Casa Central
Dentro de las novedades de Spotify esta semana destaca este tema de "Violeta Parra", al escucharlo es un una canción del tipo "urbano" con una temática relacionado al día de la mujer.
Al buscar mas datos me di cuenta que se trata de Violeta Parra Troncoso, hija de Lautaro Parra hermano de Violeta.
“Si tocan a una, tocan a todas” repite el coro para incentivar la solidaridad de género. En una canción compuesta por el joven artista chileno “Renzo”, donde se inspira en el movimiento de las “Cintas Moradas”, que busca que si alguna mujer se siente en aprietos, intimidada, o incómoda , sepa que puede recurrir a cualquier mujer que porte una cinta morada en su muñeca.
Mas datos de Violeta Parra Troncoso en este link
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
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viernes, marzo 29, 2019
jueves, abril 27, 2017
Hoy en la Biblioteca Nacional: Payadores se reúnen a saludar el primer siglo de Violeta Parra
El Mercurio
Un ciclo de nueve fechas tendrá a improvisadores de la décima hasta septiembre en distintas ciudades del país.
IÑIGO DÍAZ
Un ciclo de nueve fechas tendrá a improvisadores de la décima hasta septiembre en distintas ciudades del país.
IÑIGO DÍAZ
Cantora, recopiladora, proyectora del folclor, compositora, improvisadora, experimentadora, artista visual. Los bordes de Violeta Parra se multiplican y se repiten cada vez en cada homenaje que se dedica a su centenario.
"No podemos olvidarnos de que Violeta Parra era una gran poeta, y que buena parte de sus composiciones están escritas en décimas. Sin ir más lejos, 'Volver a los 17' es una de ellas", señala el decimista Eustaquio Pérez, parte del equipo que organiza el encuentro "Payadores por Violeta", un ciclo que reúne a una serie de cantores del verso octosílabo improvisado para conmemorar los cien años de Violeta Parra.
El ciclo tiene nueve fechas y comienza esta tarde en la Sala América de la Biblioteca Nacional (19:00 horas, gratis) con los payadores Luis Ortúzar "El Chincolito de Rauco", Gabriel Torres, Eduardo Peralta y María Antonieta Contreras. "Siempre habrá una mujer en el encuentro. Tradicionalmente, tanto la décima improvisada (forma poética) como el contrapunto (enfrentamiento entre payadores) eran de un dominio masculino. Las mujeres han ido apareciendo después", señala Pérez.
Y entonces figuran aquí payadoras que participarán en momentos del ciclo que sigue hasta septiembre, con presentaciones en Santiago, Rancagua, Villa Alemana, Puerto Gala en Aysén, Lirquén, San Fernando y la propia Casa Museo de Violeta Parra en San Carlos.
Además de María Antonieta Contreras, de Puente Alto, están Cecilia Astorga, Myriam Arancibia y la muy joven Emma Madariaga, nieta de Arnoldo Madariaga Encina, patriarca de una familia de Casablanca dedicada al canto y la poesía, también presente en el ciclo.
"Payadores por Violeta" continúa el próximo 13 de mayo en el Museo de la Educación, de Santiago. Y en cada fecha cuatro payadores mostrarán las diversas formas de la décima improvisada, el contrapunto, el pie forzado o la cueca improvisada.
domingo, agosto 25, 2013
“Llamarse Violeta Parra en este país puede ser a ratos muy difícil”
La Discusión
El 2 de mayo de este año, Violeta y su hermana Elena se dispusieron frente a un computador para despedirse de su padre Lautaro a la distancia. El octavo integrante del Clan Parra se encontraba en Suecia gravemente afectado por un doloroso cáncer y no dudó en utilizar la tecnología para comunicarse por última vez con sus hijas en Chile.
Fue la última vez que ambas lo vieron con vida. “Se apagaba de a poco y por sus mejillas rodaban lágrimas”, recordó Violeta Parra Troncoso antes de la presentación que ofreció en la Gran Sala del Centro Cultural Municipal, en el marco del recital homenaje que preparó el Conjunto Nanihue y varias otras agrupaciones del quehacer folclórico de la ciudad.
Violeta Parra Troncoso se ha hecho de un nombre en Santiago, no tan sólo por llevar el homónimo de su más famosa tía. El llamarse Violeta tampoco ha sido fácil para esta mujer que ha tenido que demostrar a fuerza de tesón que para ser un Parra hay que derrochar talento, tal como lo demostró en la Gran Sala del Teatro Municipal.
“Yo quiero dar las gracias de parte de toda mi familia Parra Troncoso al conjunto Nanihue por todo lo que están haciendo en recuerdo a mi padre. Nosotras queremos regresar en una fecha próxima, porque nos gustaría recorrer los sitios en donde nuestro padre nació y vivió junto a nuestros tíos”, dijo emocionada.
De fama mundial
-¿Qué recuerdos guardas de tu padre, Lautaro Parra Sandoval?
-Era muy estricto, desde que éramos pequeños él siempre quiso que aprendiéramos los bailes nacionales, el folclor de nuestra tierra. Siempre estuvo viajando a diferentes partes. Yo creo que las palabras sobran porque ahora estamos contentas de estar en su pueblo, en donde lo recuerdan con cariño y amor, cosa que agradecemos mucho.
-Los diez hijos de tu papá cantan ¿lo del gen Parra es cierto?
-Todos, menos la Alejandra. Ella cantaba cuando chica, le pagaban para que lo hiciera; ahora le pagan para que no cante (risas). No sacó el gen. Pero todos saben tocar instrumentos, bailar y cantar. Yo ahora estoy dedicada completamente a cantar, trabajo en una productora.
-De tus tíos famosos, ¿cuál es tu regalón?
-El tío Lalo (Eduardo Parra). Él no está con nosotros, pero siempre estará en mi corazón. Cuando mi papá se fue de Chile, él hizo las veces de papá. Yo lo acompañé en muchas ocasiones a cantar en distintas presentaciones en Santiago. Cuando estuvo en la clínica, en sus últimos días, me pidió que le cantara delante de todos su canción favorita que se llama “Reloj”. Vine a Chillán también para sus funerales.
-¿Qué prefieres cantar?
-Yo canto folclor, boleros, baladas y romántico. Aunque ahora con septiembre se viene todo lo folclórico. Yo canto canciones de mi mamá Ena, de mi papá Lautaro, de mi tío Lalo, de mi tía Violeta y mi hermano Marcelo Parra.
-¿Es muy difícil llamarse Violeta Parra?
-Sí, demasiado difícil. Se abren unas puertas y se cierran otras porque el apellido Parra está asociado al Partido Comunista y hay que considerar que estamos en un gobierno de derecha, aunque yo no me complico la vida, sólo trabajo.
-No conociste a tía Violeta, pero ¿qué sabes de ella?
-No la alcancé a conocer. Cuando falleció mi tía Violeta, los hermanos conversaron entre ellos y establecieron que el primero que tuviera una hija mujer, la debía llamar Violeta Parra. Tuve la dicha de ser yo, es un tremendo orgullo y en lo personal, creo que he dejado muy bien puesto el nombre de mi tía Violeta en todos los lugares en donde yo he estado.
El 2 de mayo de este año, Violeta y su hermana Elena se dispusieron frente a un computador para despedirse de su padre Lautaro a la distancia. El octavo integrante del Clan Parra se encontraba en Suecia gravemente afectado por un doloroso cáncer y no dudó en utilizar la tecnología para comunicarse por última vez con sus hijas en Chile.
Fue la última vez que ambas lo vieron con vida. “Se apagaba de a poco y por sus mejillas rodaban lágrimas”, recordó Violeta Parra Troncoso antes de la presentación que ofreció en la Gran Sala del Centro Cultural Municipal, en el marco del recital homenaje que preparó el Conjunto Nanihue y varias otras agrupaciones del quehacer folclórico de la ciudad.
Violeta Parra Troncoso se ha hecho de un nombre en Santiago, no tan sólo por llevar el homónimo de su más famosa tía. El llamarse Violeta tampoco ha sido fácil para esta mujer que ha tenido que demostrar a fuerza de tesón que para ser un Parra hay que derrochar talento, tal como lo demostró en la Gran Sala del Teatro Municipal.
“Yo quiero dar las gracias de parte de toda mi familia Parra Troncoso al conjunto Nanihue por todo lo que están haciendo en recuerdo a mi padre. Nosotras queremos regresar en una fecha próxima, porque nos gustaría recorrer los sitios en donde nuestro padre nació y vivió junto a nuestros tíos”, dijo emocionada.
De fama mundial
-¿Qué recuerdos guardas de tu padre, Lautaro Parra Sandoval?
-Era muy estricto, desde que éramos pequeños él siempre quiso que aprendiéramos los bailes nacionales, el folclor de nuestra tierra. Siempre estuvo viajando a diferentes partes. Yo creo que las palabras sobran porque ahora estamos contentas de estar en su pueblo, en donde lo recuerdan con cariño y amor, cosa que agradecemos mucho.
-Los diez hijos de tu papá cantan ¿lo del gen Parra es cierto?
-Todos, menos la Alejandra. Ella cantaba cuando chica, le pagaban para que lo hiciera; ahora le pagan para que no cante (risas). No sacó el gen. Pero todos saben tocar instrumentos, bailar y cantar. Yo ahora estoy dedicada completamente a cantar, trabajo en una productora.
-De tus tíos famosos, ¿cuál es tu regalón?
-El tío Lalo (Eduardo Parra). Él no está con nosotros, pero siempre estará en mi corazón. Cuando mi papá se fue de Chile, él hizo las veces de papá. Yo lo acompañé en muchas ocasiones a cantar en distintas presentaciones en Santiago. Cuando estuvo en la clínica, en sus últimos días, me pidió que le cantara delante de todos su canción favorita que se llama “Reloj”. Vine a Chillán también para sus funerales.
-¿Qué prefieres cantar?
-Yo canto folclor, boleros, baladas y romántico. Aunque ahora con septiembre se viene todo lo folclórico. Yo canto canciones de mi mamá Ena, de mi papá Lautaro, de mi tío Lalo, de mi tía Violeta y mi hermano Marcelo Parra.
-¿Es muy difícil llamarse Violeta Parra?
-Sí, demasiado difícil. Se abren unas puertas y se cierran otras porque el apellido Parra está asociado al Partido Comunista y hay que considerar que estamos en un gobierno de derecha, aunque yo no me complico la vida, sólo trabajo.
-No conociste a tía Violeta, pero ¿qué sabes de ella?
-No la alcancé a conocer. Cuando falleció mi tía Violeta, los hermanos conversaron entre ellos y establecieron que el primero que tuviera una hija mujer, la debía llamar Violeta Parra. Tuve la dicha de ser yo, es un tremendo orgullo y en lo personal, creo que he dejado muy bien puesto el nombre de mi tía Violeta en todos los lugares en donde yo he estado.
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