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domingo, julio 17, 2022

Beto Cuevas: “El MTV Unplugged fue una tormenta perfecta”

 

El Mercurio

El cantante dará cuatro conciertos en el Teatro Teletón para conmemorar los 20 años del disco acústico que grabó en vivo junto a La Ley.

Raimundo Flores S.


En estricto rigor, en septiembre del año pasado se cumplieron las dos décadas del lanzamiento del “MTV Unplugged” de La Ley. Como las restricciones por la pandemia frustraron la celebración en vivo que preparaba Beto Cuevas, los conciertos quedaron finalmente agendados para este 30 de julio, en el Teatro Teletón, donde el cantante hará dos shows el mismo día, cuyas entradas ya están agotadas. Por lo mismo, Cuevas repetirá la jornada doble en unos meses más, con nuevos conciertos fijados para el 10 de diciembre.


Al analizar el entusiasmo que sigue generando el álbum a dos décadas de su nacimiento, Cuevas explica a “El Mercurio”: “La verdad es que este disco fue muy exitoso por varias razones. Una, la producción que tiene. Por otro lado, lo unificados que estábamos como banda, ya veníamos de varios discos y de mucho training. Ensayamos mucho, la elección de las canciones fue perfecta y según Álex Pels, que era el director de MTV en esa época, él no había tenido la experiencia de haber trabajado en un unplugged que se hiciera prácticamente de corrido, como fue el nuestro”.


A todas esas razones se sumó que “Mentira”, el primer sencillo del disco, inédito hasta esa fecha, se convirtió en una de las canciones más recordadas del repertorio de La Ley. Ese tema nació en Los Angeles unos meses antes de la grabación del álbum, cuando Humberto Gatica, productor del trabajo, se acercó a Cuevas y, según él recuerda, le dijo: “Beto, necesito que escribas una canción que vaya a ser un gran éxito”.


“Me la pidió así como si fuera algo instantáneo, como meter una moneda y sacar una bebida. Entonces, me lo dijo de esa manera, y yo reacciono muy bien siempre a los desafíos”, cuenta Cuevas. Ahí fue cuando le mostró a Gatica una suerte de bolero que venía ideando. El productor lo aprobó, pero le recomendó que para el coro hiciera algo diferente a nivel rítmico, como si fuera otra canción.


Unos minutos después, Cuevas llegó con la estructura final de la canción y Gatica le dijo: “Esto va a ser un exitazo, ahora encárgate de escribir una muy buena letra”. Ese trabajo le tomó más tiempo al cantante, quien reconoce que terminó la lírica el mismo día que grabaron el disco. “Al principio la escribí en primera persona, y al escucharla varias veces, dije ‘no me puedo acusar de esa manera', porque la canción está basada en un profundo sentimiento de culpa. Entonces, la puse en segunda persona y después en tercera persona. Y luego de haberlo hecho, pensé ‘no puedo ser tan cagón, tengo que ser valiente', porque finalmente las canciones pueden estar basadas en algo personal, pero igual son para la gente. La volví a poner en primera persona y creo que eso ayudó a que se convirtiera en un éxito, porque hay mucha gente que siente lo que yo sentía en ese momento”.


Yendo un poco más atrás en los recuerdos, Cuevas también rememora que entre 1993 y 1994 MTV se les acercó para ofrecerles que hicieran el primer MTV Unplugged latino de la cadena, pero ellos rechazaron la oferta, porque sentían que aún tenían un repertorio acotado. Ocho años después, decidieron que era el momento adecuado y el tiempo les dio la razón. “Yo pienso que el MTV Unplugged fue una tormenta perfecta. Con mucha preparación, mucha concentración, y creo que los resultados quedaron a la vista y a la escucha de todo el mundo”, valora el intérprete.


La voz de “Fuera de mí” adelanta que en los conciertos del Teatro Teletón tocará en el mismo formato varias de las canciones del álbum, además de otras de La Ley que no entraron en el listado, algunas de su trayectoria solista y un adelanto de lo nuevo que está preparando. También estará como invitada especial desde México Ely Guerra, la cantante que participó como invitada del “MTV Unplugged” en “El duelo”.


Los conciertos en el Teatro Teletón, para los cuales las entradas están a la venta en Puntoticket, también sirven como broche de oro para el reencuentro que ha estado viviendo Beto Cuevas en los últimos meses con sus seguidores chilenos gracias a su participación como coach en el programa “The Voice Chile”. “Es linda la sensación de poder devolverle la mano a la vida después de más de tres décadas de carrera y poder también guiar a personas que están emprendiendo su camino en el mundo de la música. Me encanta poder ser mentor de esta gente”, señala.

miércoles, marzo 27, 2019

Beto Cuevas protagonizará en México "Jesucristo Superestrella"

José Vásquez
Espectáculos
El Mercurio

El cantante chileno encabezará el nuevo montaje de este conocido musical ambientado, esta vez, en un futuro próximo, cruzado por guerras nucleares y el impacto de las redes sociales.



"Vértigo", dice Beto Cuevas, fue lo primero que sintió cuando se le ofreció protagonizar la nueva versión de "Jesucristo Superestrella" en México. El horizonte del cantante chileno comenzó a dar vueltas con una propuesta que a pesar de no ser una excentricidad en su profesión, sí lo puso a prueba sacudiendo su zona de confort, la de un pop rock que en sus 30 años de carrera le ha resultado natural.

Hace un mes y medio recibió la invitación y muy pronto, cuenta, se decidió a dar el sí al papel de Jesús en el musical. "Como decía, sentí el vértigo porque es un personaje muy imponente en la historia, entonces tuve que reflexionar cómo podría yo, desde la órbita de quien soy, interpretar a un personaje como este", cuenta el ex La Ley desde Ciudad de México, donde el lunes se presentó al elenco de la obra.

La nueva versión del proyecto, que se montó por primera vez en 1975 en ese país, tendrá un reparto que completan el legendario intérprete Enrique Guzmán (Herodes), el cantante y actor Erik Rubin (Judas), María José Loyola del grupo Kabah (María Magdalena), Leonardo de Lozanne, la voz de Fobia (Poncio Pilatos), el cantante Kalimba (Simón) y el cantante y actor Yahir (Pedro).

"Es un musical completamente moderno. De partida, se sitúa en un futuro cercano, en un momento de la historia en que el mundo fue golpeado por guerras nucleares. Hay mucha desolación en un contexto también dominado por las redes sociales, que siguen siendo una forma muy popular de comunicación. Y es ahí donde llega Jesús como una suerte de 'influencer' a darle una voz de fe y esperanza a la gente", señala el cantante nacional.

Beto Cuevas debutará en los musicales con esta obra, un género del que hasta ahora solo había disfrutado como espectador. "A mí me encantan (los musicales), desde niño veía películas como 'Amor sin barreras', por mi padre. Incluso, en mi etapa adolescente vi 'Grease', 'Los Miserables' y 'El Fantasma de la Ópera', entre otras. Ya de grande fui muchas veces a Nueva York justamente a esto, que ahora, con este personaje, me abre la puerta a otras posibilidades dentro de lo que venía haciendo".

El intérprete adelanta que el montaje tendrá tecnología de punta y una veintena de músicos en escena, que lo vuelven todavía más imponente. "Será la perfecta mezcla de un musical teatral con un concierto", dice la voz de "Doble opuesto", quien regresará a Ciudad de México en mayo a ensayar junto al elenco la obra que debutará el próximo 12 de julio.

Hasta ahora la producción prepara 20 funciones en la ciudad, además de otras cuatro o cinco presentaciones en Guadalajara y Monterrey. "Si es un gran éxito, crecen las posibilidades de que se extienda la gira", sostiene Beto Cuevas.

En cuanto a lo discográfico, el músico cuenta que prepara un álbum que planea lanzar a mediados de año, el que incluirá temas nuevos, además de reversiones de varios de los éxitos de su carrera, un proyecto en el que participa el productor Humberto Gatica y que va de la mano con la celebración de las tres décadas de historia que el cantante cumple este año de carrera.

martes, febrero 26, 2019

Beto Cuevas: "Hay una idiosincrasia en Chile de mirar en menos a sus artistas"

José Vásquez
Espectáculos
El Mercurio

El cantante, quien anoche fue parte del homenaje a Lucho Gatica, se refirió a las polémicas que rodearon el tributo a raíz de los dichos de Ana Tijoux y la poca participación de artistas nacionales en el Festival.



Beto Cuevas apoyó sin titubear los reclamos de Ana Tijoux que salpicaron de polémica el homenaje al recientemente fallecido cantante nacional Lucho Gatica.

La semana pasada, la intérprete cuestionó a través de sus redes sociales la invitación para ser parte de este tributo hecha por el festival, ironizando con que se trataba de un "beneficio" al no tener una remuneración, por lo que optó por no participar. "Todos los que trabajan en Viña reciben un pago, ningún artista extranjero llega de forma gratuita", señaló ayer el músico a "El Mercurio", a pocas horas de subir al escenario de la Quinta Vergara.

El exlíder de La Ley cuenta que él vino por la invitación realizada por Humberto Gatica, a quien lo une una amistad y porque conoció al "rey del bolero", con quien grabó un dueto. En su caso, dice, no existió un pago, pero sí un ítem de gastos de representación, "que es lo justo, el solo hecho de subirme a un avión con mi mánager representa un gasto", por eso, agrega: "Me parece bien que se pongan estos temas sobre la mesa, esto tiene que ver con la protección a la cultura propia y la valoración a los artistas chilenos".

El tema para Cuevas también se hace extensivo a la poca participación de artistas chilenos en la parrilla festivalera, donde este año, en que el evento celebra su edición número 60, solo está presente la joven artista nacional Camila Gallardo. "Acá hay una dicotomía, pero es algo típico de Chile, en que los artistas destacan internacionalmente, pero no gozan de esa misma popularidad en su país. Hay una idiosincrasia en Chile de mirar en menos a sus artistas", señala.

El músico hace un paralelo con el mismo Lucho Gatica, que "es definitivamente nuestra voz más reconocida en el mundo, pero no sé si lo es tanto o tan honrada en nuestro país. Como artista y sin afán de compararme con él, con La Ley lo vivimos en una época en que tuvimos un inusitado éxito en México y Latinoamérica, pero se notaba que los medios acá no estaban tan contentos y siempre le buscaban la quinta pata al gato", recuerda.

-¿Por qué cuando hoy, la música local está en un muy buen momento artístico, esto no se traduce en masividad, lo que busca un evento como el Festival?

"Entiendo que el Festival es un programa de televisión ligado a patrocinadores y rating , entonces, ¿cómo llegar a que la música nacional genere rating ? Se necesita que el sistema de amor propio por la música nacional esté activado, porque eso ahora aparece medio apagado. Si no se promueve la cultura de nuestro país, difícilmente la gente que prende la tele se va a conectar con un músico chileno cuando sí lo vea. Acá no se trata de una cuestión de calidad, acá hay grandes cantantes con enormes canciones. Ojalá que este tema siga en la mesa y no se borre, porque venimos hablando de esto hace mucho tiempo y no se hace nada todavía al respecto. Por ejemplo, aunque no es mi estilo, hay grandes exponentes chilenos de la música urbana que podrían haber tenido su noche en Viña".

Retroceder para avanzar

Beto Cuevas cuenta que se encuentra en un momento especialmente creativo y dice que hoy posee material para publicar hasta un disco triple. Claro que eso va en contra de los planes de su compañía. Por ahora, señala, prepara un nuevo álbum para estrenar a mediados de año, el que mezclará temas inéditos con nuevas versiones de los éxitos de su carrera, algo acorde para lo que se prepara: "En junio cumplo 30 de años de carrera y lo quiero celebrar de esa forma, primero generar una retrospectiva para luego tener un nuevo comienzo", anticipa.

Cuevas está trabajando en Los Angeles con Humberto Gatica, en algunas de estas canciones, lo que ha sido "un parto, en el buen sentido", aclara. "Él es muy exigente en la parte vocal y me ha hecho sudar la gota gorda. A veces te puede llegar a molestar porque lo das todo y aún así no es suficiente, pero sé que eso es todo parte de un proceso para lograr una interpretación única".

30 años de carrera
El cantante planea lanzar un disco a mediados de año para celebrar sus tres décadas en la música.

martes, julio 31, 2018

Beto Cuevas: "Nunca le he dicho a nadie que me pida permiso para tocar canciones de La Ley"

El Mercurio

El cantante responde a los dichos del ex bajista del grupo que lo calificó como "egoísta". Además, prepara un trabajo con reversiones y temas inéditos para celebrar su trayectoria. 

Raimundo Flores S.
En 2019 se cumplirán 30 años de la publicación de "Desiertos", primer álbum de La Ley con participación de Beto Cuevas, que, además, marcó el inicio de la carrera profesional del vocalista.

Para celebrar su trayectoria, Cuevas publicará un disco durante los primeros meses del próximo año en el que reversionará algunas de sus canciones y del que ya presentó un nuevo registro de "Fuera de mí" junto a Ana Torroja. "Sentimos que sonaba como una canción de Mecano, entonces era obvio invitar a Ana Torroja, y ella aceptó rápidamente", dice Cuevas, en conversación telefónica con "El Mercurio" desde Los Angeles.

De todos modos, el disco que prepara el ex líder de La Ley no solo escarbará en el pasado sino que también tendrá temas inéditos. Uno de ellos será "Rosas en el lodo", que se estrenará en los próximos meses y que contará con la colaboración de la banda colombiana Monsieur Periné. La canción, cuenta Cuevas, está inspirada en la música de Sandro, uno de sus cantantes favoritos cuando era niño.

"La sonoridad musical de esa canción es completamente diferente a todo lo que hecho", dice Cuevas, quien adelanta que este trabajo se caracteriza por su sencillez. "Mi evolución radica también en eso. Soy mucho más directo en cuanto a lo que hablo en las canciones relacionado con antes, que de repente tenías que tener un poquito más de poder de interpretación para entender ciertas metáforas que, a veces, ni yo entendía cuando las hacía", señala.

"Me quedo con los mejores momentos"

No solo las canciones que escribió en su paso por La Ley siguen siendo parte de su presente, también cada cierto tiempo se reviven conflictos que provocaron quiebres entre sus miembros. Ayer, en una entrevista con "Las Últimas Noticias", Luciano Rojas, ex bajista del grupo, dijo: "He conocido gente egoísta y Beto Cuevas", y agregó: "Como que pretendía que le pidiéramos permiso para tocar las canciones de La Ley", en referencia al grupo DIACERO, que Rojas fundó junto a los otros ex integrantes del grupo.

"Eso no es cierto. Nunca le he dicho a él ni a nadie que tienen que pedirme permiso para tocar canciones de La Ley, porque ellos fueron integrantes de La Ley", responde Cuevas, quien prefiere no polemizar con sus ex compañeros: "Me quedo con los mejores momentos que vivimos en el pasado. En todas las etapas hubo buenos momentos, y me quedo con eso. No voy a hablar de las cosas que no fueron agradables para mí", dice.

Sobre la banda que hoy integran sus ex compañeros, expresa: "No tengo ninguna opinión acerca de un grupo que no conozco. Les deseo que les vaya bien, nada más".



miércoles, febrero 01, 2017

Beto Cuevas: "Era tremendamente infeliz en La Ley"

El Mercurio

El cantante habla del quiebre con el grupo y de su futuro: gira por Chile y nuevo disco.

Magdalena Bordalí

El torbellino de emociones que experimentó Beto Cuevas en el último tiempo, dice, fue el que le dio el vamos y envolvió la composición de su nuevo álbum solista. El trabajo, que estará listo en septiembre, es para él "fresco y renovador", tras un nuevo quiebre con La Ley, con quienes se había reunido el año pasado.

Actualmente el músico cuenta con ocho canciones terminadas y dos en proceso, temas que según él reflejan los estados de ánimo de su pasado inmediato. "Lo que sucedió cuando dejamos de trabajar como grupo fue una emoción fuerte que seguramente se verá reflejada en lo nuevo", explica. Tras terminar el proyecto junto a sus ex compañeros de La Ley (hoy en DIACERO), el cantante decidió apostar por la honestidad: "Sentía que estábamos priorizando el hecho de que el grupo era muy rentable. Para mí no era una opción decir 'no importa, vamos a ganar mucha plata, así que me la banco'. Porque yo era tremendamente infeliz estando en La Ley en el último tiempo". Y aunque no quiere ahondar en el tema de la separación, explica que "hubo situaciones que me hirieron mucho y que me hicieron sentir muy angustiado. No fue un desacuerdo creativo ni un problema musical, sino de relaciones".

Beto Cuevas, que reside en Estados Unidos, está en Chile para adelantar parte de su nuevo álbum con el single "Mírame a los ojos" y para anunciar una gira por el país durante febrero, con presentaciones entre Antofagasta y Temuco, donde cantará temas de sus dos discos en solitario, éxitos de La Ley y algunas de sus nuevas composiciones.

sábado, marzo 16, 2013

Beto Cuevas lanza revelador libro de entrevistas y estrena muestra con sus dibujos en Miami

La Tercera


El arte de ser Beto Cuevas salió a principios de mes y mezcla conversaciones con sus pinturas.

por Claudio Vergara


Curioso. El documento más revelador en torno a la vida de Beto Cuevas tiene como inspiración los años en que Chile y Latinoamérica aún no conocían a un cantante llamado Beto Cuevas: esos días de los 70 y los 80 en que el futuro vocalista estudiaba diseño en Canadá y aún miraba con distancia los escenarios.

Se trata de El arte de ser Beto Cuevas, texto que cuenta con la coautoría del ex VJ de MTV Latino, Javier Andrade, que fue lanzado a principios de mes en México (desde Chile se puede conseguir vía Amazon) y que por primera vez recopila un voluminoso puñado de sus dibujos y sus pinturas. “Hace mucho tiempo que quería recopilar toda mi obra visual. Tenía un acuerdo con una editorial y de pronto aparece Javier, un gran amigo, y se ofrece de manera desinteresada para escuchar con grabadora todas mis vivencias asociadas a dibujos”, relata el artista en referencia al otro gran tramo del libro: las entrevistas donde revisa desde su infancia hasta hoy, en lo que asoma como el relato más riguroso acerca de su figura (aparte de incluir fotos inéditas).

“Pero no es una biografía definitiva de La Ley, es sólo mi visión. Y espero que ninguno de los aludidos se enoje”, advierte en torno a los pasajes que detallan los quiebres del trío y que rematan en la promesa de una posible reunión para 2015. “No lo hemos conversado, pero es una intención, porque ese año se cumple una década de nuestro fin. Es algo que me da vueltas y que ya habrá tiempo de tratar”, dice. Más allá del contenido, El arte de ser... también abre un nuevo rumbo: sus dibujos del último mes -personajes ficticios y que ha elaborado en su iPhone- se exhibirán en la próxima Feria de Arte Contemporáneo Art Basel, una de las más reputadas de EE.UU. y que se hará en diciembre en Miami. “Pero en ningún caso voy a dedicarme a las artes plásticas”, cuenta. Aquí, los mejores pasajes de su libro:

* Su infancia en los 70 en Venezuela: “Siempre de niño fui como más bien tímido y delicado, en el sentido de que no era un niño que salía a la calle a embarrarme”.

* El retorno a Chile en 1988: “Nosotros no llegamos a Canadá (en 1978, tras Venezuela) por problemas políticos, como mucha gente piensa. Veo muchas biografías que hablan de que volví a Chile después del exilio y la verdad es que no salimos por problemas políticos, pero sí mi padre en los años que vivimos en Canadá fue como una especie de activista. El tenía un programa en radio donde hablaba de Chile y derechos humanos”.

* El Cuevas político: “Chávez apareció para decir ¡ya basta! Que no le gusta a mucha gente es cierto, pero lo que él le ha dado a la gente pobre en términos de educación no se lo ha dado ningún gobierno anterior. Y los pobres quieren a Chávez. Lo puedes entender. Política populista o no, les ha dado lo que nunca fue considerado por otros gobiernos”.

* Andrés Bobe: “Si bien éramos una dupla creativa y nos respetábamos mucho, como en todas las duplas creativas fuertes, conmigo había tensión. El, como fundador del grupo, por su ego, hubiese querido tener el reconocimiento mayor como líder. Sin embargo, fui el último en llegar y me convertí en la cara y por lo tanto la prensa y las revistas, cuando hablaban de La Ley, hablaban del grupo de Beto Cuevas. Entiendo que a Andrés le haya hinchado las pelotas y que sintiera celos”.

* Las partidas de Luciano Rojas y Coti Aboitiz de La Ley: “Para ser honesto, no son integrantes que se fueron de la banda porque quisieron irse, son integrantes que fueron echados del grupo. En el caso de Coti, aunque ahora afortunadamente ya lleva más de 10 años de sobriedad, en esa época venía arrastrando problemas de exceso, con el alcohol y algunas sustancias. Hubo situaciones con él en que sentí que podía haberse muerto como Andrés, y la verdad es que no tenía ningún interés en volver a vivir eso. (…) El problema que tenía Luciano era el alcohol porque, a diferencia de otras personas, le impedía funcionar bien sobre el escenario (…). En un momento, lo que le dije a la banda fue que, si seguía Luciano, yo me iba”.

* Con Roger Waters: (En una fiesta en 2002 en Venezuela) subí brevemente a mi habitación y quedó Estela conversando con él. Y cuando vuelvo lo veo a Roger conversando así, como acaparando su atención, sonriendo. Y lo miro sirviéndole vinito y entonces me senté y no dije nada. ¡Roger se la quería llevar a la habitación! Pero le puse un bloqueo”.

* Su separación de Estela Mora: “Se acaba La Ley en 2005 y después de estar una década por todos lados, aterrizo para estar en la casa todos los días. Sin entrar en detalles, te diría que me costó… Porque yo había adquirido ciertas malas costumbres, disfuncionalidades de rockstar, que de alguna manera seguí manteniendo y eso no era compatible con una relación de pareja. Fue ver cómo la vida se nublaba, la vida se hizo de noche durante más de un año. Me fui a vivir a un departamento y fui una persona muy miserable y muy triste y, a pesar de todo, hice un disco”.

* El fin de La Ley: “Había mucho descontento de parte de Pedro (Frugone), porque a lo mejor él quería poner más canciones y meter más cosas, pero la musicalidad de Pedro no tenía mucho que ver con el concepto que habíamos conseguido en La Ley. (En el último show) él, por ejemplo, salió por otro lado del escenario sin despedirse y nunca más lo vi, y de hecho eso fue algo muy triste para mí, porque quería darle un abrazo. Lo busqué y no lo encontré. Años después nos volvimos a contactar por mail para reiterarnos nuestro cariño”.

* ¿Regreso en 2015?: “Sí. Cabe pensar que en un tiempo más podríamos hacerlo. Las bandas cuando se separan deben esperar 10 años para que, al volver, se genere algo”.

lunes, abril 30, 2012

Beto Cuevas: "Yo no vendo religión, sí quizás un poco de filosofía"

El Mercurio


Mañana se lanza "Quiero creer", el primer single de su álbum "Transformación", donde cumple un compromiso asumido con Dios.  

JOSÉ VÁSQUEZ

BUENOS AIRES.- Adelante, su banda golpea fuerte sus instrumentos en la prueba de sonido. Atrás, los bombos de la batería rebotan como una bola de flipper dentro del box metálico donde Beto Cuevas descansa antes de salir a cantar. El ex vocalista de La Ley está conversador. Mañana lanza "Quiero creer", el primer single de su segundo disco solista "Transformación", que se lanza el 19 de junio, y la inspiración por su nuevo trabajo lo entusiasma a disparar revelaciones, como que ahora siente una gran responsabilidad frente al micrófono. Que tras salvar ileso de un inminente accidente aéreo, asumió un compromiso con Dios y que ahora usará el pedestal del micrófono para ser un líder de opinión.

"Fue 2002 para la gira del MTV Unplugged con La Ley. Volábamos de Bogotá a Panamá. Habíamos despegado hacía quince minutos y la tripulación corría de un lado a otro, nerviosa. Vi azafatas llorando y entonces habla el capitán y nos informa que el avión tenía un problema grave en el tren delantero. Era una cuestión técnica que nunca entendimos muy bien, pero debíamos regresar y prepararnos para un aterrizaje forzoso. Miré por la ventana y sólo veía montañas y campo. Una azafata pidió un voluntario para que, en caso de que sobreviviéramos abriera la puerta de emergencia. Pedro (Frugone) se ofreció de inmediato. Admiramos su valentía, pero luego él confesó que lo hizo para salir arrancando primero. En ese momento, lo único a lo que atiné fue a rezar. Hablé con el Dios que concibo, porque yo no soy religioso, soy espiritual. Le dije que si él quería que yo muriera ahí, lo aceptaba. Entonces mi nivel de ansiedad bajó en un 40%. Sentí paz. No sé si es mental, pero seguí conversando con Él. Le pedí que por favor no pasara nada, que tenía hijos y que me comprometía a usar mi tribuna para abrirle el corazón a la gente. Ayudarlos a despertar, cantando cosas que nos unan. Nunca he sido ácido, pero siento la responsabilidad de ser un cantante, un líder de opinión... El avión aterrizó perfectamente junto con mi compromiso. Ahora tengo un propósito".

-¿Por eso compuso "Amor y actitud", una canción sobre las marchas estudiantiles?
"Sí, me gusta que sea un movimiento civil, pero también me dan ganas de decir: 'Tranquilos, tengan paciencia, que los cambios no son de la noche a la mañana. No dejen que esto se politice. Háganlo de manera pacífica, ahí está la clave'".

-¿Se vive distinto luego de una experiencia así?
"Siento que tengo un ángel guardián. Me he salvado de accidentes cruzando la calle. Pasa que veo una cosita en el suelo, me detengo para recogerla y de repente 'woooooow', pasa un camión frente a mis narices. Me ha pasado varias veces".

-¿Se siente especial?
"No lo sé. Pero hay cosas que no tienen mucha explicación. Compuse una canción con un vecino productor y músico, un año después del terremoto en Chile. Se llama 'Live from Japan' y mi idea salió sólo por la sonoridad del tarareo que sonaba como 'live from Japan'. Entonces salió una canción que habla sobre el 21 de diciembre de 2012, cuando todo el mundo especula que se va a acabar el mundo. Tuve imágenes de explosiones que luego cuando sucedió lo del terremoto en Japón, coincidían con lo que había imaginado".

-¿Después de todo esto, cómo suena "Transformación"?
"Es bailable, pero bajo mi concepción de la música dance. Había gente que me decía que ojalá fuera un disco de house, pero yo les dije: 'Flaco, no soy un DJ'. Es diferente a 'Miedo escénico', uno baterías acústicas con baterías sintéticas, teclados mezclados con guitarras, lo que produce un balance más grueso".

-En 'Miedo escénico', recién se había separado, ¿eso influyó mucho en la composición?
"Fue raro, porque siempre estuve en pareja y me separé de la Estela (Mora) y de La Ley. Llegaba a mi casa y estaba solo. Ha pasado el tiempo y estoy en muy buena onda con ella. Somos una familia, tenemos hijos preciosos. Tengo mucha paz interna con lo que hago y eso se refleja de alguna forma. Las letras son más luminosas. Mi sentido con este disco es tratar de abrirle el corazón a la gente, aunque parezca evangelizador. Pero yo no vendo religión, sí quizás un poco de filosofía".

-¿Qué espíritu tiene este disco?
"Está grabado en la casa de Frank Zappa (estudios UMRK), conozco a su familia y tiene mucho de él. Claro, no suena como Frank Zappa, pero su espíritu está ahí. Siento su presencia, él vivía en el estudio".

-No lo imaginaba cercano a su música.
"No era muy fanático, pero conozco sus discos. Una noche estábamos grabando voces y Jay Lee (Jared Lee Gosselin, productor del disco) me dice: 'Para que agarres onda voy a apagar las luces'. Sólo quedó algo tenue que iluminaba el atril con las letras. En el vidrio se iluminó una sombra, entonces sentí fuerte la presencia de él o de alguien, sentí miedo. Creo que eso le aportó algo mágico a la producción. No cualquiera puede llegar ahí. Es un estudio subterráneo, que está debajo de la casa. Estuve dos meses trabajando ahí".

domingo, diciembre 12, 2010

El Abrazo reúne a 70 mil personas en emotiva cumbre de músicos chilenos y argentinos

Hay varias notas publicadas el día de hoy por el concierto el Abrazo realizado el día de ayer en Santiago de Chile, les dejo con una nota publicada por la Tercera y por El Mercurio

La Tercera

Con una organización impecable, la cita se realizó sin grandes fallas en la elipse del Parque O´Higgins. Chancho en Piedra estuvieron entre los más aplaudidos.
por C.Vergara y A.Del Real

No solo fue un abrazo fraterno e inédito entre dos vecinos que comparten historia y frontera. También fue un saludo impecable y casi sin tropiezos. El festival El Abrazo, que se realizó ayer en la elipse del Parque O'Higgins, y que pretendía reunir hasta la madrugada a los 20 nombres capitales del rock de Chile y Argentina, estuvo cruzado por la alta convocatoria, la hermandad entre los países, cierto espíritu emotivo y fiestero para despedir el Bicentenario y, sobre todo, una organización casi sin fisuras.

Cifras: según estimaciones de sus organizadores, cerca de 70 mil personas se totalizarían al final de la jornada, lo que lo convierte en el concierto más multitudinario de 2010 en el país (aventajando a Metallica y Bon Jovi, ambos con 55 mil fans).

Imágenes: poleras de Andrés Calamaro mezclados con los ya tradicionales Juanitos, la mascota porcina de Chancho en Piedra, o camisetas de la selección chilena en competencia con algunas de los insignes del fútbol argentino, como Rosario Central o Independiente, denotando que también hubo público que llegó desde el otro lado de la cordillera.

Una masa de edad transversal y que, casi sin excepción, aplaudió con reverencia cada uno de los números Además, muchos llegaron con lienzos de homenaje a Gustavo Cerati, el gran ausente de la cita. Una suerte de fantasma que merodeó toda la tarde y que se hizo carne e imagen pasada las 21 horas, entre Fito Páez y el de Los Tres: un video que el ex Soda Stereo grabó un par de días después del terremoto del 27 de febrero, y que tuvo escasa difusión en los medios, se emitió por las pantallas.

"De aquí de Buenos Aires les digo: cuenten conmigo para lo que sea", cerraba el registro, en un auténtico desafío al corazón y en un pase directo al nudo en la garganta. Luego, un collage de imágenes de distinta gente mostrando el cartel Fuerza Cerati, con el tema Zoom de fondo, coronó uno de los capítulos más emotivos de la velada. Antes, Chancho en Piedra se aventuró con un trozo de Cuando pase el temblor, mientras que Luis Alberto Spinetta hizo lo propio con Té para tres e introdujo: "Esto es para alguien que estaría acá si no fuera por el momento que está pasando. Un saludo para Gustavito Cerati".

Pero si la jornada fue generosa en emociones, también lo fue en instantes para la historia: hace mucho que una cita realizada en Santiago no reunía un tonelaje tan sorprendente de historia musical. Y desde un principio: Los Bunkers subieron al escenario a Adrián Dargelos, voz de Babasónicos, para interpretar Llueve sobre la ciudad, en una verdadera alianza de nombres que han renovado y le han dado categoría internacional al pop del cono sur durante el nuevo siglo. Gustavo Cordera mostró su mezcla de pachanga incendiaria y cumbia con discurso social mientras el espectáculo apenas comenzaba; Lucybell se largó con un show solo regular; y el set femenino juntó a Fabiana Cantilo, Nicole, Denisse Malebrán y Javiera Parra, por separadas y también para despachar Buscando un símbolo de paz, de Charly García.

Babasónicos ofreció un recital impecable, demostrando que siguen siendo uno de los números más intensos del vecindario, mientras que con Chancho en Piedra vino el primer estallido de la tarde, sobre todo en el sector cancha, donde los saltos y el bullicio arrojaron una postal única. Punto para la cancha: fue un sector que quedó demasiado apartado del escenario, por lo que la visión era casi un desafío para los más hábiles.

Con hits como Edén y Almacén, el cuarteto arrasó y hasta se guardó una de las sorpresas del día: invitó a escena a la facción chilena de Quilapayún para interpretar el tramo final de la Cantata de Santa María de Iquique, con una adecuada presentación del cantante Lalo Ibeas, que remitió a errores históricos y presentes: "Hablamos de chilean way, pero si hiciéramos bien las cosas, no pasaría lo que nos pasa".

Tras ellos, León Gieco continuó el tono social con la emblemática Solo le pido a Dios, para luego subir al multipremiado productor argentino Gustavo Santaolalla. Fue el mismo Gieco quien presentó a Joe Vasconcellos, que encendió la tarde con Mágico y cantó junto a Bahiano, ex voz de Los Pericos. Un carnaval que sirvió para prender al público cuando el clima se portaba como niña engreída y convertía una tarde de diciembre en casi una fría jornada otoñal. El reverso lo marcó Beto Cuevas, músico que, aunque correcto y con un profesionalismo a toda prueba, no logró encender a la gente y timbra una vez más esa suerte de fricción con la popularidad que marcó la relación entre Chile y La Ley.

Pero el momento estelar estaba reservado para los más legendarios. Mientras, Spinetta fue contemplado con solemnidad en un set que incluyó temas como Durazno sangrando, Fito Páez estiró su energía habitual con hits hechos para el agite de manos y poleras (Circo Beat, A rodar la vida).

Justo ahí la lluvia llegó como el más incómodo de los invitados. Una leve llovizna recibida con el ceño fruncido, pero que marcó casi un contraste con la aparición de Los Tres: hace años que no se apreciaba un show tan sólido de los penquistas, acostumbrados en el último tiempo a despachar canciones con piloto automático.

Charly García, uno de los nombres más esperados de la jornada, batalló contra el otro costado: su show tuvo los problemas más graves de sonido en el día y, a momentos, su voz casi no se escuchó. "Sonidista te voy a matar", dijo en Nos siguen pegando abajo, mientras alegaba para todos lados y la lluvia caía inclemente en la elipse. La tónica se mantuvo en El rap de las hormigas, Rezo por vos y Yendo de la cama al living. El trío chileno que lo secunda mantiene una fiereza eléctrica a toda prueba, pero no logra maquillar ni los tropiezos en el sonido ni la voz desgastada del hombre del bigote bicolor. Al bajar del escenario

Como si se tratara de un evento en pleno corazón de los 80, el padre del rock argentino dio pasó a uno de los mentores del rock local. Y así lo tomó Jorge González, que saltó a escena para mostrar la totalidad del debut de Los Prisioneros, La voz de los 80. "Cuando grabé este disco las posibilidades de mostrarlo eran otras. Pero ahora me telonea Charly, ¿qué tal?", dijo el cantante mientras interpretaba Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos o Paramar. Más duro fue cuando lanzó dardos contra Sebastián Piñera, mientras cantaba No necesitamos banderas. Básicamemte lo trató de "ladrón", al igual que a Edwards y Luksic.

Fue el punto polémico de un evento que tuvo una organización impecable, con horarios correctos y la ordenada aparición de los músicos -el gran temor de los mentores del evento-. Con dos escenarios que permitían la rotación sin interrupciones, los números iniciales adelantaron un par de minutos su salida para evitar que el festival rematara en la madrugada. "Todo ha salido según lo programado y algunos shows se adelantaron solo para que nada se atrasara", comentaba el mentor de la cita, Juan Andrés Ossandón, en una jornada donde la historia fue invitada y protagonista.


El Mercurio

70 mil personas repletaron una histórica jornada de rock chileno y argentino

El festival El Abrazo se realizó con éxito a pesar de la lluvia que empezó a caer poco antes de las 22:00 horas. Chancho en Piedra logró la primera gran explosión del público que luego coreó cada canción de Fito Páez, Los Tres y Charly García.

DANIELA LAGOS
Habían coordinado a 20 bandas y solistas, armado dos escenarios monumentales, contratado a 600 guardias para preocuparse de la seguridad y vendido 70 mil entradas, pero había un factor que los productores del festival El Abrazo no tenían cómo controlar: el clima y el sol que suele pegar fuerte a mediados de diciembre y que podía ocasionar insolaciones y deshidrataciones. Pero como si también quisiera hacerse parte de una jornada inédita de rock del fin del mundo, el cielo ayer colaboró, mostró nubes y mandó también un viento helado que recorrió durante toda la tarde la elipse del Parque O'Higgins. Más tarde eso sí, las decenas de miles de personas que llenaban el lugar tuvieron un desafío distinto: soportar una lluvia que empezó a caer poco antes de las 22:00 horas y duró más de una hora.

Todavía faltaban unos minutos para las 15:30 -la hora anunciada para el inicio del espectáculo- y Los Bunkers tocaron los primeros acordes en una jornada que se extendió hasta la madrugada de hoy y que por sus más de 10 horas de duración y cartel se puede calificar como histórica: reunió en dos escenarios que se iban alternando a los nombres más importantes del rock chileno y argentino. Los Bunkers también hicieron la primera cumbre musical al invitar a Adrián "Dárgelos" Rodríguez, vocalista de Babasónicos, a acompañarlos en la canción "Llueve sobre la ciudad".

Tal como harían las bandas que vendrían después, los oriundos de Concepción optaron por un show de éxitos que empezó a prender al público que a esa hora empezaba a repletar el sector de cancha general, mientras el gran espacio reservado para cancha VIP sólo se llenó a medias. Luego de Los Bunkers llegó el turno del ex Bersuit Vergarabat, Gustavo Cordera.

La coordinación entre los dos escenarios funcionó sin problemas, por lo que las bandas se fueron sucediendo casi sin pausas, con sólo unos segundos para presentar el siguiente show. Esas presentaciones fueron en videos pregrabados y también en vivo, y las hicieron artistas y también fanáticos, como un rancagüino que le dio la bienvenida a Lucybell, banda que fue vista desde el palco VIP por Héctor Noguera que llegó con una polera de Amnistía Internacional. "Es una excelente idea, qué mejor que un espectáculo así", comentó escuetamente el actor. Ariel Levy, Daniel Muñoz y Juan Pablo Sáez también llegaron a disfrutar del show.

Después de Lucybell vino el momento de las chicas, las únicas mujeres de la jornada, que compartieron el escenario. Primero apareció Fabiana Cantilo y luego Javiera Parra, Nicole y Denisse Malebrán, que cantaron juntas una canción de cada una. Luego las cuatro juntas despacharon "Buscando un símbolo de paz", de Charly García.

La primera gran explosión del público llegó con Chancho en Piedra, que haciendo versiones más cortas, repasó casi todos sus grandes éxitos e invitaron a Quilapayún para cerrar el show. Antes de eso, hicieron también la primera mención a Gustavo Cerati, tocando la famosa introducción de "Cuando pase el temblor" y luego dedicándole "Da la claridad". "Para Gustavo Cerati, que se levante", dijeron. De vuelta vino una emocionada ovación.

Más tarde vinieron los shows más esperados por la audiencia: Luis Alberto Spinetta fue el primero, seguido por Beto Cuevas -tratado con indiferencia por la multitud- y luego uno de los más aplaudidos de la jornada: Fito Páez, quien despachó éxitos como "Circo beat", "A rodar" y "Mariposa technicolor". Él mismo presentó a la que calificó como su banda "favorita de Sudamérica": Los Tres, que como ya es costumbre, hicieron un set list en el que combinaron hits y cuecas. Mientras tocaban "He barrido el sol" empezó a caer la lluvia.

Luego vino el turno de Charly García. "Buenas noches, distinguidos", saludó el rockero que invitó al escenario a Fabiana Cantilo para "Rap de las hormigas". No perdió el sentido del humor cuando, al parecer por culpa de la lluvia, perdió el retorno del sonido. Así, tocó de todas formas "Canción para mi muerte", de su ex grupo Sui Generis.

Ya casi no llovía cuando Jorge González llevó al público de vuelta a 1984, interpretando sólo canciones del disco que lanzó ese año con Los Prisioneros: "La voz de los 80", que recordó casi completo. Más tarde lanzó un discurso contra los grandes empresarios y el Presidente Piñera.

Pasada la medianoche, entró Andrés Calamaro, que invitó al escenario a Vicentico y lanzó temas de su carrera solista y algunos que escribió para otras de sus bandas. Tocó "Todavía una canción de amor", de Los Rodríguez, y "Mil horas", que compuso cuando era parte de Los Abuelos de la Nada. También se dio espacio para versiones: cantó parte de "Gracias a la vida", de Violeta Parra, e hizo una dolida versión del tango "Volver". Durante su show, el público de la cancha general protestó porque el volumen estaba demasiado bajo.

Los Jaivas tuvieron un invitado de la casa: el tecladista Eduardo Parra, que hace más de un año no tocaba con el grupo debido a una poliomielitis. Vicentico fue el último en salir a escena, después de la 1:30 de la madrugada, cuando ya quedaba menos público.