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martes, octubre 24, 2023

“Es como llegar a la primavera nuevamente”: Hermanos Ilabaca adelantan su nuevo álbum con “Alma Mía”

 



La Cuarta


Felipe y Pablo no componían juntos desde el último trabajo de estudio de Chancho en Piedra, ahora los hermanos han regresado a sus raíces musicales para ofrecer un “disco terrible vacilón”, que según comentaron a La Cuarta, viene cargado de su característico sonido con melodías funkys como solo ellos saben.

Bastián Escalona Ampuero


Pocos hermanos han logrado influir tanto en la música nacional como Felipe y Pablo Ilabaca, ya que los artistas llevan casi 30 años dejando su huella con cada uno de sus proyectos, ya sea con Chancho en Piedra, 31 Minutos o Pillanes. Ahora este dúo está explorando en sus inicios artísticos para entregar un disco cargado de melodías alegres y pegajosas bajo el nombre Hermanos Ilabaca (HI).

A pesar de que los músicos llevaban un tiempo alejados de crear en conjunto, el trabajar en este próximo álbum los ha llevado a reconectarse con su infancia y componer en equipo al igual que lo hacían cuando niños. Hace un mes HI mostró al mundo su primer single, titulado “Sólo de ti”, y esta semana lanzaron “Alma Mía”, una canción con el sello característico de este parcito.

En conversación con La Cuarta, los artistas adelantaron parte de lo que se viene en este próximo álbum de 11 canciones que preparan los hermanos y cómo han sentido la recepción del público en esta primera aventura que emprenden en “solitario”.

“Estamos súper contentos. Ha sido un trabajo que lo estamos haciendo muy profesionalmente, con la conciencia, el alma y el corazón metido entero en el proyecto Hermanos Ilabaca. Para mí, que no tocaba con Felipe ni grababa con él hace unos cinco años más o menos, ha sido como llegar a la primavera nuevamente. Salir a tocar en distintos escenarios, la recepción de la gente en los conciertos que hemos hecho ha sido espectacular, entonces no te puedo decir otra cosa, solo que me siento muy bien”, partió señalando Pablo.

Según comentó Felipe, le ha sorprendido gratamente que en cada una de sus presentaciones, haya gente que ya se sabe las letras de algunas canciones que ni siquiera han sido estrenadas, por lo que se nota el compromiso de sus fans con la música que crean.

“La recepción ha sido súper sorpresiva para nosotros, el alcance y la buena acogida que ha tenido, y siendo consciente de la carrera larga que tenemos y el reconocimiento que hemos tenido en nuestra carrera, uno nunca da por hecho que tu música tiene que gustar, por eso Pablo y yo estábamos bien expectantes de saber si les iba a gustar a la gente nuestra música. Cada vez que hemos tocado, que ya van dos o tres presentaciones, ha sido espectacular, hay gente que se sabía “Alma Mía”, cuando ni siquiera había salido y eso habla de que le han prestado mucha atención a la letra en vivo. Esos son los más fanáticos y fanáticas de nuestra carrera, pero también está aquella gente que está recién descubriendo esta música como si nosotros fuéramos un dúo emergente y ha sido súper bien recibida, así que estamos muy contentos”, agregó el cantante.

Si bien Felipe y Pablo son los principales creadores e intérpretes de este disco, ya que estuvieron a cargo de las guitarras, bajos y voces, en el proceso de grabación pudieron compartir con grandes artistas nacionales que colaboraron en el estudio. Danilo Donoso estuvo a cargo de las baterías, los teclados y pianos recayeron en Valentín Trujillo Godoy, nieto del “Maestro” Valentín, además participó el cuarteto de cuerdas Las 4 Estaciones.

A la fecha solo han visto la luz dos temas de este disco, siendo la más reciente “Alma Mía”, la que fue estrenada junto a un videoclip que se grabó en un hotel capitalino. “Quisimos hacer todo una intervención del hotel, desde el acceso hasta la azotea, nos tomamos los pisos, los ascensores, algunas habitaciones y estuvimos ahí prácticamente todo el día grabando muchas tomas para registrar el espíritu de lo que somos nosotros, yo creo que eso es lo más entretenido que tiene el videoclip. Tiene un aire muy primaveral por así decirlo y desde el acceso y dentro del hotel se pueden apreciar los colores de estos cielos que ya se asoman en la ciudad y que reflejan el espíritu de la canción, así que está hecho con mucho cariño y con mucha onda”, comenta Felipe.

PROCESO DE CREACIÓN

Ustedes además de tener una gran conexión por ser hermanos, llevan muchos años trabajando juntos, ¿cómo fluyó la creación de este álbum?

—Pablo: Muy fluido, súper entretenido y natural. Con Felipe hacemos música desde que tenemos como cinco años, pero siempre sigue siendo algo nuevo. Siempre seguimos aprendiendo cosas nuevas, en el disco hay temas que son instrumentales, hay uno que se llama “Que no pare el webeo” que salió como tres cucharadas, la papa. Hay otro tema que hizo Feli que se llama “Escorpión”, que es super difícil de tocar, es bien complejo, tienes que tener una destreza importante para poder realizarlo, entonces van pasando esas cositas nuevas en el camino, uno sigue aprendiendo a tocar. En mi caso, me está gustando demasiado tocar la guitarra ahora, porque me volví a encontrar con la guitarra nuevamente y eso me inspira y me motiva para tocar cada vez mejor. En el último tiempo me he dedicado más a cantar que a tocar guitarra y esa energía se siente heavy y la van a sentir cuando escuchan el disco.

—Felipe: Ha sido súper natural y bonito, hace siete años que no componíamos juntos, lo último que hicimos fue el último disco de los Chancho en Piedra Funkybarítico, hedónico, fantástico, después tuvimos alguna aventura en el estudio, pero era música de Pablo.


Al haber compartido en tantos proyectos musicales distintos, ¿cuál creen que es la fórmula para que cada uno de estos grupos tenga una identidad propia?

—Pablo: Yo creo que puede ser el respeto que hay que tenerle a la música, como entidad, como algo de la naturaleza, algo que hay que respetar y eso significa conectarse con ella, grabarla de la mejor forma. Pero sin duda es porque somos hermanos y tenemos una interactividad musical férrea con Felipe, lo otro que me gusta mucho es como suenan nuestras dos voces y se produce un chorus Ilabaca que queda en los corazones de las personas.


La infancia

¿Siempre fueron unidos? ¿o cuando más chicos tenían la típica rivalidad de hermanos?

—Felipe: Siempre fuimos yuntas, pero naturalmente cuando éramos más chicos pasó lo típico, que primero son los dos de la primera infancia, pero después uno se queda en la primera infancia y el otro (yo, que soy el mayor) crecía un poco más y jugaba la pelota con los más grandes, naturalmente eso se va acortando con los años, pero siempre jugamos juntos, muy hermanables. La diferencia se puede haber producido en la adolescencia, porque yo tenía amigos más grandes que mi hermano, pero se hizo nada después cuando los dos nos hicimos jóvenes y sobre todo cuando me metí a los Chancho en Piedra, porque yo fui el último en entrar a la formación original, el grupo originalmente lo habían armado Pablo y Lalo, siendo ellos compañero de curso, después entró Toño (Leonardo Corvalán) que es contemporáneo a mí, íbamos cuatro o cinco cursos más arriba que los chiquillos, imagínate toda la diferencia que puede haber en eso, o sea, cuando yo estaba en cuarto medio, Pablo estaba en octavo. Pero cuando formamos la banda volvimos a jugar a la música como niños, y ese fue el momento en que empezamos a hacernos profesionales en esto y confirmamos esa hermandad y esa fraternidad que teníamos desde muy chiquititos.


¿Nunca pasaron por un momento como el de los hermanos Gallagher, de no querer verse ni en pintura?

—Pablo: ¡No!, nos agarramos harto de las mechas por situaciones musicales, como: ‘oye toca este acorde, o toca esto’, cosas así, pero para nada, somos súper hermanables, nos queremos harto. Y esta etapa está increíble, volver a tocar y ver la respuesta de la gente nos tiene súper contentos y muy motivados.


Según comentaron los Hermanos Ilabaca, una característica de este álbum es la mezcla de sonidos retro que incorporaron, lo que se traduce como un verdadero viaje al pasado que hicieron los artistas en el proceso de creación. Recordaron la música que se escuchaba en su casa durante su niñez, y las melodías que los motivaron a convertirse en lo que son actualmente, recogiendo matices de varios géneros para entregar un resultado fresco y disfrutable.


En su familia ¿quién fue la persona que los introdujo en la música?

—Felipe: Principalmente nuestro padre, primero que todo. Yo creo que él hubiese querido ser músico, en la casa había una guitarra y había mucha música envasada. Él tiene una buena colección de vinilos, de cassette y discos de 45, un variopinto catálogo de música, desde la música clásica, hasta música popular, folklore latinoamericano y chileno, la Nueva Canción Chilena: Quilapayún, Inti-Illimani, Violeta Parra, Los Jaivas y por otro lado, música orquestada de Fausto Papetti, Los Indios Tabajaras, rock británico de Pink Floyd, The Who y The Beatles sobre todo, era un beatlemaníaco que nos influyó mucho. Y la otra gran influencia en nosotros fueron nuestros tíos, cuando había reuniones en su casa siempre se cantaba, sobre todo samba Argentina, era muy popular la canción española también, Joan Manuel Serrat.

“Después vinieron nuestros hermanos mayores, que ellos siendo adolescentes cuando nosotros éramos niños, todas sus influencias llegaron a nosotros, desde la Nueva Trova Cubana de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, hasta la música pop, new wave, incluso heavy metal que nuestra hermana escuchaba, por ejemplo Iron Maiden, Ozzy Osbourne, todo lo que estaba muy de moda en los 80s, que era una mezcla entre eso y al otro lado tenías a Donna Summer o música disco. Entonces había mucha influencia en nosotros desde chico y yo creo que ahí nació el bichito de hacer nuestra propia música, era tanto lo que escuchamos, que se nos ocurrían melodías todo el día”.

—Pablo: Hay una fauna super variada de la música que nosotros escuchamos de niños, había de todo como decía Felipe, pero lo principal eran los Beatles. Los dos discos que escuchamos harto fueron: Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (The Beatles) y La Cantata de Santa María de Iquique de Luis Advis, los escuchábamos caleta, y el Jesucristo Superstar de Camilos Sesto.


¿Cuáles son los planes en el corto plazo de los Hermanos Ilabaca?

—Pablo: El disco va a salir el primero de diciembre, estamos súper contentos porque ya viene, se pasó rápido el tiempo y tocar, tocar y tocar, en todos lados. Queremos que el grupo Hermanos Ilabaca te llegue a tu oído por comentarios, por el boca a boca, y para eso tienes que tocar en todos lados, a corto plazo esos son nuestros planes, lanzar nuestra música, tocarla, promocionarla y el próximo año, en marzo o abril meterse al grabar otro al toque. Como que fuera una inyección intravenosa pero rítmica.


A pesar de que en los últimos años la escena musical rockera ha ido perdiendo terreno, mientras que otros movimientos ganan cada vez más espacios de representatividad, Felipe y Pablo Ilabaca miran con optimismo el futuro de la música “orgánica” chilena. El regreso de Los Tres con su formación original y el rotundo éxito que han conseguido Los Bunkers en la venta de tickets marcan un precedente alentador para los amantes del género, quienes ven en estos acontecimientos un último grito de guerra de un estilo que no quiere morir en silencio.


—Felipe: Nosotros que somos bien longevos en esto y que llevamos 30 años de carrera profesional hemos visto como esto siempre sube y baja, cada cierto tiempo aparece una tendencia que desplaza al rock, y ya partamos de la base de que el rock haya sido popular en alguna oportunidad, ya fue un gran logro. Porque en teoría debiese ser algo subversivo y más alternativo dentro del panorama musical, quizás nos mal acostumbramos a que en los 90′ se transformó en el mainstream. Pero lo más natural es que otras corrientes más comerciales y populares sean la música principal.

“Hace unos cinco años se veía bastante oscuro el panorama, estadísticas mundiales decían que el rock iba en retroceso. Ahora quizás viene una nueva ola, un nuevo un nuevo resurgir de la mano del retorno de Los Tres,y por supuesto el éxito de Los Búnkers, que marcan un hito y llenan de optimismo a todos los que trabajamos de la misma forma, con amplificadores, baterías, guitarras, teclado, música que se cocina en vivo. Es algo que nos motiva, creemos que nosotros al no haber bajado los brazos nunca en cualquiera de nuestros proyectos, hemos contribuido a eso”.

“Es muy inspirador para la nueva generación, supongo que a todos los colegas les deben decir lo mismo, pero a nosotros constantemente nos llegan videos de chicos muy jóvenes que sacan nuestra música, que están tocando guitarra y bajo. Tan inspirador como ver a Congreso, que saca y saca discos siendo casi una leyenda viva y creemos, estamos seguros que nuestro disco es un aporte a eso también”.

—Pablo: Absolutamente, lo de Congreso es heavy el ejemplo que nos dan, como podemos llegar a los 70-80 años tocando, y ni hablar de Los Jaivas. Creo que nuestro disco está fresquito, está nutrido por toda esa inspiración, aunque no es un disco de rock, es un disco de funk-soul, tiene bien poco rock, nuestra actitud es la rockera, nuestras letras, pero es un disco terrible vacilón.



jueves, octubre 18, 2018

Pillanes: el nuevo supergrupo chileno adelanta su primer disco



La Tercera

La banda, que une a Pedropiedra con los hermanos Durán (exLos Bunkers) e Ilabaca (Chancho en Piedra), debuta con una propuesta que, según explican, es “como si Prince y Sol y Lluvia tuvieran un hijo”.

Por Carlos Farías

El ambiente es distendido en la antigua casa de Recoleta donde ensaya Pillanes. Allí, frente a frente, están algunos de los músicos nacionales más prolíficos y destacados de los últimos 20 años, reunidos ahora en un combo estelar: los hermanos Francisco y Mauricio Durán, exLos Bunkers; Pablo “K-V-Zón” Ilabaca, exChancho en Piedra y su hermano mayor, Felipe, aún a cargo del bajo en ese grupo. Las bromas abundan, las risas también: todo es cofradía en la banda que completa Pedropiedra, otro nombre de historial colaborativo en la escena local.

“Esto surgió porque somos amigos, no dijimos ‘oye, ya somos famosos hagamos esta superbanda’”, cuenta este último. El lazo se venía construyendo hace años entre los cinco integrantes, pero fueron las constantes visitas a México de la banda de 31 Minutos, integrada entre otros por los Ilabaca y Pedropiedra, las que los acercaron más a los Durán, residentes hace más de nueve años en Norteamérica.

“Los chiquillos son excelentes anfitriones, me quedé bolseando casa hartas veces. Ahí tocábamos y se nos ocurrió la idea, pero todo se selló en noviembre del año pasado”, recuerda “K-V-Zón”.

Tras darle forma al proyecto, que debe su nombre a un espíritu vinculado a los ancestros en la cosmovisión mapuche, el siguiente paso era el disco. Claro que con una regla autoimpuesta: nadie debía traer ideas listas y todo debía surgir desde la improvisación en conjunto. “Se dio una confianza en el resto de los compañeros muy bonita, porque todos venimos estilísticamente de lugares diferentes, era maravillarse con lo que podía hacer el otro, colgarse y sumarse”, explica Mauricio Durán. Así fue como en abril pasado se instalaron en una casa de la familia de Pedropiedra en Valparaíso, donde en tres semanas crearon su primer álbum, homónimo, con estreno ya fijado para el 9 de noviembre. El 25 de ese mismo mes debutarán en vivo, en la Feria Pulsar.

Si bien tanto Pablo Ilabaca como los hermanos Durán eran los compositores principales en sus exgrupos, el ego en esta nueva apuesta no existió. “Todos colaboramos en todas las canciones y están firmadas por todos”, cuenta Francisco. “El criterio era lo que a todos nos pareciera bueno y esto quedaba adentro”, añade Ilabaca.

Bajo esos principios compusieron las 12 canciones del LP, que suena “como si Prince con Sol y Lluvia tuvieran un hijo”, dice riendo Mauricio Durán. En efecto, según los primeros adelantos a los que tuvo acceso La Tercera, las composiciones no se ciñen a un género determinado y transitan por sonidos electro-andinos, como en Loro, un homenaje a Horacio Salinas; la balada dream pop en Carmesí; la cumbia en Facho pobre; el funk en Somos lo peor y el rock en El mundo es un lugar tan triste, primer single que se estrena mañana en plataformas digitales junto con su videoclip. “La mezcla fue súper desprejuiciada. Llevamos un camión con todos los tipos de instrumentos inimaginables para echarles mano”, comenta Pedropiedra.

Sobre las letras, Francisco Durán adelanta: “Son variadas igual que lo musical. Hay temas personales, otros de súper buen espíritu, homenajes, guiños a la cultura pop chilena, contingencia y humor”.

Pillanes no se complica con la residencia definitiva de los hermanos Durán en México, quienes comandan el grupo Lanza Internacional tras el receso indefinido de Los Bunkers en 2014. “Venimos seguido a Chile. Además, los chiquillos tienen cada uno su proyecto que los ocupa constantemente”, dice Mauricio. Y es que el propio exguitarrista de Chancho en Piedra, tras su retiro en abril de la agrupación, tiene una apretada agenda que incluye su tercer disco bajo el nombre de Jaco Sánchez y un EP con su nombre, entre otros.

Pero Ilabaca aún recuerda a su grupo madre, con quien se mantuvo unido por 25 años: “Han sido meses tranquilos. Al Felipe lo veo siempre, con el Toño (baterista) nos vemos en 31 Minutos. Pero somos hermanos, nos queremos, ningún rollo. Mi decisión pasó netamente por hacer otras cosas y dedicar mi tiempo a otros proyectos y vivir otras experiencias”.

Además, todos concuerdan en que no tocarán canciones de sus exagrupaciones en los recitales de Pillanes, y Francisco profundiza en las razones: “Para nosotros es refrescante empezar todo de nuevo. También un desafío muy bonito, porque es como tener una página en blanco, olvidarse de todas las páginas anteriores y empezar a construir algo nuevo. Eso es lo más valioso y estoy orgulloso de que hayamos tomado esa decisión de no recurrir al pasado o a canciones ya antiguas, sino que a empezar de cero”.

domingo, mayo 13, 2018

Pablo Ilabaca prepara ópera rock y disco solista



La Tercera

Tras salir de Chancho en Piedra, el músico alista además una nueva entrega de Jaco Sánchez y una obra de teatro.

Por Mauricio Jürgensen

Le preocupa lo que piensen “los chiquillos”, que algo de lo que diga pueda sonar a descortesía o a falta de agradecimiento. Pablo Ilabaca González reconoce que los últimos días no han sido “para nada fáciles” y que ha sentido más pena de la que esperaba cuando decidió alejarse del conjunto que ayudó a fundar en 1993 y donde todavía militan su hermano Felipe y sus amigos de toda la vida, Lalo Ibeas y Toño Corvalán.

“Nada se ha roto a nivel personal”, aclara de entrada sobre sus antiguos colegas con los que llegó a publicar nueve discos en 24 años. “Nos seguimos viendo y hablando por teléfono. Igual se siente raro no estar con ellos, no ser parte de las reuniones y todo lo que significa haber sido parte de esa banda por tanto tiempo”.

El músico, también conocido como K-V-Zón, dice que fue una decisión “reciente” y su cara cambia cuando tiene que definir si su alejamiento es definitivo o no. “No puedo ver el futuro”, dice. “No puedo asegurar algo sobre lo que no tengo certeza. Pero la decisión está tomada y me siento tranquilo de poder seguir con lo mío, porque me fui por eso: porque necesitaba más tiempo para concentrarme en las muchas cosas que quiero hacer”.

El músico de 41 años mide sus palabras y elude teorías que, una vez más, podrían incomodar a sus antiguos colegas: dice que no estaba agotado de tocar en Chancho en Piedra y descarta que haya sido él quien empujaba el carro creativo. Dice que el conjunto superó un montón de obstáculos en su carrera (“nos estafaron, nos robaron los instrumentos, cuando sacamos El tinto elemento (2002), nos criticaron, pero seguimos adelante”) y que no duda que Chancho en Piedra saldrá adelante de la mano de C-Funk, su reemplazo.

Aunque elude cualquier versión que tenga que ver con diferencias creativas o artísticas, Ilabaca sí admite que hubo “distintos criterios” y que por lo mismo decidió que este 2018 sería para lo propio, un concepto que justifica con un arsenal de planes para los próximos meses. Lo primero que viene es el nuevo proyecto de música soul que estrenó en 2005 llamado Jaco Sánchez y que en los próximos meses reaparecerá con un tercer álbum llamado Sunshine (el primero desde 2008) y que adelantará parcialmente el viernes 15 de junio en el Club Subterráneo, seis días después que su antigua banda reaparezca con C-Funk.

Lo nuevo de Jaco Sánchez (10 canciones, una de ellas en inglés llamada Amapola my love sleep like angel) antecede su segundo proyecto de la temporada: un EP que firmará con su nombre y que está grabando con Guido Nisenson, productor argentino avecindado en Chile, y que también supervisó la grabación de Funkybarítico hedónico fantástico (2016), el más reciente de Chancho en Piedra. “Se va a llamar Canciones para conversar con la parca”, precisa, “y lo veo como una obra de arte. Lo de Jaco es más convencional y pop en su estructura, esto no, porque hay una gran diferencia temática”.

En la misma senda anuncia un tercer registro para este 2018: se trata de una ópera rock que viene trabajando desde 2011 y que se va a llamar Las cuatro muelas del juicio, un proyecto que debería aparecer en octubre y que contará con invitados como Pedropiedra y el guitarrista estadounidense Trey Spruance, de Mr. Bungle, que aparecerá en dos canciones. K-V-Zón, que seguirá tocando con 31 Minutos, también confirma que participará en un musical dirigido por Álvaro Díaz, socio musical en el famoso proyecto infantil, y donde también está Elvira López, con quien Ilabaca ya había trabajado en Ciencia ficción, otro montaje donde hizo la música. “Se llama Condicional y se estrena en octubre como parte de los 75 años del Teatro de la Universidad Católica”, explica sobre un montaje donde oficiará como director musical.

Lo más inmediato, sin embargo, es lo que más le preocupa. “Me estoy tomando muy en serio lo de Jaco Sánchez”, dice. “Va a ser como una bienvenida a mi nueva situación. De hecho, ahora me gusta mucho más cantar que tocar guitarra. Es un gran desafío artístico estar haciendo todo esto”. Lo dice uno que tomó la siempre difícil decisión de renunciar para seguir creciendo.

martes, abril 24, 2018

Chancho en Piedra: “Ya pasamos por todo: angustia, miedo, inseguridad, aceptación”

La Tercera

El grupo habla con Culto de la renuncia de uno de sus mentores, Pablo Ilabaca, quien también asume: “Fue súper doloroso”. El músico alista otra banda con los hermanos Durán de Los Bunkers.

Por Francisca Pérez

Fueron 24 años de trayectoria sin quiebres, una proeza que pocas bandas han conseguido en la industria local. Pero hoy Chancho en Piedra vive su primer remezón. Tal como informó Culto el domingo, uno de sus fundadores, el guitarrista Pablo Ilabaca, decidió hace unos meses dejar la banda y ayer oficializaron la noticia en una cita con la prensa.

“Me agotaba mucho estar en todos los frentes. No fue una decisión fácil, pero creo que era una falta de respeto no dedicarles el tiempo completo a las cosas que se me ocurrían fuera del grupo. Es como tener hartos hijos y no darle de comer a todos”, explica Ilabaca, quien desde 2003 es el principal compositor en 31 Minutos y en 2005 inició su proyecto solista Jaco Sánchez y los Jaco, que ahora pretende retomar.

A pesar de que el resto de los integrantes, su hermano Felipe Ilabaca (bajo y voz), el vocalista Eduardo “Lalo” Ibeas y el baterista Leonardo “Toño” Corvalán, comentaron que la separación fue una posibilidad, lo conversaron y decidieron continuar.

– Ustedes son una de las pocas bandas chilenas que se ha mantenido unida y este es su primer gran quiebre, ¿cómo lo toman?

– Eduardo Ibeas: Pucha, duele, pero también nos hace ver que así es la vida no más. No es perfecta, tiene altos y bajos, tiene momentos que tú eliges y otros que alguien elige por ti. Si bien es duro, no se ha muerto nadie. Podría haber sido mucho más terrible. Es una decisión personal y hay que ver cómo cada una de las partes se la toma para sacar algo positivo, dentro de lo negativa que es la noticia. Pero como ya sabíamos hace un par de meses, ya pasamos por todas las sensaciones: angustia, miedo, inseguridad, aceptación. Hemos pasado por todos los procesos y ahora creo que estamos en el propositivo, de ver cómo funciona el proyecto de Pablo y cómo sigue Chancho en Piedra. Esa es la energía en este momento.

– Leonardo Corvalán: Es un desafío también cómo enfrentarlo. Es quizás un momento de reinvención de Chancho en Piedra, quizás ahora tenemos que ponerle mucha más energía para demostrar que Chancho está vivo y si hay que darle una vuelta de tuerca al sonido, nosotros felices de empezar una nueva etapa también.

– ¿Cómo fue tocar todos estos meses guardando la noticia?

– P. Ilabaca: Lo disfruté harto. Sabía que eran las últimas veces que iba a estar tocando, lo pasé súper bien. Es raro también, son sensaciones primerizas que uno va asimilando, fue súper doloroso. Me dio mucha pena tomar la decisión, pero los ríos se cruzan mojándose. Creo mucho en mis proyectos y también en Los Chancho, y les agradezco que entiendan mi forma de ser, mi necesidad de hacer otras cosas.

Mientras buscan al integrante que ocupará de manera definitiva el lugar de Ilabaca, los Chancho trabajarán con Cristián “C-Funk” Moraga, viejo amigo y actual líder de Los Tetas. “Cuando se enteró por Pablo de su decisión, inmediatamente él mismo nos ofreció acompañarnos y transformarse en un suplente”, cuenta Felipe Ilabaca. A pesar de que aún no han conversado la posibilidad de realizar un concierto de despedida, sí tienen claro que el primer show de la nueva formación será el 9 de junio en el Teatro Coliseo, donde lanzarán Funkybarítico, el próximo single de su más reciente trabajo.

De esta forma, Moraga dividirá sus tiempos entre los ensayos con Chancho en Piedra y la preparación del nuevo material de su banda. Por su parte, Ilabaca prepara un grupo con los hermanos Francisco y Mauricio Durán (Los Bunkers), al que podrían sumar a Pedropiedra en la batería.

– ¿Cómo se han planteado que será el proceso de composición de nueva música sin uno de los principales cerebros de la banda?

– F. Ilabaca: La música de Chancho nació como un ejercicio de taller, de sala de ensayo: construíamos un riff de guitarra y bajo y desde ahí surgía un ritmo, lo íbamos perfeccionando y el Lalo proponía alguna idea, hacía unas letras, se desarrollaba y así empezaba a crecer. Tempranamente Pablo empezó a mostrar una canción de autor y ahí descubrimos esa otra manera de componer, donde teníamos canciones de taller y canciones de autor. Pero la fórmula no existe. Sin Pablo yo creo que lo lógico sería que este integrante que llegue, que puede ser en una primera etapa Cristián (Moraga), no sabemos cuánto tiempo vamos a estar trabajando juntos, pero la idea de él y la nuestra también es tratar de coronar este proceso de ‘parche’ con nueva música. Pero como es un nuevo integrante hay que buscar una nueva forma de hacer las cosas, tenemos que conocernos en el taller primero. De alguna manera, es un partir de cero. Sería un error buscar un doble del Pablo.

– Ibeas: Pero la primera creación yo creo que es reinterpretar las canciones. Una vez leí por ahí que la gracia del arte es que tú le muestras la misma obra a diez directores y todos te van a hacer películas distintas. En la música pasa lo mismo. La misma obra interpretada por distintos músicos, también va a sonar distinto y nos tiene que gustar a todos.

domingo, abril 22, 2018

Chancho en Piedra pierde a Pablo Ilabaca y suma a C-Funk

La Tercera

El guitarrista parte para desarrollar otros proyectos, en el mayor golpe que ha vivido el grupo en sus casi 25 años.

Por Claudio Vergara

En la escena local, Chancho en Piedra representaba algo así como una familia ejemplar: un conjunto cuyos fundadores se conocieron en kinder, sostenido por una dupla de hermanos, sin fracturas internas en sus casi 25 años de historia y con una fanaticada de lealtad casi inmune al paso del tiempo. Pero ahora se alistan para enfrentar quizás el mayor cambio de toda su trayectoria.

Precisamente uno de los integrantes que inició la agrupación, y uno de los cerebros musicales que le aportó identidad a su sonido, el guitarrista Pablo “K-V-Zon” Ilabaca, renunció hace un tiempo a sus filas, argumentando otras inquietudes profesionales.

De hecho, el músico dejará de modo oficial de ser parte del grupo en los próximos días, cuando se anuncie su adiós a través de las distintas plataformas de Chancho en Piedra y en una posible conferencia de los miembros que seguirán a bordo, su hermano, el bajista Felipe Ilabaca; el cantante Eduardo “Lalo” Ibeas, y el baterista Leonardo “Toño” Corvalán.

Aunque la determinación de K-V-Zon se venía conversando hace varios meses, no dejó de ser un remezón importante para el cuarteto, según cuentan fuentes conocedoras de su entorno.

Era uno de los rostros más característicos de su historial y parte intrínseca de su arquitectura sonora, además de abrir un escenario incierto con el que los santiaguinos jamás habían lidiado. Pero, por otro lado, tampoco era un asunto que estuviera fuera de todo cálculo: desde hace más de una década, Ilabaca es por lejos el músico más inquieto del grupo, con iniciativas paralelas donde ha divido el protagonismo con su banda madre, como el proyecto Jaco Sánchez y los Jaco, de 2005; su participación en todos los álbumes y espectáculos de 31 Minutos, y su trabajo para bandas sonoras en teatro y cine.

Reemplazo

Ante la deserción, los Chancho decidieron conversar con un coetáneo, un compañero de generación y batallas en la consolidación de la escena funk chilena en los 90, el guitarrista Cristián “C-Funk” Moraga, bajo el propósito de que ocupe temporalmente el puesto de Ilabaca. El actual líder de Los Tetas aceptó la propuesta, aunque solo de manera puntual, para algunos planes y espectáculos acotados, no para sacar rótulo de integrante permanente.

Desde hace un tiempo, Moraga está embarcado en editar nuevo material de Los Tetas -el que tiene fecha tentativa para esta temporada- y en un eventual retorno a los escenarios del grupo, luego del complejo momento que vivieron tras la expulsión de otro de sus históricos, Tea Time, a mediados del año pasado, cuando fue denunciado por violencia intrafamiliar por parte de su pareja.

Para algunos cercanos, su participación en Chancho en Piedra sería una buena forma de retomar el ritmo de las presentaciones y de volver al circuito, después del tormentoso trance que sin quererlo los salpicó por esos días.

miércoles, mayo 15, 2013

Juanita Ringeling se lanza como cantante en "Bim, Bam, Bum"

El Mercurio


La actriz grabó 10 canciones para la serie de TVN que saldrá al aire en junio. El proyecto musical estuvo dirigido por Pablo Ilabaca (Chancho en Piedra) y Camilo Salinas.

José Vásquez

No se hizo a tientas, ni a pruebas de ensayo y error, porque el guión exigía cantar. Pero el crecimiento musical que tuvo "Bim, Bam, Bum: mientras la ciudad duerme" que se estrenará en TVN el próximo mes de junio, sumó ambiciones tras finalizar las grabaciones del primer capítulo.

Dentro del equipo se dieron cuenta que el resultado del trabajo en conjunto que encabezaron Pablo Ilabaca (Chancho en Piedra) y Camilo Salinas (Inti-Illimani Histórico, Los Bipolares) -a cargo de la música de la serie- y las actrices que captan las miradas sobre el escenario del local nocturno de la ficción, Celine Reymond, Andrea Dellacasa, Paloma Moreno y Juanita Ringeling, entregaba herramientas para una obra mayor.

"Vimos que funcionaba y que podía crecer todavía mucho más. Que una canción podía no ser circunstancial dentro de un capítulo, sino que lo podía potenciar. Al final nos sorprendimos del lugar que alcanzó la música dentro de la serie", dice Juanita Ringeling que agradece el nuevo impulso que tuvo el proyecto. "Los días en que me tocaba grabar escenas cantando eran los que más disfrutaba", cuenta.

"Bim, Bam, Bum...", que en septiembre de 2011 obtuvo 504 millones de pesos del CNTV, lanzará en los próximos días un nuevo clip promocional a cargo de la productora Invercine que tuvo un primer apronte con "Sueño imposible", canción interpretada por Francisca Valenzuela y Américo, dueto que corresponde al tema central de la serie.

Lo nuevo viene en la voz de Juanita Ringeling. Un tema de la dupla Ilabaca-Salinas, que lleva por título "Bim, Bam, Bum", y que en sus letras define el camino de Laura Lucero, el personaje al que da vida la actriz.
"Es una canción interpretada en primera persona de cómo ella, Laura Lucero persigue sus sueños a través del Bim, Bam, Bum y lo que representa el local nocturno para la ciudad. Era una época muy rupturista donde en un mismo lugar se podía encontrar un poeta sentado al lado de un político y entre medio una prostituta", dice Ringeling.

La actriz grabó 10 temas para la producción que trabaja en un disco que de manera inédita para un producto de televisión, se editará en vinilo. "Es un lindo proyecto, porque sacarlo en este formato es una manera de homologar a la única forma que había de escuchar música en la época", cuenta Camilo Salinas que afina los últimos detalles del trabajo en el estudio: "Estamos cerrando un proceso de seis meses en el que creamos no sólo estas canciones y las nuevas versiones de éxitos de la época, sino que también la música incidental".

Ilabaca y Salinas se inspiraron en las grandes bandas del período en que está ambientada la serie (1957), entre ellas la Orquesta Huambaly y la Orquesta Los Peniques. Incluso, aparecerán en pantalla tocando en algunos capítulos al mando de los "Bim, Bam, Boys".

Todos están entusiasmados en que el trabajo no termine aquí y ya se proyectan con una posible segunda temporada. "Creo que todavía podríamos hacer un mucho mejor trabajo", dice Salinas. "Sería el ideal, pero eso dependerá de cuanta gente nos vea... Aunque yo creo que nos verán harto", se entusiasma Ringeling.
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En vinilo
"Que el disco salga en este formato es muy simbólico, porque es como se editaba en la época. Además, será un elemento de colección", dice la actriz.

viernes, marzo 23, 2012

Así se prepara el concierto de "31 Minutos"

 

Pablo Ilabaca, Felipe Ilabaca, Camilo Salinas y Pedropiedra serán los encargados de ejecutar en vivo los éxitos del show infantil que marcó una época en televisión. Acompañados por las voces originales, y bajo la especial complicidad de Álvaro Díaz -uno de los creadores de la serie y entusiasta compositor-, el concierto toma forma y amenaza con una gira por Chile y el extranjero si en el Parque O'Higgins las cosas salen bien. Montar el show era un sueño. Y así es cómo lo harán realidad.

Por Emilio Contreras
Wiken

Álvaro Díaz nunca ha tocado un instrumento, pero está a punto de entrar a una sala de ensayo y espera ansioso a que la abran. En el pasillo oscuro que antecede a los dominios donde practica la banda Chancho en Piedra, Álvaro y Pedropiedra (Pedro Subercaseaux) toman agua en vasos de plumavit y hablan del 31 de marzo y el 1 de abril, los días en que pisarán el escenario infantil de Lollapalooza 2012, el Kidzapalooza, en el primer montaje musical (con banda en vivo y títeres) de "31 Minutos": ese show de televisión infantil que duró 3 temporadas y 56 capítulos, y que se transformó en objeto de culto en Chile, México y varios rincones de Latinoamérica.
- Siempre está la posibilidad de volver, pero hacer televisión es monstruoso y agotador. Preferimos estos proyectos. Me gusta que sea así. Le da vida.

Los otros proyectos de los que habla Álvaro Díaz son: una obra de teatro (que se montó con éxito en Chile y México y que pretende volver a las tablas); un spin off ("Las vacaciones de Tulio y Patana"); spots para UNICEF; uno que otro show itinerante cuando Chile lo necesita (montajes de sketches del programa en ciudades afectadas por el terremoto del 27/F); y recitales como el del 25 de diciembre pasado en el Puma Lab del GAM, cuando el mismísimo Jorge González (fan público de los títeres), su banda, Pablo Ilabaca (compositor principal de la serie) y Álvaro Díaz y Pedro Peirano (la dupla fundadora) se subieron al escenario para un concierto sorpresa que recorrió 7 éxitos de "31 Minutos".

En tres días armaron el show y no más de 100 personas fueron las privilegiadas de ver, por primera vez, la ejecución en vivo de los éxitos de 3 discos editados en menos de 3 años. "Ese show fue increíble", dice Álvaro, el más involucrado en la producción musical del binomio Díaz-Peirano y compositor de varios de sus hits ("La regla primordial", por ejemplo).

Para Pablo Ilabaca, director musical del programa, el show en sí fue concretar un sueño: "Fue genial. Quedamos tan contentos, que con el Pedro (Peirano) dijimos: 'esto es la raja'. '31 Minutos' es como el vino: mientras más pasa el tiempo es mejor. Nosotros lo dejamos macerando y ahora lo tomamos, lo disfrutamos".

Tiempo después, a Aplaplac (la productora insigne de la marca) llegó una oferta imposible de rechazar a la vista de los resultados: tocar en el escenario infantil de Lollapalooza los dos días del festival, y presentar los éxitos de "31 Minutos" en grande. La respuesta fue una sola.

ÁLVARO DÍAZ: "DÉMOSLE".
El recital de "31 Minutos" se titula "Tuliopalooza", y contará la historia del arribo de los personajes del noticiero al festival. Durará 45 minutos, entre canciones y actuaciones de los títeres en escena. La escenografía mostrará a la banda adelante y los personajes atrás. Y mientras los títeres canten, la voz original estará micrófono en mano junto a la banda: Pablo Ilabaca en guitarras, Felipe Ilabaca en el bajo, Pedropiedra en batería y Camilo Salinas en los teclados. Para la realización del show, participará el grupo fundador de "31 Minutos", a excepción de Rodrigo Salinas (Juanín, en la serie). Y juntos serán los únicos en presentarse ambos días del Lollapalooza, a las 17:45 horas, y también los únicos que podrán realizar un ensayo general el día antes del show, para montar equipos y sonido.

-Nos entusiasmamos por la obra de teatro también. Con el en directo de la obra y el en vivo del Puma Lab, dijimos: 'bueno, ya sabemos que funciona'. Ya hay una experiencia en directo (la obra), lo difícil es adaptarle a eso una banda en vivo y con títeres -dice Díaz.

La banda ha practicado en la sala de ensayo de Chancho en Piedra, en las dependencias de Balmaceda 1215 (al costado de la Estación Mapocho). Ahí han llegado los cuatro músicos y las voces históricas del programa. Antes de esto, todos se conocían. Pablo y Felipe, desde el nacimiento. Camilo y los Ilabaca, por colaboraciones anteriores. Camilo y Aplaplac a través de la película de "31 Minutos" (él fue uno de los compositores de la música incidental de la cinta). Pedropiedra trabajó con Álvaro en la música de proyectos audiovisuales de Aplaplac, después de conocerse a través del director Sebastián Silva. "El amigo en común, en realidad, es Peirano. Mi única manera de conocer gente es a través de Peirano", cuenta entre risas Álvaro. "Todos nos conocíamos de cierta forma".

-Cuando apareció "31 Minutos", yo hacía el esfuerzo de levantarme temprano los fines de semana para escuchar la música. Después llegaron los discos y me gustaba lo transversal de las canciones: que las escuchaban chicos y grandes -recuerda el destacado Camilo Salinas, músico de Inti Illimani Histórico (que también tocará en Lollapalooza) y Los Bipolares.

Es inevitable no recordar experiencias similares, que mezclen personajes, música y una historia. Como la más famosa de todas: la banda de Damon Albarn, Gorillaz, que primero actuaba en vivo detrás de biombos y pantallas, y que hoy lo hace bajo la misma lógica del montaje de "31 Minutos" -guardando las proporciones-: con banda en vivo y personajes y el desarrollo de la historia atrás.

El escenario en donde "31 Minutos" tocará, el Kidzapalooza, cuenta con 12 metros de altura y 10 metros de largo, por lo que los criterios para el show fueron -como siempre en el programa de TV- la austeridad y lo simple.

-En 2007 vi un show de Gorillaz, en DVD. Estaban en un teatro y aparecían los títeres interactuando desde la tribuna, y pensaba mucho en "31 Minutos". Pero para que tú anuncies el show, tienen que estar Álvaro y Pedro, y pensé: aquí se deben complementar ellos y la música -recuerda Pablo "Cabezón" Ilabaca.

Los recitales del 31 de marzo y del 1 de abril no contarán con pantallas gigantes como las de Gorillaz, pero sí repasarán los clásicos que hace 7 años llevaron a "31 Minutos" a recibir discos de oro y platino en plazos ridículos: "31 canciones de amor y una canción de Guaripolo" alcanzó disco de oro a cuatro días de su lanzamiento y 20 mil copias vendidas (disco de platino) apenas una semana después.

Camilo Salinas conjetura una explicación al éxito arrollador de las composiciones: "Sin desmerecer otros show infantiles, éste es diferente. La música es rica en su formato, nada le sobra. Cualquier músico chileno estaría feliz de tocar estas canciones. Tienen humor, un discurso de peso. Aquí se trabaja seriamente el discurso de lo absurdo, y eso es muy interesante".

EL CULTO.
Álvaro Díaz, Pedropiedra y sus vasos de plamuvit ya están adentro de la sala de ensayo, y los hermanos Ilabaca también. Se aprestan a tomar posiciones. Álvaro no sabe bien qué hacer. Se ve ajeno, pero en realidad, siempre fue uno de los más laboriosos a la hora de componer.

"Yo me preocupo de esta parte, Peirano de lo que tiene que ver con la actuación, los títeres y la historia", cuenta. Pedro Peirano se encuentra, en estos momentos, terminando la película "No", de Pablo Larraín, y trabajando a distancia para la televisión mexicana. "Él está estos días en Chile, porque si no, sería imposible armar el show. Necesitamos estar los dos", comenta Díaz, de cuya imaginación brotaron ideas y muchas de las letras de los discos, en complicidad musical con Pablo Ilabaca, uno de los más entusiastas con el proyecto:

- Me acuerdo que al principio tocaban la música en tiendas de todo el centro. Y era tanta la efervescencia que con eso bastaba: no valía la pena tocarla en vivo. Las canciones eran famosas en sí mismas. Y la misma fama no nos hacía gracia.

La popularidad fue tal, que en México el sello Terrícolas Imbéciles editó en diciembre de 2009 un disco tributo a "31 Minutos": "Yo nunca vi televisión", en el que participaron artistas aztecas como Emmanuel del Real (Café Tacvba), Natalia Lafourcade, Ximena Sariñana, el trío Liquits y María Daniela y su Sonido Lasser, entre otros. Y por Chile, Francisca Valenzuela, Chancho en Piedra, Los Bunkers y Pedropiedra, quien aportó con una de las canciones más llamativas del repertorio que semana a semana presentaba el títere y periodista Policarpo Avendaño ("top-top-top") al aire: "Mr. Guantecillo".

Pedropiedra hoy está feliz: "Tuve el DVD de la primera temporada, lo compré en México, cuando vivía allá, y la serie era como de culto. Los vi cuando en Chile ya había pasado el boom. Ahora, para mí es bacán participar con el Cabezón y este otro (Álvaro) en la banda. Es entretenido, novedoso, nuevo".

Las apuestas están hechas a base de este primer paso. Aplaplac ya ha recibido ofertas para llevar el recital a escenarios nacionales e internacionales. Pero antes de aceptar, el grupo quiere ver qué ocurre en Lollapalooza. En 7 años, a Pablo Ilabaca lo han tentado muchas veces con montar un concierto de la serie, pero nunca lo hizo. Para él, la música es indisoluble de los títeres:

-Sería raro que no ocurriese (tocar en otras partes). Creo que hay gente de Chile, Brasil y México que quiere ir a un recital de "31 Minutos". Tengo ganas de hacer un Caupolicán, si es posible. Está tan bueno y bonito, que sería un desperdicio no hacerlo. Es como cuando tú te ves bien con una pinta: sería ridículo no vestirse de nuevo con esa ropa -dice Ilabaca.

Las ganas sobran en el subterráneo de Balmaceda 1215. Los músicos toman los instrumentos y Álvaro, el micrófono. La batería de éxitos comenzará a sonar por la sala en minutos, y en Lollapalooza, en apenas 8 días.

Hay nervios, hay adrenalina y hay más de 30 canciones en el repertorio.

Álvaro se mueve rápido y cierra la puerta. Y otra vez, el noticiero infantil que marcó una época y no quiere volver a la televisión, revive.

Sábado y domingo, Kidzapalooza, 17:45 horas.

Teatro en México

Los planes de Aplaplac para "31 Minutos" no se detienen. La intención de Álvaro Díaz y Pedro Peirano es regresar a México y participar en la Feria del Libro de Guadalajara. Allá la dupla trabaja con la productora del actor Diego Luna: Mueca, la misma que llevó la obra de teatro "31 Minutos: resucitando a una estrella" y que, es probable, se vuelva a montar allá. Sebastián Sánchez, un chileno que vive en México nos dijo: 'vénganse a un teatro chico acá al DF', y nos ha ido groso con la obra", cuenta Álvaro Díaz.

"Siempre está la posibilidad de volver, pero hacer televisión es monstruoso y agotador. Preferimos estos proyectos. Me gusta que sea así. Le da vida".
ÁLVARO DÍAZ