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sábado, noviembre 25, 2023

El testigo de Joan Jara

 


El Mercurio


Héctor Herrera es el hombre que evitó que Víctor Jara fuera un detenido desaparecido más: junto a su mujer, Joan Jara, lograron sacarlo de la morgue y enterrarlo en el Cementerio General. Hace unos días él volvió a ir a ese lugar, esta vez a dejar a la esposa del cantautor. “Fue el cierre de un ciclo”, dice hoy a los 73 años, mientras recuerda su historia con ella y también sus últimos dolores, esos que lo llevaron a decir que se quedará viviendo hasta su muerte en Francia.

Por Estela Cabezas


El miércoles 15 de noviembre Héctor Herrera se paró en frente de la tumba de Víctor Jara, en el Cementerio General, y le habló en silencio. Acababan de dejar ahí, a su lado, a Joan Jara, su esposa, repitiendo el mismo ritual que Herrera y ella habían hecho 50 años antes, cuando pudieron sacar de manera clandestina el cuerpo de Víctor Jara de la morgue y lograron darle sepultura, evitando así que se transformara en un detenido desaparecido más.


—Le dije que por fin iban a estar juntos y que así como lo había dejado a él ahí, ahora venía a dejarla a ella.


Héctor Herrera, quien hoy tiene 73 años, está jubilado y vino de visita a Chile a cerrar varios temas personales, no pensó que esta vez también cerraría esta historia que lo ha acompañado toda su vida y a la que se enfrentó por casualidad días después del Golpe, cuando solo tenía 23 años y era un trabajador más del Registro Civil. Cuenta que el sábado 15 de septiembre de 1973 fue a trabajar porque así se lo habían pedido y que ese día fue elegido por un uniformado, junto a otros compañeros, para una tarea especial y terrible: identificar a los cientos de muertos que había en la morgue. Entre la pila de cadáveres, un compañero, al que le decían Kiko, encontró el cuerpo de Víctor Jara lleno de heridas de bala y con el cuerpo y cara completamente golpeados. Ahí, el joven Herrera inició una carrera contra el tiempo para chequear su identidad y darle así aviso a su viuda, la bailarina británica Joan Turner. Juntos lo enterraron de manera clandestina, saltando todas las barreras de seguridad que tenían en ese lugar los militares, el 18 de septiembre de 1973. En el Cementerio General solo estuvieron ella, él, Héctor Ibaceta —un amigo de la pareja que financió el cajón y la tumba—, y los dos funcionarios del cementerio, como testigos.


La travesía que ambos vivieron está contada en detalle en 5 minutos. La vida eterna de Víctor Jara, una biografía novelada que fue escrita por el periodista Freddy Stock.


—No he leído aún el libro, pero sé que está escrito con el corazón y desde la emoción de lo que vivimos Joan y yo. Quiero leerlo tranquilo y terminar de cerrar así esta historia —dice.


De alguna manera, el que él haya hecho su vida en Francia se debe a ese evento: tras dejar a Víctor en el cementerio y volver a su trabajo en el Registro Civil, lo tomaron detenido cuatro veces, sin decirle bien por qué. Él y su familia siempre tuvieron miedo de que se enteraran de su rol en el entierro del cantante, por lo que tres años después emigró a Francia, junto a una familia francesa con la que había trabajado en Chile. Tras dejarlos, hizo un curso de cocina y se empleó en un restaurante, donde trabajó varios años. Ahí juntó dinero y en 1985 instaló su propio restaurante en Milhaud.


—Hice mi vida y fui muy feliz —dice.


Tras salir del cementerio, Joan Jara dejó a Héctor Herrera en la puerta de su casa, en el sector de Vivaceta, en la comuna de Independencia. Al despedirse prometieron no verse nunca más y no contarle a nadie lo que había sucedido. Él cumplió a rajatabla: solo su familia sabía.


Pero en 1979, cuando viajó a Berlín, supo que un primo suyo había contado más de la cuenta sobre él.


—Yo no quería contarle a nadie por temor, mis papás aún vivían en Chile y tenía la ilusión de poder volver. Pero mi primo había contado. Eso lo supe cuando fuimos a una comida donde estaban los principales exjerarcas de la Unidad Popular, exministros y exsubsecretarios. Llegué a ese salón, con esta gente que había perdido todo y a la que el dolor se les sentía y que estaban esperando que yo les contara todo lo que había pasado con Víctor. Y ahí me llevé a mi primo a un lado y le pegué un retón: “¿No sabes que yo tengo un secreto con su esposa, la Joan Jara? Porque ella piensa volver un día a Chile”.


Cuenta que varios de los que estaban allí le dijeron que las hijas de Víctor Jara tenían el derecho de saber y que su mamá (Joan Jara) habría insistido en que él dejara una relación de los hechos para un posible juicio. Así es que llegaron a un acuerdo: él iba a grabar un audio y ellos lo iban a transcribir.


—Les hice firmar un papel de honor que dijera que eso nunca se iba a publicar y que sería entregado a su esposa.


Un año después, en 1980, él vivía en París junto a su señora y recibían turistas, entre ellos varios chilenos. Un día salió con algunos a mostrarles la ciudad. Al volver, uno de los que se habían quedado le dijo: “no te puedes imaginar con quién estuve todo el día tomando tecito aquí en tu casa”.


— “¿Quién?”, le digo yo. “¡La señora de Víctor Jara!”. Y los otros “¡¿qué?!”. Ahí les dije que ella era una exprofesora mía de la universidad. Ella me había dejado la transcripción en un sobre, con el teléfono de Rayén, una bailarina que estaba casada con Willy Oddó, de Quilapayún, para que la llamara.


Ahí se juntaron a hablar por primera vez después de siete años.


—Nos fuimos a un café. La gente que nos vio ahí debe haber pensado que estábamos rompiendo, porque lloraba ella, lloraba yo. Ahí le dije que todo eso que estaba escrito ahí lo podía usar para un posible juicio. Y también le dije “esta va a ser la última vez que nos vamos a ver, porque yo para usted soy el peor recuerdo”, todo esto llorando los dos. Le dije: “no voy a olvidar lo que pasó en Chile, pero yo quiero vivir”.


Héctor se queda en silencio un momento y luego dice:


—Y ella lo entendió.


Ese día Joan le contó un poco de su vida. Estaba en Londres y se había enterado por esa reunión en Alemania sobre quién era él: cuando pasó lo de la morgue y el entierro, nunca supo su apellido ni nada que le permitiera identificarlo.


—Me contó que ella cuidaba mucho a sus hijas, Manuela y Amanda, porque se preocupaba de no exponerlas. También le interesaba que no perdieran clases, sus rutinas, por eso no las llevaba a sus viajes. “Seguramente habrás leído que soy invitada aquí, allá, en todas partes y trato de cuidarlas mucho porque antes de salir de Chile, yo les tuve que anunciar la muerte de su padre, y el grito que dieron lo tengo aquí, y no quiero que a ellas las conozcan como las hijas de. Quiero que formen su propia personalidad”, me dijo. Yo le encontré razón, querer cuidar a esas niñas de un peso tan grande. Me contó que ya había pasado a ser “la mujer de Víctor” y que estaba bien que yo no quisiera transformarme en el tipo que enterró a Víctor.


En ese momento, dice, le preguntó si es que ella no había encontrado un compañero en todo ese tiempo.


—Me dijo que no, que después del peso de Víctor, no había forma. Me explicó que se había puesto la misión de hacer justicia, que por eso se había contactado conmigo y que era importante para ella que yo le diera la autorización para que un abogado usara mi testimonio en un juicio.


—¿Ella a esas alturas había investigado algo?

—Yo creo que sí, pero ahí me dijo, “tú eres el que más sabe”. Yo lo vi con tierra; bueno, ella también; tenía tierra apelmazada con la sangre seca, sobre todo en los pómulos, claro con los golpes de nudillos que le dieron. Y los orificios de las balas (…) Entonces ahí le dije que le entregaba todo, pero que yo no quería vivir triste, porque había visto a muchos chilenos que se juntaban entre ellos y eran el dolor mismo.


En 1987 pidió permiso para venir a Chile. Como no estaba en ninguna lista, un año después se lo dieron.


—Visité todo Santiago y fui a la tumba de Víctor un día, escondido.


Vino varias veces después, una de ellas para el funeral de su madre. Pero en 1992 fue distinto. En ese viaje, una noticia en un diario sobre la creación de la Fundación Víctor Jara le llamó la atención. Anotó el teléfono y llamó.


—La secretaria me dijo que le dejara un recado, y yo pensé: “¿qué le puedo decir para que me reconozca?”.


El recado fue: “Nos conocimos un 18 de septiembre”.


—La secretaria al teléfono me dijo, ¿entenderá la señora Joan un mensaje así? Le respondí: “mire, si no entiende la frase, no me va a llamar. Pero esté segura de que si la entiende, me va a llamar”.


Y lo hizo. Y se juntaron. Y lloraron otra vez.


Ese día Héctor Herrera y su pareja decidieron que cuando volvieran a Francia iban a desarrollar distintos eventos para juntar dinero para dársela a la naciente fundación. Así sucedió durante 33 años, hasta que él se jubiló.


Esa vez , Joan le contó que se estaba armando el juicio contra los asesinos de Víctor Jara y le preguntó si estaba dispuesto a romper su secreto para ser interrogado por la PDI como testigo y así conseguir una cita con el juez del caso.


—Le dije que sí y vinieron casi inmediatamente tres jóvenes de la PDI. Ahí me di cuenta de que yo tenía una memoria increíble, que había dejado guardado eso y que estaba abriendo un cajoncito y ahí estaba todo. Luego hablé con el juez, y me dijo que yo era el único testigo que tenía que había visto todos los balazos que tenía el cuerpo de Víctor Jara, así como los golpes. Con su testimonio se echaron abajo varios otros que se habían dado, entre ellos una autopsia falsa que estaba fechada el 22 de septiembre.


En agosto pasado, la Segunda Sala de la Corte Suprema confirmó la sentencia definitiva por los crímenes de Jara y del exdirector de prisiones Littré Quiroga, quien también fue asesinado en el Estadio Chile. Seis de los condenados fueron sentenciados como autores de secuestro y homicidio calificado en ambos casos. El 28 de noviembre, Pedro Pablo Barrientos, también acusado del crimen de Víctor Jara, será extraditado desde Estados Unidos a Chile para enfrentar a la justicia.


Desde ese año 1992, Joan Jara y Héctor Herrera se mantuvieron permanentemente en contacto. Él venía una vez al año junto a su esposa a Chile y siempre pasaban a dejar el dinero para la Fundación. Ahí tenían conversaciones.


—Un día Joan Jara me dijo “mira, estar casada con un hombre como Víctor, tan completo, es casi imposible… yo aquí en Chile me he transformado… yo sin quererlo aquí he perdido hasta mi apellido. A mí me llaman Joan o me dicen Joan Jara. Yo me llamo Joan Turner, pero eso ya lo perdí.


—¿Usted cree que eso le pesaba?

—No, al contrario. Era como una misión, me dijo que ella donde podía hablaba de los detenidos desaparecidos, no solamente de Víctor. Bueno, y entonces ese día me dice “mira”, mostrándome una foto del Víctor, “él con esta historia salió ganando”. Y yo le dije “¿pero cómo salió ganando si lo mataron?”. Y Joan me dijo “sí, claro, eso es lo horroroso, pero mira: “nosotros estamos aquí con el pelo blanco, con arrugas y él quedó joven, jovencito”.


En 1995, cuando Herrera vino a Chile, no pudo ver a Joan, recuerda. Ella estaba escribiendo su libro Un canto truncado. Se juntó entonces con Manuela y Amanda, para entregarles el dinero para la fundación.


—Ahí pasó que la Manuela y la Amanda me dijeron: “Héctor, mira, ya que estamos aquí tú podrías contarnos lo que pasó ese día con mi papá. Es doloroso, tenemos recuerdos de muy chicas, cuando mi mamá nos avisó, pero después ella no nos dijo más. Ella nos cuidaba mucho, no nos dejaba ir a las manifestaciones, no quería que pasáramos a ser las hijas de Víctor Jara, y escuchar horrores y los discursos y solidaridad. Nos protegió. Y cuando estábamos un poco más grandes, las dos nos pusimos de acuerdo y le pedimos que nos contara cómo encontró al papá. Y ella nos dijo ‘ustedes son muy jovencitas, yo tengo el deber de cuidarlas, un día les voy a contar cuando estén más grandes'. Pero nunca pasó, siempre tuvo una excusa”.


Él sintió que no podía hacer otra cosa, por lo que solo les pidió que fueran fuertes.


—A los cinco minutos, lloraban como magdalenas, porque era su padre. Fue con mucho detalle, muy fuerte. Fue la primera vez que supieron todo. La Manuela se acordaba un poco de este joven que apareció y que después las mandamos con la Quena al segundo piso, pero no sabía lo que habíamos conversado, la relación con su madre, todo eso. Estaba muy impresionada; en mis manos lloró no sé cuánto tiempo.


—¿Cuándo fue la última vez que vio a Joan Jara?

—Así de estar solos, el 2014. Le anunciamos que el 2015 yo me jubilaba, vendía el local y no íbamos a tener nunca más la plata para dar a la fundación. Entendió perfecto, estaba contenta, me dijo “cómo se pasaron los años”. El 2016 vinimos porque la Presidenta Bachelet le iba a entregar un premio y nos dijo que quería que estuviéramos. Éramos los únicos fuera de la familia y de la Fundación; bueno, también estaba Ángel Parra. Después nos llamó para invitarnos a un concierto en el Teatro de la Universidad de Chile. Ahí ya estaba quedando ciega. Pidió que nos sacaran una foto a Héctor Ibaceta, a ella y a mí. Así es que ahí posamos los mismos que enterramos a Víctor. Habían pasado ya cuarenta y tantos años.


Héctor Herrera viajó a Chile con Beatrice Dumond, su mujer, en diciembre de 2019. Venían a vivir por seis meses. Se habían comprado un departamento y ahí estaban cuando comenzó el covid. Ambos se encerraron, pero enfermaron igual y en junio de 2020 su mujer falleció.


Finalmente él pudo volver a Francia, con las cenizas de su mujer a fines de agosto.


—Perdí como 12 kilos con el coronavirus y con la muerte de mi mujer, llegué allá muy mal y anímicamente peor. Me encerré un mes más. Y un día me estaba muriendo, eso sentía, y pasó que ese día decidí vivir. Fui al peluquero y al médico y me mandaron a caminar para recuperar masa muscular.


Y comenzó a caminar en un bosque que está cerca de su pueblo, que se llama Garrige y que queda frente a Milhaud, en el departamento de Gard, en la región de Occitania.


—Y caminé y caminé y descubrí que en la naturaleza podía dejar todo mi dolor.


Ahí, cuenta, comenzó a ver que había mucho plástico, cosas de comida chatarra que dejaban tiradas los jóvenes y empezó a recogerlas, siempre a modo de ejercicio. Se ponía un palo en la espalda, armaba dos bolsas y colgaba una a cada lado. Llegó a recoger 1.070 botellas en un radio de cinco kilómetros.


Lo que estaba haciendo trascendió a los medios: un día llegó una periodista al lugar y contó su historia en los medios locales, luego salió en la prensa nacional. Al poco tiempo se le unieron muchas personas que solían caminar, grupos de mujeres en su mayoría.


—Las autoridades se enteraron, me contactaron, me animaron para crear una asociación y me ofrecieron una subvención para seguir trabajando en eso.


La fundación se llama “La felicidad” y actualmente tiene 70 socios. Ellos se dan cita los sábados a las nueve de la mañana para salir a limpiar. Este año, además, le entregaron la medalla de la ciudad en reconocimiento a su trabajo.


—¿Por qué cree que le han sucedido todas estas cosas?

—Yo vi demasiada gente a la que le quitaron su vida y siento que en nombre de ellos tengo que hacer cosas, y lo más importante, disfrutar. Y vivir.




sábado, agosto 15, 2020

James Dean Bradfield lanzó un disco inspirado en Víctor Jara

El Mercurio

JOSÉ VÁSQUEZ
El cantante y guitarrista de los Maniac Street Preachers, James Dean Bradfield, contó que el nombre de Víctor Jara había llegado hasta él por diversas vías antes de acabar conmovido con su historia y terminar grabando un disco inspirado en su vida.

Ayer, el músico nacido en Gales estrenó “Even in Exile”, un trabajo con el que completa una historia a la que se había acercado cuando escuchó nombrar a la voz de “Te recuerdo Amanda” en un tema de The Clash (“Washington Bullets”) o cuando se sumergió en los sucesos políticos de Chile a través de la película de Costa-Gavras, “Desaparecido” (1982), protagonizada por Jack Lemmon y Sissy Spacek, y que aborda el golpe de Estado de 1973.

Ahora, fue a través de las letras del poeta y dramaturgo Patrick Jones, unidas a su música que homenajeó al cantautor, actor, escritor y director teatral chileno liberando una producción de 11 canciones que ya había adelantado en las semanas anteriores, con sencillos como “The Boy From The Plantation”, “There'll Come a War” y “Seeking The Room With The Three Windows”.

La crítica ha recibido positivamente el álbum. “En las manos capaces de Bradfield, sonidos enormes hicieron eco con la escala de injusticia que tuvo Jara”, señaló el diario británico The Independent, otorgándole cuatro de cinco estrellas, misma calificación que le dio la revista inglesa NME, que publicó: “Es un disco hábil, sincero y, sobre todo, personal que rinde tributo al inmenso legado de Jara, al tiempo que proporciona una plataforma para algunas de las mejores composiciones de Bradfield en los últimos años”.

El músico galés, además, estrenó una serie de tres podcasts para seguir hablando sobre la vida de Víctor Jara, que comenzó el 5 de agosto cuando abordó el impacto de la obra del chileno en la música conversando con Joey Burns de Calexico y Charlie Burchill de Simple Minds, y donde el pasado miércoles invitó a la actriz Emma Thompson y al coreógrafo Christopher Bruce para hablar de su faceta teatral.

La trilogía culminará el próximo 19 de agosto, para debatir acerca de la canción de protesta y la influencia del autor nacional con el escritor Dorian Lynskey, los cantantes y activistas Dafydd Iwan y Holly Near, el diputado laborista Kevin Brennan y su socio en el disco, Patrick Jones.

miércoles, julio 04, 2018

Condenan a los autores de los 44 tiros que dieron muerte a Víctor Jara

La Tercera

El juez Miguel Vázquez sentenció a nueve militares retirados por el asesinato del músico, acribillado días después del golpe de Estado que instaló la dictadura de Augusto Pinochet, en 1973, según informó el Poder Judicial.

Por Alejandro Jofré

Jara, mártir y pieza clave de la Nueva Canción Chilena, fue detenido, torturado y asesinado de 44 balazos días después de instalada la dictadura de Pinochet, el 11 de septiembre de 1973.

“El ministro en visita de causas de derechos humanos, Miguel Vázquez Plaza, condenó a 9 miembros del Ejército en retiro por su responsabilidad en los homicidios del cantautor Víctor Jara Martínez y el ex director de prisiones Littre Quiroga Carvajal, ocurridos en septiembre de 1973 en Santiago”, indicó un comunicado de prensa del Poder Judicial.

El juez sentenció a los acusados del crimen a 15 años y un día por su responsabilidad como autores de ambos homicidios. Además, todos fueron condenados a otros tres años de presidio por su responsabilidad como autores de secuestro simple de ambas víctimas.

Víctor Lidio Jara Martínez, autor de un potente trabajo artístico plasmado en numerosos discos, obras de teatro y actuaciones en vivo que lo consagraron como una de las más grandes figuras de la música popular chilena, fue detenido en la Universidad Técnica del Estado, donde ejercía como profesor, el 12 de septiembre de 1973, un día después del golpe que derrocó al entonces presidente socialista Salvador Allende, de cuyo proyecto era activo defensor.

De inmediato, el hombre de “Cuando voy al trabajo” fue encarcelado en el centro de Santiago junto a otras cinco mil personas en el estadio Chile, un recinto deportivo que hoy lleva su nombre, donde fue reconocido por militares que lo torturaron brutalmente hasta causarle la muerte.

En 1990, la denominada Comisión de Verdad y Reconciliación determinó que Víctor Jara fue acribillado con 44 disparos el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile y que fue tirado a unos matorrales en los alrededores del Cementerio Metropolitano, ubicado a orillas de la Carretera 5 Sur.

Luego, el hombre de “Te recuerdo Amanda” fue arrojado en un depósito de cadáveres, donde le asignaron las siglas NN, y donde más adelante sería identificado por su esposa, la coreógrafa de origen británico Joan Turner. Sus restos fueron enterrados en el Cementerio General de Santiago de Chile donde permanecen hasta el día de hoy.

sábado, febrero 10, 2018

Así es la nueva casa que protege el legado de Víctor Jara

La Tercera

En su nuevo inmueble de Providencia, la fundación dedicada al artista reunirá su archivo y habilitará un museo.

Por Andrés del Real

Cada día de la semana, a toda hora y sin previo aviso, estudiantes, parejas y amigos de distintas edades llegan a tocar la puerta del número 067 de Almirante Riveros, una de las muchas calles cortas que unen Vicuña Mackenna con el Parque Bustamante en Providencia. A la espera de una inauguración formal, en los últimos dos meses, decenas de personas han llegado a la nueva casa que hoy ocupa la Fundación Víctor Jara, motivados más que nada por la curiosidad, por el boca a boca o por la necesidad de completar una historia truncada.

“Esto demuestra el cariño que la gente le tiene a Víctor”, dice Cristián Galaz, cineasta, director de videoclips y, desde hace un año, director ejecutivo de la Fundación consagrada al legado del cantautor, impulsada en 1993 por su viuda, Joan Jara. Transcurrido un cuarto de siglo desde su creación, la organización sin fines de lucro al fin encontró lo que parece ser su residencia definitiva, luego de sus inicios en una pieza facilitada por el Centro de Danza Espiral, al que le siguió el cierre del tradicional Galpón Víctor Jara: un inmueble fiscal propiedad del Ministerio de Obras Públicas, cedido a la fundación por parte del Estado en una ceremonia que hace tres semanas congregó en el lugar a la presidenta Michelle Bachelet y al Ministro de Cultura, entre otras autoridades.

La cesión llega en un momento especialmente significativo para la institución, que este 2018 no sólo conmemora sus 25 años de vida, sino que además los 45 desde el asesinato del autor de Te recuerdo Amanda. Ahora, ya instalados en su nuevo hogar, la fundación comienza a concretar uno de los más postergados anhelos relativos al legado y la memoria del artista, así como una de las mayores deudas de la cultura nacional: reunir en un solo lugar el archivo histórico de Víctor Jara, el que actualmente es resguardado por la Universidad de Santiago y por los familiares del músico, a la espera de que se termine de acondicionar la vivienda de Providencia.

Se trata, según explica Galas, de aproximadamente diez mil piezas, reunidas por los directivos y voluntarios de la fundación durante las últimas tres décadas, sumado a las donaciones que han recibido en Chile y el extranjero. Entre estos elementos se encuentran objetos personales del músico y director teatral, como ropa, cartas, fotografías y manuscritos, además de su discografía original y piezas recogidas posterior a su muerte, como afiches de solidaridad internacional.

Además, con el tiempo, todo este archivo irá dando forma a una suerte de museo dedicado al cantautor, “en el que podamos mostrar al público algunos elementos emblemáticos de Víctor como su poncho y su guitarra”, detalla el director ejecutivo. “Nuestra idea es que este sea un lugar de encuentro, en el que realizaremos recitales, talleres, ciclos de cine y charlas, y en el que además los investigadores puedan acceder a pantallas de consulta del archivo”, añade Galaz, quien ya piensa en un circuito cultural dedicado a dos de los mayores creadores chilenos, pensando en que el Museo Violeta Parra se ubica a sólo unas cuadras.

Por de pronto, la tradicional casa de Almirante Riveros -y su generoso patio- sigue recibiendo curiosos y admiradores del artista, que dejan sentidos mensajes en el libro de visitas luego de recorrer el primer piso y la sala bautizada como “Angelita Huenuman”, donde actualmente se exponen algunas de las emblemáticas fotografías que Luis Poirot y Antonio Larrea tomaron al músico y cedieron para su muestra, además de algunas imágenes inéditas de su autoría.

DE VUELTA AL ESTADIO

El archivo centralizado y sus elementos museográficos no son los únicos proyectos que tienen ocupados actualmente a la fundación, que en septiembre pasado dio otro paso clave en lo que respecta al legado del músico, reeditando cinco de sus álbumes fundamentales en vinilo, los que no se encontraban disponibles en ese formato desde comienzos de los años 70, con diseño restaurado e imágenes y textos extraídos del material original.

En paralelo, la organización trabaja actualmente en un nuevo ciclo de conciertos dedicados a la memoria del creador de “Luchín”, para conmemorar en septiembre próximo los 45 años desde su muerte. El lugar escogido será nuevamente el estadio Víctor Jara (ex estadio Chile), el emblemático recinto de Santiago centro donde el cantautor fue asesinado en 1973, que volverá a abrir sus puertas tras casi una década clausurado por no cumplir con las normas para reductos de alta convocatoria.

La idea, explica Galaz, es repetir la experiencia de septiembre pasado, cuando el estadio se reabrió para el natalicio de Jara, claro que esta vez durante una semana completa de presentaciones en vivo en el lugar. Según detalla, los grupos que actuaron ese día -como Bloque Depresivo, Illapu y Los Vásquez- ya confirmaron su regreso al recinto, a quienes se sumarán artistas internacionales con los que actualmente se encuentran en conversaciones.

Junto con esto, la fundación desarrolla otro ambicioso proyecto en la calle Arturo Godoy, el desmejorado pasaje donde se encuentra la entrada principal del estadio. En los últimos días el director ejecutivo se ha reunido con el alcalde de Santiago y el intendente metropolitano, a quienes le presentó un proyecto de repavimentación y reposición del pasaje, que incluye además luminarias y un mural dedicado a Jara, junto a un memorial. “Queremos dignificar el sector y volverlo un lugar de encuentro, un espacio para la ciudadanía”, explica.

miércoles, enero 01, 2014

DJ Méndez: "Con lo bien que me va hoy, me voy a retirar exactamente a los 40 años"

El Mercurio

Tiene un verdadero imperio. El músico hoy mantiene un sello discográfico con seis artistas, prepara una película y la cuarta temporada de su reality en TVN, y su negocio inmobiliario parte con gran ímpetu.

Diego Rammsy

Sentado a la cabeza de una inmaculada sala de reuniones de la Ciudad Empresarial, habla con la autoridad y la convicción de un hombre de negocios curtido. Leopoldo Méndez (38) se encuentra en su oficina, un amplio e iluminado espacio de dos pisos donde funciona su sello discográfico, su productora de cine y televisión y, ahora, su inmobiliaria. "Esto es una empresa de verdad, y es lo que he querido siempre. Desde que llegué a trabajar a Chile mi idea fue tener un espacio donde entres por la puerta y salgas con el material hecho, ya sea música o programas de TV", dice Leo.

Este porteño de origen humilde vislumbró una carrera musical en la ciudad de Estocolmo, adonde llegó en 1986 junto a su familia. Hoy es el mandamás de su propio sello discográfico -Macabro Imperio-, con seis artistas en su catálogo a cargo del productor musical Mirko Polic, y trabaja en su estudio de grabación, que suma una inversión cercana a los 100 millones de pesos en máquinas.

Para Méndez, a estas alturas, todo parece favorable. Junto a su socio Antonio Guzmán lleva varios proyectos en desarrollo en lo que respecta a sus florecientes negocios. En 2014 estrenarán la nueva y cuarta temporada del programa "Los Méndez" en TVN y esperan abordar la primera aventura de la familia en el cine, en la cual ya trabajan los realizadores Mateo Iribarren y Eduardo Ravanal.

Como si todo este crecimiento exponencial de la franquicia Méndez no fuera suficiente, la productora que puso a funcionar Leo -la misma que entrega cada capítulo de "Los Méndez" a TVN-, ya trabaja en tres ideas propias: un docurreality , una teleserie juvenil y un musical que esperan vender a la TV."Con 'Los Méndez' empezamos a conocer un mundo desconocido. Pero me tiré a la piscina y me gustó la tele, y de ahí nos fuimos al cine, y hoy hay cerca de 60 personas trabajando en nuestras oficinas", dice Méndez orgulloso, mientras adelanta que ya cuentan con los derechos para realizar la miniserie y posible película sobre la vida de Víctor Jara.

La música y el retiro

Mientras recorre sus dependencias a sus anchas -el "aburrido" primer piso, donde funcionan las finanzas y todo el papeleo que acarrean sus negocios, y el segundo, donde están los equipos de producción audiovisual y musical-, Leo es seguido de cerca por Sabrina, su asistente y la encargada de programar su agenda y la de los artistas de Macabro Imperio.

El grupo tropical Combo con Clase, el flamenco pop del Dúo Jibano, la sensual This, el rimador Karnaza y el mismo productor Mirko Polic y su proyecto electrónico, forman el conglomerado que Méndez promueve en tres áreas: producciones musicales, agenda de shows y la música que se utiliza en los programas que allí mismo crea.

"La disciplina que tengo ahora la he ganado con los años. Al principio me gasté todo y me costó aprender. Pero Macabro Imperio hoy día es una escuela de la música", dice Leo. Además de una incursión musical internacional que partirá en Miami gracias a una invitación de Mario Kreutzberger a "Sábado gigante", DJ Méndez acaba de ser contratado por los dueños de la marca y baile Zumba para representar oficialmente la disciplina en Chile. "Los americanos se fijaron en mí y me dieron el permiso exclusivo para hacer la música. Por eso me siento orgulloso; que ellos sepan de mí ya es bueno", dice Leo sobre esta corriente -y negocio millonario- que ya cuenta con 350 mil inscritos en Chile y 1.500 instructores certificados. "Dale cuerda a la cadera" es la canción que promocionará Méndez junto a Zumba.

"Según yo, con lo bien que me va hoy, me voy a retirar exactamente a los 40 años", dice Leo con todo calculado y absoluta confianza en su testaruda filosofía del éxito: "Si no me abren la puerta, me voy a meter por la ventana y si no puedo, voy a entrar por el techo y si no lo logro, voy a hacer un hoyo y meterme por el piso, pero igual voy a entrar".


martes, diciembre 03, 2013

Ver y escuchar: In-Edit se toma la agenda en Santiago y Concepción

El Mercurio

Este jueves comienzan los documentales de música. Son 70 películas de quince países, con competencias internacional y nacional, y una sección especial con lo más destacado de su primera década de acción. Todo el programa Inedit-Nescafe.cl.

IÑIGO DÍAZ

 En busca de los chilenos perdidos

Pasó décadas en un alejamiento tal, que se llegó a dudar de que estuviera vivo. El compositor e ingeniero José Vicente Asuar (en la foto), pionero en la música electrónica latinoamericana, es el protagonista de "Variaciones espectrales" (de Carlos Lértora), documental que se exhibirá el 11 (Sala CineUC, 21:00) y 14 de diciembre (GAM, 16:30). "Diseñó el primer computador para crear música, el Comdasuar. Llegamos hasta su casa en Calera de Tango, donde Asuar se reencontró con su memoria al ver por primera vez, en más de 20 años, este aparato. De ahí se reconstruye la historia", comenta el productor ejecutivo Patricio Muñoz.

"En busca del piano perdido" (Carlos Pérez Villalobos) es también una búsqueda, la del compositor académico Enrique Soro. Su nombre está vinculado al frente de autores que construyeron el primer cuerpo de partituras chilenas del siglo XX y que hoy parece olvidado. "Este es el rescate de una persona a través del símbolo que representa el piano, que él tenía en su casa de Vicuña Mackenna hasta 1954, y que en 1979 desaparece del mapa", dice su nieto y productor ejecutivo Roberto Doniez Soro. Tiene funciones el 9 (Teatro Nescafé, 20:00) y 13 (Sala CineUC, 17:00).

Aventurado por los cerros de Valparaíso, el italiano Duccio Castelli encuentra a un abandonado Alfredo Espinoza, otrora figura del jazz chileno, con una leyenda escrita en Buenos Aires y París. Es una escena clave de "Escape al silencio" (Diego Pequeño), estrenada en In-Edit de 2009, y que se volverá a exhibir el viernes 13 (Sala CineUC, 21:00). Se rodó entre Santiago, Valparaíso, París, Toulouse y Barcelona: "Había una historia perdida, y por eso viajamos a Europa, para ver los lugares donde Espinoza estuvo. Pero el mito luego se configura en Chile, cuando él regresa como un músico superior, una persona muy extraña, que habla poco y toca de maravillas", decía Pequeño.

Dupla póstuma: Burroughs y Bausch

Una banda sonora encargada a Patti Smith y Sonic Youth, entrevistados como Iggy Pop y Laurie Anderson, y apariciones junto a David Bowie y Mick Jagger colorean el documental "William Burroughs: A Man Within" (del estadounidense Yony Leyse), un espléndido retrato de acento hiperrealista sobre el escritor de la generación beat , estrenado en 2010. Se aborda su figura desde lo público pero sobre todo desde lo privado -drogas, homosexualidad, asesinato- en un relato para la posteridad de "Bill". Se dará el sábado 7 (Teatro Nescafé, 18:00).

En 2009, el cineasta alemán Wim Wenders inició el rodaje de un documental en homenaje a la coreógrafa Pina Bausch. Poco después el guión cambió con la muerte de la influyente creadora, y la película "Pina" (en la foto) se convirtió en una pieza póstuma, presentada mundialmente en 2011, como un encuentro entre la danza y la música, gracias a las contribuciones del cantautor brasileño Caetano Veloso, el trompetista japonés Jun Miyake o el cantante pop alemán Thom Hanreich. Tiene funciones el 6 y 11 (Cineplanet Costanera Center, 21:00).

La voz de las sin voz

A Merry Clayton, que está al volante de un automóvil, le piden que apague la radio. "¿Cómo puedes pedirle a una diva que apague la música?", responde la mujer que en 1969 cantó y puso sus gritos gospel en "Gimme shelter", canción con la que los Rolling Stones descubrieron el poder de una voz femenina de apoyo. En el mismo documental, Mick Jagger comenta "lo buena que estaba Claudia Lennear. Era la más atractiva de las cantantes de Ike y Tina Turner". Darlene Love, voz estrella del productor Phil Spector, dice que "gente como Bruce Springsteen, Elton John y Stevie Wonder querían saber quién era esa chica que cantaba en los discos".

Junto a Cindy Mizelle, Mabel John, Gloria Jones y Lisa Fischer, ellas son protagonistas de "A veinte pasos de la fama" (Morgan Neville), una de las cintas de la competencia internacional, que recorre la historia y el presente de las grandes coristas de la industria del rock y el pop, las vicisitudes del oficio, la promesa de éxito y la decepción ante el fracaso. Lo dice el propio Springsteen: "El trabajo de las coristas sigue siendo poco reconocido. Hay un buen trecho: ese camino hacia adelante es complicado". Tendrá funciones el 8 (Teatro Nescafé, 20:00), 11 (Sala CineUC, 19:00) y 12 (Centro Arte Alameda, 22:00).

Tres ángulos de Víctor Jara

A cuarenta años de su asesinato, el festival presenta tres películas sobre la figura del cantautor chileno Víctor Jara, seleccionadas por el sitio MusicaPopular.cl. Una de ellas es lo que se llama una pieza de culto. Se titula "El cantor" y fue realizada en 1978 por Dean Reed, conocido en su juventud como el "Elvis rojo" y quien tras probar el éxito de la industria pop, abrazó la causa comunista. Reed estaba obsesionado con la muerte de su amigo, de manera que tomó la misión de personificarlo en esta biopic rodada en la RDA junto a un grupo de chilenos exiliados. Se dará el viernes 13 (GAM, 21:00).

En tanto, "El derecho de vivir en paz" (de la chilena Carmen Luz Parot), documental biográfico de carácter cronológico, logró poner en 1999 por primera vez el tema del asesinato de Jara en televisión; y "Compañero Víctor Jara de Chile" (de los británicos Martin Smith y Stanley Forman), realizado en 1974 y nunca exhibido en Chile, muestra material inédito y entrevistas de época a la viuda del músico, la inglesa Joan Turner. La primera se exhibirá el 11 (Centro Cultural España, 18:00); la segunda, el 10 (Sala CineUC, 19:00) y 11 (Centro Arte Alameda, 19:00).

domingo, noviembre 17, 2013

El libro que desempolva los inicios teatrales de Víctor Jara

En su época de estudiante, Víctor Jara (el primero, a la izquierda) compartió escena con el maestro de la pantomima Jaime Silva, junto a él a la derecha. Luego, un compañero no identificado y al extremo derecho Tomás Vidiella
El Mercurio

La recopilación realizada por el actor Gabriel Sepúlveda tiene fotos y recortes inéditos con las primeras obras que el artista dirigió.

Eduardo Miranda

Comenzó como la investigación para su tesis y terminó siendo su primer proyecto editorial. El actor Gabriel Sepúlveda tomó el mismo texto que realizó en 2001 y que llevaba por título "Víctor Jara, hombre de teatro", agregó algunos entrevistados, también sumó material fotográfico y cambió el tono de su escritura para dar vida a "Víctor Jara, su vida y el teatro", el libro que la editorial Ventana Abierta publicó en septiembre y que dedica sus 164 páginas a recordar los años teatrales del artista.

En ocho capítulos, el autor despliega información que obtuvo en 42 entrevistas. "Logré armar un perfil de cómo fue Jara en sus años dedicado al teatro. Es un aspecto más desconocido porque todos nos recordamos del músico, pero su período dedicado a la actuación está en las sombras. Seguramente, debido a la naturaleza efímera del oficio teatral", cuenta el autor. Y concluye: "Es sorprendente mirar atrás y ver la formación de un artista completo. En este libro no hay solo recuerdos, sino también una parte de la historia del arte chileno".

En un montaje

"Víctor sin Víctor Jara", con dirección de Pierre Saure, junto a los hermanos Visnu y Gopal Ibarra, regresará a escena desde diciembre. La pieza se presentará en el Museo de la Memoria (el día 10) y en Paine (el 14), en su versión de cantata. En enero también volverá al escenario del Centro GAM.

domingo, octubre 13, 2013

Nuevo procesado por el asesinato de Víctor Jara

Cancioneros.com

Miguel Vázquez Plaza, ministro en visita extraordinario en la causa por el asesinato de Víctor Jara ha ordenado la detención de Juan Renán Jara Quintana, a quien acusó de cómplice del homicidio del trovador chileno, ocurrido el 16 de septiembre de 1973.

En su dictamen, el juez Miguel Vázquez Plaza consignó que Víctor Jara fue detenido el 11 de septiembre de 1973, día del golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet, y ejecutado cinco días más tarde, pero no ha explicado cuál fue la participación de Juan Renán Jara Quintana en el hecho.

En esta causa se encuentran procesados desde el 28 de diciembre pasado Hugo Sánchez Marmonti y Pedro Barrientos Núñez, como autores de homicidio calificado; y Roberto Souper Onfray, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Hasse Mazzei, Luis Bethke Wulf y Jorge Smith Gumucio, como cómplices de homicidio calificado.

El ministro emitió también la orden de captura internacional contra Barrientos, quien actualmente vive en Miami. La Corte Suprema aprobó la solicitud de extradición, que está en curso.

La hermana “impostora” de Víctor Jara que hace campaña por Prokurica en Atacama

El Mostrador

Familiares niegan parentesco de Eliana Ruth Jara con el artista.“La molestia nuestra nace de que se arrogue el derecho de ser hermana, cosa que no es, y molesta la actitud política de estos senadores que se cuelgan de cualquier persona, no sé con qué intención”, dijo un sobrino del cantante asesinado tras el golpe militar de 1973. La aludida, quien milita en RN, estaría preparando una querella contra quienes ponen en duda su origen, pese a que el propio Registro Civil demuestra que tienen padres diferentes.

La familia del fallecido cantante Víctor Jara denunció que una mujer que hace campaña por el senador de Renovación Nacional Baldo Prokurica, en la región de Atacama y que dice ser hermana del artista, no es de la parentela.

Alejandro Doñas Jara, sobrino del cantante, señaló que su madre, Georgina, es la única hermana viva del músico, mientras que las otras, Adriana y María, ya fallecieron, al igual que los hermanos Manuel y Roberto. “Es una invención”, declaró.

El primero en denunciar la situación fue Patricio Pinto Jara, otro sobrino del ícono, hijo de María. “Yo no pongo en duda el nombre de la señora”, dijo a El Mostrador. “Pero lo que me parece extraño, y niego totalmente, es que sea pariente de Víctor Jara”.

Pinto además recordó que cuando fue el funeral de Manuel Jara Piña, padre del cantante, en 1977, en la población Santiago de la comuna de Estación Central, no apareció ninguna hermana Eliana Ruth.

“Es una impostora”, dice. “La molestia nuestra nace de que se arrogue el derecho de ser hermana, cosa que no es, y molesta la actitud política de estos senadores que se cuelgan de cualquier persona, no sé con qué intención”.

Eliana Ruth Jara Rioseco apareció en una foto con el senador Baldo Prokurica el pasado 5 de octubre en una nota de la versión online del diario La Segunda, bajo el título “La hermana RN de Víctor Jara”.

Allí se indica que “Eliana Ruth Jara es hermana del cantante Víctor Jara, muerto cuando estaba detenido en el Estadio Chile en septiembre de 1973. Sin embargo, ella nada tiene que ver políticamente con su hermano —activo defensor de las ideas de izquierda—, porque milita en Renovación Nacional desde hace años”.

“Vive en Copiapó y es la encargada de ‘terreno y puerta a puerta’ del senador por Atacama Baldo Prokurica. También ha trabajado en la zona en las campañas presidenciales de la Alianza, y ahora respalda con su labor al postulante a diputado RN Baldo Violic”, indica el rotativo.

Fernando Ghiglino, presidente regional de RN en Copiapó, confirmó que la mujer “fue una de las primeras militantes de RN” en la zona y que, según ella le ha dicho siempre, es “hermana de padre y madre de Víctor Jara”, y que fue criada aparte de la familia.

El tema es que además de que la familia del cantautor asesinado niega total parentesco con ella , los datos del Registro Civil son claros. Los padres de Víctor Jara son  Manuel Jara Piña y Amanda Martínez. Los padres de  Eliana Ruth Jara son Eduardo Jara y María Clara Rioseco.

Otro dirigente de RN en la zona, que no quiso aparecer con su nombre, señaló que la mujer no dará declaraciones por el momento, y que incluso prepara una querella contra aquellos que niegan su parentesco, con el fin de establecer la verdad.

El Mostrador contactó por mail y celular a la encargada de prensa y a un asesor de Prokurica, pero no pudo obtener mayores informaciones. Tampoco hubo respuesta del candidato a diputado Violic.

“Cuesta creer que hayan sido engañados con todo su aparataje de secretarias, abogados y policías, y que no hayan cotejado la información antes de darla a conocer públicamente”, se quejó Patricio Pinto Jara. “Molesta que se use la figura de él por una cuestión política tan sucia. De ahí nace el deseo de hacer esta aclaración, y de poner las cosas en su lugar. La señora Eliana Ruth no es pariente nuestro”.

lunes, octubre 07, 2013

La hermana RN de Víctor Jara

La Segunda

Eliana Ruth Jara es hermana del cantante Víctor Jara, muerto cuando estaba detenido en el Estadio Chile en septiembre de 1973. Sin embargo, ella nada tiene que ver políticamente con su hermano -activo defensor de las ideas de izquierda-, porque milita en Renovación Nacional desde hace años.

Vive en Copiapó y es la encargada de "terreno y puerta a puerta" del senador por Atacama Baldo Prokurica. También ha trabajado en la zona en las campañas presidenciales de la Alianza, y ahora respalda con su labor al postulante a diputado RN Baldo Violic.

domingo, septiembre 15, 2013

El último manuscrito de Víctor Jara

La Tercera

Un par de horas antes de su muerte, sucedida hace 40 años, el cantante escribió su última creación, la que fue liberada desde las fauces del centro de detención bajo una operación que parecía imposible.
por Claudio Vergara

Boris Navia, abogado y ex jefe del Departamento de Personal de la ex Universidad Técnica del Estado (UTE), cuenta que miró el libro, observó los versos y por fin pudo respirar aliviado: “El poema se había salvado. Ya había pasado casi un año del Golpe, por lo que sentí una gran satisfacción al ver que todo el sacrificio que había hecho, resistiendo la tortura de los oficiales, había valido la pena”.

Su recuerdo apunta a Estadio Chile, la última composición de Víctor Jara, escrita apenas un par de horas antes de su asesinato, entre las patadas y los culatazos que recibió durante cuatro días en el recinto, y que encarnó no sólo el testimonio de su trágico desenlace, sino que también la historia de una pieza rescatada y difundida a través de un efecto en cadena clandestino y que parecía imposible de triunfar.

Aunque en ningún caso se trata de su creación más trascendente, durante décadas ha sido musicalizada por las figuras más diversas, como una suerte de continuidad a ese manifiesto inconcluso. “Canto, qué mal me sabes/cuando tengo que cantar/ espanto/ Espanto como el que vivo/como el que muero/ espanto”, reza su tramo más rotundo. Un puñado de versos facturados el 15 de septiembre de 1973.

En esa jornada, y tras pasar casi cuatro días en el reducto de Estación Central junto a otras mil personas de la UTE, los detenidos fueron informados de la liberación de dos de ellos. Fue el instante que aprovecharon para escribir recados de supervivencia que serían entregados a sus familias. “Los escritos decían que estábamos bien y tenían los teléfonos de nuestros cercanos. Cuando estábamos en eso, Víctor me pidió la libreta que yo tenía. Se puso a escribir, pero de pronto llegaron dos conscriptos, se lo llevaron y fue la última vez que lo vimos. Ahí soltó las hojas y yo me quedé con ellas”, sigue el ex funcionario de la UTE, detallando las últimas horas del artista, ya que su fallecimiento se estima entre el 15 y el 16 de ese mes.

Luego, los presos del Estadio Chile fueron trasladados al Nacional. Ahí, Navia se había olvidado de su libreta, hasta que una petición de los soldados para que anotaran sus nombres lo hizo sacarla de su bolsillo y descubrir, por primera vez, que Jara nunca escribió una nota de tranquilidad para su esposa: ahí estaba el poema Estadio Chile.

Por sugerencia del senador comunista Ernesto Araneda, el jurista hizo dos copias en dos cajetillas de cigarros Hilton. Se quedó con la original, pero las dos restantes se las entregó a un estudiante y a un médico que quedarían libres en las horas siguientes. Ambas réplicas las tituló con el nombre de “Víctor Jara”. Un acto temerario, pero equivocado: a la hora de la revisión, los militares detectaron el papel en manos del universitario, vieron el encabezado y lo obligaron a delatar su procedencia. El veinteañero apuntó a Navia, quien se había ocultado el poema en la suela de sus zapatos. Tras interrogarlo con golpes eléctricos, los hombres del Ejército le confiscaron la composición.

Eso sí, el tercer eslabón había vencido. El doctor salió sin mayores sospechas y logró llevar a la luz pública el grito visceral de Estadio.... Hasta hoy, los involucrados no han logrado identificar quién fue el profesional que selló el plan. De hecho, el abogado Nelson Caucoto, quien lleva la causa del crimen del artista, dice que el proceso tampoco ha logrado detectar al protagonista final. Un anonimato que asoma lógico: durante los 17 años de la dictadura, difícilmente alguien se atrevería a confesar una operación que superaba lo permitido.

Pese a ello, los implicados coinciden que la copia con el escrito siguió una ruta evidente: llegó a manos de dirigentes comunistas que por esos días iniciaban su vida en la clandestinidad. A partir de ahí, todos los movimientos se concentraron en sacarlo hacia el extranjero. Uno de los primeros en recibirlo fue una organización guerrillera peronista de Buenos Aires y que llegó hasta una radio para entregarle una copia, ya mecanografiada, al fallecido periodista chileno Camilo Taufic, relato que entregó en 2006 al diario La Nación.

Luego, el profesional lo incluyó en su libro Chile en la hoguera, editado en 1974, difundido de manera clandestina en Santiago y convertido en la primera plataforma que reveló su existencia. De hecho, gracias a ese texto, Navia, el enlace inicial de toda la cadena, se enteró que Estadio... había sido rescatado.

Las mismas cúpulas clandestinas le cedieron otra copia a un grupo de mujeres integrado por María Julia Pérez, Rayen Méndez y Eliana Rahal, esposas de los músicos de Quilapayún que partieron al exilio en octubre de 1973 y que guardaban la misión de liberar el escrito hacia Europa. Según Eduardo Carrasco, líder del grupo, el manuscrito llegó hasta París camuflado en una cápsula de remedio. Ahí se lo obsequiaron a Joan Jara, quien luego se encargó de expandirlo a través de algunas figuras públicas.

Una de las primeras fue Pete Seeger, héroe del folk norteamericano que lo musicalizó en el evento Friends of Chile Benefit Concert, realizado en Nueva York en 1974 y que fue en ayuda de las víctimas de la dictadura. De hecho, Seeger fue el primero que lo llevó al disco en su álbum Banks of marble and other songs, de 1974. Desde ahí, lo ha cantado en casi todos sus shows.

La urgencia era la misma entre los músicos chilenos y los primeros en registrarla fueron la banda Tiemponuevo -adscrita a la Nueva Canción Chilena- en su trabajo Dit is Tiempo Nuevo, de 1976, grabado en Holanda y donde participa Payo Grondona. Isabel Parra hizo lo propio años más tarde con una estremecedora versión a capella. Aunque el Golpe era un drama reciente, el canto final de Víctor Jara había logrado perpetuarse.

martes, julio 09, 2013

Preparan libro y un concierto a 40 años de la muerte de Víctor Jara

La Tercera

Habrá un show en octubre, en el Nacional, y se alistan videos donde artistas como Ana Tijoux aparecerán cantando junto al músico.
por Marcos Moraga

"Para mi generación, la que vivió el golpe, es el último aniversario que vamos a tener. Al número 50 no creo que lleguemos, y por eso tiene una importancia especial", dice Joan Jara, viuda de Víctor Jara. El 19 de septiembre se cumplen cuatro décadas desde que el cuerpo baleado del músico fue encontrado a un costado del Cementerio Metropolitano.

"Nos interesa traer a Víctor vivo, cantando, permanentemente", destaca Joan Jara, y la ocasión marcará varios hitos en el legado de la voz de El derecho de vivir en paz. Como punto central: un concierto masivo, cercano a las tres horas de duración, el 5 de octubre en el Estadio Nacional. La fundación está trabajando en la lista de invitados nacionales e internacionales para la jornada, que, sin embargo, no será el único círculo en la agenda de conmemoraciones.

Entre las iniciativas destaca también una serie de videoclips que se preparan  junto al director argentino Stanley (Monos con navaja), que insertará a varios músicos dentro del poco metraje audiovisual que sobrevivió a Víctor Jara. Son cinco clips, para los que se han registrado las participaciones de Ana Tijoux, Aldo "Macha"Asenjo (Chico Trujillo), Chinoy, Camila Moreno, Luis Le-bert, Roberto Márquez, Jorge Coulon, Ismael Oddó y varios otros, que insertarán sus imágenes y voces -mediante nuevas mezclas de audio- para acompañar a Jara en duetos póstumos sobre El cigarrito y Te recuerdo Amanda. El material estará disponible en un mes y medio más, y lo exhibirán los canales de Vía X, Zona Latina, Bang TV y ARTV.

Calendario

Las actividades partirán con la exposición Exilio y Solidaridad, desde el 22 de julio al 12 de agosto en San Ramón, para luego pasar, hasta el 31 de octubre, a ocupar todas las sedes de la Universidad de Playa Ancha.

El 11 de septiembre se recreará la ruta que siguió Jara tras su detención: desde la Universidad Técnica del Estado, pasando por el Estadio Víctor Jara, hasta el Cementerio General. De ahí se sucederán varios festivales: el 21 de septiembre en la población la Herminda de La Victoria, el 28 de ese mes en Arica, el mismo día en el Cementerio General, y el llamado Festival de las Artes, los días 19 y 20 de octubre en el Parque La Bandera.

El 10 de septiembre, Joan Jara y la directora de la fundación, Gloria Konig, participarán de un acto en Nueva York que, según explica, "estará centrado específicamente en pedir la extradición desde ese país para Pedro Barrientos",  uno de los ocho militares procesados por el asesinato de Víctor Jara. El cierre de la agenda será a través de un acto y concierto el 10 de diciembre en Madrid, España.

miércoles, junio 05, 2013

Rolling Stone ubica a Víctor Jara como uno de los "15 rebeldes del rock"

El Mercurio

La revista estadounidense publicó un listado de músicos que desafiaron el orden. "No hay un artista en el planeta que no conozca su historia", dice Jorge Coulón, director de la fundación que lleva el nombre del cantautor.

José Vásquez

Al centro, entre los Sex Pistols y The Clash, el nombre de Víctor Jara y su guitarra de palo destaca en el listado de la edición electrónica de la revista Rolling Stone como uno de los "15 rebeldes del rock and roll".

El cantautor de "El derecho de vivir en paz" y "Te recuerdo Amanda", que de rockero tuvo, tal vez, solo su actitud rebelde, es recordado así en la publicación estadounidense:
"Después de iniciar su carrera en el teatro, Jara comenzó a escribir canciones en los convulsionados años sesenta de su país (...) y apoyó al candidato socialista Salvador Allende (...). Meses después de su muerte, Bob Dylan, Peter Seeger y Phil Ochs encabezaron un acto benéfico en nombre de Jara en Nueva York".
En el ranking aparecen nombres -además de los emblemas del punk inglés- como MC5, Kurt Cobain y Elvis Costello, todos con pasajes de su vida en los que sus actos de rebeldía les valieron más de un problema.

Desde un veto que duró más de 10 años en los que Costello no pudo aparecer en "Saturday Night Live" por tocar una canción que tenía prohibida ("Radio radio"), hasta el grito de guerra en que se transformó "Kick out the jams", de MC5, que en los sesenta incitaba a terminar con la pasividad política y llevar la acción a las calles.

En la Fundación Víctor Jara no se sorprendieron con el reconocimiento al artista nacional. "En todo el mundo, él (Víctor Jara) ocupa un lugar muy importante. No hay un artista en el planeta que no conozca su historia", dice Jorge Coulón, miembro del directorio de la entidad.

Coulón cuenta que es habitual que cada que vez que un músico internacional aterriza en el país se contacte con la fundación para interiorizarse con su vida. "Es un peregrinaje obligado para ellos. Desde Bono de U2 a Radiohead, que cuando vinieron se mostraron muy entusiasmados en conseguir sus discos", dice el músico de Inti-Illimani.

El reconocimiento coincide con las actividades que prepara la fundación para recordar los 40 años de la muerte del cantautor y director teatral, que se cumplen en septiembre.

 Los "revolucionarios"

El listado de la edición electrónica de la revista Rolling Stone consagró como los "15 rebeldes del rock and roll" a Plastic people of the universe (República Checa), Fela Kuti (Nigeria), Peter Tosh (Jamaica), Sinead O'Connor (Irlanda), Elvis Costello , The Clash , Sex Pistols (Inglaterra), MC5 , Kurt Cobain , Steve Earle , Jerry Lee Lewis , Marilyn Manson , Public Enemy , Johnny Cash (Estados Unidos) y Víctor Jara (Chile).

miércoles, mayo 15, 2013

Se Lanza Libro “Canto de las estrellas: Un homenaje a Víctor Jara”

Comunicado de Prensa


HOMENAJE A VÍCTOR JARA
ORGANIZA EXTENSIÓN FAHU-IDEA (USACH)
22 DE MAYO EN EL SALÓN DE LAS ARTES VÍCTOR JARA (ECUADOR 3555, METRO U. DE SANTIAGO) A LAS 18,45 HORAS

Libro “Canto de las estrellas: Un homenaje a Víctor Jara” será presentado en la Universidad de Santiago de Chile e Inti Illimani Histórico interpretará 4 obras del gran artista chileno.

La historia plasmada en el libro “Canto de las estrellas: Un homenaje a Víctor Jara” escrito por el poeta y payador Moisés Chaparro, el músico integrante de Inti Illimani, José Seves, y el profesor de sociología David Spener, simplemente fascina.

El apasionante escrito, definido como un tributo poético musical al cantautor chileno Víctor Jara, transporta a quien lee las más de 100 páginas hacia el último año de vida del músico, etapa en la que emprendió una investigación en la Región del Alto Biobío con el objetivo de rescatar la historia oculta de la matanza de Ranquil.

Es así como la Colección Ensayo, de Ceibo Ediciones, a través de los destacados autores, rescata la historia del cantautor que conmovió a miles y que movilizó con sus letras al pueblo chileno. Se integra además al relato la relevancia del acto cultural “Canto Libre: Jornadas de Purificación del Estadio Chile”, actividad organizada por la viuda del músico, Joan Jara.

Finalmente, los autores trasladan a las y los lectores a la comunidad pehuenche del Valle de Quinquén, lugar en el que se realizó la rogativa que bendijo el afán por conservar la obra de Víctor, y el deseo de que sus asesinos y los de miles de personas, fueran juzgados.

“Canto de las estrellas: Un homenaje a Víctor Jara”, será presentado a las 18.45 horas del miércoles 22 de mayo en la Sala de Artes Víctor Jara, ubicada Av. Ecuador 3555 (metro Universidad de Santiago) en la Universidad de Santiago de Chile y contará además, con la actuación del conjunto Inti Illimani Histórico que interpretará cuatro obras del cantautor chileno, junto a la presentación del payador Moisés Chaparro.

Entrada liberada con invitaciones que se pueden retirar en:

Federación de Estudiantes FEUSACH: Avda Ecuador 3593, Patio de los Naranjos, Estación Central, Santiago.
Radio Universidad de Santiago: Avenida Libertador Bernardo O'Higgins nº 3363. Metro Estación Central. Santiago. Chile.
Instituto de Estudios Avanzados de la USACH: Román Díaz 89, Providencia, metro Salvador. 27181360.

jueves, marzo 28, 2013

Quedaron libres cuatro procesados por el asesinato de Víctor Jara

Telam

La Justicia chilena decidió dejar en libertad provisional a cuatro de los siete exmilitares que estaban en prisión preventiva, procesados por el asesinato del cantautor Víctor Jara, ocurrido a pocos días del golpe militar de Augusto Pinochet, en 1973.


Fuentes judiciales dijeron que la Corte de Apelaciones de Santiago respaldó hoy la decisión tomada este miércoles por el juez Miguel Vásquez, que fue quien dictó el procesamiento y posterior detención de los exuniformados a fines del pasado septiembre.

Para dejarlos en libertad, precisaron las fuentes, citadas por EFE, se tuvo en cuenta la fecha en que ocurrieron los hechos que se investigan -septiembre de 1973- y la "irreprochable conducta anterior de los procesados".

Los beneficiados son Edwin Dimter Bianchi (conocido como "El Príncipe"), Nelson Hasse Mazzei, Raúl Jofré González y Luis Bethke Wulf, todos ellos procesados como cómplices del homicidio de Víctor Jara.

La Corte les impuso una fianza de un millón de pesos (unos 2.100 dólares) para cada uno, con lo cual los cuatro podrían abandonar hoy mismo el Penal Cordillera, una prisión militar situada en el sector santiaguino de Peñalolén.

Allí se encuentran también otros dos procesados, Jorge Smith Gumucio y Hugo Sánchez, mientras que Roberto Souper Onfray, que al parecer sufre problemas mentales, permanece en un hogar de ancianos en calidad de detenido.

El excoronel Sánchez está procesado como presunto autor material del asesinato de Víctor Jara junto al exoficial Pedro Barrientos, quien vive en Estados Unidos y cuya extradición ha sido solicitada a ese país.

La muerte del autor de "Te recuerdo Amanda", ocurrida el 16 de septiembre de 1973, es uno de los casos más emblemáticos de las violaciones a los derechos humanos cometidas en Chile por la dictadura (1973-1990).

El cantautor murió de 44 balazos después de ser torturado durante varios días en el estadio Chile de Santiago, que actualmente lleva el nombre del artista.

Isabel Parra: “Los militares han sido patéticamente orgullosos”

The Clinic

La cantautora, hija de Violeta Parra, re edita su libro Ni toda la tierra entera, que lleva el mismo nombre de la canción compuesta en Cuba e inspirada en el exilio al que tuvo que partir luego de que su nombre apareciera en las listas de detenidos luego del Golpe de Estado. Después de 10 años, este libro vuelve a imprimirse con imágenes, cartas y poemas inéditos.


Desde su casa en Providencia Isabel Parra dice que nunca ha tocado una cueca en su comuna “teniendo al lado el Parque Inés de Suárez”. Con cierta melancolía dice que a los Parra, de los cuales muchos han vivido siempre en la comuna, se los desairó durante los periódos del Coronel. Por eso ahora destaca que “le torcimos la mano democráticamente”. La misma palabra usa casi toda vez que se refiera a Salvador Allende, o “el proceso democrático de la Unidad Popular”. A pesar de eso, de los militares y las fuerzas armadas no habla con rabia, porque dice que lo que a ella le pasó, esos 14 años de exilio “lo pude transformar no en resentimiento ni odio, sino que yo lo transformé en canto. En música, en poesía popular sencilla. En palabras femeninas que se cantan y acompañan a todo el mundo”.

Y es eso lo que Isabel quiere transmitir con este libro, re editado y re lanzado ayer en el GAM. Ni toda la tierra entera abre con un relato de su hija Tita y sigue con el relato de Isabel sobre el exilio al que tuvo que partir luego del Golpe de Estado. Ese día ella estaba invitada a la misma actividad con Víctor Jara en la Universidad Técnica del Estado, donde el cantautor fue detenido y luego acribillado. Sin embargo, Isabel partió a las oficinas de la Jota, donde militaba a enterarse de lo que estaba pasando. Al final tuvo que asilarse en la embajada Venezolana y partir al extranjero en el avión que Cuba envió para sacar del país a los exiliados. Allá fue donde se enteró de que su hermano Ángel, después de dos meses, por fin estaba libre. Eso sí, con la prohibición de cantar.

Hoy, en el año en que se cumplen cuarenta años del Golpe, Isabel dice que este es un libro necesario porque “es importante que los jóvenes sepan que esta libertad de acción que tenemos ahora se debe a dolores muy profundos que sufrió el país, a enfrentamientos muy profundos que vivimos nosotros”.

A sus 73 años, Isabel dice que continúa identificándose con la “izquierda utópica, la de Salvador Allende” y que dejó de militar en el Partido Comunista hace años. Sin embargo, igual se alegra de la llegada de Michelle Bachelet, y dice tener “muchas esperanzas de lo que no se hizo en 20 años pasados se haga ahora”.

¿Por qué es necesario re editar este libro hoy?
La intención es, muy simplemente, pensar un poco. Sobre todo la gente nueva, que escucha esto a la pasada, que no vivió directamente este drama del Golpe de Estado con todas sus consecuencias, que no se detuvo un segundito a pensar que hoy día puede salir a la calle, carretear, estar con su familia. Estamos hoy en día en un país con muchos conflictos y muchas divisiones, pero nadie nos viene a buscar a la casa para matarnos. Eso es lo que yo no quiero que se olvide. Porque yo era simplemente una militante de la Jota junto con Víctor y otros artistas que cantábamos y hacíamos música y participábamos profundamente de este proceso que era la utopía perfecta, un socialismo en que nos respetáramos, en que nadie matara a nadie. En que pudiéramos usar el cobre para las causas nobles, en que no hubiera gente que se queda con la plata y los otros se mueren de hambre, en que no hubieran persecusiones. Naturalmente que no fue bueno para la oligarquía chilena.


¿Qué te pasa cuando escuchas a la gente decir que ya es un tema del pasado?
Cuando nosotros volvemos al tema, que es un tema que no se va y vive con nosotros, no estamos tratando de cagarle la vida a nadie ni que se depriman. Estamos diciendo “esto me pasó y a lo mejor le paso a tu abuelo, tu vecino y fue un hecho real y concreto”. Lo peor que le puede pasar a un país es estar partido en dos. No hay nada mas inútil y más dramático. Nos estamos perdiendo los unos a los otros y no nos estamos conociendo. No sé si vamos a tener la capacidad de aprender y mejorarnos y de presentarnos frente al contrincante ideológico de una manera menos tenebrosa. Eso nos haría mejores personas, pero yo no sé si es posible. Han habido ejemplos de perdones, pero los militares han sido patéticamente orgullosos, y dicen que lo volverían a hacer.


Tú eras muy cercana a Víctor Jara ¿Cómo has visto este proceso del esclarecimiento de su muerte?
En primer lugar, tengo que decirte que yo creo que Víctor fue el héroe de todos nosotros. Sin proponérselo. Sin pensar. El Víctor era muy cercano a nosotros, a la Peña, a la Violeta. Éramos muy compinches, muy solidarios. Entonces siempre me estaba invitando a grabar, a mostrarme una canción nueva y era una amistad preciosa, maravillosa. Que naturalmente cuando yo me doy cuenta que la Joan Jara y su Fundación han persistido como tantas personas en buscar los asesinos de Víctor, yo lo encuentro tremendo. Tan necesario y es admirable que ella no se haya agotado, que no haya tirado la esponja. Entonces esta situación de Víctor asesinado, del Presidente muerto en La Moneda, de toda la plana de la Unidad Popular relegada a la isla Dawson, es una cuestión que, por favor, nosotros no podemos hacernos los lesos y decir, “no sigamos para adelante no más porque son cosas del pasado”. Imagínate que de un día para otro te quedas sin tu amigo del alma, sin tu ciudad, sin tu casa. Todo acribillado por los militares.

Este mismo día que se lanza tu libro, llegó Bachelet. ¿Cómo ves un nuevo gobierno de ella?
Yo la vi esta mañana y me dio harto gusto verla porque este silencio nos tenía medios loquitos a todos, no sé, un poquito cargante. Yo tengo confianza en ella. Ella sabe que no estamos cinco años atrás, en estos años han pasado muchas cosas en Chile. Tenemos muchas esperanzas de que lo que no se hizo en 20 años pasados se haga ahora. Eso no es nada nuevo, es lo que están pidiendo los estudiantes. Y yo creo que ella va a tomar cartas en el asunto y se va a hacer cargo, porque sino la gente no va a votar por ella. Pero me alegré que estuviera de vuelta, la considero cercana y ella fue la mujer que se sensibilizó por la Violeta casi saliendo de su mandato y entregó un cheque para construir el museo que aún no se termina.


¿Cómo has visto al Gobierno en los temas artísticos y culturales?
En lo que respecta a la Violeta Parra, cero, cero, cero. ¿A ti te parece justo que la Violeta Parra que vivía entregada a Chile que el museo de la Violeta no exista? Es eso, en circunstancias que nosotros vamos a donar toda la obra de la Violeta al Estado chileno. Entonces yo he tenido pedir poco menos que puerta a puerta. Pero no ahora, desde que se instauró la democracia. Yo no puedo decir que este gobierno no tomó en cuenta a la Violeta Parra. Todos los gobiernos de la Concertación no hicieron nada por ella, teniendo nosotros muchos amigos dentro de la Concertación, mucha gente de poder, no movieron ni el dedo chico. La única que movió el dedo fue la Michelle cuando ya se estaba yendo a Valparaíso a entregar el mando al nuevo presidente y nos dio el cheque para la construcción. Entonces yo quisiera que el museo se inaugurara pronto, me da lo mismo quién lo inaugure.



miércoles, enero 23, 2013

Careo entre los procesados por el crimen de Víctor Jara con soldados

Cancioneros.com

El ministro en visita Miguel Vásquez efectuó un masivo careo entre 6 de los 8 oficiales procesados por el homicidio del cantautor Víctor Jara y un grupo de conscriptos que estuvieron destinados en el Estadio Chile en septiembre de 1973.


La diligencia se desarrolló para despejar una serie de contradicciones en las versiones de los mismos reos en la causa, como los innumerables testigos que han declarado en el proceso.

El juez Vásquez señaló al concluir la extensa diligencia que "efectivamente desarrollamos este careo como una diligencia para despejar una serie de hechos y contradicciones que existen en el proceso. Se aclararon algunas, otras no, pero ahora debo analizar todo lo aportado hoy, junto con otros antecedentes, para determinar si decreto nuevas diligencias o no", dijo el magistrado.

Sólo dos oficiales no asistieron, Pedro Pablo Barrientos, de quien se solicitó su extradición a Estados Unidos y Roberto Souper Onfray, que está internado en una clínica psiquiátrica, mientras que Hugo Sánchez Marmonti, autor de homicidio calificado, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi. Nelson Hasse Mazzei, Luis Bethke Wulf y Jorge Smith Gumucio, cómplices del crimen llegaron y salieron del tribunal sin hacer declaraciones rumbo al Batallón de Policía Militar en Peñalolén, donde se encuentran en prisión preventiva.

Uno de los conscriptos que asistió al careo, Hernán Toro, aseguró que "nosotros realizamos solamente labores de seguridad y vigilancia externa e interna. Yo nunca tuve contacto con el señor Víctor Jara. Supe de su muerte como dos meses después", dijo el testigo, quien tenía apenas 18 años para septiembre de 1973.

En tanto, se espera para los próximos días que la Fiscal de la Corte Suprema, Mónica Maldonado emita su informe sobre la procedencia de la solicitud de extradición para la justicia de los Estados Unidos del ex oficial Barrientos, opinión previa a la que debe emitir de manera definitiva la Sala Penal de la Corte Suprema, cómo último trámite judicial en Chile.

lunes, enero 21, 2013

La Orquesta Sinfónica de la Universidad de La Serena interpreta a Víctor Jara

Cancioneros.com


La Orquesta Sinfónica de la Universidad de La Serena (ULS) prepara un gran tributo al músico y compositor chileno Víctor Jara, ofreciendo conciertos sinfónicos la próxima semana en Andacollo, La Serena y Los Vilos, en los que entregará un amplio repertorio del cantautor.

 El elenco profesional promete entregar un amplio repertorio de Víctor Jara a modo de homenaje con una interpretación del más alto nivel del concierto Víctor Jara sinfónico en concierto y la participación de solistas y músicos regionales, con batuta del Director invitado Francisco Núñez y arreglos del compositor Carlos Zamora.

Ofrecer a residentes y visitantes un gran evento cultural es la apuesta de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de La Serena (ULS) que destaca por su calidad, talento local y profesionalismo en cada una de sus presentaciones, así lo manifestó su Productora Ejecutiva, Carmen Zamora. “Logramos concitar el interés y respaldo de tres municipalidades de nuestra región: Andacollo, La Serena y Los Vilos quienes han sido nuestros colaboradores y co-auspiciadores junto a importantes empresas mineras como TECK Carmen de Andacollo y Fundación de Minera Los Pelambres además de otras entidades públicas y privadas que se han sumado al trabajo que representa producir estos conciertos sinfónicos-corales a quienes agradecemos su aporte como Intendencia Regional que facilita el uso del frontis del edificio y espacios interiores para los músicos, además de la Corporación cultural de la Cámara Chilena de la Construcción en el evento Andacollo. Será un espectáculo 100% regional con la participación de solistas, coro y orquesta de nuestra zona (85 músicos) que interpretarán estos temas del apreciado cantautor chileno. Esperamos ofrecer a nuestros vecinos y turistas un memorable espectáculo musical para iniciar la temporada 2013”, señaló.

Elencos y comunas

Los elencos participantes serán la Orquesta Sinfónica ULS y Coro ULS junto a los solistas regionales Ángelo Carrasco (cantante) y el intérprete Mauricio Araya en Quenas y Charangos. El elenco coral está integrado por universitarios y profesores de música que se inscribieron oportunamente para participar de estos conciertos cuya preparación vocal ha estado a cargo del profesor Raúl Rodríguez y del cantante Gonzalo Tomckoviack.

Las fechas y lugares confirmados para recibir esta sublime obra musical son Andacollo: miércoles 23 de enero en la Plaza de Andacollo (evento acogido a la ley de donaciones con fines culturales), viernes 25 en la Plaza de armas de La Serena frente a la Intendencia regional y por último está agendada la presentación en Los Vilos el domingo 27 en la Plaza Ercilla de calle Caupolicán frente al antiguo muelle.

Todos los conciertos gratuitos serán a las 21:30 y contemplan la interpretación de catorce temas.

Programa:

Charagua
Te recuerdo Amanda
Cuando voy al trabajo
El cigarrito
Que saco rogar al cielo
Plegaria de un labrador
Preludio Suite N°2
La partida
El aparecido
Angelita Huenumán
Paloma quiero contarte
Luchín
Lo único que tengo
El derecho a vivir en paz