El Mercurio
Los cantantes lanzarán su primer álbum en conjunto, que repasa algunas de las grandes canciones de George Gershwin.
Raimundo Flores S.
"El amor está aquí para quedarse" es la traducción del título del trabajo que Tony Bennett estrenará el próximo 14 de septiembre junto a Diana Krall y que, a su vez, podría aplicarse también a la incombustible carrera del cantante, que con 92 años se mantiene vigente a punta de nuevo material y una nutrida agenda de conciertos.
Este último trabajo constará de reversiones de 12 composiciones de George Gershwin, compositor y pianista fundamental de la música popular norteamericana, justo en el año en que se celebran 120 años de su nacimiento. Una decena de temas tendrán a Bennett combinando su voz con la de la cantante canadiense, además de una interpretación en solitario de cada uno.
"En ese momento y todavía hoy es un sonido puramente estadounidense, tanto en la letra como en la melodía. Es sorprendente, especialmente a la luz de la muerte prematura de George Gershwin a la edad de 38 años a causa de un tumor cerebral. Escribió su extraordinario trabajo en poco más de 20 años", declaró Bennett sobre el compositor en una entrevista que dio hace algunas semanas.
Hasta el momento, ya han visto la luz dos sencillos. El primero es "Nice work if you can get it", compuesta por Gershwin y su hermano Ira en 1937, para el musical "Señorita en apuros". El otro es "Fascinating rythm" también escrita por el dúo de hermanos, aunque en 1924. Este tema tiene la curiosidad de que también fue el primer sencillo que grabó Bennett en su carrera, en 1949, cuando aún actuaba bajo el nombre de Joe Bari.
El disco -que también cuenta con la participación del Bill Charlap Trio- es el primero en conjunto de Bennett y Krall, quienes ya habían grabado canciones juntos a lo largo de su carrera y también realizaron una gira en conjunto en el año 2000.
Además, es el álbum de estudio número 57 de Bennett, quien ha creado célebres trabajos de duetos, como por ejemplo "Cheek to cheek" (2014) junto a Lady Gaga. En el caso de Krall, este trabajo será el sucesor de "Turn up the quiet", estrenado en 2017.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
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lunes, septiembre 03, 2018
domingo, abril 22, 2018
Diana Krall: "Canto standards porque no puedo escribir mejores canciones"
El Mercurio
La artista canadiense llegará a Chile el próximo 4 de mayo para presentar su último disco, "Turn up the quiet", con el que regresa a sus interpretaciones de jazz tradicional.
Por Patricio Zenklussen Franco
"Tengo muchísimas ganas de estar de vuelta ahí. Ha pasado demasiado tiempo", dice al teléfono desde Canadá con tono de alivio Diana Krall. La tres veces ganadora del Grammy llegará a Chile por cuarta vez el próximo 4 de mayo para presentar su más reciente trabajo, "Turn up the quiet", esta vez sobre el escenario del Teatro Caupolicán.
Para este álbum, la cantante y pianista canadiense suspendió su travesía por territorio pop, que había empezado en 2015 con "Wallflower", donde interpretó canciones de Bob Dylan y Elton John, y volvió a sus raíces musicales en el jazz tradicional.
"Lo hice porque existe una lista de músicos y obras que forman un gran lienzo sobre el cual artistas como yo podemos intepretar con libertad armónica y lírica", explica a "El Mercurio".
"No fue por una cuestión de nostalgia, sino porque son piezas eternas", agrega Krall, antes de soltar una risa: "Además, canto standards porque no puedo escribir mejores canciones que esas".
La artista, que es una fanática del pasado del género -al punto de haber desarrollado gran parte de su carrera con interpretaciones de ese repertorio-, también se muestra segura acerca de su futuro: "El jazz siempre está moviéndose adelante y hay muchos músicos jóvenes que lo confirman".
Según plantea, es una música que siempre mira hacia el futuro. "Es una evolución constante y espontánea", agrega.
Adelantando lo que será su próximo espectáculo en el país, Krall se toma el tiempo de presentar a su banda: "Es un grupo de artistas realmente único: Karriem Riggins, del supergrupo August Greene, tocará la batería y Stuart Duncan, que ha grabado con Yo-Yo Ma estará en el violín. Anthony Wilson, que ha colaborado con Paul McCartney en la guitarra y Robert Hurst, que es profesor de la Universidad de Michigan, en el bajo".
"La verdad es que no sé por qué tendría que estar ahí -dice entre risas-. Vayan a verlos a ellos".
Ya dejando las bromas de lado, Krall se anima a invitar: "Me siento muy bien acompañada, y lo mejor es que cuando tocamos juntos nos conectamos y logramos traspasarlo a la gente".
Y concluye: "Es nuestro trabajo, pero realmente tratamos de darle a la gente algo con sentido y transmitirles cariño y sentimiento".
La partida de un amigo
Unos meses antes del lanzamiento de su disco, Diana Krall se enfrentó al fallecimiento de su histórico productor e íntimo amigo, Tommy LiPuma. Hoy, a poco más de un año de su partida, la artista se anima a expresarse al respecto: "Agradezco poder hablar de esto. Fue muy duro, muy doloroso. Trabajé con él en 12 de mis 15 discos y aprendí muchísimo de él. Pero ahora que lo pienso, creo que hay que seguir adelante con su legado. Yo pude estar con quienes crearon este arte, y ahora me he propuesto darle esa oportunidad a nuevos músicos".
La artista canadiense llegará a Chile el próximo 4 de mayo para presentar su último disco, "Turn up the quiet", con el que regresa a sus interpretaciones de jazz tradicional.
Por Patricio Zenklussen Franco
"Tengo muchísimas ganas de estar de vuelta ahí. Ha pasado demasiado tiempo", dice al teléfono desde Canadá con tono de alivio Diana Krall. La tres veces ganadora del Grammy llegará a Chile por cuarta vez el próximo 4 de mayo para presentar su más reciente trabajo, "Turn up the quiet", esta vez sobre el escenario del Teatro Caupolicán.
Para este álbum, la cantante y pianista canadiense suspendió su travesía por territorio pop, que había empezado en 2015 con "Wallflower", donde interpretó canciones de Bob Dylan y Elton John, y volvió a sus raíces musicales en el jazz tradicional.
"Lo hice porque existe una lista de músicos y obras que forman un gran lienzo sobre el cual artistas como yo podemos intepretar con libertad armónica y lírica", explica a "El Mercurio".
"No fue por una cuestión de nostalgia, sino porque son piezas eternas", agrega Krall, antes de soltar una risa: "Además, canto standards porque no puedo escribir mejores canciones que esas".
La artista, que es una fanática del pasado del género -al punto de haber desarrollado gran parte de su carrera con interpretaciones de ese repertorio-, también se muestra segura acerca de su futuro: "El jazz siempre está moviéndose adelante y hay muchos músicos jóvenes que lo confirman".
Según plantea, es una música que siempre mira hacia el futuro. "Es una evolución constante y espontánea", agrega.
Adelantando lo que será su próximo espectáculo en el país, Krall se toma el tiempo de presentar a su banda: "Es un grupo de artistas realmente único: Karriem Riggins, del supergrupo August Greene, tocará la batería y Stuart Duncan, que ha grabado con Yo-Yo Ma estará en el violín. Anthony Wilson, que ha colaborado con Paul McCartney en la guitarra y Robert Hurst, que es profesor de la Universidad de Michigan, en el bajo".
"La verdad es que no sé por qué tendría que estar ahí -dice entre risas-. Vayan a verlos a ellos".
Ya dejando las bromas de lado, Krall se anima a invitar: "Me siento muy bien acompañada, y lo mejor es que cuando tocamos juntos nos conectamos y logramos traspasarlo a la gente".
Y concluye: "Es nuestro trabajo, pero realmente tratamos de darle a la gente algo con sentido y transmitirles cariño y sentimiento".
La partida de un amigo
Unos meses antes del lanzamiento de su disco, Diana Krall se enfrentó al fallecimiento de su histórico productor e íntimo amigo, Tommy LiPuma. Hoy, a poco más de un año de su partida, la artista se anima a expresarse al respecto: "Agradezco poder hablar de esto. Fue muy duro, muy doloroso. Trabajé con él en 12 de mis 15 discos y aprendí muchísimo de él. Pero ahora que lo pienso, creo que hay que seguir adelante con su legado. Yo pude estar con quienes crearon este arte, y ahora me he propuesto darle esa oportunidad a nuevos músicos".
domingo, enero 28, 2018
Diana Krall regresa a Chile con el disco que la devolvió a su centro jazzístico
El Mercurio
Luego de experimentar su veta más pop en 2015, la cantante y pianista canadiense lanzó en mayo pasado "Turn up the quiet", álbum que presentará el próximo 4 de mayo en el Teatro Caupolicán.
J. V.
Casi como si fuera una nueva interpretación a la máxima de "Seinfeld" -esa sobre la idea de realizar un show acerca de nada-, Diana Krall le contó a la revista Billboard que encaró su último trabajo de la forma más desprejuiciada de su discografía: "mi único concepto fue no tener uno".
La cantante y pianista, dueña de una de las carreras más destacadas de su generación dentro del universo del jazz, en la que ha vendido más de 15 millones de álbumes, abordó su último trabajo, "Turn up the quiet", lanzado en mayo pasado, con la idea de hacer un disco que naciera directamente en el estudio de grabación. "Tenía músicos tan increíbles que lo único que queríamos hacer era tocar sin pensar mucho en ello", le dijo a la publicación para explicar cómo en esas jornadas en las que primó la improvisación -a diferencia de lo que había hecho en su anterior entrega "Wallflower" (2015), donde se había sumergido derechamente en el pop y el rock- había regresado de lleno a su centro jazzístico.
El resultado del proyecto, en el que participaron músicos como el guitarrista Russell Malone y el bajista Tony Garnier, cosechó buenos comentarios en su vuelta al formato de cuarteto. Un espiral positivo que fue creciendo y que derivó en una nueva gira mundial que la tendrá nuevamente en Chile el próximo 4 de mayo en el Teatro Caupolicán.
Esta será la cuarta actuación de Krall en el país, donde debutó en septiembre de 2000 en el Teatro Municipal. Luego la artista regresaría en 2005, para un show en el Parque Bicentenario y en 2008 en Espacio Riesco, donde realizó un show privado para una compañía de telefonía móvil.
"Turn up..." fue el último trabajo de la artista con el afamado productor Tommy LiPuma (Miles Davis, Barbra Streisand, Al Jarrau y Natalie Cole, entre otros), quien falleció dos meses antes de que se estrenara el disco. LiPuma, quien tenía 80 años, había aparecido en el horizonte de la canadiense en su segundo álbum "Only trust your heart" (1995) y se transformó en un colaborador habitual de su discografía, produciendo 11 de sus 13 trabajos de estudio, incluyendo un álbum en vivo.
Esta última grabación también significó su reencuentro con él luego de ocho años y dos placas en las que T Bone Burnett y David Foster la produjeron. "Él fue infatigable hasta el final, no era un anciano frágil", contó con emotividad la artista en The New York Times.
El matrimonio de Diana Krall, quien desde 2003 está casada con Elvis Costello, ha optado por mantener su carrera artística con distancia, a pesar de que ambos son músicos. "Hay muchos pianos en nuestra casa y, a veces, Elvis trabaja en una esquina y yo en otra", contó en su última entrevista con el periódico inglés The Telegraph. Krall, que no se imagina realizando una gira juntos o grabando un disco, sí experimentó junto a su marido en 2004 con el álbum "The girl in the other room", que incluyó canciones escritas por la pareja en conjunto.
Las entradas para este concierto saldrán a la venta el 7 de febrero a través de Ticketek. Dos días antes habrá una preventa con un descuento de un 20% a clientes Entel. Los precios, sin descuento, van desde los $32.000 a los $97.750.
Luego de experimentar su veta más pop en 2015, la cantante y pianista canadiense lanzó en mayo pasado "Turn up the quiet", álbum que presentará el próximo 4 de mayo en el Teatro Caupolicán.
J. V.
Casi como si fuera una nueva interpretación a la máxima de "Seinfeld" -esa sobre la idea de realizar un show acerca de nada-, Diana Krall le contó a la revista Billboard que encaró su último trabajo de la forma más desprejuiciada de su discografía: "mi único concepto fue no tener uno".
La cantante y pianista, dueña de una de las carreras más destacadas de su generación dentro del universo del jazz, en la que ha vendido más de 15 millones de álbumes, abordó su último trabajo, "Turn up the quiet", lanzado en mayo pasado, con la idea de hacer un disco que naciera directamente en el estudio de grabación. "Tenía músicos tan increíbles que lo único que queríamos hacer era tocar sin pensar mucho en ello", le dijo a la publicación para explicar cómo en esas jornadas en las que primó la improvisación -a diferencia de lo que había hecho en su anterior entrega "Wallflower" (2015), donde se había sumergido derechamente en el pop y el rock- había regresado de lleno a su centro jazzístico.
El resultado del proyecto, en el que participaron músicos como el guitarrista Russell Malone y el bajista Tony Garnier, cosechó buenos comentarios en su vuelta al formato de cuarteto. Un espiral positivo que fue creciendo y que derivó en una nueva gira mundial que la tendrá nuevamente en Chile el próximo 4 de mayo en el Teatro Caupolicán.
Esta será la cuarta actuación de Krall en el país, donde debutó en septiembre de 2000 en el Teatro Municipal. Luego la artista regresaría en 2005, para un show en el Parque Bicentenario y en 2008 en Espacio Riesco, donde realizó un show privado para una compañía de telefonía móvil.
"Turn up..." fue el último trabajo de la artista con el afamado productor Tommy LiPuma (Miles Davis, Barbra Streisand, Al Jarrau y Natalie Cole, entre otros), quien falleció dos meses antes de que se estrenara el disco. LiPuma, quien tenía 80 años, había aparecido en el horizonte de la canadiense en su segundo álbum "Only trust your heart" (1995) y se transformó en un colaborador habitual de su discografía, produciendo 11 de sus 13 trabajos de estudio, incluyendo un álbum en vivo.
Esta última grabación también significó su reencuentro con él luego de ocho años y dos placas en las que T Bone Burnett y David Foster la produjeron. "Él fue infatigable hasta el final, no era un anciano frágil", contó con emotividad la artista en The New York Times.
El matrimonio de Diana Krall, quien desde 2003 está casada con Elvis Costello, ha optado por mantener su carrera artística con distancia, a pesar de que ambos son músicos. "Hay muchos pianos en nuestra casa y, a veces, Elvis trabaja en una esquina y yo en otra", contó en su última entrevista con el periódico inglés The Telegraph. Krall, que no se imagina realizando una gira juntos o grabando un disco, sí experimentó junto a su marido en 2004 con el álbum "The girl in the other room", que incluyó canciones escritas por la pareja en conjunto.
Las entradas para este concierto saldrán a la venta el 7 de febrero a través de Ticketek. Dos días antes habrá una preventa con un descuento de un 20% a clientes Entel. Los precios, sin descuento, van desde los $32.000 a los $97.750.
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