El Mercurio
El Premio Nacional de Artes Musicales tuvo un emotivo adiós en la Catedral de Santiago, con la participación del Bafona y la cantante lírica Verónica Villarroel. En la SCD lo recordaron Los Huasos de Algarrobal.
José Vásquez y Javiera Garay
La despedida tuvo el escenario que el mismo Vicente Bianchi había diseñado, cuando en la década del 60 se planteó la idea de darle un revestimiento nacional al rito eclesiástico, con su denominada "misa a la chilena".
Ayer en la Catedral de Santiago todo giró en torno a este concepto acuñado por el pianista, tardíamente Premio Nacional de Artes Musicales en 2016, cuando entonces ya tenía 96 años. Ahí, el Ballet Folclórico Nacional (Bafona), luciendo trajes de huaso, bailó al son de "De la vida a la luz", un tema compuesto por Alejandro Bianchi, hijo del músico.
La emotiva ceremonia contó con el coro "Vicente Bianchi", dirigido por Alejandro e integrado por 80 artistas, la Orquesta de Cámara de Chile y la participación de Verónica Villarroel, quien interpretó el popular "Poema 15" de Pablo Neruda, que el mismo Bianchi había musicalizado como una de las piezas en las que trabajó con el ganador del Nobel; y "Amanecer", escrita por el pianista.
Al mediodía, el féretro con los restos del compositor y arreglista abandonó la Sala Claudio Arrau del Teatro Municipal, donde fue velado, para ser trasladado hasta la sede de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) donde recibió el homenaje de sus pares.
Los Huasos de Algarrobal realizaron una sentida versión de "Romance de los Carrera", en una interpretación que fue seguida por un centenar de personas portando banderas chilenas, entre ellos varios músicos como el director de orquesta Horacio Saavedra, el baterista Patricio Salazar, las cantantes Isabel Parra y Cecilia Echeñique, el compositor Alejandro Guarello y parte de la directiva de la SCD: Horacio Salinas, director musical de Inti-Illimani Histórico y actual presidente, y Rodrigo Osorio, vocalista de Sinergia, segundo vicepresidente.
"Él era uno de los músicos que todos reconocíamos como maestro", señaló Salinas, mientras que Osorio recordó que Bianchi fue el socio número tres de la institución: "Fue uno de los forjadores de esta idea". Y agregó: "Él representa una lección, con su eterna disposición a trabajar, ya que con sus 98 años seguía componiendo de forma incansable".
Esta sorprendente lucidez fue destacada por Guarello, quien dijo que el maestro estaba "muy joven interiormente a pesar de su avanzada edad. Su cabeza estaba fantástica, en plena producción", por lo que apuntó a que ahora venía la tarea de rescatar ese trabajo de partituras. "Así como el Ministerio de las Culturas muchas veces aborda los bienes arquitectónicos físicos, también se debería ocupar del patrimonio de don Vicente, que es una obra tremenda y que ojalá se conservara por siempre".
Tras la misa, su familia llevó los restos de Vicente Bianchi hasta el Mausoleo Italiano del Cementerio General para una ceremonia más íntima. Antes, en el camino y como las grandes personalidades del país, las floristas de la "pérgola" lo despidieron con pétalos de rosas al viento.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
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jueves, septiembre 27, 2018
martes, septiembre 25, 2018
Vicente Bianchi, boleros, folclor y orquestas: su esencial vínculo con la música popular
La Tercera
Criado en el mundo docto, Bianchi fue clave en la obra de Lucho Gatica y Los Huasos Quincheros, y siempre lamentó no haber trabajado con Violeta Parra.
Por Claudio Vergara
Cuando era un quinceañero y estudiaba en el Conservatorio de la Universidad de Chile, Vicente Bianchi tenía un anhelo: “Ahí todos soñábamos con ser Claudio Arrau”, recordaba en sus entrevistas.
Hasta su madre lo estimulaba a convertirse en el “segundo Arrau” y se perfilaba como un pianista excelso tras una serie de presentaciones que tuvo en el Teatro Municipal. “Pero finalmente me fui entusiasmando por la improvisación, el folclor y la música popular”, remataba la anécdota.
De alguna manera, tal dualidad que vislumbró cuando ni siquiera era mayor de edad determinó para siempre su destino: aunque criado en la academia y el cancionero clásico, parte fundamental de su huella se puede hallar en figuras de amplia raigambre popular. En nombres que venían del bolero, los combos tropicales y el folcor. Un ejemplo: de sus orquestas nacieron artistas tan reconocidos como el pianista Valentín Trujillo o el percusionista Arturo Giolito. A la hora de enumerar sus gustos musicales, siempre partía por Mozart, pero culminaba con Margot Loyola.
Un diálogo con las melodías masivas que también partió cuando apenas superaba la niñez. Simultáneamente a sus estudios en el conservatorio, integró la orquesta infantil del programa El abuelito Luis, de radio Otto Becker. Un colectivo instrumental que tocaba de manera frecuente en la emisora, que funcionaba con varios cantantes, piano, acordeón, violín y batería, y con el que se iba de gira por el país. Ahí conoció los dos mundos que orientarían sin retorno su carrera: el auge de las radios en la primera mitad del siglo XX y el contacto con la gente entregado por los shows en vivo. De hecho, en esa misma experiencia infantil conoció a otro hombre clásico de la música chilena, Humberto Lozán, la voz de la Orquesta Huambaly.
En las radios, su derrotero siguió en La Americana, para después trabajar en Agricultura y Minería, las dos más importantes del país en ese entonces. Ahí se desempeñó como pianista y arreglador de las grandes orquestas, lo que le permitió conocer a Malú Gatica, Sonia y Myriam, Los Huasos Quincheros y Lucho Gatica, componiendo en la década de los 40 piezas como Abejorros, usada durante décadas como cortina musical del dial y la TV. Para grabar con Gatica -con quien registró boleros como Obsesión y No te vayas amor-, Bianchi reclutó a un joven Valentín Trujillo, quien hoy recuerda: “Yo lo miraba como un maestro. Él siempre me dio total libertad para los solos de piano y como arreglador era excelente”. A través de Gatica, Bianchi también conoció al estadounidense Nat King Cole, en una serie de compadrazgos internacionales que incluyeron su colaboración con el mexicano Pedro Vargas.
El director y percusionista Guillermo Rifo, que trabajó con el fallecido artista en los 60, agrega: “Su fineza como arreglador radicaba en cómo combinaba los instrumentos. Le dio más cuerpo a los boleros de Gatica. Hay ciertas líneas en esas canciones que están presentes hasta en las versiones de Luis Miguel”.
En los mismos 60, Patricio Manns pertenecía a la escuela de la Nueva Canción Chilena, más concentrada en el discurso y la fusión de ritmos latinos. En 1970, participó del Festival de Viña con Peregrino adentro, la que fue trabajada con Bianchi, quien ofició como director de orquesta del evento. El hombre de Arriba en la cordillera rememora: “Fue un creador de excepción en Latinoamérica. En esos tiempos se cantaba dos veces por día, durante 15 días, en la competencia de Viña. Compartí diariamente con él y tengo grandes recuerdos”.
Aunque también colaboró con otros nombres, como Pedro Messone y Silvia Infantas y los Baqueanos, su trayectoria también lamenta un vacío: nunca pudo trabajar con Violeta Parra. “Nos topamos un día en la costa. La Isabel y el Ángel estaban chicos. Ahí me dijo que tenía ganas de grabar algo con orquesta y yo le dije que encantado, pero que iba a tener que empezar a respetar los tiempos. Porque la Violeta tenía una métrica muy rara para cantar y tocar. Muy difícil de seguir. Nos pusimos de acuerdo y de repente me entero que se mató. Fue una gran pérdida”, contó en 2011.
Criado en el mundo docto, Bianchi fue clave en la obra de Lucho Gatica y Los Huasos Quincheros, y siempre lamentó no haber trabajado con Violeta Parra.
Por Claudio Vergara
Cuando era un quinceañero y estudiaba en el Conservatorio de la Universidad de Chile, Vicente Bianchi tenía un anhelo: “Ahí todos soñábamos con ser Claudio Arrau”, recordaba en sus entrevistas.
Hasta su madre lo estimulaba a convertirse en el “segundo Arrau” y se perfilaba como un pianista excelso tras una serie de presentaciones que tuvo en el Teatro Municipal. “Pero finalmente me fui entusiasmando por la improvisación, el folclor y la música popular”, remataba la anécdota.
De alguna manera, tal dualidad que vislumbró cuando ni siquiera era mayor de edad determinó para siempre su destino: aunque criado en la academia y el cancionero clásico, parte fundamental de su huella se puede hallar en figuras de amplia raigambre popular. En nombres que venían del bolero, los combos tropicales y el folcor. Un ejemplo: de sus orquestas nacieron artistas tan reconocidos como el pianista Valentín Trujillo o el percusionista Arturo Giolito. A la hora de enumerar sus gustos musicales, siempre partía por Mozart, pero culminaba con Margot Loyola.
Un diálogo con las melodías masivas que también partió cuando apenas superaba la niñez. Simultáneamente a sus estudios en el conservatorio, integró la orquesta infantil del programa El abuelito Luis, de radio Otto Becker. Un colectivo instrumental que tocaba de manera frecuente en la emisora, que funcionaba con varios cantantes, piano, acordeón, violín y batería, y con el que se iba de gira por el país. Ahí conoció los dos mundos que orientarían sin retorno su carrera: el auge de las radios en la primera mitad del siglo XX y el contacto con la gente entregado por los shows en vivo. De hecho, en esa misma experiencia infantil conoció a otro hombre clásico de la música chilena, Humberto Lozán, la voz de la Orquesta Huambaly.
En las radios, su derrotero siguió en La Americana, para después trabajar en Agricultura y Minería, las dos más importantes del país en ese entonces. Ahí se desempeñó como pianista y arreglador de las grandes orquestas, lo que le permitió conocer a Malú Gatica, Sonia y Myriam, Los Huasos Quincheros y Lucho Gatica, componiendo en la década de los 40 piezas como Abejorros, usada durante décadas como cortina musical del dial y la TV. Para grabar con Gatica -con quien registró boleros como Obsesión y No te vayas amor-, Bianchi reclutó a un joven Valentín Trujillo, quien hoy recuerda: “Yo lo miraba como un maestro. Él siempre me dio total libertad para los solos de piano y como arreglador era excelente”. A través de Gatica, Bianchi también conoció al estadounidense Nat King Cole, en una serie de compadrazgos internacionales que incluyeron su colaboración con el mexicano Pedro Vargas.
El director y percusionista Guillermo Rifo, que trabajó con el fallecido artista en los 60, agrega: “Su fineza como arreglador radicaba en cómo combinaba los instrumentos. Le dio más cuerpo a los boleros de Gatica. Hay ciertas líneas en esas canciones que están presentes hasta en las versiones de Luis Miguel”.
En los mismos 60, Patricio Manns pertenecía a la escuela de la Nueva Canción Chilena, más concentrada en el discurso y la fusión de ritmos latinos. En 1970, participó del Festival de Viña con Peregrino adentro, la que fue trabajada con Bianchi, quien ofició como director de orquesta del evento. El hombre de Arriba en la cordillera rememora: “Fue un creador de excepción en Latinoamérica. En esos tiempos se cantaba dos veces por día, durante 15 días, en la competencia de Viña. Compartí diariamente con él y tengo grandes recuerdos”.
Aunque también colaboró con otros nombres, como Pedro Messone y Silvia Infantas y los Baqueanos, su trayectoria también lamenta un vacío: nunca pudo trabajar con Violeta Parra. “Nos topamos un día en la costa. La Isabel y el Ángel estaban chicos. Ahí me dijo que tenía ganas de grabar algo con orquesta y yo le dije que encantado, pero que iba a tener que empezar a respetar los tiempos. Porque la Violeta tenía una métrica muy rara para cantar y tocar. Muy difícil de seguir. Nos pusimos de acuerdo y de repente me entero que se mató. Fue una gran pérdida”, contó en 2011.
Vicente Bianchi, el gran orquestador de la canción chilena
La Tercera
El Premio Nacional de Música fallecido este lunes a los 98 años nunca bailó al ritmo de otros. Amaba la música chilena, pero la hizo sinfónica. Orquestó a Neruda, pero no creía en su política. Era un hueso duro de roer: lo rechazaron 16 veces al Premio antes de ganar en 2016. El gobierno decretó un día de duelo oficial por su muerte. Sus funerales serán el miércoles en el Cementerio General.
Por Rodrigo González
Vicente Bianchi solía decir que había nacido un 27 de enero, una fecha gloriosa para la música aquí y en cualquier parte del planeta. Era el mismo día del cumpleaños de Wolfgang Amadeus Mozart y el compositor chileno sabía secretamente que su orgullo no era tan infundado: más allá de las coincidencias en el calendario, Bianchi también fue un prodigio. Empezó tocando el piano por iniciativa propia a los 6 años y a los 11 dio su primer concierto en el Teatro Municipal de Ñuñoa. Era un programa enteramente clásico y en 1931 cualquiera que hiciera eso tenía más posibilidades de ser un talento del género docto que otra cosa.
Pero no. Vicente Bianchi no estaba hecho de la misma madera que los Horowitz, Rubinstein o Arrau de este mundo. La radio lo atraía, el trabajo lo apremiaba y antes de cumplir 20 años ya era músico a sueldo en un programa de la radio Otto Becker que se llamaba El show del abuelito Luis. Ahí compartiría, entre otros, con Humberto Lozán, histórico cantante de la Orquesta Huambaly. De allá partiría a Buenos Aires, también en el terreno de la radio, donde acompañó desde la orquesta a las figuras más fulgurantes del momento en Latinoamérica, desde Libertad Lamarque hasta Pedro Vargas.
Aquella formación única, recogida en el libro Vicente Bianchi: relato visual de su vida y obra de Missael Godoy, de alguna manera entró para siempre en el flujo sanguíneo y en el ADN cultural de Vicente Bianchi, que ayer murió a los 98 años debido a una falla multisistémica derivada de problemas respiratorios. Hombre de carácter fuerte y gustos transversales, Bianchi se mantenía lúcido hasta el viernes pasado, ocasión en la que intercambió palabras con Godoy. En rigor, se mantuvo en condiciones relativamente óptimas durante una buena parte del año, incluso en marzo lanzó un disco con composiciones inéditas, interpretadas por la Orquesta de Cámara de Chile, dirigida por Alejandra Urrutia.
Aquel trabajo comenzó a gestarse antes de que se le concedieran el Premio Nacional de Música el 23 de agosto del 2016 y fue parte de una serie de buenas noticias que alegraron la vida del músico en sus últimos años, incluyendo un concierto con los mismos intérpretes en el Teatro Municipal, en noviembre de 2016. Es ahí mismo, en el principal recinto de la lírica nacional, donde su cuerpo es velado desde este lunes, sintomáticamente en la Sala Arrau. Continuará durante todo el día de hoy. El miércoles el cortejo partirá a las 12 horas con destino a la SCD (Bernarda Morín, esquina Condell), donde hará una parada desde las 12.30 a las 13 horas. Está previsto que la comitiva arribe a la Catedral Metropolitana a las 14 horas, donde se oficiará una misa. A eso de las 15.30 hrs. debería ser la salida al Cementerio General, pasando previamente por la Pérgola de las Flores. Precisamente en la Catedral de Santiago se contempla realizar un concierto con la Orquesta de Cámara de Chile y el Bafona.
El lazo nerudiano
Aunque quedan muchas obras de Vicente Bianchi por catalogar y hay bastantes discos que eventualmente podrían ser reeditados, es difícil que otras creaciones de él superen el impacto de sus musicalizaciones de los poemas de Neruda. Antes de Víctor Jara con el Poema 15 o Los Jaivas con Alturas de Machu Picchu, la poesía del Premio Nobel tuvo en Bianchi a su más eficaz y empático difusor musical. El interés por orquestar las letras del poeta después continuaría a través de otros métodos con la labor que desarrolló con la música chilena, muchas veces objeto de sus arreglos.
Todo comenzó en 1955, cuando trabajaba en la Radio El Sol de Perú. Allá musicalizó el poema Manuel Rodríguez, del Canto general (1950), y al llegar a Chile lo que trajo fue la famosa la Tonada Manuel Rodríguez. La misma de los versos “Puede ser un obispo, puede y no puede”. El Premio Nacional de Música recordaba de esta manera la impresión de Neruda al escuchar la canción en una entrevista concedida en 2010 a The Clinic: “Fue totalmente sorpresivo para él, porque no esperaba esto. Era totalmente ajeno. Palideció. Se paró, me abrazó, y me dijo: ‘Esto es lo que yo soñé toda mi vida, poder llegar de alguna forma al pueblo’”.
Posteriormente vendría un trabajo más o menos codo a codo con Neruda, con letras escritas especialmente para la ocasión y con canciones como Romance de los Carrera, Canto a Bernardo O’Higgins o A la bandera chilena, que se presentó en la competencia del Festival de Viña del Mar en 1973 y quedó en segundo lugar. Es más, en 1998 Bianchi musicalizó La noche de Chillán, que era en realidad la versión musical de los versos que el autor de Crepusculario le pasó a Bianchi durante un día de septiembre de 1973, ya bastante enfermo. La canción participó en el Festival de Viña del Mar de 1998 y ahí sí resultó ganadora.
Su espíritu transversal
Durante los años 60, Vicente Bianchi fue reincorporándose al territorio clásico que lo había visto nacer y fue esta la época donde su pluma dio a luz obras como la Misa a la chilena, Misa de la Cruz del Sur o el Te Deum. Es el período en que también sintonizó con los cambios en la Iglesia Católica registrados a partir del Concilio Vaticano Segundo y, en ese sentido, aquellas creaciones buscaban alinearse con las reformas a la doctrina social impulsadas desde ahí.
Bianchi fue un demócratacristiano durante toda su vida y participó en las campañas presidenciales de Eduardo Frei Montalva y Radomiro Tomic. A él se debe la música de la Canción de la Patria Joven, emblema del gobierno de Frei Montalva. En los 60 también musicalizó la película Ayúdeme usted compadre (1968), producción con Los Perlas, que hasta antes de El chacotero sentimental ostentó la marca de la cinta chilena más vista de todos los tiempos.
Durante el régimen militar logró trabajos en publicidad, en la composición y también dirigió el Centro Cultural de La Reina, del que fue despedido por diferencias políticas con el alcalde designado por Pinochet. Postuló una y otra vez al Premio Nacional, acumulando 17 nominaciones. Siempre era rechazado porque su carácter musical más bien mestizo, con un pie en la música popular, no gustaba a quienes privilegiaban premiar a los compositores doctos. Finalmente lo logró en 2016. Y aún le quedaban dos años de vida para contarlo.
El Premio Nacional de Música fallecido este lunes a los 98 años nunca bailó al ritmo de otros. Amaba la música chilena, pero la hizo sinfónica. Orquestó a Neruda, pero no creía en su política. Era un hueso duro de roer: lo rechazaron 16 veces al Premio antes de ganar en 2016. El gobierno decretó un día de duelo oficial por su muerte. Sus funerales serán el miércoles en el Cementerio General.
Por Rodrigo González
Vicente Bianchi solía decir que había nacido un 27 de enero, una fecha gloriosa para la música aquí y en cualquier parte del planeta. Era el mismo día del cumpleaños de Wolfgang Amadeus Mozart y el compositor chileno sabía secretamente que su orgullo no era tan infundado: más allá de las coincidencias en el calendario, Bianchi también fue un prodigio. Empezó tocando el piano por iniciativa propia a los 6 años y a los 11 dio su primer concierto en el Teatro Municipal de Ñuñoa. Era un programa enteramente clásico y en 1931 cualquiera que hiciera eso tenía más posibilidades de ser un talento del género docto que otra cosa.
Pero no. Vicente Bianchi no estaba hecho de la misma madera que los Horowitz, Rubinstein o Arrau de este mundo. La radio lo atraía, el trabajo lo apremiaba y antes de cumplir 20 años ya era músico a sueldo en un programa de la radio Otto Becker que se llamaba El show del abuelito Luis. Ahí compartiría, entre otros, con Humberto Lozán, histórico cantante de la Orquesta Huambaly. De allá partiría a Buenos Aires, también en el terreno de la radio, donde acompañó desde la orquesta a las figuras más fulgurantes del momento en Latinoamérica, desde Libertad Lamarque hasta Pedro Vargas.
Aquella formación única, recogida en el libro Vicente Bianchi: relato visual de su vida y obra de Missael Godoy, de alguna manera entró para siempre en el flujo sanguíneo y en el ADN cultural de Vicente Bianchi, que ayer murió a los 98 años debido a una falla multisistémica derivada de problemas respiratorios. Hombre de carácter fuerte y gustos transversales, Bianchi se mantenía lúcido hasta el viernes pasado, ocasión en la que intercambió palabras con Godoy. En rigor, se mantuvo en condiciones relativamente óptimas durante una buena parte del año, incluso en marzo lanzó un disco con composiciones inéditas, interpretadas por la Orquesta de Cámara de Chile, dirigida por Alejandra Urrutia.
Aquel trabajo comenzó a gestarse antes de que se le concedieran el Premio Nacional de Música el 23 de agosto del 2016 y fue parte de una serie de buenas noticias que alegraron la vida del músico en sus últimos años, incluyendo un concierto con los mismos intérpretes en el Teatro Municipal, en noviembre de 2016. Es ahí mismo, en el principal recinto de la lírica nacional, donde su cuerpo es velado desde este lunes, sintomáticamente en la Sala Arrau. Continuará durante todo el día de hoy. El miércoles el cortejo partirá a las 12 horas con destino a la SCD (Bernarda Morín, esquina Condell), donde hará una parada desde las 12.30 a las 13 horas. Está previsto que la comitiva arribe a la Catedral Metropolitana a las 14 horas, donde se oficiará una misa. A eso de las 15.30 hrs. debería ser la salida al Cementerio General, pasando previamente por la Pérgola de las Flores. Precisamente en la Catedral de Santiago se contempla realizar un concierto con la Orquesta de Cámara de Chile y el Bafona.
El lazo nerudiano
Aunque quedan muchas obras de Vicente Bianchi por catalogar y hay bastantes discos que eventualmente podrían ser reeditados, es difícil que otras creaciones de él superen el impacto de sus musicalizaciones de los poemas de Neruda. Antes de Víctor Jara con el Poema 15 o Los Jaivas con Alturas de Machu Picchu, la poesía del Premio Nobel tuvo en Bianchi a su más eficaz y empático difusor musical. El interés por orquestar las letras del poeta después continuaría a través de otros métodos con la labor que desarrolló con la música chilena, muchas veces objeto de sus arreglos.
Todo comenzó en 1955, cuando trabajaba en la Radio El Sol de Perú. Allá musicalizó el poema Manuel Rodríguez, del Canto general (1950), y al llegar a Chile lo que trajo fue la famosa la Tonada Manuel Rodríguez. La misma de los versos “Puede ser un obispo, puede y no puede”. El Premio Nacional de Música recordaba de esta manera la impresión de Neruda al escuchar la canción en una entrevista concedida en 2010 a The Clinic: “Fue totalmente sorpresivo para él, porque no esperaba esto. Era totalmente ajeno. Palideció. Se paró, me abrazó, y me dijo: ‘Esto es lo que yo soñé toda mi vida, poder llegar de alguna forma al pueblo’”.
Posteriormente vendría un trabajo más o menos codo a codo con Neruda, con letras escritas especialmente para la ocasión y con canciones como Romance de los Carrera, Canto a Bernardo O’Higgins o A la bandera chilena, que se presentó en la competencia del Festival de Viña del Mar en 1973 y quedó en segundo lugar. Es más, en 1998 Bianchi musicalizó La noche de Chillán, que era en realidad la versión musical de los versos que el autor de Crepusculario le pasó a Bianchi durante un día de septiembre de 1973, ya bastante enfermo. La canción participó en el Festival de Viña del Mar de 1998 y ahí sí resultó ganadora.
Su espíritu transversal
Durante los años 60, Vicente Bianchi fue reincorporándose al territorio clásico que lo había visto nacer y fue esta la época donde su pluma dio a luz obras como la Misa a la chilena, Misa de la Cruz del Sur o el Te Deum. Es el período en que también sintonizó con los cambios en la Iglesia Católica registrados a partir del Concilio Vaticano Segundo y, en ese sentido, aquellas creaciones buscaban alinearse con las reformas a la doctrina social impulsadas desde ahí.
Bianchi fue un demócratacristiano durante toda su vida y participó en las campañas presidenciales de Eduardo Frei Montalva y Radomiro Tomic. A él se debe la música de la Canción de la Patria Joven, emblema del gobierno de Frei Montalva. En los 60 también musicalizó la película Ayúdeme usted compadre (1968), producción con Los Perlas, que hasta antes de El chacotero sentimental ostentó la marca de la cinta chilena más vista de todos los tiempos.
Durante el régimen militar logró trabajos en publicidad, en la composición y también dirigió el Centro Cultural de La Reina, del que fue despedido por diferencias políticas con el alcalde designado por Pinochet. Postuló una y otra vez al Premio Nacional, acumulando 17 nominaciones. Siempre era rechazado porque su carácter musical más bien mestizo, con un pie en la música popular, no gustaba a quienes privilegiaban premiar a los compositores doctos. Finalmente lo logró en 2016. Y aún le quedaban dos años de vida para contarlo.
Fallece Vicente Bianchi, el pianista que interpretó musicalmente la historia de Chile
El Mercurio
El compositor y arreglista, tardíamente Premio Nacional de Artes Musicales en 2016, murió a los 98 años de edad. En su carrera abarcó tanto géneros religiosos, obras líricas y populares, como tonadas inspiradas en los versos de Pablo Neruda.
Por Bárbara Castro, José Vásquez y Romina de la Sotta
Aunque sus cansadas manos ya no se posaban sobre el piano, la cabeza de Vicente Bianchi seguía pensando en perpetuar sus composiciones. Un legado musical rico que en marzo pasado se acrecentó cuando presentó, con 98 años, su último disco "Bianchi inédito", con grabaciones, como lo señala su título, nunca antes publicadas. Piezas que escribió en diferentes etapas de su vida entre la década del 40 y la del 90, y que al fin pudo registrar gracias a la participación de la Orquesta de Cámara de Chile bajo la dirección de Alejandra Urrutia.
Un propósito admirable, ya que pensaba entregar ese valioso material para la posteridad. Una obra que, por su avanzada edad, podría haber resultado una aplaudida despedida más allá de su riqueza musical. Pero, por su profesionalismo, el maestro siempre quiso ir por más, y al momento del estreno, agradecido por las felicitaciones, sus palabras estuvieron dirigidas a seguir ordenando sus partituras para continuar grabando. No quería parar de trabajar.
Ayer en la mañana, y producto de una falla multisistémica, Vicente Bianchi, figura fundamental de la música chilena, falleció en su hogar de La Reina, luego de pasar unos días internado en el Hospital del Salvador. El pianista interpretó a lo largo de su carrera de manera notable la identidad nacional, a través de un repertorio versátil que desde lo clásico transitó a lo folclórico, religioso y popular, alcanzando cumbres artísticas, como su aplaudido trabajo junto a Pablo Neruda.
Carrera radial
Su relación con el piano se inició cuando era muy pequeño. A los 6 años Bianchi -que siempre celebraba haber nacido un 27 de enero, el mismo día que Mozart- comenzó su prodigiosa historia musical. Su madre era una gran aficionada al arte y fue su principal impulsora para que se sentara frente a las teclas.
El intérprete y compositor comenzó a hacerse un profesional muy joven, siendo parte de octetos que pronto terminaría dirigiendo; orquestas radiales, donde se desarrollaba la industria entonces, que acompañaron a las voces más reconocidas de ese momento, ya la década del cuarenta, como la actriz y cantante Malú Gatica.
Pronto su carrera se haría internacional llegando hasta Buenos Aires y Lima, también como director de orquesta de importantes emisoras de la época, como la argentina El Mundo y la peruana Radio Sol. En Chile su trabajo estuvo vinculado principalmente a las radios Agricultura, Minería y Cooperativa.
Compañero musical de Neruda
Su obra abarcó un abanico amplio de géneros tanto como compositor como arreglista, que incluye desde un repertorio religioso como "Misa a la chilena", "Te deum" y "Misa de la Cruz del Sur", obras líricas e instrumentales, su participación en los himnos deportivos de la Universidad Católica y la Universidad de Chile, su trabajo en el cine para películas como "Ayúdeme usted compadre" de Germán Becker y su obra folclórica y de boleros junto a artistas como Los Huasos Quincheros y Lucho Gatica.
Pero fue su relación artística con Pablo Neruda la que alcanzó una mayor notoriedad. Bianchi leyó musicalmente el "Canto general" del ganador del Nobel y transformó en tonadas los versos dedicados al guerrillero Manuel Rodríguez, logrando que esa obra pudiera lograr un mayor alcance, no solo restringiéndose a los libros, que en esa época, a mediados de los 50, no eran tan accesibles como la música en los sectores más populares.
Tras ese trabajo, la sociedad con Neruda fue fructífera, y el pianista grabó 14 temas con sus versos, algunos como "Romance de los Carrera" y "Canto a Bernardo O'Higgins" escritos por el poeta directamente para el músico.
En 1998 esta relación alcanzó un último hito popular, cuando la canción "La noche de Chillán", con música de Bianchi y letra de Neruda, triunfó en la Competencia Folclórica del Festival de Viña del Mar bajo la interpretación del conjunto Santiago Cuatro.
Una carrera y una historia tan exitosa en la música chilena, que siempre resultó inexplicable que le haya sido tantas veces negado el Premio Nacional de Artes Musicales de Chile, que recién recibió tardíamente en 2016. Un premio que, además del reconocimiento, venía acompañado de un monto en dinero que Bianchi siempre supo a qué quería destinar. Entonces, pensando en su gran cantidad de obras inéditas, su propósito era aprovechar esa plata para poder grabar sus composiciones. Ese mismo año, Leonardo Farkas lo apoyó con $20 millones para poder registrar otro álbum que tituló "Chile fértil".
Ayer, Bernardita Bianchi, hija del pianista, habló sobre la intención de la familia para que la obra de su padre siga a disposición del país. Luego de recibir la visita del Presidente Sebastián Piñera -quien decretó para hoy duelo oficial- y la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, en la sala Claudio Arrau, donde está siendo velado el compositor, señaló: "El legado de mi padre es vasto y siempre estaremos llanos a entregar su música, porque la idea es que se difunda. Seríamos muy egoístas de que la gente y el pueblo de Chile no disfrutara de esos arreglos tan lindos que él dejó".
"Neruda se benefició con su talento, porque un país que lee muy poco supo de Manuel Rodríguez, O'Higgins y los Carrera gracias a lo que hizo con sus poemas".
VALENTÍN TRUJILLO,
pianista.
"Era un hombre generosísimo; cuando Margot Loyola fue a Perú en la década de los 50, él le abrió todas las puertas y la acompañó con su orquesta. Desde entonces fueron muy amigos".
OSVALDO CÁDIZ,
folclorista.
"Fue un hombre que incansablemente quiso entender a su pueblo y a su gente. Un hombre generoso que vivía Chile desde sus entrañas".
ALEJANDRA URRUTIA,
directora de orquesta.
"El país pierde a un gran creador, un gran amante de Chile y eso tenemos que recordarlo siempre".
CONSUELO VALDÉS
Ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
"Él fue una utopía y creo que su labor no ha sido tan reconocida como debiera. Él abarcó muchas facetas de lo que es un artista; compositor, director de orquesta, creador de coros y arreglador".
GLORIA SIMONETTI,
cantante.
Funeral
Vicente Bianchi está siendo velado en la sala Claudio Arrau del Teatro Municipal. Su funeral se realizará mañana en el Cementerio General. El Presidente Sebastián Piñera declaró duelo oficial para hoy.
Un maestro demasiado generoso (Benjamín Mackenna)
Ante todo, Vicente Bianchi fue un hombre afable, una persona que nunca se impuso ante el resto, aún sabiendo todo lo que representaba artísticamente; al contrario, siempre fue un maestro demasiado generoso, que nació haciendo música y al que le encantaba enseñar.
Otros directores de orquesta tienden a entrar a una sala peleando por el silencio, pero él no. Yo, como era medio revoltoso en esa época en que grabamos juntos, hacía muchas bromas y a él le gustaba seguir esa línea, su encanto era permanente. Un tipo lleno de bondad, al que nunca le interesó llamar la atención ni tirarse flores; eso jamás.
En su carrera logró algo que muy pocos chilenos pudieron siquiera imaginar: trabajar en conjunto con Pablo Neruda. Él fue un músico completo, que manejaba la música sinfónica y los ritmos latinoamericanos con gran maestría. En ese sentido, las tonadas que grabó con los versos del premio Nobel son obras de una enorme genialidad, temas musicalmente muy ricos y que con las letras de Neruda crecían todavía muchísimo más.
Por eso me extrañó tanto que una persona que tenía todos los méritos para ser un Premio Nacional de Música hubiera tardado tanto en recibirlo. Quizás por ser un hombre de la música docta, mucha gente no lo ubicaba mucho, pero hay que acabar con eso. "La tonada de Manuel Rodríguez" debería estar entre los tres temas más populares de la música chilena. Ese premio era un derecho que se debió cumplir hace muchísimo tiempo.
El compositor y arreglista, tardíamente Premio Nacional de Artes Musicales en 2016, murió a los 98 años de edad. En su carrera abarcó tanto géneros religiosos, obras líricas y populares, como tonadas inspiradas en los versos de Pablo Neruda.
Por Bárbara Castro, José Vásquez y Romina de la Sotta
Aunque sus cansadas manos ya no se posaban sobre el piano, la cabeza de Vicente Bianchi seguía pensando en perpetuar sus composiciones. Un legado musical rico que en marzo pasado se acrecentó cuando presentó, con 98 años, su último disco "Bianchi inédito", con grabaciones, como lo señala su título, nunca antes publicadas. Piezas que escribió en diferentes etapas de su vida entre la década del 40 y la del 90, y que al fin pudo registrar gracias a la participación de la Orquesta de Cámara de Chile bajo la dirección de Alejandra Urrutia.
Un propósito admirable, ya que pensaba entregar ese valioso material para la posteridad. Una obra que, por su avanzada edad, podría haber resultado una aplaudida despedida más allá de su riqueza musical. Pero, por su profesionalismo, el maestro siempre quiso ir por más, y al momento del estreno, agradecido por las felicitaciones, sus palabras estuvieron dirigidas a seguir ordenando sus partituras para continuar grabando. No quería parar de trabajar.
Ayer en la mañana, y producto de una falla multisistémica, Vicente Bianchi, figura fundamental de la música chilena, falleció en su hogar de La Reina, luego de pasar unos días internado en el Hospital del Salvador. El pianista interpretó a lo largo de su carrera de manera notable la identidad nacional, a través de un repertorio versátil que desde lo clásico transitó a lo folclórico, religioso y popular, alcanzando cumbres artísticas, como su aplaudido trabajo junto a Pablo Neruda.
Carrera radial
Su relación con el piano se inició cuando era muy pequeño. A los 6 años Bianchi -que siempre celebraba haber nacido un 27 de enero, el mismo día que Mozart- comenzó su prodigiosa historia musical. Su madre era una gran aficionada al arte y fue su principal impulsora para que se sentara frente a las teclas.
El intérprete y compositor comenzó a hacerse un profesional muy joven, siendo parte de octetos que pronto terminaría dirigiendo; orquestas radiales, donde se desarrollaba la industria entonces, que acompañaron a las voces más reconocidas de ese momento, ya la década del cuarenta, como la actriz y cantante Malú Gatica.
Pronto su carrera se haría internacional llegando hasta Buenos Aires y Lima, también como director de orquesta de importantes emisoras de la época, como la argentina El Mundo y la peruana Radio Sol. En Chile su trabajo estuvo vinculado principalmente a las radios Agricultura, Minería y Cooperativa.
Compañero musical de Neruda
Su obra abarcó un abanico amplio de géneros tanto como compositor como arreglista, que incluye desde un repertorio religioso como "Misa a la chilena", "Te deum" y "Misa de la Cruz del Sur", obras líricas e instrumentales, su participación en los himnos deportivos de la Universidad Católica y la Universidad de Chile, su trabajo en el cine para películas como "Ayúdeme usted compadre" de Germán Becker y su obra folclórica y de boleros junto a artistas como Los Huasos Quincheros y Lucho Gatica.
Pero fue su relación artística con Pablo Neruda la que alcanzó una mayor notoriedad. Bianchi leyó musicalmente el "Canto general" del ganador del Nobel y transformó en tonadas los versos dedicados al guerrillero Manuel Rodríguez, logrando que esa obra pudiera lograr un mayor alcance, no solo restringiéndose a los libros, que en esa época, a mediados de los 50, no eran tan accesibles como la música en los sectores más populares.
Tras ese trabajo, la sociedad con Neruda fue fructífera, y el pianista grabó 14 temas con sus versos, algunos como "Romance de los Carrera" y "Canto a Bernardo O'Higgins" escritos por el poeta directamente para el músico.
En 1998 esta relación alcanzó un último hito popular, cuando la canción "La noche de Chillán", con música de Bianchi y letra de Neruda, triunfó en la Competencia Folclórica del Festival de Viña del Mar bajo la interpretación del conjunto Santiago Cuatro.
Una carrera y una historia tan exitosa en la música chilena, que siempre resultó inexplicable que le haya sido tantas veces negado el Premio Nacional de Artes Musicales de Chile, que recién recibió tardíamente en 2016. Un premio que, además del reconocimiento, venía acompañado de un monto en dinero que Bianchi siempre supo a qué quería destinar. Entonces, pensando en su gran cantidad de obras inéditas, su propósito era aprovechar esa plata para poder grabar sus composiciones. Ese mismo año, Leonardo Farkas lo apoyó con $20 millones para poder registrar otro álbum que tituló "Chile fértil".
Ayer, Bernardita Bianchi, hija del pianista, habló sobre la intención de la familia para que la obra de su padre siga a disposición del país. Luego de recibir la visita del Presidente Sebastián Piñera -quien decretó para hoy duelo oficial- y la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, en la sala Claudio Arrau, donde está siendo velado el compositor, señaló: "El legado de mi padre es vasto y siempre estaremos llanos a entregar su música, porque la idea es que se difunda. Seríamos muy egoístas de que la gente y el pueblo de Chile no disfrutara de esos arreglos tan lindos que él dejó".
"Neruda se benefició con su talento, porque un país que lee muy poco supo de Manuel Rodríguez, O'Higgins y los Carrera gracias a lo que hizo con sus poemas".
VALENTÍN TRUJILLO,
pianista.
"Era un hombre generosísimo; cuando Margot Loyola fue a Perú en la década de los 50, él le abrió todas las puertas y la acompañó con su orquesta. Desde entonces fueron muy amigos".
OSVALDO CÁDIZ,
folclorista.
"Fue un hombre que incansablemente quiso entender a su pueblo y a su gente. Un hombre generoso que vivía Chile desde sus entrañas".
ALEJANDRA URRUTIA,
directora de orquesta.
"El país pierde a un gran creador, un gran amante de Chile y eso tenemos que recordarlo siempre".
CONSUELO VALDÉS
Ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
"Él fue una utopía y creo que su labor no ha sido tan reconocida como debiera. Él abarcó muchas facetas de lo que es un artista; compositor, director de orquesta, creador de coros y arreglador".
GLORIA SIMONETTI,
cantante.
Funeral
Vicente Bianchi está siendo velado en la sala Claudio Arrau del Teatro Municipal. Su funeral se realizará mañana en el Cementerio General. El Presidente Sebastián Piñera declaró duelo oficial para hoy.
Un maestro demasiado generoso (Benjamín Mackenna)
Ante todo, Vicente Bianchi fue un hombre afable, una persona que nunca se impuso ante el resto, aún sabiendo todo lo que representaba artísticamente; al contrario, siempre fue un maestro demasiado generoso, que nació haciendo música y al que le encantaba enseñar.
Otros directores de orquesta tienden a entrar a una sala peleando por el silencio, pero él no. Yo, como era medio revoltoso en esa época en que grabamos juntos, hacía muchas bromas y a él le gustaba seguir esa línea, su encanto era permanente. Un tipo lleno de bondad, al que nunca le interesó llamar la atención ni tirarse flores; eso jamás.
En su carrera logró algo que muy pocos chilenos pudieron siquiera imaginar: trabajar en conjunto con Pablo Neruda. Él fue un músico completo, que manejaba la música sinfónica y los ritmos latinoamericanos con gran maestría. En ese sentido, las tonadas que grabó con los versos del premio Nobel son obras de una enorme genialidad, temas musicalmente muy ricos y que con las letras de Neruda crecían todavía muchísimo más.
Por eso me extrañó tanto que una persona que tenía todos los méritos para ser un Premio Nacional de Música hubiera tardado tanto en recibirlo. Quizás por ser un hombre de la música docta, mucha gente no lo ubicaba mucho, pero hay que acabar con eso. "La tonada de Manuel Rodríguez" debería estar entre los tres temas más populares de la música chilena. Ese premio era un derecho que se debió cumplir hace muchísimo tiempo.
lunes, septiembre 24, 2018
A los 98 años fallece el músico Vicente Bianchi
La Tercera
El destacado músico nacional fue galardonado con el Premio Nacional de Artes Musicales en 2016. Entre otras obras, es autor de Tonadas de Manuel Rodríguez y Canto a Bernardo O´Higgins.
Por Pablo Retamal
Esta mañana, falleció el destacado músico nacional Vicente Bianchi Alarcón. Su deceso ocurrió en su casa de La Reina, tenía 98 años de edad.
Su carrera estuvo enfocada en creación de obras que resaltaban la identidad chilena. Así, en una dupla creativa con Pablo Neruda, compuso -entre otras- “Tonadas de Manuel Rodríguez” (1955), “Romance de los Carrera” (1956), “Canto a Bernardo O´Higgins” (1956) y “A la bandera de Chile” (1970).
Además, musicalizó otras poesías del vate: cuatro de los Cien Sonetos de Amor, el “Poema XV” y el poema “Salitre”. También la canción “La noche de Chillán” (1973) que en 1998 ganó el Festival de la Canción de Viña del Mar.
Pero no solo formó una sociedad con el ganador del Nobel. En una entrevista concedida a radio Pauta en julio de 2018, Bianchi relató que trabajó en conjunto con Violeta Parra, sin embargo, la obra quedó trunca debido al suicidio de la cantautora, en 1967.
“Nos conocimos mucho antes, en encuentros artísticos por ahí. Ella iba y me cantaba sus partes, yo tenía otras partes, por otro lado. Nos juntábamos, nos veníamos juntos cuando íbamos a cantar a alguna parte. Viajó, volvió de Europa muy interesada en hacer discos y nos ofrecimos en hacer algo juntos. Estábamos en eso, ya habíamos convenido con Odeón, con Rubén Nouzeilles, el director artístico, grabar con ella alguna cosa chilena. Pero, ¿qué duró? Nada. El amor la liquidó. Pobre Violeta, nos quedamos en el aire”, señaló.
Bianchi realizó arreglos orquestales de Danzas regionales de Chile para orquesta sinfónica (1996) y compuso obras religiosas, entre las cuales destaca la Misa a la Chilena (1964), la Misa de la Cruz del Sur (1970) y el tradicional tedeum ecuménico (1969-2000) de Fiestas Patrias.
Fue el autor de la música de los himnos de los clubes deportivos Universidad Católica y U. de Chile.
Entre los reconocimientos obtenidos durante su vida destacan la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral del Ministerio de Educación y el Premio a la Música Chilena, ambos en el año 2000; el Premio a lo Chileno (2004); y el Premio Apes a la Trayectoria (2008) y el Premio Nacional de Artes Musicales en 2016.
Pinochet, Piñera, Lagos: la vida política de Vicente Bianchi
La Tercera
El músico nacional, fallecido durante esta jornada, recibió algunos tardíos reconocimientos. El más emblemático, el Premio Nacional de Artes Musicales, otorgado recién en 2016. Algo que relacionó a su trabajo para la dictadura. "He trabajado con todos los gobiernos", se defendía el artista, asumido simpatizante DC.
Por Patricia Reyes
En 2016 y después de 17 postulaciones, el renombrado pianista, compositor, arreglista y director de orquesta, Vicente Bianchi, recibió el Premio Nacional de Artes Musicales. Con 96 años y una incalculable obra que marcó la historia musical de Chile, el tardío reconocimiento lo encontró con resignación. “Cuando no me lo daban, toda la gente venía aquí poco menos que a condolerme, porque encontraban que no era justo. Yo me quedaba tranquilo y seguía trabajando, hasta que pasaban dos años y otra vez la misma cosa. Esta vez ya casi no me sorprendió”, comentó en una entrevista a la radio de la U. de Chile tras recibir ese reconocimiento, que artistas como Juan Orrego, Margot Loyola, Carlos Botto y Miguel Letelier consiguieron antes que él.
Para Bianchi, quien puso música a los versos de Neruda en Tonadas de Manuel Rodríguez (1955) y creó la famosa Misa a la chilena, uno de los factores que influyeron en la retrasada distinción fue su lazo profesional con el régimen militar. En esa época, Bianchi participó en un acto por la “reconstrucción” en Estados Unidos justo después del golpe, y en los 80 fue director del Centro Cultural de La Reina (de 1980 a 1985).
“Yo nunca fui político”, advirtió el músico en una entrevista con La Tercera en 2011, cuando arrastraba 14 postulaciones al mencionado premio. “He trabajado con todos los gobiernos desde Pedro Aguirre Cerda en adelante. Me da pena y rabia y me pregunto si para la próxima entrega estaré vivo. (…) He recibido muchos reconocimientos en mi carrera, pero creo haber hecho por la música chilena más que muchos de los que han recibido ese premio”, agregó entonces, en plena promoción de su disco Con su piano a los 90 (2011).
“No era del gobierno”, aseguró en la misma entrevista recordando su relación con el mandato de Augusto Pinochet, “pero me llamaban porque el coro era el único que tenía cosas chilenas, entonces nos contrataban para cada presentación por ahí. (…) Yo nunca tuve ni amistad ni nada, sino que de lejos, “hola”. Con doña Lucía estuve después, pero nunca más la vi”.
Bianchi, sin embargo, reconocía tener algunos puntos de concordancia con los años de Pinochet. “Es que con Allende la cosa estaba muy mal, se veía venir”, consideraba el pianista.
A pesar de los contras que a su juicio le generó esa vinculación política -y a su propia visión de sí en esos temas-, Bianchi siempre tuvo una opinión respecto a los gobernantes de turno. “Yo habría votado por Lagos”, comentó en 2016 tras recibir el premio nacional, poco después que el mencionado ex presidente Ricardo Lagos bajara su candidatura a La Moneda. “Él me ha favorecido mucho. Hace años me dieron una pensión de gracia que me ha servido mucho y después he tenido varios encuentros con él, favorables desde luego. Nos hicimos casi amigos ya, conversando, entonces yo iba a votar por él. Ahora no sé”, comentó pensando en la elección presidencial que se avecinaba, y que tuvo como ganador al actual mandatario, Sebastián Piñera.
A este último, de hecho, lo conoció a través de su padre, el diplomático y político democratacristiano José Piñera Carvallo. “Con (Sebastián) Piñera, cuando estuvo en la Presidencia, nunca pudimos hacer nada”, dijo en la misma entrevista. “Yo quería hacer algo, pero no fue muy favorable el momento. (…) Incluso antes de ser presidente, cuando era senador, le pedimos una ayuda, cuando estábamos trabajando por la cuestión de los derechos de autor, pero no fue muy efectivo. Había mucha pelea en ese tiempo”, explicó.
Aun así, se inclinaba por este último a la hora de votar en 2017. “El único que me iría quedando sería Piñera. La niña Goic no me gusta. La Democracia (Cristiana) va a quedar muy sola y no tiene fuerza”, analizó por entonces, pues aunque se alejaba de cualquier militancia, fue un asumido simpatizante DC. “Yo siempre he sido demócrata cristiano, porque conocí a (Eduardo) Frei padre, con él hicimos la marcha (“Sol de septiembre”)”, recordaba el artista, que se negó a integrar las filas del partido oficialmente. “Me pidieron, pero les dije que no me quería meter en política, porque me iba a quemar y en la música me podía resultar todo al revés. Siempre fui DC, por Frei, tengo ahí todas sus cosas, los discos de lo que se cantaban en ese tiempo. Ahora no hay ni canciones siquiera”.
El músico nacional, fallecido durante esta jornada, recibió algunos tardíos reconocimientos. El más emblemático, el Premio Nacional de Artes Musicales, otorgado recién en 2016. Algo que relacionó a su trabajo para la dictadura. "He trabajado con todos los gobiernos", se defendía el artista, asumido simpatizante DC.
Por Patricia Reyes
En 2016 y después de 17 postulaciones, el renombrado pianista, compositor, arreglista y director de orquesta, Vicente Bianchi, recibió el Premio Nacional de Artes Musicales. Con 96 años y una incalculable obra que marcó la historia musical de Chile, el tardío reconocimiento lo encontró con resignación. “Cuando no me lo daban, toda la gente venía aquí poco menos que a condolerme, porque encontraban que no era justo. Yo me quedaba tranquilo y seguía trabajando, hasta que pasaban dos años y otra vez la misma cosa. Esta vez ya casi no me sorprendió”, comentó en una entrevista a la radio de la U. de Chile tras recibir ese reconocimiento, que artistas como Juan Orrego, Margot Loyola, Carlos Botto y Miguel Letelier consiguieron antes que él.
Para Bianchi, quien puso música a los versos de Neruda en Tonadas de Manuel Rodríguez (1955) y creó la famosa Misa a la chilena, uno de los factores que influyeron en la retrasada distinción fue su lazo profesional con el régimen militar. En esa época, Bianchi participó en un acto por la “reconstrucción” en Estados Unidos justo después del golpe, y en los 80 fue director del Centro Cultural de La Reina (de 1980 a 1985).
“Yo nunca fui político”, advirtió el músico en una entrevista con La Tercera en 2011, cuando arrastraba 14 postulaciones al mencionado premio. “He trabajado con todos los gobiernos desde Pedro Aguirre Cerda en adelante. Me da pena y rabia y me pregunto si para la próxima entrega estaré vivo. (…) He recibido muchos reconocimientos en mi carrera, pero creo haber hecho por la música chilena más que muchos de los que han recibido ese premio”, agregó entonces, en plena promoción de su disco Con su piano a los 90 (2011).
“No era del gobierno”, aseguró en la misma entrevista recordando su relación con el mandato de Augusto Pinochet, “pero me llamaban porque el coro era el único que tenía cosas chilenas, entonces nos contrataban para cada presentación por ahí. (…) Yo nunca tuve ni amistad ni nada, sino que de lejos, “hola”. Con doña Lucía estuve después, pero nunca más la vi”.
Bianchi, sin embargo, reconocía tener algunos puntos de concordancia con los años de Pinochet. “Es que con Allende la cosa estaba muy mal, se veía venir”, consideraba el pianista.
A pesar de los contras que a su juicio le generó esa vinculación política -y a su propia visión de sí en esos temas-, Bianchi siempre tuvo una opinión respecto a los gobernantes de turno. “Yo habría votado por Lagos”, comentó en 2016 tras recibir el premio nacional, poco después que el mencionado ex presidente Ricardo Lagos bajara su candidatura a La Moneda. “Él me ha favorecido mucho. Hace años me dieron una pensión de gracia que me ha servido mucho y después he tenido varios encuentros con él, favorables desde luego. Nos hicimos casi amigos ya, conversando, entonces yo iba a votar por él. Ahora no sé”, comentó pensando en la elección presidencial que se avecinaba, y que tuvo como ganador al actual mandatario, Sebastián Piñera.
A este último, de hecho, lo conoció a través de su padre, el diplomático y político democratacristiano José Piñera Carvallo. “Con (Sebastián) Piñera, cuando estuvo en la Presidencia, nunca pudimos hacer nada”, dijo en la misma entrevista. “Yo quería hacer algo, pero no fue muy favorable el momento. (…) Incluso antes de ser presidente, cuando era senador, le pedimos una ayuda, cuando estábamos trabajando por la cuestión de los derechos de autor, pero no fue muy efectivo. Había mucha pelea en ese tiempo”, explicó.
Aun así, se inclinaba por este último a la hora de votar en 2017. “El único que me iría quedando sería Piñera. La niña Goic no me gusta. La Democracia (Cristiana) va a quedar muy sola y no tiene fuerza”, analizó por entonces, pues aunque se alejaba de cualquier militancia, fue un asumido simpatizante DC. “Yo siempre he sido demócrata cristiano, porque conocí a (Eduardo) Frei padre, con él hicimos la marcha (“Sol de septiembre”)”, recordaba el artista, que se negó a integrar las filas del partido oficialmente. “Me pidieron, pero les dije que no me quería meter en política, porque me iba a quemar y en la música me podía resultar todo al revés. Siempre fui DC, por Frei, tengo ahí todas sus cosas, los discos de lo que se cantaban en ese tiempo. Ahora no hay ni canciones siquiera”.
viernes, marzo 23, 2018
La Revista Musical Chilena se renueva y tributa a Vicente Bianchi
Radio U Chile
La tradicional publicación, iniciada en 1945, es dirigida ahora por el musicólogo Cristian Guerra y su último ejemplar está dedicado el último ganador del Premio Nacional de Artes Musicales.
Por Rodrigo Alarcón
En una ceremonia realizada este miércoles en la Sala Isidora Zegers se presentaron los dos números más recientes de la Revista Musical Chilena, creada hace 73 años al alero del antiguo Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile, que actualmente se publica semestralmente y cuyos diferentes números están disponibles en línea.
Los ejemplares presentados corresponden al año 2017 y representan un momento de transición: después de 45 años como director, el musicólogo Luis Merino dejó ese cargo para ser sustituido por Cristian Guerra, también académico de la Facultad de Artes.
En cuanto a los contenidos, el número 227 incluye, por ejemplo, artículos sobre la música de las comunidades de inmigrantes en Santiago, escrito por Rodrigo Torres y Marisol Facuse; y sobre el compositor peruano-boliviano Pedro Ximénez Abrill Tirado, por José Manuel Izquierdo y Zoila Vega.
En su número 228, en tanto, la Revista Musical Chilena está dedicada en parte importante a la figura de Vicente Bianchi, el último ganador del Premio Nacional de Artes Musicales. “Es una antigua tradición de la revista rendir homenaje a aquel músico galardonado con el Premio Nacional, se ha hecho siempre. La revista parte en 1945 y en ese año Pedro Humberto Allende es el primer músico que recibe el premio, entonces la revista le rindió un homenaje con una serie de artículos que se hicieron saludándolo”, explicó Cristián Guerra.
El mismo musicólogo publica un artículo sobre las obras religiosas del autor de la Misa a la chilena, mientras que el musicólogo Álvaro Menanteau hace un repaso biográfico sobre el músico y las implicancias del reconocimiento. También se incluye un catálogo selectivo sobre su extensa obra.
En su texto, Menanteau muestra cómo Vicente Bianchi relaciona dos mundos: “Él tiene el mundo de la música académica, por sus estudios de piano, armonía y otros temas en el Conservatorio de aquellos años, y luego aplica todos esos conocimientos en su práctica cotidiana de músico popular, en la radio, en los sellos grabadores, en la variada, amplia y dinámica escena de la música popular de los años 40, 50 y 60. Para mí, es importante ese nexo: cómo él se nutre de esos estudios para potenciar su trabajo profesional en música popular”, explicó.
Menanteau recalcó que Vicente Bianchi reunía cuatro aspectos codiciados en el medio profesional de la época -pianista, director, arreglista y compositor- y además analiza las implicancias de que haya recibido el Premio Nacional: “Yo tengo la teoría de que no es una excepción lo que pasó, sino más bien una tendencia que empezó a forjarse dentro de la dinámica del premio hacia 1980, cuando ya no solo son premiados compositores, sino que empieza a premiarse a intérpretes de música clásica y empieza a aparecer la figura femenina, con Elvira Savi, Margot Loyola y Carmen Luisa Letelier”, dijo.
“Le quito un poco de dramatismo y tal vez es menos sorpresivo que haya obtenido el premio, considerando que ya se veían algunos indicios de apertura de parte de los criterios del jurado”, añadió.
¿Cómo se proyectará la revista en el futuro? Cristian Guerra sostuvo que la publicación ha tenido “una apertura hacia otras culturas musicales y es algo que tiene que seguir, es una línea que no se puede romper a estas alturas”.
“Hay renovaciones y ampliaciones del comité editorial de la revista y hay un desafío muy importante, sobre el cual todavía no hemos tomado una decisión, que es la posibilidad de abrirnos a trabajos que no solo se publiquen en castellano, como ocurre en este momento. Dado lo que se espera de una revista de circulación internacional, habría también que considerar la posibilidad de artículos en portugués o en inglés”, adelantó.
Disponibles en línea
Tanto los números nuevos como los anteriores se pueden leer en línea y descargar en Revista Musical Chilena.
viernes, marzo 09, 2018
Lanzan disco con canciones inéditas de Vicente Bianchi
El Mercurio
Por Patricio Zenklussen Franco
"Bianchi: Inédito" es el nombre del disco que se presentó en el Teatro Municipal de Ñuñoa. El trabajo, pensado como un homenaje a la extensa carrera del compositor, reúne ocho piezas de las que no se contaba con registro, interpretadas por la Orquesta de Cámara de Chile y con la conducción de la directora Alejandra Urrutia.
"Era mi sueño poder grabar toda mi obra, y este disco cumple con ese largo anhelo", expresó el compositor de 98 años durante el lanzamiento de este álbum desarrollado por el Ministerio de las Culturas y que mezcla música de cámara con elementos folclóricos.
"Homenajear al maestro Bianchi con el teatro lleno y la orquesta interpretando magistralmente su obra inédita es algo que nos llena de orgullo", comentó la subsecretaria de las Culturas, Ana Tironi.
En la ocasión se interpretó "Momento Andino", una de las obras que aparecen en el álbum.
Por ahora, el disco solo estará disponible para consulta en las secretarías regionales ministeriales de Cultura, aunque desde esa cartera aseguran que "próximamente se darán a conocer otras vías de distribución masivas".
Este lanzamiento se suma a varios logros que ha vivido Bianchi en el último tiempo, coronados con la obtención del Premio Nacional de Música en 2016.
Por Patricio Zenklussen Franco
"Bianchi: Inédito" es el nombre del disco que se presentó en el Teatro Municipal de Ñuñoa. El trabajo, pensado como un homenaje a la extensa carrera del compositor, reúne ocho piezas de las que no se contaba con registro, interpretadas por la Orquesta de Cámara de Chile y con la conducción de la directora Alejandra Urrutia.
"Era mi sueño poder grabar toda mi obra, y este disco cumple con ese largo anhelo", expresó el compositor de 98 años durante el lanzamiento de este álbum desarrollado por el Ministerio de las Culturas y que mezcla música de cámara con elementos folclóricos.
"Homenajear al maestro Bianchi con el teatro lleno y la orquesta interpretando magistralmente su obra inédita es algo que nos llena de orgullo", comentó la subsecretaria de las Culturas, Ana Tironi.
En la ocasión se interpretó "Momento Andino", una de las obras que aparecen en el álbum.
Por ahora, el disco solo estará disponible para consulta en las secretarías regionales ministeriales de Cultura, aunque desde esa cartera aseguran que "próximamente se darán a conocer otras vías de distribución masivas".
Este lanzamiento se suma a varios logros que ha vivido Bianchi en el último tiempo, coronados con la obtención del Premio Nacional de Música en 2016.
miércoles, octubre 04, 2017
Teatro Regional del Maule reconocerá labor y trayectoria de Vicente Bianchi
El Mercurio
A sus 97 años, Vicente Bianchi Alarcón, es una de las figuras más influyente de la música chilena. Es por eso que este pianista, compositor, radiodifusor, arreglador, director de orquesta y coros, será reconocido en vida este viernes 06 de octubre, a las 20 horas, en el escenario del Teatro Regional del Maule, donde se presentará la Orquesta Clásica del Maule, el Ballet Folclórico Estampa Maulina y el Coro del Liceo Abate Molina.
Bianchi, quien no se encuentra bien de salud, confesó que hará un esfuerzo para estar presente en esta velada y apreciar la interpretación de estos tres elencos maulinos de sus creaciones. “Estoy más o menos, no crezco ni bajo, me mantengo”, dijo Bianchi en los preparativos de su viaje a Talca.
El trabajo de Bianchi se destaca por transitar por diversos géneros y estilos diversos, como el docto, folclórico, popular y religioso. Reconocido es la musicalización de la obra de Pablo Neruda, sociedad virtuosa que marcaron la identidad del cancionero nacional, con creaciones como la “Tonada a Manuel Rodríguez”.
Importante fue su participación como arreglador y orquestador del chilenísimo musical, “La Pérgola de las Flores”, en 1960. Cuatro años más tarde creó su “Misa a la chilena”, la primera cantada que combina ritmos mapuche, cantos corales, danzas nortinas y una cueca. En 1969, por solicitud del cardenal Raúl Silva Henríquez compuso la obra “Te Deum Laudamus”, obra generalmente interpretada en el Te Deum del 18 de septiembre.
Entre sus distinciones destacan el Premio Naconal de Música (2016), obtenido luego de numerosas nominaciones, además del Premio al Folclor (1998), la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral (2002), el Premio a lo Chileno (2004) y el premio APES a la trayectoria (2008).
Pese de estar cercano a cumplir un siglo de vida, este propulsor de la música, en sus diferentes géneros, continúa su incansable trabajo creativo, recientemente el año pasado lanzó un nuevo álbum, “Chile fértil”, una continuación de su obra “Música para la historia de Chile”.
Los tickets a este evento familiar se encuentran a la venta en boletería del teatro, siendo 3 mil pesos el único valor a entrada general.
A sus 97 años, Vicente Bianchi Alarcón, es una de las figuras más influyente de la música chilena. Es por eso que este pianista, compositor, radiodifusor, arreglador, director de orquesta y coros, será reconocido en vida este viernes 06 de octubre, a las 20 horas, en el escenario del Teatro Regional del Maule, donde se presentará la Orquesta Clásica del Maule, el Ballet Folclórico Estampa Maulina y el Coro del Liceo Abate Molina.
Bianchi, quien no se encuentra bien de salud, confesó que hará un esfuerzo para estar presente en esta velada y apreciar la interpretación de estos tres elencos maulinos de sus creaciones. “Estoy más o menos, no crezco ni bajo, me mantengo”, dijo Bianchi en los preparativos de su viaje a Talca.
El trabajo de Bianchi se destaca por transitar por diversos géneros y estilos diversos, como el docto, folclórico, popular y religioso. Reconocido es la musicalización de la obra de Pablo Neruda, sociedad virtuosa que marcaron la identidad del cancionero nacional, con creaciones como la “Tonada a Manuel Rodríguez”.
Importante fue su participación como arreglador y orquestador del chilenísimo musical, “La Pérgola de las Flores”, en 1960. Cuatro años más tarde creó su “Misa a la chilena”, la primera cantada que combina ritmos mapuche, cantos corales, danzas nortinas y una cueca. En 1969, por solicitud del cardenal Raúl Silva Henríquez compuso la obra “Te Deum Laudamus”, obra generalmente interpretada en el Te Deum del 18 de septiembre.
Entre sus distinciones destacan el Premio Naconal de Música (2016), obtenido luego de numerosas nominaciones, además del Premio al Folclor (1998), la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral (2002), el Premio a lo Chileno (2004) y el premio APES a la trayectoria (2008).
Pese de estar cercano a cumplir un siglo de vida, este propulsor de la música, en sus diferentes géneros, continúa su incansable trabajo creativo, recientemente el año pasado lanzó un nuevo álbum, “Chile fértil”, una continuación de su obra “Música para la historia de Chile”.
Los tickets a este evento familiar se encuentran a la venta en boletería del teatro, siendo 3 mil pesos el único valor a entrada general.
sábado, noviembre 05, 2016
Consejo de la Cultura homenajea a Vicente Bianchi con gala musical que registrará sus obras inéditas
Cultura.gob
Espectáculo “Bianchi inédito”, a cargo de la Orquesta de Cámara de Chile (OCCH), elenco estable del CNCA, se presenta este domingo 6 de noviembre, a las 17.00 horas, en el Teatro Municipal de Santiago. Entrada liberada, previo retiro de tickets en las boleterías del recinto.
Tras recibir el Premio Nacional de Música 2016, el destacado compositor y director Vicente Bianchi será ahora protagonista de un nuevo homenaje. Se trata de “Bianchi inédito”, concierto de gala que se realizará este domingo 6 de noviembre, a las 17.00 horas, en el Teatro Municipal de Santiago; oportunidad en la que se interpretarán obras del nonagenario músico chileno, que por primera vez serán grabadas en un CD.
El Ministro de Cultura, Ernesto Ottone, destaca que “este concierto es la unión entre el repertorio de Vicente Bianchi y la ejecución a cargo de uno de los elencos estables del Consejo de la Cultura, en un concierto que será registrado para preservar el legado del maestro. Estamos hablando de una obra imprescindible para el patrimonio cultural del país, interpretada por la calidad artística de la Orquesta de Cámara de Chile”.
Todo ello bajo la batuta de la directora titular de la OCCH, Alejandra Urrutia, quien asegura que los encuentros previos con el maestro Bianchi fueron trascendentales para el resultado que se verá el domingo: “Es indispensable para que el director se acerque lo más posible a lo que el compositor quiere. Obviamente el maestro tiene claridad absoluta de sus obras y me las ha transmitido, lo que para mí es un regalo de la vida. Agradezco que comparta la historia de su vida conmigo, a través de estas obras”.
Vicente Bianchi explicó que “en la música hay que ver el matiz, el ritmo, la velocidad, y que las notas estén completas, por eso el director tiene que conocer muy bien lo que se va a dirigir y no inventar cosas. Estoy muy contento y agradecido, porque ella (Alejandra Urrutia) se va a preocupar de cumplir con todo esto, muy comprometida con lo que está haciendo. Además, será una oportunidad para mostrar mucho de mi material inédito”.
La entrada es liberada, previo retiro de tickets en las boleterías del teatro (Agustinas 794).
El legado de Bianchi
Vicente Bianchi (Santiago, 1920) es pianista, compositor, arreglador, director de orquesta y coro y licenciado en Ciencias y Artes Musicales, mención Composición, de la Universidad de Chile. A los 12 años ingresó al mundo de la radio, ocupación que lo llevó a trabajar como radiodifusor gran parte de su vida y a formar sus primeras orquestas profesionales. Luego de varios viajes a Perú —donde cosechó gran éxito— regresó definitivamente a Chile en 1955. En esa misma época comenzó a trabajar sobre textos del poeta Pablo Neruda, con quien conformó una dupla creativa que duraría varios años.
En 1964 creó su Misa a la chilena, la que incluye sonidos mapuche, cantos corales, danzas nortinas y una cueca. En 1969, por solicitud del cardenal Raúl Silva Henríquez, compuso la obra Te Deum Laudamus; la que desde entonces, y por más de 40 años, ha sido interpretada por coros y por la Orquesta Filarmónica de Santiago en el Te Deum de Fiestas Patrias.
Además de su actividad como compositor e intérprete, Bianchi ha sido un importante impulsor de la actividad orquestal y coral en el país, creando diversas agrupaciones corales y culturales y dirigiendo, entre 1989 y 1992, el coro de la Universidad de Santiago de Chile.
Entre las obras más recordadas de Vicente Bianchi se encuentran las Tonadas de Manuel Rodríguez (1955), Romance de los Carrera (1956), Canto a Bernardo O´Higgins (1956), A la bandera de Chile (1970), Las Noches de Chillán (1973-1998) y la canción Viña de mis amores (1960). También es recordado por su participación como arreglador y orquestador de La Pérgola de las Flores en 1960. Otros de sus trabajos más significativos son sus arreglos orquestales de Danzas regionales de Chile para orquesta sinfónica (1996).
Orquesta de Cámara de Chile
Agrupación dependiente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Nació en la década de 1950 al alero del Ministerio de Educación. En 1982 fue reestructurada por el maestro Fernando Rosas, quien inició su profesionalización, además de impulsar la consolidación de lo que en la actualidad son las orquestas juveniles e infantiles. Como elenco estatal se denomina Orquesta de Cámara de Chile desde 1991. Sus 33 integrantes son destacados intérpretes, ocupando algunos de ellos importantes cátedras en las principales facultades de música del país. Su directora titular es la maestra Alejandra Urrutia Borlando.
Espectáculo “Bianchi inédito”, a cargo de la Orquesta de Cámara de Chile (OCCH), elenco estable del CNCA, se presenta este domingo 6 de noviembre, a las 17.00 horas, en el Teatro Municipal de Santiago. Entrada liberada, previo retiro de tickets en las boleterías del recinto.
Tras recibir el Premio Nacional de Música 2016, el destacado compositor y director Vicente Bianchi será ahora protagonista de un nuevo homenaje. Se trata de “Bianchi inédito”, concierto de gala que se realizará este domingo 6 de noviembre, a las 17.00 horas, en el Teatro Municipal de Santiago; oportunidad en la que se interpretarán obras del nonagenario músico chileno, que por primera vez serán grabadas en un CD.
El Ministro de Cultura, Ernesto Ottone, destaca que “este concierto es la unión entre el repertorio de Vicente Bianchi y la ejecución a cargo de uno de los elencos estables del Consejo de la Cultura, en un concierto que será registrado para preservar el legado del maestro. Estamos hablando de una obra imprescindible para el patrimonio cultural del país, interpretada por la calidad artística de la Orquesta de Cámara de Chile”.
Todo ello bajo la batuta de la directora titular de la OCCH, Alejandra Urrutia, quien asegura que los encuentros previos con el maestro Bianchi fueron trascendentales para el resultado que se verá el domingo: “Es indispensable para que el director se acerque lo más posible a lo que el compositor quiere. Obviamente el maestro tiene claridad absoluta de sus obras y me las ha transmitido, lo que para mí es un regalo de la vida. Agradezco que comparta la historia de su vida conmigo, a través de estas obras”.
Vicente Bianchi explicó que “en la música hay que ver el matiz, el ritmo, la velocidad, y que las notas estén completas, por eso el director tiene que conocer muy bien lo que se va a dirigir y no inventar cosas. Estoy muy contento y agradecido, porque ella (Alejandra Urrutia) se va a preocupar de cumplir con todo esto, muy comprometida con lo que está haciendo. Además, será una oportunidad para mostrar mucho de mi material inédito”.
La entrada es liberada, previo retiro de tickets en las boleterías del teatro (Agustinas 794).
El legado de Bianchi
Vicente Bianchi (Santiago, 1920) es pianista, compositor, arreglador, director de orquesta y coro y licenciado en Ciencias y Artes Musicales, mención Composición, de la Universidad de Chile. A los 12 años ingresó al mundo de la radio, ocupación que lo llevó a trabajar como radiodifusor gran parte de su vida y a formar sus primeras orquestas profesionales. Luego de varios viajes a Perú —donde cosechó gran éxito— regresó definitivamente a Chile en 1955. En esa misma época comenzó a trabajar sobre textos del poeta Pablo Neruda, con quien conformó una dupla creativa que duraría varios años.
En 1964 creó su Misa a la chilena, la que incluye sonidos mapuche, cantos corales, danzas nortinas y una cueca. En 1969, por solicitud del cardenal Raúl Silva Henríquez, compuso la obra Te Deum Laudamus; la que desde entonces, y por más de 40 años, ha sido interpretada por coros y por la Orquesta Filarmónica de Santiago en el Te Deum de Fiestas Patrias.
Además de su actividad como compositor e intérprete, Bianchi ha sido un importante impulsor de la actividad orquestal y coral en el país, creando diversas agrupaciones corales y culturales y dirigiendo, entre 1989 y 1992, el coro de la Universidad de Santiago de Chile.
Entre las obras más recordadas de Vicente Bianchi se encuentran las Tonadas de Manuel Rodríguez (1955), Romance de los Carrera (1956), Canto a Bernardo O´Higgins (1956), A la bandera de Chile (1970), Las Noches de Chillán (1973-1998) y la canción Viña de mis amores (1960). También es recordado por su participación como arreglador y orquestador de La Pérgola de las Flores en 1960. Otros de sus trabajos más significativos son sus arreglos orquestales de Danzas regionales de Chile para orquesta sinfónica (1996).
Orquesta de Cámara de Chile
Agrupación dependiente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Nació en la década de 1950 al alero del Ministerio de Educación. En 1982 fue reestructurada por el maestro Fernando Rosas, quien inició su profesionalización, además de impulsar la consolidación de lo que en la actualidad son las orquestas juveniles e infantiles. Como elenco estatal se denomina Orquesta de Cámara de Chile desde 1991. Sus 33 integrantes son destacados intérpretes, ocupando algunos de ellos importantes cátedras en las principales facultades de música del país. Su directora titular es la maestra Alejandra Urrutia Borlando.
lunes, septiembre 19, 2016
domingo, agosto 28, 2016
Las confesiones de Vicente Bianchi
El Mercurio
El Premio Nacional de Música 2016 habla, entre otros episodios, de sus encuentros con Claudio Arrau y Pablo Neruda, y de la versatilidad de su carrera, que ha recorrido desde los sonidos clásicos hasta el mundo popular
MAUREEN LENNON ZANINOVIC
"Tengo un ángel protector que me ha guiado siempre, don Wolfgang Amadeus Mozart", comenta Vicente Bianchi Alarcón (1920).
Su referencia no es casual, porque el compositor de Salzburgo ha estado muy presente en la biografía del Premio Nacional de Música 2016. "Mi papá nació un 27 de enero, el mismo día que Mozart, así que ahí se explica la admiración que siente por este gran artista austriaco", revela a "Artes y Letras" su hija Bernardita Bianchi, una las más apasionadas promotoras de su postulación al Nacional. "Si no era este año, ya no se lo daban. Pusimos todo nuestro corazón para que finalmente su sueño se hiciera realidad, después de 17 intentos fallidos", añade mientras contesta numerosos llamados telefónicos, coordinando las entrevistas a su progenitor. De hecho, antes de recibirnos en su acogedora casa "La tonada" -en la comuna de la Reina- se realizan dos despachos en directo: para el matinal de TVN y para la radio Bío-Bío. En ambas intervenciones, don Vicente se anima y toca el piano durante varios minutos.
"Si mi padre se jubila, se muere. De hecho para su último disco, 'Chile fértil', que contó con el apoyo económico del empresario Leonardo Farkas, él hizo los arreglos y tocó el piano", advierte su hija Bernardita (en total son tres hermanos, uno de ellos Alejandro Bianchi, integrante del conjunto Santiago Cuatro).
"Todos queríamos ser Arrau"
La infancia del Premio Nacional 2016 transcurrió entre el Liceo Manuel de Salas y su casa en Ñuñoa. Sus padres, Blanca Alarcón y Germán Bianchi, se constituyeron en su principal apoyo. "Mi mamá era la más artística de la familia: le gustaba mucho el piano. Tanto le gustaba que mi papá le regaló un instrumento y así empecé a practicar. Además desde muy pequeño solía ir con ellos al Teatro Municipal de Santiago prácticamente a todos los conciertos", rememora el autor de "Romance de los Carrera" a "Artes y Letras", instalado en uno de los sillones de su casa atiborrada de numerosos premios, libros y fotografías familiares.
Agrega que hasta los 12 años se formó musicalmente con docentes particulares y luego continúo sus estudios en el Conservatorio de la Universidad de Chile, "que quedaba en San Diego con Cóndor, a cuatro cuadras de la Alameda. A los 12 años ya me podía movilizar solo: tomaba el tranvía que me dejaba en la calle San Diego. Me tocaron excelentes profesores. No fui alumno de Rosita Renard, pero sí la conocí. Fue una época muy linda", comenta.
Su vocación era ser concertista en piano. "En el Conservatorio todos soñábamos con ser Claudio Arrau. Mi misma mamá me decía 'tú tienes que ser el segundo Arrau'. Ese era nuestro anhelo y de hecho llegué a tocar obras de Chopin en el Teatro Municipal. Pero finalmente me fui entusiasmando por la improvisación, el folclor y la música popular", añade Vicente Bianchi.
El encuentro con el pianista chillanejo fue posterior, en 1940 en Argentina, en una exclusivo almuerzo en honor al intérprete. "Yo en esa época dirigía una orquesta en la radio El Mundo de Buenos Aires y me convidaron a una comida donde también había una chica que cantaba muy bien. Le pidieron a Arrau que la acompañara al piano, pero el maestro dijo que no. En ese momento todos me miraron. ¡Nunca sufrí tanto en mi vida! Tuve que tocar nada menos que frente a Claudio Arrau. Y lo hice. Tras terminar, el propio pianista me llenó de preguntas, me abrazó y me dijo: 'lo felicito, porque usted toca muy bien, tiene un touché : una manera muy única de pulsar del piano'. Me instó a seguir adelante", señala Bianchi.
A los dieciocho años empezó a componer. Según el crítico David Ponce en el sitio Musicapopular.cl, sus primeras piezas figuran en la película musical "Amanecer de esperanzas" (1941) de Miguel Frank, con la cantante María Eugenia Guzmán: el vals "Rayito de sol" y la canción lírica "Amanecer" que, arreglada luego por Donato Román Heitmann para coro y orquesta, fue empleada como cortina en el cine Rex y grabada por el cantante mexicano Pedro Vargas cuando visitó Chile en 1937.
Entre otras obras de sus incios destaca "Abejorros" y además le pertenecen los arreglos del himno del club deportivo de la UC (1943). "Sonia y Myriam, Lucho Gatica y Los Huasos Quincheros, con quienes grabó boleros, son algunos de los cantantes que trabajaron con Bianchi, quien en la época se perfiló como autor y director, y abordó con su orquesta la floreciente escena radial en las emisoras Agricultura, Corporación, Minería y Cooperativa", señala Ponce.
El Premio Nacional de Música 2016 rememora que "fue una época de oro de la radiofonía nacional y que lentamente comenzó a morir con la llegada de la televisión. Antes de irme a Perú (en este país estuvo radicado entre 1950 y 1955), empecé a armar muchos coros, trabajé para sellos como la RCA Victor, armé orquestas. Todos me llamaban y me agarró lo chileno. Decidí no soltarlo más".
En Perú fue contratado por la radio El Sol de Lima. Ahí llegó como director del Trío Llanquiray, integrado por la cantante Hely Murúa, con quien se había casado en 1947. Su matrimonio se extendió por más de sesenta años, hasta la muerte de su esposa. "Fue una época fantástica. En ese país me dieron todas las facilidades y las orquestas disponibles", añade Bianchi.
Cita con Neruda
En 1955, durante las Fiestas Patrias, el artista se sentó al piano a concretar una idea que traía desde Perú: componer música para versos de Pablo Neruda. Escogió el poema "Manuel Rodríguez" (de "Canto general").
"Tomando el té en el Café Santos con un grupo de conocidos, pregunté cómo podía hacerle llegar mi trabajo al poeta. Alguien me habló del juez René Pica y me dio el contacto. Ese mismo año, el juez organizó una comida privada en su casa con el autor de 'Residencia en la tierra' a la que también fui invitado. Silvia Infantas y los Baqueanos hicieron un esquinazo e interpretaron mis 'Tonadas de Manuel Rodríguez'. Al escuchar mi obra, Neruda empezó a inquietarse. En un momento se levantó, me abrazó y me dijo: 'esto es lo que yo he esperado toda mi vida. Su música me está dando una oportunidad para que la gente me conozca. Con esto llegaré al pueblo'. Esa noche cantamos varias veces 'Las tonadas...'. Nos fuimos como a las tres de la mañana, todos abrazados y con la promesa de seguir trabajando en una serie de próceres chilenos. Al otro día Neruda me mandó más versos de Carrera y O'Higgins. Y así nos seguimos viendo hasta prácticamente el día que se murió. Siete meses antes de fallecer, me regaló los versos 'La noche de Chillán'. Los hice vals y en 1998 gané con ellos el Festival de Viña del Mar", dice Vicente Bianchi.
Como señala David Ponce, "grabadas por la propia Silvia Infantas y los Baqueanos, 'Tonadas de Manuel Rodríguez' fue un hito de popularidad de la década de los 50, comparable a los boleros de Lucho Gatica o los primeros discos de Los Huasos Quincheros".
Otro hito clave fue la creación del Coro Santa Marta, en 1964. "Esta agrupación se creó a pedido de los vecinos de esta parroquia ñuñoína", rememora el Premio Nacional de Música 2016. Por esos años, post Concilio Vaticano II, el cardenal Silva Henríquez también le comisionó componer "Misa a la chilena", una obra que significó una revuelo importante. "Le puse arpa, bombos, kultrún, cuecas y cantos mapuches, porque había que demostrar que estaba trabajando en un ambiente nacional. Quise reflejar a Chile: un país tan largo, con tanta música y danzas diversas. Cuando se supo de este proyecto hubo gente que lo resistió, pero el cardenal Silva Henríquez me dijo 'yo soy el dueño de la Iglesia en este país. Usted no haga caso de ningún llamado en contra'. Así seguimos para adelante y años después me encargó un tedeum".
En materia de gustos musicales, Vicente Bianchi se declara un admirador de Mozart, Mahler, Enrique Soro, Alfonso Leng, Margot Loyola, "una persona a la que admiré mucho y siempre me apoyó" -dice-, y Violeta Parra. "Ella tenía para rato, pero se nos fue antes. Una autora de una gran sensibilidad e imaginación creativa. ¡Mire los versos que tiene: 'Gracias a la vida'! Íbamos a grabar juntos. Una pena", puntualiza.
Lo que viene: un disco, un libro y un concierto
El 7 de noviembre, la Orquesta de Cámara de Chile, dirigida por Alejandra Urrutia, grabará en vivo, en el Teatro Municipal de Ñuñoa, un concierto con temas inéditos del Premio Nacional de Música 2016.
"Este proyecto nace del interés del ministro de Cultura, Ernesto Ottone, de reconocer la invaluable trayectoria y aporte del maestro Vicente Bianchi. Nació también de la solicitud de un grupo de senadores, quienes querían que quedara grabada su obra musical aún inédita en un CD", señala a "Artes y Letras" Alejandra Urrutia.
Añade que el concierto incluirá a la Orquesta de Cámara de Chile y algunos músicos extras del Orfeón de Carabineros. Entre otras obras se ejecutarán "Tonada Rítmica", "Recordando a Molinare" y "Momento Andino".
"Vicente Bianchi es un hombre con una vida inspirada por su país, su cultura, historia y artistas. Es admirablemente destacable el hecho de que toda su obra refleja este amor por Chile", puntualiza Urrutia.
El 22 de septiembre, en la Sala América de la Biblioteca Nacional, se lanzará el libro "Vicente Bianchi: relato visual de su vida y obra" de Missael Godoy. "Es un volumen de lujo y gran formato, con abundante material visual", dice Godoy.
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| El Premio Nacional de Música 2016 junto a Violeta Parra y el dúo compuesto por Sonia y Myriam. |
miércoles, agosto 24, 2016
Vicente Bianchi: "Este Premio Nacional de Música es un golpe al corazón"
El Mercurio
En una reñida discusión del jurado, el destacado intérprete, pianista, compositor, y director de coro y orquesta finalmente se llevó este importante galardón artístico.
MAUREEN LENNON Z./IÑIGO DÍAZ
En su casa "La tonada" se celebró con animadas cuecas. Numerosos amigos, autoridades como los alcaldes de La Reina Raúl Donckaster y Andrés Zarhi, de Ñuñoa, y su familia más cercana lo acompañaron en su festejo.
Una de sus hijas, Bernardita Bianchi, comentó a "El Mercurio" que "hay que dar gracias a este Chile lindo porque por fin se hizo justicia".
Y es que la decimoctava postulación fue la vencida. Ayer, pasadas las cinco de la tarde en el Ministerio de Educación, finalmente se confirmó que Vicente Bianchi Alarcón (1920) fue reconocido con el Premio Nacional de Música 2016.
"Ni soñando voy a llegar a los 100 años. Si no me lo dan este año no creo que esté para el próximo", había señalado hace unos días a este diario, el propio intérprete, arreglista, pianista, compositor, y director de coro y orquesta.
Finalmente el intenso apoyo que concitó su postulación y, en especial, el efecto de las redes sociales dieron buen fruto.
El jurado integrado por la ministra de Educación Adriana Delpiano; el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi; el rector de la Universidad de La Serena, Nibaldo Avilés, y el compositor y Premio Nacional de Música 2002, Fernando García, se inclinó por el autor de "Tonadas de Manuel Rodríguez", en una reñida sesión donde también salieron al ruedo otros destacados candidatos como el musicólogo Luis Merino, los compositores Gabriel Brncic y José Vicente Asuar, y la cantautora Isabel Parra, entre otros. La distinción máxima incluye la entrega de $20 millones y una pensión vitalicia de $900.000 mensuales.
"Habiendo analizado en profundidad los méritos de muchos candidatos, el jurado resolvió entregar por mayoría este premio a don Vicente Bianchi Alarcón. El jurado basó su decisión en el dominio que ha desplegado en un amplio registro de géneros y que lo ha llevado a realizar composiciones, dirección de orquesta, su recopilación Música para la Historia de Chile, música religiosa y arreglos para diversas comedias musicales como 'La pérgola de las flores'", manifestó Adriana Delpiano.
Ernesto Ottone, ministro de Cultura, también reveló su satisfacción por este reconocimiento:
"Esto es una recompensa a lo que él ha entregado a la música y la composición nacional. Todo este año hemos estado trabajando junto a Vicente Bianchi con el propósito de grabar en vivo un concierto el 7 de noviembre en el Teatro Municipal de Ñuñoa con la Orquesta de Cámara de Chile, dirigida por Alejandra Urrutia. Ahí se presentarán una decena de temas inéditos de él".
Ennio Vivaldi, rector de la U. de Chile, confirmó que la decisión no fue unánime. "No quiero para nada desmerecer los méritos de don Vicente, que se merece el premio con justicia y tiene el enorme cariño de todos los chilenos, pero fue una tarea muy difícil: hubo postulantes muy meritorios que provenían de otros ámbitos como el de la documentación e investigación musical. Es el otro lado de la medalla: duele en el alma que una persona como Luis Merino no hubiera recibido el premio".
En conversación con "El Mercurio", Vicente Bianchi se mostró "feliz, emocionado, triste... todas las emociones que puede vivir una persona en un día. Ya me habían negado este premio 17 veces, así que ahora cuando recibí la noticia fue como un golpe al corazón. Estoy demasiado agradecido de la música y de los amigos que hicieron tanta propaganda para que me lo dieran".
El autor de "Canto a Bernardo O'Higgins" le dedicó, entre otros, este reconocimiento a Pablo Neruda. "A él le debo tanto y él me debe mucho a mí también, ya que, gracias a la musicalización que hice de sus versos, su poesía dejó de ser solo para una élite. Llegó al pueblo, a los corazones de muchas personas".
Sin ganas de retirarse
Como bien se publicó en este diario hace unos días, con 96 años el artista chileno no tiene intenciones de retirarse. El miércoles pasado en su casa "La tonada" lanzó su más reciente trabajo titulado "Chile fértil" y que contó con el apoyo económico del empresario Leonardo Farkas. Se trata de un disco de 10 canciones que incluye, entre otras piezas, una musicalización del poema "Farewell" de Pablo Neruda.
En el sitio MusicaPopular.cl también se confirmó que el 22 de septiembre, en la Sala América de la Biblioteca Nacional, se lanzará el libro "Vicente Bianchi: relato visual de su vida y obra", un trabajo del diseñador Missael Godoy y del productor Alejandro Scaff . Bajo editorial Montaña Negra, este texto se promociona como una inédita antología en imágenes de la trayectoria del músico.
Osvaldo Cádiz Folclorista:
"Vicente Bianchi le puso música a Chile con su gran orquesta, a través de atmósferas sonoras de nuestra tierra profunda. Escribió magníficas obras, que están en nuestro ADN. Con Margot (Loyola) fuimos admiradores del trabajo de Bianchi, a quien ayudamos a presentar sus candidaturas al premio. Margot siempre dijo que Chile estaba en deuda con Bianchi, y ahora que ganó el Premio Nacional estoy seguro de que ella hubiera dicho '¡por fin se ha hecho justicia!'".
Valentín Trujillo Pianista :
"Acompañé a Vicente Bianchi en las 18 campañas como candidato y hoy puedo decir que esta es la reparación a una injusticia histórica. Fue una lucha titánica para que le dieran el Premio Nacional. Él hizo que el pueblo chileno conociera la historia y conociera a Neruda a través de sus melodías. Ahora vamos a presentar un proyecto para que el Premio Nacional sea alternado, un año para los selectos y otro año para los populares".
Alejandro Guarello Compositor
"Es un premio esperado por mucho tiempo y estoy muy contento de que finalmente se lo hayan dado a Vicente Bianchi, a quien apoyamos en su momento desde la SCD. Existe una suerte de conflicto en las elecciones, pero creo que la Ley de Premios Nacionales debería corregirse. Ya cuando lo ganó Margot Loyola en 1994 se abrió una posibilidad para que tuviera una evolución. Es necesario que ahora tenga una segunda evolución y así analizar cómo se entrega. A mí me parece que el premio tiene que modernizarse y generar alguna rotativa".
Para revisar parte de su discografía haga click Aquí.
sábado, agosto 20, 2016
Vicente Bianchi lanza nuevo disco a sus 96 años
El Mercurio
"Chile fértil" es el nombre de su octava producción, que fue financiada en parte por Leonardo Farkas e incluye tributos a Pablo Neruda y Héctor Rodríguez, entre otros, y que se encuentra disponible para descarga gratuita.
Amparo Troncoso R.
"Chile fértil" es el nombre de su octava producción, que fue financiada en parte por Leonardo Farkas e incluye tributos a Pablo Neruda y Héctor Rodríguez, entre otros, y que se encuentra disponible para descarga gratuita.
Amparo Troncoso R.
Con 96 años, el músico chileno no tiene intenciones de retirarse. Ayer, en su casa "La tonada", en la comuna de La Reina, lanzó su más reciente trabajo titulado "Chile fértil", que sirve como continuación de su obra "Música para la historia de Chile". En el disco de 10 canciones destaca una musicalización del poema "Farewell" de Pablo Neruda y otra de "Estrofas a la Quintrala", de Héctor Rodríguez. Todos los temas son interpretados por una orquesta en vivo.
En el evento, donde estuvieron presentes, entre otros, José Alfredo Fuentes, Gloria Simonetti y Álvaro Scaramelli, Bianchi agradeció a la mucha gente que ayudó con la grabación, en particular al empresario Leonardo Farkas, quien aportó $20 millones. "Este álbum era un anhelo que mi padre tenía hace muchos años, pero que no había podido completar por falta de fondos. Verlo materializado ahora es un gran logro para nosotros", afirma su hija Bernardita Bianchi.
Este no es el único proyecto que celebra el legado del compositor: el 7 de septiembre la Orquesta de la Cámara de Chile, dirigida por Alejandra Urrutia, presentará un concierto sinfónico con música inédita de Bianchi. Además, el 23 de ese mismo mes, Missael Godoy publicará el libro "Vicente Bianchi. Relato visual de su vida y obra", el que incluye más de 1.500 fotografías, partituras, cartas y otros documentos que repasan su extensa trayectoria.
Premio Nacional de Música
El próximo martes 23 de agosto se anuncia al ganador del Premio Nacional de Música 2016. Bianchi -que ha contado con un intenso apoyo por redes sociales-está postulando por decimaoctava vez. "Ni soñando voy a llegar a los 100 años. Si no me lo dan este año no creo que esté para el próximo", dijo el artista en el lanzamiento. Su hija agrega: "Estamos todos expectantes. Él se lo merece plenamente, porque es un artista con más de ocho décadas de trayectoria que ha abarcado diferentes tipos de música, desde jingles hasta piezas sinfónicas. Aunque no le den el premio, mi padre siempre estará en la memoria de Chile. Su música nunca será olvidada".
Dónde encontrarlo
"Chile fértil" está disponible en formato digital en vicentebianchi.bandcamp.com y en septiembre saldrá a la venta en físico.
jueves, marzo 17, 2016
Vicente Bianchi celebrará los 50 años del estreno de su "Misa a la chilena"
El Mercurio
En la Capilla San José del Instituto Nacional de Geriatría (José Manuel Infante 370, Providencia) un coro de catorce voces interpretará mañana, a las 11:00 horas, la "Misa a la chilena" (1964) de Vicente Bianchi. A sus 96 años, el autor -que dirigirá desde el órgano-, conmemorará así las cinco décadas del estreno de su emblemática obra, que se cumplieron en 2015. Y en mayo próximo, Bianchi festejará también las seis décadas de las "Tonadas de Manuel Rodríguez" (1955), otra de sus composiciones más conocidas, que cuenta con textos de Neruda.
En la Capilla San José del Instituto Nacional de Geriatría (José Manuel Infante 370, Providencia) un coro de catorce voces interpretará mañana, a las 11:00 horas, la "Misa a la chilena" (1964) de Vicente Bianchi. A sus 96 años, el autor -que dirigirá desde el órgano-, conmemorará así las cinco décadas del estreno de su emblemática obra, que se cumplieron en 2015. Y en mayo próximo, Bianchi festejará también las seis décadas de las "Tonadas de Manuel Rodríguez" (1955), otra de sus composiciones más conocidas, que cuenta con textos de Neruda.
jueves, abril 30, 2015
Vicente Bianchi recibirá grado de Doctor Honoris Causa por parte de la UTEM
Radio Beethoven
La Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), tras una decisión unánime del Honorable Consejo Superior, otorgará al connotado artista nacional, Vicente Bianchi, el grado académico de Doctor Honoris Causa, debido a su “brillante trayectoria profesional como estudioso de la música y extraordinaria vocación como pianista, compositor y arreglador orquestal”. Bianchi fue también creador del himno de esa casa de estudios.
Desde que inició su formación en el Conservatorio Nacional de Música, Vicente Bianchi Alarcón (n.1920) ha destacado sobre todo en su interés por rescatar la raíz chilena. Musicalizó poemas de Neruda en canciones basadas en formas vernáculas como la tonada y la cueca y en 1998 obtuvo el primer lugar en la competencia folclórica del XXXIX Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar con “La noche de Chillán”, escrita sobre versos inéditos del poeta.
La ceremonia de reconocimiento se realizará este miércoles 6 de mayo a contar de las 11:00 horas en el Salón de Honor de la Universidad Tecnológica Metropolitana, ubicado en Casa Central, Calle Dieciocho 161, Santiago Centro.
martes, enero 28, 2014
En plena actividad, Vicente Bianchi cumplió 94 años
El Mercurio
Nacido en 1920, el compositor, pianista y director orquestal chileno prepara diversos conciertos y un documental para este año.
David Ponce
Con el eco todavía reciente de sus actuaciones de diciembre y diversos planes para 2014, cumplió ayer 94 años el autor, compositor, pianista y director de orquestas y coros Vicente Bianchi, una de las figuras fundamentales de la música chilena. Nacido en 1920, Bianchi es autor de obras de los años 60 y 70 como la popular "Tonadas de Manuel Rodríguez", sobre versos de Neruda, y la "Misa a la chilena", y se mantiene vigente hasta hoy como director musical y de coros.
En diciembre dirigió a los dieciséis cantantes de su Coral Vicente Bianchi en un concierto navideño en la capitalina iglesia de los Sacramentinos. Y el 21 del mismo mes actuó en la Cámara Chileno-Japonesa de Comercio e Industria el dúo de la soprano Mika Komiya y la pianista Aki Ogihara, artistas japonesas con las que el pianista trabajó todo el año en la preparación de un repertorio de obras de Enrique Soro, Osmán Pérez Freire y el propio Bianchi.
"Mostrando ese Chile que está olvidado en el tiempo. Y como yo soy enfermo de chileno, me da gusto trabajar con ellas", comenta el músico en su casa de La Reina, donde además anticipa sus quehaceres para 2014: un concierto para la tercera edad, otra presentación del dúo Komiya-Ogihara, un repertorio sobre poesía chilena y un registro audiovisual biográfico a cargo de su hija Bernardita y Patricia Leal.
Bianchi trabaja en paralelo en la organización de su catálogo de partituras. "Sigo ordenando todo lo que tengo escrito, ya sea orquestal, coral, solístico, de piano, material que quiero armar antes de que me vaya de este mundo. Que espero que no sea todavía", sonríe. Y varias de esas obras permanecen inéditas. Van desde composiciones sobre Arturo Prat o la Quintrala, hasta su partitura para el poema dedicado a Violeta Parra "Elegía para cantar" (1970), de Pablo Neruda.
En 2014, el cumpleaños del músico vino a coincidir con el conocimiento del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre el litigio marítimo entre Chile y Perú, país donde el músico chileno vivió la primera mitad de los años 50. Allí trabajó como director de orquesta en la radio El Sol y compuso el popular vals "Peruanita bonita".
"Me da rabia y me da pena", comenta. "Yo conquisté tantos buenos amigos allá y nunca tuve problemas como chileno. Todo lo contrario, nos querían mucho. Ahora es una cuestión política, nada más, y la política no arregla nada y a veces ensucia. Pero tengo la convicción de que todo esto va a pasar, porque no todos los peruanos ni todos los chilenos quieren enemistarse".
"Tengo catorce cosas listas para grabar"
Vicente Bianchi a propósito del repertorio que mantiene inédito.
Nacido en 1920, el compositor, pianista y director orquestal chileno prepara diversos conciertos y un documental para este año.
David Ponce
Con el eco todavía reciente de sus actuaciones de diciembre y diversos planes para 2014, cumplió ayer 94 años el autor, compositor, pianista y director de orquestas y coros Vicente Bianchi, una de las figuras fundamentales de la música chilena. Nacido en 1920, Bianchi es autor de obras de los años 60 y 70 como la popular "Tonadas de Manuel Rodríguez", sobre versos de Neruda, y la "Misa a la chilena", y se mantiene vigente hasta hoy como director musical y de coros.
En diciembre dirigió a los dieciséis cantantes de su Coral Vicente Bianchi en un concierto navideño en la capitalina iglesia de los Sacramentinos. Y el 21 del mismo mes actuó en la Cámara Chileno-Japonesa de Comercio e Industria el dúo de la soprano Mika Komiya y la pianista Aki Ogihara, artistas japonesas con las que el pianista trabajó todo el año en la preparación de un repertorio de obras de Enrique Soro, Osmán Pérez Freire y el propio Bianchi.
"Mostrando ese Chile que está olvidado en el tiempo. Y como yo soy enfermo de chileno, me da gusto trabajar con ellas", comenta el músico en su casa de La Reina, donde además anticipa sus quehaceres para 2014: un concierto para la tercera edad, otra presentación del dúo Komiya-Ogihara, un repertorio sobre poesía chilena y un registro audiovisual biográfico a cargo de su hija Bernardita y Patricia Leal.
Bianchi trabaja en paralelo en la organización de su catálogo de partituras. "Sigo ordenando todo lo que tengo escrito, ya sea orquestal, coral, solístico, de piano, material que quiero armar antes de que me vaya de este mundo. Que espero que no sea todavía", sonríe. Y varias de esas obras permanecen inéditas. Van desde composiciones sobre Arturo Prat o la Quintrala, hasta su partitura para el poema dedicado a Violeta Parra "Elegía para cantar" (1970), de Pablo Neruda.
En 2014, el cumpleaños del músico vino a coincidir con el conocimiento del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya sobre el litigio marítimo entre Chile y Perú, país donde el músico chileno vivió la primera mitad de los años 50. Allí trabajó como director de orquesta en la radio El Sol y compuso el popular vals "Peruanita bonita".
"Me da rabia y me da pena", comenta. "Yo conquisté tantos buenos amigos allá y nunca tuve problemas como chileno. Todo lo contrario, nos querían mucho. Ahora es una cuestión política, nada más, y la política no arregla nada y a veces ensucia. Pero tengo la convicción de que todo esto va a pasar, porque no todos los peruanos ni todos los chilenos quieren enemistarse".
"Tengo catorce cosas listas para grabar"
Vicente Bianchi a propósito del repertorio que mantiene inédito.
lunes, octubre 07, 2013
Concurso de Musicalización Vicente Bianchi
La Sociedad Chilena del Derecho de Autor, en colaboración con Chile Poesía y la Fundación Neruda, te invitan a participar de la Primera Edición del Concurso de Musicalización Vicente Bianchi, inspirado en el trabajo de uno de los compositores más prolíficos e importantes de nuestro país.
Esta convocatoria se encuentra abierta- desde hoy- a compositores chilenos, residentes tanto en Chile como en el extranjero, que deseen proponer obras musicales que usen poemas ya publicados como texto.
Pueden postular obras de todo tipo de géneros y estilos musicales, tanto del norte de nuestro país, como del Sur y la zona central, así como la música de los pueblos originarios. Su principal característica es justamente esta, la de potenciar la versatilidad y diversidad estilística, siempre usando la poesía chilena como inspiración y texto de las obras.
Las postulaciones estarán abiertas hasta el viernes 15 de noviembre, a las 18:00 horas.
Te invitamos a conocer las bases y descargar el formulario para postular, aquí.
Para mayores consultas puedes comunicarte al correo electrónico concursovicentebianchi@scd.cl
¡Participa!
martes, enero 22, 2013
El Senado solicita al Gobierno otorgar premio especial a músico Vicente Bianchi
Senado.cl
La senadora Lily Pérez es la impulsora de proyecto que busca otorgar un reconocimiento al creador de la misa a la chilena y que fue aprobado por unanimidad tanto por la Cámara como por el Senado.
A escasos días de cumplir 93 años, el destacado músico chileno Vicente Bianchi, aún no ha recibido el Premio Nacional de Música. Esto pese a que galardones le sobran: creador de la misa a la chilena, fundador del Coro Santa Marta y musicalizador de las obras de Pablo Neruda.
Debido a esta situación la senadora Lily Pérez -en compañía de un grupo de amigos de Bianchi, entre los cuales se encontraban el ex ministro de Estado Enrique Krauss, el destacado músico nacional Valentín Trujillo y la diputada María Angélica Cristi- se reunió con los ministros de la Secretaria General de la Presidencia, Cristián Larroulet, y de Cultura, Luciano Cruz-Coke, con la finalidad de solicitar se otorgue un premio especial al nonagenario artista.
La reunión se efectuó en el Palacio de La Moneda. En la oportunidad, la senadora manifestó la importancia y justicia que significaría el otorgar un premio a alguien que ha contribuido enormemente al enriquecimiento cultural de nuestro país.
La senadora Lily Pérez sostuvo que: "Estoy muy contenta porque creo que estamos en la recta final de un trabajo de años para sacar adelante un reconocimiento a Don Vicente Bianchi, quien ha musicalizado la historia y alma de Chile. Esperamos tener el apoyo del Gobierno del Presidente de la República y vamos a lograr, muy próximamente, darle un premio especial. Nadie puede entender que no haya sido Premio Nacional de Música, y como eso no se logró, él tiene que tener un premio".
El optimismo por el resultado de la reunión sostenida con los secretarios de Estado fue compartido por el maestro Valentín Trujillo, quien se mostró esperanzado en lograr el mentado reconocimiento.
"En años que venimos bregando por este asunto, esta ha sido la mejor reunión que hemos tenido, la más positiva; con oídos que sí nos escuchan. Estoy seguro que va a ver una solución rápida, generosa, oportuna y justa", destacó el afamado pianista.
Por su parte Enrique Krauss indicó que se "busca rendirle honor a la trayectoria de Vicente Bianchi, una gran figura que ha recibido muchos méritos y distinciones pero no el Premio Nacional de Música".
Cabe recordar que este mes la Cámara Alta aprobó por unanimidad el proyecto de acuerdo presentado por la senadora Lily Pérez, que busca entregar al músico nacional un Premio de Honor por su destacada trayectoria y aporte a la cultura nacional.
La senadora Lily Pérez es la impulsora de proyecto que busca otorgar un reconocimiento al creador de la misa a la chilena y que fue aprobado por unanimidad tanto por la Cámara como por el Senado.
A escasos días de cumplir 93 años, el destacado músico chileno Vicente Bianchi, aún no ha recibido el Premio Nacional de Música. Esto pese a que galardones le sobran: creador de la misa a la chilena, fundador del Coro Santa Marta y musicalizador de las obras de Pablo Neruda.
Debido a esta situación la senadora Lily Pérez -en compañía de un grupo de amigos de Bianchi, entre los cuales se encontraban el ex ministro de Estado Enrique Krauss, el destacado músico nacional Valentín Trujillo y la diputada María Angélica Cristi- se reunió con los ministros de la Secretaria General de la Presidencia, Cristián Larroulet, y de Cultura, Luciano Cruz-Coke, con la finalidad de solicitar se otorgue un premio especial al nonagenario artista.
La reunión se efectuó en el Palacio de La Moneda. En la oportunidad, la senadora manifestó la importancia y justicia que significaría el otorgar un premio a alguien que ha contribuido enormemente al enriquecimiento cultural de nuestro país.
La senadora Lily Pérez sostuvo que: "Estoy muy contenta porque creo que estamos en la recta final de un trabajo de años para sacar adelante un reconocimiento a Don Vicente Bianchi, quien ha musicalizado la historia y alma de Chile. Esperamos tener el apoyo del Gobierno del Presidente de la República y vamos a lograr, muy próximamente, darle un premio especial. Nadie puede entender que no haya sido Premio Nacional de Música, y como eso no se logró, él tiene que tener un premio".
El optimismo por el resultado de la reunión sostenida con los secretarios de Estado fue compartido por el maestro Valentín Trujillo, quien se mostró esperanzado en lograr el mentado reconocimiento.
"En años que venimos bregando por este asunto, esta ha sido la mejor reunión que hemos tenido, la más positiva; con oídos que sí nos escuchan. Estoy seguro que va a ver una solución rápida, generosa, oportuna y justa", destacó el afamado pianista.
Por su parte Enrique Krauss indicó que se "busca rendirle honor a la trayectoria de Vicente Bianchi, una gran figura que ha recibido muchos méritos y distinciones pero no el Premio Nacional de Música".
Cabe recordar que este mes la Cámara Alta aprobó por unanimidad el proyecto de acuerdo presentado por la senadora Lily Pérez, que busca entregar al músico nacional un Premio de Honor por su destacada trayectoria y aporte a la cultura nacional.
martes, diciembre 25, 2012
Diputados Piden Al Ejecutivo Premiar A Músico Vicente Bianchi Por Su Trayectoria
Cámara Diputados
El compositor, pianista y director de orquesta ha sido por más de 70 años protagonista de los más importantes eventos musicales realizados en el país y su obra es conocida en el exterior como expresión de la chilenidad.
Por 93 votos, la Cámara aprobó el proyecto de acuerdo N° 794, que solicita al Presidente de la República el envío de una iniciativa legal para otorgar a Vicente Bianchi Alarcón un Premio de Honor por su trayectoria musical, que le confiera los mismos galardones y pensiones asignados a los Premios Nacionales.
Bianchi es autor de la conocida Misa a la Chilena, con que se identifica al país en celebraciones litúrgicas. Es además el fundador del Coro Santa Marta, que por muchos años participó en el Te Deum ecuménico de Fiestas Patrias; y es autor de la banda sonora de algunas de las producciones inaugurales de la cinematografía chilena.
Además, musicalizó obras del poeta Pablo Neruda dedicadas a Manuel Rodríguez, los hermanos Carrera y Bernardo O'Higgins, entre otros muchos aportes a la música.
El texto agrega que Vicente Bianchi ha recibido diversas distinciones, especialmente organizaciones sociales, municipales y del Estado, pero hasta ahora le ha sido negado el Premio Nacional de Artes Musicales “que sobradamente merece y por el cual han instado reiterativamente numerosas personalidades”.
Se sostiene además que Bianchi cumple suficientemente con los requisitos establecidos para el Premio Nacional, en cuanto se trata de una persona que se ha distinguido por sus logros en el área musical.
A la vez, se recuerda que Vicente Bianchi cuenta en la actualidad con 92 años de edad “y es evidente que existe una deuda que merece satisfacerse en la vida”.
El proyecto de acuerdo fue presentado por los diputados Enrique Accorsi (PPD), Víctor Torres (DC), María Angélica Cristi (UDI), Ximena Vidal (PPD), Joaquín Godoy (RN), Enrique Estay (UDI), Issa Kort (UDI), Eugenio Bauer (UDI), Tucapel Jiménez (PPD) y Claudia Nogueira (UDI).
Contó además con la adhesión de los diputados Alfonso De Urresti (PS), Alberto Cardemil (RN) y Alfonso Vargas (RN).
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