martes, diciembre 30, 2025

Marco Antonio de la Parra “Siento que la muerte me visitó, que se sentó a mi lado”

 




El Mercurio

Los días más difíciles en sus 73 años vive el icónico dramaturgo y psiquiatra. En febrero de 2022, mientras Rusia invadía Ucrania, supo que sufría mieloma múltiple, un cáncer de la médula ósea por el que ya perdió vértebras y siete centímetros de estatura. Frágil, pero entero, aquí cuenta su calvario y por qué hoy el escenario y la escritura son sus armas secretas para desafiar a la muerte.

Por María Cristina Jurado. Fotografías: Sergio Alfonso López

Ligeramente encorvado, sus anteojos en la punta de la nariz, con siete centímetros menos de estatura y varias vértebras pulverizadas por su mieloma múltiple, —diagnosticado en 2022 a sus 70 años— Marco Antonio de la Parra, médico psiquiatra y dramaturgo, autor de más de un centenar de obras teatrales y con sillón en la Academia Chilena de Bellas Artes, vive días de homenajes. Al premio a las Artes Escénicas Nacionales Presidente de la República 2025, se unirá el tributo del Festival Teatro a Mil en enero, que abrirá con su obra “Mister Shakespeare”, un monólogo que él protagoniza, dirigido por Pablo Schwarz. Pero esta mañana radiante, De la Parra está lejos de honores. Arrellanado en un sofá, afable y entero, hace un balance de su vida. Lo resume en un solo concepto, después de cinco décadas de una carrera multifacética y atrevida:

—Siento que, si yo alcanzo a leer los muchos libros que tengo, ya soy bastante feliz. Pero debo decir que para mí la relación con Ana Josefa, la relación con mis hijos y mis hijastros... ¡sería muy ingrato exigirle algo más a la vida! Con eso ya, podría no escribir una línea más ni atender a un paciente más, ni nada. Aunque creo que atendería pacientes por algo que para mí es muy importante, que es la energía del cariño. Me gusta sentir que tengo un poder, un superpoder, esto lo conversamos con la María José Navia, que es muy amiga: ella dice que mi superpoder es transformar una idea en verde y darle una vuelta para que se convierta en obra de arte.

Se queda en silencio y su mente vuela a 2022.

A fines de febrero de ese año, volvía con su mujer, la periodista Ana Josefa Silva, de su habitual veraneo en Elqui. Él manejaba y, poco antes de llegar a Santiago, comenzó a sentir que le faltaba el oxígeno. Casi no podía respirar. En su casa se chequeó con su oxímetro y la oxigenación era muy baja. Dos años antes, había vivido lo mismo cuando fue hospitalizado por un violento covid-19.

De la Parra partió con su mujer a Urgencia de la Clínica Las Condes y, después de varios exámenes, le diagnosticaron un trombo en sus pulmones. “Un colega médico me dijo que no era covid, esto era una cosa de los huesos, tenía un mieloma que me lo detectaron en el esternón”. Aterrizó directo en la Fundación Arturo López Pérez, especializada en cáncer, donde tiene un seguro oncológico: una bendición, dice.

El dolor que sentía se volvió intolerable en pocas horas.

—Entonces no sabía que no podría volver a mi casa. Me dolían todos los huesos y todo el cuerpo. Hice cinco hospitalizaciones distintas ese año, por las más diversas causas. La más importante y saludable fue la transfusión. (…) El mieloma múltiple es pariente del cáncer, lo que hace es destrozar los huesos. No tiene cura, pero tiene tratamiento. Y el tratamiento es una transfusión de células madre. A mí se me encerró en una pieza como en una burbuja, estuve un mes encerrado ahí, me hicieron una sesión de quimioterapia. Salí a flote, después de haber estado psíquicamente muy tomado con esto de estar encerrado. Sin saber si viviría.

No entraban ni las enfermeras a su burbuja: el mundo estaba en pandemia y la inmunidad del dramaturgo había caído a cero. Los médicos le explicaron que la protección de todas las vacunas que había recibido en su vida, desde su primera infancia, se había esfumado. “Tuve que hacer todo el recorrido de nuevo. Me llaman por teléfono todavía por la de la varicela”.

Aún recuerda qué sintió cuando su encierro en la burbuja protectora terminó, después de treinta días.

—Es como si hubiera nacido recién. Hubo una sensación, después de esta experiencia de muerte, de nacer de nuevo. Fue muy fuerte sentir que quedaba atrás una experiencia absolutamente de muerte.

—¿Pensó en algún momento que se moría?

—Lo sentí, pero mi mujer me prohibió morirme. Pero yo sabía que tenía una sobrevida que dependía mucho de esa transfusión.

—¿Y qué pasaba si no resultaba?

—Bueno, me iba para el otro lado.

Habla de los registros de sobrevida de otros enfermos de mieloma múltiple en el mundo, que él ha estudiado en papers científicos en su calidad de médico. Dice que ella puede ir de cinco a 35 años. “Mi cuadro está estacionario. Gracias a la transfusión de células madre”.

Su enfermedad ha sido la experiencia más límite en sus 73 años de vida.

—Sentí mucho miedo. Mucho miedo. Mucho miedo cuando me hicieron el primer diagnóstico, antes de irme a la Fundación. (…) Después, acostado en ese hospital, yo veía que estaban bombardeando Ucrania y yo sentía que, al mismo tiempo, la enfermedad me bombardeaba a mí. En “Mister Shakespeare” hablo de eso, de la experiencia de muerte, que de alguna manera te hace más fuerte.

En 2024, cuando Marco Antonio de la Parra volvió a subir al escenario del Teatro de la Universidad Finis Terrae con “La Secreta Obscenidad de Cada Día” —una de sus obras más emblemáticas, que él coprotagoniza—, sintió que recuperaba su existencia.

—Noté, al salir recién de tener la afección, que me cansaba mucho, pero he ido recuperando la energía. Y se ha ido dando un fenómeno bien particular. ¡El teatro! Cuando subí de nuevo al escenario sintiendo que no volvía nunca más y que me despedía para siempre con “La Secreta Obscenidad de Cada Día”, ¡me vino una energía arriba del escenario que ni la kinesiología! Y es que yo era uno de los dos actores de la obra.

—Ya llevaba dos años enfermo…

—Sí, claro, y aún tengo dificultades óseas. Se me rompieron algunas vértebras y perdí siete centímetros de estatura. Y de pronto en el escenario… y esto lo saben todos los que han subido a él y han trabajado en esto, el teatro te da una energía, ¡te transformas! Yo estaba ya saliendo de la etapa aguda del cuadro, pero creía que no iba a poder actuar. ¡Y sí pude! Y después, cuando hice el “Mister Shakespeare”, que la vamos a estrenar el 3 de enero porque va a abrir Fitam como parte de un homenaje, ahí también soy actor. Ahí yo uso los defectos, la dificultad se usa.

Y es que De la Parra no para. Funciona de la mañana a la noche, en la Universidad Finis Terrae como curador de su cartelera teatral, como director artístico y profesor de Dramaturgia en su Escuela de Teatro: los alumnos se pelean por aprender a escribir bajo su ojo de lince. “Lo principal es que escriban y que aprendan a inspirarse, a trabajar. Para mí el desarrollo de la enseñanza de la dramaturgia ha sido de años y empezó en España, cuando era agregado cultural del gobierno de Aylwin. Me contrataron del Centro Nacional de Nuevas Tendencias Escénicas de España, para hacer clases. Y como he dicho muchas veces, todos los alumnos sabían más que yo”. Fue allí donde inauguró su célebre técnica del Maestro Invisible que aplica hasta hoy. “Descubrí una manera de trabajar muy tremenda. Yo trataba de estimular a los alumnos lo más posible y yo, desaparecer. Desaparecer, ser un ausente, alguien que estimula más que dice lo que tienes que hacer. Y ha funcionado”.

No es todo, a tres años de su diagnóstico de cáncer. Una vez al año dirige el Taller Internacional de Dramaturgia, que convoca a más de 200 alumnos de toda Hispanoamérica.

—La convocatoria es por internet y seleccionamos a los de mejor preparación. Los argentinos tienen una escuela tremenda, también los colombianos, los de México. Pero he tenido gente de todas partes y algunos chilenos, pero tienen que ser de calidad. En 2026 lo vamos a hacer en mayo, junio y julio. Pasan cosas muy interesantes y yo me la paso muy bien.

Cómo la energía le alcanza, es una pregunta que se intensifica cuando este psiquiatra cuenta que, cada tarde, atiende pacientes porque su consulta sigue activa.

—¿Todavía?

—Sí, por supuesto. Muy pocas veces he parado.

Su enfermedad lo ha obligado a explorar. No contento con sus clases, su consulta médica y sus talleres —además de actuar y escribir dramaturgia— De la Parra mira hoy con otros ojos a los niños víctimas de cáncer. Decidió escribir un libro.

—Espero escribirlo este año. Y es que los niños con cáncer viven experiencias mayores. Que una persona de edad tenga una enfermedad como esta me parece esperable, pero en los niños, me asombra. Es como un escándalo que un niño se enferme. Es de esas cosas que uno dice ‘esto no debería suceder'. (…) Yo he trabajado con niños y para mí han sido siempre un misterio.

Marco Antonio de la Parra dice que su afección reordenó sus prioridades. Lo que antes le parecía nimio, hoy cobra relieve y vigor. Las pequeñas tribulaciones se desdibujaron. Ha sido un terremoto interior.

—Le dio importancia a hacer lo que yo realmente quería hacer de una manera intensa. Creo que uno nace de nuevo. Nací de nuevo y con un vigor que yo no esperaba tener porque primero vino el cansancio, la dificultad de usar bastón y un arnés para poder enderezarme. He ido dejando el bastón con la kinesiología. Paso al kinesiólogo todos los días, dos veces a la semana por lo menos. Los ejercicios me han ido devolviendo masa muscular y movilidad. Debería ser más mateo todavía.

Dice que siempre odió la gimnasia. “Jugué tenis, mal; jugué fútbol, mal, pero apasionadamente. Me gustaba mucho, pero era pésimo, un desastre. Así y todo, era fanático y entonces era divertido”.

—¿Cuáles son sus prioridades hoy?

—Número uno, el arte, que volvió como una experiencia de estar en el mundo. Y, de alguna forma, el psicoanálisis también cobró otra dimensión al atender a mis pacientes. Cada paciente se transforma en una experiencia de vida en que intento transmitirle la misma experiencia de vida que yo tuve.

—¿Los atiende con más profundidad?

—Sí, definitivamente. Es como que yo viniera de morir, entonces los reinvito a la vida. A veces lo consigo.

Esa nueva mirada para atender enfermos lo ha acercado al psicoanálisis. Por la actual intensidad y profundidad de sus sesiones, decidió acotar el número de pacientes que atiende por día: de diez diarios que veía antes, ahora son máximo cinco o seis. También se cambió de barrio: cerró su antigua consulta de Marchant Pereira porque, dice, el entorno se volvió inseguro debido a las secuelas del estallido. Se trasladó a El Golf.

Vuelve a lo que es importante para él hoy.

—Como prioridad uno, yo colocaría el arte. El arte me dice todo, mi escritura. Y el arte como... eso que se habla de la salud mental. De que de alguna forma el arte también cura, el arte viene para estar entre nosotros y ofrecer cura. Ahora lo veo con mucha más claridad. Como algo que estoy haciendo, estoy aquí por ello, para ello.

Marco Antonio de la Parra eleva la mirada y muestra su living abarrotado de libros.

—¿Qué piensa respecto a la muerte?

—Hoy siento que no está. Siento que la muerte me visitó, que se sentó a mi lado, que estuvo conmigo. Fue en ese mes en que me metieron en la burbuja. Fue espantoso, no pude leer nada. Era octubre de 2022. Y… ¿cómo decirlo? ¡De pronto me deshice de la muerte! La muerte me estaba esperando a la vuelta de la esquina, pero de pronto se deshizo. Y eso fue después de hacer “La Secreta Obscenidad de Cada Día”. En ese escenario renací.


viernes, diciembre 26, 2025

El primer Año Nuevo sin Tommy Rey. Su legado musical continúa con su hijo

 

Patricio Zúñiga dice que no busca imitar a su padre. “Nadie puede imitar a Tommy Rey”, advierte. Sergio Alfonso López



El Mercurio

La Sonora de Tommy Rey renace con nuevos integrantes, liderados por Tommy Junior. Su familia fue clave en esta decisión para mantener presente el recuerdo del músico chileno, que se asocia con las fiestas de fin de año. Una fecha donde los referentes de la música tropical lo tributarán en vivo. Además, en estos días se estrenan dos versiones de “Un año más”. 

Por José Vásquez

El himno nacional del Año Nuevo, “Un año más”, se seguirá escuchando con otras voces, y también, con nuevas versiones de estudio. Una canción que nació como una balada nostálgica, escrita en 1977 por el músico coquimbano Hernán Gallardo, que luego grabarían Los Viking's 5, pero que en la versión de La Sonora Palacios, de fines de los años 70, con Tommy Rey como cantante, timbró su posteridad, acuñando esta especie de oficialismo tácito y popular como el tema más representativo de las fiestas de fin año.

A días de esta celebración, la primera sin su voz más emblemática, su historia musical, en una decisión familiar, va a continuar ahora siendo recordada a través de su hijo mayor, Patricio Zúñiga, bautizado igual que su fallecido padre y con el nombre artístico de Tommy Junior. Así, La Sonora de Tommy Rey renace acompañada de la bajada, El legado con Tommy Junior, una nueva orquesta que llegó para seguir interpretando con fidelidad este cancionero tropical clásico.

“La gente, gracias a Dios, ha apoyado mucho lo que estamos haciendo”, dice Tommy Junior, de inevitable parecido físico con su padre, y también en su voz, aunque él descarta que su propuesta artística sea una imitación. “Este proyecto es una nueva aventura, y aunque me parezca mucho a mi papá, no busco imitarlo, porque para empezar, aunque cante más o menos parecido, nadie puede imitar a Tommy Rey”, advierte el cantante.

Luego de la repentina muerte del ícono de la cumbia chilena, el pasado 26 de marzo, en Reñaca, tras sufrir un infarto, Leo Soto, percusionista y miembro fundador de La Sonora de Tommy Rey, había dado por cerrada su historia, anunciando que con sus músicos continuarían su carrera con otro nombre, con el que hoy se presentan, como La Gran Sonora de Todos. Después de algunos meses de silencio, desde el interior de la familia del fallecido cantante comenzó a crecer la idea de que su histórico legado no se podía terminar, y su viuda, Gloria Sáez, su segunda esposa y quien posee los derechos del nombre, fue clave en este proyecto.

“Esto se empezó a pensar por ahí por junio o julio. El nombre estaba guardado y fue una decisión de Gloria, ella quería que se continuara con el legado. Me preguntaron mi opinión y si participaría del proyecto. Al principio me costó tomar la decisión, porque llevaba 45 años con La Sonora Junior L. Palacios, hasta que entendí que mi papá lo hubiera querido así. Sentí que tenía que hacerlo y seguir con lo que él hacía”, afirma el cantante.

Así se fue gestando la idea, cuenta Tommy Junior, iniciando la búsqueda de los 10 músicos que componen el conjunto, varios de ellos con experiencias en festivales como los de Viña del Mar y Olmué, y uno, Roberto Vidal (primera trompeta), quien se retiró del grupo cuando falleció Tommy Rey y que ahora se reintegró para este nuevo proyecto.

Sobre la posibilidad, a futuro, de colaborar con el conjunto de Leo Soto, el cantante evita polemizar, pero es claro en señalar que esa opción no está en sus planes. “No tengo ninguna relación con ellos, ni siquiera sé lo que están haciendo. ¿Y más adelante? No, esa puerta está cerrada desde que mi papá falleció”.

—¿Cómo enfrenta la responsabilidad de mantener el legado de su padre?

“Es una responsabilidad bien grande, y lo único que puedo decir es que yo no quiero ser Tommy Rey, yo soy Tommy Junior y espero que la gente lo perciba así. Esto lo estoy haciendo como un homenaje a él, porque de verdad lo siento. Lo importante es que nosotros como familia estamos unidos, junto con la orquesta y con este proyecto que va a seguir y seguir. La alegría es el motor que tenemos ahora para olvidarse de la pena. Lo pasé muy mal, pero todos queremos seguir adelante, con alegría y tocar los temas que él cantaba, para que la gente no se olvide de él, esa es la idea del legado”.


Preparando las 12


El nuevo conjunto trae el cancionero más clásico del grupo, aunque estableciendo algunas diferencias. “Sonamos más como una orquesta que como sonora, donde lo habitual es que se incluyan tres vientos. Acá tenemos dos trompetas, un trombón y un saxo, por eso explico que nuestro sonido es algo distinto, donde tenemos arreglos más modernos, aunque sin olvidar lo que era La Sonora de Tommy Rey”, plantea el músico ya mirando hacia el futuro.

“Nuestro plan ahora es grabar un disco, para que la gente escuche como es este Tommy Rey, el legado, incluso tenemos temas nuevos e inéditos”, dice Tommy Junior, quien anticipa que su primer lanzamiento será una conocida canción, inevitable en estas fechas: “Un año más”.

“Ya la grabamos y pronto la vamos a lanzar junto con un videoclip. Es un himno para la gente, nadie puede empezar un nuevo año sin esa canción”, decreta interpretando el sentimiento popular.


Los referentes de la cumbia preparan homenajes


Tommy Junior cree que en este Año Nuevo, “en todos lados habrá algún tipo de tributo” a su padre. Y no se equivoca. Leo Rey estrenó su propio cover del tema más característico de estas fechas.

“Este Año Nuevo sin duda será distinto porque no vamos a tener a la pieza más importante de la música tropical, él era el alma de la fiesta, por eso quise hacer este homenaje, grabando ‘Un año más'”, revela el cantante.

“Como todos los grandes ídolos, ya sea Elvis o Juan Gabriel, el gran Tommy Rey se extraña como se puede extrañar a un ser querido, por la cercanía que generaba. Yo mismo me sentía muy cercano a él, conocí a su familia y siento un cariño especial, por eso esta canción no la grabé por figurar, lo hice como un homenaje a uno de mis referentes con lo que yo más sé hacer, que es cantar. Es una manera también de recordarlo siempre. Incluso, en vida se lo había comentado, porque quería grabarla con él, pero no lo pudimos concretar”, se lamenta, y Leo Rey promete interpretar el tema en sus actuaciones de este 31 de diciembre.

Paula Rivas, el referente femenino de la música tropical, también cree que estas fiestas tendrán un sabor distinto, aunque “afortunadamente la música inmortaliza los legados de los artistas y en este caso, con Tommy Rey, creo que no va a haber fiesta en la que se cumplan las 12 de la noche y no suene ‘Un año más' con su voz. Por ese lado es algo lindo pensar que él se queda para siempre de alguna forma con nosotros, porque en este caso, más allá de que él no hubiera escrito esa canción, fue su voz la que hizo clic y la que se transformó en un himno para los chilenos en Año Nuevo, que ahora la vamos a cantar con mucha más nostalgia”, plantea la cantante, quien tendrá un momento estelar en la fiesta de Valparaíso.

Ahí, actuará justo antes del lanzamiento de los fuegos artificiales en el puerto, y en su repertorio tendrá un momento para recordar al cantante. “Es algo que ya lo venía haciendo en mis shows, porque a fines de 2024 lancé un mix que se llama ‘Clásicos de la cumbia', así es que voy a estar homenajeándolo también ahora, sí o sí, con canciones que conocemos por él”, promete.

Américo encabezará la celebración más céntrica y masiva del Año Nuevo en la capital, con el regreso del espectáculo a la Torre Entel, luego de siete años, un espacio con una gran vitrina popular y donde el cantante piensa recordar a Tommy Rey, aunque señala que sin querer ser invasivo con su familia.

“Reconocerlo y mencionarlo, sin duda, porque se le extraña y se lo merece. Además, aprovechar de agradecerle todo el tiempo que acompañó nuestras fiestas. Ahora por el lado musical, siento un poco de pudor de cantar alguna canción de él, creo que aún me lo debo merecer”, explica Américo, y agrega: “En lo personal (si llegara a cantar algo) tendría que conversarlo con su esposa, con su familia y si ellos estuvieran de acuerdo, encantado de hacerlo. Ahora, tampoco juzgo a nadie que lo haga, porque son cosas que te nacen y te brotan. Este año se sentirá la ausencia del maestro, pero aunque no tendremos su presencia física, va a aparecer su música, que seguirá en todos lados”.


La Sonora de Tommy Rey tuvo una carrera de más de 42 años.

miércoles, diciembre 24, 2025

De $50 a $75 millones son los montos más altos entregados en los fondos de cultura

 El Mercurio

Se dieron a conocer las líneas referidas a festivales y ferias de los fondos del Libro y la Lectura y de la Música, entre otros. En enero se conocerán los restantes seleccionados.

María Soledad Ramírez R.

Ayer se terminó de informar la primera entrega de los fondos de cultura, en la que fueron seleccionados 657 proyectos. Se privilegiaron 15 líneas —iniciativas como ferias, festivales, encuentros y muestras, al igual que proyectos de formación e investigación que requieren becas— de los fondos del Libro y la Lectura, de la Música, de las Artes Escénicas, Audiovisual y el Fondart Nacional. El monto de este primer avance fue de $11.300 millones.

En el presupuesto 2026 esta política del Ministerio de las Culturas tiene asignados casi $86 mil millones. Bajo el actual Gobierno sus montos crecieron de unos $53 mil millones, en 2024, a casi $74 mil millones, en 2025.

Una novedad es la creación de una plataforma digital para la firma de convenios, como parte de la Transformación Digital del Estado. Con esto se automatiza el proceso, lo que disminuirá los tiempos de elaboración y tramitación de los convenios y agilizará las resoluciones aprobatorias y las transferencias de recursos.

En el Fondo del Libro y la Lectura —cuyo presupuesto total para 2026 es de $13.323 millones— están los montos más altos en esta primera etapa. En la línea de fomento a la industria, modalidad apoyo a festivales y ferias del libro con 10 o más años de realización, se entregarán $75 millones a la Furia del Libro 2026-Camino a Frankfurt; a la Primavera del Libro, en su versión 15; a la 39a Feria del Libro de Ovalle, y a su vecina de La Serena, que va en los 41 años. La Feria del Libro Infantil y Juvenil de Talca y el Festival Puerto de Ideas Valparaíso, bordean los $74 millones. Otras actividades recibirán entre $20 y $30 millones. En la modalidad de mediana trayectoria, hay eventos como la Feria del Libro de Beauchef, de la U. de Chile, con casi $55 millones, y la IX Feria del Libro Renueva tu Biblioteca, en Puerto Varas, que recibirá $46 millones.

La mayor cantidad de iniciativas a financiar se encuentra en las ferias emergentes, con menos de cinco años, donde hay 15 proyectos. Destaca, por su novedad, la primera Feria del Libro de San Felipe, que recibirá algo más de $23 millones; por su lejanía, Ácrux, festival de poesía y ciencia del Estrecho de Magallanes, en su cuarta versión, con $31 millones, y Nortecomic, que en Iquique fomenta la lectura y contará con $35 millones para su cuarta edición.

El Fondo de la Música, cuyo presupuesto 2026 es de $10.918 millones, apoya becas, festivales con más o menos trayectoria, temporadas de música consolidadas, música en vivo, investigación, patrimonio musical y actividades en colegios.

Entre los festivales con al menos tres versiones, el más favorecido es Conferencia Fluvial, que reúne a miembros de la industria de la música en Valdivia ($28 millones). La Feria Pulsar quedó en lista de espera.

En la modalidad de Festivales y Temporadas de Conciertos consolidadas, el monto más alto se entregó al Festival de Música Huilo Huilo, con $60 millones; le sigue Festicrin, de música para los niños, con $59.884 millones, y los festivales de Música Contemporánea y de Electroacústica, de la UC, que entre ambos recibirán casi $54 millones. También recibieron financiamiento dos orquestas de Valdivia: la Filarmónica de Los Ríos, para su temporada de conciertos (casi $44 millones), y la de Cámara de Valdivia, dependiente de la Uach, para solistas y músicos invitados ($60 millones).

En el Fondart Nacional, que este año tiene $18 mil 292 millones para asignar, hay 63 proyectos seleccionados en esta primera entrega, sin lista de espera. Entre los que recibieron financiamiento están la Feria de Artesanía de la UC ($75 millones), el Festival Internacional de Fotografía de Valparaíso, FIFV ($74 millones), y la Feria de la Greda de Quinchamalí ($61 millones).

martes, diciembre 16, 2025

Live Nation: las expansivas cifras del nuevo controlador del Movistar Arena

La concesión del Movistar Arena tiene fecha de caducidad el 4 de septiembre de 2026. Podría haber una negociación con el MOP para prolongar dicha operación o lanzarse una licitación en donde Live Nation Entertainment tendría que competir con una propuesta.


El Mercurio 

La firma de producción norteamericana facturó un 11% más en el tercer cuarto del año, y prevé un cierre de ejercicio con más de 160 millones de aficionados (entradas vendidas).

EyN

La demanda por los espectáculos en vivo sigue creciendo a pasos agigantados a nivel mundial y explica, en parte, el apetito de un gigante del negocio de los conciertos como Live Nation por expandir su giro en Chile, más allá de la distribución de tickets con su subsidiaria Ticketmaster.

Fue justamente esta sociedad la que usó el líder del entretenimiento en vivo a nivel mundial para adquirir el control de la concesionaria de Movistar Arena, el recinto techado más grande del país, con la compra del control de la operación del lugar al grupo Hiller (liderado por Peter Hiller). Hace unos días, la concesionaria informó la adquisición vía un hecho esencial enviado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Hiller en todo caso seguirá siendo socio. Su hijo Daniel Hiller fue nombrado como parte del nuevo directorio configurado posterior a la transacción.

Solo la evolución de los ingresos de Live Nation, que durante el tercer cuarto del año crecieron 11%, alcanzando los US$ 8.500 millones a nivel global, explica el interés por invertir en el rubro. La estrategia de la norteamericana se enfoca en la infraestructura, recintos y ticketing, según señala la web de industriamusical.com.

Nuevos recintos

Michael Rapino, presidente y director ejecutivo de la compañía, se refirió en términos positivos al desempeño de la industria durante el semestre en dicho reporte. “La fuerte demanda de los fans impulsó otro trimestre récord, ya que seguimos atrayendo a más fans a más espectáculos a nivel mundial. Con estos impulsos, 2026 tendrá un comienzo sólido, con un aumento de dos dígitos en nuestra cartera de espectáculos en grandes recintos y mayores ventas para estos espectáculos. Al mismo tiempo, seguimos invirtiendo en nuevos recintos para expandir el mercado, crear empleos y ofrecer a los artistas aún más formas de llegar a los fans, lo que posiciona a Live Nation en una trayectoria clara para un crecimiento de dos dígitos en los ingresos operativos y el AOI (ingreso operativo ajustado) este año, y para mantener este nivel de crecimiento durante los próximos años”.

Asimismo, señala el informe, el gasto de los fans en estos lugares de reunión se mantiene sólido, “con un crecimiento continuo en nuestros anfiteatros, que aumentó un 8%, y en los principales festivales (más de 100.000 fans), que aumentaron un 6%, en lo que va de año”.

Las ventas de entradas para los conciertos de Live Nation en 2025 (a octubre) se elevaron un 4% hasta alcanzar los 150 millones de fans, con una previsión de aproximadamente 160 millones de fans para todo el año.

Durante octubre, en tanto, el negocio continuó mostrando una fuerte demanda, con un ritmo de venta de entradas superior al del año pasado, lo que impulsó una aceleración en el crecimiento de aficionados en el cuarto trimestre en plazas cerradas (estadios, teatros y clubes), indica el reporte financiero de la compañía.

Agrega que el crecimiento continúa siendo liderado por los mercados internacionales en que participa, donde el número de fans va camino a superar la cifra de Estados Unidos por primera vez.

Ticketmaster, en tanto, sumó 26,5 millones de entradas netas para nuevos clientes, superando ya las nuevas entradas netas de todo el año 2024.

En la región, Live Nation Entertainment, que en 2009 se fusionó con Ticketmaster, opera recintos emblemáticos como el Luna Park de Buenos Aires y el Vive Claro de Bogotá.

Tiene como apuesta desarrollar una veintena de nuevos centros de espectáculos, según han señalado sus máximos ejecutivos. Lo anterior, atendido a la creciente demanda por asistencia a espectáculos en vivo, en donde incluso se ha elevado el volumen de shows que han debido impulsar fuera de lugares operados por ellos.

En Perú construirá el Lima Music Arena, se anunció en octubre. El recinto tendrá una capacidad para más de 18.000 personas.

Ganancias del Movistar Arena crecen a dos dígitos

La sociedad concesionaria del Movistar Arena (Arena Bicentenario) registró utilidades después de impuestos por $4.213 millones durante el ejercicio 2024, un 26% por sobre los $3.348 millones en ganancias obtenidas en 2023.

Los ingresos también crecieron en el período, pues totalizaron $14.236 millones en enero-diciembre del año pasado, es decir, un 13% mayores a los $12.628 millones del ejercicio previo.

La capacidad del Movistar Arena es de 15.500 personas, considerando butacas, cancha y boxes. Su sponsor principal es Movistar.

En cuanto a la concesión, esta tiene fecha de término el 4 de septiembre de 2026, luego que el MOP prolongara su duración en 24 meses, atendido el efecto negativo que causó la pandemia debido a las restricciones que impuso el aforo durante la emergencia.

Movistar Arena, ubicado en el Parque O´Higgins, comuna de Santiago, recibe más de 1,5 millones de visitantes por año, siendo el recinto techado con mayor asistencia en Latinoamérica y el cuarto a nivel mundial, según señala su página web.

viernes, diciembre 12, 2025

Familia Hiller vende control de concesionaria de Movistar Arena a Ticketmaster

 


El Mercurio

Distribuidora estadounidense es de propiedad de la firma promotora de espectáculos y operadora de recintos Live Nation.

EyN

Ticketmaster, firma estadounidense en el segmento del entretenimiento a nivel mundial, pasará a controlar uno de los mayores centros de espectáculos del país: Movistar Arena.

Ayer, el concesionario (Arena Bicentenario) del recinto ubicado en el Parque O'Higgins, en la comuna de Santiago, envió un hecho esencial a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) mediante el cual comunicó la existencia de un acuerdo de compraventa de acciones. Se trata de un convenio entre el player internacional y dos sociedades vinculadas al grupo Hiller, que enajenaron poco más del 51% de las acciones de la firma concesionaria del recinto.

Como consecuencia de esta transacción, renunciaron todos los directores de la concesionaria. La mesa estaba integrada por Verónica Blanco, Álvaro Contreras, Álex Rebolledo, Felipe Hiller Gostling, Peter Hiller Hirschkron.

Asimismo, se designó en la mesa de la firma al hijo de Peter Hiller, Daniel Hiller Gostling; Óscar Mejías, John Hopsman, Venancio DeCastro y Jason Garner.

Mayor ticketera en el mercado global

Ticketmaster es la mayor compañía a nivel mundial en distribución de entradas para eventos masivos, como conciertos, deportes, teatro y festivales. La empresa opera como una plataforma de comercio electrónico que conecta a organizadores de eventos con el público.

Ticketmaster es una división de Live Nation Entertainment, compañía que se formó a raíz de una integración entre Live Nation (promotor de conciertos y operador de recintos de espectáculos) y Ticketmaster.

El presidente de Ticketmaster es Mark Yovich.

La firma opera en más de 35 países.

El Movistar Arena

Según su página web, Movistar Arena es un recinto multipropósito techado, con una capacidad máxima aproximada de 15.500 personas. Cuenta con 12.000 butacas numeradas, 3.200 sillas móviles en cancha, 9 suites, 28 boxes y más de 10 configuraciones posibles para adaptarse a distintos tipos de espectáculos.

Su infraestructura incluye escenario, una cúpula de 50 metros de altura y 44.000 m² de superficie total. Recibe más de 1,5 millones de visitantes al año.

El centro de espectáculos se inauguró como Arena Santiago en 2006 con la visita del Dalái Lama. En 2008, en alianza con su sponsor principal, fue rebautizado como Movistar Arena, de acuerdo con información que el mismo recinto exhibe en internet.



jueves, noviembre 20, 2025

Dialecto de Pájaros (2025): El regreso esperado de una obra de Patricio Wang

 Por Ricardo Tapia

Un deseo que sobrevoló durante años

Si me pongo a pensar cuándo comenzó a mencionarse de forma más habitual por el país la idea de montar Dialecto de Pájaros en Chile, me remite, inevitablemente, a los años 2007 - 2009. Por entonces, Patricio Wang empezaba a regresar con mayor frecuencia al país para presentar sus cantatas y obras musicales, mientras surgía un renovado interés por su obra gracias a las nuevas generaciones de músicos universitarios que ya contaban con sus propios conjuntos.

Para 2014-2015, un grupo formado en la UMCE propuso montar varias cantatas populares, entre ellas Dialecto de Pájaros. Sin embargo, la obra quedó a un voto de ser seleccionada; en su lugar se escogieron La Cantata América, Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela y Canto para una semilla. A ello se sumaron otros intentos posteriores, igualmente frustrados, por la dificultad de acceder a las partituras.

Durante años, la obra íntegra circuló principalmente gracias a grabaciones en audio difundidas en internet y a la curiosidad de los músicos. Faltaba, sin embargo, alguien capaz de concretar definitivamente ese anhelo.

Abigail y Ricardo: el inicio de un sueño cumplido

Ese momento largamente esperado llegó cuando Abigail Villalobos Valenzuela y Ricardo Andrade Rojas —músicos de amplia trayectoria y futuros creadores del Ensemble Dialéctico— decidieron asumir el desafío. Su vínculo con la obra venía desde las primeras colaboraciones con Patricio Wang en proyectos junto a la Orquesta Andina y otros conjuntos, donde interpretaron obras como Qué más quieres que te diga, Transiente, Naufragio, Oficio de tinieblas y Las canciones salvajes, forjando así lazos artísticos y afectivos que se mantuvieron en el tiempo.

En 2025 consolidaron la formación del Ensemble Dialéctico, agrupación creada con el objetivo de montar en Chile la Cantata Dialecto de Pájaros.

Reconstrucción de una obra y comienzo de los ensayos

Uno de los puntos de partida fue una copia de la partitura que conservaba el director de la Orquesta Andina. Autorizada por Wang fue facilitada a los músicos para comenzar el montaje, aunque aquella versión estaba incompleta: faltaban páginas y correspondía a borradores iniciales. A partir de ello comenzó un proceso de reconstrucción y diálogo constante con el compositor.

Las partes ya digitalizadas por parte de Wang —Invocación a la lluvia, Canto VII y Statement— facilitaron un primer avance. Con ese material y con las partituras facilitadas por la Orquesta Andina, se realizó un trabajo de reescritura y edición digital que permitió conformar una versión revisada de la obra, que Wang continúa afinando.

Los ensayos comenzaron entre abril y mayo de 2025 en el Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en Viña del Mar, con reuniones quincenales. Cada sesión se convirtió en un espacio de lectura, experimentación y escucha compartida. “Fue un trabajo democrático, donde cada integrante asumió las partes que mejor se ajustaban a sus capacidades o instrumentos”, recuerda Abigail.

La obra fue reapareciendo como un organismo vivo que se reconstruye desde la memoria y desde la práctica colectiva.

Una escritura accesible, una rítmica exigente

Aunque inscrita en el ámbito de la música contemporánea, la escritura de Wang conserva cierta claridad formal, heredada del hecho de haber sido concebida inicialmente para el Quilapayún, donde no todos los músicos leían partituras. Esto permitió concentrarse en la relación entre voces e instrumentos, más que en notaciones experimentales.

Las verdaderas complejidades surgieron en la rítmica: compases irregulares, cambios métricos sucesivos y libertades interpretativas, como el número de vueltas en algunas secciones o modos de ejecutar ciertas percusiones. “El desafío fue mantener el pulso colectivo sin perder el sentido del canto, esa oscilación entre caos y orden que atraviesa toda la obra”.

La llegada de Wang y las modificaciones para la versión chilena

Gracias al montaje de la obra y de algunas conversaciones, se estableció una alianza con la Fundación Orquesta Marga Marga para incluirla en el Festival Puente, haciendo coincidir con la visita de Wang a Chile por otros compromisos.


Durante el transcurso de los meses en que se montaba la obra y se conversaba con Wang para ajustar las partes, se llegó a la posibilidad de incluir al pianista Gerard Bouwhuis, quien estaría en el país para participar junto al Ensamble Nap en algunos estrenos de otras obras de Patricio Wang, todo gestionado gracias a una invitación del Festival Darwin Vargas, aunque por temas logísticos el pianista solo podría llegar el mismo día del estreno.

En octubre, la llegada de Wang inyecta nueva energía al proceso. Junto al ensemble se trabajó detalladamente la pieza Nubes y relámpagos, debido a que la versión que tenían correspondía a la interpretada en 1987, la cual tuvo que ser simplificada, ya que es especialmente difícil por el entrelazamiento rítmico entre piano y marimba en forma de hoketus. Además, para esta versión, Wang incorporó el siku y propuso algunos cambios de interpretación que distinguen esta versión chilena del montaje del 87.

También revisó indicaciones estructurales y de ejecución, y buscó el ensayo sin dirección visible, buscando una interpretación sostenida únicamente por la escucha mutua. Aun así, Wang marcaría entradas con ayuda del bajo y daría apoyos vocales, como en 1987.

En uno de los últimos ensayos, al cual tuve acceso, se me hicieron evidentes las características de esta nueva versión: el texto en español (frente al texto en inglés de 1987), un tempo ligeramente más rápido, la inclusión de dos mujeres que amplían el color vocal y la instrucción de Wang respecto a que algunas partes “no deben ejecutarse para el público, más bien para uno mismo”. Según sus palabras, esta versión es la más cercana a la idea original de 1987, imposible de concretar entonces por razones técnicas y de tiempo del conjunto Quilapayún.

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El estreno en el Teatro Municipal de Viña del Mar

El inicio de las palabras mágicas

El 11 de noviembre de 2025, Dialecto de Pájaros tuvo su estreno en Chile como parte del Festival Puente: Encuentro Interoceánico de las Culturas.

Las puertas del Teatro Municipal de Viña del Mar se abrieron a las 18:07, con un ingreso fluido y una sala que se fue llenando gradualmente. La primera parte estuvo a cargo de la Orquesta Marga Marga, con obras de compositores vietnamitas y una pieza del argentino Esteban D’Antona. Tras un intermedio exacto de diez minutos, comenzó el renacimiento del Dialecto de Pájaros.

El telón se abrió con los músicos ya dispuestos en escena. Wang ingresó desde un costado para ofrecer unas palabras antes de iniciar la obra.

Ejecución, recepción y detalles técnicos

La obra fue interpretada de manera íntegra y sólida. Los pequeños desfases perceptibles —posiblemente fruto del nerviosismo o de problemas de retorno— no afectaron el resultado general ni la potencia del montaje. Los detalles eran más notorios únicamente para quienes conocían profundamente la versión de 1987.

El Teatro de Viña mostró una acústica excepcional, aunque algunos problemas técnicos de amplificación —voces o instrumentos que no alcanzaban nitidez— podrían explicarse por el hecho de que el recinto suele trabajar con micrófonos ambientales más que con amplificación directa.

El público respondió con entusiasmo y atención. El montaje tuvo una duración cercana a los 40 minutos, incluyendo los cuatro dedicados a las palabras iniciales de Wang y una prolongada ovación final que se extendió varios minutos hasta el cierre del telón.


Algunos momentos destacados

Debo resaltar la labor del pianista Gerard Bouwhuis, quien llegó el mismo día al país y prácticamente sin ensayos plenos con el ensemble. Aun así, su interpretación y fiato con el conjunto fue impecable, como si llevara años trabajando con el grupo.

También destacó la restitución de arreglos originalmente concebidos por Wang, que en 1987 no pudieron ser montados. La continuidad musical y los guiños musicales característicos del compositor se hicieron especialmente visibles.

Lo actual que sigue sonando la obra, llegando a ser atemporal en el tiempo, se manifiesta en cómo esta nueva versión revive su carácter ritual y su lógica de ciclo, permitiendo que vuelva a cobrar sentido y relevancia plena en el presente.

Por lo que puedo decir que este estreno reafirma la vigencia artística de Wang, probablemente el integrante de Quilapayún más activo creativamente en la actualidad

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¿Qué viene para Dialecto de Pájaros?

La siguiente presentación está programada para el 11 de diciembre, en el Teatro Municipal de Quilpué. Por ahora, sería la última oportunidad de escuchar la obra en vivo. Sin embargo, existen intenciones de llevarla a otros espacios en el futuro y también de realizar una grabación en estudio, dependiendo de recursos, disponibilidad y nuevas gestiones.

Aunque el futuro pueda parecer incierto, sí podemos afirmar y celebrar que Dialecto de Pájaros ha vuelto. Su vuelo —y su espíritu chamánico— parece recién comenzar, y quizás ahí reside su mayor coherencia: al igual que su estructura en forma de loop, la obra regresa sobre sí misma para renacer una y otra vez. De este modo, este montaje no solo recupera una creación de Wang, sino que inaugura un nuevo ciclo, dispuesto a seguir creciendo y transformándose en cada interpretación futura.


viernes, noviembre 07, 2025

Illapu prepara el lanzamiento de adelanto de su nuevo álbum “En esos días de los 90”




Comunicado de prensa

Este viernes 7 de noviembre estará disponible el primer adelanto del nuevo álbum de Illapu, que recoge nuevas versiones y grabaciones de sus temas más importantes de la década de los 90.

Se trata de “Dos Sobreviviendo”, una de las piezas más intensas y significativas de su repertorio.

De esta forma, Illapu continúa erigiéndose como una banda esencial de nuestra música.  Un referente permanente de identidad, compromiso y belleza musical.

Su historia une y  entrelaza distintas generaciones hasta el dia de hoy, las cuáles se dan cita en cada uno de sus multitudinarios conciertos: Quienes evocan los años 70, marcados por penas y oscuridades solo alumbradas por temas como Candombe para Jose; quienes recuerdan aquellas grabaciones llegadas desde Europa durante los 80 y su emotivo reencuentro con el público chileno en 1988 en parque La Bandera; y quienes vivieron en los 90 el renacer creativo del grupo en su propia tierra, con canciones inolvidables como “Lejos de Amor”, “Sincero Positivo”, “Morena Esperanza”, “Del Pozo de Mis Sueños”, entre muchas otras que hoy son verdaderos clásicos.

Dos Sobreviviendo

“Dos Sobreviviendo” es, en esencia, una canción de amor - no solo por la historia de Pedro y María, los personajes que encarna la poesía de Nelly Lemus y la música de Roberto Márquez - sino porque plantea con profundidad lo inquebrantable de ese amor y la soledad que lo rodea. Es el amor que persiste frente a la adversidad, en un mundo muchas veces indiferente.

Generalmente, las canciones de amor suelen hablar de la pasión, la ruptura de una relación o el deseo. Pocas abordan el amor desde una perspectiva social. “Dos Sobreviviendo”, habla del amor que resiste, incluso en medio de las carencias, los problemas y los desafíos cotidianos de la vida. Ese amor que, pese a todo, sobrevive.

Con este nuevo proyecto, Illapu no solo revisita su propio pasado: lo reinterpreta con la madurez y la sensibilidad del presente. “En esos días de los 90” es una celebración de una época, pero también una mirada al hoy, desde la misma raíz humana y esperanzadora que ha hecho de Illapu una voz imprescindible.

domingo, noviembre 02, 2025

Dialecto de Pájaros: El resurgir en Chile de una cantata chamánica


 

Casi cuatro décadas después de su estreno en Ámsterdam, la cantata “Dialecto de Pájaros” del compositor Patricio Wang revive en Chile con una versión revisada por su autor. Una obra mística y vanguardista que regresa para cerrar un ciclo pendiente en la historia musical de Quilapayún y Patricio Wang.

Por Ricardo Tapia

Hace casi cuatro décadas —en 1987— el compositor Patricio Wang presentó en Ámsterdam, junto a Quilapayún & Co., la cantata Dialecto de Pájaros, concebida como un viaje al límite del lenguaje, la voz y el sonido.

La génesis de Dialecto de Pájaros se sitúa cuando Wang, ya vinculado a Quilapayún desde inicios de los años ochenta, emprendió una investigación sobre lenguajes no convencionales, voces primordiales y territorios sonoros que superan la palabra cotidiana.

Tomando textos de diferentes fuentes —como los Modoc, cantos de los Yamanes de Tierra del Fuego, de los pueblos esquimales, de iglesias pentecostales estadounidenses e incluso el poema “Canto VII” de Vicente Huidobro—, logró crear una cantata que ha sido considerada como “un viaje chamánico a través de los siete cielos en busca de un nuevo lenguaje”.



El estreno tuvo lugar en el marco del Festival Stage Door, en Ámsterdam, en 1987, con el respaldo de patrocinadores europeos y con pleno conocimiento de que no existían los medios para desarrollar el proyecto más allá de la semana que duraba el festival. Es por eso que la cantata nunca fue registrada oficialmente en su integridad ni volvió a presentarse como obra completa.

Sin embargo, algunos fragmentos salieron a la luz bajo el alero del Quilapayún, agrupación que grabó ciertas secciones en sus álbumes e interpretó otras en vivo, aunque nunca llegó a montar ni registrar la obra en su totalidad posterior al festival.

Fue así como tuvieron que pasar casi cuarenta años desde aquella oportunidad en Ámsterdam para que Dialecto de Pájaros volviera a surgir como el ritual y canto chamánico destinado a ser escuchado íntegramente, en un espacio que permite que las palabras conserven su poder mágico y, de algún modo, puedan cobrar vida y transformar lo que tocan.



Esta vez, los afortunados serán el público chileno, constituyendo, de alguna manera, el cierre de ese pendiente musical tanto en el catálogo de Quilapayún como en la trayectoria de Patricio Wang.

Es gracias a las agrupaciones musicales Los Precisos y Colectivo Dialéctico —colectivo formado especialmente para esta ocasión—, que se abre una nueva etapa para la cantata, la cual será presentada en su totalidad y, esta vez, con una versión revisada por su autor, que incorpora nuevos arreglos y correcciones, constituyendo posiblemente su «versión definitiva».

Como músico invitado para el día del estreno participará el pianista holandés Gerard Bouwhuis, intérprete original del estreno de la obra en 1987. Su presencia se sumará exclusivamente al día del estreno, aportando junto a Patricio Wang —quien será parte del colectivo y participa en en las fechas agendadas interpretando el bajo eléctrico— un valor histórico y artístico singular a este reencuentro con Dialecto de Pájaros.

Este estreno en Chile se presenta como el redescubrimiento de una pieza clave en la evolución de Quilapayún durante su etapa más vanguardista y, a su vez, como una de las obras más emblemáticas y místicas del trabajo de Wang, quien une tradición sonora, vanguardia musical y el cruce de lenguajes humanos, animales y rituales en una cantata que invita a escuchar el origen mismo del lenguaje en una travesía hacia los sonidos primordiales del ser.



Pero esto no es todo, ya que la reaparición de Dialecto de Pájaros en los escenarios chilenos coincide con un momento especialmente significativo en la trayectoria de Patricio Wang, quien durante su estancia en el país presentará también parte de su amplio catálogo musical, en un recorrido que combina música, memoria y reflexión sobre el exilio.

Su visita por Chile se enmarca en dos conmemoraciones de alto valor simbólico: los 80 años del Premio Nobel de Gabriela Mistral y los 200 años de relaciones diplomáticas entre Chile y los Países Bajos, país en el que Wang ha desarrollado gran parte de su vida artística.

En este contexto, el compositor ofrecerá al público chileno la posibilidad de reencontrarse con obras esenciales de su catálogo. Entre ellas se cuentan Canciones Salvajes, para solista, coro e instrumentos, basada en textos de Pablo Neruda; Transiente y Oficio de Tinieblas, piezas grabadas por Quilapayún, entre otras de su catálogo. Además, junto al Dialecto de Pájaros, se suma el estreno en Chile del Ciclo Mistraliano, inspirado en textos de Gabriela Mistral, obra que profundiza el diálogo entre literatura, identidad y música contemporánea. Paralelamente, Wang lanzará su libro bilingüe Música en Exilio / Muziek in Ballingschap, donde revisa su camino artístico y humano ligado al exilio, abordando tanto su experiencia personal como su creación musical desarrollada fuera de Chile.

Programación de Patricio Wang en Chile
5 de noviembre – Conversatorio en el 1.º Encuentro de Guitarra, Universidad Alberto Hurtado.
11 de noviembre (19:00 hrs) – Dialecto de Pájaros en el Teatro Municipal de Viña del Mar, concierto de apertura del Festival Internacional Puente: Encuentro Interoceánico de las Culturas.
13 de noviembre (19:00 hrs) – Museo del Inmigrante, Valparaíso (Festival Darwin Vargas, PUCV). Estreno en Chile del Ciclo Mistraliano.
14 de noviembre – Casa de la Fundación Creciente, Osorno. Ciclo Mistraliano y otras composiciones.
21 de noviembre – Concierto en Casa Román, Santiago. Ciclo Mistraliano y otras composiciones.
29 de noviembre – Concierto en Sala Rívoli, Valparaíso. Canciones Salvajes y otras composiciones.
11 de diciembre (19:00 hrs) – Oficio de Tinieblas y Dialecto de Pájaros en el Teatro Municipal de Quilpué.
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🎟️ Entradas liberadas.
Algunas actividades requieren inscripción previa a través de las plataformas y redes sociales de los teatros, universidades, museos y festivales donde participará Wang.
Se recomienda informarse directamente en dichos canales.



domingo, octubre 05, 2025

David Rieff: “Los intelectuales y artistas woke se creen anticapitalistas. Es su fantasía, mientras el negocio sigue funcionando”

 El Mercurio


Ya está en Chile el nuevo ensayo del intelectual estadounidense, que analiza los efectos del movimiento woke en la cultura y las humanidades. Hijo de Susan Sontag y de Philip Rieff y autor del “Elogio del olvido” (2017), al reportero de guerra y ensayista le inquieta la primacía de la autorreferencia en la cultura y también la ruptura del diálogo entre el presente y el pasado. “Deseo y destino” es un libro inteligente y provocador, al igual que su autor, que conversó con “El Mercurio”.

Elena Irarrázabal Sánchez

Voz ronca — ¿mucho tabaco?—, pelo cortado al rape, muy delgado. Veterano corresponsal de guerra y escritor, David Rieff (Boston, 1952) es un reconocido ensayista, colaborador de medios como el New York Times, Washington Post, Foreign Affairs y Letras Libres. Rieff estudió Historia en la Universidad de Princeton y ha escrito sobre duros conflictos a través del mundo, como el sitio de Sarajevo, el genocidio de Ruanda y la invasión de Afganistán. No es hombre de eufemismos y está en las antípodas de la corrección política, pero sí devela, a través de la entrevista, una gran erudición en historia, literatura y artes.


Nacido en un entorno marcado por la palabra y el humanismo, Rieff es hijo de la célebre intelectual estadounidense Susan Sontag y fue el editor de los diarios de su madre. Su padre fue el destacado sociólogo Philip Rieff, una figura menos conocida, pero no por ello menos interesante, gran analista de la obra de Freud y estudioso de temas como la importancia de la represión de los impulsos y del rol de la sacralidad en la sociedad.


En 2017 David Rieff presentó su contundente —y no exento de controversia— ensayo “Elogio del olvido” (2017), en el que cuestionaba el excesivo culto a la memoria histórica y advertía que la instrumentalización de un pasado puede ser una forma de profundizar en el odio. Ahora publica “Deseo y destino: lo woke, el ocaso de la cultura y la victoria de lo kitsch” (Debate), sobre el pensamiento woke y su comprensión de la cultura. La obra, que ya va en su segunda edición en español y está disponible en librerías chilenas, cuenta con un excelente prólogo de John Banville, quien define el ensayo de Rieff como “un ataque convincente y brillantemente argumentado contra las ortodoxias actuales que dominan sobre todo al mundo académico, a los patronos de las artes y a Silicon Valley”.


Desde Barcelona, Rieff conversó con “El Mercurio” por Zoom. “Casi toda mi vida he sido un nómade, es casi mi profesión. Vivo entre Europa y Nueva York, pero viajo unas seis semanas al año a Buenos Aires, y ahora vine a España por la publicación del nuevo ensayo. Luego iré a Varsovia y de ahí a Kiev, donde paso temporadas y hago clases en la universidad. Estoy preparando un libro sobre la guerra de Ucrania, es una vuelta a mis raíces”.


—Ha vivido varias guerras. Y dice que allí ha aprendido que víctima y victimario son roles que cambian con el tiempo. ¿Esta reflexión influye en su nuevo ensayo?


“Bueno, para empezar, el movimiento woke, en general, suele borrar la diferencia entre la violencia metafórica —digamos, verbal— y la violencia física. Para mí eso es una distorsión de la realidad. Decir que la violencia retórica es la misma cosa que una bala en la pierna, me parece ridículo. La gran mayoría de los wokistas no entienden nada de la violencia y los jóvenes en las facultades en Estados Unidos, el Reino Unido y Australia hoy tienen un nivel de autocentrismo e ingenuidad, que para mí es casi inédito”.


—Le inquieta la primacía de la sensación subjetiva por sobre la realidad.


“La subjetividad ha pasado a ser lo más importante, se transforma en ‘la' realidad. Es my truth, mi verdad. En las universidades estadounidenses, los alumnos se quejan de que algunos profesores los ofenden y se sienten ‘psicológicamente amenazados'. Y si alguien da una opinión y piensa que hay dos sexos, la retórica woke lo acusa de estar borrando, matando espiritual y sexualmente a las personas trans. Desde hace 40 o 50 años, hay tratamientos para el cambio de sexo, pero el movimiento trans, en su gran mayoría, expresa una insistencia absoluta en que la identidad la eliges, poco importa que hayas cambiado de género o no. La realidad biológica es mucho menos importante que tu realidad imaginaria o subjetiva”.


Shakespeare imperialista


Una expresión de hipocondría moral y social, que está demoliendo la tradición cultural occidental y el cultivo de las humanidades. Así describe Rieff los efectos del pensamiento woke en la cultura. “Para ellos no existe un pasado interesante, solo el pasado victimario o el pasado racista. Y hay que expurgar ese pasado con el celo de un nuevo puritanismo”, comenta el autor. Su libro combina con amenidad textos cortos y otros más extensos, con referencias a acontecimientos actuales. No falta la ironía —uno no sabe si reír o llorar— cuando cita al libro “Marx para gatos”, editado por la Universidad de Duke, que critica “la exclusión de los gatos del abrazo revolucionario”. O cuando cita la canción “Todos somos especiales” del dinosaurio Barney, como “la expresión más radical de la convulsión woke”.


A juicio de Rieff, la mirada woke —en su opinión, de mayor penetración en el mundo anglosajón que en el latino— sataniza el pasado y con ello a la tradición cultural occidental. Se considera a Shakespeare como parte del canon imperialista y se prefiere a un escritor de Guinea Ecuatorial antes que a Cervantes. El movimiento woke, para el ensayista, “es un conjunto de fantasías occidentales sobre la autenticidad y nobleza de lo tribal y lo premoderno”, con una mirada identitaria justo cuando el mestizaje es más intenso que nunca. El ensayista percibe en el wokismo una intensa dimensión moral o pseudorreligiosa. “Aunque no sea completa, la analogía con la religión me parece correcta, pues es un movimiento de reforma emancipatoria y moral, como pueden haber sido la reforma evangélica o, en el mundo laico, la revolución cultural china”, señala.


—Su mirada se focaliza en los efectos culturales del movimiento.


“El woke no va a destruir el mundo, pero sí puede destruir la cultura occidental en nombre de la justicia, de la igualdad, de la representación de ciertos grupos. ¿Es un peligro al mismo nivel que el cambio climático? No, pero tampoco me parece que tenga que disculparme por focalizar en la cultura y en las artes. Es posible imaginar un mundo sin gran cultura y todas las culturas son mortales, como nosotros. Pero me parece que no había que adelantar la muerte de la cultura occidental, ese es uno de mis reproches fundamentales. En todas las grandes culturas, sean occidentales u orientales, el pasado es más importante que el presente. El woke es el revés. Está solo el presente, y el pasado es una forma de prefacio a nosotros mismos. Como el concepto maoísta del año cero o la frase guevarista del hombre nuevo”.


El pasado y Beyoncé


—En el libro dice que se ha perdido el diálogo con el pasado.


“Los grandes artistas de toda la historia han entendido bien aquella frase del poeta ruso Ósip Mandelshtam, que dice que la cultura es una conversación continua entre artistas del pasado, presente y futuro. Algo que trasciende las generaciones. Pero el woke es lo contrario y uno puede ver cómo destruye la cultura más selecta, solo hay que mirar las universidades y las humanidades. También el mundo de los museos y las filantropías culturales. Ya ha destruido mucho”.


— ¿Cree de verdad que las humanidades están muriendo?


“Creo que hoy vivimos un universo de las humanidades que es totalmente autorreferencial. En las universidades se estudia a Beyoncé o la propia experiencia de vida de los alumnos. ¿Para qué? Si estás ahí para estudiar, no para cantar de ti mismo. No tengo que tomar clases para tener un diploma en mi propia vida, eso puedes hacerlo en un bar con tus amigos. Esto se conjuga con una vulgarización de las ideas psicoanalíticas y una visión autosatisfecha y narcisista. Cuántas novelas y poemas describen con minucia hoy cuán alienado se siente el autor en su barrio burgués de los suburbios. El panorama es bien desolador”.


—El “yo” como temática casi única.


“Todos hablan de sí mismos. También hablan de la importancia de la diversidad, pero dicen las mismas cosas. Y proclaman el multiculturalismo, pero siempre en inglés. El reclamo fundamental del wokismo es que la cultura debe hablar de tu raza, tu género, tu minoría, tu grupo excluido. Y la otra responsabilidad del artista es ser buena persona. Algo que excluye al 99% de los buenos artistas de la historia. La gran mayoría de buenos artistas han sido hijos de puta o han tenido vínculos con sistemas de opresión”.


—Esta depreciación cultural termina en el kitsh, según su perspectiva.


“Creo que finalmente el pensamiento woke no va a producir un gran arte, sino que abre camino al kitsch, que es el subtítulo de mi libro. La cultura popular es más fácil de abordar. Hay que trabajar un poco para entender la gran cultura, pero no a Taylor Swift o Beyoncé”.


La liturgia


—David, usted plantea que el pensamiento woke tiene débiles fundamentos culturales y que les interesa más Taylor Swift que Cervantes. ¿Por qué lo considera un movimiento preocupante si tiene cimientos precarios?


“Los movimientos débiles han destruido mucho en la historia. No veo que haya una contradicción entre un movimiento intelectualmente débil —o aún idiota— y su capacidad de destrucción. Muchos movimientos destructores han sido intelectualmente débiles, incluso el fascismo y el estalinismo. Y yo diría que el neoliberalismo también es intelectualmente débil”.


—También plantea las simplificaciones culturales propias del pensamiento woke, pero sus autores suelen usar un lenguaje difícil. .


“Es que no es un lenguaje, es una liturgia. Escriben como los sacerdotes de la religión woke. Y, obviamente, cada liturgia debe tener un idioma. Además, ¿qué pasaría si escribieran de manera normal? Todos se burlarían de sus propuestas, pero en un lenguaje oculto y esotérico es más fácil decir tonterías”.


— ¿La atracción del woke no ha disminuido en el último tiempo? El último libro de Judith Butler recibió críticas.


“No sé, no la sigo tanto a estas alturas. Ya he leído demasiado a Butler en mi vida. Tal vez en mi reencarnación pueda leer más”.


— ¿Por qué considera que Butler es un fraude?


“En pocas palabras, creo que su idea de la realidad como presentación —tu propio teatro— me parece un asalto a la realidad”.


Trump y las universidades


A juicio de Rieff, el concepto de democracia se está vaciando y se tornará cada vez más impreciso. Lo mismo que el espacio del centro en la política. “Los jóvenes, en su gran mayoría, o están en la derecha o en la izquierda. El centro para ellos no existe. Y las autocracias irrumpen porque los partidos de centro no plantean soluciones para los temores y prioridades de la población. La solución autocrática aparece más persuasiva, se presenta como si tuviera esas respuestas”.


— ¿Y cuál es su perspectiva actual de Donald Trump?


“Bueno, hay que reconocer que es un mago de la política, sería muy idiota negar esto. Las personas que lo subestimaron terminaron llorando. El 6 de enero del 2021, nadie hubiese podido pensar que Trump iba a retornar al poder. Ahora es el Presidente y un presidente en sus propios términos. Es posible que fracase, no sé, mi bola de cristal se rompió hace tiempo. Pero el equipo de Trump está armando una contrarrevolución en casi la totalidad de la sociedad norteamericana”.


—Un elemento de esta contrarrevolución es la presión a las universidades para que cambien contenidos o profesores.


“Es obvio que Trump tiene una visión fundamentalmente antidemocrática y quiere presionar con todo a las universidades para que cambien sus perspectivas. Pero, entre tantos temas, diría que me preocupa más la política migratoria de Trump, que sea muy indulgente con Putin o que tenga una política nefasta en el Medio Oriente. Esto me perturba más”.


— ¿El de Trump no es un ataque a la libertad de expresión en las universidades?


“Es un asalto contra la libertad de expresión, no me cabe duda. Ahora, tampoco creo que en las universidades haya existido libertad de expresión en los últimos 20 años. Durante toda la época de Obama y Biden, identificarse como alguien de centroderecha, para no hablar de la derecha, era una sentencia de muerte dentro de las facultades. Las presiones de la administración de Trump son absolutamente reales y también lo fue la represión a la derecha en las últimas décadas. Desafortunadamente, quienes hoy se quejan se sintieron muy confortables durante la represión a la derecha y hoy viven una cosecha amarga”.


— ¿Y existe un wokismo de derecha?


“Bueno, creo que hay una versión woke de la derecha, sobre todo en términos de Palestina. Muchas personas de la derecha proisraelí usan ese vocabulario de sentirse inseguros u ofendidos. Han establecido su propia versión del wokismo, pero creo que es menos relevante y ha tenido mucho menos efectos nefastos”.


Disidencia y consumo


“Al capitalismo le conviene la infinita segmentación del mercado. El capitalista prefiere a Taylor Swift y el woke, también. En este sentido, el sistema dominante y el movimiento woke tienen los mismos intereses. Ambos consideran que la tradición es un impedimento para la rentabilidad”, reflexiona Rieff, quien se ha referido a una “mercantilización de la disidencia”. También ha señalado que la izquierda woke tiene una visión negativa de la clase trabajadora, a quienes percibe como bárbaros, xenófobos y sexistas.


—Las grandes figuras del movimiento woke dicen ser anticapitalistas, pero usted dice que es una falacia.


“Los intelectuales, profesores universitarios y artistas woke se imaginan como revolucionarios y anticapitalistas. Y se lo creen. Es perfecto, ellos tienen su fantasía, sus victorias simbólicas, mientras el negocio sigue funcionando, sin cambiar en nada. Finalmente, ¿cuál es la idea del capitalismo del mercado? Que el acceso a los mercados sea sencillo, que el acto de consumir o de comprar sea lo más fácil posible. Puedes comprar en la tienda trans o en una tienda heterosexual, no importa, así tienes más oportunidades para el consumo. El Banco Santander o el Repsol pueden aceptar el Día del Trans, sin cambiar en nada en su manera de hacer su negocio. Los woke no piden cambios fundamentales en el sistema capitalista, piden representación. Y la representación puede ser una idea revolucionaria en términos psicológicos, pero no es revolucionaria en materia económica. Y una izquierda sin análisis económico no presenta un desafío al capitalismo”.


Mis deseos son mi destino


“Deseo y destino” constituye uno de los temas del nuevo ensayo de Rieff, que además le da el título al libro. En su opinión, “el movimiento woke tiene una visión muy ingenua del destino. Sus deseos son más importantes que la realidad, sobre todo la realidad material”. El “tú puedes lograrlo” se convierte, para Rieff, en una promesa fraudulenta que suele terminar en victimismo y denuncias por trauma .


—Usted relaciona esa promesa de que “tu deseo va a ser tu destino”, con una cierta derivación de la ética protestante.


“Bueno, hoy es una idea global y existe aún en países de cultura católica, yo lo atribuyo a la continuidad de la hegemonía cultural estadounidense. Pero hablando de las raíces culturales, sí, creo que hay diferencia. ¿Cuál es la distinción fundamental entre la cultura protestante, aún en su identidad posprotestante y la esencia católica o poscatólica? Diría que en el catolicismo el sacerdote tiene que interpretar la realidad. En el protestantismo eres tú y Dios. Entonces, tu interpretación es lo más importante, es tu realidad, tu fe”.


Chile y Argentina, en la mirada de Rieff


Rieff habla bien castellano —a veces se le cuela alguna palabra en inglés—, pero su español tiene un marcado acento argentino. “Aprendí mi español en México, pero he pasado muchas temporadas en Argentina, tengo una aculturación bonaerense”. Dice que le fascina Argentina. “Es un país extraordinario tanto en sus logros como en sus frustraciones, sus debilidades. Tengo muy buenos amigos argentinos”. También ha visitado nuestro país varias veces, pero no por períodos largos y por eso da su perspectiva con prudencia. “A pesar de esa época trágica de la dictadura, creo que Chile no tiene desafíos de la misma gravedad que países como Argentina o Colombia. Hay retos serios, por cierto, como la crisis migratoria, problemas en la juventud, la educación. Y si vos me permitís, el problema de qué hacer con el arruinado centro de Santiago. Nunca he visto una ciudad donde no había existido verdadera guerra, tan destruida en su parte céntrica”.


El ensayista piensa que la izquierda chilena aún no tiene claro cómo reconstituirse. “Estuve en Santiago para el referéndum constitucional en que triunfó el Rechazo. Lo viví en casa de un gran escritor de izquierda. Él y su entorno de otros escritores y artistas estaban totalmente destruidos por los resultados. Creo que la izquierda chilena ha estado secuestrada por sus propias fantasías, pensó que Chile había cambiado y me parece no ha cambiado tanto”.

jueves, septiembre 25, 2025

Germaín de la Fuente (78): “Es asombroso poder seguir arriba de los escenarios, disfrutando de lo que me gusta hacer”

Cuando no está de gira , Germaín de la Fuente se mueve entre su departamento en Santiago y su parcela en Buin. SERGIO ALFONSO LÓPEZ



El Mercurio

Voz original de Los Ángeles Negros y con una gran trayectoria como solista

El icónico cantante fue uno de los artistas destacados en las fondas del Parque O'Higgins la semana pasada y luego comenzó una gira por Ecuador, Perú y que terminará en México —donde vivió por más de dos décadas— en lo que resta del mes. “Dejar de actuar no lo haría jamás”, dice enfático. Y agrega: “Es posible seguir estando vigentes y siendo importantes para los demás”.
C. González
Septiembre siempre ha sido intenso para Germaín de la Fuente (78). Y este en particular no es la excepción: la semana pasada fue un artista clave en las celebraciones de Fiestas Patrias en las fondas del Parque O'Higgins y luego comenzó una gira que lo llevó a Ecuador, para sumar esta semana un par de presentaciones en México y finalizar el mes con cuatro conciertos en diferentes ciudades peruanas.

“Para mí es asombroso poder seguir todavía arriba de los escenarios disfrutando de lo que me gusta hacer. La gente de repente olvida a los artistas pero, en mi caso, he estado vigente”, sentencia con orgullo.

Como miembro y voz original de Los Ángeles Negros y, luego, como solista, De la Fuente es considerado una figura emblemática de la música latinoamericana, tanto por su tono inconfundible como por su emotiva interpretación de boleros y baladas románticas. “Y volveré”, “Cómo quisiera decirte” y “Murió la flor” son algunas canciones que han marcado a varias generaciones a lo largo de casi seis décadas.

—¿Qué siente cuando gente joven conoce sus canciones?

“Primero que todo, agradecido de que nos den pelota (se ríe). Sin duda alguna, uno lo agradece y lo acepta. Es muy motivador. El público que nos va a ver ahora es bien transversal, pero obviamente el grueso es gente menor que yo y eso es un incentivo para continuar”.

Sentado en la mesita de un café en pleno centro de Santiago, cercano a su departamento y adonde se lo puede ver seguido cuando está en la capital, la gente que pasa lo saluda o se acerca para tomarse una fotografía. “Creo que he ido cosechando el reconocimiento y un cariño tremendo aquí en Chile”.

Y afuera también. A bandas locales contemporáneas, como Los Bunkers, Los Pettinellis y Los Tetas, que han reversionado algunos de sus temas, se unen artistas extranjeros que han hecho lo mismo, como los estadounidenses Beastie Boys o el rapero Jay-Z (uno de los artistas de hip-hop más exitosos a nivel global).

“Eso ha sido sorprendente. Un día me llamaron y me dijeron que fulano de tal quería grabar una canción; era Jay-Z y yo no lo conocía”. ¿Le gustó la versión? “No, no me gustó. Es que él rapea y eso es otro pedo. Me gusta más el reguetón porque tiene una rítmica entretenida”.

Si bien reconoce que no cantaría reguetón —“No lo sabría hacer”—, confiesa que lo ha bailado “un poquito, por ahí…”.

“La música actual casi no la entiendo; no digo que sea mala, pero hay gustos para todos, como dicen. Yo creo que todo lo que se oye es por algo, algo tiene. Y puede que una canción haga más sentido que otra, pero al final, es clara la importancia que tiene la música en la vida de las personas. Por ahí va la cosa”.

Otros dones

Su historia personal es un buen ejemplo de ello. Oriundo de San Carlos (en la actual Región de Ñuble) —“Las mejores longanizas son de allá”, sentencia—, a los 15 años se plantó por primera vez en un escenario. “Mi papá tenía una quinta de recreo y yo cantaba allí. Ni siquiera era del gusto popular, porque el público que asistía prefería escuchar cumbia o rancheras mexicanas”.

Lo suyo eran las baladas. Tríos como Los Panchos o Inspiración eran sus favoritos. “Yo tocaba un poco de guitarra y con eso me acompañaba. También me gustaban en ese tiempo Sandro y Raphael, figuras inolvidables en el corazón de toda la gente”.

La veta artística venía por el lado materno. “Mi madre tocaba muy bien la guitarra y cantaba muy bien”.

Creció junto a su mamá y su hermana menor, que también canta pero no profesionalmente. Su papá fue una figura más ausente y que le dio “un chorro de hermanos por fuera. Pero estamos hablando de otra época”.

“Ahora la gente se ocupa primero de educar a los hijos, de estar pendiente de que no les falte nada. Mi papá se ocupaba a medias de eso. Mi mamá cumplía todas las labores”, recuerda.

Ella estaba a cargo del Banco de Sangre del Hospital de San Carlos. “Me dediqué a la música porque era lo único que me funcionaba. Nunca intenté ninguna cosa más que cantar”. En el colegio participaba en grupos folclóricos y en cuanta actividad artística se organizara. Pero los libros no eran lo suyo. “La verdad que del estudio pues tengo poco que presumir. Iba al colegio porque había que ir, pero el intelecto no me dio. Tenía otros dones”.

Tenía 20 años cuando lo invitaron a formar parte de un grupo musical para participar en un concurso de la radio La Discusión de Chillán. “Un día estábamos ensayando en mi casa y Sergio Rojas (el bajista) propuso que nos llamáramos Los Ángeles Negros. Había un grupo llamado Los Diablos Azules. Como que a ninguno le gustó el nombre (los otros integrantes eran Cristián Blasser y Mario Gutiérrez), pero a mi mamá sí. Entonces para no discutir con la dueña de casa, se quedó”.

Finalmente ganaron el concurso, lo que les permitió grabar su primer LP, en marzo de 1969. Ese fue el punto de inicio que los catapultó a la fama. “Yo se lo debo todo a Los Ángeles Negros”, reconoce.

—¿El éxito los tomó por sorpresa?

“Estábamos en una edad en la que siempre esperas lo mejor y yo confiaba en que ganaríamos. Lo sorprendente fue que las canciones comenzaran a ser escuchadas y tener éxito. Cuando escuché mi grabación, no me gustó, pensé que cantaba mejor... Entonces como que me desilusioné un poco, pero el asunto es que funcionó. Gracias a eso podemos contar esta historia”.

De San Carlos pasaron a Concepción y luego a Santiago. En poco tiempo, la internacionalización del grupo fue una realidad.

A inicios de los 70 se instalaron en México. Para Germaín fue un viaje que lo alejaría de Chile por más de 20 años: en 1974 se retiró y decidió iniciar una carrera como solista. “Ellos volvieron y yo me quedé allí. Viajaba a Chile de vez en cuando, así que nunca perdí el contacto”.

—¿Qué recuerdos tiene de esos años en México?

“Es un país maravilloso que me recibió muy bien. Lo pasé muy a gusto, aunque trabajaba mucho y viajé bastante. Al principio mi carrera me absorbió al 100%, porque estaba siempre en eso. Sobraba el trabajo y las ganas de trabajar también”.

Además de buenos recuerdos y uno que otro modismo que sale durante la conversación, México también le dio una familia. Allí se casó con una argentina, de la que luego se separó y con quien tuvo dos hijas, las que lo acompañaron cuando decidió volver a Chile, a comienzos de los años 90.

—¿Cómo fue el regreso al país?

“Hubo que hacerse de nuevo un camino. Además de continuar cantando, puse un estudio de grabación aquí en el centro. También compré una parcela en Buin y vendía los productos que cosechábamos, tenía unos 150 paltos y mil nectarines. ¡Muy ricos! Ahora solo me quedan las paltas”.

Aunque mantuvo la comunicación con los demás miembros del grupo, no fue sino hasta 40 años después de independizarse que volvió a tocar con ellos, en el Teatro Caupolicán en Santiago. “Fue una linda experiencia y después volvimos a tocar un par de veces. Con ellos pasé por lo máximo y ahora estoy en una etapa más tranquila, pero siempre en actividad. Tampoco podría trabajar 100 shows al año como fue alguna vez, pero dejar de actuar no lo haría jamás”.

En Santiago volvió a encontrar el amor —lleva 22 años con su pareja— y supo lo que es ser abuelo. Cinco nietos ampliaron la familia; uno de ellos, que aún no cumple diez años, toca el piano. “Es lindo verlo y es motivador, porque es como una herencia que he dejado”.

—¿Qué significó ser reconocido como uno de los 100 Líderes Mayores?

“El reconocimiento me dice que sigo presente en el corazón de la gente, que cuento con el apoyo de muchas personas y que somos un ejemplo de que es posible seguir estando vigentes y siendo importantes para los demás”.

—¿Cómo siente que son tratados los adultos mayores en la actualidad?

“Creo que hay un respeto y un cariño por la gente mayor, sin duda alguna. Aunque hay excepciones y no deberían existir. En fin, no es el caso mío, lo importante es tratar de tener una actitud positiva frente a todo lo que nos pasa. Es cierto que hay personas que no pueden y que eso depende mucho de las experiencias de vida de cada uno”.

—¿Cómo enfrenta el envejecimiento?

“Tengo que confesar que no me siento viejo, esa es la realidad. Yo sé que soy mayor, porque voy a cumplir 80 años en poco tiempo más, pero no me siento así. Bueno, tengo algunos problemas de salud, sufrí un infarto hace años, pero eso está todo bajo control y trato de no llevar una vida pendiente de eso, para nada. Ah, la memoria me falla un poco, pero considerando la edad, es normal. Pero no me achaco por eso tampoco”.

Su rutina diaria comienza temprano por la mañana, haciendo ejercicio físico y luego un poco de ejercicios vocales. “Me acompaño con el piano y eso me entretiene”.

Eso sí, reconoce que hubo una época en la que no se cuidaba tanto y estuvo expuesto a excesos. “Era un borracho conocido, no un alcohólico anónimo”, suelta entre risas. “Un día me convencí de que tenía que parar y tomé la decisión de cuidarme. Hay gente que le entra a la fiesta y otros que no, y eso no es exclusivo del ambiente artístico, porque también hay abogados borrachos y médicos borrachos. En mi caso, tuve la fuerza de voluntad de decir ‘ya no más'. No fue fácil, pero yo quería seguir cantando y eso me estaba generando problemas en la voz, y aquí estoy”.

—¿Hay algo de lo que se arrepiente?

“¿De qué me podría arrepentir? Hay muchas cosas que no me atreví a hacer y otras cosas que no supe hacer bien, tal vez, lo cual es normal también y es parte de la vida. Podría decir que me hubiera gustado aprender otro idioma, por ejemplo, pero no fui capaz. Me dediqué un poco a la agricultura también, ya de grande, sin pegarle nada al asunto y funcionó por un tiempo. No es mi modo de vida tampoco, pero fue una manera de mantenerme activo. Lo mío siempre fue cantar; puedo haber fallado en otras cosas, pero tener ese tipo de dificultades no me frenó”.

—¿Está consciente de lo importante que ha sido su música para otras personas?

“Sin duda. Y es que para mí también lo es. Más de alguna pareja se ha acercado para decirme que con mis canciones se enamoró, se declaró, se casó y todo lo demás. Claro que escuchar eso es potente y uno se siente parte también de lo bueno, de muchas historias. De repente yo oigo cuates que cantan tan bien, con tantas cualidades y no logran lo que se merecen. Es curioso eso; algunos hablan de buena o mala suerte también. Pero creo que hay que estar en el lugar indicado, en el momento adecuado. Yo siempre estuve convencido de que a esto me iba a dedicar toda la vida, pero no me puse como meta alcanzar algún reconocimiento. Pero cuando llega, claro que te hace feliz”.

En el estudio de grabación que instaló en Santiago, tras volver a Chile a inicios de los 90. LA SEGUNDA

Junto a los integrantes originales de Los Ángeles Negros. De la Fuente es el primero a la izquierda. CEDIDA

Durante una presentación televisiva en Ecuador, en 1969. CEDIDA