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martes, diciembre 30, 2025

Marco Antonio de la Parra “Siento que la muerte me visitó, que se sentó a mi lado”

 




El Mercurio

Los días más difíciles en sus 73 años vive el icónico dramaturgo y psiquiatra. En febrero de 2022, mientras Rusia invadía Ucrania, supo que sufría mieloma múltiple, un cáncer de la médula ósea por el que ya perdió vértebras y siete centímetros de estatura. Frágil, pero entero, aquí cuenta su calvario y por qué hoy el escenario y la escritura son sus armas secretas para desafiar a la muerte.

Por María Cristina Jurado. Fotografías: Sergio Alfonso López

Ligeramente encorvado, sus anteojos en la punta de la nariz, con siete centímetros menos de estatura y varias vértebras pulverizadas por su mieloma múltiple, —diagnosticado en 2022 a sus 70 años— Marco Antonio de la Parra, médico psiquiatra y dramaturgo, autor de más de un centenar de obras teatrales y con sillón en la Academia Chilena de Bellas Artes, vive días de homenajes. Al premio a las Artes Escénicas Nacionales Presidente de la República 2025, se unirá el tributo del Festival Teatro a Mil en enero, que abrirá con su obra “Mister Shakespeare”, un monólogo que él protagoniza, dirigido por Pablo Schwarz. Pero esta mañana radiante, De la Parra está lejos de honores. Arrellanado en un sofá, afable y entero, hace un balance de su vida. Lo resume en un solo concepto, después de cinco décadas de una carrera multifacética y atrevida:

—Siento que, si yo alcanzo a leer los muchos libros que tengo, ya soy bastante feliz. Pero debo decir que para mí la relación con Ana Josefa, la relación con mis hijos y mis hijastros... ¡sería muy ingrato exigirle algo más a la vida! Con eso ya, podría no escribir una línea más ni atender a un paciente más, ni nada. Aunque creo que atendería pacientes por algo que para mí es muy importante, que es la energía del cariño. Me gusta sentir que tengo un poder, un superpoder, esto lo conversamos con la María José Navia, que es muy amiga: ella dice que mi superpoder es transformar una idea en verde y darle una vuelta para que se convierta en obra de arte.

Se queda en silencio y su mente vuela a 2022.

A fines de febrero de ese año, volvía con su mujer, la periodista Ana Josefa Silva, de su habitual veraneo en Elqui. Él manejaba y, poco antes de llegar a Santiago, comenzó a sentir que le faltaba el oxígeno. Casi no podía respirar. En su casa se chequeó con su oxímetro y la oxigenación era muy baja. Dos años antes, había vivido lo mismo cuando fue hospitalizado por un violento covid-19.

De la Parra partió con su mujer a Urgencia de la Clínica Las Condes y, después de varios exámenes, le diagnosticaron un trombo en sus pulmones. “Un colega médico me dijo que no era covid, esto era una cosa de los huesos, tenía un mieloma que me lo detectaron en el esternón”. Aterrizó directo en la Fundación Arturo López Pérez, especializada en cáncer, donde tiene un seguro oncológico: una bendición, dice.

El dolor que sentía se volvió intolerable en pocas horas.

—Entonces no sabía que no podría volver a mi casa. Me dolían todos los huesos y todo el cuerpo. Hice cinco hospitalizaciones distintas ese año, por las más diversas causas. La más importante y saludable fue la transfusión. (…) El mieloma múltiple es pariente del cáncer, lo que hace es destrozar los huesos. No tiene cura, pero tiene tratamiento. Y el tratamiento es una transfusión de células madre. A mí se me encerró en una pieza como en una burbuja, estuve un mes encerrado ahí, me hicieron una sesión de quimioterapia. Salí a flote, después de haber estado psíquicamente muy tomado con esto de estar encerrado. Sin saber si viviría.

No entraban ni las enfermeras a su burbuja: el mundo estaba en pandemia y la inmunidad del dramaturgo había caído a cero. Los médicos le explicaron que la protección de todas las vacunas que había recibido en su vida, desde su primera infancia, se había esfumado. “Tuve que hacer todo el recorrido de nuevo. Me llaman por teléfono todavía por la de la varicela”.

Aún recuerda qué sintió cuando su encierro en la burbuja protectora terminó, después de treinta días.

—Es como si hubiera nacido recién. Hubo una sensación, después de esta experiencia de muerte, de nacer de nuevo. Fue muy fuerte sentir que quedaba atrás una experiencia absolutamente de muerte.

—¿Pensó en algún momento que se moría?

—Lo sentí, pero mi mujer me prohibió morirme. Pero yo sabía que tenía una sobrevida que dependía mucho de esa transfusión.

—¿Y qué pasaba si no resultaba?

—Bueno, me iba para el otro lado.

Habla de los registros de sobrevida de otros enfermos de mieloma múltiple en el mundo, que él ha estudiado en papers científicos en su calidad de médico. Dice que ella puede ir de cinco a 35 años. “Mi cuadro está estacionario. Gracias a la transfusión de células madre”.

Su enfermedad ha sido la experiencia más límite en sus 73 años de vida.

—Sentí mucho miedo. Mucho miedo. Mucho miedo cuando me hicieron el primer diagnóstico, antes de irme a la Fundación. (…) Después, acostado en ese hospital, yo veía que estaban bombardeando Ucrania y yo sentía que, al mismo tiempo, la enfermedad me bombardeaba a mí. En “Mister Shakespeare” hablo de eso, de la experiencia de muerte, que de alguna manera te hace más fuerte.

En 2024, cuando Marco Antonio de la Parra volvió a subir al escenario del Teatro de la Universidad Finis Terrae con “La Secreta Obscenidad de Cada Día” —una de sus obras más emblemáticas, que él coprotagoniza—, sintió que recuperaba su existencia.

—Noté, al salir recién de tener la afección, que me cansaba mucho, pero he ido recuperando la energía. Y se ha ido dando un fenómeno bien particular. ¡El teatro! Cuando subí de nuevo al escenario sintiendo que no volvía nunca más y que me despedía para siempre con “La Secreta Obscenidad de Cada Día”, ¡me vino una energía arriba del escenario que ni la kinesiología! Y es que yo era uno de los dos actores de la obra.

—Ya llevaba dos años enfermo…

—Sí, claro, y aún tengo dificultades óseas. Se me rompieron algunas vértebras y perdí siete centímetros de estatura. Y de pronto en el escenario… y esto lo saben todos los que han subido a él y han trabajado en esto, el teatro te da una energía, ¡te transformas! Yo estaba ya saliendo de la etapa aguda del cuadro, pero creía que no iba a poder actuar. ¡Y sí pude! Y después, cuando hice el “Mister Shakespeare”, que la vamos a estrenar el 3 de enero porque va a abrir Fitam como parte de un homenaje, ahí también soy actor. Ahí yo uso los defectos, la dificultad se usa.

Y es que De la Parra no para. Funciona de la mañana a la noche, en la Universidad Finis Terrae como curador de su cartelera teatral, como director artístico y profesor de Dramaturgia en su Escuela de Teatro: los alumnos se pelean por aprender a escribir bajo su ojo de lince. “Lo principal es que escriban y que aprendan a inspirarse, a trabajar. Para mí el desarrollo de la enseñanza de la dramaturgia ha sido de años y empezó en España, cuando era agregado cultural del gobierno de Aylwin. Me contrataron del Centro Nacional de Nuevas Tendencias Escénicas de España, para hacer clases. Y como he dicho muchas veces, todos los alumnos sabían más que yo”. Fue allí donde inauguró su célebre técnica del Maestro Invisible que aplica hasta hoy. “Descubrí una manera de trabajar muy tremenda. Yo trataba de estimular a los alumnos lo más posible y yo, desaparecer. Desaparecer, ser un ausente, alguien que estimula más que dice lo que tienes que hacer. Y ha funcionado”.

No es todo, a tres años de su diagnóstico de cáncer. Una vez al año dirige el Taller Internacional de Dramaturgia, que convoca a más de 200 alumnos de toda Hispanoamérica.

—La convocatoria es por internet y seleccionamos a los de mejor preparación. Los argentinos tienen una escuela tremenda, también los colombianos, los de México. Pero he tenido gente de todas partes y algunos chilenos, pero tienen que ser de calidad. En 2026 lo vamos a hacer en mayo, junio y julio. Pasan cosas muy interesantes y yo me la paso muy bien.

Cómo la energía le alcanza, es una pregunta que se intensifica cuando este psiquiatra cuenta que, cada tarde, atiende pacientes porque su consulta sigue activa.

—¿Todavía?

—Sí, por supuesto. Muy pocas veces he parado.

Su enfermedad lo ha obligado a explorar. No contento con sus clases, su consulta médica y sus talleres —además de actuar y escribir dramaturgia— De la Parra mira hoy con otros ojos a los niños víctimas de cáncer. Decidió escribir un libro.

—Espero escribirlo este año. Y es que los niños con cáncer viven experiencias mayores. Que una persona de edad tenga una enfermedad como esta me parece esperable, pero en los niños, me asombra. Es como un escándalo que un niño se enferme. Es de esas cosas que uno dice ‘esto no debería suceder'. (…) Yo he trabajado con niños y para mí han sido siempre un misterio.

Marco Antonio de la Parra dice que su afección reordenó sus prioridades. Lo que antes le parecía nimio, hoy cobra relieve y vigor. Las pequeñas tribulaciones se desdibujaron. Ha sido un terremoto interior.

—Le dio importancia a hacer lo que yo realmente quería hacer de una manera intensa. Creo que uno nace de nuevo. Nací de nuevo y con un vigor que yo no esperaba tener porque primero vino el cansancio, la dificultad de usar bastón y un arnés para poder enderezarme. He ido dejando el bastón con la kinesiología. Paso al kinesiólogo todos los días, dos veces a la semana por lo menos. Los ejercicios me han ido devolviendo masa muscular y movilidad. Debería ser más mateo todavía.

Dice que siempre odió la gimnasia. “Jugué tenis, mal; jugué fútbol, mal, pero apasionadamente. Me gustaba mucho, pero era pésimo, un desastre. Así y todo, era fanático y entonces era divertido”.

—¿Cuáles son sus prioridades hoy?

—Número uno, el arte, que volvió como una experiencia de estar en el mundo. Y, de alguna forma, el psicoanálisis también cobró otra dimensión al atender a mis pacientes. Cada paciente se transforma en una experiencia de vida en que intento transmitirle la misma experiencia de vida que yo tuve.

—¿Los atiende con más profundidad?

—Sí, definitivamente. Es como que yo viniera de morir, entonces los reinvito a la vida. A veces lo consigo.

Esa nueva mirada para atender enfermos lo ha acercado al psicoanálisis. Por la actual intensidad y profundidad de sus sesiones, decidió acotar el número de pacientes que atiende por día: de diez diarios que veía antes, ahora son máximo cinco o seis. También se cambió de barrio: cerró su antigua consulta de Marchant Pereira porque, dice, el entorno se volvió inseguro debido a las secuelas del estallido. Se trasladó a El Golf.

Vuelve a lo que es importante para él hoy.

—Como prioridad uno, yo colocaría el arte. El arte me dice todo, mi escritura. Y el arte como... eso que se habla de la salud mental. De que de alguna forma el arte también cura, el arte viene para estar entre nosotros y ofrecer cura. Ahora lo veo con mucha más claridad. Como algo que estoy haciendo, estoy aquí por ello, para ello.

Marco Antonio de la Parra eleva la mirada y muestra su living abarrotado de libros.

—¿Qué piensa respecto a la muerte?

—Hoy siento que no está. Siento que la muerte me visitó, que se sentó a mi lado, que estuvo conmigo. Fue en ese mes en que me metieron en la burbuja. Fue espantoso, no pude leer nada. Era octubre de 2022. Y… ¿cómo decirlo? ¡De pronto me deshice de la muerte! La muerte me estaba esperando a la vuelta de la esquina, pero de pronto se deshizo. Y eso fue después de hacer “La Secreta Obscenidad de Cada Día”. En ese escenario renací.


sábado, mayo 04, 2019

Yo Yo Ma - Ainhoa Arteta


viernes, febrero 15, 2019

Ley de cultura provoca polémica en Cuba

Cultura
El Mercurio





Un decreto que obliga a los artistas a profesionalizarse y vincularse con el Ministerio de Cultura levantó polémica en la isla del Caribe, acusado de ser incompleto, nebuloso y oscuro. Los más críticos lo llaman "decreto mordaza". La norma 349 busca sancionar el uso del lenguaje sexista y vulgar, y apunta básicamente al reggaetón, un ritmo de creciente éxito en la isla.

lunes, junio 18, 2018

Museo Histórico Nacional reanuda sus muestras tras crisis de mayo

El Mercurio

La cancelación de la controversial "Hijos de la Libertad" derivó en un período de análisis. Los especialistas del museo están preparando ahora la segunda exposición de su trilogía del Bicentenario, dedicada a la Fraternidad. Se inaugura el 26 de julio. 

Por Iñigo Díaz

Según el calendario trazado para 2018, hoy iba a ser el último día de la exposición "Hijos de la Libertad: 200 años de Independencia" en el Museo Histórico Nacional (MHN). La muestra alcanzó a estar abierta poco más de un mes: el 9 de mayo la ministra de las Culturas, Alejandra Pérez, anunció su cancelación debido a la polémica que generó parte de la museografía, donde se presentaba al general Pinochet vinculado al concepto de Libertad.

La única pieza que aún permanecía la semana pasada en el Salón Gobernadores, donde se instaló la muestra y donde estarán las dos siguientes de la trilogía que dedican al Bicentenario de la firma del Acta de Independencia, era "La batalla de Maipú" de Mauricio Rugendas, en un muro pintado de rojo.

"Cada muestra de la trilogía tiene un color predominante. El rojo fue para Libertad y el blanco será para Fraternidad, una exposición que es mucho más amistosa. No todas las muestras tienen que ser polémicas", señala Isabel Alvarado, directora interina por cuarta vez en sus 37 años como trabajadora del museo. "Son exposiciones conceptuales y siempre que las llevas a la museografía tienen un desafío mucho mayor que si comienzas una muestra a partir de una colección de piezas existentes", agrega.

Fue un mes especialmente difícil en el MHN, tras la cancelación de "Hijos de la Libertad", que como coletazo trajo la destitución del antropólogo Pablo Andrade de su cargo de director. Además, los equipos debieron asumir las faltas en que incurrió la muestra. Se habló de "graves errores", de "imprecisión", de "desprolijidad".

"Ha sido difícil establecer claramente dónde estuvo la equivocación, porque las asociaciones que hicieron los visitantes y los no visitantes fueron bien particulares y nosotros no las previmos. Son nuevas audiencias, con miradas distintas. El libro de comentarios de la muestra tiene muchos mensajes a favor, de gente que vio cosas que otras no vieron. Hay múltiples miradas y eso te hace más complejo el tema. Yo no podría decir puntualmente 'el error estuvo aquí'", advierte Alvarado.

La ministra Pérez señaló en su minuto que las nuevas muestras en el MHN serían observadas. "Nosotros no vamos a actuar de censores de los museos nacionales. No nos parece que corresponda", aclara el subsecretario del Patrimonio Cultural, Emilio de la Cerda. Tras el cierre de la muestra, el personero recorrió la exposición y se reunió con los funcionarios del museo. "Acá lo que ha ocurrido es que los mecanismos de calidad y rigor fallaron en al menos un punto específico y eso tuvo las consecuencias que tuvo. Eso tiene que venir a reforzar la labor de los museos", dice De la Cerda.

Los equipos del museo han tenidos pequeños claustros o sesiones de reflexión con miras a optimizar las siguientes propuestas, para no caer en ambigüedades. "Uno aprende de estos episodios, en el sentido de tomarse el tiempo y reflexionar, para mejorar la entrega del mensaje", señala Alvarado.

Curada por Leonardo Mellado, "La Fraternidad. Un camino a la Igualdad" se inaugura el 26 de julio y estará abierta hasta el 7 de octubre. Se sostendrá en cuatro conceptos alrededor del ideario de la Fraternidad: beneficencia, caridad, solidaridad y sororidad. "Cada uno de estos valores está representado por instituciones que fueron y han sido importantes en la historia republicana", dice Mellado. "Habrá mucha más presencia de piezas que vienen desde fuera del museo que la anterior. Por ejemplo, el hábito de Fray Andresito o la camioneta del Padre Hurtado", agrega Alvarado.

"Sororidad es un concepto que recién está instalándose hace unos 20 años. Es lo mismo que fraternidad pero entendido bajo el discurso femenino", explica Mellado. "En latín frater significa 'hermano', mientras sor es 'hermana'", detalla. Allí figurarán los grandes movimientos feministas de la historia y sus logros, desde la figura de Elena Caffarena a los actuales bloques de lucha.

Tanto beneficencia como caridad tienen una lógica vertical en el socorro de los desvalidos. "La élite del país lideraba la beneficencia, a través de organizaciones como la Hermandad de los Dolores, que en 1819 ya estaba funcionando con Juan Egaña, Mariano Egaña, Manuel de Salas, y O'Higgins como su primer director. En cambio, la caridad tenía un perfil religioso, con las Hijas de la Caridad, los Recoletos Franciscanos y el Hogar de Cristo", dice Mellado.

De la verticalidad luego se pasa a una relación fraterna más horizontal, entre iguales. La solidaridad se representará con las mutuales, las mancomunales, o las sociedades de socorros mutuos, además del voluntarismo de Bomberos y la Vicaría de la Solidaridad.

jueves, junio 14, 2018

Duró una semana: Cae el ministro de Cultura del nuevo gobierno español

"Me voy porque amo la cultura", dijo ayer Máxim Huerta, de 47 años, al renunciar al cargo de ministro de Cultura y Deporte del recién formado gobierno de Pedro Sánchez, en España, luego de que se conociera que evadió impuestos por 218.000 euros, dineros que restituyó en 2017. En su reemplazo fue nominado José Guirao, quien fuera director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía entre 1994 y 2001, entre otros cargos.

lunes, abril 23, 2018

Ministra de las Culturas propone regreso de proyectos culturales que ya están en funcionamiento.



El Desconcierto

La titular del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio ofreció una confusa entrevista sobre los desafíos de su cartera y cuestionó la entrega de entradas gratuitas para eventos culturales a los más jóvenes, argumentando que "sé perfectamente que los van a vender por creer que no lo van a usar".

La periodista Alejandra Pérez fue la ministra designada por Sebastián Piñera para dirigir el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Desde hace un mes y once días, la secretaria de Estado cumple su función en un período que cataloga como “difícil”.

En entrevista con El Mercurio de Valparaíso, la titular de la cartera cuestiona la falta de acceso de la población al arte, según lo reflejado en la última encuesta de Participación Ciudadana. Por ello, apuesta porque “la cultura deje de ser un privilegio, porque de alguna forma cuando tú ves esos números, Santiago es el campeón”.

En este sentido, al ser consultada sobre las medidas que tomará para descentralizar la oferta cultural, Pérez señaló que “yo quiero volver con el Teatro Itinerante”, pese a que éste ya se encuentra en funcionamiento.

“No, pero no está funcionando bien, porque es un teatro que ¿dónde está hoy día?”, respondió confundida la ministra. “Tryo Banda está presentándolo en La Araucanía”, le acota el periodista del medio porteño, a lo que ella pregunta: “¿Pero está recorriendo todo Chile?”.

Más tarde, la ministra de Culturas puntualiza que “yo sé que volvió, pero no creo que tenga la potencia (…) a mí me gustaría tener un teatro itinerante que fuera mucho más potente, a lo mejor con esta misma compañía, pero darle mucho más potencia”.

La entrevista mantiene el tono confuso de la secretaria de Estado frente a otros temas, como la entrega del programa vale cultura, que pretende liberar entradas gratis para los más jóvenes ante diversos espectáculos. Al respecto, la ministra señala que “yo tengo jóvenes, muchos cercanos a los 18, y sé perfectamente que los van a vender por creer que no lo van a usar. Creo que la cosa tiene que partir en la niñez, después en la gente que realmente puede disfrutarla hagamos una cosa que les baje el precio a quienes tienen interés, un 50%, inventaremos algo”.

Además, bajándole importancia al trabajo de las Escuelas de Rock, Pérez aseguró que la televisión ha sido pionera en potenciar talentos artísticos en Chile: “La tele con todos sus concursos y desde don Francisco en adelante, con lo de los talentos, ha traído gente de todas partes. Y la gente se ha potenciado, sí, muchos se han ido, pero la Mon Laferte era de acá, y así puedo decirte un montón de gente… Santiago es Chile y no nos podemos engañar. Entonces si tú llevas a la gente ahí y la das a conocer, que dé la vuelta. Si queremos terminar con que Santiago sea Chile, la gente tiene que decir “soy de Valparaíso” y esta mujer lo ha hecho. Para mí ella es un gran ejemplo, porque esta mujer es un éxito ahora y partió en un programa de televisión como ‘Rojo'”, expuso.

Por último, la ministra propuso crear un perfil en el Ministerio para quienes estén interesados en postular a fondos concursables -algo que ya existe- pero que a su juicio “no está completo”.

Puede ver la entrevista en este link, o dandole click a las imágenes inferiores...


miércoles, diciembre 27, 2017

Centro cultural viaja en las vías férreas de Chile

El Mercurio

A través de la red sur y montado sobre un carro de tren, este espacio llegará a localidades pequeñas, en las que ofrecerá actividades artísticas, científicas y tecnológicas, como exposiciones y espectáculos. 

Por Vanessa Leal Soto

Son cinco containers marítimos los que viajarán en los carros portacontenedores de los trenes. Será a través de la red ferroviaria sur, para llevar cultura, ciencia y tecnología a localidades que, en su mayoría, tienen menos de 50.000 habitantes. Se trata de la Nave Trenzando, un proyecto financiado por un Fondart (2015) y creado y diseñado por la arquitecta Daniela Gutiérrez, el que se lanzará en enero, en Valparaíso, e iniciará su marcha blanca en marzo.

El espacio incluye un sector para realizar residencias hasta de 10 personas, además de baños, cocina, oficina, taller multiuso y un escenario. Tienen paneles solares, un generador y estanques de agua, para asegurar la independencia operativa. Se estacionará y desplegará en las líneas de descanso de estaciones ubicadas entre Valparaíso y Puerto Montt.

A partir del segundo semestre de 2018, luego de una convocatoria abierta a actores del mundo cultural, el público podrá participar, entre otras actividades, de charlas, talleres, exposiciones, proyecciones de películas, obras de teatro y conciertos.

Vinculación con la comunidad

"Nos hemos planteado desarrollar un medio para que estas localidades puedan acceder a bienes culturales y también tengan una plataforma para poder difundir sus propias riquezas", dice Gutiérrez. "Para la primera actividad, en marzo, tres organizaciones de Valparaíso desarrollarán actividades -entre las que se cuenta un museo participativo- durante un mes, para vincular Nave Trenzando con la comunidad. Así, podremos hacer un diagnóstico para luego, en una segunda etapa, desarrollar proyectos con la comunidad".

Los contenedores se irán quedando en los sitios visitados, para que las comunidades tengan acceso permanente a un sitio cultural. Al final de año, Nave Trenzando hará una exposición itinerante con el material que se haya desarrollado en cada uno de estos lugares.

"Elegimos San Rosendo para comenzar, porque fue un centro neurálgico en el sur donde, en el momento en que el tren dejó de funcionar, la gente se sintió abandonada de alguna forma", cuenta Gutiérrez. "Según el catastro que hicimos en 70 estaciones, esa sensación de desconexión es generalizada en todas las localidades rurales. Por eso, en un plazo de por lo menos cinco años, queremos generar intercambios en 86 comunas".

domingo, octubre 02, 2016

La hora del vacío: ¿vivimos un nuevo malestar de la cultura?

El Mercurio

Se repiten los diagnósticos que acusan que algo le pasa al mundo. Dicen que somos una sociedad líquida, cansada, atomizada, consumista, precaria; que algo buscamos, que nada encontramos. Aquí y allá irrumpe la violencia, desde una guerra hasta el vandalismo. Lo político está en crisis: lo que hoy queremos es vivir más livianos, no la revolución, expresa Gilles Lipovetsky en su libro más reciente, "De la ligereza". "Estoy un poco angustiado", señaló la semana pasada Raúl Zurita en este suplemento.

Juan Rodríguez M.

Un fantasma recorre el mundo. Aquí y allá se repite el diagnóstico, al parecer hay un consenso: vivimos en una época de angustia, de malestar; la modernidad líquida de Zygmunt Bauman, la sociedad del cansancio de Byung-Chul Han, la disolución de lo político de Pierre Manent, la guerra civil como nuevo orden mundial de Hans Magnus Enzensberger, el vacío y la ligereza de Gilles Lipovetsky, por mencionar a algunos. No todos son pesimistas que condenan al presente y añoran el paraíso perdido, pero sí concuerdan en que algo nuevo, y no siempre bueno, se propaga.

En su libro más reciente en castellano -"De la ligereza" (Anagrama)-, Lipovetsky dice: "Jamás habíamos vivido en un mundo material tan ligero, fluido y móvil (...) Comienza una nueva era de la ligereza que coincide con un momento de tecnología avanzada (...) Así es la dinámica social de la hipermodernidad que instituye el reinado de un individualismo de tipo errante y zapeador (...) los individuos «desatados», desligados, emancipados, funcionan como átomos en estado de flotación social". Y Pierre Manent, en "Curso de filosofía política" (IES), escribe a propósito de la sociedad moderna fundamentada en la ciencia y libertad: "Nosotros [a diferencia de nuestros antepasados] no queremos obedecer a la ley, queremos ser libres. Para ser libres, debemos crear las condiciones de la libertad. La ciencia y el Estado nos permiten crear esas condiciones. Y el espacio público está cada vez más vacío porque somos cada vez más libres".

El domingo pasado, en Artes y Letras, Raúl Zurita habló de "un clima" que se está viviendo en Chile y en general en el mundo. "Es bastante apocalíptico", dijo. "Esta vertiginosidad del daño, del mal, de violencia sobre violencia, sin un minuto de sosiego". Pensaba en la crisis migratoria, en los miles de ahogados camino a Europa; en eso y más. "Entonces estoy un poco angustiado. La sensación de que estamos pasando por un momento que no alcanzamos a dimensionar lo amenazante que es (...) Es un momento de inflexión peligroso", decía el poeta.

De ahí, entonces la pregunta: ¿Vivimos un nuevo malestar cultural? ¿Es el malestar existencialista, tal vez el de la posmodernidad, o es algo distinto?...

Quizás, para matizar el tono decadentista, sea bueno adoptar la perspectiva crítica de Lipovetsky, esa que ni demoniza ni glorifica al mundo actual; y recordar lo que escribió Nietzsche en "El crepúsculo de los ídolos": "Cada vez he ido comprendiendo mejor que lo que menos prueba el consenso de los sabios es que tengan razón en aquello en lo que están de acuerdo. Lo que prueba, más bien, es que esos hombres tan sabios coinciden fisiológicamente en algo que les hace adoptar -de una manera forzosa- una misma postura negativa frente a la vida".

Y usted, ¿siente algún malestar?.


Carlos Peña: "La sombra del deseo"

Nunca las sociedades habían vivido un momento de mayor prosperidad y nunca los ideales de autonomía individual y de diversidad habían estado tan expandidos; pero a pesar de eso se experimenta insatisfacción y desasosiego. ¿A qué puede deberse ese fenómeno en apariencia contradictorio? Si cada vez se está mejor y más a discreción de la propia voluntad, ¿a qué puede deberse la sombra de que algo no anda bien, el incómodo roce con un cierto vacío?
La respuesta es muy sencilla: al aumento del bienestar. Es lo que pudiera llamarse la economía del deseo.
El deseo humano (explicaba Hegel, según Kojéve) es un vacío, una nada que anhela ser colmada. Por eso, entregado a sí mismo y carente de toda orientación, está amenazado por la vacuidad. Este fenómeno lo advirtió también la sociología. Durkheim, por ejemplo, afirmó que el peor mal que aquejaba a las sociedades era "el mal del infinito", el deseo sin contención, la concepción de la vida como un mar sin orillas. Cuando ello ocurría, dijo Durkheim, acechaba el peligro de la anomia, la bruma del sinsentido y del hastío.
Algo de eso hay en la vida contemporánea.
La ausencia de contención del deseo, el desprestigio de los límites, parece ser el problema. La cultura humana requeriría, para funcionar, algún límite sobre el cual se funda el sentido o significado de la existencia.
Por eso Chesterton dijo que las sociedades humanas tenían la estructura de los cuentos de hadas. El goce y el disfrute tendrían una estructura condicional: hay disfrute si y sólo si se acepta un previo límite que configure el deseo. Esto es lo que haría absurda la pregunta de Cenicienta de por qué debe irse de la fiesta a las doce. Cenicienta no estaría en la fiesta si no debiera irse a las doce . Los habitantes de las modernas sociedades de consumo tampoco se dan cuenta de que solo pueden disfrutar de veras si tienen a la vista un horizonte de sentido que constituya sus deseos. Al espantar todas las prohibiciones, todas las reglas incondicionadas y absolutas, la cultura moderna condena a sus miembros a una búsqueda sin fin, amenazada por el vacío. Al revés de lo que sugirió Freud, para quien la renuncia al deseo era la fuente de la infelicidad, en las sociedades modernas no es la renuncia del deseo sino su sometimiento a él la causa de la incomodidad. Ése sería el gran defecto del moderno capitalismo: la búsqueda de un goce que nunca llega. El objeto petit a del que hablaba Lacan -y que Zizek ejemplifica con la Coca-Cola- sería la muestra de ese anhelo vacío que a veces llenan las ideologías.
Por eso, como ha expuesto Zizek, lo peculiar de la vida contemporánea, y lo que causa el desasosiego, no es la prohibición de gozar, sino el mandato de hacerlo. Pero como el deseo humano es un vacío imposible de ser llenado, el mandato de gozar, de disfrutar, de satisfacer todos los anhelos, es también una especie de condena a no sentirse nunca satisfecho.
CARLOS PEÑA.Rector de la UDP y autor de "Ideas de perfil" (Hueders).


Ricardo Capponi: "La tecnología y el humanismo luchan por imponerse"


Quien más quien menos, asistimos a tensiones sociales que en el pasado involucraron casi exclusivamente a las aristocracias y que hoy envuelven a la sociedad en su conjunto. Y entre las distintas maneras de explicarlo, está la función que hoy cumplen las ciencias, las mismas que a través de la tecnología han abierto un mundo de placeres y confort que parece llenar de sentido nuestra existencia. Pero aquella ciencia que tiene como fin el ser humano, que ha construido un vasto conjunto de conocimientos sobre el mundo subjetivo y contribuido a la humanización de la sociedad y la cultura, sospecha de ese mundo consumista.
Ambas posiciones -tecnología y humanismo- luchan por imponerse en todos los frentes: la crianza, la educación, la sociedad y forma de vida que queremos.
Y en esta lucha, la primera ha cooptado a la segunda. Así, la psicología norteamericana ha construido una ideología que hace de la búsqueda del placer y del confort individualista su finalidad, el camino a la salud mental. Me refiero a la "psicología positiva", y su búsqueda del "felicismo", de gran penetración en la cultura, enorme promoción y libros de autoayuda, e infiltración masiva en las empresas y organizaciones.
De esta pugna emana pesimismo. Los intelectuales piensan que gana el "felicismo", y temen el triunfo de una sociedad del vacío y la ligereza, del individualismo de tipo errante y de un espacio público cada vez más vacío.
No lo creo así. Como ocurrió ante el derrumbe de las utopías sociales, en un futuro no predecible, agotados del vacío a que nos lleva el "felicismo", buscaremos caminos más profundos y humanizadores. Los pensadores de las ciencias humanas deberíamos estar buscando dichos caminos y quejándonos menos de una situación a mi juicio inevitable, culminación casi desesperada de la modernidad dura en sus últimos estertores.
Ricardo Capponi. Psiquiatra y psicoanalista.


Raúl Zurita: "El gran paliativo a la ausencia de futuro es la violencia"


No hay límites para la melancolía humana/ Se cuenta siempre con una piedra más para colocar sobre la pirámide/ de las lágrimas . Las líneas están en el poema "Licantropías contemporáneas" de Louis Aragon, uno de los fundadores del surrealismo, y en el lapso brevísimo de nuestras vidas a todos, sin excepción, se nos da al menos una vez, la oportunidad de comprobarlo. El espanto de nuestro tiempo es la incapacidad de espanto y el solo hecho de que la culpa por el holocausto nazi haya durado tan poco es una de las más desoladoras pruebas de ello. En una historia de sangre, la culpa es el único lazo con el pasado, pero también la única esperanza de un nuevo comienzo. El futuro no es sino la cara oculta del recuerdo y sin recuerdos solo queda un presente perpetuo en el cual la vida se reduce al intento eternamente fallido de inventar sustitutos, simulacros de felicidad, paraísos artificiales, frente a la ausencia del porvenir. Hemos borrado el pasado, y al hacerlo hemos cancelado el futuro, nos hemos eximido de la culpa y por eso nos hemos eximido de toda posibilidad de redención. El problema es que el gran paliativo a la ausencia de futuro es la violencia. La violencia es la única manera de mitigar la angustia y las trillones de imágenes con que es reproducida segundo a segundo reflejan un mundo terminal en que las certezas están canceladas. El fin de la culpa es el fin de la esperanza, y el individuo que está surgiendo de esa gigantesca cancelación no tiene nombres, solo los alias con que se reproduce en la red; no tiene rostro, solo máscaras; no tiene mirada, solo la estrecha franja de una capucha anaranjada por donde pasa todo el horror de la tierra.
Raúl Zurita. Poeta y premio nacional de Literatura; acaba de reeditar su libro "El paraíso está vacío" (Alquimia).


Constanza Michelson: "El otro resulta un escollo"


Si hay un rasgo representativo de la época es el cinismo. Así como para Diógenes Alejandro Magno no era más que una carne que le tapaba el sol, para el sujeto contemporáneo el otro resulta un escollo a su proyecto existencial: el goce libre de todo dolor. Hoy intentamos reducir al otro a su expresión mínima, para neutralizar la amenaza de la alteridad. Por ejemplo a través del entusiasmo científico, cuando éste reduce al amor, el deseo, la revolución, la salud a la química cerebral, se biologiza toda la política implicada en tales expresiones humanas. La tiranía de las células cierra la discusión, el pensamiento compartido.
Los higienismos morales también hacen lo suyo, los conservadores de siempre, pero también los nuevos, los de la corrección política de semblante progresista -que obligan no sólo a actuar y hablar de cierta manera, sino que también a sentir de forma aséptica- inhiben la discusión a través de la violencia de la superioridad moral. Reducir la verdad a las células o a una moral última es momificar el saber como si ya no hubiese nada más que hablar. Fragilizando el corazón del humanismo: la necesidad de encontrarnos para refundar siempre el pacto social. Clausurar el pensamiento es una forma de evitar la alteridad, tanto de una idea como de un otro. Quedando cada uno gozando en sus verdades.
Si tras la caída del muro vino el caos provocado por el entusiasmo del libre mercado, demasiado libre, hoy todo el peso del juicio ha caído sobre esa selva. Sin embargo, más allá de los cuestionamientos al modelo económico y el éxito de una izquierda cultural, parece que la ética de la soledad es la que ha triunfado. Una especie de pornografización de la vida, como si toda verdad residiera en el primer plano de las masturbaciones elegidas por el consumidor.
Ahora bien, del apocalipsis también hay que cuidarse, porque suele ser una coartada del goce egótico sobre los otros: "Soy el único que piensa bien en un mundo miserable". Lo cierto es que Tánatos nos ha acompañado siempre, pero también Eros, ese empuje al lazo social. Aunque siempre hemos bordeado lo peor, hemos sobrevivido como especie, porque aún sufrimos por amor. Aún necesitamos salir del egoísmo para ser amados.
Constanza Michelson. Psicoanalista y autora de "50 sombras de Freud" (Catalonia)


Daniel Mansuy: "Al diluir lo político, el hombre tiende a transformarse en un individuo hedonista"


Mi impresión es que la sensación de malestar en la época contemporánea guarda relación con el despliegue muy exhaustivo de ciertas lógicas modernas, que se nos presentan como ineludibles: no habría en el mundo fuerza capaz de resistirse al movimiento en el que estamos embarcados (de algún modo, seguimos inmersos en una concepción progresista de la historia). Si se quiere, la inflexión viene dada por la radicalización de ciertas tendencias cuyos contrapesos se han ido diluyendo. Suele decirse que el inicio de la aceleración se ubica en mayo de 1968: bajo apariencia romántica, allí parece haber triunfado el ideal individualista, que se manifiesta a través de un ilimitado progresismo moral y un exacerbado liberalismo económico. Quien mejor describió estas patologías fue Tocqueville, quien percibió ya en el siglo XIX los mecanismos más íntimos de la modernidad: al diluir lo político, el hombre tiende a transformarse en un individuo hedonista, encerrado en sus placeres pequeños, y sin mayor vinculación con sus semejantes (como puede verse en cualquier novela de Houellebecq). Así, se ha ido imponiendo una concepción demiúrgica del hombre, cuyas manifestaciones más explícitas son el transhumanismo y las versiones radicales de la teoría de género. Esta visión nos hace perder de vista el carácter esencialmente limitado del fenómeno humano: el individuo no lo puede todo, pues su desarrollo requiere de muchos factores ajenos a su voluntad sacrosanta. La libertad humana se juega en la aceptación de ciertas condiciones no consentidas antes que en la negación de ellas; o, dicho de otro modo: la cultura es más continuidad que ruptura con la naturaleza. Mientras no integremos estos datos a nuestra reflexión, la hibris contemporánea seguirá desplegando todos sus efectos.
Daniel Mansuy. Filósofo, profesor de la Universidad de los Andes y director de estudios del Instituto de Estudios de la Sociedad.


Sonia Montecino: "El 'malestar' en nuestra propia cultura no es uno, es un conjunto de incomodidades de larga duración "


Mundo líquido, individuos desapegados, la vorágine del mal y de la violencia, malestar, son conceptos y palabras que se repiten para diagnosticar el estado de las sociedades contemporáneas y las transformaciones civilizatorias amplificadas por las nuevas tecnologías, la expansión inédita del capitalismo y las corrientes denominadas posthumanas. Me parece que esta universalización debe ser examinada a la luz de sus realizaciones particulares y de las singularidades histórico-culturales de cada comunidad. En nuestro caso, el malestar no es nuevo, y adquiere una modulación a la "chilena" (y podríamos decir latinoamericana), asentándose en un proceso de conflictos de larga data, enraizados en el devenir colonial que marcó los cuerpos indígenas y no indígenas, y sus significados sociales, al interior de una jerarquía desigual cuya rearticulación a lo largo del tiempo ha producido un relato de incluidos y excluidos del desarrollo y de la sociedad (el otro gran quiebre que se monta en esa oposición fue la dictadura y su sistema represivo de incorporación/exilio). Los "otros" de la nación, las mujeres, los pobres, los indígenas, los jóvenes, en definitiva los huachos (los marginados de los beneficios plenos de la sociedad), han experimentado un desasosiego histórico que ha tenido diversas expresiones de resistencia, la diferencia de hoy es que la incomodidad no es indefinible (como entiende la RAE el malestar), está ritualizada (por ejemplo, en las marchas) y balbucea un discurso que está por construirse, pero que parece asomarse como intento de superar los binarismos. De este modo, el "malestar" en nuestra propia cultura no es uno, es un conjunto de incomodidades de larga duración que se ensamblan con los malestares mundiales, pero que no necesariamente se corresponden con ellos en sus significados profundos. Una lectura desde las particularidades y sus modos de agencia frente a las amenazas sería deseable para pensar el "malestar" desde Chile.
Sonia Montecino. Antropóloga, premio nacional de Humanidades y profesora de la Universidad de Chile.


Julio Retamal: "Occidente ha ido despojándose de Dios"


Efectivamente, Occidente vive un profundo malestar, desazón y desilusión. Creo que la razón principal es atribuible a lo que se ha llamado "La muerte de Dios". Desde el siglo XVIII hasta el actual, pensadores y gente común se han ensañado con la persona de Dios. Nietzsche pareció enterrarlo definitivamente en el aforismo 125 de "La Gaya Ciencia".
Se trataba no solo del Dios cristiano, sino también de las demás formas de Dios o del Ser, tanto en la religión como en la metafísica. De Dios como base y sustentación de la Verdad. De Dios como comienzo y fin de la vida, de la historia, de la ciencia, del arte y la moral. De Dios como tema central de la filosofía. De Dios como misterio sumo, como silencio místico, como caridad suprema.
Occidente ha ido despojándose de Dios y de los demás temas esenciales del pensamiento superior, para encerrarse o concentrarse en los temas menores: política ideologizada, economía como fin máximo de la vida humana y tecnología omnicomprensiva como gran distracción y desvío de la creatividad. La sociedad occidental ha ido también reemplazando el bien por la utilidad, la belleza por lo funcional, la misericordia por los fines subjetivos de los líderes de opinión, el pensamiento profundo por el pensamiento "light", la moral cristiana o racionalista por la surgida de minorías marginales, incapaces de dominar instintos desbocados, igualdades "supuestas" y "derechos humanos" sin solidez. El mundo real, serio y natural es reemplazado por un mundo circense, exhibicionista y superficial donde cada cual cree tener licencia para postular sus propias fantasías, tratando de imponerlas a los demás.
Y las grandes autoridades: iglesias, universidades, gobiernos, sociedades científicas o líderes carismáticos, o bien apoyan líneas débiles, o protestan en tono menor y acomplejado, o no hacen nada.
Los sabios callan, mientras los osados improvisadores guían la danza terminal de la cultura.
Concluyo con una frase de Voltaire sobre el tema, en carta a un amigo, de 1770: "Si Dios no existiese, habría que inventarlo"... Sorprendente en él, pero de gran inteligencia y profundidad para todos.
Julio Retamal. Historiador, filósofo y profesor de la Universidad Gabriela Mistral.

sábado, enero 11, 2014

Gran cumbre mundial de la cultura busca respuestas desde Chile

El Mercurio

En la Estación Mapocho, del 13 al 16 de enero. Creada por la Federación Internacional de Consejeros del Arte y Agencias de Cultura y organizada por el Consejo de la Cultura y las Artes, ministros y expertos en el tema se darán cita en Santiago para analizar un escenario global en pleno cambio.

Iñigo Díaz

Setenta expositores de 40 países, más de 30 ministros de Cultura y delegaciones de cinco continentes, un elenco de expertos en políticas culturales y 500 participantes serán protagonistas de la sexta edición de la Cumbre Mundial de las Artes y la Cultura, que por primera vez se realizará en América Latina luego de sus versiones en Canadá, Inglaterra, Singapur, Sudáfrica y Australia.

Santiago de Chile fue la sede escogida por la Federación Internacional de Consejeros del Arte y Agencias de Cultura (Ficaac) para tratar durante cuatro jornadas -entre el 13 y 16 de enero, en la Estación Mapocho- temáticas relativas a los desafíos que le depara al sector cultural el nuevo escenario mundial globalizado. La cita en Chile está coordinada por el Consejo de la Cultura y las Artes.

La reflexión y análisis girará en torno al rol de la cultura en el desarrollo de los países, "considerando los acontecimientos que están ocurriendo en el mundo en los últimos años: la crisis económica, los cambios sociales e incluso los desastres naturales como los terremotos", dice Magdalena Moreno, jefa de la Unidad de Asuntos Internacionales del Consejo de la Cultura y directora de la Cumbre.

"Todo ello afecta la dinámica social, y por lo tanto tiene impacto en la cultura y en el rol del Estado en el diseño de sus políticas. En ese sentido, ya están ocurriendo cosas concretas. Una muy importante es que se está haciendo una revisión de los ocho objetivos de desarrollo de este milenio de Naciones Unidas para una agenda post 2015. Originalmente la cultura no estaba entre ellos, pero hoy es la primera vez que se está considerando como parte de estas metas", agrega Moreno.

Con el título de "Tiempos creativos: nuevos modelos para el desarrollo cultural", la reflexión se enfoca en dos ejes. Los "tiempos críticos": el escenario actual de cambios, y "espacios creativos": las formas de abordar estos cambios. Son respuestas que se buscarán colectivamente a través de conferencias magistrales, paneles de especialistas, sesiones redondas y conversatorios de ministros.

Entre las visitas a la Cumbre destacan el inglés Peter Bazalgette, productor de TV y fundador de Endemol; el filántropo egipcio Mohamed El Sawy, quien lideró la cultura en su país durante la Primavera Árabe; la cineasta aborigen australiana Rachel Perkins; el estadounidense innovador de tecnologías Hayes Raffle y personeros chilenos como Heraldo Muñoz, subsecretario general de Naciones Unidas, y la Premio Nacional de Humanidades Sonia Montecino.

"Hablar de cultura implica hablar de formas de vida, de diversidad y pluralismo", dice el ministro chileno de Cultura, Roberto Ampuero, quien tendrá un rol activo en la cita. "La invitación que nos hace esta Cumbre es a reflexionar sobre las oportunidades en torno a la globalización, a los cambios en el desarrollo social y económico, y a las nuevas formas de comunicación, que se están generando en el campo de la cultura, así como del impacto de este conjunto de circunstancias en el desarrollo de los países", completa.

sábado, enero 04, 2014

Neruda no obtuvo el Nobel en 1963 por su militancia política

El Mercurio

Tras 50 años, se han revelado los secretos de la elección de 1963 del Premio Nobel de Literatura: de acuerdo a estos papeles, Pablo Neruda fue considerado entre los tres finalistas, junto a los poetas W.H. Auden (británico-estadounidense) y Giorgios Seferis (griego), quien finalmente obtuvo el galardón. De acuerdo al diario sueco Svenska Dagbladet, entre las razones para no darle el premio a Neruda estaba su militancia en el Partido Comunista. El presidente del Comité del Nobel y secretario permanente de la academia ese año, Anders Osterling, puso reparos a la elección del poeta chileno señalando que "la cuestión es que si la tendencia comunista, cada vez más dominante en su poesía, es consistente con el propósito del Premio Nobel".

domingo, noviembre 24, 2013

Los diálogos entre Matta y la ciencia

El Mercurio

En Biblioteca de Santiago, este miércoles y jueves.
La relación entre el lenguaje plástico y el científico en el artista chileno abordarán las Jornadas "Matta ConverCiencias".

Marilú Ortiz de Rozas

Roberto Matta compone las figuras de su modernidad inspirándose en las ciencias, tanto en sus conceptos como en sus imágenes. Es lo que sostiene el historiador del arte francés, Fabrice Flahutez, uno de los principales invitados a las Jornadas Internacionales "Matta ConverCiencias, diálogos entre lenguaje plástico y científico", que se llevarán a cabo el próximo miércoles y jueves, por la mañana, en la Biblioteca de Santiago.

El seminario nace de un proyecto Conicyt, dirigido por la historiadora del arte Isabel Cruz, de la Universidad de los Andes, que persigue "dar a conocer y poner en valor, a través del estudio de la obra de Matta, el papel fundamental de las teorías científicas de principios del siglo XX en las vanguardias artísticas", precisa Cruz.

"En efecto, las ciencias son determinantes para Matta, al igual que para el resto de los surrealistas, que encuentran en estas una renovación del vocabulario formal", recalca Flahutez, profesor de la Universidad de París X.

Estos artistas se interesan en las ciencias relativistas, porque se oponen al positivismo, que sería, según ellos, el origen de todos los males en la sociedad occidental, explica Flahutez. Recuerda, además, que estaban en los años 40, viendo el triunfo del fascismo y la guerra. Por esta razón, las ciencias son cuestionadas, relativizadas, negadas y revalorizadas.

"En Nueva York, en los años 1941-44, Matta, como los otros surrealistas, fantasea con la idea de una ciencia que esté ligada al conocimiento intuitivo, por ende, a los esoterismos", puntualiza Flahutez, que desarrolla estos conceptos en su libro "Nuevo Mundo y nuevo Mito".

-¿De qué forma Matta representa sus inquietudes científicas en su obra?
"No utiliza las ciencias de manera ilustrativa. Por ejemplo, en los cuadros de 1943-44, intenta expresar el concepto de la multidimensionalidad, lo que en ese entonces se descubría en la física. Matta recurre a pigmentos fluorescentes para que, sometidos a diferentes luces, las imágenes surjan del cuadro".

-¿Dónde obtiene su inspiración?
"Observa en el microscopio, pero también en el telescopio. Se ha impregnado de la prensa estadounidense de la época, de las investigaciones en torno a la bomba nuclear, de las teorías de Einstein, etc. La revista Instead, que publica al final de la guerra, está llena de motivos científicos".

-Y la situación del hombre, tema capital en Matta, ¿cómo se integra a este nuevo escenario?
"Es un poco complejo, pero la búsqueda para Matta de una obra que sería pluriversa intenta expresar la multiplicidad. Porque están en una época donde toca terminar con la figura del superhéroe, y proponer un hombre nuevo, que no está al centro del universo, sino que es múltiple. Este es el sentido de estas búsquedas, que tienen gran resonancia en nuestra época actual".

Otros de los participantes a estas jornadas son la filósofa Margarita Schultz, el físico Francisco Claro, la especialista en medicina nuclear Haydée Domic, los historiadores Gonzalo Leiva y Augusto Salinas, y la joven investigadora francesa Marine Nédélec.

El programa completo del seminario, que recibe el apoyo de la Universidad de los Andes, el Instituto Francés de Chile y el MAC, está en www.mattaconverciencia.cl

lunes, julio 08, 2013

Así conquista la alta cultura a las nuevas generaciones

El Mercurio

Ni conciertos populares en programa ni "alivianar" el repertorio. Los grandes teatros y las sociedades de países desarrollados invierten en el público que viene, incorporando la publicidad y el mundo tecnológico en el que nacieron los jóvenes. Las estrategias de financiamiento son claves en el éxito de sus temporadas. Es probable que, para los cánones convencionales chilenos, algunas de estas cosas resulten insólitas. Pero en ellas hay visión de futuro. Daniel Barenboim, al abrir la Scala para los jóvenes, da en el blanco: "Hoy este teatro es nuestro y de ustedes. Dentro de unos años será solo vuestro y de una generación que todavía no conocemos". Juan Antonio Muñoz H.


Tuits publicados en el foyer
El proyecto "Scala Under 30" es una realidad sorprendente y audaz que motiva a muchos que nunca han pisado un teatro de ópera a vivir la experiencia. Y para ellos, lo mejor: el inicio de la temporada. Y responden: van vestidos de gala, con tuxedo o con jeans y corbata de humita, pero todos "producidos" para la ocasión.

Algunos son entendidos en ópera, pero muchos más no han visto nunca una en vivo, a pesar de ser italianos. Se han preocupado de los zapatos y el peinado, y también de llevar su teléfono móvil y su cámara fotográfica. Sacan fotos a la sala y posan con los bustos de Puccini, de Verdi o del director Victor de Sábata. Están felices y se sienten honrados pues han podido llegar hasta ahí inscribiéndose por internet y pagando apenas 10 euros (cerca de $7.000). Incluida Barbara Berlusconi, 28 años, hija del ex Premier.
La Fundación Teatro alla Scala sabe que es imprescindible crear público nuevo y por eso pone todo a su disposición. Tanto así, que en los foyers de cada piso se proyecta en pantallas digitales los tuits que los propios jóvenes envían a lo largo de la función. Algunos ejemplos: "Este cisne de Wagner más bien parece un ganso", "sublime escena del matrimonio, pero por qué se dan tantas vueltas", "Jonas Kaufmann es mejor si está sin zapatos".

Es muy divertido todo, porque los jóvenes después buscan sus tuits y posan junto a ellos para una fotografía.

La ciudad incorporada
Un sentido claro de unión entre las artes se vive también en las ciudades de países desarrollados. Así debiera ser también en las que aspiran al desarrollo. En Londres, por ejemplo, ya que se celebra el jubileo de diamantes de Isabel II, la Royal Opera House monta "Gloriana" (Britten), comisionada hace 60 años para su coronación. Tal es la apertura, que el propio teatro resuelve hacer una puesta en escena que incorpora como personaje mudo a la propia soberana actual. Así el público hace relaciones, reflexiona hasta de política y aprende.

Ocurrió algo parecido en 2012, cuando Londres preparaba los Juegos Olímpicos y la casa de ópera montaba "Los Troyanos" (Berlioz): Covent Garden decidió montar una exhibición con objetos de las Olimpíadas desde la Antigüedad hasta el siglo XXI. Coexistieron ánforas griegas, antorchas olímpicas desde 1936, guantes de box de grandes figuras y medallas de oro.

La Scala ofrece un maravilloso ejemplo de integración ciudadana pensada, no populista, seria y orientada a elevar el nivel cultural y no a rebajarlo: mientras abría su ciclo 2012-2013 con "Lohengrin", justo en frente del histórico teatro, en el Palacio Marino, la exposición "Amor y Psique", traída desde el Louvre, abordaba el mismo asunto que mueve a la ópera de Wagner: aquel tan controvertido del amor que no hace preguntas y que no necesita "conocer".

Cursos enteros de niños de seis años en adelante hacían fila para conocer la historia que motivó tantas obras musicales y plásticas, y podían ver "Amor y Psiqué" según el óleo de François Gérard y la escultura de Antonio Canova.

Y para que nadie quedara fuera del acontecimiento, la RAI 5 transmitía "Lohengrin" en directo a toda Italia y Europa, con pantallas en el octógono de la galería Vittorio Emanuele, exhibición en 600 salas de cine y también en la cárcel de San Vittori. ¡Cómo estarían contentos nuestros presos si alguna vez se les transmitiera en directo 'La traviata' desde el Teatro Municipal!

¿Cómo comunicar?
Este es otro punto clave. Y aquí si que hay que dejar atrás las convenciones. Hay que explorar nuevas maneras de decirle a la gente qué está viendo. El propio Barenboim, medio en serio medio en broma, y también preparando los ánimos para recibir una puesta en escena difícil como la de Claus Guth, dice a los medios: "Lohengrin es como James Bond; él nunca les dice a las mujeres de donde viene ni quien es. Debe ser una herencia wagneriana".

Encuentra al propio Claus Guth de cómplice: "Lohengrin me fascina por su complejidad. Es un personaje dividido en dos; por una parte, un héroe divino que custodia el Santo Grial, y por otra, un hombre capaz de perder la cabeza y enamorarse, sin poder, sin embargo, revelar quién es... Una situación difícil que demuestra que los superhéroes no deben tener familia. Lohengrin sabe hacer milagros, pero no está preparado para enfrentar a las mujeres. James Bond mismo debe haber hecho muchas cosas mal antes de convertirse en 007".

Vale decir, los códigos de uso común, popular, al servicio de algo superior. Lo prosaico sirviendo al arte. Una vuelta de tuerca.

Las platas que no abundan
Siempre falta la plata. No cabe duda. Pero en lo fundamental no se puede ceder. Y fundamental es que lo que se haga esté hecho al mejor nivel. Y aquí otra vez están todos involucrados, pero cabalmente.
Hay amantes de la música, del ballet, de la ópera y del teatro que tienen medios, y ellos mismos participan de la creación del espectáculo con su dinero. En el programa se anuncia, a veces con nombre, a veces sin nombre: "El rol del Abbé de Chazeuil es generosamente financiado por un donante anónimo" (se refiere a la actuación de Bonaventura Bottone en "Adriana Lecouvreur", de Cilea, en Covent Garden en 2010).
El Metropolitan tiene en plena vigencia una campaña para sostener el teatro "con sus 28 nuevas producciones, programas de divulgación, series The Met Live en HD, modernización de los equipos escénicos y la creación de la Arnold and Mary Schwartz Gallery".

Se da cuenta con toda claridad, sin cohibiciones de ningún tipo, que "Ann Ziff y su familia" dieron 50 millones de dólares o que "Mercedes and Sid Bass" y "un donante anónimo" aportaron 30 millones más.
También se exhiben los aportes empresariales para proyectos especiales, con agradecimientos explícitos a "Bloomberg, Rolex y Toll Brothers Inc.", por ejemplo. "Las funciones de 'Pársifal' se deben al aporte de Gramma Fisher Foundation, Marshalltown y Iowa".

Todo se destaca: "Yamaha es el piano oficial del MET".
También Covent Garden promociona su "Discover arts philanthropy".

Para construir The Globe en Londres, los amantes de la obra de Shakespeare podían comprar hasta un ladrillo y ahora el teatro londinense hace lo mismo para recolectar el dinero necesario para su sala techada. Es posible comprar hasta butacas que lleven el nombre de quien se quiera. El Teatro del Lago de Frutillar trabaja en esta línea. Y esto no es solo en lugares donde la falta de recursos es imperativa. Un teatro dispendioso como el de la Ópera de Munich hace lo mismo, e incluso sus propios artistas financian un par de butacas cuyo recaudo irá en beneficio de algún aspecto.
¿Quién compuso la fanfarria?
También los teatros se preocupan en serio de los nuevos artistas y no solo de los que ya son parte de sus elencos estables.

Parten en la infancia.
Por ejemplo, la Royal Opera House hace que los niños que estudian música en las muchas escuelas del Reino Unido puedan empezar a dar a conocer sus pequeñas obras. Así, la fanfarria que anuncia que el intermedio de una función está terminando es compuesta especialmente y se anuncia en el programa de mano: "La fanfarria ejecutada esta noche fue compuesta por Jack Somerset Scott, de 13 años, alumno del Trinity School, Croydon". Cada producción tiene una diferente. Notable. La experiencia -y la gratificación- para el niño es simplemente inolvidable.
El Metropolitan de Nueva York, en sus programas de mano, da cuenta también de dónde provienen los jóvenes artistas que participan en una producción. Por ejemplo: "Ginger Costa-Jackson, que encarna a la esclava Smaragdi ("Francesca da Rimini") es graduada del Lidemann Young Artist Development Program".

Los programas de mano y la historia
Los programas de mano son un verdadero libro. Los teatros saben que lo que están haciendo es historia de la cultura y por lo mismo no escatiman presupuesto. Buen papel, buenas fotos, formato grande, libreto completo incluido, textos profundos de análisis, sustento intelectual detrás de la puesta en escena. Se entiende que sin el programa de mano, el espectáculo no está completo. Esto es especialmente notable en Londres, Milán, Munich, París, Viena, Bayreuth y Berlín. Los del Metropolitan de Nueva York están al debe en este aspecto.

También los teatros no dejan de preocuparse de mostrar lo que han podido hacer desde sus inicios. El MET, por ejemplo, montó una gran colección de fotos permanente en homenaje a los grandes artistas que han desfilado por su escenario. Ahí está -junto a Maria Callas, Plácido Domingo, Leo Nucci e Ileana Cotrubas, entre cientos de otros cantantes- la chilena Cristina Gallardo-Domâs como "Madama Butterfly".
Es un placer recorrer las galerías fotográficas permanentes y las eventuales en Covent Garden, exhaustivas respecto del trabajo de gente como Rudolph Nureyev, Margot Fonteyn, Joan Sutherland o Monica Manson.

En teatros como el Liceo de Barcelona, la Ópera de Munich y muchos otros ya es habitual que un entendido hable al público acerca de lo que va a ver o a escuchar. Como las conferencias que realiza el Teatro Municipal de Santiago y su ciclo "Detrás del telón".

Publicidad ad hoc... y formativa
En la misma Scala se vende champagne , vino rojo y blanco, panecillos y dulces, y un poco más allá una larga fila espera café, que prepara la marca Kimbo, con publicidad al tono, operática por supuesto: "Pinkerton, decídete a volver porque se enfría el café". Firma, "Madama Butterfly". Unos preguntan quién es Pinkerton, pero otros, que saben, les explican. "¿Un marine que abandona a una japonesa en Nagasaki?", dice uno. "Parece presagio de la Segunda Guerra", comenta otro.
Así, la cultura se integra.

lunes, junio 17, 2013

Santiago también podría ser la ciudad que nunca duerme

El Mercurio

Una múltiple oferta de actividades nocturnas y culturales está teniendo lugar en la capital. Eso no es novedad, pero sí lo es que una parte de ella se esté concentrando en los primeros días de la semana: de lunes a miércoles. Una tendencia que, según sus protagonistas, recién comienza.

Javier Contreras

Hasta hace dos décadas la vida cultural y nocturna de la capital se restringía al fin de semana. Conciertos, obras de teatro y actividades nocturnas se concentraban en las noches de viernes y sábados. Pero poco a poco ese panorama fue cambiando. Fue durante los 90 cuando se masificó el concepto del "happy hour", ese par de horas después de la oficina donde los tragos estaban a mitad de precio en los entonces muy de moda "pubs", versiones modernas de los añejos bares, más acordes a la pujante situación económica de esa década.

Pero pasadas las 22 horas, el deber llamaba y hordas de oficinistas y ejecutivos emprendían el rumbo de vuelta a casa para tener el tiempo suficiente para reponerse de ese relajo y al día siguiente volver con la mejor cara al lugar de trabajo. A la par, otro concepto nacía: "el viernes chico". Se asimilaba a la noche de los jueves, algo así como una suerte de preámbulo, un adelanto de lo que vendría, un aperitivo de los dos días más esperados de la semana, esas urgentes válvulas de escape de la tensión acumulada durante las extenuantes jornadas laborales.

Pero avanzada la década pasada, de pronto, ya no bastó con la noche del jueves como bonus track del fin de semana. En bares y clubes tomaron nota de que había un público dispuesto a acostarse más tarde los días laborales y apostaron por extender el "viernes chico" al miércoles. Carolina Caselli, dueña del bar El Clan, ubicado en Barrio Bellavista, asegura que algunos clientes comenzaron a preferir ese día a los fines de semana. "Los fines de semana aquí se llena mucho y algunos no podían bailar a gusto. Entonces, venían los miércoles porque no estaba colapsado y se podía disfrutar más", sostiene.

Así, la vida nocturna durante la semana tuvo un nuevo aire, con un público específico que se sentía más cómodo en un ambiente menos congestionado que el de viernes y sábado. Lo de El Clan se replicó en otros bares de la bohemia capitalina y pronto se generó un circuito de tocatas y fiestas que tenía en el miércoles e incluso el martes su puntapié inicial.

Cambio de mentalidad

"Si hay alternativas, la gente va a salir de sus casas", comenta el director teatral Jeremy Rubio, quien actualmente monta la obra "Catalina y el fin" de lunes a miércoles en el Espacio CEAT. Para el actor, la vida cultural de Santiago dejó de regirse por la lógica del "jueves a domingo". "Los teatros son piezas de museo de lunes a miércoles. Estoy convencido de que hay que dar vida a los teatros toda la semana", explica. Y agrega que la gente ha respondido: "Todos los días estamos a sala llena y creo que es por un cambio de mentalidad de la gente, que ha entendido que la cultura no tiene por qué limitarse a los fines de semana".

Algo en lo que coincide Erwin Díaz, dueño de Thelonious, bar dedicado al jazz. "Se ha notado cómo la gente ahora está dispuesta a salir todos los días de la semana si le ofrecen propuestas interesantes". Díaz abre su local de Bellavista de martes a sábado y todas las noches una o dos bandas del género se presentan en vivo. Afirma que la causa de este despertar de la vida cultural y nocturna de Santiago tiene más de una causa. "Chile ha cambiado. La gente se siente más segura al salir de sus casas y eso influye mucho. Además, ya no tiene miedo a gastar y se permite gustos. Me atrevería a decir que estamos recuperando la vida nocturna que murió después del toque de queda", propone.

Insiste que no se trata de salir por salir. "La gente busca algo. Hay días que vienen menos personas porque el grupo que toca no es tan interesante". Algo que reafirma Caselli, de El Clan. "No todos los días son buenos. Una tocata nunca se va a llenar si la banda es mala", explica. Porque, con una explosión en Chile de conciertos y espectáculos internacionales de primer nivel que pueden caer en cualquier día de la semana, las nuevas generaciones de adultos ya no le temen al trasnoche, sea lunes, miércoles o sábado. Como en las grandes metrópolis, Santiago comienza a decir que mientras haya algo que ver, escuchar o bailar, la ciudad puede dejar de dormir.

 ¿Dónde ir?
Amanda:
El centro de eventos ubicado en Vitacura abre de martes a sábado. Los martes tienen fiestas dirigidas a un público mayor de 25 años y los miércoles realizan conciertos con bandas emergentes y también consagradas.

Subterráneo:
El local de Paseo Orrego Luco abre sus puertas de martes a sábado. Su especialidad es la música negra y, tanto martes como miércoles, realizan tocatas de exponente locales del hip-hop y el funk.

Maestra Vida:
El club de Pío Nono 380 es un clásico de la música tropical chilena. Mientras viernes y sábado son dedicados al baile, de martes a jueves es noche de tocatas: desde Chico Trujillo, Villa Cariño o Banda Conmoción, la regla es hacer mover las caderas.

House Rock:
Los fanáticos de las guitarras tienen su espacio en este bar ubicado en Av. Salvador. Abiertos de martes a sábado, todos los días hay tocatas con bandas jóvenes de la escena local o probados tributos a grandes bandas del rock.

Ópera Catedral:
El bar de José Miguel de la Barra tiene una activa cartelera toda la semana. Los martes son dedicados a la cueca brava y los miércoles a artistas emergentes.

Thelonious:
Lo mejor del jazz nacional tiene su lugar de encuentro en el bar emplazado en Bombero Núñez. De martes a sábado se presenta una banda por noche o incluso dos.

Loreto y El Clan:
Ambos bares de Bellavista realizan tocatas los días miércoles. Mientras el primero está enfocado a un público más indie, el segundo es más diverso.

martes, mayo 07, 2013

Luciano Cruz-Coke: "En este momento crucial la cultura debe tener un rol relevante"

El Mercurio


Ayer Lunes, el Presidente Piñera junto al ministro Cruz-Coke anunciaron el envío al Congreso del anteproyecto de ley que crea el Ministerio de Cultura, que busca generar un nuevo modelo de gestión para todo el aparato cultural del Estado. El ministro expone aquí los lineamientos principales de esta iniciativa del Gobierno.

DANIEL SWINBURN

Chile ha venido dotándose de una institucionalidad cultural desde 1925, cuando se creó el Consejo de Monumentos Nacionales en un primer esfuerzo por dar forma a nuestra incipiente conciencia patrimonial. Le siguió pocos años después, en 1929, la creación de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, y mucho después, en 2003, la creación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Al alero de estas tres entidades y fuera de ellas ha ido creciendo el aparato público de la cultura, hasta formar hoy un entramado nada sencillo de oficinas y servicios diversos, que el actual ministro Luciano Cruz-Coke -siguiendo la voluntad del Presidente Piñera- quiere ordenar bajo un solo ministerio de cultura. Se busca entre otros objetivos darle total autonomía de acción respecto del Ministerio de Educación, y especialmente, superar la fragmentación histórica que se ha ido generando en el área.

Varias comisiones previas ensayaron diversas fórmulas de ordenamiento en los últimos veinte años, pero ninguna de ellas logró concretar sus ideas. Hoy, el ministro Cruz-Coke busca superar esa frustración enviando al Congreso el anteproyecto de ley que crea el Ministerio de Cultura.

-¿Cuál es el diagnóstico que usted hace de la institucionalidad cultural y qué motiva al Gobierno a innovar sobre esta?
"La creación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes el año 2003, impulsada con mucha visión por el Presidente Ricardo Lagos, fue un acto fundacional; sin embargo, no logró completarse en su totalidad. Quedaron fuera de la institucionalidad órganos públicos de vasta trayectoria, como la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) y el Consejo de Monumentos Nacionales, los cuales permanecen hoy en el Ministerio de Educación".
"Luego de los avances en materia cultural logrados por los distintos gobiernos desde la llegada de la democracia, hoy subsisten carencias, duplicidades y dispersiones en temas relevantes como el patrimonio cultural, el derecho de autor, la proyección internacional de la cultura, el fomento a la lectura y la sustentabilidad del sector, entre otras materias. En la historia de la institucionalidad estas dispersiones y carencias se discutieron largamente en los años 90".
"Hoy tenemos la oportunidad de abordar este desafío y, en ese horizonte, el proyecto de ley que enviaremos al Congreso propone la creación de un Ministerio de Cultura ágil, que apunte a superar duplicidades, facilitar las coordinaciones y crear una mayor integralidad en la ejecución de políticas públicas. Será también el primer ministerio en la historia del país que tomando el modelo introducido por la actual institucionalidad, integre a la sociedad civil en la definición de las políticas culturales".

-¿Quiénes han participado en la formulación de este nuevo anteproyecto?
"Nos hemos tomado más de dos años para elaborarlo, en un proceso liderado por la Secretaría General de la Presidencia, con el trabajo mancomunado del Consejo de la Cultura y la Dibam, junto con la participación de otros organismos públicos que tienen incidencia en cultura. Nos hemos tomado el tiempo de escuchar y dialogar con el mundo artístico y patrimonial, hemos socializado este proyecto con los funcionarios y órganos colegiados del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, junto con instancias de debate abiertas a la ciudadanía y en reuniones que personalmente he tenido con diversas personalidades. Fuimos incorporando sus visiones, especialmente reforzando el carácter participativo que debe tener la institucionalidad cultural del Estado".

-¿Cuáles son los aportes del nuevo ministerio?
"El proyecto de ley contempla dos principios fundantes: en primer lugar, permite la integralidad de políticas públicas para todos los ámbitos de la cultura, al integrar bajo un mismo alero a los principales organismos culturales (Consejo Nacional de la Cultura, Dibam y Consejo de Monumentos Nacionales, estos últimos hoy en el Ministerio de Educación); y, en segundo lugar, establece, por primera vez en un ministerio, la aprobación vinculante de las políticas culturales por parte de los órganos de representación de la sociedad civil contemplados desde la creación del Consejo de la Cultura y que continúan en el Consejo Nacional de Cultura y Patrimonio, órgano colegiado a la misma altura que el ministerio y cuya facultad principal es aprobar de forma vinculante las políticas culturales con un horizonte de 5 años. Con ello, se reconoce el carácter de Estado que el actual modelo institucional otorga a nuestras políticas culturales, evitando una posible manipulación política de la cultura".
"El proyecto contempla otros avances relevantes: la creación por Ley del Fondo del Patrimonio y el fortalecimiento del Derecho de Autor".

-¿De qué modo se garantiza la idoneidad y neutralidad ideológica del Consejo Nacional?
"La participación aquí es una palabra clave en cultura; la define por principio. No es posible pensar en el desarrollo cultural sin la idea de participación activa de las instituciones que provienen de la ciudadanía. En este marco, el proyecto de ley consagra, como elemento fundamental del nuevo ministerio, un Consejo Nacional de la Cultura y el Patrimonio con la facultad de aprobar la Política Cultural del país, realizada sobre la base de un proceso participativo y descentralizado. La composición de este Consejo será mayoritariamente de la sociedad civil, donde son las propias organizaciones culturales las encargadas de postular a sus integrantes, que serán elegidos por el Presidente pero ratificados por 3/5 de los senadores. El mecanismo toma como base el modelo del actual Directorio Nacional del Consejo Nacional de la Cultura, el cual no está diseñado para cuoteos políticos, sino que para permitir la participación de líderes culturales de diversos sectores, artísticos, patrimoniales y de gestión cultural. Y además se establece, por primera vez, que los consejeros de la sociedad civil tengan una dieta, reconociendo que el trabajo en cultura es tan valioso y profesional como en cualquier otra área de la sociedad".

-¿Asignará también el presupuesto el Consejo Nacional para cada una de las áreas?
"El Consejo Nacional tendrá la función de aprobar el diseño y asignación de recursos del Fondart, lo que mantiene el mecanismo existente y del nuevo Fondo del Patrimonio Cultural. Asimismo, el Consejo conocerá la asignación de los fondos de la música, el libro y el audiovisual, que tienen sus propios consejos y su propia legislación, que no se cambia en este nuevo proyecto".

-¿Cuánto tiempo duran en sus cargos los miembros del Consejo Nacional de la Cultura?
"Cuatro años, renovables por una sola vez".

-En qué pie queda en esta nueva organización el área patrimonial. ¿En qué consiste la Dirección Patrimonio Cultural?
"Uno de los grandes avances de este proyecto de ley es incorporar y destacar al ámbito patrimonial dentro de la institucionalidad cultural. El Ministerio de Cultura permitirá impulsar la conservación y difusión del patrimonio cultural del país, ámbito que debe avanzar más rápidamente en la modernización de su institucionalidad cultural y también en la asignación de recursos para la inversión que requiere conservar nuestra memoria construida, así como nuestras tradiciones inmateriales. La Dirección del Patrimonio Cultural agrupará a las bibliotecas, los archivos y los museos y al Consejo de Monumentos Nacionales, tendrá por primera vez representación en todas las regiones. Al mismo tiempo, se incorpora por primera vez la regulación en materia de salvaguardia del patrimonio inmaterial, y se establece por ley el Fondo del Patrimonio Cultural destinado a contribuir al financiamiento de proyectos de reconstrucción de bienes patrimoniales como también de investigación y difusión del patrimonio cultural material e inmaterial".

lunes, abril 29, 2013

Nuevo presidente del Instituto de Chile: "Pondré énfasis en nuestra relación con el entorno social"

El Mercurio


El doctor Rodolfo Armas, miembro de la Academia de Medicina, fue elegido para dirigir la entidad hasta 2015. La nueva autoridad buscará remirar la labor que cumple el Instituto en la vida cultural del Chile de hoy.

DANIEL SWINBURN

El Instituto de Chile cumple 50 años el próximo año. Fue creado durante la presidencia de Jorge Alessandri en 1964 y desde su creación cuenta con 6 academias con un número limitado de académicos de número en cada una. La ley le concedió autonomía y estableció su vinculación con el Estado a través del Ministerio de Educación. Los académicos de número no pueden renunciar y, de hecho, son miembros de la institución por el resto de sus días.

Hoy, en el Instituto viene una renovación de su presidencia, al terminar el periodo del jurista José Luis Cea. En su reemplazo fue elegido para el bienio 2013-2015, el doctor Rodolfo Armas Merino, Premio Nacional de Medicina 2010, y miembro de la academia de marras desde 1989.

La misión del Instituto

Ad portas de las celebraciones del medio siglo de existencia, el doctor Armas recuerda el mensaje que en su oportunidad se mandó al Parlamento, donde se señala que las academias serían organismos libres y autónomos, sin obligaciones docentes o de otra especie, y que representaran una síntesis del pensamiento nacional. "La idea central fue la de reunir a personas muy elegidas en una entidad de reflexión como fueron la Academia de Platón (387 AC) y las que fueron creándose en el mundo a lo largo de la historia", agrega.

"Las elecciones de los Académicos que se van incorporando las hacen cuidadosamente los propios académicos y considerando, por encima de todo, el valor intelectual y moral de las personas. Entre ellos hay actualmente personas que son o han sido rectores de las principales universidades del país, gran maestros de la masonería, arzobispos, decanos universitarios, ministros de Estado y premios nacionales", afirma Armas.
La intención del Gobierno y del Parlamento, al crear el Instituto de Chile, fue elevar sistemáticamente el nivel cultural de la nación en todos sus ámbitos.

-¿Cómo sintetizaría usted el aporte que ha significado para la cultura nacional su trayectoria desde 1964?
"El Instituto de Chile ha sido un referente en la cultura mediante el reconocimiento a las personas que han destacado por su saber y su arte en los más diversos ámbitos. Su participación en los jurados para Premios Nacionales confirma lo anterior.
"Destacaría además que algunas academias del Instituto de Chile han implementado premios para estimular la investigación, el desarrollo del arte, la literatura, etc.
"Por último, a través de sus anales y los boletines de las academias ha promovido y divulgado estudios sobre temas del mayor interés nacional. Destacan en el último tiempo estudios como El Lenguaje en las Ciencias, El Derecho y las Bellas Artes (2012), La Política en Chile (2010), La Pobreza en Chile (2007 2008 y 2009), Situación actual de la Educación Médica en Chile (2009)".

-¿Cómo ve usted en la actualidad la labor que deben cumplir las academias que forman el Instituto? ¿Ve usted al Instituto y sus academias insertas en la vida cultural chilena?
"Quiero reiterar que, desde siempre y también en la actualidad, las academias como instituciones y los académicos como personas, han participado en el desarrollo cultural del país. Por cierto, esto puede ser siempre más y mejor, y deben adecuarse a las realidades que cambian constantemente".

-¿Es posible pensar en una reformulación de algunos conceptos o premisas que inspiran a esta entidad?
"En el curso del año 2013, el Instituto iniciará un proceso de reflexión para revisar su relación con el medio después de cincuenta años de existencia. La sociedad chilena ha cambiado muchísimo en este tiempo y por ello se ha pensado que es hora de evaluar el grado de vinculación del Instituto con el medio nacional, ante la abundante y variada oferta cultural que proviene de numerosas universidades, municipios, organizaciones y centros de estudio sin fines de lucro. Es necesario volver a mirar la autonomía que la ley confiere al Instituto en condiciones que está estrictamente controlado por el Ministerio de Educación y la Controlaría General de la República, que actúan dentro de las atribuciones que poseen, y estudiar si hoy día sería mejor vía para relacionarse con el Estado hacerlo no a través del Ministerio de Educación, sino que con el de Cultura, que está en desarrollo y que tiene menos problemas agobiantes que el de Educación. También debemos estudiar una forma de elección de las autoridades del Instituto, en la que haya más participación de los académicos y revisar si es razonable seguir con seis academias y un número limitado de académicos en cada una de ellas. En fin, pareciera razonable después de 50 años que el Instituto se mire a su interior, mire su entorno y se adecue para tener un trabajo mejor, con mayor impacto en la sociedad".

Mantener contacto con la opinión pública

-¿Esta pensando en nuevas herramientas, nuevas formas de operación?
"Esta, como ya lo señalé, es una obligación del Instituto desde su creación. Pero creo que es necesario hacer una revisión de la enorme tarea ya realizada para proyectarla hacia el futuro. He propuesto a la directiva que trabajemos en la planificación de las labores de lo que viene, en la que se involucren todos los académicos, haciendo un aporte desde sus respectivas disciplinas. El Instituto no puede aparecer como una reliquia del pasado, sino ser la conciencia de nuestro país, una entidad capaz de alabar y criticar, capaz de alentar iniciativas de progreso y levantar la voz de alarma frente a los excesos de cualquier tipo. Debe ser una entidad viva, en permanente contacto con la opinión pública, fomentando la discusión y el análisis, más allá de cualquier bandera política.

"Mi intención es poner especial atención en las relaciones del Instituto con el entorno social; es decir, en su trascendencia extramuros. Este es un aspecto que siempre puede ser mejorado y que está muy en la esencia de nuestra institución. En general, el mundo académico tiende a ser un tanto autista".

jueves, abril 25, 2013

Fallece Carmen Waugh, la primera galerista del arte chileno

La Tercera

 Creó la primera sala en Santiago y organizó la colección del Museo de la Solidaridad. Tenía 80 años.

La gestora cultural Carmen Waugh, la primera galerista de arte que tuvo el país, en la década del 50', murió ayer en Santiago producto de una larga enfermedad. Tenía 80 años.
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Los dejamos con una entrevista realizada a Carmen Waugh publicada por El Mercurio el 8 de Enero de 2012.


Carmen Waugh revela pasajes de sus intensos años en la historia cultural de Chile y del exterior

Muy cercana a Matta, Cortázar, Antúnez, la Payita, y muchos más, Carmen Waugh no sólo creó museos y galerías, sino que fue puente entre mundos ideológicos opuestos. Fue uno de los pilares del Museo de la Solidaridad Salvador Allende, del que la expulsaron en 2005. Dio también un fuerte impulso a la escena del arte en pleno régimen militar. Aquí nos cuenta su verdad.

Por CECILIA VALDÉS URRUTIA

En España y Francia, en los años 70, Carmen Waugh reunía en una noche a personajes como Julio Cortázar, los Saura, Geraldine Chaplin, Jesús Soto, la Payita Contreras y Jack Lang. Y en "La Casa Larga", en plena década del ochenta, era la única capaz de exhibir en Chile obras de Matta, Nemesio Antúnez, Jesús Soto, Le Parc o Venturelli. Muchos autores latinoamericanos sólo confiaban en ella. El surrealista chileno la nombró su representante, a fines del 60.

Hoy, a los 79 años, en su luminosa casa ubicada a los pies de la Cordillera, en La Florida, donde los árboles, plantas y flores invaden cada rincón, mantiene vivos testimonios de ello: pinturas de sus grandes amigos Matta y Ricardo Irarrázabal, singulares acuarelas y dibujos de Antúnez y de Couve. Trabajos de Iommi y de cinéticos de Latinoamérica y más. El grueso de su colección internacional se encuentra, eso sí, en la exposición que acaba de inaugurar Isabel Aninat en homenaje a ella.

"La casa larga" sin censura

En la mesa blanca de centro de su living (una suerte de plinto de su ex galería de Madrid) descansa un gran libro de Cortázar. Nos muestra fotos. El célebre escritor formó parte, en algún momento, de su también intensa vida personal. En otros álbumes hay imágenes y escritos que develan más capítulos de su trayectoria y su trabajo con artistas e intelectuales.

Carmen Waugh fue la primera galerista chilena, en los años 50. También tuvo galerías en Buenos Aires y en Madrid. Fundó el Museo de Arte Latinoamericano de Nicaragua, a principios de los 80, en cuya casa reunía a creadores como García Márquez, Benedetti, Cardenal, Chico Buarque y Harold Pinter.

Fue uno de los pilares en la formación y desarrollo del Museo de la Solidaridad Salvador Allende. Descubrió a muchos artistas chilenos, entre los años 60 y 90. Pero, al mismo tiempo, abrió puertas a gente de extrema izquierda y derecha, a pesar de su propia realidad. Esos creadores y amigos suyos integran parte de su biografía, la de una de nuestras grandes protagonistas de la historia cultural reciente. Un hecho real muy a pesar suyo y de su carácter: el de una mujer introvertida y de bajo perfil, que nunca ha buscado ostentar nada. Pero "que es una sostenedora de historia", como precisa su hija María José Fontecilla en el nuevo libro sobre Waugh (ver recuadro).

-Carmen, en "La Casa Larga" vimos por primera vez, en los años 80, muestras de Matta, Antúnez, Téllez. Logró traerlos durante el régimen militar.

"Yo volví a Chile a fines de 1984 y abrí "La Casa Larga" en 1985 con una exposición que se llamó "30 años después". Estaban Balmes, Barrios, Nemesio, la Roser Bru, Opazo... Pero fue fácil conseguir las obras. Estaban felices con este nuevo espacio; claro que artistas como Matta, Téllez, Le Parc, Cruz Díez sólo expusieron conmigo durante esos años.".

- Usted venía de la disidencia en el exterior y llegaba a trabajar en pleno gobierno de Pinochet, ¿qué se planteó con "La Casa Larga", ese espacio emblemático de los 80?

"Cuando vivíamos en el exterior -Nemesio en Barcelona, Balmes en París, Téllez en Canadá y otros- nos encontrábamos siempre y decíamos que cuando volviéramos íbamos a hacer algo juntos. Ese fue el motivo de que "La Casa Larga" fuera un espacio de todos nosotros y no sólo fuera para exponer. Por ejemplo, Enrique Lihn hizo una obra de teatro, José Donoso presentó varios libros. En ocasiones había reuniones medio políticas. Pero también aparecía gente partidaria del régimen como Allamand".

-¿Tuvo alguna censura ?

"Nunca me clausuraron. Una vez fueron 'los pacos' al lanzamiento de un libro, pero la editorial curiosamente se atrasó y no había nada cuando llegaron. "La Casa Larga" era un lugar de encuentro y de libertad. Ahí Volodia presentaba un libro; yo traje, por ejemplo, la obra sobre el "No" que hizo Matta . Pero también venía mucha gente del régimen militar a ver exposiciones, a comprar cuadros, y ojalá hubieran venido más".

- Usted dio a conocer nuevos y buenos artistas.

"Fui la primera en exponer a la Hormiga (Delia del Carril), a pintores como Pablo Domínguez, exhibí a Bororo, a Samy Benmayor, la Pancha Núñez. Le vendí el primer cuadro a Pablo".

"Nunca entendí el arte conceptual"

-Contrario a lo que proclamaban grupos de arte de izquierda, en los 70 y 80, que seguían sosteniendo la muerte de la pintura y el conceptualismo duro, usted exponía pintura, escultura, buenas instalaciones.

"Nunca me casé con ninguna corriente. No entendía mucho el arte conceptual y no me metí en ese ambiente. En el exterior tampoco se me hubiera ocurrido involucrarme".

-Los conceptualistas combatían a Couve, entre otros, y usted tuvo mucha relación con él.

"Sí. Muy buena y durante mucho tiempo. Era un personaje fantástico y un tremendo artista. Le exhibí su primera muestra, en 1968, en la galería que tenía en Moneda con Estado. También expuse a Claudio Bravo en sus inicios. A Couve seguí exhibiéndolo en La Casa Larga...".

-Usted fue la primera galerista en Santiago

"Hubo una anterior: la Hormiga (Delia del Carril) con la mujer de Manuel Solimano abrieron una galería que duró poquísimo, en 1955. Les fue mal, eran demasiado políticas, del PC, no deben haber tenido mucha difusión".

-¿Y quién fue la persona clave que la ayudó a internarse en el arte?

"Nemesio Antúnez. Yo no conocía a nadie. Era una niña que había estudiado en las Monjas Francesas. Y llegué a Nemesio a través de Pilar de Castro. Fui a hablar con él y se entusiasmó. No había ninguna galería, salvo las librerías Pacífico y Francesa que hacían algunas muestras. Nemesio me dijo que era la indicada; con él llegaron todos los artistas: mi gran amigo Ricardo Irarrázabal, Opazo, Balmes. La primera muestra que hice fue con pinturas de Nemesio y fotografías de Sergio Larraín, en 1956".

La verdad sobre el Museo de la Solidaridad

-Usted fue también uno de los pilares del Museo de la Solidaridad.

"El museo tuvo varias etapas. Se creó antes del golpe: entre 1972 y septiembre del 73. Y se inauguró en el MAC, en apoyo al gobierno de la UP. Surgió a raíz de una actividad que se llamó "Operación verdad", organizada en 1971, a la que vinieron intelectuales de muchas partes del mundo. Fue algo muy político. A mí me contrataron como relacionadora pública, porque tenía mi galería en Buenos Aires y conocía a muchos artistas de Latinoamérica. Pero estaban en ello Miguel Rojas Mix y Mario Pedroza, éste último un crítico importantísimo, muy de izquierda, pero que conocía a todos los artistas y directores de museos. Él fue el alma del museo, entonces".

-¿Y usted?

"Me tocó viajar y visitar a artistas que conocía como Matta, Clorindo Testa, Iommi, Gamarra, etc. Pero después del golpe vino otra etapa del museo. Muchos tuvieron que salir; yo también, pero nunca fui exiliada. En 1975 se creó una suerte de comité para pedir más obras para el museo. El motivo era allí el retorno de la democracia. Yo participé desde España y conseguí muchísimas obras de creadores como Miró, Vasarely, Cruz Diez, Jesús Soto. Y estuve en la organización".

-Sin embargo, después al estar a cargo del museo en Chile, debió librar las peores batallas .

"Había un problema para traer las obras que se consiguieron en esa segunda etapa en Europa, porque debían pagar unos impuestos draconianos. La familia Allende creó, entonces, una fundación, en 1990. Era la manera de ingresar las piezas de arte. Yo empecé a trabajar para la fundación y realicé todas las gestiones de ingreso de más de 200 obras. Me tocó también recibir aquellas de la primera etapa que se habían guardado en el MAC. Muchos decían que se las habían robado durante el gobierno militar, pero estaba todo. Yo lo recibí y lo firmé. La segunda parte de la colección del museo llega a nombre de la Fundación Salvador Allende, la que presido desde 1990 al 2005".

-¿Qué pasó en 2005?

"Yo había planteado, en 2003, que las obras no podían pertenecer a la Fundación Allende, pues habían sido donadas por todos los artistas al Estado de Chile. Me conseguí todas las cartas de los artistas y fui a hablar con Ricardo Lagos, quien también me apoyó. Al poco tiempo, me entero que Tencha Bussi, Isabel Allende y Carmen Paz van a hacerle finalmente la entrega a Lagos de las obras del museo para el Estado. Al día siguiente de ello, me citan a una reunión en la oficina del ex ministro Enrique Correa, que era miembro de la fundación y, junto a otras personas, me dicen que ya no trabajo más en la institución. Me echaron a mí y a todos los que trabajaban conmigo, y pusieron a unos ex GAP de guardias del museo".

-Y Balmes asume como director .

"Él no me contó nada. Me enteré por un pintor. Fuimos muy amigos la vida entera y no se portó a la altura. Hasta hoy no nos hablamos".

Fuera del establishment

-La amistad con Matta fue distinta

"Sí, fue más que un hermano y hasta el final. Tengo miles de cartas suyas. Me pasaba tardes completas en su casa en París o Tarcuinia... Le hice como cinco exposiciones en Chile y en Madrid. Lo llevé de gira a museos de Latinoamérica...".

-Algunos dicen que su protagonismo con el mundo cultural tiene mucho que ver también con su posición política de izquierda, con el establishment...

"No. Trabajé con artistas de todos lados. En Madrid básicamente di a conocer a los latinoamericanos. Aquí no voté por Allende, sino que por Tomic. Después me radicalicé en España, por mis amistades y las circunstancias. Fui como hermana con la Paya, pero la conocí antes como galerista. Me compraban grabados para regalar a los invitados de la UP ".

-¿Y cómo ve el galerismo hoy ?

"(Guarda silencio)... Está poco dinámico, pero no puedo decir más porque voy poco a exposiciones."

-¿....Qué opina de la escena creativa actual?

"(Vuelve a callar)... Creo que la fotografía ha sido un aporte, nosotros no la tomábamos tanto en cuenta. En mi época eran dos los buenos y punto. Y en la pintura están buscando: ¡de ahí algo tiene que resultar!"