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Mostrando las entradas con la etiqueta Luis Orlandini. Mostrar todas las entradas
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viernes, octubre 18, 2019
jueves, octubre 17, 2019
viernes, septiembre 27, 2019
viernes, septiembre 06, 2019
domingo, noviembre 25, 2018
Luis Orlandini: "Hemos bajado el nivel cultural y eso es grave"
El Mercurio
El destacado guitarrista y actual decano de la Facultad de Artes de la U. de Chile, realiza un balance de su carrera y se explaya en torno a los desafíos de la actividad musical en el país, partiendo por la educación que -a su juicio- requiere de mejores herramientas y enfocarse en la calidad.
Maureen Lennon Zaninovic
Exalumno del legendario maestro Ernesto Quezada, Luis Orlandini (1964) sin duda es un nombre de referencia en el mundo de la guitarra en nuestro país. El músico ha recibido los premios "Domingo Santa Cruz", en 1999, y "Presidente de la República", en 2007, además de importantes distinciones en Europa. Junto con ello, es miembro de número de la Academia de Bellas Artes, profesor titular en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y docente también en la UC; y hace cinco meses fue elegido decano de la Facultad de Artes de la Casa de Bello, cargo que ejercerá por cuatro años.
El 2018 ha resultado particularmente intenso para este intérprete quien, además, es reconocido por sus pares y la crítica especializada como formador de numerosos instrumentistas y difusor de la música latinoamericana: en alrededor de tres décadas de carrera ha estrenado más de 150 obras nacionales. El pasado martes -junto a Romilio Orellana (1970)- cerró la segunda edición del Ciclo de Guitarra Clásica que él organiza en la Sala Arrau del Municipal y el viernes, en la Escuela Salvador Sanfuentes de Santiago, ambos dieron inicio a la serie de conciertos gratuitos "Dos guitarras dialogando con la juventud". También este año Luis Orlandini postuló al Premio Nacional de Artes Musicales que, finalmente, fue adjudicado al compositor chileno radicado en Alemania Juan Allende-Blin (1928). "Por ahí, alguien me animó a presentarme y dije por qué no. Fue una postulación personal", adelanta a "Artes y Letras" en su amplia oficina de decano, emplazada en la sede de la facultad, en la calle Compañía. Añade que al revisar todos los candidatos resulta irrefutable que "la gran mayoría eran mayores, artistas de mucho recorrido y, la verdad, tenía claro que mi postulación en ese contexto sería más bien testimonial. En general se premia a gente mayor, muy mayor (enfatiza): el caso más dramático fue el de Vicente Bianchi. Creo que es muy bueno que quien gane el Premio Nacional de Artes Musicales todavía tenga mucha vida creativa por delante, mucho por entregar. También hubo un fuerte movimiento de artistas que criticó que el premiado no viviera en Chile y eso que la mayoría de los postulantes sí se encuentra radicado en este país".
Una sociedad que no despega
Otro de los aspectos biográficos que se ha destacado de este artista y docente (casado desde hace 26 años con la directora de coros Marcela Canales y padre de un hijo violinista) es el hito que alcanzó, en 1989, tras ganar el primer lugar del Concurso de la Radio ARD de Münich, en Alemania.
"Me tocó a mí, en alguna medida, abrir puertas para otros músicos nacionales. El Concurso de la Radio ARD de Münich -hasta el día de hoy- tiene una gran importancia y yo tuve la suerte de ganar. Este triunfo significó romper el mito de que los chilenos somos poca cosa frente al resto del mundo, en parte porque estamos rodeados por la cordillera, y que los argentinos o los brasileños nos dan lecciones. Romper esa barrera no fue fácil, pero era cosa de creer en uno mismo. Pero yo me siento parte de un eslabón. Si no hubiera tenido el impulso de mi profesor Ernesto Quezada, en la Universidad de Chile, no habría llegado a donde estoy ahora".
- ¿En qué consistió el método Quezada?
"No hay un método, más bien diría que esa palabra que se repite muchas veces es un invento. Lo que Ernesto tuvo fue mucha dedicación, una dedicación personalizada de uno a uno, en especial cuando veía en nosotros ganas de hacer una gran carrera y eso se dio con Romilio Orellana, con Juan Antonio Sánchez, con Carlos Pérez y con tantos otros. Él tuvo la virtud de impulsar a varias generaciones y de ir propiciando los éxitos que nos internacionalizaron. Pero también tuvo la no virtud de que muchos estudiantes quedaron en el camino. Extremadamente estricto y selectivo. Tengo mucho aprecio por la labor que hizo, pero también reconozco su lado oscuro. Hay que decirlo porque somos seres humanos y los seres humanos no somos santos. Midiéndolo con los parámetros de hoy, quizás su enseñanza no calzaría. Haciendo un paralelo, sería como el modelo de enseñanza extremadamente estricto y posesivo que tuvo Martin Krause con Claudio Arrau".
-El crítico de "El Mercurio" Jaime Donoso escribió a propósito de su ejecución de "Concierto del Sur", de Manuel Ponce, que como siempre, "el arte de Orlandini pareciera consistir en una virtuosa mezcla de razón e intuición: cada nota pareciera cuidadosamente tamizada por el intelecto, pero finalmente vertida con la máxima expresión emocional"...
"Cuando leí eso, me sorprendí porque nunca me habían analizado de manera tan profunda (risas). Me sentí como pasado por una radiografía. Jaime Donoso tiene razón. Yo creo que la labor del intérprete debe ser esa, por un lado tiene que tener una comprensión intelectual de la obra para después generar un aspecto emocional. Lo emocional es fundamental, pero tiene que estar bien asentado, debe tener raíces sólidas".
-¿Cómo logra compatibilizar la vida de conciertos con el decanato de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile?
"Ese fue mi desafío desde un principio. Yo sabía que este puesto me iba a significar una carga importante de responsabilidad, pero yo me comprometí a que iba a seguir tocando todos los días; y en los meses que llevo en este cargo he cumplido esa promesa. Practico en la mañana muy temprano y en la tarde, y de repente cuando tengo un ratito libre. Tengo guitarras en todas partes (señala un ejemplar que está en su oficina). Lo importante es organizarse".
-¿Considera que hoy la guitarra vive hoy un buen momento en el país?
"A partir de 1989 se produjo un boom y eso hizo que este instrumento se instalara. Ahora como que no nos sorprendemos mucho de nuestra actividad, pero cada año siguen saliendo intérpretes de muy buen nivel, que ganan los concursos internacionales. Ignacio Barra se impuso en el último Certamen Llobet, en Barcelona, y el Concurso de Ejecución Musical Dr. Luis Sigall, mención guitarra, lo ganó en 2017 Emmanuel Sowicz. Hoy se ven muchos más conciertos de guitarra, presentaciones con orquestas o formatos de recitales de música de cámara como el de la Sala Arrau, pero también hay interés por rescatar -de manera más permanente- otros importantes certámenes como el Liliana Pérez Corey y consolidar encuentros como Entrecuerdas. También ha sido clave que se han roto los paradigmas entre música docta y popular y eso es muy sano para la guitarra".
-¿Cuál es su mirada de la actividad cultural en Chile? ¿Tiene críticas?
"Tenemos varias tareas fundamentales. A nivel de la sociedad, si queremos que esta realmente cambie, debemos cambiar la educación. La educación tiene que mejorar en calidad, entregarles mejores herramientas a los profesores e integrar aspectos que hoy no integra, como las artes. Soy un convencido de que las artes son un agente de cambio. Hoy estamos atrapados y no veo decisiones políticas correctas. Después de casi treinta años de democracia, aún estamos discutiendo si el país puede llegar a ser desarrollado solo con el 0,36 por ciento del PIB para ciencias y tecnología. Quieren ciudadanos ilustrados y felices, o quieren ciudadanos competitivos o estresados. Hemos bajado el nivel cultural de Chile y eso es grave. Se nota. En otros países desarrollados, el artista de cualquier disciplina es valorado. Acá es valorado pero con una mirada un poco superficial, como algo interesante, bonito, pero no en su real dimensión. Eso nos revela que estamos en una sociedad que aún no despega".
-¿Hay una falla en el Estado?
"Faltan políticas de Estado bien enfocadas y que nuestros políticos dejen de pelearse por tonteras. Se llevan haciendo interpelaciones y el ciudadano que no tiene posibilidades de surgir, siempre queda en un segundo lugar. Me refiero a la clase media baja. Para mí, otro botón de muestra del desarraigo entre los gobiernos y los agentes de la cultura es, por ejemplo, el Instituto de Chile. Se trata de un organismo creado por el Estado y que contempla seis academias. Yo soy miembro y me siento orgulloso de que estas academias permitan hacer una reflexión profunda de lo que sucede en el país, para también proyectarlo; y ahí está Instituto de Chile, prácticamente abandonado, y se le reducen recursos paulatinamente. Muy lamentable. Por otra parte se han hecho teatros maravillosos: chicos, medianos y grandes, de todo tipo. Conocí el de Biobío y es increíble. El problema es que estamos llenos de elefantes blancos sin financiamiento. Lo que faltó -junto con la infraestructura- fue contar con el financiamiento o un plan de gestión o la combinación de ambos, porque no se puede confiar en que solo por Ley de Donaciones Culturales se van a poder captar todos los recursos, porque el empresariado no aporta mucho a la cultura. El gobierno de turno o el que venga debe ayudar a que el Estado y los privados trabajen de manera mancomunada. Es fundamental que el Estado sea catalizador".
"Quieren ciudadanos ilustrados y felices, o quieren ciudadanos competitivos o estresados".
El destacado guitarrista y actual decano de la Facultad de Artes de la U. de Chile, realiza un balance de su carrera y se explaya en torno a los desafíos de la actividad musical en el país, partiendo por la educación que -a su juicio- requiere de mejores herramientas y enfocarse en la calidad.
Maureen Lennon Zaninovic
Exalumno del legendario maestro Ernesto Quezada, Luis Orlandini (1964) sin duda es un nombre de referencia en el mundo de la guitarra en nuestro país. El músico ha recibido los premios "Domingo Santa Cruz", en 1999, y "Presidente de la República", en 2007, además de importantes distinciones en Europa. Junto con ello, es miembro de número de la Academia de Bellas Artes, profesor titular en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y docente también en la UC; y hace cinco meses fue elegido decano de la Facultad de Artes de la Casa de Bello, cargo que ejercerá por cuatro años.
El 2018 ha resultado particularmente intenso para este intérprete quien, además, es reconocido por sus pares y la crítica especializada como formador de numerosos instrumentistas y difusor de la música latinoamericana: en alrededor de tres décadas de carrera ha estrenado más de 150 obras nacionales. El pasado martes -junto a Romilio Orellana (1970)- cerró la segunda edición del Ciclo de Guitarra Clásica que él organiza en la Sala Arrau del Municipal y el viernes, en la Escuela Salvador Sanfuentes de Santiago, ambos dieron inicio a la serie de conciertos gratuitos "Dos guitarras dialogando con la juventud". También este año Luis Orlandini postuló al Premio Nacional de Artes Musicales que, finalmente, fue adjudicado al compositor chileno radicado en Alemania Juan Allende-Blin (1928). "Por ahí, alguien me animó a presentarme y dije por qué no. Fue una postulación personal", adelanta a "Artes y Letras" en su amplia oficina de decano, emplazada en la sede de la facultad, en la calle Compañía. Añade que al revisar todos los candidatos resulta irrefutable que "la gran mayoría eran mayores, artistas de mucho recorrido y, la verdad, tenía claro que mi postulación en ese contexto sería más bien testimonial. En general se premia a gente mayor, muy mayor (enfatiza): el caso más dramático fue el de Vicente Bianchi. Creo que es muy bueno que quien gane el Premio Nacional de Artes Musicales todavía tenga mucha vida creativa por delante, mucho por entregar. También hubo un fuerte movimiento de artistas que criticó que el premiado no viviera en Chile y eso que la mayoría de los postulantes sí se encuentra radicado en este país".
Una sociedad que no despega
Otro de los aspectos biográficos que se ha destacado de este artista y docente (casado desde hace 26 años con la directora de coros Marcela Canales y padre de un hijo violinista) es el hito que alcanzó, en 1989, tras ganar el primer lugar del Concurso de la Radio ARD de Münich, en Alemania.
"Me tocó a mí, en alguna medida, abrir puertas para otros músicos nacionales. El Concurso de la Radio ARD de Münich -hasta el día de hoy- tiene una gran importancia y yo tuve la suerte de ganar. Este triunfo significó romper el mito de que los chilenos somos poca cosa frente al resto del mundo, en parte porque estamos rodeados por la cordillera, y que los argentinos o los brasileños nos dan lecciones. Romper esa barrera no fue fácil, pero era cosa de creer en uno mismo. Pero yo me siento parte de un eslabón. Si no hubiera tenido el impulso de mi profesor Ernesto Quezada, en la Universidad de Chile, no habría llegado a donde estoy ahora".
- ¿En qué consistió el método Quezada?
"No hay un método, más bien diría que esa palabra que se repite muchas veces es un invento. Lo que Ernesto tuvo fue mucha dedicación, una dedicación personalizada de uno a uno, en especial cuando veía en nosotros ganas de hacer una gran carrera y eso se dio con Romilio Orellana, con Juan Antonio Sánchez, con Carlos Pérez y con tantos otros. Él tuvo la virtud de impulsar a varias generaciones y de ir propiciando los éxitos que nos internacionalizaron. Pero también tuvo la no virtud de que muchos estudiantes quedaron en el camino. Extremadamente estricto y selectivo. Tengo mucho aprecio por la labor que hizo, pero también reconozco su lado oscuro. Hay que decirlo porque somos seres humanos y los seres humanos no somos santos. Midiéndolo con los parámetros de hoy, quizás su enseñanza no calzaría. Haciendo un paralelo, sería como el modelo de enseñanza extremadamente estricto y posesivo que tuvo Martin Krause con Claudio Arrau".
-El crítico de "El Mercurio" Jaime Donoso escribió a propósito de su ejecución de "Concierto del Sur", de Manuel Ponce, que como siempre, "el arte de Orlandini pareciera consistir en una virtuosa mezcla de razón e intuición: cada nota pareciera cuidadosamente tamizada por el intelecto, pero finalmente vertida con la máxima expresión emocional"...
"Cuando leí eso, me sorprendí porque nunca me habían analizado de manera tan profunda (risas). Me sentí como pasado por una radiografía. Jaime Donoso tiene razón. Yo creo que la labor del intérprete debe ser esa, por un lado tiene que tener una comprensión intelectual de la obra para después generar un aspecto emocional. Lo emocional es fundamental, pero tiene que estar bien asentado, debe tener raíces sólidas".
-¿Cómo logra compatibilizar la vida de conciertos con el decanato de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile?
"Ese fue mi desafío desde un principio. Yo sabía que este puesto me iba a significar una carga importante de responsabilidad, pero yo me comprometí a que iba a seguir tocando todos los días; y en los meses que llevo en este cargo he cumplido esa promesa. Practico en la mañana muy temprano y en la tarde, y de repente cuando tengo un ratito libre. Tengo guitarras en todas partes (señala un ejemplar que está en su oficina). Lo importante es organizarse".
-¿Considera que hoy la guitarra vive hoy un buen momento en el país?
"A partir de 1989 se produjo un boom y eso hizo que este instrumento se instalara. Ahora como que no nos sorprendemos mucho de nuestra actividad, pero cada año siguen saliendo intérpretes de muy buen nivel, que ganan los concursos internacionales. Ignacio Barra se impuso en el último Certamen Llobet, en Barcelona, y el Concurso de Ejecución Musical Dr. Luis Sigall, mención guitarra, lo ganó en 2017 Emmanuel Sowicz. Hoy se ven muchos más conciertos de guitarra, presentaciones con orquestas o formatos de recitales de música de cámara como el de la Sala Arrau, pero también hay interés por rescatar -de manera más permanente- otros importantes certámenes como el Liliana Pérez Corey y consolidar encuentros como Entrecuerdas. También ha sido clave que se han roto los paradigmas entre música docta y popular y eso es muy sano para la guitarra".
-¿Cuál es su mirada de la actividad cultural en Chile? ¿Tiene críticas?
"Tenemos varias tareas fundamentales. A nivel de la sociedad, si queremos que esta realmente cambie, debemos cambiar la educación. La educación tiene que mejorar en calidad, entregarles mejores herramientas a los profesores e integrar aspectos que hoy no integra, como las artes. Soy un convencido de que las artes son un agente de cambio. Hoy estamos atrapados y no veo decisiones políticas correctas. Después de casi treinta años de democracia, aún estamos discutiendo si el país puede llegar a ser desarrollado solo con el 0,36 por ciento del PIB para ciencias y tecnología. Quieren ciudadanos ilustrados y felices, o quieren ciudadanos competitivos o estresados. Hemos bajado el nivel cultural de Chile y eso es grave. Se nota. En otros países desarrollados, el artista de cualquier disciplina es valorado. Acá es valorado pero con una mirada un poco superficial, como algo interesante, bonito, pero no en su real dimensión. Eso nos revela que estamos en una sociedad que aún no despega".
-¿Hay una falla en el Estado?
"Faltan políticas de Estado bien enfocadas y que nuestros políticos dejen de pelearse por tonteras. Se llevan haciendo interpelaciones y el ciudadano que no tiene posibilidades de surgir, siempre queda en un segundo lugar. Me refiero a la clase media baja. Para mí, otro botón de muestra del desarraigo entre los gobiernos y los agentes de la cultura es, por ejemplo, el Instituto de Chile. Se trata de un organismo creado por el Estado y que contempla seis academias. Yo soy miembro y me siento orgulloso de que estas academias permitan hacer una reflexión profunda de lo que sucede en el país, para también proyectarlo; y ahí está Instituto de Chile, prácticamente abandonado, y se le reducen recursos paulatinamente. Muy lamentable. Por otra parte se han hecho teatros maravillosos: chicos, medianos y grandes, de todo tipo. Conocí el de Biobío y es increíble. El problema es que estamos llenos de elefantes blancos sin financiamiento. Lo que faltó -junto con la infraestructura- fue contar con el financiamiento o un plan de gestión o la combinación de ambos, porque no se puede confiar en que solo por Ley de Donaciones Culturales se van a poder captar todos los recursos, porque el empresariado no aporta mucho a la cultura. El gobierno de turno o el que venga debe ayudar a que el Estado y los privados trabajen de manera mancomunada. Es fundamental que el Estado sea catalizador".
"Quieren ciudadanos ilustrados y felices, o quieren ciudadanos competitivos o estresados".
martes, noviembre 20, 2018
Orellana & Orlandini tocan en el Municipal de Santiago
El Mercurio
Este reconocido dúo cerrará esta tarde el Ciclo de Guitarra Clásica, en el teatro de Agustinas.
Maureen Lennon Zaninovic
Si bien por separado han protagonizado varias actuaciones en el Municipal de Santiago, como dúo tendrán su estreno en el histórico escenario de Agustinas. Hoy, a las 19:30 horas en la Sala Arrau, Romilio Orellana (1970) y Luis Orlandini (1964) cerrarán el Ciclo de Guitarra Clásica. Ambos son destacadísimos intérpretes y referentes de la guitarra, y no solo por los premios que han ganado, sino también como maestros: son profesores en reconocidos conservatorios del país, entre otros, la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
Cuidando la raíz
Desde hace 15 años conforman el exitoso dúo Orellana & Orlandini con el que han realizado numerosas giras y presentaciones a lo largo de todo el territorio nacional y en el extranjero.
"Tenemos la suerte de contar con el apoyo de grandes compositores como Javier Contreras, Javier Farías y Juan Antonio Sánchez (Chicoria), quienes nos han escrito obras por encargo y arreglos. Nos interesa llevar la música a un público amplio y, desde que partimos, ha sido un privilegio poder tocar en Lota, Calama, Punta Arenas y Londres con el mismo repertorio. Desde los escenarios más doctos a los lugares más sencillos y recónditos, la gente nos recibe bien", comentan con satisfacción.
El programa que ofrecerán en la Sala Arrau incluirá -entre otras piezas- "Suite sobre aires chilenos", de Óscar Ohlsen"; "Jongo", de Paul Bellinati; "Escombros del espíritu", de Marcelo Coronel; "5 micropiezas", de Leo Brouwer; "Tango suite", de Piazzolla, y "Rin del adiós" y "Sirilla del nuevo día", de Juan Antonio Sánchez. De este último compositor también ejecutarán el arreglo para "Maldigo del alto cielo" y de Javier Contreras, el arreglo de "Gracias a la vida", de Violeta Parra.
"Nuestro principal énfasis -el hilo conductor de nuestro dúo- es la música latinoamericana. El DVD que lanzamos en 2016 y los encargos a compositores van en esa línea, pero siempre cuidando mantener un repertorio de raíz. Prontamente vamos a grabar otro disco que incluirá música de este continente, entre otras obras de los argentinos Marcelo Coronel y Ernesto Méndez", comentan. Añaden que para la presentación en la Sala Arrau sumaron una suite de un reconocido creador nacional, Óscar Ohlsen, "quien es un muy buen arreglista y, ya que vivió en Chiloé, tiene en sus composiciones influencias de esta isla".
Luis Orlandini considera que darle protagonismo a la música latinoamericana es también una manera de revelar que "muchas veces en ella no se da esa división tan artificiosa entre lo clásico, lo popular y lo folclórico. La guitarra tiene una apertura natural hacia una música sin fronteras".
Orellana remata que le gusta hablar de "la desprejuiciada guitarra. Todo el mundo mete mano a este instrumento. ¡Bienvenido sea!".
Este reconocido dúo cerrará esta tarde el Ciclo de Guitarra Clásica, en el teatro de Agustinas.
Maureen Lennon Zaninovic
Si bien por separado han protagonizado varias actuaciones en el Municipal de Santiago, como dúo tendrán su estreno en el histórico escenario de Agustinas. Hoy, a las 19:30 horas en la Sala Arrau, Romilio Orellana (1970) y Luis Orlandini (1964) cerrarán el Ciclo de Guitarra Clásica. Ambos son destacadísimos intérpretes y referentes de la guitarra, y no solo por los premios que han ganado, sino también como maestros: son profesores en reconocidos conservatorios del país, entre otros, la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
Cuidando la raíz
Desde hace 15 años conforman el exitoso dúo Orellana & Orlandini con el que han realizado numerosas giras y presentaciones a lo largo de todo el territorio nacional y en el extranjero.
"Tenemos la suerte de contar con el apoyo de grandes compositores como Javier Contreras, Javier Farías y Juan Antonio Sánchez (Chicoria), quienes nos han escrito obras por encargo y arreglos. Nos interesa llevar la música a un público amplio y, desde que partimos, ha sido un privilegio poder tocar en Lota, Calama, Punta Arenas y Londres con el mismo repertorio. Desde los escenarios más doctos a los lugares más sencillos y recónditos, la gente nos recibe bien", comentan con satisfacción.
El programa que ofrecerán en la Sala Arrau incluirá -entre otras piezas- "Suite sobre aires chilenos", de Óscar Ohlsen"; "Jongo", de Paul Bellinati; "Escombros del espíritu", de Marcelo Coronel; "5 micropiezas", de Leo Brouwer; "Tango suite", de Piazzolla, y "Rin del adiós" y "Sirilla del nuevo día", de Juan Antonio Sánchez. De este último compositor también ejecutarán el arreglo para "Maldigo del alto cielo" y de Javier Contreras, el arreglo de "Gracias a la vida", de Violeta Parra.
"Nuestro principal énfasis -el hilo conductor de nuestro dúo- es la música latinoamericana. El DVD que lanzamos en 2016 y los encargos a compositores van en esa línea, pero siempre cuidando mantener un repertorio de raíz. Prontamente vamos a grabar otro disco que incluirá música de este continente, entre otras obras de los argentinos Marcelo Coronel y Ernesto Méndez", comentan. Añaden que para la presentación en la Sala Arrau sumaron una suite de un reconocido creador nacional, Óscar Ohlsen, "quien es un muy buen arreglista y, ya que vivió en Chiloé, tiene en sus composiciones influencias de esta isla".
Luis Orlandini considera que darle protagonismo a la música latinoamericana es también una manera de revelar que "muchas veces en ella no se da esa división tan artificiosa entre lo clásico, lo popular y lo folclórico. La guitarra tiene una apertura natural hacia una música sin fronteras".
Orellana remata que le gusta hablar de "la desprejuiciada guitarra. Todo el mundo mete mano a este instrumento. ¡Bienvenido sea!".
sábado, octubre 20, 2018
Cuatro conciertos con Luis Orlandini: El gran retorno del director sueco Mika Eichenholz
El Mercurio
El director sueco vino a conducir la Orquesta de Cámara de Chile, desde el miércoles al sábado. Pero además se confirmó que volverá a asumir como titular de la Sinfónica Universidad de Concepción en mayo.
Romina de la Sotta Donoso
Son más de 25 años de invitaciones continuas para venir a conducir las orquestas Sinfónica de Chile, de Cámara de Chile y Sinfónica Universidad de Concepción (UdeC). Un romance musical que se veía coronado, en 2016, por la contratación de Mika Eichenholz como director titular de la Sinfónica UdeC.
Sin embargo, ese vínculo sufrió un duro golpe cuando la gerencia que administra a la Sinfónica UdeC ignoró el contrato, pese a que el músico sueco ya había diseñado la programación 2017. Esa insólita situación y el despido de varios miembros de la orquesta desataron una crisis que recién ahora empieza a subsanarse, habiéndose ya instalado una nueva administración.
El nuevo rector de la UdeC, Carlos Saavedra, anunció ayer que Eichencholz asumirá nuevamente como titular desde mayo de 2019. "Hoy es un día de reencuentros y de futuro", dijo, y anunció que para el centenario de la UdeC "queremos desarrollar giras internacionales". Mientras, el director destacó la relación de 25 años que tiene con los músicos penquistas: "Me siento impactado y en casa".
Pero antes de viajar a Concepción para el anuncio, durante la mañana Eichenholz ensayó con la Orquesta de Cámara de Chile el programa romántico que tocarán esta semana. "Lo pasamos muy bien trabajando juntos. Me encanta venir a Chile, siempre he podido hacer buenos repertorios. No se librarán de mí tan fácilmente (ríe). Se los prometo", dijo.
Tres de los cuatro conciertos son gratuitos y a las 20 horas: el miércoles en la Parroquia San Pedro de Las Condes; el jueves en el Teatro Oriente, y el viernes en el Teatro Municipal de Ñuñoa. El sábado es a las 19:30 horas, en la U. Santa María de Valparaíso (desde $5 mil).
El solista invitado es el célebre guitarrista Luis Orlandini, decano de la Facultad de Artes de la U. de Chile y candidato al Premio Nacional de Música 2018. Él abordará "Concierto del Sur", de Ponce, que Eichenholz define como "uno de los mejores y más hermosos Conciertos para guitarra que existen".
La apertura será con una orquestación que él mismo le encargó a David Björkman del Intermezzo de la ópera "Manon Lescaut" de Puccini. Y el cierre será con la Sinfonía N° 3 de Schubert. "Tiene una inspiración muy marcada de Rossini, presenta incluso ciertas extravagancias rossinianas, como los repentinos cambios de tempo . Es una obra genial y exige mucho trabajo", destaca Eichenholz. "Schubert tenía 18 años cuando la escribió, en 1815, y nadie la escuchó hasta 1881, cuando fue interpretada por primera vez en Londres. Es increíble, ¡una música tan fantástica olvidada por 60 años!".
Alabado por la crítica por su "maestría en unir gestualidad física y gesto musical" y por "hacerle justicia" a la música, Eichenholz viene llegando de abrir la temporada de la Filarmónica Real de Estocolmo. Después de Santiago conducirá en Noruega y tiene una gira escandinava con una orquesta vienesa. "Y en los tiempos muertos, aprovecho de estudiar", ríe.
El director sueco vino a conducir la Orquesta de Cámara de Chile, desde el miércoles al sábado. Pero además se confirmó que volverá a asumir como titular de la Sinfónica Universidad de Concepción en mayo.
Romina de la Sotta Donoso
Son más de 25 años de invitaciones continuas para venir a conducir las orquestas Sinfónica de Chile, de Cámara de Chile y Sinfónica Universidad de Concepción (UdeC). Un romance musical que se veía coronado, en 2016, por la contratación de Mika Eichenholz como director titular de la Sinfónica UdeC.
Sin embargo, ese vínculo sufrió un duro golpe cuando la gerencia que administra a la Sinfónica UdeC ignoró el contrato, pese a que el músico sueco ya había diseñado la programación 2017. Esa insólita situación y el despido de varios miembros de la orquesta desataron una crisis que recién ahora empieza a subsanarse, habiéndose ya instalado una nueva administración.
El nuevo rector de la UdeC, Carlos Saavedra, anunció ayer que Eichencholz asumirá nuevamente como titular desde mayo de 2019. "Hoy es un día de reencuentros y de futuro", dijo, y anunció que para el centenario de la UdeC "queremos desarrollar giras internacionales". Mientras, el director destacó la relación de 25 años que tiene con los músicos penquistas: "Me siento impactado y en casa".
Pero antes de viajar a Concepción para el anuncio, durante la mañana Eichenholz ensayó con la Orquesta de Cámara de Chile el programa romántico que tocarán esta semana. "Lo pasamos muy bien trabajando juntos. Me encanta venir a Chile, siempre he podido hacer buenos repertorios. No se librarán de mí tan fácilmente (ríe). Se los prometo", dijo.
Tres de los cuatro conciertos son gratuitos y a las 20 horas: el miércoles en la Parroquia San Pedro de Las Condes; el jueves en el Teatro Oriente, y el viernes en el Teatro Municipal de Ñuñoa. El sábado es a las 19:30 horas, en la U. Santa María de Valparaíso (desde $5 mil).
El solista invitado es el célebre guitarrista Luis Orlandini, decano de la Facultad de Artes de la U. de Chile y candidato al Premio Nacional de Música 2018. Él abordará "Concierto del Sur", de Ponce, que Eichenholz define como "uno de los mejores y más hermosos Conciertos para guitarra que existen".
La apertura será con una orquestación que él mismo le encargó a David Björkman del Intermezzo de la ópera "Manon Lescaut" de Puccini. Y el cierre será con la Sinfonía N° 3 de Schubert. "Tiene una inspiración muy marcada de Rossini, presenta incluso ciertas extravagancias rossinianas, como los repentinos cambios de tempo . Es una obra genial y exige mucho trabajo", destaca Eichenholz. "Schubert tenía 18 años cuando la escribió, en 1815, y nadie la escuchó hasta 1881, cuando fue interpretada por primera vez en Londres. Es increíble, ¡una música tan fantástica olvidada por 60 años!".
Alabado por la crítica por su "maestría en unir gestualidad física y gesto musical" y por "hacerle justicia" a la música, Eichenholz viene llegando de abrir la temporada de la Filarmónica Real de Estocolmo. Después de Santiago conducirá en Noruega y tiene una gira escandinava con una orquesta vienesa. "Y en los tiempos muertos, aprovecho de estudiar", ríe.
martes, noviembre 21, 2017
Luis Orlandini cierra Ciclo Guitarra Clásica en el Municipal
El Mercurio
El músico realiza un balance de este abono , que continuará en 2018, y profundiza en el repertorio que ofrecerá hoy en la Sala Arrau del teatro de Agustinas.
Por Maureen Lennon Zaninovic
Ex alumno del legendario maestro Ernesto Quezada, Luis Orlandini sin duda es un nombre de referencia en el mundo de la guitarra en nuestro país. El músico ha recibido los premios "Domingo Santa Cruz", en 1999, y "Presidente de la República", en 2007, además de importantes distinciones en Europa. Junto con ello, es miembro de número de la Academia de Bellas Artes, profesor titular en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y docente también en la UC. Ha sido ampliamente destacado en su calidad de formador de numerosas generaciones.
La última vez que actuó en el Municipal de Santiago fue en 1996, en el Concierto para guitarra y pequeña orquesta de Heitor Villa-Lobos. Veintiún años después regresa al teatro de Agustinas hoy, a las 19:30 horas, en el cierre del Ciclo Guitarra Clásica que él mismo organiza y que continuará en 2018, nuevamente en la Sala Arrau ($6.000, entrada general. Más información en Municipal.cl).
"Fue una muy buena experiencia", comenta Orlandini sobre el debut de este ciclo en el coliseo santiaguino y añade que los primeros conciertos de Carlos Pérez y Romilio Orellana fueron a tablero vuelto. "El resto de las presentaciones, si bien no estuvieron completamente llenas, sí contaron con mucho público. Lo importante es el apoyo del Municipal de Santiago y que esta experiencia continúa el próximo año. Es clave seguir trabajando en la difusión de este abono, sobre todo cuando los melómanos se han acostumbrado a los conciertos gratuitos de guitarra", dice.
El intérprete continúa con su análisis: "En 2018 la guitarra seguirá teniendo un protagonismo relevante en este teatro. Se confirmó -dentro de los espectáculos extraordinarios- la visita del gran músico español Pepe Romero y nuestro ciclo Guitarra Clásica tendrá una segunda versión con valiosos ejecutantes nacionales: Renato Serrano, quien actualmente enseña en Porto Alegre (Brasil), Esteban Espinoza, Eugenio González, el Dúo CellAr y, además, cerraré el 20 de noviembre este ciclo junto a Romilio Orellana. Hoy contamos con tal cantidad de guitarristas talentosos que están haciendo carrera en Chile y en el extranjero que siento que podríamos programar este abono por mucho tiempo más".
Clásico y romántico
Esta noche, en el cierre de la temporada 2017 de este ciclo, Luis Orlandini ofrecerá obras de Mauro Giuliani (Gran obertura, Op. 61), Fernando Sor (Fantasía, Op. 21), Anton Diabelli, Johannes Brahms (dos Intermezzos), Edvard Grieg, Francisco Tárrega (Cuatro mazurcas) y Enrique Granados (Valses poéticos). El repertorio lleva como subtítulo "Música clásica y romántica". "Esa frase resume el concepto, el período, la estética", advierte el artista y añade que la guitarra tuvo una primera época de oro que coincidió con el desarrollo de la música tonal, a principios del siglo XIX, "precisamente en Viena, que fue el centro neurálgico en Europa. La guitarra se desarrolló mucho. Hasta los compositores más famosos escribieron obras para este instrumento. En la primera sección del programa incluí un caso paradigmático: Anton Diabelli, quien es bien poco conocido en su faceta como guitarrista. Se lo ubica, fundamentalmente, por las variaciones que escribió Beethoven, pero fue un músico muy valioso y de él voy a tocar la Sonata en Fa".
De la segunda sección, en tanto, privilegió transcripciones para guitarra de obras de, entre otros compositores, Brahms y Enrique Granados, "para mostrar todas las posibilidades que da este instrumento", puntualiza Luis Orlandini.
lunes, junio 05, 2017
Romilio Orellana y Luis Orlandini: dos guitarras frente a frente
El Mercurio
Juntos son el dúo más fecundo del país, pero mañana martes actuarán por separado. Orellana apostará por el repertorio latinoamericano y nacional en el Municipal de Santiago, y Orlandini recorrerá cien años de música chilena en el GAM.
Romina de la Sotta Donoso
Latinoamérica y Chile: Romilio Orellana retorna al Municipal
Juntos son el dúo más fecundo del país, pero mañana martes actuarán por separado. Orellana apostará por el repertorio latinoamericano y nacional en el Municipal de Santiago, y Orlandini recorrerá cien años de música chilena en el GAM.
Romina de la Sotta Donoso
Latinoamérica y Chile: Romilio Orellana retorna al Municipal
Las últimas dos veces que hubo una guitarra solista invitada en el Municipal de Santiago, fue Romilio Orellana (1970). En 2008 abordó el "Concierto de Aranjuez" (Rodrigo), y en 2004, el Concierto de Giuliani. El premiado y destacado intérprete, profesor en las universidades Mayor y de Chile, retorna mañana martes al Municipal, esta vez a la Sala Claudio Arrau, dentro del 1er Ciclo de Guitarra Clásica del teatro (19:30 horas, $6 mil).
"Es fantástico volver al teatro y representar de alguna manera al movimiento guitarrístico chileno", comenta. Y cuenta que en su programa quiere "dar cuenta de la tradición latinoamericana, de los grandes exponentes del repertorio para guitarra y también de lo que está sucediendo hoy en Chile, que es muy importante".
De los pilares latinoamericanos, eligió "La Catedral", de Manuel Ponce; "Julia Florida", de Agustín Barrios Mangoré, e "Invierno porteño" y "Primavera porteña", de Astor Piazzolla. "Son todas obras fundamentales del repertorio", asegura.
Las contrapondrá a piezas escritas en los últimos 15 años en Chile: "Tenemos compositores como Juan Antonio Sánchez, Javier Contreras y Javier Farías, que hoy día se conocen en todo el mundo, y que sin duda van a ser parte de nuestro patrimonio histórico". Eligió a dos de ellos para su recital. De Juan Antonio Sánchez, presentará "Tonada por despedida" y su arreglo de "La partida" (Víctor Jara), y de Javier Contreras, "Laberintos y vorágines", más sus arreglos de "Maldigo del alto cielo" y "La jardinera" (Violeta Parra).
"Existe un sentimiento que tenemos los latinoamericanos, y del que la guitarra es el vehículo nacional. Esta expresión es muy refinada en todos estos compositores y tiene un vínculo profundo con nuestros pueblos", asegura Orellana, y agradece al Municipal por haberse abierto a la guitarra con este ciclo de conciertos: "Esto motiva aun más a una serie de talentos chilenos que están dándonos prestigio en todo el mundo".
A su juicio, la longevidad del dúo que conforma con Luis Orlandini se debe al concepto que tienen del rol del músico: "Uno tiene que tocar para las personas, y por eso hemos ido a lugares tan remotos como Codpa, y a decenas de colegios, para mostrarles música con la cual se pueden sentir identificados, y demostrarles que la creación chilena está viva y tiene algo que decirles. Y a ese concepto se suma una verdadera amistad. Es una lástima que coincidamos, porque me hubiera gustado ir al concierto de Luis".
Obras chilenas de ayer y de hoy, con Luis Orlandini, en el GAM
Luis Orlandini (1964), el primer guitarrista chileno que ganó un premio internacional -en Múnich, 1989-, profesor en la Universidad de Chile y en la Católica, ya ha estrenado unas 100 obras nacionales. "El haberme relacionado tan fuertemente con la composición chilena y sus creadores siempre ha sido para mí un cable a tierra, es sentir que mi acción es parte de una actualidad y de un lugar geográfico del cual soy parte. Para mí los compositores representan el sentir, el espíritu e incluso parte de nuestra historia, porque en su música ellos representan, en forma sutil, una cierta identidad", comenta.
Ese repertorio es el que abordará mañana martes , en la temporada de la UC (GAM, 19:30 horas, gratis, con repetición a las 13 horas del jueves en el Auditorio Luksic, Campus San Joaquín UC).
"Pretendo mostrar dos miradas de la música chilena asociada a la guitarra", anuncia. Abrirá con su propia transcripción de Tres Tonadas de carácter popular chileno, N° {+s} 4, 5 y 6, obra escrita por Pedro Humberto Allende hace casi un siglo, como un guiño a este compositor que le dedicó a Andrés Segovia "Adagio" (1928), pieza para guitarra que después se perdió. "También tocaré 'Sugerencias de Chile' (1940) de Jorge Urrutia Blondel, que podría considerarse la obra iniciadora de la escritura para guitarra clásica en Chile", agrega. El programa continúa con "Fantasía" (1974), de Carlos Botto, y "Rapsodia" (1995), de Juan Lémann, dos obras que el propio Orlandini estrenó.
La segunda parte del programa es una mirada reciente a la guitarra, con piezas de Mario Mora, Aliocha Solovera, Jorge Pepi y Pablo Aranda. Las dos últimas son estrenos mundiales.
"La guitarra es parte de nuestra cultura nacional, es un instrumento emblemático y muy respetado. El público lo aprecia y lo valora, y también los compositores, lo que para mí es fundamental", agrega. Por esas razones fue que Orlandini le propuso a Frédéric Chambert, director del Municipal de Santiago, que se realizara en ese escenario, el Ciclo de Guitarra Clásica, que debutó en abril. "El espaldarazo de Chambert representa la consolidación de la guitarra clásica en Chile. Ya estamos planificando la versión de 2018", comenta.
"Que hayamos coincidido de fecha con Romilio Orellana es una pena, por no poder escuchar a mi colega. Pero también es una fortaleza de la guitarra: tenemos público y tenemos salas, y eso es maravilloso", dice Orlandini.
martes, noviembre 08, 2016
Famosos guitarristas amplían su innovador proyecto educativo
El Mercurio
Un nuevo modelo de conciertos para la juventud presentan desde hoy Luis Orlandini y Romilio Orellana. Serán 10 funciones en Huechuraba, San Joaquín, Lo Prado e Independencia.
Romina de la Sotta Donoso
Son dos de los guitarristas más premiados de nuestro país y preferidos por los compositores para dedicarles obras. Luis Orlandini (1964) y Romilio Orelllana (1970) formaron hace 14 años el Dúo Orellana & Orlandini. Han hecho numerosas giras, tanto internacionales como nacionales, adaptándose a todo tipo de escenarios que los quieran recibir. En la última semana, por ejemplo, actuaron juntos en Chiloé y en Caldera. Están comprometidos con abrir el acceso a la guitarra clásica, y son respetados como formadores de nuevas generaciones de músicos.
Hoy comienzan, además, la segunda versión de su innovador proyecto "Dos guitarras chilenas dialogando con la juventud". Con apoyo de la Academia Chilena de Bellas Artes y con financiamiento del Gobierno Regional Metropolitano, a través del FNDR de cultura, ofrecerán una serie de conciertos educacionales que tienen un formato original e interactivo, en cuatro comunas.
"Duplicamos los conciertos y la calidad de la propuesta. Nos dimos cuenta de que la puesta en escena es tan importante como la música, y nos aliamos con actores para tener un guion que la haga más accesible", apunta Orlandini. El guion estuvo a cargo del especialista René Ulloa, y la propuesta se centra en un original personaje: "El Quejote" (por lo quejumbroso). "Tocaremos 'El Barbero de Sevilla', 'Recuerdos de la Alhambra', música brasileña, solos de guitarra y dúos, y terminamos con una orquesta juvenil para que los muchachos vean a sus pares tocando esta música", adelanta Orellana. El cierre de cada presentación será con el Concierto para dos mandolinas de Vivaldi, con la Orquesta Juvenil de Lo Prado o la de Huechuraba.
Para ambos la experiencia del año pasado fue más que positiva. "Fue tan buena que yo volví a tocar con la Orquesta Juvenil de Lo Prado", comenta Orlandini. Y Orellana destaca: "Tuvimos una experiencia fantástica con los adultos de los cursos vespertinos. Fue un público digno de la mejor sala de Inglaterra, estuvieron muy atentos y en completo silencio. Y lo otro que es bien bonito son los comentarios de los niños, que muchas veces sorprenden con la profundidad de su percepción de las obras".
Nuevas audiencias
Este año, los dos primeros conciertos educacionales serán a las 10 y a las 12 horas de hoy, en dos escuelas de Huechuraba. El lunes será el turno de San Joaquín, y después habrá tres conciertos en Lo Prado y cuatro en Independencia. Participará un total de 1.500 jóvenes. Todos ellos tendrán una audición informada, pues este proyecto incluye un elemento clave, que muchas veces se pasa por alto: todos los profesores de los cursos participantes fueron capacitados para poder preparar a los estudiantes para el concierto.
"Buscamos generar espacios y oportunidades en nuestro país, que creemos que lo necesita tanto, identificando aliados estratégicos y formando audiencias. Hacer esto es fundamental, pues tenemos una población que está cada vez menos informada. El supuesto acceso ilimitado a la información del que se habla hoy es un poco engañoso, pues si no hay educación de por medio no existe realmente un acceso equitativo a las diferentes manifestaciones culturales"; asegura Orlandini.
Y confiesa su ambición: "No sólo queremos que este proyecto tenga continuidad de un año al otro, sino que pretendemos ir replicándolo en regiones. Es un proyecto de largo aliento. Como músicos, tenemos una responsabilidad en hacer lo que podamos para mejorar la sociedad".
lunes, agosto 04, 2014
lunes, junio 04, 2012
Toda la guitarra de Villa-Lobos, interpretada por Luis Orlandini
El mercurio
El reconocido músico chileno presenta esta tarde en la Sala América de la Biblioteca Nacional la integral para guitarra del compositor brasilero.
Romina de la Sotta Donoso
Esta tarde, y con Luis Orlandini -el guitarrista chileno que abrió el camino internacional a las cuerdas chilenas al ganar, en 1989, el concurso de la Radio ARD en München-, parte el Ciclo de Guitarra de la Temporada de conciertos del departamento de Música y Sonología de la Universidad de Chile.
El intérprete ofrecerá un concierto monográfico, con la integral de las obras para guitarra sola de Heitor Villa-Lobos (1887-1959). Repertorio que, durante esta semana, empieza a grabar para un nuevo CD.
"Es una de las bases del repertorio de la guitarra del siglo XX. Villa-Lobos le dio un estatus nuevo al instrumento, luego de 60 años en que se escribió muy poco para él", explica Orlandini.
"Villa-Lobos mismo tocaba la guitarra y tenía muy claro que este instrumento es parte esencial de nuestra cultura, la americana. Así que empezó a componer reconociendo el repertorio del siglo XIX, pero con una impronta propia: se hizo cargo de la herencia romántica, con su característico toque indigenista y folclórico".
Como muestra de la importancia que tiene la guitarra dentro de la producción del respetado compositor brasilero, Orlandini destaca que el primer "Chôros" que escribió fue para ese instrumento. Esa innovadora fórmula inventada por Villa-Lobos, que básicamente consiste en recrear los lamentos de la tradición oral afrobrasilera con los recursos de la música occidental, es una de sus mayores contribuciones. Y todo partió con una obra para guitarra.
Además del "Chôros" Nº 1, Orlandini interpretará los cinco Preludios, y los doce Estudios de Villa-Lobos, además de la "Suite popular brasileira".
El Ciclo de Guitarra continuará todos los lunes de junio. Héctor Sepúlveda y Ximena Matamoros presentarán música latinoamericana (los días 11 y 18, respectivamente), y el cierre estará a cargo de Mauricio Valdebenito, con obras de Bach y Ponce (lunes 25). A las 19:00 horas, en la Sala América de la Biblioteca Nacional. Gratis.
El reconocido músico chileno presenta esta tarde en la Sala América de la Biblioteca Nacional la integral para guitarra del compositor brasilero.
Romina de la Sotta Donoso
Esta tarde, y con Luis Orlandini -el guitarrista chileno que abrió el camino internacional a las cuerdas chilenas al ganar, en 1989, el concurso de la Radio ARD en München-, parte el Ciclo de Guitarra de la Temporada de conciertos del departamento de Música y Sonología de la Universidad de Chile.
El intérprete ofrecerá un concierto monográfico, con la integral de las obras para guitarra sola de Heitor Villa-Lobos (1887-1959). Repertorio que, durante esta semana, empieza a grabar para un nuevo CD.
"Es una de las bases del repertorio de la guitarra del siglo XX. Villa-Lobos le dio un estatus nuevo al instrumento, luego de 60 años en que se escribió muy poco para él", explica Orlandini.
"Villa-Lobos mismo tocaba la guitarra y tenía muy claro que este instrumento es parte esencial de nuestra cultura, la americana. Así que empezó a componer reconociendo el repertorio del siglo XIX, pero con una impronta propia: se hizo cargo de la herencia romántica, con su característico toque indigenista y folclórico".
Como muestra de la importancia que tiene la guitarra dentro de la producción del respetado compositor brasilero, Orlandini destaca que el primer "Chôros" que escribió fue para ese instrumento. Esa innovadora fórmula inventada por Villa-Lobos, que básicamente consiste en recrear los lamentos de la tradición oral afrobrasilera con los recursos de la música occidental, es una de sus mayores contribuciones. Y todo partió con una obra para guitarra.
Además del "Chôros" Nº 1, Orlandini interpretará los cinco Preludios, y los doce Estudios de Villa-Lobos, además de la "Suite popular brasileira".
El Ciclo de Guitarra continuará todos los lunes de junio. Héctor Sepúlveda y Ximena Matamoros presentarán música latinoamericana (los días 11 y 18, respectivamente), y el cierre estará a cargo de Mauricio Valdebenito, con obras de Bach y Ponce (lunes 25). A las 19:00 horas, en la Sala América de la Biblioteca Nacional. Gratis.
lunes, noviembre 07, 2011
Dúo Orellana & Orlandini en gira por América del Sur y Estados Unidos
El Mercurio
Con un concierto en el Instituto Cervantes de Río de Janeiro, esta tarde Romilio Orellana y Luis Orlandini inician su gira "La Guitarra y el Alma de Chile", que tendrá presentaciones en Bolivia, Ecuador, Perú y Argentina, para cerrar el día 30 en el Instituto Cervantes de Nueva York. Su repertorio incluye composiciones de los chilenos Óscar Ohlsen, Javier Farías y Juan Antonio Sánchez, y la gira es parte de "Guitarras para el Bicentenario", proyecto de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Con un concierto en el Instituto Cervantes de Río de Janeiro, esta tarde Romilio Orellana y Luis Orlandini inician su gira "La Guitarra y el Alma de Chile", que tendrá presentaciones en Bolivia, Ecuador, Perú y Argentina, para cerrar el día 30 en el Instituto Cervantes de Nueva York. Su repertorio incluye composiciones de los chilenos Óscar Ohlsen, Javier Farías y Juan Antonio Sánchez, y la gira es parte de "Guitarras para el Bicentenario", proyecto de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores.
sábado, agosto 27, 2011
Luis Orlandini, José Antonio Escobar y Berta Rojas homenajean a Barrios Mangoré
El Mercurio
El 13 de septiembre , en el Teatro U. de Chile, ofrecerá un concierto en honor del músico paraguayo.
Maureen Lennon Zaninovic
Como una leyenda de la guitarra latinoamericana se define a Agustín Barrios Mangoré (1885-1944), un mítico músico paraguayo que recorrió América a principios del siglo XX. También sobresalió como prolífico compositor -creó más de 300 obras- y como un pionero: entre 1909 y 1910 pasó a la historia como el primer guitarrista clásico que grabó un disco.
Como buen paraguayo, dominaba a la perfección el español y el guaraní. Orgulloso de sus orígenes y rompiendo todos los protocolos de las salas de conciertos, siempre vistió a la usanza indígena. Además, se bautizó con un segundo apellido que alude a un cacique Timbú.
"Fue un extraordinario artista que durante muchos años estuvo entre las sombras hasta que lo rescató John Williams, otro virtuoso de la guitarra. Se cuenta que en su paso por nuestro país compuso una cueca y fue amigo de Osmán Pérez Freire", señala el guitarrista chileno Romilio Orellana, quien participará en el concierto-tributo "Tras las huellas de Mangoré", que se realizará el 13 de septiembre en el Teatro Universidad de Chile (20:30 horas, entradas desde $5000).
En el evento se sumarán intérpretes como Luis Orlandini, José Antonio Escobar y la paraguaya Berta Rojas, impulsora de esta gira que se extenderá por Uruguay, Paraguay y Argentina antes de cerrar en nuestro país.
Una de las estrellas confirmadas para el recital es el célebre clarinetista y saxofonista cubano Paquito D'Rivera, emblema del latin jazz contemporáneo, fundador de Irakere y ganador de nueve Grammy. D'Rivera actuará en solitario y a dúo en una selección de arreglos para clarinete y guitarra de obras del legendario músico paraguayo.
"El vínculo de Paquito D'Rivera con la música de Mangoré se genera a partir de una tremenda admiración y reconocimiento como uno de los grandes creadores latinoamericanos del siglo XX, figura fundamental en el desarrollo de la guitarra en la música de nuestra América, capaz de vincular la música de raíz erudita con las culturas originarias de nuestra tierra", puntualiza Roberto Gacitúa, productor del concierto en Chile.
viernes, julio 29, 2011
En el Teatro Universidad de Chile: Luis Orlandini y David del Pino con la Sinfónica
El Mercurio
Juntos interpretarán "Concierto del Sur" de Manuel Ponce. El programa de hoy y mañana incluye la Suite de "El Caballero de la Rosa" de Strauss.
Romina de la Sotta Donoso
Este fin de semana, David del Pino Klinge tendrá el corazón dividido entre el carácter germano y el hispano-latino. Hoy y mañana dirigirá a la Orquesta Sinfónica de Chile en un programa que tiene dos caras: en la primera parte interpretarán la Suite de la postromántica ópera de Richard Strauss "El Caballero de la Rosa", más la Obertura de "Rosamunda" de Schubert.
La segunda parte abrirá con la Danza de "La Vida Breve" del español Manuel de Falla, la cual, según Del Pino, "en sus siete minutos de duración condensa todo lo que es esa ópera, es decir, folclor español, drama, violencia y romanticismo". Será seguida de "Concierto del Sur", del mexicano Manuel Ponce, con la actuación solista de Luis Orlandini.
Así vuelven a confabularse musicalmente el director y el guitarrista, quienes han actuado juntos en decenas de ocasiones, en Chile y el extranjero. La última vez fue hace cinco semanas, en Caracas, con el Concierto de Aranjuez (Rodrigo).
"Destaco la maestría de Del Pino; es muy raro encontrar un director que trabaje una obra tan minuciosamente, de manera que cada elemento se destaque y que cada pasaje funcione no sólo en forma correcta, sino también expresiva", comenta Orlandini. Respecto del emblemático "Concierto del Sur", indica que incluye rasgos de nuestro continente a través del folclor y la música indígena, y que "es uno de los conciertos fundacionales del formato de guitarra y orquesta en el siglo XX".
Ambos aplauden volver a trabajar con la Sinfónica. En el caso de Orlandini, tras siete años, y después de tres meses en el caso de Del Pino, quien volverá a dirigirla en diciembre, para la gira nacional que celebrará los 70 años de la orquesta. "Será simbólico", adelanta.
_______
Teatro U. de Chile . 19:30 horas, hoy y mañana. Desde $1.500 a $9.000.
Juntos interpretarán "Concierto del Sur" de Manuel Ponce. El programa de hoy y mañana incluye la Suite de "El Caballero de la Rosa" de Strauss.
Romina de la Sotta Donoso
Este fin de semana, David del Pino Klinge tendrá el corazón dividido entre el carácter germano y el hispano-latino. Hoy y mañana dirigirá a la Orquesta Sinfónica de Chile en un programa que tiene dos caras: en la primera parte interpretarán la Suite de la postromántica ópera de Richard Strauss "El Caballero de la Rosa", más la Obertura de "Rosamunda" de Schubert.
La segunda parte abrirá con la Danza de "La Vida Breve" del español Manuel de Falla, la cual, según Del Pino, "en sus siete minutos de duración condensa todo lo que es esa ópera, es decir, folclor español, drama, violencia y romanticismo". Será seguida de "Concierto del Sur", del mexicano Manuel Ponce, con la actuación solista de Luis Orlandini.
Así vuelven a confabularse musicalmente el director y el guitarrista, quienes han actuado juntos en decenas de ocasiones, en Chile y el extranjero. La última vez fue hace cinco semanas, en Caracas, con el Concierto de Aranjuez (Rodrigo).
"Destaco la maestría de Del Pino; es muy raro encontrar un director que trabaje una obra tan minuciosamente, de manera que cada elemento se destaque y que cada pasaje funcione no sólo en forma correcta, sino también expresiva", comenta Orlandini. Respecto del emblemático "Concierto del Sur", indica que incluye rasgos de nuestro continente a través del folclor y la música indígena, y que "es uno de los conciertos fundacionales del formato de guitarra y orquesta en el siglo XX".
Ambos aplauden volver a trabajar con la Sinfónica. En el caso de Orlandini, tras siete años, y después de tres meses en el caso de Del Pino, quien volverá a dirigirla en diciembre, para la gira nacional que celebrará los 70 años de la orquesta. "Será simbólico", adelanta.
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Teatro U. de Chile . 19:30 horas, hoy y mañana. Desde $1.500 a $9.000.
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