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martes, abril 25, 2023

Teatro Biobío cancela presentaciones de la ópera “Lautaro”

El Mercurio

Desde el escenario confirman que no contaban con la autorización de los herederos del compositor Eliodoro Ortiz de Zárate.
Maureen Lennon Zaninovic

Tal como se publicó en estas páginas a fines de enero, “Ciclo Aniversario” es el nombre que escogió el Teatro Biobío para su temporada 2023 y así poder celebrar sus cinco años de existencia, desde la inauguración el 7 de marzo de 2018.

Uno de los hitos de este festejo sería el estreno de la ópera “Lautaro”, del compositor chileno Eliodoro Ortiz de Zárate, fallecido en 1953. Originalmente el proyecto contemplaba una orquestación del músico chileno Miguel Farías, quien también es director ejecutivo de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles y régie de Álvaro Viguera, la misma dupla de la obra “Orquesta de señoritas”, que se presentó, en 2021, en el Teatro Oriente. Se anunció como una nueva coproducción entre Teatro Biobío y la Corporación Cultural de la Universidad de Concepción (Corcudec).

De hecho, “El Mercurio” fue uno de los primeros medios en revelar la noticia. Hace un año el propio Miguel Farías confirmó que estaba “trabajando en toda la restauración de las partituras de esta obra” y que “la partitura orquestal no existe y, a través de notas de piano, estoy reconstruyéndola”.

Ayer, a través de un escueto comunicado, se confirmó la cancelación de este estreno que originalmente vería la luz entre el 31 de mayo y el 3 de junio. ¿La razón? “El proyecto artístico no contaba con la autorización del titular de los derechos para realizarse durante este temporada”.

El 9 de marzo fue la propia Corcudec la que llamó a un concurso, destinado a cantantes profesionales y a estudiantes, para integrar el coro de esta ópera. A través de una carta a la que tuvo acceso “El Mercurio”, los coristas seleccionados lamentan la repentina cancelación de las funciones y critican que recibieron la noticia “por un mail informal”.

Por otro lado, tal como escribió el periodista Juan Antonio Muñoz en “Artes y Letras” el 10 de julio del año pasado, la cantante chilena radicada en Italia Javiera Tapia está trabajando en otra puesta en escena de “Lautaro”, que debería presentarse en Pesaro. Tras fallecer una persona de la familia que había conocido en vida al músico y en una reunión después del funeral, Tapia gracias al apoyo de la Fundación Ibáñez Atkinson tuvo acceso a un baúl con pertenencias de Eliodoro Ortiz de Zárate y se encontró con la partitura completa de la ópera.

La cantante confirma a “El Mercurio” que el proyecto está bien encaminado y que sí cuenta con el apoyo de los descendientes del autor de “Lautaro”.

El compositor chileno Eliodoro Ortiz de Zárate (1865-1953).


jueves, diciembre 08, 2022

En Concepción estrenan “Cavalleria Rusticana” e “I Pagliacci”

 El Mercurio


El maestro genovés Lorenzo Tazzieri trabaja junto a artistas chilenos y extranjeros en el montaje de esta dupla verista que se ofrecerá en tres funciones en el Teatro del Biobío, desde el 15 de diciembre.

Juan Antonio Muñoz H.

Concepción aspira a convertirse en un importante centro lírico no solo de Chile, sino también de América Latina. Y los pasos que dan la ciudad y la Corporación Cultural de la Universidad de Concepción (Corcudec) dan cuenta de un propósito firme, que se levanta en base a un trabajo perseverante.


El segundo Chile Opera Festival, en pleno desarrollo, finalizará este año con la presentación de tres funciones, en el Teatro del Biobío, de la atractiva dupla verista: “Cavalleria Rusticana” (Mascagni) e “I Pagliacci” (Leoncavallo), que se preparan, en lo musical y lo teatral, cual si fuera un taller, desde mediados de octubre. Para eso se ha convocado a un conjunto de artistas extranjeros y nacionales, que estarán los días 15, 16 y 18 de diciembre dando cuenta de sus logros. Al frente del equipo y de la Orquesta Sinfónica de la UdeC están el maestro genovés Lorenzo Tazzieri y el régisseur Marco Voleri, mientras que los elencos lo integran Davide Piaggio (Turiddu / Canio), Claire Nesti (Santuzza), Marta Mari (Nedda), Rodolfo Giugliani (Alfio / Tonio), Claudia Lepe (Mamma Lucia) y Gloria Rojas (Lola). También participan, como cover, Paola Rodríguez (Santuzza), José Azócar (Canio) y Camila Guggiana (Nedda).


Lorenzo Tazzieri (1985) es el gran motor de esta empresa. Llegó a Chile en 2019, recomendado por la pianista Verónica Torres, para hacerse cargo de una admirable versión de “Madama Butterfly” (Puccini), primer título operático que subió al entonces flamante Teatro del Biobío. Desde entonces no dejó de trabajar en Concepción, donde se convirtió en director artístico del Chile Opera Festival.


Con 37 años, Tazzieri es director titular de la Tokyo Metropolitan Opera Foundation, director artístico del Festival Internacional de Música Juvenil de Génova, el Festival Internacional de Música de Batumi (Under Sky) y el Festival chileno. En 2020 fue el músico más joven galardonado por el alcalde de Génova y por el presidente del Senado de la República Italiana con el título de Embajador de Génova en el Mundo, debido a su interés por producir convenios entre ciudades e intercambios de artistas jóvenes de todas las latitudes con el fin de generar nuevos espacios de trabajo e impulsar carreras.


“Vi en Chile un país con un enorme potencial para la ópera, no solo porque hay excelentes profesionales, sino porque conocí la avidez que el público tiene por estos espectáculos. Además, Concepción tiene una muy buena orquesta, con la cual es posible ir dando pasos en términos de repertorio. Estoy seguro de que Concepción se puede convertir en un gran centro operístico. Lo importante es generar las condiciones para que haya contacto con otros países y se pueda producir un verdadero intercambio; las posibilidades económicas del mundo actual son muy deficitarias, de manera que tenemos que ayudarnos. Y también tenemos que ayudarnos entre los teatros del propio Chile. Planear cosas en conjunto, aunar fuerzas”, dice Tazzieri.


—Uno de los premios del concurso de canto del festival es que el ganador actúe en Génova. ¿Cuál es el objetivo que persigue su ciudad con este festival?


“El Festival de Génova es joven. Tiene solo cinco ediciones. Pero no es un festival que pretenda hacer temporadas de ópera; de eso hay mucho en Italia. La idea es generar relaciones internacionales a través de la cultura en general y la música y la ópera en particular. Ya tenemos 13 acuerdos internacionales, lo que ha generado varias iniciativas artísticas y económicas que no habrían sido posibles si no existiera el festival. Uno de los logros de este tiempo fue hacer que la Orquesta Sinfónica UdeC, para la celebración de sus 70 años, hiciera su primera gira europea, con tres conciertos en Italia y otros 3 o 4 en Austria. Eso obviamente es una gran oportunidad para los instrumentistas chilenos, pero también para Italia; de hecho, en Génova nunca antes había tocado una orquesta chilena. En eso tenemos mucho que agradecer al gobierno italiano, a la embajada en Chile y al Instituto Chileno-Italiano”.


—¿Cuáles son los siguientes pasos en relación con el festival en Chile?


“Hay que afianzarlo y seguir adelante. Uno de mis objetivos es crear una suerte de Ópera-Studio para formar a los cantantes en estilo y repertorio. Algo que he podido ver en varios países de América Latina es que los cantantes no tienen la formación suficiente. Por eso es que es importante que también puedan viajar para conocer cómo se trabaja afuera, y para que regresen a construir en su país formas de trabajo que les permitan llevar adelante su vida. Y esto no solo es para los latinoamericanos; yo mismo, cuando salí por primera vez al mundo a los 23 años, no podía creer todo lo que había afuera de Italia. Salir significó un aprendizaje enorme”.


—Su forma de trabajo para el montaje de estas óperas es la de un taller, algo diferente a lo que se ve en los teatros.


“Es la única manera de que las cosas resulten bien. Montar una ópera debe tomar al menos un mes de trabajo, y ojalá más. Hoy esto no sucede casi en ninguna parte. En países como Chile, esto es imprescindible. Hemos buscado buenos cantantes internacionales y nacionales, y hacemos la experiencia de un escenario compartido. Todo el tiempo estamos todos trabajando. Sin proceso creativo, los resultados no pasan de ser regulares. En cambio, si trabajamos de esta manera, el resultado será el mejor que podemos lograr”.

domingo, diciembre 09, 2018

El auspicioso comienzo del Teatro Regional del Biobío

El Mercurio

Abrió al público en marzo y hasta ahora ha recibido a 50 mil espectadores. Además, entre los logros de este año destacan un convenio de financiamiento establecido con el mundo privado y la producción propia de la obra de teatro "Llacolén". 

Sebastián Henríquez
El Teatro Regional del Biobío, concebido hace siete años por un equipo de arquitectos liderado por Smiljan Radic como una "lámpara" que alumbrara Concepción desde la ribera norte del río, comienza a iluminarse.

El recinto abrió en marzo con una ambiciosa lista de desafíos por cumplir, como producir su primera obra de teatro y estrenarla durante el año, o lograr el interés del público por asistir a espectáculos en un sector de la ciudad que está separado del centro por la línea férrea.

Todo esto en medio de las altas expectativas del ambiente artístico local y de una buena cantidad de críticas al diseño del edificio, que solo se acallaron a mediados de año, cuando Radic recibió -por su obra- el premio Arnold Brunner Memorial, que otorga la Academia Americana de Artes y Letras.

Pero, a pesar de los obstáculos, a nueve meses de su apertura, el Teatro Regional del Biobío exhibe buenos indicadores. Ha tendido puentes con el mundo cultural local y va a suscribir un convenio con la forestal Arauco -la primera experiencia del tipo para la empresa-, que permitirá financiar parte de la cartelera 2019 y llevar algunas actividades a comunas de la región.

Mientras que en materia de público, la semana pasada llegó al teatro el espectador número 50 mil, quien fue recibido con confeti, un cóctel y entradas para espectáculos de diciembre.

"Esto es mucho más de lo que habíamos proyectado. Estamos muy contentos. Cincuenta mil espectadores es mucho para cualquier institución cultural, pero para regiones es incluso más importante, porque demuestra un interés del público y que estamos sabiendo llegar a ese público", dice Francisca Peró, la directora del teatro regional. Y a modo de dato, informa que el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) logró 50 mil espectadores durante su primer año de funcionamiento. "Nosotros llevamos nueve meses", indica, orgullosa.

Un convenio naciente

La estructura de financiamiento del Teatro Regional del Biobío se pensó como mixta desde el principio. Así, obtiene recursos del Gobierno Regional del Biobío y del Ministerio de las Culturas, además de por la venta de entradas. Pero, junto con eso, desde esta semana la institución obtendrá aportes de la forestal Arauco, gracias a un convenio de financiamiento establecido con la empresa, tras un año de conversaciones.

Según Patricio Eyzaguirre, gerente de Asuntos Públicos de la forestal, "fue una conversación extensa, porque la apuesta es de largo plazo. Lo que no queríamos hacer era vincularnos a través de algo comercial o que durara solo el verano".

El acuerdo tiene dos puntos principales. La forestal compromete un aporte de $170 millones para financiar el festival Biobío a Mil -en cuya creación colaboró Santiago a Mil- y parte de la cartelera de 2019. Como contraparte, el equipo del teatro apoyará procesos de formación en centros culturales de Arauco y Curanilahue, y programará funciones en estas comunas.

El festival Biobío a Mil es una de las apuestas más fuertes para 2019, pues contempla presentar, además de nacionales, títulos de Estados Unidos y Francia.

"Creemos que uno de los desafíos de la cultura es descentralizarse, queremos contribuir a que llegue a zonas donde no ha llegado", sostiene Eyzaguirre.

"Esto -la firma del convenio- no significa solo recibir un aporte monetario, es trabajar creativamente en conjunto. Es una labor compleja, que exige planificarse a largo plazo", afirma Peró. "De esa manera, un espacio como este se puede mantener en el tiempo, con un eje en el acceso ciudadano, manteniendo precios asequibles", añade. Y Eyzaguirre complementa: "Todos tenemos la responsabilidad -la sociedad, las comunidades, el mundo político y el privado- de que este edificio sea no solo una gran obra, sino un canal de acceso a la cultura".

El impacto local

La apertura del teatro regional impactó, especialmente al género teatral, que se lleva la palma tanto en cantidad de asistentes, 21 mil, como en el número de funciones, 78 en total.

La cifra anterior se explica porque hasta la apertura de este escenario no había espacios para el teatro; a diferencia, por ejemplo, de la música. A pesar de esto, casi 10 mil personas han asistido a conciertos de música clásica y unas 11 mil, a funciones de música popular.

A la fecha, 37 espectáculos presentados en este escenario regional -un 45,67% del total- son producciones locales. En su mayor parte, se trata de obras de teatro, y entre ellas se cuenta, además, una producción propia del teatro, el montaje "Llacolén".

"Nos encontramos con una escena muy grande, y de una calidad que nos sorprendió", señala Peró. "Esta ciudad tiene tradición teatral -agrega-, y había un anhelo por tener una cartelera permanente. Había algunos espacios, pero no uno donde se supiera que cada fin de semana iba a haber programación".

Y las compañías de la ciudad reconocen que la apertura de este recinto ha sumado un espacio necesario. Valentina Durán, directora de la obra "Campo de batalla. Las ruinas de Estocolmo" -que se presentará en el marco de Biobío a Mil-, destaca que "es un espacio de calidad, con buenas condiciones para el artista y cómodo para los espectadores". Mientras que Francisca Díaz, de la compañía Reconstrucción, dice que ha estado en el teatro como actriz y público: "Como espectadora, considero que está bastante bien hecho, y que se han dado el tiempo de crear audiencia".

martes, marzo 06, 2018

Teatro Regional del Biobío potenciará la ribera norte del río

El Mercurio

Nuevo espacio cultural tendrá una sala con capacidad para 1.200 espectadores. 

Por Vanessa Vega S.

A escasos 40 metros del cauce del río Biobío, el Teatro Regional de la Región del Biobío prepara los últimos detalles para abrir sus puertas al público a partir de mañana. Con una ceremonia inaugural que contará con un concierto sinfónico con obras de Violeta Parra y la presencia de importantes artistas nacionales y regionales, el nuevo espacio cultural espera continuar con el plan de recuperación de la ribera norte del río que da nombre a la región.

Con una inversión de $19 mil millones, una superficie de 9.786 m {+2} dispuestos en seis niveles, una gran sala de teatro con capacidad para 1.200 espectadores, una sala de cámara para 250 personas y otras dependencias, el edificio creado por el arquitecto nacional Smiljan Radic es analizado por su propio autor. "La secuencia pública de sus espacios aún me llama la atención, incluso después de haber asistido durante más de dos años a las obras", comenta.

Después de décadas de espera, en 2011 Radic ganó -entre 28 propuestas- el concurso que convocó el Consejo de la Cultura para la realización del edificio. Sin embargo, las obras recién comenzaron en 2015.

Para el miembro e impulsor del proyecto ribera norte en Concepción, Sergio Baeriswyl, "el Teatro Regional tiene un gran valor histórico y simbólico para la ciudad. Su emplazamiento a orillas del Biobío envía una señal de lo que la ciudad quiere para su futuro: una ciudad más fluvial y más cultural". Mientras, el también arquitecto y urbanista Iván Poduje recalca que "el acierto del proyecto tiene que ver con el emplazamiento de la obra en relación a la ribera, al memorial a las víctimas del terremoto del 27 de febrero de 2010 y al Parque Bicentenario, porque están todos alineados en un mismo sector. Me parece que ese es el principal atributo desde el punto de vista de la ciudad".

Ambos, además, coinciden en que se debería hacer un cambio en su entorno inmediato, en la zona de los estacionamientos.

FONDOS

El teatro cuenta con un presupuesto aprobado para su funcionamiento durante todo 2018.

viernes, febrero 23, 2018

Teatro Regional del Biobío tendrá un mes de inauguración

El Mercurio

El esperado inicio de las actividades en el escenario de Concepción, que considera una sala principal para 1.200 personas y una sala secundaria para 250 más, captará el pulso de las escenas artísticas locales, además de presentar convenios con espacios creativos de Santiago. "Iremos de menos a más", dicen en el teatro. 

Por IÑIGO DÍAZ

La metáfora propuesta por el arquitecto Smiljan Radic para el Teatro Regional del Biobío plantea el edificio como el "esqueleto de un teatro embalado". En su interior se simulan las bambalinas, "como si fuera la parte trasera de una escenografía", ha dicho el autor del gran edificio emplazado en el borde oriental del río Biobío, justo entre los puentes Llacolén y Chacabuco.

El proyecto contó con fondos por más de $19.000 millones. Con las obras ya cien por ciento finalizadas, el teatro se alista para una inminente inauguración, considerando que las autoridades pretenden que esté en funciones antes del cambio de mando presidencial del 11 de marzo.

"Todavía estamos guardando el secreto de la fecha exacta, pero podemos confirmar que no será un día de inauguración, sino un marzo completo de actividades inaugurales", adelanta Francisca Peró, directora ejecutiva del teatro, respecto de las programaciones en sus dos salas.

La principal de ellas cuenta con 1.188 butacas además de 12 espacios para sillas de ruedas, mientras que la sala de cámara, una caja negra sin escenario, tiene 250 aposentadurías retráctiles, lo que le da mayor versatilidad. Ese espacio está reservado completamente para obras de teatro y danza, conciertos y otros montajes de los artistas regionales, como los que comenzarán a fines de marzo.

"Los montajes locales se van a ir sumando de manera escalonada a las actividades en la sala principal. Vamos a ir de menos a más en este inicio del año", asegura Peró.

Se trata de las obras de teatro "El pájaro de Chile" (22 de marzo al 7 de abril), dirigida por Leyla Selman; "Hortensia" (12 al 28 de abril), de la dramaturga y directora Ingrid Fierro, y el montaje de danza "Volver" (28 y 29 de abril), de la coreógrafa penquista Paola Aste y la compañía Calaukalis.

La sala principal, en cambio, abre las opciones de espectáculos mayores, y sobre todo el intercambio que existirá con espacios de la capital: GAM, Matucana 100 y el Municipal de Santiago. Un ejemplo de ello es la función del 15 de junio, proveniente del coliseo de Agustinas, del ballet "Don Quijote".

Además, ya están confirmadas la obra "Paloma ausente", de la compañía La Patogallina para marzo; la entrega de los Premios Ceres, dedicados a las artes creativas de la región; la visita de la pianista clásica japonesa Yuko Sano y el concierto de Manuel García, todos en abril. También se anunció la realización de los festivales BiobioCine, Chilemonos Internacional y de Teatro del Biobío, el segundo semestre.

Edificio controversial

Con 10.000 m {+2} construidos, una altura similar a la de un edificio de seis pisos y una extensión equivalente al frontis del Palacio de La Moneda, el recinto cuenta con una instalación lumínica de Iván Navarro titulada "Es telar", formada por más de 100 luces de neón lineales instaladas como una red en distintas direcciones.

Este tejido electrificado dota al edificio de una imponente presencia de noche, sin embargo muchas opiniones del público penquista han considerado que pierde valor cuando es de día. En Twitter las opiniones disonantes siguen vigentes. Una persona comparó el edificio con "una resma de papel de oficio a punto de desmoronarse".

"Este es un edificio que remueve y no te deja indiferente y genera opinión, porque no tiene una forma clásica: ¿me gusta?, ¿no me gusta?, ¿por dónde se entra? A mí me parece interesante que exista un debate más allá del gusto, tal como ocurre con las artes escénicas", dice Francisca Peró.

martes, octubre 10, 2017

Cuenta regresiva para la apertura del Teatro Regional del Biobío

El Mercurio

Por estos días, su directora ejecutiva, Francisca Peró, afina los detalles del programa con que este esperado escenario de Concepción empezará a funcionar. Será una propuesta con bastante música de cámara y teatro, que se presentará oficialmente en noviembre.  

Por SEBASTIÁN HENRÍQUEZ 

Tres grúas hay por estos días en los costados del Teatro Regional del Biobío. Son móviles y tienen una suerte de canastillos donde trabajan los técnicos que instalan la membrana de fibra de vidrio que tendrá el teatro en sus cuatro caras. Mientras los profesionales montan la tela, hay cuadrillas que limpian los espacios donde habrá estacionamientos y jardines. En la sala principal, que contará con 1.200 butacas y cuyo escenario será de los más grandes del país, ya se retiraron los andamios.

Son las últimas etapas en la construcción de este edificio que, con 30 metros de alto, resalta en la costanera norte del Biobío. Una obra que diseñó el arquitecto Smiljan Radic y que ya atrae a sus primeros visitantes: la semana pasada, un curso de estudiantes de Arquitectura de Temuco viajó a Concepción para conocer la obra del premio nacional como parte de una asignatura.

El edificio, completo, se debería entregar en diciembre, y para esa fecha, el equipo a cargo de la gestión del teatro ya habrá dado a conocer la cartelera 2018. Trabajan contra el tiempo. Pero Francisca Peró, la directora ejecutiva del teatro, ya cuenta algunos avances. "El 30 cierra la convocatoria para la sala de cámara. Esperamos con eso tener un 70% de la programación para este espacio, todo producción local", dice Peró.

Sobre la cartelera, eso sí, no quiere adelantar mucho. Se dará a conocer en noviembre, pero ya hay algunas cosas que puede confirmar. "Tenemos convenios con Matucana 100, el GAM, el Teatro Regional del Maule y el Municipal de Santiago", anticipa, explicando que el acuerdo con este último implica que una presentación se replicará en Concepción. Además, en el Municipal se realizará una serie de pasantías para el equipo penquista. Personal administrativo y de comunicaciones aprenderá el modelo del recinto metropolitano.

Pero el Teatro Regional no solo recibirá programación "afuerina", su directora también busca entrar al circuito nacional con una producción propia durante el primer año de funcionamiento. "Hay un trabajo que se va a hacer con la compañía de teatro Laura Palmer, de Santiago. Ellos van a venir a ofrecer un taller-audición, y van a elegir a seis personas, no necesariamente actores, para montar una obra que, tentativamente, se llama '27-F'", cuenta Peró, aludiendo al terremoto que en 2010 afectó duramente a la ciudad. Esta obra, que se estrenará en abril, se llevará al GAM dentro del año. "Que se vaya al GAM no es parte del convenio", señala Peró, sino que "la obra fue seleccionada dentro de los procesos normales que tienen ellos". Una primera victoria.

El equipo ha llegado a esta planificación a pesar de que aún no hay fecha definida para la inauguración. Y es que, si bien el edificio se entrega a fines de año, habrá detalles que revisar para dar el visto bueno a la recepción. De todas maneras, informan, el corte de cinta no debiera ser más allá de los primeros días de marzo.

Mario Cabrera, presidente del directorio, señala que habrá un período de "rodaje", necesario para que el teatro funcione a toda capacidad. "En mi experiencia, un centro de esta magnitud toma entre dos y cinco años en funcionar. Lo primero, en cuanto a gestión y para acortar este plazo, es asegurar el financiamiento. Estamos apostando a tres líneas, un piso del Estado como lo tienen el GAM o el Municipal; un componente del gobierno regional, porque es un teatro de acá, y esperamos atraer un importante componente privado. Hay muchas empresas en la región que tienen una fuerte identidad local", explica Cabrera.

miércoles, agosto 16, 2017

El Teatro Regional del Biobío en su recta final

El Mercurio

Fue anhelado durante años por Concepción. Tras una serie de anuncios y postergaciones, el edificio debería ver la luz en diciembre y abrir a público en marzo, con una sala principal para 1.200 personas. Así se cierra una larga historia de ilusiones y tropiezos que partió a mediados de la década del 90, con la actuación del legendario tenor Luciano Pavarotti en la zona.

Maureen Lennon Zaninovic

Francisca Peró Gubler (38) es actriz titulada de la Universidad Católica y, hasta febrero de este año, se desempeñó como coordinadora de programación del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM). Desde hace aproximadamente seis meses ya está radicada en la ciudad de Concepción. "Me vine de Santiago con todo: con mi marido, mi hijo y hasta el gato", revela con humor a Artes y Letras.

La profesional postuló a un concurso público en diciembre del 2016, quedó en una lista de cinco finalistas y -a fines de enero- la confirmaron como directora ejecutiva del Teatro Regional del Biobío, uno de los proyectos culturales más anhelados por la comunidad penquista y que después de una larga y polémica espera, finalmente, debería abrir a público en marzo del 2018.

"El Ministerio de Obras Públicas (MOP) ya nos confirmó que la fecha de finalización de las obras será en diciembre de este año. Queremos inaugurar el primer trimestre del 2018 y lo más probable es que sea antes del 10 de marzo", añade Francisca Peró, aludiendo al término del gobierno de Michelle Bachelet.

Los trabajos de este teatro diseñado por el arquitecto chileno Smiljan Radic (ver nota relacionada) revelan más de un 70% de avance. "El anuncio del MOP y el contar con fechas más claras y definitivas, nos está permitiendo trabajar en el evento de la inauguración. Estamos preparando algo muy especial, que queremos mantener en sorpresa. Sí pretendemos que sea un acto abierto, gratuito y que resalte el edificio mismo, que es una obra bien impactante", dice la directora.

Peró reconoce que no tiene estudios en gestión cultural y que no es de la zona. "Soy actriz y bachiller en humanidades. No tengo formación en gestión cultural, pero no veo eso como una desventaja, porque mi gran escuela fue el GAM. Si no hubiera pasado por este espacio, creo que habría sido necesario formarme en otras áreas", advierte, y agrega que le llamó la atención que la escogieran, tomando en cuenta que no nació ni se crió en la VIII Región. "Siendo un proyecto tan emblemático para esta ciudad, me sorprendió que me seleccionaran a mí, pero, por otro lado, mi equipo es penquista y, en todo este tiempo, he buscado vincularme con los artistas de la zona. Además, el hecho de venir de afuera, creo que puede ser un aporte en términos de una mirada más objetiva e independiente", dice.

Ya está trabajando con un pequeño equipo de avanzada que, además de ella, suma a Andrea Alcaíno, como directora de comunicaciones; Matías Ulibarri, como jefe técnico, y Macarena Muñoz, como jefa de administración y finanzas. También se acaban de designar los nuevos directores de la Corporación del Teatro Regional del Biobío: Mario Cabrera, de la Fundación Cepas; Arnoldo Wëber, en representación de Artistas del Acero; Igor Concha, de la Universidad del Biobío, Pablo Gaete, de Balmaceda Arte Joven; Sergio Muñoz Cid, de la Compañía Perfiles y Siluetas, un representante de la Municipalidad de Concepción y cinco miembros del Consejo de Gobierno Regional (Core).

"No tenemos contemplada una producción propia de ópera para el 2018"

El financiamiento de este escenario asciende a 1.900 millones de pesos anuales. "Como muchos teatros de este tipo, estamos apuntando a un financiamiento mixto, es decir, que incluya aportes del gobierno regional, del Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes, más los recursos que podamos levantar desde el mundo privado e ingresos por el arriendo de nuestras salas", explica Francisca Peró.

-¿Está definida la programación del 2018?
"Decidimos proyectar distintas líneas programáticas partiendo de una base: las artes escénicas contemporáneas. Una de nuestras líneas será la música clásica internacional y nacional, con un importante énfasis en lo regional, dándoles espacio a las orquestas juveniles locales que tienen gran impacto en esta zona. Como la sala principal, con un aforo de 1.200 personas, es multipropósito, también queremos programar música popular y rock, tanto nacional como internacional. El 16 de agosto vamos a lanzar una convocatoria para que los artistas de la región puedan formar parte de la cartelera del 2018, en danza, teatro y música. Uno de nuestros planes es crear un comité de programación conformado por artistas que no hayan quedado seleccionados en esta convocatoria inicial y que nos guíen en el diseño de la cartelera. Junto con ello, en el directorio de la corporación se formó un comité asesor de programación, que apoyará a la dirección ejecutiva en esta materia" .
"Además se está preparando una producción propia de teatro que se va a estrenar a fines de marzo o a inicios de abril del 2018, y estamos cerrando convenios con los teatros Municipal de Chillán y el Municipal de Santiago: de este último mostraremos una de sus producciones, pero aún no está definido si va a ser una ópera o un ballet. También cerramos una alianza con el GAM y el Corredor Biobío, y hay avanzadas conversaciones para sellar convenios con el Ballet Nacional Chileno y Matucana 100. Más allá de la magnitud de los metros cuadrados del edificio, este teatro tiene un escenario que es casi del mismo tamaño de la futura sala del GAM, con un foso adecuado para albergar a una orquesta sinfónica. Tiene las dimensiones para mostrar grandes espectáculos. Hay muchos desafíos que debemos asumir en esta primera etapa y, al menos en el primer año, no tendremos una ópera de producción propia. Más adelante sí queremos incursionar en el género lírico".

-¿Ha tenido conversaciones con el equipo del Teatro de la Universidad de Concepción y con los directores del Teatro del Lago?
"Nos reunimos con las autoridades del Teatro de la Universidad de Concepción y se está analizando, con su directora, Lilian Quezada, cómo podemos trabajar en conjunto. Ojalá podamos relacionarnos. Conozco a Carmen Gloria Larenas, directora artística del Teatro del Lago, pero aún no he tenido con ella una reunión presencial y me encantaría poder hacerlo a la brevedad".

-¿Cuentan con estudios de audiencia?
"El Consejo Nacional de la Cultura hizo todo un estudio previo, antes de construir este edificio y que señala, con bastante claridad, cuáles son los hábitos de consumo de la región y la cantidad de funciones programadas. Nosotros vamos a trabajar con un programa de formación de audiencias, vinculado - sin duda- a los estudiantes, adultos, niños y la tercera edad".

-¿Habrá cuerpos estables?
"No, de ningún tipo. El modelo de gestión tiene, en ese sentido, varios elementos cercanos a Matucana 100 y al GAM. El teatro tampoco contempla a las artes visuales. Se ha definido como un centro de artes escénicas, cuyo objetivo primordial es acoger producciones de calidad, tanto internacionales, como nacionales y regionales, con algunas producciones propias, pero sin cuerpos estables".
"El modelo de gestión tiene, en ese sentido, varios elementos cercanos a Matucana 100 y al GAM. El teatro no contempla cuerpos estables. Se ha definido como un centro de artes escénicas". '
'Más allá de la magnitud de los metros cuadrados del edificio, este teatro tiene un escenario, que es casi del mismo tamaño de la futura sala del GAM, con un foso adecuado para albergar a una orquesta sinfónica".

 Juan Eduardo King, impulsor del Teatro Pencopolitano: "Lo importante es la gestión"

Fue en 1994 cuando la nostalgia por el hermoso Teatro Municipal de Concepción, abatido por el terremoto de 1960, convocó a un grupo de connotados vecinos, para conformar la Corporación Teatro Pencopolitano.

El 15 de diciembre de 1995 trajeron hasta la VIII Región al famoso tenor Luciano Pavarotti, para poner en evidencia que la ciudad necesitaba con suma urgencia un coliseo acorde a su entusiasta demanda cultural. El sueño de contar con un teatro prendió fuerte y el renombrado arquitecto Borja Huidobro se entusiasmó tanto, que se lanzó al diseño del edificio. El proyecto era ambicioso: ocho pisos, dos escenarios y muchas salas para espectáculos y ensayos. ¿Qué pasó después?

"El ex Presidente Eduardo Frei nos apoyó fuertemente con la idea. Formamos, en 1994, una corporación que de 64 vecinos pasamos a sumar a más de 2.500 personas. Yo fui el primer presidente de la corporación y durante el gobierno de Ricardo Lagos pensaba que el teatro ya debería estar listo, pero el intendente de la época empezó a poner objeciones. Comenzamos a polemizar por la prensa y, finalmente, el proyecto se diluyó", rememora el abogado Juan Eduardo King, quien además fue seremi de Cultura durante el gobierno de Sebastián Piñera. "En ese período presidencial sí se retomó el teatro, pero se me pidió como condición abrir una licitación pública, lo que me trajo serios problemas con el arquitecto Borja Huidobro. Pero lo más importante es que al teatro se le dio un impulso real y, finalmente, es un hecho que se va a inaugurar muy pronto. Como Corporación Teatro Pencopolitano decimos 'misión cumplida'", adelanta King.

El profesional plantea a Artes y Letras algunas aprehensiones sobre la conformación del actual directorio de la Corporación Teatro Regional del Biobío: "Hay representantes de la sociedad civil y del Gobierno Regional (Core), lo que claramente supone una intencionalidad política, porque todos los partidos quieren estar presentes. Nuestra corporación, por ejemplo, que ha sido la madre de este proyecto, es socia, pero no es miembro del directorio", dice.

Juan Eduardo King no quiere ahondar en la polémica y añade que siente optimismo ante el futuro de este escenario. Confía en que no será "un elefante blanco".

"Lo importante es que se gestione bien y tengo fe en que sí se hará. Eso sí, el edificio de la Philharmonie de Hamburgo se inauguró un día específico, pero comenzó a funcionar tres años después, porque el diseño de programación se debe hacer con tiempo, sobre todo si estamos pensando en una programación internacional. Esa preparación no la he visto en Concepción", remata.

Smiljan Radic: "Es un teatro de nivel mundial"

Aunque el arquitecto Smiljan Radic -responsable entre otros elogiados proyectos de la ampliación del Museo Chileno de Arte Precolombino- ganó el concurso de diseño en 2011, la primera piedra del Teatro Regional del Biobío se puso recién en 2015. "Los que trabajamos en el levantamiento de infraestructura pública sabemos que los procesos son largos y cansadores. Hay que tener paciencia y lo importante es que este edificio sí se va a terminar", advierte a Artes y Letras.

Ubicado en la ribera norte del río Biobío, entre los puentes Llacolén y Chacabuco, el Teatro Regional del Biobío tiene una altura de 30 metros y su largo equivale al frontis del Palacio de La Moneda. La superficie construida alcanza los 9.786 metros cuadrados, un poco menos que la famosa Ópera Garnier de París. Tendrá una sala principal de 1.200 butacas y una sala de cámara con 250 sillas retráctiles, además de salas para ensayo, una cafetería y una tienda.

"La totalidad del edificio es de hormigón armado y su interior está envuelto en una membrana PTFE, es decir, fibra de vidrio revestida en teflón", dice Radic y agrega que "en rigor, el teatro está pensado para ser un teatro nacional en la región. Esa fue la estrategia que quisimos implementar, aunque oficialmente lo llamamos teatro regional. Por las dimensiones de su sala principal, por todo el equipamiento técnico, puede recibir producciones de las más importantes capitales artísticas como Buenos Aires. Es un teatro de nivel mundial".

El arquitecto añade que diseñó una gran sala polifuncional, "con acústica asistida, que perfectamente -si estuviera bien administrada- podría estar abierta a público todos los días del año. No es una acústica especializada, sino una que permite una mayor eficiencia".

Uno de los elementos que más resaltan del edificio es el hall de acceso. "En los teatros europeos es muy relevante el espacio previo al ingreso a la sala, es decir, se considera que antes de entrar a un espectáculo hay una serie de actos sociales, una manera de aproximarse, de vestirse, de encontrarse con amigos, que forman parte de la función del teatro y necesitan una plaza pública para mostrarse. Por eso diseñé un espacio público generoso, pensando a una escala urbana y para una ciudad como Concepción, donde llueve mucho y la gente necesita un espacio amplio donde no esté apretujada. Este hall va a tener una gran instalación lumínica del artista Iván Navarro. La idea es que este hall pase a ser parte del espectáculo".

domingo, marzo 12, 2017

Actriz Francisca Peró es la nueva directora ejecutiva del Teatro Regional del Biobío

El Mercurio

Nacida en Santiago, la ex coordinadora de programación del GAM ya se encuentra en Concepción trabajando en la puesta en marcha de este escenario que deberá abrir en el segundo semestre.  

Maureen Lennon Zaninovic 

Postuló a un concurso público entre Navidad y Año Nuevo del 2016; quedó en una lista de cinco finalistas, y a fines de enero la confirmaron como directora ejecutiva del Teatro Regional del Biobío, uno de los proyectos culturales más anhelados por la comunidad penquista y que después de una larga y polémica espera, finalmente debería abrir a público en noviembre.

"Vi la descripción del cargo, y calzaba con lo que yo quería hacer, así que me ilusioné desde un principio con esta posibilidad laboral", comenta en un contacto telefónico Francisca Peró Gubler (38), actriz de la Universidad Católica de Chile, ya instalada en Concepción.

Desde noviembre del 2011 hasta el 7 de febrero de este año se desempeñó como coordinadora de programación del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM). "No tengo posgrado en gestión cultural", dice, y agrega: "Mi paso por el GAM fue mi verdadero posgrado en programación y manejo de conflictos".

La actriz explica que, en principio, el cargo es por un año. "Eso es algo un poco curioso. Estoy a prueba, y deberán evaluarme después de la inauguración del teatro. Espero que pueda seguir más de un año, porque una buena gestión necesita mayor tiempo para madurar y dar frutos".

Francisca Peró reconoce que existe preocupación en la zona porque los artistas locales no formen parte del Teatro Regional del Biobío: "No hay que tener miedo. Los creadores locales son parte fundamental de este proyecto. Tengo que reunirme con ellos y conocerlos. Mis líneas de acción buscarán trabajar por una programación regional, nacional e internacional de calidad; asegurar un programa de financiamiento que tenga un pie en lo público y en lo privado, y apoyar la descentralización, trabajando en red con teatros de otras regiones. También sumar los esfuerzos culturales que ya realizan otros espacios penquistas", asegura.

Sobre la programación, explica que se está trabajando en su diseño y que hay avances importantes que aún no se pueden revelar. "La sala principal, con 1.200 butacas, está habilitada para acoger variadas disciplinas. Tiene un foso para orquesta, lo que permitirá ofrecer tanto música docta como popular, además de artes escénicas".

-¿Qué va a pasar con el Teatro de la U. de Concepción?
"Todavía no me he reunido con sus directivos, pero la idea es hacerlo pronto y ver cómo podemos trabajar en conjunto. También están los Artistas del Acero, la Alianza Francesa de Concepción y el Goethe Institut. Hay que buscar maneras para que todas estas instituciones le puedan sacar brillo a este espacio, que es de todos".

-Hace poco se presentó una denuncia a Contraloría por posible malversación de dinero fiscal e irregularidades en la corporación del Teatro Regional del Biobío. ¿Está al tanto?
"Leí esta denuncia por la prensa, y mi opinión es que es natural que este tipo de proyectos, que llevan más de 20 años esperando para concretarse, generen conflictos y diferencias en los miembros del directorio. No me parece que exista una malversación de fondos; sí una diferencia de opinión".

-El hecho de que sea santiaguina, ¿no generó aprensiones en la comunidad local?
"Hasta yo misma me pregunté por qué me escogieron a mí, y no a alguien de la región. Ser de Santiago tiene cosas buenas y malas. Dentro de las positivas, como no conozco a los artistas de la zona, siento que llego a este desafío con una mirada mucho más abierta y desprejuiciada del medio artístico".