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domingo, febrero 06, 2022
martes, septiembre 01, 2020
Carmen Barros debutará en el teatro virtual
El Mercurio
A sus 95 años, la actriz protagonizará “Mariposas”, pieza de Flavia Radrigán, que se podrá ver desde el próximo viernes.
BÁRBARA CASTRO
Aceptó sin dudarlo. En medio del confinamiento que mantiene hace más de cinco meses en su departamento en la comuna de Providencia, tras el inicio de la crisis sanitaria, Carmen Barros (95) recibió vía telefónica una invitación inédita en su extensa trayectoria: protagonizar una obra de teatro virtual a través de la plataforma Zoom.
“No me dio miedo, soy más moderna que eso, ya no estoy en la época de la rueda. Me contaron del proyecto y dije volando que sí, porque en lo que me coloquen, donde me coloquen, me lanzo a actuar”, afirma la actriz, quien protagonizará “Mariposas”, primera pieza de un ciclo teatral digital organizado por la carrera de Teatro de AIEP, que busca rendir homenaje, utilizando estos nuevos formatos escénicos, a grandes figuras femeninas de las tablas nacionales.
Se trata del primer rol de Barros en teatro desde 2018, cuando protagonizó “Tukoo! Tukoo! O La Princesa de la Luna Lagartija”. De una amplia trayectoria, es recordada por sus roles en piezas clásicas de la escena local como “La pérgola de las flores”, “Esta señorita Trini”, “Como en la gran ciudad” y “Mi Marilyn Monroe”, además de su trabajo en cine (“La casa en que vivimos”, “La fiebre del loco”, entre otras) y televisión, en varias teleseries y en la recordada serie “Los años dorados”, que ahora está repitiendo TV+ por las tardes.
La actriz y cantante reconoce la novedad de este nuevo formato. “Es muy diferente, por cierto, porque no tienes las ventajas de los movimientos, de las acciones que acompañan tu interpretación”, plantea Barros, quien agrega: “Esto no es ni más fácil ni más difícil, es una nueva manera de comunicación, muy contingente y muy cómoda, porque no hay que moverse de la casa”.
El montaje, dirigido por Roberto Jadue y escrito por Flavia Radrigán, trata de una mujer mayor (Barros) que es acusada de haber asesinado a dos de sus exmaridos. Grabada en una toma utilizando las herramientas que entrega Zoom, el registro de esta pieza será estrenado de forma gratuita en el sitio de cultura de AIEP el próximo viernes y luego quedará allí liberado para acceder a él cuando se desee.
Esta pieza forma parte de un ciclo de tres montajes, que contempla un segundo montaje que protagonizará Gabriela Hernández y un tercer título, cuyo elenco también será encabezado por una actriz mayor de trayectoria, aún por confirmar.
En el caso de “Mariposas”, Carmen Barros lidera un reparto que se completa con los actores Karim Lela, Nidia Vargas, Arantza Astudillo y José Acuña.
Los ensayos para esta pieza se extendieron por más de un mes y la actriz detalla la logística necesaria para sortear las trabas técnicas. Una de sus nietas menores, Josefa Méndez, le enseñó a configurar Zoom y le facilitó un computador portátil con cámara web. “El mío no tenía, y una de las cosas más entretenidas es poder ver a todos los actores al mismo tiempo, en su respectivo cuadrito”, relata entusiasta.
Al aparataje tecnológico se sumó un sistema de teleprónter, para que pudiera recordar sus parlamentos. “Mi nieta instaló unas hojas de papel con letras muy grandes para poder leerlo lo más disimuladamente posible”, cuenta Barros, quien hace memoria, y se detiene en uno de sus roles más recientes en teatro, cuando integró el elenco de “El marinero” en 2015 junto a Gloria Münchmeyer y Bélgica Castro, fallecida en marzo de este año. “Me acordé de la Bélgica, maravillosa actriz, que en esa ocasión tuvo que utilizar un teleprónter, y lo manejó de una forma fantástica, que ni se notaba. Algo así hicimos aquí”, explica Barros, quien no descarta participar de otros proyectos de teatro virtual en el futuro.
“Hay que tener la mente abierta, la disposición y la posibilidad de hacer cosas que sean más creativas y nuevas”, afirma.
A sus 95 años, la actriz protagonizará “Mariposas”, pieza de Flavia Radrigán, que se podrá ver desde el próximo viernes.
BÁRBARA CASTRO
Aceptó sin dudarlo. En medio del confinamiento que mantiene hace más de cinco meses en su departamento en la comuna de Providencia, tras el inicio de la crisis sanitaria, Carmen Barros (95) recibió vía telefónica una invitación inédita en su extensa trayectoria: protagonizar una obra de teatro virtual a través de la plataforma Zoom.
“No me dio miedo, soy más moderna que eso, ya no estoy en la época de la rueda. Me contaron del proyecto y dije volando que sí, porque en lo que me coloquen, donde me coloquen, me lanzo a actuar”, afirma la actriz, quien protagonizará “Mariposas”, primera pieza de un ciclo teatral digital organizado por la carrera de Teatro de AIEP, que busca rendir homenaje, utilizando estos nuevos formatos escénicos, a grandes figuras femeninas de las tablas nacionales.
Se trata del primer rol de Barros en teatro desde 2018, cuando protagonizó “Tukoo! Tukoo! O La Princesa de la Luna Lagartija”. De una amplia trayectoria, es recordada por sus roles en piezas clásicas de la escena local como “La pérgola de las flores”, “Esta señorita Trini”, “Como en la gran ciudad” y “Mi Marilyn Monroe”, además de su trabajo en cine (“La casa en que vivimos”, “La fiebre del loco”, entre otras) y televisión, en varias teleseries y en la recordada serie “Los años dorados”, que ahora está repitiendo TV+ por las tardes.
La actriz y cantante reconoce la novedad de este nuevo formato. “Es muy diferente, por cierto, porque no tienes las ventajas de los movimientos, de las acciones que acompañan tu interpretación”, plantea Barros, quien agrega: “Esto no es ni más fácil ni más difícil, es una nueva manera de comunicación, muy contingente y muy cómoda, porque no hay que moverse de la casa”.
El montaje, dirigido por Roberto Jadue y escrito por Flavia Radrigán, trata de una mujer mayor (Barros) que es acusada de haber asesinado a dos de sus exmaridos. Grabada en una toma utilizando las herramientas que entrega Zoom, el registro de esta pieza será estrenado de forma gratuita en el sitio de cultura de AIEP el próximo viernes y luego quedará allí liberado para acceder a él cuando se desee.
Esta pieza forma parte de un ciclo de tres montajes, que contempla un segundo montaje que protagonizará Gabriela Hernández y un tercer título, cuyo elenco también será encabezado por una actriz mayor de trayectoria, aún por confirmar.
En el caso de “Mariposas”, Carmen Barros lidera un reparto que se completa con los actores Karim Lela, Nidia Vargas, Arantza Astudillo y José Acuña.
Los ensayos para esta pieza se extendieron por más de un mes y la actriz detalla la logística necesaria para sortear las trabas técnicas. Una de sus nietas menores, Josefa Méndez, le enseñó a configurar Zoom y le facilitó un computador portátil con cámara web. “El mío no tenía, y una de las cosas más entretenidas es poder ver a todos los actores al mismo tiempo, en su respectivo cuadrito”, relata entusiasta.
Al aparataje tecnológico se sumó un sistema de teleprónter, para que pudiera recordar sus parlamentos. “Mi nieta instaló unas hojas de papel con letras muy grandes para poder leerlo lo más disimuladamente posible”, cuenta Barros, quien hace memoria, y se detiene en uno de sus roles más recientes en teatro, cuando integró el elenco de “El marinero” en 2015 junto a Gloria Münchmeyer y Bélgica Castro, fallecida en marzo de este año. “Me acordé de la Bélgica, maravillosa actriz, que en esa ocasión tuvo que utilizar un teleprónter, y lo manejó de una forma fantástica, que ni se notaba. Algo así hicimos aquí”, explica Barros, quien no descarta participar de otros proyectos de teatro virtual en el futuro.
“Hay que tener la mente abierta, la disposición y la posibilidad de hacer cosas que sean más creativas y nuevas”, afirma.
domingo, octubre 06, 2019
miércoles, julio 24, 2019
domingo, julio 21, 2019
jueves, noviembre 22, 2018
Carmen Barros, una dama del teatro a los 93
Después de tres años, la actriz vuelve al escenario en el rol de una mujer de compañía secuestrada por japoneses durante la II Guerra Mundial. Anuncia que en 2019 dirigirá el musical ¡Esta señorita Trini!, que ella protagonizó en los 50.
Por Pedro Bahamondes
Completamente vestida de rojo y de radiante melena blanca, Carmen Barros luce como una Marilyn Monroe de 93 años. Está sentada al interior del ex Teatro La Memoria, la actual sala del Duoc, donde esta misma tarde sumará un nuevo estreno a su carrera de más de siete décadas. Su última aparición en tablas la hizo en El marinero de Fernando Pessoa, que Alejandro Goic dirigió en 2015 y donde compartió el escenario junto a Bélgica Castro y Gloria Münchmeyer. Esta vez, en Tukoo! Tukoo!, o la princesa de la luna lagartija, la obra del dramaturgo y director filipino Anton Juan, la actriz y cantante que dio vida a la primera Carmela de La pérgola de las flores (1960) y a la popular Marianela que cantaba en radios será una de las mujeres de confort, eufemismo con que se solía llamar a las jóvenes forzadas a la esclavitud sexual por los militares japoneses de la Segunda Guerra Mundial.
“Mi padre -Tobías Barros- era militar y diplomático, y fue embajador en Alemania en los 40 y después en Italia. Entonces, me tocó ver desde muy cerca toda esa gran cultura pero también los estragos de la guerra”, recuerda. “Recorrimos Europa en auto y estaba totalmente paralizada y a oscuras por los bombardeos. Y Alemania era Europa entera; en París, en Dinamarca, en Praga y en todas partes estaba Alemania, menos en Suiza. Eso aún me impacta mucho, porque la invasión que se produjo en la guerra fue feroz, y esta obra tiene mucho de eso”.
Volver a los escenarios la tiene “absolutamente encantada”, comenta, pero ha puesto sus condiciones: “Actuar a mi edad tiene sus complejidades, y memorizar mucho ya no quiero. Tengo buena memoria, la verdad, pero cada vez quiero tensarme menos. Mi personaje leerá una carta en la que narra su historia y las de otras mujeres que pasaron por lo mismo”, agrega.
En su agenda de 2019 ya hay otros compromisos ineludibles: está ensayando junto a Luis Vera para un concierto de repertorio chileno popular que dará en abril, inicialmente en el Teatro Oriente y con canciones de Violeta Parra, Víctor Jara, Luis Advis y Patricio Manns. De la mano del productor Enrique Inda, en tanto, Barros dirigirá una nueva versión de la comedia musical ¡Esta señorita Trini!, que ella misma protagonizó en 1958. “Estamos pensando en Antonia Santa María para el protagónico, y en Daniela Vega para otro de los roles”, cuenta.
Callas hasta las lágrimas
Lo narra con lujo de detalles, como si hubiese sido ayer. Era 1953 y estaba en Roma, casada hacía poco con el piloto Jaime Amunátegui, de quien se separó al poco tiempo. Sus hijos eran pequeños, y una amiga le aconsejó ir a ver a María Callas cantar en vivo: “Estaba presentándose con la Norma de Bellini, que era la que mejor le quedaba. Salió al escenario y realmente era un ropero de tres cuerpos, una mujer gigante y que vestía pésimo. Le dije a mi mamá que solo había que oírla y taparse los ojos, y apenas empezó a cantar la primera aria tuve un impacto físico. Se me llenaron los ojos de lágrimas”, recuerda Barros.
Creció escuchando a Mozart, Haydn y Beethoven, y de pequeña tomó clases de canto. Siguió con piano, y hasta fue aprendiz de Jenny Krause, hija del pianista alemán Martin Krause, uno de los maestros de Claudio Arrau. Soñaba con dedicarse a la ópera y hacer honor a su nombre además: “Me llamo Carmen Aída, como las famosas óperas de Bizet y Verdi, pero es una coincidencia”, dice. “De igual manera esa jugarreta me incentivó a trabajar en ello, y tuve opción de hacer mi carrera como cantante; me invitaron a cantar a Viena y Nueva York, y en 1946 hice de Marcelina en la ópera Fidelio de Beethoven en el Municipal (junto al elenco del Metropolitan). Pero opté por mis hijos, y nunca me arrepentí de eso. Además, yo tenía una voz pequeña”.
–Su época está llena de grandes actrices: Ana González, Delfina Guzmán, Bélgica Castro y otras… ¿Se siente parte de ese grupo?
-Sí, pero siempre fui más ecléctica y andariega. Estaba en muchas cosas. No era solo actriz ni cantante, también hice labores diplomáticas. Por eso, cuando me dicen que deberían darme el Premio Nacional, digo ¿y de qué? A la trayectoria podría ser, pues hay muchas actrices que dedicaron su vida solo al teatro, y yo no fui una de ellas.
–Ud. militó en la Izquierda Cristiana y se fue tras el Golpe del 73. ¿Cómo fue terminar “emparentada” con la familia Pinochet?
-Mi único hijo hombre, Jaime, se casó con Jacqueline Pinochet. Tengo un nieto que también se llama Jaime, Jaime Augusto, y lo adoro a morir. No lo veo tanto como quisiera, pero lo siento bastante cercano a mí porque es el único artista de la familia: es cineasta. En realidad, yo nunca tuve mucho contacto con la familia de ellos. Ni siquiera los conozco, y por decisión mía.
–Usted ha dicho que no le teme a la muerte. ¿Se refugia en la fe?
-No le temo, la odio. No me gustaría que mi vida terminara ahora, que lo paso tan bien y hago hartas cosas. Soy muy creyente también, pero a la vez una gran pecadora pues ya no practico la religión como antes. Es uno de los beneficios de llegar a esta edad: el cura me dijo que no era necesario ir más a la iglesia. Estoy convencida de que haré un traspaso de existencia y que volveré a reunirme con toda la gente que quise y aún quiero. Sueño muchas de mis noches con eso.
TUKOo! TUKOo! o la princesa de la luna lagartija
22 de noviembre al 2 de diciembre en Teatro DuocUC, ex La Memoria (Bellavista 0503). Ju. a do. 20.00 h.
$ 6.000 general y $ 3.000 est. y 3a edad. Más información en duoc.cl.
jueves, agosto 25, 2016
El musical "Esta señorita Trini" regresa en un disco
El Mercurio
La producción tiene 17 canciones que rescatan la obra que la actriz Carmen Barros realizó en 1958 junto a su amigo Luis Alberto Heiremans.
Eduardo Miranda
El disco comienza con una narración: "Año 1912. Lugar: Santiago de Chile. Estamos en el comedor de la casa de Emiliana y Sixto Iturrieta, en calle Dieciocho. Se prepara una fastuosa comida repleta de manjares para presentarle a Trini, hija de ambos, un novio aún desconocido".
Son los primeros minutos de "Esta señorita Trini", el disco que revive la primera obra de teatro musical realizada en Chile. La pieza de 1958 fue escrita por Luis Alberto Heiremans y musicalizada por la actriz y cantante Carmen Barros, quien en esta producción ofició de directora artística. "Grabar estas canciones me ha remontado a toda la época en que estrenamos esta obra. Ha sido un trabajo muy comprometido, pero al mismo tiempo sensible y emotivo", dice Barros.
El disco es una producción de la Corporación Butaca Naranja a cargo del gestor Julio Garrido y con dirección musical de Miguel Ángel Castro. La apuesta tiene 17 canciones que recorren la trama del musical y que cuenta con las voces de Julio Jung, Gloria Münchmeyer, Ana Reeves, Diana Sanz, Mariana Prat, Catalina Guerra y Romana Satt, entre otros.
"La producción ha sido muy cuidadosa. Creo que es un disco que suena con gran calidad", agrega Barros sobre el álbum que tuvo una primera edición de 500 ejemplares que han sido entregados a algunas instituciones culturales. También está a la venta en La Tienda Nacional.
No es el único disco para Carmen Barros, quien también lanzó este año "The music never goes by", junto a la banda La Boîte, encabezada por Ángel Solovera y que reune canciones como "The shadow of your smile", de Paul Francis Webster y Johnny Mandel y "Fly me to the moon", de Bart Howard, entre otras.
domingo, abril 14, 2013
Carmen Barros, a sus 88 años: "Hoy los viejos podemos hacer lo que se nos antoje"
El Mercurio
La actriz y cantante continúa vigente en el teatro local con la obra "Julieta y Romeo". También revivirá el clásico musical "Esta señorita Trini", durante el segundo semestre.
Eduardo Miranda
"¿Cómo es posible que dejes que la niña cante en la radio?". Era 1944, Carmen Barros recién tenía 19 años y, con el pseudónimo de Marianela, debía enfrentar las críticas que entonces hacían las amigas de su madre. "Era una época muy complicada para que las mujeres nos dedicáramos al arte. No era tan bien visto. Por suerte en mi casa siempre tuve mucho apoyo, y yo también fui muy independiente y liberal", explica hoy la cantante y actriz que se mantiene vigente a sus 88 años de edad.
Barros no solamente trabaja en teatro, también practica pilates dos veces a la semana y conduce su propio automóvil. Hace poco tiempo dejó de ir a clases de danza. "Mucha gente cree que porque se tienen 88 años hay que hacer lo que el entorno nos obligue. Yo creo todo lo contrario, creo en la libertad de las decisiones. Hoy, los viejos podemos hacer lo que se nos antoje", dice enfática.
Reconoce que no se acuerda de todos los personajes que ha interpretado en sus siete décadas de carrera, aunque está claro que hay uno que es inolvidable: Carmen Barros fue la primera Carmela del clásico "La pérgola de las flores", cuando se estrenó en 1960. "Claro que ese es uno de mis personajes más típicos, pero tengo muchos más. Siento que siempre hago de mamá buena o de señora bien", se ríe. Y continúa: "Yo nunca he sido exigente con los personajes, siempre acepto las invitaciones con mucha humildad. Aunque confieso que prefiero los personajes profundos y que tienen algo que decir".
Hoy, junto al actor Hugo Medina, protagoniza la obra "Julieta y Romeo", que se presenta en el Teatro Ladrón de Bicicletas. Bajo la dirección de Willy Semler, la pieza toca temas como la afectividad, el sexo y la vida familiar desde el prisma de una pareja que se conoce en el interior de un hogar de reposo. "Es una obra muy actual y nunca me había tocado un rol tan frontal y con tanta picardía. Creo que esa es una de las cosas más divertidas que tiene la obra", afirma Barros.
-¿Se vio reflejada en alguna escena?
"Creo que sí, aunque somos completamente diferentes. Yo no digo garabatos con tanta facilidad, por ejemplo. Pero lo cierto es que una se ve reflejada por todo lo que va enfrentando con los años. En un principio pensé que la obra la verían solo personas mayores, pero van muchos jóvenes. Creo que ellos también se ven reflejados y pueden ver la relación con sus padres. En la obra se plantean problemas que son obviados o que muchos creen que no afectan a los viejos".
-Entre ellos el sexo y la afectividad.
"Todas las personas tenemos la capacidad y la posibilidad de poder amar y enamorarnos. Incluso a esta edad. Las cosas no serán iguales y tendrán otras intensidades, pero los sentimientos están. No se nos puede excluir de algo tan importante".
-¿Y en el trabajo se margina a alguien de su edad?
"Claro que sí. A mí no me llaman para hacer televisión y es un lugar donde lo paso muy bien. Mi última teleserie fue 'Papi Ricky' y, curiosamente, también me enfrentaba al amor en la tercera edad, con un personaje junto a Jorge Yáñez".
-Pero en el teatro se mantiene vigente.
"Es lo que más alegrías me da. Pretendo actuar lo más posible hasta que la salud me acompañe. No voy a negar que la muerte me da miedo, porque es algo que desconozco. Soy una persona creyente y si la vida me ha dado tantas oportunidades. ¿Cómo no las voy a aprovechar en plenitud? Creo que lo más importante es disfrutar cada momento".
Reviviendo el primer musical chileno
Entre los proyectos que Carmen Barros tiene entre manos para esta temporada, está revivir una pieza olvidada del teatro local. "Esta señorita Trini" fue la primera obra de teatro musical realizada en Chile y, a 55 años de su debut, la actriz pretende llevarla a escena nuevamente. Estrenada en 1958, la obra fue escrita por Luis Alberto Heiremans y musicalizada y protagonizada por la propia Carmen Barros. Anterior a "La pérgola de las flores", la obra fue vista por unas 40 mil personas. "Tuvo mucho éxito y fue una pieza que se hizo con mucho cariño. Tito (Heiremans) tenía mucho talento para los dramas, pero una chispa única para hacer comedias. En esta obra lo demostró", dice la actriz sobre la pieza que ella pretende dirigir esta temporada.
Junto al músico y gestor Julio Garrido, y la dirección musical de Miguel Ángel Castro, pretenden que la pieza vea la luz en agosto, en el Teatro de Carabineros. "Fue un trabajo de mucha investigación, porque tuvimos que ir rescatando las partituras y las canciones. Además armamos el libreto revisando diferentes versiones que se conservaban en bibliotecas y en las colecciones personales de Carmen", explica Garrido.
La obra, está inspirada en dos clásicos teatrales: "La dama boba", de Lope de Vega, y "La dama duende", de Calderón de la Barca. Ambientada en Santiago en 1912, la obra presenta a Trini, una joven acomodada a quien todos consideran frívola y a quien su familia le busca insistentemente un marido. Esta nueva versión del proyecto pretende seguir la estética de la pieza original, tendrá una orquesta de 29 músicos y un elenco de 12 actores que serán convocados por casting .
La actriz y cantante continúa vigente en el teatro local con la obra "Julieta y Romeo". También revivirá el clásico musical "Esta señorita Trini", durante el segundo semestre.
Eduardo Miranda
"¿Cómo es posible que dejes que la niña cante en la radio?". Era 1944, Carmen Barros recién tenía 19 años y, con el pseudónimo de Marianela, debía enfrentar las críticas que entonces hacían las amigas de su madre. "Era una época muy complicada para que las mujeres nos dedicáramos al arte. No era tan bien visto. Por suerte en mi casa siempre tuve mucho apoyo, y yo también fui muy independiente y liberal", explica hoy la cantante y actriz que se mantiene vigente a sus 88 años de edad.
Barros no solamente trabaja en teatro, también practica pilates dos veces a la semana y conduce su propio automóvil. Hace poco tiempo dejó de ir a clases de danza. "Mucha gente cree que porque se tienen 88 años hay que hacer lo que el entorno nos obligue. Yo creo todo lo contrario, creo en la libertad de las decisiones. Hoy, los viejos podemos hacer lo que se nos antoje", dice enfática.
Reconoce que no se acuerda de todos los personajes que ha interpretado en sus siete décadas de carrera, aunque está claro que hay uno que es inolvidable: Carmen Barros fue la primera Carmela del clásico "La pérgola de las flores", cuando se estrenó en 1960. "Claro que ese es uno de mis personajes más típicos, pero tengo muchos más. Siento que siempre hago de mamá buena o de señora bien", se ríe. Y continúa: "Yo nunca he sido exigente con los personajes, siempre acepto las invitaciones con mucha humildad. Aunque confieso que prefiero los personajes profundos y que tienen algo que decir".
Hoy, junto al actor Hugo Medina, protagoniza la obra "Julieta y Romeo", que se presenta en el Teatro Ladrón de Bicicletas. Bajo la dirección de Willy Semler, la pieza toca temas como la afectividad, el sexo y la vida familiar desde el prisma de una pareja que se conoce en el interior de un hogar de reposo. "Es una obra muy actual y nunca me había tocado un rol tan frontal y con tanta picardía. Creo que esa es una de las cosas más divertidas que tiene la obra", afirma Barros.
-¿Se vio reflejada en alguna escena?
"Creo que sí, aunque somos completamente diferentes. Yo no digo garabatos con tanta facilidad, por ejemplo. Pero lo cierto es que una se ve reflejada por todo lo que va enfrentando con los años. En un principio pensé que la obra la verían solo personas mayores, pero van muchos jóvenes. Creo que ellos también se ven reflejados y pueden ver la relación con sus padres. En la obra se plantean problemas que son obviados o que muchos creen que no afectan a los viejos".
-Entre ellos el sexo y la afectividad.
"Todas las personas tenemos la capacidad y la posibilidad de poder amar y enamorarnos. Incluso a esta edad. Las cosas no serán iguales y tendrán otras intensidades, pero los sentimientos están. No se nos puede excluir de algo tan importante".
-¿Y en el trabajo se margina a alguien de su edad?
"Claro que sí. A mí no me llaman para hacer televisión y es un lugar donde lo paso muy bien. Mi última teleserie fue 'Papi Ricky' y, curiosamente, también me enfrentaba al amor en la tercera edad, con un personaje junto a Jorge Yáñez".
-Pero en el teatro se mantiene vigente.
"Es lo que más alegrías me da. Pretendo actuar lo más posible hasta que la salud me acompañe. No voy a negar que la muerte me da miedo, porque es algo que desconozco. Soy una persona creyente y si la vida me ha dado tantas oportunidades. ¿Cómo no las voy a aprovechar en plenitud? Creo que lo más importante es disfrutar cada momento".
Reviviendo el primer musical chileno
Entre los proyectos que Carmen Barros tiene entre manos para esta temporada, está revivir una pieza olvidada del teatro local. "Esta señorita Trini" fue la primera obra de teatro musical realizada en Chile y, a 55 años de su debut, la actriz pretende llevarla a escena nuevamente. Estrenada en 1958, la obra fue escrita por Luis Alberto Heiremans y musicalizada y protagonizada por la propia Carmen Barros. Anterior a "La pérgola de las flores", la obra fue vista por unas 40 mil personas. "Tuvo mucho éxito y fue una pieza que se hizo con mucho cariño. Tito (Heiremans) tenía mucho talento para los dramas, pero una chispa única para hacer comedias. En esta obra lo demostró", dice la actriz sobre la pieza que ella pretende dirigir esta temporada.
Junto al músico y gestor Julio Garrido, y la dirección musical de Miguel Ángel Castro, pretenden que la pieza vea la luz en agosto, en el Teatro de Carabineros. "Fue un trabajo de mucha investigación, porque tuvimos que ir rescatando las partituras y las canciones. Además armamos el libreto revisando diferentes versiones que se conservaban en bibliotecas y en las colecciones personales de Carmen", explica Garrido.
La obra, está inspirada en dos clásicos teatrales: "La dama boba", de Lope de Vega, y "La dama duende", de Calderón de la Barca. Ambientada en Santiago en 1912, la obra presenta a Trini, una joven acomodada a quien todos consideran frívola y a quien su familia le busca insistentemente un marido. Esta nueva versión del proyecto pretende seguir la estética de la pieza original, tendrá una orquesta de 29 músicos y un elenco de 12 actores que serán convocados por casting .
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