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viernes, diciembre 09, 2022

La Nueva Ola celebra sus 60 años en el Caupolicán


El Mercurio

El show “Los inolvidables de siempre”, que reúne a algunos artistas de esa época, cierra un año de festejos en el recinto de San Diego.
Raimundo Flores S.

La pandemia fue el único obstáculo que logró detener el éxito de “Los inolvidables de siempre”, el espectáculo que en 2018 montaron José Alfredo Fuentes, los Hermanos Zabaleta, Germán Casas, Wildo y Horacio Saavedra. De todos modos, la pausa por las restricciones sanitarias hizo que esa nostalgia que provoca la Nueva Ola entre el público regresara recargada una vez que ya fue posible.

“Cuando nosotros recién volvimos después de la pandemia, nos dimos cuenta de que la gente necesitaba urgentemente una mano, un abrazo o una muestra de cariño. Y lo rico que tiene la música es que a través de ella se puede agradecer de manera distinta. Así que la pandemia, entre comillas, nos dio esa posibilidad de darnos cuenta de lo importante que es la música”, señala el “Pollo” Fuentes.

En ese contexto, durante el 2022 el show se realizó con el pretexto de la celebración de los 60 años de la Nueva Ola, ocasión especial por la cual decidieron invitar a Gloria Benavides para que formara parte del show. “Ha sido maravilloso ver la emoción de la gente por volver a revivir emociones con las canciones. Es impresionante ver a tanta gente cantando las canciones de uno que todavía permanecen y que yo creo que van a estar por siempre porque son momentos de una época hermosa”, dice la intérprete de “La gotita”.

Mañana, la conmemoración de las seis décadas del movimiento musical llegará a su fin con un concierto especial en el Teatro Caupolicán, a las 19:00 horas, con entradas disponibles en Puntoticket. Ahí, los cantantes repasarán lo mejor de su repertorio todos juntos en escena, con el apoyo visual de gráficas renovadas para la ocasión.

“Eso sí, las canciones no pueden cambiar y los artistas tampoco”, puntualiza Benavides, quien agrega entre risas: “No nos vamos a hacer lifting ni nada. Somos los que somos y la gente nos quiere así, nos quiere sin arreglos, sin bótox, con nuestra experiencia plasmada en la cara. Pero las voces siguen siendo exactas, estamos cantando en los mismos tonos en los que originalmente se grabaron las canciones”.

En tanto, Fuentes destaca la vigencia de los temas de la época. “Hay una magia que se provocó en los años 60. Yo creo que ninguno de sus protagonistas se imaginó nunca que estaban escribiendo canciones que iban a ser eternas, con un mensaje de mucha unidad, que se ha ido traspasando de generación en generación”.

viernes, agosto 24, 2018

"Inolvidables de siempre" grabaron un sencillo

El Mercurio

Conocidos cantantes chilenos lanzaron un tema luego de exitosos shows en conjunto.  

JAVIERA GARAY A. 
Tras el éxito del espectáculo "Los inolvidables de siempre" -que se ha presentado en varios escenarios del país-, con la participación de José Alfredo Fuentes, Wildo, los hermanos Zabaleta, Germán Casas y Horacio Saavedra en la dirección, el grupo grabó el single "Inolvidable".

Cerca de cuatro mil personas asistieron a un show que ofrecieron en el Arena Monticello, algo que sorprendió al "Pollo" Fuentes: "No me esperaba que esto tuviera tanto éxito. Pensé que tendríamos 2.500 personas, por lo lejos que está, y cuando vimos que había un taco de autos entrando, fue muy emotivo", dice.

Ante la convocatoria que lograron, decidieron lanzar un sencillo. La idea fue de Wildo, quien es el autor de la canción, y Miguel Zabaleta se encargó de los arreglos musicales. "Hicieron una maqueta, nos la mostraron a los demás y nos encantó. Después todos colaboramos con algún consejo, especialmente Germán Casas", dice Fuentes.

El single, que no será parte de un disco, incorpora trozos de composiciones como "Te perdí", de Fuentes; "Piensa", de los Zabaleta, y "Verano azul", de Wildo. "El tema es un toquecito de nostalgia, para que la gente de esos tiempos disfrute recordando los títulos de éxitos que marcaron la vida de mucha gente de la edad nuestra", expresa.

"Los inolvidables de siempre" tendrán nuevos conciertos. En Arena Monticello estarán nuevamente el 25 de noviembre; en Coquimbo actuarán el 14 de septiembre, y el 28 de octubre, en Concepción. En todas esas presentaciones cantarán el tema que grabaron en conjunto.

 

domingo, junio 10, 2018

José Alfredo Fuentes será Dios en una taquillera obra de teatro musical

El Mercurio

El cantante se integrará al elenco de "La llamada", junto a Amaya Forch, Francisca Walker y Geraldine Neary. La pieza se estrenará el 4 de octubre en el Nescafé de las Artes. 

Por Eduardo Miranda

No será su primera vez en un musical, aunque esta vez, dice, "será su estreno en un rol importante". Y, claro, ese personaje es nada menos que Dios. A sus 70 años de edad y con 52 de carrera, el cantante José Alfredo Fuentes dice que está listo para pisar un escenario y profundizar en la actuación. Lo hará esta temporada en la obra de teatro musical "La llamada", una popular pieza española que tendrá su versión local desde el día 4 de octubre, cuando debute en el Nescafé de las Artes.

"Claro que es un Dios que se ríe de la época actual, que canta canciones de Whitney Houston, es un personaje muy particular que me entusiasma. He visto las escenas y me dije que debía hacerlo. De hecho ya me estoy preparando", dice el cantante, quien en 2011 tuvo un fugaz paso por el musical "Corazón mestizo".

"La llamada" se centra en Susana y María, dos jovencitas que pasan el fin de semana castigadas por haberse escapado del campamento cristiano donde pasan sus vacaciones. Sus guardianas son dos monjas: la hermana Milagros -para la versión local, una joven fanática de Ariztía- y Bernarda, quien intenta poner orden a punta de canciones religiosas. Pero todo da un vuelco cuando María confidencia que se le aparece Dios. Esa trama estará protagonizada por Amaya Forch, Francisca Walker y Geraldine Neary, quienes estarán bajo la dirección de Pato Pimienta.

"Siento que estoy vigente y que recibo mucho cariño y apoyo de la gente joven", dice "El Pollo" Fuentes. Y continúa: "Ya he hecho colaboraciones con músicos de las nuevas generaciones y me siento muy halagado de hacerlo, esta vez, con el mundo del teatro". El musical es una producción de The Cow Company y su director, Marcos Alvo, agrega: "Invitamos a José Alfredo Fuentes porque este personaje es un Dios que viene de vuelta, que se expresa a través de la música y queríamos un cantante ícono chileno".

El musical, que nació en España en 2013, de la mano de los realizadores Javier Ambrossi y Javier Calvo, ha logrado unos 300 mil espectadores solo en su país. La popularidad también lo ha llevado a la escena mexicana y el año pasado también debutó la versión cinematográfica de la obra. José Alfredo Fuentes finaliza: "Creo que en Chile también se puede lograr algo importante, porque este musical es muy actual y optimista, nos habla de la juventud y la amistad".

Con ayuda familiar
"Voy a estar asesorado por mi familia: uno de mis hijos es músico y mi hija es actriz. A ellos les pediré consejos", dice el cantante.

martes, marzo 26, 2013

"Pollo" Fuentes y Los Huasos Quincheros reciben el Premio a la Música Nacional

Emol

El cantante de la "Nueva Ola" se quedó con el reconocimiento en la categoría "Música Popular", mientras el longevo cuarteto lo consiguió en "Música Folclórica". Eduardo Cáceres fue acreedor del galardón en música docta.


SANTIAGO.- El Presidente Sebastián Piñera y el ministro de Cultura, Luciano Cruz Coke, encabezaron la ceremonia en la que se entregó el Premio Nacional a la Música Nacional Presidente de la República del año 2012 a destacados exponentes nacionales.

En la actividad , que se llevó a cabo en el Palacio de La Moneda, el destacado cantante de la "Nueva Ola" y animador de televisión José Alfredo Fuentes  fue premiado en la categoría "Música Popular".

Por su parte, el longevo cuarteto "Los Huasos Quincheros" se quedó con el premio en "Música Folclórica", mientras que el ecléctico artista Eduardo Cáceres fue condecorado en la categoría "Música Docta".

Los tres artistas reconocidos del premio fueron anunciados por el Consejo de Cultura a fines de noviembre pasado, pero la ceremonia de premiación se realizó hoy en la Casa de Gobierno.

El Premio a la Música Nacional Presidente de la República lo entrega dicho organismo gubernamental desde el año 1999, y busca homenajear y reconocer el aporte que han realizado al repertorio de música nacional intérpretes, cantautores y compositores.

Así, en sus trece años de historia el reconocimiento le ha sido otorgado a artistas y agrupaciones como Congreso, Los Jaivas, Manuel García, Inti Illimani, Patricio Manns o Valentín Trujillo, entre otros.

miércoles, noviembre 28, 2012

Consejo de la Música elige ganadores del Premio a la Música Nacional Presidente de la República



Cultura.gob


El Ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke, dio a conocer hoy los nombres de quienes recibirán este año el Premio Presidente de la República por su aporte a la Música Nacional. Escogidos por un jurado integrante del Consejo de la Música, en las categorías de Música Docta, Popular y Folklórica, los ganadores de este año son: Eduardo Cáceres, José Alfredo Fuentes y Los Huasos Quincheros, respectivamente.

El premio, creado en 1999, distingue a aquellas personas e instituciones que se destacan por su aporte al desarrollo y consolidación de la identidad musical chilena. Desde entonces se ha consolidado como un reconocimiento y estímulo para los artistas nacionales que, por su excelencia y creatividad, han realizado un aporte trascendente al repertorio nacional y al acervo cultural del medio.

Los nuevos ganadores se suman a un listado diverso de representantes de la música, como Pedro Yáñez, Illapu, Tita y Ángel Parra, Patricio Manns y Eleodoro Campos, en la categoría Folclor; Luis Advis, Miguel Aguilar, el Coro de la Universidad de Chile, Juan Pablo Izquierdo y la Orquesta Sinfónica de Chile, en Música Clásica; y figuras como Palmenia Pizarro, Inti Illimani, Los Jaivas, Valentín Trujillo, Los Tres, Manuel García y Buddy Richard en Música Popular.

Cada uno de los ganadores de las tres categorías, recibe un diploma firmado por el Presidente de la República y un estímulo de dinero por la suma de 270 UTM. Las menciones de Productor fonográfico y Editor musical quedaron desiertas este año.

Música Popular
José Alfredo Fuentes, el legendario intérprete de canciones como “Te perdí”, “Dirladada” y “Mi bombo y mi chin-chin”, que durante años fue conductor de televisión, hoy recibe los máximos honores desde La Moneda por su larga trayectoria musical de reconocimiento nacional e internacional, en la categoría de “Música Popular”.

Música Folclórica
Con el apoyo de la destacada folklorista Margot Loyola, el premio en esta categoría recae sobre los Huasos Quincheros, agrupación que por años le ha cantado a Chile, su paisaje y su gente, a través de tonadas que han sido escuchadas en diversos escenarios del país y el extranjero, como el Kennedy Center, la Sala Paulo VI en el Vaticano, el Metropolitan Opera House y el teatro del Ejército Soviético, entre otros.

Música Docta
Tan multifacético como la propia música, Eduardo Cáceres, ganador del Premio en la categoría Música Docta, ha transitado por diversos estilos como compositor. Ha dado origen a más de 90 obras en los géneros Solista, Sinfónico, Música de Cámara, Coral y Electroacústico. Además, ha compuesto música para danza, teatro, cine y televisión; además de bandas sonoras para instalaciones, performances, y más. El 2005 recibió el Premio Altazor por su obra “Cantos ceremoniales para aprendiz de machi”, y este año se le otorga la distinción firmada por el propio Presidente de la República.

miércoles, agosto 15, 2012

José Alfredo Fuentes lanza en noviembre su nuevo disco

La Tercera


Hace tres años que el cantante empezó a pensar un nuevo trabajo, que fue aplazado por su labor en vivo y en televisión.

por Daniela Lagos



Es un disco que está en su cabeza hace más de tres años, pero que por falta de tiempo fue aplazando y también cambiando de estilo. “Pasé por rancheras mexicanas, por swing, por onda Sinatra...”, enumera el cantante y animador, sentado en el estudio en que finalmente grabará su primer álbum desde 2005. Será un trabajo de covers y de nuevas versiones de canciones poco conocidas de su repertorio, que lanzará a principios de noviembre, a través del sello JCM. “Va a haber canciones muy distintas, pero le vamos a dar una identidad”, agrega el “Pollo”, hablando de un material que tendrá desde Violeta Parra hasta pop europeo de los 60 y canciones con ritmos de ballenato.

Quien lo ayudó a elegir las canciones fue su hijo Alejandro y el encargado de darle la unidad al trabajo es el productor Felipe Elgueta, quien ha hecho la mayor parte de su carrera en Estados Unidos, donde trabajó con artistas como Michael Jackson y Whitney Houston. “Quiero que sea algo moderno, pero respetando su estilo”, comenta Elgueta.

Para Fuentes, que por estos días también está como jurado en Mi nombre es VIP, de Canal 13, este lanzamiento implica una apuesta grande, ya que lo considera como una posibilidad de refrescar su espectáculo en vivo y también reivindicarse como intérprete. “Quiero que este disco abra las puertas a estos últimos años de mi carrera y a una renovación en el escenario, porque voy a tener una banda que va a tocar conmigo de aquí en adelante y voy a empezar a exigir en los lugares que me acepten con mis músicos. Voy a empezar a regodearme con eso”, dice, y también habla de cómo siente que lo ve el público: “La gente se confundió con el griterío ensordecedor de las chiquillas cuando yo partí y no se fijaron en si yo era o no buen intérprete y sí lo soy. Todavía hay gente que no ha descubierto en vivo eso, y me interesa cambiarlo”.

Para lograr todo esto, el cantante cuenta que tuvo que pedirle a su mánager que no le agendara presentaciones por un tiempo, ya que quiere terminar el álbum, grabar al menos un videoclip, preparar un show de lanzamiento y también preocuparse de la difusión que tendrá este nuevo trabajo.

“Voy a ir a hablar con la gente de radios, para que en este disco que puede ser el penúltimo, para no decir el último, me tengan en consideración. Creo que uno se merece el espacio, después de tantos años de estar funcionando y del cariño y la confianza que te tiene la gente”, explica, consciente de que -a diferencia de otros cantantes de su generación- él ha logrado mantenerse vigente y con presentaciones constantes. “El público no me ve como un artista de la nostalgia y eso se agradece. Por eso mismo quería darme el tiempo de grabar el disco, porque es algo que te obliga a volver a renovarte, además que es algo que echaba mucho de menos, porque aparte de cantar en un escenario, que para mí es la vida, hacer un disco es algo muy rico. Entonces para mí también era una necesidad espiritual, vocacional”.

viernes, agosto 03, 2012

Diecinueve cantantes de los 60 y los 70 se reúnen para grabar un disco en vivo



El Mercurio


Voces emblemáticas de la música popular chilena se juntaron en la sala SCD para registrar en vivo sus mayores éxitos. Luis Dimas, José Alfredo Fuentes y Cecilia, entre otros, acudieron a la cita, demostrando su vigencia sobre el escenario a 50 años de su época de oro.

Diego Rammsy S.

Dicen que Zalo Reyes está enojado. A una hora del inicio de la grabación se encuentra de pie sobre el escenario de la sala SCD de Bellavista, ensayando. Apoyado en una muleta que funciona como eje de sus movimientos, se voltea hacia uno de los 10 músicos de la orquesta dirigida por René Calderón para hacer correcciones sobre el arreglo de "Mi prisionera". Al parecer, al 'Gorrión de Conchalí' no le gustó la versión que le prepararon y eso, sumado a que hace pocos días fue estafado por unos promotores en Chillán, lo tenía de mal genio. Pero todo terminó bien.

"Cuando llegué a ensayar, me encontré con que a todos les habían hecho tremendos arreglos, pero cuando llegaron a mí -fui el último, como siempre, por la Z-, me tocó un problema. Pero como tengo mentalidad de músico, alcancé a explicar bien las cosas; además, era una sola canción y al final fui muy aplaudido", diría más tarde, satisfecho.

Juntar a 19 glorias de la música popular chilena de los 60 y 70 para grabar un disco en vivo con sus mayores éxitos fue la apuesta que la SCD realizó con motivo de sus 25 años el lunes pasado, actividad planeada por la cantante y consejera de la entidad, Gloria Simonetti. "Fue algo único, todos estuvieron sensacionales. Si tuviéramos la cuarta parte de la mentalidad que tienen los ingleses en cuanto al respeto a sus generaciones, toda esta gente estaría en primera plana hoy en Chile", dice Gloria con firmeza.

El lunes 30 de julio por la tarde, el local de Santa Filomena estaba colmado de energía. Germaín De la Fuente, voz original de Los Ángeles Negros, se acercaba a Fernando Montes y le dedicaba unas palabras que éste, que sufre avanzados problemas de vista, registraba en una grabadora, configurando una escena enternecedora. Más tarde, De la Fuente cantaría "Puerto vacío", extrañamente, no uno de sus grandes éxitos. "Siempre sacan a la palestra las mismas canciones y no es que esté harto de ello, pero hay que brindarle al público algo diferente", decía.

Palmenia Pizarro, hundida en un sofá negro, conversaba con Ginette Acevedo. Ambas recordaban los días en que salían juntas de gira, cuando con tal de poder comprar un par de zapatos o una falda, ahorraban compartiendo la misma habitación de hotel. Luciendo un elegante vestido púrpura, su cabello rubio y su tez morena, al acomodarse para seguir la conversación sentía un pinchazo en el costado: "Se me enterró una costilla, por la artrosis", decía Palmenia mientras se quedaba quieta por unos minutos hasta que se le pasara. Clara muestra de que los años no pasan en vano. El mismo Peter Rock lo demostraba al echarse al suelo en la foto grupal, con evidentes dificultades para ponerse de pie tras la hazaña. Pero la energía era la misma de antes. Había excitación, nerviosismo y expectativas. Si de actitud se trata, más bien parecían veinteañeros.

Los pioneros del rock

Un delgado Larry Wilson se paseaba por el camarín muy maquillado, pálido. Cecilia fumaba un cigarrillo en una mesa acompañada de Marisa. Luis Dimas y Peter Rock, los pioneros de todo el movimiento, no podían estar ausentes en tan magna cita.

El "Rey del twist", vestido de negro, se preparaba en los pasillos para cantar "Caprichito". Así resumía a los citados: "Hasta el 62, era todo copia, pero nosotros empezamos a grabar nuestras canciones en español. Era nuestra música. Esto duró diez años, hasta que los mercados argentino y español comenzaron a potenciar figuras como Julio Iglesias. Luego ya no se pudo luchar contra ellos", dice el candidato a alcalde por Lo Espejo.

Peter Rock tocaba una flauta traversa preparando "Entre el arena y el mar". Con un look juvenil, calzando zapatillas de lona y con jeans , el Elvis criollo avalaba la música de su época: "La diferencia con la música actual es que las canciones nuestras se han mantenido vigentes 50 años. No es una crítica, pero dudo de que la música de hoy se mantenga por tanto tiempo".

Con Gloria Simonetti en la conducción, al partir se escucharon los primeros acordes de "Por fin el verano" y Carlos Alegría saltaba al escenario. Cecilia demostraba su popularidad mientras "Baño de mar a medianoche" era coreada por las 150 personas. Zalo Reyes -demorado- arribaba a la sala para interpretar "Mi prisionera". De José Alfredo Fuentes, ni rastros: ya terminada la sesión, cuando la gente empezaba a levantarse de sus asientos, apareció para cantar "Era sólo un chiquillo". "Yo mismo empujé al público para adentro y volvieron todos felices. Al final, terminé cantando dos canciones así que estuvo bien bonito", decía Fuentes tras la proeza. "Casi le pegué un puñete al 'Pollo', que se suponía iba a animar conmigo y llegó cuando la gente se estaba yendo. Andaba pituteando para variar, pero se le perdona, ya que puso el broche de oro", decía Gloria, entre risas, una vez acabada la jornada.

En septiembre estará listo este disco en el que participaron 19 leyendas de la música popular criolla, que al paso de los años le han hecho frente y, por lo apreciado ese día, de qué manera. "Era música moderna, ahora es música anticuada, pero la ventaja es que algo tiene que haber tenido para que después de 50 años siga escuchándose", coincide Dimas con sus compañeros. Esa música, sin duda, tenía "algo".

domingo, abril 22, 2012

Su nombre es Alfredo José Fuentes



La Tercera


Su madre muere a tres días de la entrevista, pero él no cancela. Dice que se lo esperaba, que ya tiene 64 años y puede hablar de todo. De su padre que murió cuando él era niño, del padrastro que golpeaba a su mamá, de la rabia por ser tildado de facho y mala influencia por hacer gritar a las calcetineras. De esa vida a dos bandas, donde el hombre nacido Alfredo Fuentes fue opacado por el "Pollo".

por Mauricio Jürgensen


"Los domingos por la tarde me daban pena. Las campanas que aún suenan de algunas iglesias me ponían triste. Quizás ahí hacía el resumen de que la cosa no andaba bien. Mi viejo murió a los 48, cuando yo tenía ocho. Murió de cáncer al páncreas. Era dentista y la verdad es que tengo los mejores recuerdos de él.  Fue una infancia feliz, al menos así la recuerdo, pero complicada en la parte económica. Una vez tuvimos que arrancar de una residencial, porque no había plata para pagar y nos fuimos de noche, empujando el Ford 41 de mi viejo, para que no se escuchara el motor y no nos pillaran.

Mi papá ganaba plata, pero siempre andaba corto. Le decían 'El 'Loco Fuentes'. Se llamaba Alfredo, igual que yo. Atendía a mucha gente gratis, sobre todo a los empleados de los corrales y a gente de la hípica, porque le gustaban los caballos y se gastaba la plata en las carreras. Peleaba mucho con mi mamá por eso. No era un gallo que se preocupaba por el futuro y pasamos muchas apreturas por eso.  No pasaba mucho en la casa, pero a mí sí me sacaba con sus amigos. Tanto así, que había peleas con mi madre, porque me quedaba hasta las dos de la mañana con sus amigos. Le encantaba andar con su 'Guatita', así me decía.

Me acuerdo perfectamente del día en que se murió. Fue un día de lluvia y hubo un funeral muy bonito. Fueron los Bomberos, mis compañeros de colegio. Harta gente. Me acuerdo de haber llorado harto. Fue muy fuerte, porque él era muy cariñoso conmigo. Recuerdo una anécdota triste, que después deduje con el tiempo. Cuando él dormía siesta, yo me subía arriba, le agarraba la corbata y jugaba al caballito. De repente, agarró mis puños, se los puso en los ojos y se me humedecieron. Yo no entendí en ese momento, pero debe haber estado llorando y pensando 'puta, no voy a ver más a este cabro'. Lo debe haber pasado muy mal el pobre, pero se fue rápido. Me hizo mucha falta y siempre pensé que le hubiera gustado verme cantar.

Eramos tres hermanos y quedamos dos. La Wilma, la mayor, murió hace dos años. Tenía 75. Mi hermano Iván, también es mayor y ahora está muy delicado de salud. Tuvo varios derrames que lo tienen sin caminar. Mi hermano me acompañó en mis primeros pasos como cantante. Mi mamá lo puso de chaperón, a pesar de que yo tenía 18 años, pero te hablo hace 45 años. Viajamos juntos a Puerto Rico, Perú, Ecuador y este hueón tenía una pinta increíble. Yo le decía, 'oye, déjame bajar a mí primero que no me vai a dejar ni una mina si salís tú antes'. Verlo en las condiciones en que está ahora ha sido muy doloroso y me hace pensar que el tiempo pasa y todos vamos para allá".

Preparándose "para tony"

"Un año después de que murió mi papá, mi madre se casó con otro hombre. Era un empresario de la construcción. El no tenía hijos y quería que yo fuera veterinario, porque él tenía chanchos y seguro quería que se los cuidara. Tenía una personalidad muy distinta a mi papá. Era bueno pa'l trago, medio huaso, muy severo. No era un tipo malo, pero no hacía las cosas bien. Se llamaba Telésforo Ojeda y le decían 'Tefo'. Cuando se casó con mi mamá, nos fuimos a vivir al 14 de Gran Avenida. Yo era un cabro chico y no me llevaba bien con él. Me acuerdo que decía en la mesa: "¿Y éste, por qué no estudia y trabaja conmigo?". Y cuando empecé a cantar, me decía que me preparaba para 'tony' y que esa era 'una profesión de maracos'.

 'Tefo' era un tipo muy celoso de mí, de las atenciones de mi mamá. Nunca me golpeó, pero sí a mi madre. Y lo enfrenté a los 10 u 11 años. Peleaban mucho, pero una noche sentí una discusión y un cachetazo. Me levanté en calzoncillos y me paré frente a él y le empecé a tirar combos. Me puso la mano en la frente y no me hizo nada. Me calmó y me dijo 'usted no tiene la culpa'. Siempre sentí que peleaban por culpa mía. El se molestaba, porque sentía que me protegían mucho. Mi mamá me tenía que regalonear cuando él no estaba. Y cuando llegaba a la casa, mi vieja ni me pescaba.

 Finalmente, me tuve que ir de la casa por recomendación médica. Me empezaron a pasar cosas raras, empecé a somatizar, lloraba mucho. Me acuerdo que miraba por el visillo y cuando llegaba su camioneta me dolía la guata. Me puse depresivo. Un día me vio un doctor porque tenía una pierna tiesa, no la podía estirar, y él le dijo a mi mamá: 'Hay que separarlo de este caballero'. Ahí me fui donde unas tías y lo pasé espectacular. Olor a marraqueta con mantequilla en la mañana, nos íbamos juntos con mis primos al colegio. Encontré el ambiente familiar que no tuve en mi propia familia. Fue fuerte, pero nunca culpé a mi madre. Creo que aguantó todo por mí. Para que yo tuviera las cosas que, quizás ella sola, no hubiera podido darme".

De "Chico" a "Pollo"

"Fue mi hermana la que cachó que yo cantaba. Yo me ponía a cantar solo cuando ella escuchaba la radio. Le pedía que prendiera "el lalá", que era como yo le decía a la radio. Tenía cuatro o cinco años y ella, 12 años mayor, era fanática de Frank Sinatra, Dean Martin y Lucho Gatica. La primera presentación en público fue en los Padres Franceses. Un aula espectacular en la Alameda. Yo tenía 17 y era súper corto de genio. Gustavo Arriagada, un profe del colegio, mando una canción a este concurso. Se llamaba Enamorado de ti. Mi mamá no fue a verme, no me inflaba con la cosa del canto. Cantaban de todos los colegios particulares. Como 50 cabros. Yo, bien tímido, me senté hasta que me llamaron. Salí a cantar y sentí 'esto es lo mío'. No tuve ningún susto. Fue como si hubiera estado escrito. Canté y hubo un silencio, primero, y después un aplauso cerrado. Ganamos y me felicitaron. Después, me fui a pata para la casa. Solo.

"El 'Moncho' Silva me puso 'Pollo'. El  era  del  San  Pedro  Nolasco.  Estos  cabros  tenían un grupo folclórico -Los del Sendero- y necesitaban un cantante. Alguien les pasó el dato que en el Alonso de Ercilla había un cabro que cantaba bien. El 'chico Fuentes', porque así me decían. Me invitaron a tocar con ellos,  grabamos Cura de mi pueblo y fue un impacto. Ahí empezaron a llamarme de los sellos. Un día llegué a ensayar y estaba lloviendo. Recién me había cortado el pelo y tuve que caminar como 10 cuadras. 'Moncho' abrió la puerta y dice 'parecís un pollo'. Nunca dejaron de llamarme así.

Yo fui el primer artista en Chile que cobró un millón de pesos por cantar y en poco tiempo me los ganaba diariamente. Dos meses después de grabar mi primer single, me fui a un departamento en Avenida Santa María. Ahí, mi padrastro, empezó a contarle a todo el mundo que a ese cabro lo había criado él.

El 66 me compré un Opel 65, con capota, azulito. Puta, rico el auto. Al poco tiempo, vino el Chevy 77 y después el Ford Falcon 70. A los 22, me compré una casa en Las Condes, y en 1971 me casé. Duré 28 años casado y fui feliz. No me arrepiento de muchas cosas, pero sí de haber hecho daño a gente que quise. Mi separación fue el momento más duro de mi vida. Fue a principios del año 2000. Me fui de la casa a un departamento solo y muchas noches estacionaba en mi antigua casa y esperaba que se apagaran las luces. Yo fui responsable, nadie me puso una pistola en la cabeza. Sentí que tenía que hacerlo, que mi cabeza y mi corazón estaban en otro lado. Ahora estoy solo, pero me gustaría encontrar el amor de nuevo.

Siempre fui muy tranquilo, muy ordenado. Probé la yerba, por ejemplo, pero no me gustó. La cocaína la probé viejo. En Arica, con 42 años. Se me aceleró la cuchara y nunca más.  Sí, me tomaba un traguito, de repente, y anduve con hartas minas. En cada ciudad, me metía con una comadre. Se acercaban solas, podías elegir tranquilamente. También salíamos con chiquillas de clubes nocturnos. Con todo respeto, es lo mismo que pasa hoy. La diferencia es que esas chiquillas no salían en la tele.

Me sacaba la cresta eso sí. Hacíamos giras de Santiago a Puerto Montt y de Santiago a Arica. Dos meses arriba de un bus. Sin prueba de sonido, la misma banda que tocaba para todos. Era otra cosa.

Era el hombre más feliz de la tierra cuando partí en la música. Lo pasaba bien, ganaba plata. Por ese lado, ningún problema. Pero alguna gente empezó a decir cosas que no correspondían. En los diarios de la época, y tomando en cuenta el ambiente politizado que había, me empiezan a tildar de facho, de ese cabro que hace gritar a las minas con Te perdí y que no canta cosas más comprometidas. Ellos sentían que gallos como yo no tenían que existir. Me agarraron a mí, un cabro chico, como el ejemplo de la juventud tontona.

Me dio mucha rabia y me duró años. Una vez, estaba en una esquina y unos cabros arriba de un camión de la Brigada Ramona Parra me empezaron a echar chuchadas. Como si les molestara mi presencia. Les levanté el dedo y me siguieron como 10 cuadras. Pero, para que veas cómo son las cosas, también conocí a Víctor Jara. Eso debe haber sido en 1969. Yo estaba sentado en el Café Jamaica y se acercó él. Me dice que le gustaba mucho lo que yo hacía. Se quedó un rato conversando, me preguntó por las fans y los llenos en el Caupolicán. Para que veas. Muchos de los que se sentían representados por él, me hacían bolsa, pero él fue respetuoso y cercano.

Quizás por todo eso nunca me metí en política, aunque tenía mis gustos. Estuve en contra de la Unidad Popular y celebré el golpe. Lo reconozco. Y en los tiempos de Pinochet, es cierto que fui a Chacarillas en 1977 a recibir un premio. Pero fui, me dieron el premio y me vine para la casa y no me quedé haciendo lobby como otros. Mira: yo no me hice el hueón y créeme que si hubiera podido ayudar a que no detuvieran a alguien o que se lo echara lo hubiera hecho feliz. Simplemente, seguí trabajando y haciendo lo mío. Pero siempre he estado en todos lados. He cantado para Lavín, pero también para el PC o el PPD. Tengo mis convicciones, pero lo mío es cantar. Voté por Lavín, MEO y Frei y me han llamado para ser alcalde y diputado. De la UDI y la DC. Ahora tuve que decidir si aceptaba ir como concejal por una comuna grande de Santiago, pero decidí no hacerlo. Tengo 64 años y aún puedo cantar. Eso es lo mío.

 Conocí a Pinochet. Fue en el Casino de Viña, cuando yo animaba allá. Debe haber sido el 77. Me llamaron, porque me dijeron que quería conocerme. Llegó y me saludó. Me echó un par de tallas por lo de 'Pollo'. Lo encontré como campechano. Bueno para la talla".

Pollo versus Alfredo

"El verdadero conflicto en mi vida aparece cuando nace el 'Pollo Fuentes'. Imagínate: de la noche a la mañana grabai un disco, en abril del '66, y en octubre erís conocido en todo el país. No podía salir a la calle, andaba con amigos como guardaespaldas, sólo no podía. Si salía al centro quedaba la cagada. Discoteques, yo no conocí. Al cine, tenía que esperar que apagaran las luces para entrar.

 Aún me pasa que hablo en tercera persona del 'Pollo Fuentes', como si fuera otra persona. Algo muy raro, pero que tiene que ver con cierta inseguridad y con miedos que arrastro desde chico. Lo del 'Pollo' me ha servido, por la cantidad enorme de cariño que he recibido. Pero, por otro lado, también me he ido cansando de la imagen del 'Pollito' buena onda, inofensivo, que no se quema nunca y que anda siempre de buena.

Siento que ese 'Pollito' ocultó mi lado más chascón. Siempre el deber ser, como un viejo chico. Quizás por eso a veces exploto y queda la cagada. A estas alturas de mi vida siento que ha salido más el Alfredo Fuentes. Que ya se ha empatado con el 'Pollo'. Puedo decir que no, y explotar y salir a la calle sin tener que esconderme. Sigo siendo culposo, pero ahora puedo hablar de mi vida con más franqueza. No tengo nada que perder y ya vengo de vuelta. Este es el 'Pollito' con 64 años y harto camino recorrido. Ahora, así soy yo".



miércoles, marzo 21, 2012

El Pollo Fuentes: “De lo único que me pueden acusar es que fui un puto”


The Clinic

Por Lorena Penjean

Imagina que fuiste mega famoso, así como los Beatles, pero en Chile. Y que las mujeres se metían a tu cama, y que se masturbaban en sus butacas vestidas de amarillo escuchándote cantar “Te Perdí” y gritando “oro oro oro, el Pollo es un tesoro”. Imagina que tienes 62 años, usas viagra si te sale un brillo, te tiñes el pelo, estás soltero y vuelves a ser famoso. Tus fans ya no son las mismas; tú tampoco. ¿Cómo lo harías? Acá, José Alfredo Fuentes nos ilustra en un viaje a Talca.



Vamos en su auto rumbo a Talca, uno bacán, de millonario, con butacas de cuero, aire acondicionado y una radio rica en la que suena su música. Sí, el Pollo escucha al Pollo. A él con Manzanero, él con Valeria Lynch, él con José José, etc. También cantando canciones de Elvis y Paul Anka.

Cuando quiere sufrir, Radiohead. También le gustan los Foo Fighters, Coldplay, Nirvana y un largo etcétera. Le aburrieron Feliciano y Perales. Flipa con Juan Luis Guerra y sus músicos. Por deformación profesional se detiene en los vientos, en la percusión, en las cuerdas. Odió lo que hizo Morrisey en el festival.
Amigo de Sandro, el Puma Rodríguez, “Alvarito” Henríquez, Manzanero y de casi todos los cracks de la canción latinoamericana, aún está impactado con “los hueones de mierda” que atacaron a Daniel Zamudio. Aunque cada vez se impacta menos. Desde que vio cómo intentaron asesinar a Juan Pablo II perdió la capacidad de asombro. “Si hay hueones dispuestos a hacer esto es que estamos cagados”, pensó.

No le aceptaron a su hijo en un colegio Opus Dei por ser él su padre. Ahí entendió que la Iglesia Católica funciona con los mismos vicios que la política. Que hay jerarquías, que no todos son buenos. Todavía no se recupera de lo de Karadima, no puede entender cómo lo siguen defendiendo. Así, prefiere separar la iglesia, la religión, de las personas. Es primo del sacerdote Luis Eugenio Silva, que trató de suicidarse en medio de rumores de abusos sexuales. Él los niega. “La Iglesia viene mal desde siempre, tapada de oro. Hoy está destrozada por el tiempo y debe hacer un cambio fundamental, como cuestionarse el celibato. Jesús dijo creced y multiplicaos”.

No va a misa. De confesarse ni hablar.

Al Pollo en el escenario, antes y hoy, sus calcetineras le lustran los zapatos. También le piden que sane guaguas y que toque partes del cuerpo enfermas. Pa’ callao, visitas calcetineras terminales y les da su última alegría.

Usa viagra con frecuencia. Si sabe que tiene un brillo, se zampa uno. Y si lo pillan a capela, dice que igual aperra. Lleva tres años soltero, sólo tiene amigas con ventaja y cuando alguna se sube al piano, le dice, brutalmente honesto: “yo no soy lo que buscas”. Está chato de las citas a ciegas que sus amigos le enchufan. Dice no estar necesitado, por el contrario, que está bien atendido.

Atrás quedaron esos días en los que era joven, como cuando llegó a un hotel de Iquique y una mujer desnuda estaba en su cama. “Me sorprendí, lógico, pero la tasé y calificaba. De ahí caché que del baño sale otra chiquilla, su amiga. Y también calificaba”. Y se las sirvió a las dos. Qué tanto. Quién podría juzgarlo. “De mí pueden decir cualquier cosa pero lo único cierto es que fui puto”.
Hoy tiene un departamento de soltero. Limpiecito, con refri con comida.

Después de cuatro horas llegamos a Talca, al Teatro Regional donde mil mujeres lo esperan en un lleno total. Él toma una ducha y se pasea en calzoncillos y camisa abierta por el camarín. Hay agua, Coca Cola, jamoncito, queso. Está su mejor amigo y mánager y sus dos coristas vestidas de impecable negro. El Pollo se pone su chaqueta Armani.

Fuentes recuerda a Guillermo Hidalgo, el más grande editor de este pasquín y recordado periodista, que en La Tercera escribió la famosa crónica en la que hacía parir una presentación suya. Lamentablemente, esa noche no se presentó y a Hidalgo lo echaron. Luego, El Pollo triunfó en Viña. “Al final me hizo un favor, me dieron antorchas y todo. Lamento su muerte, supe que fue muy triste”, dice. Debieron haberse conocido.
A pocos minutos de salir al escenario, se aplica crema Lancome, se maquilla, acomoda su pelo con impecables mechas negras y camina por el camarín mirando su IPhone 4. Todavía no lo logra entender del todo. Prefiere el 3.

Háblame de tu infancia.
-Recuerdo a gente durmiendo afuera de mi casa, cagá de frío. Vivía en calle Libertad, en una casa de una puerta, dos ventanas. Éramos pobres. Mis hermanos eran obreros. Mi papá murió cuando tenía 8 años y quedamos en la calle. Mis hermanos trabajaron para que el niño siguiera estudiando en un colegio pagado.
Fue una infancia muy dura.

¿Por la muerte de tu padre?
-Navidades sin regalos, mi viejo muerto y mi madre casada al año y medio con un viejo que le pegaba. A mí nunca me pegó, pero era celoso y le pegaba tanto a mi mamá… Esa huevá me hizo sufrir mucho.

¿No te daban ganas de defenderla?
-Lo hice mil veces pero él me agarraba de la cabeza. Tenía 10 años.

¿Pasaste frío?
-Nos bañábamos con agua fría. Antes, nos poníamos a correr y hacer gimnasia. Comíamos papas con arroz, pan con aceite y sal o ají. Sólo en los veranos, cuando me convidaban mis amigos de vacaciones, comía pastel de choclo y esas cosas.

¿Tu mamá se separó?
-No, estuvo con él hasta que falleció. El que se fue fui yo. No podía vivir con él porque me pasaban cosas raras, del tipo que amanecía con la pierna encogida, huevás de la cabeza.

¿Y tu mamá permitió todo eso?
-Sí.

¿La perdonaste?
-Nunca la juzgué. Ella, por tener una situación y por darme lo que necesitaba, se metió con este viejo.

Viejo de mierda.
-Falto de educación, bruto… No lo odio, pese a que me dio una infancia de mierda. Por otro lado, provocó algo bueno en mí: me puse protector de todo el mundo y he servido mucho. No me gustan las peleas y jamás golpeo la mesa. Lo haré una o dos veces al año y queda la cagá, porque el “Pollito” no se enoja, no pelea.

¿Cómo tomaste cuando tu primo, el cura Silva, intentó suicidarse?
-Estaba en Valdivia y me entero. Llamé a sus hermanas, quienes no conocían la razón de lo que hizo Lucho y pensaban que era por el cáncer que tuvo y otros problemas personales que nada tienen que ver con lo que estamos escuchando de los curas.

Pedofilia.
-Nada que ver.

¿Por qué no quería vivir?
-Mira, a Dios gracias se ha recuperado, está con una psiquiatra muy buena, y apenas lo vi aproveché de contarle que yo también estuve deprimido y se me pasó por la mente la opción, sin tomar la decisión, de suicidarme. Me sirvió mucho conversar con él porque es un tipo muy lindo, muy instruido.

Pero es doblemente triste que un curita no quiera vivir…
-Se lo dije, le pregunté: “¿qué te pasa con tus conversaciones con Dios, por qué requieres quitar la vida que él te dio?”. Estaba muy consternado.

La forma también fue muy dramática, eso de cortarse las venas…
-Atroz, y cuando vio que no le resultaba hizo muchas más cosas. A Dios gracias entró su chofer y lo encontró, porque como te digo, hizo muchas cosas por quitarse la vida.

LA UP

¿Qué recuerdos tienes de la UP? ¿Te despreciaban los artistas comprometidos con la causa?
-Hubo algunos que fueron termocéfalos recalcitrantes y se pasaron pal otro lado, lo que provocó que tuvieran que actuar los milicos con las lamentables consecuencias que todos conocemos. Este tema lo hablo hoy con mis compañeros de los Quila o de Los Jaivas y ellos mismos reconocen que se pasaron pa la punta. Yo lo sufrí. Salí del colegio y me puse a cantar y provoqué una histeria colectiva increíble y me transformé para muchos en un elemento alienante para la juventud y fui maltratado y perseguido por eso. Una vez la Ramona Parra me perseguía con unos fierros y yo les decía: “qué onda, hueón, qué les pasa”. Me gritaban capitalista de mierda. Capitalista de qué, hueón, de qué. Tuve que arrancar. El Puro Chile me daba el Huevo de Oro todas las semanas por órdenes del partido, porque no cantaba canciones sociales, porque alienaba a los jóvenes. Tenía 19 años y no cachaba ná; vivía en calle Club Hípico, jugaba a la pichanga con mis amigos, cuidadores de caballos de carreras. Éramos pura gente humilde y este maltrato me hizo sufrir mucho.

Te tenían pal fideo…
-Yo me preguntaba: “¿qué sabís voh, conchetumadre, todo lo que he vivido?”. Vengo de la cuneta, por eso he durado 45 años cantando, porque tengo cuneta. Pero todos dále con el Pollo, que La Última Hora, El Clarín, el Puro Chile…

Onda bullying, castigao por sus pares…
-¿Y qué me decís de los actores? Anda a darte una vuelta ahora a la tele. Hubo gente que sacó todas sus amarguras, lo peor de sí, y fueron violentos y esto de la UP se entorpeció, se ensució y después vino una venganza muy fuerte, que fue el golpe militar.

¿Qué pensaste de ese día?
-Venía viajando a Chile y tuve que quedarme en Buenos Aires porque no se podía entrar. Debo confesar que en ese momento dije: “puta, qué bueno. Los militares van a poner orden y se van a ir”. Nunca pensé que iba a pasar todo lo que pasó.

CHACARILLAS

¿Eres de esos que dice que no tenías idea de lo que estaba pasando?
-Al principio no tenía idea, después los rumores eran muy fuertes y no creía. Pero obviamente que me di cuenta, porque que dejaron la cagá, la dejaron.

¿Le crees a gente que dice que no tenía idea?
-Ni cagando. Menos a los que están en el gobierno y ahora son ministros o senadores, no. Está bien que uno no sepa porque no está metido en esto, pero ellos…

¿A ellos los consideras cómplices de todas las aberraciones que ocurrieron?
-Mmm… Podría ser por omisión… Pero mira, era difícil porque si denunciabas te ibas cortao. Y no sé, no tengo carne de mártir. De haber podido, obvio que hubiera ayudado personas pero no al punto de que me mataran o le hicieran algo a mis hijos o mi mujer. Yo soy más bueno que la cresta y con todas las veces que digo que sí, si fuera mujer ya hubiera estado embarazado 600 veces. Pero no tengo esa pasta de mártir.

¿Para el plebiscito te llamaron de alguna campaña?
-De la del Sí y dije que no.

¿Qué votaste?
-¿Me creerías si te digo que voté en blanco? Estaba completamente indeciso.

Pero fuiste a Chacarillas…
-Un día estoy en mi casa y llega Jorge Mackenna y me dice que me gané un premio de la Juventud y que había que ir a buscarlo al cerro. Fui, no hice ninguna huevá, no me quedé a ninguna huevá y me fui.

¿No lo asociaste a “Vamos general, yo lo apoyo”?
-Para nada. Ahora, sabiendo lo que sé, no hubiera ido ni cagando. La lectura era “sigamos torturando” gente y jamás me hubiera prestado para eso.

Bueno, se supone que los artistas no se meten en política…
-Apoyé a Frei. En la primera vuelta voté por Marquito, pero en la segunda por Frei.

Háblame de Piñera.
-La caída en su popularidad es terrible. Yo creo que el Presidente tiene mucha gente buena a su lado pero me da la impresión que no tienen libertad para actuar. O está actuando muy como empresario y no como político porque esta cuestión no se trata de dirigir una fábrica de dulces ni de zapatos ni una minera. Le falta conocer la realidad.

Háblame de Chile…
-Mi niña preciosa, son unos pocos los que manejan este país. Y eso es peligroso porque no los vai a sacar nunca. No puede ser que una persona gane, 300 mil pesos y su patrón 300 millones. ¿Cómo pueden dormir tranquilos? No hay conciencia cristiana en estos mismos señores que van los domingos a misa con sus hijas de vestidos largos y floridos y los niños poco menos que vestidos de marineros, y que se golpean en el pecho y se hacen ricos a costa de sus empleados. Eso me indigna. Eso no me gusta de este país.

¿Y la gente?
-Ya está choreá, ahí tienes a los Washiturros, todos los cabros hablando otro idioma, formando guetos porque los abandonamos, porque no sienten que pertenecen a Chile, porque han sido postergados. Es natural, se independizaron, porque están solos. Por eso el regetón, el rap y esa forma de reclamar y por eso un hueón va y le pega una patá en la cabeza a otro sin pensarlo. Porque vive con odio, porque no tiene respeto porque nadie ha tenido respeto ni consideración con él. Esto no da para más y esta huevá no es culpa ni de los milicos ni de Piñera, es culpa de todos, nuestra culpa.

Bueno, vas a ser concejal…
-Sí. Soledad Alvear me invitó y yo la quiero mucho. Así como quiero mucho a Evelyn Mathei, la encuentro espectacular. No es una cosa de partidos, pero me quedo con Soledad porque ella ha sido cariñosamente insistente y me ha visto cantar y se da cuenta que la gente va a ver al Pollito, no sólo a un artista.

¿Por qué comuna vas?
-Ellos saben. Se supone que voy a arrasar.

¿Por qué no alcalde?
-No quiero ser alcalde, quiero ser concejal, ayudar a la gente y seguir cantando, porque es mi vida.

Juégatela para las próximas elecciones presidenciales.
-Hasta el día de hoy me gusta Marquito. Si tuviera que votar hoy votaría por él. Lo encuentro derecho, que quiere ayudar, además tiene una muy buena primera dama, la Karen, a quien quiero mucho. Es la mejor animadora de Chile.

¿Conoces al Negro Piñera?
-Sí, pero no somos amigos.

¿Por qué?
-Somos distintos, no nos gustan las mismas cosas, no nos reímos con lo mismo, no tomo, no fumo ni le hago a nada. Yo fui puto y nada más. Parece que ahora lo tienen medio escondido, pero mira, no es un delincuente, es un loquillo no más.

Ya, pero has probado alguna droga…
-Una vez fumé marihuana y me fui en pálida.

¡Terrible, Pollo!
-Otra vez le pedí a un hueón en Iquique que me diera un papelillo porque estaba reventao y el hueón se cagaba de la risa porque dice que bailaba de punta a punta por el escenario, loco. En la noche no podía dormir, por la cresta.