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domingo, noviembre 13, 2016

Yoko Ono manda: su obra llegará a Chile en 2017

El Mercurio

La misma retrospectiva suya, que este año vieron más de 153 mil personas en el Malba de Buenos Aires, arribará a la sala de exposiciones de CorpArtes en junio. La institución también presentará obras de los chilenos Assler y Tacla.  

Daniela Silva Astorga 

"Enciende un fósforo y observa hasta que se consuma", escribió Yoko Ono (1933), pionera del arte conceptual y performático, y una de las impulsoras del movimiento Fluxus, a mediados de la década del 50. Esa frase terminó convirtiéndose en la primera de sus instrucciones artísticas: "Pieza de iluminación". Luego vinieron otras como: "Escucha tu respiración. Escucha la respiración de tu hijo. Escucha la respiración de tu amigo. Sigue escuchando".

Pero recién seis años después, sus dibujos y pinturas de "Instrucciones" se presentaron en la AG Gallery de Nueva York. Y ahora, cuando ya han pasado 57 años de ese hito, esas y otras obras de la japonesa tomarán contacto con tierras y públicos chilenos el próximo año. También lo hará ella, pues, si se cumple el programa, viajará especialmente a Santiago para la apertura de su muestra "Dream Come True", en el Centro de las Artes CA 660. Será en junio.

La exposición es una retrospectiva, que contó con la curatoría de Gunnar B. Kvaran, director del Astrup Fearnley Museum (Oslo), y de Agustín Pérez Rubio, del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), institución que acaba de presentar la misma exhibición que viajará a Santiago. Está compuesta por 80 trabajos, entre objetos, videos, instalaciones y registros sonoros, producidos entre los años 60 y la actualidad. Y el eje son sus conocidas instrucciones. "El punto de partida, la palabra, vincula el trabajo de Ono con la literatura, particularmente con la poesía. Con razón, muchos críticos asocian sus 'Instrucciones' con partituras musicales; otros apuntan al haiku. Pero no son poemas, son obras visuales de un nuevo tipo de arte -compartido con otros artistas como John Cage y George Brecht-", apuntó Kvaran.

La muestra, que reunirá además trabajos de 12 autores latinoamericanos en diálogo con Yoko Ono y sus preocupaciones, permanecerá hasta octubre en CorpArtes, pero también se expandirá por la ciudad, a través de buses, afiches y medios de comunicación. El fin es que el público se sienta parte de la obra. Por eso mismo, Yoko Ono pedirá testimonios de mujeres chilenas que hayan sufrido algún tipo de violencia: en la exposición del Malba, las declaraciones se complementaron con imágenes de los ojos de las narradoras.

La mirada en Chile

Pero la temporada de artes visuales del CA 660 comenzará, en marzo, con una ambiciosa exposición del escultor y Premio Nacional de Arte 2009, Federico Assler (1929). "Taller Roca Negra" será, también, una retrospectiva. La conformarán obras que van a viajar desde el taller y museo que el artista tiene en el Cajón del Maipo, y donde se ha dedicado por cuatro décadas a trabajar con el hormigón armado. Habrá esculturas que datan de los años 50 -desde cuando integró el Grupo Rectángulo-; también, algunas más recientes, y otras creadas para la exhibición. En total, el público podrá recorrer 60 años de trabajo.

Después de Yoko Ono, la institución cerrará el año con una completa muestra de Jorge Tacla (1958), artista chileno que está radicado en EE.UU. desde 1981, pero que ha construido su carrera siempre en sintonía con la historia y la contingencia nacional.

Así, entre noviembre de 2017 y enero de 2018, en "Todo lo sólido se desvanece", se presentarán más de 30 pinturas suyas centradas en el concepto de la ruina: humana, arquitectónica y ambiental, producto de guerras, violencias, negligencias, catástrofes históricas. El curador es Christian Viveros-Fauné.

"Llevamos un par de años trabajando con Jorge. Aunque la muestra será como una pequeña retrospectiva, sí presentaremos obras inéditas. También vamos a instalar una mesa de trabajo, con las referencias, imágenes y materiales que el artista usa para construir su obra, y un video proyección de sus dibujos. Será una exhibición importante, la mayor que Tacla ha hecho en Chile", remata Viveros-Fauné.

jueves, septiembre 08, 2016

Yoko Ono anuncia la reedición de 11 discos



Los sellos Secretly Canadian y Chimera Music anunciaron que reeditarán en conjunto los discos que Yoko Ono publicó entre 1968 y 1985. En total, el “Yoko Ono Reissue Project” abarca 11 discos de estudio, remasterizados y recreados con su packaging original que serán completados con fotos inéditas de las grabaciones.

Además, estos discos estarán disponibles en formato digital por primera vez.

La primera tanda se publica el 11 de noviembre, con Unfinished Music No. 1: Two Virgins (1968, con John Lennon), Unfinished Music No. 2: Life With the Lions (1969, con John Lennon), y Yoko Ono Plastic Ono Band (1970).

El resto verá la luz en 2017: Unfinished Music No. 3: Wedding Album (1969, con John Lennon), Fly (1971), Approximately Infinite Universe (1973), Feeling the Space (1973), Season of Glass (1981), It’s Alright (I See Rainbows) (1982), Starpeace (1985), y A Story (1997, grabado en 1974).


lunes, febrero 18, 2013

La Yoko Ono musical: entre Lennon y Cage

El Mercurio


Para conmemorar sus 80 años , que cumple hoy, la viuda del Beatle inauguró una retrospectiva de su obra en la Sala de Arte Schirn de Francfort. Aquí revisamos sus trabajos en la música pop y la experimentación sónica.

IÑIGO DÍAZ

Una jam session que reunió a aristócratas del rock británico -John Lennon, Eric Clapton, Keith Richards- titulada "Whole lotta Yoko" no solo fue, en efecto, "un montón de Yoko". También se la considera la primera vez que la nueva novia del Beatle hacía una intervención en el campo de la música pop. Reconocida hasta entonces como artista visual de vanguardia, Yoko Ono, de 35 años, estrenó allí sus demenciales chillidos en una canción.

Eso ocurrió en 1968, cuando los Rolling Stones rodaron su película "Rock and roll circus". Como siempre, Yoko Ono apareció vestida de negro y escondida en su melena, y si bien se ubicaba en una posición física secundaria, en cuanto a timbre y volumen esa posición pasó a ser protagónica. Para muchos, no se trataba más que de un suplicio japonés. Hasta el día de hoy: su último disco, gritos incluidos, es "YokoKimThurston" (2012), que publicó junto a los músicos de Sonic Youth, Kim Gordon y Thurston Moore.

De este modo, Yoko Ono se incorporó al rock. Y sus chillidos fueron número habitual en las presentaciones del John Lennon solista. Ese cuadro de ultrasonido humano audible aparece también en el disco "Sometime in New York City" (1972), a lo largo de muchos pasajes del concierto en el teatro Fillmore East, que tuvo la participación de Frank Zappa. Un episodio que reconecta a la Yoko Ono experimental con su maestro, el compositor John Cage.

En los años 50, se contactó con él en Nueva York a través de su primer marido, el estudiante de composición Toshi Ichiyanagi, y en 1962, en el Art Center Sougetsu de Tokio, Ono participó de la performance titulada "Music walk". Una pieza para piano, cintas magnéticas y radio de John Cage que entonces incluyó a Yoko Ono acostada sobre el instrumento. Recibió todo tipo de críticas negativas en el mismo año en que los Beatles lanzaban su inofensiva "Love me do".

La influencia de Cage como experimentador se instaló en ella para siempre. Junto a John Lennon comenzó así una escalada de creación libre en paralelo a los Beatles, a través de la serie "Unfinished music" (1968-69). Allí aparecen extravagancias como "John & Yoko", una sesión de 23 minutos en que se llaman uno al otro; "Baby's heartbeat", los latidos del embrión que fallece en el útero de Yoko, y "Two virgins", las cintas que ambos grabaron la noche en que Cynthia Powell, la primera esposa de Lennon, los descubrió en adulterio.

"Es cierto que sus performances visuales y musicales producen un shock . Algunos no conciben que los trabajos de Yoko Ono sean considerados obras de arte. Pero es claro que ella está explorando otras cosas: su obra es más compleja de lo que parece", dice el artista sonoro Félix Lazo. "Ella tiene una conciencia muy fuerte acerca de la música, el compositor, el método de creación y la obra. Y nunca dejó de estar vinculada a la escena japonesa, donde hay tipos súper rupturistas que trabajan con masas de ruido. Yoko Ono siempre tiene un as bajo la manga", agrega Lazo.

En la música, la japonesa avanzó entre sesiones experimentales como las de sus discos "Fly" (1971) y "Approximately infinite universe" (1973), y la autoría de canciones, como "Sisters, O sisters", la políticamente incorrectísima "Woman is the nigger of the world", en coautoría con Lennon, y la espeluznante "Don't worry Kyoko", inspirada en su juicio por la tuición de la hija de su segundo matrimonio.

"Tráeme la verdad", le dijo una vez John Lennon, "porque los artistas tenemos la dignidad de decir la verdad al mundo, contrariamente a los políticos". "Pero solo conocemos la mitad de la verdad. La otra parte es invisible. Ustedes deben completarla, imaginar, participar", diría ella días antes del concierto que esta noche dará junto a su hijo Sean Ono Lennon y la reactivada Plastic Ono Band en la sala Volksbühne de Berlín.

 Retrospectiva octogenaria

Nació en Tokio el 18 de febrero de 1933 al interior de una familia de élite, y se formó artísticamente en Nueva York con otra élite de creadores. Pero ahora es Francfort el centro de operaciones de Yoko Ono, quien está presentando allí una retrospectiva que conmemora sus 80 años.

La Sala de Arte Schirn reunió unos 200 objetos, películas, fotos, dibujos, textos, instalaciones y piezas musicales que dimensionan el tamaño de la obra de quien fue, en palabras de Lennon, "la más célebre de las artistas desconocidas". La retrospectiva titulada "Half-a-wind show" estará abierta hasta el 12 de mayo.