viernes, julio 10, 2015

El guitarrista clásico Horacio Salinas

El Mercurio

El director de Inti-Illimani Histórico actúa esta noche en el Palacio Schach con su hija cantante Martina.

IÑIGO DÍAZ

El adolescente Horacio Salinas no solo debía lidiar con el rigor del estudio académico de la guitarra, sino con la animadversión que su profesora, la eminente Liliana Pérez Corey, tenía ante los gustos musicales del alumno. "Es que me encantaba el folclor, el rasgueo de los argentinos. Ella se enfadaba con eso. No quería que me alejara de la guitarra clásica", recuerda hoy, a los 64 años, el guitarrista, compositor y director de Inti-Illimani Histórico.

Esta noche, en el Palacio Schacht (Nueva Providencia 1995, 19:30 horas, $3.000), el concierto titulado "Música y canciones para soñar" tendrá una doble dimensión. Por un lado, es un regreso de Horacio Salinas a la guitarra sola, en un formato de concertista clásico y los repertorios de autores latinoamericanos como Agustín Barrios Mangoré ("Julia Florida") o Atahualpa Yupanqui ("Lloran las ramas del viento"), pero también será un estreno para Martina Salinas.

"Crecí en un ambiente de guitarras y canciones. De ahí proviene mi gusto por la música latinoamericana. Después estudié danza en Espiral, y en Sevilla profundicé en el baile flamenco. Ahora estudio psicología. Tengo tres actividades", dice Martina (29).

Tras una primera parte de guitarra sola, la dupla padre-hija abordará una serie de canciones escogidas, donde destacan piezas de Chavela Vargas ("Paloma negra", "El último trago"), Simón Díaz ("Tonada de luna llena") "y una tonada medio triste de Violeta Parra que se llama 'Por la mañanita' y que simboliza el tono de este concierto", dice Martina.

"Mi primera pasión fue la guitarra. Después, con Inti-Illimani no hubo mucho espacio para ella. Hace poco hice una itinerancia por el sur solo con guitarra. Ninguno de mis discos solista son de guitarra, pero este año grabaré un repertorio completo en ese formato", cierra Horacio Salinas.