Mostrando las entradas con la etiqueta Madonna. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Madonna. Mostrar todas las entradas

miércoles, septiembre 16, 2020

Madonna dirigirá película sobre su vida

 El Mercurio


Tras semanas de especulaciones, la reina del pop confirmó ayer que será la directora y coguionista de un filme sobre su vida y que escribe junto a Diablo Cody (ganadora del Oscar por “Juno”). “Quiero retratar la increíble travesía que la vida me ha dado como artista, músico, bailarina y ser humano, tratando de abrirse camino en este mundo”, señaló sobre la película que será realizada para los estudios Universal.

miércoles, agosto 28, 2019

Madonna retrasa el inicio de nueva gira


jueves, mayo 02, 2019

Madonna debuta en vivo con Maluma

El Mercurio

Anoche, Las Vegas fue nuevamente el escenario de un desfile de estrellas. Los Billboard Music Awards tuvieron los estrenos en vivo del último sencillo de Taylor Swift ("Me!") y el de Madonna, quien cantó junto al colombiano Maluma su nuevo tema, "Medellín". El k-pop marcó territorio con BTS, quienes destacaron imponiendo su popularidad en la premiación en las categorías de Mejor Dúo o Grupo y en Mejor Artista Social, por su presencia en la red.

jueves, abril 18, 2019

Madonna se contagia de la fiebre urbana de la mano de Maluma

JOSÉ VÁSQUEZ
Espectáculos
El Mercurio

La reina del pop estrenó ayer "Medellín", el primer sencillo de su próximo álbum, un trabajo que se anticipa como su obra más latina, donde además del colombiano aparece también la brasileña Anitta.



Madonna susurra un conteo en un loop que maquilla con el fraseo de un "cha, cha, cha", una evocación latina de inicio electrónico, que al comienzo de "Medellín" asoma como el cliché del estadounidense promedio que mira hacia el sur los ritmos calientes del continente.

Lo nuevo de la reina del pop, por lo menos en su primera entrega, intenta no quedarse en la periferia y de la mano de Maluma apuesta por la música urbana en una jugada que termina con un particular resultado: el protagonismo del tema termina recayendo en el invitado.

A medida que avanza "Medellín", el adelanto de "Madame X", álbum que saldrá al mercado el próximo 14 de junio, la intervención de Madonna funciona solo

como el preámbulo para la aparición del colombiano en una pieza que de todas formas nunca quita el freno de mano, quedando a medio camino entre el pop electrónico y el reggaetón.

Esta es la lectura que la cantante -quien hoy reside en Portugal- quiso dar para un viraje que en décadas pasadas hubiera resultado demasiado obvio para que la voz de "Vogue" se sumergiera en el género de moda, pero lo terminó haciendo sin demasiado riesgo. Es otra etapa en la débil última década de la artista, una antítesis de un historial que antes imponía estilo.

De todas formas este sencillo se anticipa como el primer eslabón de un trabajo que por las colaboraciones, ya se anuncia como su obra de mayor influencia sudamericana, ya que además de Maluma -que volverá a aparecer en la canción "Bitch I'm loca"-, también estará la brasileña Anitta, en el tema "Faz gostoso".

La canción tuvo una buena recepción en Europa, donde medios como los británicos "The Guardian" y la revista New Musical Express la destacaron ayer.

El periódico le otorgó cuatro de cinco estrellas en una columna que recalcó que "demuestra estar bien preparada para afrontar lo que las tendencias musicales demandan, al tiempo de incorporar a su propio mundo los ritmos globales".

Mientras, NME se aventuró a decir que era "probablemente su mejor trabajo en años" y que su tema era "el indicador de lo que está por venir y establece el tono para una nueva era".

sábado, agosto 11, 2018

"El patriarcado ha puesto más foco en Madonna como ícono estético que como compositora"

El Mercurio

El musicólogo español Eduardo Viñuela es el editor de un libro en el que distintos especialistas analizan el impacto cultural de la cantante estadounidense . "Ningún artista ha llegado a los 60 años en el nivel de popularidad en que está ella", postula. 

Guillermo Tupper.
El 14 de septiembre de 1984, Madonna emergió desde la parte superior de un pastel de bodas gigante sobre el escenario del Radio City Music Hall, en Nueva York. Era la primera edición de los MTV Video Music Awards y la cantante de 26 años interpretó su flamante single, "Like a Virgin", vestida de novia y luciendo un cinturón con la leyenda "Boy toy" ("juguete sexual"), mientras se retorcía en el suelo y exponía parte de su ropa interior a la audiencia. Cuando terminó su presentación, hubo tibios aplausos y gente que vaticinó el final anticipado de su carrera. Pero aquella performance -una de las más icónicas en la historia del pop- definió el look que imitaría una legión de admiradoras, marcó el arribo de una enorme fuerza cultural y estableció el tono bajo el cual se juzgaría cualquier show en este tipo de ceremonias.

"Esa gala es su consagración", sostiene Eduardo Viñuela (39), profesor del Departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo y editor del reciente libro "Bitch, She's Madonna: La reina del pop en la cultura contemporánea" (Dos Bigotes, 2018) que recorre su figura y obra. "Si hablamos de lo musical, (la canción) es una síntesis y una mezcla muy bien trabajada de pop y música de baile. Pero, por otro lado, está la iconografía. Ella se comporta de forma muy poco canónica, y jugando con sus tres pilares: la sexualidad mezclada con el catolicismo y todo ello haciéndole un challenge (reto) al canon moral del momento. En el año 84 todavía las galas eran muy correctas, o triunfaba o la condenaba. Y, desde luego, triunfó".

Desde el 2011, Viñuela es el director del Aula de Música Pop Rock de esta universidad hispana que analiza, bajo un punto de vista académico, estilos musicales como el punk y carreras de artistas como David Bowie y Nick Cave. En el 2015, inauguró el curso "Who's that girl? Madonna y la cultura pop contemporánea" que expuso las distintas dimensiones de la cantante, desde su rol como transgresora sexual a su papel de creadora de tendencias. Para este libro, el musicólogo convocó a la mayoría de los profesores que dictaron las clases -entre ellos, músicos, sexólogos y filólogos- que abordan el impacto cultural de la señora Ciccone en tres grandes bloques: la música, la imagen y la visión más sociológica. "No queríamos hacer una biografía. La idea era ver distintas facetas de ella con perspectivas diferentes", dice Viñuela, quien también escribe uno de los capítulos.

En "Bitch...", los expertos postulan cómo la irrupción de Madonna en los 80, con MTV como principal vehículo de difusión, marcó un antes y un después al representar una alternativa a la femineidad estipulada. "Su llegada impacta mucho y consigue crear en torno a ella una comunidad de fans mujeres que ven en ella a un modelo", dice Viñuela. "Por supuesto, antes de ella estuvo el punk y un montón de mujeres ya habían roto las convenciones que estaban situadas en otro modelo de mujer. Pero Madonna se mete en las casas de millones de adolescentes de todo Estados Unidos y sus giras, como las del 84 y 85, se llenan de mujeres que se visten como ella. Madonna fomentó que hubiera empoderamiento por parte de una generación de chicas jóvenes que se vieron atraídas por un modelo diferente de ser mujer".

-Suele hablarse más de Madonna desde su faceta provocadora que de la estrictamente musical. ¿Se ha relativizado su talento como compositora?

"Muchísimo. De hecho, queríamos abrir el libro con ese capítulo que habla de Madonna como cantante, pero también como compositora del 90% de las canciones de su carrera y como productora. Sus discos tienen unas producciones muy trabajadas y, a partir de su tercer álbum, ella está en todas las facetas de ese proceso, desde elegir a la persona con la que va a trabajar hasta, incluso, poner a trabajar a varios productores dentro de un mismo disco. En ese sentido, a Madonna se le ha maltratado mucho: el patriarcado ha puesto mucho más foco en la Madonna como ícono en la parte estética y también de provocación que en la compositiva y de producción. En el libro la comparamos muchas veces con David Bowie: cuando él se rodeaba de productores como Tony Visconti se hablaba de un talento que sabía aglutinar un equipo, mientras que de Madonna siempre se dice que se aprovecha de los productores y los exprime comercialmente".

Empresaria implacable

En las últimas tres décadas, la figura de Madonna ha sido analizada desde distintos prismas -lo que se conoce como los "Madonna Studies"- para ilustrar desde procesos de articulación de identidades a estrategias de promoción y márketing. "Bitch..." postula que su carrera esta íntimamente ligada a la consolidación de la globalización y esto se puede observar tanto en su relación con la publicidad -sus centenares de spots para marcas reforzaron su carácter de ícono cultural- como en la dimensión y alcance de sus giras. Según apunta Viñuela en la introducción del libro, también representa un paradigma de la posmodernidad, al crear un personaje ambiguo, difícilmente encasillable y que hizo que el feminismo y el colectivo LGBT encontraran en ella un símbolo para crear comunidad.

"Como empresaria, Madonna ha sido implacable y con las ideas muy claras", añade el musicólogo. "Es una empresa en sí misma y siempre fue la dueña de su empresa. Apostó por proyectos que muchas veces la propia discográfica no apostaba: el libro 'Sex', con esa tapa de aluminio tan pesada, decían que no era rentable y vendió mucho más de los que cubría la inversión. Desde los giros en su estilo musical hasta su apuesta deliberada por ser la protagonista de 'Evita', y la creación del sello Maverick para controlar sus producciones, hablan de una artista que siempre toma riesgos, casi adelantándose a la tendencia del mercado. Es una workaholic , pero que no tiene ese tipo de escarceos con la vida popular que tienen otros artistas. No se droga, no bebe, es muy comprometida y rigurosa con lo que hace y eso le da el control de todos los elementos del negocio".

Los autores coinciden en que el paralelo entre Madonna y Bowie no solo se remite a su capacidad de aunar equipos para dar cauce a sus ideas: también comparten el don de comunicar lo "nuevo" y traducir la vanguardia a un gusto masivo. "Ella crece en Detroit escuchando la música (del sello) Motown y tiene una formación de baile contemporáneo, con lo cual entra en contacto con muchas corrientes vanguardistas en la Nueva York de finales de los 70 y acude a discotecas underground de negros e hispanos", dice Viñuela. "Cuando se pone a hacer música, todo eso cristaliza. 'Vogue' es un ejemplo clarísimo de este juego entre pop y underground : lo que era un baile marginal de la comunidad negra e hispana en Nueva York, ella lo llevó a la MTV, para que todo el mundo, a su manera, intentara hacer esa coreografía".

-¿Cómo evalúa su presente?

"Yo diría que está desafiando una de las cosas que le persigue desde finales de los años 80: la prensa siempre le ha querido buscar una sucesora. Y, en ese sentido, lo que ha hecho ella es evitar la confrontación y volver a generar comunidad en torno a ella. Desde aquella vez que parecía que amadrinaba a Christina Aguilera y Britney Spears, cuando les dio un beso en una gala de los Premios MTV, hasta el último single 'Bitch, I'm Madonna', en el que participan Nicki Minaj, Katy Perry y Miley Cyrus. ¿Cuál va a ser su próximo giro? Es una sorpresa. Se supone que este año vamos a tener un nuevo disco de ella. Está viviendo mucho en Portugal e imbuyéndose en la escena del barrio de La Alfama, en Lisboa, con lo cual no sé si habrá un guiño hacia el fado. Una cosa muy importante es que ningún artista ha llegado a los 60 años en el nivel de popularidad en que está ella y con una carrera de 35 años que tuvo algún bajón, en los años 90, pero que remontó muy bien. No hay otra mujer que lo haya hecho en la historia de la música popular urbana".

 "Ella personifica la segunda ola del feminismo"
Reina a los 40 años : "En los 90 vimos una Madonna muy diferente: ella rompe con la parte sexual, encarna personajes como Evita, mucho más recatados, y también se prepara mucho vocalmente. Es una Madonna de 40 años y su voz cambia y tiene más fuerza. Todo eso se traduce en sus discos 'Ray of Light' (1998) y 'Music' (2000), que siguen la estela de los primeros 2000: es decir, esa mezcla constante de música electrónica y pop que, junto con el R&B, gobernó la primera década del milenio. Ella marcó la pauta de lo que iban a ser las producciones mainstream y lo hizo apostando por productores muy jóvenes que después hicieron grandes discos con otros artistas".

Ícono del feminismo: "Madonna sería una personificación de una segunda ola del feminismo, en el sentido de hacer lo personal político, de generar cierto sentido de hermandad entre mujeres y de ella con sus fans. Y otra cosa muy importante es buscar genealogías. En su obra, y eso se puede ver muy bien en sus videoclips, hace alusiones a otras mujeres de la cultura popular. Ella rescata a Bette Davis, Liza Minnelli, Marilyn Monroe, Tamara de Lempicka: es decir, aúna talentos femeninos dispersados por la historia y los reivindica y da a conocer a un público que, quizás, no está familiarizado con estos íconos. La Marilyn Monroe del video de "Material Girl" está mucho más empoderada en Madonna que en la película 'Los caballeros las prefieren rubias'".

La posible sucesora: "¿Si hay alguna artista actual que se acerque al discurso transgresor de Madonna? Es muy interesante lo que hizo Beyoncé en su último disco 'Lemonade' (2016), desde el álbum visual que acompañó el disco, que es una auténtica obra de arte, en la que hay muchísimos discursos diferentes en los que ella construye ese vínculo con la comunidad afroamericana pero a la vez con el feminismo. Últimamente, dentro de la academia y los estudios universitarios, hay muchos libros en torno a Beyoncé, porque pasó de ser miembro de Destiny's Child a ser uno de los personajes importantes del R&B del siglo XXI y que sigue innovando tanto en la industria como en los estilos".

"Los que somos fans le vamos a aguantar todos los caprichos a la reina"

El Mercurio

A pesar de llevar más de tres décadas en el mundo del espectáculo y del surgimiento de otras artistas femeninas dedicadas al pop, Madonna continúa llevando la corona y con una devoción que pareciera no tener fecha de expiración. Aunque la diva tenga su carácter, todavía hay fanáticos que están dispuestos a vivir su vida por ella. Desde transformarse físicamente a dedicar una pieza completa en su honor, la soberana continúa su reinado en Chile. 

Sofía Maluenda
Era mediados de diciembre y en Santiago llovía a cántaros. Cerca de 40 mil devotos aguardaban expectantes a la diva del pop. Algunos llevaban horas bajo la lluvia; la ropa mojada ya ni se sentía. Otros, entumecidos, se consolaban pensando que ya quedaba poco para su aparición. Pero eso no era cierto. Cuando Madonna por fin se dignó a salir al escenario del Estadio Nacional en 2012, lo hizo con dos horas de retraso. No solo eso, sino que además acortó su presentación a una sola hora y se peleó con un grupo de fanáticos que no quería dejar de fumar en la cancha. Si bien más de tres mil personas presentaron denuncias al Sernac por el incumplimiento del programa, otros fanáticos ni se lo cuestionaban. "Los que somos fans le vamos a aguantar todos los caprichos a la reina", asegura Carolina Baily, la imitadora oficial de la reina del pop en Chile. Y es que la "Madomanía" continúa siendo casi una religión.

"Arreglines" le llama al trabajo quirúrgico y estético que ha tenido que realizarse para aumentar su parecido con Madonna. Lleva 18 años transformándose en la reina del pop. Las primeras veces que se vestía de mujer, todos le mencionaban lo parecido que se veía a Madonna y así, de a poco, fue naciendo Carolina Baily, la imitadora oficial de la diva en Chile. "La primera vez que estuve muy cerca de Madonna, así como a un metro, fue en su concierto en 2008. Había esperado casi diez años por ese momento", dice Baily. Fueron dos fechas que reunieron a 140 mil fanáticos. "Fue una locura total, porque era primera vez que venía a Chile, entonces abarcó a mucho público ochentero", asegura. En su caso, también fue especial por otras razones: fue la primera vez que de verdad se sintió como la reina. "Era impresionante cómo me trataba la gente, porque lo más cercano que podían estar de Madonna era conmigo", recuerda. "Te da tantas cosas, que prefieres ser ella. ¿Qué haría yo por Madonna? Todo".

Una hora y media tarda, en promedio, su transformación en la diva del pop. "Pierdo mi propia identidad, porque cuando estoy de Madonna me transformo en ella y me creo dueña del escenario, del mundo, de la gente. Siendo Madonna te permites esas cosas porque te invade el cuerpo. Es una sensación increíble", dice Baily. Una cualidad que Andrés Caniulef pudo vivir en carne y hueso por ocho minutos al convertirse en el primer periodista chileno, hasta la fecha, en entrevistar en 2012 a la diva en Londres, conocida por su carácter especial. "Los de su propio equipo me dijeron de manera muy coloquial los temas que a ella no lo eran tan cómodos, como Lady Gaga en ese momento, y acciones que tampoco le son tan agradables, como besos y abrazos", dice. Sin embargo, en la entrevista, el periodista pudo conocer esa mística de Madonna que enamora. "Esperé siempre una actitud distinta, más déspota, incluso más pesada, pero no, ella fue muy amable y también empática. Así, mi percepción sobre ella mejoró y la humanicé", rememora.

"Madonna es todo"

Un fanatismo que para Eduardo Espinoza, presidente del Fan Club Oficial de Madonna en Chile desde sus orígenes en 2008, se manifiesta a través de la búsqueda insaciable de objetos de la artista. Más de 700 discos compactos, 400 vinilos y 450 revistas son algunos de los objetos que tiene en una pieza en su departamento dedicada exclusivamente hacia ella, la reina. El publicista también está atento a cada medio que publica contenido musical, por si llevan alguna noticia de la artista, que luego recortará y coleccionará en un álbum. ¿Su objeto más preciado? Una lata de Pepsi. Recuerdo de esa alianza entre la cantante y la marca de bebidas, que luego fue eliminada por la polémica que generó el video musical de "Like a Prayer", donde aparecían cruces en llamas y Madonna besando a un santo negro. Era 1989.

Lo que comenzó como acuerdos entre fanáticos a través de Fotolog y foros en internet cerca del año 2007, luego se transformó en un Fan Club oficial, con página web propia, que hasta organiza fiestas en su nombre. "Ahora, más que un club de fans, es más que nada un grupo de Madonna en Chile. El nombre fan club ya es como un poco retro", dice su creador, que tiene 31 años. Alrededor de 3.500 personas siguen inscritas en el grupo, que ya cumplió diez años, pero los activos son cerca de 500. "Antes era mucho más prendido, porque no había tanto acceso a la información, entonces ahí la excusa era juntarse. Pero hoy juntarse para entregar una información no es tan necesario, porque la puedes tener de manera inmediata", asegura Espinoza, quien vivió toda la gloria del grupo cuando Madonna debutó en Chile hace diez años. "Organizamos una vigilia y estuvimos dos días antes en el Estadio Nacional pensando que iban a llegar 200 fans a acampar, pero en un momento ya eran más de cinco mil", dice. "Fue increíble".

Un fanatismo que, por lo menos para él, sigue igual de fuerte que en los noventa, cuando su hermana mayor escuchaba los casetes de Madonna y él, tímidamente, le seguía los pasos. "Es un todo. Si me preguntas una palabra, es todo. Al final es como un estilo de vida, de seguir tu vida como ella te lo presenta, de no preocuparte de nada, de disfrutar. Si estás mal, hay un modo de apoyo", dice. Una adoración que pareciera no tener límites. "Ya me quedó chica la pieza, así que voy a tener que cambiarme de departamento", dice riéndose, medio en broma, medio en serio.

La diva concluye la década más silenciosa de su carrera

El Mercurio

Desde que celebró sus 50 en 2008 hasta el próximo jueves 16 de agosto -día de su cumpleaños-, la artista habrá publicado solamente dos álbumes de estudio, la menor cuota de su producción. La "Reina del Pop" ha privilegiado la vida familiar trasladándose a Portugal, escenario e inspiración de su próximo disco, que se estrena antes del término del año. 

Bastián García Santander
Aunque Madonna no pudo superarse a sí misma tras el impacto que provocó su rutina de baile y su físico en estado puro a los 47 años en el video de "Hung up", del disco "Confessions on a dance floor" (2005), su sucesor "Hard Candy" (2008) al menos demostraba que la mujer de "Like a Virgin" podía seguirle el ritmo a las transformaciones de la industria musical. Luego de trabajar con productores cercanos a la música de clubes y a la electrónica más refinada, su nueva y primera línea de colaboradores la encabezaba Pharrell Williams, Kanye West, Justin Timberlake y Timbaland, rostros masculinos de la música negra producida en masa.

La artista estadounidense terminaba así sus 40, que entre "Music" (2000) y el álbum que lleva el nombre de su cadena de gimnasios supo de reinvenciones y de altos y bajos en concepto de ventas, con la sensación de que todavía estaba en el juego. Pero el cambio de folio significó, en el mejor de los casos, una caída estrepitosa que también se tradujo en la década más silenciosa de su carrera, que concluirá este jueves 16 de agosto cuando celebre su cumpleaños número 60.

Durante ese período, Madonna solo lanzó dos discos, "MDNA" (2012) y "Rebel Heart" (2015), la menor cuota de su producción personal. Y, por si fuera poco, la sumatoria de ventas combinadas superó levemente las tres millones de copias alrededor del mundo, su peor cosecha histórica.

Lamentablemente para la frontwoman , el escenario era distinto, porque si bien el estatus que le han dado sus títulos nunca ha estado en entredicho, dejó de tomársele como una referencia clara, a diferencia de lo que ocurrió con Britney Spears y Christina Aguilera al inicio de sus carreras. La arremetida definitiva de figuras como Rihanna, Beyoncé o Lady Gaga (influenciadas de una u otra manera por la Reina del Pop) auguraba renovación y revolución, mientras que la llegada de las plataformas digitales y el streaming cambiaron la forma de consumir música.

Y bajo ese panorama tuvo que adaptar la estrategia para penetrar en un negocio que generacionalmente podía resultarle ajeno. Entonces volvió a acercarse a la electrónica cuando el EDM comenzó a dominar la escena -con Diplo y Avicii como los nombres más potentes-, para así cantar sobre el divorcio, el redescubrimiento personal o su calendario de fiestas salvajes y lujosas, como si quisiera defender su territorio desde su capacidad para verse y mantenerse por siempre joven.

De todas formas, más allá de la calidad de las canciones, esa fue la faceta que más destacó la prensa especializada: la Madonna provocadora y deslenguada, transitando sin tapujos entre la religión y el sexo. Básicamente, transgrediendo la relación entre la edad y el pudor para lograr su versión esencial.

Vivir en Portugal

Con "Rebel Heart", la voz de "Ray of Light" recibió en 2016 el premio Billboard a la mujer más importante de la música. "Gracias por reconocer mi capacidad para ejercer mi carrera durante 34 años, ante el sexismo y la intimidación constante y el abuso implacable", dijo la cantante en un aplaudido discurso donde abordó temas como el feminismo, la violación que sufrió cuando tenía 19 años y la percepción de sí misma que obtiene del público: "La gente siempre dice que soy polémica, pero creo que lo más polémico que he hecho es seguir viva".

Meses antes, Madonna se había enfrascado en una disputa legal con su ex esposo, Guy Ritchie, luego que el hijo de ambos, Rocco (en ese entonces de tan solo 15 años), la abandonara en medio de su tour mundial para mudarse a Londres con su padre.

Quizás ese fue el momento en que decidió alejarse en parte de la vida pública, porque después de reencontrarse con el adolescente y firmar la paz familiar, la artista se tomó una pausa.

De hecho, en 2017 se trasladó a Portugal para seguir de cerca el sueño de otro de sus hijos, David Banda, de convertirse en futbolista profesional bajo la dirección del club Benfica de la ciudad de Lisboa. Eso sí, el cambio de aires también le sirvió como impulso. "La energía de Portugal es muy inspiradora. ¡Me siento muy creativa y viva aquí y espero hacer nueva música! Este será el próximo capítulo de mi libro. ¡Es hora de conquistar el mundo desde un punto de vista diferente!", escribió la cantante en su cuenta de Instagram.

Y en una entrevista con Vogue Italia, en su edición más reciente, reconoció que estaba trabajando en un nuevo disco que "se lanzará antes de fin de año": "Acabo de conocer a muchos músicos realmente increíbles, y terminé trabajando con muchos de ellos en mi nuevo álbum. Lisboa ha influido en mi música y mi trabajo. No veo cómo podría haber pasado este año sin haberme informado de todo este aporte cultural".

Durante la Met Gala de 2018, estrenó una nueva canción llamada "Beautiful Game", que si bien aún no tiene una versión oficial de estudio, debería ser parte de su decimocuarto trabajo discográfico.

Volviendo a su reflexión en los premios Billboard, Madonna expresó que "Michael (Jackson) se ha ido. Tupac se ha ido. Prince se ha ido. Whitney (Houston) se ha ido. Amy Winehouse se ha ido. David Bowie se ha ido. Pero yo todavía estoy aquí". Y cómo no, si serán 60 años y no podemos dejar de hablar de ella.

La discusión no estaba cerrada: ¿Es un ícono del feminismo y del mundo gay?

El Mercurio

Aunque por años la posición de la diva no se discutió, la sofisticación del debate feminista puso su rol en tela de juicio. Entre las comunidades LGBT, en tanto, la postura parece no encontrar detractores: para ellos, Madonna sigue siendo una divinidad. 

Sebastián Cerda
Durante 30 años ha sido una verdad establecida e indiscutible. Más allá del curso que en la última década haya seguido su carrera discográfica, Madonna aún es considerada como la "reina del pop", título que no solo apunta a su facilidad para trepar en las listas, sino también a otras cualidades esperables en una monarca: poder, estatura, admiración, éxito, veneración, autonomía, determinación.

Hoy, con los movimientos feministas en su peak y la mujer conquistando espacios, son muchas las personalidades que calzan con un perfil como el descrito. Pero a inicios de los 80 la realidad era completamente distinta. Discusiones como la del aborto libre eran entonces impensables, y el rol secundario de la mujer en el mundo del trabajo era algo que muy pocos cuestionaban. De ellas se esperaba que fueran recatadas, sumisas, maternales, y otras características agrupadas bajo la noción más reduccionista y peyorativa del concepto "dama".

De ahí que la aparición de la artista norteamericana constituyera una sacudida de alcances planetarios, que terminaría por elevarla a la categoría de ícono. De la liberación, el empoderamiento, la emancipación de la mujer. Del feminismo, a fin de cuentas.

Sin embargo, la posterior evolución del debate ha hecho que el consenso en torno a su figura hoy esté lejos de ser absoluto, como reconoce la periodista especializada Marisol García: "No hay cómo negar que es un símbolo de autonomía y control femenino, pero lo es desde códigos sobre todo capitalistas, de juventud y de vida en el Primer Mundo", dice.

La también investigadora en música popular agrega que "sería absurdo negar la marca femenina de Madonna en el pop de las últimas cuatro décadas, y los campos nuevos que su trabajo abrió. Pero su feminismo es parcial, sometido también a sus intereses y no representativo de las nuevas luchas de colectivismo, diversidad y acogida que reivindican hoy muchas mujeres".

Esta perspectiva dual es compartida por la antropóloga Mariana Valenzuela, quien rescata la "imagen de mujer independiente que ella ha construido, y también el juego que hace con la sexualidad, el erotismo, la libertad. Eso tiene algo que va en línea con las corrientes de pensamiento feminista, pero en un nivel de cultura pop, bastante superficial. Tal como sucede con muchas actrices de Hollywood, es más un feminismo como fenómeno de masas y no una profundización".

La académica de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y magíster en sexualidades, además apunta al presente de una Madonna tratando de dar batalla al paso del tiempo: "Si bien el feminismo se trata de libertad, empoderamiento, de lo que tú quieres hacer con tu cuerpo, de todas maneras ella se somete a los cánones de dominación de belleza, que entre otras cosas te dicen que no puedes envejecer. Hoy eso es una imagen contraria a lo que entendemos por feminismo, que es salirse de aquello".

Musicología feminista

"Madonna es una de las cantantes pop más estudiadas. Ella ha sido un ícono de lo que se conoce como la musicología feminista", cuenta el profesor del Instituto de Música de la Universidad Católica Daniel Party, revelando que el alcance de la artista ha llegado también al mundo académico, con hito inicial en Yale hace más de 35 años.

Según el musicólogo, en la mencionada corriente de estudio se estableció la existencia de normas musicales patriarcales, en cuanto a tipos de combinaciones que se reiteran en un escenario marcadamente masculino. "Los musicólogos que han estudiado sus armonías han percibido que Madonna subvierte la forma histórica en que estas se venían resolviendo. Son canciones que van al choque", dice.

Sin embargo, tampoco en la musicología genera consenso. "Es una figura muy interesante, porque divide a los críticos y a los académicos. Hay una tendencia que es a celebrarla como una mujer empoderada, que toma sus propias decisiones y está en poder de su sexualidad; y otra que dice que es una mujer explotada por la industria", agrega Party.

Pero ya sea en planos artísticos, técnicos o sociológicos, lo claro parece ser que esa división existirá mientras exista Madonna, por lo que también están los que invitan a dejar de lado esa perspectiva para asumir a la artista con todas sus dimensiones a cuestas. Es el caso de la psicoanalista y académica de la Universidad de Santiago Kathya Araujo, quien sentencia que Madonna "por supuesto que es feminista. Hay muchos feminismos, y decir si lo es o no implicaría que hay una policía feminista o un feministómetro, que es lo más lejos de lo que entiendo por feminismo: una lucha por la igualdad, pero sobre todo por la libertad".

Un mundo sin géneros

Donde parece no haber lugar para las dudas es en el significado que la artista tiene para las comunidades LGBT, las que la consideran una verdadera deidad. Prueba de ello son las celebraciones que alistan recintos emblemáticos para el mundo gay a propósito de este 60 cumpleaños, entre ellas la tradicional discoteca Fausto.

"El sábado 18 tendremos una noche de Madonna. Habrá transformistas, estará la doble oficial y otras sorpresas. Yo creo que debemos llevar 30 años celebrándola", asegura Marco Antonio Fausto, encargado de este recinto capitalino inaugurado en 1979, poco antes del estallido de la cantante.

Marco ha podido ver en su propia pista de baile el impacto de Madonna en el mundo gay, el que explica en factores como que "ella apareció en una época en la que no había muchas cosas permitidas, y fue muy irreverente". Una mirada que podría parecer general, pero que en rigor no lo es: mal que mal, las relaciones sexuales entre hombres adultos recién fueron despenalizadas en 1999, por lo que en el terreno de lo "no permitido" durante el Chile de los 80 sin duda que se encontraba la propia homosexualidad.

Pero junto con ello está el que Madonna apuntara con determinación a ese nicho, sobre todo a partir del tour "Blond ambition" y el single "Vogue", ambos de 1990. "El documental 'Strike a pose', centrado en los bailarines de esa gira, da algunas claves sobre este asunto, y entre ellas está la de cómo Madonna consiguió que muchos gays sintieran que en torno a ellos podía forjarse una comunidad, e incluso una familia. Su testimonio de agradecimiento hacia eso es sincero, y probablemente representa lo que otros muchos fans LGBT sintieron por esos años al observarla", dice Marisol García.



lunes, diciembre 17, 2012

La reina del pop ya no causa furor

El Mercurio


La artista no llega en el momento más brillante de su carrera. Las bajas ventas de su último álbum y el lento movimiento de las entradas para sus shows en el Cono Sur dan cuenta de un fenómeno que no consigue entusiasmar al público.

D. RAMMSY Y J. VÁSQUEZ

¿Por qué su regreso no entusiasma en Chile?

Todo lo que rodea a Madonna hace ruido y ella, que avanza y retrocede con el control remoto en la mano, astuta, sabe provocar polémicas. Es parte del negocio de la artista que este año ha conseguido mayor atención por sus pauteadas salidas de libreto durante sus conciertos que por la opulencia de su montaje que develará en Santiago el próximo miércoles 19 de diciembre, en el Estadio Nacional.

Esta será la segunda vez que el espectáculo de Madonna aterrice en el país a cuatro años de la locura que provocó su debut. Entonces, las entradas para su concierto se agotaron en menos de 24 horas, situación que levantó una nueva polémica: las preventas estaban asociadas a una marca y no eran de libre acceso al público general.

Pero pronto se añadió una segunda fecha para satisfacer la demanda y, de paso, timbrar un nuevo hito en la historia de los megaeventos realizados en Chile: la voz de "Like a prayer" era la primera artista de habla inglesa en llenar de forma consecutiva dos veces el Estadio Nacional, algo que sólo habían conseguido antes los bullados regresos de Los Prisioneros en 2001 y Soda Stereo en 2007.

Este año los boletos para ver su "The MDNA tour" se han despachado de forma moderada al furor que alcanzó hace cuatro años. Si en las primeras semanas de venta en mayo se informó un flujo cercano a los 30 mil tickets, esa cifra a tres días del concierto creció sólo a 43 mil, según informa TF4, productora a cargo del evento. Una cifra similar a la lograda por Lady Gaga en noviembre pasado en el mismo recinto y en el cual varios sectores del estadio lucían grandes vacíos.

Su último disco, "MDNA", no ha despertado mayor interés en el público, que según Eduardo Espinoza, presidente del fan club oficial de la artista en Chile, es una de las causas, junto con la cercanía de su anterior visita, de por qué es probable que esta vez no se agoten las entradas. "A diferencia de 2008, ahora iremos sólo lo más fanáticos, que sabemos a lo que vamos y lo que veremos. La otra vez toda la ciudad estaba revolucionada con Madonna, había publicidad en todas partes, hoy es muy difícil encontrar promoción de su concierto", concluye.

Un polémico y criticado show

Un espectáculo controvertido decidió montar la reina del pop para promocionar su reciente disco. Y no sólo por su contenido, con alusiones religiosas y sexuales, sino que por sus intentos de llamar la atención mostrando sus senos o su trasero en pasajes del show.

Las críticas al espectáculo han sido más bien tibias. "Dos horas de show ridículamente alegres", dijo el LA Times. Fue pifiada al motivar a votar por Obama en Nueva Orleans, criticada en Francia al proyectar el rostro de un político de ese país con una svástica en la frente, y en Denver, lugar de un tiroteo reciente en un cine, demostró sensibilidad nula al figurar con un arma de fuego acribillando a un enmascarado armado durante la presentación.

Las impuntualidades no han sido menores durante esta gira. En Filadelfia salió con una hora de retraso y en Buenos Aires tardó dos.

Pocos discos y boletos

Madonna destapó su última producción en grande apareciendo en el show del Super Bowl en febrero pasado. Con todo eso a su favor, y toda esa maquinaria promocional que recae sobre su nombre, "MDNA", que salió al mercado el 23 de marzo pasado, no ha demostrado un buen desempeño comercial. Considerando "Music" (2000) y "Confessions on a dance floor" (2005), como éxitos rotundos, con 15 y 12 millones de copias vendidas a nivel mundial respectivamente; y "American life" (2003) y "Hard candy" (2008), con la nada despreciable cifra de 4 millones cada uno, el reciente está muy por debajo sus antecesores.

"MDNA", "el disco menos desafiante de su carrera" según el LA Times, en 8 meses sólo ha alcanzado una suma cercana al millón de unidades. En Chile, ha logrado el doble platino, despachando más de 20 mil copias según los datos de Universal Music.

Si bien la gira fue ubicada por la revista Billboard como la de mayores recaudaciones de 2012 (US$ 228 millones) gracias a su paso por EE.UU., las ventas han decepcionado a Sudamérica. En Brasil, el mercado fuerte del Cono Sur, los shows de la chica material fueron bajos. La productora T4F de Brasil no arrojó dígitos, pero reconoció a un diario local "cifras bajo las expectativas e incluso pérdidas", a pesar de haber aplicado descuentos de 2x1. En Río de Janeiro, reunió a 60 mil personas en una locación que esperaba 90 mil.