Mostrando las entradas con la etiqueta Anna Netrebko. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Anna Netrebko. Mostrar todas las entradas

viernes, septiembre 18, 2020

Anna Netrebko hospitalizada por covid-19

 El Mercurio


Ayer fue ella misma quien lo confirmó, a través de su cuenta de Instagram. La legendaria soprano rusa Anna Netrebko se encuentra en un recinto hospitalario de Moscú, como consecuencia del coronavirus. La popular artista ya había señalado que, pese a la pandemia, no quería quedarse en casa y que no tenía miedo a infectarse. Por eso decidió “comenzar a trabajar, viajar y actuar con riesgo de enfermarme. No me arrepiento de ello”.


La diva originalmente iba a interpretar en el Teatro Bolshói a Isabel de Valois en la ópera “Don Carlos”, de Verdi, junto a su esposo, Yusif Eyvazov, y a Ildar Abdrazakov, entre otras estrellas.


Este montaje, con el que el Bolshói esperaba reiniciar su actividad después de su cierre por el confinamiento, fue cancelado el pasado 10 de septiembre tras la noticia de que el bajo Ildar Abdrazakov habría contraído el coronavirus.

miércoles, agosto 01, 2018

Con éxito se presentó anoche la soprano Anna Netrebko

El Mercurio

Como estaba previsto, la diva rusa inició su concierto ayer con el aria del brindis de "La traviata", de Verdi, en su primera presentación en Chile, y América Latina, junto a su marido, el tenor Yusif Eyvazov. Ataviada con un vestido metálico y un cintillo de flores de pedrerías, la Netrebko ingresó con más de 20 minutos de atraso al escenario, y cuando aun el público no repletaba el Movistar Arena. El aplauso fue intenso cuando continuó con su programa cantando arias de la ópera "La fuerza del destino", también de Verdi.

En entrevista con "El Mercurio" en Santiago, la soprano señaló estar encantada con esta gira y contó que ajustó su programa pensando en el público chileno. Netrebko seguirá su gira latinoamericana en Sao Paulo, Lima y Buenos Aires.

martes, julio 31, 2018

Anna Netrebko y Yusif Eyvazov: "Esperamos sentir el calor del público en Santiago"

La destacada soprano rusa y su marido adelantan su debut en nuestro país. Hoy se presentarán en el Movistar Arena con un repertorio de famosas arias. 

Maureen Lennon Zaninovic
La conocen como "la diva" y la elogian porque canta prácticamente todo lo que se le ocurre. Anna Yúrievna Netrebko (1971, Krasnodar, Rusia), de voz y bellezas imponentes, es una estrella del mundo de la ópera, con presentaciones en los más importantes escenarios líricos. Recientemente inauguró, en Rusia, el Mundial de Fútbol y desde hoy, a las 20:00 horas -en el Movistar Arena- , dará el vamos a su primera gira latinoamericana junto a su esposo, el tenor Yusif Eyvazov.

"Estamos muy contentos con este viaje. Ya llevamos dos días y queremos explorar más la ciudad. La cordillera de los Andes es impactante", señalan Netrebko e Eyvazov instalados en uno de los salones de un hotel capitalino. Añaden de manera distendida que "venimos del verano europeo al invierno chileno, así que esperamos sentir el calor del público de Santiago. Nos alegra ver algunos rayos de sol. Después del concierto nos vamos a quedar algunos días en este país y visitaremos lugares turísticos importantes" (de hecho en su cuenta de Instagram aparecen recorriendo el Pueblito Los Dominicos).

Ya se anunció que Netrebko y su marido incluirán en su concierto de esta noche el famoso brindis de la ópera "La Traviata", de Verdi, compositor del que también se contempla una selección de fragmentos de la ópera "La fuerza del destino". Junto con ello habrá un destacado espacio dedicado a Puccini, con arias y dúos de inolvidables títulos como "Madama Butterfly", "La Bohème", "Gianni Schicchi" y "Tosca", además de populares canciones como "Granada" y "O Sole Mio".

"El programa es muy amplio y lo escogimos pensando en cada país de la gira. En el caso de Chile, el énfasis es más popular, sobre todo para encantar a un público que no está familiarizado con la ópera", explica Anna Netrebko. Con humor confirma que abordará "O mio babbino caro", un aria -a su juicio- "que ya me tiene un poquito cansada. ¡Haría lo imposible por no volver a cantarla!, pero me la piden siempre". Yusif Eyvazov añade que "intentamos que cada presentación sea diferente. Detrás de cada concierto hay un dedicado trabajo de selección de las obras".

La soprano rusa también valora la creación pucciniana: "Para las voces, tanto femeninas como masculinas, permite gran lucimiento. La música de este compositor llega directo al corazón". Su esposo complementa que para él las óperas de Puccini "son música llena de sangre, en el buen sentido de la palabra. Sus óperas están llenas de pasión y energía".

En el Movistar Arena, la Orquesta Filarmónica de Chile será dirigida por el músico italiano Jader Bignamini, director residente de la Orquesta Filarmónica de Milán. "A Yusif Eyvazov lo conocí hace siete años y rápidamente se convirtió en un gran partenaire musical. Lo dirigí en 'Aida' (Roma) y en 'Cavalleria Rusticana' (Verona) y través de él llegué a Anna Netrebko. Los tres hemos mantenido un fructífero trabajo", dice Bignamini. Sobre la Filarmónica de Chile remata que "poco a poco estamos conociéndonos, y estoy seguro de que llegaremos a un muy buen resultado". Más información de las entradas en Puntoticket.com

sábado, julio 21, 2018

Desde "La Traviata" a "O sole mio" cantará Anna Netrebko

El Mercurio

La soprano rusa y su marido, el tenor Yusif Eyvazov, ofrecerán en Santiago un programa de atractivo popular con algunos toques más sofisticados de gran interés. 


A la fascinación que provoca la sola mención del nombre de Anna Netrebko, que debutará en Chile el martes 31 de julio, se suma el programa previsto, cuyo objetivo es llegar a un público amplio, que valore la ópera pero que también quiera escuchar famosas canciones interpretadas por grandes voces.

Netrebko y su marido, el tenor Yusif Eyvazov, abrirán la noche cantando el celebérrimo brindis de la ópera "La Traviata", de Verdi, compositor del que también se contempla una selección de fragmentos de la ópera "La fuerza del destino", que la soprano asumirá completa por primera vez en Londres, en 2019. Se podrá escuchar la famosa obertura, como también las arias "Pace, pace mio Dio" (Anna) y "La vita è inferno all'infelice" (Yusif).

Seguirá "Ebben n'andrò lontana", de "La Wally" (Catalani), aria que seguramente el público recordará de la película "Diva" (1981), protagonizada por Wilhelmenia Fernández. Luego será el momento para uno de los mayores títulos de la ópera verista: "Cavalleria Rusticana" (Mascagni). De este infaltable título, la Orquesta Filarmónica de Chile, dirigida por Jader Bignamini, ofrecerá el hermoso "Intermezzo", para luego seguir con el aria de Turiddu "Mamma, quel vino è generoso", cantada por Eyvazov. La primera parte culminará con el dúo final del primer acto de la ópera "Madama Butterfly", de Puccini ("Bimba dagli occhi pieni di malia").

Tras el intermedio, Anna y Yusif cantarán "Tu che m'hai presso il cor", de "El país de las sonrisas", de Lehár, tras lo cual seguirán con "Il bacio", de Luigi Arditi (Anna), y la infaltable "Granada", de Agustín Lara (Yusif).

Luego, la orquesta ejecutará una suite de "Carmen" (Bizet), para seguir con "Kdyz mne stará matka" (Canciones que mi madre me enseñó), de Dvorak (Anna), y "Lamento de Federico", de la ópera "La Arlesiana", de Cilea (Yusif).

La parte final del programa estará consagrada a Puccini. Primero, de "Tosca", "Vissi d'arte" (Anna) y "E' lucevan le stelle" (Yusif). Seguirá el "Intermezzo" de "Manon Lescaut" para finalizar con el dúo "O soave fanciulla" de "La Bohème".

Como encores están previstos "O sole mio" (Eduardo Di Capua), cantado por ambos artistas; "Nessun dorma", de "Turandot" (Yusif), "Heia, in den Bergen", de "La princesa de czardas" (Kálmán), un caballito de batalla de Anna Netrebko; "No puede ser", de "La tabernera del puerto" (Sorozábal), con Eyvazov, y "O mio babbino caro", de "Gianni Schicchi", en voz de Anna.

El concierto se efectuará, tal como estaba previsto, el martes 31 de julio en Movistar Arena. Las entradas están a la venta en Puntoticket; descuentos especiales para el Club de Lectores de El Mercurio.

sábado, junio 23, 2018

Yusif Eyvazov: "Si Anna (Netrebko) y yo estuviéramos siempre actuando juntos, sería poco interesante para nuestra audiencia"

El Mercurio

El tenor azerbaiyano, que cantará en Chile junto a la soprano rusa, dice que la carrera no se hace con la voz, sino con la cabeza: "Los jóvenes deben huir de quien les diga que en cuatro años estarán cantando en todas partes; eso es una mentira y nadie puede garantizar una cosa así". 

Por Juan Antonio Muñoz H., desde Londres, Reino Unido.

Es el marido de la gran Anna Netrebko, pero también un tenor con una sólida carrera, que ha probado lo que vale ante públicos que no perdonan, como el de la Scala de Milán o el de Nueva York, y que trabaja día a día para perfeccionar su arte. Es, además, un tipo simpático, llano, que conquista con su generosidad expresiva.

Aunque hay sol en Hatch End, un área al noreste de Londres, el aire está frío, y Yusif Eyvazov (Bakú, Azerbaiyán, 1977) protege su garganta con doble foulard e indaga cómo es el clima en Chile a fines de julio. "¿Hace frío?", pregunta. "Bueno, no como en Siberia, pero es pleno invierno en esa fecha. Promedio unos cinco grados de mínima".

"¡Anna, hay como cinco grados en Chile en julio! ¡Tenemos que ir preparados!", le dice a su esposa, que come un plátano y mira su teléfono móvil en la mesa vecina.

-Usted partió en la música popular. ¿Qué motivó el cambio?

"Yo no sabía nada de música clásica. Nada en absoluto. Pero para dedicarme a la música pop igual tenía que entrar al conservatorio y tener clases formales de canto. Ahí tuve que empezar con trozos clásicos fáciles, como 'Caro mio ben' y cosas así, y empecé a descubrir este mundo que me fascinó. Podía estar cantando tres horas seguidas. De pronto pensé que yo podría cantar pop solo durante unos pocos años y después ¿qué haría? Así cambié de idea y me metí de lleno en la ópera".

-¿Cuándo comenzó verdaderamente su carrera?

"Canté primero por ahí y por allá. Pero mi debut internacional fue en 2010, con 'Tosca' en el Bolshoi. Entonces yo ya tenía 32 años, una edad seria para un cantante. Debido al timbre de mi voz, tardé en llegar al escenario de un teatro importante como el Bolshoi".

-Ha dicho que Montserrat Caballé fue para usted una referencia. ¿Por qué?

"No podía imaginar que un ser humano pudiera realizar esos sonidos, cómo de una boca podía salir esa maravilla. Mi segunda referencia fue (Luciano) Pavarotti. Ambas voces fueron para mí un golpe de impacto enorme".

-La ópera es pasión, amor, política. ¿Cómo es cantar esos dúos de amor y esas escenas tan intensas con la mujer amada?

"En momentos en que estamos con Anna (Netrebko) en el escenario tengo que decir que llega un cierto punto en que ya no somos más marido y mujer sino partners . Esto es muy importante decirlo y que la gente lo entienda. Obviamente, me gusta mucho cantar con mi mujer porque es una fantástica artista y porque yo aprendo mucho estando con ella. Bueno, la pasión sí, el amor sí... pero la política... Tantas veces los artistas se han mezclado en cosas políticas, pero a mí no me gusta. Creo que el artista debe llevar a la gente la música y las emociones. Tenemos mucho de política fuera del teatro, pero en el teatro quiero escuchar la voz y ver el espectáculo".

-Para el público puede ser aburrido que siempre Anna cante con usted.

"Efectivamente, si Anna y yo estuviéramos siempre actuando juntos, sería poco interesante para nuestra audiencia. Por eso a menudo canto con otras colegas increíbles, como Sondra Radvanovsky, Hibla Gerzmava, Kristine Opolais, Angela Gheorghiu, María Guleghina... Este año voy a cantar 'Tosca' con Sonya Yoncheva. Trabajo constantemente también con Anna Nechaeva; este año cantamos juntos 'La dama de picas' y 'Manon Lescaut'".

-¿Le ha sucedido que el público no entienda lo que usted ha querido decir o transmitir?

"Sí. Esto me ocurría mucho al inicio de mi carrera, por falta de experiencia. Cuando partes, no sabes cómo estar en el escenario ni qué hay que hacer para conquistar al público. Lo digo por experiencia propia. Hoy es otra cosa; cada día aprendo más sobre qué quiere el público y qué debo hacer yo".

-Usted es abierto y franco en la conversación, y también muy jovial. ¿Es importante el humor en esto de la ópera?

"Ciertamente. Muy importante. Porque la vida de los cantantes es difícil, cansadora. Si nos tomamos todo muy en serio, se hace pesado. Hay que tener siempre una sonrisa. Piense en los viajes, los ensayos, los conciertos... y al día siguiente partir a otra ciudad, a otro hotel, a otros ensayos, a otros conciertos. Y siempre debes estar en forma. Para sobrevivir a este estrés debes andar más ligero; si vives estresado por todo, no resistes".

-¿Cómo es Anna cuando se enoja?

"¡Terrible!", dice riendo. "Pero yo soy peor y ella lo sabe. Ella se enoja a menudo y luego se le pasa. Yo me enojo una vez cada seis meses, pero cuando me enojo dura dos horas y es un verdadero apocalipsis. Por eso no peleamos casi nunca".

-Después de una función, ¿cuál es su refugio?

"El niño (se refiere al hijo de Anna, Tiago). Me encanta llegar a casa y encontrarlo a él. Está muy grande, tiene 10 años, y ahora casi nunca está dormido. Él es la cosa más bella de la vida. Me encanta verlo crecer y socializar. Es muy inteligente y tiene un gran sentido del humor. Es un niño adorable".

-El desgaste físico de una actuación es grande. ¿Le gusta comer?

"¡A quién no le gusta comer! A mí me encanta, aunque a veces hay que frenar...".

-Yo lo veo ahora algo más delgado...

"¡Gracias! Sí, ahora estoy un poco más delgado porque me estoy controlando un poquito".

-¿Cuál es su primer consejo para los cantantes jóvenes?

"Cre er en sí mismos. Incluso si alguien te dice que no harás nunca nada. Lo segundo, que la voz no es lo más importante. La voz la tienen tantos, pero la cabeza, solo unos pocos. Es la cabeza lo que hace una carrera, no la voz. Hay muchos cantantes que no tienen una gran voz ni una voz bellísima y, sin embargo, hacen una gran carrera. Por ejemplo, Magda Olivero. Y la tercera cosa, no equivocarse con el repertorio, escoger con mucha atención, no meterse en cosas de alto compromiso siendo muy joven y siempre estudiar y estudiar. No parar".

-La elección del maestro adecuado es otro punto.

"El maestro debe ser la persona que te comprenda. Puede que ese maestro no sirva para otros: lo importante es que sirva para ti. Debes saber que el maestro también puede equivocarse. De quien tienes que huir de inmediato es del que te dice que en cuatro años estarás cantando en todas partes; eso es una mentira y nadie puede garantizar una cosa así. Puedes estudiar 10 años y no hacer nada, y puedes estudiar cinco y hacer una gran carrera. Depende sobre todo de la cabeza. Por eso es importante no detenerse en el estudio y siempre buscar. Uno siempre va cambiando y el público lo sabe. Los que te siguen saben perfectamente qué te pasa y qué cosas haces".

-También sucede que el público de ópera sabe a veces mucho más que algunos cantantes...

"Es así. Es un público que ha escuchado todo de todo, lo cual hace las cosas bastante complicadas y desafiantes. También es gente que tiene sus pasiones y que no pocas veces juzga a partir de clichés".

-¿Y qué se puede pedir a los padres de un cantante? ¿A su entorno familiar más cercano?

"Que te crean. Para un artista es muy importante que su entorno le crea. Si tu mamá o tu papá te creen, eso te da la fuerza. Pero también a veces sucede que el padre o la madre, por el amor infinito que sienten por su hijo o hija, le dicen 'eres fantástico, el mejor'. Y el niño crece con esa idea; si no lo es, es la tragedia de una vida, y un destino destruido".

sábado, junio 09, 2018

El gran espectáculo del canto de Anna Netrebko y Yusif Eyvazov

El Mercurio

No hay tregua ni para los cantantes ni para la orquesta ni para el público en los recitales que la soprano rusa y el tenor azerbaiyano realizan por el mundo. Aquí lo que sucedió en el Royal Albert Hall de Londres, el 23 de mayo. 

Por Juan Antonio Muñoz H.

Anna y Yusif cantarán el 31 de julio en el Movistar Arena. Santiago será escenario del debut en América Latina de la gran soprano rusa, y por eso la expectación es enorme. Desde aquí seguirán a Sao Paulo (6 de agosto), Lima (9) y Buenos Aires (12 y 15). Si bien el repertorio es diferente en las distintas ciudades, la dinámica de sus conciertos es común, de modo que saber cómo fue el espectáculo que ofrecieron el Royal Albert Hall de Londres, donde actuaron ante más de 5 mil personas, opera como incentivo para ir.

Ellos entran en materia de inmediato y así como en el Reino Unido su concierto inició con el dúo del primer acto de "Otello" (Verdi), en Chile el repertorio abrirá con algo harto más popular: el Brindis de "La Traviata", lo que garantiza fiesta y ovaciones desde el minuto uno.

No más comenzar y ya queda claro que la estrella es ella, pero no hay que confundirse, porque el tenor Eyvazov tiene mucho que ofrecer en términos de carisma y solidez vocal. Su material no es el adecuado para Otello, pero Anna despliega un lirismo conmovedor y usa su voz con generosidad, prolongando pianísimos y llenando el enorme recinto londinense con la belleza de su voz, pero sobre todo con su personalidad.

Esa cualidad de Anna Netrebko -vestida de azul cobalto con el pelo tomado en look diva (ver foto pequeña)- es un elemento fundamental en el éxito que consigue. Domina de tal modo la escena y se conecta de manera tan particular con el público, que es muy difícil sustraerse al magnetismo de su figura; por eso es que la adoran las marcas.

Esto se amplifica cuando arremete sobre la difícil aria "Ritorna Vincitor" ("Aida"), una suerte de gran recitativo donde debe transitar desde la exaltación guerrera a la furia, el arrepentimiento y la intimidad de una plegaria. Tal papel lo cumplirá aquí su "Pace, pace mio Dio", de "La Fuerza del Destino" donde, tras la evocación del amado, el personaje de Leonora termina maldiciendo su vida y deseando su propia muerte.

Es gran actriz Anna Netrebko, conoce todos los trucos para ganarse a la galería y subraya con plumón cada intención dramática. Y él, en tanto, se revela como una suerte de ciclón. Tiene una voz férrea, que expone con gran energía. Canta forte y matiza poco, pero conquista con la franqueza de su canto, con sus agudos prolongados y con su gesto rotundo, como ocurre con "La vita è inferno" ("La Fuerza del Destino") y sobre todo con un contundente "No puede ser" (Sorozábal).

Anna luce su exquisito fraseo y sentido del ritmo en las evoluciones de la imparable "Cecilia", de Richard Strauss, que lamentablemente no está en el programa chileno, y el maestro Jader Bignamini hace brillar a la Royal Philharmonic Concert Orchestra en la "Marcha Húngara" de "La Condenación de Fausto" (Berlioz); él mismo estará aquí al frente de la Filarmónica de Chile. La primera parte concluye con el dúo del primer acto de "Tosca" (Puccini), con la soprano cantando desde afuera del escenario su "Mario, Mario, Mario!". Ella dice que el personaje de Floria Tosca no la convence, pero lo cierto es que pone un pie en el escenario y se convierte de golpe en esta intensa y celosa heroína romana que es una seductora irresistible. Yusif también hace lo suyo, con su convincente Cavaradossi.

Rusia no podía no estar en este concierto, de manera que Anna -ahora con el pelo suelto y un gran vestido blanco-marfil, con brillos y larga cola- canta la entrañable escena de María de "La novia del zar", de Rimsky-Korsakov, y Eyvazov va sobre la inclemente aria de Balash de la ópera "Sevil" (1953) de Fikret Amirov, un destacado compositor de Azerbaiyán. Fue muy celebrado, en especial por la colonia azerbaiyana presente, que a este punto ya levantaba banderas.

Luego Anna triunfa con una versión antológica de "Ebben, ne andrò lontana", de "La Wally" (Catalani), y Yusif hace lo propio con "Nessun dorma" ("Turandot"), con un estentóreo "Vincerò" final que desata la locura de los asistentes. Tras el "Intermezzo" de "Manon Lescaut" (Puccini), todo termina con un estremecedor "Vicino a te", de "Andrea Chénier" (Giordano), que muestra por qué la incombustible Anna fue aclamada con su Maddalena di Coigny en la Scala y por qué el difícil público milanés aplaudió también a Yusif Eyvazov en el rol titular.

domingo, junio 03, 2018

Anna Netrebko: "Mi carrera ha sido una cabalgata salvaje y emocionante"

El Mercurio

La soprano rusa cantará en la apertura del Mundial de Fútbol de Moscú y también lo hará en Chile, en el Movistar Arena, el martes 31 de julio. Convertida en estandarte del sello Deutsche Grammophon, con ventas cercanas a los fenómenos de la música popular, en entrevista con "El Mercurio", la gran diva de nuestro tiempo dice estar en su mejor momento: "Sí, es así. También es algo mental, pues sé lo que quiero hacer y cómo, y lo hago. Ejerzo un control muy fuerte". 

Por Juan Antonio Muñoz H. Desde Londres, Reino Unido

Su voz es imponente y de una belleza inusual. Ese es el punto de partida sin lo cual lo demás no existe. Pero la soprano rusa también tiene una historia de película y posee un carisma que deslumbra a quienes la ven. Además, conoce y no desprecia la vanidad del mundo y, aunque ella misma se define como fría como un hielo, toma sus decisiones con el corazón, cueste lo que cueste. Incómoda con las entrevistas, que no le gustan en absoluto, resulta casi imposible eliminar la distancia que ella pone con su interlocutor, una distancia que no existe cuando está en escena, donde parece conectarse con cada persona del público de manera particular.

Ella tiene todos los atributos de una diva: canta prácticamente todo lo que se le ocurre; una historia con aspectos legendarios; un físico que en sus inicios era como el de una estrella de cine; un temperamento volcánico unido a una simpatía que desarma; imaginación interpretativa; energía escénica que parece indestructible. Ya no existe la figura -el cuerpo- que volvió loco al mundo lírico con su "Traviata" del año 2005 en Salzburgo. Entonces nadie pudo quitarle los ojos de encima y aun cuando hubo quienes criticaron su actuación como "excedida" en términos de arrebato, esta fue un punto de quiebre en una carrera que se había iniciado a comienzos de los 90. Desde entonces, nada la detuvo.

-En 2018 se recordaron 40 años de la muerte de Maria Callas. ¿Cuál diría usted que fue el aporte de ella al mundo de la ópera?

"Bueno, ella fue una gran cantante, y hoy es una leyenda. Pero cada tiempo tiene sus propios artistas. Por supuesto que es una referencia, pero lo importante de un artista es su personalidad y no reproducir lo que hicieron otros. Ya en esos años de 'La Traviata' en Salzburgo estaban molestándome con el tema Callas. Algunos, en Rusia, escribían que yo no podía cantar eso, que estaba copiando a la Callas", recuerda en los jardines del Harrow Arts Centre en Hatch End, en Londres, donde ensayaba para el fabuloso concierto que ofreció el 23 de mayo en el Royal Albert Hall junto a su marido, el tenor Yusif Eyvazov.

Anna Yúrievna Netrebko (1971, Krasnodar, Rusia) inició su carrera en el Teatro Mariinski de San Petersburgo; allí llamó la atención del director Valery Gergiev, quien se convirtió en su mentor. En todos estos años, Anna ha posado para Vanity Fair, ha actuado en cine -se representó a sí misma en la película "Diario de una princesa 2" (2004), donde actúan Julie Andrews y Anne Hathaway- y acepta participar en spots publicitarios. También su vida personal ha sido material de crónicas, como sus mediáticas relaciones con el barítono italiano Simone Alberghini y con el bajo-barítono uruguayo Erwin Schrott, con quien tuvo a su hijo Tiago (10). Luego, su separación y el encuentro en Roma, durante sus actuaciones en "Manon Lescaut" (Puccini), con el tenor de Azerbaiyán Yusif Eyvazov, con quien se casó en el Palacio Liechtenstein de Viena, Austria, país cuya nacionalidad adoptó en 2006 a pesar de que declara ser "rusa cien por cien".

Ahora será conocida urbi et orb i , y por una audiencia que poco y nada sabe de ópera, cuando cante en la apertura del Mundial de Fútbol 2018, en Moscú, por petición expresa del Presidente Vladímir Putin.

-Al comienzo de su carrera, ¿tenía expectativas sobre cómo esta se desarrollaría?

"No. Eso es imposible. Sabía que amaba la música y la interpretación, pero no me puse expectativas acerca de cómo se desarrollaría mi carrera, que ha sido una cabalgata salvaje y emocionante. He sido muy afortunada".

-Usted se muestra siempre muy segura. ¿Alguna vez ha temido que las cosas no salgan como quisiera?

"En general, pienso en positivo. Pero esto es frágil, y claro que se puede fallar. La idea es que no ocurra. ¿Mi método? Seguir mi intuición. Si me falla, estaré acabada".

-¿Quiénes fueron personas importantes en la configuración de su carrera y por qué?

"Desde mis días de escuela, he tenido amigos y mentores fantásticos, incluido el maestro Gergiev. También tuve el placer de trabajar con muchos directores, cantantes, directores y entrenadores increíbles que me inspiraron a ser mejor. Por supuesto, mi maravillosa familia me ha apoyado en cada paso del camino".

-Cuando le ofrecen un nuevo rol en una ópera, ¿qué la ayuda a decidir si aceptar o no?

"Lo primero es que me interese el rol; si eso no ocurre, no muevo un dedo. Norma, por ejemplo, no me interesa. Necesito estar intrigada por el personaje y por la música; pero lo más importante es que tiene que adaptarse a mi voz. Hay muchos personajes fantásticos, pero algunos no son para mí".

-¿Ha sentido que el drama afecta su voz?

"Bueno, sí. El texto es importante. Es así como entendemos la historia. Y si el momento exige un color diferente para transmitir una cierta emoción, busco ese color. A veces surge por sí solo".

"Manon Lescaut y Tatiana están muy cerca de mi corazón"

-La maternidad cambia la vida de cada mujer. ¿Cómo cambiaron la vida y la forma de hacer arte para usted con la maternidad?

"Yo soy una artista y la maternidad no tiene nada que ver con eso. Sin embargo, convertirme en mamá lo alteró todo. Tiago es mi mundo entero, y lo amo y lo apoyo todos los días. Físicamente hablando, sentí que mi canto se fortaleció después de que lo tuve. También me cambió el cuerpo y mi voz avanzó, permitiéndome enfrentar otro repertorio. Además, ya no me preocupo tanto de mi cuerpo; mi voz es otra y mi cuerpo, también. Eso hay que asumirlo. Estoy cómoda y relajada con ambos".

-Alguna vez se la comparó con la actriz Audrey Hepburn...

"Debió ser hace años, cuando yo estaba muy delgada y usaba el pelo corto parecido al de ella. Además, ella actuó en una película sobre 'Guerra y paz', de Tolstoi, encarnando a Natasha Rostova, y yo hice el mismo rol en la ópera de Prokofiev. Pero eso es pasado".

-Su voz ha ido variando, adquiriendo nuevos colores y mayor volumen. Eso le ha permitido abordar óperas como "Anna Bolena" (Donizetti); títulos verdianos como "Juana de Arco", "El trovador", "Aida" y "Macbeth", y personajes del mundo verista como "Adriana Lecouvreur" (Cilea), "Andrea Chénier" (Giordano) y "Tosca" (Puccini). ¿Cómo es cantar hoy, en relación con lo que era cantar en sus inicios?

"Hoy estoy mucho más consciente. De verdad siento que mi voz está en el mejor momento. También es algo mental, pues sé lo que quiero hacer y cómo, y lo hago. Ejerzo un control muy fuerte. Este repertorio -el dramático- tiene otras exigencias y la voz necesita el respaldo de un cuerpo diferente. Hay que tener resistencia".

-Entre los personajes que ha interpretado, ¿cuál ha sentido más lejos y cuál más cerca de su alma?

"Hablando respecto del personaje en sí mismo, me siento alejada de Tosca, pero me conecto con ella a través de la música. Por suerte siempre para Tosca hay buenos trajes y joyas magníficas. En términos de carácter y música, Manon Lescaut y Tatiana ("Eugenio Oneguin", de Tchaikowsky) están muy cerca de mi corazón. Siempre amo el personaje que estoy interpretando; no soy muy fiel en ese sentido".

-Al observar los personajes femeninos en Puccini, como Turandot, Mimí, Manon, Tosca, ¿qué cree que el compositor quería decir acerca de las mujeres?

"Creo que Puccini entendía tanto la sensibilidad como la fuerza de las mujeres. A lo largo de sus óperas, constantemente ves que sus heroínas son amorosas y apasionadas, pero también feroces y poderosas".

-¿Necesita soledad para crear un nuevo rol?

"Necesito pasar un tiempo a solas con la partitura, leyendo el libreto y estudiando la música. Una vez que tengo una idea del personaje y he aprendido la música, trabajo con mis entrenadores para afinar los detalles".

-¿Cuál es su momento de soledad perfecto?

"El tiempo que paso con mi familia y amigos. Podemos estar en cualquier lado, pero tenemos que estar juntos".

Los roles que vienen: Leonora, Turandot y Salomé

-¿Alguna vez se ha sentido física o espiritualmente afectada por un rol?

"¿Si me han afectado a mí? No. Yo soy una cantante y también una actriz. No me puedo andar comprometiendo con un rol. Eso sí, Lady Macbeth y Manon Lescaut me exigen física, emocional y vocalmente. Tengo que estar en mi mejor momento para retratarlas de la manera que se merecen".

-Usted trabajó fuertemente para encarnar a Lady Macbeth. ¿Qué le atrajo de ella?

"Siento que Lady Macbeth me habla. Quizás por la tensión sexual que hay en el personaje; me atrae su maldad de una manera excitante".

-¿Hay nuevos roles en perspectiva? ¿Turandot, Salomé...?

"Varios, pero no solo esos. Haré Leonora de 'La Fuerza del Destino' (Verdi) en Londres el año próximo, con Jonas Kaufmann. Turandot y Salomé están previstas para dentro de dos o tres años".

-¿Le interesa la música contemporánea para la voz?

"Amo la música contemporánea, pero no siempre se ajusta a mi voz".

-Usted también ha cantado lieder . ¿Cómo llegó a interesarse en esta área de la música vocal?

"Estudiamos lieder en la escuela, pero fui descubriendo muchas cosas a lo largo de mi carrera. Diría que Richard Strauss y Rachmaninoff son mis compositores de canciones favoritos".

-Usted está casada con un tenor. Me imagino que hay un intercambio constante de experiencias en torno a la música. ¿Cómo ocurrió ese encuentro?

"Nos conocimos en Roma mientras hacíamos juntos 'Manon Lescaut' (2014). Era mi debut en el papel, pero Yusif ya había cantado Des Grieux; él fue un gran compañero y me guio a través del espectáculo. Realmente nos conectamos. Desde que hemos estado juntos, compartir música siempre ha sido una parte muy especial de nuestra relación".

-Imagino que su vida no gira solo en torno a la ópera.

"Por supuesto que no. De ser así, yo sería la persona más aburrida del mundo, y no lo soy. Yo tengo un hijo y él me demanda mucho, también me gusta el cine, estar con amigos... Con Yusif cocinamos juntos, soñamos, planeamos cosas imposibles... La vida es un tesoro y quiero tomar de la vida todo lo que más pueda".

 El programa de Santiago

Aunque puede tener variaciones, el repertorio del concierto en Chile partiría con el brindis de "La Traviata" (Verdi). Luego, la obertura de "La Fuerza del Destino" (Verdi), y dos arias de la misma ópera: "Pace, pace mio Dio" (Anna Netrebko) y "La vita è inferno" (Yusif Eyvazov). Seguirá "Ebben n'andrò lontana", de "La Wally", y "Mamma, quell vino è generoso" de "Cavalleria Rusticana", seguido del "Intermezzo" de esta última ópera y del dúo del primer acto de "Madama Butterfly".

En la segunda parte, hay una mezcla de canciones de índole popular y arias de ópera. "Tu che m'hai presso il cuor" (Morandi) precederá a "Il bacio" (Anna) y "Granada" (Yusif). Tras un interludio orquestal con páginas de "Carmen", vendrá "Songs my mother taught me" (Dvorak); "Lamento di Federico", de "La Arlesiana"; y "Vissi d'arte" y "E lucevan le stelle", de "Tosca". Tras el "Intermezzo" de "Manon Lescaut", el programa concluye con "O soave fanciulla" de "La Bohème".

lunes, abril 02, 2018

El 31 de julio: La soprano Anna Netrebko actuará en el Movistar Arena

El Mercurio

La rusa llegará por primera vez a Chile junto al tenor Yusif Eyvazov, su esposo, para dar un concierto dirigido por el italiano Jader Bignamini, conductor residente de la Orquesta Sinfónica de Milán. El repertorio consistirá en un recorrido por grandes clásicos de la ópera, como Puccini, Verdi y Alfredo Catalani. Además, incluirá música popular. Más información disponible en www.puntoticket.com.

sábado, marzo 17, 2018

Anna Netrebko: ¿Por qué es la diva de las divas de hoy?

Su voz es imponente y ese es el punto de partida sin lo cual lo demás no existe. Pero la soprano rusa también tiene una historia de película y posee un carisma que deslumbra a quienes la ven. Además, conoce y no desprecia "la vanidad del mundo" y, aunque ella misma se define como "fría como un hielo", toma sus decisiones con el corazón, cueste lo que cueste. 

Por Juan Antonio Muñoz H.

Anna dice que la palabra diva -diosa- es para otras. Para artistas como Maria Callas o Montserrat Caballé. Que ella y sus contemporáneas solo son cantantes. Ni siquiera usa la palabra artista. Claro, grandes sopranos hoy existen -como Anja Harteros, Sondra Radvanovsky y Sonya Yoncheva- pero la Diva, así, con mayúsculas, es Anna Netrebko.

Ella tiene todos los atributos: una voz con la que canta prácticamente todo lo que se le ocurre; una historia de Cenicienta con aspectos legendarios; un físico que en sus inicios era como el de una estrella de cine; historias de amor perfectas para revistas del corazón; un temperamento volcánico unido a una simpatía que desarma; energía escénica que parece indestructible. Proyecta tal fascinación en el público y en los medios que tras una actuación muchas veces debe salir de incógnito para no ser presa de los paparazzi .

Versión 2.0

Ya no existe la figura -el cuerpo- que volvió loco al mundo lírico con su "Traviata" del año 2005 en Salzburgo. Entonces nadie pudo quitarle los ojos de encima y aun cuando hubo quienes criticaron su actuación como "excedida" en términos de arrebato, esta fue un punto de quiebre en una carrera que se había iniciado a comienzos de los 90. Desde entonces, nada la detuvo. "Ya en esos años estaban molestándome. Algunos, en Rusia, escribían que yo no podía cantar eso, que estaba copiando a la Callas, mal, mal, muy mal", ha dicho.

Tuvieron que tragarse sus palabras. El público cayó rendido a sus pies, la Deutsche Grammophon la atrapó al instante y su rostro y su voz se convirtieron en estandarte de esa casa discográfica, con ventas cercanas a los fenómenos de la música popular.

Anna Yúrievna Netrebko (1971, Krasnodar, Rusia) inició su carrera en el Teatro Mariinski de San Petersburgo; allí llamó la atención del director Valery Gergiev, quien se convirtió en su mentor. Hoy es enfática en asegurar que son cuentos esos que dicen que Gergiev la descubrió limpiando pisos en el Mariinski. "Es cierto que yo limpiaba, pero él se fijó en mí después de que yo gané un concurso", explica y cuenta que hoy cada vez da menos entrevistas porque "inventan cosas sobre mí y porque muchas veces la gente no entiende mis ironías y publica mis frases como titulares, como si yo hubiera estado hablando en serio. Ahora me cuido un poco más para no tener que andar desmintiendo. ¿Mi método? Seguir mi intuición. Si me falla, estaré acabada".

En su disco dedicado a "Verdi" (DG, 2013), uno de los momentos más intensos es la escena de Elisabetta di Valois en "Don Carlo". La frase inicial del aria es "Tú que conociste la vanidad del mundo", la que tiene un correlato con su propia historia: "Ya no me preocupo tanto de mi cuerpo; mi voz ha cambiado y mi cuerpo también. Eso hay que asumirlo. Estoy cómoda y relajada con ambos".

En todos estos años, ha posado para "Vanity fair", ha actuado en cine -se representó a sí misma en la película "Diario de una princesa 2" (2004), donde actúan Julie Andrews y Anne Hathaway-, acepta participar en spots publicitarios y ha recibido ofertas de Hollywood incluso para protagonizar escenas de amor: "El actor era genial y en principio todo me pareció magnífico, pero el guion era muy malo". Anna, qué duda cabe, es una gran artista independiente de todo eso, pero el star system la pone en otra situación.

Ese mismo status le permite decir que no le interesa en absoluto cantar el rol titular de "Norma" (Bellini), uno de los más difíciles del repertorio -"lo encuentro poco interesante"- y que aunque se apronta para asumir "Tosca" (Puccini), tampoco a ella le encuentra mucha gracia: "A menos que con Tosca pueda lucir trajes y joyas magníficas".

Tensión sexual

Otro punto ineludible es la desbordante energía erótica que se desprende de sus actuaciones. Ya está el caso de "La Traviata", pero no se olvidan sus candentes escenas con el tenor Rolando Villazón para "Romeo y Julieta" (Gounod) e incluso su manera de enfocar a la Lady Macbeth verdiana: "Ella me habla. En su tensión sexual, me atrae su maldad de una manera excitante", ha dicho.

Eso y sus mediáticas relaciones con el barítono italiano Simone Alberghini, con el propio Villazón y con el bajo-barítono uruguayo Erwin Schrott, de estampa metrosexual, con quien tuvo a su hijo Tiago. Luego, su separación y el encuentro en Roma, durante sus actuaciones en "Manon Lescaut" (Puccini), con el tenor de Azerbaiyán Yusif Eyvazov, con quien se casó con gran pompa en el Palacio Liechtenstein de Viena, Austria, país cuya nacionalidad adoptó en 2006 a pesar de que declara ser "rusa cien por cien".

Yusif la acompaña desde entonces, dentro y fuera del escenario, y se ha convertido en papá de Tiago, que tiene autismo. Seguramente en Moscú, el 14 de junio, para la apertura del Mundial de Fútbol, estarán con ella marido e hijo; Anna canceló sus funciones como "Tosca" en Múnich para poder cantar ahí. Yusif también la acompañará en Santiago el martes 31 de julio, cuando las voces de ambos estremezcan los cimientos del Movistar Arena.

La sopranorusa y su marido,Yusif Eyvazov, cantaránen Chile el martes 31 de julio, en Movistar Arena. Las entradas estarán a la ventaa partir del lunes 26de marzo a través de www.puntoticket.com.

 Últimos roles

La voz de Anna Netrebko ha ido variando, adquiriendo nuevos colores y mayor volumen, y aumentando sus posibilidades dramáticas. Eso le ha permitido abordar óperas como "Anna Bolena" (Donizetti) y títulos verdianos como "Juana de Arco", "El trovador", "Aida" y "Macbeth". Recientemente también ha sumado "Adriana Lecouvreur" (Cilea) y "Andrea Chénier" (Giordano), y ya se anuncia su debut como Leonora en "La fuerza del destino" (Verdi), en Londres, junto al tenor Jonas Kaufmann, en 2019.

lunes, noviembre 20, 2017

Anna Netrebko: "Mi voz y mi cuerpo han cambiado"

El Mercurio

La gran soprano ruso-austríaca, que cantará en Chile en agosto de 2018, dice estar en su mejor momento vocal y personal, y se autodefine fría mental y emocionalmente: "Me he ganado poder elegir y ser independiente". 

Por Juan Antonio Muñoz H.

Anna Netrebko vendrá a Chile en el pináculo de su fama. Hoy es la gran diva de la ópera; una que domina lo que significa estar sobre un escenario, crear un personaje -el propio y los que interpreta- y cantar. Esto último lo hace ahora, además, con un material vocal diferente. Muy diferente. Dice que "mi voz se multiplicó por tres, no siempre sucede pero a mí me ocurrió". Y no solo creció, sino que aumentó en colores, en densidad. "Hoy soy dueña de mi voz; creo que estoy en mi mejor momento".
"Mi cuerpo también ha ido cambiando. Mi estructura es otra. Para las partes más dramáticas hay que tener otra resistencia y una fuerza mayor en el diafragma", asegura. Eso le ha permitido hacer algunas cosas nuevas y también la ha obligado a dejar otras: ya la suya no es voz para papeles líricos como Juliette (Gounod) o Susanna (Mozart), pero sí puede permitirse cantar exigentes personajes de Verdi como Leonora ("El trovador") y el titular de "Aida", arriesgarse con la mortal Lady Macbeth -un rol que le fascina: "Su maldad me atrae de una manera excitante"- e incursionar en Wagner -después de su éxito como Elsa de "Lohengrin" en Dresden, ya está apuntando al Festival de Bayreuth- y con los veristas: acaba de ser aclamada como "Adriana Lecouvreur" (Cilea), en Viena, y se apronta para "Tosca" (Puccini), que cantará en Nueva York y que todavía no la convence sino por el hecho de que podrá lucir trajes fastuosos y joyas magníficas.

Sus miles de fans quisieran verla en "Norma" (Bellini), rol de roles, pero ella lo ha desestimado: "No me gusta la música, no me gusta el personaje. No es interesante para mí".
Se define "fría como el hielo". Y lo subraya: "Fría, fría. Mental y emocionalmente. Puedo ser simpática, acogedora y divertida, pero soy fría". Piensa que el mundo de la ópera lo exige y que si se tiene un temperamento muy apasionado lo más probable es que se sucumba al medio. "He visto a muchas cantantes desaparecer después de pocos años de carrera". Ella no está para eso. "Soy una guerrera y me he ganado poder elegir y ser independiente".

También impugna esos cuentos de que el director Valeri Gérgiev la descubriera limpiando pisos en el Teatro Mariinski. "Es cierto que yo limpiaba, pero él se fijo en mí después de que yo ganara un concurso", explica y cuenta que muchas veces la gente no entiende sus ironías y publica sus frases como titulares, como si ella hubiera estado hablando en serio. "Ahora me cuido un poco más para no tener que andar desmintiendo".

En Chile actuará el jueves 2 de agosto de 2018 junto a su marido, el tenor Yusif Eyvazov, con quien abrirá en diciembre la temporada 2018-2019 de la Scala de Milán, con "Andrea Chénier" (Giordano).

viernes, noviembre 17, 2017

Viene a Chile Anna Netrebko, la gran estrella de la ópera

El Mercurio

La soprano rusa, que intervendrá en la inauguración de la próxima Copa del Mundo en Moscú, cantará en Santiago el jueves 2 de agosto de 2018, junto a su marido, el tenor Yusif Eyvazov.  

Por Juan Antonio Muñoz H. 

Se rumoreaba desde hacía tiempo, pero ahora la noticia se confirma. La soprano Anna Netrebko, idolatrada por miles de personas en el mundo, cantará en Chile el 2 de agosto próximo junto a su marido, el tenor Yusif Eyvazov, en el marco de su primera gira latinoamericana, que contempla actuaciones en Sao Paulo y Santiago.

Su visita se debe a Merci Entertainment, la misma compañía que trajo a Chile al tenor Jonas Kaufmann, en 2016. Tanto el repertorio exacto que abordará la artista -arias y dúos de ópera-, como la fecha de inicio de venta de entradas y sus valores se darán a conocer en las próximas semanas.

Anna Yúrievna Netrebko -nacida el 18 de septiembre de 1971- inició su carrera siendo algo así como conserje-cuidadora en el Teatro Mariinski de San Petersburgo; allí llamó la atención del director Valeri Guerguiev, quien se convirtió en su mentor musical. Fue bajo su guía que interpretó roles como Susanna, de "Las Bodas de Fígaro" (Mozart), siguiendo luego con los papeles principales de "La sonámbula" (Bellini) y "Lucia di Lammermoor" (Donizetti), entre otros.

Éxito con "La Traviata"

Debutó en Estados Unidos en 1995, en el papel de Ludmila de "Russlan y Ludmila" (Glinka), y pronto comenzó a ser aclamada como gran intérprete de roles rusos como Natasha, en "La guerra y la paz" (Prokofiev), y Marfa, en "La novia del zar" (Rimski-Kórsakov).

Siguió adelante bajo la guía de Claudio Abbado y de Renata Scotto, y se fue especializando en el repertorio italiano belcantista. Su éxito fulgurante comenzó en 2002 tras su debut en el Metropolitan en el papel de Natasha, en el estreno en Nueva York de "La guerra y la paz", donde sorprendió por su canto, su belleza y sus dotes extraordinarias de actriz. Lo mismo sucedió en el Festival de Salzburgo, donde encarnó a Donna Anna en "Don Giovanni" (Mozart), dirigida por Nikolaus Harnoncourt.

Siguieron plazas como Múnich y Londres, y su primer álbum con arias, que se convirtió en uno de los discos clásicos más vendidos del año, lo que se ratificó al año siguiente con su segunda placa, "Sempre Libera". Ya en 2005 llegó su consagración mundial con la famosa versión de "La Traviata" (Verdi), en Salzburgo, distribuida en DVD y televisada. Junto al tenor Rolando Villazón fue la gran pareja de la ópera en esos años.

Julieta y Lady Macbeth

En todos estos años, la voz de Anna Netrebko ha ido cambiando, adquiriendo nuevos colores y aumentando sus posibilidades dramáticas. Su material, en un comienzo, la hizo ideal para roles líricos como Julieta (Gounod y Bellini), Mimí ("La Bohème") y Elvira ("I Puritani"), pero sus nuevas sonoridades, cercanas a la tipología spinto , le han permitido abordar con éxito títulos como "Anna Bolena" (Donizetti), "El trovador" (Verdi) y "Aida" (Verdi), con la que consiguió un enorme éxito en el último Festival de Salzburgo, donde las entradas de reventa llegaron a los 1.200 euros. Incluso se ha arriesgado con partes decididamente dramáticas, como Lady Macbeth (Verdi) y "Tosca" (Puccini), que debutará el año que viene.

Actualmente, es ciudadana austríaca y está casada con el tenor Yusif Eyvazov, de Azerbaiyán, con quien abrirá en diciembre la temporada 2018-2019 de la Scala de Milán, con la ópera "Andrea Chénier" (Giordano). Tiene un hijo con el bajo uruguayo Erwin Schrott, Tiago.

Desde 2007, Netrebko es embajadora de la organización Aldeas Infantiles SOS, en Austria. En 2014, cantó el himno de Rusia en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, y está prevista para participar en la inauguración del Mundial de Fútbol 2018 en Rusia, por pedido expreso del Presidente Vladimir Putin.