domingo, agosto 12, 2018

Festival Lampa Rock 2018


27 de octubre |Parcela Los Aromos, Lampa | a partir de las 12pm

El sábado 27 de octubre, la localidad de Lampa albergará a un festival de auténtico Rock Chileno: “Lampa Rock 2018”; un evento familiar que se desarrollará durante todo el día y en el que se presentarán bandas emergentes y consagradas en un gran escenario al aire libre, a tan sólo treinta minutos de Santiago y a cinco del centro de Lampa.

Lampa Rock es un evento que se realiza hace años de manera independiente y que en esta 6ta versión dará el salto a las grandes ligas, con una producción profesional y un cartel de lujo que incluye bandas como Fiskales Ad Hok, Devil Presley y Saken, entre otras 11 agrupaciones que animarán la jornada.

El espacio incluirá estacionamientos privados en el mismo recinto, variados food tracks, venta de cerveza artesanal, juegos infantiles y mucho más. Además contará con buses de acercamiento desde Santiago, Lampa y Quilicura para todos los que tengan su ticket, ya sea digital o físico.

Las 14 agrupaciones de música original que se presentarán a partir de las 12:00 pm, expondrán diversos estilos rockeros como hard rock, metal en diversas variantes, punk, ska-punk, blues rock y mucho más, en una jornada maratónica desde el medio día y hasta la media noche.

Las entradas tendrán precios populares y la primera preventa online tendrá un valor de sólo $3.000 mediante sistema Eventrid, con todo medio de pago.

Las bandas que participarán de este evento serán: Devil Presley, Fiskales Ad Hok, Saken, Bar Infierno, Chivo Viejo, El Leyton & Los Cerrucos, KeRuede, La Fiesta del Diablo, Nunca Seremos Dichosos, Revenga, Signos, Sin Muerte, Tierra Gris y Hexagram.

Invitamos a todos los amigos del rock chileno a participar de esta gran fiesta que hoy comienza a escribir otra parte de su historia, manteniendo el espíritu de apoyo y compromiso con las bandas emergentes de Lampa y Chile.

Produce: Atenea
Invita: Cerveza Lampa
Colabora: Rockaxis / I-Rock / Rockerio.cl
Venta de entradas: Sistema Eventrid

¿Cuándo? Sábado 27 de octubre a partir de las 12:00 hrs. (Las puertas abrirán a las 11:00 hrs.)
¿Dónde? Camino Noviciado Norte. Parcela Los Aromos. Lote E-2. Lampa https://goo.gl/GKdb6V
¿Valores? Primera Preventa $3.000 a través de sistema Eventrid.
¿Venta de Comida y bebidas? Sí.
¿Movilización?: Pública hasta las 21:00 hrs y también del festival con ticket en mano. (Se publicarán los horarios y recorridos).
¿Estacionamientos?: Privados dentro del mismo recinto.

Holman Trío presentará concierto completo en La Reina

Comunicado de prensa

Sábado 18 de agosto, 20:00hrs. Centro Nemesio Antúnez


Avenida Alcalde Fernando Castillo Velasco 8580 (Ex Avenida Larraín)

Entradas: $6.000 general - $5.000 Tarjeta Reinina - $4.000 preventa (Eventrid y presencial)

Regresando de su gira por México y Canadá en un único concierto en Santiago, el bajista eléctrico más influyente del País, reconocido por trayectoria y por haber marcado los latidos de Congreso, llega a La Reina. Ernesto Holman no solo viene a repasar emblemáticos repertorios junto a su trío: también adelantará temas de su nuevo disco “Árbol” La cita es el próximo sábado 18 de agosto, a las 20:00hrs. en Centro Nemesio Antúnez, de Corporación Cultural de La Reina. Para esta oportunidad, el show de Holman Trío, en piano Gustavo Cerqueiras y en batería Josué Villalobos, rescata los tintes progresivos y la permanente alusión al jazz fusión que caracteriza a las producciones del bajista, además de los sonidos sagrados del mapuche, que han estado presentes durante toda su producción solista.

En la actualidad no existe bajista chileno que no encuentre al menos una leve influencia de Holman en sus fraseos. Nacido en 1950, el bajista nunca esquivó la formación docta, entrando al conservatorio a estudiar composición de la mano de maestros como Cirilo Vila. Su técnica en el bajo, con un especial énfasis en su rama fretless, llegó a sacar a la mítica banda nacional Congreso de un complejo estado de crisis de identidad y no solo eso: el carácter progresivo que caracteriza al emblemático ensamble es –en gran parte – responsabilidad de Holman, quien supo imprimir una tendencia que tenía eco en todo el mundo, pero que únicamente los virtuosos llegaban a comprender.

Después del volver de Nueva York, donde compartió con un Jaco Pastorius que se encontraba ad-portas de dejar este mundo, el apego del compositor por la cultura mapuche se manifestó en sus producciones “Ñamco” (2003),  al “Vuelo del Ñamco”(2005) y Mari Tripantu (2008) este último consagrando su reconocimiento formal a la etnia. Su viaje de exploración en la música continúa, generalmente amparado en una prodigiosa capacidad de autogestión, sintetizando todo lo absorbido en nuevas producciones que toman elementos del jazz, la música progresiva y el mundo étnico. Lo anterior deriva en una presencia permanente en festivales de todos los continentes: los dos últimos años lo vieron pasar por Corea y por los prestigiosos festivales Sunfest y Ollil Kaan, de Canadá y México respectivamente.

Su legado es puesto en valor de la mano de una generación de bajistas que encuentra en Holman un precursor de estilo, como Jorge Campos, Marcelo Aedo, Pablo Lecaros, Luis Cheul y Christian Gálvez. 


Holman Trío en La Reina

Sábado 18 de agosto, 20:00hrs.

Centro Nemesio Antúnez – Corporación Cultural de La Reina

Entradas: $6.000 general - $5.000 tarjeta ciudad - $4.000 preventa

Los Jaivas celebran 55 años con show gratuito

La Tercera

El grupo actuará este viernes en el Movistar Arena, con la reaparición del tecladista Eduardo Parra.

Por Andrés del Real

Si bien para un grupo de trayectoria tan extensa, trascendente y acontecida como la de Los Jaivas, cada nuevo año en su carrera guarda algún motivo para festejar o el aniversario de algún hito importante, este 2018 tiene un significado particularmente especial para el emblemático conjunto viñamarino. No sólo se cumplen 30 años desde la muerte del baterista Gabriel Parra, el primero en partir aquella formación original del grupo, estrenada un 15 de agosto de 1963 en el Teatro Municipal de su ciudad natal (cuando aún se hacían llaman “High Bass”). Además, ya son 55 años los que festeja la banda desde ese hito fundacional, con un elenco que ha sufrido bajas significativas pero que sigue empecinado en sostener la esencia de su obra.

Ad portas de este nuevo aniversario, los creadores de “Todos juntos” llevan varias jornadas de ensayo, preparándose para un nuevo encuentro masivo con el público. Una cita programada para este viernes 17, dos días después de su cumpleaños oficial, y que tendrá al grupo repasando su historia en un concierto de entrada libre y con una reaparición especial: la del tecladista Eduardo Parra, retirado desde hace casi una década de la banda -por motivos de salud- pero siempre presente en las ocasiones especiales, como en el remontaje de Alturas de Macchu Picchu, en 2011, o los festejos del medio siglo de vida de Los Jaivas, dos años después.

Y si aquella última vez se escogió el frontis del Museo de Bellas Artes como epicentro de la celebración, con un recital que congregó a 60 mil asistentes y reunió sobre el escenario a más de 15 artistas invitados por los anfitriones, ahora el Movistar Arena será el recinto que albergará el espectáculo. Una decisión que, entre otros factores, tiene que ver con las críticas que generó entre algunos vecinos del Parque Forestal el desorden y la basura acumulada tras el show masivo, hace cinco años.

Se espera que hoy al mediodía el grupo anuncie oficialmente los detalles del concierto, entre ellos el sistema de repartición de las entradas gratuitas y la transmisión vía streaming del show, con una actividad en la que también participarán los otros organizadores del evento, como la Municipalidad de Santiago y el Ministerio de las Culturas.

Lo del viernes no será el único hito con que Los Jaivas conmemorarán su aniversario 55. Una fecha que se espera sea declarada pronto como el Día del Rock Chileno, luego de la aprobación del proyecto de ley por parte de la Cámara de Diputados. Además, el grupo acaba de reeditar La Bota, como se conoce popularmente el disco editado originalmente -y sólo en cassette- en 1991 y que incluye el registro de las presentaciones de la banda en el Teatro Teletón de 1988.

sábado, agosto 11, 2018

James Rhodes: “Todavía escucho a Claudio Arrau: es el mejor de los mejores”

La Tercera

Su autobiografía, Instrumental, y su vocación opinante lo han convertido en el pianista con la mayor atención del mundo. Para Rhodes, la búsqueda de nuevas audiencias es una cruzada personal: “Que me critiquen me da igual. Mi objetivo es precisamente llegar a nuevos públicos”, dice el instrumentista inglés.

Por Marisol García

Que no existe ni ha existido otro pianista como el británico James Rhodes (1975) no es, a estas alturas, una constatación musical. Su nombre se alza a categorías hasta ahora impensadas para un ejecutante de partituras. “El pianista ‘influencer’”, lo llamó hace poco un diario español, pero incluso esa definición es reducida.

Estrella en los festivales del actual verano europeo, responsable de tres libros y seis discos con su firma, comentarista radial, conductor televisivo y columnista en diarios, Rhodes enarbola su pasión por la música clásica como un credo que se le ha vuelto urgente difundir, incluso contra el celo de sus guardianes:

“La música es de todos y no puede ser que alguien se la apropie”, comenta sin prisa en el rato que ha reservado para un café del barrio Salamanca de Madrid, su ciudad adoptiva hace un año. “Cuando aparece alguien como yo, que desde el escenario habla con la audiencia, que toca en festivales de rock, que da muchas entrevistas, por supuesto que el mundo de la música clásica se pone en guardia. Me enfurece pero no me sorprende en lo absoluto. Y que me critiquen me da igual. Mi objetivo es precisamente llegar a nuevas audiencias. Lo único que de verdad me importa es que más gente esté escuchando a Beethoven y a Rachmaninov, y eso sucede”.

Opinante multifocal en Twitter, además, Rhodes es un hombre con una misión. Tiene hoy frente a él un metafórico megáfono didáctico-activista, y piensa usarlo:

“¿Cuántos músicos clásicos tienen la oportunidad de que se les entregue un micrófono en una radio para hablarles a millones de personas? Y que taxistas, panaderos, se detengan y escuchen sobre Bach, sobre Glenn Gould o Mozart. Y que disfruten, sin necesidad de ‘saber’”, pregunta y sonríe.

Esa convencida promoción de los más grandes compositores la ha logrado a cabo, sin embargo, a cambio de un costo personal considerable. Su pasión por la música, pero también sus fragilidades y sus traumas quedaron hace tres años expuestos a carne viva con Instrumental, un libro autobiográfico que se lee y nunca más se olvida. Rhodes revela allí que su dedicación al piano partió siendo el refugio de los efectos de las violaciones que de los 5 a los 9 años le inflingió un profesor de su colegio en Londres. Nadie lo sospechó, nadie lo ayudó. El violador murió impune. Aprendemos que los intentos de suicidio, autoflagelación, naufragios de pareja y un ir y venir de terapias fueron su rito de paso a la adultez. Hay más detalles de la incesante ansiedad, autoboicots y síndrome de impostor del músico en el más reciente Fugas (en castellano por Blackie Books).

“La palabra ‘confesión’ es equivocada. Confiesas algo que has hecho mal o un delito, y para mí escribir no ha sido confesar ni exponerme”, precisa al hablar de su ejercicio de intimidad en público. “Escribo para hablar de asuntos sobre los cuales creo que debemos hablar más, e intento elegir las palabras con mucho cuidado. Necesitamos afrontar que el abuso infantil sucede, y a cada rato y no parece detenerse. Qué podemos hacer para realmente escuchar a los niños y que se sientan visibles y seguros. Lo mismo entre adultos: hablemos de enfermedades mentales, de violación, de violencia… Hay mucho trabajo que hacer”.

Rhodes habla de usar las palabras precisas, habiendo él mismo recibido dardos verbales que lo han herido por meses. Cita una nota de febrero en el diario El Mundo, y una frase increíble con la firma del crítico David Torres: “A Rhodes lo violaron repetidamente durante su infancia y Bach lo salvó, pero ni siquiera esa experiencia límite lo convirtió en un músico excepcional”.

“No hay lógica para escribir algo así, más allá de que quieras llamar la atención. La prensa debe asumir que tiene mucho de lo que responder en la sexualización de los niños, en la culpabilización de las víctimas, en la hipocresía de sumarse al #MeToo para luego juzgar cómo se ve una actriz de 14 años en bikini. Muchas cosas necesitan cambiar”.

El mejor de los mejores
La cercanía en la charla en vivo de James Rhodes -hombre delgado, ropa de adolescente y voz suave, que sólo a veces toma impulso para mirar a los ojos- es también la de sus recitales: citas con saludo y despedida hablada, y con relatos entre pieza y pieza de valioso contexto para lo que se escucha. “Esos tipos son mis héroes”, dirá refiriéndose a los compositores cuyas anécdotas ocupan esos breves monólogos en vivo. En Fugas, enumera a Chopin, Bach y Beethoven como “mi Santísima Trinidad”, aunque si la conversación cae en Mozart dirá admirado: “Compuso el equivalente a seis CD al año desde que tenía cinco años. ¿Te das cuenta lo que es eso? Esta gente va más allá de la comprensión humana. Es extraordinario. Venían de otro universo”.

– ¿Qué tan familiarizado estás con la tradición de pianistas latinoamericanos?

– ¡Claudio Arrau, por supuesto! Recuerdo de niño ver videos suyos y asombrarme. Todavía escucho sus grabaciones. Bueno, cómo no, todos lo hacen: es Arrau, el mejor de los mejores.

– Arrau era alguien que en sus entrevistas siempre llevaba la atención hacia los compositores.

– Él dijo algo que nunca he olvidado. Yo jamás me atrevería a decir algo así, no tendría el valor. Hablaba sobre Beethoven, y comentó: “Conozco esta sonata incluso mejor que el propio Beethoven”. “¿Pero cómo?”, le pregunta el entrevistador. “Te voy a explicar por qué. Beethoven compuso esta sonata en unas pocas semanas y luego pasó a su siguiente composición. Yo he estudiado esta sonata por treinta años, la he interpretado trescientas veces, conozco de memoria cada nota, y la he estudiado por décadas…”. Y, claro, tiene toda la razón. Los pianistas ‘vivimos’ con estas piezas: las estudiamos una y otra vez, las grabamos y las volvemos a grabar, las interpretamos en vivo… Obviamente no es que los pianistas estemos al mismo nivel que los compositores, eso es imposible, pero sí podemos conocer su trabajo incluso mejor que ellos mismos. Y, tal como Arrau, creo que la atención siempre debe estar sobre sus piezas.

No se trata de ti.
¡No! Ése es el mayor de los errores. No dices “escúchame a mí”; sino “escucha esto”. Pensar lo contrario es para mí un sacrilegio.

Madrid es desde hace un año la ciudad de residencia de James Rhodes. Se aplica (nada mal) en el aprendizaje de español y no deja de repetir las bondades de la comida, el trato y el ritmo que ha encontrado allí. Trabaja, además, en un próximo libro de educación infantil a partir de la música: “Este último año he sido más feliz que nunca. Y estoy tocando mejor”.

– Si se han leído tus libros se hace inevitable preocuparse por ti.

– ¡Claro! ¡Yo también me preocupo por mí! Pasar por una enfermedad mental es para siempre. Es como el cáncer: puedes controlarlo pero luego puede regresar. Y lo triste es que no tengo mayor control sobre eso. Puedo alimentarme bien, mantener una rutina, ver a un terapeuta, pero de pronto te deja tu novia o tus conciertos no venden… y en dos semanas estás en un hospital psiquiátrico. Nunca puedo decir: estoy bien, estoy curado. Sabemos que así no funciona.

– Has sido un vocero al advertir los riesgos de enfermedades mentales entre los músicos.

– No hay un vínculo entre creatividad y enfermedad mental, eso es una tontería. Quienes crean padeciendo una enfermedad mental lo hacen a pesar de eso. Sé que suena romántico el cuento del compositor atormentado, pero la verdad es que esto nos pasa a todos, seas músico, periodista, un niño de seis años o un administrador financiero. Si vas a un psiquiatra de seguro encontrarán algo que diagnosticarte: desánimo, ansiedad social…; el punto es en qué grado. Vivimos de un modo para el que no estamos diseñados.

– La música ayuda…

– Por supuesto que sí. Para mí es estimulante estar en contacto con los compositores y saber que eran humanos. Y que por todos los Trump’s de este mundo, todos los La Manada y el horror de esos jueces, toda la mierda alrededor nuestro… hay gente como Mozart y como Arrau que hace cosas extraordinarias. Y las necesitamos.

Los hermanos Gatica serán homenajeados con una escultura en Rancagua

El Mercurio

El homenaje será realizado en su tierra y en el mismo día del cumpleaños número 90 de Lucho Gatica, radicado en México.

Hoy, a las 19:30 horas, en el Teatro Regional de Rancagua, se realizará una ceremonia en la que se revelarán unas esculturas que tributan las trayectorias de la inconfundible voz del bolero, junto a la de su hermano Arturo, fallecido en 1996, y quien también realizó una impecable carrera en la música popular chilena.

"Rancagua va a saldar una deuda pendiente desde hace muchos años con dos destacadas figuras de nuestro país, Lucho y Arturo Gatica, quienes con su trayectoria y fama alcanzada en diferentes latitudes no habían tenido un espacio donde se les recordara como correspondía a artistas de su magnitud", señala el alcalde Eduardo Soto.

El edil cuenta que se escogió el mismo Teatro Regional para ser el lugar que albergara este homenaje realizado por los escultores Miguel Urbina (fallecido recientemente) y Fernanda Cerda, para estos monumentos que miden aproximadamente dos metros.

"Estas serán las primeras estatuas, paulatinamente iremos incorporando a otros hijos ilustres que, a través de las artes y la cultura, hayan prestigiado a la ciudad", adelantó el alcalde Soto.

Alfredo Perl ratifica su doble alma musical

El Mercurio

El virtuoso pianista debuta esta tarde en el Teatro Regional del Biobío. Pero su carrera como director también va en ascenso, tanto en Alemania con su propia orquesta, como en Chile: volverá en diciembre para dirigir a la Filarmónica de Santiago. 

Romina de la Sotta Donoso
Hoy, Alfredo Perl (1965) dará un recital en el Teatro Regional del Biobío, como parte de las "Veladas Musicales" de Goethe-Zentrum Concepción, entidad que gestionó un piano Steinway & Sons para el concierto.

El músico chileno tocará, en la primera parte, el Impromptu Op. 142 N° 1, de Schubert, y la Sonata KV 533/494, de Mozart. Esta última, dice, "es especial porque es muy visionaria, pero también muy consciente de la tradición de Bach. Esta sonata posee aspectos contrapuntísticos que son únicos en la obra para piano de Mozart, y que son más propios de sinfonías como la 'Júpiter'".

Luego contrapondrá dos Sonatas de Beethoven que marcan la transición a su segundo período y que, por lo mismo, son muy innovadoras en la forma. Se trata de la Opus 26 y la Opus 27 N° 2, es decir, la archifamosa 'Claro de Luna'. Esta, aclara Perl, "parte con un movimiento lento, y termina con un movimiento tremendamente agitado, y en modo menor, lo cual no es nada de común. Liszt decía que el segundo movimiento, que es un minueto muy tranquilo, es como una flor delicada en medio de dos abismos. Probablemente la "Claro de Luna" es la sonata más popular de Beethoven, pero no la peor", ríe. "Es accesible, porque tiene una emotividad directa, él vierte su alma hacia afuera y por eso es el eslabón al Romanticismo, porque fue el primero en hacerlo. Antes de él, el sentimentalismo era solo un recurso estilístico y externo", agrega el pianista.

El recital es a las 19:00 horas y la próxima función clásica programada en la sala principal -de 1.188 butacas- del Teatro Regional del Biobío será en noviembre, con el violinista estadounidense Nigel Armstrong y la Camerata U. Andrés Bello. Desde su inauguración, en marzo, ya actuaron allí la Orquesta Camerata D'amici, la pianista japonesa Yuko Sano, y el tenor Miguel Ángel Pellao, con Paulina Suazo al piano.

Perl es uno de los mayores virtuosos chilenos del piano. Ha trabajado con orquestas como la Sinfónica de Londres y la Gewandhaus de Leipzig, grabado 20 discos y presentado las 32 Sonatas de Beethoven, además de ciclos de Chopin y Liszt.

Sin embargo, desde que asumió la titularidad de la Orquesta de Cámara de Detmold, en 2009, se ha materializado una nueva dimensión suya. Tienen una temporada de primer nivel y ganaron en 2015 el mayor premio alemán, un ECHO Klassik, por su disco con "La Canción de la Tierra" de Mahler.

Dirigir ha enriquecido, dice, su enfoque como pianista, ya que puede abordar más repertorio, y esa mayor variedad de estilos le da una nueva mirada. "Uno de los campos más ricos es la música contemporánea, porque puedo abarcar mucho más repertorio nuevo como director que como pianista. Me gusta ser como un guía scout con los músicos y explorar nuevos repertorios", reconoce Perl.

Así, abrirán la décima temporada con su orquesta, en octubre, con "Orlando Paladino", de Haydn. "Uno no lo conoce como compositor de ópera, pero todas las que escribió son buenas, igual que sus 106 sinfonías. Es impresionante, nada es trivial en él", dice.

También presentarán "Egmont", de Beethoven, con el famoso actor austríaco Klaus Maria Brandauer como narrador. "Se está acercando el 2020, así que todos estamos muy concentrados en Beethoven", aclara.

Ese año se cumplirán 250 años desde el nacimiento del genio alemán. Y justamente un monográfico de Beethoven conducirá Perl en el Municipal de Santiago, cuando vuelva, en diciembre, con la Orquesta Filarmónica, con la Séptima Sinfonía y el Concierto para piano N° 1, que dirigirá desde el teclado.

"Ese programa lo he hecho con mi orquesta varias veces en Alemania, así que me lo sé", ríe. Y confiesa que siente una afinidad de temperamento con el Concierto N° 1, y que "la Séptima es una apoteosis, cada movimiento es sublime. Estoy muy agradecido por la oportunidad de tocar estas obras en Chile y con una orquesta tan buena".

Sala Patricio Bunster, mañana, desde las 17:30 horas Ver, escuchar y sentir: tarde de sonido en Matucana 100

El Mercurio

Tres horas de experiencias sensoriales en torno a la música experimental en el cruce con otras disciplinas buscan acercar a nuevos públicos. 

IÑIGO DÍAZ
Si por esas cosas de la vida usted siente nostalgia del terremoto de 2010, mañana tendrá la posibilidad de resignificarlo a través de la obra titulada "8.8", que presentará el trío Minimal Technology en Matucana 100. Transmedial e interactiva, es parte del programa que desde las 17:30 horas tendrá lugar en la Sala Patricio Bunster, en el segundo Encuentro de Sonido y Experimentación Musical. Organizado por Sónec, una sonoteca chilena en línea que archiva obras de música experimental y arte sonoro, el encuentro de tres horas tiene doble propósito. Busca reunir a un público instruido en el tema y cada vez más amplio, "pero también queremos abrir la experiencia a nuevas audiencias. Que esta actividad sea gratis permite que se acerquen las familias que los domingos recorren el circuito cultural de Matucana", señala Miguel Hernández, director de Sónec.

La jornada se distribuye en secciones de unos 90 minutos, con dos obras cada una. Minimal Technology es protagonista con esa pieza que nació en una residencia en Casa Poli, en Coliumo, pero también lo serán nombres propios, como Raúl Díaz, compositor e improvisador, y Agnes Paz, thereminista. Díaz prepara "Electromecánicas III", una pieza de activación con dispositivos análogos y digitales dispuestos a ras de suelo, que no solo se activan y desactivan según determine el músico, sino que su sembrado permite al auditor recorrer el espacio. Agnes Paz, en tanto, hará una demostración del theremin, instrumento que se toca sin tener contacto con él, pero construirá una obra en tiempo real a partir de su sonido, pedales, efectos y loops .

El programa se completa con la obra "Imprimatur", una idea del poeta Martín Gubbins llevada a efecto por el Colectivo =:+ (se lee Colectivo Igual es Más), que aquí integran compositores, artistas visuales, investigadores y autores, como la poeta Paula Ilabaca.

Javier Arrey: "Mi interés y amor por la música nacen junto con mi fe"

El Mercurio

El barítono chileno cantará en el estreno mundial en español de la ópera "Dulce Rosa", de Lee Holdridge, cuyo libreto está basado en un cuento de la escritora chilena Isabel Allende. 

Juan Antonio Muñoz H.
Javier Arrey (1982) está desarrollando desde hace años una ascendente carrera en el extranjero. Radicado en Washington desde 2010, su presencia es frecuente en escenarios como el Metropolitan de Nueva York, la Ópera de Washington y la Ópera de Viena. El ajetreo de su carrera lo llevará este 21 y 22 de agosto al Teatro Sodre de Montevideo, para el estreno mundial en español de la ópera "Dulce Rosa", basada en el relato "Venganza" que integra el libro "Cuentos de Eva Luna" de la escritora chilena Isabel Allende.

Con música del compositor estadounidense Lee Holdridge (1944), libreto de Richard Sparks y la dirección musical de Ariel Britos, "Dulce Rosa" cuenta la historia Tadeo Céspedes (Arrey), un revolucionario que, tras violar a la hija de 15 años de su enemigo político, Rosa (María Eugenia Antúnez), se enfrenta a ella años después y se produce entre ambos una relación que cambia la venganza por un amor obsesivo, situación que conduce a ambos a un duro punto de inflexión. "Me ha costado mucho construir a este personaje, que se debate entre sus ideales y su furia inicial, y que debe enfrentarse luego a esta situación inesperada donde sus sentimientos cambian y empieza a entender otras cosas".

Cuando Javier Arrey habla de sus inicios y de cómo llegó a la música, su voz se vuelve casi una evocación y se diría que se transfigura un tanto al recordar:

"Mi interés y amor por la música nacen junto con mi fe. Siendo muy pequeño llegamos con mi familia a una iglesia del sur de Chile en la que había muchísima música, coral e instrumental. Fue en ese lugar donde descubrí mi amor y pasión por el canto y la música, que son dones dados por Dios. Eso ha sido crucial en mi desarrollo artístico y personal. La esencia misma de nuestra actividad debería ser siempre compartir esto con otros; considero que mientras más logramos entender que estamos al servicio de la música y también del público, todo lo que hacemos sobre el escenario adquiere mayor profundidad y sentido".

-¿Y cómo influyó su entorno?

"Crecí en Valdivia, la ciudad más linda de Chile, en medio de esa naturaleza maravillosa. Seguramente ese paisaje y la lluvia también determinaron algún aspecto de mi vida artística. Soy el menor de dos hermanos. Mi padre es fotógrafo de profesión y mi madre, dueña de casa. Mi familia es la típica familia sureña, muy unida y acogedora. De mi padre aprendí el coraje y el arrojo para luchar por tus sueños, sin importar el tamaño de ellos. De mi madre, la perseverancia y el carácter para enfrentar los desafíos con tenacidad y fe. No estaría aquí si no fuese por ellos".

-¿Cuál siente que es el camino que está tomando su voz?

"Mi voz se encamina a pasos muy firmes hacia Verdi; cada día es más cómodo y satisfactorio ese repertorio para mí. No obstante aquello, considero que mi voz mantiene el gusto y flexibilidad por el repertorio de cámara, Mozart y el belcanto , que siempre disfruto muchísimo realizar. Ahí están el cuidado por la línea, la pureza del sonido y el canto legato que, en mi opinión, nace en el ámbito más íntimo, nace en el interior; quizás nace del silencio, pero sin dudas se produce antes del sonido mismo".

"Espero seguir sirviendo a todos esos sectores del repertorio. Creo que es fundamental mantener este equilibrio como cantante, además de muy sano. Me parece mucho más interesante, musicalmente hablando, que solo encerrarse en la ópera".

-¿Qué elementos identifica como pilares de su crecimiento como artista?

"El primer pilar ha sido entender que el desarrollo artístico es un proceso y no algo mágico que sucede en un par de clases con algún famoso profesor. En esto, la figura del maestro-formador es fundamental, pues, además de entregarte las herramientas técnicas y musicales necesarias, es quien te guía en ese camino para no cometer errores que podrían ser fatales. He sido tremendamente afortunado de tener a mi lado como maestro a Hans Stein, uno de los pocos y aún vigentes formadores que quedan en Chile. Otro pilar fundamental es el repertorio; es clave tener un repertorio adecuado para tu voz y edad, desarrollo técnico y también personal".

-Tras su experiencia en el extranjero, ¿cuáles siente que son las faltas del aprendizaje del canto en Chile? ¿Dónde hay que aplicarse?

"Definitivamente, la falta de formadores y mentores es algo preocupante. No hay recambio en las universidades y no se ha tomado con toda la seriedad el asunto y la necesidad de importar maestros y establecerlos en Chile para hacer escuela y academia en nuestro país. La otra grave falencia es la falta de oportunidades para cantar sobre el escenario como corresponde; me refiero a roles principales y con todos los ensayos que estos requieren, junto a un equipo artístico de alto nivel. La formación de todo cantante -e intérprete en general- tiene básicamente dos pilares: la sala de clases y el escenario. Es más, la consolidación final y más importante está justamente en el escenario y junto al público; en esta materia debemos avanzar sin demoras dando reales oportunidades a nuestros cantantes y artistas".

"El patriarcado ha puesto más foco en Madonna como ícono estético que como compositora"

El Mercurio

El musicólogo español Eduardo Viñuela es el editor de un libro en el que distintos especialistas analizan el impacto cultural de la cantante estadounidense . "Ningún artista ha llegado a los 60 años en el nivel de popularidad en que está ella", postula. 

Guillermo Tupper.
El 14 de septiembre de 1984, Madonna emergió desde la parte superior de un pastel de bodas gigante sobre el escenario del Radio City Music Hall, en Nueva York. Era la primera edición de los MTV Video Music Awards y la cantante de 26 años interpretó su flamante single, "Like a Virgin", vestida de novia y luciendo un cinturón con la leyenda "Boy toy" ("juguete sexual"), mientras se retorcía en el suelo y exponía parte de su ropa interior a la audiencia. Cuando terminó su presentación, hubo tibios aplausos y gente que vaticinó el final anticipado de su carrera. Pero aquella performance -una de las más icónicas en la historia del pop- definió el look que imitaría una legión de admiradoras, marcó el arribo de una enorme fuerza cultural y estableció el tono bajo el cual se juzgaría cualquier show en este tipo de ceremonias.

"Esa gala es su consagración", sostiene Eduardo Viñuela (39), profesor del Departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo y editor del reciente libro "Bitch, She's Madonna: La reina del pop en la cultura contemporánea" (Dos Bigotes, 2018) que recorre su figura y obra. "Si hablamos de lo musical, (la canción) es una síntesis y una mezcla muy bien trabajada de pop y música de baile. Pero, por otro lado, está la iconografía. Ella se comporta de forma muy poco canónica, y jugando con sus tres pilares: la sexualidad mezclada con el catolicismo y todo ello haciéndole un challenge (reto) al canon moral del momento. En el año 84 todavía las galas eran muy correctas, o triunfaba o la condenaba. Y, desde luego, triunfó".

Desde el 2011, Viñuela es el director del Aula de Música Pop Rock de esta universidad hispana que analiza, bajo un punto de vista académico, estilos musicales como el punk y carreras de artistas como David Bowie y Nick Cave. En el 2015, inauguró el curso "Who's that girl? Madonna y la cultura pop contemporánea" que expuso las distintas dimensiones de la cantante, desde su rol como transgresora sexual a su papel de creadora de tendencias. Para este libro, el musicólogo convocó a la mayoría de los profesores que dictaron las clases -entre ellos, músicos, sexólogos y filólogos- que abordan el impacto cultural de la señora Ciccone en tres grandes bloques: la música, la imagen y la visión más sociológica. "No queríamos hacer una biografía. La idea era ver distintas facetas de ella con perspectivas diferentes", dice Viñuela, quien también escribe uno de los capítulos.

En "Bitch...", los expertos postulan cómo la irrupción de Madonna en los 80, con MTV como principal vehículo de difusión, marcó un antes y un después al representar una alternativa a la femineidad estipulada. "Su llegada impacta mucho y consigue crear en torno a ella una comunidad de fans mujeres que ven en ella a un modelo", dice Viñuela. "Por supuesto, antes de ella estuvo el punk y un montón de mujeres ya habían roto las convenciones que estaban situadas en otro modelo de mujer. Pero Madonna se mete en las casas de millones de adolescentes de todo Estados Unidos y sus giras, como las del 84 y 85, se llenan de mujeres que se visten como ella. Madonna fomentó que hubiera empoderamiento por parte de una generación de chicas jóvenes que se vieron atraídas por un modelo diferente de ser mujer".

-Suele hablarse más de Madonna desde su faceta provocadora que de la estrictamente musical. ¿Se ha relativizado su talento como compositora?

"Muchísimo. De hecho, queríamos abrir el libro con ese capítulo que habla de Madonna como cantante, pero también como compositora del 90% de las canciones de su carrera y como productora. Sus discos tienen unas producciones muy trabajadas y, a partir de su tercer álbum, ella está en todas las facetas de ese proceso, desde elegir a la persona con la que va a trabajar hasta, incluso, poner a trabajar a varios productores dentro de un mismo disco. En ese sentido, a Madonna se le ha maltratado mucho: el patriarcado ha puesto mucho más foco en la Madonna como ícono en la parte estética y también de provocación que en la compositiva y de producción. En el libro la comparamos muchas veces con David Bowie: cuando él se rodeaba de productores como Tony Visconti se hablaba de un talento que sabía aglutinar un equipo, mientras que de Madonna siempre se dice que se aprovecha de los productores y los exprime comercialmente".

Empresaria implacable

En las últimas tres décadas, la figura de Madonna ha sido analizada desde distintos prismas -lo que se conoce como los "Madonna Studies"- para ilustrar desde procesos de articulación de identidades a estrategias de promoción y márketing. "Bitch..." postula que su carrera esta íntimamente ligada a la consolidación de la globalización y esto se puede observar tanto en su relación con la publicidad -sus centenares de spots para marcas reforzaron su carácter de ícono cultural- como en la dimensión y alcance de sus giras. Según apunta Viñuela en la introducción del libro, también representa un paradigma de la posmodernidad, al crear un personaje ambiguo, difícilmente encasillable y que hizo que el feminismo y el colectivo LGBT encontraran en ella un símbolo para crear comunidad.

"Como empresaria, Madonna ha sido implacable y con las ideas muy claras", añade el musicólogo. "Es una empresa en sí misma y siempre fue la dueña de su empresa. Apostó por proyectos que muchas veces la propia discográfica no apostaba: el libro 'Sex', con esa tapa de aluminio tan pesada, decían que no era rentable y vendió mucho más de los que cubría la inversión. Desde los giros en su estilo musical hasta su apuesta deliberada por ser la protagonista de 'Evita', y la creación del sello Maverick para controlar sus producciones, hablan de una artista que siempre toma riesgos, casi adelantándose a la tendencia del mercado. Es una workaholic , pero que no tiene ese tipo de escarceos con la vida popular que tienen otros artistas. No se droga, no bebe, es muy comprometida y rigurosa con lo que hace y eso le da el control de todos los elementos del negocio".

Los autores coinciden en que el paralelo entre Madonna y Bowie no solo se remite a su capacidad de aunar equipos para dar cauce a sus ideas: también comparten el don de comunicar lo "nuevo" y traducir la vanguardia a un gusto masivo. "Ella crece en Detroit escuchando la música (del sello) Motown y tiene una formación de baile contemporáneo, con lo cual entra en contacto con muchas corrientes vanguardistas en la Nueva York de finales de los 70 y acude a discotecas underground de negros e hispanos", dice Viñuela. "Cuando se pone a hacer música, todo eso cristaliza. 'Vogue' es un ejemplo clarísimo de este juego entre pop y underground : lo que era un baile marginal de la comunidad negra e hispana en Nueva York, ella lo llevó a la MTV, para que todo el mundo, a su manera, intentara hacer esa coreografía".

-¿Cómo evalúa su presente?

"Yo diría que está desafiando una de las cosas que le persigue desde finales de los años 80: la prensa siempre le ha querido buscar una sucesora. Y, en ese sentido, lo que ha hecho ella es evitar la confrontación y volver a generar comunidad en torno a ella. Desde aquella vez que parecía que amadrinaba a Christina Aguilera y Britney Spears, cuando les dio un beso en una gala de los Premios MTV, hasta el último single 'Bitch, I'm Madonna', en el que participan Nicki Minaj, Katy Perry y Miley Cyrus. ¿Cuál va a ser su próximo giro? Es una sorpresa. Se supone que este año vamos a tener un nuevo disco de ella. Está viviendo mucho en Portugal e imbuyéndose en la escena del barrio de La Alfama, en Lisboa, con lo cual no sé si habrá un guiño hacia el fado. Una cosa muy importante es que ningún artista ha llegado a los 60 años en el nivel de popularidad en que está ella y con una carrera de 35 años que tuvo algún bajón, en los años 90, pero que remontó muy bien. No hay otra mujer que lo haya hecho en la historia de la música popular urbana".

 "Ella personifica la segunda ola del feminismo"
Reina a los 40 años : "En los 90 vimos una Madonna muy diferente: ella rompe con la parte sexual, encarna personajes como Evita, mucho más recatados, y también se prepara mucho vocalmente. Es una Madonna de 40 años y su voz cambia y tiene más fuerza. Todo eso se traduce en sus discos 'Ray of Light' (1998) y 'Music' (2000), que siguen la estela de los primeros 2000: es decir, esa mezcla constante de música electrónica y pop que, junto con el R&B, gobernó la primera década del milenio. Ella marcó la pauta de lo que iban a ser las producciones mainstream y lo hizo apostando por productores muy jóvenes que después hicieron grandes discos con otros artistas".

Ícono del feminismo: "Madonna sería una personificación de una segunda ola del feminismo, en el sentido de hacer lo personal político, de generar cierto sentido de hermandad entre mujeres y de ella con sus fans. Y otra cosa muy importante es buscar genealogías. En su obra, y eso se puede ver muy bien en sus videoclips, hace alusiones a otras mujeres de la cultura popular. Ella rescata a Bette Davis, Liza Minnelli, Marilyn Monroe, Tamara de Lempicka: es decir, aúna talentos femeninos dispersados por la historia y los reivindica y da a conocer a un público que, quizás, no está familiarizado con estos íconos. La Marilyn Monroe del video de "Material Girl" está mucho más empoderada en Madonna que en la película 'Los caballeros las prefieren rubias'".

La posible sucesora: "¿Si hay alguna artista actual que se acerque al discurso transgresor de Madonna? Es muy interesante lo que hizo Beyoncé en su último disco 'Lemonade' (2016), desde el álbum visual que acompañó el disco, que es una auténtica obra de arte, en la que hay muchísimos discursos diferentes en los que ella construye ese vínculo con la comunidad afroamericana pero a la vez con el feminismo. Últimamente, dentro de la academia y los estudios universitarios, hay muchos libros en torno a Beyoncé, porque pasó de ser miembro de Destiny's Child a ser uno de los personajes importantes del R&B del siglo XXI y que sigue innovando tanto en la industria como en los estilos".

"Los que somos fans le vamos a aguantar todos los caprichos a la reina"

El Mercurio

A pesar de llevar más de tres décadas en el mundo del espectáculo y del surgimiento de otras artistas femeninas dedicadas al pop, Madonna continúa llevando la corona y con una devoción que pareciera no tener fecha de expiración. Aunque la diva tenga su carácter, todavía hay fanáticos que están dispuestos a vivir su vida por ella. Desde transformarse físicamente a dedicar una pieza completa en su honor, la soberana continúa su reinado en Chile. 

Sofía Maluenda
Era mediados de diciembre y en Santiago llovía a cántaros. Cerca de 40 mil devotos aguardaban expectantes a la diva del pop. Algunos llevaban horas bajo la lluvia; la ropa mojada ya ni se sentía. Otros, entumecidos, se consolaban pensando que ya quedaba poco para su aparición. Pero eso no era cierto. Cuando Madonna por fin se dignó a salir al escenario del Estadio Nacional en 2012, lo hizo con dos horas de retraso. No solo eso, sino que además acortó su presentación a una sola hora y se peleó con un grupo de fanáticos que no quería dejar de fumar en la cancha. Si bien más de tres mil personas presentaron denuncias al Sernac por el incumplimiento del programa, otros fanáticos ni se lo cuestionaban. "Los que somos fans le vamos a aguantar todos los caprichos a la reina", asegura Carolina Baily, la imitadora oficial de la reina del pop en Chile. Y es que la "Madomanía" continúa siendo casi una religión.

"Arreglines" le llama al trabajo quirúrgico y estético que ha tenido que realizarse para aumentar su parecido con Madonna. Lleva 18 años transformándose en la reina del pop. Las primeras veces que se vestía de mujer, todos le mencionaban lo parecido que se veía a Madonna y así, de a poco, fue naciendo Carolina Baily, la imitadora oficial de la diva en Chile. "La primera vez que estuve muy cerca de Madonna, así como a un metro, fue en su concierto en 2008. Había esperado casi diez años por ese momento", dice Baily. Fueron dos fechas que reunieron a 140 mil fanáticos. "Fue una locura total, porque era primera vez que venía a Chile, entonces abarcó a mucho público ochentero", asegura. En su caso, también fue especial por otras razones: fue la primera vez que de verdad se sintió como la reina. "Era impresionante cómo me trataba la gente, porque lo más cercano que podían estar de Madonna era conmigo", recuerda. "Te da tantas cosas, que prefieres ser ella. ¿Qué haría yo por Madonna? Todo".

Una hora y media tarda, en promedio, su transformación en la diva del pop. "Pierdo mi propia identidad, porque cuando estoy de Madonna me transformo en ella y me creo dueña del escenario, del mundo, de la gente. Siendo Madonna te permites esas cosas porque te invade el cuerpo. Es una sensación increíble", dice Baily. Una cualidad que Andrés Caniulef pudo vivir en carne y hueso por ocho minutos al convertirse en el primer periodista chileno, hasta la fecha, en entrevistar en 2012 a la diva en Londres, conocida por su carácter especial. "Los de su propio equipo me dijeron de manera muy coloquial los temas que a ella no lo eran tan cómodos, como Lady Gaga en ese momento, y acciones que tampoco le son tan agradables, como besos y abrazos", dice. Sin embargo, en la entrevista, el periodista pudo conocer esa mística de Madonna que enamora. "Esperé siempre una actitud distinta, más déspota, incluso más pesada, pero no, ella fue muy amable y también empática. Así, mi percepción sobre ella mejoró y la humanicé", rememora.

"Madonna es todo"

Un fanatismo que para Eduardo Espinoza, presidente del Fan Club Oficial de Madonna en Chile desde sus orígenes en 2008, se manifiesta a través de la búsqueda insaciable de objetos de la artista. Más de 700 discos compactos, 400 vinilos y 450 revistas son algunos de los objetos que tiene en una pieza en su departamento dedicada exclusivamente hacia ella, la reina. El publicista también está atento a cada medio que publica contenido musical, por si llevan alguna noticia de la artista, que luego recortará y coleccionará en un álbum. ¿Su objeto más preciado? Una lata de Pepsi. Recuerdo de esa alianza entre la cantante y la marca de bebidas, que luego fue eliminada por la polémica que generó el video musical de "Like a Prayer", donde aparecían cruces en llamas y Madonna besando a un santo negro. Era 1989.

Lo que comenzó como acuerdos entre fanáticos a través de Fotolog y foros en internet cerca del año 2007, luego se transformó en un Fan Club oficial, con página web propia, que hasta organiza fiestas en su nombre. "Ahora, más que un club de fans, es más que nada un grupo de Madonna en Chile. El nombre fan club ya es como un poco retro", dice su creador, que tiene 31 años. Alrededor de 3.500 personas siguen inscritas en el grupo, que ya cumplió diez años, pero los activos son cerca de 500. "Antes era mucho más prendido, porque no había tanto acceso a la información, entonces ahí la excusa era juntarse. Pero hoy juntarse para entregar una información no es tan necesario, porque la puedes tener de manera inmediata", asegura Espinoza, quien vivió toda la gloria del grupo cuando Madonna debutó en Chile hace diez años. "Organizamos una vigilia y estuvimos dos días antes en el Estadio Nacional pensando que iban a llegar 200 fans a acampar, pero en un momento ya eran más de cinco mil", dice. "Fue increíble".

Un fanatismo que, por lo menos para él, sigue igual de fuerte que en los noventa, cuando su hermana mayor escuchaba los casetes de Madonna y él, tímidamente, le seguía los pasos. "Es un todo. Si me preguntas una palabra, es todo. Al final es como un estilo de vida, de seguir tu vida como ella te lo presenta, de no preocuparte de nada, de disfrutar. Si estás mal, hay un modo de apoyo", dice. Una adoración que pareciera no tener límites. "Ya me quedó chica la pieza, así que voy a tener que cambiarme de departamento", dice riéndose, medio en broma, medio en serio.

La diva concluye la década más silenciosa de su carrera

El Mercurio

Desde que celebró sus 50 en 2008 hasta el próximo jueves 16 de agosto -día de su cumpleaños-, la artista habrá publicado solamente dos álbumes de estudio, la menor cuota de su producción. La "Reina del Pop" ha privilegiado la vida familiar trasladándose a Portugal, escenario e inspiración de su próximo disco, que se estrena antes del término del año. 

Bastián García Santander
Aunque Madonna no pudo superarse a sí misma tras el impacto que provocó su rutina de baile y su físico en estado puro a los 47 años en el video de "Hung up", del disco "Confessions on a dance floor" (2005), su sucesor "Hard Candy" (2008) al menos demostraba que la mujer de "Like a Virgin" podía seguirle el ritmo a las transformaciones de la industria musical. Luego de trabajar con productores cercanos a la música de clubes y a la electrónica más refinada, su nueva y primera línea de colaboradores la encabezaba Pharrell Williams, Kanye West, Justin Timberlake y Timbaland, rostros masculinos de la música negra producida en masa.

La artista estadounidense terminaba así sus 40, que entre "Music" (2000) y el álbum que lleva el nombre de su cadena de gimnasios supo de reinvenciones y de altos y bajos en concepto de ventas, con la sensación de que todavía estaba en el juego. Pero el cambio de folio significó, en el mejor de los casos, una caída estrepitosa que también se tradujo en la década más silenciosa de su carrera, que concluirá este jueves 16 de agosto cuando celebre su cumpleaños número 60.

Durante ese período, Madonna solo lanzó dos discos, "MDNA" (2012) y "Rebel Heart" (2015), la menor cuota de su producción personal. Y, por si fuera poco, la sumatoria de ventas combinadas superó levemente las tres millones de copias alrededor del mundo, su peor cosecha histórica.

Lamentablemente para la frontwoman , el escenario era distinto, porque si bien el estatus que le han dado sus títulos nunca ha estado en entredicho, dejó de tomársele como una referencia clara, a diferencia de lo que ocurrió con Britney Spears y Christina Aguilera al inicio de sus carreras. La arremetida definitiva de figuras como Rihanna, Beyoncé o Lady Gaga (influenciadas de una u otra manera por la Reina del Pop) auguraba renovación y revolución, mientras que la llegada de las plataformas digitales y el streaming cambiaron la forma de consumir música.

Y bajo ese panorama tuvo que adaptar la estrategia para penetrar en un negocio que generacionalmente podía resultarle ajeno. Entonces volvió a acercarse a la electrónica cuando el EDM comenzó a dominar la escena -con Diplo y Avicii como los nombres más potentes-, para así cantar sobre el divorcio, el redescubrimiento personal o su calendario de fiestas salvajes y lujosas, como si quisiera defender su territorio desde su capacidad para verse y mantenerse por siempre joven.

De todas formas, más allá de la calidad de las canciones, esa fue la faceta que más destacó la prensa especializada: la Madonna provocadora y deslenguada, transitando sin tapujos entre la religión y el sexo. Básicamente, transgrediendo la relación entre la edad y el pudor para lograr su versión esencial.

Vivir en Portugal

Con "Rebel Heart", la voz de "Ray of Light" recibió en 2016 el premio Billboard a la mujer más importante de la música. "Gracias por reconocer mi capacidad para ejercer mi carrera durante 34 años, ante el sexismo y la intimidación constante y el abuso implacable", dijo la cantante en un aplaudido discurso donde abordó temas como el feminismo, la violación que sufrió cuando tenía 19 años y la percepción de sí misma que obtiene del público: "La gente siempre dice que soy polémica, pero creo que lo más polémico que he hecho es seguir viva".

Meses antes, Madonna se había enfrascado en una disputa legal con su ex esposo, Guy Ritchie, luego que el hijo de ambos, Rocco (en ese entonces de tan solo 15 años), la abandonara en medio de su tour mundial para mudarse a Londres con su padre.

Quizás ese fue el momento en que decidió alejarse en parte de la vida pública, porque después de reencontrarse con el adolescente y firmar la paz familiar, la artista se tomó una pausa.

De hecho, en 2017 se trasladó a Portugal para seguir de cerca el sueño de otro de sus hijos, David Banda, de convertirse en futbolista profesional bajo la dirección del club Benfica de la ciudad de Lisboa. Eso sí, el cambio de aires también le sirvió como impulso. "La energía de Portugal es muy inspiradora. ¡Me siento muy creativa y viva aquí y espero hacer nueva música! Este será el próximo capítulo de mi libro. ¡Es hora de conquistar el mundo desde un punto de vista diferente!", escribió la cantante en su cuenta de Instagram.

Y en una entrevista con Vogue Italia, en su edición más reciente, reconoció que estaba trabajando en un nuevo disco que "se lanzará antes de fin de año": "Acabo de conocer a muchos músicos realmente increíbles, y terminé trabajando con muchos de ellos en mi nuevo álbum. Lisboa ha influido en mi música y mi trabajo. No veo cómo podría haber pasado este año sin haberme informado de todo este aporte cultural".

Durante la Met Gala de 2018, estrenó una nueva canción llamada "Beautiful Game", que si bien aún no tiene una versión oficial de estudio, debería ser parte de su decimocuarto trabajo discográfico.

Volviendo a su reflexión en los premios Billboard, Madonna expresó que "Michael (Jackson) se ha ido. Tupac se ha ido. Prince se ha ido. Whitney (Houston) se ha ido. Amy Winehouse se ha ido. David Bowie se ha ido. Pero yo todavía estoy aquí". Y cómo no, si serán 60 años y no podemos dejar de hablar de ella.

La discusión no estaba cerrada: ¿Es un ícono del feminismo y del mundo gay?

El Mercurio

Aunque por años la posición de la diva no se discutió, la sofisticación del debate feminista puso su rol en tela de juicio. Entre las comunidades LGBT, en tanto, la postura parece no encontrar detractores: para ellos, Madonna sigue siendo una divinidad. 

Sebastián Cerda
Durante 30 años ha sido una verdad establecida e indiscutible. Más allá del curso que en la última década haya seguido su carrera discográfica, Madonna aún es considerada como la "reina del pop", título que no solo apunta a su facilidad para trepar en las listas, sino también a otras cualidades esperables en una monarca: poder, estatura, admiración, éxito, veneración, autonomía, determinación.

Hoy, con los movimientos feministas en su peak y la mujer conquistando espacios, son muchas las personalidades que calzan con un perfil como el descrito. Pero a inicios de los 80 la realidad era completamente distinta. Discusiones como la del aborto libre eran entonces impensables, y el rol secundario de la mujer en el mundo del trabajo era algo que muy pocos cuestionaban. De ellas se esperaba que fueran recatadas, sumisas, maternales, y otras características agrupadas bajo la noción más reduccionista y peyorativa del concepto "dama".

De ahí que la aparición de la artista norteamericana constituyera una sacudida de alcances planetarios, que terminaría por elevarla a la categoría de ícono. De la liberación, el empoderamiento, la emancipación de la mujer. Del feminismo, a fin de cuentas.

Sin embargo, la posterior evolución del debate ha hecho que el consenso en torno a su figura hoy esté lejos de ser absoluto, como reconoce la periodista especializada Marisol García: "No hay cómo negar que es un símbolo de autonomía y control femenino, pero lo es desde códigos sobre todo capitalistas, de juventud y de vida en el Primer Mundo", dice.

La también investigadora en música popular agrega que "sería absurdo negar la marca femenina de Madonna en el pop de las últimas cuatro décadas, y los campos nuevos que su trabajo abrió. Pero su feminismo es parcial, sometido también a sus intereses y no representativo de las nuevas luchas de colectivismo, diversidad y acogida que reivindican hoy muchas mujeres".

Esta perspectiva dual es compartida por la antropóloga Mariana Valenzuela, quien rescata la "imagen de mujer independiente que ella ha construido, y también el juego que hace con la sexualidad, el erotismo, la libertad. Eso tiene algo que va en línea con las corrientes de pensamiento feminista, pero en un nivel de cultura pop, bastante superficial. Tal como sucede con muchas actrices de Hollywood, es más un feminismo como fenómeno de masas y no una profundización".

La académica de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y magíster en sexualidades, además apunta al presente de una Madonna tratando de dar batalla al paso del tiempo: "Si bien el feminismo se trata de libertad, empoderamiento, de lo que tú quieres hacer con tu cuerpo, de todas maneras ella se somete a los cánones de dominación de belleza, que entre otras cosas te dicen que no puedes envejecer. Hoy eso es una imagen contraria a lo que entendemos por feminismo, que es salirse de aquello".

Musicología feminista

"Madonna es una de las cantantes pop más estudiadas. Ella ha sido un ícono de lo que se conoce como la musicología feminista", cuenta el profesor del Instituto de Música de la Universidad Católica Daniel Party, revelando que el alcance de la artista ha llegado también al mundo académico, con hito inicial en Yale hace más de 35 años.

Según el musicólogo, en la mencionada corriente de estudio se estableció la existencia de normas musicales patriarcales, en cuanto a tipos de combinaciones que se reiteran en un escenario marcadamente masculino. "Los musicólogos que han estudiado sus armonías han percibido que Madonna subvierte la forma histórica en que estas se venían resolviendo. Son canciones que van al choque", dice.

Sin embargo, tampoco en la musicología genera consenso. "Es una figura muy interesante, porque divide a los críticos y a los académicos. Hay una tendencia que es a celebrarla como una mujer empoderada, que toma sus propias decisiones y está en poder de su sexualidad; y otra que dice que es una mujer explotada por la industria", agrega Party.

Pero ya sea en planos artísticos, técnicos o sociológicos, lo claro parece ser que esa división existirá mientras exista Madonna, por lo que también están los que invitan a dejar de lado esa perspectiva para asumir a la artista con todas sus dimensiones a cuestas. Es el caso de la psicoanalista y académica de la Universidad de Santiago Kathya Araujo, quien sentencia que Madonna "por supuesto que es feminista. Hay muchos feminismos, y decir si lo es o no implicaría que hay una policía feminista o un feministómetro, que es lo más lejos de lo que entiendo por feminismo: una lucha por la igualdad, pero sobre todo por la libertad".

Un mundo sin géneros

Donde parece no haber lugar para las dudas es en el significado que la artista tiene para las comunidades LGBT, las que la consideran una verdadera deidad. Prueba de ello son las celebraciones que alistan recintos emblemáticos para el mundo gay a propósito de este 60 cumpleaños, entre ellas la tradicional discoteca Fausto.

"El sábado 18 tendremos una noche de Madonna. Habrá transformistas, estará la doble oficial y otras sorpresas. Yo creo que debemos llevar 30 años celebrándola", asegura Marco Antonio Fausto, encargado de este recinto capitalino inaugurado en 1979, poco antes del estallido de la cantante.

Marco ha podido ver en su propia pista de baile el impacto de Madonna en el mundo gay, el que explica en factores como que "ella apareció en una época en la que no había muchas cosas permitidas, y fue muy irreverente". Una mirada que podría parecer general, pero que en rigor no lo es: mal que mal, las relaciones sexuales entre hombres adultos recién fueron despenalizadas en 1999, por lo que en el terreno de lo "no permitido" durante el Chile de los 80 sin duda que se encontraba la propia homosexualidad.

Pero junto con ello está el que Madonna apuntara con determinación a ese nicho, sobre todo a partir del tour "Blond ambition" y el single "Vogue", ambos de 1990. "El documental 'Strike a pose', centrado en los bailarines de esa gira, da algunas claves sobre este asunto, y entre ellas está la de cómo Madonna consiguió que muchos gays sintieran que en torno a ellos podía forjarse una comunidad, e incluso una familia. Su testimonio de agradecimiento hacia eso es sincero, y probablemente representa lo que otros muchos fans LGBT sintieron por esos años al observarla", dice Marisol García.



Teatro Municipal de Las Condes: Una "Traviata" tradicional, pero con limitaciones

El Mercurio

Juan Antonio Muñoz H.
Es notable que el Teatro Municipal de Las Condes haya programado diez funciones de "La Traviata" (Verdi), un título atractivo y difícil, del cual el público no habituado conoce poco más que el célebre "Brindis". La iniciativa es un gran esfuerzo, que se agradece porque da la posibilidad a mucha gente de acceder a un espectáculo lírico y porque permite que cantantes chilenos puedan trabajar en lo suyo y adquieran experiencia en un escenario.

Se optó por una producción ultra tradicional, con diseño de escenografía, vestuario e iluminación de Miryam Singer, quien ha destacado en otras ocasiones por sus puestas en escena innovadoras en lo visual y también en lo teatral. Esta vez, la ambientación fue cercana a lo que pudo ser un salón parisino de mediados del siglo XIX.

En un mundo donde el teatro lírico es rupturista y en el que los directores de escena suelen apartarse incluso de la trama de las obras representadas, ver una "Traviata" old fashion es casi una provocación. Esto es pertinente si se piensa en un público que se inicia en la ópera, pero también queda a la vista que incluso guardando las tradiciones escénicas hay que hacer aportes para que el todo no resulte anticuado y literal. No existió ese plus en este caso, salvo una que otra idea de régie , como el desmayo generalizado de todas las mujeres asistentes a la casa de Flora, en reacción a la violencia machista de Alfredo respecto de Violetta. Una idea discutible, pero en concordancia con estos tiempos de neo feminismo.

En lo visual, esta "Traviata" funcionó correctamente, si bien se habrían podido explorar mejor las paletas de colores para no caer en redundancias. En el acto primero, tanto el vestuario del coro como las paredes del salón eran en dorados, y en casa de Flora ocurría lo mismo, pero en rojo. Acertada la luz para ambas fiestas, pero algo faltó para la atmósfera lóbrega que debe primar en el último acto. Apropiada en general la vestimenta masculina y también los dos trajes principales de Violetta, en blanco-oro y negro-plata, casi un rito de reverencia al pasado; poco sentador (y como de otra ópera), sin embargo, el del segundo acto.

Se contó con una orquesta de 30 instrumentistas, bajo la dirección de Eduardo Browne, quien resolvió con dignidad los escollos de una partitura compleja y que coordinó adecuadamente foso y escenario. Primó, sin embargo, un sonido metálico y poco fluido. La expresividad también es un pendiente, aunque el preludio que abre el tercer acto tuvo la fuerza evocadora esperable, así como la tensión del concertante con que finaliza la fiesta de Flora. No sucedió otro tanto, en cambio, en "Amami Alfredo", punto culminante de la obra, ni con el final, momento de pujante realismo que necesita de una fibra dramática contundente. Gran problema fue la "acústica asistida", que llenó el espacio de ecos y reverberaciones molestas, lo cual pudo comprometer también el trabajo de los cantantes.

La soprano Pamela Flores está en proceso de crear su Violetta, rol de altísimas exigencias, destinado a una gran trágica. Su material no es en absoluto el indicado para el primer acto, que resultó difícil para ella. Avanzó durante la función, logrando buenos resultados en el dúo con Germont y también en "Parigi o cara" y en la escena de la muerte, a partir de "Gran Dio! Morir si giovine". Muy bien conducido el canto del tenor Brayan Ávila, Alfredo comunicativo, con voz de volumen suficiente, solvente llegada al agudo y fraseo perfectible. El barítono Pablo Oyanedel no tiene la línea de canto necesaria para Germont y debe desarrollar su acercamiento teatral para dar mayor aplomo al personaje. Junto a una ajustada participación del eficiente coro, cumplieron a cabalidad Yeanethe Münzenmayer (Flora Bervoix), Carla Paz Andrade (Annina), Nicolás Suazo (Barón Douphol), Pablo Santa Cruz (Doctor Grenvil), Felipe Catalán (Gastón), Alexis Valencia (Giuseppe/Commissionario) y Juan Carlos Contreras (Marqués d'Obigny). Estupenda la coreografía de gitanas firmada por Eduardo Yedro, con una excelente bailarina central.

viernes, agosto 10, 2018

El Festival Entrecuerdas tendrá 20 conciertos en dos semanas

El Mercurio

Desde el próximo miércoles 15, la cita dedicada a la guitarra y sus múltiples modalidades estará presente en 10 ciudades durante todo agosto. 

IÑIGO DÍAZ
Como un Doctor Jekyll de la guitarra, David Tutmark es capaz de transformarse en otra persona con solo beber una poción, en su caso con solo proponérselo si el programa de un concierto así lo precisa. Se le conoce como músico de rock, un virtuoso de la guitarra eléctrica, pero es, a la vez, un reputado solista clásico, que viste de etiqueta frente a públicos ilustrados.

"Él comenzó en el rock y por supuesto que lo continúa tocando. Vi a Tutmark en uno de los conciertos de su banda en Europa y es impresionante. Se mueve entre esos dos mundos y se mueve muy bien. En la guitarra de concierto es totalmente ordenadito. Aquí tocará obras hispanoamericanas, Francisco Tárrega, Agustín Barrios", dice Alberto Cumplido, guitarrista, creador y director del Festival Entrecuerdas, una de las mayores citas alrededor del instrumento en Chile, si no la mayor.

Entrecuerdas, que nació con un puñado de conciertos en el año 2000, va rumbo a su vigésima edición, que presentará en grande en 2019. Sin fondos estatales en esta oportunidad, las dimensiones del festival -dice Cumplido- no son tan grandes, puesto que la mira está en la celebración que viene.

"Hemos centrado los programas de este año 19 mucho más en las guitarras clásica y contemporánea, la figura más reconocible del concierto de cámara, aunque también abordamos ciertas experimentaciones. Y volvimos a realizarlo en invierno, como fueron las cuatro primeras ediciones, en lugar de en octubre", señala.

Así, cerca de 20 conciertos tendrán lugar desde el miércoles 15, cuando se abran los fuegos de Entrecuerdas en el Teatro Regional del Maule, con una serie de conciertos con solistas chilenos y la Orquesta Clásica del Maule, dirigida por Francisco Rettig. Luis Guevara tocará el "Concierto para guitarra y orquesta", de Villa-Lobos, mientras Eugenio González interpretará el "Concierto de Aranjuez", de Joaquín Rodrigo.

El mismo programa trasladará a todos los protagonistas al GAM, en Santiago (jueves 16) y al Teatro Municipal de Linares (viernes 17).

Cónclave de cuerdas

Son 15 solistas, una orquesta, los dúos Mu'Hu y Franz-Cumplido, el Cuarteto de Santiago y el Ensamble de Guitarras de Valdivia, es decir, un cónclave de guitarristas que itineran por 10 ciudades (Santiago, Talca, Curicó, Linares, Valdivia, entre otras) en observación de diversas literaturas para el instrumento.

Además de los estadounidenses David Tutmark y la violista Gwen Franz, se suman el guitarrista boliviano Iván Conde, exponente clásico, y el peruano Ricardo Villanueva, "sucesor directo del maestro Raúl García Zárate. Es un exponente de la guitarra ayacuchana: no practica un folclor puro, sino una guitarra andina llevada a la profundidad de la composición contemporánea, como lo hicieron Agustín Barrios, en Paraguay, y Atahualpa Yupanqui, en Argentina", concluye Cumplido.

jueves, agosto 09, 2018

Alain Johannes lanza single junto a Mike Patton

La Tercera

El reconocido músico chileno-estadounidense se une al líder de Faith No More en su primer tema en español. “Nos tenemos mucha confianza”, aseguran.

Por Andrés del Real

El encuentro perfectamente pudo haber ocurrido muchos años atrás, cuando ambos encabezaban algunos de los proyectos más interesantes del rock californiano de fines de los 80, como Mr. Bungle y What Is This?, la banda que dio origen a Red Hot Chili Peppers. Pero la historia fue distinta y recién hace cinco años, en una fiesta en la casa de Josh Homme -el líder de Queens of the Stone Age-, Alain Johannes y Mike Patton coincidieron por primera vez. Desde entonces, “todo ha fluido de manera muy natural” entre ambos, según cuenta el músico chileno-estadounidense sobre su nueva sociedad musical con el vocalista de Faith No More, nacido en Eureka (California) pero a quien el público chileno ha adoptado como uno de los suyos.

“Para mí también es algo muy especial, porque los dos surgimos de la misma escena y al fin colaboramos en algo”, comenta el hijo de Danny Chilean, quien hoy estrena “Luna a sol”, pieza de corte eléctrico y tono sombrío en el que comparte las voces junto a Patton. Además de ser el primer single del disco debut que alista para 2019 junto a Alain Johannes Trío, la banda que armó junto a los músicos locales Cote y Felo Foncea, lo nuevo del ex líder de Eleven marca su estreno en el idioma de sus padres. “Esta es la primera vez que logro componer en español, una lengua más romántica que el inglés, que es un poco más frío”, dice el solista.

La canción, en cualquier caso, no es el primer resultado surgido de ese encuentro de 2013 entre ambos músicos, dos figuras de culto del rock norteamericano que comparten un especial vínculo con Chile. A fines del año pasado participaron en un disco tributo a la folclorista y cantautora estadounidense Connie Converse -dueña de una de las más singulares y fascinantes biografías de la música popular yanqui del siglo XX-, con un cover a dúo de su tema “How sad”, “How lovely”. Incluso en 2010, antes de conocerse, Johannes editó su disco solista Spark bajo el sello del frontman de Tomahawk, Ipecac Recordings, el mismo que a comienzos de 2019 publicará el primer LP de su nuevo trío.

A través de un mensaje a la agencia que trabaja con Johannes en Chile, Patton comenta: “Alain y yo nos tenemos mucha confianza. Aquí hay una conexión musical seria que no puedo explicar. Prácticamente nos completamos las oraciones del otro. Por lo mismo, sabía que estaríamos trabajando juntos de alguna manera, y cuando me preguntó sobre este disco le dije que obviamente sería un honor”.

Un entendimiento fluido entre dos fuerzas creativas que promete nuevas colaboraciones a futuro, y que Johannes ejemplifica en pequeños detalles, como el “mijito”, como lo llama Patton cariñosamente cuando conversan. “Lo gracioso es que mi tío Alex, hermano de Peter Rock, también me llamaba de esa manera”, cuenta.

En paralelo al nuevo sencillo, Johannes inicia este sábado, en Arica, una gira por Chile que al día siguiente lo tendrá en el Teatro Condell de Valparaíso y el miércoles 15 en Santiago, con un show en Matucana 100, antes de partir al festival Rock al Parque de Colombia. Todo esto acompañado de los hermanos Foncea (Dracma, De Kiruza) con quienes ya trabaja en el estudio. Sobre ese primer álbum de Alain Johannes Trío, el cantante adelanta un trabajo de formato colectivo, “que tiene su base en el legado de Eleven y de mi música, y que compusimos como banda, con diferentes ritmos y temas en español, inglés y francés”.

Grandes piezas de dos genios de la música: La Sinfónica se presenta con el director italiano Aldo Sisillo

El Mercurio

Conmemorarán los 150 años del deceso de Rossini con su Stabat Mater, esta semana. Y luego ofrecerán todo un programa dedicado a Mozart. 

Romina de la Sotta Donoso
Cuando se cumplen 150 años de su muerte, el aporte que hizo Gioacchino Rossini (1792-1868) a la música universal será mostrado por la Orquesta Sinfónica de Chile y un director napolitano con vasta experiencia lírica: Aldo Sisillo. Se suman el Coro Sinfónico y los solistas Francisca Cristopulos, Luis Olivares, María Luisa Merino y Sergio Gallardo, este viernes y sábado en el Teatro U. de Chile (Ceacuchile.com).

"En mi opinión, Rossini es uno de los tres grandes italianos, junto con Verdi y Puccini. Fue un gran maestro desde el punto de vista teatral; el primero en desarrollar la técnica italiana del canto, que después ha influenciado a cientos. Las 'agilidades rossinianas' siguen siendo las más difíciles", comenta Sisillo.

Será su debut en Santiago y dirigirá el Stabat Mater de Rossini, la versión sinfónico-coral del famoso himno del siglo XIII, cuyo primer verso parte diciendo Stabat Mater Dolorosa ("De pie la madre sufriendo"). "Es uno de los textos religiosos más bellos que existen, y sin embargo Rossini introduce una teatralidad muy eficaz y comunicativa, que fue criticada en su época, por su estilo, que en algunos momentos resulta muy apasionante y teatral, como en el aria 'Cuius Animam'", apunta Sisillo.

Luego, el 17 y 18 de agosto, Sisillo y la Sinfónica ofrecerán un monográfico de Mozart. Tocarán la Obertura de "La Flauta Mágica"; el Concierto para flauta y arpa, con los solistas Hernán Jara (Chile) y Maria Chiosi (Italia) y la Sinfonía N°38, "Praga". Esta última, una obra que testimonia el vínculo íntimo de Mozart con esa ciudad que tanto amó su música, pero que también "da inicio a ese 'gran' sinfonismo que contiene las primeras semillas del romanticismo. Con esta sinfonía, y con las tres siguientes, es decir, las números 39, 40 y 41, Mozart abandona el mundo clásico de Haydn y abre uno nuevo".

Además de dirigir el Teatro Comunale de Modena y enseñar en el Conservatorio Arrigo Boito de Parma, Sisillo colaboró creativamente con el ya fallecido jazzista Ornette Coleman, y lo sigue haciendo con un rockero como Mike Patton, en el proyecto "Mondo Cane" del líder de Faith No More.

Ciclo de música de cámara de la Universidad Católica: Un repertorio diferente

El Mercurio

Jaime Donoso A.
Con el título "Ecos de Europa", en el segundo ciclo de Música de Cámara de la Universidad Católica, se presentaron el martes en el GAM tres reconocidos músicos de nuestro medio: la violista Penelope Knuth, el clarinetista Luis Rossi y la pianista Marcela Rodríguez. Se escucharon obras para trío, clarinete solo y viola y piano.

Del controvertido compositor inglés Joseph Holbrooke (1878-1958) se oyó su "Nocturne Fairyland", Opus 57 Nº 1, basado en el poema de Edgar Allan Poe. Hoolbroke manifestó su admiración por el poeta americano durante toda su vida y son más de 30 las obras para coro, orquesta y música de cámara que están inspiradas en sus poemas. En "Fairyland", el poeta de 20 años describe territorios ensoñados y fantasmales: "Oscuros valles y tenebrosos pantanos, sombríos bosques, cuyas formas no podemos adivinar, al impedirlo las lágrimas que caen por todas partes". La originalísima música de Holbrooke, con su andar lánguido y divagante, casi sin peripecias, sigue de cerca la imaginería poética y los tres intérpretes nos hicieron recorrer esos paisajes oníricos con acertada contención e introspección.

Muy distinta es la fuente que inspiró al chileno-alemán Federico Heinlein (1912-1999), recordado compositor, pianista, profesor y crítico, para su dúo para viola y piano "Do not gentle", según el famoso poema del galés Dylan Thomas, y muy diferente también es el lenguaje musical. Los hombres buenos, los sabios, los solemnes y el propio padre son conminados por el poeta a rebelarse rabiosamente contra la muerte de la luz y a no entrar dócilmente "en esa noche quieta". Heinlein se aleja de las imágenes cercanas a la muerte y propone una pieza distante de esas asociaciones donde una cantinela central (tranquilo, fluctuante) queda enmarcada entre movimientos más vivos. Todo, con una férrea estructura.

Las dos obras restantes comparten un entorno trágico. Olivier Messiaen (1908-1992) compuso su extraordinario "Cuarteto para el fin de los tiempos" cuando era prisionero de guerra en un campo alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Leo Smit (1900-1943) compuso su Trío para clarinete, viola y piano, cinco años antes de ser asesinado en un campo nazi de exterminio. De la obra de Messiaen se oyó su prodigioso "El abismo de los pájaros" para clarinete solo, un soliloquio místico que fue estupendamente ejecutado por Luis Rossi, quien hizo gala de su completo dominio de todos los recursos idiomáticos de su instrumento. Por su parte, el trío, en una interpretación de jerarquía, nos reveló el mundo entre melancolía y paroxismo de la obra de Smit, un compositor que debería ser más frecuentemente oído.

Juan Pablo Izquierdo no dirigirá a la Filarmónica en la ópera "Lulú"

El Mercurio

En un comunicado  de prensa, el Municipal de Santiago anunció que el destacado director de orquesta Juan Pablo Izquierdo decidió dejar la dirección musical de la ópera "Lulú", de Alban Berg, por motivos de salud. En una carta, el maestro Izquierdo reconoce la gran orquesta que es la Filarmónica y el entusiasmo de los músicos, pero añade que la experiencia de los ensayos le ha enseñado "que en esta etapa de mi vida no puedo aceptar creativamente más de dos ensayos de tres horas por día, por un período prolongado [sin] poner en peligro mi salud". La ópera será dirigida por Pedro Pablo Prudencio, director residente de la Filarmónica.



Demi Lovato cancela gira que la traía de regreso a Chile

El Mercurio

La cantante se enfocará ahora en su rehabilitación. 


Finalmente, el equipo de Demi Lovato comunicó ayer que las próximas presentaciones que la cantante tenía agendadas, fueron canceladas para que la artista se enfocara ahora en su rehabilitación.

El 24 de julio pasado, Lovato fue internada de urgencia en un hospital de Los Angeles, California, producto de una sobredosis y recién el sábado pasado habría abandonado el centro médico. Según informó TMZ, la ex chica Disney fue trasladada a un centro de rehabilitación.

La intérprete se iba a presentar el 14 de noviembre en el Movistar Arena, como parte de la gira "Tell me you love me", que también iba a pasar en septiembre por México, para luego recalar en Sudamérica.

Los reembolsos de las entradas para el show previsto en Santiago estarán disponibles a partir de mañana a través de Puntoticket.



miércoles, agosto 08, 2018

Jorge González publica nuevo disco y reedita su autobiografía con material extra

La Tercera

El ex Los Prisioneros volverá a lanzar su primer libro. No es su única novedad: también alista su primer disco inédito en 4 años. González no piensa en el retiro.

Por Raúl Álvarez

Hace poco más de un año, Jorge González lanzó Héroe, su primera autobiografía. Escrita en primera persona, la mente tras Los Prisioneros relató en tono relajado una serie de hechos desde su infancia al regreso triunfal de su banda matriz el 2001, ante un Estadio Nacional repleto hasta las banderas.

Tras el éxito de aquella edición, la voz tras “Tren al sur” reeditará aquel trabajo con más de 100 páginas de material extra.

A través de Avenida La Novena, el sello y casa editorial que su hermano Marco creó para resguardar el canon familiar, Héroe saldrá en una “versión extendida”, incluyendo una gran selección de fotografías inéditas y nuevos textos del compositor, en donde abarcará uno a uno los discos con su firma: desde La Voz de los 80’s (1984) hasta Mi Destino (1999).

El lanzamiento, fijado para el próximo 14 de agosto, se suma a Manchitas, el primer disco inédito de González tras su infarto isquémico cerebeloso y que será una colección de experimentos chill-out que el sanmiguelino grabó entre enero y febrero de este año.

Ambos trabajos podrán ser encargados directamente con el clan González en contactoavenidalanovena@gmail.com y desde el 15 de agosto en el Restaurant Lusitano (Condell 1414, Barrio Italia).

Fiskales Ad Hok encabeza festival Lampa Rock 2018

La Tercera

El certamen celebrará su sexta versión en octubre próximo con la banda de Álvaro España como número fuerte.

Por Raúl Álvarez

Con precios populares, ambiente familiar y a solo 30 minutos de Santiago se desarrollará el festival Lampa Rock, definido por sus organizadores como el único evento “auténtico de rock chileno”.

La iniciativa, desarrollada antes de manera independiente, dará el salto a “las grandes ligas” asegurando una producción profesional y un cartel “de lujo” que incluye 14 nombres entre agrupaciones consagradas y emergentes.

Fiskales Ad Hok, Debil Presley y Saken animarán la jornada del sábado 27 de octubre que incluirá estacionamientos dentro del recinto, food tracks, venta de cerveza artesanal y juegos infantiles.

Pese a que el lugar escogido es una parecela a las afuera de la capital (Camino Noviciado Norte, Parcela Los Aromos, Lote E.2) , el evento tiene contemplados buses de acercamiento desde Santiago, Lampa y Quilicura para todos aquellos que posean su ticket, que ya se encuentran disponibles por sistema Eventrid a sólo $3.000 en su primera preventa.

El cartel lo completan Bar Infierno, Chivo Viejo, El Leyton & Los Cerrucos, KeRuede, La Fiesta del Diablo, Nunca Seremos Dichosos, Revenga, Signos, Sin Muerte, Tierra Gris y Hexagram.

lunes, agosto 06, 2018

El músico chileno se está doctorando en Estados Unidos: Premiado guitarrista Andrés Pantoja vuelve con nuevo CD

El Mercurio

"Estampa" ofrece una rica panorámica de la composición actual para el instrumento y lo está lanzando con recitales gratuitos a lo largo del país. 

Romina de la Sotta Donoso
"En este disco quise plasmar la diversidad que existe hoy en Chile en cuanto a estilos composicionales para guitarra. Por eso tomé tanto música de compositores guitarristas como de compositores no guitarristas, y de lenguajes completamente distintos", explica Andrés Pantoja Vásquez (1981). Se refiere a "Estampa. Guitarra chilena del siglo XXI", su sexto CD. Con apoyo de un Fondo de la Música, está lanzando este disco con recitales gratuitos a lo largo del país, desde mediados de julio (Andrespantojavasquez.com).

"La provincia para mí es importante; creo que la cultura debería llegar a todo Chile por igual", dice el premiado guitarrista chillanejo. Así, este miércoles lo lanzará en la U. Católica del Maule, en Talca; el viernes, en el Aula Margot Loyola de la UCV, y el 13 de agosto, en Santiago, en la U. Mayor (Apoquindo 5009, 13:00 horas). El CD está disponible en Portaldisc, Bandcamp.com, La Tienda Nacional (Merced 369), Discomanía (21 de Mayo 583) y Todo Clásico (Pueblo del Inglés).

El CD reúne primeras grabaciones de cinco piezas compuestas en la última década y exhibe gran variedad de lenguajes. "'Anexo para la caza de seres imaginarios', la obra que grabé de Víctor Véliz, es atonal y su forma no es tradicional; se parece a una tocatta barroca con secciones diferentes", dice.

En cambio, 7 Variaciones sobre "Qué pena siente el alma" y Suite "Víctor Jara", ambas de Juan Antonio Sánchez, "están más cerca de un lenguaje tradicional en su armonía y forma".

Respecto de "Estampa", la pieza de Guillermo Eisner que le da título al disco, aclara que "su uso armónico tiene un enfoque muy original, ocupando incluso una scordatura para la guitarra, es decir, una afinación alterada". Y de "Contra Cueca", de Alberto Cumplido, le gustaron "sus alusiones al 'Gavilán', de Violeta Parra, ya que me interesan las composiciones que incluyen elementos del folclor chileno, ya sean melódicos, rítmicos o estilísticos".

Pantoja lleva un par de años radicado en Estados Unidos y acaba de iniciar su doctorado en la U. de Arizona, con Thomas Patterson. Ha ganado varias competencias allá, y así fue que la Sociedad de Guitarra de Tucson lo eligió para que el próximo año haga una gira con "Platero y yo", de Castelnuovo-Tedesco.

domingo, agosto 05, 2018

Fundación Beethoven trae a Chile a la Orquesta de Cámara del Concertgebouw

El Mercurio

Veinte instrumentistas de primer nivel exhibirán mañana ese sonido único del célebre conjunto holandés. Abordarán a Bach, Dvorák y Van Bree, en el Municipal de Las Condes. 

Romina de la Sotta Donoso
Con una tradición de 130 años, la Royal Concertgebouw Orchestra (RCO) es una de las mejores del mundo. Su sonido es único e inconfundible y sus 120 integrantes provienen de 20 países y son instrumentistas de primer nivel. Muchos de ellos, además, cultivan en paralelo otros repertorios. Es el caso de Michael Waterman: es el quinto miembro de su familia en ser primer violín de la RCO -después de su abuelo, padre, tío y madre- y además es el concertino de la Concertgebouw Chamber Orchestra (CCO). Esta orquesta de cámara nació al alero de la famosa sinfónica del Concertgebouw, en 1987, y como parte de su gira sudamericana, actuará mañana en la temporada "Fernando Rosas", que organiza la Fundación Beethoven.

Será un solo concierto, de abono, en el Teatro Municipal de Las Condes, pues la temporada gratuita para estudiantes -que se financia vía Ley de Donaciones- está suspendida. Pero las entradas para estudiantes tienen un 30% de descuento.

"¡Decir que estamos entusiasmados sería una grave subestimación! Hemos trabajado dos años para esta gira", ríe Michael Waterman.

"El calendario de la RCO es muy ocupado, pero afortunadamente todo se planifica con años de anticipación, así que logro encontrar fechas para que preparemos nuestros conciertos, organizándonos según el repertorio. Estamos en esto porque amamos este repertorio y tocar música en un formato más íntimo", dice.

El formato de la Concertgebouw Chamber Orchestra en Chile será de 11 violines, 4 violas, 3 chelos, contrabajo y clavecín, más una violinista invitada, la virtuosa holandesa Rosanne Philippens. Ella será solista en las dos piezas contrastantes que tocarán de Bach: el Concierto para violín en Mi Mayor BWV 1042, y el Doble Concierto BWV 1043. El primero es germánico, en carácter y forma, y su riqueza contrapuntística es exuberante. Y el segundo es uno de sus trabajos más "italianos", sensual incluso.

También habrá romanticismo, con la Serenata Op. 22 de Dvorák. "Es una obra encantadora y alegre; está impregnada de la profunda felicidad y el optimismo que marcan su vida en esa época. La compuso en apenas 12 días y cada movimiento posee un carácter singular, partiendo por un vals, y siguiendo con un scherzo muy juguetón y un larghetto apasionado y lírico, para concluir con algo que resulta inesperado después de toda la elegancia que hemos experimentado hasta entonces: una vívida danza folclórica al estilo de su Bohemia natal", detalla.

Tocarán también una pieza holandesa. "Lo hacemos en todas las giras, pero ahora que estamos tan lejos de casa, con más razón", agrega Waterman.

Se trata de una obra muy original de Johannes Bernardus van Bree, figura central de la primera mitad del siglo XIX en Holanda. Eligieron su "Allegro para cuatro cuartetos de cuerda", una pieza vanguardista en términos de espacialización.

"Van Bree descubrió una forma muy buena para combinar a los 16 músicos como un conjunto, al organizarlos en cuatro cuartetos de cuerda independientes. En algún momento hace que todos trabajen como 16 solistas individuales, y juega con el espacio, entre la izquierda y la derecha; con el tiempo, con motivos musicales reducidos, y con el sonido, variando desde un ensamble pequeño a uno grande", explica Waterman, y cuenta que los destinatarios originales de la obra eran aficionados y necesitaron más de 50 ensayos para prepararla: "Es un placer interpretar esta obra, pero no es fácil".

Aclara, además, que "el repertorio que presentamos lo elijo de modo que podamos exhibir una de las cualidades más famosas de la Royal Concertgebouw Orchestra, que es nuestro sonido especial como orquesta". A ello se suman los arreglos que él hace y que tienen un doble propósito: les permite ampliar su repertorio y al mismo tiempo les resultan "refrescantemente estimulantes, porque las piezas siguen siendo familiares, pero sus sonoridades son inesperadas".

Entre los más interesantes proyectos que la Orquesta de Cámara del Concertgebouw tiene para el año 2019 están la Pasión según San Mateo de Bach, y un arreglo de Waterman del Concierto "Emperador" de Beethoven, que harán nada menos que con Ronald Brautigam, el pianista que recuperó el sonido original de Beethoven con su pianoforte.

 Sin Gatti
La Royal Concertgebouw Orchestra anunció el jueves que terminó su relación laboral con Daniele Gatti, en su tercer año como director titular. Ello, después de que el domingo pasado The Washington Post publicara un artículo donde algunas cantantes acusaron al director italiano de conductas inapropiadas, tras lo cual varias integrantes de la orquesta holandesa informaron haber vivido situaciones similares. Gatti fue el séptimo titular de la RCO.


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La inmensa mayoría de los músicos que actuarán en Chile son integrantes también de la célebre Royal Concertgebouw Orchestra.
La inmensa mayoría de los músicos que actuarán en Chile son integrantes también de la célebre Royal Concertgebouw Orchestra.
Foto:Peter Tollenaar


Concierto debut en el Hollywood Bowl: Los Angeles Times elogia a Paolo Bortolameolli

El Mercurio

El crítico de Los Angeles Times publicó una positiva reseña del concierto debut del director chileno en el famoso escenario californiano, con la Filarmónica de Los Angeles, el jueves pasado. Rick Schultz destacó su técnica y que su estilo de dirección "fue cálidamente expresivo y, cuando era necesario, dramático". "La entrega de Bortolameolli fue afectiva e inteligentemente estructurada", sentenció.

sábado, agosto 04, 2018

Isabel Parra: “El Premio Nacional nunca ha sido democrático; es sectario y antimujer”

La Tercera

La hija de Violeta irá tras el galardón que históricamente le ha sido esquivo a la música popular y que ha recaído en solo tres mujeres. Además, habla de las obras de su madre que aún permanecen en las casas del antipoeta, y que reclamó hace dos meses: “Estamos en una postura de unirnos”.

Por Pedro Bahamondes

Solía ser la más silenciosa del montón. “La pesaíta que pasaba de largo y sin saludar” y, también, la más solitaria entre los Parra. “Siempre he sido muy sola. Esa es mi premisa”, dice Isabel, la mayor y única hija viva de Violeta, y una de las voces de la Nueva Canción Chilena. Con ese mismo tono, entre dulce y nostálgico, agrega: “Cuando digo que me siento sola no es que me sienta abandonada ni que no me quieran. Pero tengo certeza de mi soledad y no me duele. Vivo con ella y hasta la quiero”.

Está sentada en una oficina del museo que lleva el nombre de su madre. De chaqueta de cuero y una falda tejida y que apenas deja ver sus pies, casi ni se le notan 78 años encima. Tampoco ha perdido energía, dice: durante todo el año pasado, para el centenario de Violeta Parra, se la pasó haciendo y rehaciendo maletas, y subiendo y bajando de aviones. “Fue intenso, trabajamos mucho y personalmente quedé muy contenta con todo lo que ocurrió. Hubo cosas rescatables y serias, y el balance en general es positivo. Pero también las hubo al lote y con cierto aprovechamiento, como la biografía que publicó Víctor Herrero (Después de vivir un siglo). Estaba solo llena de anécdotas y eso no profundiza ni aporta, por eso sigo esperando el gran libro sobre la Violeta”, opina sobre el libro en el que no colaboró.

El presente sigue igual de movedizo para Isabel Parra. Anoche, la cantautora, ex dueña de la popular peña en calle Carmen y compositora de “Ni toda la tierra entera” (1975), himno del exilio y al que ella llama su “sinfonía”, inauguró en Rancagua una gira que la tendrá junto a Inti Illimani en otras cuatro ciudades del país: Curicó, Linares, Valparaíso y Santiago. En paralelo, Cecilia García-Huidobro, directora del mismo museo ubicado en Vicuña Mackenna, acaba de postularla nuevamente al Premio Nacional de Música, que se fallará antes de octubre y para el que ya suenan otros 10 nombres, incluidos los de Sylvia Soublette, Roberto Bravo, Horacio Salinas y Patricio Manns.

“Es un tema complejo e ingrato para mí. Me he informado mucho sobre este premio, que fue creado en 1942 para proteger a los artistas que ya no tienen la capacidad de sustentar sus vidas, enfermedades y carencias. Visto así, no entiendo cómo hasta ahora, que ha pasado un gobierno tras otro, ni uno se preocupó de este sectarismo y menosprecio por la música popular”, comenta. “Y entre todo ese ninguneo están las mujeres. Solo tres lo han ganado, como Margot Loyola (1994), pero es vergonzoso. Y para qué recordar el caso de la Mistral, ¿no?, mucho menos se lo iban a dar a la Viola. Así las cosas, el Premio Nacional nunca ha sido democrático; es sectario y antimujer”.

–¿Por qué aceptó ser postulada?

-Quiero saber cómo fue preparado este suculento plato que es el Premio Nacional. Qué ingredientes lleva y con qué lo aliñaron, si con mucho ají o mucha azúcar, pero descartando a la mujer y a todo un grupo de artistas. El error aquí está en creer que hay música culta e inculta, académica y popular, y que solo la primera tiene valor. Entonces, es una humillación para varios de nosotros, como dijo la Diamela, y por eso estoy de postulante. Además, sé que no me quieren nada. Digamos que es mi derecho a pataleo.

La misma sombra
No hace mucho le quedó dando vueltas la imagen de un grupo de niños que recorría el museo. “Una niña cantaba Run Run se fue pal norte, y otro chiquitito que andaba con su mamá se me acercó. No tenía más de 5 o 6 años, me saludó y preguntó por qué mi mamá se había suicidado. Yo me quedé helada, la verdad, pero preguntó con tanta ingenuidad que le dije: yo no lo sé muy bien, pero creo que ella tenía mucha pena”, cuenta Isabel.

–¿Qué le contestó el niño?

-Inmediatamente me preguntó por qué no la había consolado, y no supe qué más decir. He estado siempre cercana a la muerte, pero no sé cómo lidiar con esas sombras. Todas esas respuestas están en las obras de la Violeta, en sus canciones, en sus pinturas. En todo.

–Ud. suele referirse a su madre como “la Violeta” o “la Viola”. ¿Qué tan suya siente hoy a Violeta Parra, siendo el ícono popular que es?

-La Violeta es lo que yo más tengo. Para mí es de mi propiedad. Es mía y también del Angel, de la Carmen Luisa (fallecida en 2007) y de mi hermanita que murió güagüita (Rosita Clara). Por eso nunca hemos vendido ni un solo cuadro suyo, y yo pude haber sido evangélica, machi y modista, pero a nosotros ella nos llevó por otro camino, que es la música. Ella inventó esta garganta que tengo, pues traía la música en su sangre. Pero de toda esa familia desordenada quedé yo no más.

El 11 de marzo del 2017, un llamado desde París la puso al tanto de la muerte de su hermano Angel a los 73 años, víctima de un cáncer pulmonar. “Fue tremendo y se agregó a ese dolor de orfandad que hace años siento”, relata. En la que fue su última visita a Chile, a comienzos del año pasado, el cantautor estaba solo en su casa en la calle Arturo Claro, en Providencia. Isabel fue a visitarlo. “Casi no conversamos. Ya estaba muy deteriorado, decaído y flaquito. Supe que era nuestra despedida, y toda esa sensación de quedarme sola y de perderlos a todos reapareció y siguió con la muerte de mi tío Nicanor”, el 23 de enero pasado.

–¿Cómo ve hoy a la familia Parra?

-No podría decirte que somos una familia aclanada, ni yo misma soy de choclones. Más bien somos separatistas (ríe). Los achoclonados fueron los tíos, mi abuela con sus hijos. Pero con nosotros pasó otra cosa. Tuvimos otra vida. Viajamos muy tempranamente y eso puso distancias en las historias de cada uno. Nosotros rompimos ciertos esquemas: mis hijas fueron a la universidad y tuvieron vidas ordenadas y en patota, como yo no la tuve.

En junio, la Fundación Violeta Parra, encabezada por ella, solicitó a través del abogado Jorge Frei “la restitución” de 17 obras de su madre, en su mayoría óleos, que aún permanecen en las casas del antipoeta y que él mismo fue a buscar a Suiza tras la muerte de la autora de Gracias a la vida, en 1967. “Esa disputa está más del lado de los hijos de Nicanor. Ahí hay un desacuerdo que ellos van a tener que solucionar”, comenta. “Ahora, yo he hablado con la Colombina y tenemos muy buenas relaciones. Estamos en una postura de unirnos y considerando la manera de recuperar los cuadros para que estén disponibles en una fundación que ella quiere hacer con el nombre de su padre, y le vamos a ayudar”, cuenta.

–¿Aun cuando las obras no se expongan en el Museo Violeta Parra?

-Por supuesto. Lo importante es que las obras queden a la vista del público, para eso se crearon. Antes, eso sí, habrá que restaurarlas porque no están en buen estado, pero yo creo que vamos a llegar a un buen acuerdo con la Colombina, que es la que toma las decisiones. Como fundación, como familia y yo misma como su prima, estamos haciendo todos los esfuerzos para que todo esto sea transparente y puro.

Concierto conmemorativo y DVD Napalé ayer y hoy: los recorridos de la música

El Mercurio

En Isla Negra presenta "Migraciones", donde observa todas las épocas del ensamble que en 35 años ha transitado por las músicas docta y de raíz. 

IÑIGO DÍAZ
Una fotografía de Napalé sitúa al septeto actual en las escalinatas de la Parroquia Universitaria, en calle Benvenuto Cellini, un epicentro de la resistencia política en los años 70 y 80. Otra fotografía muestra al conjunto de barbudos con chalecos de lana y guitarras en el altillo de la misma parroquia, pero en 1983.

"Fue un espacio importante en una época muy difícil. También fue especial para nosotros, porque allí ensayábamos en los inicios de Napalé", recuerda Ernesto Pérez, el único integrante original.

Ambas imágenes están en el DVD "Migraciones", reciente publicación de Napalé que viene a ser su primer registro audiovisual y a la vez un retrospectivo ejercicio de recuperación de músicas propias o cercanas. Fue grabado en la Casa de la Cultura Anahuac, en el cerro San Cristóbal, y considera obras, canciones, arreglos y adaptaciones que datan de entre 1983 y 2016.

Parte activa del movimiento musical del Canto Nuevo, con conjuntos como Barroco Andino, Cantonuevo, Santiago del Nuevo Extremo, Huara, Ortiga, Abril, Aquelarre, Callejón o Transporte Urbano, Napalé destacó entonces por la claridad y sintonía fina con que unificó las tradiciones de la música docta de cámara y la raíz folclórica y popular, un eco más de lo que venían haciendo algunos compositores y músicos de la Nueva Canción Chilena en los 70. Utilizaban entonces zampoñas, guitarras y violonchelo como instrumentos centrales, escribían innovadores arreglos, leían partituras, cantaban en armonías, pero al mismo tiempo actuaban en peñas universitarias y poblaciones periféricas, marchaban en las calles, caían detenidos con instrumentos y todo.

Para presentar "Migraciones" y celebrar los 35 años de vigencia, Napalé dará un concierto en la Casa Museo Isla Negra este 11 de agosto (19:00 horas, gratis). "Toda nuestra trayectoria musical es un recorrido por diversos territorios, una migración. Antes estábamos enfocados en la tradición europea de la música escrita y de la oralidad de lo popular, pero no habíamos incorporado las influencias afroamericanas que trajeron muchos músicos inmigrantes. Ahora nos abrimos a la música cubana, colombiana, venezolana, dominicana y afroperuana, incorporando instrumentos y ritmos. Eso es nuevo para nosotros", dice Pérez.

En el concierto presentarán piezas de las primeras épocas, como "Va a amanecer" (1983), "Canción" (1987) o el clásico "Los coligües" (1983), de Julio Numhauser; adaptaciones de poesía como "Un son para niños antillanos", de Guillén, o "Puente en el sur", de Teillier, y arreglos para la obra de Piazzolla "Escualo" y para la bella canción de Víctor Jara, "El encuentro".

viernes, agosto 03, 2018

Margot Loyola: buenas noches a todos

La Tercera

"Sabe de folclor, del cachimbo y del malambo, de la cueca desde luego, de los secretos de la guitarra, del campesino de tierra adentro; y sabe de amor, angustia, política y cenizas". Así presentó a Margoy Loyola el periodista Antonio Martínez, desde una entrevista publicada por Revista Hoy en 1997, en donde la folclorista —fallecida en 2015 a los 96 años— revela asuntos claves de su carrera, los que reproducimos a continuación.

Por Antonio Martínez

A Margot Loyola le sobra trayectoria —actuaciones, libros, discos, videos— porque ha vivido muchas Fiestas Patrias entre el folklore chileno y el latinoamericano. No se cansa de estudiar ni de enseñar, ni tampoco de viajar hacia la Universidad Católica de Valparaíso todas las semanas.

—Me voy en micro. No sé manejar, me voy en micro, desde el año 1970 que estoy viajando todas las semanas. Viajo en… ¿se le puede hacer propaganda?

—Hágale no más.

—Claro, porque Tur Bus es una empresa realmente muy seria, nunca me ha pasado nada y voy siempre muy segura.

—¿Le rebajan el pasaje?

—No, no, hasta ahora no he hecho nada, pero sé que podría tener una rebaja, lo voy a hacer ahora. Estoy jubilando, pero la Universidad Católica de Valparaíso no va a dejar que me quede en mi casa: me va a nombrar algo, profesora emérita, no sé, porque creo que estoy empezando el trabajo más importante de mi vida y lo quiero hacer bajo el alero de la Universidad Católica de Valparaíso.

—Se han portado bien.

—Muy bien. Y la Universidad de Chile también. He trabajado en muchas universidades, pero me inicié en la Universidad de Chile, con doña Amanda Labarca y Juvenal Hernández, radicales. Ahí estoy yo primero, si hablamos de color político: radical. Con ellos empecé y estuve 14 años trabajando con ellos. Y ya estoy por cumplir 60 años dedicada al folclore.

—Ya la conoce la gente.

—A veces no me conoce bien la gente, fíjese señor, así es que todo lo que se puede aclarar está bien. Algunas personas, sin conocerme, escuchan y dicen cosas y se hacen una idea diferente: creen que soy inaccesible, inalcanzable, eso dicen. No, pues, si soy una persona más, igual que cualquiera. Mire: fuimos a Colombia con el Grupo del Palomar y estuvimos en regiones campesinas, con muchos campesinos, y de repente me dice uno: «Señora, usted no parece artista». «¿Por qué?», le pregunto. «Porque usted es igual a nosotros, como una campesina».

—Sencilla, llana, simple.

—Eso es lo que soy yo, eso.

—Actualmente los artistas no son así.

—Eso es, así es. Lo que más me ha dado la vida es que no he perdido mi autenticidad de mujer campesina y me presento así.

—¿Eran diablas Las Hermanas Loyola?

—Mi hermana Estela pareciera que era muy diabla, muy juguetona; yo no. Fíjese que yo tuve siempre una especie de seriedad frente a la vida. Imagínese que a los 6 años edad ya me desvelaba pensando en la muerte. ¿Usted cree que una persona a los 6 años puede estar pensando en la muerte?

—No, porque falta mucho.

—Y mis muñecas se me morían y yo las enterraba. Esa ha sido la tónica de mi vida: una profundidad y madurez.

—Usted no vive con mucha plata.

—Mire, quiero decirle: esta casita chiquita, que está muy arreglada, pero que de todos modos se nos llovió muchísimo, la compré con el Premio Nacional de Artes Musicales en 1994. Antes no tenía casa propia, pero vivía acá mismo. La dueña de la casa se llamó Cristina Miranda. Es la persona que está sobre el piano: ella fue mi madre, mi hermana, mi hija, mi amiga y mi maestra y me acogió en su casa en 1950, cuando nos separamos con mi hermana Estela.

—Cuando se acabaron Las Hermanas Loyola.

—Trabajamos diez años juntas y nos dieron el premio al mejor conjunto folclórico, que ahora me da mucha vergüenza, porque en ese momento aún estaban vigentes Los Cuatro Huasos, Las Huasas Andinas, Las Hermanas Orellana, Las Hermanas Acuña, que eran infinitamente mejores que nosotras.

—Por algo se los dieron.

—Seguramente porque éramos muy jovencitas, porque nos iniciamos a los 13 y 14 años y algo traíamos del campo. Llegamos con trenzas y eso gustaba, era diferente a lo otro, tal vez por eso.

—Y con el Premio Nacional se compró la casa.

—Me compré la casa y me casé un poquito antes de la compra, hace siete años.

—Harto tiempo soltera.

—No quería casarme, porque siempre pensé que el amor era lo absoluto y tenía que ser lo absoluto, lo único. Busqué siempre eso y no encontraba lo absoluto, no lo encontraba.

—Tiene que haber desechado harto.

—Deseché mucho, pero mucho. Muchos galanes se quisieron casar conmigo, incluso gente del extranjero que llegó a pedirme la mano, pero había algo en mí que lo rechazaba y lo rechazaba, porque decía: «Para qué me voy a angustiar». Yo siempre pensé que el matrimonio era cárcel.

—No le falta razón.

—Pero qué cosa más rara, porque con el matrimonio llegué a la libertad. Mire que cosa extraña: me siento libre desde el momento que me casé. Antes pensaba que era cárcel, porque una desilusión tras otra, porque primero, cómo le dijera, la magia y la luz, y de repente el abismo.

—¿Experiencias personales?

—Bueno, mis padres. Perdí mi hogar a los 10 años y eso me marcó terriblemente y me costó zafarme de esa decepción, de ese no creer.

—Hasta que llegó el pihuelo.

—Me llegó el pihuelo. Me llegó porque a esta joven, mi marido, lo conocí de 19 años como alumnos y siempre se comportó igual. El también siempre pensó en lo único, que el hombre y la mujer deben vivir para un solo amor en la vida, porque la vida es muy corta. Yo decía: pero este niño habla así porque tiene 19 años, después con el tiempo va a cambiar. Y entonces lo fui observando, lo fui observando, y hasta ahora no cambia. Y ya no cambió.

—¿Qué edad tiene ahora su marido?

—Cincuenta y tantos.

—Usted es mayor.

—Yo soy bastante mayor, bastante mayor, bastante.

—Picarona.

—Sí, pero para qué me iba a casar con un viejo que no me servía de nada.

—¿Le echan muchas tallas?

—Hasta hoy me echan tallas y me encantan las tallas, porque descubro la identidad de mi pueblo con las tallas. Y le voy a contar que a mí me parece muy bien, porque todo lo que me dice el pueblo lo recibo con mucho agrado. Estábamos con Osvaldo en Chiloé, en un paradero esperando micro, y una señora pasaba y nos miraba, volvía a pasar y de nuevo nos miraba. De repente me pregunta: «¿Su hijo?». «No», le digo yo, «mi marido». Entonces nos mira a los dos y nos dice: «Sí, a veces pasa». Lo encuentro precioso: a veces pasa. Otra vez había dos hombres que estaban en un grupo preguntando por nosotros. «¿Es el hijo?». «No, es el marido». «No estís hueveando». Eso dice la gente, y me parece muy bien. No me enojo, porque me hablan de años y de edad yo parto de la eternidad y les digo: «Supongan que tengo 100 años: ¿qué sería eso en la eternidad? Un rayo, un suspiro». Y me quedo tranquila.

—En una época de la historia de la música chilena están Violeta Parra, Víctor Jara, Rolando Alarcón, Patricio Manns, todos muy comprometidos políticamente. ¿Cuál era su posición entonces?

—Yo me siento siempre unida a toda la gente, no hago distingos políticos, porque para mí es el hombre el que vale. Todos los partidos tienen gente sobresaliente y gente que no es tan sobresaliente. Por eso yo voy por el hombre, por el camino del hombre.

—¿O sea que estaba en una posición política distinta?

—Bueno, no sé si algunas eran muy políticos o trabajaban políticamente, pero era gente de izquierda, y yo tendría que estar en la izquierda, supongo, porque esos son los partidos del pueblo, a veces muy buenos y a veces muy malos. De todos modos, tengo amigos en todos los partidos políticos.

—¿Le pasó algo después del Once?

—No me diga. Horrible, horrible, señor, estuve dos años sin voz. Estaba mal y no podía estar bien, porque había mucha gente sufriendo. Yo no vivo mi vida solamente, vivo la vida de todo mi pueblo y de todos los pueblos del mundo, y recibo como esponja todos los sufrimientos. Estaba muy mal, mirando por la ventanita para afuera; no podía cantar y no tenía nada dentro de mí, estaba como seca. Mal, mal: sufría por los que estaban sufriendo y como el hombre siempre sufre de alguna forma, porque uno no puede encasillarse dentro de uno. La gente vive para sí y no le importa que el del lado se esté muriendo.

—Dos años sin voz.

—Pasé dos años sin voz. Me vino una neurosis de angustia espantosa por tantos amigos y tantos familiares. Sufría por todos ellos, por mi pueblo, sobre todo por la clase campesina, que esperaba y que ha esperado siempre tanto y que sigue esperando, señor, porque esa es la verdad. Los pueblos del mundo siguen esperando, esa es la cosa. Yo quisiera ver algún pueblo feliz; parece que no lo he encontrado todavía.

—¿Pensó en exiliarse?

—No, porque no tenía necesidad. A mí nunca me pasó nada, tengo que decirlo claramente. Tuve muchos temores, pero seguí siendo auténtica, nunca torcí mi camino y pude pedir por muchos amigos.

—¿Le hicieron caso?

—Me hicieron caso, señor, gente que estaba presa, gente que la iban a matar incluso. Y hubo gente de derecha que me ayudó y esto también hay que decirlo: ahí está el hombre, ¿no le digo yo?, no está el partido político, está el hombre. Entonces eso es bueno y por ahí voy yo, por ese caminito.

—Caminito estrecho.

—Puede ser. Creo que todos los caminitos de la Tierra son estrechos. El camino grande no lo vamos a encontrar en este mundo. Soy una mujer que busca siempre el camino de la justicia, de la paz y de la solidaridad, siempre, y creo que lo encontré en la doctrina de Cristo, creo que ahí encontré mi camino y que ahí voy a morir.

—¿Se hizo católica tarde?

—No, nací en un ambiente eminentemente católico. Por ahí encontré un libro escrito por mi madre que yo no conocía, nunca supe de eso, y está dedicado a San Pablo. Por el libro me di cuenta de que ella era católica creyente, pero como era inteligente buscó y buscó, como yo también busqué y busqué, todo mirando al hombre y en el hacer del hombre, no en el decir. Poco antes de morir, le digo: «Mamita, se va a ir por un caminito primero que yo, pero yo voy a ir detrasito de usted y usted me va a esperar en un recodo del camino y ahí nos encontramos». Me dijo: «No, m’ijita, esto termina aquí y no nos vamos a encontrar nunca».

—Entonces ya no creía en nada.

—No creía en nada. Ella después fue positivista como el señor Lagarrigue, estuvo en la religión baha’i, o sea, buscó en todas las religiones una creencia que la llevara a creer en otra vida. Y no creyó. Pero igual tuvo un sacerdote al lado de ella antes de morir, y se admiraban de la fuerza que tenía.

—¿Y qué piensa de este mundo tan interconectado, Internet, la computación?

—Horrible, horrible. Mire, no puedo estar contra la modernidad, porque siempre hubo modernidad en algún lugar. Hemos cambiado y eso es la vida, la dinámica. Pero en todo caso hay cosas muy buenas y cosas muy malas.

—¿Por ejemplo?

—La bomba atómica.

—Pero hay cosas peores que la bomba atómica.

—Mucho peores. Todo esto que está pasando con el hombre es muy vanidoso y quiere el predominio del Universo y ya no le basta con la Tierra. Me aterra el predominio: no se dan cuenta que están frente a la naturaleza y que no se la pueden con la naturaleza, que se está defendiendo y nos va a matar.

—¿Hijos?

—No, no pensé nunca porque tengo miedo del futuro. Un libro para mí es un hijo, un disco, cualquier niño siento que es mi hijo y parece que todos los niños de Chile fueran mis hijos.

—¿El futuro lo ve grisáceo?

—Lo veo bastante gris, casi negro diría yo. Malo, no veo bien las cosas, no. En el campo mío sobre todo, porque los otros campos uno los vislumbra; pero en el mío no lo veo bien. Este es un país muy pequeño para tanta gente que se dedica a estas cosas. Entonces hay pocos espacios y nunca la gente tendrá los espacios que necesita, porque somos muchos.

—Cuando era una niña de 6 años se angustiaba por la muerte, ¿Siente lo mismo ahora?

—Mucho más. Es mi tragedia, estoy angustiada, muy angustiada.

—Pasan los días, los meses, los años.

—Sí, sí. ¿Quiere que le diga? Estoy pensando en cuánto va a sufrir la gente, en todas las lágrimas, porque hay mucha gente que me quiere, mucha. Y digo yo: tanto que van a llorar. ¿Qué pudiera hacer yo para que no lloraran?

—No puede hacer nada.

—No puedo hacer nada, así es la cosa. Pero estamos mal, hay tanto individualismo, cada cual trata de salvarse y de escapar, aunque sea pasando por encima de los otros. Eso está pasando en este país. Yo no sé si es así en los otros países del mundo, pero estamos mal, estamos mal.

—Pero siempre hemos estado mal.

—Sí, sí, no sé, no sé, nosotros los viejos siempre miramos al pasado como algo mucho mejor, pero no escarbamos bien, parece que no escarbamos bien. Yo soy una mujer que todo lo idealiza: idealizo a mis maestros, a mis alumnos y a lo único que nunca idealicé fue al hombre en el terreno del amor. Nunca lo idealicé, nunca. Ni siquiera a mi marido lo idealizo. Lo conozco, lo amo, lo quiero, pero sé exactamente lo que él es, lo que vale y lo que le falta, lo sé perfectamente.

—Idealiza porque quiere, pero no se engaña.

—No, tal vez porque lo necesito. Creo que necesito idealizar para poder vivir, para poder vivir un poco más hacia la alegría, ahí está. El hombre tiene un destino muy triste, mire el destino: nacer, avejentarse, morir y morir, sobre todo morir, morir. No puedo entenderlo. En ese sentido éramos muy amigas con la Violeta Parra y sentíamos muy igual las dos, cuando hablábamos del devenir y del hombre: por qué aquí, por qué después. Nos venían unas angustias…

—¿Eran comadres?

—Fuimos comadres. Yo fui madrina de la guagüita que se murió cuando ella se fue a Europa. Ella tuvo una guagüita y la dejó en manos de una persona, y se murió. Yo no podía tenerla, porque, como le digo, no tenía ni casa propia. Comadre, me decía, y me ponía un poco de agua fría en los brazos, porque con eso se pasa la angustia. Las dos nos angustiábamos muchos. Creo que la angustia de ella era existencial, era existencial.

—Por eso se habrá suicidado.

—Qué valentía.

—¿Usted nunca lo pensó?

—No, porque de todos modos yo amo la vida y voy por esos caminos. Nunca pensé, nunca. Mi amor más grande es por la tierra y, me dirá usted, ¿qué es la tierra? La tierra es todo, la montaña, el paisaje, el hogar, el árbol, la universidad, el amigo, el marido, la familia. Todo eso que uno la atrae a este mundo.

—¿Le gustaría algo especial para dejar la Tierra?

—Sí, lo tengo previsto y le he estado dando muchas vueltas al asunto, porque como quiero tanto a mi país… De repente escojo el Valle de la Luna, de repente una región de Chiloé, de repente el Maule.

—No se ponga tan complicada.

—Pero es que es todo tan lindo. Pero tiene que ser en un árbol, en el fondo de un árbol. Me tienen que incinerar, por supuesto, porque no voy a permitir que a mi cuerpo se lo coman los gusanos, eso no. Y mi marido igual.

—Los dos incinerados.

—Yo le digo a mi marido: quedamos los dos en un cacharrito en una casa de campo y sobre un piano de cola para seguir la jarana. De repente nos ponemos a conversar y decimos estas cosas para ayudarnos, porque él tiene una tendencia a la angustia espantosa y nos ayudamos los dos diciéndonos leseras. Pero tiene que ser en el fondo de un árbol de hojas perennes, para que nazca en cada primavera a través de las florcitas. Me gustan mucho los árbole, me dan sensación de permanencia.

—¿Le diría a todo el mundo que está en ese árbol?

—Quiero que sepan que estoy ahí y que vayan a verme, que se rían y que me canten y que bailen del árbol.

—Está bien pensado.

—Está bien pensado, ¿no es cierto? Y que me pongan un letrerito que diga «Canta ahora, pus…».