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sábado, noviembre 03, 2018

Los entretelones de la visita de Noel Gallagher a Concepción, el Manchester del sur

El Mercurio

El ex Oasis decidió salirse de la ruta tradicional de shows en Sudamérica y se transformó en el primer artista internacional de ese nivel en tocar fuera de Santiago. "El Mercurio" estuvo ahí documentando un hito para la música en Chile. 

Por Hernán Carrasco C.
Era la una de la tarde del domingo 28 de octubre cuando el vuelo LA 209 de LATAM aterrizó en la losa del Aeropuerto Carriel Sur de Concepción. Adentro de ese vuelo, de casi doscientos pasajeros, venía uno de los músicos más importantes que ha salido de Inglaterra y creador de himnos que se corean hasta el día de hoy: Noel Thomas David Gallagher. El ex Oasis decidió comenzar su gira sudamericana 2019 en la segunda ciudad más importante del país, en una inusual visita bajo todo contexto, ya que rara vez una figura de esa envergadura agenda un show fuera de Santiago.

Acompañado por sus músicos y staff , el británico se vio tranquilo en el aeropuerto penquista. A diferencia de las megaestrellas de la música, él mismo retiró su equipaje desde la correa transportadora y se fotografió con todos los seguidores que llegaron al terminal aéreo de la sureña ciudad. Eran cerca de quince los fanáticos que arribaron a recibir a Gallagher, que horas antes había aterrizado en Santiago solo a modo de conexión, ya que su destino final era Concepción. "Supimos que venía en este vuelo por el Instagram de una de sus coristas", dice una de las fanáticas que esperaba al ex Oasis con el último disco de los High Flying Birds bajo el brazo. Luego de varios abrazos, fotos y autógrafos, el británico y su comitiva se subían a un par de vans para dirigirse a su hotel. Con el resto del día libre, el descanso solo fue interrumpido para dirigirse a un exclusivo restaurante para la cena. En el lugar, Gallagher y una reducida comitiva pidieron carnes y vino chileno, se quedaron por un par de horas y luego regresaron al hotel. La primera jornada del autor de "Wonderwall" en Concepción llegaba a su fin.

Viendo al City en un pub

El día siguiente era libre para todo el staff , pero la mayoría decidió permanecer en el hotel durante la mañana, todavía combatiendo con el jetlag . Algunos salieron a trotar cerca del lugar y el resto descansó en sus habitaciones hasta la hora de almuerzo. Mientras comían, la comitiva empezó a buscar a través de internet un pub en Concepción adonde ir en la tarde. ¿La razón? Jugaba el Manchester City, equipo del cual el mayor de los hermanos Gallagher es hincha acérrimo. Si bien el hotel contaba con el canal para ver el partido, ellos querían verlo en un pub tomando cerveza, tal como lo hacen en casa. Las tradiciones se respetan.

Vía TripAdvisor, el staff encontró un pub cerca del Parque Ecuador de Concepción donde transmitirían el partido y llamaron para reservar un espacio en el local. La voz se corrió rápido acerca de la visita del británico y varios fanáticos llegaron al establecimiento -de estilo irlandés- para esperarlo. En el lugar, Gallagher y su equipo pidieron cerveza y el clásico inglés, fish and chips , para ver el encuentro. Los hinchas del City estaban sentados juntos, grupo que incluía a Gallagher y a los dos ex Oasis Gem Archer y Chris Sharrock. Más atrás estaban los que alentaban al Tottenham, equipo al que enfrentaba el City. Fue un partido parejo que solo tuvo un gol, precisamente del City, el cual fue celebrado con euforia por el staff , aunque Gallagher reaccionó de manera tranquila, haciendo gestos de aprobación con su cabeza. Afuera del local, unas veinte personas -incluidos periodistas y reporteros gráficos- esperaba la salida de la comitiva. Mientras aguardaba por el transporte de vuelta al hotel, y luego de fotografiarse con el personal del pub , "El Mercurio" conversó con Gallagher acerca de su visita a la ciudad y la relevancia del show.

-Eres el primer artista internacional importante que agenda un show acá.

"¿En serio? Es un honor para nosotros hacer este show, ¿sabes?"

-Primal Scream vino a principios de este año, pero fue en un festival gratuito para la gente.

"Eso es cool , hombre. Me ha gustado Concepción. Sé que es una ciudad universitaria. ¿Es la segunda más importante de Chile, no?"

-Además es una ciudad que ha sido muy influenciada por la música británica y con muchos fanáticos de Oasis.

"Así lo he sentido, la gente estuvo esperando en el aeropuerto, en el hotel y ahora acá. Espero verlos a todos en el show".

Haciendo historia en el sur

"Fue una alegría gigante cuando nos aprobaron el show en Concepción. Era para no creerlo. Queremos hacer muchos shows más acá en el futuro", cuenta Rodrigo Pérez, director de Colors, productora a cargo del concierto, el que a pocas horas de su inicio estaba prácticamente agotado. Fueron casi cuatro mil localidades las que se pusieron a disposición del público, vendiéndose casi el 95% de ellas antes del inicio del show. Si hacemos un paralelo, el aforo del Gimnasio Municipal de Concepción sería similar al Teatro Caupolicán de Santiago. "Ellos andan felices acá en Concepción", agrega Pérez.

Durante la visita, el ex-Oasis se mostró muy relajado y receptivo con la gente. Nada de divismos y actitudes propias de un rockstar . Incluso durante la mañana del martes, horas antes del show, salió del hotel a firmar autógrafos y en la tarde se dirigió al lugar del concierto para la prueba de sonido. El último show que había dado fue cerca de dos meses atrás, por lo que este primer recital tenía esa cuota de nerviosismo y ansiedad. Todo eso se disipó luego de los primeros momentos de ensayo. Las miradas cómplices y los gestos de aprobación entre los integrantes mientras tocaban "Holy Mountain" ratificaban que el fiato de la banda no se había ido a ningún lado durante esos dos meses que estuvieron separados. Tres canciones más y de vuelta al hotel para descansar antes del show. El equipo técnico del inglés se quedó en el lugar y observaron la apertura de puertas del recinto penquista. "¡Esto es un locura!", afirmaba alegremente uno de los técnicos de guitarra mientras veía cómo la gente corría desde la reja al recinto.

La mitad del lugar ya estaba lleno cuando salió a tocar la banda nacional López, teloneros de la jornada. Una vez en el camarín, y flanqueados por una enorme bandera del Manchester City, Gallagher y la banda se mostraban tranquilos y distendidos antes del inicio del show. Risas, llamadas por FaceTime y cigarros se tomaban los momentos previos al primer concierto de la gira sudamericana de Noel Gallagher y los High Flying Birds. La expectación de los penquistas y de la propia banda era grande. "Hay mucha gente acá hoy. Creo que será un gran show", comenta Sharrock, baterista del grupo, mientras fuma afuera del gimnasio penquista. Sólo bastaron los primeros acordes de "Fort Knox" para que la banda se ganara a un público que coreó cada canción como si fuera la primera vez que estuvieran en un concierto. Y mirándolo en retrospectiva, algo de eso tuvo la mágica noche del martes. Sí era el primero. El primero de ese nivel en suceder ahí, 500 kilómetros al sur de Santiago.

jueves, noviembre 01, 2018

Noel Gallagher repasó sus nuevos éxitos y recordó anoche a Oasis en el Velódromo

El Mercurio

El músico británico fue la figura central del Colors Night Lights, el evento que también convocó a los chilenos Saiko y los estadounidenses Foster The People. 

José Vásquez
Aparece el dueño del equipo y lo siguen sus High Flying Birds completando un septeto, incluida su intérprete de tijeras -sí, una instrumentista que toca una tijera en "She taught me how to fly"-. Noel Gallagher sobre el escenario comanda un inicio con "Fort Knox", una anomalía dentro de su repertorio, un tema que bien pudo ser instrumental, que nació inspirado en Kanye West y que sirve para calibrar en vivo a una banda que luego suma tres vientos para seguir de inmediato con "Holy mountain", una canción que a ratos suena como T-Rex pero al doble de sus revoluciones.

El ex Oasis es la figura central del Colors Night Lights, un evento que inició durante la tarde de ayer con números chilenos como el proyecto de Daniela González, Dulce y Agraz, Saiko y los estadounidenses de Foster The People, quienes volvieron al país con la gira de su tercer disco, "Sacred Hearts Club", una versión algo más oscura que el pop rock de estribillos pegajosos con el que se hicieron conocidos en 2011.

Y eso fue algo que se reflejó en la respuesta del público, que reaccionó principalmente a los sencillos de su debut como "Houdini", al comienzo de su presentación y "Pumped up kicks" que llegó casi al final de su set, interpretada con particular desgano por Mark Foster, su líder, quien antes de despedirse leyó un mensaje en un trabado español sobre la igualdad de todos ante Dios y su apoyo a "la clase trabajadora", que en la realidad provocó más risas que aplausos entre la gente.

Noel Gallagher, que el martes se presentó en Concepción, concentró el inicio de su show en el repaso de su último disco "Who built the moon?", que lanzó solo unas semanas después de su última visita del año pasado, como número de apertura de U2 en el Estadio Nacional.

Ahora el británico fue el protagonista en un escenario ubicado a algunos metros de ese coliseo. En el Velódromo, ante 9 mil personas, según la producción del show, toca "Keep on reaching" y "It´s a beautiful world" de ese trabajo. Y luego sigue con "In the heat of the moment", de su segundo álbum con los High Flying Birds y "If a had a gun" y "Dream on" de su debut con el grupo, antes del primer recuerdo a Oasis.

El coro popular llegó promediando su presentación con "Little by little", con que trajo de regreso a su ex banda, un karaoke que se iba a amplificar luego con "Wonderwall", en una mirada por el espejo retrovisor a cuando a mediados de los noventa llegó a ser parte de la banda más popular de Inglaterra.

martes, octubre 30, 2018

Noel Gallagher ahora celebra en Concepción

El Mercurio

JOSÉ VÁSQUEZ
La biografía de Noel Gallagher reparte amores equitativos entre la música y el fútbol. El ex-Oasis, reconocido fanático del Manchester City, abandonó ayer su hotel en Concepción -donde se presenta esta noche- para ir a un bar irlandés de la ciudad a ver el partido donde su equipo derrotó como visitante al Tottenham, por la Liga Premier.

El líder de los High Flying Birds, ahora en la octava región, celebró nuevamente un triunfo de su equipo, como ha sucedido en sus últimas tres visitas al país, que han coincidido con partidos del campeonato inglés. De hecho, en 2012, Gallagher se emocionó hasta las lágrimas en un bar de Tobalaba, donde vio cómo los "ciudadanos" se coronaban campeones ese año.

La voz de "If a had a gun" se presentará mañana en Santiago como figura central del Colors Night Light, en el Velódromo del Estadio Nacional.

martes, agosto 28, 2018

Noel Gallagher regresa a Chile en octubre

La Tercera

El ex Oasis, junto a su banda High Flying Birds, encabeza el festival Colors Night Lights que se hará en el Velódromo.

Por Andrés del Real

La veta psicodélica siempre estuvo presente en la música de Noel Gallagher, pero tuvieron que pasar casi 30 años para que el británico se decidiera a explotarla. Como buen seguidor de Los Beatles, ya en los últimos años de Oasis comenzó a incluir piezas con sitar indio (“To be where there’s life”), a las que sumó nuevas colaboraciones con The Chemical Brothers y un primer material solista de clara inspiración lisérgica que finalmente desechó: “Le dio miedo ser demasiado raro”, declararon tiempo después los productores de ese disco inédito, integrantes del dúo The Future Sound of London.

La revancha llegó a fines del año pasado con Who built the moon?, el tercer álbum de su proyecto en solitario The High Flying Birds. Un sólido trabajo de estudio en el que el cantautor combina su talento para tejer melodías y coros memorables -una marca de fábrica de todo su repertorio- con cierto afán experimental y reminiscencias al glam y el rock psicodélico de los años 60 y 70. Elogiado por la crítica especializada, el álbum es el motivo tras el regreso del músico a Sudamérica, con una fecha ya confirmada en Santiago para octubre junto a la banda que integran los ex Oasis Gem Archer y Chris Sharrock, además de Mike Rowe y Russell Pritchard.

Según confirma la productora que organiza Colors Night Lights, el festival del 31 de octubre en el Velódromo del Estadio Nacional, el mayor de los hermanos Gallagher será el plato fuerte del evento, que también contará con las actuaciones del DJ estadounidense Jinco y el cuarteto californiano Foster the People. Las entradas, en tanto, se pondrán a la venta mañana a través de Ticketplus.

Destino recurrente

Lo de octubre será la cuarta presentación del autor de “Wonderwall” en Chile desde el quiebre de Oasis, en 2009. Tras su debut como solista en Santiago, con un show en 2012 en el Teatro Caupolicán junto a su banda, Gallagher regresó como parte del cartel del festival Lollapalooza 2016 para volver un año después como telonero del concierto de U2 en el Estadio Nacional.

Justamente un mes después de esa presentación en Ñuñoa el británico publicó Who built the moon?, disco que ha estado presentando en Norteamérica, Europa y Asia desde febrero pasado con un tour bautizado como Stranded on the Earth. Allí, el inglés despliega un repertorio centrado en su último álbum, donde también hay espacio para algunos clásicos de Oasis (“Don’t look back in anger”, “Little by little”) y versiones de Los Beatles.

Junto a su próxima fecha en Chile, que el músico anunciará hoy en sus redes oficiales, se sumarán otras presentaciones en Sudamérica, además de los ya anunciados shows en Argentina para el 3 y 4 de noviembre.

viernes, noviembre 24, 2017

Noel Gallagher: "Ya no espero que a la gente le guste mi música"

El Mercurio

El ex Oasis, que hoy lanza "Who built the moon?", habla de la indiferencia que le provoca el nuevo disco de su hermano Liam e ironiza con un supuesto fanatismo por Ricky Martin. Además, promete volver a Chile. 

Por JOSÉ VÁSQUEZ

Mira con un gesto de reprobación, moviendo lentamente su cabeza de lado a lado. Noel Gallagher está sentado en el salón de un hotel en Vitacura y hace patente su contrariedad: "No hay ninguna canción tipo Oasis en este disco", dice con el tono de sentencia acostumbrada de un Gallagher, que como su hermano Liam, están acostumbrados a los veredictos absolutos.

El cantautor británico no quiere que se cuele el nombre de su ex banda entre los temas de "Who built the moon?", el álbum que lanzó hoy y que "El Mercurio" pudo oír previo a la entrevista, que se realizó solo unas horas antes de que abriera, junto a los High Fliying Birds, el show de U2 en el Estadio Nacional, en octubre pasado. Un disco que en su edición de lujo trae como canción adicional "Dead in the water", un registro acústico que aparece como sacado del universo mismo de la banda de Manchester. Una de esas composiciones que, acompañado de su guitarra, pareciera hacer de forma instantánea, con esa facilidad para escribir estribillos que potencialmente serán cantados por las multitudes. Una pista que, en todo caso, aparece como una anomalía dentro de su último trabajo.

Noel dice que no le interesa mirar atrás, que no es un tipo sentimental y eso se refleja, con algunos matices, en los 11 tracks que componen un disco al que ya entusiastas críticas, como la de la revista británica NME, lo calificaron como su mejor obra desde "(What's the story) Morning glory?" (1995), el suceso comercial de Oasis, que incluía éxitos como "Wonderwall" y "Don't look back in anger". Un álbum que sí mira al pasado, pero no en los márgenes que construyó junto a Liam, sino que en un lenguaje donde conviven en armonía nombres como Kanye West, New Order, T. Rex y The Chemical Brothers.

-En "Fort knox", que abre el disco, usted señaló que se inspiró en Kanye West, pero por su crianza en Manchester, ¿también podría haber influido toda la movida noventera bailable de esa ciudad?
"Bueno, no pensé mucho en eso, pero es donde crecí, donde recibí esta educación escuchando a The Smiths, New Order, Joy Division, la música dance y los clubes nocturnos y la droga, en ese sentido siempre ha sido una influencia y siempre lo será... A lo mejor estaba pensando en Manchester cuando estaba grabando el solo de guitarra de 'She taught me how to fly' y alguien me dijo: 'suenas como Peter Hook', lo que me encantó".

-Desde su primer single, "Holy mountain" todo suena distinto. ¿Necesitaba hacer algo así de diferente?
"Para ser sincero creo que ese tema no suena tan radicalmente diferente a como esperaba que sonara. A algunas personas no les gustó, lo que es bueno. Ya no espero que a la gente le guste mi música, no me interesa, de verdad no me quita el sueño. He hecho discos por tanto tiempo que, mientras a mí me guste, sé que a alguien más le va a gustar, no a todos, pero eso está bien".

-Hubo medios que encontraron similitudes entre ese sencillo y "She bangs" de Ricky Martin. ¿Leyó eso?
"¿Ricky Martin? Qué gracioso... Lo que pasó es que estaba en el estudio escuchando a Ricky Martin y luego fui a escribir esta canción. Eso fue lo que hice, porque soy un gran fan de Ricky Martin y tenía puesto 'lo mejor de Ricky Martin' todo el tiempo en el estudio, pero no estaba escuchando 'She Bangs', sino que 'Livin' la vida loca'" -dice manteniendo la seriedad antes de ponerse a reír por la ironía-.

-¿Escuchó el último disco de Liam?
"No soy su seguidor, aunque escuché 'Wall of glass' y 'For what it's worth'... Liam es mejor que The Beatles. Es el mejor cantante del mundo, mejor que John Lennon".

-¿Honestamente, qué le pareció?
"No creo que exista una palabra en el idioma inglés que pueda usar para explicar mi indiferencia. Si la indiferencia fuera un movimiento corporal sería este:..." -dice y se queda mirando el techo-.

-Hace poco publicó un aviso diciendo que vendería algunos equipos que usó con Oasis. ¿No le interesa guardar recuerdos de esa época?
"Primero que todo es mi equipo, no es de Oasis, yo pagué por eso. Y bueno, no soy una persona sentimental, no miro atrás. Tengo una habitación gigante en Londres y está llena de amplificadores, guitarras y basura. Alguien me dijo: 'Tenemos que hacer espacio y hay que deshacerse de cosas', así que seleccioné algunas y ¿sabes qué haré con el dinero? Una jodida fiesta gigante".

-¿Cuándo volverá a Chile a presentar el disco?
"Estaré de gira desde febrero próximo por unos 18 meses más o menos. Así que ojalá el próximo año, si no, de seguro será en 2019".

-¿Y qué tan cierto es que pensó dejar la gira con U2 porque no le podía seguir el ritmo de parranda nocturna a Bono?
"No, eso no es real, ¿quién dijo eso?".

-Fue una historia que contó usted en una entrevista radial en Inglaterra.
"Bueno, las mejores historias casi siempre son falsas".