Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
Mostrando las entradas con la etiqueta Gustavo Santaolalla. Mostrar todas las entradas
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sábado, octubre 12, 2019
lunes, julio 29, 2019
domingo, agosto 12, 2018
Gustavo Santaolalla: "En el mundo de la música vivimos un momento de transición"
El Mercurio
El compositor argentino llegará al Nescafé de las Artes el 12 de septiembre para presentar su show "Desandando el camino", que recorre sus 50 años de carrera.
Eduardo Miranda
En su primera frase admite que hay un sello que le gusta mantener. Gustavo Santaolalla, músico y compositor argentino, uno de los productores latinoamericanos más importantes y ganador de dos premios Oscar, dice al teléfono desde California: "No soy una persona que mira mucho hacia atrás. En general, estoy pensando en nuevos desafíos. No me gusta quedarme en mi zona de confort. Por eso pasé de ser artista a productor y luego a hacer música de películas, de videojuegos y ahora hago también para el teatro musical".
Pero en el último tiempo el realizador de 66 años ha decidido desempolvar algunas de sus creaciones en cinco décadas de trayectoria. El año pasado lanzó su álbum "Raconto", que recopila algunos de sus antiguos temas y también se sumergió en "Desandando el camino", un espectáculo que debutó en el Teatro Colón de Buenos Aires y que recorre su historia a través de esas canciones más entrañables. Luego de hacer una gira por las provincias argentinas, el show se alista para su primera parada internacional: el 12 de septiembre en el Teatro Nescafé de las Artes.
"Llegó un momento en mi vida, que tiene que ver con cumplir 60 años, con la llegada de mi nieta y por distintos motivos que me llevaron a parar y tener la necesidad de mirar cómo llegué hasta aquí", dice Santaolalla y luego sostiene: "Se me presentó la idea de hacer una revisión a través de algo que me acompaña desde muy chico, que es la canción. Empecé a componer a los 10 años, es lo primero que hice. Y este show es parte de esa revisión".
Una vez que tuvo la idea, el músico se lanzó en la búsqueda del repertorio que incluiría en este espectáculo, el primero -asegura- en solitario de su carrera. "Comencé a escuchar cosas que no oía hace siglos y me di cuenta en la temporalidad de esas obras: había cosas muy modernas e incluso que suenan futuristas. Es recorrer a través de composiciones que hice desde los 17 años hasta ahora", dice Santaolalla, quien admite que hay un acento puesto en la canción, pero que el show también tendrá momentos para sus creaciones cinematográficas en películas como "Secreto en la montaña" y "Diarios de motocicleta".
Su agenda de trabajo se encuentra a tope. Mientras realiza composiciones para una versión de teatro musical de la cinta "El laberinto del fauno", también está en la tarea de afinar la música para el videojuego "The last of us 2"; en la creación de un nuevo álbum de su agrupación de tango electrónico Bajofondo; la realización de la música para la serie "Narcos", de Netflix, y una presentación que realizará en Hungría. Además de los preparativos de la gira de "Desandando el camino".
"Son 50 años haciendo música y se trata de mostrar cosas mías que el público no conoce. Nunca toqué como solista, si bien hice varios discos solistas, nunca los toqué en vivo y esta es la primera vez", reconoce Santaolalla. Y adelanta: "Pasa algo que las canciones son frescas tanto para mí como para el público. No es que tenga una cadena de éxitos, por lo tanto, este show no tiene una cosa de nostalgia, tiene la sensación de ser algo nuevo".
En su presentación en el Nescafé, Santaolalla llegará acompañado de una banda de cinco músicos. "La vida me inspira", expresa. "Creo mucho en el trabajo, mucho más que en sentarme a que me venga la inspiración. Trabajando en algún momento te conectas y luego sigues".
El músico, que reconoce su amistad con los chilenos Jorge González y Álvaro Henríquez -a quienes pretende enviar invitaciones para su concierto-, dice que es un constante consumidor de música latinoamericana: "En el mundo de la música vivimos un momento de transición. Siento que la vida va en oleadas y estamos llenos de cosas que se van creando. Pero aún no hay un momento como lo que vivimos en los 90 con la expansión del rock latino. Siempre estoy escuchando cosas y me da la impresión de que se está gestando algo".
Para escucharlo
El espectáculo "Desandando el camino" tendrá una única presentación el 12 de septiembre en el Nescafé de las Artes, a las 21:00 horas. Los precios de las entradas van desde los $30 mil a los $65 mil. Los socios del Club de Lectores de "El Mercurio" tienen descuentos.
El compositor argentino llegará al Nescafé de las Artes el 12 de septiembre para presentar su show "Desandando el camino", que recorre sus 50 años de carrera.
Eduardo Miranda
En su primera frase admite que hay un sello que le gusta mantener. Gustavo Santaolalla, músico y compositor argentino, uno de los productores latinoamericanos más importantes y ganador de dos premios Oscar, dice al teléfono desde California: "No soy una persona que mira mucho hacia atrás. En general, estoy pensando en nuevos desafíos. No me gusta quedarme en mi zona de confort. Por eso pasé de ser artista a productor y luego a hacer música de películas, de videojuegos y ahora hago también para el teatro musical".
Pero en el último tiempo el realizador de 66 años ha decidido desempolvar algunas de sus creaciones en cinco décadas de trayectoria. El año pasado lanzó su álbum "Raconto", que recopila algunos de sus antiguos temas y también se sumergió en "Desandando el camino", un espectáculo que debutó en el Teatro Colón de Buenos Aires y que recorre su historia a través de esas canciones más entrañables. Luego de hacer una gira por las provincias argentinas, el show se alista para su primera parada internacional: el 12 de septiembre en el Teatro Nescafé de las Artes.
"Llegó un momento en mi vida, que tiene que ver con cumplir 60 años, con la llegada de mi nieta y por distintos motivos que me llevaron a parar y tener la necesidad de mirar cómo llegué hasta aquí", dice Santaolalla y luego sostiene: "Se me presentó la idea de hacer una revisión a través de algo que me acompaña desde muy chico, que es la canción. Empecé a componer a los 10 años, es lo primero que hice. Y este show es parte de esa revisión".
Una vez que tuvo la idea, el músico se lanzó en la búsqueda del repertorio que incluiría en este espectáculo, el primero -asegura- en solitario de su carrera. "Comencé a escuchar cosas que no oía hace siglos y me di cuenta en la temporalidad de esas obras: había cosas muy modernas e incluso que suenan futuristas. Es recorrer a través de composiciones que hice desde los 17 años hasta ahora", dice Santaolalla, quien admite que hay un acento puesto en la canción, pero que el show también tendrá momentos para sus creaciones cinematográficas en películas como "Secreto en la montaña" y "Diarios de motocicleta".
Su agenda de trabajo se encuentra a tope. Mientras realiza composiciones para una versión de teatro musical de la cinta "El laberinto del fauno", también está en la tarea de afinar la música para el videojuego "The last of us 2"; en la creación de un nuevo álbum de su agrupación de tango electrónico Bajofondo; la realización de la música para la serie "Narcos", de Netflix, y una presentación que realizará en Hungría. Además de los preparativos de la gira de "Desandando el camino".
"Son 50 años haciendo música y se trata de mostrar cosas mías que el público no conoce. Nunca toqué como solista, si bien hice varios discos solistas, nunca los toqué en vivo y esta es la primera vez", reconoce Santaolalla. Y adelanta: "Pasa algo que las canciones son frescas tanto para mí como para el público. No es que tenga una cadena de éxitos, por lo tanto, este show no tiene una cosa de nostalgia, tiene la sensación de ser algo nuevo".
En su presentación en el Nescafé, Santaolalla llegará acompañado de una banda de cinco músicos. "La vida me inspira", expresa. "Creo mucho en el trabajo, mucho más que en sentarme a que me venga la inspiración. Trabajando en algún momento te conectas y luego sigues".
El músico, que reconoce su amistad con los chilenos Jorge González y Álvaro Henríquez -a quienes pretende enviar invitaciones para su concierto-, dice que es un constante consumidor de música latinoamericana: "En el mundo de la música vivimos un momento de transición. Siento que la vida va en oleadas y estamos llenos de cosas que se van creando. Pero aún no hay un momento como lo que vivimos en los 90 con la expansión del rock latino. Siempre estoy escuchando cosas y me da la impresión de que se está gestando algo".
Para escucharlo
El espectáculo "Desandando el camino" tendrá una única presentación el 12 de septiembre en el Nescafé de las Artes, a las 21:00 horas. Los precios de las entradas van desde los $30 mil a los $65 mil. Los socios del Club de Lectores de "El Mercurio" tienen descuentos.
miércoles, mayo 09, 2018
Gustavo Santaolalla: “De Jorge González admiro su integridad, su compromiso”
La Tercera
El más prestigiado productor latinoamericano, y ganador de dos Oscar, habla con Culto de un nuevo disco solista, Raconto, y de su preocupación por el presente de Jorge González y Álvaro Henríquez.+
Por Marisol García
Si el currículo acumulado fuese criterio de estelaridad, Gustavo Santaolalla debió haber estado entre los shows de cierre del último Lollapalooza en Santiago, y no en ese set colorido, vibrante pero de escasa audiencia que la banda Bajofondo tuvo la tarde del viernes 16 de marzo, con el más premiado productor latinoamericano a cargo de la guitarra entre otros seis compañeros.
“Me encantó hacerlo. Hacía mucho que no tocábamos juntos, y reunirnos ahí nos sirvió de preámbulo para un concierto que tuvimos el fin de semana pasado con sold out en el Disney Concert Hall, en Los Ángeles, y que estuvo divino”, dice el músico al teléfono con Culto desde Ciudad de México, ya con su cabeza y agenda ocupada en otros muchos derroteros, y entre los cuales la publicación de un nuevo disco -el quinto- del grupo de electrotango encuentra también su cupo.
Para Santaolalla (1951, Buenos Aires), ‘agenda’ es estar ahora fuera de casa hablando de su más reciente título, Raconto (2017), que contiene la regrabación junto a una banda de antiguas canciones suyas. Pero a la vez afinar detalles junto al cineasta Guillermo del Toro y Cirque du Soleil para el traspaso a musical del filme El laberinto del fauno, ocuparse de nuevos encargos de bandas sonoras para películas y series de televisión, afinar la música del videojuego The last of us 2, supervisar el curso de su exportadora de vinos Cielo y Tierra, sus dos editoriales de libros (Retina e Ideoma), y al fin decidir nuevos espacios para su gira Desandando el Camino (con la que, dice, quisiera estar en Chile en septiembre).
Hombre de dos premios Oscar (por los soundtracks de Babel y Secreto en la montaña), dos BAFTA y un Globo de Oro, en 2017, su nombre estuvo el año pasado al menos en los créditos de la música para el documental Eric Clapton: Life in 12 bars y la producción del nuevo disco de Café Tacuba, Jei beibi.
Pero el argentino residente en California no se apura, y prefiere hablar de una cosa a la vez: “Raconto es lo que ahora más me emociona porque ha sido como lanzar mi carrera de solista pero a los 65 años [se ríe]. Es una revisión de mi vida a través de mis canciones, desde las que compuse a los 17 y hasta ahora. Muchas de ellas nunca las había tocado en vivo, y es primera vez que en mi vida armo una banda en torno a mi música. Por eso es un disco fresco, novedoso; para la audiencia, pero también para mí”.
– El racconto narrativo al que alude el título recupera escenas de un tiempo pasado. ¿Es usted afín a ese ejercicio?
– No, no miro mucho hacia atrás. Termino un proyecto y miro adelante, al siguiente. Ni vivo ni hago mi carrera a partir de la nostalgia. Pero ahora sí tuve la necesidad de parar y ver cómo llegué acá. Me di cuenta de la atemporalidad de algunas canciones, que incluso las que escribí cuando era un chico suenan muy modernas. Mis paradigmas son los mismos: la búsqueda del ser, de dónde venimos, los misterios de la vida, y todas esas cosas que están en mis canciones desde la más tierna infancia hasta ahora.
– También el lazo con la raíz latinoamericana es evidente en toda su música.
– Claro, toda esa búsqueda de identidad. Ha sido una transición muy reconfortante. Un camino musical que en mi caso como solista no ha sido de tantos hits, pero sí muy gratificante, y que comprueba que aquello del paso del tiempo es en realidad algo muy relativo.
-La primera marca musical en ese trayecto en torno a lo latinoamericano estuvo en Arco Iris, el grupo que Santaolalla largó con 16 años junto a cuatro compañeros y que hoy se instala en las cumbres del pionero rock sudamericano. El ensamble de electricidad y raíz contenía el vuelo libertario y también la incomprensión de la ortodoxia, recuerda el músico, que en esa defensa se cruzó también con chilenos en similar disidencia: “Los únicos que entonces tirábamos aquella onda éramos Los Jaivas en Chile; el Polén, en Perú; los Wara, en Bolivia; y Arco Iris, en Argentina. Éramos de alguna manera resistidos por la ‘intelligentsia’ del rock, y formábamos una especie de cofradía en una misma búsqueda. Por eso cuando me he cruzado con Los Jaivas, antes y ahora, lo que queda es un cariño enorme”.
El lazo de cariño se extiende, asegura Santaolalla, a muchas otras bandas chilenas a las que admira hasta la inspiración: “Siempre he tenido una relación muy linda con Chile y con sus artistas. De allí me inspiro mucho. Ahí está Jorge González, un tipo al que yo adoro y que admiro profundamente. ¿Has sabido cómo es que sigue últimamente?”.
Sobre el estado de salud del cantautor chileno, el productor no necesita del resumen completo, y además revela una anécdota desconocida entre ambos: “He estado en bastante comunicación con él, pero sé que esto ha tenido diferentes etapas. ¿Sabes que cuando se hizo este festival para hermanarnos con Chile, El Abrazo [diciembre de 2010, Parque O’Higgins], yo iba a tocar con Jorge? Habíamos armado una versión acústica de “Tren al sur” que era ¡bellísima! Desafortunadamente, como artista que es, Jorge empezó a expresar su visión del show y el estado del país en el escenario y lo cortaron. Nos quedamos sin tocarla, y fue una pena”.
– Dice que admira a Jorge González. ¿En qué, exactamente?
– Su integridad. Su compromiso con su pensamiento. Él es un tipo que está totalmente comprometido con sus ideas, y eso por supuesto le ha causado bastantes problemas. Es un tipo que vive la vida ‘a full’, de una forma intensa, con todos los riesgos que eso implica. Pero sobre todo es un gran compositor; un súper referente poético y musical. Pienso yo que quizás no es totalmente apreciado como debería ser, lo digo al menos por lo que sucede en Argentina. Pero siempre el tiempo corrige todo, y no me cabe duda que eso también va a ocurrir con Jorge. Todo eso que hizo con la cumbia electrónica, ¡fue totalmente precursor! Lo hizo muchísimos años antes de todo el boom que vino después. Antes que nadie. Es un tipo visionario, de una envergadura gigante. Es un grande en serio.
Aliados ambos en 1989 en estudio para el eterno disco Corazones, Santaolalla mide la impronta de su sociedad cada vez que sale de noche por lugares juveniles de Los Angeles, “y al menos una vez va a sonar “Tren al sur” o “Estrechez de corazón, ¿eh? Hasta hoy. Ese disco es un clasicazo, totalmente atemporal”.
Es semana de promoción en México, y Santaolalla puede tener su mente en infinidad de solicitudes. No quiere colgar con Chile sin primero dejar otra marca de su atención a la música de nuestro país: “Decíme, por favor, ¿cómo es que sigue Álvaro Henríquez? Hay un músico al que yo adoro, muy influyente para mí, David Crosby, y él tuvo un trasplante de hígado hace ya más de veinte años. Y está ahí, bien, bárbaro, este año hizo dos discos. Álvaro debe ser Peter Pan al lado de todos los excesos de Crosby, y entonces yo espero y confío en que lo suyo va a estar aun mejor. Y va a seguir haciendo canciones”.
lunes, octubre 31, 2016
Antes que sea tarde - Documental y Sountrack
Que relación tendrá esto con la música chilena?, pues nada; sin embargo creo necesario darle un espacio a este documental en este blog. Se que el documental fue acompañado por una potente emisión a nivel mundial el día de ayer, pero no esta demás compartirlo por lo importante del mensaje, por la excelente producción que hay detrás, ya hace años que Di Caprio entrega productos de calidad, como por la banda de sonido que acompaña el documental.
En la música pueden encontrar obras de Trent Reznor y Atticus Ross, Mogwai y el músico argentino Gustavo Santaolalla.
Les dejamos con el link del documental y mas abajo con el link de Spotify para escuchar la Banda de Sonido
viernes, septiembre 28, 2012
Gustavo Santaolalla:"El disco Corazones la rompió en todos lados"
El Mercurio
Si fuera por currículum, Gustavo Santaolalla podría ufanarse de sus méritos artísticos. Pero poco le importa. Ganador de dos Oscar por sus bandas sonoras -"Secreto en la Montaña" y "Babel"-, productor de "Corazones" de Los Prisioneros y de Café Tacuba, Juanes y Jorge Drexler, entre otros, e incipiente empresario del vino, el trasandino asegura que aborda la música por "la intuición" y que sus ídolos en su oficio son Rick Rubin y George Martin.
Felipe Rodríguez
Antes de entrar en conversación, Gustavo Santaolalla lo lanza como advertencia: está cansado que le digan que su proyecto Bajofondo Tango Club -con el que se presentará este 27 de septiembre en el teatro Caupolicán- es tango electrónico. "En realidad, nunca nos consideramos ni tangueros ni electrónicos, ni menos hicimos una cruzada por el estilo. Toda mi vida trabajé con el folclor y sentía que el tango era una asignatura pendiente en mi carrera. Pero Bajofondo es música contemporánea del Río de la Plata. Nada más", dice severo.
Santaolalla es un nombre de referencia en la música latinoamericana. Partió muy joven, con apenas 16 años, en el grupo folclórico trasandino Arco Iris y, progresivamente, la vida lo puso en distintos caminos artísticos. Su primer gran trabajo de productor fue junto a Los Prisioneros en "Corazones" (1990) -ver recuadro- y en su currículum cuenta con un hito inigualable: dos veces obtuvo el Oscar a la Mejor Banda Sonora por "Babel" (2007) y "Secreto en la Montaña" (2005). "Ganar mi primer Oscar fue alucinante. Yo trabajo mucho con la intuición y recuerdo que la primera vez que me reuní con el director, Ang Lee, me habló de que era una película sobre una relación gay oculta y me pasó el guión. El tipo no había grabado ninguna escena y me dejó en libertad de acción. 'Haz la música a tu gusto', me dijo. A las semanas, se la mostré y quedó encantado. Imagínate lo que fue después haber ganado el Oscar", afirma.
-¿Cuánto le cambió la vida haber ganado dos Oscar?
"La ecuación tradicional es que después de ganar dos Oscar, que son dos logros magníficos, tienes que convertirte en un monstruo. Pero te soy sincero: no me cambió la vida. Me levantaba como todos los días con ganas de trabajar de la misma forma que cuando no me conocía nadie. Lo que sí te sirve es para ponerte más agudo en tu trabajo. Sentí que me ponían más atención y eso hace que te comprometas el doble".
-Pero en su interior algo debe haber pasado...
"Mirá, lo que más me importó es que los estadounidenses pudieron comprender y mirar con otros ojos a los artistas de este continente. Allá no saben nada de nosotros porque les llegan pocas noticias de lo que ocurre fuera de su país. Y el hecho de que un latino trabaje con directores de diferentes nacionalidades les provoca un cuestionamiento. Tratan de saber quién eres".
-En su carrera, ha trabajado con gente como Elvis Costello, Won Kar Wai, Ry Cooder. ¿Qué es lo que se aprende al estar cerca de artistas de ese nivel?
"En primer lugar, son personas que manejan conceptos. Tú escuchas a Elvis Costello y te das cuenta que el tipo tiene una amplitud musical sobresaliente. En su carrera, ha hecho de todo y la mayoría le sale bien. Hizo discos con The Specials, una banda sensacional y fundacional, ha pasado por el jazz, por el pop. Ry Cooder es otro que puso las músicas del mundo en el primer lugar. Eso no es fácil. Pero yo me siento identificado con otras personas".
-¿Quiénes?
"Tipos como Rick Rubin o George Martin. Son personas que en su labor de productor jamás imponen su sonido. Están expuestos a la experiencia artística de los músicos y, desde ese lugar, sueltan señales para mejorar. Esa es la mejor manera de avanzar en la música. Tú puedes escuchar bandas buenas y malas porque así está hecha la música, pero si vas a trabajar con alguien, debes actuar como el hombre que indica el camino, no como el que hace el camino. Ahí está toda la clave".
-Está trabajando en el último disco de Café Tacuba. ¿Hay algún nuevo grupo que le interese?
"Con ellos sigo desde que hice su primer álbum porque son grandísimos y nos llevamos muy bien. He producido más de cien discos en mi vida y todos siempre significan algo nuevo. La magia de la música siempre está ahí, en cualquier lugar. Me gusta estar con los viejos porque son la sabiduría y con los jóvenes porque se dejan llevar por la intuición. En los últimos meses, he estado viendo a los chicos de las orquestas juveniles y hay un talento tremendo. Hace unos días, una chica de 15 años se acercó a mí porque quería que hiciéramos algo y era buenísima. En eso está todo".
-¿En qué etapa está Bajofondo?
"Partimos como un grupo de laboratorio, donde el 80 por ciento de la música estaba programada. Ahora nos pegamos un salto. Todo es orgánico y se siente la diferencia. Cuando nos veas en vivo, vas a disfrutar. Somos una mezcla rarísima, pero muy interesante".
Santaolalla asegura que el disco "Corazones" -donde las ofició de productor- conserva un lugar especial en su trabajo de productor. Fue, cuenta, el álbum que lo hizo conocido internacionalmente. "Es un disco al que le tengo mucho cariño. Gracias a él pude conseguir otros laburos. Para mí, Jorge González es un grande no sólo de Chile, sino de Latinoamérica. Ese disco la rompió en todos lados", rememora.
La ligazón con el ex líder de Los Prisioneros continúa hasta hoy. El argentino cuenta que hace poco se juntaron en Berlín y el sanmiguelino le mostró su nuevo trabajo. "Está buenísimo. Me gustaría hacer algo con él. 'Corazones' lo escucho regularmente. Hace poco anduve en Salta y me repetí 'Tren al Sur' unas cuantas veces. Es magnífico", cierra.
Su faceta de productor de vinos y cerveza
El vino es el último pasatiempo de Santaolalla. Desde 2005 que tiene una viña en Mendoza donde abastece al mercado interno y al exterior con vinos Malbec Premium. La bebida llena de orgullo al productor: ganó medallas de oro en concursos en Canadá. "Mi primer viaje escolar fue a Mendoza y me enamoré del lugar. Con los años, me llegó esta posibilidad y nos ha ido bastante bien. Estoy involucrado en las plantas y exportamos vino a California e Inglaterra, especialmente", cuenta.
Además, está sacando una cerveza llamada "Grosa" y extendió su labor vitivinícola a la provincia de Salta, en el norte argentino. "La cerveza es un negocio chiquito, que anda bien, y en Salta queremos dedicarnos al vino blanco. Me encanta dedicar mi tiempo en estos proyectos", finaliza.
Si fuera por currículum, Gustavo Santaolalla podría ufanarse de sus méritos artísticos. Pero poco le importa. Ganador de dos Oscar por sus bandas sonoras -"Secreto en la Montaña" y "Babel"-, productor de "Corazones" de Los Prisioneros y de Café Tacuba, Juanes y Jorge Drexler, entre otros, e incipiente empresario del vino, el trasandino asegura que aborda la música por "la intuición" y que sus ídolos en su oficio son Rick Rubin y George Martin.
Felipe Rodríguez
Antes de entrar en conversación, Gustavo Santaolalla lo lanza como advertencia: está cansado que le digan que su proyecto Bajofondo Tango Club -con el que se presentará este 27 de septiembre en el teatro Caupolicán- es tango electrónico. "En realidad, nunca nos consideramos ni tangueros ni electrónicos, ni menos hicimos una cruzada por el estilo. Toda mi vida trabajé con el folclor y sentía que el tango era una asignatura pendiente en mi carrera. Pero Bajofondo es música contemporánea del Río de la Plata. Nada más", dice severo.
Santaolalla es un nombre de referencia en la música latinoamericana. Partió muy joven, con apenas 16 años, en el grupo folclórico trasandino Arco Iris y, progresivamente, la vida lo puso en distintos caminos artísticos. Su primer gran trabajo de productor fue junto a Los Prisioneros en "Corazones" (1990) -ver recuadro- y en su currículum cuenta con un hito inigualable: dos veces obtuvo el Oscar a la Mejor Banda Sonora por "Babel" (2007) y "Secreto en la Montaña" (2005). "Ganar mi primer Oscar fue alucinante. Yo trabajo mucho con la intuición y recuerdo que la primera vez que me reuní con el director, Ang Lee, me habló de que era una película sobre una relación gay oculta y me pasó el guión. El tipo no había grabado ninguna escena y me dejó en libertad de acción. 'Haz la música a tu gusto', me dijo. A las semanas, se la mostré y quedó encantado. Imagínate lo que fue después haber ganado el Oscar", afirma.
-¿Cuánto le cambió la vida haber ganado dos Oscar?
"La ecuación tradicional es que después de ganar dos Oscar, que son dos logros magníficos, tienes que convertirte en un monstruo. Pero te soy sincero: no me cambió la vida. Me levantaba como todos los días con ganas de trabajar de la misma forma que cuando no me conocía nadie. Lo que sí te sirve es para ponerte más agudo en tu trabajo. Sentí que me ponían más atención y eso hace que te comprometas el doble".
-Pero en su interior algo debe haber pasado...
"Mirá, lo que más me importó es que los estadounidenses pudieron comprender y mirar con otros ojos a los artistas de este continente. Allá no saben nada de nosotros porque les llegan pocas noticias de lo que ocurre fuera de su país. Y el hecho de que un latino trabaje con directores de diferentes nacionalidades les provoca un cuestionamiento. Tratan de saber quién eres".
-En su carrera, ha trabajado con gente como Elvis Costello, Won Kar Wai, Ry Cooder. ¿Qué es lo que se aprende al estar cerca de artistas de ese nivel?
"En primer lugar, son personas que manejan conceptos. Tú escuchas a Elvis Costello y te das cuenta que el tipo tiene una amplitud musical sobresaliente. En su carrera, ha hecho de todo y la mayoría le sale bien. Hizo discos con The Specials, una banda sensacional y fundacional, ha pasado por el jazz, por el pop. Ry Cooder es otro que puso las músicas del mundo en el primer lugar. Eso no es fácil. Pero yo me siento identificado con otras personas".
-¿Quiénes?
"Tipos como Rick Rubin o George Martin. Son personas que en su labor de productor jamás imponen su sonido. Están expuestos a la experiencia artística de los músicos y, desde ese lugar, sueltan señales para mejorar. Esa es la mejor manera de avanzar en la música. Tú puedes escuchar bandas buenas y malas porque así está hecha la música, pero si vas a trabajar con alguien, debes actuar como el hombre que indica el camino, no como el que hace el camino. Ahí está toda la clave".
-Está trabajando en el último disco de Café Tacuba. ¿Hay algún nuevo grupo que le interese?
"Con ellos sigo desde que hice su primer álbum porque son grandísimos y nos llevamos muy bien. He producido más de cien discos en mi vida y todos siempre significan algo nuevo. La magia de la música siempre está ahí, en cualquier lugar. Me gusta estar con los viejos porque son la sabiduría y con los jóvenes porque se dejan llevar por la intuición. En los últimos meses, he estado viendo a los chicos de las orquestas juveniles y hay un talento tremendo. Hace unos días, una chica de 15 años se acercó a mí porque quería que hiciéramos algo y era buenísima. En eso está todo".
-¿En qué etapa está Bajofondo?
"Partimos como un grupo de laboratorio, donde el 80 por ciento de la música estaba programada. Ahora nos pegamos un salto. Todo es orgánico y se siente la diferencia. Cuando nos veas en vivo, vas a disfrutar. Somos una mezcla rarísima, pero muy interesante".
Santaolalla asegura que el disco "Corazones" -donde las ofició de productor- conserva un lugar especial en su trabajo de productor. Fue, cuenta, el álbum que lo hizo conocido internacionalmente. "Es un disco al que le tengo mucho cariño. Gracias a él pude conseguir otros laburos. Para mí, Jorge González es un grande no sólo de Chile, sino de Latinoamérica. Ese disco la rompió en todos lados", rememora.
La ligazón con el ex líder de Los Prisioneros continúa hasta hoy. El argentino cuenta que hace poco se juntaron en Berlín y el sanmiguelino le mostró su nuevo trabajo. "Está buenísimo. Me gustaría hacer algo con él. 'Corazones' lo escucho regularmente. Hace poco anduve en Salta y me repetí 'Tren al Sur' unas cuantas veces. Es magnífico", cierra.
Su faceta de productor de vinos y cerveza
El vino es el último pasatiempo de Santaolalla. Desde 2005 que tiene una viña en Mendoza donde abastece al mercado interno y al exterior con vinos Malbec Premium. La bebida llena de orgullo al productor: ganó medallas de oro en concursos en Canadá. "Mi primer viaje escolar fue a Mendoza y me enamoré del lugar. Con los años, me llegó esta posibilidad y nos ha ido bastante bien. Estoy involucrado en las plantas y exportamos vino a California e Inglaterra, especialmente", cuenta.
Además, está sacando una cerveza llamada "Grosa" y extendió su labor vitivinícola a la provincia de Salta, en el norte argentino. "La cerveza es un negocio chiquito, que anda bien, y en Salta queremos dedicarnos al vino blanco. Me encanta dedicar mi tiempo en estos proyectos", finaliza.
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