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martes, junio 05, 2018
Edita Rojas: la mujer del tiempo
La Tercera
Mujeres bateristas hay pocas y dentro de esa singularidad Edita Rojas destaca por su talento. Integrante fundamental de Electrodomésticos por 17 años, explica por qué importa más la canción que el estilo propio, cómo trabaja con Carlos Cabezas, que aprendió de “Tilo” González, y el círculo vicioso que afecta a los músicos chilenos.
Por Marcelo Contreras
Teatro Municipal de Santiago, domingo 22 de abril. Electrodomésticos cierra la presentación de Ex La Humanidad (2017), uno de sus mejores discos. La banda símbolo de electrónica y rock, y en cuyo recetario original las percusiones se programaban, abotona la noche con un espectacular solo de batería de Edita Rojas (40). Aquel recurso prácticamente desterrado de la música en vivo, encaja perfecto porque Edita ha sido la estrella de la noche. Su precisión en el manejo de los tiempos, la matemática de los arreglos, la energía, la capacidad de reforzar el registro en estudio en función del grupo y las canciones, resaltan. Hay humildad dentro de la espectacularidad de su trabajo, un efectivo control del ego.
El grupo la observa, en particular Carlos Cabezas (63). En el rostro del líder se dibuja una mezcla de orgullo y cariño. Edita le da con todo. La idea ha sido de él. “Yo jamás lo habría propuesto. Estoy muy alejada del concepto del solo de batería. La perspectiva era que me inspirara en un extracto de “Moby Dick” de John Bonham. No es un solo particularmente virtuoso como de esos bateristas gringos con harto platillo, harta subdivisión, sino un solo bien bruto”.
Edita ensayó varias veces ese momento en que el teatro completo estaría pendiente de ella. No siempre salía igual, pero todos los movimientos estaban fríamente calculados. “Toqué con un clic en la oreja porque tenía que terminar en un punto exacto”, explica.
-¿Y te gustó cómo salió?
-Sí, súper bien. De todos los municipales que hemos hecho, este es el mejor.
*
Cabezas no está en Chile y responde por mail un par de preguntas, básicamente las cualidades de Edita como músico. El guitarrista y cantante devuelve una pérgola bien argumentada sobre su compañera musical desde 2001. “Es una persona muy luminosa que ha recorrido un camino muy propio, mujer tocando batería, con mucha convicción y energía. Es una persona muy clara, ética, cariñosa, inteligente, con mucha conciencia social. Todo esto es fundamental en su aproximación al trabajo artístico, que -sabemos- refleja la experiencia de vida de una persona”.
Cabezas elogia también su entusiasmo por nuevas sonoridades y tecnologías, el rigor, la precisión y su “conciencia de banda haciendo música”.
“¡Como te puedes dar cuenta adoro a Edita!!”, remata.
La baterista conoce al líder de Electrodomésticos desde los 23 años. Con su primera banda Índigo eran fans de El Resplandor (1997), el disco solista de Cabezas, y se acercaron a él para que los produjera. “Justo estaba armando ese quinteto con Cuti Aste, (Gabriel) Vigliensoni, (Silvio) Paredes, y le faltaba baterista. Como yo estaba rondando, me invitó y sigo ahí”.
-¿Cómo definirías tu relación con Carlos?
-Nos entendemos muy bien en lo musical y fuera de los musical también. Tenemos una relación bien familiar, un cariño muy profundo. Él me conoce desde que yo tenía 23 años. Tendemos a no juzgarnos, entonces tenemos una relación bien transparente y desprejuiciada. En lo musical no termino de admirarlo. Me gusta mucho como compone y escribe las letras. Tengo un respeto por lo que él presenta. Es bien abierto a propuestas, no es un personaje que no permita navegar, cambiar un poco o proponer. Todo eso se da porque cuando se trabaja con él hay que hacerlo desde el prisma de que tienes que saber de quién se trata, para dónde va, cuál es su rollo, en qué está. Porque Carlos ahora no está en lo mismo que hace diez años. Lo que trato de hacer es ser partner, no tanto como un igual porque no lo soy, pero si un partner.
*
“¿Cómo llego a la batería? Estaba en una búsqueda adolescente. Me gustaba mucho la música, era muy fan, investigaba con las pocas herramientas que había en esa época sin Internet. Pero me gustaba mucho la música, el rock, la típica, me conseguía casets, re-grababa. En esa época fue la explosión del grunge, que igual así en lo cultural mediático para una quinceañera era impactante. Por ahí me quise meter en esto de la música. Empecé a aprender guitarra pero fue un desastre. Caché que la motricidad fina no me acompaña mucho, y por ahí de repente típico que conoces a un amigo que tiene una batería, y me dieron ganas de empezar a tocar. Me importó muy poco que fuera un instrumento más masculino, no tuve rollo con eso, en mi familia tampoco, no me pusieron ningún atado. Y nada, ahí como que hinché e hinché y me metieron a clases de batería primero”.
-Del grunge ¿quién te llamaba la atención?
-El movimiento en general y esta cosa escénica relajada. Me gustaba mucho Kurt Cobain como personaje, que estaba lejos de esos tipos que se subían al escenario con brillos y luces, en cambio él salía con un chaleco medio ajado. Eso me llamaba mucho más la atención que la música en sí.
*
Edita tuvo un par de profesores de batería hasta llegar a Sergio “Tilo” González, el legendario fundador y miembro de Congreso. Estuvo seis años aprendiendo con él. Aun así tiene reparos con la instrucción académica. “Encuentro que es bastante dañina, bien aplastadora. No tiene un perfil artístico creativo. ¿Por qué duré tanto con el “Tilo”? Porque tiene una forma de entregar conocimientos un poco fuera del estilo tradicional. Cuando uno estudia batería en una escuela te pasan por temáticas concretas y muy alejado de lo creativo, siempre enfocado en lo funcional. Bossa nova se toca así, rock así, cumbia igual. Es como un catálogo de ritmos que uno se aprende de memoria y que tienes que rendir a la hora de que Juanito Pérez te llama a tocar y sabes tocar. En cambio el “Tilo” tenía un perfil de enseñanza como de entrega de herramientas más que de conceptos enciclopédicos concretos para que uno resolviera lo que quisiera, sacara la canción que quisiera, o herramientas creativas”.
*
-El último álbum Ex La Humanidad cobra otra vida en vivo, y sobre todo destacan tus arreglos en batería ¿Cómo se desarrollan? ¿Son instintivos o están meticulosamente trabajados?
-En este disco fue en el sentido inverso de lo que sucede muchas veces porque lo regular es que te enfrentas a canciones para armar un disco y las ensayas mucho, haces taller, desarrollas tus partes, llegas al estudio y grabas. En este disco fue un poco al revés. Llegué a grabar con muchos temas no totalmente madurados. Había varios que llevábamos mucho tiempo tocando, pero otros no. Siento que desde ahí los temas maduraron más cuando los ensayamos para tocarlos en vivo y lograron otra tonalidad. También ocurre que la manera en que enfrentas una canción para grabarla es distinto a como se enfrenta en vivo. En la grabación se disfruta mucho más la máquina, hay que darle mucho más espacio. Son trabajos distintos igual.
-Es bien matemático lo que haces en este disco.
-Sí. Es que voy tocando junto con máquinas todo el tiempo. Voy con un clic en la oreja, máquinas sonando. Tengo que ser súper cauta con eso porque cualquier cosa sinuosa que haga, no funciona, no resulta. Es muy distinto a cuando toco con otra gente sin pistas ni bases. Ahí hay un margen para jugar, equivocarse y correrse mucho más amplio. Acá, tienes razón, es mucho más cuadrado y matemático.
-¿Cómo es tu disciplina con el instrumento? ¿Tocas diariamente?
-Estudio tanto como puedo, no todos los días. Si no, en la casa con unos pads de práctica que tenemos todos los bateristas. Por último para mover las manos, para estar entrenada.
*
Edita dice que no sabe cómo definir su estilo en batería, no piensa en algo así como una rúbrica como pasa con figuras como Stewart Copeland, que escuchas un solo golpe y ya sabes quién es. Edita sigue pensando que la canción es lo importante. “Me siento capaz de responder en distintas situaciones, una especie de madurez musical fundamental a la hora de enfrentarse con otros estilos. Es también dejar un poco de lado esta cosa como narcisa del instrumentista de lucirse y responder a lo que la canción, la banda o el proyecto necesite”.
Peter Gabriel y Tori Amos están entre sus artistas favoritos, como en el último tiempo Edita está pegada con Elbow. En la categoría bateros favoritos menciona a su maestro “Tilo” González, Manu Katché y Vinnie Colaiuta, todos definidos por un virtuosismo con toques de jazz fusión, world music y rock.
-¿Y los clásicos tipo John Bonham?
-Mmmh, me gustan más los bateristas asociados a proyectos musicales que me gustan.
*
Si Edita tiene distancias con la academia, también manifiesta reservas sobre el presente de la música popular chilena, en particular con los propios músicos. “Ya no callejeo como antes para ir a ver bandas y estoy un poco perdida en lo que está pasando con las nuevas generaciones. Siento que hay creatividad para todo, herramientas, gente haciendo cosas súper interesantes. Pero igual cuesta instalar una escena musical local desde esta cosa idiosincrática chilena que no nos permite mucho hacernos amigos entre los músicos”.
-¿Es un tema entonces sólo de los músicos? ¿Qué piensas del público y la cobertura mediática?
-Tiene que ver con todo. Esto que te digo atañe principalmente a los músicos. Pero el tema mediático es fundamental. No hay tanto medio especializado ni periodistas muy preparados. No hay mucho espacio en los medios más populares, y no sé cómo se resuelve. El público chileno no paga un ticket para ir a ver a una banda chilena. Y creo que igual tiene sentido porque muchas veces la banda chilena no brinda un espectáculo de la calidad que podría costar ese ticket ¿no? Por otro lado el músico chileno no tiene todo el tiempo ni el presupuesto del mundo para elaborar un show de la calidad que quisiera. Eso es un círculo vicioso. Finalmente mientras el músico no pueda vivir de la música, no va a poder mejorar la calidad de su producto.
lunes, abril 23, 2018
Electrodomésticos en el Municipal: esta historia continuará
La Tercera
A los 63 años, mientras otros artistas piensan en el retiro, o suman lustros haciendo giras que auto tributan mejores épocas creativas repasando títulos claves, Carlos Cabezas lidera a un grupo de músicos mucho más jóvenes por caminos ambiciosos.
Por Marcelo Contreras
Partamos por el final. No hay bis en el Teatro Municipal de Santiago la noche del domingo. Cero espacio para “Yo la quería”, “El frío misterio” o “Señores pasajeros”, nada que delate musicalmente que Electrodomésticos proviene de los 80. Aún más, el último tema fue una canción nueva, “Voz de la calle”. Es muy inusual que un concierto termine con una pieza desconocida, pero esta es una banda atípica y la composición encajaba perfecto con las casi dos horas de música y experiencia visual ofrecida para el estreno de su último trabajo Ex la Humanidad, editado a fines de 2017. Electrodomésticos no mira hacia atrás y solo avanza. Ese corte inédito como remate lo dejó claro. Esta historia continuará.
A los 63 años, mientras otros artistas piensan en el retiro, o suman lustros haciendo giras que auto tributan mejores épocas creativas repasando títulos claves, Carlos Cabezas lidera a un grupo de músicos mucho más jóvenes por caminos ambiciosos, para construir canciones que se piensan desde la cinematografía y la definición de ambientes y parajes, y que servidas en directo capturan la plenitud de los sentidos.
Cuando sonó el timbre clásico del Municipal para ingresar a la sala, ya en el interior un ruido ligeramente enervante de resabio industrial copaba todo el espacio envolviendo en 360º. Las luces bajaron y en contrapunto se alzaron nuevos sonidos, el susurro de lenguas y dialectos extraños sin que ese ronroneo espeso y urbano cediera su tensión. Las siluetas de los músicos se proyectaron hacia el fondo, para luego tomar posiciones como si se tratara de un escuadrón que asume puestos de combate, todos uniformados de traje/corbata negra y camisa roja, consonantes a los colores dominantes en la gráfica del nuevo álbum.
El primer tema que da título al disco resultó un mazazo. Al principio costó acostumbrarse a la descarga por la cantidad de elementos conjugados, dos secciones de teclados y máquinas, batería, bajo, guitarra y voz. Nos invadían rastros de sirenas, chirridos y la frecuencia de un sonar, ingredientes combinados que sugieren a la humanidad inserta en ciudades, la fusión del concreto, el metal y la tecnología, y cómo transitamos en esos espacios mediante canciones que además provocan melancolía y una sensación nocturna con gótico acento.
Los ocho títulos de Ex la Humanidad fueron distribuidos en un set de 17 temas que excluyeron por completo la primera etapa de Electrodomésticos. Sinceramente no se extrañó en lo más mínimo aquel periodo. Esta última alineación es seria candidata a la mejor en la historia del grupo. El tándem de Valentín Trujillo y Nicolás Quinteros en sintetizadores y máquinas crea las atmósferas; Sebastián Muñoz (de Cómo asesinar a Felipes) envuelve con el bajo, y Cabezas se alza como un sumo sacerdote con esa voz inigualable que parece viajar en cámara lenta y que a ratos se quiebra en ligeros aullidos. El aporte de Agnes Paz acompañando en theremín en casi todo el concierto fue sencillamente perfecto.
Mención aparte para Edita Rojas. Su perfomance del domingo, coronada por un solo de batería como punto final del show -otro detalle atípico-, fue increíble. Atraviesa su mejor momento interpretativo, con rastros de rock progresivo y matemático urdiendo complejos patrones entre toms, y una sensibilidad especial para abordar piezas más lentas. Cuesta pensar en otr@ baterista de su nivel en arreglos y ejecución en estos momentos en Chile.
sábado, abril 21, 2018
Electrodomésticos irrumpe tecnológico en el Teatro Municipal
El Mercurio
La banda presentará mañana su disco "Ex la humanidad", vendiendo algunas entradas con bitcoins.
Por José Vásquez
Lo último de Electrodomésticos entrega una progresión dramática que apunta a un futuro que se avizora inmediato, una sociedad desolada y delimitada por la tecnología, una especie de "Black mirror", que en la voz de Carlos Cabezas ecualiza el desamparo virtual.
"Ex la humanidad" es un título que suena fibroso y que en su presentación en vivo, mañana, en el Teatro Municipal, dará un paso más allá en esta irrefrenable escalada futurista: un concierto pionero al vender por primera vez en el país entradas a cambio de criptomonedas.
"Esa fue una de nuestras reflexiones y que coincidía con la temática de nuestro disco. La tecnología ha entregado concepciones apocalípticas respecto a la inteligencia artificial o los robots que se independizan, por eso, en este escenario vimos que era una buena oportunidad de autoinvitarnos a aprender de estas nuevas economías", dice Cabezas.
La iniciativa vuelve a poner en la vanguardia a la banda que por ahora, y como un experimento piloto, solo puso a la venta para esta ocasión 30 entradas bajo este concepto, las que se podían adquirir en la Disquería Chilena, ubicada en Providencia, realizando la transacción a través de un teléfono con un código QR.
"Son maneras de hacer las cosas más horizontales que verticales, con menos intermediarios y realizando transacciones sin que tengan que pasar por los bancos, que siento pueden traer un nivel de transparencia que se agradece", complementa el músico, quien se abre a seguir explorando en este mercado para sus próximos eventos.
Además, Cabezas, adelanta que mañana estrenará un tema inédito en vivo, que aún no graba y que dice trae "un temblor involucrado".
La banda presentará mañana su disco "Ex la humanidad", vendiendo algunas entradas con bitcoins.
Por José Vásquez
Lo último de Electrodomésticos entrega una progresión dramática que apunta a un futuro que se avizora inmediato, una sociedad desolada y delimitada por la tecnología, una especie de "Black mirror", que en la voz de Carlos Cabezas ecualiza el desamparo virtual.
"Ex la humanidad" es un título que suena fibroso y que en su presentación en vivo, mañana, en el Teatro Municipal, dará un paso más allá en esta irrefrenable escalada futurista: un concierto pionero al vender por primera vez en el país entradas a cambio de criptomonedas.
"Esa fue una de nuestras reflexiones y que coincidía con la temática de nuestro disco. La tecnología ha entregado concepciones apocalípticas respecto a la inteligencia artificial o los robots que se independizan, por eso, en este escenario vimos que era una buena oportunidad de autoinvitarnos a aprender de estas nuevas economías", dice Cabezas.
La iniciativa vuelve a poner en la vanguardia a la banda que por ahora, y como un experimento piloto, solo puso a la venta para esta ocasión 30 entradas bajo este concepto, las que se podían adquirir en la Disquería Chilena, ubicada en Providencia, realizando la transacción a través de un teléfono con un código QR.
"Son maneras de hacer las cosas más horizontales que verticales, con menos intermediarios y realizando transacciones sin que tengan que pasar por los bancos, que siento pueden traer un nivel de transparencia que se agradece", complementa el músico, quien se abre a seguir explorando en este mercado para sus próximos eventos.
Además, Cabezas, adelanta que mañana estrenará un tema inédito en vivo, que aún no graba y que dice trae "un temblor involucrado".
miércoles, abril 18, 2018
Electrodomésticos estrena venta de entradas con bitcoins
La Tercera
Sumándose a lo impulsado por artistas como Björk, los boletos para el próximo concierto del grupo en el Teatro Municipal se podrán adquirir con criptomonedas.
Por Andrés del Real
El devenir de la raza humana, las implicancias de las tecnologías sociales y el choque entre lo colectivo y lo corporativo, son temas que Carlos Cabezas se cuestiona desde hace bastante tiempo. No sólo están presentes en el último álbum que lanzó con Electrodomésticos a fines del año pasado, el aplaudido Ex la humanidad, sino también en muchos de los contenidos e intervenciones que tendrá el lanzamiento en vivo del disco, fijado para este 22 de abril en el Teatro Municipal.
A partir de esas ideas y en sintonía con el espíritu del conjunto que lidera desde 1984, con el riesgo y la vanguardia como banderas, el músico y sus compañeros de grupo – Edita Rojas, Sebastián Muñoz, Valentín Trujillo- estrenarán un innovador sistema de venta de entradas para su regreso al teatro capitalino: desde la próxima semana, quienes quieran asistir al show podrán adquirir boletos usando bitcoins, el término genérico para referirse a toda moneda digital que opera al margen del mercado bancario tradicional, a través de una transacción online vía código QR -y sin compañías intermediarias- cuyos detalles se entregarán el lunes.
“Esta es una invitación que nos hicimos a nosotros mismos para poder aprender hacia dónde va todo y las nuevas maneras de comunicarse en términos económicos, algo que afecta a los músicos pero también a la articulación de todo el planeta”, explica Cabezas sobre el innovador sistema, que debutará este lunes con un evento en la Disquería Chilena, uno de los puntos de venta de entradas para el evento del próximo domingo. Allí, los miembros de la banda y algunos seguidores se reunirán para mostrar la primera compra de un ticket por esta vía para un concierto chileno.
La apuesta del grupo, si bien pionera en la escena local, tiene antecedentes en el Hemisferio Norte: en noviembre pasado, la islandesa Björk, otra artista históricamente vinculada a la innovación musical y tecnológica, abrió una opción en su sitio web para que los usuarios pudieran comprar su último álbum (Utopia) con criptomonedas como litecoin, Dash y Audiocoin. En paralelo, la cantautora británica Imogen Heap desarrolla hace tres años el proyecto Mycelia, un colectivo que busca generar ganancias directas para los artistas a través del sistema blockchain, sin intermediarios como sellos discográficos o servicios de streaming.
“Creo que es bueno que podamos socializar estas nuevas formas para transaccionar, más directas y, en este caso, sin ticketeras”, plantea Cabezas, quien es asesorado por Buda.com, compañía con sede en Santiago que desarrolla y opera mercados de criptomonedas en Chile, Colombia, Perú y Argentina.
“Puede que el futuro no sea tan apocalíptico, que las tecnologías no nos vayan a solucionar todos los problemas sino que los tendremos que solucionar nosotros de manera más colectiva, sin el individualismo que se nos ha inculcado y, como mucha gente de las nuevas generaciones, haciendo las cosas desde la pasión y no necesariamente para hacerse ricos”, agrega.
Sumándose a lo impulsado por artistas como Björk, los boletos para el próximo concierto del grupo en el Teatro Municipal se podrán adquirir con criptomonedas.
Por Andrés del Real
El devenir de la raza humana, las implicancias de las tecnologías sociales y el choque entre lo colectivo y lo corporativo, son temas que Carlos Cabezas se cuestiona desde hace bastante tiempo. No sólo están presentes en el último álbum que lanzó con Electrodomésticos a fines del año pasado, el aplaudido Ex la humanidad, sino también en muchos de los contenidos e intervenciones que tendrá el lanzamiento en vivo del disco, fijado para este 22 de abril en el Teatro Municipal.
A partir de esas ideas y en sintonía con el espíritu del conjunto que lidera desde 1984, con el riesgo y la vanguardia como banderas, el músico y sus compañeros de grupo – Edita Rojas, Sebastián Muñoz, Valentín Trujillo- estrenarán un innovador sistema de venta de entradas para su regreso al teatro capitalino: desde la próxima semana, quienes quieran asistir al show podrán adquirir boletos usando bitcoins, el término genérico para referirse a toda moneda digital que opera al margen del mercado bancario tradicional, a través de una transacción online vía código QR -y sin compañías intermediarias- cuyos detalles se entregarán el lunes.
“Esta es una invitación que nos hicimos a nosotros mismos para poder aprender hacia dónde va todo y las nuevas maneras de comunicarse en términos económicos, algo que afecta a los músicos pero también a la articulación de todo el planeta”, explica Cabezas sobre el innovador sistema, que debutará este lunes con un evento en la Disquería Chilena, uno de los puntos de venta de entradas para el evento del próximo domingo. Allí, los miembros de la banda y algunos seguidores se reunirán para mostrar la primera compra de un ticket por esta vía para un concierto chileno.
La apuesta del grupo, si bien pionera en la escena local, tiene antecedentes en el Hemisferio Norte: en noviembre pasado, la islandesa Björk, otra artista históricamente vinculada a la innovación musical y tecnológica, abrió una opción en su sitio web para que los usuarios pudieran comprar su último álbum (Utopia) con criptomonedas como litecoin, Dash y Audiocoin. En paralelo, la cantautora británica Imogen Heap desarrolla hace tres años el proyecto Mycelia, un colectivo que busca generar ganancias directas para los artistas a través del sistema blockchain, sin intermediarios como sellos discográficos o servicios de streaming.
“Creo que es bueno que podamos socializar estas nuevas formas para transaccionar, más directas y, en este caso, sin ticketeras”, plantea Cabezas, quien es asesorado por Buda.com, compañía con sede en Santiago que desarrolla y opera mercados de criptomonedas en Chile, Colombia, Perú y Argentina.
“Puede que el futuro no sea tan apocalíptico, que las tecnologías no nos vayan a solucionar todos los problemas sino que los tendremos que solucionar nosotros de manera más colectiva, sin el individualismo que se nos ha inculcado y, como mucha gente de las nuevas generaciones, haciendo las cosas desde la pasión y no necesariamente para hacerse ricos”, agrega.
jueves, noviembre 02, 2017
Carlos Cabezas: "Me cuesta creer que vayamos a decaer"
El Mercurio
El 3 de noviembre, con el lanzamiento de "Ex la humanidad", Electrodomésticos coronará el lustro más activo de su carrera, que el músico planea seguir extendiendo.
Por Magdalena Bordalí
De pronto, todas las ideas confluyeron en música. Carlos Cabezas, el líder de Electrodomésticos, cuenta que los últimos cinco años de la banda han sido "de un frenesí productivo", que se desencadenó tras el lanzamiento de "Se caiga el cielo" en 2013.
Desde entonces, la actividad del conjunto no se ha detenido: al año siguiente vino un EP, "El calor" y "Lost demos", que reunió material grabado antes de 1992. Además, este año editaron "Público", un disco en vivo con sus presentaciones en el Teatro Municipal, que reforzó el momento discográfico más activo en la historia del grupo.
"Se caiga el cielo" había llegado después de nueve años sin entrar al estudio y este viernes estrenarán su segundo material en menos de doce meses. "Las cosas están sucediendo así y me cuesta creer que vayamos a decaer, porque ya es parte de nuestras vidas", dice Cabezas. "Tocar es algo que te hace sentir vivo, además, ahora está mucho más clara la estética sonora del grupo", agrega. Electrodomésticos revelará a través de plataformas de streaming "Ex la humanidad", su nuevo trabajo compuesto por ocho canciones.
Según la voz de "Yo la quería", los nuevos temas "hablan de las reflexiones sociales en las que estamos metidos todos. Se cuestiona dónde va la humanidad y se hace preguntas acerca de la tecnología". Un trabajo que podría ser abordado como conceptual, pero que el cantante no quiere definir como una búsqueda tan gráfica. "Las composiciones reflejan experiencias de vida. Le tengo terror a estar describiendo la música, porque se le quita poesía o alcance. Si lo aterrizamos a un concepto, eso le quita el vuelo", recalca.
En "Ex la humanidad" el grupo trabajó con Héctor Castillo, productor que en su currículum cuenta trabajos con artistas tan variados como David Bowie, Gustavo Cerati y Miguel Bosé. También con el ingeniero en sonido Pablo Stipicic, quien le dio el sello nacional al disco.
En el futuro, Electrodomésticos tiene planes de tocar en vivo con más regularidad, aunque aún no definen dónde será el show de lanzamiento del disco, programado para los primeros meses de 2018. "Queremos hacer algo distinto, esperamos que haga suficiente ruido como para tocar en regiones y también fuera del país", dice Cabezas, quien añade que quiere extender esta racha compositiva con nuevos registros en el corto plazo.
miércoles, septiembre 06, 2017
Electrodomésticos adelanta su nuevo disco
El Mercurio
El grupo presenta "Ex la humanidad", que será lanzado en vivo este sábado en M100.
Raimundo Flores
"Siempre he pensado que los músicos somos pésimos describiendo lo que hacemos". Eso es lo primero que dice Carlos Cabezas, líder de la banda Electrodomésticos, cuando es interrogado acerca de su nuevo trabajo con la icónica banda y del sencillo que se estrena hoy en radios. Aunque luego adelanta: "Habla del estado en que estamos, hay una falta de humanidad a la que hemos llegado con todo este contexto social competitivo, que es como lo contrario de un sentido de comunidad".
"Ex la humanidad" es el nombre de la nueva canción, que además le da el nombre al próximo trabajo, que será el quinto disco de estudio de la banda y sería lanzado en noviembre con una edición en vinilo. El proyecto promete seguir con la línea de "Se caiga el cielo" (2013) y el EP "El calor" (2014). "Tiene que ver con una recarga de energía que hubo. Como que partió el frenesí de este reencuentro muy fuerte con la estética electrodoméstica y como hay muchas cosas pasando en términos sociales, es provocador seguir desarrollando ideas musicales y sonoridades distintas", explica Cabezas sobre esta nueva etapa.
La larga carrera de Electrodomésticos comenzó en 1984 y ha estado marcada por sus innovadores e influyentes trabajos, pioneros en introducir sonidos electrónicos al rock, además de sus largos recesos y varios cambios de formación. Actualmente la banda, que es completada por Edita Rojas, Sebastián Muñoz y Valentín Trujillo (nieto del "Tío Valentín"), pasa por uno de sus momentos más activos. "Se siente muy bien estar con esta sensación de estímulo creativo constante que te da vitalidad y que lo hace mejor persona a uno que ha sido tan bruto, eso es lo que siempre le he agradecido a la música", explica Cabezas.
Electrodomésticos estrenó en julio pasado "Público", primer álbum en vivo de la banda, que incluyó extractos de presentaciones en el Teatro Municipal y en el Teatro Nescafé de las Artes. El sábado será el turno de estrenar en concierto "Ex la humanidad" y otras canciones inéditas cuando la banda se presente en Matucana 100. "Vamos a mostrar al menos cuatro temas nuevos y recorrer de manera más amplia lo que hemos hecho, con temas de nuestros primeros discos", adelanta Cabezas.
martes, julio 09, 2013
Electrodomésticos: "Este es nuestro mejor disco"
Wiken
A nueve años de su último álbum, el grupo más vanguardista del país vuelve con "Se caiga el cielo", un disco explosivo y moderno. Aquí, Carlos Cabezas y Silvio Paredes hablan sobre ser una banda de culto, su pasión por lo contemporáneo y su gran desafío: llevar sus canciones a otros continentes.
Por Felipe Rodríguez
La palabra tiempo siempre fue una anécdota. Cuando la icónica banda Electrodomésticos apareció, a mediados de los 80, como el mayor "ovni" que ha dado la música chilena, para ellos, el concepto tiempo era algo lejano. Su arte y su cotidianidad marchaban por vías paralelas. Mientras en sus canciones el grupo le tomaba el pulso al futuro a través de imágenes de la cultura pop y un sonido de vanguardia; la vida diaria, lo que los rodeaba, era sinónimo de precariedad, violencia y riesgo. Por eso, Carlos Cabezas (58) y Silvio Paredes (52), dos integrantes históricos de Electrodomésticos -ahora suman también a la baterista Edita Rojas- admiten que los nueve años que separan su último trabajo, "La nueva canción chilena" (2004) del esperado nuevo disco, "Se caiga el cielo", que acaban de lanzar, no interesan. Porque el tiempo, aseguran, "es relativo".
"Si no hubiésemos tenido estos nueve años, este disco no estaría sonando así. Eso es lo lindo del tiempo. Las cosas se hacen, reposan y te enteras mucho después de lo que significa. Antes no debimos hacerlo y está bien. No era el tiempo", asegura Cabezas. Paredes refuerza la teoría. "Es un misterio cuando, por ejemplo, se decide que una canción está lista. O lo que pasó con nosotros que se le dio significancia política a ciertas letras de nuestros antiguos discos. Eso es lo que te da el tiempo, te otorga una mirada a futuro, de comprender lo que quedó y por qué quedó. Hubo una sola característica que quisimos siempre: sintonizar con lo contemporáneo. De lo demás nunca tuvimos conciencia".
Los cerebros de Paredes y Cabezas no envejecen. Es más, continúan a la caza de la modernidad. A lo largo de la entrevista, el primero nombra a las revistas New Musical Express y Los Inrockuptibles, dos referentes del periodismo musical, y destaca al grupo Micachu and the Shapes -curiosamente, el grupo favorito del trasandino Daniel Melero, otro obsesivo por la música de avanzada- como uno de sus imprescindibles del momento. El segundo, en tanto, habla de su interés por Animal Collective, y el ring tone de su celular es el sonido de R2-D2, el robot regalón de Luke Skywalker. Puro futuro. "Podemos actuar en Japón, Berlín o donde sea sin envidiar nada a nadie. No quiero caer en lo pretencioso, pero no hay bandas latinas que estén en un carril parecido al que estamos. Somos, modestamente, una entidad distinta y moderna", sugiere Paredes.
-¿Ustedes no han tocado demasiado en el extranjero?
-Cabezas: Nunca hemos tocado más allá de Argentina. Esperamos que este trabajo, que ha llegado a más gente, se pueda irradiar, que toquemos fuera. Es uno de nuestros desafíos.
GRUPO DE CULTO. Tras publicar el álbum "La nueva canción chilena" en 2004, Electrodomésticos se tomó un receso. Los músicos volvieron a sus proyectos personales y el contacto musical se evaporó: la continuidad del grupo era un enigma. Hasta que el documental sobre su historia, "El frío misterio" (2010), los empujó a volver, principalmente, por un factor: la empatía con la gente. Por primera vez, comprendieron que eran lo más cercano a una banda de culto.
"Nosotros sabíamos que para algunos habíamos sido importantes, pero después de lo que pasó con ese documental nos llegó otra energía, que fue más gratificante. Cuando partimos, teníamos pocas pretensiones y recién para el segundo disco -"Carrera de éxitos" (1987)- nos sentíamos músicos. Éramos súper extraños para el contexto de la dictadura. Nos movíamos en la urgencia de la sobrevivencia básica, a diferencia de Ramón Griffero o Vicente Ruiz que generaban contenido como reacción instintiva. El documental nos mostró componentes políticos en nuestro trabajo que nunca cachamos, pero no sé si llamarnos banda de culto porque es una frase cliché. Lo que sí sé es que abrimos un espacio importante", comenta Cabezas.
Ese rol de trascendencia en la historia de la música popular chilena quedó plasmado el miércoles antepasado. En una disquería del centro de Santiago, la dupla llegó para firmar discos. Quedaron impresionados: más de cuarenta personas estaban esperando por sus autógrafos. "Nosotros somos de una época en que todo era tan precario. ¿Por qué llegamos a hacer música? No tengo idea. Solo queríamos expresarnos. La precariedad genera ciertas reacciones y capacidades, te activa ciertas cosas por la emergencia y produces obras con más carácter, más nítidas. Es mucho más fácil ser autocomplaciente cuando tienes todas las posibilidades. El arte tiene mejor refugio en la precariedad. Y quizás eso es lo que valora la gente en nosotros", reflexiona Cabezas.
La evolución, esa palabra tan recurrente en el lenguaje de Electrodomésticos, es la que los hizo cumplir otro reto: tocar en el Teatro Municipal. Los músicos cuentan que la decisión de actuar en ese escenario fue por la necesidad de perpetuar el camino de la banda: cambiar las reglas, mover las piezas y, además, generar una valoración local con nuestros artistas. "Meternos al Municipal es plasmar identificación. Hacemos buena música y es hora de que las autoridades se den cuenta. Acá siempre hay falta de autoestima. En el cine tienen que aparecer comentarios de afuera para que nos interesemos por una película chilena. Algunas personas pagan $690.000 por André Rieu o un millón y tanto por Marc Anthony. Y nos cuesta pagar cinco lucas por ver a Pedro Piedra o a Camila Moreno y si cobras diez, eres un mercenario. Hay que quererse un poco más. Como los argentinos con sus artistas", señala Cabezas. Paredes lo mira y toma el micrófono.
"Nunca he entendido por qué funcionamos así. ¿Será por la cordillera? ¿Porque estamos aislados? En Lollapalooza varios comentaban de bandas que aparecían en las revistas NME o Los Inrockuptibles. Acá hay bandas igual de buenas que esas que publicitan en esos medios, pero que no circulan en tu espacio todo el rato".
Cabezas: "Se deben hacer cambios culturales profundos, que toman su tiempo. Los noticieros, por ejemplo, son espectáculos de sangre y más sangre. El otro día mostraban cómo mataban perros y los tiraban a la basura. Imagínate lo que es esa imagen para un niño".
-¿Qué les parece la reunión de bandas de los 80 y la posibilidad de hacer más shows de esos grupos en los próximos meses?
-Paredes: "Me parece bien. Es bueno recordar y esos grupos son parte de la historia de muchas personas. Se justifica por sí solo. No sé si se pueda seguir recordando todo el rato. Aunque nosotros comenzamos en los 80, siempre nos replanteamos y nuestra música está puesta en el ahora y el mañana".
Cabezas: "Con todo el respeto que tengo por esos grupos y por lo significativo de hacer cosas en momentos muy intensos y terribles, me interesa que nos reconozcan para adelante. No quiero que nos miren desde ahí. Lo que hacemos tiene mucha más amplitud".
La dupla de Electrodomésticos establece su distancia con esa década. Fue interesante, pero pasó. Es una de las leyes del grupo: mirar siempre hacia adelante. Salir, buscar y experimentar. Las canciones de "Se caiga el cielo" son consistentes, explosivas y no se desvían en melancolías por el pasado. ¿Cómo se puede tener hambre creativa después de casi treinta años? Paredes responde: "Porque trabajamos siempre que tenemos curiosidad. Nos exigimos por hacer algo nuevo y nunca tenemos una estrategia musical. Además, en estas canciones se nota que ha corrido agua bajo el puente. Somos mejores músicos".
-¿Cuánto ayudó en este disco la producción de Cristián Heyne?
-Cabezas: "Le dio un vuelo muy interesante. Le mandé un tema para molestarlo y se interesó, quiso saber si el tema tenía más 'hermanitos' y nos pidió que le mandáramos lo que teníamos. Y se sumó".
-Paredes: "Es mateo, puntilloso y tiene rigor para analizar tu música y tu historia. Nos sacó rendimiento. Fue estimulante porque extrajo lo mejor de cada uno sin perder nuestra esencia. Creemos que es nuestro mejor disco. Si la gente lo valora así, quedaríamos satisfechos porque le pusimos mucha energía. Es Electrodomésticos al 100%".
A nueve años de su último álbum, el grupo más vanguardista del país vuelve con "Se caiga el cielo", un disco explosivo y moderno. Aquí, Carlos Cabezas y Silvio Paredes hablan sobre ser una banda de culto, su pasión por lo contemporáneo y su gran desafío: llevar sus canciones a otros continentes.
Por Felipe Rodríguez
La palabra tiempo siempre fue una anécdota. Cuando la icónica banda Electrodomésticos apareció, a mediados de los 80, como el mayor "ovni" que ha dado la música chilena, para ellos, el concepto tiempo era algo lejano. Su arte y su cotidianidad marchaban por vías paralelas. Mientras en sus canciones el grupo le tomaba el pulso al futuro a través de imágenes de la cultura pop y un sonido de vanguardia; la vida diaria, lo que los rodeaba, era sinónimo de precariedad, violencia y riesgo. Por eso, Carlos Cabezas (58) y Silvio Paredes (52), dos integrantes históricos de Electrodomésticos -ahora suman también a la baterista Edita Rojas- admiten que los nueve años que separan su último trabajo, "La nueva canción chilena" (2004) del esperado nuevo disco, "Se caiga el cielo", que acaban de lanzar, no interesan. Porque el tiempo, aseguran, "es relativo".
"Si no hubiésemos tenido estos nueve años, este disco no estaría sonando así. Eso es lo lindo del tiempo. Las cosas se hacen, reposan y te enteras mucho después de lo que significa. Antes no debimos hacerlo y está bien. No era el tiempo", asegura Cabezas. Paredes refuerza la teoría. "Es un misterio cuando, por ejemplo, se decide que una canción está lista. O lo que pasó con nosotros que se le dio significancia política a ciertas letras de nuestros antiguos discos. Eso es lo que te da el tiempo, te otorga una mirada a futuro, de comprender lo que quedó y por qué quedó. Hubo una sola característica que quisimos siempre: sintonizar con lo contemporáneo. De lo demás nunca tuvimos conciencia".
Los cerebros de Paredes y Cabezas no envejecen. Es más, continúan a la caza de la modernidad. A lo largo de la entrevista, el primero nombra a las revistas New Musical Express y Los Inrockuptibles, dos referentes del periodismo musical, y destaca al grupo Micachu and the Shapes -curiosamente, el grupo favorito del trasandino Daniel Melero, otro obsesivo por la música de avanzada- como uno de sus imprescindibles del momento. El segundo, en tanto, habla de su interés por Animal Collective, y el ring tone de su celular es el sonido de R2-D2, el robot regalón de Luke Skywalker. Puro futuro. "Podemos actuar en Japón, Berlín o donde sea sin envidiar nada a nadie. No quiero caer en lo pretencioso, pero no hay bandas latinas que estén en un carril parecido al que estamos. Somos, modestamente, una entidad distinta y moderna", sugiere Paredes.
-¿Ustedes no han tocado demasiado en el extranjero?
-Cabezas: Nunca hemos tocado más allá de Argentina. Esperamos que este trabajo, que ha llegado a más gente, se pueda irradiar, que toquemos fuera. Es uno de nuestros desafíos.
GRUPO DE CULTO. Tras publicar el álbum "La nueva canción chilena" en 2004, Electrodomésticos se tomó un receso. Los músicos volvieron a sus proyectos personales y el contacto musical se evaporó: la continuidad del grupo era un enigma. Hasta que el documental sobre su historia, "El frío misterio" (2010), los empujó a volver, principalmente, por un factor: la empatía con la gente. Por primera vez, comprendieron que eran lo más cercano a una banda de culto.
"Nosotros sabíamos que para algunos habíamos sido importantes, pero después de lo que pasó con ese documental nos llegó otra energía, que fue más gratificante. Cuando partimos, teníamos pocas pretensiones y recién para el segundo disco -"Carrera de éxitos" (1987)- nos sentíamos músicos. Éramos súper extraños para el contexto de la dictadura. Nos movíamos en la urgencia de la sobrevivencia básica, a diferencia de Ramón Griffero o Vicente Ruiz que generaban contenido como reacción instintiva. El documental nos mostró componentes políticos en nuestro trabajo que nunca cachamos, pero no sé si llamarnos banda de culto porque es una frase cliché. Lo que sí sé es que abrimos un espacio importante", comenta Cabezas.
Ese rol de trascendencia en la historia de la música popular chilena quedó plasmado el miércoles antepasado. En una disquería del centro de Santiago, la dupla llegó para firmar discos. Quedaron impresionados: más de cuarenta personas estaban esperando por sus autógrafos. "Nosotros somos de una época en que todo era tan precario. ¿Por qué llegamos a hacer música? No tengo idea. Solo queríamos expresarnos. La precariedad genera ciertas reacciones y capacidades, te activa ciertas cosas por la emergencia y produces obras con más carácter, más nítidas. Es mucho más fácil ser autocomplaciente cuando tienes todas las posibilidades. El arte tiene mejor refugio en la precariedad. Y quizás eso es lo que valora la gente en nosotros", reflexiona Cabezas.
La evolución, esa palabra tan recurrente en el lenguaje de Electrodomésticos, es la que los hizo cumplir otro reto: tocar en el Teatro Municipal. Los músicos cuentan que la decisión de actuar en ese escenario fue por la necesidad de perpetuar el camino de la banda: cambiar las reglas, mover las piezas y, además, generar una valoración local con nuestros artistas. "Meternos al Municipal es plasmar identificación. Hacemos buena música y es hora de que las autoridades se den cuenta. Acá siempre hay falta de autoestima. En el cine tienen que aparecer comentarios de afuera para que nos interesemos por una película chilena. Algunas personas pagan $690.000 por André Rieu o un millón y tanto por Marc Anthony. Y nos cuesta pagar cinco lucas por ver a Pedro Piedra o a Camila Moreno y si cobras diez, eres un mercenario. Hay que quererse un poco más. Como los argentinos con sus artistas", señala Cabezas. Paredes lo mira y toma el micrófono.
"Nunca he entendido por qué funcionamos así. ¿Será por la cordillera? ¿Porque estamos aislados? En Lollapalooza varios comentaban de bandas que aparecían en las revistas NME o Los Inrockuptibles. Acá hay bandas igual de buenas que esas que publicitan en esos medios, pero que no circulan en tu espacio todo el rato".
Cabezas: "Se deben hacer cambios culturales profundos, que toman su tiempo. Los noticieros, por ejemplo, son espectáculos de sangre y más sangre. El otro día mostraban cómo mataban perros y los tiraban a la basura. Imagínate lo que es esa imagen para un niño".
-¿Qué les parece la reunión de bandas de los 80 y la posibilidad de hacer más shows de esos grupos en los próximos meses?
-Paredes: "Me parece bien. Es bueno recordar y esos grupos son parte de la historia de muchas personas. Se justifica por sí solo. No sé si se pueda seguir recordando todo el rato. Aunque nosotros comenzamos en los 80, siempre nos replanteamos y nuestra música está puesta en el ahora y el mañana".
Cabezas: "Con todo el respeto que tengo por esos grupos y por lo significativo de hacer cosas en momentos muy intensos y terribles, me interesa que nos reconozcan para adelante. No quiero que nos miren desde ahí. Lo que hacemos tiene mucha más amplitud".
La dupla de Electrodomésticos establece su distancia con esa década. Fue interesante, pero pasó. Es una de las leyes del grupo: mirar siempre hacia adelante. Salir, buscar y experimentar. Las canciones de "Se caiga el cielo" son consistentes, explosivas y no se desvían en melancolías por el pasado. ¿Cómo se puede tener hambre creativa después de casi treinta años? Paredes responde: "Porque trabajamos siempre que tenemos curiosidad. Nos exigimos por hacer algo nuevo y nunca tenemos una estrategia musical. Además, en estas canciones se nota que ha corrido agua bajo el puente. Somos mejores músicos".
-¿Cuánto ayudó en este disco la producción de Cristián Heyne?
-Cabezas: "Le dio un vuelo muy interesante. Le mandé un tema para molestarlo y se interesó, quiso saber si el tema tenía más 'hermanitos' y nos pidió que le mandáramos lo que teníamos. Y se sumó".
-Paredes: "Es mateo, puntilloso y tiene rigor para analizar tu música y tu historia. Nos sacó rendimiento. Fue estimulante porque extrajo lo mejor de cada uno sin perder nuestra esencia. Creemos que es nuestro mejor disco. Si la gente lo valora así, quedaríamos satisfechos porque le pusimos mucha energía. Es Electrodomésticos al 100%".
martes, junio 25, 2013
Silvio Paredes: “Hay Electrodomésticos para rato”
Caras.cl
Sentado en la comodidad de una hermosa casa en Providencia donde se armó parte de su nuevo trabajo, se produce nuestro encuentro con Silvio Paredes, bajista y miembro fundador de Electrodomésticos, una de las bandas más referenciales de la música chilena contemporánea.
Cuesta no emocionarse, sobre todo porque “Los Electro” son parte fundamental de mi adolescencia y su música acompañó innumerables jornadas de mi vida en los ochenta y aún conservo como tesoro, el vinilo de Viva Chile en su edición original de 1986.
Por ello, la charla transita con fluidez y las reflexiones del músico, se mezclan con anécdotas de una historia que ya suma casi tres décadas.
-¿En qué momento musical los encuentra este nuevo disco, después de casi una década tras la edición de “La nueva canción chilena”?
-Creo que es una etapa de madurez musical y de ideas también, hemos vivido harto y eso nos va aterrizando en sonoridades.
Carlos hizo discos solistas, yo me dediqué a meterme en otros rollos, estaba con Los Mismos y mi trabajo solista con el stick. Y con todo ese recorrido como que nos fuimos haciendo más músicos. Nosotros siempre hemos dicho que entramos por la puerta de atrás a la música.
Carlos ha aprendido muchísimo más de producción, a mi el rollo con el stick me abrió la cabeza en términos musicales, estar más despierto y eso ha sido muy enriquecedor, (este disco) nos pilla en un momento lleno de ganas.
-¿Les incomoda que siempre se les catalogue como “grupo de culto”?
Siempre nos da pudor cuando nos palmotean la espalda, como somos gente que entró desde el otro lado de la música, lo entendemos como una forma de cariño de algunas personas, pero no sé a que se refiere eso de grupo de culto.
Hay mucha música hoy en día que tiene un carácter que puede ser única en su tipo.
No somos de culto en el sentido que implique una audiencia reducida, instruida e iniciada, creo que esto es una cuestión que perfectamente alguien lo puede encontrar de buenas a primeras.
Nos encontramos tan complejos para ser de culto, hay gente que está haciendo cosas de vanguardia realmente sesudas y mucho más experimentales que nosotros.
Me he dado cuenta de que sí es particular. Hay una sonoridad que de verdad, de lo que he podido escuchar de Latinoamérica , no me he topado con algo que se parezca a lo que estamos proponiendo.
-¿Costó mucho grabar Se cae el cielo, quedó mucho afuera o está lo justo?
A diferencia de otros procesos, por ejemplo el de La Nueva Canción Chilena, fue una suerte de ensamblaje de material que andaba dando vuelta por ahí. Sin embargo, en este disco no.
En este disco, el 100% son creaciones de Carlos. Empezamos hablando de las ganas de hacer el disco. Cuando volvió de Tongoy (Carlos), el trajo un material muy potente como estructura, lo único que dije fue ¡esto está fantástico! y me sumo. Cuando Carlos está en “Estado Electrodomésticos” el ya tiene considerado eso, las líneas de bajo, ocupar el stick en algunos temas. Yo veía todo esto y entendía que mi amigo estaba en un estado muy poderoso de composición.
Esto fue más pensado de principio a fin como un disco, como una entidad, con un hilo conductor más maduro. Tenemos la sensación de que este es nuestro mejor trabajo, amando lo que hemos hecho, pero en términos como música como cosa general es el punto más alto al que hemos llegado hasta ahora como composición, textos y producción.
-El lanzamiento del disco será en el Teatro Municipal, ¿como será la experiencia de tocar ahí?
Increíble, estamos ansiosos y nerviosos. Se juntan varias cosas, es interesante la idea de que el Municipal, no sólo cobije la música docta, que no sea exclusivo sino inclusivo con la cultura popular. Y que estemos nosotros considerados es fantástico.
Por otro lado, como músico estás consciente que es el escenario más antiguo de Santiago, que han pasado cosas de mucha relevancia artística allí.
Esto ha implicado mucho trabajo, nos dimos cuenta de que por el tamaño del lugar necesitábamos armar un equipo para que nos ayudara a resolver la puesta en escena , para ellos están colaborando Rodrigo Sepúlveda y Fernando Milagros, que es diseñador teatral además de un gran músico.
Queremos tanto al disco, esperamos que se presente lo más dignamente y lo mejor posible. Nosotros somos tres tipos que partimos tocando en galerías y lugares pequeños, haciendo música en dictadura, atravesamos montones de dificultades y mucha adversidad y nos damos por pagados con que nos reciban ahí (en el Municipal).
-El video del clip de Detrás del alma, es otro hito en este trabajo, por la colaboración con Pablo Larraín.
Fue especial, porque Carlos y Pablo habían trabajado en la película del No. Y Pablo le había ofrecido apoyo, “si hacen un disco hablemos” y hablaron. Nos invitó a su casa para conversar un poco de las ideas. Pablo nos planteó algo concreto y nos hizo mucho sentido. Y de ahí vino toda la etapa de cómo lo hacemos. Hemos experimentado lo que llamamos redes de colaboración.
El video se hizo por la buena voluntad de Pablo y su equipo, no podríamos haber pagado lo que cuesta ese trabajo, Claudia Robles haciendo su dirección de vestuario con todo su equipo y Sergio Armstrong que está haciendo la dirección de fotografía.
Hacía mucho frío, se armaron unos chiflones increíbles, sobre todo las mujeres estaban entumidas, además era como el primer día de tormenta en Santiago, pero Pablo logra cosas sin ponerte bajo presión, te va como llevando.
-¿Hay Electro para rato o habrá que esperar 9 años para otro disco?
Ojalá que no, espero que este disco nos dinamice a concho. Todos estos esfuerzos que se hacen no se pueden sostener si no es con las personas y ojalá que las personas reactiven la autovaloración de lo que hay acá. Chile está en un súper buen nivel de creación artística.
Creo que hay mucho periodista de música, en algunos medios más cool, que les gusta algo porque lo leen afuera, no sé si porque realmente entienden y eso condiciona a cierto público.
Hay Electro para rato, por lo menos esto nos tiene muy subidos, sabemos que este disco nos va a implicar estar tocando harto rato. Creo que hay que mantener abiertas las puertas.
Un diálogo fluido, interesante con un gran músico y un tipo para estar charlando horas……
-Aquí pueden ver íntegramente el diálogo de Silvio Paredes con CARAS Web:
Sentado en la comodidad de una hermosa casa en Providencia donde se armó parte de su nuevo trabajo, se produce nuestro encuentro con Silvio Paredes, bajista y miembro fundador de Electrodomésticos, una de las bandas más referenciales de la música chilena contemporánea.
Cuesta no emocionarse, sobre todo porque “Los Electro” son parte fundamental de mi adolescencia y su música acompañó innumerables jornadas de mi vida en los ochenta y aún conservo como tesoro, el vinilo de Viva Chile en su edición original de 1986.
Por ello, la charla transita con fluidez y las reflexiones del músico, se mezclan con anécdotas de una historia que ya suma casi tres décadas.
-¿En qué momento musical los encuentra este nuevo disco, después de casi una década tras la edición de “La nueva canción chilena”?
-Creo que es una etapa de madurez musical y de ideas también, hemos vivido harto y eso nos va aterrizando en sonoridades.
Carlos hizo discos solistas, yo me dediqué a meterme en otros rollos, estaba con Los Mismos y mi trabajo solista con el stick. Y con todo ese recorrido como que nos fuimos haciendo más músicos. Nosotros siempre hemos dicho que entramos por la puerta de atrás a la música.
Carlos ha aprendido muchísimo más de producción, a mi el rollo con el stick me abrió la cabeza en términos musicales, estar más despierto y eso ha sido muy enriquecedor, (este disco) nos pilla en un momento lleno de ganas.
-¿Les incomoda que siempre se les catalogue como “grupo de culto”?
Siempre nos da pudor cuando nos palmotean la espalda, como somos gente que entró desde el otro lado de la música, lo entendemos como una forma de cariño de algunas personas, pero no sé a que se refiere eso de grupo de culto.
Hay mucha música hoy en día que tiene un carácter que puede ser única en su tipo.
No somos de culto en el sentido que implique una audiencia reducida, instruida e iniciada, creo que esto es una cuestión que perfectamente alguien lo puede encontrar de buenas a primeras.
Nos encontramos tan complejos para ser de culto, hay gente que está haciendo cosas de vanguardia realmente sesudas y mucho más experimentales que nosotros.
Me he dado cuenta de que sí es particular. Hay una sonoridad que de verdad, de lo que he podido escuchar de Latinoamérica , no me he topado con algo que se parezca a lo que estamos proponiendo.
-¿Costó mucho grabar Se cae el cielo, quedó mucho afuera o está lo justo?
A diferencia de otros procesos, por ejemplo el de La Nueva Canción Chilena, fue una suerte de ensamblaje de material que andaba dando vuelta por ahí. Sin embargo, en este disco no.
En este disco, el 100% son creaciones de Carlos. Empezamos hablando de las ganas de hacer el disco. Cuando volvió de Tongoy (Carlos), el trajo un material muy potente como estructura, lo único que dije fue ¡esto está fantástico! y me sumo. Cuando Carlos está en “Estado Electrodomésticos” el ya tiene considerado eso, las líneas de bajo, ocupar el stick en algunos temas. Yo veía todo esto y entendía que mi amigo estaba en un estado muy poderoso de composición.
Esto fue más pensado de principio a fin como un disco, como una entidad, con un hilo conductor más maduro. Tenemos la sensación de que este es nuestro mejor trabajo, amando lo que hemos hecho, pero en términos como música como cosa general es el punto más alto al que hemos llegado hasta ahora como composición, textos y producción.
-El lanzamiento del disco será en el Teatro Municipal, ¿como será la experiencia de tocar ahí?
Increíble, estamos ansiosos y nerviosos. Se juntan varias cosas, es interesante la idea de que el Municipal, no sólo cobije la música docta, que no sea exclusivo sino inclusivo con la cultura popular. Y que estemos nosotros considerados es fantástico.
Por otro lado, como músico estás consciente que es el escenario más antiguo de Santiago, que han pasado cosas de mucha relevancia artística allí.
Esto ha implicado mucho trabajo, nos dimos cuenta de que por el tamaño del lugar necesitábamos armar un equipo para que nos ayudara a resolver la puesta en escena , para ellos están colaborando Rodrigo Sepúlveda y Fernando Milagros, que es diseñador teatral además de un gran músico.
Queremos tanto al disco, esperamos que se presente lo más dignamente y lo mejor posible. Nosotros somos tres tipos que partimos tocando en galerías y lugares pequeños, haciendo música en dictadura, atravesamos montones de dificultades y mucha adversidad y nos damos por pagados con que nos reciban ahí (en el Municipal).
-El video del clip de Detrás del alma, es otro hito en este trabajo, por la colaboración con Pablo Larraín.
Fue especial, porque Carlos y Pablo habían trabajado en la película del No. Y Pablo le había ofrecido apoyo, “si hacen un disco hablemos” y hablaron. Nos invitó a su casa para conversar un poco de las ideas. Pablo nos planteó algo concreto y nos hizo mucho sentido. Y de ahí vino toda la etapa de cómo lo hacemos. Hemos experimentado lo que llamamos redes de colaboración.
El video se hizo por la buena voluntad de Pablo y su equipo, no podríamos haber pagado lo que cuesta ese trabajo, Claudia Robles haciendo su dirección de vestuario con todo su equipo y Sergio Armstrong que está haciendo la dirección de fotografía.
Hacía mucho frío, se armaron unos chiflones increíbles, sobre todo las mujeres estaban entumidas, además era como el primer día de tormenta en Santiago, pero Pablo logra cosas sin ponerte bajo presión, te va como llevando.
-¿Hay Electro para rato o habrá que esperar 9 años para otro disco?
Ojalá que no, espero que este disco nos dinamice a concho. Todos estos esfuerzos que se hacen no se pueden sostener si no es con las personas y ojalá que las personas reactiven la autovaloración de lo que hay acá. Chile está en un súper buen nivel de creación artística.
Creo que hay mucho periodista de música, en algunos medios más cool, que les gusta algo porque lo leen afuera, no sé si porque realmente entienden y eso condiciona a cierto público.
Hay Electro para rato, por lo menos esto nos tiene muy subidos, sabemos que este disco nos va a implicar estar tocando harto rato. Creo que hay que mantener abiertas las puertas.
Un diálogo fluido, interesante con un gran músico y un tipo para estar charlando horas……
-Aquí pueden ver íntegramente el diálogo de Silvio Paredes con CARAS Web:
sábado, junio 01, 2013
Electrodomésticos lanzará su nuevo disco en el Teatro Municipal
La Tercera
Antecedente: el músico Carlos Cabezas, fundador de Electrodomésticos, hizo la música incidental, pero además cumplió con un pequeño cameo en la película No, nominada al Oscar. La aparición sacó a Cabezas de su lugar habitual -el trabajo musical- y lo puso frente al lente del director Pablo Larraín. Ahora, el enroque es similar, cuando Cabezas y su banda, Electrodomésticos, cuentan los días para la aparición de Se caiga el cielo, su primer lanzamiento en nueve años: ahí, el cineasta debuta como director de videoclips para la canción Detrás del alma.
El video fue filmado en un día de rodaje, en el Palacio Cousiño de Santiago, el lunes pasado con la productora Fábula a cargo de los detalles. Se trata de una fiesta de imágenes abstractas, con el tono lúgubre que proveyó la tormenta de ese día y los músicos de Electrodomésticos -Cabezas, el bajista y stickista Silvio Paredes y la baterista Edita Rojas- paseando como garzones, mientras en un escenario hay una banda tocando la canción, integrada por el músico Angelo Pierattini, la baterista y cantante Francisca Straub y el dueño del restaurant Liguria, Marcelo Cicali. “Tiene que ver con el concepto república redimida”, explica Larraín, “sobre un imaginario estético que ya no existe y una fiesta que tiene que ver más con el dolor estomacal que con la pompa”. Entre los asistentes a esa fiesta están la actriz Taira Court y la coreógrafa Claudia Vicuña.
“Hacemos cosas tan amplias de lectura, que es sorprendente cuando alguien ve cosas que no vemos y aterriza las emociones de la canción”, dice Cabezas. Larraín comenta que se basó en una fotografía de Esteban Cabezas al grupo (“de ahí reciclamos las máscaras de soldador”) y en citas al video Yo la quería, de 1989. “Ambas, imágenes generadas en dictadura, para hacer el puente entre lo que fue el grupo y este regreso”, explica el director.
El sencillo aparecerá el 11 de junio, como primer apronte del álbum que sale a fin de mes y que estará disponible en CD, digital y una edición en vinilo, editada en Nueva York por el sello Hueso Records. Hasta allá, Cabezas viajó para mezclar junto al productor Héctor Castillo (Björk, Lou Reed) y a masterizarlo con Dave McNair, que hizo esa tarea para The next day, de David Bowie.
El 3 de julio será el lanzamiento del álbum, y en un escenario estelar: el Teatro Municipal, con el director Rodrigo Sepúlveda y el músico Fernando Milagros a cargo de la dirección de arte. Las entradas aparecen la próxima semana, y van desde los cinco mil a los 80 mil pesos.
Antecedente: el músico Carlos Cabezas, fundador de Electrodomésticos, hizo la música incidental, pero además cumplió con un pequeño cameo en la película No, nominada al Oscar. La aparición sacó a Cabezas de su lugar habitual -el trabajo musical- y lo puso frente al lente del director Pablo Larraín. Ahora, el enroque es similar, cuando Cabezas y su banda, Electrodomésticos, cuentan los días para la aparición de Se caiga el cielo, su primer lanzamiento en nueve años: ahí, el cineasta debuta como director de videoclips para la canción Detrás del alma.
El video fue filmado en un día de rodaje, en el Palacio Cousiño de Santiago, el lunes pasado con la productora Fábula a cargo de los detalles. Se trata de una fiesta de imágenes abstractas, con el tono lúgubre que proveyó la tormenta de ese día y los músicos de Electrodomésticos -Cabezas, el bajista y stickista Silvio Paredes y la baterista Edita Rojas- paseando como garzones, mientras en un escenario hay una banda tocando la canción, integrada por el músico Angelo Pierattini, la baterista y cantante Francisca Straub y el dueño del restaurant Liguria, Marcelo Cicali. “Tiene que ver con el concepto república redimida”, explica Larraín, “sobre un imaginario estético que ya no existe y una fiesta que tiene que ver más con el dolor estomacal que con la pompa”. Entre los asistentes a esa fiesta están la actriz Taira Court y la coreógrafa Claudia Vicuña.
“Hacemos cosas tan amplias de lectura, que es sorprendente cuando alguien ve cosas que no vemos y aterriza las emociones de la canción”, dice Cabezas. Larraín comenta que se basó en una fotografía de Esteban Cabezas al grupo (“de ahí reciclamos las máscaras de soldador”) y en citas al video Yo la quería, de 1989. “Ambas, imágenes generadas en dictadura, para hacer el puente entre lo que fue el grupo y este regreso”, explica el director.
El sencillo aparecerá el 11 de junio, como primer apronte del álbum que sale a fin de mes y que estará disponible en CD, digital y una edición en vinilo, editada en Nueva York por el sello Hueso Records. Hasta allá, Cabezas viajó para mezclar junto al productor Héctor Castillo (Björk, Lou Reed) y a masterizarlo con Dave McNair, que hizo esa tarea para The next day, de David Bowie.
El 3 de julio será el lanzamiento del álbum, y en un escenario estelar: el Teatro Municipal, con el director Rodrigo Sepúlveda y el músico Fernando Milagros a cargo de la dirección de arte. Las entradas aparecen la próxima semana, y van desde los cinco mil a los 80 mil pesos.
miércoles, agosto 01, 2012
Desde este sábado en La Red: Documentales llegan a la televisión abierta
El Mercurio
Catorce trabajos incluirá el ciclo "Las nuevas voces del documental chileno".
Camila Mellado Vargas
Con "La muerte de Pinochet" (2011), de Bettina Perut e Iván Osnovikoff, se inicia este sábado, a las 18:00 horas, el ciclo "Nuevas voces del documental chileno", que emitirá La Red.
Financiada por el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), la propuesta es de la productora Fabula. Su productor ejecutivo, Juan Ignacio Correa, afirma que escogieron La Red porque querían que los documentales se transmitieran en un horario accesible, lo que la emisora aceptó. "Es en cierta medida ir en contra de la tendencia actual de la televisión", afirma Correa. Un factor de selección fue que las películas fueran dinámicas y atractivas, así como de problemáticas contingentes y de reciente realización.
Uno de los temas abordados es el conflicto mapuche, a través de dos obras de Guido Brevis ("Aniceto razón de estado"): "Tukulpazugun, memoria mapuche" y "Territorio de fronteras". El primero, un relato que reconstruye el Parlamento Mapuche de Koz Koz, y el segundo, la experiencia de cuatro comuneros condenados por la ley antiterrorista. "Valoramos mucho que el CNTV haya privilegiado un proyecto de este tipo", dice el realizador. "Se está haciendo justicia con los documentales regionales, y doblemente con el tema mapuche". Brevis cree que uno de los rasgos más interesantes de su obra es la mirada local y por tanto relacionada de cerca con la problemática. En la misma línea de pueblos originarios se exhibirá "A la sombra del Moái", de Lorenzo Moscia.
En otro estilo, se presentarán también "Estructuras metálicas" y "Aguas Calientes", dirigidas por Cristián Vidal. "Nunca sé bien lo que quiero contar", explica Vidal, refiriéndose a su metodología. "Es en el montaje donde les voy dando un hilo conductor". A través de ese sistema filmó la historia de los turistas atrapados en enero de 2010 en el pueblo peruano de Aguas Calientes. Estaba ahí de vacaciones e instintivamente comenzó a registrar el evento. "Estructuras metálicas" (2011) fue igual de fortuito. Mientras filmaba un taller de poesía en el Complejo Penitenciario de Valparaíso, ocurrió el incendio en la cárcel de San Miguel. "Ambos se fueron construyendo en el proceso", confiesa. Y agrega: "Me veo a mí mismo como un camarógrafo montajista, siempre editando en mi cabeza".
Otros temás abordados son los conflictos medioambientales, en "Chao pescao", de Valentina Scuti y Raimundo Gómez, y "El Arenal", de Sebastián Sepúlveda; la pérdida de identidad y el abandono, a través de "Registro de existencia", de Guillermo González, y "Nosotros", de Cristóbal Cohen y Marcelo Hermosilla; el arte nacional en "Electrodomésticos", de Sergio Castro, y "Pablo de Rokha", de Diego Meza; así como el femicidio, en "Santas Putas", de Verónica Quense; y el deber y los conflictos éticos en "El soldado que no fue". Catorce documentales que serán emitidos hasta octubre.
sábado, julio 07, 2012
miércoles, agosto 31, 2011
Electrodomésticos se reúne para presentar elogiado documental
La Tercera
La banda tocará en el centro cultural GAM este 21 de septiembre.
por Claudio Vergara
Una razón formal y otra más emocional. Carlos Cabezas cuenta que de vez en cuando busca excusas para volver a tocar con Silvio Paredes, por el simple placer de coincidir en escena, tal como ha sucedido desde 1984, cuando junto a Ernesto Medina formaron el trío Electrodomésticos. Pero también agrega que cayó rendido ante el retrato de época y el riguroso trabajo de Electrodomésticos: el frío misterio, el documental de Sergio Castro que ganó la edición 2010 del festival In-Edit y que se alza como uno de los mejores registros audiovisuales de música local en el último tiempo.
"Por eso, había que darle cierto carácter", remata el cantante al introducir su nuevo plan: la reunión de su banda madre para celebrar el estreno masivo de la cinta. Es que los hombres de Yo la quería retomarán actividades luego de un año y lo harán con casi la misma formación con que vienen rotando desde 2004 -Cabezas, Paredes, Cuti Aste y Edita Rojas-, cuando rompieron 17 años de silencio.
Fechas: el 20 de septiembre se estrenará la producción en el BF Cine Huérfanos, en las salas Movieland y en el Cine Arte Alameda. Un día después, el reformulado conjunto se presentará en el centro cultural GAM, a las 21.30 horas, con un show de larga duración, donde también escarbarán en composiciones poco difundidas de sus primeros álbumes.
"Vimos el documental el año pasado y nos provocó cierta inquietud ver plasmada nuestra experiencia de vida. Nos dieron muchas ganas de seguir trabajando", declara Cabezas. Las entradas para el recital salen hoy a la venta por Ticketmaster y cuestan $ 5.000.
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