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lunes, junio 05, 2017

Los ambiciosos retos que enfrenta La Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles

El Mercurio

A 16 años de su formación, la FOJI vive un importante aumento de su presupuesto y se prepara para cerrar un trascendental convenio con el Berklee College of Music, además de soñar con una gira por Estados Unidos. Su directora, Haydée Domic, remata: "Anhelamos un nuevo espacio que esté acorde con los nuevos tiempos y con nuestro crecimiento". Esta semana celebrarán con dos conciertos los 25 años de la Sinfónica Nacional Juvenil.  

Maureen Lennon Zaninovic 

Una larga historia ligada al servicio público respalda a Haydée Domic, la doctora experta en medicina nuclear, quien -hacia fines del 2015- asumió como nueva directora ejecutiva de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), tras un corto y polémico período liderado por el psicólogo Walter Valdebenito.

Además de su paso por el Hospital San Juan de Dios y Conicyt, entre 2002 y 2005, Domic fue directora ejecutiva del Museo Interactivo Mirador (MIM) y hasta el 2015 tuvo a su cargo el área de extensión y actividades culturales de la Universidad de Santiago.

"Liderar la FOJI ha sido un privilegio, porque, desde siempre, he mirado esta fundación con tanto cariño y admiración. Para mí es un sueño: desde que llegué a este puesto me ha tocado protagonizar varios hitos, como en 2016, la celebración de sus 15 años de vida, y en 2017 tendremos los 25 años de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil y la conmemoración de los 10 años del fallecimiento de Fernando Rosas, una figura que sigue impregnando de una manera muy profunda todo nuestro quehacer", comenta Haydée Domic a "Artes y Letras", instalada en una sencilla oficina de la calle Balmaceda.

En su segundo año en este cargo, la profesional ha trazado sus prioridades, entre otras, más énfasis en la capacitación de los directores y de los instructores. También estrenó un comité consultivo de expertos musicales, conformado por Patricio Cobos, José Luis Domínguez, Isaac Frenkel, Américo Giusti, Alejandro Guarello, Nicolas Rauss, Miryam Singer y Maximiano Valdés. Junto con ello, un comité de programación, conformado por Juan Pablo Izquierdo, Nicolas Rauss y Maximiano Valdés, revisó propuestas de programas, hizo algunas sugerencias y, en conjunto con el resto del comité consulto de expertos musicales, diseñó la temporada de conciertos 2017, que destaca por la presencia de importantes directores nacionales, como Juan Pablo Izquierdo, Paolo Bortolameolli, José Luis Domínguez, Maximiano Valdés y Rodolfo Fischer, entre otros. Este último, el año pasado, dictó dos cursos para directores del sistema, y en julio impartirá otro más. Con Haydée Domic, Fischer, además, abrió un novedoso programa que permitió becar a tres jóvenes batutas nacionales -Eduardo Browne hijo, Leonardo Carvajal y Christian Lorca-, para una pasantía de tres meses en la Musikakademie de Basilea. "Fueron meses muy intensos, donde agarré a estos chicos y los hice trabajar obras de madurez como 'La Consagración de la Primavera', de Stravinsky, y 'El Caballero de la Rosa', de Strauss. Fue un trabajo muy minucioso, casi de arqueología. Gracias a la gestión de Álvaro Parra, el violinista chileno de la Filarmónica de Berlín, también pudimos asistir a un ensayo de este conjunto germano con Simon Rattle y después tuvimos otros encuentros con este importante conductor británico. Fue una experiencia musical muy única. Un buen director es la suma de muchas experiencias y estos jóvenes aumentaron su espectro de conocimientos", comenta Rodolfo Fischer a "Artes y Letras", quien además enseña dirección en la Musikakademie de Basilea.

El director chileno ha seguido de cerca el desarrollo de la FOJI en la última década y tiene un diagnóstico bastante claro. A su juicio, esta ha crecido bajo el amparo de la Presidencia de la República con objetivos que nadie discute: la inclusión social y un nivel artístico de excelencia. "Ojalá que estos objetivos, a largo plazo, no tengan un lineamiento político ni se supriman. Por otro lado, el nivel alcanzado por la Sinfónica Nacional Juvenil que, desde que se fundó hace 25 años, ha sido un semillero enorme de talentos, tiene que continuar a un altísimo nivel. Por eso yo insisto tanto en los programas de perfeccionamiento y en la necesidad de enfrentar a estos chicos a un repertorio de exigencia con el que se van a encontrar en su vida adulta".

Un presupuesto histórico

La FOJI administra 17 agrupaciones: la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil (OSNJ), la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana (OSEM) y la Sinfónica Infantil, además de 14 conjuntos juveniles regionales. También apoya, a través de distintos mecanismos, a las más de 400 orquestas comunales. "Estas últimas no dependen directamente de nosotros, sino de los colegios, municipalidades o distintas entidades que las sostienen. Para nosotros estas orquestas comunales son muy relevantes, porque constituyen el semillero que después se va a sumar a nuestras orquestas regionales y a las que tenemos en Santiago. Tenemos una preocupación y ocupación especial por estos conjuntos. Por un lado, tratamos de involucrarlos en todas nuestras actividades, dándoles la posibilidad de presentarse en varios escenarios, pero también contamos con fondos concursables a los que estas orquestas pueden acceder para fortalecer sus instrumentos, contar con capacitaciones o becas. Todos nuestros esfuerzos van hacia la equidad: que ojalá ningún talento se pierda por no contar con los recursos necesarios", señala Domic. Con respecto a las orquestas regionales, reconoce que el trabajo ha sido inmenso y en vías de consolidación: "Son agrupaciones que se conformaron en las capitales regionales. Hay un coordinador, hay un director e instructores. Estamos hablando de 1.100 músicos, de 100 instructores y 14 directores de orquesta. ¡Es un tremendo movimiento!".

La directora ejecutiva de la FOJI adelanta que entre el 2015 y 2016 esta fundación recibió un considerable aumento de presupuesto: entre un 40 o 45%. "Esta alza nos dejó en una situación bastante estable y bien. Estamos hablando de 2.936 millones de pesos, pero también hemos debido atender otro tipo de situaciones de las que nos sentimos responsables. Tenemos que tener mejores directores, tenemos que tener mejores instructores e instrumentistas, por eso apoyamos la pasantía en Suiza".

-¿Se va a nombrar a un director titular de la Sinfónica Nacional Juvenil?
"Ese es un tema que tendrá que evaluar nuestro comité consultivo de expertos musicales. Ellos tendrán que reflexionar si es relevante o no contar con un director titular. En esta área y fruto de una larga reflexión, este comité consultivo conformó un pequeño grupo, integrado por Maximiano Valdés, Patricio Cobos y Nicolas Rauss, quienes llevaron adelante el proceso de concurso para director residente de la OSNJ. El puesto lo acaba de ganar un integrante de la Orquesta Sinfónica de Chile: Juan Pablo Aguayo (flautín). Su nombre fue propuesto a la directora Paula Forttes y nuestro directorio lo ratificó. Estamos hablando de un título que es diferente al que se conoce al interior de una orquesta profesional, es más bien un profesional que tendrá un papel activo con los tuttis y con los instructores. Por lo menos, este año la orquesta cuenta con importantes directores invitados y nuestra percepción, al igual que lo que pasó en 2016, es que nuestros músicos han florecido. Se pegaron un salto sustantivo".

-¿Durante la gestión de Maritza Parada hubo una gira por Europa? ¿Hay planes en esa área?
"Estamos en conversaciones muy avanzadas con el Berklee College of Music que, desde 2016, se fusionó con el Conservatorio de Boston. Estuvimos hace tres semanas en esa ciudad y fue una estadía muy buena. La idea es abrir posibilidades para el uso de sus plataformas online y de perfeccionamiento a nuestros músicos en diversas áreas, como aquellas que últimamente están teniendo bastante popularidad y demanda, vinculadas a las llamadas industrias creativas. Estamos conversando sobre si se puede hacer una gira el próximo año, a Boston, Washington y Miami. Y en el ámbito internacional, estamos abriendo varias rutas. Partimos con Basilea y este año, gracias al apoyo de Isaac Frenkel, el célebre violinista Shlomo Mintz dirigirá, en octubre, a la OSNJ, como parte de nuestra temporada de conciertos. Son varios nuestros sueños. Anhelamos un nuevo espacio para la FOJI, que esté acorde con los nuevos tiempos, con nuestro crecimiento. Nos faltan más espacios de acogida y para ensayar. Estamos tirando líneas para darle impulso a este proyecto".

 El regreso de José Luis Domínguez y el homenaje a Fernando Rosas

En enero de 2016, José Luis Domínguez dirigió su último concierto como director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil (OSNJ). Después de 12 años de titularidad, decidió poner fin a esta labor, para así dar curso a la internacionalización que ha tenido su carrera. Radicado en Filadelfia junto a su familia, está de regreso en nuestro país, como parte de la celebración de los 25 años de la OSNJ: el conjunto fue fundado en 1992, por Fernando Rosas. Este viernes 9 de junio (19:30 horas, en el Teatro de Carabineros. Entrada liberada, previo retiro en FOJI, en Balmaceda 1301, metro Cal y Canto) y el sábado 10, en la Aula Magna de la Universidad Federico Santa María, la OSNJ abordará la Obertura Candide, de Bernstein; el Concierto para dos Clarinetes, Op. 91, de Krommer, y la Sinfonía N° 6, "Patética", de Tchaikovsky.

"En esta visita la FOJI me está aprovechando muchísimo, porque además de dirigir la OSNJ, también me programaron algunos conciertos con la Sinfónica Estudiantil Metropolitana", revela Domínguez a "Artes y Letras", en una pausa de un ensayo.

Sobre el repertorio que dirigirá esta semana, añade que "escogí la Obertura Candide porque es muy festiva, y con la Sinfonía N° 6, de Tchaikovsky, recibimos, hace unos años, el reconocimiento del Círculo de Críticos de Arte. Es una obra de madurez que supone, además, un fuerte trabajo de preparación".

Al preguntarle cómo encontró la OSNJ, explica que se sorprendió. "Hay que ver el vaso medio lleno y me dio mucha alegría el primer ensayo. Fue bien intenso y se notó el trabajo de los instructores".

¿Cree que es fundamental nombrar a un director titular de este conjunto? 
"Absolutamente. Se han 'empoderado' mucho los instructores y eso es muy bueno, pero proyectarla en el tiempo, con una cabeza artística detrás, es tremendamente importante", remata José Luis Domínguez.

En noviembre de este año, Juan Pablo Izquierdo dirigirá en distintos espacios -entre otros, Corpartes y el Teatro Municipal de Ñuñoa- la OSNJ y la Estudiantil Metropolitana, en un concierto-homenaje por los 10 años del fallecimiento de Fernando Rosas. En esa oportunidad se estrenará una pieza de Fernando García, Premio Nacional de Música 2002, en recuerdo de Rosas.

domingo, abril 13, 2014

Los niños músicos de Arauco

El Mercurio

En Chile hay 12 mil niños en orquestas juveniles. Una de ellas es Ayekafe, en Arauco. Estos músicos, la mayoría de origen rural, se han presentado en el Luna Park de Buenos Aires y en el Municipal de Santiago. Ahora están seleccionados para el mayor hito de su carrera, el encuentro mundial de orquestas juveniles en Iguazú. El problema es uno solo: aún les falta dinero para ir.  

Por Claudio Gaete, desde Arauco. Fotos Felipe Ignacio González

Mical soñó una vez que su violín estaba hecho de cristal. Era delicado y frágil, y tenía que tomarlo con cuidado para que no se rompiera.

Ella tiene 11 años y está en sexto básico. Ha tenido ese sueño solo una vez y no sabe si significa algo. Lo que sí sabe es que le apasiona ese instrumento. Cuenta que cuando un grupo de profesores llegó a su curso en la Escuela Edelmira Vergara de Arauco, hace dos años, para preguntar si alguien quería participar en la orquesta juvenil, ella fue la primera en levantar la mano.

No sabía mucho de música y mucho menos de música clásica, pero le gustaba el violín. Lo había visto en unos videos y tiene un primo que sabe tocarlo. Siempre le gustó el sonido.

Hoy lleva dos años en la Orquesta Juvenil de Arauco Ayekafe, que en mapudungún  significa "los que tocan instrumentos", y ya es capaz de sacar algunas melodías con tan solo escucharlas.

"Me enseñaron la postura del violín y del arco, y luego a leer las partituras. Lo que más me costó fue hacer los ligados (legato) y empezar a hacer notas distintas, en diferentes cuerdas, y cambiar de una posición a otra. Ahora ya lo domino. Cuando nos enseñan una canción, la busco por internet para saber cuál es el ritmo. Ya he sacado dos canciones". Una es "La niña de tus ojos" (canción cristiana de Daniel Calveti), y "La canción de la alegría" (de la novena sinfonía de Beethoven). Mical habla con entusiasmo. Pronuncia cada palabra con cuidado, con todas las eses y con una elocuencia poco común para un niño.

"Me gusta Vivaldi. Y siempre me ha gustado Mozart. En un libro leí que él empezó a componer música a los cinco años y en esa época era el único niño prodigio que había. Eso me llamó mucho la atención. Yo me siento un poco prodigio", dice tímida.

Su padre, Luis Huenimilla, cree que el amor por la música le viene de cuando su esposa estaba embarazada de ella y escuchaban himnos evangélicos. También a Beethoven.

Ensayar y ensayar

Es la tarde del viernes en una sala de clases de la escuela Edelmira Vergara, en Arauco, una ciudad de no más de 20 mil habitantes a 67 kilómetros al sur de Concepción. Es el día que la orquesta se reúne a ensayar, bajo la batuta del maestro Manuel Fuentealba. Él  viaja especialmente desde Concepción cada viernes para dirigir a los cerca de 30 niños y jóvenes de entre 9 y 19 años que componen la orquesta.

Con un metrónomo electrónico, Fuentealba va revisando uno por uno los instrumentos para ver si están afinados. Entre las conversaciones y risas, se escuchan violines, violas, cellos, flautas, clarinetes, tambores, algunos afinando y otros repasando melodías frente a una partitura. De pronto, el maestro se para frente al grupo y pide silencio con energía. Golpea su batuta contra un atril y pide afinar por grupos de instrumentos. Luego levanta la batuta, da una mirada a todo el grupo y ordena: "Farándula".

Con ímpetu, la orquesta comienza a tocar la suite número 2 de "La Arlesiana", de George Bizet, que incluye la pieza llamada "Farándula".

Una vez terminada, comenta:
-¡Tienen que ser mucho más expresivos! ¡Esto requiere fortissimo!

Se repite la pieza. Luego se toca otra. Así, hasta pasadas las 6 y media de la tarde. La orquesta se está preparando para su desafío más importante: Iguazú en Concierto, un festival de orquestas y coros juveniles de todo el mundo y para el cual fueron seleccionados entre cientos de agrupaciones.

El evento contempla seis días de presentaciones en distintos lugares naturales y cierra con un megaconcierto, donde más de 700 músicos interpretarán distintas piezas. Una de ellas es una versión sinfónica de la canción de Los Jaivas, "Todos juntos". El tema fue interpretado por la orquesta en una presentación que realizó en Buenos Aires en 2013,  en otro encuentro de orquestas juveniles.

"Fue tal la impresión que causó que los organizadores decidieron que esa pieza debería estar en el megaconcierto de clausura", cuenta Jaime Escobar, presidente de la Agrupación Cultural de Padres y Amigos de la orquesta Ayekafe, que fue formada para poder postular a fondos concursables que les permitan solventar los gastos.

Aaron tiene 12 años, va en séptimo básico y toca la caja y el bombo. Ingresó a la orquesta hace cuatro años, es el hijo de Jaime Escobar y le gusta la percusión, "porque es una forma libre de expresarse".
Dice que antes sabía algo de música, porque una tía tiene un piano y él, a veces, tocaba un poco. "Además, el piano igual es un instrumento de percusión y no mucha gente lo sabe", afirma con seguridad. Hiperactivo y con alma de líder, según sus profesores, Aaron cuenta que le gustaría seguir en la orquesta. Gracias a ella, fue a Argentina en 2013 e hizo un solo en el teatro Luna Park. "Igual me dio un poco de nervios, pero me sentía tranquilo porque estaba haciendo lo que me gusta", dice.

Ingresó a la agrupación a los ocho años, ensaya dos horas al día y aunque no sabía de música clásica, hoy se preocupa de bajar piezas de Mozart desde internet, y en su computador guarda videos de orquestas que le gustan. Tiene promedio 6 y espera con ansias el notebook que le va a llegar de regalo por parte de su escuela. También le gusta el fútbol, es hincha de Colo Colo y del Real Madrid y es seleccionado de su escuela.

Como los otros niños, formar parte de la orquesta le ha permitido ampliar su vocabulario y familiarizarse con términos musicales, como el adagio y el forte. Le encantan los platillos porque suenan muy fuerte y entre sus obras favoritas está la "Obertura 1812", de Tchaikovski. La pieza, incluye el uso de cañones en la parte final. "Al final es pura percusión, es muy buena. Este año, cuando fuimos a Lebu, la escuché en vivo, es emocionante, se me pone la piel de gallina", afirma.

"Amo la música"

En 2007, el entonces director de la escuela Edelmira Vergara, José Parada, junto con la jefa técnica de la entidad y actual directora, Soledad Vega, y la profesora de Música, Alba Vargas, le dieron vida a la orquesta Ayekafe. Querían fomentar la música entre los alumnos, para que mejoraran el rendimiento y  tuvieran una actividad atractiva a la cual dedicarse. En el pueblo no hay mucho que hacer, los inviernos son lluviosos y grises, y vive una importante comunidad de origen mapuche de escasos recursos.

Postularon a los fondos que entrega la Fundación Orquestas Infantiles y Juveniles de Chile y lograron que les pasaran instrumentos en comodato. Luego les pidieron a profesores de Música de la Universidad de Concepción que hicieran audiciones entre los niños y que impartieran clases.

"El tema de la música clásica implica más dedicación, más responsabilidad y apoyo de la casa para permanecer en la orquesta. La música docta no es habitual que sea escuchada por los niños", cuenta Soledad Vega.

Al principio, la actitud de los padres no fue tan cercana, pero luego se fueron involucrando y hoy están organizados en la agrupación que preside Jaime Escobar.

Actualmente la orquesta tiene 33 músicos y hay un semillero de nuevos integrantes cada año, lo cual da una cifra final de 49 músicos.

Gerardo Millar tiene 19 años y estudia Ingeniería Civil en la Universidad del Biobío, pero aún pertenece a la orquesta. Entró hace tres años y toca el violín. En la escuela dicen que tiene un talento innato.

Gerardo dice, timidamente, que no tiene talento. Pero, cuando entró a la orquesta no sabía nada de música. Aprendió a tocar el violín en poco tiempo. "Aprendí viniendo a las clases, de oído. Siempre me ha gustado la música clásica, pero no escuchaba mucho. Eso sí, me daba cuenta de que memorizaba todas las melodías rápidamente y cada vez me gustó más".

Sus compositores favoritos son Bach, Mozart, Boccherini, Mendelssohn y Schumann, a quien considera más expresivo.

De repente la timidez desaparece y deja ver su pasión por la música. Habla de su admiración por Itzhak Perlman y Yehudi Menuhin, dos de los más connotados violinistas del mundo. De Perlman lamenta no haberlo podido ir a escuchar cuando vino a Chile en 2012 y  que le gustaría tocar como él.
"Pero se me complicaron las cosas. Mis papás me dijeron que no, que esto no da plata. Ya lo he conversado mucho con ellos. Igual me dolió, pero me acostumbré a la carrera", afirma.

Su papá es obrero y trabaja arreglando jardines para la municipalidad de Arauco por el sueldo mínimo. Gerardo se ganó una beca gracias a sus buenas notas y ya no tiene que viajar todos los días a Concepción, sino que le pagan una residencial cerca de la universidad.

-¿Te gusta ingeniería más que música?
-No, me gusta más la música. Me encanta la música, amo la música.

El dinero que falta

Entre el 26 y el 31 de mayo se realizará en Puerto Iguazú la quinta versión del Festival Iguazú en Concierto. El viaje ha sido motivo de alegría para estos niños. Pero también de preocupación. Se requieren, al menos, 22 millones de pesos para traslados, alojamiento y alimentación. Esto, considerando un viaje en bus: más de 60 horas de ida y otras 60 de vuelta. Hasta la fecha, cuenta Jaime Escobar, han logrado juntar 19 millones y medio. Soledad Vega, la directora de la escuela, detalla  que redestinó dinero para un plan de mejora para el establecimiento y pudo aportar 5 millones. La municipalidad de Arauco también realizó una contribución y la empresa Celulosa Arauco entregó un cheque por 4 millones de pesos. "El resto se ha obtenido a punta de bingos, rifas, completadas, venta de empanadas, pescado frito y todo tipo de actividades que realizan los apoderados cada fin de semana", cuenta Escobar.

El viernes, el día del ensayo, Escobar les dio un reporte a los niños con todo lo recaudado y les dijo que habían conseguido permiso municipal para tocar en lugares públicos, así que les anunció que iban a presentarse los domingos en la plaza, después de misa.

"Esperamos conseguir la plata que nos falta. Queremos que tres integrantes, los que están en la universidad, se vayan en avión, porque así, en vez de perder dos semanas de clases, solo será una. Pero lo ideal sería que todos los niños se fueran en avión y no en bus", cuenta Escobar. "Pero eso sí que nos saldría caro".

El ensayo general ha terminado. Algunos alumnos se quedan a practicar un rato más, mientras se escuchan los acordes de "La Cumparsita". Entre ellos está Francisco Matamala. Antes de entrar a la orquesta, no era buen alumno. A los 12 años se lo pasaba jugando fútbol y, en sus propias palabras, dice que era "desordenado e inquieto". Tenía malas notas y, según Soledad Vega, "costaba que aprendiera, que se quedara quieto, sus padres trabajaban y pasaba mucho tiempo sin supervisión".

Eso, hasta que apareció la orquesta juvenil. Y un cello. De eso ya van seis años y hoy es considerado el más talentoso por los profesores. Actualmente está en un preuniversitario preparando la PSU para poder estudiar Licenciatura en Música en la Universidad de Chile.

Francisco cuenta que no sabía nada de música, pero le llamaba la atención la clásica. Un día vio un comercial de tallarines, donde tocaban algo que le gustó, pero no conocía. Buscó la pieza en internet y quiso sacarla con su instrumento. En poco tiempo, tenía dominada la suite número 1 para cello de Bach.
"El cello me gustó desde el principio. Cuando llegaron los profesores, cada uno tocó una melodía con un instrumento y un profesor interpretó 'La Pantera Rosa',  y yo dije, ese es mi instrumento. Nunca me cambie. Fue un flechazo. El sonido me gusta, los graves, los agudos, se pueden interpretar cosas románticas, rápidas, uno puede expresar muchos sentimientos con más facilidad".

El cambio que la música provocó en Francisco es innegable. Sus notas y su comportamiento mejoraron. "El solo hecho de haber rescatado a ese niño, le da un valor a la orquesta", dice la directora.

Hoy Francisco le dedica siete horas diarias a la práctica.
Su único sueño es pertenecer a una orquesta profesional.

lunes, abril 07, 2014

Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil protestará esta tarde

El Mercurio

Los miembros de la agrupación que reúne a los mejores músicos de todo el sistema de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), han decidido manifestarse frente a los despidos de tres funcionarios de larga carrera en la institución, por parte del nuevo director ejecutivo de la FOJI, el sicólogo Walter Valdebenito, designado recientemente.

A las 17:00 horas de hoy, de impecable color negro, se desplegarán frente a la Estación Mapocho, con sus respectivos instrumentos. Pero no emitirán sonido alguno, pues se trata de una "protesta en silencio". Los funcionarios despedidos son Alicia Pardo, Christian Ellwanger y Gabriela Faúndez.

sábado, abril 05, 2014

Tensión en la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles

El Mercurio

Son tres los funcionarios despedidos. Walter Valdebenito, director de la FOJI, confirma desvinculaciones. Hija de Fernando Rosas denuncia "clima de terror" y planea crear una fundación propia.

Maureen Lennon Zaninovic

En menos de una semana el psicólogo Walter Valdebenito, nuevo director ejecutivo de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), ha desvinculado a tres funcionarios de la entidad: Alicia Pardo, encargada del área psicosocial, Christian Ellwanger, director del departamento de comunicaciones y la productora Gabriela Faúndez.

Valdebenito señala a este diario que los despidos "responden a una política de restructuración que estamos llevando en la FOJI para poder armar los equipos de trabajo que van a acompañar a esta dirección ejecutiva por estos cuatro años, de cara a los desafíos que ha propuesto la Presidenta Bachelet".
¿Habrá más cambios? "Es difícil de responder porque estamos en un plan de reorganización interna", puntualiza Valdebenito.

Las desvinculaciones han provocado tensión al interior de la FOJI. Como señala una funcionaria -quien quiso mantener su nombre en reserva- "hay bastante miedo y se generó un clima de rechazo hacia el nuevo director".

Magdalena Rosas, gestora cultural, fundadora de la primera orquesta infantil de Coyhaique e hija del recordado impulsor de la FOJI Fernando Rosas, está liderando una campaña de recolección de firmas en apoyo a los despedidos: "En toda la historia de esta entidad nunca había pasado algo así. En pocos días el nuevo director llegó arrasando con tres personas fundacionales que las trajo mi papá y que han entregado toda su vida a esta organización. Se instaló un clima de terror, lo más seguro para poner a operadores políticos".

Rosas agrega que de seguir el plan de desvinculaciones, "haré las gestiones para crear una fundación propia que preserve el legado de mi padre".

José Luis Domínguez, director de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, se reunió el lunes con Walter Valdebenito y le manifestó su rechazo a los despidos. "Estoy tremendamente preocupado por lo que está pasando al interior de la Fundación", dice Domínguez y agrega que mañana, en la reunión de directorio de la FOJI, se les harán llegar a sus integrantes las cartas de rechazo y agotarán las instancias para revertir los despidos.


domingo, enero 26, 2014

Anuncian gira a Venezuela de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil

El Mercurio

Es una de las novedades para este año que adelanta Maritza Parada, a seis semanas de dejar su cargo de directora ejecutiva de la FOJI, en un balance de sus cuatro años de gestión.

Romina de la Sotta Donoso

A Maritza Parada le quedan seis semanas como directora ejecutiva de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), pues ese cargo es de confianza de la Primera Dama. Solo tiene elogios para Cecilia Morel. "Ha dejado que esto fluya y ha aportado con un compromiso de verdad. Y también la gestión de Luisa Durán fue estupenda", dice.

Y si entre los hitos de este período se cuentan las giras a Europa y Perú de la Sinfónica Nacional Juvenil, una de las últimas gestiones de Parada va precisamente por esa línea. "El maestro José Tomás Abreu me recibió en su oficina en septiembre e hicimos un acuerdo de colaboración cultural", cuenta.

Este convenio permitirá que tres músicos del famoso "Sistema" venezolano vengan este año a hacer master classes en Santiago y en regiones, y que luego se especialicen en ese país algunos jóvenes chilenos. "Y tengo financiada una gira a Venezuela, que abrirá con el propio maestro Abreu, en noviembre. Allá nos pagan alojamiento, traslados internos y alimentación. Ya tengo la reserva de los pasajes".

Igualmente dejó comprometido al mexicano Arturo Márquez, autor del Danzón Nº2, caballito de batalla de todas las juveniles del mundo, para que trabaje con la FOJI. "Me puso un correo hace poquito; está encantado con la idea de venir a dirigir una orquesta binacional juvenil mexicano-chilena, en su famoso Danzón y una obra que acaba de estrenar, 'Alas (a Malala)' ", dice.

Cuatro años

El balance que hace Maritza Parada de sus cuatro años en el cargo es positivo: "Ha sido maravilloso. Trabajar en un tema artístico musical, y además social, es ir a la esencia de lo que el país necesita.
Cumplimos con el desafío que nos dejó Luisa Durán de una orquesta sinfónica por región. Esto significa 73 músicos por orquesta, con director, asistente y productor, e implica que en vez de las 195 becas que entregábamos antes, ahora demos 1.200". Agrega que "adquirimos 986 instrumentos. Ya tenemos cinco regiones que están incluso con percusiones, lo que amplía su repertorio. Y algunas, como las de Temuco, La Serena e Iquique, ya tienen temporadas".

En el ámbito formativo, destaca haber realizado dos encuentros nacionales de orquestas y las delegaciones de jóvenes chilenos que han ido al festival "Música Mundi" de Bélgica. "Esa fue una gestión mía con la mecenas Isabella Gabrielli. Eso nos ha permitido, además, traer todos los años a Marc Danel, un tremendo violinista, a hacer clases por tres o cuatro semanas", detalla.

"No podemos usar platas públicas para ningún evento extraordinario, hay que buscarlas en el mundo privado, vía Ley de Donaciones. Para la gira a Europa, dividimos los gastos en once auspiciadores, para que no se asustaran, y en cada encuentro nacional de orquestas, entre cinco y siete. Hemos podido cumplir las metas, aunque entremedio hemos pasado sustos", ríe.

 Jóvenes músicos en Frutillar

Este lunes parte una nueva edición de las Semanas Musicales de Frutillar, evento al que vuelve por cuarta vez la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil. Dará dos conciertos en el Teatro del Lago.

El miércoles abrirán con "Huapango" (Moncayo), la Marcha Rancho de la "Suite Latinoamericana" (Advis) y el Danzón Nº 2 (Márquez). Y cerrarán con "La Consagración de la Primavera" (Stravinsky). "La única orquesta juvenil latinoamericana que la ha tocado es la 'Simón Bolívar', y Venezuela nos lleva años luz. Asumimos este desafío con disciplina y rigor, y está sonando muy bien", dice José Luis Domínguez, su director titular.

La otra obra desafiante es para el jueves: Preludio y Muerte de Amor de "Tristán e Isolda" (Wagner). "Ha sido muy trabajoso, no en lo técnico, sino por la profundidad de la interpretación", reconoce Domínguez. La contrastarán con el Intermezzo de "Manon Lescaut"(Puccini) y dos suites de "Carmen" (Bizet). Además, acompañarán al tenor Myonghyum Lee, ganador del Concurso "Dr. Luis Sigall", en arias de "La Bohème" (Puccini) y "Werther" (Massenet).

domingo, enero 06, 2013

400 jóvenes llegan a aprender música a la Región de Los Ríos

El Mercurio

Los participantes provienen de todo el país y tienen intensas jornadas con clases en las mañanas y conciertos durante las tardes.

Josefina Marambio Márquez

Sus primeros conciertos fueron a la luz de las velas. La isla Marqués de Mancera, en las costas valdivianas, no tenía electricidad, pero sí un grupo de entusiastas profesores que crearon un campamento musical para niños y jóvenes en 1994. Su objetivo era dar clases de música a quienes no podían tomarlas por distancia geográfica o situación económica.

Actualmente, el Campamento Musical Marqués de Mancera recibe alrededor de 400 músicos entre 8 y 25 años, pertenecientes a comunas como Alto Hospicio, Coquimbo, Hualpén, La Florida o Quellón. Debido al aumento de personas involucradas en el proyecto, las actividades se trasladaron a Niebla y Valdivia.

Hoy se inician las clases de su 19 a versión, y en ésta participarán profesores de Chile, Viena y ex alumnos: "Muchos de nuestros instructores son jóvenes que pasaron por el campamento", cuenta Pablo Matamala, coordinador general del proyecto. Las jornadas en el Marqués de Mancera finalizan compartiendo lo aprendido: "Este año realizaremos 40 conciertos en la región. Habrá música clásica, rock sinfónico y un grupo de música latinoamericana hasta el 15 de enero, día en que terminan las actividades", dice Matamala.

La Orquesta Metropolitana y la Orquesta de Casablanca son los invitados nacionales de esta versión, pero también estará presente la Orquesta de Jóvenes Maestros de Viena, quienes se integrarán al trabajo diario de los músicos chilenos.

"El campamento cubre el alojamiento y la alimentación. Los jóvenes sólo deben pagar una inscripción de $15.000 y costear sus pasajes hasta la Región de Los Ríos", explica Matamala.

Quienes ingresan al Marqués de Mancera deben tener, como mínimo, dos años de estudios en instrumentos de viento, cuerdas, percusión, piano o canto.

La iniciativa es apoyada por la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile, municipalidades de la zona y la Universidad Austral de Chile.

En los últimos años se han creado otros campamentos musicales basados en este modelo, como el Campamento Costa del Maule, que este año realizará su segunda versión, y el Campamento Musical del Tamarugal.

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domingo, octubre 21, 2012

Emocionantes testimonios de un inédito viaje musical

El Mercurio


José Luis Domínguez, director de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, y Maritza Parada, directora ejecutiva de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles, evalúan los alcances de esta histórica gira por Europa.

Maureen Lennon Zaninovic

"Tocando sueños" fue el nombre de la primera gira a Europa que acaba de emprender la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil. Y no pudo ser un nombre más acertado, porque sin duda hoy están "por las nubes" los 75 instrumentistas que integran esta agrupación, quienes acaban de ofrecer siete conciertos en grandes ciudades de Alemania, Austria, República Checa y República Eslovaca.

El repertorio que llevaron al Viejo Continente también fue tremendamente desafiante e incluyó, entre otras obras, la Sinfonía Nº 7 de Beethoven, y variadas piezas latinoamericanas, de compositores como Luis Advis y Alberto Ginastera.

"Creo que nuestros jóvenes, que fueron lo más importante y la parte esencial de la gira, crecieron día a día. Valoraron en cada momento lo que significaba para ellos tocar en estos escenarios y en estos países, cuna de los más grandes artistas. Es memorable la devoción y a la vez la humildad con que nuestros músicos tomaron esta experiencia", señala Maritza Parada, directora ejecutiva de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI). La profesional también valora el apoyo que recibieron de la Primera Dama, Cecilia Morel, quien se integró a este viaje el 30 de septiembre, "pero también tengo que destacar la batuta de José Luis Domínguez en tres palabras: sólida, cariñosa y exigente; y, sobre todo, la logística y producción que significó armar un viaje de estas características. Cuesta dimensionar todo el esfuerzo que tuvimos que hacer -más de un año- y que afortunadamente se vio recompensado con aplausos".

Un clímax

Domínguez, director titular del conjunto, considera que "fue una gira, en varios sentidos, muy bendecida. No tuvimos inconvenientes. Todos los lugares donde actuamos fueron fantásticos, lo mismo que el alojamiento. Los instrumentos también llegaron en perfectas condiciones y Maritza Parada fue muy importante para que la organización resultara como esperábamos y nos pudiéramos dedicar en un 100% a la música y sacarle el mayor provecho a este viaje", señala José Luis Domínguez.

El músico chileno agrega que el desempeño de los 75 integrantes superó ampliamente sus expectativas y que en los próximos meses comenzarán, en conjunto, a decantar los efectos del viaje: "Las emociones son tan fuertes y variadas. Desde un punto de vista extramusical, ver a estos muchachos caminando por las calles de Praga, Viena y Berlín, inundándose de todo ese maravilloso mundo de la cultura, fue muy removedor. En medio de una visita a la tumba de Beethoven, muchos jóvenes se me acercaron y me agradecieron la posibilidad de participar en la gira. ¡Algunos lloraban! Fue muy especial".

Maritza Parada también desempolva algunas anécdotas de este imborrable recuerdo: "Rodeado por otros grandes compositores como Schubert, Brahms y Strauss, la lápida de Beethoven nos reunió con la Primera Dama, Cecilia Morel, en un conmovedor homenaje musical, que nos emocionó hasta las lágrimas. Un octeto interpretó el inicio del segundo movimiento de la Séptima Sinfonía de este compositor, muy apropiado para la ocasión".

En el momento de los balances, José Luis Domínguez coincide en que uno de los episodios más estelares tuvo lugar en Austria, cuando su orquesta se presentó el pasado 3 de octubre nada menos que en la legendaria Konzerthaus de Viena, en el marco de la temporada oficial de este teatro que año a año recibe a las mejores orquestas del mundo.

"Fue el clímax. El concierto en el Konzerthaus resultó de un nivel musical altísimo y los comentarios de mis amistades en Europa y de los especialistas: instrumentistas y directores de la Filarmónica de Viena y de Berlín, eran muy efusivos y halagadores. Además, así me decían, que no es usual que el público de esta sala aplauda tanto y nuestra orquesta recibió una ovación impactante. El concierto tuvo un marco perfecto: acústica increíble, un teatro bellísimo, concentración y entrega de todos los músicos", dice Domínguez.

La batuta titular de la Nacional Juvenil también revela que, tras este concierto, participaron en una recepción en la sala Schubert del Konzerthaus, donde el embajador de Chile en Austria, Alfredo Labbé, homenajeó al director general de este importante escenario vienés. "Este último, ante un numeroso público diplomático y musical dijo 'que Austria tenía mucho que aprender de nuestra manera de hacer música'. Sus palabras fueron muy emotivas", explica José Luis Domínguez.

Otra de las actuaciones imborrables ocurrió el pasado viernes 5 de octubre en la Capilla de Belén (Praga), un sobrecogedor templo del siglo XII. "No pudo ser un broche mejor para esta gira. Un escenario realmente maravilloso y aproveché este concierto para recordar al maestro Fernando Rosas, al cumplirse justo ese día cinco años de su muerte".

¿Qué pasará tras esta experiencia tan relevante para estos jóvenes músicos? Una pregunta clave que el director titular no soslaya:

"Volver de esa realidad a un país como el nuestro, que está emergiendo, sin duda es un choque importante, sobre todo después de comprobar cómo en las ciudades que visitamos las orquestas sinfónicas son apreciadas como entes sociales, culturales y artísticos muy relevantes. Es cierto: en Chile nuestras salas de conciertos no son las ideales, pero lejos de amargarnos o de llegar con 'humos' extremos, queremos que este viaje nos inspire a cambiar nuestra realidad para mejor".

Formarse afuera

Domínguez también confía que, tras esta gira a Europa, algunos integrantes de la Nacional Juvenil se entusiasmen con continuar sus estudios en el exterior: "Que ellos tomen esta opción es una meta importante para mí como director, porque quiero que se formen lo mejor posible. Las puertas que se les abrieron a estos chicos son realmente insospechadas. Por eso, tras estas presentaciones, no puedo decir misión cumplida. Esto está empezando. Hoy la orquesta se encuentra en su mejor momento y plenamente capacitada e inspirada para enfrentar desafíos mayores. Mi responsabilidad es mantener en alto ese espíritu de superación".

¿Hay posibilidades de repetir una experiencia similar en el futuro? "Los contactos están y nos encantaría que así sea. Con lo organizadas que son las temporadas musicales en Europa, podríamos tener buenas noticias en un año y medio más", puntualiza Domínguez.

Por lo pronto, uno de los próximos desafíos de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil se viene en grande. El 23 y el 30 de noviembre, en el marco de la temporada internacional de conciertos, se presentará en el Teatro Municipal de Santiago, con el mismo repertorio que sus 75 integrantes ofrecieron en Europa.

 Las reacciones de tres protagonistas

Cristopher Schenke
Viola, 20 años
"La gira ha sido lejos la experiencia más importante de toda mi vida. Los conciertos, especialmente el que ofrecimos en Viena, quedarán en mi recuerdo para siempre. ¡Inolvidable! Al finalizar nuestro viaje, en Praga, todos los músicos nos emocionamos al ver todo el camino recorrido y el esfuerzo que hicimos para que se concretara este debut en Europa".

Nicolás Benavides
Cello, 22 años
"Impresionante llegar a Europa y apreciar un nivel musical y de formación artística tan alto. Este fue mi primer viaje fuera de Chile, así que estaba tremendamente emocionado con esta posibilidad de tocar en tan importantes ciudades. Tras regresar a Chile, ahora lo único que quiero es moverme y continuar mis estudios en el exterior. La calidad de la educación en Europa es muy exigente y para los músicos jóvenes es clave conocer otras realidades".

Álvaro Villar
Contrabajo, 21 años
"Lo más emocionante fue el concierto que dimos en el Konzerthaus de Viena. Mientras tocaba, se me vino a la mente el recorrido de toda mi historia musical: desde mis primeras actuaciones en Copiapó hasta llegar a Europa. Tocar con amigos es una experiencia impagable. Además esta gira comprobó que cuando uno quiere, puede lograr las metas propuestas".



sábado, junio 23, 2012

Los desafíos del "año" de las 410 Orquestas Juveniles e Infantiles


El Mercurio

Se concreta un importante anhelo para la FOJI: la primera gira a Europa de su elenco estelar, la Sinfónica Nacional Juvenil. Un hito en la historia de este fenómeno que fundó el recordado Fernando Rosas, que llega ya a los 410 agrupaciones en todo el país y con importantes desafíos por delante. Browne realiza un perfil de los directores de orquesta: profesores de colegio, directores de coro o músicos.  

MAUREEN LENNON ZANINOVIC

Cuando en julio de 2011 el director chileno Maximiano Valdés dirigió a la Sinfónica Nacional Juvenil -el elenco estelar de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles- su diagnóstico fue muy claro: "Esta orquesta necesita metas poder salir, escenarios que para ellos signifiquen un desafío, directores que tengan experiencia y que puedan aportar una visión nueva".

Sus palabras fueron visionarias: este año, la Sinfónica Juvenil -junto a su director titular, José Luis Domínguez- realizará su primera gira a Europa. Bajo el lema "Tocando sueños", entre el 21 de septiembre y el 8 de octubre, la agrupación actuará en Bremen, Berlín, Colonia, Viena, Bratislava y Praga. En Alemania, además de los conciertos, la agenda contempla diversos encuentros y talleres. En Bremen, por ejemplo, los músicos chilenos participarán en un workshop con la Deutsche Kammerphilharmonie Bremen y con la Orquesta Juvenil del Klippenberg Gymnasium. Suma y sigue, porque también está programado un encuentro con la Orquesta Juvenil de Munich y con alumnos del Instituto Julius Stern de Berlín.

Pero sin duda uno de los momentos más estelares de esta gira tendrá lugar en Austria: la Sinfónica Juvenil se presentará nada menos que en la legendaria Konzerthaus de Viena, en el marco de la temporada oficial de este teatro que año a año recibe a las mejores orquestas del mundo. El repertorio que llevarán al Viejo Continente incluirá, entre otras obras, la Sinfonía Nº 7 de Beethoven, y variadas piezas latinoamericanas, como "Huapango", de José Pablo Moncayo; Danzón Nº 2, de Arturo Márquez; la Suite del Ballet "Estancia", de Alberto Ginastera; "Tres Aires Chilenos", de Enrique Soro, y selecciones de la "Suite Latinoamericana", de Luis Advis.

"No es casual todo lo que está pasando. Esta gira es fruto de un equipo muy bueno que trabaja al interior de la Fundación. Todos marchamos en la misma línea. Queremos algo, y hacemos todo lo posible por conseguirlo, y eso es muy motivador. Y también hay que resaltar el papel que ha jugado la Primera Dama Cecilia Morel, quien hizo todo lo posible para que se concretara este viaje y nos acompañará en una parte del recorrido", cuenta Maritza Parada, directora ejecutiva de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (Foji). Y agrega que esta primera gira a Europa, "con una programación bastante desafiante, sin duda será un hito histórico para nuestra institución. Hay que pensar, además, que muchos de nuestros músicos aún no se han subido a un avión, y tener contacto con la realidad tan exigente como la europea dejará una huella muy profunda en ellos".

La directora de la Foji adelanta que se filmará todo el viaje, desde los primeros ensayos hasta el regreso a Chile. "Porque estamos ante un episodio que marcará un antes y un después".

Cecilia Morel de Piñera, presidenta de la Foji, complementa: "La Sínfónica Nacional Juvenil ha alcanzado un nivel de calidad altísimo, y este año tiene el gran desafío de demostrarlo en los mejores escenarios de Europa. La gira ampliará los horizontes de nuestros instrumentistas. Queremos, desde este viaje, entrar 'a las grandes ligas' de la música clásica".

El financiamiento de "Tocando sueños" es eminentemente del sector privado (75%), pero también -como advierte Maritza Parada- "recibimos una subvención presidencial, lo que me parece un aspecto muy relevante, porque ésta no es una orquesta santiaguina ni un conjunto regional, sino un seleccionado con los mejores talentos de todo Chile. Los 75 músicos que irán a Europa serán verdaderos embajadores del país".
Con el Ballet de Santiago

No hay dudas de que 2012 es un año tremendamente especial para la Sinfónica Nacional Juvenil. Desde abril está realizando su temporada anual en el Teatro Escuela de Carabineros. La gira a Europa, dentro de ese contexto, es parte de una curva que ha ido en ascenso y que, entre otros episodios claves, acaba de sumar el exitoso debut de esta agrupación junto al Ballet de Santiago ("La fierecilla domada"). Y hay más: el 23 y 30 de noviembre -con el mismo repertorio que llevarán a Europa-, la Sínfónica Juvenil debutará en el marco de la temporada internacional de conciertos del Teatro Municipal.

"Es muy distinto actuar en un concierto de mediodía (como ocurrió en años pasados) que presentarse en la noche, como parte de un abono. Que el Municipal apostara por nosotros en su horario estelar demuestra que la orquesta está en un muy buen nivel. Lo que pasó con el Ballet de Santiago resultó muy emocionante. La última función de 'La fierecilla domada' fue una apoteosis de aplausos; tanto, que todos nuestros músicos terminaron con sus instrumentos arriba, en un ambiente muy prendido. Esta orquesta quebró la idea de una presentación empaquetada, y creo que le hace muy bien al Teatro Municipal contar con esta vibra tan buena y sumar públicos nuevos", explica Parada.

Faltan directores: un reto para las universidades


Nadie cuestiona el empuje de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles: dan becas, financian 15 orquestas Bicentenario, una en cada región, y asesoran a más 410 conjuntos formados a lo largo de todo Chile. Pero este incremento y los contundentes números que crecen año a año plantean importantes retos para la entidad. Uno de ellos es la proliferación de directores. Frente al boom de batutas, la Fundación de Orquestas realiza cursos y capacitaciones, de Arica a Punta Arenas. Pero, según expertos, es un tema aún muy al debe.

Felipe Hidalgo, director de la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana, acaba de realizar un taller para directores en el Teatro Municipal de Viña del Mar. Él está consciente de que la falta de formación es un tema clave y un punto que si no se aborda con propiedad, a la larga impedirá el afianzamiento del sistema de orquestas en Chile: "Nosotros podemos hacer millones de cursos, pero sólo son eso: cursos. Salvo el posgrado de dirección que impartió David del Pino en la Universidad de Chile, en nuestro país no existe una carrera formal, y con urgencia necesitamos profesionales formados. Lo que me consuela es que con estos talleres, de alguna manera estamos generando una necesidad: plantearles a las universidades que es muy necesario abrir la carrera".

Eduardo Browne, quien también ha colaborado en la formación de nuevos directores en regiones, tiene una mirada con matices: "La Foji realiza una labor bastante difícil y heroica". ¿La razón? A juicio de Browne, a algunos alumnos de regiones "les cuesta aceptar que tienen que formarse. Por otro lado, y lo que me parece un poco triste, si una persona se quiere dedicar a la dirección de orquesta -a diferencia de tocar un instrumento- con una formación precaria logra salvar la situación. Hay muchas personas que me han dicho 'si son niños pequeños, no se nota que hay una desafinación'. ¡Falso! Cuando un conjunto infantil es dirigido por un mal profesional, el resultado es horrible".

Browne realiza un perfil de los directores de orquesta: profesores de colegio, directores de coro o músicos. "El problema es que muchos de ellos están sobrevendidos: tienen entre tres, cuatro y cinco trabajos y, por lo mismo, no tienen tiempo para formarse. A eso se suma también una suerte de temor de mostrarse en público y evidenciar que se han olvidado de las nociones básicas de teoría. Ante eso, la respuesta es 'mejor quedémonos donde estamos'. Pero así no se avanza".

El director chileno Rodolfo Fischer, quien actualmente reside en Suiza y ha dirigido en varias oportunidades la Sinfónica Nacional Juvenil, también tiene un panorama bastante claro sobre la falta de buenas batutas a lo largo de Chile. "El problema es que el exitoso sistema de orquestas que impulsa desde hace más de 40 años Venezuela abrió el camino, pero también dejó la vara muy alta. Uno podrá estar de acuerdo o no, pero es impresionante cómo ese país -y rompiendo con la idea de que un buen director se va formando con la madurez- lanza músicos, con apenas 16 años, a conducir un repertorio tremendamente desafiante. Por eso tienen tantos y tan buenos".

Fischer cree que para alcanzar un muy bien nivel no es necesario contar con grandes sumas de dinero: "Cuando partió José Antonio Abreu -el padre del sistema de orquestas venezolanas-, no tenía la chequera abierta. La genialidad de Abreu es que es un político nato, con un carisma impresionante que ha logrado, por ejemplo, que músicos de la talla de Simon Rattle formen a los directores de su país".

Maritza Parada, directora ejecutiva de la Foji, considera que la reciente beca Fernando Rosas que se le entregó a Paolo Bortolameolli para continuar sus estudios de dirección en la Universidad de Yale (EE.UU.) podría ser un modelo para revertir esa situación: "Esperamos que cuando concluya sus estudios, Paolo pueda retribuir esta beca con la formación de nuevos directores nacionales".

Browne cree que si bien es necesario formar a jóvenes en el exterior, hay un error en el profesional al cual se debe apuntar y para ello emplea una metáfora: no necesitamos sólo universitarios, también a egresados de escuelas técnicas. El problema es que en Chile o tenemos al maestro chasquilla, o al gran arquitecto. No hay un profesional intermedio".

Y agrega que la realidad de las orquestas profesionales en nuestro país aún es muy incipiente, "y en ese contexto, siento que no tenemos mercado para una persona que se está formando en Yale. Las agrupaciones buenas en Chile son muy pocas. Punto. La solución va por crear más y mejores orquestas. Que ojalá no tengamos una sola Sinfónica Nacional Juvenil, sino cinco".

Sin reajuste


Para Maritza Parada, los sueños por cumplir de la Foji son inagotables, pero faltan más recursos: "A través de la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda recibimos al año cerca de 1.780 millones de pesos. He pedido reajuste, pero aún no me lo han dado", dice.

Y puntualiza que el anhelo de la entidad que preside es que la Sinfónica Nacional Juvenil sea un modelo para las 15 orquestas Bicentenario que funcionan a lo largo de todo Chile. "Hay que mandar directores e instructores para formar a todos estos niños, pero el contar con una geografía tan difícil -además que hay muchos lugares a los que sólo podemos llegar en avión- encarece todo. Por eso nuestra meta es sensibilizar a más personas en esta tarea del fortalecimiento de las regiones, porque con estas orquestas no sólo estamos creando nuevos músicos, sino también mejores personas".

 José Luis Domínguez: "Todos maduramos"


"Definitivamente el 2012 es nuestro año. La gira a Europa no podría llegar en el mejor momento: después de nuestro debut con el Ballet de Santiago y tras abordar obras muy exigentes. Maritza Parada ha sido fundamental y también lo fue en su momento la señora Luisa Durán de Lagos en el importante despegue de nuestros músicos", señala José Luis Domínguez, director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil.

-¿En qué se han notado los avances?
"Hay muchas razones que podría resumir en una sentencia: todos maduramos. Por otro lado, hacia fines del año pasado y tras abordar la Quinta de Mahler, tomé una decisión bien arriesgada: cada año la orquesta abordará una obra extremadamente difícil, no sólo desde el punto de vista técnico, sino también expresivo. Esta decisión, afortunadamente, me ha dado muy buenos resultados".

-¿Tras esta gira se les va a pedir más?
"Absolutamente. Después de lo que significa estar en Europa y tocar en los escenarios más importantes del mundo, ya no podemos retroceder. Todo eso me ha llevado a planificar el 2013 con repertorios cada vez más exigentes. Además estoy convencido de que una gira de la OSNJ debe ser pan de cada día y hay que trabajar para ello".

-La orquesta ha ido en un proceso que ha ido in crescendo ¿Qué le falta?
"Faltan muchas cosas, pero todo se podría resumir en una palabra que involucra a todo el país: civilización. Nos falta muchísimo más dinero para invertir en mejores profesores para las regiones, en más escuelas de música y academias".

Nueva orquesta en Puerto Williams



"Es un desafío formar una orquesta en el fin del mundo", cuenta el director Armin Navarro. Y agrega que "Puerto Williams es una ciudad habitada en su mayoría por funcionarios de la Armada los cuales se instalan por un periodo determinado de años y luego son trasladados a otro destino: eso significa que está el temor latente de que se nos vayan los instrumentos y, por supuesto, los músicos".

Pese a estos escollos, el profesor de música Armin Navarro acaba de formar la primera orquesta de Puerto Williams. Actualmente cuenta con 10 instrumentistas, pero el sueño es ir por más: "Gracias a un Fondo Nacional de Desarrollo Regional logré adquirir un instrumental básico para dar el puntapié inicial a este anhelo. Dada nuestra lejanía, no tenemos la opción -como sí la tienen otras orquestas del país- de contar con profesores especialistas en cuerdas, vientos etc... Al ser el único músico profesional del lugar la responsabilidad recae en mí en un 100%", puntualiza Navarro.








domingo, abril 22, 2012

Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile: Dos directores, dos orquestas y el futuro de centenares de niños músicos


José Luis Domínguez

El Mercurio

José Luis Domínguez y Felipe Hidalgo conducen la Sinfónica Nacional Juvenil y la Estudiantil Metropolitana, respectivamente. Es decir, a los mejores jóvenes instrumentistas del país. Aquí evalúan el progreso y los mayores desafíos de estos niños, y revelan el lado más humano de un proyecto que puede cambiar la sociedad.  

Romina de la Sotta Donoso

"La entrega de la Juvenil es incomparable"
Antes de convertirse en titular de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil (OSNJ) en 2005, José Luis Domínguez (1971) fue director asistente en la época de Fernando Rosas. "Su objetivo más importante era poner a la Juvenil en el lugar que merece. Antes no tenía ni temporada", recuerda. "Este año, nuestro mayor desafío es que actuaremos en mayo en el Teatro Municipal con el Ballet de Santiago, en un hueso duro de roer: 'La fierecilla domada'. Es un gran logro para los jóvenes".

La OSNJ ha actuado en escenarios como el Teatro del Lago de Frutillar y la Quinta Vergara, con más de 13 mil asistentes; y algunos de sus instrumentistas ya actúan como extras de la Filarmónica.

Además, la orquesta tiene una temporada anual en el Teatro Escuela de Carabineros, siempre a las 19:30 horas y gratis. En su primer concierto, este miércoles, interpretarán valses de Strauss y Tchaikovsky, más oberturas de óperas de Rossini. Repertorio que retomarán en agosto, en una gala lírica donde acompañarán a solistas vocales en selecciones de Donizetti, Puccini y Verdi.

También hay novedades programáticas. En julio ofrecerán la Sinfonía N° 8 de Dvorak y la Petite Suite de Debussy; y en septiembre, obras de Moncayo, Ginastera y Beethoven, además de Saint-Saens. "Por primera vez abordaremos repertorio francés. Ya es el momento de empezar con este idioma orquestal, que es nuevo para los jóvenes. En el Concierto para cello de Saint-Sans será solista Nicolás Benavides, quien se ha ganado esta oportunidad", asegura Domínguez.

En noviembre, en tanto, presentarán la Sinfonía N° 1, "Titán" de Mahler. "Los jóvenes ya pueden hacer una interpretación trascendente, después de haber hecho la Quinta de Mahler, el año pasado. Mientras más difícil la obra, más se entusiasman ellos", dice Domínguez, y revela la mayor dificultad que enfrenta en su trabajo: "La gran mayoría de los jóvenes chilenos tiene un problema de formación musical bastante serio, es una carencia que viene desde el colegio. Nuestros músicos, que tienen entre 18 y 24 años, nunca habían tenido ramos teóricos".

Sin embargo, dice que vale la pena: "La entrega de esta orquesta es incomparable, y algunos casos individuales son fantásticos, los ves crecer y sobrepasar los niveles nacionales, y sabes que los has ayudado en el proceso. Lo otro gratificante es enseñarles la importancia de la disciplina. Se demoran, pero cuando lo entienden pasa algo casi místico, como de Kung Fu".

EN INTERNET
www.orquestajuvenilchile.com

"Estos chicos se transforman en pequeños líderes"
Felipe Hidalgo (1972) asumió en 2004 como director titular de la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana (OSEM). "Ha sido un aprendizaje continuo. Empezamos con arreglos para orquestas juveniles y luego nos fuimos ampliando, hasta llegar a 'Los Preludios' de Liszt y el poema sinfónico 'El Moldava', de Smetana", cuenta, y anuncia que "este año tocaremos por primera vez una sinfonía". En octubre, en el Teatro Escuela de Carabineros, presentarán la Sinfonía N°9, "Desde el Nuevo Mundo", de Dvorak.

Los niños de la OSEM, de entre 14 y 18 años de edad, ya están trabajando en eso. "En Europa los chicos de esta misma edad tocan un repertorio más difícil, pero nuestra realidad educativa es muy distinta. Debemos tener nuestras propias metas", asegura Hidalgo, y explica por qué en junio ofrecerán un programa dedicado a Tchaikovsky: "La música románica resulta mucho más cercana a la experiencia musical, las emociones y la técnica que manejan los chicos".

El diciembre abordarán "El mar de Trempulcahue", de Berchenko, y "Danza Fantástica", de Soro, más "Adiós Nonino", de Piazzolla. "La combinación de cosas clásicas y populares le gusta mucho al público y explica las 13 mil personas que hemos contado en la Quinta Vergara", confidencia el director, y cuenta con orgullo que "estos chicos son escolares, y desde hace cuatro años la Fundación Beethoven nos invita a los Conciertos de Verano, donde sólo hay orquestas profesionales".

Además, aclara que la mayor dificultad que enfrenta es la continuidad. "Reunir a los chicos para ensayar es una ecuación compleja, entre sus responsabilidades escolares y las distancias, que muchas veces son largas, porque varios son de lugares como Peñaflor o Curacaví". Para Hidalgo, son fundamentales los subsidios de transporte y alimentación: "Antes, cuando los niños andaban de capa caída, era porque ni siquiera habían tomado desayuno".

Lo más gratificante -dice- es que "estos chicos se transforman en pequeños líderes. La mayoría de ellos vive en poblaciones y sectores rurales, y conviven con ocho o doce personas en su casa. Pero cuando empiezan a tocar, sus estudios toman otro sentido y sus vidas cambian".

El mejor ejemplo lo conoció en una orquesta que se está creando en el Sename de San Bernardo. "Uno de los chiquillos que tenían la peor conducta se transformó en un 100%, y ahora azuza a los demás a estudiar y a que se aparten de los líos".

lunes, octubre 24, 2011

Parte cumbre de Orquestas Juveniles e Infantiles

El Mercurio


Desde hoy y hasta el miércoles se presentarán, por primera vez en Santiago, más de mil músicos de Arica a Magallanes. La Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles organiza esta gran cita musical.

Maureen Lennon Zaninovic
Una verdadera explosión de instrumentos. Desde hoy y hasta el miércoles, cerca de 1.200 músicos -de Arica a Magallanes- actuarán por primera vez en Santiago.

En total son cerca de 25 conciertos gratuitos que se realizarán en distintas comunas de la capital y que contemplan varios hitos bien significativos para la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), que dirige Maritza Parada, y cuya presidenta es Cecilia Morel.
Uno de ellos ocurrirá hoy, a partir de las 11:00 de la mañana, con una intervención musical urbana que partirá desde la Plaza de Armas hasta la Plaza de la Constitución.

"Tenemos el permiso de la Intendencia para que estos jóvenes desfilen pacíficamente por el centro de Santiago, llevando música a los transeúntes, para luego finalizar con un gran concierto en La Moneda, donde serán recibidos por la Primera Dama", cuenta Loreto Díaz-Vaz, coordinadora de producción de la FOJI.

La realización del I Encuentro Nacional de Orquestas Juveniles del Bicentenario ha sido todo un desafío logístico para esta entidad. Como explica Claudio Pavez, subdirector del área musical de la fundación, este es el evento más ambicioso y complejo que les ha tocado realizar en sus diez años de existencia. "A diferencia de otras versiones, donde las agrupaciones invitadas asumían los gastos de los trasladados o eran ayudadas económicamente por los colegios a los que pertenecen, o por sus comunas o regiones respectivas; en esta oportunidad -como se trata de las 15 orquestas Bicentenario (una por región) financiadas completamente por nosotros, más la Sinfónica Nacional Juvenil y la Estudiantil Metropolitana- la FOJI es la única responsable de la puesta en marcha del festival. Es una prueba de fuego traer de distintos puntos del país a más de mil músicos, entre 8 y 24 años".

La culminación de este encuentro nacional será en grande, con un mega concierto en el Movistar Arena (miércoles, 20:00 horas. Las entradas gratuitas se retiran en la misma fundación, en Balmaceda 1301).

Ahí se darán cita todas las orquestas. Más de mil niños y jóvenes interpretarán un repertorio bien contrastante, con piezas como "Finlandia" de Sibelius, la Obertura 1812 de Tchaikovsky, "Todos juntos" de Los Jaivas y "El galeón español".

"Hay más de nueve mil invitaciones y ya hemos entregado muchísimas. ¡Ha sido un éxito! Para nuestros becados, poder tocar en el Movistar Arena será un sueño. Es el mismo escenario donde se presentan estrellas de rock. Será un fin de fiesta inolvidable", puntualiza Pavez.

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