Ha cambiado, como efecto de las corrientes más historicistas que la suya?

"Creo que la música de Bach es tan fuerte que puede ser interpretada de muchas formas distintas, y siguen siendo Bach y su mensaje. Sólo puedo hablar por mi propio público, que depende del espacio en el que actúas, y del país. En España, por ejemplo, el público aplaude durante la interpretación, ¡después de cada movimiento! Pero en una iglesia alemana no hay aplausos, porque la gente piensa que la música es tan rica que no se debe interrumpir. Acabo de conducir La Pasión según San Mateo de Bach en Taiwán: había miles de personas, los aplausos fueron ensordecedores, e incluso hubo llanto, y hay que recordar que ellos no saben nada sobre la idea espiritual de la música de Bach".





Cecilia Amenábar: "Desde que Gustavo está en coma, es como que se apagó la mitad de mí"


La Tercera

La ex esposa de Gustavo Cerati y su hija, Lisa Cerati posan por primera vez juntas, para el especial de madres de revista Paula.


A poco más de dos semanas del segundo aniversario del accidente cerebrovascular que tiene a Gustavo Cerati en estado de coma, y a propósito del también próximo día de la madre, Cecilia Amenábar, ex esposa del músico, y Lisa Cerati (16), la hija de ambos, aceptaron posar juntas por primera vez para una sesión de modas. Y, de paso, hablar un poco de cómo han vivido los últimos veinticuatro meses. El resultado completo está en el número especial dedicado a las madres de revista Paula, que aparece hoy.

“Desde que Gustavo está en coma, es como que se apagó la mitad de mí”, es una de las confesiones que realiza la ex modelo en la conversación que surgió durante la sesión de fotos. “He estado completamente dedicada a darle soporte emocional a mis hijos. Por primera vez en mi vida dejé de trabajar. Pero es bueno detenerse cuando te pasa de todo en la vida y ver qué dirección tomar. Apenas he hecho de DJ en un par de ocasiones, ya que no tengo la energía ni el ánimo de divertir a otra gente”, agrega. Además, Amenábar cuenta que se está cambiando de casa, porque “ha llegado el momento de cambiar de piel para rehacer nuestras vidas”. Y habla sobre las dificultades de ser madre y padre a la vez. “Hoy el rol de la mujer es realmente muy exigente y estresante, por eso siempre digo, medio en broma, que en otra vida seré hombre”, comenta. Y sobre el presente de sus niños apunta: “Causan curiosidad porque son Cerati y Gustavo es un ídolo”.

Lisa Cerati, en tanto, también da algunas frases durante la conversación, sobre todo hablando de lo que significa llevar el apellido Cerati y de la exposición que eso conlleva, por ejemplo con la página de fans que hay dedicada a ella, que cuenta con 12 mil seguidores. “En Twitter recibo muchísimos mensajes preciosos que me llegan y me ayudan, y también están esas personas que se aprovechan para enviar malas vibras. Es muy difícil lidiar con tener una vida, entre comillas, pública; es una mochila que tengo que llevar conmigo todos los días, me guste o no, y me asusta. Nunca nadie me enseño. Nadie lo vio venir”, confiesa.

Joel Maripil, músico mapuche: “El trabajo era una fiesta, hoy es como una maldición”




El Ciudadano

Investigador, recopilador, compositor; gestor de la orquesta de niños mapuche de Tirúa y Puerto Saavedra, incansable trabajador por la pervivencia de la cultura y la música lafkenche, en su primera producción musical expresa sentimientos individuales y colectivos, cuyo pulso conecta con los latidos universales, más allá de lenguas y banderas.


Joel Maripil (40), va saliendo hacia la Municipalidad de Puerto Saavedra, donde trabaja como asesor dos días a la semana. El resto del tiempo desarrolla iniciativas autogestionadas en su comunidad Kechukahuin del Lago Budi, en el borde costero cerca de Puerto Domínguez. Lo hace de forma voluntaria, sin retribución monetaria.

Pero con la tranquilidad de los paisajes que lo rodean, se da el tiempo de hablar de su música, la vida de su pueblo, y lo que hay detrás de su primer disco, “Akun Awkin” (o “La llegada del Eco”), producido por Delestero Realizadora: Un CD de 14 canciones, más un DVD con cuatro videoclips grabados en su comunidad y en la Octava Región, que recogen de manera simple y luminosa, el espíritu de sus composiciones.

-¿Qué motivaciones hay detrás de “Akun Awkin”?

-Como dice su nombre, es para que la gente no crea que este pueblo ha muerto. Está vivo, tiene su idioma, su arte, su música. También, de alguna manera, quiere mejorar el autoestima de mi gente, que ha sufrido mucho. A los mapuche que están en las ciudades cuando escuchan esta música les vuelve la alegría, la emoción, como cuando yo era chico; se sienten vivos. Es increíble lo que le pasa a un mapuche que está en Santiago o por el norte. No entienden su idioma. Sólo saben que son mapuche. Algunos, cambiaron su apellido. Si yo los veo, sé que son mapuche, y a mi me da una tristeza de ver eso… pero ¡por eso sigo cantando con más fuerza! ¡Eso es lo que me llevó a grabar un disco!

Maripil viene llegando de una breve gira por el norte de Chile. Tocó en San Pedro de Atacama y en el Valle del Elqui. Ahí pudo reconocer el asombro y emoción que su música provoca en las personas.

-¿Cuál es el lugar que ocupa la música y el canto (Ul) en la cultura de su pueblo?

- En todo momento… Por ejemplo, cuando uno quiere aconsejar a otro es mejor hacerlo cantando….

-¿Como en “Rukan”?

-Claro, esa es una canción que expresa que voy a hacer mi ruka antes de casarme, y me lo aconseja un viejo amigo entendido en la materia de la vida. Otra que se llama “Guaguakui Newen” invita a que sigamos unidos para recibir sabiduría y días bonitos. El “Muley muley may” indica que todavía sigue la alegría… que antes estaba sin autos, sin celular, sin casas pintadas, sin cemento, sin televisión. Y ahí estaba muestra música. No estaban las escuelas donde se encerraba  a los niños. Y los mapuches eran papás de todos e hijos de todo… Cuando un niño salía de una casa y lo encontraba otro por el camino, ese lo acogía, entonces de casa en casa estaba envuelto de consejos, de valores. Por eso antes no había cárceles. Hoy, aunque haya mucha fuerza, mucha pólvora, la gente está peor. Para nosotros la mejor pólvora es el consejo mismo… y ahí estaban los cantos, la belleza de la vida.

“YO TRATO DE SER RADICAL”

-¿Por qué optó por utilizar una instrumentación tradicional y mínima: Pifulka, trutruca, Kultrún?

-Eso es lo que corresponde, si no sería una fusión, como cambiarse de apellido para no sentirse mapuche.

-¿Qué opina de las fusiones que hacen otros músicos mapuche, con electrónica o  pop, por ejemplo?

-Aquel que fusiona es porque no conoce a fondo la belleza de su cultura, y, tal vez, porque busca popularidad; cree que así a la gente le va a gustar más y va a tener más público.

-¿Cómo maneja la relación entre tradición e innovación en la música que usted hace?

-El joven mapuche dice que la música es triste, que es muy apagada. Pero eso lo dice porque ha vivido otra cultura; ya no es mapuche su manera de pensar. Con mi música yo le digo: “Esta es tu verdadera identidad”, por eso yo trato de ser radical. Pero además, yo hago que sea más moderno, con otras melodías, porque eso permite que aun no conociendo mi idioma la persona que escuche sienta cosas.

-En esa necesidad de explorar otras cosas, ¿se nutre de músicas no mapuche?

-A mi me gusta toda la música, pero específicamente la música del Oriente, la música árabe, de Africa, de Perú, de Brasil…

-¿Ve similitudes en estas músicas con la música de su pueblo?

-Bastantes. Lo noto en lo espiritual, es una música que recorre tu cuerpo.

-¿A qué apunta el tema “Kayukeu”?

-Dos amigos salían juntos y se acostumbraron a beber alcohol. Después pasaban todo el día curados. Pero uno de ellos se dio cuenta que no era correcto y recurrió al canto para decírselo a su amigo. Por qué nos sentimos mal, por qué no nos saludan ni nos invitan; hemos perdido nuestra dignidad y tenemos que dejar de ser así. “Eso es lo que te quiero decir, Kayukeu, y no te lo voy a decir más porque ya lo haz escuchado”.

-Es una canción con fines de enseñanza…

-Si, por eso yo soy tan crítico del Tito Fernández, El Temucano. Porque el dice “anduve una semana tomando. Me gusta el vino porque sale chorreando de la uva, de la pera hasta los pies, de los pies a la pera…”. Entonces, ¡cuántos años enseñó a tomar este hombre! Por eso para nosotros el arte es muy importante, hay que hacerlo bien para enseñar a la gente.

-¿En su comunidad hay muchos casos así?

- Es que el mapuche es tan alegre y el alcohol lo pone más alegre. Yo acá soy la autoridad, un curadito me ve y se esconde. Me piden disculpas. Yo comparto, pero yo soy muy ordenando porque yo conduzco las cosas acá, que están medio muertas. En vez de decirle “no tomes más”, uno en la vida tiene que aprender de todo: El trago usted lo maneja, debe hacerse responsable. Puedo tomar todo lo que quiera pero nadie lo va a ver de mala forma.

-A propósito de “Kudi Ñi Ul” (“La canción de la piedra de moler”), ¿cuál es la relación del mapuche con el trabajo?

-El trabajo era como una fiesta, no como hoy, que es una maldición. El trabajo era lo mejor, la gente se juntaba. Yo cuando era chico alcancé a conocer eso. Felices se gritaban desde lejos para ir, todos llenos de chistes, sembrando trigo, arando, sacando papas. Eso cambió por la intervención: Por el tener, el consumismo, la competencia, la televisión. Hoy la gente trabaja para competir con el del lado, eso acá en el campo también se da.

En la música de Joel Maripil se dan la mano la tradición sonora y las exploraciones de un creador que canaliza en sí la ritualidad y utilidad de las músicas étnicas. Humilde, sabe el efecto ensoñador que provoca en el oyente. Pero en él, el sueño es un elemento esencial, más allá de los recursos: “Mi gran proyecto ahora es formar una orquesta, con músicos y bailarinas, de alto nivel. Donde se toque trompe, pero de una manera increíble; donde se toque trutruka, y que la gente quede admirada”, concluye.

La chilena que lanzó a Bob Dylan

Revista El Sábado

El artista canta el miércoles en Chile y trae con él una carrera de casi 40 discos y la marca de ser uno de los mejores letristas de la historia. su camino empezó hace 41 años en un pequeño café de Nueva York regentado por la chilena Juanita Rieloff, quien le dio sus primeras oportunidades de tocar en público. Acá, por primera vez, su historia. 

Rodrigo Fluxá

Y Dean Schambach, en medio de un bosque en Woodstock, con casi 80 años, toma aire y recuerda:
-Una tarde un tal Bobby Dylan apareció en el Gaslight. Y Juanita le dijo: Veamos si puedes tocar algo. Y él se puso a afinar su guitarra. Yo lo veía todo desde la cocina: estaba arreglando algo. No encontré que cantara lindo, ni que tocara bien, pero le venía del corazón. Era imposible no notarlo.

¿Quién era Schambach?
Un carpintero, gásfiter, aspirante a actor al principios de los 60 en Nueva York.

¿Quién era Juanita?
Él responde:
-Era el amor de mi vida.

Juan Alberto Rieloff fue un reconocido constructor de casas, pionero en Chile de las viviendas prefabricadas, que, por sus dotes, conoció personalmente a tres Presidentes. Era también hijo de inmigrante alemán, esposo de Elizabeth Nielsen y padre de siete hijos.  Vivían  en lo que hoy es el límite entre La Florida y Macul, pero que en los años 40 eran enormes parcelas, casas de campo. La mayor de las hijas, Juanita, nació en 1933 en Valdivia. Ya en Santiago estudió internada con las Monjas Pasionistas. Cuando cumplió 14 dejó el colegio, después de varios choques con las religiosas. A su papá no le importó mucho: la educación femenina no estaba tan arraigada en la sociedad.

Los Rieloff vivían con soltura: pasaban los veranos en una gran estancia en Quintero, que le habían comprado a la familia Cousiño.

-Había que llegar en bote desde Concón -recuerda Paulina, una de las hermanas menores de Juanita. Después había que esperar la hora del día en que la arena estuviera dura para pasar en auto y entrar a Quintero. Era un pueblo hermoso en esos años.

Un verano, con 15 años, Juanita fue elegida reina de belleza de Quintero.

En Santiago comenzó a trabajar como corredora de propiedades de las casas de su padre. Le gustaba la música clásica y la poesía. Pablo Neruda era un asiduo a la parcela de Macul.

Con 22 años, tras escuchar los relatos de un amigo, decidió embarcarse a Estados Unidos.

- No iba a nada en particular -dice su hermana Georgina. Pero fue la primera en darse cuenta de que ser una mujer independiente en Chile no iba a ser posible. Tenía ideas muy progresivas en relación al ritmo del país.

Con un pasaporte diplomático, conseguido gracias a los contactos familiares, Juanita Rieloff abordó el Queen Mary. Hizo escalas en Panamá, donde compró un par de zapatos con parte de sus ahorros, y en Cuba, dónde los vendió, ya casi sin dinero.

Según sus hermanas, en Miami tenía arreglado un alojamiento desde Chile con una familia.

Ella, en un diario de San Francisco, tiempo después, contó otra versión sobre su llegada:
- Me quedaban 15 céntimos en los bolsillos. La primera noche no tuve dónde dormir. En inglés sólo sabía decir taxi. Fui a un hotel y les pregunté por trabajo. Me presentaron a dos caballeros que tenían trabajo en una fábrica (...) Al día siguiente me subieron en un bus con otra gente. Al avanzar noté que había una multitud en la calle: era una huelga. Y yo era parte del equipo de rompehuelgas. Cuando me di cuenta dije:
-No, no, no
-¿Tienes qué comer?, dijo el hombre que nos llevaba.
-Pero no así.

Juanita se unió a la huelga. Ellos mismos, después, le consiguieron un trabajo.

Juanita estuvo casi dos años en Florida: trabajó en una bencinera y cuidando a un niño enfermo de parálisis. Regresó a Chile a ver a su familia y en 1957 volvió a Estados Unidos con su amiga Carmen Cruz y con su hermana Georgina. Su otra hermana, Paulina, se embarcaría poco después.

Se instaló primero en la Quinta Avenida, en Manhattan, cerca del zoológico.

- Nos escribía que los edificios eran tan grandes, que la gente se sentía como hormigas. Y ella era muy baja. Se fue al Village arrancando de los rascacielos.

A finales de los 50, el Greenwich Village hervía. Eran el puñado de cuadras con la gente más liberal en la ciudad más liberal de Estados Unidos. La generación beatnick en pleno se crió en esas calles: Jack Kerouac y Allen Ginsberg formaban parte del panorama.

- Estaba todo el mundo ahí -recuerda Georgina-. Mucha gente joven y todos con pretensiones artística y ganas de ser famosos.

En 1958 Juanita conoció a Robert Milos, un beatnik, ex combatiente de Corea, pintor, conocido por su trabajo experimental. Él, divorciado, la cortejó por mucho tiempo antes de formalizar una relación.

-Ella no creía en el matrimonio, salvo para tener hijos -dice su hija Elizabeth-. Y le habían dicho que no podía tener, así que no le veía sentido. Peleaban y volvían, pero se querían.

Milos estaba envuelto en la escena de los cafés, devenidos en centros culturales, donde los beats pasaban las noches. Había ayudado a Jon Mitchell, un conocido empresario nocturno, a rebajar el piso de un local ubicado en 116 de MacDougal Street: no le habían dado los permisos para levantar el techo y, en el estado en que lo recibieron, no entraba un persona de pie.

Mitchell inauguró el Gaslight en 1958. Pese a las limitaciones de espacio y a la prohibición de vender alcohol, se ganó un lugar rápido, sobre todo gracias a las lecturas de poesía.
Juanita, en esos años, trabajaba justo al frente, en el Café Wha?, el otro gran local del barrio. Manny Roth era el dueño:

- Le di trabajo a ella y a su hermana, como meseras. Juanita era muy sociable, muy motivada. Te diría que fue de las primeras activistas del barrio, estuvo en eso desde el principio. Era una especie de Jane Fonda del Village.

A los meses Juanita cruzó la calle:
-Le pidió permiso a Mitchell para instalar una carpa dentro del Gaslight para leer la suerte -dice Paulina-. Y le empezó a ir muy bien, porque todo el mundo estaba un poco en esa onda de la quiromancia. Era muy cómico.

Durante esos años, Juanita aprendió cómo funcionaba el Gaslight. Los artistas nuevos no cobraban tarifa, sino que al final pasaban un sombrero. Ahogados por los reclamos de los vecinos de los pisos superiores y por el calor del diminuto sótano, al abrir las ventanas el público tenía prohibido aplaudir; en su lugar chocaban los dedos, unos con otros.

A mediados del 60, Mitchell decidió deshacerse del Gaslight, acorralado por el pago de sobornos a la policía y a la mafia. Como estaban ya instalados ahí, le cedió el derecho de llaves a Juanita y su esposo, quienes, para solventar los gastos, se asociaron con unos conocidos de Florida.

Lo primero que hizo ella fue darle un giro, desde la lectura de poesía a la música folk.

-Juanita ya conocía a todos los músicos que estaban dando vueltas. Me acuerdo que Mary Travis vivía justo al frente del Gaslight y hablaba mucho con Juanita. Un día la tomó y le dijo: tú tienes una voz tan linda, deberías tocar con Peter y Paul. Y así nació Peter, Paul and Mary. Siempre estaba buscando actos nuevos. Bill Cosby, el humorista, también comenzó a tener más apariciones en el Gaslight gracias a Juanita. Me acuerdo que, tras sus presentaciones, él cruzaba siempre la calle y le traía un café caliente a Carmen Cruz, a quien Juanita había puesto en la caja -dice Georgina.

-Era un anfitriona muy buena. Se paraba en la entrada y hacía sentir a todos únicos e importantes -dice Schambach-. Era muy cálida. Así pasó lo de Bobby.

Está establecido que Dylan llegó a Nueva York, desde Minnesota, en enero de 1961, con dos ideas en mente: conocer a su ídolo Woody Guthrie y hacerse un lugar en el sobrepoblado mundo de la música folk. Lo primero lo logró temprano: se encontró con el cantante, muy maltrecho de salud, el último domingo del mes. Lo segundo fue mucho más trabajoso.

La primera vez que subió a un escenario fue en el Wha? Fue parte de la noche de aficionados del local. Roth, el dueño, recuerda:

-No era Bob Dylan en ese entonces, era Bob Zimmerman, un joven más. Llegó al Village a los 20, quería ganarse unos pesos con su guitarra. Pasó primero a mi café, pero puedo dar fe que Juanita lo ayudó muchas veces más en el Gaslight. Tenía muy poco dinero.

En efecto, los primeros meses de Dylan en Manhattan fueron duros: a su primer concierto como tal, pagado, en el club Gerde, llegaron apenas 54 personas. Estuvo viviendo de la solidaridad de extraños, durmiendo en sofá de gente, según iba conociendo, aceptando plata regalada. Así llegó al Gaslight, a Juanita, a Schambach, mirando desde la cocina.

- Ella se portó muy bien con él. Recuerdo que después de los conciertos le daba de una gran sopa de pollo. Muchas veces era lo único que los músicos comían en el día.

El dato lo refuerza Howard Sounes, autor de la biografía de Bob Dylan.

-Dylan efectivamente pasó buena parte de 1961 y 1962 tocando en el Gaslight. Las grabaciones de esos shows se convirtieron en un disco en vivo de culto editado hace poco. Dylan recordó al Gaslight, pero no a Juanita, en sus memorias:

Estaba obsesionado con actuar ahí. No podía ser de otro modo. Comparado con ése, el res­to de locales eran garitos desconocidos y deprimentes, tugurios de tercera (...). Yo tocaba en tandas de veinte minutos. Interpretaba las can­ciones folk de que me había apropiado, siempre atento a lo que pasaba alrededor. No era un sitio de postín; en él no había ni mesas de primera ni nada por el estilo, pero estaba siempre atestado. Al­gunos clientes se sentaban a las mesas, otros se quedaban de pie, apiñados junto a la pared de obra vista en aquel recinto de ilu­minación tenue y tuberías vistas. Había tanta gente que costaba respirar. No sé cuánta cabía en el lugar, pero siempre parecía que hubie­ra unas diez mil personas.

Paulina Rieloff, antes que naciera su primera hija, fue a buena parte de esos shows, acompañada de su esposo.

 -No se podía tomar, pero estaba todo el mundo volado. Iba mucho Lou Reed, Alan Ginsberg también, él hablaba mucho con Juanita. Cuando tocaba Dylan, ella se pasaba la noche haciendo callar a todo el mundo, porque decía que él era un poeta. A mi esposo, que era más de bares, le cargaba: no era lo que un afuerino esperaba de un show de Nueva York: era Dylan, flacuchento, chascón, con una armónica y una guitarra, sin que se le entendiera lo que cantaba.

Aunque no fueron amigos, Juanita y Bob también se veían fuera del café. Georgina Rieloff era parte del grupo.

-Una vez estaban los dos en las escaleras de un edificio en Macdougal Steet, tocando guitarra, riéndose, con un grupo de gente, cuando el dueño salió para afuera gritando, indignado por el ruido. Bob se molestó y le dijo que algún día él iba a ser dueño de todo eso.

En los 70, Dylan compró el departamento.



Juanita se casó en el City Hall finalmente en 1961, ya embarazada pese a los pronósticos. Pero tras el nacimiento, la relación fue empeorando. Una de las razones por las continuas peleas era el poco cuidado que ella le ponía a la contabilidad del café. Según Milos, los socios de Florida llevaban una doble contabilidad y por eso el negocio arrojaba pérdidas.

-Ella era muy confiada -dice Paulina-. Su esposo le decía que les hiciera contrato a los artistas, para sacar algo de dinero, pero ella le decía que eran espíritus libres, que no había que amarrarlos. Se negaba a creer lo de la doble contabilidad, hasta que un día llegó Impuestos Internos y ellos se mandaron a cambiar. Milos tampoco estaba, porque se habían peleado. Tuvo que pedirle 800 dólares prestados a mi marido y llevar sola el negocio varios meses. Peleó para que no cerrara y fue para peor, porque después volvieron los de Florida, con otros inversores, y le quitaron todo. Ella no tenía abogados, y tampoco hablaba inglés muy bien. Fue un golpe muy duro. Trató de pelear en tribunales, pero nunca lo recuperó.

Para finales del 62 Juanita estaba fuera del negocio. Richard Alderson, encargado del sonido, recuerda:

-Los Hood, padre e hijo, se hicieron cargo. Por lo que sé, bien pudieron habérselo despojado a Juanita. De a poco el público se fue alejando del Gaslight. A Dylan y toda su gente, después de ser famosos, el Gaslight ciertamente les importó una mierda.

Georgina cuenta que tiempo después escuchó a uno de los mismos músicos a los que Juanita ayudó a empezar, diciendo:

-¿Tu hermana? Juanita sí que está loca.
Ella no se aguantó:
-Loca, pero loca por haber ayudado a un desagradecido como tú.

Juanita Rieloff siguió, pese a todo, siendo una figura en el activismo de Nueva York. En 1966 abrió un centro comunitario en el Lower East Side para cuidar a los hijos de padres drogadictos. En 1967 organizó una comitiva del Village para ir a marchar al Pentágono contra la guerra de Vietnam.

Su vida amorosa fue ajetreada. Se separó definitivamente de Bob Milos y, en un doloroso pasaje, le contó a su única hija que su padre biológico realmente había sido un trabajador griego, con quien había estado antes de casarse. Tuvo más parejas significativas, una de ellas el propio Schambach, con quien pasaba cada verano en Woodstock.

-Vivíamos en una especie de comunidad. Muchos artistas iban ahí, Juanita los encantaba a todos. Era una mujer y media. Fueron grandes momentos: hacíamos el amor escuchando a Tchaikosky. Estaba muy enamorado. Una tarde, Tim Hardin, el compositor, nos escuchó conversando. Ella me decía, jugando: si yo fuera una dama, no me hablarías así. Y yo le respondía, y si yo fuera carpintero... porque, en efecto, yo era carpintero. Y Tim sacó de ahí la idea para escribir "If i were a carpinter".


En 1971, Juanita vivía con un pintor chileno radicado en Nueva York. Ese año consiguió, a través de un sobrino de un jefe mafioso local, el arriendo por 10 años de un galpón en el Soho para poner un nuevo centro de niños. Le pasó, para el trámite, cinco mil dólares.

- Pero el sujeto deshizo el trato -cuenta su hija-. Y no le devolvió el dinero. Mi mamá lo llevó a juicio, pese a las amenazas que el mafioso les hizo a ella y a su pareja. Duró mucho tiempo, pero le devolvieron el dinero. De todas formas, por seguridad, tuvo que dejar Nueva York, rumbo a Cambridge.

El golpe de Estado en Chile la pilló en ese proceso. Lo condenó activamente, junto con otros compatriotas. Recibió a la mujer de Salvador Allende en Estados Unidos, organizó marchas y acusó, desde allá, las violaciones a los Derechos Humanos. No volvería al país por los 17 años que duró la dictadura.

En Cambridge, Juanita organizó grupos de apoyo a los latinos: los asesoraba judicialmente, sobre todo a puertorriqueños.Se sumó también a la causa nicaragüense y salvadoreña.
Cruzó todo el país a dedo con su hija.

El 80, las dos se instalaron en San Francisco. Juanita terminó la universidad, ya siendo una mujer mayor. Abrió otra casa de acogida de niños. Cooperó en un centro contra la discriminación de los gays latinos. Apoyó las protestas por el bloqueo a Cuba. Viajó a la isla ocho años consecutivos, en la Caravanas por la Paz, llevando materiales de estudio a jóvenes cubanos. En el último, conoció a Fidel Castro.

Volvió a Chile poco antes del plebiscito. Celebró el triunfo del No, pero se fue a los meses.

- Entendió que el país que ella había dejado ya no existía y que se necesitaría mucho tiempo antes de que cambiara. Pese a conocer mucha gente del exilio, no le interesaban los cargos. Le interesaba ayudar, protestar. Ahora estaría encantada con los estudiantes -dice su hija.
De vuelta en San Francisco arrendó una gran casa en las esquinas de Mission Street y la Calle 16, una de las más peligrosas de la ciudad, apodada el Triángulo de las Bermudas por la cantidad de delitos. Quería hacer un  centro comunitario ahí. Nunca le salieron los permisos.

Juanita sufrió de artrosis. No creía en los doctores. Comía sano, no tomaba ni fumaba tabaco. Sólo marihuana, eventualmente.

Pasó varias temporadas peleada con su hija. No aprobó que se separara. Se reconciliaron.
Recordaba con cariño la época del Village: contaba historias de Dylan, de Peter Paul and Mary y de Bill Cosby. Nunca les guardó rencor por no verlos después.

En septiembre de 1999 le encontraron un tumor en el estómago. No quiso morir en el hospital. Se quedó en el Triángulo de las Bermudas.

Estuvo enferma siete meses antes de fallecer, en abril de 2000. En ese lapso la fueron a ver los cubanos, nicaragüenses, salvadoreños, gays, chilenos y los niños que habían crecido en sus guarderías.

Para su funeral, una caravana de 150 personas se tomó varias calles en San Francisco y, con guitarras, marcharon.

Juanita fue cremada.

Un año después, en enero de 2001, su hija aterrizó en Chile. Se fue a Quintero, arrendó un bote y justo frente al pueblo donde su madre fue reina, arrojó sus cenizas al mar.

Juanita Rieloff nunca quiso hacerse ciudadana de Estados Unidos.  Junto a Fidel Castro en una visita de la Caravana de la Paz. Condenaba firmemente el bloqueo a la isla.

viernes, abril 27, 2012

Jorge González: "Yo no soy rockero, el rock no me llama la atención"



Peru 21

“La gente cree que el rock es contestatario. Mentira, contestatario es el folclor”, nos dice Jorge González, quien sostiene que Los Prisioneros eran pop.



Autor: Gonzalo Pajares.
gpajares@peru21.com


En los 80, en América Latina, había dos bandas fundamentales: Soda Stereo y Los Prisioneros…
Había muchas bandas importantes. Pero, por ejemplo, en Colombia, Miguel Mateos era más grande que Soda. Sin embargo, las buenas eran las canciones, los discos. En vivo no éramos tan buenos. Yo aprendí a tocar a los 17 años, y a los 19 ya tenía un álbum exitoso. Todo fue muy rápido, pero sí soy consciente de que muchas de las canciones de Los Prisioneros eran muy bonitas.

Fuiste un músico precoz…
A los 20 años, la gente ya está grande. Cuando Los Prisioneros se separaron, yo tenía 26. Claro, era raro ver una banda de rock con una clara conciencia social, pero esta abunda en el mundo del folclor. Toda la movida rockera en castellano era una gringuería, formada por gente que hubiera querido estar en Londres o en Nueva York. Y lo digo en buena onda, pero era el fruto de una invasión cultural, de la globalización musical que se originó con Elvis y con los Beatles.

Los Prisioneros no existirían sin Elvis, sin The Clash…
Yo haría otro tipo de música, pero sería igual de feliz. Quizás no hubiese tenido una resonancia tan grande, y es lindo tener resonancia, pero no es lo más importante.

¿Qué es lo más importante?
Conectarse con la música de una manera limpia. Poder sentarte con tu instrumento, conectarte con las melodías y con las letras y no pensar en otras cosas, por ejemplo, en el público, en la disquera, en si lo que haces es bueno. Hay que dejarse llevar por las melodías que en el aire te van soplando, porque uno no las inventa, te las van soplando.

¿Nunca te ha preocupado convertirte en un artista que hace covers de sus propias canciones?
Me encanta (risas). Hay canciones que no recuerdo y busco en Internet. “¿Cómo era esa?”, la toco y me digo: “Estaba linda” (risas). En los 90 vi a Paul McCartney en vivo y tocó todos los clásicos. Allí me dije: “Así es como se hace. Hay que tocar todos los clásicos como son”.

¿Qué significa la electrónica en tu música?
Usé la tecnología que me permitió sonar en la radio después de artistas como Madonna. Apenas llegaron los samplers, los secuenciadores, las cajas de ritmo a Santiago, les eché la garra. Así nació una canción muy bonita: Muevan las industrias. Así evitamos cientos de horas de ensayo buscando sonar perfectos.

Como DJ, ¿qué expresas?
Siempre que hago música, soy yo. La incursión en la electrónica vino como una cosa lógica después de haber hecho una canción como Estrechez de corazón, que es una canción house. Que el resto de los músicos haya usado y conocido la electrónica después, es su problema. Además, coincidí con una generación de músicos chilenos que hacían electrónica y que, después, incluso se fue a Europa…

Gustavo Cerati hacía electrónica en Chile…
Su primera banda electrónica la hizo en Chile porque allí estaba la avanzada. Cerati es un genio.

¿Hay algo de genialidad en ti?
La genialidad es algo que pasa a veces, pero no es que la persona sea genial, sino que se encuentra con otras y, juntos, hacen cosas que lo son. La posibilidad de hacer una canción maravillosa es algo que pasa, pero solo a veces.

¿Sigues siendo un contestatario o ya te ablandaste?
Nunca me lo planteé así. Esa es una etiqueta que uno le pone al de afuera para compararlo con los demás.

¿Alguna vez subiste borracho a un escenario?
No. De hecho, no tomo cuando toco. La primera vez que me tomé una cerveza tenía 26 años… y Los Prisioneros ya se había disuelto. ¿Pasado? No, no tiene sentido. Hay gente a la que le viene súper, pero a mí no. Yo entré tarde al mundo del alcohol, del fumar. Ahora estoy limpio, ya no estoy joven, no puedo ir carreteándome.

¿Tocarás mañana algo de tus últimos discos?
Lo que pasa es que lo que hago en los últimos años, que es lo electrónico, no lo edito en Latinoamérica. Por eso, no tiene mucho sentido que, después de tocar algo de Los Prisioneros, me ponga a tocar house. En Europa puedo hacer música electrónica porque no me conoce nadie, no ven a ‘un prisionero’, escuchan a un flaco que está haciendo música.

Te gusta la cumbia…
Claro, hice un disco de cumbia electrónica. La cumbia es el folclor de toda América. Yo no soy muy rockero, el rock no me llama la atención. La gente cree que el rock es contestatario, mentira, lo que es contestatario es el folclor. Por sus letras se creía que Los Prisioneros era una banda de rock, pero, en verdad, éramos una banda de pop.

AUTOFICHA

- Del Perú conozco a las bandas con las que he tocado: Libido, Miki González, Río. Tienen cosas bonitas, pero yo no soy muy rockero; el rock no me llama la atención.

- Me olvido de las letras de mis canciones. Muchas veces he tenido que llevar el micrófono a la gente para que ella las cante y me ayude (ríe).

- La gente cree que el rock es contestatario, mentira, el folclor sí lo es. Por sus letras se creía que Los Prisioneros era una banda de rock. En verdad, éramos una banda de pop.

Andrea Tessa: "Este disco también significa comenzar de nuevo"


El Mercurio

La intérprete completó su tercer trabajo en clave swing desde 2006. Pero si antes grabó con pequeños grupos, ahora escogió una orquesta. El 17 de mayo lo presentará en el Teatro Nescafé de las Artes.

IÑIGO DÍAZ

Sus apuntes registran la noche del miércoles 13 de febrero de 1979 como el primer día en su vida como cantante. Andrea Tessa, recién salida de la Scuola Italiana, cantaba en el Festival de Viña "Decir te quiero", original de Scottie Scott. Siendo menor de edad, obtuvo la Gaviota a la mejor intérprete. "Son 33 años de canto. Increíble", se apura a decir.

No son tiempos para espectáculos musicales de quince mil o más espectadores, aunque Andrea Tessa puede decir que llenó un Teatro Oriente en 2007 y que fue la única chilena en el Festival Providencia Jazz de 2011. Ahora la espera un escenario de dimensiones similares. El próximo 17 de mayo dará su primer concierto en el Teatro Nescafé de las Artes, donde tiene agendado otro estreno.

Se trata de "Jazzy", su nuevo disco de swing . "Mucha gente recrimina que haya dejado las canciones italianas. Yo les digo que no las he abandonado, que nada más las dejé descansar. Sigo haciendo boleros, baladas y hasta música disco. Pero de verdad que el jazz me cambió la vida. Me permite jugar mucho más, vocal e interpretativamente. Las canciones las escojo por las letras", dice.

Después de un 2010 telúrico, en que le fue diagnosticado un cáncer, la cantante detuvo todos sus proyectos musicales. Incluido "Jazzy". Pero el disco se abrió paso de igual forma con el trabajo del pianista y director orquestal brasileño Marinho Boffa, quien escribió los arreglos de cuerdas y vientos para orquesta que la acompaña.

"Había trabajado con tríos y cuartetos. Grabar con una big band eran palabras mucho mayores. Creo que desde los tiempos en que Buddy Richard (1969) y José Alfredo Fuentes (1970) grabaron con orquestas en el Teatro Astor, que no se hacía un disco de este tipo, tan acabado", dice, y se desmarca de la fiebre actual por Michael Bublé. "Está mucho más inspirado en el 'Rock swings' (2005), de Paul Anka, que convirtió canciones de rock y pop en nuevos temas al estilo Las Vegas", dice.

Tessa llevará a esa orquesta de jazz al escenario en Santiago y en el Teatro Municipal de Antofagasta, donde el 12 de mayo tendrá una gala, acompañada además por la Orquesta Sinfónica de esa ciudad.
En el repertorio escogido, por ejemplo, la cantante también aparece como letrista. Traductora, más bien. "Después de escuchar los arreglos swing que hizo Marinho para la canción 'Sentencia', de Alberto Plaza, no me quedaba una letra en castellano. La hice en inglés, y cuando Alberto la escuchó no lo podía creer".

-¿Y cómo se nota la mano brasileña?
"En los matices y las sonoridades. Hay armonías impresionantes, que sólo existen en la bossa nova. Además hay canciones como 'Começar de novo', de Ivan Lins. En mi vida he tenido que comenzar de nuevo muchas veces. En 2010 venía como viento en popa hasta que ese año se me cruzó una roca en el camino y cambió todo. Y este disco también es como comenzar de nuevo".

-En la foto del disco se ve a una persona contenta.
"En este caso, el adjetivo 'jazzy' no significa 'jazzístico' o 'jazzeado'. Apunta a un estado: es divertido, relajado, animado, despeinado. Como la cantante de la foto".

CON UNA BIG BAND
Teatro Nescafé de las Artes (Manuel Montt 032). Jueves 17 de mayo, a las 20:30 horas. Entradas en Ticketek: $10 mil a $35 mil.

 La trilogía del swing
Jazzy (2012)
Toda una orquesta de vientos está a la orden de la cantante, que aquí recupera standards (Cole Porter), canciones italianas (Lucio Dalla), brasileñas (Vinicius y Jobim) y pop para adultos (Simply Red y Joe Cocker).

Leaving home (2008)
Una canción de los Beatles fue la inspiración para el título de su segundo disco de jazz, grabado con músicos estadounidenses. Incluye el dueto vocal con Kenny Washington para "Something stupid", popularizado en 1967 por Frank Sinatra y su hija Nancy.

Tribute (2006)
Andrea Tessa se inició como intérprete de swing, como consecuencia de las enseñanzas de su madre, la mezzosoprano Victoria Vergara, quien le había hecho escuchar de niña discos de jazz.

jueves, abril 26, 2012

Las orquestas universitarias de jazz que arremeten en vivo

El Mercurio


El Ensamble Latinomoderno y la Rèko Big Band son las primeras agrupaciones en iniciar temporadas de conciertos en 2012 en la Escuela Moderna de Música. Hoy se escuchará jazz afrolatino.  

IÑIGO DÍAZ

Formado en el Conservatorio de Música de La Habana e integrante de agrupaciones de nueva música afrocubana como Cuba-Songo y la Charanga Habanera, el pianista Juan Manuel Arranz llegó a Chile en 2004 para incorporarse a la plana académica de la Escuela Moderna de Música. Ese mismo año se puso a la cabeza del Ensamble Latinomoderno, gran orquesta de jazz adjunta a esa casa.

Esta noche, Arranz y los 22 músicos que la integran, inician su temporada de conciertos con una presentación en el auditorio de la Escuela Moderna (Luis Pasteur 5303, 20:00 horas, gratis). Son, en su mayoría, alumnos de vientos, aunque sus filas están lideradas por otros cuatro académicos cubanos: Reinaldo Capote (trompetas), Michel Brínguez (trombones) y Lino Borbolla (saxofones), además del aplaudido David Ortega en las percusiones.

"En una orquesta de música afrocubana y afrolatina como la nuestra, la columna vertebral está definida por el ritmo, y no por las líneas melódicas y los arreglos para el instrumental de viento como en las orquestas de swing tradicional", explica Arranz. Por ello, si la sección rítmica habitual se conforma por piano, guitarra, contrabajo y batería, el Ensamble Latinomoderno de Arranz suma a ese frente cuatro músicos más a cargo de timbaletas, congas, bongóes, cencerro, güiro y chequeré.

"Arrancaremos con un clásico, el demoledor 'Manteca' (1947), que tocó la orquesta de Dizzy Gillespie con el cubano Chano Pozo. A ellos se les atribuye la fundación del latin jazz", explica el director. En este primer concierto, de siete programados hasta noviembre, el Ensamble Latinomoderno retomará el repertorio de su disco "Ensamble Latinomoderno", (2011), que incluye piezas como "Tanga", de Gillespie; chachachás del cubano Enrique Jorrín; un arreglo latino especial para "La jardinera" de Violeta Parra, y piezas del chileno Guillermo Rifo para esta agrupación, "Cerro Barón" y "Plaza Echaurren".

En tanto, la Rèko Big Band, dirigida por el vibrafonista Carlos Vera Pinto, tendrá seis conciertos hasta fin de año en ese mismo escenario. Su primera presentación será el 17 de mayo.

"Si bien no es una orquesta formada por estudiantes, hemos tomado arreglos de los alumnos más avanzados. En nuestro repertorio haremos, por ejemplo, una versión de 'Moonlight serenade' (1939), de Glenn Miller, para big band y cuarteto vocal femenino", cuenta el director de la orquesta que nació tras la disolución de la Big Band UC en 2010, fundada en 2001 como la primera de estas agrupaciones adjuntas a universidades, como la Big Band Universidad de Chile, la Metrópolis Big Band (de la Umce), la UCV Big Band, El Farol Big Band (de la U. de Valparaíso) y la Projazz Big Band, verdaderos semilleros de jazzistas nacionales.

miércoles, abril 25, 2012

Desde hoy “Cruces Sonoros”, el mayor encuentro de arte sonoro en Chile





El Ciudadano

Anilla Cultural del Museo de Arte Contemporáneo (Mac) de Quinta Normal, presenta “Cruces Sonoros”, un encuentro de seis días de arte sonoro en el que confluyen más de 30 artistas y destacados teóricos en un programa de entrada liberada que incluye obras en sala, otras que se activan únicamente por el desplazamiento del visitante mientras recorre el edificio, acciones performáticas, conciertos telemáticos interactivos y presenciales, conferencias, encuentros con artistas, visitas guiadas y talleres.

En el centenario del natalicio John Cage (1912-1992/2012) el Mac ofrecerá seis días para la convergencia de intereses creativos, búsquedas, reflexiones y experiencias en torno al vasto campo del llamado arte sonoro. Un encuentro al que se han sumado destacados invitados internacionales seducidos por la propuesta del Mac y que gracias a la plataforma de Anilla Cultural se conectarán artistas desde el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, el Centro Cultural de España Córdoba y la Universidad de la República en Montevideo. A su vez, el Centro Cultural de São Paulo y el Museo de Antioquia retransmitirán el evento para su público local.

Se trata de un encuentro en red que desafía las distancias físicas y culturales promoviendo la ocupación de un espacio que es, al mismo tiempo, físico y virtual, local y global. Además, las conferencias y conciertos serán emitidas por www.livestream.com/anillaculturalmac para que usuarios de distintos puntos del planeta se puedan conectar y seguir los debates.

“Cruces Sonoros” se plantea como un espacio para la convivencia de expresiones artísticas que asumen el sonido como constituyente protagónico de obra, ya como significante o bien como materialidad. Quienes participan prescinden de los tradicionales deslindes disciplinarios, ejercen una experimentación lúdica y alimentan su quehacer a partir de la intersección de diversos saberes y prácticas.

El encuentro se estructura en torno a obras sonoras de diverso género y factura emplazadas en el ala sur del MAC Quinta Normal. El programa también se completa con presentaciones en vivo, principalmente conciertos y performaces, así como conferencias, visitas guiadas y talleres dirigidos a niños y jóvenes preferentemente del barrio Quinta Normal y Santiago Poniente.

La propuesta reúne un conjunto de obras que toman cuerpo en sala, en espacios intermedios (pasillos, patio interior y bodegas) así como en el entorno del edifico, e incluso la calle como alcance. Se suman presentaciones en vivo como conciertos presenciales y telemáticos, acciones que se aproximan a la performance, al teatro y a la generación de experiencias estéticas a partir de la activación de cuerpo y la percepción del propio visitante. En palabras de John Cage, “el silencio sólo existe como intención”, y en “Cruces Sonoros” la poética del sonido se hace presente a través de una curatoría que explora precisamente tales cruces, pero sin ánimo de “recorte” de escena y menos de representatividad.

Todas las actividades son gratuitas

Participan:

ALEJANDRO ALBORNOZ • PABLO ARANDA + Ensamble Taller de Música Contemporánea • MARCELO ARCE • JOSÉ MANUEL BERENGUER (BARCELONA) • LUIS BARRIE • ANDREAS BODENHOFER • FRANK BENKHO Y DJ FRACASO • NICOLÁS CARRASCO • ANTONIO CARVALLO • JULIO CATALANO (CÓRDOBA) • ANA MARÍA ESTRADA • ANDRÉS FERRARI • SEBASTIÁN JATZ • RAINER KRAUSE • FÉLIX LAZO • BRIAN MACKERN (MONTEVIDEO) • JORGE MARTÍNEZ • MARIO MORA • DANIEL OSORIO • OLAF PEÑA • ALEJANDRA PÉREZ • SERGIO ROJAS • CAMILO ROSSEL • FRANCISCO SANFUENTES • KARLA SCHÜLLER • PINTOR Z + the Museo Realmente Contemporáneo • MIGUEL ANGEL VIDAURRE

INFO COMPLETA AQUI

Músico de Quelentaro se mantiene grave tras accidente vascular cerebral

Eduardo y Gastón Guzmán: Quelentaro
Radio Bío Bío


Publicado por Daniel Medina | La Información es de Karen Soto ·

Internado en el quinto piso del Hospital Clínico de la Universidad Católica permanece uno de los fundadores del grupo folclórico Quelentaro, Eduardo Guzmán.

El músico se encuentra grave desde el pasado sábado, aquejado de un accidente vascular cerebral.

Según explicó la sobrina del compositor, Nitza Dáez, el pronóstico del paciente es reservado por su crítico estado de salud.

Los tres hijos de Guzmán, criados en Canadá desde su exilio en 1973, viajaron a Chile una vez conocido el estado de salud del músico.

Primer real book chileno compila 200 partituras originales de jazz y fusión


El Mercurio


Tomó cinco años reunir las más representativas de la historia del jazz chileno. Andrés Pérez, músico y productor, presentó el resultado.  

Camila Mellado

"La idea de hacer un Real Book no es algo nuevo", confiesa Andrés Pérez. El concepto viene de Estados Unidos, donde se denominó así a las primeras compilaciones serias de partituras de jazz. "La idea rondaba por el ambiente de la música", cuenta Roberto Lecaros hijo, quien colaboró con sus composiciones para el libro. "Pero nunca nadie concretaba nada", explica. El trabajo era arduo, nunca se había hecho algo de este tipo en Chile.

En ese tiempo (2007) Pérez leyó "Kane y Abel", el best seller de Jeffrey Archer basado en una historia verídica, en la que uno de los protagonistas logra superar todo tipo de adversidades en su camino al éxito. Entonces comenzó a pensar que era posible si se esforzaba. "En ese tiempo, el medio estaba bullente de creación, de generar cosas: discos, conciertos, festivales -recuerda-, pero todo era muy underground . Entonces surgió esta idea de compilar, de hacer un homenaje a todos estos músicos que iban contra la corriente".

Después de cinco años de arduo trabajo, con dos Fondart de por medio y muchos recursos económicos personales involucrados, se publica "El Real Book Chileno", que compila 200 partituras de 78 músicos nacionales. Pérez llegó a recopilar más de 600 partituras, pero por asuntos legales y de presupuesto, finalmente se hizo una selección. "Afortunadamente me llevo bien con la gran mayoría de los músicos -cuenta-. Eso me facilitó la llegada, permitió que pudieran confiar en mí". De hecho, reconoce haber tocado con la mayoría de los que aparecen en el libro. "El medio es bastante chico", explica.

La idea original era hacer un compendio de partituras de las generaciones nuevas, pero fe creciendo hasta que Pérez intuyó que tenía un enorme proyecto entre manos: una compilación completa del jazz y fusión nacional. Se hizo asesorar por expertos como Álvaro Menanteau para establecer criterios de selección. El trabajo fue duro. Muchas de las partituras tuvo que transcribirlas él mismo desde el audio, porque no existía respaldo en papel de las melodías.

La compilación incluye obras de autores de la vieja escuela, como Valentín Trujillo, los hermanos Roberto y Mario Lecaros y Manuel Villarroel; y otros tantos de la nueva generación, como Agustín Moya, Cristián Cuturrufo, Sebastián Duplaquet y Nicolás Vera.

El libro se distribuirá gratuitamente en distintas bibliotecas públicas y universitarias del país. Por la alta expectativa generada, Pérez no descarta lanzar una versión pagada, así como una segunda y tercera parte con todas las partituras que tuvo que dejar fuera.