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domingo, junio 02, 2024

El auspicioso panorama del piano en Chile

 El Mercurio


Hoy existe una notable generación de pianistas chilenos jóvenes que, después de formarse en el extranjero, han decidido radicarse en nuestro país y desplegar su talento en elogiados recitales. A ello se suma que el Teatro Municipal de Santiago estrenará con una visita estelar su nuevo piano Steinway & Sons; han nacido nuevas instancias de difusión como el Teatro Zoco, el Centro de Extensión de la Universidad de Chile; hay fundaciones que se dedican a donar instrumentos, y los profesores valoran el creciente número y entusiasmo de sus alumnos. Artistas, docentes y gestores culturales analizan el medio con optimismo, sin esconder los desafíos pendientes: la falta de concursos y la escasez de buenos pianos en las principales salas de conciertos.

Maureen Lennon Zaninovic


“Pasmosa versatilidad”.


Con estas palabras, Juan Antonio Muñoz, crítico de “El Mercurio”, se refirió a Sebastián Arredondo (36 años), quien el pasado lunes 22 de abril fue el encargado de abrir el primer Ciclo de Piano del Centro para las Artes Zoco.


“El concierto fue algo muy especial. Valoro la posibilidad de contar con estos espacios”, señala en un contacto telefónico este prometedor intérprete, quien estudió con las profesoras Frida Conn y Liza Chung, en el Instituto de Música UC (IMUC). Tras titularse, realizó un magíster en la Universidad de Indiana y un doctorado en la Universidad de Cincinnati (Estados Unidos).


Juan Antonio Muñoz también se deshizo en halagos a la hora de valorar el desempeño de Danor Quinteros (1983). “Un virtuoso que suma profusa imaginación”, escribió el crítico, a propósito de su actuación en el Municipal de Santiago con “Rhapsody in blue”, de George Gershwin, junto a la Orquesta Filarmónica y el director invitado Helmuth Reichel Silva, en mayo.


También en el histórico escenario de Agustinas, en abril, tuvo lugar el regreso de Gustavo Miranda (1991) con el Concierto para piano N° 1 de Johannes Brahms. El crítico de música Gonzalo Saavedra sentenció que este exbecado estrella de la Corporación Amigos del Municipal de Santiago se “lució desde el comienzo”.


Juan Antonio Muñoz señala a “Artes y Letras” que sin duda hoy “hay una camada de jóvenes que tienen mucho que decir. Pianistas como Danor Quinteros, Sebastián Arredondo y Gustavo Miranda están preparados para enfrentar un amplio repertorio con un respaldo técnico indudable y con ideas interpretativas interesantes. Sus últimas actuaciones así lo demuestran”.


Junto con ello, agrega que “espera que todos ellos puedan desarrollar una carrera internacional, y en ese sentido, es muy importante ayudarlos; no es cosa solo de los privados, sino del Estado, quien debiera invertir y redoblar esfuerzos en apoyar la creación”, concluye Muñoz.


La pianista María Iris Radrigán comenta “que para ella es un orgullo ver a sus exalumnos en los últimos conciertos y en teatros como el Municipal. Han avanzado mucho, pero hay que seguir abriendo más espacios para ellos”.


Danor Quinteros, por ejemplo, pasó por su cátedra en el IMUC. Hasta el 2021, el músico tuvo su domicilio en Austria (Salzburgo) e integró el equipo académico de la Universidad Mozarteum. El también exbecado estrella de la Corporación Amigos del Municipal de Santiago hoy cuenta con una agenda de conciertos impresionante. “En julio me tomaré vacaciones, porque no he parado de tocar desde agosto del año pasado. Es algo bien insólito para un intérprete. ¡Una bendición!”, dice. Danor Quinteros agrega que sus estudios con María Iris Radrigán dejaron huella en él. “Ella ha sido maestra de otros importantes pianistas, como Gustavo Miranda, Carla Sandoval, Christoph Scheffelt y Dafna Barenboim. Fue un sello de carrera y de generación, porque me tocó formar parte de una generación dorada que no sé si se vuelva a repetir y de donde salió, entre otros, el director Paolo Bortolameolli. Con Paolo tuvimos una competencia muy sana e increíble, y eso nos ayudó a crecer a ambos”. Quinteros reconoce que no fue un error regresar a Chile. “¡Todo lo contrario! Hay mucho que hacer aquí y hay muchos músicos que han vuelto después de la pandemia. Para mí, Marco Antonio Cuevas es el descubrimiento más grande. Lo ubicaba solo de nombre. Ya toqué con él y ahora volveremos a hacerlo a dos pianos, el próximo 10 de julio en el ciclo del Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile (ver nota relacionada). ¡Un talentazo que merece ser más reconocido!”.


Este último nació en Temuco, en 1988, y es exalumno de Ximena Cabello, en la Universidad Austral. A los 19 años, Marco Antonio Cuevas se fue a vivir fuera de Chile y estudió, entre otros maestros, con el prestigioso músico español Joaquín Achúcarro.


“A los 10 años me escuchó Roberto Bravo. Habló con mis papás y les dijo que si este chico quiere ser pianista, tiene que irse de Temuco. Por temas económicos y familiares, no podía radicarme en Valdivia, así que estuve viajando en bus, dos veces a la ciudad y durante ocho años”, recuerda este intérprete.


Otro ejemplo notable en este esperanzador panorama es el de Mahani Teave (1983), quien el año pasado realizó su primera gira por Estados Unidos y el próximo 16 y 17 de agosto se presentará junto a la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile.


“Yo me formé con Ximena Cabello en Valdivia, durante nueve años. Ella estaba todas las semanas enseñándome, llevándome a escuchar música, a intérpretes y compositores, y sobre todo, me ayudó a tomar contacto con mi ser interior rapanuí, en el sur de Chile”, recuerda la artista en un contacto desde Isla de Pascua.


Andrés Rodríguez Pérez, exdirector del Teatro Municipal de Santiago, aplaude los recientes conciertos en Teatro Zoco de los artistas chilenos Marco Antonio Cuevas y Sebastián Arredondo, quienes han dado, a su juicio, una “muestra de dominio absoluto. Es muy estimulante para el público ver a nuevos talentos con tanto nivel de virtuosismo”, dice. Junto con ello, expresa, en los últimos recitales ha visto “una muy buena convocatoria. Lo más impresionante ha sido el silencio y el respeto de los asistentes. ¡Mágico! Es una muestra de que en Chile el piano tiene muchos seguidores. Es tanta la literatura pianística que existe y, por otro lado, después de la pandemia la gente está volviendo a las salas”, cierra.


Cristóbal Giesen, presidente de la Sociedad Federico Chopin de Chile, hijo de la legendaria pianista Flora Guerra y productor de exitosos encuentros en torno a este instrumento —como el icónico Ciclo Grandes Pianistas del Teatro Municipal de Santiago y el reciente en el Teatro Zoco—, confirma una irrupción de notables instrumentistas nacionales, quienes hoy están cursando posgrados o forjándose un nombre en el exterior. “Estamos viviendo un momento auspicioso. El mismo ciclo de La Dehesa nos ha permitido presentar nuevos nombres y que la gente no había podido escuchar. Hay varios más que están fuera de Chile y que ojalá podamos oírlos en vivo”, apunta. Giesen destaca, entre una larga lista, a José Contreras, quien se formó con Elisa Alisa en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile; Martín Cruzat, exalumno del Instituto de Música de la UC y del maestro Mario Alarcón (ambos están en Austria). Pedro Robert, quien actualmente se está perfeccionando en Londres y que también pasó por el IMUC y por el profesor Alarcón; Álvaro Madariaga (hoy está en Alemania y en Chile estudió con Armands Abols); Montserrat Bravo (también exalumna UC), Felipe Verdugo (reside en Canadá) y Sten Ulloa, este último ganador del Certamen Flora Guerra, en 2018.


El productor profundiza en el buen momento de este instrumento en nuestro país. A su juicio, “una de las razones del éxito es que la música de piano es tremendamente versátil. No está circunscrita solo al Barroco o la música clásica. También está el repertorio popular, el jazz y el poder tocar para dos pianos. Eso la hace una experiencia muy entretenida para los auditores”, expresa Cristóbal Giesen, quien eso sí lamenta la desaparición de señeros concursos para este instrumento, entre otros, el Claudio Arrau de Quilpué y el “Toca el cielo” de la Radio Beethoven. “Yo mismo dejé de organizar el Flora Guerra. Una pena, porque, para que existan concursos, tiene que haber una infraestructura y un apoyo institucional importante. Hoy eso no existe”.


Hablan profesores de piano


La pianista coreana Liza Chung, además de una destacada carrera como solista, es académica del IMUC. En conversación con “Artes y Letras”, destaca la labor de Luis Alberto Latorre, miembro de la Orquesta Sinfónica Nacional e impulsor de un relevante ciclo de piano en el Teatro de la U. de Chile. “Él ha incluido en sus programas a la mayoría de los pianistas que hoy tocan en este país. Eso es un gran, gran mérito”.


Chung afirma que “en los últimos años he notado mayor interés por el instrumento y calidad en los alumnos de piano. Con mis colegas estamos recibiendo más interesados. Al final, los alumnos les terminan dando un prestigio a los profesores”.


Svetlana Kotova ejerce la docencia en la Facultad de Artes de la U. de Chile. La intérprete rusa dice que “estamos ante una nueva generación de pianistas que se está tomando las salas de conciertos con justa razón, porque son todos excelentes”. También destaca que la pandemia fue un aliciente. “El covid nos obligó a estar en casa, y eso llevó a muchas personas a comprar pianos para ocupar su tiempo de manera creativa. En mi universidad el único instrumento que no ha bajado su matrícula es el piano y tengo como alumna un talento que promete mucho: Bárbara Sanhueza (18)”.


María Teresa Sepúlveda es directora del Conservatorio de Música de la U. Mayor y concuerda con que el interés por el piano se ha mantenido. “Es un instrumento accesible, porque en muchas casas de nuestras abuelas hay un ejemplar. Nosotros también impartimos clases abiertas donde participan muchos profesionales mayores y es un aliciente para generar nuevas audiencias”, acota.


¿Falta de pianos?


“Siento que estamos en un muy buen momento. Es una gran noticia la donación de un nuevo Steinway & Sons de Hamburgo para el Teatro Municipal de Santiago, pero el gran problema en Chile es que siguen faltando pianos buenos, sobre todo en regiones”, denuncia Danor Quinteros. Una realidad que bien conoce el abogado Felipe Lecaros, quien motivado por uno de sus hijos que quería tocar comenzó a buscar los mejores ejemplares disponibles. Así nació la Fundación Notes for Growth, con sedes en Nueva York y en Chile, y de la cuál él es su presidente y fundador. “El objetivo es llevar pianos a todas las entidades, corporaciones o grupos que lo necesiten y que no cuentan con tantos medios. No es una donación, sino un comodato, y el único requisito que pedimos es que los cuiden bien”, expresa Lecaros. El presidente de Notes for Growth añade que también están organizando ciclos en la Galería Patricia Ready y que ya han entregado 35 pianos. “Los tenemos desde Antofagasta a Puerto Montt. En general, los instalamos en sitios donde sabemos que se les va a sacar mucho partido, como la Fundación Nocedal de La Pintana, la Fundación Papageno, Teatro del Lago, la Corporación Amigos de Panguipulli y la Fundación Misericordia en La Pincoya, por citar algunos ejemplos. Nuestro sueño es que así, como Gustavo Miranda se encontró con un piano por casualidad en una casa, pueda pasar lo mismo con otros talentos del país”, cierra Felipe Lecaros.


El pianista Alexandros Jusakos y su esposa, la violinista Yvanka Milosevic, lideran el exitoso proyecto “Pianos para Chile”. Jusakos comenta que, en 2024, están cumpliendo 10 años como fundación. “Todo ha sido a pulso y ya llevamos 260 pianos entregados a lo largo de todo el país. Formamos parte del Programa Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, lo que nos permite realizar conciertos en las ciudades donde donamos instrumentos”.


El también académico del Conservatorio de la Universidad Mayor concluye que “la pandemia nos permitió parar en medio de la vorágine de la vida y descubrir la importancia de la música. Dentro de lo malo que fue, tenemos que agradecer que hoy existe un boom de grandes pianistas que volvieron a Chile, jóvenes y no tanto, y que están tocando en las principales salas”.

lunes, mayo 20, 2019

Romina Tobar, la primera latinoamericana maestra constructora de pianos


domingo, abril 21, 2019

Lo organiza la Sociedad Federico Chopin: Javier Covacevich abre ciclo Jóvenes Pianistas

Maureen Lennon Zaninovic
Cultura
El Mercurio

El músico se presentará este lunes en la Sala Arrau, con obras de Beethoven y Chopin.



El primer contacto con el piano de Javier Covacevich (29) fue de niño, en su Punta Arenas natal. "Mi abuela paterna, Flora Concha, me regaló un tecladito de juguete. En mi casa se escuchaba música clásica todo el tiempo y mi abuela llegó a tener un programa de radio dedicado a la música. Lamentablemente no la alcancé a escuchar, pero sin duda fue un impulso importante en mi vocación", señala instalado en un departamento de Providencia.

Añade que su primer profesor fue Sergio Pérez, en el Conservatorio de la Universidad de Magallanes, y que luego, tras terminar la enseñanza media, en Santiago se matriculó en Ingeniería Comercial en la UC, "pero alcancé a estar solo un semestre. Volví al piano y me cambié, en la misma universidad, al Instituto de Música (IMUC) con los profesores Jacqueline Urízar y posteriormente con Mario Alarcón", dice.

Un intensivo

Ex becado de honor de la Corporación Amigos del Municipal, Javier Covacevich abrirá este lunes, a las 19:30 horas en la Sala Arrau del Municipal de Santiago (entrada liberada), el ciclo Jóvenes Pianistas que organiza la Sociedad Federico Chopin. El programa incluye la Sonata para piano N° 23, "Appassionata", de Beethoven; Andante spianato y gran polonesa brillante, Op. 22; Scherzo N° 2, Op. 31 y Nocturno N° 1, Op. 48, de Chopin.

"Tuve que preparar obras del compositor polaco que no había estudiado. Fue como empezar de nuevo, un intensivo y un aliciente para pensar qué otras piezas puedo abordar a futuro. Mi actual profesora, Frida Conn, me dice que me queda muy bien Chopin y que me puedo proyectar en este repertorio", sostiene este pianista que recibió el premio al mejor egresado de su generación y también es licenciado en estética por la UC. Agrega sobre el programa que tocará en la Sala Arrau que el Andante spianato y gran polonesa brillante es una composición temprana del músico y "su estilo es bien fresco, liviano y virtuoso. Algunos consideran que es un poco exhibicionista, pero es una pieza con muchas escalas y muy difícil de interpretar. El Nocturno, en tanto, es expresivo y arrebatado, pero también tiene mucha suavidad. Hay que llegar a un término medio para mantener su carácter íntimo y no descontrolarse".

Sobre la "Appassionata", de Beethoven, Javier Covacevich concluye que se ha escrito bastante sobre esta sonata, "pero para mí es una pieza de transición. Bastante grande, intensa emocionalmente y sobre todo su tercer movimiento es un reto, porque no para. No hay descanso. Es un movimiento perpetuo".

El ciclo continuará en la Sala Arrau el lunes 20 de mayo con la presentación de Aria Kamanaka (Sao Paulo). El 24 de junio será el turno de Luis Alberto Latorre y Katharina Paslawski, y el 22 de julio tocará Anna Suzuki (Japón). El 26 de agosto está confirmado el pianista uruguayo Rafael González, y el 30 de septiembre, Cristián Leal (recital en fortepiano). Finalmente, el lunes 28 de octubre cerrarán el ciclo los ganadores del X Certamen Flora Guerra. Todas las presentaciones son a las 19:30 horas, en la Sala Arrau (gratis).

martes, diciembre 04, 2018

EL PIANO un universo de sonidos

El Mercurio

Carolina Edwards
La invención del piano es atribuida a Bartolomeo di Francesco Cristofori, fabricante de instrumentos musicales oriundo de Padua y encargado de la colección de artefactos melódicos pertenecientes al príncipe Fernando de Médici, melómano e hijo del entonces duque de Toscana, Cosme III de Médici. Con el objetivo de mejorar el desempeño del hasta entonces popular clavicordio -instrumento que data del siglo XIV, donde las cuerdas vibran siempre con el mismo tono y volumen, independiente de cuán rápido o lento se tocan las teclas-, Cristofori ideó, a inicios de 1700, el pianoforte -piano que en italiano quiere decir suave y forte fuerte-, un dispositivo capaz de variar tanto el volumen como el timbre de los sonidos dependiendo de cuán fuerte se presionan la teclas. Pero, a pesar de la genialidad del descubrimiento, su difusión no ocurrió hasta 1711, cuando el erudito italiano Francesco Sciopone publicó un entusiasta artículo en el Giornale de Letterati d'Italia junto a un diagrama que explicaba el mecanismo del aparato. Hoy, a pesar de las numerosas innovaciones realizadas a través de los años, como el aumento del número de notas y la calidad de los materiales, la esencia de su mecanismo sigue siendo el mismo: un conjunto de palancas cuyo objetivo es controlar el impacto de un pequeño martillo forrado de fieltro o cuero a una cuerda que vibra, permitiendo al músico alterar la expresión del sonido. Es interesante mencionar que de todos los pianos que Cristofori construyó hoy solo existen tres. De estos, el más antiguo data de 1720 y se puede ver en el Museo Metropolitano de Arte en Nueva York.

viernes, abril 06, 2018

Donan 21 pianos para enriquecer la educación musical en Chile

El Mercurio

Comprados en Estados Unidos por la Gabriela Mistral Foundation, son entregados hoy a escuelas y organizaciones en el aniversario 129 del natalicio de la poeta. 

Por Carlos Carrasco Peguero

Esta mañana, en la sede de Santiago de la Universidad de Talca, se marca un antes y un después para varias comunidades estudiantiles del país. Gracias al proyecto conjunto entre la Gabriela Mistral Foundation y Elqui Valley Foundation, diferentes escuelas, bibliotecas, centros culturales y organizaciones comunitarias serán beneficiados con la donación de 21 pianos.

La actividad contará con la presencia de la primera dama, Cecilia Morel, quien entregará los certificados de donación a algunos de los establecimientos receptores, y del ex canciller Heraldo Muñoz, Chairman Emeritus de la fundación de la escritora. Cecilia Morel señala que "cuando un niño toma un instrumento aprende que, con trabajo y perseverancia, las cosas resultan. Aprende el valor del esfuerzo individual y también las responsabilidades del trabajo en conjunto".

Gabriela Mistral fue la más grande poeta chilena, pero también una gran profesora, que ejerció la docencia secundaria. Desde su vocación por la educación, considerada para ella como "la más alta de las poesías", impactó la vida de muchos estudiantes, a los que siempre les dedicó frases como: "El futuro de los niños es hoy, mañana será tarde".

Siguiendo con esta causa y en conmemoración del aniversario 129 de su natalicio, la directora de la Gabriela Mistral Foundation, Gloria Garafulich-Grabois, explica que "se les entregarán siete pianos de cola y 14 pianos de pared a niños, jóvenes y adultos mayores que, de otra manera, quizás no tendrían acceso a uno". La institución, que también cumple una década desde sus inicios, ha comprado estos instrumentos de segunda mano en la tienda especializada Bushell Pianos, en Estados Unidos. La gestión para hacerlos llegar a Chile contó con el apoyo de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA Chile).

En total, son 17 los colegios que recibirán estos instrumentos más varios espacios culturales, ubicados en Santiago -Estación Central y Santiago Centro-, Temuco, Concepción, Constitución, Villa Alemana, Isla de Pascua, San Bernardo, Juan Fernández, Valle del Elqui, entre otros lugares del país. Esta misma tarde los representantes de dichas entidades irán a hacer retiro de los instrumentos, en Peñalolén. Una vez ubicados en sus recintos, deberán reportar --una vez al año- a la Gabriela Mistral Foundation el uso que les han dado.

Uno de los espacios favorecidos con esta donación es la Universidad de Talca. Los pianos, que serán instalados en el Campus Linares y el Aula Magna del edificio bicentenario del Campus Talca, "significan un reconocimiento al esfuerzo de años por desarrollar tanto nuestros currículums en el campo musical, como las condiciones de enseñanza en colegios vulnerables de la región", comenta el rector del plantel, Álvaro Rojas.

Por otra parte, el asistente de dirección de la Orquesta Nacional de Ciegos de Chile, Simón Aguilera, expresa su alegría por el obsequio de uno de los instrumentos. Hace 12 años que funcionan como agrupación y pese a su experiencia, reconoce que "este regalo nos permite engrandecer nuestras presentaciones, ampliar los repertorios y hasta dar a conocer más composiciones propias". Incluso, rescata que esta es una oportunidad para trabajar en el proyecto de construcción de una Orquesta Nacional de Discapacitados, que incluya a personas con diferentes discapacidades.

El financiamiento de este proyecto se realizó gracias a donaciones privadas recibidas por ambas fundaciones. Así como también, a las ganancias provenientes de "De Chile al mundo", libro bilingüe, que incluye una recopilación de textos en verso y prosa de Mistral, además de fotografías de la escritora. Más información sobre el libro en www.confin.cl, cuyas ventas se destinarán al desarrollo de otros planes culturales como este.