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domingo, agosto 31, 2025

Bajo stock de productos, deudas con artesanos, entidades financieras y museos marcan declive de Fundación Artesanías de Chile

 


El Mercurio

Los más de $1.300 millones en asignaciones anuales que recibe de diferentes ministerios, además de fondos de gobiernos regionales, no han sido suficientes para mantener la operación en cifras azules. Hoy enfrenta revisiones y auditorías para evaluar su futuro. Guillermo V. Acevedo

Creada en 2022, la Fundación Artesanías de Chile formó parte de la Red de Fundaciones de la Presidencia, antes denominada Coordinación Sociocultural, que opera desde 1990. La dirigió Cecilia Morel en su rol como primera dama y antes Luisa Durán, Marta Larraechea, además de la actual ministra Adriana Delpiano, Paula Forttes y Sebastián Dávalos en los períodos de la expresidenta Michelle Bachelet.

A meses de su llegada a La Moneda en 2022, Irina Karamanos —expareja del Presidente Gabriel Boric— informó que se desligaría de los directorios de las seis fundaciones vinculadas a la Presidencia: Integra, Prodemu, MIM, FOJI (Orquestas Juveniles), Chilenter y Artesanías de Chile. Esa responsabilidad se derivó hacia los ministerios de Educación, Mujer y Equidad de Género, y de las Culturas, que definirían la conformación de cada directorio.

Además de este cambio, la Fundación dio “un giro desde una mirada comercial para la artesanía, con un elevado flujo de caja, a una nueva mirada de la artesanía como bien patrimonial y que tenía un flujo menor de recursos”, explican extrabajadores.

Por tratarse de una entidad de derecho privado y sin fines de lucro, se ha mantenido como una institución colaboradora del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y recibe financiamiento estatal. Actualmente no tiene supervisión directa de La Moneda, pero en su directorio hay una importante representación de funcionarios, entre ellos del Indap, del Ministerio de las Culturas, del Sernatur, y del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Según la cuenta pública de marzo de este año, la deuda consolidada de la fundación suma $1.008 millones. De ese total, $93 millones se adeudan a los propios artesanos proveedores, $56 millones corresponden a devoluciones de convenios y $486 millones son deudas con entidades financieras, más otros acápites que corresponden a gastos operacionales. Fuentes cercanas aclaran que la deuda con los artesanos habría bajado, aunque consultados por “El Mercurio”, desde la fundación no quisieron referirse a este punto.

Según el acta de directorio de febrero de este año, al Museo de Arte Precolombino —donde existe una tienda— “se le debe un total de $27 millones, aproximadamente, entre arriendo y consignación de libros”. En el mismo documento, la actual presidenta del directorio de Artesanías de Chile, Beatriz Espinoza, habla de una deuda de arrastre, de gastos totales proyectados por $3.116 millones y proyecta un déficit de $800 millones.

Consultados por “El Mercurio”, en la fundación reconocieron —por escrito— que hoy trabajan en “un proceso de revisión y auditoría interna”.


Un cambio de gestión sin traspaso

Artesanías de Chile intermedia la venta de productos artesanales elaborados por comunidades rurales y pueblos originarios que, mayormente, adquieren turistas y son regalos corporativos. “Es un negocio que podría funcionar”, explican cercanos, y que en 2023 tuvo ventas por $1.300 millones. A su vez, los ingresos proyectados para este año son de $1.037 millones.

Además, por concepto de financiamiento desde el Estado se suscribieron convenios por $1.385 millones en 2024, provenientes del Ministerio de las Culturas y del Ministerio del Trabajo. También, en el último balance a junio de 2024 figuran convenios con los gobiernos regionales de Coquimbo, Ñuble, Biobío y Tarapacá, que aportan recursos para compras y apoyo a los artesanos.

Sus reportes también dan cuenta de una “Subvención Presidencial”, que fue de $995 millones en 2024.

Ingresos anuales que permiten la operación normal de la fundación, sin embargo, según señalan artesanos, existirían problemas de organización y gestión.

“A lo largo de los cuatro años que duró nuestra gestión, inauguramos seis tiendas y remodelamos otras tres. Además, levantamos más de $1.500 millones con diversas acciones, que nos permitieron preservar y valorizar el patrimonio artesanal chileno”, afirma Claudia Hurtado, ex directora ejecutiva de la fundación entre 2018 y 2022. Y agrega que “durante la pandemia, relanzamos nuestra página web con un completo e-commerce. (...) Se generaron mejores oportunidades socioeconómicas para los artesanos”.

Una exmiembro del equipo comercial del período de Hurtado, cuenta que entonces la fundación “tenía el funcionamiento de una empresa privada. Había muchas ventas y un alto volumen de compra a artesanos. Pero cuando entra Leslye Palacios (marzo de 2022), que venía de un mundo más académico y no de los negocios, había deudas y compromisos adquiridos, que luego quedaron pendientes”.

Lo rebate la exdirectora Leslye Palacios. “La única auditoría externa de estos últimos años a procesos internos específicos, la instruí yo. Al asumir la dirección, asumí una entidad con déficit de arrastre, lo cual consta en actas y auditorías”, señala. Y agrega que la situación actual se explica por: “un estancamiento en el aporte estatal, aumento de personal no justificado, impacto de la pandemia en los ingresos y deficiencias en la gestión”.

Todo eso resintieron los artesanos. De hecho, según fuentes de la fundación, nunca hubo un traspaso formal desde la gestión de Hurtado a Palacios. “Se fue acumulando una bodega llena de productos que iban quedando obsoletos. La gente no los compraba y se acumulaban”, explica Javier Ruiz, artesano de productos mapuches de Liquiñe, en la región de Los Ríos.

“La fundación se creó para darles una mano a los artesanos, pero somos nosotros los que hoy le estamos dando una mano a la fundación, porque entregamos productos aunque los pagos se realizan 30 días después”, agrega Ruiz. Y señala que durante meses le “tuvieron retenidos $1.450.000 por productos vendidos”, deuda que le pagaron y retomó el envío de sus artesanías.

Desde la Región de Tarapacá, Aurora Gutiérrez, de la Agrupación Inti Sol, de Pozo Almonte, coincide en que desde hace “alrededor de uno o dos años, la fundación empezó a flaquear y cuando había pedidos se demoraban en pagar”.

“Desconozco la situación de la fundación, pero hoy ya no hay pedidos”, dice Gutiérrez, y agrega que “para las mujeres tejedoras aimaras y de Pozo al Monte, era el ingreso para nuestro hogar, y contábamos con eso mensualmente”.

Mientras tanto, las tehedoras trabajan con Indap, realiza trabajos a pedido o colaboran con la empresa minera Teck en la elaboración de productos textiles. “Se echan de menos esos ingresos y la regularidad mensual con la que uno contaba”, agrega.

Durante el período de Hurtado se establecieron convenios con algunas empresas; sin embargo, reportes de la fundación señalan que la encargada de Gestión de Personas, Daniela González, informó al directorio en febrero que “la fundación no había explorado vínculos con empresas privadas extractivas, en el contexto de Donaciones Culturales”, y planteó “si les parece la idea de explorar esos vínculos”.


Los cambios que encaminaron la crisis

La historiadora Claudia Hurtado dirigió la fundación hasta marzo de 2022. Entonces asumió en el cargo, la diseñadora Leslye Palacios y se mantuvo hasta los primeros meses de 2025. Alrededor de marzo de este año asumió la antropóloga María Angélica Willson, mientras que la presidencia del directorio la ocupa Beatriz Espinoza.

En marzo de 2022, el sindicato de trabajadores había enviado una carta a Irina Karamanos, señalando que “el crecimiento de la fundación no se condice con la cantidad de trabajadores, lo que provocó una importante sobrecarga laboral y suplencias improvisadas en todas las áreas”.

Esta visión discrepa de la de algunos artesanos y extrabajadores. “No sabemos por qué hay tanto personal. Ingenieros y personas que no tienen que ver con el trabajo de la fundación. La plata se va toda en sueldos”, dice el artesano Javier Ruiz. Y los estados financieros lo respaldan, pues se destinaron más de $1.563 millones a gastos de personal en 2022 y $1.775 millones en 2023.

Leslye Palacios discrepa y señala que entre 2020 y 2021 hubo un “crecimiento de personal no justificado”, con un incremento del 35% en la dotación, y “sin un aumento paralelo en los aportes estatales, ni una evaluación de la sostenida disminución de las ventas”.

En la Memoria de 2024 reconocen haber adoptado “medidas difíciles y complejas de reorganización interna y ajuste presupuestario para hacer frente a una crisis financiera derivada de múltiples factores”.

De hecho, ese año pasaron de 84 a 64 trabajadores. “Esto significó asumir costos sociales y económicos complejos tales como: término de la relación laboral, pago de indemnizaciones y costos legales derivados de juicios y reclamaciones concluidas y pendientes”, se lee en sus memorias.

Y de las ocho tiendas que llegaron a tener en 2022 quedan cinco: en el aeropuerto, Centro Cultural La Moneda, Museo de Arte Precolombino, centro comercial Casa Costanera en Vitacura y en la plaza de la ciudad de Puerto Varas. Hace poco cerraron el local que existía en el MUT (Las Condes), y antes el del Pueblito Los Dominicos y el Centro Cultural Montecarmelo.

martes, mayo 06, 2025

Se profundiza la crisis en el Parque Cultural de Valparaíso

 

El Parque Cultural de Valparaíso tiene unas 1,8 hectáreas, en las que se desarrollan conciertos, teatro, danza y exposiciones. Jonathan Mancilla

El Mercurio

Desde su fundación, en 2012, el centro Ex Cárcel ha enfrentado numerosos conflictos. Hoy se suma la renuncia de la presidenta del directorio.

María Soledad Ramírez R.


La renuncia de Gianina Figueroa a la presidencia del directorio del Parque Cultural de Valparaíso (PCdV), este fin de semana, se suma a un largo historial de conflictos que ha enfrentado el centro Ex Cárcel del puerto, inaugurado en 2012.


En una entrevista aparecida este domingo en El Mercurio de Valparaíso, la ahora exdirectora del PCdV señala que su salida “no solo es un acto ético y político, sino también un llamado urgente a asumir los problemas estructurales que amenazan la continuidad de este espacio vital para Valparaíso y para Chile”.


La situación a la que se refiere Figueroa es la retención de $167 millones de la cuenta corriente del PCdV, en medio de demandas judiciales por las que el Consejo de Defensa del Estado, CDE, exige la devolución de $200 millones traspasados en 2017 por el Consejo Nacional de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (hoy ministerio), durante la gestión de la entonces directora ejecutiva del Parque Cultural, Nélida Pozo (desde noviembre de 2017 a enero 2023), actual directora del Servicio Nacional del Patrimonio (desde enero de 2023). El CDE objeta que fueran usados en “contrataciones directas y renovaciones de contrato sin un proceso previo de cotización”, lo que no armoniza con el principio de eficacia en el uso de recursos públicos, plantea en la demanda.


En la práctica, con esta medida del CDE no se podrían pagar los sueldos de los funcionarios. Figueroa también denuncia que el directorio no está conformado en su totalidad —“por la desidia de algunas instituciones públicas al no designar representantes”—, por lo que no se han podido tomar decisiones estructurales.


La exautoridad apunta a que “la mala administración financiera y la fragilidad institucional han sido transversales”.


En el historial de conflictos, el más reciente fue en febrero, cuando la muestra visual de la cantante Mon Laferte se extendió un mes más de lo previsto y obligó a reprogramar las exhibiciones ya comprometidas, lo que perjudicó a esos artistas. Pero la decisión tuvo otra consecuencia aún más polémica: la desvinculación, después de 14 años en el cargo, del jefe de programación del PCdV, Alonso Yáñez. Más de 600 firmas de personas vinculadas a las artes visuales se reunieron para protestar por esta medida.


Pero otros despidos ya habían enrarecido el ambiente desde noviembre de 2023, cuando se desvinculó a nueve personas que trabajaban a honorarios. En marzo de 2024, en tanto, fue el turno de siete trabajadores sindicalizados y con contrato indefinido.


El PCd V es una asociación privada que recibe financiamiento público a través de la Subsecretaría de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. En 2025 fueron $1.567 millones, con un leve incremento respecto del año anterior, cuando se le entregaron $1.406 millones.


A comienzos de 2018, el PCdV enfrentaba una grave crisis económica, que motivó la paralización de los trabajadores. Fue en la época en que asumió Pozo, tras la salida del músico Jorge Coulon, director ejecutivo entre 2015 y 2017.


Sobre el tema, Nélida Pozo señaló ayer a “El Mercurio” que “el parque cultural viene con déficit desde el primer año. Cuando asumí, tenía un déficit de más de 300 y tantos millones, más un préstamo de 210 millones que encontré cuando llegué”. Al igual que Figueroa, cree que el problema es transversal a cualquier administración anterior de este espacio cultural y según su punto de vista “hay que revisar el modelo de gestión de los centros culturales, sobre todo en una ciudad como Valparaíso; creo que los centros culturales son el reflejo de lo que son las ciudades... Tengo una crítica grande a la condición en que está Valparaíso hoy día, pero siempre tengo esperanza de que puede surgir”.


Para Pozo, el PCdV es un espacio con mucho público y que la comunidad lo siente propio, pero que no tiene como producir ganancias. “Se requeriría aporte desde la empresa privada, porque no solo el Estado central lo puede sostener, habría que involucrar al gobierno regional, los gobiernos locales, no lo sé. Otros modelos, donaciones culturales”, señala.


En su entrevista, Gianina Figueroa también apunta a la falta de conformación del directorio. De acuerdo a sus estatutos, este debería tener un presidente, nombrado por el o la ministra de las Culturas; tres consejeros designados por la intendencia; uno por el Consejo de Rectores de Valparaíso y otro por el municipio, y tres elegidos por la asamblea de socias y socios.


Tras la renuncia de Figueroa, solo quedan en el directorio el designado por el consejo de rectores y dos elegidos por la asamblea de socios. Tanto el actual municipio como la delegación presidencial, correspondiente a la antigua intendencia, no han designado a sus representantes.


El delegado presidencial en Valparaíso, Yanino Riquelme, señaló a la prensa regional que están trabajando “en conjunto con la alcaldesa de Valparaíso y la ministra en la articulación de una nueva propuesta que contemple nuevos criterios y estándares institucionales importantes para el futuro desarrollo del parque”.

martes, octubre 24, 2023

Beatriz Bustos: “El nuevo espacio de Chile en Venecia es muy secundario”

 El Mercurio


La exdirectora del Centro Cultural La Moneda cree que la controversia que ha rodeado al envío chileno a la Bienal de Arte de Venecia inhibirá a “artistas profesionales” a postular al evento.

Roberto Careaga C.

Cuando en 2013 Alfredo Jaar representó a Chile en la Bienal de Arte de Venecia, Beatriz Bustos estuvo en un papel clave de las bambalinas: fue la gestora del pabellón local, coordinando el diálogo entre el artista, instituciones culturales locales y la misma bienal. La exdirectora del Centro Cultural La Moneda trabajó por más de un año en la gestión. Por entonces, Jaar fue escogido por el Ministerio de las Culturas para representar a nuestro país en Italia, sin la necesidad de entrar a un concurso, como hoy se elige a un proyecto para ir al evento. Para Bustos, el proceso en torno al certamen debería ser revisado, especialmente a la luz de la controversia que se ha generado este año.


Las alertas sobre la participación en Venecia venían de antes, pero estallaron el 10 de octubre pasado, cuando el artista Patrick Hamilton y su equipo desistieron de seguir adelante en el concurso para representar a Chile en la bienal acusando una “serie de escollos” en el proceso. Según plantearon, fue decisiva la demora en informar que el espacio de exposición no estaría dentro del Artiglieri dell'Arsenale, como ya era tradicional, sino en otro más grande y lejano del centro del evento ubicado en el edificio de la Marina Militar. Luego, la dupla integrada por Joaquín Cociña y Cristóbal León también se bajó del certamen del ministerio, del que era finalista junto a otros seis proyectos.


Una semana después renunció a su cargo la secretaria de las Artes de la Visualidad del ministerio, Alessandra Burotto, mientras la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, instruía una investigación para “clarificar las eventualidades irregularidades y las consecuentes responsabilidades” en el proceso. Beatriz Bustos ha estado atenta a todos los pasos de la controversia.


“Patrick Hamilton y su equipo, y la dupla de León y Cociña, son artistas que han estado en Venecia, conocen bien las dinámicas de la bienal, y por eso saben perfectamente en qué lugar se instalaba el pabellón (y eventualmente su obra) y la carga simbólica de la trayectoria del pabellón nacional. La decisión que tomaron me parece tremendamente seria. Difícil, pero refleja su profesionalismo. Para mí, la credibilidad del concurso está en las personas que se retiraron”, dice Bustos.


La participación de nuestro país en Venecia tuvo un punto de inflexión el año 2009, cuando se empezó a arrendar un espacio para su pabellón en la zona de Artiglieri dell'Arsenale. “Conseguir estar de manera permanente ahí fue un logro para las artes visuales de Chile”, dice Bustos, que no está del todo conforme con la explicación del Ministerio de las Culturas sobre el cambio de lugar: que el espacio del Arsenale será sometido en 2024 a trabajos de restauración.


—¿Para usted esa no es una explicación suficiente?


“Desconozco la verdadera razón que llevó a que el ministerio cambiara la sede, pero no me convence el argumento dado. No operan así las cosas en Venecia. No me parece suficiente, porque una institución como la bienal avisa con mucha antelación el espacio de sus pabellones. Venecia arrienda sus espacios con mucha antelación y se podrían haber hecho gestiones mucho antes”.


—¿Qué tan importante es estar en el Arsenalle?


“El Arsenalle es un espacio importantísimo. Hay otros espacios que son secundarios y otros que son invisibles. El lugar que en que se ha informado que finalmente estará Chile es simbólicamente muy secundario. Puede circular menos gente, pero sobre todo levanta una pregunta: ¿por qué Chile no está en Arsenalle? Después de haber estado tantos años en ese espacio, dejarlo significa que nuestro país baja de lugar”.


—¿Cuánto daño puede hacerle esta controversia a la estructura que se había desarrollado para la participación de los artistas chilenos en Venencia?


“Impacta mucho al sector. Había cierto prestigio y validación en el medio de los procesos para la convocatoria a Venecia y toda esa figura hoy queda muy débil. Es muy difícil que artistas profesionales quieran dedicarle tiempo y energía a postular a un pabellón nacional si es que ha habido todos estos problemas. No tienen la certeza de cuál es el espacio, o si la gestión del ministerio y todas las otras instituciones va a ser fiable. Ahora que estamos en una crisis quizás hay que revisar si realmente es buena política hacer un concurso para elegir un representante; revisar también el presupuesto y los tiempos que se manejan. Pero no es el momento. Hoy me pregunto si se han hecho todas las gestiones necesarias que ya deberían haberse hecho, desde el arriendo de hoteles, contratación de imprentas para catálogos, personal para construir el pabellón. Si no se ha hecho ya, el gasto va a subir mucho.


—¿Le parece que los problemas que se han visto en el envío chileno a Venecia es un efecto de un problema mayor en el Ministerio de las Culturas?


“Para realmente ponerle proa en eventos internacionales hay que creer en Venecia, hay que creer en (la Feria Internacional del Libro) Frankfurt; hay que creer en el rol de la presencia de Chile en estos espacios. Hay que creer que es importante para la cultura chilena estar en espacios de validación internacional. Me pregunto si existió la voluntad, si se puso como un objetivo prioritario, como ha sido desde 2009.


Trabajadores del ministerio llaman a paro indefinido


Las Asociaciones Nacionales de Trabajadores y Trabajadoras del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural hizo ayer un llamado a sus asociados a una “paralización indefinida” a partir del jueves 26 de octubre. La movilización surge después de varias reuniones con autoridades del Ministerio de las Culturas en que se les habría negado la posibilidad de reasignar y aumentar el presupuesto destinado a sus condiciones laborales, hoy determinado en el proyecto de ley del Presupuesto 2024. La convocatoria se enmarca en la ocupación de la oficina de la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, que mantiene desde el jueves pasado la asociación.


miércoles, agosto 02, 2023

Alejandra Jiménez: Tras denuncia, seremi de las Culturas renunció a su cargo

 El Mercurio


El Ministerio de las Culturas inició sumario administrativo contra la exautoridad de la Región Metropolitana.

M. L. y S. R.

Ayer en la tarde, el Ministerio de las Culturas comunicó que la seremi de las Culturas de la Región Metropolitana, Alejandra Jiménez, presentó su renuncia y, además, que el lunes el ministerio inició un sumario administrativo contra ella.


Envuelta en el caso Convenios, Jiménez autorizó la transferencia de $10.247.128, en 2022, a la ONG Circo del Mundo Chile, la cual ella fundó y donde trabajó hasta antes de asumir el cargo público. A su vez, el viernes pasado renunció la subsecretaria de las Culturas y las Artes, Andrea Gutiérrez, por otra firma de convenios con una organización donde ella trabajó antes de llegar al gobierno.


El lunes, el ministro de las Culturas, Jaime de Aguirre, estuvo en una sesión especial de la comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, en donde reconoció que la seremi Jiménez fue quien subrogó a la subsecretaria Gutiérrez desde el 22 al 28 de julio. También señaló que se están auditando internamente todos los convenios que ha firmado el ministerio desde 2022.


En una declaración pública, ayer, Alejandra Jiménez Castro defendió su gestión. Dijo que “buscó siempre cumplir con los principios de probidad administrativa y transparencia, por lo que desde un comienzo en mi declaración de intereses y patrimonio señalé la ONG en que participé hasta antes de asumir en el cargo”. También reconoció que, “lamentablemente, por un error, no actualicé debidamente esa información en el portal”. Junto con ello, aclaró que mientras ejerció su cargo no participó en ninguno de los procedimientos de revisión, evaluación ni selección de esos proyectos, “ya que es un proceso que se lleva a cabo en su integridad en la secretaría ejecutiva de Artes Escénicas”, dijo Jiménez.


Ayer también se supo que Francisco Javier Pinto, quien se desempeñaba como jefe del Departamento de Administración y Finanzas del ministerio, asumirá la subrogancia de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes.


miércoles, mayo 24, 2023

Escala conflicto en el Ministerio de las Culturas a días de la fiesta del patrimonio

 El Mercurio


Hoy habrá una nueva reunión entre autoridades y dirigentes de los funcionarios.

Maureen Lennon y Soledad Ramírez

La suspensión de la cuenta pública del Ministro de las Culturas, Jaime de Aguirre, fue la reacción más clara desde el organismo ante la escalada en el paro indefinido en que están, desde el jueves 18 de mayo, los funcionarios de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes, reunidos en las organizaciones Afucap, Anfucultura y Sindicatos de Honorarios de Valparaíso y Santiago.


Hoy está fijada una reunión entre el Ministerio y los dirigentes de los funcionarios, luego de que el miércoles pasado, la autoridad no asistiera a un encuentro programado, lo que llevó a los sindicatos a declarar el paro.


Ayer, en una declaración pública, los dirigentes de la Región Metropolitana de estas asociaciones pidieron la renuncia de la subsecretaria de las Culturas y las Artes, Andrea Gutiérrez, y catalogaron al ministerio como “sin rumbo y conducción”. El diario electrónico El Mostrador replicó este comunicado y la propia autoridad envió una carta al medio en la que aclara los puntos que considera están “alejados de la verdad y los hechos”.


Por su parte, Jonathan Galarce, presidente nacional de Afucap, afirmó a “El Mercurio” que esa declaración de la regional metropolitana no era oficial.


Desde el ministerio, a su vez, no se concedieron entrevistas pero se entregó un comunicado en donde reafirman su disposición al diálogo respetuoso como “la forma para trabajar en conjunto los desafíos que tenemos internamente y de cara a la ciudadanía”.


Día del Patrimonio a firme


Si bien los trabajadores del Servicio Nacional del Patrimonio no han adherido a la huelga, a través de comunicados han dado a conocer su malestar por, a su juicio, promesas no cumplidas.


Isabel Cortés, vicepresidenta nacional de la Asociación Nacional de Trabajadores del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Anfupatrimonio), comenta que ayer tuvieron una reunión extensa de más de dos horas con Nélida Pozo, directora del Servicio Nacional del Patrimonio, por el tema del encasillamiento.


“Hay funcionarios que no han recibido una mejora económica de acuerdo a sus cargos y eso fue algo que se nos prometió, en 2018, al crearse el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Hoy hay mucha frustración. Los funcionarios se sienten engañados y muy vulnerados en sus derechos”, dijo Cortés.


Añadió que en la reunión se “notó una buena disposición de Nélida Pozo para llegar a un acuerdo: ella nos planteó la figura de una suplencia para dar solución a la nivelación del grado pendiente. Eso tendría un tiempo de seis meses para luego, de manera paralela, poder llegar a un proceso de nivelación completa. Ahora tenemos que entregar esta propuesta en distintas asambleas y ver la opinión de los trabajadores”.


Cortés confirma que “seguimos en estado de alerta, pero no nos iremos a paro el Día de los Patrimonios”.

miércoles, enero 04, 2023

El INE entregó un anticipo de su informe “Estadísticas culturales”

 El Mercurio


Públicos, trabajadores y financiamientos: las cifras que marcaron a la escena cultural en 2021

La decimonovena versión del reporte, que es el más completo del sector, estará lista a fines de enero y se anclará en la web. Como siempre, debido al método de elaboración del estudio, existe un año de desfase.

Aunque todavía no está disponible la versión final de “Estadísticas culturales”, informe que elaboran el Ministerio de las Culturas y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), ambas instituciones difundieron algunas cifras preliminares sobre 2021, año en el que las restricciones pandémicas comenzaron a disminuir, pero sin provocar inmediatamente un aumento relevante en el consumo cultural.


Al revisar los números de tráfico de los sitios web del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, se evidencia que las consultas aumentaron en un 30,8% entre 2020 y 2021. La página más visitada fue Memoria Chilena, que registró más de ocho millones de entradas, experimentando un alza de un 15,4% en relación con el periodo anterior. Y la segunda más vista fue BibliotecaNacionalDigital.cl, con 1.716.682 visitas y un incremento de 46,6% respecto de 2020. En tanto, el portal Artistas Visuales Chilenos, quedó como el tercero más visto, con casi un millón de usuarios.


El aumento de la presencialidad, debido a las menores restricciones por el covid-19, tampoco se tradujo en un gran incremento de los asistentes al cine. Si en 2021, se cortaron más de seis millones de entradas —y en 2020, 4,5 millones—, las cifras de los años anteriores son muy superiores: 27.569.893 espectadores hubo en 2017; 27.826.075, en 2018; y 29.736.307, en 2019.


Esta versión entrega también cifras sobre el empleo formal del sector. No son positivas. En 2021 se registró una disminución de un 32,9% respecto de 2020, y de 26,0% si se compara con lo ocurrido en 2019.


Presupuestos museales


De acuerdo al informe, los 227 museos que existen en Chile —el 58,6% de ellos son privados; y un 41,4%, públicos— recibieron 2.519.125 visitas presenciales en el periodo estudiado. Después de la Región Metropolitana, existe una mayor cantidad de museos en Valparaíso y Los Lagos. Y durante 2021, la mayoría se financió con fondos concursables (20,7%), fuentes privadas (15,7%), donaciones (13,3%), aportes municipales (12,2%), y recursos del Gobierno Central (10,7%).


El PDF de “Estadísticas Culturales. Informe Anual 2021” estará disponibles en el Observatorio Cultural del ministerio (Observatorio.cultura.gob.cl).

sábado, diciembre 10, 2022

Las dudas que surgen sobre el plan de modernización del CMN

 El Mercurio


Que supone cambios menores, no da solución al problema de centralización del Consejo de Monumentos Nacionales y que crea un nuevo organismo sin claridad, son algunas de las críticas.

María Soledad Ramírez R.

En un anuncio inesperado, el martes pasado, la ministra de las Culturas, Julieta Brodsky, presentó el “Plan de modernización del Consejo de Monumentos Nacionales” (CMN), con medidas como el aumento de la dotación, el traspaso de funciones desde el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural a la Secretaría Técnica del CMN, con el fin de potenciar la descentralización, y la creación de una corporación público-privada del patrimonio cultural, que podría evaluar proyectos y realizar investigación, entre algunas de sus funciones.


Pero el anunció ha despertado comentarios. Una misiva, de carácter privado, enviada por algunos miembros del consejo del CMN a la autoridad le hacía notar que no fueron consultados por este plan y expresaban su preocupación por el tema. Ayer, una carta publicada en “El Mercurio”, del arquitecto Ives Besançon, pastpresident de la Asociación de Oficinas de Arquitectura (AOA), ponía el acento en cuál sería la real efectividad de estas medidas, urgía a la pronta aprobación de la ley de patrimonio que está en el Senado y definía como confusa la creación de la corporación público-privada.


La ministra Brodsky defendió ante “El Mercurio” el plan y comentó sobre no apurar la ley de patrimonio que descansa en el Congreso que, “ninguna ley por sí sola destrabará totalmente los problemas que existen en la tramitación de grandes iniciativas país”. En cambio, agregó, “este plan constituye un avance relevante, un conjunto de medidas administrativas, presupuestarias y reglamentarias que ya comenzaron a ejecutarse (algunas se concretarán el 2023, tienen diferentes tiempos), paralelamente a la tramitación del proyecto de ley de patrimonio cultural”.


La autoridad explicó sobre la corporación que realizarán un estudio previo para determinar sus facultades. “La idea es que esta corporación pueda generar procesos de innovación en la gestión, el conocimiento y la investigación, ámbitos que por su naturaleza no se realizan de manera permanente por las instituciones”, agregó.


La creación de este organismo es uno de los puntos más preocupantes para Emilio de la Cerda, arquitecto y exsubsecretario del Patrimonio en el gobierno de Sebastián Piñera. “Es un anuncio que hay que bajarlo y ver en qué consiste, pero la verdad, si se quiere fortalecer la función pública de la secretaría técnica y ya se sabe más o menos cómo hacerlo, que es contratar arqueólogos, aumentar presupuesto, hacer el cambio legal, por qué generar una institución de carácter privado que tiene funciones muy similares”. Para De la Cerda, la construcción de una institucionalidad paralela a la secretaría técnica lo que hace es debilitar a esta. “Es privatizar la función pública sin reforzar a la entidad que tiene esa misión, y creo que ese anuncio llama profundamente la atención, sobre todo viniendo de un gobierno donde, digamos, al menos, retóricamente, el hecho de fortalecer la función pública y evitar la privatización de funciones públicas, sobre todo en este caso en que hablamos de patrimonio cultural, aparece como un caballito de batalla. Suena muy equívoco un anuncio de esa naturaleza”.


Sobre la delegación de funciones, la ministra Brodsky habla de “procesos administrativos simples y menores, para destrabar evaluaciones de proyectos u otros actos”.


Desde la mirada de De la Cerda, esto no es un plan, sino “una serie de medidas paliativas a la función del CMN que en el fondo vienen a proponer una agenda paralela de mucho menos alcance que la ley de patrimonio que está en el Congreso. Si uno quisiera hacerse cargo de verdad de los problemas estructurales del Consejo, lo que hay que hacer es avanzar en la ley, discutir esto en el Senado, incorporar cosas nuevas que se estimen que se tienen que abordar, etc., pero no hace mucho sentido tener la ley durmiendo ocho meses en el Congreso y proponer una serie de medidas que son de muy corto alcance”.

sábado, noviembre 12, 2022

Declaración: Ministerio de las Culturas lamenta paro de funcionario

 El Mercurio


Con una declaración pública, el Ministerio de las Culturas señaló que conocen las demandas de los trabajadores y que el acuerdo marco firmado en julio ya tiene un nivel de avance cuantificable del 73%. Agrega el comunicado que están en proceso de aprobación presupuestaria, “lo que permitirá responder a las demandas de los funcionarios y funcionarias del Patrimonio. Por eso, lamentamos la decisión de paralizar justo en medio de esta tramitación”.

jueves, julio 14, 2022

Designada en mayo: El complejo arribo de Gladys González al Consejo del Libro

 

Gladys González es fundadora de Libros del Cardo. Claudio Cortés

El Mercurio

Funcionarios de la repartición la acusan de generar un “ambiente hostil”. Se cursó un sumario.

Roberto Careaga C.

Hace unas semanas empezó a circular una carta que firma todo el equipo de la Secretaría del Fondo del Libro y la Lectura en que acusan a la nueva secretaria del servicio, la poeta y editora Gladys González, de haber generado un “ambiente hostil” en la repartición, a través de la desvalorización de los trabajadores. La misiva pide al Ministerio de las Culturas “tomar las medidas que considere pertinentes” ante una situación que, dicen, se ha vuelto “insostenible”.


Nombrada en reemplazo de Pedro Maino, González (1981) es autora de obras como “Gran avenida” y “Ninguna palabra”, y dirige la editorial Libros del Cardo. En su labor de gestora cultural organiza desde 2017 la Feria Internacional del Libro de Valparaíso. Su llegada como secretaria al Consejo Nacional del Libro y la Lectura se produjo en mayo. Y según la misiva que enviaron 20 funcionarios del Fondo del Libro, el 23 de junio, a pocas semanas se iniciaron las fricciones. Hoy, González está con licencia médica.


Según relata la carta, el equipo del consejo se reunió con González el 4 de mayo donde se presentaron los principales lineamientos de trabajo. En una segunda cita, se habrían iniciado los problemas: “Inesperadamente la actitud de Gladys cambió, expresando acusaciones de obstruccionismo, acoso y faltas de respeto por parte del equipo sin entregar sustento y fundamento a sus comentarios”, dice la carta.


Dirigida a la subsecretaria de las Culturas, Andrea Gutiérrez, la misiva agrega que en las siguientes semanas González tuvo un trato “especialmente hostil a algunas compañeras del Plan de Lectura, a quienes invisibilizó en reuniones con personas externas al Ministerio de las Culturas e hizo acusaciones en reuniones, desvalorizando y minimizando el trabajo y las trayectorias en este servicio y expresando su intención de reestructurar programas y desvincular a funcionarias”.


Actualmente, se cursa un sumario en el consejo para abordar la crisis. Consultado sobre el tema por “El Mercurio”, el Ministerio de las Culturas entregó una declaración general sobre el asunto: “Desde la Subsecretaría de las Culturas explican que están al tanto de la situación de la secretaría ejecutiva del libro y se encuentran abordándola de acuerdo con sus procedimientos internos”. González no respondió las llamadas del diario.


Entre las labores del Consejo del Libro está la de entregar los concursos del Fondo del Libro, implementar la Política Nacional del Libro y la Lectura, coordinar premios literarios y llevar a cabo el programa de internacionalización de títulos y autores chilenos. Según dicen en el equipo, la crisis ha retrasado el ritmo de trabajo.


martes, julio 05, 2022

Centro Cultural La Moneda enfrenta cambios profundos

 El Mercurio


Fue removida la directora, Beatriz Bustos; se renovó la dirección de la Cineteca, y cambió el directorio. “Esto no es una reestructuración”, dice Pablo Brugnoli, director interino.

Roberto Careaga C.


No es un terremoto, pero casi. En las últimas semanas, el Centro Cultural La Moneda (CCLM) ha entrado en un proceso de cambios de buena parte de autoridades que adelanta modificaciones en su trabajo. La más importante es que la directora de la institución, Beatriz Bustos, fue removida de su cargo después de cuatro años y ahora se inició un proceso de concurso público para buscar a su reemplazante. La decisión vino de la mano de un cambio en el directorio, que dejó de ser encabezado por el pintor Gonzalo Cienfuegos y ahora lo preside la periodista Antonella Estévez.


Paralelamente, ayer se confirmó que la Cineteca Nacional de Chile, que opera al alero del CCLM, también tendrá un cambio en su dirección: después de siete años a la cabeza del archivo, a la investigadora Mónica Villarroel se le pidió la renuncia para “hacer un cambio simbólico” —como comentó ella misma en un mensaje de redes sociales— y en su reemplazo fue nombrado el periodista Marcelo Morales, creador de CineChile.cl, una enciclopedia del cine nacional y que ya había sido parte del equipo de la Cineteca.


“Esta no es una restructuración”, advierte Pablo Brugnoli, quien asumió como director interino del CCLM y que, entre otras cosas, estará a cargo de seguir el concurso para buscar a un nuevo director. Parte del equipo de la institución desde la administración de Alejandra Serrano (2007-2018), cuenta que su labor es velar por los trabajadores del centro y también por su prestigio. “Aquí no se viene a partir desde cero, hay un idioma que se construyó en todos estos años. Lo que sí es que hay que hacer acentos, los tiempos nos demandan énfasis. Estamos viviendo un momento histórico de transformación política, social y cultural del país. Y este Centro Cultural tiene que ser parte de esa discusión y aportar desde la cultura a un relato de reencuentro. Es importante que seamos un espacio donde se encuentren miradas divergentes”, sostiene.


En parte, esos lineamentos habían sido trabajados por Beatriz Bustos, que señaló que el directorio le solicitó que dejara el cargo el viernes 24 de junio. “Estoy muy conforme con lo que pude desplegar, reconociendo que fueron tiempos difíciles. Creo que fuimos el centro cultural que menos días cerró durante la pandemia. Logramos activarnos y tomamos una decisión arriesgada con una muestra como la de Paul Klee. Por otro lado, también dejo una agenda programática que refleja asuntos curatoriales, que impulsa el medio ambiente, la cohesión social, la interculturalidad y el patrimonio visto desde el presente. Tengo la convicción de que estos lineamentos son muy necesarios para el Chile de hoy”, asegura.


Directorio nuevo


Inaugurado en 2006 y ubicado estratégicamente a las puertas del Palacio de La Moneda, el CCLM ha hecho de su sello una suma de patrimonio histórico y arte contemporáneo: se han mostrado desde Obras Públicas, el trabajo plástico de Nicanor Parra, hasta una exposición sobre la antigua China y los Soldados de Terracota, pasando por muestras de Picasso, Andy Warhol, J.M.W Turner, y Paul Klee, aún abierta. Para Bustos, lo que viene es una incógnita: “Desconozco la idea que tienen para el futuro Mi deseo es que siga siendo un espacio de encuentro”, sostiene.


Exdirectora del festival FemCine y conductora de programas en la radio Universidad de Chile, Antonella Estévez fue designada por la ministra de las Culturas, Julieta Brodsky, como presidenta del directorio del CCLM, que también fue renovado: en marzo renunciaron el galerista Pedro Montes y el coleccionista Jorge Larraín Matte, y luego dejaron sus funciones el artista Gonzalo Sánchez, el arquitecto Federico Sánchez, la gestora cultural Drina Rendic y Gonzalo Cienfuegos. Siguen en el directorio el subdirector de Museos Nacionales, Alan Trampe, y el productor de cine Abdullah Ommidvar. Y se integran el director subrogante de la Dirac, Erwan Varas; el arquitecto Eduardo Feuerhake, la académica Constanza Symmes, el filósofo Sergio Rojas, la gestora cultural Denise Elphick y el músico Oscar Núñez.


Por su parte, Marcelo Morales llega a la Cineteca siguiendo los pasos de los investigadores Ignacio Aliaga y Mónica Villarroel. “Tomo el legado de dos grandes personas que admiro mucho. Pondré (en el cargo) toda mi dedicación e ideas de lo importante que es resguardar y difundir el cine chileno. Soy un convencido de lo vital que es conocer nuestras imágenes sin prejuicios, de criticarlas, disfrutarlas, de dejarnos llevar por ellas y de pensar con ellas también en el presente, en lo que hoy nos rodea, en lo que fuimos y somos”.

jueves, junio 30, 2022

Por paro: Museos nacionales siguen cerrados

 El Mercurio


Las asociaciones nacionales de trabajadores del Servicio del Patrimonio Cultural, que dependen del Ministerio de las Culturas, decidieron mantener la paralización de sus actividades, a la espera de recibir una respuesta a las peticiones que les hicieron llegar a las autoridades de la cartera. Según se lee en un comunicado, la idea es “exigir una respuesta adecuada y oportuna” a sus demandas. En lo concreto, eso significa que continúan cerrados los museos, archivos y bibliotecas públicas a lo largo de todo el país. Desde el 21 de junio, los funcionarios de estas reparticiones culturales se mantienen en paro.

viernes, junio 24, 2022

Cierran por paro museos nacionales

 

Con esta gráfica aparece el Museo Nacional de Bellas Artes en Instagram. Instagram MNBA


El Mercurio

Las actividades se han visto interrumpidas por la paralización de funcionarios del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.

María Soledad Ramírez R.


Las vacaciones de invierno de los escolares se inician en una semana más y una forma de entretener a los niños es participar de actividades culturales. Por ahora, estos panoramas están en veremos, ya que los museos, bibliotecas y archivos dependientes del Ministerio de las Culturas se encuentran cerrados por el paro de funcionarios del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (SNP), que empezó esta semana.


La medida de presión tomada por la Asociación de Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del SNP, Anatrap, apoyada por los miembros de la AnfuPatrimonio, también de funcionarios de esta repartición, se debe a una serie de situaciones que no se han resuelto desde que se creó el ministerio.


El SNP es el heredero de la antigua Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) y, por lo tanto, la Anatrap como la AnfuPatrimonio reúnen a funcionarios de aquel entonces.


El miércoles hubo una reunión entre la directiva de la Anatrap y la ministra Julieta Brodsky para poner sobre la mesa los puntos que exige el sindicato. Ayer el encuentro se repitió, ahora con la autoridad presentando sus alcances. La reunión duró cerca de una hora y media y, posteriormente, la ministra envió una carta a Anatrap, que tituló de “compromiso ministerial”, con las medidas que podrían tomar para resolver los puntos en conflicto, que abarcan temas de carrera funcionaria, presupuesto del servicio, nombramientos de cargos, entre otros.


“Se vio interés en resolver los temas”, contó a “El Mercurio” Margarita Hormazábal, presidenta subrogante de Anatrap, sobre la reunión con Brodsky. Explicó que luego de recibir la misiva, se llamó a asamblea a nivel regional para discutir la carta, y hoy se realizará una asamblea nacional para decidir qué acciones tomar a continuación. No descartó que el paro continúe, porque las molestias son varias.


Entre otros puntos, Hormazábal señaló que se les comentó a las nuevas autoridades, en cuanto tomaron el cargo, de sus problemáticas y al no ver avances, decidieron ir a paro. También exigen que se haga el concurso público para el cargo de director del SNP.


Desde el Ministerio de las Culturas señalaron que “entregaron un documento formal el jueves 23 a las dirigencias, en el que se comprometen a abordar con la mayor celeridad posible las demandas expresadas, ya que se consideran válidas. Este documento está siendo analizado por la organización”.


Turnos éticos


En la página web del ministerio y del SNP no hay información sobre la paralización de actividades. Pero en las cuentas de redes sociales de los museos nacionales —Bellas Artes, Histórico y de Historia Natural— y de los regionales —como el de Antofagasta, O'Higginiano o de Magallanes, por ejemplo— se explican los cierres y qué hacer en caso de tener alguna visita reservada. Otro tanto sucede con la Biblioteca y el Archivo Nacional y las bibliotecas y archivos regionales.


Este cierre vuelve a interrumpir la apertura de estos espacios culturales, que han tenido que batallar desde 2020 con las restricciones de aforo o cierres por cuarentena.


Según indican desde el M. N. de Bellas Artes, están trabajando con turnos éticos para cumplir con las reservas de visitas que estaban agendadas, sobre todo de colegios y de grupos de regiones. La llegada de un gran público para el pasado Día del Patrimonio fue un espaldarazo al museo, lo que demuestra que las personas desean retornar a los espacios culturales.

miércoles, junio 22, 2022

Ministerio de las Culturas se enfrenta a una paralización

 El Mercurio


Hoy tendrá lugar un nuevo acercamiento entre la Anatrap, que reúne a los profesionales movilizados, y el Servicio del Patrimonio.

La Asociación Nacional de Trabajadores del Patrimonio, Anatrap, que reúne a profesionales pertenecientes al Ministerio de las Culturas, anunció esta semana la paralización de sus actividades como parte de una movilización que busca mejoras laborales. Dicha organización indica que los problemas se arrastran desde la creación del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en 2018, y son diversos: desde las dificultades en la descentralización de la cartera hasta la incertidumbre por la renovación de trabajadores a honorarios.


Desde el Ministerio de las Culturas ayer indicaron que se estaba elaborando una respuesta a las asociaciones involucradas en el conflicto. “Nos comprometemos al diálogo con las y los trabajadores, entendiendo que sus demandas son válidas y que debemos resolverlas con urgencia”, dijeron fuentes ministeriales a “El Mercurio”.


De este modo, para hoy en la tarde quedó programada una nueva reunión entre representantes del Servicio Nacional del Patrimonio y dirigentes de Anatrap con miras a acercar los términos y resolver el conflicto.


Según informó esta semana la plataforma web de Radio U. de Chile, el 15 de junio Anatrap había enviado una carta a la ministra Julieta Brodsky en la que se detallaban las situaciones que afectaban a los trabajadores. Luego se realizó una reunión, infructuosa, con personeros del Servicio Nacional del Patrimonio.


“Estamos entrampados, lo que se traduce en la precarización de trabajadores y trabajadoras, falta de personal, recarga laboral, incumplimientos a las normativas. Esto último, debido a que tampoco se ha podido concluir con la descentralización a través de la implementación de las direcciones regionales. Hemos sufrido recortes presupuestarios, lo que ha impactado enormemente en la capacidad que tenemos para poder cumplir con las demandas ciudadanas”, dijo la dirigenta de Anatrap, Margarita Hormazábal.


En el ministerio indican que comparte las demandas laborales, como la nivelación de remuneraciones que estaban comprometidas desde el gobierno pasado.

miércoles, febrero 02, 2022

Andrea Gutiérrez y María Paulina Soto: Nuevas subsecretarias del Ministerio de las Culturas

El Mercurio

Ayer fueron nominadas Andrea Gutiérrez (independiente) como la nueva subsecretaria de las Culturas y las Artes, y Paulina Soto (RD) en la Subsecretaría del Patrimonio Cultural, para acompañar a la ministra Julieta Brodsky, del próximo gobierno. Gutiérrez es actriz, dramaturga, docente y gestora cultural, con magíster en Gobierno y Sociedad de la U. Alberto Hurtado. Fue presidenta del Sindicato de Actores (Sidarte) entre 2013 y 2017. Por su parte, Soto es doctora en Estudios Americanos de la U. de Santiago; se ha dedicado a la investigación, a la docencia y a la gestión pública y fue rectora de la U. de las Artes de Ecuador.

domingo, noviembre 22, 2020

Consuelo Valdés Ministra de las Culturas: “Aceptar una crisis económica no es sinónimo de indiferencia para mí”

 El Mercurio


Aún por definirse en el Congreso el presupuesto de su cartera, la ministra Valdés sostiene que “es indispensable cuidar nuestra capacidad de diálogo y la convivencia democrática por el propio bien del sector cultural”.


DANIEL SWINBURN


Han sido días intensos para el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y su titular, Consuelo Valdés. La tramitación del presupuesto de su cartera, actualmente en el Congreso, ha agitado al sector y motivado una indicación de la Cámara de Diputados que le señala al Poder Ejecutivo remover a la ministra si es que ésta no dialoga con los distintos gremios del sector. Antes, una afirmación de Valdés admitiendo que, dada la crisis económica provocada por la pandemia, era posible que recursos de su ministerio debieran destinarse a otras tareas de la gestión pública, provocó la ira de sectores del mundo de la cultura, que vieron en dichas declaraciones un menosprecio por la cultura. Dicha interpretación provocó también reacciones en defensa de la ministra. El jueves pasado la Cámara aprobó el presupuesto de cultura, y lo envió al Senado, rechazando solo el ítem de gastos variables.


—La semana anterior, en un hecho sin precedentes, la Cámara de Diputados acordó enviar un oficio al Poder Ejecutivo pidiéndole remover a la ministra de las Culturas si es que esta autoridad no se allanaba a dialogar con los gremios sectoriales de la gestión y la creación cultural¿Qué opinión le merece esta acción de la Cámara?


“Lo primero, es fundamental cuidar nuestra capacidad de diálogo y la convivencia democrática, por el propio bien del sector cultural, que ha sido inesperada, inédita y severamente golpeado por esta pandemia. Aceptar una crisis económica no es ni será sinónimo de indiferencia para mí. He dialogado, escuchado y atendido demandas de innumerables sectores y colectivos artísticos, dentro y fuera de la Cámara. Llevo 50 años trabajando en el ámbito cultural. Compartimos la misma preocupación e interés por solucionar sus necesidades. Estamos todos en una misma nave envuelta en desafíos”.


—¿A qué atribuye usted el éxito que tienen los grupos sectoriales de cultura en comparación con los de otros ministerios como para influir en una votación de esta naturaleza en la Cámara?


“Es indudable que es un sector sumamente comprometido con su entorno y que tiene una buena capacidad de organización y participación. Además, está vinculado estrechamente con la ciudadanía por el carácter social y público de la actividad, lo que me parece muy valorable y una de las claves de la trascendencia de las artes y la cultura en la sociedad”.


—¿La señora Marta Cruz-Coke, ex directora de la actual Subsecretaría del Patrimonio, dijo que las presiones sectoriales y la acción de la Cámara de Diputados de la semana pasada constituyen “una maniobra política para dañar al gobierno”?


“Respeto la opinión de Marta Cruz-Coke, a quien admiro profundamente, tanto por su enorme labor en el desarrollo de la cultura y el patrimonio nacional, como por su enorme honestidad, integridad, capacidad intelectual y sentido del servicio público. Esta semana, de hecho, estuvimos reabriendo los Bibliometros, una de sus grandes iniciativas cuando dirigió la ex Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. Ella ha vivido muy bien las dificultades históricas del sector. ¿Quién podría desconocer entonces su experiencia?”.


—El Consejo Nacional de las Culturas, que sesionó la semana pasada, acordó en comunicado oficial exigirle al Gobierno un aumento del presupuesto del ministerio que usted dirige, acercándolo al 1 por ciento del PIB, para alcanzar la meta de los países desarrollados. ¿La parece oportuna esta petición del Consejo en tiempos de pandemia y crisis económica?


“Destinar el 1% del presupuesto nacional a la cultura es un anhelo histórico, que compartimos y al que Chile debe llegar, ojalá, lo antes posible. La cultura es fundamental para el desarrollo de las personas y las sociedades, y estoy convencida de que esta tiene que jugar un rol central en la próxima discusión constitucional. En el mundo hay cada vez más consenso sobre la importancia de la cultura. La OMS, en los inicios de la pandemia, elaboró un informe destacando su rol en el bienestar y la salud de las personas. Y este mes, el G-20 reconoció a la cultura como una dimensión indispensable en el ámbito de las políticas públicas para construir sociedades y economías más sostenibles”.


Museos nacionales y otras áreas


—¿Cuál es la real injerencia de la autoridad ministerial en la asignación y priorización del presupuesto en sus distintas áreas? ¿Tiene facultades para desandar lo que fija la Dirección General de Presupuestos?


“Los presupuestos de todos los ministerios pasan por distintas instancias. Primero, por la Dirección de Presupuestos y luego por el Congreso. En cada una de ellas hemos trabajado arduamente para conseguir el mejor resultado. Además, de acuerdo a instrucciones de Hacienda y debido a la crisis sanitaria y económica, hemos trabajado con un presupuesto con base cero, no de continuidad”.


—Desde un punto de vista comunicacional, ¿fue un error hablar de un aumento del presupuesto ministerial para el año 2021?


“De ninguna manera, y le explico por qué. Para comparar el presupuesto de un año con el de otro, siempre se ha utilizado la misma metodología. Hacer otra cosa sería un error. Entonces, considerando ese estándar oficial, nosotros hemos dicho que los recursos para el 2021 crecen en un 11,2%, alcanzando más de $214 mil millones y siendo el cuarto ministerio con mayor alza. Además, este es un presupuesto de recuperación y reactivación, que incorpora por primera vez un Fondo de Emergencia Transitorio por más de $15 mil millones”.


—¿Siguen en pie en el presupuesto los 15 mil millones del fondo transitorio de emergencia? Si se aprueba esa partida en el Congreso, ¿qué mecanismos usaría el ministerio para su distribución entre los afectados por la pandemia y en qué plazos?


“Desde luego que sí, es parte del presupuesto 2021. Además, hemos agilizado los procesos de asignación de recursos en el plan de apoyo de emergencia, que actualmente está entregando al sector más de $15 mil millones. Esta experiencia, sin duda, nos va a servir en la ejecución del nuevo fondo de emergencia anunciado para el próximo año”.


—Al igual que años anteriores, se siguen asignando al área patrimonial del ministerio montos bastante menores al de otras áreas del mismo. ¿Es posible revertir este hábito presupuestario en un plazo mediano?


“Comencemos por tener presente que este es un ministerio nuevo, que integró recién hace dos años diferentes instituciones culturales que estaban dispersas y que tenían recursos totalmente independientes. Ya hemos avanzado en ese sentido, ya que en el proyecto de presupuesto 2021 un 35% de los recursos van dirigidos al sector patrimonial. Por ejemplo, desde que se creó el Ministerio de las Culturas, el presupuesto del Consejo de Monumentos Nacionales se ha más que duplicado. Pero no se trata solo de recursos. Hemos impulsado un plan de digitalización de museos y monumentos —que están incorporados en la oferta del portal Elige Cultura—; también comprometimos la ejecución de la biblioteca y archivo de Magallanes, la biblioteca de Los Lagos, el Archivo Regional de Tarapacá y el Museo de Atacama; llevamos adelante el proceso de restitución de bienes culturales y patrimoniales de pueblos originarios, que nos ha permitido devolver parte de su patrimonio a comunidades como la yagán y la rapanuí; y tenemos una nutrida agenda legislativa.


—¿Las partidas presupuestarias a los tres museos nacionales, se mantienen?


“El presupuesto de los museos nacionales es de continuidad y tendrá como principal objetivo asegurar las mejores condiciones para que el público vuelva a estos espacios. Sin duda hay un desafío en aumentar los recursos y mejorar su infraestructura, museografía, depósitos, acción educativa y la diversificación de audiencias que acogen los museos del Estado, y estamos trabajando en ello. Pero los museos están enfrentando grandes dilemas: ¿están realmente conectados con sus comunidades? Los museos deben ser espacios donde se redistribuya el conocimiento contenido en sus colecciones a la mayor diversidad de públicos posible.


Hasta el momento hemos tenido una muy buena acogida con las reaperturas parciales de los museos del ministerio y esperamos que el próximo año tengamos un escenario más favorable para que así las personas puedan seguir accediendo a todo el patrimonio nacional que resguardan estos recintos.


—Bajan los recursos fijos a instituciones colaboradoras como el GAM, el Museo Precolombino, Teatro Municipal, etcétera. ¿Existen mecanismos alternativos para que estas instituciones culturales puedan recuperar parte de los recortes planteados?


“Sí, claro que existen. Estas instituciones, que son colaboradoras del Estado, pueden postular, y de hecho algunas lo hacen, a nuestros mecanismos alternativos de financiamiento, como por ejemplo los Fondos Cultura y la Ley de Donaciones Culturales”.

sábado, octubre 24, 2020

Carmen Romero: “Los artistas necesitan más que nunca apoyo”

El Mercurio 


Sobre el duro impacto que tuvo la pandemia en la escena cultural, la precariedad a la que se han visto enfrentados los actores y los nuevos formatos que el teatro ha buscado para sobrevivir, habla Carmen Romero, directora general de la Fundación Teatro a Mil. Dice también que la crisis y el encierro develaron la importancia de la cultura en la salud mental y explica sus motivaciones ante el posible próximo proceso constituyente: “Queremos poner las artes y la cultura como un derecho en la Constitución”.

Por Antonia Domeyko


En marzo de este año, cuando la pandemia comenzó a propagarse por el país y se decretó la emergencia sanitaria, y con ello la suspensión de todas las funciones teatrales y eventos culturales, Carmen Romero, directora general de la Fundación Teatro a Mil, pensaba en cuántas semanas duraría la situación. Reconoce que nunca imaginó que llegaría a ser más de medio año.


Con el cierre de todos los escenarios culturales, cuenta, lo primero que hicieronfue actualizar la plataforma online, en la que ya tenían contenido complementario, que incluía algunas obras grabadas, mientras la fundación se ajustaba a la crisis. Internamente, explica, tuvieron que reducir personal: a fines de marzo despidió a cinco personas del equipo. Además, se tomó la decisión de bajar los sueldos a todos y comenzar de a poco a reestructurarse en la modalidad de teletrabajo.


—Pero, además, fue decir: ¿y ahora qué hacemos con los artistas? Porque inmediatamente supimos que íbamos a tener una crisis muy grande. Dijeron que las necesidades básicas fundamentales para vivir iban a estar resueltas, que las panaderías tenían que seguir funcionando, pero el teatro, que también lo necesitamos para vivir, podía parar —dice Carmen Romero.


A las pocas semanas, diferentes compañías comenzaron a organizarse y aparecieron las obras por Zoom. La fundación también decidió seguir con su programación y en mayo lanzó el ciclo Teatro Hoy, que incluyó lecturas dramatizadas protagonizadas por los actores desde sus casas y transmisión de obras completas.


—Había mucho resquemor entre nosotros mismos frente a este nuevo formato. Hay quienes amamos el teatro y sabemos que es presencial, que esa es la esencia; entonces, era complejo tratar de decir grabemos tu obra. Fueron discusiones bonitas también, creativas, del amor por esto. No duró mucho, porque rápidamente los artistas se dieron cuenta de que era posible contar de otra manera. Si bien siempre ha sido un complemento todo esto, hoy son una nueva forma de llegar a más público y hay que pensarlo así. Igual algunos decían que iban a esperar dos, tres meses o lo que haya que esperar, para volver a estar en vivo, arriba del escenario.


—Hay una discusión de si el teatro por Zoom es teatro o no, ¿qué piensa?


—Yo creo que el teatro se puede dar hoy en todas partes y de todas las formas. Y ahora es maravilloso que haya teatro por Zoom y que se haya descubierto que a través de esta plataforma se provoca también esa magia cuando hay obras alucinantes que te llegan y te transportan. Creo que hoy hay que repensarlo todo, incluso los centros culturales, cómo son esos edificios, cuáles son los formatos que tenemos que pensar para estar presencial y virtual. Y la creatividad va a estar siempre ahí. Hay un jurado que elige las obras del año, y creo que la discusión va a ser muy fuerte, porque habrá obras por Zoom que se van a elegir. Y son muchísimas, como 70, que son obras de arte y que van a competir con obras presenciales.


—¿Qué rol cree que han cumplido el teatro y el arte durante esta pandemia?


—Siento que dentro de toda la desgracia que vivimos, se comprende más. Podemos explicar y decir: ¿Qué habría pasado contigo sin la música? ¿Si no hubieses visto esta serie? ¿Sin los libros? ¿Cómo hubieses vivido todo este tiempo sin que el teatro se reinventara por Zoom? Era algo inimaginable, impensable. Se crearon nuevos lenguajes en todo este tiempo, por una manera de sobrevivencia. El incremento de las plataformas de cine, de teatro, ha sido extraordinario. Nosotros, en estos seis meses, tuvimos más de un millón doscientos mil personas siguiendo nuestros contenidos (…). Ahora uno puede hablar de la salud mental, que es también parte de lo físico, de lo que te constituye como humano. Ahora podemos descubrir que psicológicamente nos ha afectado este encierro, y que son las artes las que nos ayudan, nos dan una posibilidad de salir, de imaginar, de escapar de la depresión que ha significado estar encerrados durante todo este tiempo.


Carmen Romero está en su casa, en la habitación de su hija, que hoy vive en Alemania. En el escritorio de la pieza se instaló con su computador para teletrabajar. Dice que ha pasado la mayor parte del tiempo viendo teatro por Zoom, investigando sobre cómo la cultura en otros países ha enfrentado esta crisis y asistiendo a foros internacionales online sobre el tema. Entre una videoconferencia y otra, cuenta que cuando levanta la mirada del computador, ha visto, durante todos estos meses, siempre el mismo árbol de su jardín.


—Ha sido un período muy intenso, pero también introspectivo —reflexiona.


Sentada en esa habitación, con la luz del mediodía entrando por la ventana, recuerda sus inicios como gestora cultural a mediados de los años 80, cuando tenía alrededor de 25 años. Están esos años trabajando junto al director teatral Andrés Pérez, montando obras callejeras en medio del apagón cultural que trajo la dictadura, dice. Presentaron luego La Negra Ester, que estrenaron en una plaza en Puente Alto, donde los mismos vecinos ayudaban a armar el escenario.


—Era muy difícil esa época, pero se resistía. No había libertad de expresión, porque era peligroso todo, pero aun así el teatro resistió y las artes resistieron, y se crearon grandes proyectos (…). Raúl Ruiz decía algo de eso, que las artes en Chile no resisten, insisten. Y ahora, con esta pandemia que nos obligó a estar separados, el teatro buscó la manera de estar juntos a través de las nuevas plataformas.


—Sin embargo, la pandemia ha dejado en evidencia también la precariedad del sector…


—El mismo ministerio hizo un catastro y los resultados son que la cesantía en este rubro es del 85 por ciento. Y más del 70 por ciento no están en ninguna ficha social, porque son profesionales, y por otro lado, su sueldo es de menos de 300 mil pesos. Ni siquiera es el sueldo mínimo.


—Se había hablado de un aumento de presupuesto para el próximo año, pero el Ministerio de Hacienda anunció finalmente un recorte. ¿Cuál es su visión?


—Este es el tercer año en que estamos con una reducción. Es ideológico. Me extraña que sea el ministro de Hacienda, porque tiene una formación humanista. Me extraña que él no vea que las instituciones colaboradoras culturales cumplimos un rol importante en esta misión. Duele también, debo decirte, que no reconozcan, que solo sea un sector político el que reconozca de verdad y que pelee por esta necesidad que tenemos de seguir haciendo arte y cultura en un país complejo, en un momento de crisis. Me preocupa pensar cómo los vamos a convencer, cómo les decimos a todos los senadores y diputados que esto es un bien común. Lo dijo la Canciller de Alemania, que no es de izquierda. Ella declaró la cultura como un bien esencial; entonces, el sector cultural completo, en esos países, tiene un resguardo y está cuidado con cosas concretas, porque se valora.


—¿Por qué cree que no se priorizó la cultura en esta crisis?


—Bueno, siempre en momentos de crisis se corta por lo menos esencial, por eso la discusión es si esto es o no esencial. Lo dice Alemania, lo dice Francia, lo dice el Reino Unido, lo dicen los países desarrollados, lo dice Nueva Zelandia, ¿con qué nos estamos comparando? Lo dice Uruguay, sin ir más lejos. ¿Por qué nosotros no lo podemos ver? Porque es ceguera. Hay dos mil instituciones colaboradoras culturales en Chile, imagínate todo el tejido que hay para dialogar. Lo hemos dicho en todas las reuniones, estamos todos de acuerdo en que el 1 por ciento del presupuesto sea para cultura, no menos. Lo que tenemos es menos del 0,4 por ciento, estamos hablando de migajas. Este sector va a ser el último en abrir. Hoy los artistas necesitan más que nunca apoyo y la ciudadanía necesita las artes.


La Fundación Teatro a Mil, explica Carmen, el próximo año tendrá una reducción de un 8 por ciento de los recursos que recibía del Estado.


A principios de 2020, cuando la mayoría de los eventos culturales, conciertos y obras teatrales se habían cancelado tras el estallido social, se inauguró el Festival Teatro a Mil, que duraría todo el mes.


—Fue súper importante hacerlo. Es algo que nos supera, que le pertenece a la ciudadanía. Siento que organizamos algo que tiene vida propia y se expande como una gran cadena de cariño, de insistencia, de decir que queremos más arte y más cultura.


—A esa edición del festival asistió un tercio menos de público que los años anteriores, ¿por qué cree que pasó eso?


—Porque hicimos espectáculos más pequeñitos, porque vendimos entradas solo en el último mes, por eso las salas no estuvieron completamente llenas, pero nos equivocamos nosotros, no la gente. Tendríamos que haber insistido, nomás, en hacer toda la programación grande. Igual la cumplimos, pero tuvimos que cambiar los horarios y hacer todo de día.


—Durante el festival realizaron cabildos para hablar sobre el rol cultural ante un eventual proceso constituyente. ¿Qué participación cree que debería tener la cultura?


—Se abre una nueva manera de ver Chile y ahí tenemos la esperanza de que estas discusiones no las volvamos a dar, porque queremos poner las artes y la cultura como un derecho en la Constitución. Un país que invierta en lo que creemos que debe invertir, y no en lo que se hizo en una época oscura.


—¿Cómo le gustaría participar?


—Hay que trabajar para que haya personas vinculadas a las artes y la cultura en la Convención Constituyente, que sean parte. Tiene que estar redactada también con esas cabezas. Nosotros hemos participado en dos instancias importantísimas: en el grupo Paz de la Chile, que es un pacto por un acuerdo social, donde estuve en la mesa de arte y cultura, y en Tenemos que hablar de Chile. En ambos hemos estado impulsando la cultura como un derecho.


—¿Ha pensado ir como constituyente?


—No, yo soy más activista, creo que pelearía mucho, pero hay que seguir peleando para ganar esos espacios. Creo que es un momento demasiado hermoso el que se viene.

jueves, octubre 08, 2020

Ministra de las Culturas, Consuelo Valdés: “Las platas del fondo transitorio son frescas, nuevas”

 El Mercurio


Sobre los recursos de otros ministerios que pasan a Cultura, la autoridad explica que ordenan la administración de estos y sinceran el verdadero aporte del Estado al sector.

María Soledad Ramírez R.


Cuando recién comienza en el Congreso la larga discusión que siempre acompaña a la propuesta del Gobierno sobre el erario público, la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, explica acá la conformación del presupuesto 2021 de su cartera, en el contexto de una profunda crisis en el sector, por la pandemia. Ayer el Observatorio de Políticas Culturales, OPC —entidad independiente—, entregó su análisis y concluyó que los dineros entregados al Ministerio de las Culturas no crecieron 13% como lo anunció la ministra, sino que un 4,2%, “a través de la incorporación nominal de recursos que eran asignados a través de otras instituciones”. Y agregan que en el total del erario nacional, Cultura bajó de un 0,4% a un 0,3%.


Consuelo Valdés no ha visto aún este informe, pero comenta tentativamente algunas de sus conclusiones. “Me llama la atención, de acuerdo a lo que me dice, que no incluyan los $28.050 millones adicionales del presupuesto que corresponden a este fondo de emergencia que anunció el Presidente, cuya mitad se entregará el primer semestre y la otra, en el segundo, y que se agregan a los fondos concursables”. La ministra asegura que los recursos, $8.700 millones en su primera etapa, son dineros nuevos, “absolutamente frescos. A esto debe agregarse el fondo adicional y condicional de $6.551 millones, el que será entregado por el Ministerio de Hacienda de acuerdo a la ejecución del presupuesto 2021. De esta forma se completarían los $15.313 millones anunciados para el sector. Sumando ambas cifras, el presupuesto alcanza los $220.703 millones, un 13% más que el presupuesto ley 2020 ajustado ($192.653 millones)”.


La autoridad también explica que la reasignación de recursos desde otros ministerios “es sincerar y articular los recursos del Estado que están en otras carteras y que se refieren a cultura”. Aclara que su ministerio no ejecutará esos dineros, sino que es solo administración.


Sobre la baja de recursos a instituciones como el Museo Precolombino, Teatro a Mil, GAM y Teatro Municipal, Valdés comenta que se les solicitó, con la debida anticipación y por instrucciones del Ministerio de Hacienda, que pensaran recortes de 10, 15 y 20% para el escenario 2020-2021. “Esto se hizo muy responsablemente por parte de las instituciones”, asevera la ministra, y sus propuestas fueron tomadas en cuenta en el presupuesto. ¿No habrá reclamos como en años anteriores? “Espero que no. Hay otro escenario económico. No quisiéramos que hubiera recortes, pero estamos pasando por una crisis a nivel mundial y nacional”.

miércoles, agosto 12, 2020

Ministerio entrega $2 mil millones a espacios culturales

El Mercurio

Teatros, galerías y librerías ganaron fondos para enfrentar la crisis desatada por la pandemia.
R. C.

Se entrega todos los años, pero esta vez el fondo de Apoyo a Espacios Culturales tuvo un especial sentido de emergencia ante la paralización a la que ha obligado la pandemia. Ayer, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio anunció la lista de ganadores del concurso, que distribuirá 2 mil millones de pesos a centros culturales, teatros, cines, librerías y 122 espacios en todo el país. Con un tope de $18 millones, serán beneficiados el centro cultural Perrera Arte, la librería Metales Pesados, el Teatro Camilo Henríquez y el Cine Normandie, entre otros.

Los fondos de este año tienen un objetivo muy específico: asegurar la continuidad de los espacios que debieron suspender sus actividades y tuvieron una merma en sus ingresos a raíz de las cuarentenas por el covid-19. El anuncio llega a una semana del quiebre de la mesa de diálogo que desde abril mantenía el ministerio con la Coordinadora Intersectorial Cultura en Emergencia —que reúne a alrededor de 50 organizaciones y gremios— para buscar soluciones a la crisis.

Diversidad de espacios

Entre los rubros más visiblemente golpeados está el de las librerías, y el apoyo del ministerio llegará hasta 19 tiendas: además de Metales Pesados, el beneficio lo recibirán Lolita, la Librería del GAM, Trayecto, Catalonia, Bros, Entrepáginas (de Magallanes) y Tierra Culta (Atacama), entre otras. En un área similar, también llegarán fondos a editoriales como Ekaré Sur o Universitaria, para desarrollar proyectos de fortalecimiento.

El Centro de Estudios de la UC concluyó en una investigación que las actividades artísticas y de entretenimiento han registrado una tasa de cesantía de un 44,5%. Así, estos fondos del ministerio llegarán también a espacios dedicados a la plástica, como la Fundación Cultural Nemesio Antúnez, las galerías AFA, Cima, Animal, Artespacio y Aninat. A la vez, recibirán este apoyo organizaciones especializadas en artes escénicas, como el Centro Cultural Nave, el Teatro San Martín de Rancagua, la Sala Insomnia-Teatro Condell y el Teatro El Cachafaz, entre otros de diversas regiones.

“Los resultados de esta convocatoria apuntan a una diversidad cultural, pero también territorial. Los espacios beneficiados ponen en valor y dan cabida a creadores de distintas disciplinas y a lo largo de todo Chile. Este financiamiento permitirá la continuidad de espacios fundamentales en el ecosistema”, explicó Consuelo Valdés, ministra de las Culturas.

martes, agosto 11, 2020

Salas de teatro se alistan para cumplir protocolo de reapertura

El Mercurio

El documento elaborado por el Ministerio de las Culturas incluye las directrices y requerimientos que deben considerar para reiniciar sus funciones cuando se pueda.
BÁRBARA CASTRO

Trabajado en conjunto con representantes del gremio artístico y validado por el Ministerio de Salud, la semana pasada el Ministerio de las Culturas presentó un protocolo de manejo y prevención del covid-19 para cines independientes, teatros y lugares análogos, como carpas circenses y espacios cerrados donde se realizan recitales musicales.

El documento exige la reducción del número de butacas disponibles, con un metro de distancia entre cada ubicación, promover la venta de entradas por canales digitales y programar funciones en horarios escalonados para evitar aglomeraciones. En el caso de los espectáculos, solo podrán asistir a los ensayos el personal imprescindible y las presentaciones se harán con distanciamiento sobre el escenario, mientras que los camarines se utilizarán de forma excepcional.

La implementación de estas directrices será progresiva y coincidirá con las comunas que entran o salgan de las cinco etapas contempladas en el plan “Paso a paso”, anunciado por el Gobierno. En el caso de los espacios dedicados a las artes escénicas, la reactivación de la actividad presencial comenzará en la fase cuatro, cuando se autoriza su funcionamiento con hasta el 25% de su aforo, con prohibición de venta y consumo de alimentos y bebestibles. La quinta fase permitirá que los teatros y espacios afines utilicen hasta el 75% de su aforo, y se podrá vender y consumir alimentos.

Evaluación y adaptación

En la capital, gestores de espacios teatrales anticipan que la disminución del aforo se traducirá en una baja en la recaudación, pero reconocen la urgencia de reiniciar el rubro.

Cristóbal Gumucio, director de Matucana 100, centro cultural que recibe financiamiento estatal, puntualiza la necesidad de retornar a lo presencial. “Es difícil que vaya a ser sustentable, porque ya con aforo completo es complejo, pero nuestro objetivo como giro público es reactivar la escena y en la medida en que podamos volver, vamos a volver”.

Juan Pablo Sáez, director del Teatro San Ginés, de carácter privado, coincide. “Las restricciones no son lo ideal, pero hay que cuidar un bien superior que es la salud de las personas, pero un aforo parcial es mejor a estar cerrado, aunque claro, hay compañías y artistas que no podremos tener, porque no dan los números si no se presentan a sala llena”, advierte el también actor.

En el caso de Matucana 100, complementarán la puesta en marcha del protocolo realizando más espectáculos en su explanada al aire libre, permitirán que compañías realicen registros audiovisuales de sus obras sin público y reforzarán los canales digitales. “Es un buen protocolo, en general, pero cada espacio debe ajustarlo a su realidad”, dice Gumucio.

El Teatro San Ginés trasladará a su azotea algunos espectáculos y espera aumentar los días y horarios de funciones. El recinto ya instaló una cabina sanitaria al ingreso de una de sus salas, en línea con las recomendaciones planteadas. “Con la sumatoria de shows esperamos llegar a las cifras para sostener la operación, afortunadamente tenemos escenarios amplios que nos permiten modificar las pautas de movimiento para que ninguna presentación tenga que cambiar demasiado y no se queden fuera”, dice Sáez.

Gabriela Aguilera, directora artística Teatro UC, dice que están evaluando el protocolo. “Tenemos que integrar realidad, infraestructura, viabilidad, protocolos internos y capacidad de producir los eventos artísticos dentro de estas condiciones. Es un proceso muy complejo y tenemos que dar pasos muy seguros para resguardar la salud de los trabajadores, equipos artísticos y público”, señala.

Según plantea, el protocolo es general “y nuestras decisiones, como las de cada uno de los recintos culturales, tienen que regirse por las propias capacidades para proteger la salud de las personas”.