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miércoles, noviembre 16, 2022

Segunda versión: Se inicia el Concurso de Canto Lírico para Jóvenes Artistas de Concepción

 El Mercurio (15-11-2022)

Quienes resulten ganadores podrán intervenir en la temporada de la Orquesta Sinfónica de Concepción y cantar en Génova (Italia).

Entre el lunes 21 y el viernes 25 de noviembre se desarrollará la segunda versión del Concurso de Canto Lírico para Jóvenes Artistas convocado por la Corporación Cultural U. de Concepción (Corcudec), en el marco del Chile Opera Festival (ChOF). Quienes resulten ganadores podrán participar de la Temporada Sinfónica de la Orquesta Sinfónica UdeC 2023 y ser parte del Festival Internacional para Jóvenes de Génova, Italia, gracias a la alianza con la Fundación Associazione Internazionale delle Culture Unite (A.I.C.U.).


El jurado de esta edición estará conformado por Carola Bravo, académica de la Facultad de Música de la U. de Concepción; el maestro Eduardo Díaz, director del Coro UdeC; la soprano italiana Marta Mari, ganadora de concursos internacionales; Juan Antonio Muñoz, decano de la Facultad de Comunicaciones de Uniacc y crítico de ópera de “El Mercurio” y “Opera Actual” (España), y el maestro italiano Lorenzo Tazzieri, responsable del Festival Internacional de Músicos Jóvenes de Génova y del Festival Internacional de Ópera en Chile.


La instancia espera potenciar la formación y búsqueda de nuevos artistas, haciéndolos partícipes de proyectos junto a la Orquesta Sinfónica U. de Concepción, con el fin de que puedan perfeccionar su actividad interpretativa.“El concurso, tanto para músicos como para cantantes líricos, ha tenido una importante convocatoria, pues existe una gran cantidad de jóvenes talentos en la región. Son 30 voces las inscritas para esta edición. Pero también queremos abrir las puertas a otras partes del país y Latinoamérica, para que se sumen a este certamen”, apunta Mario Cabrera, gerente de Corcudec.


Este concurso es para jóvenes de entre 18 y 35 años que hayan terminado sus estudios musicales o que se encuentren estudiando en forma regular en un conservatorio, instituto, academia, de manera individual y/o ser integrante de una agrupación coral.


La ganadora de la primera versión, la soprano Camila Guggiana, fue parte de la delegación que visitó Génova durante este año: “Pienso que toda instancia de estas características, independientemente del resultado o el hasta donde lleguemos, supone una oportunidad tremenda de aprendizaje. Les diría a quienes participarán en esta versión que si llegan a las etapas presenciales, disfruten mucho cantando”.

martes, septiembre 17, 2019

Inédita audición en Santiago para cantantes líricos de toda Latinoamérica


domingo, febrero 24, 2019

4 cantantes chilenos en las ligas mundiales de la ópera

MAUREEN LENNON ZANINOVIC
Música
El Mercurio

El tenor Leonardo Navarro y los barítonos Christian Senn, Javier Arrey y Ricardo Seguel brillan hoy en los principales escenarios del mundo. Acá revelan sus desafíos y los compromisos operáticos que los traerán a Chile este año.


Ópera de Viena: Leonardo Navarro

Nacido en la región del Biobío, muchos recuerdan al tenor Leonardo Navarro (1985) gracias a su participación en elogiadas producciones del Municipal de Santiago, entre otras "Boris Godunov", de Mussorgsky; "Lucrezia Borgia", de Donizetti, y "Parsifal", de Wagner.

En un gran salto internacional, hace dos años el cantante firmó contrato como solista en la Ópera de Viena, siguiendo el ejemplo del barítono Alejandro Pizarro, quien ingresó al Coro de la Ópera de Viena en septiembre de 2015. En Austria acaba de protagonizar al cazador Normanno en "Lucia di Lammermoor", de Donizetti, con George Petean, Olga Peretyatko-Mariotti y Juan Diego Flórez en los protagónicos.

"La experiencia en Viena ha sido bastante buena. Acá uno llega y te tienes que subir a la máquina de inmediato. Hay que aprenderse roles, aprender un idioma, desenvolverte en otro mundo. Para mí ha sido una reeducación", advierte en un contacto telefónico desde Austria.

Formado en el Taller Lírico de Concepción y con el apoyo de sus profesores Regina Riquelme y Rodrigo Navarrete, sus próximos compromisos en el prestigioso teatro vienés incluyen, entre otros papeles, a Goro, en "Madama Butterfly", de Puccini; y Rodrigo, en "Otello", de Verdi.

"Estando fuera del país intento mantener contacto con otros compatriotas que también están desarrollando una bonita carrera en Europa, entre otros Diego Godoy y Christian Senn. Con ellos compartimos la experiencia de lo que significa armarse una vida lejos de tu patria. Cada uno tiene una vivencia personal muy valiosa", dice el tenor, y concluye que le encantaría volver al Municipal de Santiago. "Por el momento lo único confirmado es que estaré en agosto en 'Madama Butterfly', en la producción del Teatro de la Universidad de Concepción con otros grandes cantantes nacidos en esta zona, como Christian Senn".


MET de Nueva York: Javier Arrey

El barítono valdiviano Javier Arrey (1982) ha protagonizado en Estados Unidos -desde hace casi una década- un notable y prometedor desempeño.

Desde que Plácido Domingo lo eligió como Joven Talento para la Ópera de Washington, en 2010, la carrera de este becado de la Fundación Ibáñez Atkinson ha cosechado triunfos contundentes. En 2017 debutó en la Ópera de Viena como Marcello en "La Bohème", de Puccini, y en noviembre de ese año, este alumno estrella de Hans Stein tuvo su esperado estreno en el Metropolitan Opera House de Nueva York (MET). En este prestigioso coliseo dio vida a Schaunard, nuevamente en la tragedia pucciniana. Hace algunos meses regresó al coliseo neoyorquino en "Carmen", de Bizet, y está confirmado para la temporada 2019-2020 en "Turandot", de Puccini (dará vida a un mandarín).

"Mi experiencia en el MET ha sido maravillosa. Es realmente muy gratificante sentir que valoran y aprecian tu trabajo. La oportunidad de poder trabajar con los mejores artistas a nivel mundial es, además, un enorme placer", señala en un contacto telefónico desde Maryland, en Estados Unidos, donde reside junto a su familia.

Sobre su retorno al coliseo neoyorquino con "Turandot", el barítono agrega que es "un título que me provoca gran entusiasmo. Será mi debut en este repertorio. Es muy lindo y emocionante llevar la bandera chilena a Nueva York y encontrarte con gente que recuerda con mucho cariño a Verónica Villarroel, a Cristina Gallardo-Domâs y a Ramón Vinay: los tres chilenos que han dejado huella en el MET. Es un sueño y una responsabilidad seguir este camino", afirma Arrey.

A partir del 24 de agosto, el artista tiene fecha de regreso confirmada en Chile. En el Municipal de Santiago encarnará a Garibaldo en "Rodelinda", de Händel, en una nueva producción de Jean Bellorini.

"Siempre es una enorme alegría cantar en mi país. La última vez que participé en una ópera en el Municipal fue para 'Madama Butterfly', de Puccini", rememora. Javier Arrey concluye que "Rodelinda" es una propuesta muy interesante, "desde un punto de vista musical y actoral, y lograr un equilibrio entre ambas cosas es un tremendo desafío. Garibaldo posee características muy definidas y es fácil caer en 'obviedades'. El reto es dar forma a este personaje de manera sutil e inteligente".


Scala de Milán: Christian Senn

Radicado en Italia desde hace casi dos décadas, la voz del barítono Christian Senn ha recorrido los grandes teatros internacionales. Formado en Chile con Igor Concha, y en Europa -entre otros cantantes legendarios- con Luigi Alva, este intérprete ganó el concurso de jóvenes talentos de Concepción en 1996 y 1997. En 1998, tras titularse de bioquímico, obtuvo una beca para estudiar en la Academia de Canto Lírico de La Scala de Milán.

Durante todo este tiempo en el Viejo Continente ha actuado con figuras de la talla de Plácido Domingo, el tenor peruano Juan Diego Flórez y el mítico barítono italiano Leo Nucci. Se ha presentado en innumerables ocasiones en la Scala de Milán, entre otras plazas de primera línea, como Verona y el Teatro Champs-Élysées de París.

Para este año su regreso al legendario escenario milanés será en grande. A partir del 18 de octubre se integrará al elenco de "Julio César", de Händel, con dirección musical de Giovanni Antonini: uno de los fundadores del prestigioso conjunto Il Giardino Armonico. Entre otras voces estelares, esta ópera contará con la mezzosoprano italiana Cecilia Bartoli (Cleopatra) y el contratenor francés Philippe Jaroussky (Sesto). "Es una nueva producción de Robert Carsen y como hay expectación mundial, de seguro se va a filmar un DVD. Con Jaroussky he cantado bastante y hemos grabado. Con Cecilia Bartoli, en cambio, será mi debut", adelanta en un contacto telefónico desde Milán donde reside junto a su esposa y sus tres hijos.

Este año, entre otros compromisos, Christian Senn regresará en mayo al Teatro Champs-Élysées de París como Don Parmenioni en "L'Occasione fa il ladro", de Rossini, oportunidad en que compartirá escenario con otro cantante chileno, Sergio Gallardo (Martino). En Chile, a mediados de agosto, se lo podrá escuchar en "Madama Butterfly", de Puccini, en una nueva producción del Teatro de la Universidad de Concepción; y en Santiago, gracias al Instituto de Música de la UC, participará en la conclusión del gran proyecto de las cantatas de Bach impulsado por el fallecido director de coros Víctor Alarcón.

"Durante dos décadas sigo vigente en Europa y, afortunadamente, con mucho trabajo, gracias a que mantengo un pie en el bel canto y otro pie en el barroco clásico. Eso me ha dado un gran abanico de desarrollo profesional. Tengo en mi repertorio 54 óperas, sin contar todas las pasiones de Bach, además de las cantatas de Händel y Scarlatti", señala. Y añade que "una carrera duradera -a lo largo de los años- se hace justamente diciendo que no. He tenido que rechazar óperas, conciertos o giras que puedan afectar mi voz. También es clave seguir estudiando y nunca dejar de formarse".


Teatro Colón de Buenos Aires: Ricardo Seguel

En 2018, en el segundo elenco de "La italiana en Argel", de Rossini, el barítono chileno Ricardo Seguel tuvo su debut oficial en el Teatro Colón de Buenos Aires como Mustafá, el rey déspota que hace lo imposible por conseguir el amor no correspondido de Isabella. "Fue una experiencia maravillosa, con el tremendo director musical Antonello Allemandi", rememora en un contacto telefónico desde la capital argentina.

El 12 de marzo -esta vez en el primer elenco- Seguel regresará en "gloria y majestad" al coliseo trasandino como el Conde Monterone en "Rigoletto", de Verdi. "La dirección musical es de Maurizio Benini, un destacadísimo conductor italiano que, lamentablemente, dejó de ir a nuestro Municipal de Santiago", añade este barítono que se encuentra radicado en Buenos Aires, junto a su esposa, la mezzosoprano María Florencia Machado.

Seguel afirma que abrir el ciclo de ópera del Teatro Colón es un privilegio. "Estoy lejos de la trayectoria de un Jonas Kaufmann, pero concuerdo con él cuando dice que tiene una acústica impactante. ¡La sala impresiona!".

El cantante formado en Concepción revela que a los 20 años debutó en el Municipal "y desde ese momento no he parado. En 2018 estuve en el Palacio de Bellas Artes de México, y en 2019, entre otros compromisos, cantaré en el Auditorio Sodre de Uruguay en 'Tristán e Isolda', de Wagner. Latinoamérica hoy es una importante plaza laboral".

El 15 de abril abrirá la temporada lírica del Municipal de Santiago con "La fuerza del destino", de Verdi. En el primer elenco abordará a Fray Melitone. "El rol bufo de la ópera. ¡Una genialidad! Me parece fantástico que la programen porque por muchos años fue un título prohibido", advierte el barítono.

Ricardo Seguel regresará al teatro de Agustinas en octubre como Mustafá, en una nueva producción de "La italiana en Argel", de Rossini, a cargo de Rodrigo Navarrete. "Hace diez años, en el Municipal de Santiago, canté por primera vez esta ópera en una puesta en escena del español Emilio Sagi. ¡Cómo ha pasado el tiempo! En una década este ha sido uno de los títulos que más he interpretado en mi carrera, en mi país, en España (Palau de les Arts Reina Sofía) y en Argentina".

Sobre sus compatriotas en el exterior solo tiene halagos. "Hoy existe un grupo de barítonos que estamos dejando muy alto el nombre de Chile en el mundo. Admiro mucho el trabajo de Javier Arrey, pero siempre digo que Christian Senn es el cantante chileno de la actualidad. Tiene una carrera gloriosa, con actuaciones en grandes teatros y discos", remata.

martes, junio 19, 2018

Jóvenes talentos de Latinoamérica compiten en certamen de lírica

El Mercurio

Organizado por la Fundación Ibáñez Atkinson, 25 cantantes, entre ellos 10 chilenos, después de una selección de más de 150 postulantes, participaron en el Paris Opera Competition. 

Por M.S.

Chile se convirtió en una importante plataforma para talentos musicales, con la presencia de destacados expertos de la Ópera Internacional que escucharon durante dos días a jóvenes cantantes líricos de Latinoamérica.

El jueves y viernes pasado, la Fundación Ibáñez Atkinson llevó a cabo la fase latinoamericana de las audiciones para el concurso de canto Paris Opera Competition que se celebrará en enero de 2019 en la capital francesa.

Esta etapa del certamen se desarrolló en el auditorio de Transoceánica, de Santiago, al que llegó la directiva del concurso Paris Opera Competition compuesto por Nicola Oppermann, Pascale Bucheton y Jerome Angot, quienes tuvieron la labor de seleccionar a los posibles representantes de Latinoamérica para el concurso.

"Quisimos aprovechar la oportunidad y generar una instancia de mayor impacto para todos los cantantes que vinieran, y que, además de participar en el concurso, pudieran presentarse frente a especialistas de distintos teatros del mundo que permanentemente están en búsqueda de voces para producciones de ópera de teatros europeos", señala Andrés Rodríguez-Spoerer, gerente de Música de Fundación Ibáñez Atkinson.

Para esto, la institución chilena construyó un panel de asesores estratégicos al que invitó a Udo Gefe, asesor musical Teatros de Dortmund y Nurenberg, Alemania; Alejandro Abrante, intendente de la Ópera de Tenerife, España; Matthew Wild, director artístico Opera de Ciudad del Cabo, Sudáfrica; Alejandra Martí, directora ejecutiva OLA; Carmen Gloria Larenas, directora artística Teatro del Lago, y Andrés Rodríguez-Spoerer.

La Fundación Ibáñez Atkinson, que representa en Latinoamérica al concurso mencionado, se establece como un puente entre talentos latinoamericanos y la industria de la ópera internacional.

"El objetivo es dar la oportunidad a jóvenes músicos de llegar ante los más prestigiosos jurados y profesionales del circuito de la música internacional y a importantes instituciones del mundo de acceder al talento latinoamericano", afirma Daniela del Valle, gerente general de Fundación Ibáñez Atkinson.

Durante el año 2017, el área de música de la Fundación realizó una selección previa mediante audiciones en Brasil, Argentina y Chile, para definir a los jóvenes talentos de Latinoamérica que llegaron a Santiago para estas dos jornadas. Entre los cantantes chilenos figuraban nombres ya conocidos como Yaritza Véliz, Paulina González, Matías Moncada, Eleomar Cuello y Sergio Jarlaz.

"Durante 2017, hicimos un convenio con el Manhattan Opera Studio de Nueva York, en el que talentos chilenos entrenaron durante un mes y pudieron presentarse en el Carnegie Hall; hoy con el convenio Paris Opera Competition buscamos facilitar la entrada de jóvenes talentos al mercado europeo", señala Heather Atkinson, directora de la fundación.

Muchas veces las dificultades que enfrentan los músicos no pasan tanto por la falta de talento como por una limitación de acceso y red de contactos. "Por eso estamos creando las condiciones necesarias para facilitar que comiencen su carrera profesional, ya sea en el extranjero o dentro del país", señala Rodríguez-Spoerer.

Por la no inclusión de la ópera: Cantantes líricos critican la Ley de Artes Escénicas

El Mercurio

El Colectivo de Cantantes Líricos de Chile rechazó la no inclusión de la ópera. "Si esta ley busca cautelar los derechos de los trabajadores de las artes escénicas, no pueden ser excluidos los trabajadores de artes escénicas musicales, dado que carecemos absolutamente de una legislación que ejerza dicha cautela", dice la carta que firman 124 intérpretes. Rechazan, además, que se use como argumento la asignación directa que recibe el Municipal de Santiago, pues "solo el 10% de los cantantes con formación académica de Chile son albergados" allí. "Esta es la oportunidad para darle a la ópera la visión y desarrollo nacional que Chile merece", dicen.

domingo, septiembre 08, 2013

La creciente controversia en torno a la formación de los cantantes líricos en Chile

El Mercurio

¿Faltan profesores de técnica? ¿Necesitan cambios las mallas de estudio? ¿Existen falencias en idiomas? ¿Hay estudiantes disciplinados? Profesores, alumnos y connotados cantantes desmenuzan el sistema pedagógico y académico en nuestro país, a raíz de las críticas de dos jóvenes sopranos.

Maureen Lennon Zaninovic

"Las mallas curriculares de las universidades en Chile están muy atrasadas. No hay profesores de técnica buenos, los cantantes aprendemos con muchos vacíos". Las palabras de la soprano chilena Marcela González publicadas en la Revista Ya del diario "El Mercurio" provocaron una incendiaria polémica entre alumnos, cantantes y profesores. En el mismo reportaje, otra cantante chilena, la soprano Pamela Flores, agregó una opinión lapidaria: "Aprendí que en Chile no hay verdaderos maestros de canto lírico", dijo.

El diagnóstico de Marcela González -quien recientemente sacó aplausos por su participación en "Romeo y Julieta"- es descarnado. A su juicio, "hoy en el mundo un operático sabe por lo menos tres o cuatro idiomas: inglés, italiano, francés y alemán. Aquí, a lo más, aprendes fonética para poder cantar tu rol. Te dicen que basta con que te aprendas tu aria y es un error. Uno debería saberse el rol completo al revés y al derecho. Cuando fui a Cardiff (importante concurso de talentos vocales de Gran Bretaña), conocí a jóvenes que habían estudiado óperas completas solo para cantar un rol menor. Eso es preparación que no existe en Chile".

Formada durante algunos años en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, sus declaraciones calaron fuerte en la Casa de Bello. La profesora Carmen Luisa Letelier -Premio Nacional de Música 2010- acusa el golpe y entrega a Artes y Letras sus descargos. "Dolida" y "traicionada" son palabras recurrentes en esta entrevista. "Si realmente no los preparáramos bien, muchos cantantes no estarían donde hoy están, triunfando en los más importantes teatros de Chile y del mundo" , señala Letelier, quien ha sido profesora, entre otros alumnos, de la mezzosoprano Evelyn Ramírez y de la soprano Paulina González, ambas con una destacada y ascendente carrera en el extranjero.

Los estudios de canto en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile duran ocho años, de los cuales tres son una suerte de plan básico donde se les enseña, entre otros tópicos, solfeo e historia de la música:
"Acá nos llegan jóvenes con una formación tremendamente débil, desde un punto de vista musical y cultural. Con honrosas excepciones, son pocos los que van a museos, escuchan un concierto o leen un libro . Por eso, cuando el alumno cree que uno puede ser un mago, que en dos meses lo puede convertir en cantante, está perdido. No podemos hacer malabares", aclara la contralto Carmen Luisa Letelier.

El profesor checo Hanns Stein -también docente de la U. de Chile y quien ha formado, entre otros talentos, al barítono chileno Javier Arrey- es un defensor de los ocho años de estudio. "En Europa hay escuelas de música municipales y distritales. Los jóvenes entran a la universidad con una sólida base. Acá eso no pasa. No nos podemos comparar con Europa ni con Buenos Aires, donde históricamente ha existido una tradición musical muy rica".

Carmen Luisa Letelier comenta que actualmente están en un proceso de innovación curricular. "Pero uno mira la malla, tan tupida, y la verdad uno se pregunta qué le podemos cambiar o suprimir. Bien poco, la verdad. Se habla de que hay que enseñarles gestión cultural y maquillaje. ¿A qué hora? Primero tenemos que enseñarles a solfear, fonética, actuación. Tenemos que partir por lo más básico para que, después, los propios alumnos comiencen a descubrir su propio camino profesional dentro del canto".

La crítica de un escaso dominio de idiomas, otra de las falencias aludidas por Marcela González, tampoco deja indiferentes a estos profesores: "En la U. de Chile les enseñamos fonética, es decir, les damos las herramientas necesarias para pronunciar bien los idiomas que más se usan en la ópera y en la música de cámara: el italiano, el francés y el alemán. Ahora, si un alumno quisiera dominar bien cualquiera de esas lenguas, se haría necesario extender la carrera. En ese caso podría durar, por lo menos, 10 años".

Stein considera que ese tema no les compete a los conservatorios: "Yo he dado clases en Alemania y conozco bien la realidad de otros países. En ningún plantel europeo se enseña idiomas , porque se supone que los alumnos ya los aprendieron en sus colegios. En Chile hay una falencia grande en esta materia, pero es un problema que se arrastra desde las escuelas. No nos podemos hacer cargo de esa laguna".

Carmen Luisa Letelier agrega que "no hay que pretender que la universidad les dé todo a los estudiantes. Uno es solo un guía, el resto lo tienen que trabajar los propios alumnos. Si una Evelyn Ramírez está hoy donde está, es porque desde el primer día fue muy responsable, no faltaba a clases y puso todo de sí para salir adelante".

Stein concuerda con este diagnóstico: "Recientemente estuve en Virginia (EE.UU.) viendo el debut de mi alumno Javier Arrey como Iago en 'Otello' de Verdi. Se me acercó el legendario barítono Sherrill Milnes y me preguntó que con quién se había formado Arrey. Le dije que conmigo y en Chile. ¡No lo podía creer! '¿En Chile?', me preguntó con cara de desconcierto. Tan mal no debemos estar en este país, pero también gran parte del mérito lo lleva mi alumno, quien desde el primer momento fue tremendamente disciplinado y responsable. Se tomó la carrera con seriedad y, lo más importante, mantuvo una continuidad con un solo profesor".

Mentalidad facilista

La destacada soprano Patricia Cifuentes, quien en octubre protagonizará a Adina en el elenco estelar de "Elixir de amor" de Donizetti, también imparte clases en la Facultad de Artes de la U. de Chile. Considera que de diez personas que entran al conservatorio al año, "solo una o dos valen la pena. El resto tiene una mentalidad facilista y cómoda. Hay mucha mediocridad y cuando uno quiere exigir un poco, mandan cartas de reclamo". Agrega que uno de los factores que se deben tener en cuenta al inscribirse en esta carrera es que la formación, por parte del alumno, debe ser permanente. "Yo misma perfectamente podría decir: 'basta, no estudio más'. Pero no ha sido así: este verano tomé clases con la soprano holandesa Margreet Honig, profesora de Elina Garanca, y fue un gran aporte".

Cifuentes, eso sí, considera que contar con un buen profesor no es una tarea fácil. "Siempre digo que es como un matrimonio: te puede ir muy bien o terminar peleados a muerte. En mi caso, tuve la suerte de formarme con Fernando Lara, con quien desde un principio me entendí a la perfección. Compartíamos los mismos códigos y él consiguió sacarme todo el provecho".

La universidad no hace al alumno

El Instituto de Música de la UC ofrece un programa que incluye un ciclo elemental y una licenciatura en música, mención interpretación musical (canto). Este último contempla ocho semestres con distintos ramos. Entre otros, taller de ópera, lectura y auditivo avanzado, y percepción del discurso musical. "Además ofrecemos al alumno electivos en otras disciplinas, porque nos interesa formar a cantantes integrales", señala la soprano y régisseur Miryam Singer, quien además es profesora del plantel.

Ante las críticas, la profesional es cauta: "Estamos ante una opinión y como tal hay que tomarla, como una visión parcelada de la realidad", dice. Agrega que "cada uno tiene derecho a opinar, pero basta ir a ver las temporadas del Teatro Municipal de Santiago, que se construyen con tres o cuatro cantantes de afuera. El resto son todos chilenos . Si no contáramos con grandes maestros, yo misma no podría estrenar mis montajes".

-Usted ha viajado bastante por el mundo. ¿Existen diferencias curriculares?
"He hecho master classes hasta en el Juilliard y puedo afirmar con convicción que las mallas siguen siendo las mismas. Y en todos los conservatorios sucede lo mismo: la universidad no hace al alumno, es él quien tiene que moverse y sacar el máximo de provecho a los conocimientos que está recibiendo", dice Singer.
Una opinión que es refrendada por el contratenor chileno Eduardo Rojas y estudiante en el Conservatorium van Amsterdam. Inicialmente, su ciclo básico lo cursó el Instituto de Música de la UC, bajo la tutela de Soledad Díaz y Miryam Singer:

"Soy testigo de que la mayoría de mis profesores en la teoría musical siempre quisieron entregar lo mejor de sí. Pero en un país que no cuenta con el auspicio cultural necesario, que no tiene los espacios adecuados y tampoco un background social y educativo, se hace cada vez más difícil que los profesores se sientan inspirados en transmitir sus conocimientos", dice Rojas. Agrega que en el caso de la carrera de canto, "las exigencias planteadas en Chile están lejos de estar a nivel internacional, pero son los alumnos los que debemos buscar las personas correctas , tomar las oportunidades y nunca ceder ante un medio que en parte puede ser decepcionante".

La historia de la soprano Verónica Villarroel siempre se ha considerado un caso excepcional en el mundo de la ópera. Por eso mismo prefiere no opinar de la realidad nacional, ya que estudió de manera exclusiva en en Juilliard. "La enseñanza que recibí en Nueva York fue la base más fuerte que recibí como cantante. El hecho de tener a maestros especialistas en canto, estilo musical, repertorio, dicciones -en italiano, francés, alemán, inglés- teoría, rítmica, pianistas acompañantes, maestros de historia y maestros actores, quienes realizaban un exhaustivo trabajo a nivel emocional, interpretativo y de actuación, resultaron vitales", dice Villarroel.

¿Un posgrado?

Tras terminar el conservatorio, los estudiantes pueden iniciar estudios de perfeccionamiento en el exterior o buscar trabajo en Chile. Soledad Díaz, profesora de la UC -ha formado, entre otras voces destacadas, a Catalina Bertucci-, considera que "los resultados que se logran en el campo formativo son lentos y están relacionados -entre otros aspectos- con las oportunidades laborales, que por lo general pasan por la ópera del Municipal o los proyectos de Miryam Singer".

La soprano Pamela Flores recientemente comentó a "El Mercurio" que "estuve cinco años en el Coro del Municipal. Para mí fue el posgrado que no pude hacer fuera de Chile". Jorge Klastornick, director del Coro del Teatro Municipal, en el que se acoge a muchos cantantes que han recibido formación en los conservatorios universitarios, entrega su diagnóstico: "Después de más 30 años en este país, puedo afirmar que en Chile hay muy buenas voces y abundan los talentos . Y en nuestro caso, el coro les da un training , no solo en lo vocal o en lo instrumental, ya que también les permitimos a nuestros integrantes que canten en otras producciones. No les cortamos la carrera. Todo lo contrario".

¿Con qué nivel llegan a esta agrupación coral, tras su paso por la universidad?
 "Con buena base y formación musical. Me he topado con varias voces excepcionales que han triunfado en el exterior, como Luis Olivares y Cristina Gallardo-Domâs. Últimamente hemos sido testigos de la irrupción de varios talentos jóvenes. Habrá que esperar cómo será su evolución y desarrollo", puntualiza Klastornick.

 Arrey: "Los maestros de canto son escasos en todos lados"

Graduado del Programa de Jóvenes Talentos de la Ópera de Washington que impulsa Plácido Domingo, el barítono chileno Javier Arrey (31) es hoy una de nuestras principales cartas vocales en el exterior. Radicado desde hace tres años en Estados Unidos, acaba de protagonizar un paso tremendamente importante para su carrera: encarnó con extraordinarias críticas a Iago en "Otello" (Verdi), en el Castleton Festival bajo la batuta del célebre director Lorin Maazel.

El cantante se formó íntegramente en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile -a diferencia de otros artistas de su generación que se han especializado en el extranjero- bajo la tutela del profesor Hanns Stein:
"Tuve la suerte de estudiar con alguien como él: un profesor de una cultura muy amplia. Puedo decir con orgullo que, gracias a que él me guió en toda la carrera, cuento con muy buenas bases", señala el barítono a Artes y Letras. Agrega que "los maestros de canto son escasos en todos lados. Esa realidad pasa en Estados Unidos, en Alemania, en cualquier país".

¿Ha notado diferencias entre EE.UU. y nuestro país?
"Cuando llegué a Washington, los primeros tres meses fueron caóticos: el ritmo era otro. Pero eso responde a una realidad cultural de nuestro país, sería injusto echarle toda la culpa al profesor. El gran problema de muchos alumnos en Chile es que descansan demasiado en el maestro de canto, como si él fuera una varita mágica. Los profesores son fundamentales, pero son solo guías. El 60% del trabajo les corresponde a los estudiantes . Yo, por ejemplo, tuve que asumir ese esfuerzo en Estados Unidos y ponerme al día. Eso sí, en cuanto a técnica, acá no he aprendido nada nuevo de lo que ya recibí con Hanns Stein", puntualiza.

Cristina Gallardo-Domâs: "Hay que actualizar los programas"

Siguiendo con el interés pedagógico que la llevó a organizar un exitoso campus lírico en la Universidad de Palmas de Gran Canaria y a su presencia constante en el Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo del Palau de les Arts de Valencia, la soprano chilena Cristina Gallardo-Domâs dictó en mayo master classes e n la Escuela Moderna de Música. Y, junto con ello, por estos días trabaja intensamente en replicar el exitoso programa de campus lírico, esta vez en el Teatro del Lago de Frutillar:

"En Chile de que hay talento y voces importantes, nadie lo discute. El problema es que si bien en algunos aspectos hemos avanzado a pasos agigantados, en otras nos hemos quedado en la edad de piedra", denuncia la artista a Artes y Letras.

Agrega que tras realizar las clases maestras en la Escuela Moderna, se quedó con impresiones dispares: "En esta actividad participaron alumnos de distintos conservatorios del país y me encontré con realidades contrastantes. Algunos alumnos eran muy buenos, otros estaban bien encaminados, pero otro grupo importante estaba absolutamente fuera de camino. Lógicamente que quienes más me llamaron la atención contaban con un buen profesor detrás, como Carmen Luisa Letelier. Se notaba en ellos una base pedagógica sólida", dice. Gallardo-Domâs considera, eso sí, que es fundamental "actualizar los programas de estudios en Chile. En las master classes vi a muchos jóvenes desorientados en cuanto al repertorio, interpretación y postura en escena. Había jóvenes, a punto de titularse, absolutamente rígidos. ¡No puede ser! El género lírico ha cambiado a pasos agigantados, además de que piden a cantantes flacos y estupendos, hoy los teatros te exigen tener una técnica espectacular y te obligan a cantar en formas absolutamente inéditas", puntualiza la cantante.