viernes, junio 07, 2013

Musicales en Chile: aún lejos de broadway

El Mercurio

"Chicago", "Paul y John" y "La Tirana, la leyenda del Tamarugal" dan cuenta de un auspicioso momento para este tipo de propuestas en nuestro país. El público ha respondido bien y cada vez se montan obras de mayor calidad, pero los críticos denuncian falencias en la formación de los artistas, dramaturgia y dirección de actores.

MAUREEN LENNON ZANINOVIC

"Muchas veces se dijo que los musicales en Chile no pegaban. Falso. Hoy es un tema probadísimo. Hay gente que se ha atrevido muy bien, como el empresario Enrique Inda, y a la gente le gusta", cuenta el compositor chileno Sebastián Errázuriz.

Y experiencia tiene para opinar. En el verano y con el apoyo del Teatro Municipal de Santiago, dirigió con bastante éxito el ciclo "Noche de Broadway en concierto". Suma y sigue, porque en marzo estrenó a tablero vuelto, en el GAM, la ópera de cámara "Gloria", que él mismo define como un crossover entre los musicales y el género lírico; y el 24 de noviembre -en el marco de la temporada musical de la Universidad San Sebastián- Errázuriz programó una versión de concierto de "West Side Story", de Leonard Bernstein.

Lo cierto es que desde el año 2009 las producciones de teatro musical han ido experimentando un renacimiento en la cartelera. El puntapié inicial lo dio el coliseo de Agustinas en una exitosa alianza con el productor Enrique Inda. Así, "El hombre de la Mancha" abrió la puerta nuevamente al género que tuvo un auge en la escena local en las décadas de los 70 y 80. Tras la apertura del Teatro Municipal de Las Condes -con una tecnología de punta para este tipo de espectáculos- vinieron versiones de "My fair lady", "Cabaret", "El mago de Oz", entre otras. El Nescafé de las Artes y Mori también se han sumado a esta tendencia con exitosos estrenos de "La novicia rebelde" y "Piaf", respectivamente. Todo esto en poco más de cuatro años. La lista -para un incipiente medio como el nuestro- resulta inesperada y asimismo incluye el valioso trabajo de jóvenes creadores y compañías que están apostando por este género. Está Alzares, que, además de rescatar títulos clásicos de Broadway, estrenó "Tirana, la leyenda del Tamarugal", y la periodista Adriana Bezanilla, con "Mariposas, el musical", que tras su exitoso debut en 2011, acaba de iniciar una gira por todo el país.

Agustín Letelier, crítico de teatro de "El Mercurio", considera que ha habido, en este último tiempo, un mayor interés por desarrollar en nuestro país comedias musicales con montajes cada vez más profesionales y serios. Dentro de este panorama rescata al actor y director Pedro Vicuña quien presentó en el Teatro del Lago y en el GAM "María versus Callas", una obra en que a su juicio "la soprano Paulina González mostró un potente registro de voz y la actriz Carmen Disa Gutiérrez tuvo una buena actuación como la legendaria soprano", y agrega que el año pasado la obra "Amores de Cantina" de Juan Radrigán, dirigida por Mariana Muñoz, tuvo reiteradas temporadas, y en ella las canciones que interpretó el elenco fueron parte central de su éxito. Letelier también destaca a "Piaf", con la adaptación de Soledad Lagos, la dirección de Marco Espinoza y la interpretación de Annie Murath. "Un poco antes se presentó en buena forma una versión de 'La novicia rebelde' y quizás no esté en la misma línea pero la ópera 'Gloria' de Sebastián Errázuriz, con régie de María Izquierdo, actriz y directora teatral, es otra muestra de espectáculos que unen teatro y música. Podemos decir, por lo tanto, que hay claro interés en el desarrollo de este género en nuestro país", puntualiza el crítico.

Más signos prometedores

Pablo Izquierdo, gerente de marketing de Alzares, confirma este auspicioso momento: "Hay un boom que no va a parar y dentro de este escenario, nosotros queremos generar cultura vía repetición. Por ejemplo, el musical que creamos sobre La Tirana lo volveremos a montar en julio, en el Nescafé de las Artes. Nuestro modelo ha sido apostar por rescates patrimoniales, pero también comprar licencias exitosas y dentro de esta última, en marzo del 2014 ya está confirmado que estrenaremos 'El violinista en el tejado' en el Teatro Municipal de Las Condes", dice Izquierdo quien acaba de regresar de Buenos Aires en "búsqueda de licencias que yo llamo first class , porque la idea es seguir montando propuestas de calidad".

Otro ejemplo de este ascendente panorama ha sido la creación, hace cinco años, de la Sociedad Nacional del Teatro Musical Chileno, presidida por Hernán Fontaine y que congrega a las principales compañías, artistas y productores vinculados al género, entre otros a Enrique Inda, Sebastián Errázuriz, Alzares y Adriana Bezanilla. "Queremos recomponer la memoria histórica del musical, generar audiencias y apostar por una mayor formación. Los socios nos juntamos una vez al mes y estamos preparando el Fenatemuch: el primer festival del teatro musical en Chile, ojalá que salga a fin de año. Y queremos lanzar el premio Isidora Aguirre, en honor a nuestra matriarca de los musicales", comenta Fontaine.

Projazz también acaba de estrenar la carrera de Intérprete en Teatro Musical. El director es el actor Felipe Ríos, quien cuenta con una reconocida experiencia en el medio (forma parte de DIF Espectáculos junto a las periodistas Daniela Riquelme e Inés María Cardone y ha montado exitosas obras como "El mago de Oz"). "La idea es formar artistas integrales. El medio ha crecido lo suficiente y requiere artistas más capacitados, que sepan actuar, cantar y bailar en las mejores condiciones posibles", enfatiza Ríos.

Dos ejemplos a tablero vuelto

Por estos días, en la cartelera sobresalen dos títulos bastante exitosos, desde un punto de vista de la convocatoria de público. Uno de ellos "Paul y John" (se exhibe hasta el 30 de junio en el Mori Parque Arauco) da cuenta de una supuesta reunión entre Paul McCartney y John Lennon, tras el último de sus espectáculos en vivo en 1970. "Nos ha ido increíble. Lleno absoluto e incluso para un día que nosotros consideramos flojo como el viernes. Así como vamos, tendremos que extender la temporada", señala satisfecho el productor Francisco Olavarría, de Cultura Capital ("Piaf" y "Chaplin: luces de la ciudad").
La directora Mariana Muñoz comenta que le interesó involucrarse en este proyecto por que "el cruce entre teatro y música me parece tremendamente fascinante para un artista" .

Otro ejemplo destacado es "Chicago" del productor Enrique Inda y que por estos días también se exhibe con muy buena acogida en el Teatro Municipal de Las Condes. Este título de Fred Ebb y Bob Fosse cuenta con dirección musical de Juan Edwards y con dirección de escena de la destacada coreógrafa australiana Karen Connolly, con una amplia experiencia en la materia gracias a títulos como "El diluvio que viene" que ella misma montó en 1979. Además Connolly se formó con el propio Bob Fosse. Su academia, desde el año pasado, imparte -con reconocimiento del Ministerio de Educación- la carrera de Teatro Musical:
"La comedia musical va para arriba. No es una moda pasajera. Siempre le ha gustado a los chilenos, y en el caso de 'Chicago' la historia ha tenido mucho éxito entre el público porque es muy actual: Roxie Hart (Sigrid Alegría) y Velma Kelly (Daniela Lhorente) bien pueden ser hoy dos chicas de la farándula que hacen todo para salir en los medios", expresa la coreógrafa.

Luis Fierro, productor general del montaje, comenta que en comparación a las anteriores "My Fair Lady" y "Cabaret", que se dieron en el mismo Teatro Municipal de Las Condes, "hemos logrado un aumento significativo de público. Eso hace que 'Chicago' sea un éxito". Fierro agrega que a nivel internacional, "también batimos un récord: solo dos meses de ensayos antes de estrenar. En países como México, España y Argentina se demoraron entre seis meses y un año en la puesta en escena e incluso algunos no han podido montar 'Chicago' ya que no encontraron artistas idóneos para los roles principales".

Voces de alarma

Hay coincidencia de que el teatro musical regresó con fuerza a la cartelera y -si sigue esta tendencia de estrenos- no debería volver a desaparecer. Pero no todo parece ser luces y fiesta. Karen Connolly es cauta en su diagnóstico: "Estamos muy lejos de Buenos Aires, con una calle dedicada a este género. Acá hay que agarrar a la gente. Lo importante es que, poco a poco, se está formando una costumbre de ir a este tipo de espectáculos".

El compositor Sebastián Errázuriz es más drástico en su análisis y apunta a una grave falencia en la formación de los artistas: "Nos falta mucho camino que recorrer. Quienes están hoy día en los musicales no cantan muy bien. Así de simple. Por mucho que este género madure y existan productores que quieran hacer las cosas bien, un intérprete de musical no se forma en tres meses. Si no hubo antes una preparación de mínimo dos años, no se pueden producir milagros".

La destacada actriz y directora Carmen Barros -quien espera estrenar este año "La señorita Trini" de Isidora Aguirre, el primer musical chileno- también plantea una mirada realista de este boom en nuestro país: "La comedia musical de Broadway la amo y me fascina, pero hoy no tenemos en Chile un nivel para hacer réplicas iguales a lo que se hace en Nueva York. Dejémonos de leseras. En los últimos años he visto muchas obras muy lindas, pero obviamente no podemos competir con un 'Chicago', a la altura de una Catherine Zeta-Jones y Renée Zellweger, quienes trabajaron varios meses una coreografía de apenas tres minutos", comenta.

La crítica de teatro Marietta Santi, en tanto, apuesta a una formación más integral: "No es necesario que un actor o actriz cante lírico, pero sí es fundamental que esté preparado en todas las disciplinas y las realice con profesionalismo y con las herramientas para sacarles el mejor partido. También concuerdo con que muchos de los musicales que se han montado últimamente en nuestro país carecen de dirección de actores y de una dramaturgia que las solvente". Otro de sus reparos apunta a la poca valoración del género en Chile: "Ha habido, por distintas razones históricas y desde las escuelas, un menosprecio al musical por considerarlo un mero entretenimiento. Pero también puede ser un estupendo vehículo transmisor de ideas: 'Cabaret', por ejemplo, tiene un texto bastante político".

Pedro Labra, crítico de "El Mercurio", profundiza este análisis y cita como un ejemplo representativo de la realidad actual a "Chicago": "Karen Connolly es una extraordinaria coreógrafa, pero no es un directora de teatro. Lo que he dicho y no escuchan es que el musical es un género de teatro musical y, por lo mismo, necesita de un director de teatro y al no contar con uno, las consecuencias están a la vista". Labra destaca el esfuerzo por montar obras de cada vez mayor calidad, pero también plantea matices: "Hay una madurez, pero se están saltando etapas. ¡Hay tanto musical atractivo y tan fácil de hacer, pero eligieron un título como 'Chicago' que es lo más complicado que hay! Es como hacer un magíster, sin antes pasar la licenciatura".

Karen Connolly no comparte la visión de Pedro Labra. A su juicio, "si hubiéramos seguido sin interrupción mostrando obras de los años 70 en adelante, no nos habríamos saltado etapas. Pero eso no pasó. Hoy hay que apostar por títulos que resulten atractivos y con formación se pueden conseguir resultados aceptables".
Todos coinciden, eso sí, que estamos lejos de contar con elencos 100% preparados. Juan Edwards, director musical de "Chicago" comenta que aunque hoy no pocos artistas nacionales son capaces de cantar afinados y con linda voz, son escasos "los que pueden cantar a dos voces o tres. Para ello se requiere un entrenamiento auditivo de años, que es tan simple como el haber cantado por mucho tiempo en coros, pero en Chile un porcentaje mínimo ha cantado en sus colegios y se nota esta carencia en los casting . Mi experiencia es que cuando alguien se pierde en una segunda voz, ni aunque ensaye seis meses puede enmendar esa carencia".

¿Choque cultural?

El actor Felipe Ríos, en tanto, defiende estos primeros pasos. "En este momento es bueno equivocarse, porque estamos cimentando un futuro que promete. Talentos tenemos. Lo importante es seguir formándonos".

El director de orquesta Eduardo Browne -quien en octubre en la Universidad de los Andes montará el musical "Martín Rivas" comparte este análisis: "Bienvenida la crítica, pero no nos destruyan del todo. El musical, si queremos revivirlo, necesita foguearse y en eso estamos".

¿Pero revivirá finalmente? Agustín Letelier tiene una visión un tanto pesimista. A su juicio si bien este tipo de propuestas se siguen presentando con éxito en muchas partes, "son cosa del pasado". ¿La razón?: "Las grandes comedias norteamericanas que impulsaron a hacer en Chile 'La pérgola de las flores' corresponden a un impulso muy distinto del actual. No responden a una necesidad creativa del siglo XXI", expresa el crítico. Letelier puntualiza: "Es una mentalidad muy distinta a la nuestra. Nosotros, aunque estemos cambiando, somos más introspectivos, más callados, y la comedia musical es extrovertida, se habla cantando, los movimientos son en gran parte de baile; y por eso son atrayentes, pero también irreales. La comedia musical, se puede revivir, pero va contra la corriente".

EN CARTELERA

"Chicago"
Teatro Municipal de Las Condes. Jueves a sábado: 19:30 horas. Domingo 17:30 horas.

"Paul y John"
Mori Parque Arauco. Viernes y sábado a las 20:30 horas. Domingo a las 20:00 horas.

4 comentarios:

Cristian Concha dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cristian Concha dijo...

Creo que gran cantidad de palabras son ciertas en este postulado, al mencionar lo difícil que es montar un musical o realizar técnicas mezcladas como el canto y la danza.
Pero hay que preguntarse muy bien si efectivamente la idiosincrasia chilena permite una copia exacta de los musicales de Broadway.
Creo que la verdadera cuestión es hacerse bien las preguntas como por ejemplo ¿En qué puede aportar ese montaje a chile? Y porqué creemos que es importante para el país.
Se critica mucho de que son superficiales, eso es porque en Chile solo se utilizan como espectáculo, sacándole el contenido y solo dejando el envoltorio. Es importante indagar en el fondo más que en la forma. Los musicales tienes un transformo interno que los directores y producciones chilenas aún no han sabido valorar ni profundizar; La crítica oculta tras la aventura de Dorothy en OZ, La crítica Política de Cabaret, etc.
Yo creo que los musicales surgen por una razón, que es comunicar y hace reflexionar al espectador usando nuevas formas de expresión, tal vez ese es el nicho que desea tocar la comedia musical, no por nada surgen en medio de un periodo de conflictivo.
Con respecto a sí hay personas con capacidades, ¡Si las hay!, y muchas, el problema es que no son famosos. Hay muchas compañías que se dedican a hacer musicales hace muchos años, tal vez con menos recursos, pero no por eso menos significativas. Ellos se han formado en diversidad de técnicas y no tan solo en Chile, ¿Pero se mencionan? Evidentemente NO, debido a que no son “ROSTROS”. Compañías como: Luces de Broadway, Compañía de teatro musical “En escena” Muchos de estos artistas trabajan y levantan la producciones populares que continuamente se mencionan.
Es importante que si un periodista va a hacer alguna crítica de un género que es nuevo en nuestro país, indague en todos los teatros que albergan compañías de musicales.
Y me sumo a las palabras del señor Eduardo Browne, “Critiquen, pero no destruyan, está comenzando a arder, pero su llama es aun pequeña. No apaguemos el fuego cuando éste acaba de iniciar”.

Cristian Concha Araneda
Actor
Director compañía de teatro “En escena”

Tere Cueto dijo...

A fin de cuentas el musical de la Universidad de los Andes: "Martín Rivas, una marcha por la patria y el amor" fue un éxito, al público le fascinó, tuvimos muy buenas críticas, incluso, las entradas se agotaron para los ocho días de funciones y esperamos con muchas ansias que podamos remontarlo para la temporada 2014.

María Teresa Cueto
Estudiante de Derecho Universidad de los Andes
Actriz del musical "Martín Rivas"

Luis Cannobbio dijo...

En el análisis hay que separar aguas. A un lado están los críticos especializados sobre música, teatro, danza, etc. Al otro lado quienes se esfuerzan para especializarse en una o más de esas especializaciones. Y he aquí un dato no menor expuesto por el director de la Cía. “En Escena” Cristian Concha quien opina con pleno conocimiento de causa, opinión a la cual me sumo; la crítica tiene los ojos puestos en las producciones con muchos recursos económicos, lo que les permite contratar “rostros”, los cuales en muchos de los casos resultan ser un profundo fracaso. Parece que los señores críticos olvidan la época de oro del teatro chileno donde las universidades entregaban actores integrales que podían absorber distintos roles. No podemos olvidar el oscurantismo cultural a partir de la dictadura. Chile sufre un violento cambio en ese aspecto ya que las directrices gubernamentales apuntaban a idiotizar al vulgo mediante la televisión, la cual había nacido con el objeto de difundir cultura y entretención. Y es así como se crea la nueva visión sobre la “calidad” de los artistas. La TV clasifica a las personas que no son de ese medio como “personas comunes y corrientes…” a decir públicamente por ellos mismos. Ahora bien, si damos una mirada al espectro actoral existente en el medio televisivo podemos comprobar que la gran mayoría de ellos no tienen formación teatral, lo que los obliga a mantener un círculo cerrado donde no puedan acceder los nuevos egresados de las aulas universitarias. En lo personal tengo una Cía. teatral integrada por profesionales de todas las disciplinas antes descritas y que han desarrollado sus profesiones lejos de las cámaras por temor a que los switch man -en Chile llamados directores- les castren sus potencialidades. Finalmente creo que ha llegado el momento en que nos juntemos quienes defendemos el género y organicemos muestras conjuntas, demostrando la calidad artística de miles de anónimos chilenos.
Luis Cannobbio Actor – director www.evecan.cl