El Mercurio
En el Hospital Clínico de la UC se encuentra internado hace un mes el Premio Nacional de Música 2012. Según informó su familia, Juan Pablo Izquierdo ha ido recuperándose “favorablemente de una inflamación cerebral”. Pedro-Pablo Prudencio, director residente de la Orquesta Filarmónica, se contactó con su esposa, Trinidad Jiménez, y dice que “estamos muy confiados en que se mejore muy pronto. Es un director muy querido para nuestra orquesta y para el Municipal”.
El director emérito de la Filarmónica condujo el Concierto para violín de Beethoven el 6 y 7 de marzo.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
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sábado, julio 11, 2020
viernes, mayo 24, 2019
miércoles, marzo 13, 2019
Filippo Gamba y Juan Pablo Izquierdo, juntos en el Municipal
Maureen Lennon Zaninovic
Cultura
El Mercurio
El destacado pianista italiano y el director emérito de la Filarmónica de Santiago abordarán hoy y mañana obras de Beethoven, Cirilo Vila y Bartók.
Artista del prestigioso sello Decca, el músico Filippo Gamba abrió este lunes el Ciclo Grandes Pianistas del Municipal. Hoy y mañana, a las 19:00 horas, tendrá su estreno junto a la Orquesta Filarmónica de Santiago, bajo la batuta del director emérito de este conjunto Juan Pablo Izquierdo.
"Es una emoción muy grande. Soy italiano y el pianista Arturo Benedetti Michelangeli es un modelo en mi tierra, pero para mí los más grandes instrumentistas -además de él- han sido Emil Gilels y Claudio Arrau. Conozco todo sobre Arrau, y Juan Pablo Izquierdo tuvo el honor de dirigirlo en este escenario. En este momento, en el Municipal, siento como si el alma de Arrau estuviera muy presente", revela Filippo Gamba en uno de los palcos del teatro de Agustinas.
El intérprete, que con anterioridad se había presentado en el GAM y en el Teatro de la U. de Concepción, añade que el pianista chileno ha sido un modelo a seguir sobre todo "en su manera de tocar sin artificios, en su manera de tomarse el tiempo y expresarse de manera verdadera y con autoridad. Hoy es tan difícil encontrar artistas como él", manifiesta.
El programa que ejecutará hoy y mañana incluye el Concierto N° 3 de Beethoven: un compositor indisociable a la brillante carrera de Claudio Arrau.
"Tocar este repertorio en este país me resulta una experiencia conmovedora. Acá se aprecia un corte muy claro con respecto a los conciertos anteriores de Beethoven. En esta pieza hay momentos tremendamente especiales, como el final del primer movimiento -la cadenza -, donde, después de la intervención del piano, la orquesta continúa de una manera mágica. Estamos ante la mirada de un compositor adelantado", dice el pianista italiano, quien este viernes también debutará en el Teatro Regional del Biobío y el jueves 21 regresará al Colón de Buenos Aires.
Juan Pablo Izquierdo concuerda con las impresiones de Filippo Gamba y añade que este Concierto N° 3 es "un pronóstico, una anticipación del Romanticismo. Hay momentos en que pareciera que uno está escuchando a Schumann. Beethoven abrió rumbos nuevos. Por ejemplo, el primer movimiento corresponde a la tonalidad de Do menor, pero después salta al Si mayor. Armónicamente estamos ante un gran avance, que luego vino a repercutir en Brahms y Schubert".
Además de la creación del llamado "genio de Bonn", la Filarmónica de Santiago abordará "El mandarín maravilloso", de Béla Bartók, y "Elegía", del fallecido compositor y Premio Nacional de Música 2004, Cirilo Vila.
"'El mandarín maravilloso' ha estado impreso en la historia del Municipal", advierte Izquierdo, y rememora que él tenía 24 años cuando le tocó asistir al entonces director de la Filarmónica Juan Mateucci. "Mi primer trabajo fue ensayar esta obra con la sección de vientos", dice.
El director emérito profundiza en su análisis y señala que estamos ante una composición "que no se toca de manera habitual, porque es muy difícil. Rítmicamente es bien compleja, sobre todo el final de la suite es a una velocidad descomunal, con un número impresionante de notas. ¡Está en los límites de la ejecución orquestal! En 'El mandarín maravilloso' se aprecia una búsqueda psicológica al igual que en 'El castillo de Barbazul'. Hay una ebullición interior. Su virtuosismo, por lo demás, es electrizante".
De "Elegía", Juan Pablo Izquierdo cuenta que, en la década de los 80, "la Filarmónica de Santiago estrenó esta obra con la presencia de su creador. Fue una comisión y yo tuve el privilegio de ensayar con el propio Cirilo Vila. 'Elegía' es un homenaje a ciertos gestos de Bartók".
EXCLUSIVO:
Quienes tengan entradas para el concierto de hoy podrán participar, a las 18:00 horas, de un encuentro previo a la función con músicos de la Orquesta Filarmónica de Santiago.
Cultura
El Mercurio
El destacado pianista italiano y el director emérito de la Filarmónica de Santiago abordarán hoy y mañana obras de Beethoven, Cirilo Vila y Bartók.
Artista del prestigioso sello Decca, el músico Filippo Gamba abrió este lunes el Ciclo Grandes Pianistas del Municipal. Hoy y mañana, a las 19:00 horas, tendrá su estreno junto a la Orquesta Filarmónica de Santiago, bajo la batuta del director emérito de este conjunto Juan Pablo Izquierdo.
"Es una emoción muy grande. Soy italiano y el pianista Arturo Benedetti Michelangeli es un modelo en mi tierra, pero para mí los más grandes instrumentistas -además de él- han sido Emil Gilels y Claudio Arrau. Conozco todo sobre Arrau, y Juan Pablo Izquierdo tuvo el honor de dirigirlo en este escenario. En este momento, en el Municipal, siento como si el alma de Arrau estuviera muy presente", revela Filippo Gamba en uno de los palcos del teatro de Agustinas.
El intérprete, que con anterioridad se había presentado en el GAM y en el Teatro de la U. de Concepción, añade que el pianista chileno ha sido un modelo a seguir sobre todo "en su manera de tocar sin artificios, en su manera de tomarse el tiempo y expresarse de manera verdadera y con autoridad. Hoy es tan difícil encontrar artistas como él", manifiesta.
El programa que ejecutará hoy y mañana incluye el Concierto N° 3 de Beethoven: un compositor indisociable a la brillante carrera de Claudio Arrau.
"Tocar este repertorio en este país me resulta una experiencia conmovedora. Acá se aprecia un corte muy claro con respecto a los conciertos anteriores de Beethoven. En esta pieza hay momentos tremendamente especiales, como el final del primer movimiento -la cadenza -, donde, después de la intervención del piano, la orquesta continúa de una manera mágica. Estamos ante la mirada de un compositor adelantado", dice el pianista italiano, quien este viernes también debutará en el Teatro Regional del Biobío y el jueves 21 regresará al Colón de Buenos Aires.
Juan Pablo Izquierdo concuerda con las impresiones de Filippo Gamba y añade que este Concierto N° 3 es "un pronóstico, una anticipación del Romanticismo. Hay momentos en que pareciera que uno está escuchando a Schumann. Beethoven abrió rumbos nuevos. Por ejemplo, el primer movimiento corresponde a la tonalidad de Do menor, pero después salta al Si mayor. Armónicamente estamos ante un gran avance, que luego vino a repercutir en Brahms y Schubert".
Además de la creación del llamado "genio de Bonn", la Filarmónica de Santiago abordará "El mandarín maravilloso", de Béla Bartók, y "Elegía", del fallecido compositor y Premio Nacional de Música 2004, Cirilo Vila.
"'El mandarín maravilloso' ha estado impreso en la historia del Municipal", advierte Izquierdo, y rememora que él tenía 24 años cuando le tocó asistir al entonces director de la Filarmónica Juan Mateucci. "Mi primer trabajo fue ensayar esta obra con la sección de vientos", dice.
El director emérito profundiza en su análisis y señala que estamos ante una composición "que no se toca de manera habitual, porque es muy difícil. Rítmicamente es bien compleja, sobre todo el final de la suite es a una velocidad descomunal, con un número impresionante de notas. ¡Está en los límites de la ejecución orquestal! En 'El mandarín maravilloso' se aprecia una búsqueda psicológica al igual que en 'El castillo de Barbazul'. Hay una ebullición interior. Su virtuosismo, por lo demás, es electrizante".
De "Elegía", Juan Pablo Izquierdo cuenta que, en la década de los 80, "la Filarmónica de Santiago estrenó esta obra con la presencia de su creador. Fue una comisión y yo tuve el privilegio de ensayar con el propio Cirilo Vila. 'Elegía' es un homenaje a ciertos gestos de Bartók".
EXCLUSIVO:
Quienes tengan entradas para el concierto de hoy podrán participar, a las 18:00 horas, de un encuentro previo a la función con músicos de la Orquesta Filarmónica de Santiago.
domingo, marzo 10, 2019
De dictador a líder: La mutación del director de orquesta
Maureen Lennon Zaninovic
Artes y Letras
El Mercurio
En las últimas semanas, Daniel Barenboim ha estado en el banquillo de los acusados, con una importante cobertura por parte de la prensa internacional. A raíz de la polémica en que se ha visto envuelto este legendario conductor, importantes músicos y críticos abordan la evolución del oficio. "Hoy en día se está enfocando al director como un coach de músicos altamente calificados, que, a su vez, deciden tener a un director en particular como líder. En este sentido, la dirección ha cambiado mucho", advierte Rodolfo Fischer.
Hace algunos días salieron a la luz una serie de acusaciones de supuesto maltrato laboral en contra del director de orquesta argentino-israelí Daniel Barenboim (1942), considerado una de las batutas más relevantes de la actualidad.
En una entrevista concedida a Elisabetta Piqué, para el diario La Nación de Buenos Aires, el músico entregó su versión de los hechos. "Es muy simple. El teatro me contrató en 1992. La orquesta (de la Ópera Estatal de Berlín) después me eligió director vitalicio, a lo mejor no pensaban que iba a durar tanto (risas). Pero son ya 28 años y todo el mundo sabe que estoy negociando ahora la renovación del contrato (como director general, que vence en el 2022) y creo que hay fuerzas que no lo desean, algo que es perfectamente aceptable".
Elisabetta Piqué le preguntó de manera directa si consideraba tener mal carácter, a lo que respondió: "Si tengo mal carácter, lo tenía hace seis semanas, seis meses, seis años. Yo luché mucho por la posición del teatro, por sus fondos y por los sueldos de los músicos, algo que no me creó solo amigos. Nadie pone en duda mi talento musical, ni los resultados que he conseguido. Y si tengo mal carácter lo tengo hace mucho tiempo. Voy a cumplir 77 años, no es cosa nueva".
¿El ocaso de una era?
El "caso Barenboim" también ha impulsado a diversos expertos y medios especializados a reflexionar en torno al posible ocaso de un modelo vinculado al "maestro de la vieja escuela", es decir, la desaparición de un modelo asociado a un líder dominante como lo fue el maestro italiano Arturo Toscanini (1867-1957), famoso por su fuerte temperamento.
En su célebre libro "Los grandes directores", Harold Schonberg destaca ampliamente la llegada de Toscanini, en 1908, al Metropolitan Opera House de Nueva York (MET) de la mano del nuevo gerente general de este coliseo, Giulio Gatti-Casazza. Como señala el autor, el músico de Parma no se demoró en impresionar: al principio los diarios de la época escribieron que podía dirigir hasta 60 óperas sin partitura y se publicaron numerosos artículos sobre su extraordinaria memoria. Su ruptura definitiva con el MET dio paso a numerosas elucubraciones y teorías. Harold Schonberg cita textual al periódico Musical America: "Algunos afirman francamente que si bien admiran su genio y creen que quizás sea el más grande director de música del mundo actual, no le extrañarán demasiado, porque su gran talento y su dominio de los efectos escénicos son poco usados debido a su temible irritabilidad y su costumbre de insultar constantemente a los artistas, al coro y a la orquesta durante los ensayos, sin perder oportunidad de lanzar invectivas contra el pobre Gatti-Casazza... el resultado fue que hacia el final de la temporada la mitad de la compañía se encontraba en estado de nerviosismo".
En las primeras páginas de este volumen, Harold Schonberg delinea una particular radiografía de la figura del director que -con matices- sigue resultando vigente. A su juicio, "tiene que ser un hombre fuerte, y cuanto más fuerte, más afirman que es dictatorial las personas a quien gobierna. Es suficiente que extienda la mano para que le obedezcan. No tolera oposición. Su voluntad, su palabra, su mirada misma son la ley. A veces se llama Wilhelm Furtwängler, y otras Arturo Toscanini, a veces es Fritz Reiner, Leonard Bernstein, Arthur Nikisch u Otto Klemperer. No importa. Sea cual fuere su nombre, se yergue frente a un grupo de músicos y los dirige".
Otro de los libros de referencia y que abordan con bastante polémica este oficio es "El mito del maestro", del periodista y crítico musical británico Norman Lebrecht. Para este profesional "el abuso del poder de los grandes directores es la tragedia de la música actual" y el "dictador de los dictadores" -a su juicio- fue Herbert von Karajan (1908-1989). "Por supuesto que era un genio, si hubiera sido un mediocre no hubiera llegado adonde llegó. Pero ¿qué hizo con su inmenso talento? Un flaco favor a la música. Aplastó a sus enemigos, no dejó brillar a cualquiera que le hiciera sombra y realizó ¡900! grabaciones a lo largo de su vida. ¿Con qué fin? Probablemente, y no olvidemos las zonas comunes entre políticos y directores, por su claro rechazo a dejar paso a los jóvenes", escribe Norman Lebrecht. y remata que "al fin y al cabo aprendió a manipular su imagen de los mismos que habían fabricado la de Hitler".
Jesús Ruiz Mantilla, periodista, crítico del diario español El País y autor de numerosos y elogiados libros, entre otros de "Yo, Farinelli, el capón" y "Preludio", adelanta a "Artes y Letras" que el director de orquesta "debe tener un carácter fuerte. No estamos hablando de una monja. ¡Eso es absurdo! Que Daniel Barenboim tiene un carácter fuerte todo el mundo lo sabe, lo que sí me preocupa es que perdamos de vista lo importante: hay que imprimir disciplina. Cuando uno dirige a 100 músicos -que en realidad son 100 egos-, hay que sacar el látigo para que todos toquen al unísono".
Un coach de músicos
Rodolfo Fischer -reconocido director chileno radicado en Basilea- señala a "Artes y Letras" que la dirección de orquesta "mal que mal sigue siendo un tipo de liderazgo en esencia autocrático. Sin embargo, hoy en día se está enfocando al director como un coach de músicos altamente calificados, que a su vez deciden tener a un director en particular como líder. En este sentido, la dirección ha cambiado mucho. Algunos directores se han adaptado a estos cambios, otros menos". Fischer considera que Daniel Barenboim se ha encontrado entre ambos mundos, "y si uno adiciona su personalidad hiperactiva como pianista/director, la atención total que él exige hacia la música es algo que muchos no están dispuestos a tolerar. Lo que es indiscutible es la extraordinaria profundidad de sus conocimientos, que hasta sus críticos más acérrimos le conceden como músico".
El director chileno afirma que el cambio de paradigma en la relación autocrática se inició al final de la era Karajan, con el episodio de Sabine Meyer. "En un gesto histórico, la Filarmónica de Berlín se opuso férreamente a las órdenes del mítico Karajan, doblándole la mano al exigir a esta artista en el puesto de primer clarinete. Este empoderamiento orquestal ha ido modificando esta relación y a medida que van pasando las generaciones, cada vez se hace más clara una relación horizontal de gran respeto entre dirigidos y directores".
Fischer concluye con una anécdota en torno a esta batuta argentina-israelí . "Uno de sus músicos me contó que cuando ya estaba llegando al final de su período de prueba como solista, en plena gira, Barenboim empezó a gritarle insistentemente durante un ensayo, por sentir que su rendimiento no estaba a la altura. Todo esto era muy extraño, porque los detalles musicales no parecían tan graves y también porque tenía una excelente relación con él. Tanto así que fue a su camarín y le pidió explicaciones. La respuesta de Barenboim fue sencilla: 'Quería ver si eras capaz de resistir la presión que exige tu puesto... Bienvenido a la Staatskapelle Berlin'".
Para Paolo Bortolameolli, director asistente de la Filarmónica de Los Angeles (Estados Unidos), "ciertamente una vigente ilusión de 'infalibilidad' del director de orquesta hoy en día resultaría anacrónica. El mundo, el contexto ha cambiado y así también cómo nos comportamos (o debiésemos). Pero ahí entran también las personalidades y los puntos de vista que influyen en el resultado deseado".
El director -que en la Gala "El Mercurio", el 7 de mayo, abordará la Séptima Sinfonía de Mahler en el Municipal de Santiago- apuesta por la relación que se vincula con la identidad y unicidad de los músicos, "a su particular voz y energía. El director de orquesta no debiese entonces imponer sino liderar. Pero liderar no es mandar. Su fuerza no viene del poder sino de su habilidad para 'bailar' con la orquesta. Oírla, seguir sus pasos y encontrar esa sintonía, esa natural sincronía que tiene una pareja que baila y fluye sin pisarse los pies. Y donde liderar y seguir, sigue siendo parte de la cómplice organicidad de sus protagonistas".
"El director de orquesta no debiese imponer, sino liderar. Su fuerza no viene del poder, sino de su habilidad para 'bailar' con la orquesta", afirma Paolo Bortolameolli.
Juan Pablo Izquierdo: "Los músicos confunden exigencia con maltrato"
Sin duda que Juan Pablo Izquierdo es una de las batutas más autorizadas y con trayectoria internacional de nuestro país. Es sabido que tenía menos de 20 años cuando Hermann Scherchen lo aceptó como discípulo y menos de 30 cuando ganó el concurso para asistente de Leonard Bernstein en la Filarmónica de Nueva York. Es, además, el único chileno que graba para el sello Mode y uno de los dos que han ganado un Diapason d'Or (el otro es Claudio Arrau).
Director emérito de la Orquesta Filarmónica de Santiago y Premio Nacional de Música 2012, entre otros conjuntos de primera línea, ha sido director titular de la Sinfónica Nacional de Chile, de la Filarmónica de Santiago y de la Orquesta de Cámara de Chile. En 2015 -como se publicó ampliamente en la prensa- renunció a la titularidad de esta última agrupación. En un artículo del diario La Segunda -fechado el 6 de mayo de ese año- se afirmaba que "algunos músicos" lo acusaron de "hostigamiento". En conversación con "Artes y Letras", Izquierdo comenta que ya dio vuelta la página y que "el tiempo le terminó dando la razón".
El director añade "que mucho se especuló con lo que pasó, pero lo cierto es que después asumió la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile otra persona y todos saben lo mal que terminó saliendo, con una fuerte oposición y polémica de los músicos".
-Muchas veces se suele describir a los directores como "dictadores". ¿Está usted de acuerdo?
"Lo que pasa es que los músicos confunden exigencia con maltrato. Para que una orquesta toque al mejor nivel posible hay que exigirles a los instrumentistas. Uno no puede tener una actitud pasiva. Yo siempre he querido lo mejor para la orquesta, pero a veces uno se encuentra con miembros que no quieren aprender, que no quieren avanzar y eso termina siendo un gran problema para la supervivencia y el crecimiento".
-En un artículo publicado en "Artes y Letras", en 2015, usted reconocía poseer un carácter fuerte...
"Vuelvo a repetir lo que dije ese año. Reconozco que soy estricto, pero siempre lo he sido, hasta conmigo mismo. Me gusta trabajar al ciento por ciento. La historia de la música está llena de directores exigentes como Pierre Boulez, Karajan -quien al final era conocido por las peleas- y para qué decir Gustav Mahler, que se tuvo que ir de Viena. No es algo nuevo".
Artes y Letras
El Mercurio
En las últimas semanas, Daniel Barenboim ha estado en el banquillo de los acusados, con una importante cobertura por parte de la prensa internacional. A raíz de la polémica en que se ha visto envuelto este legendario conductor, importantes músicos y críticos abordan la evolución del oficio. "Hoy en día se está enfocando al director como un coach de músicos altamente calificados, que, a su vez, deciden tener a un director en particular como líder. En este sentido, la dirección ha cambiado mucho", advierte Rodolfo Fischer.
Hace algunos días salieron a la luz una serie de acusaciones de supuesto maltrato laboral en contra del director de orquesta argentino-israelí Daniel Barenboim (1942), considerado una de las batutas más relevantes de la actualidad.
En una entrevista concedida a Elisabetta Piqué, para el diario La Nación de Buenos Aires, el músico entregó su versión de los hechos. "Es muy simple. El teatro me contrató en 1992. La orquesta (de la Ópera Estatal de Berlín) después me eligió director vitalicio, a lo mejor no pensaban que iba a durar tanto (risas). Pero son ya 28 años y todo el mundo sabe que estoy negociando ahora la renovación del contrato (como director general, que vence en el 2022) y creo que hay fuerzas que no lo desean, algo que es perfectamente aceptable".
Elisabetta Piqué le preguntó de manera directa si consideraba tener mal carácter, a lo que respondió: "Si tengo mal carácter, lo tenía hace seis semanas, seis meses, seis años. Yo luché mucho por la posición del teatro, por sus fondos y por los sueldos de los músicos, algo que no me creó solo amigos. Nadie pone en duda mi talento musical, ni los resultados que he conseguido. Y si tengo mal carácter lo tengo hace mucho tiempo. Voy a cumplir 77 años, no es cosa nueva".
¿El ocaso de una era?
El "caso Barenboim" también ha impulsado a diversos expertos y medios especializados a reflexionar en torno al posible ocaso de un modelo vinculado al "maestro de la vieja escuela", es decir, la desaparición de un modelo asociado a un líder dominante como lo fue el maestro italiano Arturo Toscanini (1867-1957), famoso por su fuerte temperamento.
En su célebre libro "Los grandes directores", Harold Schonberg destaca ampliamente la llegada de Toscanini, en 1908, al Metropolitan Opera House de Nueva York (MET) de la mano del nuevo gerente general de este coliseo, Giulio Gatti-Casazza. Como señala el autor, el músico de Parma no se demoró en impresionar: al principio los diarios de la época escribieron que podía dirigir hasta 60 óperas sin partitura y se publicaron numerosos artículos sobre su extraordinaria memoria. Su ruptura definitiva con el MET dio paso a numerosas elucubraciones y teorías. Harold Schonberg cita textual al periódico Musical America: "Algunos afirman francamente que si bien admiran su genio y creen que quizás sea el más grande director de música del mundo actual, no le extrañarán demasiado, porque su gran talento y su dominio de los efectos escénicos son poco usados debido a su temible irritabilidad y su costumbre de insultar constantemente a los artistas, al coro y a la orquesta durante los ensayos, sin perder oportunidad de lanzar invectivas contra el pobre Gatti-Casazza... el resultado fue que hacia el final de la temporada la mitad de la compañía se encontraba en estado de nerviosismo".
En las primeras páginas de este volumen, Harold Schonberg delinea una particular radiografía de la figura del director que -con matices- sigue resultando vigente. A su juicio, "tiene que ser un hombre fuerte, y cuanto más fuerte, más afirman que es dictatorial las personas a quien gobierna. Es suficiente que extienda la mano para que le obedezcan. No tolera oposición. Su voluntad, su palabra, su mirada misma son la ley. A veces se llama Wilhelm Furtwängler, y otras Arturo Toscanini, a veces es Fritz Reiner, Leonard Bernstein, Arthur Nikisch u Otto Klemperer. No importa. Sea cual fuere su nombre, se yergue frente a un grupo de músicos y los dirige".
Otro de los libros de referencia y que abordan con bastante polémica este oficio es "El mito del maestro", del periodista y crítico musical británico Norman Lebrecht. Para este profesional "el abuso del poder de los grandes directores es la tragedia de la música actual" y el "dictador de los dictadores" -a su juicio- fue Herbert von Karajan (1908-1989). "Por supuesto que era un genio, si hubiera sido un mediocre no hubiera llegado adonde llegó. Pero ¿qué hizo con su inmenso talento? Un flaco favor a la música. Aplastó a sus enemigos, no dejó brillar a cualquiera que le hiciera sombra y realizó ¡900! grabaciones a lo largo de su vida. ¿Con qué fin? Probablemente, y no olvidemos las zonas comunes entre políticos y directores, por su claro rechazo a dejar paso a los jóvenes", escribe Norman Lebrecht. y remata que "al fin y al cabo aprendió a manipular su imagen de los mismos que habían fabricado la de Hitler".
Jesús Ruiz Mantilla, periodista, crítico del diario español El País y autor de numerosos y elogiados libros, entre otros de "Yo, Farinelli, el capón" y "Preludio", adelanta a "Artes y Letras" que el director de orquesta "debe tener un carácter fuerte. No estamos hablando de una monja. ¡Eso es absurdo! Que Daniel Barenboim tiene un carácter fuerte todo el mundo lo sabe, lo que sí me preocupa es que perdamos de vista lo importante: hay que imprimir disciplina. Cuando uno dirige a 100 músicos -que en realidad son 100 egos-, hay que sacar el látigo para que todos toquen al unísono".
Un coach de músicos
Rodolfo Fischer -reconocido director chileno radicado en Basilea- señala a "Artes y Letras" que la dirección de orquesta "mal que mal sigue siendo un tipo de liderazgo en esencia autocrático. Sin embargo, hoy en día se está enfocando al director como un coach de músicos altamente calificados, que a su vez deciden tener a un director en particular como líder. En este sentido, la dirección ha cambiado mucho. Algunos directores se han adaptado a estos cambios, otros menos". Fischer considera que Daniel Barenboim se ha encontrado entre ambos mundos, "y si uno adiciona su personalidad hiperactiva como pianista/director, la atención total que él exige hacia la música es algo que muchos no están dispuestos a tolerar. Lo que es indiscutible es la extraordinaria profundidad de sus conocimientos, que hasta sus críticos más acérrimos le conceden como músico".
El director chileno afirma que el cambio de paradigma en la relación autocrática se inició al final de la era Karajan, con el episodio de Sabine Meyer. "En un gesto histórico, la Filarmónica de Berlín se opuso férreamente a las órdenes del mítico Karajan, doblándole la mano al exigir a esta artista en el puesto de primer clarinete. Este empoderamiento orquestal ha ido modificando esta relación y a medida que van pasando las generaciones, cada vez se hace más clara una relación horizontal de gran respeto entre dirigidos y directores".
Fischer concluye con una anécdota en torno a esta batuta argentina-israelí . "Uno de sus músicos me contó que cuando ya estaba llegando al final de su período de prueba como solista, en plena gira, Barenboim empezó a gritarle insistentemente durante un ensayo, por sentir que su rendimiento no estaba a la altura. Todo esto era muy extraño, porque los detalles musicales no parecían tan graves y también porque tenía una excelente relación con él. Tanto así que fue a su camarín y le pidió explicaciones. La respuesta de Barenboim fue sencilla: 'Quería ver si eras capaz de resistir la presión que exige tu puesto... Bienvenido a la Staatskapelle Berlin'".
Para Paolo Bortolameolli, director asistente de la Filarmónica de Los Angeles (Estados Unidos), "ciertamente una vigente ilusión de 'infalibilidad' del director de orquesta hoy en día resultaría anacrónica. El mundo, el contexto ha cambiado y así también cómo nos comportamos (o debiésemos). Pero ahí entran también las personalidades y los puntos de vista que influyen en el resultado deseado".
El director -que en la Gala "El Mercurio", el 7 de mayo, abordará la Séptima Sinfonía de Mahler en el Municipal de Santiago- apuesta por la relación que se vincula con la identidad y unicidad de los músicos, "a su particular voz y energía. El director de orquesta no debiese entonces imponer sino liderar. Pero liderar no es mandar. Su fuerza no viene del poder sino de su habilidad para 'bailar' con la orquesta. Oírla, seguir sus pasos y encontrar esa sintonía, esa natural sincronía que tiene una pareja que baila y fluye sin pisarse los pies. Y donde liderar y seguir, sigue siendo parte de la cómplice organicidad de sus protagonistas".
"El director de orquesta no debiese imponer, sino liderar. Su fuerza no viene del poder, sino de su habilidad para 'bailar' con la orquesta", afirma Paolo Bortolameolli.
Juan Pablo Izquierdo: "Los músicos confunden exigencia con maltrato"
Sin duda que Juan Pablo Izquierdo es una de las batutas más autorizadas y con trayectoria internacional de nuestro país. Es sabido que tenía menos de 20 años cuando Hermann Scherchen lo aceptó como discípulo y menos de 30 cuando ganó el concurso para asistente de Leonard Bernstein en la Filarmónica de Nueva York. Es, además, el único chileno que graba para el sello Mode y uno de los dos que han ganado un Diapason d'Or (el otro es Claudio Arrau).
Director emérito de la Orquesta Filarmónica de Santiago y Premio Nacional de Música 2012, entre otros conjuntos de primera línea, ha sido director titular de la Sinfónica Nacional de Chile, de la Filarmónica de Santiago y de la Orquesta de Cámara de Chile. En 2015 -como se publicó ampliamente en la prensa- renunció a la titularidad de esta última agrupación. En un artículo del diario La Segunda -fechado el 6 de mayo de ese año- se afirmaba que "algunos músicos" lo acusaron de "hostigamiento". En conversación con "Artes y Letras", Izquierdo comenta que ya dio vuelta la página y que "el tiempo le terminó dando la razón".
El director añade "que mucho se especuló con lo que pasó, pero lo cierto es que después asumió la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile otra persona y todos saben lo mal que terminó saliendo, con una fuerte oposición y polémica de los músicos".
-Muchas veces se suele describir a los directores como "dictadores". ¿Está usted de acuerdo?
"Lo que pasa es que los músicos confunden exigencia con maltrato. Para que una orquesta toque al mejor nivel posible hay que exigirles a los instrumentistas. Uno no puede tener una actitud pasiva. Yo siempre he querido lo mejor para la orquesta, pero a veces uno se encuentra con miembros que no quieren aprender, que no quieren avanzar y eso termina siendo un gran problema para la supervivencia y el crecimiento".
-En un artículo publicado en "Artes y Letras", en 2015, usted reconocía poseer un carácter fuerte...
"Vuelvo a repetir lo que dije ese año. Reconozco que soy estricto, pero siempre lo he sido, hasta conmigo mismo. Me gusta trabajar al ciento por ciento. La historia de la música está llena de directores exigentes como Pierre Boulez, Karajan -quien al final era conocido por las peleas- y para qué decir Gustav Mahler, que se tuvo que ir de Viena. No es algo nuevo".
sábado, noviembre 17, 2018
Homenaje a Víctor Alarcón organizado por la FOJI: La música vuelve a la Catedral con Juan Pablo Izquierdo
El Mercurio
Con la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil y tres coros, interpretarán el Réquiem de Mozart el próximo sábado. La ciudadanía está invitada.
Romina de la Sotta Donoso
Es la batuta chilena que mayor resonancia ha tenido en el mundo, Premio Nacional de Música 2012, un renovador de nuestras orquestas y un innovador del repertorio. Y también es un favorito del público, como atestiguan las taquillas en cada sitio al que lo invitan.
Pero ahora la invitación la hace él. Juan Pablo Izquierdo (1935) convoca a la ciudadanía a la Catedral de Santiago el próximo sábado. La música la pondrá él, cuando dirija a cuatro solistas vocales, una orquesta y tres coros, en una de las composiciones más conmovedoras de todos los tiempos, el Réquiem de Mozart, para rendir homenaje a Víctor Alarcón, el fructífero director coral que murió tempranamente en un accidente automovilístico hace siete semanas.
Con la soprano Maureen Marambio, la mezzo Evelyn Ramírez, el tenor Leonardo Pohl y el barítono Francisco Salgado como solistas, actuarán la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil (OSNJ) y los coros de Cámara UC; de Estudiantes UC y Crecer Cantando del Municipal de Santiago, fundados los dos últimos por el propio Alarcón.
"Hemos trabajado duro, tocar Mozart es lo más maravilloso y lo más difícil del repertorio, porque es de una enorme sutileza y transparencia", comenta Izquierdo. "Estoy muy contento con el resultado de los ensayos, es algo admirable", agrega.
"Es la última obra de Mozart y en ella se manifiesta toda la maravilla de la tradición contrapuntística que viene desde Bach, es decir, del Barroco, en conjunción con el estilo Clásico de la época de Mozart", aclara Izquierdo.
Para él, la Catedral como escenario tiene un significado muy especial. "Tengo recuerdos muy significativos, de haber hecho la Misa en Si Menor de Bach, la Tercera de Mahler, el Réquiem... Cómo olvidar que con los coros de Mario Baeza tocamos la 'Pasión según San Juan', de Bach, el día antes del golpe militar, y que estaba todo oscuro afuera, con un intenso olor de bombas lacrimógenas. En lo humano fue tan importante como en lo musical", asevera.
El concierto en la Catedral es a las 20 horas del sábado 24, con entrada liberada, y habrá también una función con retiro de invitaciones el viernes 23 en CorpArtes, y otra pagada el domingo 25, en la U. Santa María en Valparaíso.
El programa incluye la Obertura de "Ifigenia en Áulide" de Gluck, en el arreglo de Wagner.
Fanático confeso del bolero -"es la representación más grande de la música popular de Latinoamérica", dice-, Izquierdo lamenta el deceso de Lucho Gatica. "Es una de las glorias musicales de Chile. Para mí, su versión de 'Bésame mucho' es la definitiva", detalla.
Y respecto de sus próximos compromisos, volverá a innovar en el repertorio, como lo ha hecho toda su carrera, en los varios conciertos que tiene en 2019 con la Filarmónica y la Sinfónica. Entre otras, dirigirá la "Suite Escita" de Prokofiev, Tres piezas de "Wozzeck" de Berg, "Amériques" de Varèse y "El Mandarín Maravilloso" de Bartók, además de obras de Cirilo Vila y Roberto Falabella. Igualmente, ha propuesto un programa dedicado al Grupo Tonus, con composiciones de Fré Focke, León Schidlovsky y Juan Allende-Blin. "Ojalá que se confirme", cierra.
Con la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil y tres coros, interpretarán el Réquiem de Mozart el próximo sábado. La ciudadanía está invitada.
Romina de la Sotta Donoso
Es la batuta chilena que mayor resonancia ha tenido en el mundo, Premio Nacional de Música 2012, un renovador de nuestras orquestas y un innovador del repertorio. Y también es un favorito del público, como atestiguan las taquillas en cada sitio al que lo invitan.
Pero ahora la invitación la hace él. Juan Pablo Izquierdo (1935) convoca a la ciudadanía a la Catedral de Santiago el próximo sábado. La música la pondrá él, cuando dirija a cuatro solistas vocales, una orquesta y tres coros, en una de las composiciones más conmovedoras de todos los tiempos, el Réquiem de Mozart, para rendir homenaje a Víctor Alarcón, el fructífero director coral que murió tempranamente en un accidente automovilístico hace siete semanas.
Con la soprano Maureen Marambio, la mezzo Evelyn Ramírez, el tenor Leonardo Pohl y el barítono Francisco Salgado como solistas, actuarán la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil (OSNJ) y los coros de Cámara UC; de Estudiantes UC y Crecer Cantando del Municipal de Santiago, fundados los dos últimos por el propio Alarcón.
"Hemos trabajado duro, tocar Mozart es lo más maravilloso y lo más difícil del repertorio, porque es de una enorme sutileza y transparencia", comenta Izquierdo. "Estoy muy contento con el resultado de los ensayos, es algo admirable", agrega.
"Es la última obra de Mozart y en ella se manifiesta toda la maravilla de la tradición contrapuntística que viene desde Bach, es decir, del Barroco, en conjunción con el estilo Clásico de la época de Mozart", aclara Izquierdo.
Para él, la Catedral como escenario tiene un significado muy especial. "Tengo recuerdos muy significativos, de haber hecho la Misa en Si Menor de Bach, la Tercera de Mahler, el Réquiem... Cómo olvidar que con los coros de Mario Baeza tocamos la 'Pasión según San Juan', de Bach, el día antes del golpe militar, y que estaba todo oscuro afuera, con un intenso olor de bombas lacrimógenas. En lo humano fue tan importante como en lo musical", asevera.
El concierto en la Catedral es a las 20 horas del sábado 24, con entrada liberada, y habrá también una función con retiro de invitaciones el viernes 23 en CorpArtes, y otra pagada el domingo 25, en la U. Santa María en Valparaíso.
El programa incluye la Obertura de "Ifigenia en Áulide" de Gluck, en el arreglo de Wagner.
Fanático confeso del bolero -"es la representación más grande de la música popular de Latinoamérica", dice-, Izquierdo lamenta el deceso de Lucho Gatica. "Es una de las glorias musicales de Chile. Para mí, su versión de 'Bésame mucho' es la definitiva", detalla.
Y respecto de sus próximos compromisos, volverá a innovar en el repertorio, como lo ha hecho toda su carrera, en los varios conciertos que tiene en 2019 con la Filarmónica y la Sinfónica. Entre otras, dirigirá la "Suite Escita" de Prokofiev, Tres piezas de "Wozzeck" de Berg, "Amériques" de Varèse y "El Mandarín Maravilloso" de Bartók, además de obras de Cirilo Vila y Roberto Falabella. Igualmente, ha propuesto un programa dedicado al Grupo Tonus, con composiciones de Fré Focke, León Schidlovsky y Juan Allende-Blin. "Ojalá que se confirme", cierra.
jueves, agosto 09, 2018
Juan Pablo Izquierdo no dirigirá a la Filarmónica en la ópera "Lulú"
El Mercurio
En un comunicado de prensa, el Municipal de Santiago anunció que el destacado director de orquesta Juan Pablo Izquierdo decidió dejar la dirección musical de la ópera "Lulú", de Alban Berg, por motivos de salud. En una carta, el maestro Izquierdo reconoce la gran orquesta que es la Filarmónica y el entusiasmo de los músicos, pero añade que la experiencia de los ensayos le ha enseñado "que en esta etapa de mi vida no puedo aceptar creativamente más de dos ensayos de tres horas por día, por un período prolongado [sin] poner en peligro mi salud". La ópera será dirigida por Pedro Pablo Prudencio, director residente de la Filarmónica.
En un comunicado de prensa, el Municipal de Santiago anunció que el destacado director de orquesta Juan Pablo Izquierdo decidió dejar la dirección musical de la ópera "Lulú", de Alban Berg, por motivos de salud. En una carta, el maestro Izquierdo reconoce la gran orquesta que es la Filarmónica y el entusiasmo de los músicos, pero añade que la experiencia de los ensayos le ha enseñado "que en esta etapa de mi vida no puedo aceptar creativamente más de dos ensayos de tres horas por día, por un período prolongado [sin] poner en peligro mi salud". La ópera será dirigida por Pedro Pablo Prudencio, director residente de la Filarmónica.
domingo, abril 29, 2018
Juan Pablo Izquierdo y su gran año en el Municipal
El Mercurio
Importantes compromisos Conciertos y su regreso al género lírico.
La legendaria batuta chilena, designado director emérito de la Filarmónica de Santiago, se prepara para un desafiante 2018 en el teatro de Agustinas. A principios de mayo dirigirá obras de Beethoven, Webern y Bernstein, y en agosto protagonizará el estreno en Chile de la provocadora ópera "Lulú", de Berg.
Por Maureen Lennon Zaninovic
En estos días, Juan Pablo Izquierdo, Premio Nacional de Música 2012, descansa junto a su esposa, Trinidad Jiménez, en su residencia en Tunquén, disfrutando de una vista privilegiada de la costa chilena. "Hay un silencio en este lugar tan fantástico que me permite trabajar de manera muy productiva. Tratamos de venir lo más posible", señala en un contacto telefónico con "Artes y Letras". Revela que su casa se encuentra invadida por las partituras de "Lulú": la ópera de Alban Berg cuyo estreno en Chile está programado a partir del 22 de agosto (ver nota relacionada).
"A Tunquén me llevé los nueve tomos. ¡Es una cosa enorme! ¡Una maravilla! y un desafío tremendamente complejo. 'Lulú' es la coronación de la obra de Alban Berg. Es una oportunidad única dirigir esta pieza que en el mundo se toca muy poco, precisamente por su complejidad", dice.
En un compromiso más inmediato -también en el Municipal-, dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Santiago en un programa que promete convertirse en otra de las cumbres musicales del 2018. Bajo el título "Romanticismo y espiritualidad", el 9 y 10 de mayo el conductor abordará "Passacaglia, Op. 1", de Anton Webern; Tres meditaciones de "La Misa", de Leonard Bernstein, y la Tercera Sinfonía, de Beethoven.
Germán Reyes Busch, destacado melómano chileno y colaborador-editor del Foro Mahler en español, profundiza en el intenso 2018 que desplegará este legendario director chileno de 82 años:
"Será un doble regreso al Municipal de Santiago. La 'Eroica' de Beethoven y la Passacaglia de Webern lucirán todo el desgarro, drama y lucidez que ya le hemos oído en otras lecturas de referencia en el país y en el mismo teatro". Reyes añade que su segundo compromiso promete ser todo un hito, ya que tras largos años de ausencia, regresará al foso del escenario, "esta vez para dirigir una obra del repertorio que ama y, sin duda, domina: 'Lulú' de Berg. Estamos hablando de un compositor cuyo estilo fue aprendido y madurado directamente de uno de los adalides de la música de vanguardia: Hermann Scherchen. El expresionismo le queda muy bien al maestro Izquierdo y dudo de que haya muchos directores en el mundo que sepan traducir esta música con la dosis exacta de alucinación, jamás reñida con la claridad".
"Mi vida ha sido muy cercana a la Filarmónica"
Es sabido que en la década de los 80, al Premio Nacional Música 2012 le tocó liderar una de las mayores revoluciones musicales en Chile: al asumir como titular de la Filarmónica Santiago impuso concursos y trajo a músicos "importados" como jefes de fila, quienes fundaron verdaderas escuelas en nuestro país. Los protagonistas de esos años coinciden en que Izquierdo les exigía hasta sacar el máximo nivel. "Fueron prácticamente ocho años donde me tocó asumir una verdadera reforma. Traje a músicos estadounidenses como el cornista Edward Brown y el trompetista Eugene King, quienes finalmente se quedaron en Chile y siguen en la Filarmónica. Ellos han formado a muchas generaciones de instrumentistas nacionales", rememora el profesional quien -en 2018- fue designado por Frédéric Chambert, actual director del Municipal de Santiago, director emérito de este conjunto. "Para mí esto es un gran honor y una constatación de que mi vida ha sido muy cercana a la Filarmónica. Lamentablemente ese vínculo se rompió por un tiempo largo, pero lo que me tiene muy ilusionado es que se está restableciendo una conexión laboral y sentimental. Ser director emérito, al igual que lo soy de la Orquesta de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh, es simplemente un reconocimiento. No estamos hablando de un puesto estable o remunerado; o que vaya a tener mayor incidencia en el diseño de programación del teatro, aunque igual me consultan. Es un honor que sí significa una mayor presencia en este escenario. En 2019 regresaré a dirigir conciertos y en 2020 conduciré otra ópera".
Con respecto al programa del 9 y 10 de mayo, Juan Pablo Izquierdo parte por profundizar en la "Passacaglia, Op. 1". A su juicio, el vienés Anton Webern (1883-1945) si bien es conocido por haber pertenecido a la gran vanguardia de la entreguerra, "acá está más cerca del período romántico. Esta obra tiene un dejo post romántico en la que se pueden oír reminiscencias de 'Noche Transfigurada', de Arnold Shoenberg y de su compañero de estudios, Alban Berg. Es una composición corta y muy concentrada, que consiste en variaciones sobre una passacaglia . Es una obra de gran belleza y tiene un aspecto brahmsiano. El cuarto movimiento de la Cuarta Sinfonía de Brahms es una passacaglia . Sin duda Brahms fue el gran motor, el gran impulsor de ir hacia los límites de la tonalidad, eso sí de una manera más tradicional que lo que hizo Wagner en la misma época".
-También va a dirigir Tres meditaciones de "La Misa" de Leonard de Bernstein. ¿Qué destacaría de esta obra tan polifacética?
"En 1971, el Kennedy Center de Washington recibió el estreno de 'La Misa'. Lo que hizo Bernstein fue sacar tres fragmentos de esta composición para que fueran ejecutados por el gran chelista ruso Rostropovich. La primera meditación es como un canto judío. Su interválica y forma expresiva son muy próximas al Medio Oriente. La tercera meditación, en tanto, está basada en un fragmento de la Novena Sinfonía de Beethoven. Menciono esto porque es característico de la obra de Bernstein aglutinar distintos estilos y épocas. En ese sentido, es una pieza muy postmoderna, pero también una muy hermosa unidad dentro de una multiplicidad de estilos".
-¿Cuál sería, a su juicio, el principal legado de este músico, al cumplirse el centenario de su nacimiento?
"Bernstein fue un gran director de orquesta. Lo pude apreciar, ya que tuve el privilegio de ser su asistente cuando le tocó liderar la Filarmónica de Nueva York. Combinó estilos en composiciones diferentes, entre otras en el musical 'West Side Story'. Supo, de manera magistral, unir el jazz, el rock y el blues con la música clásica. Fue un compositor que representó, en su momento, una opción norteamericana por el postmodernismo, frente a una música de tradición que provenía de Stockhausen, Xenakis o Pierre Boulez. Además fue un gran pedagogo. Los programas que hizo para la televisión transformaron la apreciación de la música clásica en Estados Unidos. Multifacético".
- El programa cierra con la "Eroica" de Beethoven. ¿Hay algún vínculo con los otros compositores?
"Absolutamente. Arnold Shoenberg, maestro de Webern, siempre impulsó en sus alumnos el estudio de las obras de Bach y Beethoven. Y como ya lo señalé, la tercera meditación de Bernstein está basada en una serie de 11 sonidos de la Novena Sinfonía de Beethoven. La presencia del músico de Bonn en este programa es muy evidente. La Sinfonía Eroica se puede entender de muchas maneras. Representa un ciclo de la vida, con un primer movimiento que es una lucha por la existencia, y luego continúa con la muerte y el renacer: el gran triunfo espiritual de la verdad. Estamos ante un pensamiento muy cercano a Webern y Bernstein. Hay una conexión muy fuerte entre todos estos compositores".
MUNICIPAL DE SANTIAGO:
Orquesta Filarmónica
Director: Juan Pablo Izquierdo
Programa: "Passacaglia, Op. 1", de Anton Webern
Tres meditaciones de "La Misa", de Leonard Bernstein y la Tercera Sinfonía de Beethoven
Fechas: 9 y 10 de mayo, a las 19:00 horas
Desde $2.000
Con "Lulú" , y después de 34 años, Izquierdo vuelve a dirigir una ópera
En 1984 fue la última vez que condujo una ópera en el Municipal de Santiago. "Dirigí 'Aida', de Verdi, pero en años anteriores me tocó 'La bohème' y 'Madama Butterfly', de Puccini", dice. Su debut en el género lírico en el teatro de Agustinas data de 1970 con "Un ballo in maschera" de Verdi. "Fue una experiencia inolvidable porque me tocó trabajar un mes con Ramón Vinay, quien en esa oportunidad fue el régisseur de esta producción", rememora Izquierdo.
34 años después de "Aida", el Premio Nacional de Música 2012 volverá a colocarse en el foso de la orquesta, esta vez para dirigir el estreno en Chile de "Lulú", de Alban Berg, a partir del 22 de agosto.
"Es una obra dodecafónica, absolutamente, de principio a fin", adelanta, y añade que es muy difícil, tanto para los músicos como para los cantantes. "Es realmente un tour de force para todo el equipo. Tres horas que no dan respiro. Es una ópera larga, casi el doble de duración de 'Wozzeck'. Está la técnica dodecafónica y, además, está el empleo de distintas formas tradicionales, como la sonata. Berg no pierde una unión con la música del pasado".
Izquierdo remata que el viernes 4 de mayo grabará la sección de música interna de esta ópera y que tiene como protagonista a una jazz band . "Con 'Lulú' no se termina nunca de trabajar. Es un pozo incansable y complejo".
martes, febrero 28, 2017
Juan Pablo Izquierdo: "Estamos en conversaciones para dirigir una ópera en el Municipal"
El 9 y 10 de marzo, el director de orquesta abrirá la temporada 2017 de conciertos, en donde dirigirá piezas de Mozart, Mahler y Richard Strauss. El músico habla de sus próximos proyectos en el teatro.
Maureen Lennon Zaninovic
Juan Pablo Izquierdo está feliz. Es recibido por Frédéric Chambert, director general del Municipal de Santiago, a pocos minutos de dar inicio a su primer ensayo con la mezzosoprano Evelyn Ramírez (ver recuadro). "Chambert es una persona muy profesional y, lo más importante, con un gran respeto por los artistas. Sabe escuchar. El año pasado cuando regresé a este teatro -que considero mi casa- se acercó de manera gentil a saludarme. Partimos muy bien y estamos en conversaciones para dirigir una ópera la próxima temporada. Lo voy a hacer, pero aún no puedo adelantar muchos detalles. Cuando yo fui director titular de la Filarmónica, en los 80, y durante mi residencia en la Universidad de Indiana en Bloomington (Estados Unidos) conduje varias producciones líricas. El género me interesa mucho como un proceso creativo", señala Izquierdo, quien abrirá, el 9 y 10 de marzo, la temporada de conciertos 2017 del Municipal de Santiago.
El programa que abordará el Premio Nacional de Música 2012 incluye la obertura de la ópera "Don Giovanni", de Mozart; "Canciones a los niños muertos", de Mahler, y el poema sinfónico "Así habló Zaratustra", de Richard Strauss.
Repertorio reflexivo
El regreso de Izquierdo es muy esperado tras su elogiada última presentación en el coliseo de Agustinas, en abril del 2016, con la Sexta Sinfonía de Mahler ("Trágica") y que le valió el reconocimiento del Círculo de Críticos de Arte. "Fue una experiencia inolvidable. Todas las funciones estuvieron absolutamente llenas. Estoy muy agradecido del público de este teatro que me ha seguido cariñosamente por tantos años", rememora.
Del repertorio destaca que será muy atractivo tanto para los melómanos como para los integrantes de la Orquesta Filarmónica de Santiago. "Es un programa inmenso, que parte con una de las más grandes oberturas del clasicismo y en la que está puesta toda la substancia romántica. Me parece esta creación mozartiana un buen comienzo para entrar en los dos platos fuertes del concierto".
Sobre las "Canciones a los niños muertos", de Mahler, Izquierdo explica que es una pieza bien particular. "Responde a un período donde el compositor estaba buscando un mundo de interioridades. Es justo el período anterior a su Quinta Sinfonía. En las 'Canciones...' el compositor revela una premonición y un enorme misticismo, es como si el músico estuviera hablando de su niñez. Hay una tristeza muy creativa que se relaciona con la obra de Richard Strauss. La orquesta es bastante grande, pero Mahler la aborda como si fuera un conjunto de cámara".
Del poema sinfónico "Así habló Zaratustra", de Richard Strauss, añade que al igual que Mahler hay varios elementos que se entrelazan. "La obra se divide en nueve partes inspiradas en el libro de Nietzsche y da cuenta de distintas etapas del desarrollo del individuo: desde la creación hasta llegar a un final que va desapareciendo. Al igual que otras obras de Mahler, como 'La Canción de la Tierra', este poema sinfónico termina con la búsqueda de la eternidad", explica. "En síntesis, es un programa marcado por un espíritu reflexivo y muy exigente para la Filarmónica. La orquestación de Strauss tiene una perfección bien única", agrega Juan Pablo Izquierdo.
AGENDA
9 y 10 de marzo , a las 19:00 horas. Entradas desde $2.000 a $24.000.
Evelyn Ramírez
La destacada mezzosoprano chilena será la solista de "Canciones a los niños muertos", de Mahler. "Es una obra tremendamente difícil, desde el punto de vista vocal e interpretativo. Con mi coach Jorge Hevia estoy tratando de descifrar esta partitura. Hay frases con bastantes matices. Es todo un desafío abordar por primera vez este tipo de repertorio. Además que vuelvan al Municipal directores íconos chilenos, como Juan Pablo Izquierdo, es muy emocionante. Estoy muy ilusionada con que me dirija él".
viernes, julio 01, 2016
La nueva etapa de Juan Pablo Izquierdo
El Mercurio
Desde que renunció a la Orquesta de Cámara de Chile, se llenó de invitaciones. Esta semana conduce a la Sinfónica en obras cumbre de Liszt y Schubert, y la próxima, en el Réquiem de Brahms. A punto de cumplir 81 años, el director habla de la etapa que está viviendo.
Romina de la Sotta Donoso
Cuando Juan Pablo Izquierdo, Premio Nacional de Artes Musicales 2012, renunció a la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile, hace exactamente un año y por problemas administrativos en el Consejo de la Cultura, el Estado perdió al más internacional de nuestros directores. Perdió al único que fue asistente de Leonard Bernstein en la Filarmónica de Nueva York, a los 30 años, y a uno de los dos chilenos que han ganado un Diapason d'Or (el otro es Claudio Arrau).
Sin embargo, las demás orquestas del país aprovecharon su renuncia cursándole invitaciones para la temporada 2016.
Cada uno de los conciertos que ha dado este año ha sido a tablero vuelto. Tuvo lleno total con la Sinfónica U. de Concepción y también con la Filarmónica de Santiago, una orquesta que él reformó por completo y cuya titularidad dejó justamente hace 30 años, en 1986. En abril pasado, la condujo en la Sexta de Mahler y fue, por cierto, ovacionado. El crítico de "El Mercurio" Gonzalo Saavedra destacó que el nivel de concentración y conmoción de la audiencia fue "testimonio de que ese primer esfuerzo (la reforma) valió la pena: hoy somos mejor público".
Izquierdo dice que ese comentario "es muy significativo": "Efectivamente, cuando hice la reforma de la Filarmónica se tocaron muchas obras por primera vez, y también mucha música chilena. La experiencia de la vuelta al Teatro Municipal fue buenísima, porque los músicos dieron el alma para tocar Mahler, el público fue muy caluroso y estaba realmente concentrado".
Y respecto de su intensa agenda, comenta que "todas las invitaciones que son musicalmente interesantes las voy tomando, porque no tengo en este momento ninguna carga administrativa. Estoy muy contento, porque estamos haciendo música muy buena, con orquestas que están interesadas en trabajar. Tal como la Orquesta Sinfónica de Chile, que me gusta mucho y está logrando grandes resultados en dos programas que son muy interesantes".
Obras cumbre
Eminentemente poético es el repertorio que abordarán Izquierdo y la Sinfónica hoy y mañana. Partirán con la Obertura "Las creaturas de Prometeo" de Beethoven, y seguirán con la Sinfonía N° 4, "Trágica", de Schubert, para cerrar con dos poemas sinfónicos de Liszt: "Orfeo" y "Los Preludios".
"Este programa es muy lógico. Liszt fue un continuador de Beethoven y de Schubert, dicho por él mismo, además de que arregló para piano las sinfonías de Beethoven y viajaba por toda Europa como solista, tocándolas, cuando no eran conocidas. También tocaba mucho a Schubert e hizo arreglos de sus obras", explica el director.
Su Cuarta Sinfonía, Schubert la compuso a los 19 años, en 1816, pero jamás la escuchó. Se estrenó recién en 1849, 21 años después de su muerte. "Es casi como una premonición; hay acordes y sentidos armónicos sorprendentes que lo hacen a uno comprender el porqué de la fascinación de los compositores posteriores románticos, quienes veían en Schubert un nuevo mundo", apunta.
Una semilla que en el Romanticismo encontró gran eco y desarrollo, por ejemplo, en Liszt. Era el más famoso solista de toda Europa y renunció a esa carrera de pianista, para consagrarse a la música de su época. "Tuvo gran coraje, venía de la tradición y fue el gran gestor de la nueva música en el siglo XIX. Wagner mismo declaró hacia el final de su vida que él no hubiera sido nada sin la influencia de Liszt", destaca Izquierdo.
Asimismo, el genio húngaro fue padre del poema sinfónico. "Liszt identifica al personaje mítico de Orfeo con el sentido de la música y de la belleza como perfeccionadora del ser humano. Y en 'Los Preludios' presenta la lucha del hombre para llegar a la plenitud", detalla.
La siguiente semana, el 8 y 9 de julio, a la Sinfónica se sumarán el Coro Sinfónico y los solistas Claudia Pereira y Patricio Sabaté, para presentar "Un Réquiem Alemán" de Brahms.
"Lo hizo como un homenaje a su madre y fue el primer gran éxito de Brahms. Los textos son de una enorme profundidad y están expresados en la música como pocas obras del repertorio coral. Está a la altura de las más grandes, de la Misa en Si Menor de Bach, la Misa en Re de Beethoven o el Réquiem de Mozart. Es muy compleja para el coro, que canta desde el comienzo hasta el final, pero no porque sea una hora y 20 minutos, sino porque anímicamente es muy comprometedor", asegura.
-¿Está disponible para reemplazar a León Schidlowsky, el último galardonado, si él no viaja a Chile como jurado para el Premio Nacional de Música?
"Ojalá que él venga, pero si me lo preguntan, aceptaré con el mayor gusto, estando yo acá en Chile, por cierto. En todo caso, nadie me ha llamado".
Lo aclara, porque después de sus conciertos con la Sinfónica se va a Pittsburgh por su quehacer como director emérito de la Orquesta de Carnegie Mellon. Y al volver conducirá a la Sinfónica Nacional Juvenil, en la Primera de Mahler, en octubre. "¡Ya están trabajando con los instructores! Y de más al futuro ya no hablo, porque de repente hay cambios y se enreda todo", cierra.
PROGRAMARSE
A las 19:40 horas , en el ex Teatro Baquedano (Providencia 043), el 1, 2, 8 y 9 de julio. Desde $2.500 y $6.000.
miércoles, enero 01, 2014
Juan Pablo Izquierdo estrena su propio Festival Mozart
El Mercurio
Las sinfonías "Júpiter", "Haffner" y "Praga" interpretará la Orquesta de Cámara de Chile los viernes de enero en Valparaíso. Se sumarán solistas como Luis Rossi y Freddy Varela.
ROMINA DE LA SOTTA DONOSO
El próximo será el quinto año de Juan Pablo Izquierdo, premio nacional de Música, como director titular de la Orquesta de Cámara de Chile. En estos años se ha concentrado en ampliar el repertorio de esa agrupación, abriéndose de lo clásico-barroco hacia la música contemporánea, con especial acento en la creación chilena. Cuánto se ha enriquecido con eso su interpretación de los clásicos podrá ser apreciado en vivo por el público este verano, cuando debute la primera versión de su Festival Mozart.
"Todos los años, en enero y durante todo el mes, haremos un gran festival en Valparaíso, en la estupenda sala de conciertos de la Universidad Técnica Federico Santa María, cuya acústica es la mejor del país. Esto marca el inicio de una nueva etapa de la orquesta", dice Izquierdo.
El Festival Mozart se realizará los viernes de enero a las 20:00 horas. Partirán el día 10 con la "Serenata Nocturna", K.239, y la Sinfonía Nº 35, "Haffner", más el Concierto para clarinete K.622, con el solista Luis Rossi. "Es un músico de estatura internacional y un respetado luthier ", destaca el director. La pieza fue escrita por Mozart para el virtuoso Anton Stadler, y es muy exigente.
La segunda jornada, el 17, presentarán la Obertura de "Così fan tutte" y la Sinfonía Nº 38, "Praga", así como el Concierto para piano Nº 20, con la solista Mahani Teave. "Este Concierto es un anticipo del Romanticismo. No es solamente una obra de lucimiento, sino que tiene gran profundidad emocional", apunta Izquierdo.
El día 24, abrirán con el Divertimento K. 136 y cerrarán con la Sinfonía Nº 40. Además, Néstor Garrote, primer oboe del Teatro Colón, será solista en el Concierto para ese instrumento de Mozart.
El cierre, el 31 de enero, será con la Obertura de "Don Giovanni" y la Sinfonía Nº 41, "Júpiter". El programa incluye una pieza que Mozart compuso para interpretarla él mismo: el Concierto para violín Nº 3, con el solista Freddy Varela, concertino de la Orquesta del Teatro Colón y director de la Camerata Bariloche.
Izquierdo destaca que las cuatro sinfonías elegidas "son el producto de un estudio exhaustivo que Mozart hizo de la música de Bach. Le dedicó diez años a transcribir piezas de Bach para cuarteto de cuerdas, que luego él interpretaba desde el primer violín y con Haydn en el segundo. Estamos hablando de 1780, de un Mozart maduro, que a través de ese estudio supo hacer una simbiosis perfecta de aquello que parecía imposible: combinar el estilo galante de la época con la enorme profundidad de la música religiosa que venía del Barroco".
La Orquesta de Cámara de Chile, que depende del Consejo de la Cultura, tiene más novedades: en 2014 ya no será administrada por la Fundación Beethoven. "En los próximos días se realizará una licitación para definir la entidad que se hará cargo", confirma Izquierdo.
Programarse
En avenida España 1860, Valparaíso, a las 20:00 horas.
Desde $3.000.
www.radio.utfsm.cl
Las sinfonías "Júpiter", "Haffner" y "Praga" interpretará la Orquesta de Cámara de Chile los viernes de enero en Valparaíso. Se sumarán solistas como Luis Rossi y Freddy Varela.
ROMINA DE LA SOTTA DONOSO
El próximo será el quinto año de Juan Pablo Izquierdo, premio nacional de Música, como director titular de la Orquesta de Cámara de Chile. En estos años se ha concentrado en ampliar el repertorio de esa agrupación, abriéndose de lo clásico-barroco hacia la música contemporánea, con especial acento en la creación chilena. Cuánto se ha enriquecido con eso su interpretación de los clásicos podrá ser apreciado en vivo por el público este verano, cuando debute la primera versión de su Festival Mozart.
"Todos los años, en enero y durante todo el mes, haremos un gran festival en Valparaíso, en la estupenda sala de conciertos de la Universidad Técnica Federico Santa María, cuya acústica es la mejor del país. Esto marca el inicio de una nueva etapa de la orquesta", dice Izquierdo.
El Festival Mozart se realizará los viernes de enero a las 20:00 horas. Partirán el día 10 con la "Serenata Nocturna", K.239, y la Sinfonía Nº 35, "Haffner", más el Concierto para clarinete K.622, con el solista Luis Rossi. "Es un músico de estatura internacional y un respetado luthier ", destaca el director. La pieza fue escrita por Mozart para el virtuoso Anton Stadler, y es muy exigente.
La segunda jornada, el 17, presentarán la Obertura de "Così fan tutte" y la Sinfonía Nº 38, "Praga", así como el Concierto para piano Nº 20, con la solista Mahani Teave. "Este Concierto es un anticipo del Romanticismo. No es solamente una obra de lucimiento, sino que tiene gran profundidad emocional", apunta Izquierdo.
El día 24, abrirán con el Divertimento K. 136 y cerrarán con la Sinfonía Nº 40. Además, Néstor Garrote, primer oboe del Teatro Colón, será solista en el Concierto para ese instrumento de Mozart.
El cierre, el 31 de enero, será con la Obertura de "Don Giovanni" y la Sinfonía Nº 41, "Júpiter". El programa incluye una pieza que Mozart compuso para interpretarla él mismo: el Concierto para violín Nº 3, con el solista Freddy Varela, concertino de la Orquesta del Teatro Colón y director de la Camerata Bariloche.
Izquierdo destaca que las cuatro sinfonías elegidas "son el producto de un estudio exhaustivo que Mozart hizo de la música de Bach. Le dedicó diez años a transcribir piezas de Bach para cuarteto de cuerdas, que luego él interpretaba desde el primer violín y con Haydn en el segundo. Estamos hablando de 1780, de un Mozart maduro, que a través de ese estudio supo hacer una simbiosis perfecta de aquello que parecía imposible: combinar el estilo galante de la época con la enorme profundidad de la música religiosa que venía del Barroco".
La Orquesta de Cámara de Chile, que depende del Consejo de la Cultura, tiene más novedades: en 2014 ya no será administrada por la Fundación Beethoven. "En los próximos días se realizará una licitación para definir la entidad que se hará cargo", confirma Izquierdo.
Programarse
En avenida España 1860, Valparaíso, a las 20:00 horas.
Desde $3.000.
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jueves, septiembre 05, 2013
Beethoven, Wagner y Schidlowsky: Los mitos y las leyendas de Juan Pablo Izquierdo
El Mercurio
Con la Orquesta Sinfónica de Chile, el director recorrerá este viernes y sábado los universos de Orfeo, Prometeo y Lautaro.
Romina de la Sotta Donoso
Algunos son figuras míticas que, cada tanto, reviven de la mano de distintas generaciones de escritores y compositores. Otros son héroes de carne y hueso.
Orfeo, Prometeo, Lautaro y los meistersinger (poetas-músicos del Medioevo) protagonizarán el programa "Mitos, historias y leyendas", que este viernes y sábado presentará la Orquesta Sinfónica de Chile, con la dirección de Juan Pablo Izquierdo.
"Me interesa contribuir al entendimiento del público respecto de un programa musical. Iré haciendo comentarios sobre cada obra y, además, habrá proyecciones visuales", cuenta Izquierdo.
Explica que la Orquesta Sinfónica de Chile abordará cuatro piezas concatenadas: "Partiremos con el mito de Orfeo y el mundo subterráneo". Ello, con la "Danza de los santos espíritus", de la ópera "Orfeo y Eurídice" de Gluck. Luego será el turno de Beethoven, con la obertura del ballet "Las Criaturas de Prometeo".
"La música escénica de Beethoven es de muy alto nivel. Este ballet, así como su música para 'Egmont' y su ópera 'Fidelio' son obras maestras", aclara el director, y detalla que "Prometeo es quien entrega el fuego divino a los hombres, y es castigado por ello. Y sabemos que esta fuerza enorme puede ser mal utilizada, como ha sucedido en el siglo XX".
También se hará presente un héroe chileno, Lautaro, a través de la obra homónima compuesta por León Schidlowsky, con los textos que Pablo Neruda dedicó al guerrero mapuche en su "Canto General".
"Es una obra en cuatro movimientos y narrador, rol que ejercerá Ernesto Ottone, director del CEAC. En esta pieza se enfatiza el mundo volcánico de Arauco", comenta Izquierdo. "Schidlovsky es un gran compositor, tiene un lenguaje muy propio. Le he estrenado 30 obras o más, desde la década del 60, en ciudades de Israel como Tel Aviv y Jerusalén, y también en Alemania, en Hamburgo, Fráncfort y Berlín, además de Chile", agrega.
El cierre será con selecciones de la ópera "Los maestros cantores de Núremberg" de Wagner. "Él también bajó a las intensidades subterráneas, como Orfeo, para darnos toda esta música tan inspirada. Hay un círculo que se cerrará dentro del programa, no hay que olvidar que Gluck representó la apertura hacia el romanticismo, y su música tuvo gran influencia en Wagner, quien incluso orquestó su ópera 'Ifigenia'".
Con la Orquesta Sinfónica de Chile, el director recorrerá este viernes y sábado los universos de Orfeo, Prometeo y Lautaro.
Romina de la Sotta Donoso
Algunos son figuras míticas que, cada tanto, reviven de la mano de distintas generaciones de escritores y compositores. Otros son héroes de carne y hueso.
Orfeo, Prometeo, Lautaro y los meistersinger (poetas-músicos del Medioevo) protagonizarán el programa "Mitos, historias y leyendas", que este viernes y sábado presentará la Orquesta Sinfónica de Chile, con la dirección de Juan Pablo Izquierdo.
"Me interesa contribuir al entendimiento del público respecto de un programa musical. Iré haciendo comentarios sobre cada obra y, además, habrá proyecciones visuales", cuenta Izquierdo.
Explica que la Orquesta Sinfónica de Chile abordará cuatro piezas concatenadas: "Partiremos con el mito de Orfeo y el mundo subterráneo". Ello, con la "Danza de los santos espíritus", de la ópera "Orfeo y Eurídice" de Gluck. Luego será el turno de Beethoven, con la obertura del ballet "Las Criaturas de Prometeo".
"La música escénica de Beethoven es de muy alto nivel. Este ballet, así como su música para 'Egmont' y su ópera 'Fidelio' son obras maestras", aclara el director, y detalla que "Prometeo es quien entrega el fuego divino a los hombres, y es castigado por ello. Y sabemos que esta fuerza enorme puede ser mal utilizada, como ha sucedido en el siglo XX".
También se hará presente un héroe chileno, Lautaro, a través de la obra homónima compuesta por León Schidlowsky, con los textos que Pablo Neruda dedicó al guerrero mapuche en su "Canto General".
"Es una obra en cuatro movimientos y narrador, rol que ejercerá Ernesto Ottone, director del CEAC. En esta pieza se enfatiza el mundo volcánico de Arauco", comenta Izquierdo. "Schidlovsky es un gran compositor, tiene un lenguaje muy propio. Le he estrenado 30 obras o más, desde la década del 60, en ciudades de Israel como Tel Aviv y Jerusalén, y también en Alemania, en Hamburgo, Fráncfort y Berlín, además de Chile", agrega.
El cierre será con selecciones de la ópera "Los maestros cantores de Núremberg" de Wagner. "Él también bajó a las intensidades subterráneas, como Orfeo, para darnos toda esta música tan inspirada. Hay un círculo que se cerrará dentro del programa, no hay que olvidar que Gluck representó la apertura hacia el romanticismo, y su música tuvo gran influencia en Wagner, quien incluso orquestó su ópera 'Ifigenia'".
domingo, abril 21, 2013
El nuevo ritmo de Juan Pablo Izquierdo y la Orquesta de Cámara de Chile
El Mercurio
Este miércoles, la agrupación inicia su Ciclo de Otoño. Serán más de ochenta conciertos gratuitos durante el año, para presentar los grandes pilares de la música clásica, pero también obras del siglo XX. Aquí, la ruta de viaje del director y Premio Nacional de Música de 2012.
Romina de la Sotta Donoso
Apenas superaba los 20 años cuando Hermann Scherchen lo aceptó como alumno en Alemania, y recién había cumplido los 30 cuando se convirtió -por concurso- en director asistente de Leonard Bernstein en la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
Después de una larga y aplaudida carrera internacional -que incluye ser el único chileno que graba para Mode y haber obtenido un Diapason d'Or -, Juan Pablo Izquierdo (1935) volvió a Santiago en 2008. Ese año asumió la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile, agrupación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes que administra la Fundación Beethoven.
En estos cinco años, varias son las conquistas que Izquierdo ha logrado para su orquesta. Primero, una casa propia: el Teatro Municipal de Ñuñoa fue completamente remozado, y su acústica mejoró notablemente. "Acabamos de estrenar sus nuevas cámaras movibles que se adaptan según necesitemos mayor resonancia o más sequedad. La acústica quedó formidable", dice Izquierdo.
La Orquesta de Cámara de Chile, además, ha tenido un significativo despliegue territorial desde 2008. No sólo debutaron con gran éxito en el Teatro Colón en 2011, sino que también han actuado por primera vez en muchas localidades de nuestro país. En esa línea, en abril recorrieron el norte -La Serena, Coquimbo, Ovalle, Andacollo-, y en noviembre tendrán otra itinerancia. "La gente es muy entusiasta; aplaude tanto, que hay que repetir", revela Izquierdo, y confiesa que una de las piezas que tocaron atrajo particularmente al público: Divertimento Nº 1, de Roberto Falabella. "Les interesó harto, porque utiliza las cuerdas de manera tal que suenan como charangos".
Justamente ése es otro de los acentos que ha puesto durante su titularidad, y lo reconoce: "El 25% de nuestra programación son obras chilenas". Este año estrenarán dos encargos que realizaron a Miguel Farías y Carlos Zamora, y abordarán a Gustavo Becerra, León Schidlowsky y Rodrigo Herrera. Pero el corazón programático seguirá siendo clásico: Bach, Mozart y Beethoven, con seis, siete y cinco obras, respectivamente, en 2013.
Sin embargo, Izquierdo sabe que una orquesta sólo adquiere voz propia cuando gana mundo musical: "Estamos incorporando repertorio contemporáneo, sin dejar a un lado el clásico".
En mayo, por ejemplo, abordarán dos obras de Hindemith. Una de ellas será Kammermusik Nº 2. "La estrenaremos en Chile, con el gran cellista chileno Claudio Santos como solista, y la contrastaremos con la Suite Nº 3 de Bach, pensando que Hindemith compuso esa serie de obras como homenaje a los Conciertos Brandenburgueses", aclara.
"En agosto, el percusionista de la orquesta, Miguel Zárate, estrenará en Chile 'Zyklus', de Stockhausen, y en octubre haremos un concierto dedicado a Schoenberg, con su 1ª Sinfonía de Cámara, 'Noche Transfigurada', y dos valses de Strauss, uno orquestado por Schoenberg y otro orquestado por Berg", agrega.
Múltiples escenarios
También habrá homenajes a Wagner y a Britten, en el bicentenario del alemán y a los cien años de la muerte del británico.
Con la cantante Maureen Marambio como solista, interpretarán los Wesendonck-Lieder de Wagner en junio; y con Carlos Ramón Dourthé como batuta invitada presentarán en julio "Simple Symphony", de Britten.
En total, serán 21 programas. De cada uno, ofrecerán cuatro conciertos, siempre gratuitos. El Ciclo de Otoño partirá este miércoles en la Iglesia San Ignacio (Alonso Ovalle), repetirán el viernes en el Teatro Municipal de Ñuñoa, y el sábado en lo que será su debut en el Parque Cultural de Valparaíso. El programa abre con la Suite Nº 1 de Bach, sigue con la Sinfonía Nº 2 de Beethoven y "Canciones Amazonas", de Villa-Lobos, con la solista Claudia Pereira.
Los ciclos tendrán locaciones como el Teatro Municipal de Las Condes y otros escenarios en La Granja, San Joaquín, Lo Barnechea, San Fernando, Rancagua, Viña y Valparaíso (www.fundacionbeethoven.com). Y entre las batutas invitadas estarán Alejandra Urrutia, Víctor Hugo Toro, Néstor Garrote, Julio Doggenweiler, Mika Eichenholz y Mario Videla.
Este miércoles, la agrupación inicia su Ciclo de Otoño. Serán más de ochenta conciertos gratuitos durante el año, para presentar los grandes pilares de la música clásica, pero también obras del siglo XX. Aquí, la ruta de viaje del director y Premio Nacional de Música de 2012.
Romina de la Sotta Donoso
Apenas superaba los 20 años cuando Hermann Scherchen lo aceptó como alumno en Alemania, y recién había cumplido los 30 cuando se convirtió -por concurso- en director asistente de Leonard Bernstein en la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
Después de una larga y aplaudida carrera internacional -que incluye ser el único chileno que graba para Mode y haber obtenido un Diapason d'Or -, Juan Pablo Izquierdo (1935) volvió a Santiago en 2008. Ese año asumió la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile, agrupación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes que administra la Fundación Beethoven.
En estos cinco años, varias son las conquistas que Izquierdo ha logrado para su orquesta. Primero, una casa propia: el Teatro Municipal de Ñuñoa fue completamente remozado, y su acústica mejoró notablemente. "Acabamos de estrenar sus nuevas cámaras movibles que se adaptan según necesitemos mayor resonancia o más sequedad. La acústica quedó formidable", dice Izquierdo.
La Orquesta de Cámara de Chile, además, ha tenido un significativo despliegue territorial desde 2008. No sólo debutaron con gran éxito en el Teatro Colón en 2011, sino que también han actuado por primera vez en muchas localidades de nuestro país. En esa línea, en abril recorrieron el norte -La Serena, Coquimbo, Ovalle, Andacollo-, y en noviembre tendrán otra itinerancia. "La gente es muy entusiasta; aplaude tanto, que hay que repetir", revela Izquierdo, y confiesa que una de las piezas que tocaron atrajo particularmente al público: Divertimento Nº 1, de Roberto Falabella. "Les interesó harto, porque utiliza las cuerdas de manera tal que suenan como charangos".
Justamente ése es otro de los acentos que ha puesto durante su titularidad, y lo reconoce: "El 25% de nuestra programación son obras chilenas". Este año estrenarán dos encargos que realizaron a Miguel Farías y Carlos Zamora, y abordarán a Gustavo Becerra, León Schidlowsky y Rodrigo Herrera. Pero el corazón programático seguirá siendo clásico: Bach, Mozart y Beethoven, con seis, siete y cinco obras, respectivamente, en 2013.
Sin embargo, Izquierdo sabe que una orquesta sólo adquiere voz propia cuando gana mundo musical: "Estamos incorporando repertorio contemporáneo, sin dejar a un lado el clásico".
En mayo, por ejemplo, abordarán dos obras de Hindemith. Una de ellas será Kammermusik Nº 2. "La estrenaremos en Chile, con el gran cellista chileno Claudio Santos como solista, y la contrastaremos con la Suite Nº 3 de Bach, pensando que Hindemith compuso esa serie de obras como homenaje a los Conciertos Brandenburgueses", aclara.
"En agosto, el percusionista de la orquesta, Miguel Zárate, estrenará en Chile 'Zyklus', de Stockhausen, y en octubre haremos un concierto dedicado a Schoenberg, con su 1ª Sinfonía de Cámara, 'Noche Transfigurada', y dos valses de Strauss, uno orquestado por Schoenberg y otro orquestado por Berg", agrega.
Múltiples escenarios
También habrá homenajes a Wagner y a Britten, en el bicentenario del alemán y a los cien años de la muerte del británico.
Con la cantante Maureen Marambio como solista, interpretarán los Wesendonck-Lieder de Wagner en junio; y con Carlos Ramón Dourthé como batuta invitada presentarán en julio "Simple Symphony", de Britten.
En total, serán 21 programas. De cada uno, ofrecerán cuatro conciertos, siempre gratuitos. El Ciclo de Otoño partirá este miércoles en la Iglesia San Ignacio (Alonso Ovalle), repetirán el viernes en el Teatro Municipal de Ñuñoa, y el sábado en lo que será su debut en el Parque Cultural de Valparaíso. El programa abre con la Suite Nº 1 de Bach, sigue con la Sinfonía Nº 2 de Beethoven y "Canciones Amazonas", de Villa-Lobos, con la solista Claudia Pereira.
Los ciclos tendrán locaciones como el Teatro Municipal de Las Condes y otros escenarios en La Granja, San Joaquín, Lo Barnechea, San Fernando, Rancagua, Viña y Valparaíso (www.fundacionbeethoven.com). Y entre las batutas invitadas estarán Alejandra Urrutia, Víctor Hugo Toro, Néstor Garrote, Julio Doggenweiler, Mika Eichenholz y Mario Videla.
viernes, septiembre 14, 2012
La faceta más íntima de Juan Pablo Izquierdo
El Mercurio
El director chileno -actual titular de la Orquesta de Cámara de Chile- revela sus primeros años en el Colegio Saint George, su vida familiar, sus estudios en Chile y en el extranjero; y sus encuentros con el pianista Claudio Arrau.
Maureen Lennon Zaninovic
A la mañana siguiente de recibir la noticia del Premio Nacional de Música, Juan Pablo Izquierdo se traslada al Teatro Municipal de Ñuñoa (ex California). El director titular de la Orquesta de Cámara de Chile es felicitado por todos los músicos y por Luciano Cruz-Coke, ministro de Cultura. Y los aplausos continúan. Se traslada hasta la Pastelería California -uno de sus lugares predilectos cada vez que le toca ensayo o función- y todos los funcionarios del local se levantan para saludarlo. "Estamos 'chochos' de tener a un cliente que hoy es Premio Nacional'', le dicen.
"Este barrio es muy significativo para mí. Cerca de esta pastelería había una librería que me encantaba y ahí conseguí toda la colección 'Sandokán', de Emilio Salgari", rememora el director.
Hijo del hombre de negocios y agricultor Luis Izquierdo Valdés y de Rebeca Fernández Lecaros, Juan Pablo Izquierdo es el cuarto de cinco hermanos: Gonzalo, historiador; Luis, médico; Francisco, agricultor, y Rebeca (la única viva). "En mi familia, por el lado materno, se encuentran personalidades muy notables como Vicente Huidobro, Santa Teresa de Los Andes (Juanita Fernández Solar) y Miguel Serrano", explica el músico chileno.
El Saint George y ''El joven laurel''
Sus estudios primarios y secundarios los realizó en el Colegio Saint George, cuando éste estaba emplazado en la Avenida Pedro de Valdivia, esquina con Pocuro. "Después del colegio, caminábamos hacia Providencia y nuestra primera parada era visitar a nuestras amigas de las Monjas Argentinas, luego seguíamos hacia el Villa María, el Liceo 7 y la Maisonnette. Era un barrio de mucha amistad", dice Izquierdo.
En el Saint George formó parte de "El joven laurel", un grupo literario dirigido por Roque Esteban Scarpa: todo un semillero de talentos y generador de varios célebres artistas e intelectuales de nuestro país como Armando Uribe, Antonio Avaria, José Miguel Ibáñez y Jorge Swinburn, entre otros. "Era un colegio lleno de creatividad, con compañeros muy buenos y profesores realmente muy importantes, como el historiador Mario Góngora. En un momento don Roque me pidió que dirigiera la revista de 'El joven laurel'. Me negué, porque nunca he escrito ni siquiera un poema. 'No', me respondió. Me vi un poco obligado a asumir este desafío", comenta el director.
Desde muy pequeño comenzó a manifestarse, y de manera muy vívida, su pasión por la música. "Siempre el lenguaje que he tenido para expresarme ha sido la música. Nunca se me ocurrió hacer otra cosa. La música ha sido maravillosa en mi vida, pero también complicada, porque con muy pocos compañeros del colegio pude compartir esa pasión. Imagínate que a los 12 años ya estaba escuchando a Arnold Schönberg".
Su padre también fue clave en el decantamiento de vocación artística. "Siempre me dijo que él hubiera querido ser pianista. Tenía un oído extraordinario y le encantaba la ópera. También tenía a sus compositores predilectos: Beethoven y Wagner, para él los más grandes. Siempre lo recuerdo, como una fotografía muy vívida, escuchando a Brahms. Totalmente inmerso en la música. Su pasión era muy fuerte". Fue él también quien lo llevó a sus primeros conciertos en el Teatro Municipal, uno de ellos con el director alemán Hermann Scherchen, dejó una huella imborrable en Izquierdo. "Fue una experiencia reveladora. Me acuerdo, además, que también actuó una jovencísima pianista: Edith Fischer. Fue un concierto maravilloso y la dirección de Scherchen me fascinó hasta tal punto que después lo seguí escuchando en grabaciones". Claro que con una mamá dueña de casa y un papá exitoso empresario, asumir este mundo de manera profesional no fue muy fácil. Izquierdo rememora que su familia finalmente accedió a que estudiara composición en el Conservatorio de la Universidad de Chile, con el compromiso de que también cursara arquitectura. "Acepté esta proposición, pero duré tres meses en arquitectura y me echaron de la casa. Alcancé a dormir un día en la casa de un amigo que vivía en Los Leones y en la tarde vino un hermano a buscarme. Lo que finalmente terminó por tranquilizar a mi padre es que esto no era un capricho o una locura. La música era algo serio para mí".
Siguiendo a Scherchen
En la Universidad de Chile su profesor de composición fue Juan Orrego-Salas, luego siguió por un tiempo corto con Carlos Botto y con Juan Adolfo Allende, sobrino de Pedro Humberto Allende. Posteriormente postuló a una beca en Viena para continuar sus estudios de composición. "Fui a esa ciudad porque quería encontrarme con la escuela de Arnold Schönberg, pero en Viena ya estaban muy distanciados de él y decidí marcharme".
Se fue a Hamburgo, Alemania, a escuchar un concierto dirigido por Hermann Scherchen, de quien secretamente añoraba ser su alumno. Claro que no fue fácil que lo aceptara. Juan Pablo Izquierdo tuvo que pasar por pruebas bastante heroicas. Por ejemplo, en un momento el director alemán comenzó a silbar una nota y a la media hora después le preguntaba al músico chileno que le dijera la nota exacta que silbó. "Afortunadamente tengo oído absoluto y pude responderle bien. Fue un alivio. También me hizo escribir de memoria la Primera Suite de Bach. Él era de una exigencia sin piedad".
A los 25 años regresó a Chile, y le tocó dirigir -en la época de Domingo Santa Cruz y Alfonso Letelier- a la Orquesta Sinfónica, pero también asiste a Juan Matteucci, batuta titular de la Filarmónica y lo nombran director del departamento de música de la Universidad Católica, cargo que ejerció durante tres años. Hasta esta universidad llegó una circular que anunciaba el concurso Dimitri Mitropoulos, un certamen internacional muy codiciado porque el ganador podría viajar a EE.UU. y dirigir nada menos que a la Filarmónica de Nueva York. Y Juan Pablo Izquierdo se lo ganó:
"Me tocó ser asistente de Leonard Bernstein y Lorin Maazel, entre otras legendarias batutas. Bernstein era un gran músico, con un carisma impresionante. La experiencia en Nueva York fue ardua, pero marcó un momento muy importante en mi vida", dice el músico chileno
Su encuentro con Arrau
Estando en Nueva York también tuvo su primer contacto con Claudio Arrau. "Yo estaba dirigiendo 'La Valse', de Ravel, y se acercó al camarín el maestro con otro pianista chileno, Mario Miranda. Me comentó que le había gustado mucho mi dirección de esta pieza y la relacionó con otra obra del compositor francés: 'Gaspard de la Nuit'. Me invitó a comer y así lo hicimos. Al terminar la cena me preguntó que si me gustaría dirigir en Europa. Por supuesto que le dije que sí. Y a los 15 días tenía una invitación para dirigir en el Festival de Holanda, con él al piano. Aunque no se pudo concretar este compromiso, tras ese encuentro comenzó mi carrera de director itinerante en Europa. Comencé a vivir constantemente en gira".
Años después, en el Palau de la Música de Barcelona, lo volvió a encontrar. "Se supone que Arrau tocaría 'Gaspard de la Nuit', pero a último momento cambió el programa por 'Fantasía', de Schumann, que ejecutó de manera espléndida. Al terminar el concierto le pregunté que por qué había cambiado el programa y me dijo que porque no sabía la pieza. ¡Pero si la había tocado mil veces! ¿Qué pasó realmente?: mi visión es que él constantemente estaba profundizando y buscando nuevas visiones de una obra y hasta que no tuviera una concepción completamente madura, no se sentía capaz de volver a abordarla en público. No nos vimos mucho, pero cada vez que me tocó compartir con Claudio Arrau quedé impresionado con su intensidad intelectual. Era un artista muy sabio y sorprendente", comenta el músico chileno.
El resto de la historia profesional de Juan Pablo Izquierdo es más o menos bien conocida. Le tocó liderar una de las mayores revoluciones musicales en Chile, en los 80, al asumir como titular de la Filarmónica. Impuso concursos y trajo a músicos "importados" como jefes de fila. También le tocó asumir la refundación de la Orquesta Sinfónica de Chile -un proceso que quedó inconcluso- y por años dirigió el Centro de Estudios Orquestales de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh.
Sus lazos familiares
Juan Pablo Izquierdo se casó primero con Ana Victoria Silva y de esa relación nacieron cuatro hijos: Juana, Ana María, Ximena y Pablo. Luego contrajo matrimonio con Trinidad Jiménez, con quien lleva más de 40 años juntos. De esta última relación nacieron los mellizos Emilia y Lucas.
Con tanto compromiso internacional y el ritmo de los conciertos, ¿cómo se compatibiliza la vida familiar?
"Fácil no ha sido", dice el director y agrega que "no debe haber sido sencillo para un hijo tener a una persona que viajara tanto y espero que ellos no resintieran esta ausencia. Mis relaciones de amistad y familiares siempre han estado vinculadas al mundo de la música. Por eso admiro tanto que mi mujer Trinidad -a quien le dedico este Premio Nacional- tenga un mundo propio, una profesión ya que estudió Teología en Estados Unidos; porque vivir con una persona, dedicada 100% a la dirección, puede ser, a veces, como toparse con un ser un tanto ausente. El mundo del sonido ha sido fundamental para mi existencia".
Su histrionismo y "mal genio"
Con tanta experiencia en la dirección orquestal, Juan Pablo Izquierdo bien sabe de indisciplinas y de manejo de distintas personalidades. ¿Le ha tocado perder la paciencia?
"Sí. Cuando tú estás ensayando una sinfonía importante, como la de Beethoven, quieres sacar lo mejor del grupo. Ahora, si hay indisciplina o resistencia a la obra, es inevitable que se produzca una fricción. Tengo fama de ser mal genio, porque me gusta la concentración. Pero las resistencias, cuando son superadas, pueden producir resultados extraordinarios", puntualiza el músico chileno.
Su impronta en escena tampoco pasa inadvertida. Con gran expresividad y una mirada muy propia, penetrante y con cierto dejo de teatralidad, el director ha sabido marcar una diferencia. "Es un estilo propio que no podría comparar con un grande como lo fue Leonard Bernstein y menos con Gustav Mahler. A este último, por ejemplo, siempre se lo vinculó a una escuela tremendamente expresiva y dramática, casi demoníaca. Son miradas distintas a esta profesión. En mi caso personal, cada vez que dirijo, por un ejemplo una sinfonía de Beethoven, es muy importante seguir lo que la música me va diciendo. Esa es mi pauta", señala Izquierdo.
Desde hace cuatro años asumió la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile y conoce muy bien el medio nacional y en especial la realidad de la música de cámara que, a su juicio, "está pasando por un momento realmente extraordinario en este país, y con esto no sólo me refiero a las temporadas que ha venido desarrollando con gran éxito la Fundación Beethoven; sino que fundamentalmente a los ciclos con artistas nacionales que programan las universidades de Chile y la Católica. También he visto una gran efervescencia en regiones", puntualiza Juan Pablo Izquierdo.
Sus directores y compositores chilenos más importantes
Al preguntársele por las más prestigiosas batutas nacionales, Juan Pablo Izquierdo cita, en primer lugar, a Víctor Tevah , quien a su juicio "por mucho tiempo estuvo ligado y fue el alma de la Orquesta Sinfónica". También se refiere a Juan Matteucci, "un director fundamental y gran impulsor de la Orquesta Filarmónica".
En su lista también aparecen Jorge Peña Hen y Fernando Rosas . "Este último, además de ser un gran amigo, fue fundamental en la creación de dos importantes orquestas nacionales: la de Cámara de Chile y la Sinfónica Nacional Juvenil. Además, tuvo un enorme talento como organizador y gestor cultural. Su carisma era impresionante".
De las generaciones más recientes, Izquierdo resalta el trabajo de Max Valdés, Rodolfo Fischer, José Luis Domínguez y Eduardo Browne . "Y recientemente ha surgido una nueva hornada de músicos tremendamente talentosos, como Víctor Hugo Toro, Julio Doggenweiler, Pablo Carrasco y Alejandra Urrutia".
En cuanto a compositores , confiesa que su lista es larga y que, afortunadamente, la obra de varios de ellos ha sido abordada por la Orquesta de Cámara de Chile. Entre otros, cita a Leon Schidlowsky , Juan Orrego-Salas y a Domingo Santa Cruz .
El director chileno -actual titular de la Orquesta de Cámara de Chile- revela sus primeros años en el Colegio Saint George, su vida familiar, sus estudios en Chile y en el extranjero; y sus encuentros con el pianista Claudio Arrau.
Maureen Lennon Zaninovic
A la mañana siguiente de recibir la noticia del Premio Nacional de Música, Juan Pablo Izquierdo se traslada al Teatro Municipal de Ñuñoa (ex California). El director titular de la Orquesta de Cámara de Chile es felicitado por todos los músicos y por Luciano Cruz-Coke, ministro de Cultura. Y los aplausos continúan. Se traslada hasta la Pastelería California -uno de sus lugares predilectos cada vez que le toca ensayo o función- y todos los funcionarios del local se levantan para saludarlo. "Estamos 'chochos' de tener a un cliente que hoy es Premio Nacional'', le dicen.
"Este barrio es muy significativo para mí. Cerca de esta pastelería había una librería que me encantaba y ahí conseguí toda la colección 'Sandokán', de Emilio Salgari", rememora el director.
Hijo del hombre de negocios y agricultor Luis Izquierdo Valdés y de Rebeca Fernández Lecaros, Juan Pablo Izquierdo es el cuarto de cinco hermanos: Gonzalo, historiador; Luis, médico; Francisco, agricultor, y Rebeca (la única viva). "En mi familia, por el lado materno, se encuentran personalidades muy notables como Vicente Huidobro, Santa Teresa de Los Andes (Juanita Fernández Solar) y Miguel Serrano", explica el músico chileno.
El Saint George y ''El joven laurel''
Sus estudios primarios y secundarios los realizó en el Colegio Saint George, cuando éste estaba emplazado en la Avenida Pedro de Valdivia, esquina con Pocuro. "Después del colegio, caminábamos hacia Providencia y nuestra primera parada era visitar a nuestras amigas de las Monjas Argentinas, luego seguíamos hacia el Villa María, el Liceo 7 y la Maisonnette. Era un barrio de mucha amistad", dice Izquierdo.
En el Saint George formó parte de "El joven laurel", un grupo literario dirigido por Roque Esteban Scarpa: todo un semillero de talentos y generador de varios célebres artistas e intelectuales de nuestro país como Armando Uribe, Antonio Avaria, José Miguel Ibáñez y Jorge Swinburn, entre otros. "Era un colegio lleno de creatividad, con compañeros muy buenos y profesores realmente muy importantes, como el historiador Mario Góngora. En un momento don Roque me pidió que dirigiera la revista de 'El joven laurel'. Me negué, porque nunca he escrito ni siquiera un poema. 'No', me respondió. Me vi un poco obligado a asumir este desafío", comenta el director.
Desde muy pequeño comenzó a manifestarse, y de manera muy vívida, su pasión por la música. "Siempre el lenguaje que he tenido para expresarme ha sido la música. Nunca se me ocurrió hacer otra cosa. La música ha sido maravillosa en mi vida, pero también complicada, porque con muy pocos compañeros del colegio pude compartir esa pasión. Imagínate que a los 12 años ya estaba escuchando a Arnold Schönberg".
Su padre también fue clave en el decantamiento de vocación artística. "Siempre me dijo que él hubiera querido ser pianista. Tenía un oído extraordinario y le encantaba la ópera. También tenía a sus compositores predilectos: Beethoven y Wagner, para él los más grandes. Siempre lo recuerdo, como una fotografía muy vívida, escuchando a Brahms. Totalmente inmerso en la música. Su pasión era muy fuerte". Fue él también quien lo llevó a sus primeros conciertos en el Teatro Municipal, uno de ellos con el director alemán Hermann Scherchen, dejó una huella imborrable en Izquierdo. "Fue una experiencia reveladora. Me acuerdo, además, que también actuó una jovencísima pianista: Edith Fischer. Fue un concierto maravilloso y la dirección de Scherchen me fascinó hasta tal punto que después lo seguí escuchando en grabaciones". Claro que con una mamá dueña de casa y un papá exitoso empresario, asumir este mundo de manera profesional no fue muy fácil. Izquierdo rememora que su familia finalmente accedió a que estudiara composición en el Conservatorio de la Universidad de Chile, con el compromiso de que también cursara arquitectura. "Acepté esta proposición, pero duré tres meses en arquitectura y me echaron de la casa. Alcancé a dormir un día en la casa de un amigo que vivía en Los Leones y en la tarde vino un hermano a buscarme. Lo que finalmente terminó por tranquilizar a mi padre es que esto no era un capricho o una locura. La música era algo serio para mí".
Siguiendo a Scherchen
En la Universidad de Chile su profesor de composición fue Juan Orrego-Salas, luego siguió por un tiempo corto con Carlos Botto y con Juan Adolfo Allende, sobrino de Pedro Humberto Allende. Posteriormente postuló a una beca en Viena para continuar sus estudios de composición. "Fui a esa ciudad porque quería encontrarme con la escuela de Arnold Schönberg, pero en Viena ya estaban muy distanciados de él y decidí marcharme".
Se fue a Hamburgo, Alemania, a escuchar un concierto dirigido por Hermann Scherchen, de quien secretamente añoraba ser su alumno. Claro que no fue fácil que lo aceptara. Juan Pablo Izquierdo tuvo que pasar por pruebas bastante heroicas. Por ejemplo, en un momento el director alemán comenzó a silbar una nota y a la media hora después le preguntaba al músico chileno que le dijera la nota exacta que silbó. "Afortunadamente tengo oído absoluto y pude responderle bien. Fue un alivio. También me hizo escribir de memoria la Primera Suite de Bach. Él era de una exigencia sin piedad".
A los 25 años regresó a Chile, y le tocó dirigir -en la época de Domingo Santa Cruz y Alfonso Letelier- a la Orquesta Sinfónica, pero también asiste a Juan Matteucci, batuta titular de la Filarmónica y lo nombran director del departamento de música de la Universidad Católica, cargo que ejerció durante tres años. Hasta esta universidad llegó una circular que anunciaba el concurso Dimitri Mitropoulos, un certamen internacional muy codiciado porque el ganador podría viajar a EE.UU. y dirigir nada menos que a la Filarmónica de Nueva York. Y Juan Pablo Izquierdo se lo ganó:
"Me tocó ser asistente de Leonard Bernstein y Lorin Maazel, entre otras legendarias batutas. Bernstein era un gran músico, con un carisma impresionante. La experiencia en Nueva York fue ardua, pero marcó un momento muy importante en mi vida", dice el músico chileno
Su encuentro con Arrau
Estando en Nueva York también tuvo su primer contacto con Claudio Arrau. "Yo estaba dirigiendo 'La Valse', de Ravel, y se acercó al camarín el maestro con otro pianista chileno, Mario Miranda. Me comentó que le había gustado mucho mi dirección de esta pieza y la relacionó con otra obra del compositor francés: 'Gaspard de la Nuit'. Me invitó a comer y así lo hicimos. Al terminar la cena me preguntó que si me gustaría dirigir en Europa. Por supuesto que le dije que sí. Y a los 15 días tenía una invitación para dirigir en el Festival de Holanda, con él al piano. Aunque no se pudo concretar este compromiso, tras ese encuentro comenzó mi carrera de director itinerante en Europa. Comencé a vivir constantemente en gira".
Años después, en el Palau de la Música de Barcelona, lo volvió a encontrar. "Se supone que Arrau tocaría 'Gaspard de la Nuit', pero a último momento cambió el programa por 'Fantasía', de Schumann, que ejecutó de manera espléndida. Al terminar el concierto le pregunté que por qué había cambiado el programa y me dijo que porque no sabía la pieza. ¡Pero si la había tocado mil veces! ¿Qué pasó realmente?: mi visión es que él constantemente estaba profundizando y buscando nuevas visiones de una obra y hasta que no tuviera una concepción completamente madura, no se sentía capaz de volver a abordarla en público. No nos vimos mucho, pero cada vez que me tocó compartir con Claudio Arrau quedé impresionado con su intensidad intelectual. Era un artista muy sabio y sorprendente", comenta el músico chileno.
El resto de la historia profesional de Juan Pablo Izquierdo es más o menos bien conocida. Le tocó liderar una de las mayores revoluciones musicales en Chile, en los 80, al asumir como titular de la Filarmónica. Impuso concursos y trajo a músicos "importados" como jefes de fila. También le tocó asumir la refundación de la Orquesta Sinfónica de Chile -un proceso que quedó inconcluso- y por años dirigió el Centro de Estudios Orquestales de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh.
Sus lazos familiares
Juan Pablo Izquierdo se casó primero con Ana Victoria Silva y de esa relación nacieron cuatro hijos: Juana, Ana María, Ximena y Pablo. Luego contrajo matrimonio con Trinidad Jiménez, con quien lleva más de 40 años juntos. De esta última relación nacieron los mellizos Emilia y Lucas.
Con tanto compromiso internacional y el ritmo de los conciertos, ¿cómo se compatibiliza la vida familiar?
"Fácil no ha sido", dice el director y agrega que "no debe haber sido sencillo para un hijo tener a una persona que viajara tanto y espero que ellos no resintieran esta ausencia. Mis relaciones de amistad y familiares siempre han estado vinculadas al mundo de la música. Por eso admiro tanto que mi mujer Trinidad -a quien le dedico este Premio Nacional- tenga un mundo propio, una profesión ya que estudió Teología en Estados Unidos; porque vivir con una persona, dedicada 100% a la dirección, puede ser, a veces, como toparse con un ser un tanto ausente. El mundo del sonido ha sido fundamental para mi existencia".
Su histrionismo y "mal genio"
Con tanta experiencia en la dirección orquestal, Juan Pablo Izquierdo bien sabe de indisciplinas y de manejo de distintas personalidades. ¿Le ha tocado perder la paciencia?
"Sí. Cuando tú estás ensayando una sinfonía importante, como la de Beethoven, quieres sacar lo mejor del grupo. Ahora, si hay indisciplina o resistencia a la obra, es inevitable que se produzca una fricción. Tengo fama de ser mal genio, porque me gusta la concentración. Pero las resistencias, cuando son superadas, pueden producir resultados extraordinarios", puntualiza el músico chileno.
Su impronta en escena tampoco pasa inadvertida. Con gran expresividad y una mirada muy propia, penetrante y con cierto dejo de teatralidad, el director ha sabido marcar una diferencia. "Es un estilo propio que no podría comparar con un grande como lo fue Leonard Bernstein y menos con Gustav Mahler. A este último, por ejemplo, siempre se lo vinculó a una escuela tremendamente expresiva y dramática, casi demoníaca. Son miradas distintas a esta profesión. En mi caso personal, cada vez que dirijo, por un ejemplo una sinfonía de Beethoven, es muy importante seguir lo que la música me va diciendo. Esa es mi pauta", señala Izquierdo.
Desde hace cuatro años asumió la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile y conoce muy bien el medio nacional y en especial la realidad de la música de cámara que, a su juicio, "está pasando por un momento realmente extraordinario en este país, y con esto no sólo me refiero a las temporadas que ha venido desarrollando con gran éxito la Fundación Beethoven; sino que fundamentalmente a los ciclos con artistas nacionales que programan las universidades de Chile y la Católica. También he visto una gran efervescencia en regiones", puntualiza Juan Pablo Izquierdo.
Sus directores y compositores chilenos más importantes
Al preguntársele por las más prestigiosas batutas nacionales, Juan Pablo Izquierdo cita, en primer lugar, a Víctor Tevah , quien a su juicio "por mucho tiempo estuvo ligado y fue el alma de la Orquesta Sinfónica". También se refiere a Juan Matteucci, "un director fundamental y gran impulsor de la Orquesta Filarmónica".
En su lista también aparecen Jorge Peña Hen y Fernando Rosas . "Este último, además de ser un gran amigo, fue fundamental en la creación de dos importantes orquestas nacionales: la de Cámara de Chile y la Sinfónica Nacional Juvenil. Además, tuvo un enorme talento como organizador y gestor cultural. Su carisma era impresionante".
De las generaciones más recientes, Izquierdo resalta el trabajo de Max Valdés, Rodolfo Fischer, José Luis Domínguez y Eduardo Browne . "Y recientemente ha surgido una nueva hornada de músicos tremendamente talentosos, como Víctor Hugo Toro, Julio Doggenweiler, Pablo Carrasco y Alejandra Urrutia".
En cuanto a compositores , confiesa que su lista es larga y que, afortunadamente, la obra de varios de ellos ha sido abordada por la Orquesta de Cámara de Chile. Entre otros, cita a Leon Schidlowsky , Juan Orrego-Salas y a Domingo Santa Cruz .
lunes, septiembre 03, 2012
Juan Pablo Izquierdo ganó el Premio Nacional de Artes Musicales 2012
Emol
El director de orquesta se adjudicó el reconocimiento que fue entregado por el ministro de Educación, Harald Beyer.
SANTIAGO.- Juan Pablo Izquierdo se adjudicó el Premio Nacional de Artes Musicales 2012.
El reconocimiento al prestigioso director de orquesta fue entregado por el ministro de Educación, Harald Beyer.
"Este premio es un gran honor, me emociona mucho porque es un premio muy distinguido. Esto es una enorme ayuda para el proyecto que estamos realizando con la Orquesta de la Cámara de Chile, es un premio que quiero compartir con mis músicos y con todo es epúblico que nos sigue semana a semana con tanto fervor, con un respeto hacia la música tan grande", señaló el galardonado.
Izquierdo ha desarrollado una exitosa carrera internacional dirigiendo importantes orquestas de Estados Unidos, Europa y América Latina, incluyendo agrupaciones como la Orquesta Sinfónica de Viena, Filarmónica de Dresden, Orquesta Nacional de España, Orquesta Nacional de Francia, Nueva Orquesta Filarmónica de Francia, Orquesta Filarmónica y Radio de Bruselas, BBC Glasgow, Orquesta Filarmónica de Radio Holanda y Radio Baviera, entre otras.
Dentro de su palmarés cuenta con el Primer Premio del Concurso Internacional para Directores de Orquesta Dimitri Mitropoulos (1996), en Nueva York , siendo nombrado Director Asistente de Leonard Bernstein junto a la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
En el Medio Oriente Izquierdo ha dirigido la Orquesta Sinfónica de Jerusalén y la Orquesta de Cámara de Israel. Entre 1974 y 1985 fué director del festival Testimonium Israel en Jerusalén y Tel-Aviv. En 1976 recibió el Premio de Música otorgado por el Ministerio de Cultura de Israel.
domingo, julio 22, 2012
Juan Pablo Izquierdo grabará para el sello Mode con músicos chilenos
El Mercurio
El director reunirá en septiembre a un ensamble de solistas para el primer disco de una colección que tendrá distribución mundial. La grabación se realizará en el Estudio del GAM, y estará a cargo de ingenieros de Radio Beethoven.
Romina de la Sotta Donoso
Es el único director chileno que graba para Mode, y el único que ha ganado un Diapason d'Or. Porque el amor por la música contemporánea y la tradición de la Segunda Escuela de Viena, Juan Pablo Izquierdo lo adquirió directamente desde las batutas de dos gigantes: Leonard Bernstein y Hermann Scherchen.
Tras una larga y reconocida carrera internacional, volvió hace un par de años a su patria, y asumió la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile. Y si en los años 80 lideró la decisiva profesionalización de la Orquesta Filarmónica, ahora está a punto de concretar otro proyecto igual de ambicioso. Se trata de una iniciativa inédita: grabará música clásica en nuestro país, con intérpretes chilenos, y esos discos serán distribuidos en todo el planeta, por el sello Mode.
-¿Cómo nació este proyecto?
"Estuve conversando en Nueva York con el presidente de Mode y le interesó mucho grabar en Chile. Esto será una noticia internacional, porque grabar y tocar muy bien es algo que podemos hacer perfectamente, ya que tenemos excelentes músicos e ingenieros chilenos. Pero lo que no existe aquí es una organización que pueda hacerse cargo de la distribución mundial de un disco. Y este CD lo vas a poder encontrar en Londres y en Nueva York, pues Mode es una de las firmas más prestigiosas del mundo".
-¿Qué van a grabar?
"Vamos a partir con la versión de cámara que hizo Arnold Schoenberg de la Cuarta Sinfonía de Mahler. ¡Pero este proyecto no es grabar solamente un disco! La firma me ha encargado una serie larga, de diez o quince discos. Naturalmente es un plan a varios años plazo. El propósito es grabar todas las versiones de cámara que se hicieron en la sociedad privada de Schoenberg en Viena, en la década de 1920. Grabaremos obras del propio Schoenberg, de Webern, Berg, Mahler, Max Reger, Debussy, Bruckner y otros".
-¿Cuál es la mayor riqueza de este repertorio?
"Los conciertos de esta sociedad en Viena eran íntimos, por reglamento no se hacía publicidad ni críticas, y los mismos autores interpretaban sus obras. Por ejemplo, Schoenberg presentó su Sinfonía de Cámara en la versión de Webern, y Maurice Ravel, junto con Alfredo Cassela, estrenaron la versión de dos pianos de 'La Valse'. Por ahí pasó música de Bartok, de Mahler... Son verdaderas maravillas de reducciones, donde se escuchan cosas que pasan desapercibidas en las orquestaciones grandes".
Mercado mundial
Izquierdo confía en que este proyecto "abrirá grandes posibilidades de dar a conocer internacionalmente a los músicos chilenos. Además, existe mucho interés en incluir música de compositores chilenos".
Cada disco será grabado por una formación instrumental del tipo all stars : "Hemos buscado a los mejores intérpretes. Varios de ellos viven fuera del país, y vendrán especialmente para la grabación. Por ejemplo, el flautista Alberto Almarza, que vive en Pittsburg, grabará la reducción de Schoenberg de la Cuarta de Mahler".
-¿Qué otros intérpretes han sido ya seleccionados para el primer registro?
"La solista para el cuarto movimiento de la Cuarta de Mahler será la soprano Catalina Bertucci. El primer y segundo violines serán Alberto Dourthé y Héctor Viveros, es decir, el primer atril de la Orquesta Sinfónica de Chile. También estarán la violista Amy Greenhalgh, de la Filarmónica; el cellista Claudio Santos, de la Regional del Maule; Pablo Fuentealba en el contrabajo; Luis Rossi en clarinete, y en oboe Nadia Barbudo, de la Orquesta de Cámara de Valdivia. Además, Mario Baeza, ex Orquesta Filarmónica, en la percusión; Luis González Catalán en armonio y Luis Alberto Latorre, de la Orquesta Sinfónica de Chile, en piano".
-¿Quién estará a cargo de la grabación?
"Adolfo Flores y los ingenieros de sonido de Radio Beethoven, Sergio Díaz, José Oplustil y Erik Rojas, quienes son especialistas de primera categoría. La grabación se realizará a fines de septiembre, en el estudio del Centro Gabriela Mistral (GAM). Esperamos que en 2013 ya esté en el mercado mundial".
-¿Cómo se financiará?
"En este primera grabación, el financiamiento será privado-público, por parte de la Fundación Beethoven y del Consejo de la Cultura. Y como la Orquesta de Cámara de Chile pertenece a ese Consejo, estos músicos no pueden participar, ya que tienen prohibido percibir honorarios del tipo Fondart. Pero esperamos más adelante lograr el completo financiamiento con el sector privado, de manera que puedan integrarse músicos de esta orquesta".
Estudio de primer nivel
Será la primera vez que se realice una grabación de música clásica en el estudio del GAM. Para ello se ha firmado un acuerdo con Fundación Beethoven, cuyo presidente, Adolfo Flores, confirma que "este estudio es muy apropiado para hacer este tipo de grabaciones, por su acústica impecable y sus elementos tecnológicos". Se refiere a la consola Yamaha DM2000, a la plataforma de grabación con Protools HD, interfases y sincronizador Digi Design, así como la treintena de micrófonos de marcas como AKG, Neumann y Beyer Dinamic.
"Eso lo complementaremos con una serie de equipos de última generación que acabamos de importar. Pero lo más importante es que los ingenieros tienen una experiencia de veinte años en grabaciones de música clásica", agrega. Porque además de discos comerciales, ese equipo ha grabado y masterizado más de 200 conciertos.
El director reunirá en septiembre a un ensamble de solistas para el primer disco de una colección que tendrá distribución mundial. La grabación se realizará en el Estudio del GAM, y estará a cargo de ingenieros de Radio Beethoven.
Romina de la Sotta Donoso
Es el único director chileno que graba para Mode, y el único que ha ganado un Diapason d'Or. Porque el amor por la música contemporánea y la tradición de la Segunda Escuela de Viena, Juan Pablo Izquierdo lo adquirió directamente desde las batutas de dos gigantes: Leonard Bernstein y Hermann Scherchen.
Tras una larga y reconocida carrera internacional, volvió hace un par de años a su patria, y asumió la titularidad de la Orquesta de Cámara de Chile. Y si en los años 80 lideró la decisiva profesionalización de la Orquesta Filarmónica, ahora está a punto de concretar otro proyecto igual de ambicioso. Se trata de una iniciativa inédita: grabará música clásica en nuestro país, con intérpretes chilenos, y esos discos serán distribuidos en todo el planeta, por el sello Mode.
-¿Cómo nació este proyecto?
"Estuve conversando en Nueva York con el presidente de Mode y le interesó mucho grabar en Chile. Esto será una noticia internacional, porque grabar y tocar muy bien es algo que podemos hacer perfectamente, ya que tenemos excelentes músicos e ingenieros chilenos. Pero lo que no existe aquí es una organización que pueda hacerse cargo de la distribución mundial de un disco. Y este CD lo vas a poder encontrar en Londres y en Nueva York, pues Mode es una de las firmas más prestigiosas del mundo".
-¿Qué van a grabar?
"Vamos a partir con la versión de cámara que hizo Arnold Schoenberg de la Cuarta Sinfonía de Mahler. ¡Pero este proyecto no es grabar solamente un disco! La firma me ha encargado una serie larga, de diez o quince discos. Naturalmente es un plan a varios años plazo. El propósito es grabar todas las versiones de cámara que se hicieron en la sociedad privada de Schoenberg en Viena, en la década de 1920. Grabaremos obras del propio Schoenberg, de Webern, Berg, Mahler, Max Reger, Debussy, Bruckner y otros".
-¿Cuál es la mayor riqueza de este repertorio?
"Los conciertos de esta sociedad en Viena eran íntimos, por reglamento no se hacía publicidad ni críticas, y los mismos autores interpretaban sus obras. Por ejemplo, Schoenberg presentó su Sinfonía de Cámara en la versión de Webern, y Maurice Ravel, junto con Alfredo Cassela, estrenaron la versión de dos pianos de 'La Valse'. Por ahí pasó música de Bartok, de Mahler... Son verdaderas maravillas de reducciones, donde se escuchan cosas que pasan desapercibidas en las orquestaciones grandes".
Mercado mundial
Izquierdo confía en que este proyecto "abrirá grandes posibilidades de dar a conocer internacionalmente a los músicos chilenos. Además, existe mucho interés en incluir música de compositores chilenos".
Cada disco será grabado por una formación instrumental del tipo all stars : "Hemos buscado a los mejores intérpretes. Varios de ellos viven fuera del país, y vendrán especialmente para la grabación. Por ejemplo, el flautista Alberto Almarza, que vive en Pittsburg, grabará la reducción de Schoenberg de la Cuarta de Mahler".
-¿Qué otros intérpretes han sido ya seleccionados para el primer registro?
"La solista para el cuarto movimiento de la Cuarta de Mahler será la soprano Catalina Bertucci. El primer y segundo violines serán Alberto Dourthé y Héctor Viveros, es decir, el primer atril de la Orquesta Sinfónica de Chile. También estarán la violista Amy Greenhalgh, de la Filarmónica; el cellista Claudio Santos, de la Regional del Maule; Pablo Fuentealba en el contrabajo; Luis Rossi en clarinete, y en oboe Nadia Barbudo, de la Orquesta de Cámara de Valdivia. Además, Mario Baeza, ex Orquesta Filarmónica, en la percusión; Luis González Catalán en armonio y Luis Alberto Latorre, de la Orquesta Sinfónica de Chile, en piano".
-¿Quién estará a cargo de la grabación?
"Adolfo Flores y los ingenieros de sonido de Radio Beethoven, Sergio Díaz, José Oplustil y Erik Rojas, quienes son especialistas de primera categoría. La grabación se realizará a fines de septiembre, en el estudio del Centro Gabriela Mistral (GAM). Esperamos que en 2013 ya esté en el mercado mundial".
-¿Cómo se financiará?
"En este primera grabación, el financiamiento será privado-público, por parte de la Fundación Beethoven y del Consejo de la Cultura. Y como la Orquesta de Cámara de Chile pertenece a ese Consejo, estos músicos no pueden participar, ya que tienen prohibido percibir honorarios del tipo Fondart. Pero esperamos más adelante lograr el completo financiamiento con el sector privado, de manera que puedan integrarse músicos de esta orquesta".
Estudio de primer nivel
Será la primera vez que se realice una grabación de música clásica en el estudio del GAM. Para ello se ha firmado un acuerdo con Fundación Beethoven, cuyo presidente, Adolfo Flores, confirma que "este estudio es muy apropiado para hacer este tipo de grabaciones, por su acústica impecable y sus elementos tecnológicos". Se refiere a la consola Yamaha DM2000, a la plataforma de grabación con Protools HD, interfases y sincronizador Digi Design, así como la treintena de micrófonos de marcas como AKG, Neumann y Beyer Dinamic.
"Eso lo complementaremos con una serie de equipos de última generación que acabamos de importar. Pero lo más importante es que los ingenieros tienen una experiencia de veinte años en grabaciones de música clásica", agrega. Porque además de discos comerciales, ese equipo ha grabado y masterizado más de 200 conciertos.
sábado, marzo 31, 2012
Juan Pablo Izquierdo logró que remozaran el ex Teatro California
El Mercurio
Significativas mejoras acústicas tendrá la temporada de la Orquesta de Cámara de Chile. Este año interpretarán desde Bach hasta John Cage, además de música chilena.
Romina de la Sotta Donoso
Está contento Juan Pablo Izquierdo. Contento y agradecido.
Porque a través de la colaboración del Consejo de la Cultura, la Fundación Beethoven y el alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat, un traspié se convirtió en una buena noticia para el público de la Orquesta de Cámara de Chile.
Después de habérseles encargado inaugurar la sala de música del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), quisieron seguir actuando allí. Pero la respuesta fue negativa.
"Nos interesaba haber colaborado en forma no exclusiva, pero estable. Sin embargo, no se dio, igual como se dejó afuera a la Orquesta Sinfónica de Chile", reconoce Izquierdo. "En vista de eso, se resolvió arreglar definitivamente el Teatro Municipal de Ñuñoa (ex California). Salimos ganando, porque acá hay 1.400 butacas, frente a las 280 de la otra sala", agrega.
Con financiamiento del Consejo de la Cultura -$10 millones- ya se ejecutó la primera parte de esos trabajos.
"Los diseños los hizo nuestro técnico, Joel Orellana. El escenario se forró en madera, se agrandó, de modo que cabe una orquesta de 90 músicos, y se bajó, de manera que la curva sonora ahora se completa en la misma sala", explica Izquierdo.
La mejora es evidente: "La acústica antes era bastante seca, y ahora yo diría que es una de las mejores de Santiago".
Además, se diseñaron y construyeron ocho puertas aislantes, las que "nos permiten grabar, y que harán posible que el próximo año se instale calefacción central y aire acondicionado. También se remodelarán los baños y el foyer . Va a quedar convertido en un teatro de primera categoría".
Estrenos chilenos
Este miércoles y jueves, Izquierdo conducirá a la Orquesta de Cámara, a los coros de Cámara UC y Magnificat, y a solistas, en el Réquiem de Mozart (Parroquia Santa Elena y Teatro Municipal de Ñuñoa, respectivamente).
"Nuestro predicamento es abordar desde Bach hasta la actualidad", consigna Izquierdo, y por cierto que interpretarán obras de Haydn y Mendelssohn. Pero habrá mucho más. "Estrenaremos en Chile la versión para cuerdas ampliadas realizada por el propio Schoenberg en 1913 de su Sinfonía de Cámara (mayo), y haremos un homenaje por los cien años de John Cage". Del norteamericano fueron elegidas "Flowers", "Five" y "Forever and Sunsmell" (octubre). También programaron "La historia del soldado" de Stravinsky (julio); "Memoriale" de Pierre Boulez y "La pregunta sin respuesta" de Charles Ives (agosto).
Entre los directores invitados estarán Luis Gorelik, Zsolt Nagy, Mika Eichenholz, Rodolfo Fischer y Julio Doggenweiller.
Izquierdo destaca los cuatro conciertos que ofrecerán dentro de la Temporada de la Fundación Beethoven: "Estamos programados en julio con Shlomo Mintz de solista y director; y haremos un concierto con el oboísta Vilem Veverka en agosto, y otro con la cellista Natalie Clein en octubre. Y cerraremos esa temporada con la Séptima de Beethoven, el Concierto para piano de Grieg con Horacio Lavandera, y el 'Bolero' de Ravel".
Fieles a su misión de difundir la música chilena, realizarán dos estrenos mundiales: "Signos de otoño", de Fernando García, y un Concierto para corno que está escribiendo Carlos Zamora. Se sumarán "Croma" de Alejandro Guarello, "Silvestre Revueltas" de León Schidlovsky y "El color del tiempo" de Miguel Farías. Además, se programaron clásicos chilenos de Alfonso Leng y Enrique Soro.
La orquesta seguirá actuando, gratis y semana por medio, en el Municipal de Ñuñoa y en diferentes comunas de la Región Metropolitana. Por ejemplo, en Espacio Matta de La Granja. Pero en Las Condes ya no sólo actuarán en las iglesias. "El alcalde Francisco de la Maza nos pidió que empezáramos a actuar en el Teatro Municipal de Las Condes. Estamos coordinando las fechas", revela Izquierdo.
Significativas mejoras acústicas tendrá la temporada de la Orquesta de Cámara de Chile. Este año interpretarán desde Bach hasta John Cage, además de música chilena.
Romina de la Sotta Donoso
Está contento Juan Pablo Izquierdo. Contento y agradecido.
Porque a través de la colaboración del Consejo de la Cultura, la Fundación Beethoven y el alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat, un traspié se convirtió en una buena noticia para el público de la Orquesta de Cámara de Chile.
Después de habérseles encargado inaugurar la sala de música del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), quisieron seguir actuando allí. Pero la respuesta fue negativa.
"Nos interesaba haber colaborado en forma no exclusiva, pero estable. Sin embargo, no se dio, igual como se dejó afuera a la Orquesta Sinfónica de Chile", reconoce Izquierdo. "En vista de eso, se resolvió arreglar definitivamente el Teatro Municipal de Ñuñoa (ex California). Salimos ganando, porque acá hay 1.400 butacas, frente a las 280 de la otra sala", agrega.
Con financiamiento del Consejo de la Cultura -$10 millones- ya se ejecutó la primera parte de esos trabajos.
"Los diseños los hizo nuestro técnico, Joel Orellana. El escenario se forró en madera, se agrandó, de modo que cabe una orquesta de 90 músicos, y se bajó, de manera que la curva sonora ahora se completa en la misma sala", explica Izquierdo.
La mejora es evidente: "La acústica antes era bastante seca, y ahora yo diría que es una de las mejores de Santiago".
Además, se diseñaron y construyeron ocho puertas aislantes, las que "nos permiten grabar, y que harán posible que el próximo año se instale calefacción central y aire acondicionado. También se remodelarán los baños y el foyer . Va a quedar convertido en un teatro de primera categoría".
Estrenos chilenos
Este miércoles y jueves, Izquierdo conducirá a la Orquesta de Cámara, a los coros de Cámara UC y Magnificat, y a solistas, en el Réquiem de Mozart (Parroquia Santa Elena y Teatro Municipal de Ñuñoa, respectivamente).
"Nuestro predicamento es abordar desde Bach hasta la actualidad", consigna Izquierdo, y por cierto que interpretarán obras de Haydn y Mendelssohn. Pero habrá mucho más. "Estrenaremos en Chile la versión para cuerdas ampliadas realizada por el propio Schoenberg en 1913 de su Sinfonía de Cámara (mayo), y haremos un homenaje por los cien años de John Cage". Del norteamericano fueron elegidas "Flowers", "Five" y "Forever and Sunsmell" (octubre). También programaron "La historia del soldado" de Stravinsky (julio); "Memoriale" de Pierre Boulez y "La pregunta sin respuesta" de Charles Ives (agosto).
Entre los directores invitados estarán Luis Gorelik, Zsolt Nagy, Mika Eichenholz, Rodolfo Fischer y Julio Doggenweiller.
Izquierdo destaca los cuatro conciertos que ofrecerán dentro de la Temporada de la Fundación Beethoven: "Estamos programados en julio con Shlomo Mintz de solista y director; y haremos un concierto con el oboísta Vilem Veverka en agosto, y otro con la cellista Natalie Clein en octubre. Y cerraremos esa temporada con la Séptima de Beethoven, el Concierto para piano de Grieg con Horacio Lavandera, y el 'Bolero' de Ravel".
Fieles a su misión de difundir la música chilena, realizarán dos estrenos mundiales: "Signos de otoño", de Fernando García, y un Concierto para corno que está escribiendo Carlos Zamora. Se sumarán "Croma" de Alejandro Guarello, "Silvestre Revueltas" de León Schidlovsky y "El color del tiempo" de Miguel Farías. Además, se programaron clásicos chilenos de Alfonso Leng y Enrique Soro.
La orquesta seguirá actuando, gratis y semana por medio, en el Municipal de Ñuñoa y en diferentes comunas de la Región Metropolitana. Por ejemplo, en Espacio Matta de La Granja. Pero en Las Condes ya no sólo actuarán en las iglesias. "El alcalde Francisco de la Maza nos pidió que empezáramos a actuar en el Teatro Municipal de Las Condes. Estamos coordinando las fechas", revela Izquierdo.
sábado, enero 28, 2012
Última fecha de los "Conciertos de Verano" de la Fundación Beethoven
El Mercurio
Juan Pablo Izquierdo conducirá a la Orquesta de Cámara de Chile en brillantes obras de Tchaikovsky. En el cierre se sumarán 50 músicos del Orfeón de Carabineros para interpretar la "Obertura 1812" del genio ruso.
Romina de la Sotta Donoso
Este año ya han asistido 29 mil personas a los XVII Conciertos de Verano de la Fundación Beethoven, que se realizan en la Quinta Vergara. Y son varias las versiones anteriores que han superado los nueve mil asistentes por concierto.
La única diferencia es que ahora el evento creado por Fernando Rosas se acoge a la Ley de Donaciones Culturales y, por lo mismo, la fundación distribuye seis mil invitaciones gratuitas por jornada.
Este sábado, la Orquesta de Cámara de Chile y Juan Pablo Izquierdo ofrecerán el concierto de cierre de éste, "el otro" festival de Viña.
"Hay tal fervor en el público, tal atención, que es todo un logro. ¡Aquí yo he visto a catorce mil personas escuchando silenciosamente y concentradísimos!", dice Izquierdo.
"Nuestro programa es de música muy brillante. Abrimos con la Cuarta Sinfonía de Tchaikovsky, una de las grandes obras sinfónicas del siglo XIX, con una orquestación esplendorosa y llena de una temática que Tchaikovsky toma de la tradición folclórica rusa pero la sublima. Son melodías, ritmos y armonías que él sabe trabajar de manera que forman una base muy sólida para el movimiento sinfónico", adelanta.
Cita al compositor ruso: "Tchaikovsky dijo que el primer movimiento es el encuentro del hombre con su destino, y este sentido trágico de la vida va reapareciendo a lo largo de la obra. El segundo movimiento es una especie de ensueño, muy romántico, y el tercero es una especie de himno, es como una plaza repleta de saltimbanquis. Y al final viene un gran último movimiento basado en el folclor, que es interrumpido por el destino, es sublimado y termina casi en una danza de sonidos".
La orquesta, por cierto, se amplía para esta composición romántica, y exige virtuosismo de los intérpretes.
"Después presentaremos una especie de interludio, 'Vocalise' de Rachmaninov, una pieza muy romántica y melódica, en la cual la gran soprano Claudia Pereira será solista", agrega Izquierdo.
En el cierre se sumarán 50 músicos del Orfeón de Carabineros para interpretar la monumental "Obertura 1812" de Tchaikovsky. "Esta obra se la encargaron para celebrar un aniversario del triunfo de Rusia sobre los ejércitos de Napoleón. Está parcialmente basada en La Marsellesa, que entrelaza con canciones rusas; hay campanas, cañones y una gran parafernalia guerrera".
PROGRAMARSE
Hoy, a las 20:30 horas en la Quinta Vergara. Palco, $15 mil; platea, $6.000, galería $3.000. Menores de diez años, gratis.
sábado, diciembre 17, 2011
La música clásica vuelve a iluminar la Quinta Vergara
El Mercurio
La XVII versión de los Conciertos de Verano incluirá, entre otros hits , una selección de arias y coros de ópera, "Víctor Jara Sinfónico", populares valses y la impactante Obertura 1812, de Tchaikovsky.
Maureen Lennon Zaninovic
Se lo suele definir como el festival sin gaviota. ¿La razón? Los artistas y orquestas participantes se van sin una verdadera "lluvia" de premios -como sí ocurre en febrero- pero poder actuar ante un público numeroso, se transforma en una experiencia imborrable.
"Son más de 50 mil personas las que llegan a la Quinta Vergara durante las cuatro funciones que abarca este ciclo de conciertos. Y ese mismo público después compra sus entradas para el Festival de Viña. Nuestro encuentro también es transversal, tanto en gustos como en estratos sociales", cuenta satisfecho Adolfo Flores, presidente de la Fundación Beethoven.
Desde hace 17 años, esta entidad organiza el popular Ciclo Conciertos de Verano que convoca a las más importantes orquestas juveniles y profesionales de nuestro país, en un "programa muy taquilla, porque la idea es conquistar en cada versión a más personas. Y el público se integra muy bien a cada uno de los conciertos, aplauden espontáneamente y cantan", agrega Flores.
Víctor Jara Sinfónico
La temporada 2012 partirá el sábado 7 de enero, a las 20:30 horas, con la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana que dirige Felipe Hidalgo. Abrirán con una selección de música latinoamericana, que incluirá, entre otras piezas, "Conga del fuego" del mexicano Arturo Márquez y "Tres aires chilenos", de Enrique Soro.
Y para el cierre el conjunto ofrecerá el concierto "Víctor Jara Sinfónico", con el Coro Polifónico de la Universidad Alberto Hurtado y el de la Universidad del Desarrollo. También se sumará el cantante Manuel García, el mismo que protagonizó el estreno de la obra en Concepción, en 2006.
El compositor chileno Carlos Zamora fue quien realizó los arreglos para 14 clásicos de Víctor Jara, entre otros "Luchín", "Cuando voy al trabajo" y "El derecho de vivir en paz".
"Este concierto me lo comisionó la Universidad de Concepción y en seis años ha trascendido las fronteras de una manera impresionante. Incluso se ejecutó el año pasado, en Mendoza, como parte de las celebraciones del Bicentenario argentino", comenta Zamora.
Felipe Hidalgo, en tanto, explica que desde hace tres años la Estudiantil Metropolitana es la encargada de abrir este ciclo veraniego. "Presentarse en la Quinta es una oportunidad muy formadora para estos músicos, cuyas edades no sobrepasan los 18 años", dice.
La Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigida por José Luis Domínguez, actuará el 14 de enero, también con un programa muy popular: valses y polkas de Johann Strauss como "Danubio azul" y "Cuentos de los bosques de Viena".
El ciclo continúa el 21 de enero, con la Sinfónica de Chile bajo la batuta de Francisco Rettig. Se sumarán el Coro Sinfónico e importantes solistas como la soprano Patricia Cifuentes, la mezzosoprano Evelyn Ramírez, el tenor Gonzalo Tomckowiack y el barítono Ricardo Seguel. Todos ellos unirán sus voces en un repertorio que incluye los más populares coros y arias, entre otras "Caro nome" y "La donna è mobile" ("Rigoletto", de Verdi) y "Nessun Dorma" ("Turandot", de Puccini).
La Orquesta de Cámara de Chile y su director Juan Pablo Izquierdo cerrarán el Ciclo de Conciertos de Verano (28 de enero) con "Vocalise", de Rachmaninov, la Cuarta Sinfonía y la Obertura 1812, de Tchaikovsky.
"Es toda una experiencia actuar en la Quinta. En 2010 nos presentamos antes más de 14 mil personas y ese marco tan espectacular nos llenó de mística. Además, el público es tremendamente entusiasta y atento", señala Juan Pablo Izquierdo.
Para el repertorio 2012, la Orquesta de Cámara de Chile sumará refuerzos en sus filas y en la Obertura 1812 se integrará el Orfeón de Carabineros. "Porque es una obra monumental y de gran efecto sonoro", agrega Izquierdo.
Adolfo Flores, puntualiza: "Estamos trabajando para que el cierre sea muy impactante".
PROGRAMARSE
Entradas entre $3.000 y $15.000. Menores de 10 años no pagan. Puntos de venta: Teatro Municipal de Viña, Mall Marina Arauco, Quinta Vergara, Blockbuster y www.ticketpro.cl.
La XVII versión de los Conciertos de Verano incluirá, entre otros hits , una selección de arias y coros de ópera, "Víctor Jara Sinfónico", populares valses y la impactante Obertura 1812, de Tchaikovsky.
Maureen Lennon Zaninovic
Se lo suele definir como el festival sin gaviota. ¿La razón? Los artistas y orquestas participantes se van sin una verdadera "lluvia" de premios -como sí ocurre en febrero- pero poder actuar ante un público numeroso, se transforma en una experiencia imborrable.
"Son más de 50 mil personas las que llegan a la Quinta Vergara durante las cuatro funciones que abarca este ciclo de conciertos. Y ese mismo público después compra sus entradas para el Festival de Viña. Nuestro encuentro también es transversal, tanto en gustos como en estratos sociales", cuenta satisfecho Adolfo Flores, presidente de la Fundación Beethoven.
Desde hace 17 años, esta entidad organiza el popular Ciclo Conciertos de Verano que convoca a las más importantes orquestas juveniles y profesionales de nuestro país, en un "programa muy taquilla, porque la idea es conquistar en cada versión a más personas. Y el público se integra muy bien a cada uno de los conciertos, aplauden espontáneamente y cantan", agrega Flores.
Víctor Jara Sinfónico
La temporada 2012 partirá el sábado 7 de enero, a las 20:30 horas, con la Orquesta Sinfónica Estudiantil Metropolitana que dirige Felipe Hidalgo. Abrirán con una selección de música latinoamericana, que incluirá, entre otras piezas, "Conga del fuego" del mexicano Arturo Márquez y "Tres aires chilenos", de Enrique Soro.
Y para el cierre el conjunto ofrecerá el concierto "Víctor Jara Sinfónico", con el Coro Polifónico de la Universidad Alberto Hurtado y el de la Universidad del Desarrollo. También se sumará el cantante Manuel García, el mismo que protagonizó el estreno de la obra en Concepción, en 2006.
El compositor chileno Carlos Zamora fue quien realizó los arreglos para 14 clásicos de Víctor Jara, entre otros "Luchín", "Cuando voy al trabajo" y "El derecho de vivir en paz".
"Este concierto me lo comisionó la Universidad de Concepción y en seis años ha trascendido las fronteras de una manera impresionante. Incluso se ejecutó el año pasado, en Mendoza, como parte de las celebraciones del Bicentenario argentino", comenta Zamora.
Felipe Hidalgo, en tanto, explica que desde hace tres años la Estudiantil Metropolitana es la encargada de abrir este ciclo veraniego. "Presentarse en la Quinta es una oportunidad muy formadora para estos músicos, cuyas edades no sobrepasan los 18 años", dice.
La Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigida por José Luis Domínguez, actuará el 14 de enero, también con un programa muy popular: valses y polkas de Johann Strauss como "Danubio azul" y "Cuentos de los bosques de Viena".
El ciclo continúa el 21 de enero, con la Sinfónica de Chile bajo la batuta de Francisco Rettig. Se sumarán el Coro Sinfónico e importantes solistas como la soprano Patricia Cifuentes, la mezzosoprano Evelyn Ramírez, el tenor Gonzalo Tomckowiack y el barítono Ricardo Seguel. Todos ellos unirán sus voces en un repertorio que incluye los más populares coros y arias, entre otras "Caro nome" y "La donna è mobile" ("Rigoletto", de Verdi) y "Nessun Dorma" ("Turandot", de Puccini).
La Orquesta de Cámara de Chile y su director Juan Pablo Izquierdo cerrarán el Ciclo de Conciertos de Verano (28 de enero) con "Vocalise", de Rachmaninov, la Cuarta Sinfonía y la Obertura 1812, de Tchaikovsky.
"Es toda una experiencia actuar en la Quinta. En 2010 nos presentamos antes más de 14 mil personas y ese marco tan espectacular nos llenó de mística. Además, el público es tremendamente entusiasta y atento", señala Juan Pablo Izquierdo.
Para el repertorio 2012, la Orquesta de Cámara de Chile sumará refuerzos en sus filas y en la Obertura 1812 se integrará el Orfeón de Carabineros. "Porque es una obra monumental y de gran efecto sonoro", agrega Izquierdo.
Adolfo Flores, puntualiza: "Estamos trabajando para que el cierre sea muy impactante".
PROGRAMARSE
Entradas entre $3.000 y $15.000. Menores de 10 años no pagan. Puntos de venta: Teatro Municipal de Viña, Mall Marina Arauco, Quinta Vergara, Blockbuster y www.ticketpro.cl.
miércoles, noviembre 30, 2011
Este viernes, en un concierto gratuito: Juan Pablo Izquierdo dirige obra cumbre en la Catedral
El Mercurio
La Orquesta de Cámara de Chile y la Camerata Vocal presentan la Misa en Si menor de Bach.
Romina de la Sotta Donoso
En 1748, Johann Sebastian Bach completó la partitura de su Misa en Si menor, obra cumbre del Barroco. Sin embargo, cuando murió, dos años después, esta creación pasó al olvido. Hasta que Mendelssohn la reestrenó, en 1830.
Bach la compuso por partes a lo largo de 25 años. El Kyrie y el Gloria habían sido parte de una ninguneada misa luterana que Bach decidió convertir a la liturgia católica, agregándole los movimientos faltantes.
Esta Misa será interpretada a las 19:30 horas del viernes, en la Catedral de Santiago, por la Orquesta de Cámara de Chile y la Camerata Vocal de la U. de Chile, con la dirección de Juan Pablo Izquierdo. Serán solistas las sopranos Claudia Pereira y Nora Miranda, la mezzo Evelyn Ramírez, el tenor Iván Rodríguez y el barítono Patricio Sabaté.
"Esta obra es un compendio de todas las prácticas del Barroco y de todos los procedimientos de la música litúrgica. A pesar de que los distintos movimientos fueron iniciados en distintas épocas, en ella hay una unidad ejemplar", apunta Izquierdo, y aclara que "es el máximo del trabajo contrapuntístico. Es extraordinaria la multiplicidad de voces que tiene. Por ejemplo, en el Gloria , gran cantidad de voces se van imitando unas con otras".
Por eso, su objetivo es "presentar el número de voces y de músicos de manera que sea perfectamente claro todo el discurso de la polifonía". Para ello, explica, "estamos utilizando una orquesta muy pequeña, como la que usaba Bach en su época, y un coro de 16 voces".
Destaca el Agnus Dei : "Es de lo más profundo y emotivo que escribió Bach".
El programa se repetirá el sábado en el Teatro Oriente (19:30 horas) y el domingo en la parroquia Santa Elena de Las Condes (17:00 horas).
Además, Izquierdo y la Orquesta de Cámara de Chile ofrecerán la Cuarta Sinfonía y la Obertura 1812 de Tchaikovsky en su Concierto de Fin de Año, a las 20:00 horas del 22 de diciembre, en el Parque Araucano. Todas las presentaciones serán gratuitas.
La Orquesta de Cámara de Chile y la Camerata Vocal presentan la Misa en Si menor de Bach.
Romina de la Sotta Donoso
En 1748, Johann Sebastian Bach completó la partitura de su Misa en Si menor, obra cumbre del Barroco. Sin embargo, cuando murió, dos años después, esta creación pasó al olvido. Hasta que Mendelssohn la reestrenó, en 1830.
Bach la compuso por partes a lo largo de 25 años. El Kyrie y el Gloria habían sido parte de una ninguneada misa luterana que Bach decidió convertir a la liturgia católica, agregándole los movimientos faltantes.
Esta Misa será interpretada a las 19:30 horas del viernes, en la Catedral de Santiago, por la Orquesta de Cámara de Chile y la Camerata Vocal de la U. de Chile, con la dirección de Juan Pablo Izquierdo. Serán solistas las sopranos Claudia Pereira y Nora Miranda, la mezzo Evelyn Ramírez, el tenor Iván Rodríguez y el barítono Patricio Sabaté.
"Esta obra es un compendio de todas las prácticas del Barroco y de todos los procedimientos de la música litúrgica. A pesar de que los distintos movimientos fueron iniciados en distintas épocas, en ella hay una unidad ejemplar", apunta Izquierdo, y aclara que "es el máximo del trabajo contrapuntístico. Es extraordinaria la multiplicidad de voces que tiene. Por ejemplo, en el Gloria , gran cantidad de voces se van imitando unas con otras".
Por eso, su objetivo es "presentar el número de voces y de músicos de manera que sea perfectamente claro todo el discurso de la polifonía". Para ello, explica, "estamos utilizando una orquesta muy pequeña, como la que usaba Bach en su época, y un coro de 16 voces".
Destaca el Agnus Dei : "Es de lo más profundo y emotivo que escribió Bach".
El programa se repetirá el sábado en el Teatro Oriente (19:30 horas) y el domingo en la parroquia Santa Elena de Las Condes (17:00 horas).
Además, Izquierdo y la Orquesta de Cámara de Chile ofrecerán la Cuarta Sinfonía y la Obertura 1812 de Tchaikovsky en su Concierto de Fin de Año, a las 20:00 horas del 22 de diciembre, en el Parque Araucano. Todas las presentaciones serán gratuitas.
martes, julio 26, 2011
Juan Pablo Izquierdo recargado
El Mercurio
El músico conduce hoy a la Orquesta de Cámara de Chile en el Concierto Brandemburgués N° 3 de Bach, y en obras de Stravinsky y Beethoven, como parte de la Temporada de Fundación Beethoven.
Maureen Lennon Zaninovic
Después de la aclamada gira que ofreció la Orquesta de Cámara de Chile por el Río de la Plata, su director titular, Juan Pablo Izquierdo, comenta que el ritmo de trabajo no ha decaído. Todo lo contrario.
"Tras el extraordinario viaje que hicimos por Argentina y Uruguay, nos ofrecieron de inmediato realizar otra gira en diciembre, con todos los gastos pagados. La rechazamos porque este año ya está completo. No podemos inventar más días", dice.
Los números lo avalan: "Estamos ofreciendo cinco conciertos gratuitos en una semana. ¡Es maravilloso! El Consejo de la Cultura nos ha pedido insistentemente que captemos nuevas audiencias y en ese espíritu nos hemos presentado en lugares fantásticos y tan disímiles como La Granja o San Joaquín".
Sin duda uno de los puntos altos de esta orquesta fue la reciente presentación en el Teatro Colón de Buenos Aires, con el pianista Horacio Lavandera. "Recibimos críticas realmente increíbles. Salir de Chile nos hizo muy bien porque no sólo fortaleció la confraternidad entre nuestros 35 integrantes, sino que también reforzó el muy buen nivel en que nos encontramos", comenta Izquierdo.
Aclara que "la misma prolijidad que pusimos en ese coliseo trasandino también está muy presente en las giras que realizamos por comunas periféricas. Para nosotros el público es el mismo y nos emociona y es todo un desafío poder llevar la música chilena o piezas contemporáneas a lugares poco habituados con este repertorio".
El sueño de la casa propia
Esta semana es una prueba fehaciente de esta intensidad laboral (ver recuadro). Hoy, a las 19:30 horas, la Orquesta de Cámara de Chile se presentará en el Teatro Municipal de Las Condes, como parte de la 40° Temporada Internacional de Conciertos Fernando Rosas que organiza la Fundación Beethoven. El programa incluye el Concierto Brandemburgués N° 3, de Bach; la Suite del ballet "Pulcinella", de Stravinsky, y la Sinfonía "Eroica", de Beethoven.
"El Brandemburgués N° 3 es una obra absolutamente genial y requiere un número importante de solistas: tres violines, tres violas, tres cellos , un bajo y un clavecín. Acá todos los instrumentos se lucen. Por otro lado, incluir la Suite de 'Pulcinella' me parece una decisión muy acertada. Se trata de una pieza que refleja la vuelta de Stravinsky al clasicismo, a la música barroca y, especialmente, a Bach. Es un retorno muy significativo, pero desde una mirada más contemporánea. Y hay más puntos en común, porque algunos motivos de 'Pulcinella' nos remiten al concierto N° 3. Hay una continuidad asombrosa entre ambas creaciones".
Y sobre la Sinfonía "Eroica" puntualiza que es una suerte de "homenaje" a la gira que realizaron por el Río de la Plata. "Como la abordamos con gran éxito en esos países, quisimos repetir esa experiencia en Chile".
Tras este auspicioso momento del conjunto, Izquierdo sigue soñando con una casa propia: "Está el interés del Consejo de la Cultura y de la propia municipalidad para que tengamos como lugar de residencia al Teatro Municipal de Ñuñoa (ex California). No creo que el cambio sea muy pronto, pero es un anhelo que está bien encaminado. Requiere algunas refacciones, pero es perfecto para nuestros requerimientos".
PROGRAMARSE
A las 19:30 horas de hoy, en el Teatro Municipal de las Condes (Apoquindo 3.300). Adhesión voluntaria.
La semana
El programa de hoy lo repetirán mañana a las 20:00 horas, en la Parroquia Santa Elena de Las Condes. El viernes, a la obra de Bach, se sumarán Tres Cantos de "Cantos al Amor y a la Muerte" Op. 8
y "Es de Día, Dadme ese laúd, Voy a hacer un viaje", de Carlos Botto, y la Sinfonía "Pastoral" de Beethoven (Teatro Municipal de Ñuñoa, 19:45 horas).
El sábado, volverán a ejecutar a Bach y a Stravinsky, con la Sinfonía "Pastoral" de Beethoven (Museo de Bellas Artes, 18:00 horas). Todo gratis.
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