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viernes, septiembre 11, 2020

El 18 de septiembre conmemora sus 50 años: El difícil camino que recorre el Archivo de Música de la Biblioteca Nacional

 El Mercurio


Siempre con escaso recurso humano, pese al volumen de colecciones que debe catalogar y conservar, prepara la realización de un gran Encuentro Iberoamericano de Archivos Musicales y Sonoros.

IÑIGO DÍAZ


Se trataba de un archivo de apenas dos estantes cuando la historia comenzó a escribirse en 1970, en un pequeño rincón de la Biblioteca Nacional. Su director, Roque Esteban Scarpa, leyó la carta que le había enviado el músico Juan Amenábar alertando sobre la necesidad imperiosa de que los compositores chilenos contaran con un espacio de salvaguarda de su obra. Así nació el Archivo del Compositor.


Rebautizado en 2008 como Archivo de Música, esos dos anaqueles iniciales son ahora más de 30 m2 para depósitos de conservación, salas con condiciones controladas y con estantes de hasta cinco niveles. Allí se cataloga, se mantiene al cuidado, se divulga y se pone en valor una parte de la historia de la música chilena.


El equipo se encontraba planificando el IV Encuentro Iberoamericano de Archivos Musicales y Sonoros, que se iba a realizar en Santiago con visitas de distintos países, cuando sobrevino la pandemia. La oficina cerró sus puertas hace seis meses y sus investigadores pasaron al teletrabajo. Pero el encuentro siguió adelante.


“El formato a distancia nos ha permitido hacerlo crecer exponencialmente”, asegura Cecilia Astudillo, jefa del Archivo de Música desde 2012. “Antes teníamos 10 expositores de Chile y otros de Argentina, Perú, Bolivia o España. Ahora se han sumado muchos más, Brasil, Costa Rica, Canadá e incluso Hong Kong, gente que estudia los archivos iberoamericanos”, agrega.


El encuentro se realizará desde el 26 al 30 de octubre, y si en el formato presencial contaban con espacio para 130 cupos, hoy ya van en 500 inscritos. Incluso los conciertos de mediodía que estaban en el programa tendrán una segunda oportunidad. Por ejemplo, el pianista Ángel Martínez, representante en Chile de la Fundación Claudio Arrau que tiene sede en Nueva York, dará el concierto inaugural. Ya se están planificando otros para sumar al contexto webinar.


Espacio para todos


“El archivo surgió como el repositorio donde se iba a reunir la obra de los compositores chilenos para su conservación, investigación y divulgación, en especial de la música docta. Durante la década de los 80 fue tomando forma gracias al trabajo de una destacada jefa de sección, Paulina Sanhueza. Gracias a ella se consolidó esa unidad hasta llegar a convertirse en lo que es hoy”, orienta el director de la Biblioteca Nacional, Pedro Pablo Zegers, sobre esas primeras décadas de trabajo.


“Tenemos los fondos de todos los ganadores del Premio Nacional de Música y contamos con piezas muy valiosas, desde el Libro Sesto (de María Antonia Palacios, hacia 1790) hasta el proyecto mecanografiado y con anotaciones caligráficas de Jorge Peña Hen para las orquestas juveniles. También se encuentra el álbum de partituras que perteneció a Isidora Zegers y otros 200 álbumes de señoritas”, cuenta.


Todo ese acervo de música docta, partituras y documentos de compositores se ha ampliado también hacia la música popular en un sostenido plan de integración. El Archivo de Música suma otros tesoros, como la completa biografía de Valentín Trujillo a través de recortes de prensa; la primera guitarra del trovador Eduardo Peralta; manuscritos de canciones de Congreso; una colección de vinilos chilenos donados por la radio Cooperativa, y el impresionante legado del sello Alerce, con documentos, fotografías, cintas y originales de carátulas, que durante años ha estado en proceso de catalogación.


El archivo cuenta con Cecilia Astudillo como única investigadora, apoyada por dos administrativos de planta en labores de registro, y una serie de voluntarios. Su rol ha sido clave en el trajín, en la investigación, pero además han logrado conseguir auspicio para las charlas y conciertos que se realizaban en la sala, impulsadas principalmente por el Grupo de Amigos del Archivo de Música (Gamus), que encabeza el compositor Gabriel Matthey. Algunos de estos pasantes, que vienen de la ingeniería y el marketing, también elaboraron un plan de acción que ha puesto en el mapa al archivo.


“Éramos una oficina desconocida incluso dentro de la biblioteca. Con este plan que se extiende hasta el 2021, nos hemos hecho mucho más conocidos. El público viene ahora más que antes. Tenemos espacio para recibir a ocho personas en sala y dos veces por semana hay visitas guiadas. Y todo eso con el compromiso que han tenido nuestros pasantes voluntarios”, cierra Cecilia Astudillo.


“ No hay límites políticos, cronológicos ni de estilos. Tenemos fondos de Los Quincheros y de Karaxú, un grupo del MIR”, dice Cecilia Astudillo.

sábado, enero 18, 2014

El intenso trabajo que mantiene activos los archivos digitales

El Mercurio

La Cineteca Nacional y los centros creados en las universidades de Chile, Católica y de Santiago tienen interesantes proyectos para este 2014.

Victoria Ramírez

El proceso de digitalización de material fílmico que han llevado a cabo distintas universidades paralelamente a la Cineteca Nacional se mantiene más que activo, con nuevos proyectos que ampliarán sus fondos.
La mirada hoy está puesta en el archivo digital de la Cineteca Nacional, que lleva apenas siete meses desde su estreno. Hasta diciembre, la página tenía más de 60 mil visitas. "Todos están encantados con el proyecto, incluso los realizadores que nos han entregado su material, porque ven que es un producto que funciona", explica Francisco Venegas, coordinador de la página CinetecaDigital.ccplm.cl.

Este año, la Cineteca comenzará la restauración de la película muda "Canta y no llores, corazón" (1925), de Juan Pérez Berrocal, que estará lista en dos años más. Además iniciarán la digitalización de la colección de Ricardo Correa, documentalista de los años 80; y el rescate de material de los 30 de Magallanes Films y de Andes Films, además de una productora que perteneció al documentalista Gustavo Bussenius.

Otro de los proyectos que se ha logrado posicionar exitosamente en la web es la Cineteca Virtual de la Universidad de Chile, que se lanzó en el 2011. Actualmente cuentan con 100 títulos online y gracias a un proyecto del CNCA esperan duplicar la cifra para fin de año.

Este 2014 tendrán una colección de películas realizadas en regiones. "El objetivo es relevar la producción que se está haciendo en lugares que no son Santiago", explica Luis Horta, coordinador de la Cineteca U. de Chile. Por otra parte, se subirá a la web toda la filmografía del cineasta Carlos Flores y una serie de películas realizadas en el exilio en Cuba por Pedro Chaskel, además de un registro inédito sobre los funerales del dirigente del MIR, Luciano Cruz.

También se podrá ver "La respuesta", película restaurada de 1961, que muestra lo registrado por el historiador Leopoldo Castedo en Valdivia, tras el terremoto de 1960. "Es el único documento audiovisual que hay de esa gran catástrofe", explica Horta. Sumado a esto, recientemente el documentalista Patricio Guzmán donó toda su obra a la Cineteca de la universidad.

La Universidad Católica también está trabajando en un archivo digital, que pronto se concretará en una página web, gracias a un Fondart obtenido en 2013. Este archivo digital en la web contendrá películas transformadas, con la técnica del telecine, en películas digitales. "No es alta definición, pero permiten suficiente buena calidad para que la gente pueda visitar el sitio, ver y escuchar bien", explica Susana Foxley, coordinadora de este.

Por su parte, el Archivo de Documentación Gráfica y Audiovisual de la Universidad de Santiago (DGA) -con más de 700 cintas de 16 y 35 mm, (Archivodga.usach.cl/)-, está en un proyecto de digitalización de películas en formato Umatic (que se usaba para los videocasetes en los años 80) y trabaja en una compilación fotográfica. "Ahora lo que vamos a lanzar es el primer banco de imágenes digitales de la universidad y estamos ad portas de publicarlo", dice Catalina Jara, directora del DGA.

Aunque cada institución trabaja su propio patrimonio por separado, lo cierto es que se han convertido en un punto de referencia para los archivos digitales que vendrán a futuro. "Lo que estamos tratando de hacer es un linkeamiento ; mientras más posibilidades se sumen para ver archivos es mejor", explica Ignacio Aliaga, director de la Cineteca Nacional.

 Verano en la Cineteca Nacional

Miradas al cine chileno 2013
Los principales estrenos nacionales de los últimos cinco años se reúnen en una muestra que exhibe películas como "Gloria", "El tío" y "El salvavidas", entre otras. Entrada general $2.000, estudiantes, adultos mayores y convenios $1.000

Cineclub Italianos
Grandes películas de directores italianos de los años 50 y 60, como Giuseppe de Santis, Roberto Rosellini y Sergio Leone, se mostrarán junto a la exposición del CCPLM "El nuevo diseño Italiano", a las 14:15 horas. Entrada liberada.

Cine Niños
12:00 y 14:15 horas. Entrada liberada.

domingo, noviembre 24, 2013

Archivo INA: Cuando la imagen y el sonido son todo

El Mercurio

Mathieu Gallet Entrevista al custodio y promotor de la memoria audiovisual francesa.
El INA es la empresa pública encargada de preservar y difundir el patrimonio audiovisual del país europeo. En esta entrevista habla de la filosofía detrás de esta labor: "La conservación no es un fin en sí mismo", dice.
Juan Ignacio Rodíguez Medina

Es difícil encontrarse en un mismo lugar con Jean Paul Sartre, Louis Ferdinande Céline, André Malraux y Michel Foucault. Difícil, pero posible gracias al sitio web del Instituto Nacional Audiovisual de Francia (INA), una institución pública, "de carácter industrial y comercial", dependiente del Ministerio de Cultura y Comunicación, creada en 1974, y encargada de preservar, promover y transmitir el patrimonio audiovisual del país europeo; y que también cumple tareas de formación, investigación y producción. O sea, es -según explica su presidente, Mathieu Gallet- "el banco de archivos digitales más grande del mundo. Recopila y conserva las imágenes y sonidos en las que se asienta nuestra memoria colectiva. Los autentifica, les da un sentido y los comparte con el mayor número de personas".

Gallet llega hoy a Chile para participar, del 19 al 21 de noviembre, en el seminario "Nuevos desafíos en la gestión de los archivos audiovisuales y de los contenidos digitales", un encuentro a nivel latinoamericano, organizado por el INA y Televisión Nacional de Chile. "El INA tomó conciencia, a partir de la década de 1990, de los peligros que acechan la conservación de los archivos analógicos (deterioro, alteraciones químicas), constatando que todo un patrimonio podía desaparecer irremediablemente", explica Gallet. Por eso desarrollaron un plan que hará de Francia, hacia 2018, el primer país del mundo en haber salvado todo su patrimonio audiovisual.

Conservarlo todo

Si usted entra a www.ina.fr, pone en el buscador "André Malraux", tendrá a disposición 242 videos y 49 audios de y sobre el fallecido escritor y primer ministro de Cultura francés. Si escribe "Jorge Luis Borges", podrá ver, entre otras cosas, al autor de "Ficciones" durante su visita al Colegio de Francia, en 1983. También puede recordar goles de Michel Platini, mirar y escuchar discursos de Charles de Gaulle, ser testigo del éxodo de los franceses tras la entrada de los nazis a París, o disfrutar la definición del segundo set del partido entre Marcelo Ríos y Pete Sampras en Roland Garros, el año 1994. Además, entre el material que recomienda el sitio, está el dosier Marcel Proust, una serie de archivos sobre el escritor y su obra, aprovechado el centenario de "Por el camino de Swann". (Y si usted es un profesional del rubro, puede ingresar a www.inamediapro.com para comprar ese y mucho más material).

-¿Todo material audiovisual es patrimonio y merece ser conservado y difundido? ¿O hay que seleccionar?
"¡Es necesario conservarlo todo! ¿Con qué criterios decidimos si un documento audiovisual tiene o no un interés patrimonial? Y lo que nos parece obvio hoy en día podría perder todo su sentido en diez o veinte años más. Por lo tanto, se ha tomado la decisión de guardar todo lo que se ha transmitido. Hasta la fecha, el INA conserva alrededor de cinco millones de horas de TV y radio (setenta años de radio, sesenta años de televisión) y once mil sitios web de medios. El INA recibe además colecciones audiovisuales que provienen de donaciones o de colaboraciones y garantiza su conservación, acceso y, de acuerdo al caso, su explotación comercial".

Este monstruoso fondo audiovisual se nutre del archivo de las cadenas radiales y televisivas públicas y de las noticias filmadas entre 1940 y 1960; de las 122 radios y canales de TV franceses, grabados las 24 horas, todos los días, para el depósito legal; y de fondos privados valorizados por el instituto, como National Gegraphic o la Federación Francesa de Tenis.

Sin embargo, esto es más que un archivo. "La conservación de ese patrimonio no es un fin en sí mismo", dice Gallet, "sino el punto de partida de una ambiciosa política de valoración de las colecciones y de transmisión de conocimientos y competencias a través de actividades de formación, investigación, producción, edición y asesoría". "Ahí es donde entra en acción el conocimiento de los mil colaboradores del INA para indexar, catalogar, valorizar e innovar, y poner así a disposición de todo el público esas millones de horas de radio y televisión". Por ejemplo: "Desde hace más de treinta años, el INA produce películas, documentales y entrevistas patrimoniales que exploran temas culturales, históricos y sociales. Se producen o coproducen sesenta películas por año; 130 horas de emisiones televisadas anuales; tenemos dos mil películas en nuestro catálogo".

El sitio web es solo la cara más visible de esa política audiovisual. Sí, porque el instituto también posee, junto al ya citado INA Mediapro, a INA Expert, un centro internacional que concentra las actividades de enseñanza e investigación (se forman cinco mil profesionales al año); INA Global, una revista en línea sobre industrias creativas y medios; INA GRM, un grupo de investigación y creación en el campo de los sonidos y la música electroacústica; y Boutique INA, la tienda donde se pueden "pedir o descargar las imágenes, sonidos, CD, DVD, editados por el INA" (por poco menos de doce euros se puede descargar, por ejemplo, el disco "Albert Camus en la radio").

Un esfuerzo que, claro, necesita recursos. El año 2012 el INA tuvo un presupuesto de 131,4 millones de euros: 69% de ello aportado por el Estado y el resto generado por el instituto. "Las actividades comerciales del INA solo son posibles por la misión que le ha confiado y que es financiada por el Estado, de salvaguardar la memoria audiovisual de Francia", puntualiza Gallet.

-¿Qué rol juega el mundo privado en la conservación del patrimonio audiovisual?
"Las empresas privadas operan en mercados competitivos y son impulsadas por un objetivo de obtener ganancias a corto plazo. Dentro de ese contexto consideran sus archivos más como un centro de costos que como una fuente de utilidades. Por lo tanto, puede que tengan que externalizar la gestión de su patrimonio audiovisual y, en ese caso, trabajamos bien con ellas pues nosotros les aportamos una experiencia específica que ellas no tienen. Por ejemplo, TF1 (un canal privado de TV) nos confió un mandato de gestión y comercialización de su fondo de archivos, considerando que era más económico encargárselo al INA que gestionarlo ellos mismos. Nosotros trabajamos muy bien con las empresas privadas a las que les aportamos una experiencia única basada en nuestra actividad principal".

-¿El patrimonio audiovisual se recolecta o se construye?
"Se recolecta y se protege para que pueda ser puesto a disposición de los investigadores, documentalistas y periodistas que construirán ese patrimonio. El rol del INA es objetivo, no es el de interpretar ese patrimonio, sino únicamente de ponerlo a disposición de aquellos que lo van a utilizar, ya sea el público general o profesionales".

-¿Una imagen vale más que mil palabras?
"Mil palabras es la descripción, la imagen es el hecho. Por ejemplo, Pierre Lemaitre, autor de la novela 'Au revoir là-haut', ganador del Premio Goncourt en 2013, que es el premio literario más prestigioso de Francia, declaró que pudo escribir su libro, situado inmediatamente después de la I Guerra Mundial, ¡porque tuvo acceso a las imágenes del INA!...".

5 millones de horas de archivos TV y radio.
1 millón de horas de programas de TV y radio grabados en directo cada año como depósito legal.
1 millón 200 mil fotografías.
2 mil películas producidas en 30 años.
60 películas producidas o coproducidas al año.
3 millones de visitantes mensuales en Ina.fr
10 millones de visitas mensuales a los videos del INA alojados en otros sitios.

lunes, junio 17, 2013

Nace el Archivo Digital de la Cineteca Nacional

El Mercurio

Desde este martes , más de 80 películas, animaciones y documentales chilenos se podrán ver gratuitamente en el sitio web de la Cineteca.

Josefina Marambio Márquez

La película chilena "Escándalo" (1940), dirigida por Jorge "Coke" Délano, había desaparecido: en Chile nadie conservaba una copia. La Cineteca Nacional inició una investigación para recuperarla, y tras un largo trabajo descubrió que en Buenos Aires, un coleccionista guardaba una copia en formato de 16 milímetros. Se inició entonces un complejo proceso de duplicación de negativos, en el que se convirtió la cinta a su formato original de 35 milímetros. Luego tuvieron que hacer una serie de trámites para repatriarla a Chile.
Ya en territorio nacional la digitalizaron y la incorporaron al Archivo Digital de la Cineteca Nacional del Centro Cultural La Moneda, proyecto que cuenta con el apoyo del Fondo de Fomento Audiovisual del Consejo de la Cultura, y que desde este martes alojará en el sitio web
www.centroculturallamoneda.cl/cinetecanacional, más de 80 películas de ficción, documentales y animaciones chilenas que se podrán ver gratuitamente vía streaming . El Archivo Digital es un proyecto que la Cineteca Nacional tiene desde sus inicios, en 2006: "Es el resultado de siete años de trabajo; siempre lo tuvimos en el horizonte", asegura su director, Ignacio Aliaga.

"Uno de nuestros objetivos es tener un segundo archivo que nos permita ampliar la difusión de las películas, garantizar el acceso de los chilenos al material, y, además, ir resguardando las cintas originales", comenta Aliaga, quien explica que además de ser un trabajo que ayuda a dar a conocer las creaciones audiovisuales chilenas, también es un proyecto que permite respaldar antiguas cintas de las que sólo se conserva una copia.

"El archivo digital viene a cristalizar una solución permanente a una tarea fundamental, que es que nuestros bienes culturales estén accesibles para todos los chilenos. Es poder llevar nuestra memoria, identidad y patrimonio hasta el último rincón de Chile", agrega Alejandra Serrano, directora del Centro Cultural Palacio de la Moneda.

Para poder difundir las películas, la cineteca tuvo que conseguir los permisos de quienes poseen los derechos de las cintas: "Hay muchos directores que han entregado el conjunto de su obra y, por lo tanto, esto demuestra la confianza que existe en el trabajo que estamos haciendo, y el valor de este archivo", explica Aliaga.

Uno de los directores que permitieron que la totalidad de su obra se exhiba en el Archivo Digital es Miguel Littin, creador de cintas como "El chacal de Nahueltoro" y "Dawson, Isla 10": "He hecho las películas para que la gente las conozca, y el único canal existente en este momento para que eso pase y que la gente joven tenga acceso es a través de esta iniciativa de la cineteca. Por eso la apoyé desde un principio", explica.

Dentro de las películas que estarán disponibles se encuentra "La luna en el espejo" (1990), "Largo viaje" (1967), "El húsar de la muerte" (1925) y "Recuerdos del Mineral El Teniente" (1919). En la sección de documentales se encuentran registrados momentos históricos como los funerales de los presidentes Pedro Montt y Pedro Aguirre Cerda; la ceremonia del cambio de mando presidencial de Gabriel González Videla a Carlos Ibáñez del Campo (1952) y escenas de la vida cotidiana del Santiago de principios del siglo XX.

El Archivo Digital no sólo cuenta con material audiovisual, sino también con una completa cronología del cine chileno desde 1903, con fichas de películas y documentales. La página web tiene un buscador que permite rastrear el material audiovisual por nombre, director, actor, o las categorías de ficción, documental, animación o especial. Además, irán incorporando material nuevo en la medida que vayan consiguiendo permisos y vayan digitalizando nuevas cintas.

Para Aliaga, es fundamental que los colegios aprovechen esta herramienta en clases, ya que los profesores podrán revisar importantes creaciones audiovisuales chilenas en el aula. Además, asegura que la iniciativa logrará acercar el cine chileno a los espectadores: "Seguramente, a través de este mecanismo, algunas películas van a tener más público que cuando se exhibieron en sala", comenta.


lunes, junio 03, 2013

El arduo trabajo del Archivo de Música de la Biblioteca Nacional

Cecilia Astudillo despliega uno de los manuscritos de Juan Amenábar, que acaba de ingresar al Archivo de Música. 

El Mercurio

Esta semana recibió manuscritos de Juan Amenábar, fallecido pionero de la música electrónica, los que se suman a los fondos documentales de compositores chilenos. Apenas dos personas administran la tarea allí.

IÑIGO DÍAZ

Esa noche de 1971 en el Club de Jazz de Santiago, el compositor e ingeniero Juan Amenábar fue testigo de los experimentos percusivos del astro de la batería Lucho Córdova, quien se había propuesto entonces obtener melodías de su instrumento. "Afiné los cuatro tambores en distintas notas y me quedé solo en el escenario tocando todo tipo de cosas no convencionales para el jazz", recuerda Córdova, hoy de 91 años.
Al final del concierto, Amenábar se le acercó y le señaló cuán sorprendido había quedado al escuchar "algo así de un baterista. Entonces me invitó a grabar a su casa, porque lo que había tocado era muy cercano a sus propios experimentos", agrega el músico. Esa grabación se convirtió en "Divertimento cordovés", según anota Amenábar en la portada de su manuscrito, una obra "para percusión, conjunto instrumental y cinta magnética". Y ese original, un tesoro de la historia chilena de la música electroacústica, está hoy al resguardo del Archivo de Música de la Biblioteca Nacional.

Esta semana la oficina que encabeza Cecilia Astudillo -con experiencia de una década en el Fondo Margot Loyola de Valparaíso- creó, con ésta y otras entregas, el Fondo Documental Juan Amenábar, dedicado a uno de los pioneros de la música electrónica en Chile y en Sudamérica junto a León Schidlowsky y José Vicente Asuar.

"La familia de Amenábar, encabezada por su viuda, Eliana Folch, nos entregó el primero de sus aportes, dos cajas con sus manuscritos de música aleatoria", dice Astudillo. "Son muchas hojas de páginas cuadriculadas donde cada cuadrado tenía correspondencia con un rango de tiempo. Allí, el compositor hacía sus anotaciones para diversas obras, como 'Klesis' (1968), pieza para cintas magnéticas", agrega. Este fondo se nutrirá de nuevas entregas de partituras convencionales, fotografías y documentos.

Atraso crónico

Juan Amenábar es el último nombre en sumarse a los fondos documentales de compositores chilenos que conserva el Archivo de Música, uno de los más pequeños y, según se ha dicho, el más rezagado de entre los archivos de la Biblioteca Nacional. Fue fundado en 1969 como iniciativa del compositor Alfonso Letelier. Luego, el también compositor Fernando García donó cerca de la mitad del material que hoy se conserva ahí y que protegía en su casa de manera particular.

"Lo más importante fue el trabajo de la señora Ruby Ried Thompson, pianista, musicóloga y archivera, que enseñó a los compositores cómo debían clasificar sus trabajos. Puso a las familias de cabeza a ordenar el material", dice Sandra Figueroa, la segunda integrante del pequeño equipo del archivo. Apenas son dos personas para tamaña tarea de registro.

De hecho, en el archivo tardaron seis meses en digitalizar -con estándares internacionales- uno de los once estantes donde se resguarda el legado de diversos autores, desde Pedro Humberto Allende, Acario Cotapos y Alfonso Leng, hasta Vicente Bianchi y Valentín Trujillo. Cada estante contiene 20 cajas de manuscritos, y cada caja conserva 80 páginas. En total, deben digitalizar 17.600 páginas. "Pero no existe ningún archivo en el mundo que no esté atrasado. Es su esencia", comenta Trujillo.

Esta oficina cuenta además con material bibliográfico, fotografías, documentos y una muy mermada colección de discos, debido a que no todas las ediciones llegan a la biblioteca como indica la ley de depósito legal. Esos audios se habilitan para los usuarios en sala y sobre todo para muchísimos usuarios digitales, que acceden a través de los sitios memoriachilena.cl, bncatalogo.cl y coleccionesdigitales.cl.

"Una de las tareas de este bicentenario de la biblioteca es reconectarnos con los sellos editores y los músicos independientes para completar las colecciones. Muchos no conocen esta ley", dice Astudillo. Y Figueroa agrega: "Conservar es caro; tener especialistas es caro. Definitivamente, nos faltan profesionales".

La obra electroacústica mixta "Divertimento cordovés". El solista fue el baterista de jazz Lucho Córdova. 

miércoles, enero 23, 2013

U. de Chile digitaliza la tradicional revista Anales


El Mercurio

En www.anales.uchile.cl están disponibles las 300 ediciones publicadas desde 1843.

Carlos Andueza

La revista Anales de la Universidad de Chile fue fundada el 23 de abril de 1843. Después de 300 ejemplares, 6.657 artículos y 132.000 páginas, se ha convertido en la publicación en lengua castellana más antigua de América y ahora su colección completa está disponible de forma gratuita en www.anales.uchile.cl
"Es un registro de gran relevancia para el país, porque recupera parte importante de su historia, y expone investigaciones académicas de gran calidad", asegura Gabriela Ortúzar, directora del Sistema de Servicios de Información y Bibliotecas (SISIB) de la Universidad de Chile.

El archivo digital recoge documentos en torno a las artes, la ciencia y las humanidades, e incluye textos escritos por los premios Nobel Gabriela Mistral y Pablo Neruda; los ex Presidentes de la República Arturo Alessandri Palma y Ricardo Lagos, además de connotadas figuras históricas, como Andrés Bello y Diego Barros Arana, entre otros.

Según Patricio Aceituno, vicerrector de Asuntos Académicos de la Universidad de Chile, el proyecto constituye "un acto de democracia para un sinnúmero de compatriotas dispersos por el mundo, curando parcialmente su nostalgia a través de la lectura de más de siglo y medio de historias".

jueves, junio 21, 2012

Cinta revela cómo los pascuenses entonaban sus cantos en 1950

El Mercurio

La grabación fue realizada por el filántropo austríaco Fritz Felbermayer.El audio con la interpretación de 32 canciones y 2 relatos de leyendas rapanuí estaba en los depósitos del Museo Fonck de Viña del Mar, donde por décadas pasó inadvertido.


MAURICIO SILVA

Una cinta magnetofónica que había pasado inadvertida por décadas fue hallada en un clóset del depósito del Museo Fonck de Viña del Mar, junto a un grabador de voz Telefunken de mediados del siglo pasado. El aparato aún funcionaba, por lo que con facilidad reveló la hora y media de contenido de la cinta: 32 canciones y 2 leyendas rapanuí pronunciadas en su idioma nativo.

Al lado del aparato había una serie de fotografías que permitieron aclarar el origen de la cinta. Las imágenes retrataban uno de los viajes a la Isla de Pascua del fallecido filántropo Fritz Felbermayer, uno de los fundadores de la colección rapanuí del museo. El viaje correspondía a la construcción del sanatorio, por lo que los investigadores del museo concluyen que la grabación fue realizada por Felbermayer en el año 1949.

La encargada de la biblioteca rapanuí de la Corporación Museo Fonck, Betty Haoa Rapahango (53), nació en Isla de Pascua y pudo identificar a dos de los intérpretes de los cánticos: se trata del fallecido folclorista pascuense Kiko Paté y de Mauga Pakarati, aún viva. Las canciones, entre las que se encuentran Opa Opa y Sau Sau, han llegado hasta el día de hoy, pero Haoa señala que el cinta conserva la impronta primitiva de la interpretación, sin las estilizaciones que el folclore pascuense ha sufrido en las últimas décadas. "Era mucho más coral que hoy. Sólo acompañan una guitarra y percusión. A diferencia de ahora, en que lo instrumental es mucho más importante", dice.

Tótem musical


La grabación registra también una misa católica y dos leyendas rapanuí. Una de éstas explica cómo se construyeron los moái -con una aparente inspiración fálica-, y la otra, por qué muchas de estas esculturas están botadas (a causa del enojo de una hechicera engañada).

El hallazgo, que ayer fue dado a conocer por el ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, ganó un proyecto Fondart ($12 millones) que financiará la visita del etnomusicólogo australiano Daniel Bendrups. El audio está siendo remasterizado, de modo que los isleños puedan identificar las restantes 8 voces que aparecen en él. Se construirá una especie de tótem en el que los visitantes accedan a las grabaciones y su traducción.

domingo, abril 22, 2012

Hacia la reconstrucción de la música decimonónica chilena

El Mercurio

Archivo Andrés Bello recupera cuantioso acopio de partituras.Zamacuecas, cuplés, valses, tangos e himnos políticos abundan entre 700 piezas que están siendo restauradas y digitalizadas en este centro. "Se refuta la idea de que en el siglo XIX no había compositores", dicen allí.  

IÑIGO DÍAZ

La historia cuenta que los técnicos de la imprenta, incluido el compositor José Zapiola, se amanecieron en el trabajo de armado de tipografía para que la partitura del "Himno marcial del triunfo de Yungai", conocido después como el "Himno de Yungay", estuviera lista. Al día siguiente se efectuaría una fiesta conmemorativa, convocada por el gobierno de José Joaquín Prieto, para festejar la victoria sobre la Confederación Perú-Boliviana. Y esa noche, junto al piano del salón, se cantó el famoso himno dedicado al ministro de Relaciones Exteriores y Hacienda, Joaquín Tocornal.

Ese original de 1839 se encuentra hoy entre los tesoros musicales del siglo XIX que un grupo de expertos, encabezados por la licenciada en música Fernanda Vera, está rescatando del olvido. Es parte del proyecto "Puesta en valor, catalogación y difusión de la colección de partituras del Archivo Central Andrés Bello AB de la Universidad de Chile".

Así de largo es su título, pero más extenso e intenso es el trabajo "arqueológico" que se está realizando en los laboratorios de calle Arturo Prat 23 con un abundante cuerpo de partituras decimonónicas custodiado por este archivo. Provienen del material reunido durante décadas por los bibliófilos Domingo Edwards Matte, Eugenio Pereira Salas y José Zamudio. Son unas 700 partituras.

"Siempre se ha dicho que durante el siglo XIX no hubo música ni compositores. Esa creencia está siendo refutada ahora", señala Fernanda Vera. "De aquí a un par de años se van a conocer muchas cosas con respecto a este período", asegura. Eso, porque no sólo es el archivo de la U. de Chile el que avanza en la organización del material. También se están catalogando partituras, sacras y profanas, en el Seminario Pontificio Mayor, a cargo del licenciado en música José Contreras, y en la Recoleta Dominica, con el musicólogo Víctor Rondón.

"El mérito de nuestra colección es que recupera la música escrita para el salón señorial. La organología es para piano y canto. Son piezas publicadas por casas editoras litográficas como Inghirami & Brandt, Cadot y Eustaquio Guzmán, siempre con portadas muy diseñadas y casi siempre con dedicatorias grandilocuentes", cuenta Vera. El vals "Mil flores", de Arturo Hügel, dedicado a la distinguida señorita Christine Mougnoud, o la polka militar "Los clarines de Maipú", de Juan Krause, a Erasmo Escala.

Es un aspecto que también sorprende a los investigadores. Entre los ritmos populares de salón, considerados "música para disfrutar" -zamacuecas, refalosas, cuplés, pasodobles, valses, tangos, cuadrillas y habaneras-, aparece gran cantidad de himnos y canciones de proselitismo político: "Himno a los vencedores del Maipo", "El monitor peruano" y "Al mártir de la democracia", dedicada a la madre de José Manuel Balmaceda.

"Se trata de música de larga data, por lo tanto sus derechos de autoría cesaron. Eso nos permitirá distribuir gratuitamente las partituras, que serán digitalizadas y podrán descargarse desde nuestro sitio en internet, con una detallada ficha bibliográfica patrimonial", dice Alejandra Araya, directora del archivo. Fernanda Vera concluye: "Queremos que se vuelva a tocar y a escuchar la música chilena del siglo XIX, que estuvo perdida por tanto tiempo".

 Tesoros desconocidos y grandes descubrimientos
Debido al éxito del "Himno de Yungay" de 1839, muchas casas editoras siguieron publicando la canción. Al menos diez ediciones más están en el archivo universitario. No es la única joya allí. También se encuentran la primera partitura del "Himno patrio de la República de Chile", editado en Londres por solicitud del ministro plenipotenciario Mariano Egaña. "Le encargó a Ramón Carnicer, un compositor español, un himno que se acercara a la marcialidad europea. No eligió a un chileno", cuenta Fernanda Vera.

Los investigadores descubrieron además la primera zamacueca publicada en Chile: "Zamacueca", de Federico Guzmán, hijo del editor litográfico Eustaquio Guzmán, un argentino que se instaló en Chile y formó una gran familia de músicos.

"De hecho, su hija Adelaida compuso muchas piezas, lo que también viene a rebatir la idea de que las mujeres no escribían. Encontramos a muchas mujeres compositoras. Y también niños, como Federico Chessi de Ugarte, que a los doce años escribió canciones como 'La mariposa' y 'La opositora'. Tenían un valor evidente, de lo contrario no hubieran sido publicadas por Inghirami & Brandt", dice.

viernes, enero 20, 2012

Inauguran en Chile nueva web sobre Silvio Rodríguez



Cubainformación.-

 El pasado viernes 6 de enero fue inaugurado el sitio web www.silviorodriguez.cl, dedicado al trovador cubano Silvio Rodríguez Domínguez, donde se lo señala como: "uno de los más célebres autores de canciones de todos los tiempos".

El sitio cuenta con siete secciones, entre las que destaca la Hemeroteca, con artículos y entrevistas que datan desde 1970 y que aparecen publicadas en su formato original.

martes, enero 17, 2012

Radio Cooperativa cedió importante material fonográfico a la Universidad de Chile

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Cooperativa


La casa de estudios digitalizará colección de discos, vinilos y cassettes.
Corresponde a registros de gran valor histórico y cultural.

El departamento de Música y Sonología de la Universidad de Chile y Radio Cooperativa materializaron un convenio de cesión de material fonográfico perteneciente a la emisora, que implica la entrega de 10.208 ejemplares entre discos y cassettes.
Entre los audios disponibles se cuenta la publicidad política radial que se hacía en la década del 50, o piezas como "La palizada" de Vicente Bianchi.

El gerente general de la Compañía Chilena de Comunicaciones Luis Ajenjo destacó que con este "convenio de entrega material que estamos materializando hoy día, se da curso a un acuerdo de mayor envergadura con el Departamento de Música para rescatar un material musical de bastante valor".

"Nosotros tenemos en formatos de discos muy antiguos, discos de vinilo y anteriores a ellos, algunos de 70, 80 años y que la Universidad va a digitalizar, rescatar y (a través) de esa vía, darle una vida útil mucho más larga", indicó.
A nombre de la casa de Bello, Decana de la Facultad de Artes, Clara Luz Cárdenas, y el director del Departamento de Música, Luis Orlandini, valoraron la importancia de este acuerdo en cuanto a su aporte como rescate patrimonial.

sábado, junio 11, 2011

Rescatan 2.000 partituras del siglo pasado que serían vendidas por kilo

Rescatan 2.000 partituras del siglo pasado que serían vendidas por kilo


Patricia Schüller/ Nación.cl
El valioso material iba que iba a ser vendido al kilo, como si fuera papel de diario, está almacenado en el Fondo Margot Loyola de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Pasajes clave de la historia musical de Valparaíso están contenidos en las 2 mil partituras, de entre 1900 y 1950, que almacena el Fondo Margot Loyola de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).

El material, que iba a ser vendido al kilo, al igual que los papeles de diario, llegó a las manos de la conservadora del Fondo, Cecilia Astudillo, quien las restauró y digitalizó para darlas a conocer a la comunidad. La iniciativa cuenta con el financiamiento de la Universidad de Harvard y la British Library.

Explica la especialista que “las más antiguas se interpretaban en los salones. La mayoría es para piano y canto. Algunas se ocupaban en las tertulias en las casas. Valparaíso tenía una gran vida cultural en el 1900. Todas las compañías de ópera venían y la gente buscaba replicar estas obras en las casas, simplificadas para piano y voz".

El material "es una riqueza enorme pues nos ayuda a conocer la historia social de Valparaíso", remarca.

En Chile –manifiesta- siempre se conoce la historia por las guerras. "Nosotros trabajamos con la historia social, lo que la gente sentía o vivía. Valparaíso tuvo una vida cultural enorme y eso es lo que nosotros estamos tratando de rescatar y dar a conocer", relata.

DESDE LA ZAMACUECA

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En esos años –añade- las partituras eran un elemento habitual de las casas.

"Todas las mujeres tenían que saber tocar piano o cantar. En las tertulias había estudiantinas familiares y siempre existía un piano en la casa. Con el nacimiento de la radio se fue perdiendo esto".

Cecilia Astudillo detalla que se recopilaron partituras de fox trot, one step, chimi, habaneras, mazurcas, polkas y la cueca que es transversal y se aprecia en distintas épocas desde la zamacueca del 1900 hasta la cueca del Santiago Wanderers de 1950.

"Las joyitas que tenemos es música que se hizo para el Bicentenario de 1910. Contamos con reediciones del himno nacional a todo color, ediciones con dorado y plateado de las banderas. También encontramos obras de películas. Algunas tienen textos y otras son sólo música", añade.

Las partituras que se recopilaron tenían mucha tierra, agrega. “"Algunas presentaban marcas de hongo y humedad. Se hizo un proceso de limpieza a mano, protegido con guantes y mascarillas. Una vez que estaban limpias, se guardaban en contenedores libres de ácido con el fin de que duraran otros 200 o 300 años más", dice.

Finalmente quedaron en unos muebles libres de metales y ácidos a 20 centímetros de altura con la temperatura y la humedad controlada.

DIGITALIZAR

En estos momentos se ha digitalizado el 30% del material. "Algunas profesoras de piano y canto del Instituto de Música han realizado conciertos con este repertorio. El conjunto folclórico también ha venido a buscar música. Nos encantaría hacer un registro o un concierto con este material", comenta Cecilia Astudillo.

viernes, junio 10, 2011

La Radio Valentín Letelier saca a relucir sus tesoros ocultos



Miles de cintas y vinilos tiene la Radio Valentín Letelier acumulados en sus 50 años de historia. Y ahora, todo el que quiera podrá escuchar las joyitas que estaban ocultas.

Por Oscar Aspillaga P.
Martutino

Hoy se inaugurará el Archivo Radiofónico de la Radio Valentín Letelier, el que reunirá gran parte de los 50 años en que esta radioemisora ha estado al aire.

Nacida en 1961 bajo el alero de la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso, son cerca de 2500 cintas y 1800 vinilos que estaban guardados y que hoy están siendo digitalizados para todos aquellos que quieran escuchar, por ejemplo, discursos de Salvador Allende o de Fidel Castro en Valparaíso, a Víctor Jara en su ya mítico concierto en el Aula Magna de la Escuela de Derecho, a Neruda dando las gracias cuando fue nombrado hijo ilustre de Valparaíso, o a Los Jaivas tocando en Viña en agosto de 1973. También hay entrevistas, programas, coberturas noticiosas, y un largo etcétera que estaba acumulando polvo y años en las bodegas.

Por eso, desde el año 2008 se propuso ordenar las cintas y revisar sus contenidos, ya que muchas veces las carátulas no tenían relación con lo que realmente venía adentro. La idea es hacer un catálogo donde la gente pueda revisarlo y escoger lo que desea escuchar o investigar.

Ricardo Loyola y Lorena López, encargados de este archivo radiofónico, se han encontrado con sorpresas también dentro de las cajas de las cintas. Por ejemplo, papeles que dicen que sí se puede escuchar el contenido ya que no es material subversivo. Después del golpe de Estado del 73, hubo restricciones acerca de lo que podía transmitirse y que no, incluso con listas de discos que debían de eliminarse y que ya no existen. Aunque recalcan que no hubo una destrucción masiva como sí ocurrió en la radio de la Universidad de Chile.

Lo importante de este archivo es que será el primero que estará abierto al público, al contrario de las demás radioemisoras del país.

“El objetivo de este archivo es rescatar el patrimonio de la universidad y de la región”, señala Lorena. “La idea es que la gente use los archivos sonoros como fuente de investigación, aparte de los libros y documentos. Nosotros postulamos que estos también son documentos que sirven para investigar, y que se pueden analizar”. “La idea es invitar a la gente a una experiencia distinta”, agrega Ricardo.

La inauguración del Archivo Histórico de la Radio Valentín Letelier es este viernes 10 a las 18:00 horas en la Sala Rubén Darío de la Dirección de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Valparaíso, ubicada en Avenida Errázuriz 1108, Valparaíso.

También se llevará a cabo una charla del Jefe de la MEDIATECA de la Universidad de Chile, Francisco Miranda, la presentación de audios rescatados, muestras de materiales y la actuación del Trío Sarmiento de Villa Alemana.

Más información en http://museo.radiovalentinletelier.cl/