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jueves, mayo 25, 2023

Richard Wagner vuelve a brillar en el Municipal para niños

 El Mercurio


A partir de este sábado, el escenario de Agustinas pondrá en escena “Sigfrido”, como parte del abono “Pequeño Municipal”. El director Pedro-Pablo Prudencio adelanta que se hizo un esfuerzo y en el foso se instalarán 60 músicos, “para darle todo el esplendor”.

Maureen Lennon Zaninovic

La titánica tarea de adaptar a Richard Wagner a un público infantil partió en 2019, cuando el Municipal de Santiago estrenó “El oro del Rin” —versión que obtuvo el Premio del Círculo de Críticos de Arte de Chile— y que corresponde a la primera entrega de la tetralogía “El anillo del nibelungo”. La serie de cuatro óperas creadas por el compositor nacido en Leipzig siguió con “La Valquiria” —presentada en el teatro de Agustinas en 2022— y a partir de este sábado (17:00 horas), y hasta el domingo 4 de junio, el histórico coliseo pondrá en escena la tercera parte de la famosa tetralogía. En uno de los hitos del abono “Pequeño Municipal” 2023, llegará “Sigfrido” con la Orquesta Filarmónica de Santiago dirigida por su batuta residente Pedro-Pablo Prudencio.


Este último afirma que “las óperas de Wagner, como muchas obras del Romanticismo, hablan de un mundo de fantasía y del más allá. Su saga es muy apta para toda la familia”. Añade que la música, “por lo menos a mí, desde niño, me encantaba. Tiene una cantidad de melodías y temas preciosos. Este compositor fue quien fortaleció el uso del leitmotiv: un tema musical que simboliza una persona, una cosa o un sentimiento”. Prudencio considera que, además, sus partituras son muy cinematográficas, “por eso muchos directores de cine han usado su música”.


El director residente de la Filarmónica de Santiago valora el aporte del fagotista de la Filarmónica Zilvinas Smalys, “que nos permitió reducir este título de más de cuatro horas a aproximadamente una hora, manteniendo lo fundamental. Cortar la música fue muy difícil, porque acá no hay arias o descansos como en otras producciones líricas. Wagner no para. Cada corte me dolió el alma, pero al final quedó algo bien redondo”, expresa.


Pedro-Pablo Prudencio agrega que, a diferencia de los dos títulos anteriores, “acá se hizo un esfuerzo mayor, con una orquesta que estará en el foso y que es mucho más grande (60 músicos) para darle todo el esplendor que requiere Richard Wagner, y así crear efectos impresionantes para el público”.


Fabiola Matte vuelve a tener a cargo la régie de este proyecto de la tetralogía. Dice que en “‘La Valquiria' fue la primera vez que hicimos rotoscopía: imágenes de animación cuadro a cuadro. Esta vez creamos nuestros propios videos en un estudio de grabación y sobre ellos editamos las imágenes y se hicieron los dibujos cuadro a cuadro. Artísticamente ha sido un desafío distinto”, explica.


La profesional revela que en escena se podrá ver un dragón gigante, fabricado por los talleres de escultura y utilería del Municipal, una labor liderada por el jefe del taller Claudio Marín. Junto con ello, “trabajamos la escenografía con un sistema de capas y como la ópera fue pensada para un público familiar, buscamos romper la cuarta pared, es decir, parte del elenco estará en las plateas y palcos”, concluye la régisseur.


Un Batman


El barítono Javier Weibel será el encargado de dar vida a Sigfrido, mientras que el bajo Pedro Alarcón encarnará al dragón Fafner; el tenor e integrante del Ibáñez Atkinson Young Artist Program, Gonzalo Quinchahual, abordará el rol de Mime; el bajo-barítono Jaime Mondaca será El Caminante, y la soprano Paulina González cantará Brunilda, entre otros destacados intérpretes nacionales.


Javier Weibel explica que Sigfrido es un “adolescente que está en búsqueda de su identidad: quién es él y sus padres”. Agrega que su personaje tiene la estructura de un héroe muy clásico, “pero también es muy humano. Es como Batman. Tiene artilugios que son como mágicos y poderosos, pero él no es eterno, ni tiene poderes”.


Gonzalo Quinchahual, quien acaba de pasar a la final del Paris Opera Competition, añade que Mime es “como un villano de Disney. En algún momento reluce un dejo de humanidad, pero casi siempre es falso y lo hace para conseguir lo que quiere. Hay escenas donde es malo, otras donde es mentiroso y embustero. Le miente a Sigfrido y hay lucha de energías, donde lo intenta mantener a raya, pero él ya no es un niño que se puede manejar”, concluye.

miércoles, enero 04, 2023

Nuevos directores en el Teatro Municipal de Santiago

 El Mercurio


El compositor y actual director ejecutivo de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), Miguel Farías, junto con la periodista, escritora y académica Paula Escobar fueron anunciados en el inicio de 2023 como nuevos nombres en el directorio del Teatro Municipal de Santiago, que preside la alcaldesa Irací Hassler. La propia edil fue quien propuso los nombres, que fueron aceptados por unanimidad en la mesa a la que también comparecen los directores Juan Manuel Santa Cruz, Jorge Andrés González, Carla Pinochet Cobos y María Cecilia Guzmán.

jueves, noviembre 17, 2022

Segundo Elenco: Otra “Manon” ante poco público

 

El tenor uruguayo Andrés Presno y la soprano chilena Annya Pinto. Patricio Melo


Juan Antonio Muñoz

Nunca en mis 45 años asistiendo regularmente al Teatro Municipal de Santiago asistí a una función de ópera con tan pocos espectadores. Aparte de ser un desincentivo para cantantes e instrumentistas, la situación es trágica y obliga al Teatro mismo, a los melómanos y a quienes toman decisiones respecto de la cultura interrogarse por qué ha sucedido esto.


Las preguntas surgen fáciles y también las suposiciones, pero las respuestas no lo son tanto. ¿Efecto de la pandemia, de la crisis social y la violencia? ¿Que “Manon” no es un título popular? ¿Pero y qué ocurría hace no tantos años cuando óperas como “Peter Grimes” o “Rodelinda” tenían entradas agotadas? ¿Significa esto que las temporadas tendrán que considerar solo títulos “oreja” y no se podrá avanzar en términos de repertorio? ¿Acaso el público de la ópera ya no se interesa porque está acostumbrado a otro nivel de artistas que los que actualmente son contratados? Y se suma otro problema: las funciones están comenzando a las 18:00 horas, lo que para muchos es complicado porque deben salir antes de sus trabajos. Y si se comienza a las 19:00 horas, muchos no van porque el centro de Santiago se ha vuelto peligroso. En suma, un verdadero zapato chino.


Es necesario abrir un debate sobre la difusión de la cultura en general y de las artes escénicas en particular. Preguntarse acerca de sus costos y saber quiénes realmente la consumen. Hay un tema ideológico que no se puede soslayar, porque ya varios han enarbolado que la búsqueda de la máxima calidad es sinónimo de elitismo y que todo lo pasado hay que abolirlo. ¿Significa esto que esa máxima calidad no está disponible para quienes no forman parte de esa supuesta élite y que la gente común y corriente tiene que conformarse con lo que hay?


La ya comentada producción de Emilio Sagi contó esta vez con la dirección musical de Pedro-Pablo Prudencio, quien ofreció una bella lectura de la obra y que se esmeró en cuidar a los cantantes y respetar sus posibilidades. Su trabajo destacó por dar continuidad a una partitura difícil, que requiere fantasía, vitalidad e intensidad.


La soprano Annya Pinto tiene una voz aterciopelada que usa con musicalidad y distinción, pero su construcción del personaje tiene aún mucho que avanzar. Su Manon tuvo una gestualidad casi de comedia en algunas escenas, lo que diluye la emoción y la intensidad de un rol complejo. Junto a ella, el tenor Andrés Presno exhibió un canto potente y seguro al que le hacen falta matices expresivos y la cuota de sensualidad que Massenet exige tanto a Des Grieux como a Manon.


Muy bien en términos dramáticos y vocales el Lescaut del barítono Ramiro Maturana, como también Javier Weibel como Monsieur de Brétigny y Gonzalo Araya en su atractiva creación de Guillot-Morfontaine. Completaron el extenso reparto Tabita Martínez (Pousette), Camila Guggiana (Javotte), Camila Aguilera (Rosette), Sergio Gallardo (Conde Des Grieux), David Gáez (Posadero, Portero de Saint Sulpice y croupier), Paola Rodríguez (Sirvienta), Nicolás Noguchi (Guardia, Jugador) e Ismael Correa (Guardia, Jugador). Todos ellos con gran participación escénica y que intervinieron con señera propiedad en el complejo armado de esta partitura. El Coro del Teatro Municipal tuvo otra vez una excelente noche.

domingo, noviembre 13, 2022

Regreso a la presencialidad: Estreno de Rossini y homenaje a Maria Callas marcan 2023 del Teatro Municipal de Santiago

 El Mercurio


Vuelve el destacado director Emilio Sagi para el debut en este escenario de “El viaje a Reims”. También habrá un ballet y una obra teatral, en el marco de los 100 años del nacimiento de la diva.

Maureen Lennon Zaninovic

Se sabe que fue la última ópera de Rossini en idioma italiano (todas sus obras posteriores fueron en francés). “El viaje a Reims” fue un encargo para conmemorar la coronación del rey francés Carlos X en Reims, en 1825, y se la considera una obra tremendamente exigente ya que requiere 14 solistas (tres sopranos, una contralto, dos tenores, cuatro barítonos y cuatro bajos).


Este título es uno de los imperdibles de la temporada 2023 que el Municipal de Santiago lanzó ayer, junto a la directora general de este histórico escenario, Carmen Gloria Larenas, y la alcaldesa de la comuna Irací Hassler. Se trata de un estreno en Chile y para ello se sumará en la régie el profesional español Emilio Sagi, quien actualmente está cosechando aplausos con la ópera “Manon”, y la conducción musical del músico chileno Paolo Bortolameolli, director asociado de la Filarmónica de Los Angeles (Estados Unidos).


Ayer, en la sala principal del teatro, Larenas confirmó que el próximo año la temporada lírica incluirá cuatro títulos (tres de ellos escenificados). Además de Rossini, llegará una nueva producción de la ópera “Carmen” de Bizet con el director titular de la Filarmónica Roberto Rizzi Brignoli y dirección escénica de Rodrigo Navarrete; “Rigoletto”, de Verdi con dirección musical de Rizzi Brignoli y Pedro-Pablo Prudencio y régie de la chilena Christine Hucke; y una ópera en concierto “Don Pasquale”, de Donizetti con dirección musical del italiano Evelino Pidò y dirección dramática de Francisco Krebs.


La oferta lírica se enriquecerá con dos títulos más, fuera de abono. En la Sala Arrau se estrenará “El demonio mudo”: ópera de cámara del jesuita Franz Lang y Florianus Ött, rescatada por el cantante y régisseur Gonzalo Cuadra. El Pequeño Municipal tendrá un concierto dramatizado titulado “Estación del canto”, que también contará con dirección musical y escénica de Gonzalo Cuadra y la ópera “Sigfrido”, de Wagner.


Dos argentinos estelares


“Estamos dándole a la Sala Arrau un sello propio”, comenta Carmen Gloria Larenas sobre el contenido que tendrá este espacio. La ejecutiva adelanta el regreso del teatro con el estreno mundial de “Un té con Callas”: obra de la dramaturga Ximena Carrera (“Arrau, el otoño del Emperador”), el director Jesús Urqueta (“Arpeggione”) y las actrices Blanca Lewin y Claudia Cabezas, en una historia que homenajeará a la diva de la ópera a cien años de su nacimiento. La programación en torno a esta cantante también incluye un estreno mundial del Ballet de Santiago: “Callas, la divina”, de la coreógrafa belga-colombiana Annabelle López Ochoa.


En materia de danza, la compañía que dirige Luis Ortigoza repondrá “Romeo y Julieta” de John Cranko, a 50 años de la muerte de este y con el protagónico de la argentina Ludmila Pagliero, Étoile de la Ópera de París (fue además integrante del Ballet de Santiago). Ortigoza volverá a montar sus exitosas versiones de “La bayadera” y “Cascanueces”; y su cuerpo de baile tendrá como maestro invitado al legendario bailarín trasandino Julio Bocca. Junto con ello, otro de los imperdibles será otro estreno mundial: “Nijinska”, pieza en torno a la destacada bailarina y coreógrafa bielorrusa de origen polaco, en una creación de la española Avatâra Ayuso y del compositor chileno en Estados Unidos José Luis Domínguez.


El primer concierto de la temporada tendrá a Alejandra Urrutia al frente de la Filarmónica de Santiago, en un concierto enmarcado en el Día de la Mujer. Pedro-Pablo Prudencio conducirá “La pasión según San Mateo”, de Bach; y debutará el joven director nacional, actual Dudamel Fellow y director asistente de la Orquesta Nacional de España, Luis Toro Araya, con la “Patética”, Tchaikovsky.


Más información de los horarios, artistas y elencos completos en el sitio www.municipal.cl.

domingo, noviembre 06, 2022

El Teatro Municipal de Santiago finalmente retoma las producciones de ópera

 El Mercurio


Después de tres años, el escenario capitalino presenta un montaje lírico escenificado con aforo completo y la orquesta en el foso. Este jueves se estrena una nueva producción de “Manon”, del compositor francés Jules Massenet, con régie del destacado profesional español Emilio Sagi. De esta manera, el coliseo de Agustinas comienza a dejar atrás un momento complejo que lo obligó a poner en pausa su actividad y luego ofrecer óperas de conciertos.

Maureen Lennon Zaninovic

Fue en medio de los ecos de la violencia y la inseguridad que provocó el “estallido social” cuando el Municipal de Santiago montó su última ópera escenificada: “Fausto” de Charles Gounod, con régie del brasileño André Heller-Lopes (noviembre de 2019). Luego vino la pandemia y, como muchos otros escenarios del mundo, el teatro de Agustinas cerró sus puertas a público. Recién —hacia fines del año pasado— presentó con aforo reducido y en versión de concierto “Don Giovanni”, de Mozart, y en 2022 reincidió en este formato con “La bohème” de Puccini y “La Traviata” de Verdi.


En un momento en que la mayoría de los coliseos desde hace meses han vuelto ofrecer producciones escenificadas, recién este jueves el histórico edificio de Agustinas retomará con “todas las de la ley” el género que le ha dado un sello y reconocimiento a lo largo de más de un siglo de existencia. El esperado regreso será con otro título francés: “Manon” de Jules Massenet (la última vez que se presentó en este teatro fue en 1981).


“Fue un camino largo, más largo de lo que todos pensamos”, reconoce a “Artes y Letras” Carmen Gloria Larenas, directora general del Municipal de Santiago al hablar de la recuperación de la ópera escenificada. La ejecutiva añade que nadie sabía, a principios de 2020, cuánto iba a durar la pandemia y las restricciones tan extensas que después vinieron. “Me acuerdo de una entrevista que dio Peter Gelb, gerente general del Metropolitan Opera House de Nueva York. El dijo que en Estados Unidos iban a reabrir en septiembre de 2021 ¿Por qué dijo eso? Era como si hubiera tenido una bola de cristal. Tuvo toda la razón”, dice. Larenas agrega que en nuestro país —a diferencia de otras capitales— las medidas sanitarias fueron mucho más estrictas. “Costó volver a la presencialidad y cuando planificamos esta temporada, no sabíamos exactamente a qué altura de este año podríamos contar con aforo completo. En materia de ópera diseñamos una programación conservadora con dos títulos de concierto y ahora con ‘Manon' volvemos a las producciones completas y sin limitaciones. La Orquesta Filarmónica de Santiago regresará al foso ya que repusimos las 262 butacas que sacamos de la platea para instalar ahí a los músicos. Ahora el teatro tiene disponible 1.466 localidades”, expresa, y aclara que eso significa que “se abrieron nuevas entradas a la venta, empezando por la parte delantera de la platea y otras ubicaciones que las tuvimos que cerrar por la distancia que exigía el covid-19”.


La ejecutiva rememora que fue difícil producir, desde fines de 2021, ópera en esas condiciones y con tantas limitaciones “y, sin embargo, lo hicimos y con creatividad. Evidentemente el operático no prefiere las óperas en concierto, pero esa es la realidad que nos tocó vivir y nos permitió echar a andar todo de nuevo. Fueron meses de aprendizaje, de buscar además un balance entre los cantantes y los músicos que se ubicaron hasta hace pocos días en un espacio donde no estaban acostumbrados a tocar”, expresa. Larenas repite la palabra realismo y afirma que “uno puede tener muchos sueños, pero no podemos poner en peligro la estabilidad económica del Municipal. Sé que algunos lamentan y nos comparan con el Teatro Colón de Buenos Aires que está pasando por un extraordinario momento artístico. Yo lo veo como algo positivo: ojalá que los melómanos puedan complementar nuestra oferta con las estupendas óperas del Colón”.


Al preguntarle por la decisión de retomar las producciones líricas con “Manon” de Massenet, Carmen Gloria Larenas señala que llegaron a este título tras conversarlo con el destacado profesional español Emilio Sagi, quien fuera director del Teatro Real de Madrid y tiene a su cargo la régie de esta propuesta. “Esta es una ópera que tiene un significado especial por distintas razones. Por un lado es un título que no se daba hace mucho tiempo en Chile y que ofrece papeles que nos permitían unir artistas internacionales con voces chilenas. Junto con ello, se dio la posibilidad de coproducir con Tenerife y Oviedo y en estos tiempos es importante la colaboración”, manifiesta. También comenta que coincidió que Sagi ya había trabajado en España con Maximiano Valdés, quien alternará con Pedro-Pablo Prudencio la dirección de la Orquesta Filarmónica de Santiago, lo que facilitaba el trabajo.


La envidia de todos


Elogiado por varias de sus producciones presentadas en el Teatro Municipal de Santiago, entre otras “El turco en Italia” de Rossini y “Los puritanos” de Bellini, el régisseur Emilio Sagi está de regreso con un debut en su carrera: es la primera vez que tiene a su cargo este título de Massenet, en una propuesta que incluye escenografía de Daniel Bianco, y el vestuario de Pablo Núñez. Su último trabajo para este histórico escenario data de 2016 con “Tancredo” de Rossini.


“En algún momento me llamó el anterior director Frédéric Chambert, pero no tenía la agenda libre”, recuerda instalado en uno de los palcos de este escenario este artista que este año, en el Teatro Colón de Buenos Aires, sacó aplausos con su puesta en escena para “Elixir de amor” con dos grandes estrellas de la lírica mundial: la soprano Nadine Sierra y el tenor Javier Camarena.


Con una historia que se desarrolla originalmente en Francia (Amiens, París y Le Havre), en 1721, “Manon” se inspiró en la novela “Historia del Caballero Des Grieux y Manon Lescaut”, séptima parte de las “Memorias de un hombre de rango” del abate Antoine-François Prévost D'Exiles (1697-1763). Se estrenó en 1884 en el Teatro de la Ópera Cómica de París y posteriormente, casi una década después, el célebre compositor italiano Giacomo Puccini presentó su propia versión de la obra del abate Prévost bajo el nombre “Manon Lescaut”. En ambos títulos —aunque con variaciones— el foco está puesto en el drama de una pareja de enamorados.


“El Municipal fue uno de los teatros más importantes de Hispanoamérica, si no el más relevante. Era la envidia de todos los escenarios, incluyendo el Colón. Había una gran envidia por su organización y su nivel. Estuvo cerrado mucho tiempo por la pandemia y ahora tiene que unir fuerzas y, como decimos en España, ponerse los tirantes, o sea, tiene que retomar la excelencia que tenía. No puede ir para atrás”, afirma Emilio Sagi a propósito de este lento regreso, después de tres años, a las producciones escenificadas. El régisseur destaca que a diferencia de Chile, en medio de la emergencia sanitaria, la actividad cultural en su país no tuvo descanso. “El Teatro Real y la Zarzuela siguieron ofreciendo obras para que el público no se olvidara de ellos. Los artistas no se quedaron en sus casas”, dice.


El director de escena manifiesta algunos cuestionamientos hacia las óperas en concierto. Explica a “Artes y Letras” que el formato “me parece bien si se trata de piezas extrañas u obras difíciles de montar. Estoy pensando en creaciones de Giacomo Meyerbeer o un barroco más complicado, pero las óperas de repertorio no. La ópera es para hacerla en teatro. Para hacer óperas de concierto ahí están los auditorios”, expresa. Emilio Sagi continúa con su reflexión y advierte que en el Teatro Real de Madrid, por ejemplo, se montó sin escenificación “Don Fernando el Emplazado”, que “es más bien una ópera rarísima. No se hacen en concierto ‘Aida', ‘Rigoletto' o ‘La Traviata'”, aclara.


Ingenuidad y corrupción


El profesional hispano señala que en España, como consecuencia del confinamiento, “desaparecieron pequeños festivales de música, pero eso fue algo puntual. Por ejemplo, el Teatro de la Maestranza de Sevilla sigue haciendo los mismos títulos y el Teatro Real y el Liceu de Barcelona continúan ofreciendo la misma cantidad de producciones. Se han mantenido vigentes con la ayuda de las gerencias de los teatros y de los políticos también”.


—¿Desde 1981 que no se daba “Manon” de Massenet en Chile, a diferencia de la “Manon Lescaut” de Puccini. ¿Por qué esta ausencia?


“Creo que la gente ama más la ópera italiana. Yo soy un gran admirador y amante de la ópera francesa y tenía muchísimas ganas de hacer esta ‘Manon' y en el momento que el Municipal me la ofreció, junto con Oviedo y con Tenerife, pensé que era lo ideal porque es una obra preciosa y en Santiago, además, tendremos dos repartos muy buenos. ‘Manon' es una obra deliciosa, está llena de melodías maravillosas y luego a mí me gusta más esta ópera francesa que la italiana y las voces son completamente distintas. El caballero Des Grieux de ‘Manon Lescaut' es un tenor más fuerte. El tenor de la ópera de Massenet es más lírico y con una mayor sensibilidad. En Puccini, por otro lado, la soprano tiene que ser más lírica, en cambio la de Massenet es una lírico ligera porque tiene muchas coloraturas y más fluidez. Puccini es pasional en un sentido italiano, aunque mi versión francesa es muy pasional: la estoy cargando de una inmensa pasión y de una gran fuerza erótica. La fuerza amorosa se manifiesta en melodías y actos impresionantes. El amor entre Manon y el caballero Des Grieux es de una sensualidad total. Por otro lado acá vamos a dar la ópera completa en cinco actos, con pequeños cortes como la escena del ballet que no se suelen montar para no alargar la historia”.


Emilio Sagi pone el acento en el famoso dúo de Saint Sulpice, cuando la protagonista le pide a su amado que abandone la vida religiosa “y lo mete en un espiral de vicios y de corrupción. Manon es una mujer muy simple, ingenua y muy de pueblo que de repente encuentra que le pueden dar todo en una sociedad de fines del reinado de Luis XV e inicios de Luis XVI: una sociedad sin valores éticos, donde a las mujeres se las casaba por interés, ingresaban a los conventos y las que no tenían suerte acaban siendo prostitutas. En ese mundo de corrupción, esta mujer que nunca tuvo nada, se deslumbra con el brillo de los brillantes, como dice una copla española, Triniá, que se cegó con el brillo de los diamantes”. El profesional hispano describe a Manon como una mujer “que como muchas de su época terminó siendo utilizada. Es un objeto de intercambio carnal entre los señores ricos. Eso sí no con su amante que sí la quiere de verdad. Manon se vuelve loca con toda esta sociedad que le ofrece la riqueza y no sabe bien dónde se está metiendo”.


—¿Qué artistas visuales aparecen en su puesta en escena?


“Yo la ambienté en 1760. En los últimos momentos del Ancien Régime. Los dos pintores más famosos de esa época son Jean-Honoré Fragonard y Antonie Watteau. Hay un cuadro de Watteau que se llama ‘El indiferente' y ahí está retratada esa sociedad amante del lujo, sin valores morales y donde siempre se habla del oro. Junto con el escenógrafo Daniel Bianco y el diseñador de vestuario Pablo Núñez quisimos que estos artistas nos dieran la estética de nuestra producción. Todo el decorado es corpóreo y tiene una sensación de la naturaleza de los cuadros de Fragonard: esos árboles, esa cosa un poco sensual está presente todo el tiempo”.


La destacada soprano española Sabina Puértolas, quien en 2017 encarnó en el Teatro Municipal de Santiago a Gilda (“Rigoletto”, de Verdi), alternará con Annya Pinto el papel de Manon Lescaut. En conversación con “Artes y Letras” describe a su personaje como una “mujer inocente que viene del pueblo y no sabe nada, pero dentro de esa inocencia está esa curiosidad. Como cualquier niña o adolescente que tiene un mundo por delante, ella quiere probar y sentir. Y coge todo al vuelo”. La cantante concluye que, sin duda, “en el elenco sentimos un peso porque es la primera producción escenificada después de tres años ¡Es una responsabilidad! Es un peso que llevamos todos los que hacemos esta producción, porque no solamente tiene que gustar, tienes que encandilar para que el público vuelva a llenar el teatro. Es muy importante que la gente vuelva a consumir cultura”. Para Puértolas en España solo “paramos los tres meses que nos encerraron en casa. Y después intentamos por todos los medios hacer ópera, aunque fuera con aforo reducidísimo. Todos nos levantamos la mangas e hicimos que la rueda empezara a rodar”, cierra.

sábado, noviembre 21, 2020

El año inolvidable de Carmen Gloria Larenas

 El Mercurio


Acaba de cumplir un año a cargo del Teatro Municipal. Durante este tiempo tuvo que cerrar por la pandemia, ajustar costos e ingeniárselas para que el teatro siguiera vivo. Así nació la plataforma Municipal Delivery que con sus transmisiones gratuitas de ballet, ópera y conciertos ha conseguido un alcance de 11 millones de personas. “Hay que entender que la cultura es parte constitutiva de las personas y no un accesorio de otras actividades que se consideran más esenciales”, dice, mientras el Congreso revisa el presupuesto del 2021 del Ministerio de las Culturas, que recortaría en $400 millones la asignación al Municipal.

Por Carola Solari


El Teatro Municipal de Santiago parece un edificio fantasma. Las salas de ensayo están cerradas; los pasillos, oscuros; el gran escenario, en silencio. Salvo el guardia y la señora del aseo, que enciende las luces para que Carmen Gloria Larenas se tome las fotos, no hay nadie más en el edificio neoclásico de calle Agustinas.


—No venía desde que en julio anunciamos la programación de 2021 junto al alcalde de Santiago —dice, subiendo las escaleras rumbo a su oficina, con unos zapatos de taco alto, que apenas termine la entrevista piensa quitarse: junto a su escritorio, guarda unas sandalias planas.


Carmen Gloria Larenas tiene 52 años y el Municipal es como su casa, desde antes de ser nombrada directora. Aquí llegó a formarse como bailarina a los 13 años y fue parte del Ballet de Santiago hasta los 24, cuando, dice, se dio cuenta de que esa pasión que la movilizó desde los 5 años a estudiar ballet, ya no era la misma. Cuenta que antes de tomar la decisión, pasó seis meses encerrada viendo películas.


—Creo que estaba deprimida. Toda la vida había luchado por el sueño de ser bailarina y de repente ya no estaba a mil por ciento con eso. Si alguien me hubiera mostrado el futuro y todo lo que vendría después de tomar esa decisión… pero en ese momento uno no lo sabe. Lo viví como un fracaso.


Estudió Periodismo y trabajó en medios. Pero en 1998, con 30 años, sufrió un accidente cerebrovascular en un viaje a Inglaterra: se le durmió el lado izquierdo del cuerpo, por lo que adelantó su regreso a Chile.


—Creía que tenía un tumor y no me quería morir allá —dice.


Tuvo que pasar dos meses en cama porque sentía un mareo persistente y aprendió a caminar de nuevo.


—Fue una experiencia fuerte de la que aprendí mucho. Me hizo más empática, me llevó a entender la fragilidad de la vida y a ser paciente conmigo, porque siempre he sido impaciente.


Ya recuperada, volvió a su trabajo en la sección de espectáculos de Las Últimas Noticias.


—Me acuerdo de que estaba escribiendo una nota de la Daniella Campos y me di de cuenta que era muy grande el cansancio que sentía. Pensé que no iba a poder volver al mismo training. Fue en ese momento que sonó el teléfono y me ofrecieron integrarme como periodista de comunicaciones del Municipal, en un sistema de medio tiempo. Fue una cosa muy sincrónica. Y un regreso muy sanador para mí, porque había sido capaz de reinventarme.


Con el tiempo, se convirtió en la encargada de comunicaciones del Teatro Municipal, donde estuvo seis años. Luego asumió la gerencia de la Corporación Cultural de Lo Barnechea, donde cuenta que aprendió mucho de gestión cultural con Drina Rendic. Dos años después, en 2009, la convocaron del Teatro del Lago en Frutillar, que se estaba construyendo, para encargarse de la subgerencia artística. Ahí estuvo 10 años. Hasta que el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, le ofreció la dirección artística del Teatro Municipal en 2019, convirtiéndose en la primera mujer que lo dirige en 162 años.


—Me gusta la historia, y mi nombramiento quedó en los libros de historia (se ríe). Pero además, me gusta que se abran espacios para las mujeres en general. Me tocó ser yo, pero van a venir muchas más. Me acuerdo de que, como salió harto en la prensa, a mi hija Colomba le dieron una tarea en el colegio de escoger una noticia. Y una compañera escogió esta. Mi hija estaba orgullosa y yo, feliz, porque si uno logra darle a una niñita de 15 años la visión de que es posible, de que una mujer pueda hacerlo, con eso me doy por pagada.


—Asumió en pleno estallido de la crisis social y luego vino la pandemia. ¿Cómo ha sido para usted este primer año a cargo del Municipal?


—Ha sido como una licuadora donde se han mezclado cosas esperadas e inesperadas. Pero ha sido interesante.


Durante este año, Carmen Gloria Larenas fue invitada por el BID a formar parte de la mesa de expertos sobre Cultura y Ciudad; y se integró como columnista del Diario Financiero, donde escribe sobre cultura, con la convicción de que cultura y economía no son áreas que deban marchar por separado. Además fue elegida para participar en el capítulo chileno del Women´s Forum de The Global Leaders Program y acaban de darle el premio Energía Mujer 2020.


—¿Cómo ha sido dirigir un teatro cerrado?


—(Suspira) Creo que una cualidad que tengo es que me quedo poco tiempo pegada en ideas, planes, preconceptos o anhelos propios. Suelo recorrer bastante rápido el camino de la frustración. Me han tocado en la vida otras situaciones personales y profesionales que a lo mejor me han preparado para esto.


—¿Cómo lo enfrentó?


—Era una situación rara y lo fue especialmente al principio, cuando comenzó el confinamiento. Fue todo muy rápido. Entre que anunciamos el cierre y creamos la plataforma Municipal Delivery pasaron como dos días (…). Teníamos la web y se habían hecho algunos experimentos con el streaming. Preguntamos si teníamos grabaciones de los espectáculos en alta calidad, si teníamos los derechos al día. El primer mes trabajando desde la casa estaba preocupada por todo lo que había que articular. Después empecé a descubrir las posibilidades digitales, vi que podíamos hacer cosas y que el equipo era increíble para responder a los desafíos. Y nada, al final, empezó a ser entretenido y decíamos qué más podemos hacer.


En la plataforma Municipal Delivery han transmitido funciones que ya estaban grabadas de ballet, concierto y óperas, pero también han desarrollado contenidos más didácticos en los que participan los artistas o el equipo técnico, como talleres de iluminación, masterclass de música, videos sobre cómo funciona un arpa o cómo es la zapatilla de punta que usan las bailarinas. La respuesta, dice, la ha sorprendido.


—Cuando hicimos la primera transmisión del primer título, que fue Cascanueces, hubo 80 mil conexiones. Eso fue muy emocionante. También nos pasó con los talleres de maquillaje o de tramoya, tuvimos 2 mil inscritos; ahí dijimos ¡guau!, porque cuando íbamos a regiones y los hacíamos presenciales llegaban 39 personas.


—Este alcance digital, ¿les ha llevado a replantearse cómo el Municipal, al entregar un contenido online y gratuito, puede llegar a ser más masivo?


—Es algo que vamos a seguir desarrollando, porque es una comunidad digital que alcanzamos y nos ha permitido de manera bien eficiente abordar con cierto éxito las barreras culturales y económicas. En el data que tenemos hay gente del extremo sur y del norte. Ha sido súper interesante la experiencia. Es probable que no siga siendo todo gratuito, que tenga una parte gratis y otra pagada. Estamos viendo cómo hacerlo y entusiasmados, porque a la fecha el alcance ha sido de 11 millones de personas.


Hay otro programa que el Municipal puso en marcha en el peak de la pandemia: se llama el “Municipal más cerca”, y ha llevado el contenido artístico a hospitales, postas y organizaciones sociales, como el Sename y el Hogar de Cristo.


—El teatro tiene el desafío de ser más relevante y cercano a las personas. Ha habido esfuerzos, aunque siempre parece poco. Y ha habido una comodidad en situar al Municipal como algo de élite, lo que me parece flojo, porque el teatro tiene un patrimonio inmaterial enorme que trasciende las funciones que se hacen acá. Con este programa nos llegaron comentarios lindos, de gente que estaba angustiada, y al exponerse a este contenido artístico tenía una experiencia distinta.


—Si es tan buena la respuesta del público cuando se le da acceso al arte, ¿por qué cree que la cultura no ha logrado posicionarse como un bien esencial?


—El mundo de la cultura ha estado súper presente y activo durante la pandemia. Lo interesante de eso, y a propósito de la discusión constitucional que viene, es cómo hacer entender que la cultura es una parte constitutiva de las personas, y no un accesorio de otras actividades que se consideran más esenciales. Pero para poder financiar de buena manera las instituciones que son colaboradoras del Estado, como esta y otras, hay que poner sobre la mesa qué relevancia van a tener las expresiones artísticas y culturales en la educación y la vida diaria de los chilenos, y a qué acuerdo queremos llegar con eso.


—Existe la idea de una épica sobre la miseria del artista.


—Claro, es una épica, porque los artistas van contra viento y marea en el empeño de expresar y decir algo. Pero, por otra parte, habla harto de la dignidad de un país que la cultura pueda tener un financiamiento adecuado. Tal vez hay que perfeccionar ley de donaciones culturales o la legislación para los artistas independientes que les permita tener un mejor ingreso en los momentos de creación. No es que a la cultura haya que darle todo. Las organizaciones tienen que mejorar su gestión y que sea más transparente. Pero esa es una conversación que está pendiente. También creo que es importante cruzar mundos. Me llama la atención que siempre salimos las personas ligadas a la cultura hablando de lo importante que es. Pero lo que es interesante es que personas que se desenvuelven en las empresas, la política y el espacio público tomen esa bandera.


—¿Cómo ha sobrevivido el teatro sin la venta de entradas?


—Hemos estado complicados. Tomamos medidas como bajar los costos lo más posible. Renegociamos contratos desde los celulares hasta con las empresas que prestan servicios. Y llegamos a un acuerdo con los trabajadores de rebajar los sueldos 20% para llegar a fin de año conservando casi la totalidad de los puestos de trabajo.


—En el presupuesto del 2021 que se discute, varias instituciones culturales sufren un recortes importantes y el Municipal podría ver reducidos sus aportes en un 13%. ¿Cómo piensan abordarlo?


—El recorte equivale a las temporadas de ballet y concierto juntos, lo que no es poco. Lo que estamos haciendo hoy es evaluar distintos escenarios. El presupuesto está en el Congreso todavía y ahí vamos a ver si se confirma la baja de 13% o si será menos que eso. Creo que no es un buen síntoma que a las principales organizaciones colaboradoras del Estado se les rebaje tanto el presupuesto. Sabiendo además que es un sector súper golpeado: fuimos los primeros en cerrar y seremos los últimos en abrir. Y además, los espacios culturales hemos tenido que hacer una inversión extra en materia sanitaria, que no es menor.


En diciembre, los trabajadores del teatro volverán a sus labores: primero la orquesta, luego el ballet y el coro. Cada uno con su respectivo protocolo, al igual que el cuerpo técnico y administrativo.


—Es mucha responsabilidad, y ya estamos viendo lo que pasa en Europa. Alemania, que lo ha hecho muy bien, tuvo que volver a cerrar bares y teatros. Entonces, vamos así: de a poco y con cuidado.

miércoles, julio 29, 2020

Exfuncionario del Municipal: Adiós al administrador Carlos Hevia

El Mercurio

A los 90 años y aquejado de alzhéimer, falleció Carlos Hevia Massardo, quien fuera administrador histórico del Municipal de Santiago. “Comenzó a trabajar con nosotros en la década del 60 y ejerció varios cargos, entre otros el de administrador. Se nos va una persona íntegra y muy querida”, dice Andrés Rodríguez, exdirector del Municipal de Santiago.

viernes, julio 24, 2020

Los grandes cambios y novedades que ofrecerá el Municipal en 2021

El Mercurio

Carmen Gloria Larenas, directora general del teatro de Agustinas, adelantó los títulos de ópera, ballet y conciertos. Desde enero volverán a recibir público con solo el 35% de la capacidad de la sala principal.
Maureen Lennon Zaninovic

En una conferencia transmitida en directo por YouTube, ayer al mediodía, Carmen Gloria Larenas, directora general del teatro de Agustinas, y el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, presentaron la temporada 2021 desde el histórico escenario, con sus butacas cubiertas y sin público, ya que, debido a la pandemia, el Municipal tiene sus puertas cerradas desde marzo y con su programación suspendida.

Larenas se conectó con el músico italiano Roberto Rizzi Brignoli, director titular de la Orquesta Filarmónica de Santiago, quien por el contexto del covid-19 aún no ha podido viajar a Chile, y ambos fueron explicando los hitos del próximo año. La directora general del Municipal de Santiago también detalló el programa de reapertura, con medidas de sanitización y distanciamiento físico adecuadas. Entre otras indicaciones, además del uso obligatorio de mascarillas por parte de los abonados, toma de temperatura y estaciones con alcohol gel, a partir de enero se restringirá el aforo a un 35 por ciento del total de butacas de la sala (solo podrán ingresar, aproximadamente, 450 personas) y —a excepción de un grupo familiar— todos se ubicarán con dos asientos de diferencia. Junto con ello, se redujo en alrededor de un 15% el valor de la venta de los abonos; habrá entradas para estudiantes desde $600 y desde $1.000 para adultos; se aumentó el número de funciones (siete para cada título de ópera y seis para el ballet), y se establecerán horarios diferenciados (12:00, 15:00, 17:00 y 18:00 horas), dependiendo del programa.

“Esta es una temporada para un año excepcional. La pandemia nos removió, por eso instauramos una política agresiva de precios. ¡Queremos que la gente vuelva a la ópera, a la música y el ballet!”, dice Carmen Gloria Larenas. Y agrega, respecto de los nuevos horarios, que “se viene un cambio en el consumo cultural y, por otro lado, el teletrabajo abre una mayor flexibilidad para que el público pueda acceder a funciones más temprano. Lo que estamos haciendo es adelantarnos a los cambios que llegarán poscoronavirus”.

En materia de ópera, se programaron siete montajes de concierto. Dada la pandemia, no habrá una escenografía propia del género lírico, “pero sí ciertos elementos o intervenciones que esperamos sean un aporte”, advierte la directora de este céntrico escenario. La temporada parte el 18 de marzo con “Lucia di Lammermoor”, de Donizetti, con dirección de Paolo Bortolameolli. Los otros títulos son “Carmen”, de Bizet, con la dupla Maximiano Valdés y Jorge Gallardo en la música y la dirección teatral, respectivamente; “La flauta mágica”, de Mozart, que marcará el debut en nuestro país del conductor de Estonia, Hendrik Vestmann; “Eugenio Oneguin”, de Tchaikovski, con la batuta de Roberto Rizzi Brignoli; “Madama Butterfly”, de Puccini (Pedro-Pablo Prudencio y Miryam Singer); “La traviata”, de Verdi (José Miguel Pérez-Sierra y Pablo Núñez), y “Andrea Chénier”, de Giordano (Rizzi Brignoli y Ramón López). “Esta última ópera es uno de los grandes atractivos del próximo año, ya que no se daba en el Municipal desde 1985”, cierra Carmen Gloria Larenas.

Reapertura para el próximo 6 de enero

La temporada de la Filarmónica de Santiago abrirá el 6 de enero, con un Festival Beethoven y, entre otros hitos, contempla el Réquiem, de Verdi; “La Pasión según San Mateo”, de Bach, y el debut en Chile del ascendente director argentino Alejo Pérez, en un programa que incluye el “Bolero”, de Ravel. En materia de danza, el Ballet de Santiago pondrá en escena grandes éxitos, como “Carmen”, “Giselle”, “El lago de los cisnes”, “La bella durmiente” y “Cascanueces” (los dos primeros serán sin orquesta en vivo). Y también se programó el Ciclo Pianistas, con Alfredo Perl y Luis Alberto Latorre, entre otros músicos.

Más información sobre la temporada 2021 en Municipal.cl.

jueves, julio 16, 2020

En pandemia: Municipal de Santiago llega a los hospitales

El Mercurio

Con el fin de acompañar a los enfermos y profesionales de la salud, el Municipal de Santiago puso en marcha el programa “Municipal + Cerca” en diversos recintos asistenciales de la Región Metropolitana. La iniciativa contempla la difusión de ballets y conciertos, además de documentales y fragmentos de óperas que ya están siendo proyectados en las salas de espera de los pacientes y de descanso del personal médico, en la Posta Central y en los hospitales Sótero del Río y Eloísa Díaz. Próximamente se sumarán San Borja Arriarán, Exequiel González Cortés y Luis Tisné.

domingo, abril 21, 2019

Fijan reunión del Teatro Municipal sobre "situación financiera"

Economía y Negocios Domingo
El Mercurio


Finalmente será este martes el día en que se concrete la tan anhelada reunión que habían solicitado los siete sindicatos del Teatro Municipal de Santiago con sus autoridades, de modo de conocer el estado financiero de la entidad.

Este miércoles, la subgerencia de Personas del Teatro envió una comunicación interna a sus colaboradores en la que les informa que la dirección general de la entidad "cita a todo el personal a una reunión informativa para exponer la situación financiera y económica del Municipal de Santiago". Según la misiva, a la que tuvo acceso "El Mercurio", la cita está agendada para el martes, a las 16:30.

Dicha reunión se realizará en medio del debate que surgió en los últimos días por el real estado de las finanzas de la entidad, luego de que varios sindicatos alertaran incluso del no pago de cotizaciones previsionales. El director general del Municipal, Frédéric Chambert, respondió señalando que esos compromisos estaban siendo pagados.

martes, marzo 26, 2019

Situación del Teatro Municipal de Santiago

Opinión
El Mercurio


Señor Director:

En entrevista concedida a su medio el pasado viernes, el alcalde de Santiago y presidente de la Corporación Cultural de Santiago, señor Felipe Alessandri, señala que no existe una crisis financiera en el Teatro Municipal de Santiago, sino lo que llama un "descalce entre los ingresos del Teatro y sus ingresos".

Al respecto, es importante señalar que dicha información no es consistente con lo que la propia administración del Teatro informa a sus trabajadores y organizaciones. Como bailarines y bailarinas del Ballet de Santiago, la Corporación nos ha señalado que el Teatro vive una crisis financiera mayor, que le impide incluso cumplir los compromisos adquiridos con sus proveedores de forma adecuada.

El nivel de la crisis es tal que a los trabajadores del Ballet de Santiago no se nos han pagado las cotizaciones previsionales, y en muchos casos tampoco las de salud, desde hace más de seis meses. Es decir, el Teatro nos descuenta dineros que son de nuestra propiedad, pero no los transfiere a su destino, transformándonos en la práctica los trabajadores en prestamistas de la Corporación. Todo ello con los evidentes perjuicios para nosotros.

Junto con ello, se observa una evidente falta de coordinación en decisiones de contrataciones, remuneraciones y condiciones al interior de la misma Dirección del Teatro. Esto afecta a artistas concretos que han confiado en el Teatro y luego se encuentran con que este no es capaz de cumplir sus compromisos. Los bailarines y bailarinas, así como todos los trabajadores del Ballet de Santiago, desempeñamos día a día nuestro trabajo con el profesionalismo y compromiso que el público reconoce y aprecia. Pero no nos pondremos una venda sobre los ojos respecto de la gravísima situación financiera del Teatro Municipal de Santiago, de sus serias deficiencias de gestión y del peligro real que se cierne sobre su continuidad.

Confiamos en que el Directorio de la Corporación, y su presidente, el señor alcalde, conozcan en su real magnitud dicha crisis y podamos, de esa forma, trabajar todos juntos para volver al Teatro Municipal a la condición que merece, como principal centro nacional de la música, la ópera y la danza clásica en el país.

Miroslav Pejic Peña

Presidente

Esdras Hernández Villar

Tesorero

Elizabeth Espinoza Jiménez

Secretaria Sindicato de Trabajadores del Ballet de Santiago

viernes, marzo 22, 2019

Alcalde Felipe Alessandri: "Pensamos mejorar los ingresos del Teatro en mil millones este año"

Daniel Swinburn
Cultura
El Mercurio

"No hay una crisis financiera en el Municipal de Santiago, sino un descalce entre los ingresos del Teatro y sus egresos", señala el edil.



Una serie de comentarios comenzaron a circular hace algunos días en torno a una posible crisis financiera que afectaría al teatro Municipal de Santiago. El alcalde Felipe Alessandri, que preside la Corporación Cultural del coliseo de Agustinas, ha asistido a todas las reuniones del Directorio. Desde España, responde las dudas que han surgido sobre su actual situación financiera y adelanta algunas metas ambiciosas para el ejercicio de este año.

-¿Existe una crisis financiera nueva en el Teatro Municipal?

"No. Lo que existe es un descalce entre los ingresos del Teatro, que se generan con cierto desfase, y los egresos que, como en cualquier institución, se generan mes a mes. El directorio que presido está permanentemente informado".

-¿Cuál es el origen de este problema?

"La situación financiera del Teatro se ve tensionada por varias razones: existe un desfase en el calendario en que llegan los recursos; además, dos tercios de las subvenciones que recibe el Teatro no están indexados al IPC; el Teatro debió enfrentar parte de los costos del incendio de 2013 -cerca de $1.000 millones-, y la reestructuración administrativa de finales de 2015. Además, el Teatro enfrenta otra dificultad importante: sus funciones se presentan durante diez meses al año, pero debe pagar 13 meses de remuneraciones por temporada".

-Existe un ejercicio bancario habitual del Teatro para su operación diaria, deuda financiera de corto plazo, que hoy día sería de 4.700 millones de pesos. ¿Este sería uno de los problemas, a su juicio?

"El Teatro recurre esencialmente a adelantos de los bancos con cargo a los ingresos futuros. Esto genera una deuda de corto plazo que es lo que se ve expresado en las cifras".

-También habría una deuda con proveedores que alcanzaría hoy día los mil 300 millones de pesos. ¿Es un monto alto? ¿Ha habido problemas para servir esa deuda?

"No, al contrario. El Teatro arrastra un nivel de deuda histórico con sus proveedores que era del orden de $1.500 millones, y que hoy asciende a $1.300 millones; es decir, 13% menos respecto de su nivel histórico".

-¿El calendario de las subvenciones al Teatro de parte del Ministerio de las Culturas, la I. Municipalidad y la Ley de Rentas 2, ha podido cumplirse o sufren de atrasos?

"El calendario de las subvenciones está sujeto a los tiempos de la administración pública, con todo lo que eso supone".

-¿Ha habido una baja en los aportes del sector privado?

"Como ocurre prácticamente en todas las actividades culturales, los aportes privados al Teatro Municipal también han disminuido durante los últimos años. Si en 2014 fueron $3.000 millones, llegamos a un piso de $1.200 en 2017. Afortunadamente, en 2018 la tendencia se revirtió y pudimos contar con $1.500 millones en aportes".

-¿Ha bajado la venta de taquilla? ¿O se ha mantenido dentro del promedio de los últimos años?

"Los espectáculos no son un problema. Al contrario, generan excedentes debido al alto respaldo de nuestras tradicionales y nuevas audiencias. La tasa de ocupación de la sala supera el 85%".

-Respecto a la situación financiera del Teatro que usted recibió al asumir y la situación actual. ¿Cuáles son los principales cambios que ha habido?

"Durante nuestro periodo, el Teatro incorporó directores con un perfil más orientado a la gestión. Además, hemos trabajado arduamente para recuperar las confianzas con el sector privado y que se interesen nuevamente en nuestro proyecto. En estos años, también hemos hecho esfuerzos para renovar las audiencias del Teatro pensando en proyectarnos hacia el futuro con un público más transversal".

-¿Qué soluciones propone la Corporación que usted dirige para continuar con la programación del Teatro este año sin que esta se vea afectada?

"Esta es la primera temporada que se presenta bajo nuestra administración, puesto que las carteleras se definen con dos años de antelación. Ahora, bajo nuestra gestión, lanzamos un plan de excelencia, tendiente a reducir los costos y maximizar los ingresos. Nuestra meta es mejorar la operación del Teatro en $1.000 millones anuales a partir de este año. Además, tenemos señales claras de que estamos recuperando la confianza y el apoyo del sector privado. Muchos en Chile están conscientes de que el Municipal de Santiago es una institución país, inscrita en la historia de la República y están dispuestos a apoyarlo y a participar en él. Es por ello que, a fines de 2018, iniciamos una campaña excepcional de recaudación de fondos que ya está generando resultados. Y tenemos la convicción de que podemos seguir mejorando para que el Teatro siga siendo el escenario más importante de nuestro país".