La Tercera
Hace 15 años, cuando el músico había disuelto Los Tres y Pettinellis, y su carrera bifurcó en una inesperada dirección en solitario, el llamado “Jefe de jefes” se rodeó de intérpretes sinfónicos de cuerdas e integrantes de Café Tacvba y Los Bunkers para hacer su disco más íntimo. Uno con Brian Wilson como brújula.
Por Alejandro Jofré
La idea se apareció durante los tráilers. Para mayo de 2004, Álvaro Henríquez no pasaba por su mejor momento. A punto de disolver su grupo Pettinellis, había terminado una relación con la actriz Mariana Loyola, cuando decidió ir al cine sin nadie para ver una película, pero no cualquiera: la más mala posible.
“Estaba solo y me dije ‘voy a ir ver la peor película que estén dando en el cine’. Y es más: voy a llegar temprano a la función. Voy a ver incluso los comerciales”, contó Henríquez al periodista David Ponce.
La función era para El día después de mañana, de Roland Emmerich, pero apenas empezaron los avisos en la pantalla el líder de Los Tres tuvo en mente, completa, la primera estrofa de una canción inédita.
“Se me ocurrió al tiro —dijo—. Le fui a pedir un lápiz y un papel al acomodador, la anoté y después en la casa la terminé”.
Esa canción se llama “Sirviente y no patrona”, fue escrita tras su separación, y hoy, quince años más tarde, es la primera que se oye en el disco debut en plan solista del músico. Uno que repasará íntegro y gratis el sábado 9 de marzo en el Teatro Biobío de Concepción junto a una formación inédita y liderada por Ismael Oddó.
Plana mayor
Grabado en los Estudios del Sur entre abril y octubre de 2004, el álbum Álvaro Henríquez tiene la huella de distintos músicos que orbitaron al hombre de “Marcas en el alma”. El órgano que suena en “Sirviente y no patrona”, por ejemplo, va con la firma del ex Los Bunkers y actual Pillanes y Lanza Internacional, Francisco Durán, así como el piano que suena allí fue tocado por Rubén Gaete.
La voz y el acordeón de Rodolfo “El primo” Henríquez protagoniza “Le tengo dicho a mi negra”, a dúo con Henríquez, mientras que en “Recién cansado” el bajo corre cuenta por Pedro Araneda de Pettinellis y en piano figura Marcelo Cuturrufo.
Otros integrantes de Los Bunkers, el baterista Mauricio Basualto y el bajista Gonzalo López, aparecen en un tema como “Vida o muerte” y más adelante el miembro de Café Tacvba, Emmanuel del Real, se hace cargo del órgano en “Amada”.
Era la época en que Henríquez se colgaba guitarras como la Gibson Custom Wes Montgomery L-5 CES, la Fender Classic Series ’60s Stratocaster Lacquer o la Epiphone Casino, el mismo modelo que el músico ha usado para los ensayos del concierto en el Teatro Biobío de Concepción.
En canciones como “Nicanor” —el nombre del hijo de su hermano Gonzalo, que tiene las voces de su hija Olivia—, aparecen algunos intérpretes sinfónicos de cuerdas como Ángel Cárdenas, Carlos Dos Santos, Boris del Río y Esteban Sepúlveda.
Así como en “Mátame” —uno de los singles— suena el saxo barítono de Ricardo Álvarez y el sello “Café Tacvba” del disco: a las guitarras de Joselo Rangel, se suma el bajo de su hermano Quique y los pianos, órganos y producción de Emmanuel del Real. Aunque, entonces, el sonido que lo guiaba obedecía al influjo del líder de The Beach Boys.
Brian Wilson
“Cualquier sospecha sobre la real capacidad de Henríquez para desarrollar una carrera solista sin los talentosos compañeros que lo habían acompañado en Los Tres y Pettinellis quedó disipada de modo contundente en su debut solista”, reseña Marisol García en un texto recogido en el sitio musicapopular.cl.
“Las suyas son influencias excepcionalmente amplias para la media chilena”, continúa allí la autora de Canción valiente (Ediciones B, 2013) y Claudio Arrau (Hueders, 2018).
Los cuarenta minutos repartidos entre doce canciones que conforman Álvaro Henríquez (Warner, 2004) resultaron todo un bálsamo para la carrera del músico, que vino a afinar aquello que durante años amasó en lo que podríamos llamar su universo estético: delicadezas armónicas, raíz chilena, pero también músicos como Robert Johnson, Blind Willie Johnson, Big Maceo, Chuck Berry y los siempre influyentes Stray Cats, aunque también Johnny Cash y sobre todo Brian Wilson, que actuó como una brújula.
De hecho, en medio de las grabaciones de Álvaro Henríquez, el músico viajó a Londres para ver al líder de The Beach Boys en la gira de Smile, ese disco grabado entre 1966 y 1967 que quedó inconcluso y que el estadounidense terminó por publicar en 2004. El mismo donde aparece “Good Vibrations” y que fue originalmente pensado como un sucesor del influyente Pet sounds (1966).
“Creo que logré esa idea de alguna forma en el disco, que es como ‘bienvenido a mi mundo, a mi paisaje’. Y me aclaró que no hay ningún problema con que me guste la música realmente gringa. O sea: da lo mismo pasar por perno. ¿’Surfin’ U.S.A.’? Sí, pues. Me gusta. O Stray Cats. Claro: yo muy allendista seré y todo, pero a mí la música gringa que me gusta es la más gringa: Brian Wilson, el rockabilly, el hillbilly. Eso es Ku Klux Klan, casi”, decía por entonces Henríquez.
Brioso y maldito
Como una especie de bisagra, ese 2004 fue un año de cambios para el hombre de “Recién cansado”. Estaba en Valdivia cuando terminó la breve melodía de “Amada”, uno de los singles que terminó, grabó y estrenó en mono en la radio en apenas los dos días del fin de Semana Santa.
“Nadie se lo esperaba. Ni siquiera yo. Porque como pasaron tantas cosas importantes, cambios fuertes, nadie podía creer, por ejemplo, que yo no estuviera abatido, o con la depre encerrado en mi casa”, contaba por esos días.
“Era totalmente necesario para mí ir sacando las cosas lo más rápido y lo más claro posible también”, recuerda. “Era mandar fotos de cómo estaba yo en ese momento. En este disco yo quería, por primera vez, yo creo, tomarme una foto. Son canciones de las que me voy a acordar siempre”.
Según Henríquez, “la canción más romántica es ‘Amada’, pero es un disco más bien luminoso y brioso. Cuando hay que ponerse maldito, nos ponemos malditos. O cuando hay que ponerse románticos, bonitos, todo bien. Como dice mi madre, ‘tú tienes del año que te pidan’”.
Baudelaire y Ginsberg
“Nunca me he considerado un poeta y nunca pensé serlo”, decía Henríquez en varias de las primeras entrevistas al alero de Los Tres. “Tuve que hacer las canciones, porque los demás no escribían. De repente empecé y dije: ‘no está mal’. Parecía que había un cierto talento; algunos amigos o compañeros de curso comentaban: ‘esto está en otra’. Ahí se destapó la olla”.
“Creo que lo mío es algo más cercano al simbolismo; siempre estuve bien rayado con Baudelaire”, cuenta el músico en una conversación con Tito Escárate recogida en su libro Canción telepática (LOM, 1999).
¿Qué leía entonces el hombre de “La primera vez” y “Pájaros de fuego”? “Poesía, cosas que todos debieran escuchar, como The Kronos Quartet, en donde Allen Ginsberg se manda todo el poema ‘El aullido’. Tengo el librito, el texto y la música”.
Melancolía eufórica
“Quiero volver a ser un buzo rana allá/ en mi pueblo”, cantaba Henríquez en 2002, al frente de Pettinellis, en el tema “Cuando una madre llora”. Tal vez una de las pistas de lo que sería la carátula de su disco solista, uno que lo tiene precisamente como buzo rana con esnórquel incluido.
“Yo busqué ese tiempo en que mi papá estaba vivo todavía y vivíamos todos juntos, éramos familia”, contó el músico sobre el arte que acompaña a ese disco.
El booklet del álbum incluye por cada tema algunos dibujos originales de la infancia de Henríquez donde aparecen bomberos, caballos, árboles, helicópteros y todo un imaginario que contaminó canciones como “Barco y naufragio” o “Mátame” y que tiene una vida en el Álvaro Henríquez Tour Book (2019, Libros del Pez Espiral), otra de las novedades del músico.
Se trata de un libro al cuidado de Gonzalo Planet y Daniel Madrid que contiene documentos del archivo del artista, una serie de dibujos que componen la estética visual del disco y las letras de todo el LP.
“Es su secreto mejor guardado, el material elemental de su trabajo”, dice el poeta y hermano del músico, Gonzalo Henríquez, sobre la publicación que será lanzada como edición limitada en el concierto del Teatro Biobío de Concepción
Ese imaginario de los dibujos, los documentos escolares y las fotos tan antiguas lo explica mejor el propio Álvaro Henríquez: “tiene que ver con la pureza, la honestidad, esas cualidades que tienes cuando eres chico. No es una cosa nostálgica. Es el concepto de melancolía eufórica”.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
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viernes, marzo 08, 2019
martes, febrero 19, 2019
Álvaro Henríquez: “Tuve una etapa Marilyn Manson, pero ya se me pasó”
La Tercera
El artista habla de la recuperación post trasplante que ha marcado su último año, de cómo ha cambiado su vida, de su nula nostalgia por ese “otro lado” que lo llevó a su minuto más crítico y del show que revivirá su disco solista de 2004 en Concepción. “Hoy mi vida es completamente normal”, asegura.
Por Claudio Vergara
La metáfora le gusta a Álvaro Henríquez. La imaginó Ismael Oddó, músico de Quilapayún y hoy director musical del nuevo grupo con que el cantante revivirá gratis el 9 de marzo en el Teatro Regional del Biobío su primer disco solista. Ese ya lejano título homónimo de 2004 que asoma entre lo mejor de su obra, pero rezagado en el tiempo, pese a tener canciones como “Amada” o “Sirviente y no patrona”.
“Ismael me dijo que ese álbum es como un auto precioso, pero que está estacionado a la sombra y hace mucho tiempo que la gente no lo ve. Entonces ahora la gente lo tiene que ver”, dice el cantautor en torno a la producción que fue reeditada el año pasado, que nunca mostró demasiado en vivo y cuya carátula lo exhibe en una foto de su niñez vestido de hombre rana.
Pero cuando Henríquez se sacude de las alegorías, el viaje en reversa a 2004 se hace mucho más real. Ya en esa temporada había separado a dos grupos -Los Tres en 2000 y Los Pettinellis cuatro años después- y su carrera adquiría una inesperada dirección en solitario para un hombre acostumbrado al trabajo colectivo.
“Para mí fue una época de bastante duda. Después de Los Tres, para nosotros fue bien pesado llevar eso a cuestas, ser un ex Los Tres. De hecho, cuando se acabaron, en ese momento dije: ‘filo, no voy a hacer más música’. Así de heavy. Era muy difícil seguir, porque hubo una decepción con Los Tres y después con Los Pettinellis. Entre medio me había divorciado, era una época muy turbulenta. Tuve un sentimiento muy fuerte de no querer seguir haciendo música. El punto es que continué haciendo canciones. Entonces me dije: ‘¿qué voy a hacer con estos temas? ¿Se los voy a regalar a alguien?’ No pues. Y ahí se me ocurrió hacer un disco solista. Y uno muy personal”.
Entre esas composiciones figuraban ácidos retratos de relaciones personales ya fracturadas (“Marcas en el alma”, la propia “Sirviente y no patrona”); dedicatorias muchísimo más amables a su hija Olivia (“Amada”); un cover de la banda mexicana Los Tigres del Norte que originó un apodo que para muchos hasta hoy lo define (“Jefe de jefes”, aunque también advierte: “eso fue una broma, la gente se lo tomó muy en serio”); y otro tema singular, la cueca “Tengo más alcohol que sangre”, donde confiesa envalentonado: “Caramba tengo más alcohol que sangre/ caramba me lo dijo una enfermera”, para luego rematar con que “la sangre siguió oscura, la vida es plana/ Muerte no me persiga, vuelvo enseguida”.
“Eso fue proverbial, proverbial”, precisa en torno a esa canción casi profética escrita 14 años antes del período más crítico de su vida: cuando el 1 mayo de 2018 debió someterse a un trasplante de hígado debido a un daño hepático crónico producto, como informaron sus médicos, del consumo de alcohol.
–¿Qué sensación le da hoy tener que tocar ese tema y ver ese título: “Tengo más alcohol que sangre”?
-Lo que me da es risa: escribí mi propio futuro (se ríe). Lo mismo me pasa con “Hospital”. Cuando estaba en la clínica decía: pensar que yo escribí esa canción. La hice yo solito. Pero ya lo veo como una diversión y que tiene que ver con la diversión de las cuecas. Las cuecas y el folclor no tienen por qué siempre estar asociados al alcohol, al copete o al hueveo. Como las cosas han cambiado tanto para mí, ahora lo veo como cuando era niño y hacía una maldad. Cuando la escucho ahora, me da risa, alegría. Y mientras la he cantado en los ensayos, pienso: ‘pensar que después me pasó esto mismo’.
–Habla de “cuando un niño hace una maldad”. ¿Es una etapa que da totalmente por superada?
-Totalmente, porque uno va pasando por muchas etapas, sobre todo en este tipo de operaciones grandes. Entonces empecé a escuchar de nuevo algunos discos de Los Tres, cosa que no había hecho en años, décadas. Yo nunca escucho la música que hago. O sea, la hago, la mezclo, y después de cien tomas de mezcla, uno queda tirado, agotado; ya no quieres escucharlas más. Pero he estado oyendo algunas cosas y viendo otras por Internet y el comentario siempre es el mismo: ‘puta que somos buenos’ (se ríe). Digo: ‘qué bien todo, qué bien hecho, me siento orgulloso’.
–¿Por qué ahora retomó los discos de Los Tres? ¿Puede que su recuperación lo haya llevado a un ánimo más nostálgico?
-(Piensa) Como que he tenido más recuerdos de cosas, recuerdos más nítidos de cosas que hicimos con Los Tres o cosas privadas mías. No soy muy nostálgico, a mí me gusta ir siempre para adelante nomás. Hacer las cosas, dejarlas, asegurarse que estén lo mejor posible, y después de eso uno avanza, uno sigue. Es más bien ordenar mi obra, porque mucho de ello no estaba en Spotify. Y el hecho de revisitar Fome era una deuda pendiente con nuestros fans. Y las deudas se pagan.
–Desde que en agosto volvió a tocar, sólo tres meses después del trasplante, ¿cómo ha sentido su regreso más permanente a los escenarios?
-Una delicia. Podrás imaginar que, después de la recuperación, tocar en vivo es una delicia siempre. Lo disfruto mucho y en ese sentido también uno ve las cosas distinto. Uno las ve más ordenadas y más brillantes. Estoy pasando por un período bastante brillante.
–¿Fue una recuperación más rápida de lo que usted esperaba?
-Todos los doctores estaban bastante impresionados con la recuperación. Yo también, pero era lo que yo quería hacer. O sea, hay que tener mucho valor para darle y no bajar los brazos nunca. Al contrario, hay que hacer todo lo que hay que hacer, tener los controles con los doctores, etc.
–¿Siente que, para superar este momento, tuvo una fuerza de voluntad distinta a la de otros momentos de su vida?
-Bueno, el kinesiólogo con el que trabajo dijo que mi recuperación ha sido épica. Me cagué de la risa. Eran 24 sesiones y yo en 12 ya estaba bien. Aunque sigo con kinesiología y todo eso. Pero me sorprendí a mí mismo, me sorprendí al ir a tocar con los Café Tacvba (en agosto). Yo los quería sólo saludar, me dijeron: ‘¿nos aventamos una rolita?’. Me pasaron una guitarra de ellos, ensayamos rápido y al salir al escenario dije: ‘yo voy a ver las caras de la gente, en vez de que ellos me vean a mí’. Eso me motivó mucho a darle con más fuerza para la recuperación y ordenarme con las medicinas, ir a la clínica regularmente, hacerme chequeos.
–¿Hoy tiene una vida normal?
-Hoy mi vida es completamente normal, me siento muy bien y feliz de estar tocando de nuevo, porque eso es lo que uno mejor hace.
–¿Cree que cambió como persona a raíz del trasplante?
-Eso no lo sé, porque es un proceso largo, a nivel de sentimientos, de sensaciones. No es un período donde te pueda resumir cómo me siento. Yo me siento muy bien, contento, está todo funcionando, pero es mucha información la que uno tiene que procesar. Es un cambio de vida, eso sí, absolutamente. Un cambio de vida radical, pero que me gusta, lo estoy disfrutando mucho.
–¿No se arrepiente de haber hecho antes este cambio, de sentir que quizás desaprovechó su tiempo?
-Creo que las cosas pasan cuando tienen que pasar nomás y este fue el momento para pasar a otra vida. De lo que era antes a otra cosa. Pero lo que no sé es identificar exactamente qué, cuál es esa cosa.
–¿Es una etapa más iluminada?
-Sí, claro. Tuve una etapa Marilyn Manson, pero ya se me pasó. Menos mal que ya pasamos por eso. Pero algo muy importante: todo siempre de la mano de mi familia, que se portó increíble, y de la música. Mi hija, mi mamá, mi hermana, mi hermano, que se portaron increíbles. Uno ahí empieza a tomar la importancia que tienen esas cosas. Una familia fuerte, una familia unida, es muy importante. Pero es un cambio grande en la vida lo que me pasó, es muy marcador, es como tener un hijo. Así de fuerte. Es otra existencia, con otros paisajes, con otras personas. He caminado tanto por el otro lado y ahora me toca caminar por este lado y lo estoy disfrutando mucho.
–¿No extraña ese “otro lado”?
-No se extraña, porque también lo viví a full. Y esto es igual de fuerte, pero para bien.
–¿Un cambio definitivo?
-Si po. Claro, imagínate. Tiene que ser así. Un cambio de vida a meses de cumplir 50 años y me siento muy bien, con ganas de seguir haciendo música, de tocar, de hacer giras. Eso es lo que ahora me tiene feliz.
El artista habla de la recuperación post trasplante que ha marcado su último año, de cómo ha cambiado su vida, de su nula nostalgia por ese “otro lado” que lo llevó a su minuto más crítico y del show que revivirá su disco solista de 2004 en Concepción. “Hoy mi vida es completamente normal”, asegura.
Por Claudio Vergara
La metáfora le gusta a Álvaro Henríquez. La imaginó Ismael Oddó, músico de Quilapayún y hoy director musical del nuevo grupo con que el cantante revivirá gratis el 9 de marzo en el Teatro Regional del Biobío su primer disco solista. Ese ya lejano título homónimo de 2004 que asoma entre lo mejor de su obra, pero rezagado en el tiempo, pese a tener canciones como “Amada” o “Sirviente y no patrona”.
“Ismael me dijo que ese álbum es como un auto precioso, pero que está estacionado a la sombra y hace mucho tiempo que la gente no lo ve. Entonces ahora la gente lo tiene que ver”, dice el cantautor en torno a la producción que fue reeditada el año pasado, que nunca mostró demasiado en vivo y cuya carátula lo exhibe en una foto de su niñez vestido de hombre rana.
Pero cuando Henríquez se sacude de las alegorías, el viaje en reversa a 2004 se hace mucho más real. Ya en esa temporada había separado a dos grupos -Los Tres en 2000 y Los Pettinellis cuatro años después- y su carrera adquiría una inesperada dirección en solitario para un hombre acostumbrado al trabajo colectivo.
“Para mí fue una época de bastante duda. Después de Los Tres, para nosotros fue bien pesado llevar eso a cuestas, ser un ex Los Tres. De hecho, cuando se acabaron, en ese momento dije: ‘filo, no voy a hacer más música’. Así de heavy. Era muy difícil seguir, porque hubo una decepción con Los Tres y después con Los Pettinellis. Entre medio me había divorciado, era una época muy turbulenta. Tuve un sentimiento muy fuerte de no querer seguir haciendo música. El punto es que continué haciendo canciones. Entonces me dije: ‘¿qué voy a hacer con estos temas? ¿Se los voy a regalar a alguien?’ No pues. Y ahí se me ocurrió hacer un disco solista. Y uno muy personal”.
Entre esas composiciones figuraban ácidos retratos de relaciones personales ya fracturadas (“Marcas en el alma”, la propia “Sirviente y no patrona”); dedicatorias muchísimo más amables a su hija Olivia (“Amada”); un cover de la banda mexicana Los Tigres del Norte que originó un apodo que para muchos hasta hoy lo define (“Jefe de jefes”, aunque también advierte: “eso fue una broma, la gente se lo tomó muy en serio”); y otro tema singular, la cueca “Tengo más alcohol que sangre”, donde confiesa envalentonado: “Caramba tengo más alcohol que sangre/ caramba me lo dijo una enfermera”, para luego rematar con que “la sangre siguió oscura, la vida es plana/ Muerte no me persiga, vuelvo enseguida”.
“Eso fue proverbial, proverbial”, precisa en torno a esa canción casi profética escrita 14 años antes del período más crítico de su vida: cuando el 1 mayo de 2018 debió someterse a un trasplante de hígado debido a un daño hepático crónico producto, como informaron sus médicos, del consumo de alcohol.
–¿Qué sensación le da hoy tener que tocar ese tema y ver ese título: “Tengo más alcohol que sangre”?
-Lo que me da es risa: escribí mi propio futuro (se ríe). Lo mismo me pasa con “Hospital”. Cuando estaba en la clínica decía: pensar que yo escribí esa canción. La hice yo solito. Pero ya lo veo como una diversión y que tiene que ver con la diversión de las cuecas. Las cuecas y el folclor no tienen por qué siempre estar asociados al alcohol, al copete o al hueveo. Como las cosas han cambiado tanto para mí, ahora lo veo como cuando era niño y hacía una maldad. Cuando la escucho ahora, me da risa, alegría. Y mientras la he cantado en los ensayos, pienso: ‘pensar que después me pasó esto mismo’.
–Habla de “cuando un niño hace una maldad”. ¿Es una etapa que da totalmente por superada?
-Totalmente, porque uno va pasando por muchas etapas, sobre todo en este tipo de operaciones grandes. Entonces empecé a escuchar de nuevo algunos discos de Los Tres, cosa que no había hecho en años, décadas. Yo nunca escucho la música que hago. O sea, la hago, la mezclo, y después de cien tomas de mezcla, uno queda tirado, agotado; ya no quieres escucharlas más. Pero he estado oyendo algunas cosas y viendo otras por Internet y el comentario siempre es el mismo: ‘puta que somos buenos’ (se ríe). Digo: ‘qué bien todo, qué bien hecho, me siento orgulloso’.
–¿Por qué ahora retomó los discos de Los Tres? ¿Puede que su recuperación lo haya llevado a un ánimo más nostálgico?
-(Piensa) Como que he tenido más recuerdos de cosas, recuerdos más nítidos de cosas que hicimos con Los Tres o cosas privadas mías. No soy muy nostálgico, a mí me gusta ir siempre para adelante nomás. Hacer las cosas, dejarlas, asegurarse que estén lo mejor posible, y después de eso uno avanza, uno sigue. Es más bien ordenar mi obra, porque mucho de ello no estaba en Spotify. Y el hecho de revisitar Fome era una deuda pendiente con nuestros fans. Y las deudas se pagan.
–Desde que en agosto volvió a tocar, sólo tres meses después del trasplante, ¿cómo ha sentido su regreso más permanente a los escenarios?
-Una delicia. Podrás imaginar que, después de la recuperación, tocar en vivo es una delicia siempre. Lo disfruto mucho y en ese sentido también uno ve las cosas distinto. Uno las ve más ordenadas y más brillantes. Estoy pasando por un período bastante brillante.
–¿Fue una recuperación más rápida de lo que usted esperaba?
-Todos los doctores estaban bastante impresionados con la recuperación. Yo también, pero era lo que yo quería hacer. O sea, hay que tener mucho valor para darle y no bajar los brazos nunca. Al contrario, hay que hacer todo lo que hay que hacer, tener los controles con los doctores, etc.
–¿Siente que, para superar este momento, tuvo una fuerza de voluntad distinta a la de otros momentos de su vida?
-Bueno, el kinesiólogo con el que trabajo dijo que mi recuperación ha sido épica. Me cagué de la risa. Eran 24 sesiones y yo en 12 ya estaba bien. Aunque sigo con kinesiología y todo eso. Pero me sorprendí a mí mismo, me sorprendí al ir a tocar con los Café Tacvba (en agosto). Yo los quería sólo saludar, me dijeron: ‘¿nos aventamos una rolita?’. Me pasaron una guitarra de ellos, ensayamos rápido y al salir al escenario dije: ‘yo voy a ver las caras de la gente, en vez de que ellos me vean a mí’. Eso me motivó mucho a darle con más fuerza para la recuperación y ordenarme con las medicinas, ir a la clínica regularmente, hacerme chequeos.
–¿Hoy tiene una vida normal?
-Hoy mi vida es completamente normal, me siento muy bien y feliz de estar tocando de nuevo, porque eso es lo que uno mejor hace.
–¿Cree que cambió como persona a raíz del trasplante?
-Eso no lo sé, porque es un proceso largo, a nivel de sentimientos, de sensaciones. No es un período donde te pueda resumir cómo me siento. Yo me siento muy bien, contento, está todo funcionando, pero es mucha información la que uno tiene que procesar. Es un cambio de vida, eso sí, absolutamente. Un cambio de vida radical, pero que me gusta, lo estoy disfrutando mucho.
–¿No se arrepiente de haber hecho antes este cambio, de sentir que quizás desaprovechó su tiempo?
-Creo que las cosas pasan cuando tienen que pasar nomás y este fue el momento para pasar a otra vida. De lo que era antes a otra cosa. Pero lo que no sé es identificar exactamente qué, cuál es esa cosa.
–¿Es una etapa más iluminada?
-Sí, claro. Tuve una etapa Marilyn Manson, pero ya se me pasó. Menos mal que ya pasamos por eso. Pero algo muy importante: todo siempre de la mano de mi familia, que se portó increíble, y de la música. Mi hija, mi mamá, mi hermana, mi hermano, que se portaron increíbles. Uno ahí empieza a tomar la importancia que tienen esas cosas. Una familia fuerte, una familia unida, es muy importante. Pero es un cambio grande en la vida lo que me pasó, es muy marcador, es como tener un hijo. Así de fuerte. Es otra existencia, con otros paisajes, con otras personas. He caminado tanto por el otro lado y ahora me toca caminar por este lado y lo estoy disfrutando mucho.
–¿No extraña ese “otro lado”?
-No se extraña, porque también lo viví a full. Y esto es igual de fuerte, pero para bien.
–¿Un cambio definitivo?
-Si po. Claro, imagínate. Tiene que ser así. Un cambio de vida a meses de cumplir 50 años y me siento muy bien, con ganas de seguir haciendo música, de tocar, de hacer giras. Eso es lo que ahora me tiene feliz.
lunes, enero 07, 2019
Álvaro Henríquez, líder de Los Tres: “Yo también dejo la puerta abierta”
La Tercera
De esta forma, el llamado Jefe de jefes no descartó una eventual futura colaboración con Carmen Romero, actual directora ejecutiva de la Fundación Teatro a Mil, que en los '90 representó al grupo nacido en Concepción, desde Romero&Campbell. A su vez, el cantante conversó con Culto sobre sus proyectos para este año y su recuperación, luego del trasplante de hígado. Se refirió también al cambio de fecha de La Cumbre, además de la actual escena musical en Chile y la opción de que los artistas posean una postura política.
Por Óscar Pérez Tapia
“Me pareció muy bien. Ella tuvo muy buenas palabras en los tiempos que trabajamos juntos y yo también tengo solamente buenas palabras en realidad, para esa época que vivimos ahí, en las trincheras”. De esta forma, tras unos días de descanso por las fiestas de fin de año, Álvaro Henríquez se refirió en Culto a las expresiones que Carmen Romero, directora ejecutiva de Fundación Teatro a Mil, formuló en una reciente conversación con este portal -y por primera vez en un medio de comunicación- en la que recordó su rol como representante y productora de Los Tres, con exitosos discos, como La espada & la pared, Fome y MTV Unplugged (de este último se cumplieron 20 años), no descartando la posibilidad que los caminos profesionales de ambos se puedan volver a cruzar en algún momento.
Frente a esa reflexión, el denominado Jefe de jefes no dudó en recordar que con ella “fuimos bien amigos y muy unidos durante mucho tiempo”. Pese al paso del tiempo, el estado de salud de Álvaro, tras el trasplante de hígado, mantuvo en vilo a muchas personas, entre ellas Carmen Romero, quien le envió mensajes para su pronta recuperación.
“Se agradece que se preocupen por uno. Entonces, gracias no más”, reflexionó el vocalista y líder de Los Tres, quien agregó: “Yo también dejo la puerta abierta”, en relación a una posible colaboración conjunta con Carmen Romero, tal como lo hicieron luego de conocerse, a fines de los ’80, tras una de las funciones de La Negra Ester, obra teatral de Andrés Pérez, en la que Henríquez participó en la musicalización.
-¿Cómo fue la relación profesional con Carmen Romero?
-Era muy estrecha la relación que yo tenía con ella. Fuimos también bien unidos. Trabajábamos y hacíamos planes juntos. Y era muy entretenido. Esa época fue muy entretenida, porque era muchas ideas musicales también. Salimos harto (del país) y todo eso fue gracias a la gestión de ella. Todo el rollo de la salida al Festival de Guanajuato, en México. Ella estaba a cargo y siempre muy pendiente de nuestras necesidades como banda. En el disco Unplugged ella tuvo que ver ahí en la negociación. Fueron épocas muy buenas, muy brillantes.
-¿Y el proceso de producción de los discos?
-Fue muy entretenido, porque están todos grabados en Estados Unidos, en Nueva York. Fue una etapa muy buena de Los Tres. Toda la carrera que tuvimos con Carmen fue más o menos corta, como Los Tres. Creo que fue una carrera muy rápida para nosotros, pasaron todas las cosas muy rápido, hicimos discos muy buenos también, creo. Yo también estimo que son discos gloriosos, como diría la Carmen.
-Según Carmen Romero Los Tres son la banda sonora de toda una generación…
-Yo creo que son varias generaciones, no una no más, son varias. Uno se da cuenta por cómo la gente se comporta cuando uno llega a algún lugar. Y para mí eso ya es normal. Ha pasado harto tiempo. Y hay que saludar y ser atento con la gente que es cariñosa con uno.
Proyectos en el 2019
Para este año, el vocalista y líder de Los Tres tiene varios proyectos en mente. “Hay varias ideas por ahí dando vueltas. Y una de esas es hacer un disco en vivo. Es una de las ideas que queremos trabajar también, es un proyecto que tenemos. Estamos empezando a ver los temas nuevos, empezar a elegir. Así que va a ser un trabajo tranquilo”, aseguró. A su vez, dijo estar a la espera de que se concrete la anunciada reedición de su disco solista en vinilo y otro de Pettinellis.
-¿Cómo ha sido la reedición de tu disco solista?
-La reedición fue bastante simple, fue con un CD renovado, porque el anterior estaba como medio mal impreso, tenía una serie de fallas como técnicas y se reeditó en vinilo también, pero en 45 (rpm) y con el libro con los dibujos y con los textos así que estaba muy contento. Hice una firma en Punto Musical, ahí en la Alameda y estuvo muy entretenida. Llegó harta gente.
-¿Y el de Pettinellis?
-Se supone que ese disco tenía que haber salido el año pasado y el mío solista debió haber salido en septiembre. O sea, están tarde. Los que están trabajando en eso están muy tarde. Más que un tirón de orejas, un corte de orejas para ellos.
-¿Te provoca molestia eso?
-En el fondo lo que ocurre con eso es que hay que esperar no más hasta que salgan, pero se ha tardado mucho, el de Pettinellis y el mío solista también en vinilo. El de Pettinellis salió antes, lo que pasa es que se agotó y no lo han repuesto y eso es lo que tienen que hacer ahora. ¡Vamos reponiendo muchachos!
Estado de salud
En mayo del año pasado, Henríquez fue sometido a un trasplante de hígado en la Clínica Las Condes. Tras ocho meses de aquel episodio, el cantante dijo que está en buenas condiciones de salud. Culto quiso saber si el cantante podría llegar a escribir algún tema vivencial con esa experiencia.
-¿Cómo te has sentido luego del trasplante de hígado?
-Me he sentido bien. Lo que pasa es que se va normalizando el proceso, entonces ya no es tan estresante el hecho de las medicinas o el doctor. Ya se hace como una especie de rutina. Entonces pasa a ser menos estresante y menos pesado para uno. Entonces, me siento bien, me siento súper bien. He estado tocando bastante con Los Tres también y en las tocatas me he sentido muy bien.
-¿Tienes en mente alguna canción a raíz de ese hecho?
-En realidad no, porque son procesos largos estos. No es una cosa que uno entiende que pueda procesar en dos, cinco o seis meses. Son procesos largos que uno tiene que vivir, tiene que pasar. Entonces no, por el momento no tengo ningún proyecto de ese tipo. Estoy concentrado en Los Tres, para más adelante empezar a grabar el disco nuevo y también en lo de México, que tendremos gira por allá y eso va a estar muy bueno también. Eso va a ser en marzo (17), en el Vive Latino.
La Cumbre y Rockódromo
Junto con Los Tres, Alvaro Henríquez iba a participar en La Cumbre este 12 de enero (Club Hípico), fecha que fue cambiada para el 18 de mayo por los organizadores. Trascendió que la modificación ocurrió por la baja venta de entradas. Esta situación también fue comentada por el vocalista y líder de la banda, quien también se refirió a su próxima actuación como solista, a fin de mes (31 de enero), en el Rockódromo de Valparaíso. También estará, al frente de Los Tres, en el Lollapalooza de marzo, en el Parque O´Higgins.
-¿Qué te pareció el cambio de fecha de La Cumbre?
-Lo de la cumbre me parece un desastre, es una minitragedia para todos los grupos que iban a participar ahí en ese lugar. Es una pésima noticia, creo yo. Para la música chilena es una muy mala noticia.
-¿Se comenta que es por la baja venta de entradas?
-Y eso es lo más preocupante, que todo se haya monopolizado a otros espectáculos.
-¿Cómo estás para actuar en el Rockódromo?
-Esos espectáculos los encuentro bien bonitos, me gustan, me entretienen también, porque me obligan a hacer versiones nuevas de canciones que no son tan nuevas. Y eso es lo entretenido para uno como músico. Aparte también que la gente que va es un evento cultural. Es bonito eso, que sea gratis también y que la gente llegue y pueda ver el espectáculo desde cualquier lugar tranquilamente, eso me parece muy bien.
-¿Te gusta el público de Valparaíso?
-Al público de Valparaíso yo lo encuentro increíble. Son muy prendidos, gente muy leal también, gente muy genuina. La gente de Valparaíso es muy genuina y eso es impagable.
Música en Chile y opción política
Álvaro también tuvo tiempo para referirse a cómo ve el actual escenario de la música chilena y también para reflexionar acerca de la legitimidad que representantes del mundo artístico posean opinión en temas políticos.
-¿Cómo percibes el ambiente musical en Chile en la actualidad?
-Yo lo veo súper bien, veo mucha gente joven haciendo música, canciones propias, con tendencias propias también, distintos estilos de música, algunos que son más cantautores, solamente con la guitarra, otros que son bandas. Me parece que está muy bien. O sea hay mucho movimiento acá en Chile, como siempre ha sido en realidad. Ahora hay más grupos, porque pueden grabar en sus casas si quieren o en sus piezas. Y eso me parece que es muy bueno, porque es muy bueno que exista la mayor cantidad de música chilena, que se escuche música chilena. ¡Estamos en Chile!
-En otro tema, ¿qué te parece que los músicos tengan una posición política?
-Una de las razones por las cuales uno se hace artista y también músico es precisamente para poder comentar desde la tribuna de uno lo que está pasando en el país o en el lugar donde uno está viviendo. Creo que tener conciencia política es como lo básico en cualquier ser humano. Somos un país libre y cada uno está determinado y también tiene la obligación de hacer ver su parecer, su opinión, y el tributo que uno le quiera hacer a quien quiera está bien.
Finalmente, en su estilo y haciendo notar que la relación entre los músicos y el público ha cambiado a partir de la irrupción de las redes sociales, optó por no enviar un mensaje a los seguidores de Los Tres a través de este medio. “Yo para eso tengo Instagram (@lostres_oficial) para hablar con ellos directamente”, remató.
De esta forma, el llamado Jefe de jefes no descartó una eventual futura colaboración con Carmen Romero, actual directora ejecutiva de la Fundación Teatro a Mil, que en los '90 representó al grupo nacido en Concepción, desde Romero&Campbell. A su vez, el cantante conversó con Culto sobre sus proyectos para este año y su recuperación, luego del trasplante de hígado. Se refirió también al cambio de fecha de La Cumbre, además de la actual escena musical en Chile y la opción de que los artistas posean una postura política.
Por Óscar Pérez Tapia
“Me pareció muy bien. Ella tuvo muy buenas palabras en los tiempos que trabajamos juntos y yo también tengo solamente buenas palabras en realidad, para esa época que vivimos ahí, en las trincheras”. De esta forma, tras unos días de descanso por las fiestas de fin de año, Álvaro Henríquez se refirió en Culto a las expresiones que Carmen Romero, directora ejecutiva de Fundación Teatro a Mil, formuló en una reciente conversación con este portal -y por primera vez en un medio de comunicación- en la que recordó su rol como representante y productora de Los Tres, con exitosos discos, como La espada & la pared, Fome y MTV Unplugged (de este último se cumplieron 20 años), no descartando la posibilidad que los caminos profesionales de ambos se puedan volver a cruzar en algún momento.
Frente a esa reflexión, el denominado Jefe de jefes no dudó en recordar que con ella “fuimos bien amigos y muy unidos durante mucho tiempo”. Pese al paso del tiempo, el estado de salud de Álvaro, tras el trasplante de hígado, mantuvo en vilo a muchas personas, entre ellas Carmen Romero, quien le envió mensajes para su pronta recuperación.
“Se agradece que se preocupen por uno. Entonces, gracias no más”, reflexionó el vocalista y líder de Los Tres, quien agregó: “Yo también dejo la puerta abierta”, en relación a una posible colaboración conjunta con Carmen Romero, tal como lo hicieron luego de conocerse, a fines de los ’80, tras una de las funciones de La Negra Ester, obra teatral de Andrés Pérez, en la que Henríquez participó en la musicalización.
-¿Cómo fue la relación profesional con Carmen Romero?
-Era muy estrecha la relación que yo tenía con ella. Fuimos también bien unidos. Trabajábamos y hacíamos planes juntos. Y era muy entretenido. Esa época fue muy entretenida, porque era muchas ideas musicales también. Salimos harto (del país) y todo eso fue gracias a la gestión de ella. Todo el rollo de la salida al Festival de Guanajuato, en México. Ella estaba a cargo y siempre muy pendiente de nuestras necesidades como banda. En el disco Unplugged ella tuvo que ver ahí en la negociación. Fueron épocas muy buenas, muy brillantes.
-¿Y el proceso de producción de los discos?
-Fue muy entretenido, porque están todos grabados en Estados Unidos, en Nueva York. Fue una etapa muy buena de Los Tres. Toda la carrera que tuvimos con Carmen fue más o menos corta, como Los Tres. Creo que fue una carrera muy rápida para nosotros, pasaron todas las cosas muy rápido, hicimos discos muy buenos también, creo. Yo también estimo que son discos gloriosos, como diría la Carmen.
-Según Carmen Romero Los Tres son la banda sonora de toda una generación…
-Yo creo que son varias generaciones, no una no más, son varias. Uno se da cuenta por cómo la gente se comporta cuando uno llega a algún lugar. Y para mí eso ya es normal. Ha pasado harto tiempo. Y hay que saludar y ser atento con la gente que es cariñosa con uno.
Proyectos en el 2019
Para este año, el vocalista y líder de Los Tres tiene varios proyectos en mente. “Hay varias ideas por ahí dando vueltas. Y una de esas es hacer un disco en vivo. Es una de las ideas que queremos trabajar también, es un proyecto que tenemos. Estamos empezando a ver los temas nuevos, empezar a elegir. Así que va a ser un trabajo tranquilo”, aseguró. A su vez, dijo estar a la espera de que se concrete la anunciada reedición de su disco solista en vinilo y otro de Pettinellis.
-¿Cómo ha sido la reedición de tu disco solista?
-La reedición fue bastante simple, fue con un CD renovado, porque el anterior estaba como medio mal impreso, tenía una serie de fallas como técnicas y se reeditó en vinilo también, pero en 45 (rpm) y con el libro con los dibujos y con los textos así que estaba muy contento. Hice una firma en Punto Musical, ahí en la Alameda y estuvo muy entretenida. Llegó harta gente.
-¿Y el de Pettinellis?
-Se supone que ese disco tenía que haber salido el año pasado y el mío solista debió haber salido en septiembre. O sea, están tarde. Los que están trabajando en eso están muy tarde. Más que un tirón de orejas, un corte de orejas para ellos.
-¿Te provoca molestia eso?
-En el fondo lo que ocurre con eso es que hay que esperar no más hasta que salgan, pero se ha tardado mucho, el de Pettinellis y el mío solista también en vinilo. El de Pettinellis salió antes, lo que pasa es que se agotó y no lo han repuesto y eso es lo que tienen que hacer ahora. ¡Vamos reponiendo muchachos!
Estado de salud
En mayo del año pasado, Henríquez fue sometido a un trasplante de hígado en la Clínica Las Condes. Tras ocho meses de aquel episodio, el cantante dijo que está en buenas condiciones de salud. Culto quiso saber si el cantante podría llegar a escribir algún tema vivencial con esa experiencia.
-¿Cómo te has sentido luego del trasplante de hígado?
-Me he sentido bien. Lo que pasa es que se va normalizando el proceso, entonces ya no es tan estresante el hecho de las medicinas o el doctor. Ya se hace como una especie de rutina. Entonces pasa a ser menos estresante y menos pesado para uno. Entonces, me siento bien, me siento súper bien. He estado tocando bastante con Los Tres también y en las tocatas me he sentido muy bien.
-¿Tienes en mente alguna canción a raíz de ese hecho?
-En realidad no, porque son procesos largos estos. No es una cosa que uno entiende que pueda procesar en dos, cinco o seis meses. Son procesos largos que uno tiene que vivir, tiene que pasar. Entonces no, por el momento no tengo ningún proyecto de ese tipo. Estoy concentrado en Los Tres, para más adelante empezar a grabar el disco nuevo y también en lo de México, que tendremos gira por allá y eso va a estar muy bueno también. Eso va a ser en marzo (17), en el Vive Latino.
La Cumbre y Rockódromo
Junto con Los Tres, Alvaro Henríquez iba a participar en La Cumbre este 12 de enero (Club Hípico), fecha que fue cambiada para el 18 de mayo por los organizadores. Trascendió que la modificación ocurrió por la baja venta de entradas. Esta situación también fue comentada por el vocalista y líder de la banda, quien también se refirió a su próxima actuación como solista, a fin de mes (31 de enero), en el Rockódromo de Valparaíso. También estará, al frente de Los Tres, en el Lollapalooza de marzo, en el Parque O´Higgins.
-¿Qué te pareció el cambio de fecha de La Cumbre?
-Lo de la cumbre me parece un desastre, es una minitragedia para todos los grupos que iban a participar ahí en ese lugar. Es una pésima noticia, creo yo. Para la música chilena es una muy mala noticia.
-¿Se comenta que es por la baja venta de entradas?
-Y eso es lo más preocupante, que todo se haya monopolizado a otros espectáculos.
-¿Cómo estás para actuar en el Rockódromo?
-Esos espectáculos los encuentro bien bonitos, me gustan, me entretienen también, porque me obligan a hacer versiones nuevas de canciones que no son tan nuevas. Y eso es lo entretenido para uno como músico. Aparte también que la gente que va es un evento cultural. Es bonito eso, que sea gratis también y que la gente llegue y pueda ver el espectáculo desde cualquier lugar tranquilamente, eso me parece muy bien.
-¿Te gusta el público de Valparaíso?
-Al público de Valparaíso yo lo encuentro increíble. Son muy prendidos, gente muy leal también, gente muy genuina. La gente de Valparaíso es muy genuina y eso es impagable.
Música en Chile y opción política
Álvaro también tuvo tiempo para referirse a cómo ve el actual escenario de la música chilena y también para reflexionar acerca de la legitimidad que representantes del mundo artístico posean opinión en temas políticos.
-¿Cómo percibes el ambiente musical en Chile en la actualidad?
-Yo lo veo súper bien, veo mucha gente joven haciendo música, canciones propias, con tendencias propias también, distintos estilos de música, algunos que son más cantautores, solamente con la guitarra, otros que son bandas. Me parece que está muy bien. O sea hay mucho movimiento acá en Chile, como siempre ha sido en realidad. Ahora hay más grupos, porque pueden grabar en sus casas si quieren o en sus piezas. Y eso me parece que es muy bueno, porque es muy bueno que exista la mayor cantidad de música chilena, que se escuche música chilena. ¡Estamos en Chile!
-En otro tema, ¿qué te parece que los músicos tengan una posición política?
-Una de las razones por las cuales uno se hace artista y también músico es precisamente para poder comentar desde la tribuna de uno lo que está pasando en el país o en el lugar donde uno está viviendo. Creo que tener conciencia política es como lo básico en cualquier ser humano. Somos un país libre y cada uno está determinado y también tiene la obligación de hacer ver su parecer, su opinión, y el tributo que uno le quiera hacer a quien quiera está bien.
Finalmente, en su estilo y haciendo notar que la relación entre los músicos y el público ha cambiado a partir de la irrupción de las redes sociales, optó por no enviar un mensaje a los seguidores de Los Tres a través de este medio. “Yo para eso tengo Instagram (@lostres_oficial) para hablar con ellos directamente”, remató.
jueves, enero 03, 2019
Carmen Romero, directora ejecutiva Fundación Teatro a Mil: “Los Tres siguen siendo la banda sonora de toda una generación”
La Tercera
Desde este jueves 3 hasta el 20 de enero, el país vivirá una nueva versión del Festival Internacional Teatro a Mil (Fitam), considerada como la mayor fiesta cultural del verano y que congrega artistas locales y extranjeros. Carmen Romero, una de sus creadoras e impulsoras, habló con Culto de la inédita sinergia con el festival de Buenos Aires. Y como parte de la conversación, dialogó —por primera vez con un medio de comunicación— sobre el vínculo profesional que la ligó al grupo musical nacido en Concepción. Además, se refirió a una eventual colaboración futura con el vocalista y líder de la banda, Álvaro Henríquez.
Por Óscar Pérez Tapia
Este domingo 6 de enero, La Bailarina, una figura de madera y hierro de cinco metros de altura, recorrerá las calles de Antofagasta, y luego se trasladará a otras regiones, entre ellas la Metropolitana, donde se presentará en varias comunas. Esta performance, que recuerda a la Pequeña gigante de los años 2007 y 2010, será uno de los espectáculos masivos y gratuitos de una nueva versión del Festival Internacional Teatro a Mil (Fitam).
Y es que desde 1994 Fitam se ha convertido en la mayor fiesta del verano en Chile, con una creciente cantidad de espectadores, que año a año disfrutan de las presentaciones de artistas locales y extranjeros. Tanto así, que se ha extendido a casi todo el país, de norte a sur. Además de Antofagasta, estará en otras comunas, como Arica, Iquique, Valparaíso, Rancagua, Talca, Concepción, Arauco y Frutillar.
Una de sus creadoras e impulsoras, Carmen Romero, directora ejecutiva de la Fundación Teatro a Mil, se da un tiempo para hablar con Culto, en medio de su apretada agenda, en donde se refiere a Fitam 2019 como “el teatro de la gente”, que este año incluye el espectáculo musical De la Pérgola a la Negra, en el Teatro Municipal de Santiago.
El montaje, que revivirá temas como “Yo vengo de San Rosendo”, de La Pérgola de las flores, y “Japonesita”, de La Negra Ester, será también el broche de oro para el cierre de Fitam 2019, que se realizará el 20 de enero. Luego, la fiesta del teatro en el conosur se va a trasladar, por primera vez en fechas coordinadas, desde Santiago a Buenos Aires, según confirmó Carmen Romero “para hacer sinergia en la programación y en los artistas”.
En relación a lo que será De la Pérgola a la Negra, la musicalización estará a cargo del pianista Valentín Trujillo y de La Regia Orquesta Sexteto, que rescata el jazz huachaca, las letras y melodías populares y picarescas del reconocido músico y autor chileno, Roberto Parra en La Negra Ester, mezclados con el folclore, bolero y tango de Cuti Aste y Roberto “Titae” Lindl.
Los Tres y Álvaro Henríquez
Al conversar con Carmen Romero de Cuti Aste y “Titae” Lindl, que también son parte de la historia del grupo Los Tres, liderado por su vocalista Álvaro Henríquez, resultó inevitable preguntarle sobre sus recuerdos con esa banda, a la que representó, y de cuyo trabajo conjunto surgieron producciones como La espada & la pared, MTV Unplugged y Fome, que Carmen no duda en calificar de “discos maravillosos” en una “época gloriosa de la música chilena”.
No obstante, tras unos minutos, se mostró sorprendida, porque jamás se había referido a este tema en un medio de comunicación. “Nunca había hablado de Los Tres. Es una parte importante. Terminamos y bien, pero es como volver para atrás, me vino un flashback heavy. Fue mucha historia. Una bonita historia”, enfatiza Carmen Romero, quien accedió a responder las preguntas de Culto sobre la banda, que tuvo sus inicios a fines de los ochenta, con un gran éxito a partir de la década siguiente.
-¿Qué recuerdos tiene de su relación de trabajo con Los Tres?
-Mi relación con ellos data de La Negra Ester. Conocí a los músicos, después de una de las funciones, en que Álvaro Henríquez mostró a la banda, con Francisco Molina, Roberto Lindl y Ángel Parra, en esos momentos. Ahí, me pidieron ayuda en la producción de sus conciertos. Ellos tenían contrato con Alerce en esa época y mi primera misión fue buscar un sello que les permitiera internacionalizarse. Busqué, obviamente con acuerdo de ellos, a Sony Music y después Warner.
“Generamos discos maravillosos, como el Unplugged, Se remata el siglo, La espada & la pared y Fome. Hicimos varios hitos muy clave de su carrera. Y también los primeros proyectos como solista de Álvaro con su grupo Petinellis y las primeras Jane Fonda. Los Tres fueron una parte importantísima. Incluso ellos estuvieron en una de las primeras ediciones del festival (Teatro a Mil), porque son parte de nuestra historia y nuestra vida profesional”.
-¿Cómo ve el resurgir de Álvaro Henríquez, luego del trasplante de hígado?
-Yo estoy muy feliz de que Álvaro pueda seguir creando, porque es un tremendo compositor, un artista que tiene una poesía y una música, que se juntan de una manera asombrosa, por decirlo de alguna manera. Es súper difícil encontrar esos artistas con tanta simpleza y claridad. Fueron momentos gloriosos de la música chilena. Y Los Tres siguen siendo la banda sonora de toda una generación. Yo creo que hay temas que uno nunca va a olvidar de Los Tres, porque es la banda sonora de mucha gente.
-¿Se podría hablar de alguna futura colaboración con Álvaro?
-Yo he estado preocupada, como todo el mundo, de la salud de él y he mandado mensajitos para que esté bien, pero hace mucho rato que no conversamos. Nos hemos visto un par de veces y ha sido como volver a retomar hilos, porque uno tiene mucho cariño por ese trabajo, por esa época. Hay respeto y cariño. Si nos encontramos de nuevo en la vida, evidentemente que yo no digo no, pero estamos en otra cosa. Yo estoy trabajando en la fundación y él está retomando su carrera. Pero sí puede contar siempre con nosotros.
Desde este jueves 3 hasta el 20 de enero, el país vivirá una nueva versión del Festival Internacional Teatro a Mil (Fitam), considerada como la mayor fiesta cultural del verano y que congrega artistas locales y extranjeros. Carmen Romero, una de sus creadoras e impulsoras, habló con Culto de la inédita sinergia con el festival de Buenos Aires. Y como parte de la conversación, dialogó —por primera vez con un medio de comunicación— sobre el vínculo profesional que la ligó al grupo musical nacido en Concepción. Además, se refirió a una eventual colaboración futura con el vocalista y líder de la banda, Álvaro Henríquez.
Por Óscar Pérez Tapia
Este domingo 6 de enero, La Bailarina, una figura de madera y hierro de cinco metros de altura, recorrerá las calles de Antofagasta, y luego se trasladará a otras regiones, entre ellas la Metropolitana, donde se presentará en varias comunas. Esta performance, que recuerda a la Pequeña gigante de los años 2007 y 2010, será uno de los espectáculos masivos y gratuitos de una nueva versión del Festival Internacional Teatro a Mil (Fitam).
Y es que desde 1994 Fitam se ha convertido en la mayor fiesta del verano en Chile, con una creciente cantidad de espectadores, que año a año disfrutan de las presentaciones de artistas locales y extranjeros. Tanto así, que se ha extendido a casi todo el país, de norte a sur. Además de Antofagasta, estará en otras comunas, como Arica, Iquique, Valparaíso, Rancagua, Talca, Concepción, Arauco y Frutillar.
Una de sus creadoras e impulsoras, Carmen Romero, directora ejecutiva de la Fundación Teatro a Mil, se da un tiempo para hablar con Culto, en medio de su apretada agenda, en donde se refiere a Fitam 2019 como “el teatro de la gente”, que este año incluye el espectáculo musical De la Pérgola a la Negra, en el Teatro Municipal de Santiago.
El montaje, que revivirá temas como “Yo vengo de San Rosendo”, de La Pérgola de las flores, y “Japonesita”, de La Negra Ester, será también el broche de oro para el cierre de Fitam 2019, que se realizará el 20 de enero. Luego, la fiesta del teatro en el conosur se va a trasladar, por primera vez en fechas coordinadas, desde Santiago a Buenos Aires, según confirmó Carmen Romero “para hacer sinergia en la programación y en los artistas”.
En relación a lo que será De la Pérgola a la Negra, la musicalización estará a cargo del pianista Valentín Trujillo y de La Regia Orquesta Sexteto, que rescata el jazz huachaca, las letras y melodías populares y picarescas del reconocido músico y autor chileno, Roberto Parra en La Negra Ester, mezclados con el folclore, bolero y tango de Cuti Aste y Roberto “Titae” Lindl.
Los Tres y Álvaro Henríquez
Al conversar con Carmen Romero de Cuti Aste y “Titae” Lindl, que también son parte de la historia del grupo Los Tres, liderado por su vocalista Álvaro Henríquez, resultó inevitable preguntarle sobre sus recuerdos con esa banda, a la que representó, y de cuyo trabajo conjunto surgieron producciones como La espada & la pared, MTV Unplugged y Fome, que Carmen no duda en calificar de “discos maravillosos” en una “época gloriosa de la música chilena”.
No obstante, tras unos minutos, se mostró sorprendida, porque jamás se había referido a este tema en un medio de comunicación. “Nunca había hablado de Los Tres. Es una parte importante. Terminamos y bien, pero es como volver para atrás, me vino un flashback heavy. Fue mucha historia. Una bonita historia”, enfatiza Carmen Romero, quien accedió a responder las preguntas de Culto sobre la banda, que tuvo sus inicios a fines de los ochenta, con un gran éxito a partir de la década siguiente.
-¿Qué recuerdos tiene de su relación de trabajo con Los Tres?
-Mi relación con ellos data de La Negra Ester. Conocí a los músicos, después de una de las funciones, en que Álvaro Henríquez mostró a la banda, con Francisco Molina, Roberto Lindl y Ángel Parra, en esos momentos. Ahí, me pidieron ayuda en la producción de sus conciertos. Ellos tenían contrato con Alerce en esa época y mi primera misión fue buscar un sello que les permitiera internacionalizarse. Busqué, obviamente con acuerdo de ellos, a Sony Music y después Warner.
“Generamos discos maravillosos, como el Unplugged, Se remata el siglo, La espada & la pared y Fome. Hicimos varios hitos muy clave de su carrera. Y también los primeros proyectos como solista de Álvaro con su grupo Petinellis y las primeras Jane Fonda. Los Tres fueron una parte importantísima. Incluso ellos estuvieron en una de las primeras ediciones del festival (Teatro a Mil), porque son parte de nuestra historia y nuestra vida profesional”.
-¿Cómo ve el resurgir de Álvaro Henríquez, luego del trasplante de hígado?
-Yo estoy muy feliz de que Álvaro pueda seguir creando, porque es un tremendo compositor, un artista que tiene una poesía y una música, que se juntan de una manera asombrosa, por decirlo de alguna manera. Es súper difícil encontrar esos artistas con tanta simpleza y claridad. Fueron momentos gloriosos de la música chilena. Y Los Tres siguen siendo la banda sonora de toda una generación. Yo creo que hay temas que uno nunca va a olvidar de Los Tres, porque es la banda sonora de mucha gente.
-¿Se podría hablar de alguna futura colaboración con Álvaro?
-Yo he estado preocupada, como todo el mundo, de la salud de él y he mandado mensajitos para que esté bien, pero hace mucho rato que no conversamos. Nos hemos visto un par de veces y ha sido como volver a retomar hilos, porque uno tiene mucho cariño por ese trabajo, por esa época. Hay respeto y cariño. Si nos encontramos de nuevo en la vida, evidentemente que yo no digo no, pero estamos en otra cosa. Yo estoy trabajando en la fundación y él está retomando su carrera. Pero sí puede contar siempre con nosotros.
martes, septiembre 18, 2018
Álvaro Henríquez regresó al escenario de la Yein Fonda
El Mercurio
Tras recuperarse de un trasplante de hígado, el músico se presentó el domingo junto a Los Tres.
Javiera Garay
Un sostenido aplauso recibió en el escenario del centro Chimkowe el músico Álvaro Henríquez, de Los Tres. La noche del domingo 16 el intérprete regresó a los escenarios luego del trasplante al hígado al que fue sometido en mayo. Con la canción "Gato por liebre" inició, pasada la medianoche, el show esperado por los asistentes de la Yein Fonda.
En el espectáculo, que duró alrededor de dos horas, el vocalista se presentó sin mayores dificultades y cantó con fuerza clásicos como "Déjate caer", "La espada y la pared" y un par de cuecas. También hubo presentaciones de Pedro Piedra, María Colores y Gepe. "Álvaro tiene que aprender a caminar antes de correr", dice su hermano y productor de la fonda, Gonzalo Henríquez. "La recuperación es un poco tediosa y hay que dejar que el tiempo haga su pega, pero las ganas de Álvaro de hacer cosas también ayudan a la recuperación, solo hay que andar con cuidado, tiene que volver de a poco", concluye.
Tras recuperarse de un trasplante de hígado, el músico se presentó el domingo junto a Los Tres.
Javiera Garay
Un sostenido aplauso recibió en el escenario del centro Chimkowe el músico Álvaro Henríquez, de Los Tres. La noche del domingo 16 el intérprete regresó a los escenarios luego del trasplante al hígado al que fue sometido en mayo. Con la canción "Gato por liebre" inició, pasada la medianoche, el show esperado por los asistentes de la Yein Fonda.
En el espectáculo, que duró alrededor de dos horas, el vocalista se presentó sin mayores dificultades y cantó con fuerza clásicos como "Déjate caer", "La espada y la pared" y un par de cuecas. También hubo presentaciones de Pedro Piedra, María Colores y Gepe. "Álvaro tiene que aprender a caminar antes de correr", dice su hermano y productor de la fonda, Gonzalo Henríquez. "La recuperación es un poco tediosa y hay que dejar que el tiempo haga su pega, pero las ganas de Álvaro de hacer cosas también ayudan a la recuperación, solo hay que andar con cuidado, tiene que volver de a poco", concluye.
jueves, septiembre 06, 2018
Álvaro Henríquez: "Estoy de vuelta"
El Mercurio
La recuperación de Álvaro Henríquez avanza rápido y a cuatro meses de su trasplante de hígado, el líder de Los Tres lo demuestra con humor: "Fue pronto, de hecho todavía tenía un cable de la clínica colgando", dijo ayer recordando su sorpresiva aparición en el show de Café Tacvba, del 18 de agosto pasado.
El músico estuvo presente en el lanzamiento de la próxima edición de la Yein Fonda, que este año se realizará en Chimkowe (Peñalolén), entre el 16 y el 18 de septiembre, un evento que contará, entre otros, con invitados ya tradicionales como Pepe Fuentes y María Ester Zamora. Un espectáculo del que Henríquez quiere participar, pero dice que eso es algo que no puede asegurar. "Esto es día a día. En los ensayos me he sentido bien, pero no puedo aseverar que voy a estar para tocar dos horas", señaló.
Como todo trasplantado, el cantante dice que tras la operación sus defensas desaparecieron, por lo que un resfrío lo puede mandar a la cama por dos semanas.
Ahora, Henríquez prefiere proyectarse a futuro y dice que después de la Yein Fonda pretende retomar las giras y la grabación de su nuevo disco. "He estado más preocupado de recuperarme que de componer, pero sí, uno siempre hace canciones", señala sobre unos temas que describe como "música con su sello: animada, pero con letras tristes", que ha compuesto durante estos últimos meses y que lo empujan de nuevo a regresar a los escenarios. "Estoy de vuelta y quiero tocar", avisa.
La recuperación de Álvaro Henríquez avanza rápido y a cuatro meses de su trasplante de hígado, el líder de Los Tres lo demuestra con humor: "Fue pronto, de hecho todavía tenía un cable de la clínica colgando", dijo ayer recordando su sorpresiva aparición en el show de Café Tacvba, del 18 de agosto pasado.
El músico estuvo presente en el lanzamiento de la próxima edición de la Yein Fonda, que este año se realizará en Chimkowe (Peñalolén), entre el 16 y el 18 de septiembre, un evento que contará, entre otros, con invitados ya tradicionales como Pepe Fuentes y María Ester Zamora. Un espectáculo del que Henríquez quiere participar, pero dice que eso es algo que no puede asegurar. "Esto es día a día. En los ensayos me he sentido bien, pero no puedo aseverar que voy a estar para tocar dos horas", señaló.
Como todo trasplantado, el cantante dice que tras la operación sus defensas desaparecieron, por lo que un resfrío lo puede mandar a la cama por dos semanas.
Ahora, Henríquez prefiere proyectarse a futuro y dice que después de la Yein Fonda pretende retomar las giras y la grabación de su nuevo disco. "He estado más preocupado de recuperarme que de componer, pero sí, uno siempre hace canciones", señala sobre unos temas que describe como "música con su sello: animada, pero con letras tristes", que ha compuesto durante estos últimos meses y que lo empujan de nuevo a regresar a los escenarios. "Estoy de vuelta y quiero tocar", avisa.
domingo, agosto 19, 2018
Álvaro Henríquez sorprende a todos
La Tercera
Su plan inicial era ir de público a ver a Café Tacvba, pero terminó cantando sobre el escenario por primera vez en siete meses. Una breve pero emotiva reaparición para el líder de Los Tres luego de sus días más complejos.
Por Andrés del Real
“¡Álvaro Henríquez! Gloria nacional y global”. Hasta antes que el vocalista de Café Tacvba, Rubén Albarrán, pronunciara esas palabras, los fanáticos que llegaron la noche del domingo al Gran Arena Monticello no parecían convencerse que el tipo al que tenían en frente era realmente el líder de Los Tres. El mismo que a comienzos de este año, en su último concierto junto al grupo penquista, en Calle Larga, debió actuar sentado, visiblemente deteriorado por los síntomas de un daño hepático que en los meses siguientes empeoraría hasta llegar a “condiciones extremadamente graves”, según detalló su equipo médico. Y que en mayo pasado ingresó a la Clínica Las Condes para someterse a un trasplante de hígado, al que llegó como prioridad nacional.
Desde entonces, Henríquez se mantuvo alejado de la luz pública y en estricto proceso de recuperación, solo interrumpido por una entrevista radial en la que comentó que le “picaban los dedos por tocar”. Una meta que el músico y su equipo fijaron para septiembre, con la idea de que se sume al show de Los Tres en la Yein Fonda “en la medida de sus posibilidades”, de acuerdo a lo aclarado por su entorno, y con la autorización de los especialistas que lo tratan.
De ahí la sorpresa de quienes asistieron al concierto del domingo, que en medio de la incredulidad y el cuchicheo generalizado levantaron de inmediato sus celulares ante la aparición de Henríquez, mientras los protagonistas de la noche interpretaban Déjate caer, el clásico de Los Tres que hace años incorporaron a su propia discografía y a su repertorio habitual en los escenarios chilenos. La misma que tocaron un día antes, en su recital en Concepción, con Roberto “Titae” Lindl, bajista de la banda penquista, como invitado estelar.
Quienes estuvieron en el backstage del Gran Arena Monticello cuentan que lo que terminó siendo una postal histórica fue en realidad algo espontáneo, fuera de todo libreto y motivado por la amistad de años entre el cantautor local y sus colegas mexicanos. Enterados del complejo año que vivió Henríquez y con el fin de ponerse al día, iniciaron los contactos para reunirse en algún momento con el músico durante su paso por Chile, por lo que la producción del evento hizo las gestiones para que éste los fuera a ver a los camarines y se quedara luego viendo el concierto.
Así, pasadas las 20.30, el autor de “La espada y la pared” llegó al casino de San Francisco de Mostazal acompañado de su manager e ingresó por una entrada preferencial a los camarines del arena. Allí se reunió con Albarrán y los otros tres integrantes del conjunto, con los que en algún momento pactó que esa noche sería la escogida para su reaparición, por lo que incluso habría pedido que le fueran a buscar su guitarra roja regalona, la que no traía cuando llegó al recinto. De ahí, una sola “pasada” de Déjate caer entre todos fue suficiente ensayo antes del show.
Menos de dos horas después, y cuando los mexicanos ya llevaban 60 minutos en escena, un breve silencio y la aparición de un asistente técnico -que instaló un micrófono de pedestal detrás del bajista Enrique Rangel- dieron las primeras señales de lo que sería la introducción al invitado de honor, que había estado viendo el recital desde un costado del escenario. Visiblemente más delgado y dando muestras de que sus problemas de salud no afectaron su voz, el músico apareció tocando su guitarra para cantar la segunda estrofa de “Déjate caer”.
“Mira el cielo ceder / y a la tierra después / vuelve a creer / la sangre es amarilla, déjate caer”, entonó Henríquez ante los gritos de la gente, para luego salir del escenario entre una ovación y sin emitir comentarios, abandonando de inmediato el casino. Una reaparición breve y sorpresiva que, tal como la letra de su canción, insta a los seguidores de Los Tres a volver a creer.
viernes, agosto 17, 2018
Reeditan disco homónimo de Álvaro Henríquez
La Tercera
Publicado originalmente hace catorce años, el debut solista del líder de Los Tres, con piezas ineludibles de su repertorio, como "Amada" y "Mátame", será reeditado en vinilo y CD en septiembre, además de arribar a plataformas digitales.
Por Baltasar Daza
Fue en 2004 que Álvaro Henriquez mostró el lado más íntimo de su faceta como autor. Lo hizo de la mano de un disco de doce canciones donde samplea la voz de su hija Olivia o versiona a Los Tigres del Norte.
El compositor chileno más influyente de su generación unificó su visión del rock con la ambición del pop, en un viaje que se fue alimentando con la cueca y el corrido, desplegando todo el universo sonoro en el que se desplaza con autoridad.
El líder de Pettinellis y Los Tres exhibió entonces uno de los trabajos más sólidos en solitario, con canciones imprescindibles como “Amada”, “Sirviente y no patrona” y “Mátame”, sencillos promocionales que ofertaba el contexto musical de esta placa, que su autor reconoció fuertemente influenciada por el álbum Pet Sounds de The Beach Boys.
Alvaro Henriquez se reunió con músicos de Los Bunkers y los mexicanos Café Tacvba para crear la instrumentación del álbum e invitó a Pedro Araneda (bajista de Pettinellis) y su hermano menor Gonzalo Henríquez (González y los Asistentes) para dar vida a doce temas, donde destacan la instrospección de “Recién cansado” o la cueca “Le tengo dicho a mi negra”.
Durante el mes de septiembre el álbum Alvaro Henríquez será publicado por primera vez en formato vinilo, así como la edición en CD, a través de M&E Discos.
No es todo: además se editará en vinilo transparente los singles “Amada” / “Tengo Más Alcohol Que Sangre” y “Recién Cansado” / “Barco y Naufragio”, en una edición limitada.
Publicado originalmente hace catorce años, el debut solista del líder de Los Tres, con piezas ineludibles de su repertorio, como "Amada" y "Mátame", será reeditado en vinilo y CD en septiembre, además de arribar a plataformas digitales.
Por Baltasar Daza
Fue en 2004 que Álvaro Henriquez mostró el lado más íntimo de su faceta como autor. Lo hizo de la mano de un disco de doce canciones donde samplea la voz de su hija Olivia o versiona a Los Tigres del Norte.
El compositor chileno más influyente de su generación unificó su visión del rock con la ambición del pop, en un viaje que se fue alimentando con la cueca y el corrido, desplegando todo el universo sonoro en el que se desplaza con autoridad.
El líder de Pettinellis y Los Tres exhibió entonces uno de los trabajos más sólidos en solitario, con canciones imprescindibles como “Amada”, “Sirviente y no patrona” y “Mátame”, sencillos promocionales que ofertaba el contexto musical de esta placa, que su autor reconoció fuertemente influenciada por el álbum Pet Sounds de The Beach Boys.
Alvaro Henriquez se reunió con músicos de Los Bunkers y los mexicanos Café Tacvba para crear la instrumentación del álbum e invitó a Pedro Araneda (bajista de Pettinellis) y su hermano menor Gonzalo Henríquez (González y los Asistentes) para dar vida a doce temas, donde destacan la instrospección de “Recién cansado” o la cueca “Le tengo dicho a mi negra”.
Durante el mes de septiembre el álbum Alvaro Henríquez será publicado por primera vez en formato vinilo, así como la edición en CD, a través de M&E Discos.
No es todo: además se editará en vinilo transparente los singles “Amada” / “Tengo Más Alcohol Que Sangre” y “Recién Cansado” / “Barco y Naufragio”, en una edición limitada.
viernes, mayo 25, 2018
Henríquez recibe alta médica: “Está bien de ánimo
La Tercera
Gonzalo Henríquez, hermano del líder de Los Tres, habla de la larga recuperación que espera al músico.
Por Claudio Vergara
Alvaro Henríquez ya está en casa. Ayer en la mañana, el músico fue dado de alta de la Clínica Las Condes, luego del trasplante de hígado que recibió el 1 de mayo, como consecuencia de un daño hepático que lo tuvo en estado de extrema gravedad. Según un comunicado de la entidad, el cantante salió del lugar “en muy buenas condiciones”, aunque debe continuar con una serie de controles periódicos a cargo del equipo tratante.
Su hermano, el también músico y poeta Gonzalo Henríquez, dice: “Seguirá en observación y en un proceso extenso de recuperación. Hoy tiene restricción de todo. Ahora entra en una etapa muy larga. Pero está muy bien de ánimo”.
Según Francisco Barrera, gastroenterólogo de la Red Salud UC Christus, antes de seis meses los pacientes en estas condiciones no vuelven a trabajar. Además, hay un control intenso en las primeras semanas para evitar que el nuevo órgano genere rechazo. “De a poco debe recuperar la alimentación, levantarse y hacer actividades dentro de la casa. No debe salir mucho de ahí, para evitar infecciones o estar en contacto con gente resfriada. Además debe ser muy estricto con los fármacos. La vida normal se retoma al año post trasplante”, dice el especialista. En el texto, la clínica también aclara que en esta fase pueden aparecer complicaciones derivadas de un procedimiento médico tan importante.
Gonzalo Henríquez, hermano del líder de Los Tres, habla de la larga recuperación que espera al músico.
Por Claudio Vergara
Alvaro Henríquez ya está en casa. Ayer en la mañana, el músico fue dado de alta de la Clínica Las Condes, luego del trasplante de hígado que recibió el 1 de mayo, como consecuencia de un daño hepático que lo tuvo en estado de extrema gravedad. Según un comunicado de la entidad, el cantante salió del lugar “en muy buenas condiciones”, aunque debe continuar con una serie de controles periódicos a cargo del equipo tratante.
Su hermano, el también músico y poeta Gonzalo Henríquez, dice: “Seguirá en observación y en un proceso extenso de recuperación. Hoy tiene restricción de todo. Ahora entra en una etapa muy larga. Pero está muy bien de ánimo”.
Según Francisco Barrera, gastroenterólogo de la Red Salud UC Christus, antes de seis meses los pacientes en estas condiciones no vuelven a trabajar. Además, hay un control intenso en las primeras semanas para evitar que el nuevo órgano genere rechazo. “De a poco debe recuperar la alimentación, levantarse y hacer actividades dentro de la casa. No debe salir mucho de ahí, para evitar infecciones o estar en contacto con gente resfriada. Además debe ser muy estricto con los fármacos. La vida normal se retoma al año post trasplante”, dice el especialista. En el texto, la clínica también aclara que en esta fase pueden aparecer complicaciones derivadas de un procedimiento médico tan importante.
sábado, mayo 12, 2018
Las horas más críticas de Álvaro Henríquez
El Mercurio
Desde octubre estuvo seis veces internado -la última, durante un mes- por una insuficiencia hepática crónica que derivó en un trasplante que le realizaron la semana pasada. El cirujano que lo operó asegura a "Sábado" que el músico estuvo al borde de la muerte, su hermano Gonzalo y la pareja del líder de Los Tres recuerdan los duros meses previos a la intervención, la angustia por la espera de un donante y hablan sobre el posible regreso al escenario del cantante.
Por RODRIGO MUNIZAGA Y SEBASTIÁN CERDA
Gonzalo Henríquez cuenta que recibieron el primer llamado del 1 de mayo pasado muy temprano. Eran las siete de la mañana cuando sonó el teléfono y le comunicaban, desde la clínica Las Condes, que existía la posibilidad de que sucediera el trasplante para Álvaro, de 48 años, pero que debían verificar que fuera compatible. Su hermano mayor, el líder del grupo Los Tres, la figura más influyente de la música chilena en los últimos 25 años, estaba desde el 23 de febrero en lista de espera nacional por un donante de hígado. Su estado era crítico: en medicina se utiliza la escala MELD para medir la severidad de una enfermedad hepática crónica y Henríquez llegó a puntuar 32, lo que implicaba más de un 50% de posibilidades de morir tres meses después.
El segundo llamado llegó a las 10:30 horas y Gonzalo Henríquez, 46 años, también músico y de un notable parecido físico a su hermano, lo recuerda una semana más tarde, en una pequeña sala de la clínica, hablando "en nombre de la familia" con "Sábado":
-Nos dijeron que viniéramos a la clínica (Las Condes). Nos demoramos un poco en llegar, porque vinimos en un auto nuestro. Álvaro se perdía un poco, pero estaba más bien lúcido, quería que sucediera, estaba consciente de lo que tenía que hacer y lo que se venía. Siempre estuvo disponible para hacer caso en lo que había que hacer para el trasplante. Llegó con movilidad reducida, porque subirse a un auto y venir a la clínica era lo máximo que hacía en este período en que tenía que controlarse.
La movilidad reducida a la que se refiere el menor de los Henríquez Pettinelli fue literal: el autor de "Déjate caer" pasó las semanas previas al trasplante encerrado en su casa en Ñuñoa, bajo los cuidados de su pareja de hace tres años, Carolina Hernández -36 años, dueña de una empresa de servicios integrales dedicada al aseo industrial-, con quien vive. La advertencia era de estricto reposo y de no recibir visitas, porque un simple virus externo podía agravar el deteriorado estado de salud del músico.
-El nivel de higiene fue muy estricto en la casa, con visitas restringidas y si alguien se enfermaba, tenía que irse. Estuvo casi aislado, transformamos la pieza para que tuviera todo a su alcance. No pasaba todo el día acostado, pero sus energías se agotaban rápidamente y volvía a reposar -cuenta Carolina Hernández, hablando por primera vez sobre la salud de su pareja.
El tercer llamado que recibieron el 1 de mayo fue a la una de la tarde, cuando Álvaro Henríquez entró a pabellón: un procedimiento que tardó ocho horas y del que no se enteraron los medios de comunicación -la noticia se difundió al día siguiente- ni tampoco los amigos del cantante, sino solo su familia más cercana.
Su pareja recuerda el ingreso del músico al pabellón:
-Entró tirando la talla. "No sé si te vuelvo a ver", me dijo. A un doctor le dijo: "Después te firmo el autógrafo". Se lo ha tomado de buen humor, sin amargura.
El cantante permanece en la UCI y el martes pasado fue sometido a un procedimiento quirúrgico para revisar que su nuevo hígado funcionara bien. Carolina Hernández comenta que saben que los próximos tres meses serán muy importantes.
Erwin Buckel, jefe de trasplantes de la clínica y quien lideró la cirugía, explica la situación que enfrentaba el cantante:
-En los días previos al trasplante, podría haber tenido un cuadro infeccioso, una hemorragia digestiva, una descompensación grave de su insuficiencia hepática y haber fallecido en el muy breve plazo, sin duda. Doy fe de que este hombre ha seguido un vía crucis terrible. 19 de enero de 2018. Festival del Verano de Talagante. Ana Tijoux termina su presentación y es el turno de Los Tres. Pasan 20 minutos y la banda no aparece sobre el escenario. Cuando lo hacen, Álvaro Henríquez se mueve con lentitud, interpreta parte de la letra de las canciones y el público comienza a pifiar. "¡Ya pos, hombre, canta!", le gritan. Al quinto tema, se retiran del escenario y camino de salida, un periodista de la municipalidad lo aborda para entrevistarlo.
-Álvaro, ¿no te parece impresentable venir así, en estas condiciones, a trabajar? -le dice, increpándolo, en un video grabado por el funcionario que aún está disponible en YouTube.
-Súper impresentable. Pero estái peor vos, sí -responde el músico, quien esa noche sufría una encefalopatía hepática, dice su doctor tratante, patología que incluye desorientación y dificultad para hablar, entre otros síntomas.
-Pero te están pagando por venir a hacer un espectáculo, es un trabajo -insiste el periodista.
-Ya, ¿y? -le responde Henríquez.
-Me refiero a las condiciones, presentarse borracho -lanza el funcionario municipal.
-¿Por qué no te vái a la conch...? -responde el cantante.
-¿Es la forma de tratar a quienes te contratan? -lanza el periodista, mientras la pareja del cantante le pide un poco de respeto al funcionario.
Ya en al auto, testigos relatan que el alcalde de Talagante, Carlos Álvarez, se acercó al músico y le dijo: "Te digo altiro a ti en la cara..., que te pague el Viejito Pascuero, porque no te daré ni un peso". Al día siguiente, el video de la presentación se difundió en todos los noticiarios y el edil anunció acciones legales contra la banda. Pero no se concretaron, cuentan hoy en el municipio. Eso sí, la factura con el cobro por el show fue rechazada y en Talagante no pagaron por el espectáculo.
21 de enero de 2018. Fiesta Costumbrista Trilla a Yegua Suelta, en la localidad de Calle Larga, en Los Andes. Se presenta el grupo Garras de Amor y luego es el turno de Los Tres. Han llegado algunos periodistas a cubrir el evento, luego de la polémica de hace dos días. La presentación avanza sin grandes contratiempos, aunque Henríquez se limita a un "bien, gracias" cuando la prensa le pregunta por su salud.
-Tras lo de Talagante nos pusimos nerviosos, pero la mánager me dijo que pasara lo que pasara llegarían al evento -recuerda el alcalde de Calle Larga, Nelson Venegas-. Él estaba retraído, pero hizo un show bastante bonito. Se mantuvo de pie todo el tiempo y subí a entregarle un premio que recibió de buena forma. Pero se veía cansado -agrega el edil sobre la que, hasta hoy, es la última presentación de Álvaro Henríquez, que finalizó con un cover del corrido mexicano "Jefe de jefes".
En ese contexto, los shows de Los Tres fueron cancelados -como Vive Latino-, y el de Álvaro Henríquez en La Cumbre del Rock Chileno. El organizador del evento, Juan Andrés Ossandón, dice que ya a comienzos de 2017 algunos amigos le habían comentado de la delicada salud del cantante.
-Gente en común me decía que estaba muy solo, que se quedaba hasta demasiado tarde en la sala de ensayo. Y cuando ocurrió lo de Talagante, me hizo sentido que él estaba mal de salud. Entonces le escribo a Claudia (Schlegel, mánager del músico) para saber si Álvaro estaba como para tocar. Durante tres días tuvimos muchas llamadas y él quería estar en la Cumbre y los médicos se oponían absolutamente -comenta Ossandón, quien finalmente acordó con la mánager que lo preferible era bajarlo del show.
Por esos días, Henríquez tuvo que lidiar con otro golpe duro, tanto en lo personal como profesional: el quiebre definitivo con su representante de los últimos 12 años, Claudia Schlegel, quien en noviembre ya le había anunciado que dejaría de trabajar con él por la muerte de su madre y por estrés laboral, cuentan testigos de esas conversaciones. Desde entonces, Schlegel y Henríquez no volvieron a verse y la comunicación fue solo telefónica, con la condición de seguir juntos hasta marzo. Pero el incidente de Talagante precipitó el quiebre: en el entorno de Schlegel dicen que ella no estaba de acuerdo en que se presentara, dada su salud. Pero la trama terminó siendo más compleja.
En la página del Instituto Nacional de Propiedad Industrial, Inapi, figura que el 30 de enero de 2018 Ricardo Morales Chandía, pareja de Schlegel, inscribió la marca "Los Tres". El nombre estaba sin dueño, luego de que el 18 de agosto de 2016 venciera la inscripción que Álvaro Henríquez hizo el 17 de noviembre de 2005 y no la renovara. La misma página web de Inapi informa que el 14 de febrero de este año, Henríquez inscribió a su nombre las marcas "Los Tres" y "Los Tr3s" y su publicación en el Diario Oficial fue a comienzos de marzo. El registro, además, indica que la presentación de Morales Chandía para ser propietario de la marca quedó sin efecto, luego de que Gonzalo y Álvaro Henríquez lo confrontaran y Morales les explicara que no continuaría con el proceso.
-Lo que puedo confirmar es que Álvaro ya no trabaja con su mánager histórica, Claudia Schlegel. Pero preferiría no explayarme en la cosa laboral, porque creo que forma parte de otro tema -responde Gonzalo Henríquez sobre el conflicto que hubo por la marca "Los Tres".
En el entorno del músico, eso sí, confirman que ese incidente gatilló el punto de quiebre con la representante. Cercanos a Schlegel dicen que "se trató de una tontera, un arrebato que hizo Ricardo para que Álvaro reaccionara por la falta de valoración que tenía por él". Y afirman que "nunca hubo intención de quedarse con la marca".
El caso médico de Álvaro Henríquez fue presentado a la Comisión de Trasplante en noviembre, pero su doctor ya le había advertido que debía cumplir con varios requisitos: evaluaciones completas, exámenes que tienen que ser repetidos con cierta regularidad y un período de abstinencia de alcohol mínimo de seis meses, que debía supervisar un psiquiatra especialista en adicciones para que certificara la adhesión al régimen.
"Tenía un daño hepático crónico producto de una adicción al alcohol de muy larga data", explica el cirujano tratante Erwin Buckel. Al menos dos veces fue internado -reconocen integrantes del staff de Los Tres- y en los últimos shows de la banda se habilitaba un camarín especial para él, precisamente, para que no hubiera alcohol. La dinámica de trabajo también incluía que tras una presentación, Henríquez se retiraba a su casa, para evitar una recaída.
-Los seis meses en abstinencia son antes de entrar en lista de espera. Luego, hasta el trasplante, el paciente debe estar en una abstinencia demostrable y comprobable. Si él no hubiera hecho lo que hizo y sin las asistencias que tuvo, desde el punto de vista de la integralidad de su tratamiento, Álvaro en este momento estaría fallecido -asegura Erwin Buckel.
El hermano menor de Henríquez dice que el cantante ha pasado "por distintos procesos" de abstinencia a lo largo de su vida, pero que fue una visita médica, en noviembre del año pasado, el que lo remeció a él y a su familia.
-Ya no podía seguir con hábitos, en general, de alimentación y consumo. Él estaba en un proceso de limpieza. Creo que llegó a un punto en que había que tomar decisiones más radicales -reconoce Gonzalo Henríquez.
Noviembre fue el mes clave para el artista, el momento en que partió con una curva descendente de su salud, los chequeos médicos y los ingresos a clínicas, como el de septiembre del año pasado, cuando Claudia Schlegel lo llevó hasta la clínica Indisa porque al compositor le sangraba la nariz más allá de lo razonable, y el médico le dijo que era un problema hepático. Carolina Hernández recuerda que ella intentó cambiar el régimen alimenticio de su pareja:
-Traté de que comiera vegetariano, él empezó a hacer pesas, muy motivado, pero nos llamaba la atención que no bajara de peso. Pensamos en ir a un nutricionista, pero luego supimos que se trataba de algo de su hígado. Nos cambió la vida de un minuto a otro. Al comienzo lo vivimos nosotros dos, fue un pacto de silencio. Luego fue decirle a su hermano (Gonzalo) que estaba partiendo un tratamiento. Pero la enfermedad fue progresando. La postura de ambos fue "esto no nos va a ganar". Álvaro es fuerte.
Como el cantante tenía un puntaje 32 en la escala MELD, el doctor Buckel explica que hubo que someterlo a tratamientos para bajar esa puntuación, porque no podía ser intervenido con una salud tan precaria. En el caso del músico, además, debía esperar por un donante del grupo B positivo. Se estima que solo una de 12 personas pertenecen a ese grupo de sangre, lo que hacía más difícil el pronóstico para él. Pero terminó siendo todo lo contrario, cuenta la pareja del artista: al ser tan específico el donante que se buscaba, asegura ella, la lista tenía a cinco personas y el líder de Los Tres era el caso más grave.
-Siempre he estado positiva, con esperanza y nunca pensando que no va a resultar. Cuando supe que había un donante fue una mezcla de emociones: estaba feliz, con miedo, pero también con pena por una familia que al mismo tiempo que nosotros estaba enfrentando una pérdida -recuerda Carolina Hernández, a una semana de la intervención y al teléfono desde la clínica-. Para mí era la posibilidad de seguir con la persona que amo. Sea quien sea esa familia, quiero que sepan que agradezco la generosidad, porque al esperar un trasplante aprendes a valorar la importancia de ser donante.
Álvaro Henríquez cumplió 48 años el 18 de octubre pasado, grabando una canción. Desde las seis de la mañana de ese día comenzó a llamar a su equipo para registrar percusiones de un tema que ya estaba casi armado. El productor Gonzalo González, el fotógrafo Carlos Muller y un roadie fueron parte de los citados. Que llamara tan temprano, recuerdan testigos, era extraño, pero el cantante no le dio importancia ni se disculpó. En su círculo sabían que estaba con problemas de salud, pero no les contó la gravedad del daño hepático que ya estaba debilitándolo, al punto de quedarse dormido de improviso. Así, esa mañana pidió que lo fueran a buscar a su casa y lo encontraron durmiendo en un sillón. Al llegar a CHT Estudios, en Ñuñoa, y tras algunos registros del baterista Boris Ramírez, volvió a dormirse y prefirieron no despertarlo. Su abdomen lucía abultado, pero su cara no, recuerdan.
Cerca de las cinco de la tarde su mánager, Claudia Schlegel, llegó con una torta y luego apareció Gonzalo Henríquez y su madre. Unas bebidas, nada de alcohol y muy pocas personas. La tónica de estos meses: su círculo se fue reduciendo cada vez más y solo sus familiares directos sabían que se estaba evaluando un trasplante de hígado. Un círculo compuesto por sus hermanos Ximena y Gonzalo, su madre -Juana-, su hija Olivia -de 14 años, de su relación con la actriz Mariana Loyola- y su pareja con los dos hijos de ella.
Un cercano a Roberto "Titae" Lind cuenta que el bajista de Los Tres se enteró del trasplante el mismo 1 de mayo, pese a ser el único integrante original del grupo que se ha mantenido junto a Henríquez. El exbaterista, Francisco Molina, es conciso y dice a "Sábado" que le desea "que se recupere pronto" y que, como Lind, se ha enterado de la operación y de sus avances "por la prensa". Ángel Parra, quien a fines de 2013 renunció a Los Tres y luego se enfrascó en discusiones con Henríquez -"Salir de Los Tres fue una bendición", dijo el guitarrista, mientras Álvaro replicó con un "nos tenía cansadísimos"- optó por no hablar para este reportaje.
En noviembre del año pasado la grabación del nuevo disco de Los Tres, Por allanga, entró en receso. El ingeniero y productor del álbum, Gonzalo González -que colabora con Henríquez desde el disco homónimo de la banda Pettinellis, otro de los proyectos musicales del cantante-, cuenta que para el sucesor de Por acanga (2015) esperaban una colaboración de Meme del Real, integrante de Café Tacvba, que tardó en llegar y que se sumó al declive de salud del músico.
-Lo veía súper cansado y un poco menos asertivo que de costumbre, aunque con la genialidad de siempre. No es secreto que él siempre ha tenido la mayor parte de la responsabilidad creativa y estética de Los Tres, al menos en los últimos diez años; entonces, él lleva una mayor carga emocional y de tiempo -explica González.
La idea de que Henríquez vuelva a la música es algo que el cirujano que hizo el trasplante, Erwin Buckel, afirma que dependerá de su evolución, pero que es factible que ocurra durante el segundo semestre. El cantante, hasta el día antes de la operación, se mantuvo leyendo sobre música y pensando en canciones, cuenta su pareja.
-Tiene ganas de seguir creando, ha leído mucho, la guitarra siempre estuvo cerca de él, aunque su fuerza no era la suficiente para desplazarse, pero no dejó de estudiar -cuenta Carolina Hernández, quien dice que el músico ha estado durante estos días regresando del coma inducido y, aunque puede hablar, "está entre este planeta y otro" y aún no puede mantener una conversación fluida.
-Álvaro está contento, siempre vio esto como una oportunidad de "hacer la vida tal como la quiere vivir", disfrutar de las cosas simples, hacer un viaje tras esto -comenta Hernández. Eso sí, antes de entrar al quirófano, el músico le repitió más de una vez la misma idea, un sueño que esperaba concretar al despertar de la intervención médica:
-Dijo que quiere volver a subirse a un escenario y va decirles a todos: "¿Pensaban que me iba a morir, los hue...? Aquí estoy".
El dispar destino de los músicos trasplantados de hígado
La Tercera
La nueva vida que empezará Álvaro Henríquez ya fue transitada por otras figuras.
Por Claudio Vergara
Gustavo Santaolalla, el productor latino más relevante de los últimos 30 años, levantó el paralelo en estas páginas, cuando en una entrevista equiparó los casos del músico estadounidense David Crosby y de Alvaro Henríquez: “Él tuvo un trasplante de hígado hace más de veinte años. Y está ahí, bien, bárbaro, este año hizo dos discos. Álvaro debe ser Peter Pan al lado de todos los excesos de Crosby, y entonces espero y confío en que lo suyo va a estar aún mejor”.
Más allá de la comparación, el líder de Los Tres -trasplantado de hígado la semana pasada debido a una hepatitis severa- hoy está en el grupo de los cantautores cuyo destino personal y artístico avanza en rodaje: aquellos que sometidos a esa compleja intervención, por lo general consecuencia de sus problemas con el alcohol, intentan retomar con cierta normalidad una vida tan intensa como la que se despliega entre escenarios, hoteles, aviones, fiestas y semanas enteras fuera de casa. En el caso del chileno, no hay plazos definidos, pero sí algunas generalidades: según su hermano, el también artista Gonzalo Henríquez, el intérprete tiene para al menos 15 días en la clínica, para después iniciar un proceso de recuperación que se extenderá por la totalidad el segundo semestre, por lo que las perspectivas de un retorno a la actividad recién apuntan a 2019.
“El trasplante a mí me alargó la vida, mi forma de pensar, mi tranquilidad ante todas las cosas. Antes la palabra muerte te sonaba como…ahora no, porque como ya la he visto, estoy muy tranquilo”, declaraba el español Raphael hace dos años, rememorando el proceso médico al que se sometió en 2003, cuando tenía 60, luego de llegar a la clínica en un estado de extrema gravedad, producto de una hepatitis B que lo afectaba desde su juventud, pero también de la inclinación al alcohol que empezó a desarrollar en su adultez, cuando “bebía botellitas pequeñas de la de los hoteles porque me hacían dormir”, según reveló. El artista volvió a escena cinco meses después e impulsó una adultez marcada por la intensidad.
Un trance similar atravesó Camilo Sesto en 2001, con un cambio de hígado también a partir de una hepatitis, cuando tenía 54 y sus problemas de salud habían detonado la caída del pelo y una progresiva pérdida de peso. El cantante se sumergió en un retiro de dos años, para volver y calificar la intervención como una simple “anécdota”. En ambos casos, y según los médicos involucrados, la edad de ambos había jugado a su favor. La misma ventaja corrió para Crosby, el hombre bigotudo que revolucionó el sonido de la guitarra a bordo de The Byrds en los 60, trasplantado en 1994, cuando lucía 53 años y uno de los prontuarios de excesos más legendarios del rock Esa estadística benévola también parece correr para Henríquez, quien ni siquiera ha llegado a la cincuentena: recién tiene 48.
En contraparte, una suerte distinta tuvieron Gregg Allman, trasplantado en 2010, pero que falleció siete años después; y Lou Reed, el caso menos feliz de todos, ya que fue intervenido en mayo de 2013, pero una serie de complicaciones con su nuevo hígado precipitaron su muerte apenas cinco meses después.
La nueva vida que empezará Álvaro Henríquez ya fue transitada por otras figuras.
Por Claudio Vergara
Gustavo Santaolalla, el productor latino más relevante de los últimos 30 años, levantó el paralelo en estas páginas, cuando en una entrevista equiparó los casos del músico estadounidense David Crosby y de Alvaro Henríquez: “Él tuvo un trasplante de hígado hace más de veinte años. Y está ahí, bien, bárbaro, este año hizo dos discos. Álvaro debe ser Peter Pan al lado de todos los excesos de Crosby, y entonces espero y confío en que lo suyo va a estar aún mejor”.
Más allá de la comparación, el líder de Los Tres -trasplantado de hígado la semana pasada debido a una hepatitis severa- hoy está en el grupo de los cantautores cuyo destino personal y artístico avanza en rodaje: aquellos que sometidos a esa compleja intervención, por lo general consecuencia de sus problemas con el alcohol, intentan retomar con cierta normalidad una vida tan intensa como la que se despliega entre escenarios, hoteles, aviones, fiestas y semanas enteras fuera de casa. En el caso del chileno, no hay plazos definidos, pero sí algunas generalidades: según su hermano, el también artista Gonzalo Henríquez, el intérprete tiene para al menos 15 días en la clínica, para después iniciar un proceso de recuperación que se extenderá por la totalidad el segundo semestre, por lo que las perspectivas de un retorno a la actividad recién apuntan a 2019.
“El trasplante a mí me alargó la vida, mi forma de pensar, mi tranquilidad ante todas las cosas. Antes la palabra muerte te sonaba como…ahora no, porque como ya la he visto, estoy muy tranquilo”, declaraba el español Raphael hace dos años, rememorando el proceso médico al que se sometió en 2003, cuando tenía 60, luego de llegar a la clínica en un estado de extrema gravedad, producto de una hepatitis B que lo afectaba desde su juventud, pero también de la inclinación al alcohol que empezó a desarrollar en su adultez, cuando “bebía botellitas pequeñas de la de los hoteles porque me hacían dormir”, según reveló. El artista volvió a escena cinco meses después e impulsó una adultez marcada por la intensidad.
Un trance similar atravesó Camilo Sesto en 2001, con un cambio de hígado también a partir de una hepatitis, cuando tenía 54 y sus problemas de salud habían detonado la caída del pelo y una progresiva pérdida de peso. El cantante se sumergió en un retiro de dos años, para volver y calificar la intervención como una simple “anécdota”. En ambos casos, y según los médicos involucrados, la edad de ambos había jugado a su favor. La misma ventaja corrió para Crosby, el hombre bigotudo que revolucionó el sonido de la guitarra a bordo de The Byrds en los 60, trasplantado en 1994, cuando lucía 53 años y uno de los prontuarios de excesos más legendarios del rock Esa estadística benévola también parece correr para Henríquez, quien ni siquiera ha llegado a la cincuentena: recién tiene 48.
En contraparte, una suerte distinta tuvieron Gregg Allman, trasplantado en 2010, pero que falleció siete años después; y Lou Reed, el caso menos feliz de todos, ya que fue intervenido en mayo de 2013, pero una serie de complicaciones con su nuevo hígado precipitaron su muerte apenas cinco meses después.
miércoles, mayo 09, 2018
Gustavo Santaolalla: “De Jorge González admiro su integridad, su compromiso”
La Tercera
El más prestigiado productor latinoamericano, y ganador de dos Oscar, habla con Culto de un nuevo disco solista, Raconto, y de su preocupación por el presente de Jorge González y Álvaro Henríquez.+
Por Marisol García
Si el currículo acumulado fuese criterio de estelaridad, Gustavo Santaolalla debió haber estado entre los shows de cierre del último Lollapalooza en Santiago, y no en ese set colorido, vibrante pero de escasa audiencia que la banda Bajofondo tuvo la tarde del viernes 16 de marzo, con el más premiado productor latinoamericano a cargo de la guitarra entre otros seis compañeros.
“Me encantó hacerlo. Hacía mucho que no tocábamos juntos, y reunirnos ahí nos sirvió de preámbulo para un concierto que tuvimos el fin de semana pasado con sold out en el Disney Concert Hall, en Los Ángeles, y que estuvo divino”, dice el músico al teléfono con Culto desde Ciudad de México, ya con su cabeza y agenda ocupada en otros muchos derroteros, y entre los cuales la publicación de un nuevo disco -el quinto- del grupo de electrotango encuentra también su cupo.
Para Santaolalla (1951, Buenos Aires), ‘agenda’ es estar ahora fuera de casa hablando de su más reciente título, Raconto (2017), que contiene la regrabación junto a una banda de antiguas canciones suyas. Pero a la vez afinar detalles junto al cineasta Guillermo del Toro y Cirque du Soleil para el traspaso a musical del filme El laberinto del fauno, ocuparse de nuevos encargos de bandas sonoras para películas y series de televisión, afinar la música del videojuego The last of us 2, supervisar el curso de su exportadora de vinos Cielo y Tierra, sus dos editoriales de libros (Retina e Ideoma), y al fin decidir nuevos espacios para su gira Desandando el Camino (con la que, dice, quisiera estar en Chile en septiembre).
Hombre de dos premios Oscar (por los soundtracks de Babel y Secreto en la montaña), dos BAFTA y un Globo de Oro, en 2017, su nombre estuvo el año pasado al menos en los créditos de la música para el documental Eric Clapton: Life in 12 bars y la producción del nuevo disco de Café Tacuba, Jei beibi.
Pero el argentino residente en California no se apura, y prefiere hablar de una cosa a la vez: “Raconto es lo que ahora más me emociona porque ha sido como lanzar mi carrera de solista pero a los 65 años [se ríe]. Es una revisión de mi vida a través de mis canciones, desde las que compuse a los 17 y hasta ahora. Muchas de ellas nunca las había tocado en vivo, y es primera vez que en mi vida armo una banda en torno a mi música. Por eso es un disco fresco, novedoso; para la audiencia, pero también para mí”.
– El racconto narrativo al que alude el título recupera escenas de un tiempo pasado. ¿Es usted afín a ese ejercicio?
– No, no miro mucho hacia atrás. Termino un proyecto y miro adelante, al siguiente. Ni vivo ni hago mi carrera a partir de la nostalgia. Pero ahora sí tuve la necesidad de parar y ver cómo llegué acá. Me di cuenta de la atemporalidad de algunas canciones, que incluso las que escribí cuando era un chico suenan muy modernas. Mis paradigmas son los mismos: la búsqueda del ser, de dónde venimos, los misterios de la vida, y todas esas cosas que están en mis canciones desde la más tierna infancia hasta ahora.
– También el lazo con la raíz latinoamericana es evidente en toda su música.
– Claro, toda esa búsqueda de identidad. Ha sido una transición muy reconfortante. Un camino musical que en mi caso como solista no ha sido de tantos hits, pero sí muy gratificante, y que comprueba que aquello del paso del tiempo es en realidad algo muy relativo.
-La primera marca musical en ese trayecto en torno a lo latinoamericano estuvo en Arco Iris, el grupo que Santaolalla largó con 16 años junto a cuatro compañeros y que hoy se instala en las cumbres del pionero rock sudamericano. El ensamble de electricidad y raíz contenía el vuelo libertario y también la incomprensión de la ortodoxia, recuerda el músico, que en esa defensa se cruzó también con chilenos en similar disidencia: “Los únicos que entonces tirábamos aquella onda éramos Los Jaivas en Chile; el Polén, en Perú; los Wara, en Bolivia; y Arco Iris, en Argentina. Éramos de alguna manera resistidos por la ‘intelligentsia’ del rock, y formábamos una especie de cofradía en una misma búsqueda. Por eso cuando me he cruzado con Los Jaivas, antes y ahora, lo que queda es un cariño enorme”.
El lazo de cariño se extiende, asegura Santaolalla, a muchas otras bandas chilenas a las que admira hasta la inspiración: “Siempre he tenido una relación muy linda con Chile y con sus artistas. De allí me inspiro mucho. Ahí está Jorge González, un tipo al que yo adoro y que admiro profundamente. ¿Has sabido cómo es que sigue últimamente?”.
Sobre el estado de salud del cantautor chileno, el productor no necesita del resumen completo, y además revela una anécdota desconocida entre ambos: “He estado en bastante comunicación con él, pero sé que esto ha tenido diferentes etapas. ¿Sabes que cuando se hizo este festival para hermanarnos con Chile, El Abrazo [diciembre de 2010, Parque O’Higgins], yo iba a tocar con Jorge? Habíamos armado una versión acústica de “Tren al sur” que era ¡bellísima! Desafortunadamente, como artista que es, Jorge empezó a expresar su visión del show y el estado del país en el escenario y lo cortaron. Nos quedamos sin tocarla, y fue una pena”.
– Dice que admira a Jorge González. ¿En qué, exactamente?
– Su integridad. Su compromiso con su pensamiento. Él es un tipo que está totalmente comprometido con sus ideas, y eso por supuesto le ha causado bastantes problemas. Es un tipo que vive la vida ‘a full’, de una forma intensa, con todos los riesgos que eso implica. Pero sobre todo es un gran compositor; un súper referente poético y musical. Pienso yo que quizás no es totalmente apreciado como debería ser, lo digo al menos por lo que sucede en Argentina. Pero siempre el tiempo corrige todo, y no me cabe duda que eso también va a ocurrir con Jorge. Todo eso que hizo con la cumbia electrónica, ¡fue totalmente precursor! Lo hizo muchísimos años antes de todo el boom que vino después. Antes que nadie. Es un tipo visionario, de una envergadura gigante. Es un grande en serio.
Aliados ambos en 1989 en estudio para el eterno disco Corazones, Santaolalla mide la impronta de su sociedad cada vez que sale de noche por lugares juveniles de Los Angeles, “y al menos una vez va a sonar “Tren al sur” o “Estrechez de corazón, ¿eh? Hasta hoy. Ese disco es un clasicazo, totalmente atemporal”.
Es semana de promoción en México, y Santaolalla puede tener su mente en infinidad de solicitudes. No quiere colgar con Chile sin primero dejar otra marca de su atención a la música de nuestro país: “Decíme, por favor, ¿cómo es que sigue Álvaro Henríquez? Hay un músico al que yo adoro, muy influyente para mí, David Crosby, y él tuvo un trasplante de hígado hace ya más de veinte años. Y está ahí, bien, bárbaro, este año hizo dos discos. Álvaro debe ser Peter Pan al lado de todos los excesos de Crosby, y entonces yo espero y confío en que lo suyo va a estar aun mejor. Y va a seguir haciendo canciones”.
martes, mayo 08, 2018
Álvaro Henríquez fue operado por segunda vez: cirugía es "normal" en pacientes de su tipo
Bío Bío
Por Jesenia Urzúa
A una semana de la urgente cirugía de trasplante de hígado, el cantante Álvaro Henríquez fue intervenido por segunda vez en la Clínica Las Condes.
A pesar que su estado de salud es estable y su cuerpo ha reaccionado favorablemente al trasplante, el músico debió someterse a una nueva operación, la cual fue descrita por fuentes de Radio Bío Bío como “normal en pacientes que han sido trasplantados”.
La cirugía duró cerca de tres horas en la clínica capitalina, donde Henríquez llegó el 1 de mayo en estado crítico y como “el paciente con daño hepático más grave de Chile”. Hoy cumplió 8 días internado.
El guitarrista, según confirman las mismas fuentes de La Radio, ha evolucionado de acuerdo a los planes, e incluso ha estado despierto durante su estadía. Hoy, en la clínica, recibió visitas de sus familiares.
Durante la última semana, el penquista ha sido objeto de múltiples homenajes y mensajes de apoyo en su nombre. El más reciente vino desde el equipo de fútbol del cual es hincha: Deportes Concepción, quienes lo saludaron con un lienzo de Los Tres.
sábado, mayo 05, 2018
Álvaro Henríquez evoluciona favorablemente
Ayer se dio a conocer que el estado de salud del líder de Los Tres ha evolucionado de manera positiva tras el trasplante de hígado al que fue sometido el martes pasado. El cantante se mantiene en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Las Condes, pero ya fue desconectado del ventilador mecánico que lo ayudaba a respirar, aunque sigue inconsciente.
jueves, mayo 03, 2018
Álvaro Henríquez permanece en estado crítico y Los Tres inician receso indefinido
La Tercera
El músico se recupera de un trasplante de hígado y seguirá conectado a ventilación mecánica al menos hasta mañana. Su complejo estado de salud congeló los planes discográficos del grupo, mientras sus compañeros se enfocan en proyectos paralelos.
Por Andrés del Real y Cecilia Yáñez
“El paciente permanece en cuidados intensivos, conectado a ventilación mecánica por al menos 48 horas más”. Con esas palabras, Erwin Buckel, jefe de Trasplantes de Clínica Las Condes, informó ayer sobre el estado de salud de Álvaro Henríquez, a quien el martes se le implantó un nuevo hígado en dicho recinto hospitalario.
La cirugía, que se extendió por ocho horas y en la que participaron 15 profesionales, es el más reciente capítulo del complejo trance que el líder de Los Tres enfrenta desde mediados del año pasado, cuando los problemas hepáticos que arrastra desde hace varios años comenzaron a volverse más serios. De acuerdo a lo comentado por los especialistas, lo anterior derivó en un daño hepático crónico, producto de una adicción al alcohol de larga data, lo que en los últimos meses lo tuvo al borde de la muerte.
“Por las pocas horas de post-operatorio que lleva, está en una condición bastante crítica, conectado a ventilación mecánica. Esperamos que en las próximas horas se vaya estabilizando”, comentó el equipo médico que atiende al artista, cuya salud estaba muy deteriorada al momento de afrontar la cirugía. “Llegó en condiciones extremadamente graves a su trasplante. Con un deterioro muy importante de su hígado, acompañado del impacto que produce este deterioro en otros órganos como pulmón, riñón y otros”, detallaron.
Desde el entorno del músico comentan que sus problemas al hígado comenzaron a manifestarse aproximadamente en 2010, cuando un médico le advirtió que debía bajar el consumo de alcohol para no sufrir consecuencias más serias. Pese a esto, Henríquez habría desatendido las alertas, manteniendo su estilo de vida habitual. Esto, hasta fines de agosto del año pasado, cuando llegó hasta el recinto de Las Condes para atenderse con el hepatólogo Javier Brahm. Entonces ya conocía acerca del daño de su hígado y estaba en abstinencia.
“Desde el primer día le dijimos que su situación era extremadamente compleja y que lo más probable era que requiriera de un trasplante. Cumplió con todo el período de abstinencia que requiere y el psiquiatra que es parte del equipo de trasplante lo apoyó y certificó que esa condición se cumpliera”, detalló Brahm.
A fines de noviembre se iniciaron los trámites para poner a Henríquez en la lista de espera, pero sólo en marzo se pudo concretar su ingreso. Desde entonces, estuvo seis veces hospitalizado, por períodos de días o semanas, por complicaciones propias de su enfermedad y con controles semanales con el equipo médico. En el intertanto, la situación del cantante se mantuvo bajo estricto hermetismo, aunque sus primeras señales públicas aparecieron el 19 de enero pasado, cuando durante un recital con Los Tres en un festival de Talagante se vio al vocalista visiblemente errático y con dificultades para desplazarse. Tras esto, el conjunto siguió su gira en Calle Larga, donde Henríquez actuó sentado, en la que es la última actuación de la banda a la fecha.
Por ese entonces, el círculo del penquista salió a aclarar -ante las críticas en redes sociales- que éste se encontraba en tratamiento con medicamentos producto de sus problemas hepáticos, pero el equipo médico que lo asiste no descarta que algo haya tenido que el cuadro de encefalopatía que ha padecido por periodos -una pérdida de la función cerebral producto de que el hígado ya no es capaz de eliminar las toxinas de la sangre- y que altera su estado de conciencia.
Junto con esto, el jefe de Trasplantes de la clínica aclaró que el músico cumplió con todos los requisitos que impone el sistema de trasplantes de nuestro país y al momento de la donación era el paciente compatible con el órgano que estaba más grave en la lista de espera. “La asignación del órgano no la hace él, ni su familia, ni nosotros, sino el Instituto de Salud Pública y el organismo controlador del Ministerio de Salud. Se trata de un proceso transparente, súper riguroso que pasa por una comisión nacional de trasplante hepático”, indicó.
Planes congelados
Desde el entorno del cantante coinciden en que, hasta el show en Talagante, nadie de su equipo había dimensionado la gravedad de los problemas de salud que éste enfrentaba. Pocos días antes del impasse en dicho festival se produjo la partida del equipo de Claudia Schlegel, la mánager de Los Tres durante los últimos 15 años, por diferencias personales. Para muchos, la ausencia de la ex representante durante ese tramo de la gira incidió en que se le permitiera al vocalista salir a escena, algo que Schlegel no hubiese autorizado.
En los últimos meses, el principal sostén del músico ha sido su familia, en especial su hermano Gonzalo y su madre. En tanto, su pareja, con la que convive en Ñuñoa, se encargó de apoyarlo durante todos estos meses y de asesorarlo en sus desplazamientos y en tareas domésticas que su estado de salud no le permitían cumplir.
Si bien en el círculo cercano del artista hay confianza en su recuperación, también existe incertidumbre con respecto al futuro de Los Tres. De hecho, comentan que el estatus actual del conjunto es el de un “receso indefinido”, cuya fecha de vencimiento, según las visiones más optimistas, no ocurriría antes de fin de año. “Si Álvaro se lo propone va a salir de esto, de eso estamos seguros, aunque no sabemos todavía si después de esto va a quedar impecable o si podrá actuar con la frecuencia con la que lo hacía”, comenta un cercano al autor de Un amor violento.
En paralelo, sus actuales compañeros de banda han debido enfocarse en sus otros proyectos musicales o incluso en nuevos emprendimientos, entendiendo que su principal fuente de trabajo estará paralizada por al menos los próximos seis meses. Así, Roberto “Titae” Lindl, bajista y el otro integrante histórico del grupo, se habría enfocado durante este tiempo en su proyecto Titae & Kataix, mientras que el baterista Boris Ramírez tendría entre sus planes profesionales emigrar a México.
Por su parte, tanto el guitarrista Sebastián Cabib como el multiinstrumentista Cuti Aste -colaborador histórico del conjunto que se reincorporó en la última gira-, se sumaron a la banda de músicos que se presenta en los espectáculos en vivo de la webserie Mi perro Chocolo. Cabib, además, se ha centrado en su otro grupo, La Bandita del Domingo.
Todo esto, además, retrasará aún más la salida del ya demorado Por allanga, título del próximo trabajo de estudio del grupo y sucesor de Por acanga (2015), el último material de estudio de Los Tres. Cercanos a la agrupación cuentan que la grabación de este este nuevo álbum ya estaba avanzada, y que incluso se alcanzó a registrar un tema junto a Ana Tijoux, pero que el estado actual de Henríquez hace difícil que el disco vea la luz este año.
Intervención de Álvaro Henríquez: especialistas coinciden en que sobrevida de trasplantados de hígado es alta
Respecto de la posibilidad de rechazo del órgano, el médico tratante de Henríquez dijo que esta situación es algo que no ocurre con mucha frecuencia en este tipo de trasplantes.
La inmensa mayoría de las personas que se trasplantan logran volver a sus actividades y solo un pequeño grupo queda con ciertas limitaciones, adelantó Javier Brahm, médico tratante de Henríquez. Respecto de la posibilidad de rechazo del órgano, el hepatólogo dijo que esta situación es algo que no ocurre con mucha frecuencia en este tipo de trasplantes.
Francisco Barrera, gastroenterólogo de la Red Salud UC Christus indicó que el tratamiento con inmunosupresores que se indican a los pacientes trasplantados de hígado son para toda la vida y son los mismos que utilizan pacientes trasplantados de riñón o pulmón pero en dosis más bajas por las características de este órgano que es un poco más tolerante.
La sobrevida de estos pacientes es buena, según Barrera. En Chile, al igual que en los países más desarrollados, a los cinco años el 80% de los pacientes vive y es habitual que pacientes con 10 o más años post trasplante lleven una vida normal.
De los cuidados post trasplantes, el especialista de la UC señaló que además de los inmunosupresores, estos pacientes deben cuidar su dieta consumiendo solo alimentos cocidos los primeros meses para luego ir incorporando otro tipo de alimentos pero siempre manteniendo un peso adecuado y controlando sus niveles de colesterol y glicemia ya que tienen un riesgo mayor de enfermedad cardiovascular y diabetes producto de los medicamentos. La actividad física no solo es posible después de al menos seis meses tras la cirugía, sino que además recomendable. El alcohol, está absolutamente prohibido.
El músico se recupera de un trasplante de hígado y seguirá conectado a ventilación mecánica al menos hasta mañana. Su complejo estado de salud congeló los planes discográficos del grupo, mientras sus compañeros se enfocan en proyectos paralelos.
Por Andrés del Real y Cecilia Yáñez
“El paciente permanece en cuidados intensivos, conectado a ventilación mecánica por al menos 48 horas más”. Con esas palabras, Erwin Buckel, jefe de Trasplantes de Clínica Las Condes, informó ayer sobre el estado de salud de Álvaro Henríquez, a quien el martes se le implantó un nuevo hígado en dicho recinto hospitalario.
La cirugía, que se extendió por ocho horas y en la que participaron 15 profesionales, es el más reciente capítulo del complejo trance que el líder de Los Tres enfrenta desde mediados del año pasado, cuando los problemas hepáticos que arrastra desde hace varios años comenzaron a volverse más serios. De acuerdo a lo comentado por los especialistas, lo anterior derivó en un daño hepático crónico, producto de una adicción al alcohol de larga data, lo que en los últimos meses lo tuvo al borde de la muerte.
“Por las pocas horas de post-operatorio que lleva, está en una condición bastante crítica, conectado a ventilación mecánica. Esperamos que en las próximas horas se vaya estabilizando”, comentó el equipo médico que atiende al artista, cuya salud estaba muy deteriorada al momento de afrontar la cirugía. “Llegó en condiciones extremadamente graves a su trasplante. Con un deterioro muy importante de su hígado, acompañado del impacto que produce este deterioro en otros órganos como pulmón, riñón y otros”, detallaron.
Desde el entorno del músico comentan que sus problemas al hígado comenzaron a manifestarse aproximadamente en 2010, cuando un médico le advirtió que debía bajar el consumo de alcohol para no sufrir consecuencias más serias. Pese a esto, Henríquez habría desatendido las alertas, manteniendo su estilo de vida habitual. Esto, hasta fines de agosto del año pasado, cuando llegó hasta el recinto de Las Condes para atenderse con el hepatólogo Javier Brahm. Entonces ya conocía acerca del daño de su hígado y estaba en abstinencia.
“Desde el primer día le dijimos que su situación era extremadamente compleja y que lo más probable era que requiriera de un trasplante. Cumplió con todo el período de abstinencia que requiere y el psiquiatra que es parte del equipo de trasplante lo apoyó y certificó que esa condición se cumpliera”, detalló Brahm.
A fines de noviembre se iniciaron los trámites para poner a Henríquez en la lista de espera, pero sólo en marzo se pudo concretar su ingreso. Desde entonces, estuvo seis veces hospitalizado, por períodos de días o semanas, por complicaciones propias de su enfermedad y con controles semanales con el equipo médico. En el intertanto, la situación del cantante se mantuvo bajo estricto hermetismo, aunque sus primeras señales públicas aparecieron el 19 de enero pasado, cuando durante un recital con Los Tres en un festival de Talagante se vio al vocalista visiblemente errático y con dificultades para desplazarse. Tras esto, el conjunto siguió su gira en Calle Larga, donde Henríquez actuó sentado, en la que es la última actuación de la banda a la fecha.
Por ese entonces, el círculo del penquista salió a aclarar -ante las críticas en redes sociales- que éste se encontraba en tratamiento con medicamentos producto de sus problemas hepáticos, pero el equipo médico que lo asiste no descarta que algo haya tenido que el cuadro de encefalopatía que ha padecido por periodos -una pérdida de la función cerebral producto de que el hígado ya no es capaz de eliminar las toxinas de la sangre- y que altera su estado de conciencia.
Junto con esto, el jefe de Trasplantes de la clínica aclaró que el músico cumplió con todos los requisitos que impone el sistema de trasplantes de nuestro país y al momento de la donación era el paciente compatible con el órgano que estaba más grave en la lista de espera. “La asignación del órgano no la hace él, ni su familia, ni nosotros, sino el Instituto de Salud Pública y el organismo controlador del Ministerio de Salud. Se trata de un proceso transparente, súper riguroso que pasa por una comisión nacional de trasplante hepático”, indicó.
Planes congelados
Desde el entorno del cantante coinciden en que, hasta el show en Talagante, nadie de su equipo había dimensionado la gravedad de los problemas de salud que éste enfrentaba. Pocos días antes del impasse en dicho festival se produjo la partida del equipo de Claudia Schlegel, la mánager de Los Tres durante los últimos 15 años, por diferencias personales. Para muchos, la ausencia de la ex representante durante ese tramo de la gira incidió en que se le permitiera al vocalista salir a escena, algo que Schlegel no hubiese autorizado.
En los últimos meses, el principal sostén del músico ha sido su familia, en especial su hermano Gonzalo y su madre. En tanto, su pareja, con la que convive en Ñuñoa, se encargó de apoyarlo durante todos estos meses y de asesorarlo en sus desplazamientos y en tareas domésticas que su estado de salud no le permitían cumplir.
Si bien en el círculo cercano del artista hay confianza en su recuperación, también existe incertidumbre con respecto al futuro de Los Tres. De hecho, comentan que el estatus actual del conjunto es el de un “receso indefinido”, cuya fecha de vencimiento, según las visiones más optimistas, no ocurriría antes de fin de año. “Si Álvaro se lo propone va a salir de esto, de eso estamos seguros, aunque no sabemos todavía si después de esto va a quedar impecable o si podrá actuar con la frecuencia con la que lo hacía”, comenta un cercano al autor de Un amor violento.
En paralelo, sus actuales compañeros de banda han debido enfocarse en sus otros proyectos musicales o incluso en nuevos emprendimientos, entendiendo que su principal fuente de trabajo estará paralizada por al menos los próximos seis meses. Así, Roberto “Titae” Lindl, bajista y el otro integrante histórico del grupo, se habría enfocado durante este tiempo en su proyecto Titae & Kataix, mientras que el baterista Boris Ramírez tendría entre sus planes profesionales emigrar a México.
Por su parte, tanto el guitarrista Sebastián Cabib como el multiinstrumentista Cuti Aste -colaborador histórico del conjunto que se reincorporó en la última gira-, se sumaron a la banda de músicos que se presenta en los espectáculos en vivo de la webserie Mi perro Chocolo. Cabib, además, se ha centrado en su otro grupo, La Bandita del Domingo.
Todo esto, además, retrasará aún más la salida del ya demorado Por allanga, título del próximo trabajo de estudio del grupo y sucesor de Por acanga (2015), el último material de estudio de Los Tres. Cercanos a la agrupación cuentan que la grabación de este este nuevo álbum ya estaba avanzada, y que incluso se alcanzó a registrar un tema junto a Ana Tijoux, pero que el estado actual de Henríquez hace difícil que el disco vea la luz este año.
Intervención de Álvaro Henríquez: especialistas coinciden en que sobrevida de trasplantados de hígado es alta
Respecto de la posibilidad de rechazo del órgano, el médico tratante de Henríquez dijo que esta situación es algo que no ocurre con mucha frecuencia en este tipo de trasplantes.
La inmensa mayoría de las personas que se trasplantan logran volver a sus actividades y solo un pequeño grupo queda con ciertas limitaciones, adelantó Javier Brahm, médico tratante de Henríquez. Respecto de la posibilidad de rechazo del órgano, el hepatólogo dijo que esta situación es algo que no ocurre con mucha frecuencia en este tipo de trasplantes.
Francisco Barrera, gastroenterólogo de la Red Salud UC Christus indicó que el tratamiento con inmunosupresores que se indican a los pacientes trasplantados de hígado son para toda la vida y son los mismos que utilizan pacientes trasplantados de riñón o pulmón pero en dosis más bajas por las características de este órgano que es un poco más tolerante.
La sobrevida de estos pacientes es buena, según Barrera. En Chile, al igual que en los países más desarrollados, a los cinco años el 80% de los pacientes vive y es habitual que pacientes con 10 o más años post trasplante lleven una vida normal.
De los cuidados post trasplantes, el especialista de la UC señaló que además de los inmunosupresores, estos pacientes deben cuidar su dieta consumiendo solo alimentos cocidos los primeros meses para luego ir incorporando otro tipo de alimentos pero siempre manteniendo un peso adecuado y controlando sus niveles de colesterol y glicemia ya que tienen un riesgo mayor de enfermedad cardiovascular y diabetes producto de los medicamentos. La actividad física no solo es posible después de al menos seis meses tras la cirugía, sino que además recomendable. El alcohol, está absolutamente prohibido.
miércoles, mayo 02, 2018
Álvaro Henríquez fue sometido a un trasplante de hígado.
Emol
El cantante se encuentra internado en la Clínica Las Condes, en donde se realizó la intervención que duró cerca de ocho horas.
Por Carla Fernández
El vocalista de la agrupación Los Tres, Álvaro Henríquez, se sometió la jornada de ayer a un trasplante de hígado de urgencia, procedimiento que se llevó a cabo en la Clínica Las Condes.
La información fue dada a conocer este miércoles por el diario La Cuarta, que además consignó que los problemas hepáticos del músico, de 48 años, se agravaron en los últimos tres meses, por lo que pasó a estar en lista de espera para un órgano.
Según confirmaron fuentes de la Clínica Las Condes a Emol, la operación comenzó cerca de las 13:00 horas y se extendió por casi ocho horas. El doctor a cargo del procedimiento fue el cirujano Erwin Buckel.
Por el momento, no se han dado mayores detalles sobre actual estado de salud de Henríquez, pero se espera que mañana -cerca del mediodía- su familia y el doctor a cargo de la operación realicen un punto de prensa para entregar más antecedentes al respecto.
A comienzos de 2018, el líder de Los Tres se vio envuelto en una polémica tras su presentación en el Festival de Verano de Talagante, en donde se le acusó de realizar un espectáculo "impresentable" e incluso se especuló que estaba bajo los efectos del alcohol.
Después, en la Fiesta Costumbrista Trilla a Yegua Suelta de la localidad de Calle Larga, se le pudo ver más animado. Sin embargo, debió terminar su actuación sentado en una silla, lo que evidenció su complejo estado de salud.
Posteriormente, Henríquez debió cancelar sus presentaciones -que incluían la Cumbre del Rock Chileno y un viaje a México- para enfocarse en su recuperación.
viernes, enero 26, 2018
Álvaro Henríquez suspende shows "por motivos de salud"
El Mercurio
El líder de Los Tres, además, canceló su presentación de mañana en La Cumbre del Rock Chileno.
Por José Vásquez
Aunque el estado de salud de Álvaro Henríquez es de cuidado, solo ayer el músico, junto a su entorno, aceptó la recomendación médica de que era preferible que no se volviera a exponer arriba de un escenario hasta que se encontrara en las condiciones óptimas de dar un show. El autor de "Déjate caer" se está tratando con medicamentos los problemas al hígado que padece.
Lo ocurrido el 19 de enero pasado en Talagante, donde su irregular desempeño en el escenario -pasó gran parte de su presentación alejado del micrófono- terminó en polémica, con acusaciones de que se encontraba ebrio y con el alcalde de la comuna amenazando con no pagar por sus servicios, terminó por evidenciar el delicado estado en que se encuentra el líder de Los Tres.
Cercanos a Henríquez niegan que esa noche haya bebido alcohol y señalan que si en estos momentos lo hiciera, su salud se vería seriamente comprometida. En diciembre pasado el músico penquista estuvo internado en una clínica capitalina tratando su enfermedad e iniciando un proceso de limpieza de su organismo.
En lo inmediato, Los Tres suspendieron el show que debían dar anoche en el Casino Enjoy de Viña del Mar, reagendándolo para el 25 de febrero. Además, Henríquez canceló su participación de mañana en La Cumbre del Rock Chileno, donde se iba a presentar junto a La Regia Orquesta, con quienes musicalizó la popular obra de teatro "La Negra Ester". En su reemplazo, el festival ayer anunció que Gondwana ocuparía su lugar.
El líder de Los Tres, además, canceló su presentación de mañana en La Cumbre del Rock Chileno.
Por José Vásquez
Aunque el estado de salud de Álvaro Henríquez es de cuidado, solo ayer el músico, junto a su entorno, aceptó la recomendación médica de que era preferible que no se volviera a exponer arriba de un escenario hasta que se encontrara en las condiciones óptimas de dar un show. El autor de "Déjate caer" se está tratando con medicamentos los problemas al hígado que padece.
Lo ocurrido el 19 de enero pasado en Talagante, donde su irregular desempeño en el escenario -pasó gran parte de su presentación alejado del micrófono- terminó en polémica, con acusaciones de que se encontraba ebrio y con el alcalde de la comuna amenazando con no pagar por sus servicios, terminó por evidenciar el delicado estado en que se encuentra el líder de Los Tres.
Cercanos a Henríquez niegan que esa noche haya bebido alcohol y señalan que si en estos momentos lo hiciera, su salud se vería seriamente comprometida. En diciembre pasado el músico penquista estuvo internado en una clínica capitalina tratando su enfermedad e iniciando un proceso de limpieza de su organismo.
En lo inmediato, Los Tres suspendieron el show que debían dar anoche en el Casino Enjoy de Viña del Mar, reagendándolo para el 25 de febrero. Además, Henríquez canceló su participación de mañana en La Cumbre del Rock Chileno, donde se iba a presentar junto a La Regia Orquesta, con quienes musicalizó la popular obra de teatro "La Negra Ester". En su reemplazo, el festival ayer anunció que Gondwana ocuparía su lugar.
miércoles, junio 19, 2013
Primavera de Praga lanza álbum con Alvaro Henríquez como invitado
La Tercera
"Queríamos que la gente conociera primero las canciones", explica el cantante Leo Saavedra.
por Marcos Moraga
Fue un disco que apareció el 2 de enero, pero recién ahora cumplirá su rito de lanzamiento. Con el Centro Cultural Amanda como escenario, Primavera de Praga presentará La vida, el cielo, el mundo, el infierno el miércoles 3 de julio.
“Queríamos que la gente conociera primero las canciones”, explica el cantante Leo Saavedra. Y habían más compromisos: Saavedra, el baterista Boris Ramírez y el bajista Pablo Freire acompañan a Alvaro Henríquez en Pettinellis. Además, Ramírez toca con Los Tres.
Henríquez devolverá la mano como invitado al lanzamiento del cuarto álbum del grupo de Los Angeles, editado por el sello Plaza Independencia. “Tocará en una sección dedicada a Satélite, nuestro disco anterior, que él produjo”, cuenta Saavedra. Al escenario también subirá Cristóbal Briceño, cantante de Ases Falsos, mientras que el bajista de Los Tres, Titae Lindl, programará música.
También se lanzará el single Emperatriz, cuyo video protagoniza la actriz Luciana Echeverría. Y mañana comenzará a rotar en internet un clip donde el ex tenista Fernando González -amigo del grupo- y los humoristas de El club de la comedia invitan al lanzamiento. “Hay buena onda, y siempre les pedimos ayuda en la difusión”, explica Saavedra.
"Queríamos que la gente conociera primero las canciones", explica el cantante Leo Saavedra.
por Marcos Moraga
Fue un disco que apareció el 2 de enero, pero recién ahora cumplirá su rito de lanzamiento. Con el Centro Cultural Amanda como escenario, Primavera de Praga presentará La vida, el cielo, el mundo, el infierno el miércoles 3 de julio.
“Queríamos que la gente conociera primero las canciones”, explica el cantante Leo Saavedra. Y habían más compromisos: Saavedra, el baterista Boris Ramírez y el bajista Pablo Freire acompañan a Alvaro Henríquez en Pettinellis. Además, Ramírez toca con Los Tres.
Henríquez devolverá la mano como invitado al lanzamiento del cuarto álbum del grupo de Los Angeles, editado por el sello Plaza Independencia. “Tocará en una sección dedicada a Satélite, nuestro disco anterior, que él produjo”, cuenta Saavedra. Al escenario también subirá Cristóbal Briceño, cantante de Ases Falsos, mientras que el bajista de Los Tres, Titae Lindl, programará música.
También se lanzará el single Emperatriz, cuyo video protagoniza la actriz Luciana Echeverría. Y mañana comenzará a rotar en internet un clip donde el ex tenista Fernando González -amigo del grupo- y los humoristas de El club de la comedia invitan al lanzamiento. “Hay buena onda, y siempre les pedimos ayuda en la difusión”, explica Saavedra.
miércoles, septiembre 05, 2012
Álvaro Henríquez: "Ver a Los Huasos Quincheros a cada rato era una pesadilla"
Emol
Por Sebastián Cerda,
El líder de Los Tres está listo para dar el vamos a una nueva edición de la tradicional Yein Fonda, con sede en Quinta Normal y sucursales en Viña del Mar y Rinconada.
SANTIAGO.- En plena Plaza de Armas, Álvaro Henríquez celebra junto a Los Tres, Cecilia y varios de sus cuequeros aliados el lanzamiento de una nueva edición de la Yein Fonda, el tradicional evento dieciochero que impulsara en 1996, y que este año cumplirá 17 ediciones.
Cientos de personas siguen la fiesta de mediodía en Santiago, y el espíritu se contagia en Henríquez. "Me da mucha alegría y mucho orgullo, porque es una fonda que la empezamos a hacer con Los Tres, después seguí solo, y es como cualquier carril que uno se pega. Siempre hay riesgo, uno nunca sabe muy bien. Pero yo siempre he optado por hacerla, nunca dejar de hacerla. Eso es lo más importante para mí", cuenta una vez abajo del escenario.
Por eso es que este año el evento vuelve, y en su punto de máxima expansión: Además de la Quinta Normal (su refugio desde hace algunas temporadas), llegará también a la Quinta Vergara de Viña del Mar y el casino Enjoy de Los Andes (ver recuadro).
La celebración se consolida así como una de las más relevantes de la breve temporada de Fiestas Patrias, pese a la "competencia" que en los últimos años han puesto bandas como Chico Trujillo y Chancho en Piedra.
Pero Henríquez está lejos de verlos como rivales. "Hay muchos grupos haciendo fondas y me parece muy bien. Es una fiesta nacional que estuvo muy olvidada durante la Dictadura. Era todo tan rígido, tan terrible. Ver a Los Huasos Quincheros a cada rato era una pesadilla. Ahora hacer fondas del Chile verdadero es lo que me interesa", cuenta.
Quienes lo ayudarán esta vez a cumplir ese objetivo serán artistas como Los Tricolores, Buddy Richard, Vikings 5, María Esther Zamora y El Baucha, aunque el líder de Los Tres reconoce que hay un nombre que en esta edición será central: Cecilia.
"Ella, Cecilia La Incomparable, será el gran personaje. Había tenido ganas de hacer cosas con ella mucho tiempo, y ahora es el momento. Estoy muy contento de que así sea, hemos ensayado, lo hemos pasado muy bien, nos entendemos de las mil maravillas. Yo le armé un grupo, y suena re bien, va a estar muy bueno", dice sobre la estrella de la ocasión.
De todos modos, Henríquez dedica palabras elogiosas para el resto de los participantes, sobre todo para "los clásicos", como se refiere a María Esther Zamora y Pepe Fuentes, entre otros, a quienes "personalmente no me los perdería, los vería mil veces seguidas, son fantásticos".
La versión de Quinta Normal se desarrollará entre el 16 y el 18 de septiembre, con entrada a $3.000 para el día y $12.000 para la noche, que bajan a $10.000 si se compra en preventa (Daleticket).
Las cifras son consideradas más que razonables por Álvaro Henríquez, pero tiene claro que siempre habrá alguno que las critique. "Después de todos los que han venido para acá, los internacionales, desde Paul McCartney hasta Justin Bieber... ¿Diez lucas por siete horas de show? No pesco (las críticas), es su opinión y la respeto, pero no pesco", dice.
Las diferencias
El plantel estelar de la Yein Fonda —con Los Tres, Buddy Richard, Vikings 5, Cecilia, María Esther Zamora, Pepe Fuentes, Los Tricolores y El Baucha, entre otros— estará de manera permanente entre el 16 y el 18 de septiembre en Quinta Normal, pero buena parte de él se dará cita al menos un día en las versiones de Rinconada y Viña del Mar. Así, el 16 pasarán por la Quinta Vergara con inicio a las 17:00 horas y cierre a las 23:00. Sólo el sábado 15 estarán en el casino Enjoy, aunque allá las celebraciones seguirán por todas las Fiestas Patrias, con la casa a cargo de Willy Iturri, Sinergia, Buddy Richard, Los Tricolores y la Sonora Cuturrufo, a partir del domingo 16.
Por Sebastián Cerda,
El líder de Los Tres está listo para dar el vamos a una nueva edición de la tradicional Yein Fonda, con sede en Quinta Normal y sucursales en Viña del Mar y Rinconada.
SANTIAGO.- En plena Plaza de Armas, Álvaro Henríquez celebra junto a Los Tres, Cecilia y varios de sus cuequeros aliados el lanzamiento de una nueva edición de la Yein Fonda, el tradicional evento dieciochero que impulsara en 1996, y que este año cumplirá 17 ediciones.
Cientos de personas siguen la fiesta de mediodía en Santiago, y el espíritu se contagia en Henríquez. "Me da mucha alegría y mucho orgullo, porque es una fonda que la empezamos a hacer con Los Tres, después seguí solo, y es como cualquier carril que uno se pega. Siempre hay riesgo, uno nunca sabe muy bien. Pero yo siempre he optado por hacerla, nunca dejar de hacerla. Eso es lo más importante para mí", cuenta una vez abajo del escenario.
Por eso es que este año el evento vuelve, y en su punto de máxima expansión: Además de la Quinta Normal (su refugio desde hace algunas temporadas), llegará también a la Quinta Vergara de Viña del Mar y el casino Enjoy de Los Andes (ver recuadro).
La celebración se consolida así como una de las más relevantes de la breve temporada de Fiestas Patrias, pese a la "competencia" que en los últimos años han puesto bandas como Chico Trujillo y Chancho en Piedra.
Pero Henríquez está lejos de verlos como rivales. "Hay muchos grupos haciendo fondas y me parece muy bien. Es una fiesta nacional que estuvo muy olvidada durante la Dictadura. Era todo tan rígido, tan terrible. Ver a Los Huasos Quincheros a cada rato era una pesadilla. Ahora hacer fondas del Chile verdadero es lo que me interesa", cuenta.
Quienes lo ayudarán esta vez a cumplir ese objetivo serán artistas como Los Tricolores, Buddy Richard, Vikings 5, María Esther Zamora y El Baucha, aunque el líder de Los Tres reconoce que hay un nombre que en esta edición será central: Cecilia.
"Ella, Cecilia La Incomparable, será el gran personaje. Había tenido ganas de hacer cosas con ella mucho tiempo, y ahora es el momento. Estoy muy contento de que así sea, hemos ensayado, lo hemos pasado muy bien, nos entendemos de las mil maravillas. Yo le armé un grupo, y suena re bien, va a estar muy bueno", dice sobre la estrella de la ocasión.
De todos modos, Henríquez dedica palabras elogiosas para el resto de los participantes, sobre todo para "los clásicos", como se refiere a María Esther Zamora y Pepe Fuentes, entre otros, a quienes "personalmente no me los perdería, los vería mil veces seguidas, son fantásticos".
La versión de Quinta Normal se desarrollará entre el 16 y el 18 de septiembre, con entrada a $3.000 para el día y $12.000 para la noche, que bajan a $10.000 si se compra en preventa (Daleticket).
Las cifras son consideradas más que razonables por Álvaro Henríquez, pero tiene claro que siempre habrá alguno que las critique. "Después de todos los que han venido para acá, los internacionales, desde Paul McCartney hasta Justin Bieber... ¿Diez lucas por siete horas de show? No pesco (las críticas), es su opinión y la respeto, pero no pesco", dice.
Las diferencias
El plantel estelar de la Yein Fonda —con Los Tres, Buddy Richard, Vikings 5, Cecilia, María Esther Zamora, Pepe Fuentes, Los Tricolores y El Baucha, entre otros— estará de manera permanente entre el 16 y el 18 de septiembre en Quinta Normal, pero buena parte de él se dará cita al menos un día en las versiones de Rinconada y Viña del Mar. Así, el 16 pasarán por la Quinta Vergara con inicio a las 17:00 horas y cierre a las 23:00. Sólo el sábado 15 estarán en el casino Enjoy, aunque allá las celebraciones seguirán por todas las Fiestas Patrias, con la casa a cargo de Willy Iturri, Sinergia, Buddy Richard, Los Tricolores y la Sonora Cuturrufo, a partir del domingo 16.
lunes, abril 30, 2012
Álvaro Henríquez: "Este brote cuequero empezó con nosotros"
El Mercurio
El grupo prepara la gira de conciertos acústicos que emprenderá en mayo, y el cantante revisa en retrospectiva la importancia de haber grabado cuecas hace diecisiete años, en su disco desenchufado de 1995 para MTV.
DAVID PONCE
Una diferencia puntual entre tocar hoy en Los Tres y haber empezado en los años 90 es que ahora Álvaro Henríquez usa un iPad para revisar las letras de las canciones en los ensayos. "Lo más divertido de todo es que sale: Descarga esta melodía para tu ringtone ", dice con una sonrisa; y no es el único signo de los tiempos: otra diferencia es la cantidad de canciones que el grupo tiene para armar su repertorio en vivo, ahora que Los Tres se disponen a emprender una nueva gira nacional.
Esta vez los conciertos serán acústicos. Con el aval de más de doce discos grabados entre su debut en 1991 y su reciente álbum "Coliumo" (2010), la banda nacida en Concepción y encabezada por Álvaro Henríquez (voz y guitarra), Ángel Parra (guitarra) y Roberto "Titae" Lindl (bajo y contrabajo) iniciará su recorrido este viernes 4 de mayo en el Teatro Caupolicán de la capital, y continuará luego con fechas en Talca, Concepción y Punta Arenas (ver recuadro).
"Hay canciones que son como íconos, muy importantes tanto para la gente como para nosotros", dice el cantante, con éxitos como "Un amor violento", "Déjate caer" o "La espada y la pared" a modo de ejemplo. "Pero hay otras también. Empezaron a salir varias que no habíamos tocado de manera acústica, y uno se vuelve a enamorar de todo eso de nuevo. Son canciones que hace mucho tiempo no hemos hecho, y que quería con locura volver a tocar", puntualiza.
La electricidad original de "Bolsa de mareo" (del disco "Fome", de 1997), canciones del álbum "La sangre en el cuerpo" (1999) y otras del reciente disco como "Cárcel, hospital y cementerio" sonarán en el concierto. "La locura o el frenesí que provoca lo eléctrico es distinto, con todo el público saltando. En el acústico ha sido emocionante reencontrarse con esas letras y con lo que estábamos viviendo en esa época. Y ahora que volvemos a escucharlas pienso que con razón la gente nos quiere y se llena cuando tocamos".
"Y también están las cuecas", agrega. Fue justo en su disco acústico "Unplugged", grabado en vivo en Miami para MTV en 1995 y publicado en 1996, que Los Tres incluyeron por primera vez composiciones del cantor Roberto Parra, autor de la obra "La Negra Ester", mentor de las cuecas choras y del jazz guachaca e inspiración principal de Henríquez, años antes de que la cueca se volviera un movimiento con fuerte arraigo entre el público joven en Chile.
"Con Los Tres, y personalmente creo que también tengo mucho que ver en eso, somos la razón por la cual muchos grupos están tocando cueca. Ni siquiera es una interpretación, así fue nomás. Este brote cuequero empezó en el 95 cuando nosotros grabamos las cuecas. Punto. Eso también es un motivo de orgullo", dice Henríquez, quien reconoce el trabajo de conjuntos cuequeros previos como Altamar y Los Afuerinos, y que desde entonces ha colaborado con una serie de exponentes de viejo cuño en la cueca y la música popular chilena, como Nano Núñez, Lalo Parra, Pepe Fuentes, María Esther Zamora y otros.
También habrá espacio para nuevas generaciones en la gira. Los conciertos de Los Tres serán abiertos por Gipsy Trío, un grupo que toca jazz manouche , al estilo del célebre guitarrista belga Django Reinhardt, y que encabeza el guitarrista Cristóbal Gómez. "Son de Talca", agrega Henríquez. "Mejor todavía: provincianos también".
La agenda en vivo
Por cuatro ciudades del país Los Tres presentarán su repertorio desenchufado. La gira parte en Santiago, y las siguientes paradas serán el jueves 10 a las 21:30 el Teatro Regional del Maule, en Talca; el sábado 12 a las 21:00 en el Espacio Marina, en Concepción, y el sábado 2 de junio a las 21:00 en el Casino Dreams, de Punta Arenas.
Los tickets están disponibles en las boleterías de cada lugar y por medio del sistema Daleticket.cl, con valores que fluctúan entre los $10 mil y los $25 mil. Serán las primeras actuaciones del grupo en Chile tras su reciente visita a Panamá, donde tocaron en el festival al aire libre "Panamá abierto" el pasado 21 de abril.
En la agenda inmediata de Los Tres también está una actuación en Coliumo, en una fecha por definir. Es una de las localidades costeras de la Región del Biobío devastadas por el sismo de febrero de 2010, y cuyo nombre el grupo escogió como título de su último disco a la fecha. "Ahí sí que ya nos vamos para el lado más (George) Harrison, más espiritual. Si uno ya no tiene veinte años", dice el cantante, con el ejemplo de canciones evocadoras de ese disco como "Y para qué" y el single "Hoy me hice la mañana".
El grupo prepara la gira de conciertos acústicos que emprenderá en mayo, y el cantante revisa en retrospectiva la importancia de haber grabado cuecas hace diecisiete años, en su disco desenchufado de 1995 para MTV.
DAVID PONCE
Una diferencia puntual entre tocar hoy en Los Tres y haber empezado en los años 90 es que ahora Álvaro Henríquez usa un iPad para revisar las letras de las canciones en los ensayos. "Lo más divertido de todo es que sale: Descarga esta melodía para tu ringtone ", dice con una sonrisa; y no es el único signo de los tiempos: otra diferencia es la cantidad de canciones que el grupo tiene para armar su repertorio en vivo, ahora que Los Tres se disponen a emprender una nueva gira nacional.
Esta vez los conciertos serán acústicos. Con el aval de más de doce discos grabados entre su debut en 1991 y su reciente álbum "Coliumo" (2010), la banda nacida en Concepción y encabezada por Álvaro Henríquez (voz y guitarra), Ángel Parra (guitarra) y Roberto "Titae" Lindl (bajo y contrabajo) iniciará su recorrido este viernes 4 de mayo en el Teatro Caupolicán de la capital, y continuará luego con fechas en Talca, Concepción y Punta Arenas (ver recuadro).
"Hay canciones que son como íconos, muy importantes tanto para la gente como para nosotros", dice el cantante, con éxitos como "Un amor violento", "Déjate caer" o "La espada y la pared" a modo de ejemplo. "Pero hay otras también. Empezaron a salir varias que no habíamos tocado de manera acústica, y uno se vuelve a enamorar de todo eso de nuevo. Son canciones que hace mucho tiempo no hemos hecho, y que quería con locura volver a tocar", puntualiza.
La electricidad original de "Bolsa de mareo" (del disco "Fome", de 1997), canciones del álbum "La sangre en el cuerpo" (1999) y otras del reciente disco como "Cárcel, hospital y cementerio" sonarán en el concierto. "La locura o el frenesí que provoca lo eléctrico es distinto, con todo el público saltando. En el acústico ha sido emocionante reencontrarse con esas letras y con lo que estábamos viviendo en esa época. Y ahora que volvemos a escucharlas pienso que con razón la gente nos quiere y se llena cuando tocamos".
"Y también están las cuecas", agrega. Fue justo en su disco acústico "Unplugged", grabado en vivo en Miami para MTV en 1995 y publicado en 1996, que Los Tres incluyeron por primera vez composiciones del cantor Roberto Parra, autor de la obra "La Negra Ester", mentor de las cuecas choras y del jazz guachaca e inspiración principal de Henríquez, años antes de que la cueca se volviera un movimiento con fuerte arraigo entre el público joven en Chile.
"Con Los Tres, y personalmente creo que también tengo mucho que ver en eso, somos la razón por la cual muchos grupos están tocando cueca. Ni siquiera es una interpretación, así fue nomás. Este brote cuequero empezó en el 95 cuando nosotros grabamos las cuecas. Punto. Eso también es un motivo de orgullo", dice Henríquez, quien reconoce el trabajo de conjuntos cuequeros previos como Altamar y Los Afuerinos, y que desde entonces ha colaborado con una serie de exponentes de viejo cuño en la cueca y la música popular chilena, como Nano Núñez, Lalo Parra, Pepe Fuentes, María Esther Zamora y otros.
También habrá espacio para nuevas generaciones en la gira. Los conciertos de Los Tres serán abiertos por Gipsy Trío, un grupo que toca jazz manouche , al estilo del célebre guitarrista belga Django Reinhardt, y que encabeza el guitarrista Cristóbal Gómez. "Son de Talca", agrega Henríquez. "Mejor todavía: provincianos también".
La agenda en vivo
Por cuatro ciudades del país Los Tres presentarán su repertorio desenchufado. La gira parte en Santiago, y las siguientes paradas serán el jueves 10 a las 21:30 el Teatro Regional del Maule, en Talca; el sábado 12 a las 21:00 en el Espacio Marina, en Concepción, y el sábado 2 de junio a las 21:00 en el Casino Dreams, de Punta Arenas.
Los tickets están disponibles en las boleterías de cada lugar y por medio del sistema Daleticket.cl, con valores que fluctúan entre los $10 mil y los $25 mil. Serán las primeras actuaciones del grupo en Chile tras su reciente visita a Panamá, donde tocaron en el festival al aire libre "Panamá abierto" el pasado 21 de abril.
En la agenda inmediata de Los Tres también está una actuación en Coliumo, en una fecha por definir. Es una de las localidades costeras de la Región del Biobío devastadas por el sismo de febrero de 2010, y cuyo nombre el grupo escogió como título de su último disco a la fecha. "Ahí sí que ya nos vamos para el lado más (George) Harrison, más espiritual. Si uno ya no tiene veinte años", dice el cantante, con el ejemplo de canciones evocadoras de ese disco como "Y para qué" y el single "Hoy me hice la mañana".
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