Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
Mostrando las entradas con la etiqueta Consuelo Valdés. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Consuelo Valdés. Mostrar todas las entradas
domingo, mayo 26, 2019
domingo, diciembre 09, 2018
Una noche en el teatro con la ministra de las Culturas
El Mercurio
"El Mercurio" invitó a Consuelo Valdés a una función de "Hedda Gabler" para conocer su mirada y los nuevos proyectos de la cartera en las artes escénicas locales. Uno de ellos será financiar una gira nacional de "La pérgola de las flores", que se estrena en 2019.
Eduardo Miranda
Fue como una cumbre de ministras en el camarín. Consuelo Valdés, quien actualmente está a la cabeza del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, se abraza amistosamente con la actriz Paulina Urrutia, una de sus antecesoras y quien estuvo en ese mismo cargo entre los años 2006 y 2010. Ambas coincidieron en la función del jueves 6 de la obra "Hedda Gabler", y tras el aplauso final fueron a saludar a los actores, cuando ya habían bajado del escenario del Centro GAM. Se sonrieron, bromearon y felicitaron al elenco por algunos minutos.
Fue un encuentro totalmente casual en una noche de teatro.
"El Mercurio" invitó a la actual secretaria de Estado a una de las obras que hoy están en cartelera, solamente con la intención de hablar de artes escénicas. La idea era conocer su visión y los proyectos que la institución tiene a futuro en esa área. Y la ministra aceptó, eligió la fecha y el montaje que quería ver.
"La primera vez que fui al teatro, fue a los 14 años, con mi padre", recuerda ella en una conversación después de la función. "Fuimos a ver 'La pérgola de las flores' y quedé maravillada. Después, ya pololeando, fui a ver 'El tony chico' y 'Romeo y Julieta', con Diana Sanz, que sobre el escenario se veía bellísima".
La tarde del jueves 6, la ministra llega apurada y con un par de minutos de retraso, pero el equipo técnico de GAM decide esperar y la obra comienza apenas ella se sienta en la butaca F15. Cuando las luces se apagan totalmente, alcanza a decir un susurrado "Disfruto muchísimo cada vez que vengo al teatro". Y aparentemente fue así: estuvo pendiente del escenario las 2 horas con 15 minutos que duró la función, se rió a carcajadas en algunas escenas, o se tomaba la cabeza cuando escuchaba algunas de las fuertes frases de Hedda Gabler, encarnada por la actriz Amparo Noguera. "Ella es una mujer de un talento impresionante y una gran versatilidad corporal. No es una obra fácil, y Amparo está extraordinaria. El montaje es excelente y se me pasó volando", analiza Consuelo Valdés, al término de la función. Y luego dice: "Tenemos un gran nivel de talento en el teatro chileno".
La ministra, quien asumió el cargo el 13 de agosto, ya tiene un compromiso nuevo en el horizonte. Luego de conocer la anunciada programación 2019 del Centro GAM, una de sus ideas será otorgarle recursos a la producción de "La pérgola de las flores" -el montaje que dirigirá Héctor Noguera-, para que recorra distintas ciudades de Chile. "Quiero que sea un proyecto itinerante. Debemos todavía tener una serie de reuniones para destinar los recursos, pero es un acuerdo que adquirí. Se cumplen 100 años del natalicio de Isidora Aguirre y esta es una obra que cruza nuestra identidad", explica Valdés. Y luego agrega: "Es una idea que nace de esta administración. En momentos de tanta globalización, 'La pérgola' puede llegar muy oportuna a recordarnos quiénes somos".
Descentralizar el arte
Los proyectos escénicos en regiones parecen ser una prioridad en la gestión de Valdés. Durante 2018, la compañía Tryo Teatro Banda ha recorrido 58 localidades como parte del proyecto Teatro Itinerante. Y desde 2019, la convocatoria se abrirá a otras disciplinas de artes escénicas, como el circo y la danza. "Hay una red de centros culturales regionales a los que hay que darles vida, y el teatro puede ser muy importante en esto. Lo mismo que en la formación de audiencias, que es un área que hay que trabajar. Estimular la creación y la apreciación", dice la secretaria de Estado.
Otro punto que menciona Valdés es la ley de Artes Escénicas, que por estos días está en segundo trámite constitucional en el Senado y que propone, entre otros objetivos, la creación de un consejo nacional para el sector y un fondo para el fomento y el desarrollo de las artes escénicas. Todo administrado por el ministerio. "La ley pasa por su curso natural. Creo que muy pronto se promulgará y estamos trabajando para que así sea. Estamos juntándonos con distintos representantes para mejorar cada vez más. Hemos estado presentes en conversaciones, es un tema que no descuidamos, porque es un plan enorme", dice la ministra.
El año pasado, Fondart entregó una suma cercana a los $10.700 millones, y los proyectos teatrales sumaron un total de $2.168.607.895. El circo también obtuvo $163.354.756. ¿Hay algún plan en torno a la entrega de recursos? La ministra responde: "Me gusta empaparme de las necesidades de los artistas para ver en lo que pueda ayudarlos. Soy una servidora de la cultura y me importa que mis capacidades estén a la altura de las demandas. Han venido agrupaciones y los he escuchado con mucha atención para saber en qué podemos mejorar o agilizar los procesos de asignación de recursos".
En 2019 también se realizará, por segunda vez, la entrega del Premio a la Excelencia en las Artes Escénicas, que son siete reconocimientos a la trayectoria y la excelencia artística. Y Valdés adelanta: "También me preocupa la calidad de vida de los actores que son mayores y que han tenido que dejar los escenarios. Esa es otro tema que no quiero descuidar".
La sala del Centro GAM se ilumina en medio de una ovación al elenco de "Hedda Gabler". La función ha terminado y la ministra aplaude entusiasta y satisfecha. Antes de ponerse de pie para ir a saludar a los actores al camarín, dice: "Desde aquí se puede comprender cómo se suman tantas reflexiones sobre un escenario. Yo no vengo del área de teatro, pero me apasiona mucho". Y luego de una pausa agrega: "¿Cuándo venimos de nuevo?".
"El Mercurio" invitó a Consuelo Valdés a una función de "Hedda Gabler" para conocer su mirada y los nuevos proyectos de la cartera en las artes escénicas locales. Uno de ellos será financiar una gira nacional de "La pérgola de las flores", que se estrena en 2019.
Eduardo Miranda
Fue como una cumbre de ministras en el camarín. Consuelo Valdés, quien actualmente está a la cabeza del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, se abraza amistosamente con la actriz Paulina Urrutia, una de sus antecesoras y quien estuvo en ese mismo cargo entre los años 2006 y 2010. Ambas coincidieron en la función del jueves 6 de la obra "Hedda Gabler", y tras el aplauso final fueron a saludar a los actores, cuando ya habían bajado del escenario del Centro GAM. Se sonrieron, bromearon y felicitaron al elenco por algunos minutos.
Fue un encuentro totalmente casual en una noche de teatro.
"El Mercurio" invitó a la actual secretaria de Estado a una de las obras que hoy están en cartelera, solamente con la intención de hablar de artes escénicas. La idea era conocer su visión y los proyectos que la institución tiene a futuro en esa área. Y la ministra aceptó, eligió la fecha y el montaje que quería ver.
"La primera vez que fui al teatro, fue a los 14 años, con mi padre", recuerda ella en una conversación después de la función. "Fuimos a ver 'La pérgola de las flores' y quedé maravillada. Después, ya pololeando, fui a ver 'El tony chico' y 'Romeo y Julieta', con Diana Sanz, que sobre el escenario se veía bellísima".
La tarde del jueves 6, la ministra llega apurada y con un par de minutos de retraso, pero el equipo técnico de GAM decide esperar y la obra comienza apenas ella se sienta en la butaca F15. Cuando las luces se apagan totalmente, alcanza a decir un susurrado "Disfruto muchísimo cada vez que vengo al teatro". Y aparentemente fue así: estuvo pendiente del escenario las 2 horas con 15 minutos que duró la función, se rió a carcajadas en algunas escenas, o se tomaba la cabeza cuando escuchaba algunas de las fuertes frases de Hedda Gabler, encarnada por la actriz Amparo Noguera. "Ella es una mujer de un talento impresionante y una gran versatilidad corporal. No es una obra fácil, y Amparo está extraordinaria. El montaje es excelente y se me pasó volando", analiza Consuelo Valdés, al término de la función. Y luego dice: "Tenemos un gran nivel de talento en el teatro chileno".
La ministra, quien asumió el cargo el 13 de agosto, ya tiene un compromiso nuevo en el horizonte. Luego de conocer la anunciada programación 2019 del Centro GAM, una de sus ideas será otorgarle recursos a la producción de "La pérgola de las flores" -el montaje que dirigirá Héctor Noguera-, para que recorra distintas ciudades de Chile. "Quiero que sea un proyecto itinerante. Debemos todavía tener una serie de reuniones para destinar los recursos, pero es un acuerdo que adquirí. Se cumplen 100 años del natalicio de Isidora Aguirre y esta es una obra que cruza nuestra identidad", explica Valdés. Y luego agrega: "Es una idea que nace de esta administración. En momentos de tanta globalización, 'La pérgola' puede llegar muy oportuna a recordarnos quiénes somos".
Descentralizar el arte
Los proyectos escénicos en regiones parecen ser una prioridad en la gestión de Valdés. Durante 2018, la compañía Tryo Teatro Banda ha recorrido 58 localidades como parte del proyecto Teatro Itinerante. Y desde 2019, la convocatoria se abrirá a otras disciplinas de artes escénicas, como el circo y la danza. "Hay una red de centros culturales regionales a los que hay que darles vida, y el teatro puede ser muy importante en esto. Lo mismo que en la formación de audiencias, que es un área que hay que trabajar. Estimular la creación y la apreciación", dice la secretaria de Estado.
Otro punto que menciona Valdés es la ley de Artes Escénicas, que por estos días está en segundo trámite constitucional en el Senado y que propone, entre otros objetivos, la creación de un consejo nacional para el sector y un fondo para el fomento y el desarrollo de las artes escénicas. Todo administrado por el ministerio. "La ley pasa por su curso natural. Creo que muy pronto se promulgará y estamos trabajando para que así sea. Estamos juntándonos con distintos representantes para mejorar cada vez más. Hemos estado presentes en conversaciones, es un tema que no descuidamos, porque es un plan enorme", dice la ministra.
El año pasado, Fondart entregó una suma cercana a los $10.700 millones, y los proyectos teatrales sumaron un total de $2.168.607.895. El circo también obtuvo $163.354.756. ¿Hay algún plan en torno a la entrega de recursos? La ministra responde: "Me gusta empaparme de las necesidades de los artistas para ver en lo que pueda ayudarlos. Soy una servidora de la cultura y me importa que mis capacidades estén a la altura de las demandas. Han venido agrupaciones y los he escuchado con mucha atención para saber en qué podemos mejorar o agilizar los procesos de asignación de recursos".
En 2019 también se realizará, por segunda vez, la entrega del Premio a la Excelencia en las Artes Escénicas, que son siete reconocimientos a la trayectoria y la excelencia artística. Y Valdés adelanta: "También me preocupa la calidad de vida de los actores que son mayores y que han tenido que dejar los escenarios. Esa es otro tema que no quiero descuidar".
La sala del Centro GAM se ilumina en medio de una ovación al elenco de "Hedda Gabler". La función ha terminado y la ministra aplaude entusiasta y satisfecha. Antes de ponerse de pie para ir a saludar a los actores al camarín, dice: "Desde aquí se puede comprender cómo se suman tantas reflexiones sobre un escenario. Yo no vengo del área de teatro, pero me apasiona mucho". Y luego de una pausa agrega: "¿Cuándo venimos de nuevo?".
domingo, octubre 14, 2018
Ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, busca potenciar concursabilidad de los fondos
El Mercurio
La autoridad responde a las críticas sobre el presupuesto 2019, destaca el crecimiento de los dineros para los museos y de los fondos concursables. Anuncia, además, la elección de Andrés Rodríguez, exdirector del Municipal de Santiago, como presidente del directorio del GAM.
María Soledad Ramírez
Lleva solo dos meses en el cargo, pero ya debe enfrentar la discusión del presupuesto 2019 en el Congreso. La ministra Consuelo Valdés reconoce la tarea que es hacerse cargo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el más nuevo del gabinete. "Es una instalación que va a tomar su tiempo, porque hay una serie de aspectos administrativos complejos", señala. Esto, porque la nueva dependencia reunió bajo el mismo alero al Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, creado en 2003, y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, Dibam, de 1929. Son cerca de tres mil funcionarios, seremías por cada región del país y una orgánica que aún está en construcción.
La ministra tiene un tema que menciona cada vez que puede: la situación de los tres museos nacionales y los regionales. "Debo ser ecuánime", señala Valdés, reconociendo que esto es producto de su larga trayectoria profesional en esos temas. "Pero no puedo hacer diferencias", agrega, entre "la cultura decantada y la cultura por venir", como define los dos grandes ámbitos de su ministerio, la creación actual y el patrimonio cultural del país.
El presupuesto 2019 para este nuevo ministerio es de $188.129 millones, un aumento del 4% con respecto a 2018. Las palabras claves de la ministra para explicar cómo se repartieron los dineros son armonía, equilibrio y descentralización. Y dice con claridad que la voluntad del Presidente es "asignarle la mayor importancia a la cultura. Qué más elocuente que el 4% del aumento".
-Se ha dicho que se desvistió a un santo para vestir a otro. ¿A qué se le dio más importancia en este presupuesto?
"Se trata de vestirlo en forma armónica y equilibrada. Mi pensamiento es el siguiente: los recursos que se entregan al ministerio pertenecen a todos los chilenos; mi responsabilidad es procurar que esa distribución sea los más equilibrada posible y que apunte a las realidades del país. Ahora, ¿con qué me encontré? Con un presupuesto que tiene desequilibrios. El área del patrimonio es un 33% del ministerio y el resto es para todas las áreas de las artes y las culturas. Se está tratando de avanzar progresivamente, pero la idea es tratar de descentralizar, por un lado y, también, de procurar que los dineros que van a patrimonio, que son escasos para la alta demanda, atiendan las necesidades más apremiantes de nuestros museos y del Consejo de Monumentos Nacionales".
Una tarea principal es la instalación del ministerio, que se llevará un poco más de 9 mil millones del presupuesto total de la cartera;, esto, contemplando contratación de personal (unas 300 personas), viáticos e insumos para las nuevas oficinas, entre otros gastos. La tarea es enorme, confiesa la ministra, quien ha visitado algunas seremías regionales, en donde ha visto condiciones de hacinamiento y precariedad que espera resolver lo antes posible.
A pesar de esto, y de reconocer los sacrificios que supone para el personal, la autoridad dice haber encontrado "la mejor voluntad de parte de los subsecretarios y de los directores de área. Por ahora, nuestros funcionarios entienden que es una etapa compleja y difícil".
-¿No teme una huelga?
"Tengo mucha confianza. Me he reunido con todas las asociaciones gremiales del ministerio. Hasta ahora han sido reuniones muy cordiales, muy francas, ellos me han expresado algunas de sus inquietudes, y yo las mías".
Más concursos
El presupuesto para el programa de Fondos Culturales y Artísticos (Fondart y fondos de la música, del libro y la lectura, y audiovisual) creció 2,4%, llegando a casi $34 mil millones. También se abrió una nueva beca, Chile Crea, que busca "fortalecer la formación y perfeccionamiento de profesionales jóvenes en el extranjero, en sus distintas áreas disciplinarias".
El objetivo, comenta Valdés, es ir "mutando de montos fijos, históricos, hacia fondos que sean más flexibles y que entren por la vía de la concursabilidad". Señala que apuesta por ahondar en esta línea para evitar la discrecionalidad y trasparentar la asignación de fondos.
-El ministro anterior, Ernesto Ottone, creó asignaciones directas en desmedro de la concursabilidad, que es criticada por los propios artistas. ¿Va a haber un cambio en esto?
"No, sigue la línea de apoyo de carácter más permanente a instituciones, eso sigue. Pero debiéramos ir mutando a una línea de mayor transparencia en la asignación de fondos, de mayor equidad en la postulación a esos fondos y especialmente, en el juicio de los pares. No exponerlos a algo discrecional, de la autoridad que esté de turno. Son fondos que pertenecen a todos los chilenos, a toda la ciudadanía, y son ellos los que deben participar directamente".
El presupuesto de la actual Subsecretaría de las Culturas y las Artes ha provocado más de alguna polémica, por las rebajas que sufrirán algunas de las llamadas "Instituciones colaboradoras", ocho de las cuales reciben asignación directa, entre ellas el Museo Precolombino, Matucana 100, Stgo a mil.
La ministra señala que ha conversado con algunas de ellas, para explicarles la situación e instarlas a que busquen más apoyo en el sector privado. "Cada uno, con esa rebaja, tendrá que reasignar, repensar su plan de gestión, readecuar su planilla de costo y también buscar nuevas instancias para obtener recursos externos, que cada vez son más. Está la Ley Valdés, a la cual también se puede postular", apunta, y pone el foco en el tema de la gestión: "Lo que les hemos dicho a esas instituciones, y a los museos, es que nuestro ministerio tiene la mejor disposición en acompañarlos en repensar la gestión cultural; eso nos asegura que nuestros recursos están bien invertidos".
Son los museos su mayor preocupación. Su presupuesto está en la nómina del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, que agrupa a la ex-Dibam. Un aumento de al menos un 5% recibirán los tres nacionales, el Histórico, el de Bellas Artes y el de Historia Natural (sumando todos sus gastos, cada uno alcanzará, respectivamente, $1.376 millones, $1.368 millones y $1.860 millones).
La ministra reconoce la complejidad de esta nueva entidad. "Hubo que sacar platas del Consejo de las Culturas y las Artes para traspasarlas al Servicio del Patrimonio Cultural", señala, pero destaca temas puntuales que favorecen el equilibrio de dineros: "Aumenta el presupuesto del Consejo de Monumentos Nacionales de forma significativa (de casi $3 mil millones en 2018 a $5 mil 600 millones para 2019); aumenta el fondo concursable para los museos, privados y públicos, en $223 millones, y acá pueden concursar aquellos museos privados a los que se les reduce el aporte del Estado. Está el fondo de patrimonio cultural, el fondo de infraestructura. También existe algo nuevo, que es el fondo de los sitios de patrimonio mundial".
"Los recursos que se entregan al ministerio pertenecen a todos los chilenos; mi responsabilidad es que esa distribución sea los más equilibrada posible".
"Debiéramos ir mutando a una línea de mayor transparencia en la asignación de fondos, de mayor equidad en la postulación a esos fondos".
Andrés Rodríguez se incorpora al GAM
La ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, anuncia que Andrés Rodríguez, exdirector del Municipal de Santiago, asumirá la presidencia del directorio del Centro Gabriela Mistral, GAM, en reemplazo del arquitecto Ramón López. "Creo que es una persona altamente calificada, con una enorme trayectoria en gestión cultural", señala Valdés. "Él está muy entusiasmado, sabe que tiene una enorme responsabilidad encima, especialmente la continuación de la obra de la gran sala", agrega y menciona que Rodríguez contribuirá en las terminaciones del centro, que son muy complejas y técnicas, y en la programación. "Hemos conversado que se pueda alimentar, desde el GAM, los circuitos de espectáculos de obras para los otros centros culturales del país, que están muy huérfanos". La continuación de Felipe Mella en la dirección ejecutiva del GAM "es una decisión que tomará el directorio", agrega Consuelo Valdés.
Sobre la obligación de que los directores de museos sean funcionarios públicos con tres años de servicio, la ministra señala que esta medida deberá ser revisada.
La autoridad responde a las críticas sobre el presupuesto 2019, destaca el crecimiento de los dineros para los museos y de los fondos concursables. Anuncia, además, la elección de Andrés Rodríguez, exdirector del Municipal de Santiago, como presidente del directorio del GAM.
María Soledad Ramírez
Lleva solo dos meses en el cargo, pero ya debe enfrentar la discusión del presupuesto 2019 en el Congreso. La ministra Consuelo Valdés reconoce la tarea que es hacerse cargo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el más nuevo del gabinete. "Es una instalación que va a tomar su tiempo, porque hay una serie de aspectos administrativos complejos", señala. Esto, porque la nueva dependencia reunió bajo el mismo alero al Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, creado en 2003, y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, Dibam, de 1929. Son cerca de tres mil funcionarios, seremías por cada región del país y una orgánica que aún está en construcción.
La ministra tiene un tema que menciona cada vez que puede: la situación de los tres museos nacionales y los regionales. "Debo ser ecuánime", señala Valdés, reconociendo que esto es producto de su larga trayectoria profesional en esos temas. "Pero no puedo hacer diferencias", agrega, entre "la cultura decantada y la cultura por venir", como define los dos grandes ámbitos de su ministerio, la creación actual y el patrimonio cultural del país.
El presupuesto 2019 para este nuevo ministerio es de $188.129 millones, un aumento del 4% con respecto a 2018. Las palabras claves de la ministra para explicar cómo se repartieron los dineros son armonía, equilibrio y descentralización. Y dice con claridad que la voluntad del Presidente es "asignarle la mayor importancia a la cultura. Qué más elocuente que el 4% del aumento".
-Se ha dicho que se desvistió a un santo para vestir a otro. ¿A qué se le dio más importancia en este presupuesto?
"Se trata de vestirlo en forma armónica y equilibrada. Mi pensamiento es el siguiente: los recursos que se entregan al ministerio pertenecen a todos los chilenos; mi responsabilidad es procurar que esa distribución sea los más equilibrada posible y que apunte a las realidades del país. Ahora, ¿con qué me encontré? Con un presupuesto que tiene desequilibrios. El área del patrimonio es un 33% del ministerio y el resto es para todas las áreas de las artes y las culturas. Se está tratando de avanzar progresivamente, pero la idea es tratar de descentralizar, por un lado y, también, de procurar que los dineros que van a patrimonio, que son escasos para la alta demanda, atiendan las necesidades más apremiantes de nuestros museos y del Consejo de Monumentos Nacionales".
Una tarea principal es la instalación del ministerio, que se llevará un poco más de 9 mil millones del presupuesto total de la cartera;, esto, contemplando contratación de personal (unas 300 personas), viáticos e insumos para las nuevas oficinas, entre otros gastos. La tarea es enorme, confiesa la ministra, quien ha visitado algunas seremías regionales, en donde ha visto condiciones de hacinamiento y precariedad que espera resolver lo antes posible.
A pesar de esto, y de reconocer los sacrificios que supone para el personal, la autoridad dice haber encontrado "la mejor voluntad de parte de los subsecretarios y de los directores de área. Por ahora, nuestros funcionarios entienden que es una etapa compleja y difícil".
-¿No teme una huelga?
"Tengo mucha confianza. Me he reunido con todas las asociaciones gremiales del ministerio. Hasta ahora han sido reuniones muy cordiales, muy francas, ellos me han expresado algunas de sus inquietudes, y yo las mías".
Más concursos
El presupuesto para el programa de Fondos Culturales y Artísticos (Fondart y fondos de la música, del libro y la lectura, y audiovisual) creció 2,4%, llegando a casi $34 mil millones. También se abrió una nueva beca, Chile Crea, que busca "fortalecer la formación y perfeccionamiento de profesionales jóvenes en el extranjero, en sus distintas áreas disciplinarias".
El objetivo, comenta Valdés, es ir "mutando de montos fijos, históricos, hacia fondos que sean más flexibles y que entren por la vía de la concursabilidad". Señala que apuesta por ahondar en esta línea para evitar la discrecionalidad y trasparentar la asignación de fondos.
-El ministro anterior, Ernesto Ottone, creó asignaciones directas en desmedro de la concursabilidad, que es criticada por los propios artistas. ¿Va a haber un cambio en esto?
"No, sigue la línea de apoyo de carácter más permanente a instituciones, eso sigue. Pero debiéramos ir mutando a una línea de mayor transparencia en la asignación de fondos, de mayor equidad en la postulación a esos fondos y especialmente, en el juicio de los pares. No exponerlos a algo discrecional, de la autoridad que esté de turno. Son fondos que pertenecen a todos los chilenos, a toda la ciudadanía, y son ellos los que deben participar directamente".
El presupuesto de la actual Subsecretaría de las Culturas y las Artes ha provocado más de alguna polémica, por las rebajas que sufrirán algunas de las llamadas "Instituciones colaboradoras", ocho de las cuales reciben asignación directa, entre ellas el Museo Precolombino, Matucana 100, Stgo a mil.
La ministra señala que ha conversado con algunas de ellas, para explicarles la situación e instarlas a que busquen más apoyo en el sector privado. "Cada uno, con esa rebaja, tendrá que reasignar, repensar su plan de gestión, readecuar su planilla de costo y también buscar nuevas instancias para obtener recursos externos, que cada vez son más. Está la Ley Valdés, a la cual también se puede postular", apunta, y pone el foco en el tema de la gestión: "Lo que les hemos dicho a esas instituciones, y a los museos, es que nuestro ministerio tiene la mejor disposición en acompañarlos en repensar la gestión cultural; eso nos asegura que nuestros recursos están bien invertidos".
Son los museos su mayor preocupación. Su presupuesto está en la nómina del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, que agrupa a la ex-Dibam. Un aumento de al menos un 5% recibirán los tres nacionales, el Histórico, el de Bellas Artes y el de Historia Natural (sumando todos sus gastos, cada uno alcanzará, respectivamente, $1.376 millones, $1.368 millones y $1.860 millones).
La ministra reconoce la complejidad de esta nueva entidad. "Hubo que sacar platas del Consejo de las Culturas y las Artes para traspasarlas al Servicio del Patrimonio Cultural", señala, pero destaca temas puntuales que favorecen el equilibrio de dineros: "Aumenta el presupuesto del Consejo de Monumentos Nacionales de forma significativa (de casi $3 mil millones en 2018 a $5 mil 600 millones para 2019); aumenta el fondo concursable para los museos, privados y públicos, en $223 millones, y acá pueden concursar aquellos museos privados a los que se les reduce el aporte del Estado. Está el fondo de patrimonio cultural, el fondo de infraestructura. También existe algo nuevo, que es el fondo de los sitios de patrimonio mundial".
"Los recursos que se entregan al ministerio pertenecen a todos los chilenos; mi responsabilidad es que esa distribución sea los más equilibrada posible".
"Debiéramos ir mutando a una línea de mayor transparencia en la asignación de fondos, de mayor equidad en la postulación a esos fondos".
Andrés Rodríguez se incorpora al GAM
La ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, anuncia que Andrés Rodríguez, exdirector del Municipal de Santiago, asumirá la presidencia del directorio del Centro Gabriela Mistral, GAM, en reemplazo del arquitecto Ramón López. "Creo que es una persona altamente calificada, con una enorme trayectoria en gestión cultural", señala Valdés. "Él está muy entusiasmado, sabe que tiene una enorme responsabilidad encima, especialmente la continuación de la obra de la gran sala", agrega y menciona que Rodríguez contribuirá en las terminaciones del centro, que son muy complejas y técnicas, y en la programación. "Hemos conversado que se pueda alimentar, desde el GAM, los circuitos de espectáculos de obras para los otros centros culturales del país, que están muy huérfanos". La continuación de Felipe Mella en la dirección ejecutiva del GAM "es una decisión que tomará el directorio", agrega Consuelo Valdés.
Sobre la obligación de que los directores de museos sean funcionarios públicos con tres años de servicio, la ministra señala que esta medida deberá ser revisada.
domingo, agosto 19, 2018
Consuelo Valdés: "Los tres museos nacionales requieren intervenciones"
El Mercurio
La recién designada ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio adelanta ejes de su cartera, entre otros: fortalecer el acceso y la gestión de los museos nacionales, y recomponer las confianzas con los funcionarios.
Maureen Lennon Zaninovic
Consuelo Valdés Chadwick (1948) sorprende por su tranquilidad y sencillez. La arqueóloga confiesa que no ha tenido tiempo para retirar sus pertenencias del Museo Interactivo Mirador (MIM), donde hasta hace una semana se desempeñaba como directora ejecutiva, cargo que también ocupó en el anterior gobierno del Presidente Piñera.
Hija de la paisajista María Teresa Chadwick -que hoy a sus más de 90 años sigue plenamente activa- y miembro de un clan de cinco hermanos, se ha destacado ampliamente de la nueva ministra de las Culturas su conocimiento del área y que a inicios de los años 80 ingresó a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), y que, entre otros desafíos, creó la Coordinación Nacional de Museos (que luego se transformó en la Subdirección de Museos) y el Centro Nacional de Conservación y Restauración (CNCR).
El jueves viajó a Valparaíso y tuvo su primera reunión con los funcionarios de esta cartera. Sacó aplausos. "Sentí cariño verdadero y demostraciones de afecto. Para mí es muy importante el clima laboral y recomponer las confianzas", afirma la profesional, quien tuvo que reemplazar en el cargo a Mauricio Rojas Mullor (1950). En sus primeros días en este cargo tuvo una reunión con el Presidente Piñera, vía streaming se contactó con las 15 seremías -desde Arica a Punta Arenas- para conocer sus realidades y prioridades, visitó las dependencias del Museo de la Memoria y renunció a tres directorios: al MIM, al Centro Cultural Estación Mapocho y al Museo Artequin. "Mi trabajo prioritario hoy es el ministerio", dice.
Camiseta puesta
-Usted trabajó entre 1974 y 1979 junto a Juan Gómez Millas. ¿Cómo fue esa experiencia?
"Fue inolvidable trabajar junto a este gran humanista y educador. Me marcó. Yo venía llegando de Estados Unidos con mi posgrado. Me lo presentó Grete Mostny, ex directora del Museo Nacional de Historia Natural: ella me había encargado hacer allí clases de museología, años antes de partir al extranjero. Era la época de los rectores delegados, y le solicitaron a don Juan asumir como director del Departamento Académico del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (entonces ocho entidades). Él me pidió que fuese su subdirectora: recuerdo que me dijo algo así como que necesitaba a una colaboradora 'que no viniese con la cabeza contaminada'.
-¿Cómo se enfrenta a este nuevo desafío y en especial a todo lo que significa la instalación de un nuevo ministerio?
"Con mucho entusiasmo y convicción por la misión que me ha encargado el Presidente. Me siento privilegiada de poder contribuir a gestionar lo más esencial de nuestro país, su vigor creativo latente en distintas áreas, su patrimonio, la riqueza de sus pueblos originarios y su creciente diversidad cultural".
-¿Qué clima ha encontrado o espera palpar al interior de esta cartera?
"En mi recorrido por muchas oficinas he advertido en los funcionarios amabilidad, entusiasmo, sentido de misión, conocimientos y experiencia. Tienen 'la camiseta puesta', no lo dudo. He insistido que nuestros logros serán resultado de un trabajo en equipo: como en el fútbol, gana el equipo, no los jugadores individuales".
-Desde su vasta experiencia en museos, ¿cuál es su diagnóstico actual del sector?
"Los museos, al igual que las personas, son trayectoria y proyecto simultáneamente. Hay que establecer una ruta de navegación. Es evidente que hoy faltan recursos para que todas sus colecciones, sus depósitos y espacios de exhibición estén en óptimas condiciones; pero también tenemos que asegurarnos de que el concepto de inclusividad sea integral: la gratuidad ayuda, pero no es suficiente. La inclusión debería propender a un acceso pleno: físico, social, cultural, emocional e intelectual. La vara para medir un museo 'inclusivo' abarca muchísimo más que datos estadísticos. Los museos deben redistribuir lo más equitativamente posible el conocimiento, y quizás a veces usamos un lenguaje demasiado hermético".
-¿Uno de los énfasis de su gestión será el tema museos?
"Los énfasis están en el programa de gobierno del Presidente Piñera, es decir, trabajar para que el acceso a la cultura no sea un privilegio, sino un derecho de todos. También, descentralización, participación ciudadana y tecnología para el desarrollo cultural; fortalecer la gestión de los centros culturales -por mi trabajo en el MIM, me tocó visitar varios a lo largo del país y muchos están vacíos. Hay que llenarlos de contenido y que sean atractivos-; apoyar y poner en valor la creación artística en sus distintas áreas, y revisar la educación artística en todas las etapas de la enseñanza, pues la cultura es esencial en la formación integral de las personas. La cultura no es gasto, es inversión. Me encanta esta cita de Gabriela Mistral: 'Lo que el alma hace por su cuerpo es lo que el artista hace por su pueblo'. Otros énfasis son crear plataformas digitales de difusión de contenido que vinculen a los creadores chilenos con la comunidad, y revisar la Ley de Monumentos Nacionales, en especial los tipos y procedimientos de declaratorias y el sistema de compensaciones e incentivos".
-¿Cuál es su diagnóstico del Museo Nacional de Bellas Artes?, ¿hay posibilidades de incrementar su financiamiento?
"Actualmente los tres museos nacionales requieren intervenciones importantes en sus inmuebles (ampliaciones y mejoramientos) y fortalecimiento de su gestión. El Museo de Bellas Artes contiene las colecciones de artes visuales más importantes y representativas del país, y hay que capturar al sector privado, a través de estímulos tributarios. Se está revisando la legislación existente para este propósito. Los temas de capacidad de gestión y actualización de propuestas de curadurías y de museografía son especialmente relevantes en este edificio".
-Dentro de ese contexto, ¿qué papel juega, a su juicio, el Museo de la Memoria?
"Nos entrega testimonios de hechos que acontecieron en nuestro país, que significaron mucho dolor, y que nadie quiere que se repitan. La garantía al respeto de los derechos humanos es hoy la más alta tarea humana, en cualquier país del mundo. Muchas veces la contingencia eclipsa lo esencial. Pienso que cada vez que se levanta la polémica en torno al Museo de la Memoria es una oportunidad para invitar a todos a reflexionar en lo que hemos hecho, y en lo que podemos llegar a ser y a hacer".
-Hay dos cargos vacantes, en el Museo Nacional de Bellas Artes y en el Museo Histórico. ¿Hay plazos para llenar esos cupos ?
"En el caso del Museo Nacional de Bellas Artes se está preparando el concurso respectivo. Y en cuanto al Museo Histórico Nacional, dentro de las próximas semanas debería concluir el concurso. Es importante que ambos tengan pronto designadas sus jefaturas".
-¿Qué plazos se ha puesto para la instalación del Palacio Pereira?
"Mientras antes, mejor. Estoy preocupada por las condiciones laborales de los funcionarios en nuestro actual edificio de la calle Ahumada. Hay hacinamiento y mucha acumulación de carpetas y archivos de postulación a los fondos".
"Estoy preocupada por las condiciones laborales de los funcionarios en nuestro actual edificio de la calle Ahumada".
"Muchos de los centros culturales a lo largo del país están vacíos. Hay que llenarlos de contenidos atractivos".
"Cada vez que se levanta la polémica en torno al Museo de la Memoria es una oportunidad para invitar a todos a reflexionar en lo que hemos hecho".
La recién designada ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio adelanta ejes de su cartera, entre otros: fortalecer el acceso y la gestión de los museos nacionales, y recomponer las confianzas con los funcionarios.
Maureen Lennon Zaninovic
Consuelo Valdés Chadwick (1948) sorprende por su tranquilidad y sencillez. La arqueóloga confiesa que no ha tenido tiempo para retirar sus pertenencias del Museo Interactivo Mirador (MIM), donde hasta hace una semana se desempeñaba como directora ejecutiva, cargo que también ocupó en el anterior gobierno del Presidente Piñera.
Hija de la paisajista María Teresa Chadwick -que hoy a sus más de 90 años sigue plenamente activa- y miembro de un clan de cinco hermanos, se ha destacado ampliamente de la nueva ministra de las Culturas su conocimiento del área y que a inicios de los años 80 ingresó a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), y que, entre otros desafíos, creó la Coordinación Nacional de Museos (que luego se transformó en la Subdirección de Museos) y el Centro Nacional de Conservación y Restauración (CNCR).
El jueves viajó a Valparaíso y tuvo su primera reunión con los funcionarios de esta cartera. Sacó aplausos. "Sentí cariño verdadero y demostraciones de afecto. Para mí es muy importante el clima laboral y recomponer las confianzas", afirma la profesional, quien tuvo que reemplazar en el cargo a Mauricio Rojas Mullor (1950). En sus primeros días en este cargo tuvo una reunión con el Presidente Piñera, vía streaming se contactó con las 15 seremías -desde Arica a Punta Arenas- para conocer sus realidades y prioridades, visitó las dependencias del Museo de la Memoria y renunció a tres directorios: al MIM, al Centro Cultural Estación Mapocho y al Museo Artequin. "Mi trabajo prioritario hoy es el ministerio", dice.
Camiseta puesta
-Usted trabajó entre 1974 y 1979 junto a Juan Gómez Millas. ¿Cómo fue esa experiencia?
"Fue inolvidable trabajar junto a este gran humanista y educador. Me marcó. Yo venía llegando de Estados Unidos con mi posgrado. Me lo presentó Grete Mostny, ex directora del Museo Nacional de Historia Natural: ella me había encargado hacer allí clases de museología, años antes de partir al extranjero. Era la época de los rectores delegados, y le solicitaron a don Juan asumir como director del Departamento Académico del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (entonces ocho entidades). Él me pidió que fuese su subdirectora: recuerdo que me dijo algo así como que necesitaba a una colaboradora 'que no viniese con la cabeza contaminada'.
-¿Cómo se enfrenta a este nuevo desafío y en especial a todo lo que significa la instalación de un nuevo ministerio?
"Con mucho entusiasmo y convicción por la misión que me ha encargado el Presidente. Me siento privilegiada de poder contribuir a gestionar lo más esencial de nuestro país, su vigor creativo latente en distintas áreas, su patrimonio, la riqueza de sus pueblos originarios y su creciente diversidad cultural".
-¿Qué clima ha encontrado o espera palpar al interior de esta cartera?
"En mi recorrido por muchas oficinas he advertido en los funcionarios amabilidad, entusiasmo, sentido de misión, conocimientos y experiencia. Tienen 'la camiseta puesta', no lo dudo. He insistido que nuestros logros serán resultado de un trabajo en equipo: como en el fútbol, gana el equipo, no los jugadores individuales".
-Desde su vasta experiencia en museos, ¿cuál es su diagnóstico actual del sector?
"Los museos, al igual que las personas, son trayectoria y proyecto simultáneamente. Hay que establecer una ruta de navegación. Es evidente que hoy faltan recursos para que todas sus colecciones, sus depósitos y espacios de exhibición estén en óptimas condiciones; pero también tenemos que asegurarnos de que el concepto de inclusividad sea integral: la gratuidad ayuda, pero no es suficiente. La inclusión debería propender a un acceso pleno: físico, social, cultural, emocional e intelectual. La vara para medir un museo 'inclusivo' abarca muchísimo más que datos estadísticos. Los museos deben redistribuir lo más equitativamente posible el conocimiento, y quizás a veces usamos un lenguaje demasiado hermético".
-¿Uno de los énfasis de su gestión será el tema museos?
"Los énfasis están en el programa de gobierno del Presidente Piñera, es decir, trabajar para que el acceso a la cultura no sea un privilegio, sino un derecho de todos. También, descentralización, participación ciudadana y tecnología para el desarrollo cultural; fortalecer la gestión de los centros culturales -por mi trabajo en el MIM, me tocó visitar varios a lo largo del país y muchos están vacíos. Hay que llenarlos de contenido y que sean atractivos-; apoyar y poner en valor la creación artística en sus distintas áreas, y revisar la educación artística en todas las etapas de la enseñanza, pues la cultura es esencial en la formación integral de las personas. La cultura no es gasto, es inversión. Me encanta esta cita de Gabriela Mistral: 'Lo que el alma hace por su cuerpo es lo que el artista hace por su pueblo'. Otros énfasis son crear plataformas digitales de difusión de contenido que vinculen a los creadores chilenos con la comunidad, y revisar la Ley de Monumentos Nacionales, en especial los tipos y procedimientos de declaratorias y el sistema de compensaciones e incentivos".
-¿Cuál es su diagnóstico del Museo Nacional de Bellas Artes?, ¿hay posibilidades de incrementar su financiamiento?
"Actualmente los tres museos nacionales requieren intervenciones importantes en sus inmuebles (ampliaciones y mejoramientos) y fortalecimiento de su gestión. El Museo de Bellas Artes contiene las colecciones de artes visuales más importantes y representativas del país, y hay que capturar al sector privado, a través de estímulos tributarios. Se está revisando la legislación existente para este propósito. Los temas de capacidad de gestión y actualización de propuestas de curadurías y de museografía son especialmente relevantes en este edificio".
-Dentro de ese contexto, ¿qué papel juega, a su juicio, el Museo de la Memoria?
"Nos entrega testimonios de hechos que acontecieron en nuestro país, que significaron mucho dolor, y que nadie quiere que se repitan. La garantía al respeto de los derechos humanos es hoy la más alta tarea humana, en cualquier país del mundo. Muchas veces la contingencia eclipsa lo esencial. Pienso que cada vez que se levanta la polémica en torno al Museo de la Memoria es una oportunidad para invitar a todos a reflexionar en lo que hemos hecho, y en lo que podemos llegar a ser y a hacer".
-Hay dos cargos vacantes, en el Museo Nacional de Bellas Artes y en el Museo Histórico. ¿Hay plazos para llenar esos cupos ?
"En el caso del Museo Nacional de Bellas Artes se está preparando el concurso respectivo. Y en cuanto al Museo Histórico Nacional, dentro de las próximas semanas debería concluir el concurso. Es importante que ambos tengan pronto designadas sus jefaturas".
-¿Qué plazos se ha puesto para la instalación del Palacio Pereira?
"Mientras antes, mejor. Estoy preocupada por las condiciones laborales de los funcionarios en nuestro actual edificio de la calle Ahumada. Hay hacinamiento y mucha acumulación de carpetas y archivos de postulación a los fondos".
"Estoy preocupada por las condiciones laborales de los funcionarios en nuestro actual edificio de la calle Ahumada".
"Muchos de los centros culturales a lo largo del país están vacíos. Hay que llenarlos de contenidos atractivos".
"Cada vez que se levanta la polémica en torno al Museo de la Memoria es una oportunidad para invitar a todos a reflexionar en lo que hemos hecho".
martes, agosto 14, 2018
Consuelo Valdés: La nueva ministra de las Culturas y su larga experiencia en el área
El Mercurio
Esta arqueóloga ostenta 38 años de trabajo cultural y patrimonial, en el mundo público y en el privado. Hasta ayer dirigía el MIM e integraba el directorio de la Estación Mapocho.
Daniela Silva Astorga
Su nominación marca un acento totalmente opuesto al que se usó para designar, el jueves pasado, a Mauricio Rojas Mullor (1950) como ministro de las Culturas. Si las credenciales de la autoridad saliente eran más bien políticas, las de la nueva ministra Consuelo Valdés Chadwick (1948) son ciento por ciento culturales. Quienes la conocen y han trabajado con ella destacan que la arqueóloga de la Universidad del Norte -y máster en Estudios Latinoamericanos (Antropología) de la U. de Alabama- siempre ha situado la cultura y el patrimonio en el primer lugar de su derrotero profesional.
Hasta ayer, Valdés Chadwick -quien tiene tatarabuelos en común con el ministro del Interior- se desempeñaba como directora ejecutiva del Museo Interactivo Mirador (MIM), cargo que también ocupó en el anterior gobierno del Presidente Piñera. Mientras que sus primeros pasos en el patrimonio y la cultura los dio a inicios de los años 80, cuando entró a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam).
Entonces, dirigió el Museo Regional de La Araucanía (Temuco) hasta 1982. Y luego, ya de regreso en Santiago, creó la Coordinación Nacional de Museos (que luego se transformó en la Subdirección de Museos) y el Centro Nacional de Conservación y Restauración (CNCR).
"Ella tiene una experiencia enorme en este mundo. Admiro su mirada tan profesional y completa. La gente que trabaja con la cultura siempre tiene una pasión muy grande, pero es notable, como pasa con ella, cuando una persona tiene, además, prudencia y equilibrio en las decisiones", dijo Hernán Rodríguez, director del Museo Andino, al enterarse del nombramiento. Y también recordó la gestión de Valdés en la Fundación Andes, donde ella fue gerenta de proyectos (1988-1993). "Ese puesto -sumó Rodríguez, quien también integró la entidad- le dio una visión complementaria y global de las necesidades de la escena cultural chilena".
Para Marta Cruz-Coke, directora de la Dibam entre 1993 y 2000, y actual presidenta de la Corporación de Amigos del Patrimonio Religioso y Cultural de Chile, la decisión del Presidente Piñera es la más acertada, porque "Valdés es la persona más calificada y, desde luego, la más capaz" para ese puesto.
La bibliotecóloga Clara Budnik, quien dirigió la Dibam entre 2000 y 2006, valoró asimismo el nombramiento: "¡Me parece extraordinario! Ella es culta, inteligente y agradable". Y luego destacó el rol que la actual ministra ha tenido en el Museo Artequin (cuyo directorio integra desde 1993), al que, en el ámbito museístico, se suma su trabajo, junto a Carmen Vergara, en la creación de la Casa Museo Eduardo Frei Montalva.
Hasta ayer, Valdés, además, integraba el directorio de la Estación Mapocho, que ahora, como ministra de las Culturas, presidirá. Desde ese centro cultural, su director, Arturo Navarro, apuntó: "Ella cumple con las dos condiciones clave que se requieren en la gestión cultural: talento ejecutivo y capacidad de trabajo colectivo". Mientras que Gaspar Galaz, escultor y académico, enfatizó: "La nueva titular ha tenido un trayectoria más bien técnica. Necesitábamos un ministro que esté empoderado y que sepa de este ambiente, un ámbito en el que el mundo simbólico es clave".
Y bajo todos estos parámetros se espera que Valdés -quien presidió el Consejo Internacional de Museos Icom-Chile (Unesco) y fue consejera del Consejo Nacional de Televisión (2002-2010)- sea capaz de reconquistar la confianza del mundo artístico y cultural en la cartera, tras el quiebre que Rojas Mullor generó con sus declaraciones sobre el Museo de la Memoria y la petición -acogida por la escena cultural- que el poeta Raúl Zurita hizo de "boicotear" al ministro saliente. Igualmente, y como misión fundamental, la titular entrante debe lograr poner en marcha la nueva institucionalidad del ministerio. "Será clave que establezca conversaciones con creadores de todos los lenguajes, y que sepa escuchar y empaparse de las problemáticas actuales", remata Galaz.
Declaraciones
"La cultura es el alma de un país, de manera que asumo esto como un tremendo desafío, tratando de seguir con un programa que es bastante exigente", expresó ayer Consuelo Valdés, luego de ser investida como ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
También se refirió a las palabras del ministro saliente, Mauricio Rojas, quien calificó como un "montaje" al Museo de la Memoria. "No comparto sus dichos", afirmó, y agregó que "el Presidente también ya lo ha manifestado, que no comparte las declaraciones respecto a la visión y a la misión del Museo de la Memoria".
"Los museos son memoria y son espejos, todos los museos son lugares donde los visitantes van a mirar, a reflexionar, a ver colecciones tangibles e intangibles para aprender, sensibilizarse sobre algunos temas. Creo que el rol del museo, y de todos los museos, es el encuentro con nuestra identidad, nuestro patrimonio, nuestra historia, especialmente cuando hay historias de las que tenemos que aprender, para que no se repitan los episodios que todos conocimos".
Esta arqueóloga ostenta 38 años de trabajo cultural y patrimonial, en el mundo público y en el privado. Hasta ayer dirigía el MIM e integraba el directorio de la Estación Mapocho.
Daniela Silva Astorga
Su nominación marca un acento totalmente opuesto al que se usó para designar, el jueves pasado, a Mauricio Rojas Mullor (1950) como ministro de las Culturas. Si las credenciales de la autoridad saliente eran más bien políticas, las de la nueva ministra Consuelo Valdés Chadwick (1948) son ciento por ciento culturales. Quienes la conocen y han trabajado con ella destacan que la arqueóloga de la Universidad del Norte -y máster en Estudios Latinoamericanos (Antropología) de la U. de Alabama- siempre ha situado la cultura y el patrimonio en el primer lugar de su derrotero profesional.
Hasta ayer, Valdés Chadwick -quien tiene tatarabuelos en común con el ministro del Interior- se desempeñaba como directora ejecutiva del Museo Interactivo Mirador (MIM), cargo que también ocupó en el anterior gobierno del Presidente Piñera. Mientras que sus primeros pasos en el patrimonio y la cultura los dio a inicios de los años 80, cuando entró a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam).
Entonces, dirigió el Museo Regional de La Araucanía (Temuco) hasta 1982. Y luego, ya de regreso en Santiago, creó la Coordinación Nacional de Museos (que luego se transformó en la Subdirección de Museos) y el Centro Nacional de Conservación y Restauración (CNCR).
"Ella tiene una experiencia enorme en este mundo. Admiro su mirada tan profesional y completa. La gente que trabaja con la cultura siempre tiene una pasión muy grande, pero es notable, como pasa con ella, cuando una persona tiene, además, prudencia y equilibrio en las decisiones", dijo Hernán Rodríguez, director del Museo Andino, al enterarse del nombramiento. Y también recordó la gestión de Valdés en la Fundación Andes, donde ella fue gerenta de proyectos (1988-1993). "Ese puesto -sumó Rodríguez, quien también integró la entidad- le dio una visión complementaria y global de las necesidades de la escena cultural chilena".
Para Marta Cruz-Coke, directora de la Dibam entre 1993 y 2000, y actual presidenta de la Corporación de Amigos del Patrimonio Religioso y Cultural de Chile, la decisión del Presidente Piñera es la más acertada, porque "Valdés es la persona más calificada y, desde luego, la más capaz" para ese puesto.
La bibliotecóloga Clara Budnik, quien dirigió la Dibam entre 2000 y 2006, valoró asimismo el nombramiento: "¡Me parece extraordinario! Ella es culta, inteligente y agradable". Y luego destacó el rol que la actual ministra ha tenido en el Museo Artequin (cuyo directorio integra desde 1993), al que, en el ámbito museístico, se suma su trabajo, junto a Carmen Vergara, en la creación de la Casa Museo Eduardo Frei Montalva.
Hasta ayer, Valdés, además, integraba el directorio de la Estación Mapocho, que ahora, como ministra de las Culturas, presidirá. Desde ese centro cultural, su director, Arturo Navarro, apuntó: "Ella cumple con las dos condiciones clave que se requieren en la gestión cultural: talento ejecutivo y capacidad de trabajo colectivo". Mientras que Gaspar Galaz, escultor y académico, enfatizó: "La nueva titular ha tenido un trayectoria más bien técnica. Necesitábamos un ministro que esté empoderado y que sepa de este ambiente, un ámbito en el que el mundo simbólico es clave".
Y bajo todos estos parámetros se espera que Valdés -quien presidió el Consejo Internacional de Museos Icom-Chile (Unesco) y fue consejera del Consejo Nacional de Televisión (2002-2010)- sea capaz de reconquistar la confianza del mundo artístico y cultural en la cartera, tras el quiebre que Rojas Mullor generó con sus declaraciones sobre el Museo de la Memoria y la petición -acogida por la escena cultural- que el poeta Raúl Zurita hizo de "boicotear" al ministro saliente. Igualmente, y como misión fundamental, la titular entrante debe lograr poner en marcha la nueva institucionalidad del ministerio. "Será clave que establezca conversaciones con creadores de todos los lenguajes, y que sepa escuchar y empaparse de las problemáticas actuales", remata Galaz.
Declaraciones
"La cultura es el alma de un país, de manera que asumo esto como un tremendo desafío, tratando de seguir con un programa que es bastante exigente", expresó ayer Consuelo Valdés, luego de ser investida como ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
También se refirió a las palabras del ministro saliente, Mauricio Rojas, quien calificó como un "montaje" al Museo de la Memoria. "No comparto sus dichos", afirmó, y agregó que "el Presidente también ya lo ha manifestado, que no comparte las declaraciones respecto a la visión y a la misión del Museo de la Memoria".
"Los museos son memoria y son espejos, todos los museos son lugares donde los visitantes van a mirar, a reflexionar, a ver colecciones tangibles e intangibles para aprender, sensibilizarse sobre algunos temas. Creo que el rol del museo, y de todos los museos, es el encuentro con nuestra identidad, nuestro patrimonio, nuestra historia, especialmente cuando hay historias de las que tenemos que aprender, para que no se repitan los episodios que todos conocimos".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
