El Mercurio
Nelson Oliva actúa junto al saxofonista estadounidense Ben Schmidt-Swartz.
IÑIGO DÍAZ
Es el músico que hoy protagoniza la temporada estival de jazz, con una gira hasta fines de febrero. Pero algo más conecta al baterista Nelson Oliva con la agenda noticiosa dura. "Nací en La Haya. Es un hito circunstancial, porque antes de cumplir un año mis padres volvieron a Concepción", comenta el músico en relación con la jornada que hoy definirá el futuro territorial de Chile y Perú.
Cuarenta años después, Nelson Oliva vuelve a esa ciudad sureña con una categoría mayor: con cinco años de estudio en la Western Michigan University y dos discos como líder, viene en gira junto al saxofonista tenor Ben Schmidt-Swartz.
"Es la primera vez que Ben salía de Estados Unidos y realmente está sorprendido con el nivel de los jazzistas chilenos, sobre todo con Melissa Aldana, Sebastián Jordán y Félix Lecaros", cuenta el baterista. En 2012, Oliva y Schmidt-Swartz editaron en conjunto el disco "Mastermind", con un repertorio compartido, escrito para quinteto clásico de jazz.
"Grabamos con músicos de la universidad, pero para esta gira estamos tocando con el belga Jasper Huysentruyt (piano), Rodrigo Espinoza (contrabajo) y Alejandro Pino (trompeta), un solista muy joven y talentoso, que me dio una muy buena impresión cuando toqué con él en septiembre. Se acomoda al estilo del hard bop que nos gusta hacer", dice Oliva.
Este miércoles, y el próximo 5 de febrero, el quinteto trinacional actuará en el programa Plazas de Arte de la comuna de San Miguel. El 31 de enero estará en la Corporación Cultural de La Reina, y el 2 de febrero, en el Festival de Jazz del Jardín Botánico de Viña del Mar.
La serie en vivo continúa el 8 de febrero en el club Thelonious, el 14 y 15 en el Festival de Jazz de Lebu, encuentro que cumple diez años y del que Oliva fue uno de sus fundadores, para finalizar el 22, 23 y 24 en Punta Arenas y Puerto Natales.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
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lunes, enero 27, 2014
martes, diciembre 11, 2012
Nelson Oliva en Estados Unidos: Un baterista de jazz inspirado por mentes maestras
El Mercurio
Hace tres años vive, estudia y toca en Michigan. Recién estrenó "Mastermind", con un concierto en Chicago.
IÑIGO DÍAZ
Fue el grito de guerra de un gigante el que llevó al baterista Nelson Oliva (39) a elaborar, hace seis años, un trabajo propio tras años como acompañante de otros músicos de jazz. "Fee-fi-fo-fum" se tituló ese disco, el nombre de una composición de 1964 del ineludible saxofonista Wayne Shorter. "Es un gigante vivo del jazz y a mí me ha influido mucho como auditor y músico", dice Oliva, desde la ciudad universitaria de Kalamazoo, en Estados Unidos.
Allí se trasladó hace tres años, para estudiar una maestría en música en la Western Michigan University. Se tituló el año pasado, pero permaneció una temporada más preparando el disco "Mastermind".
"Otro gigante volvió a inspirarme. El baterista Art Blakey, que fue un impulsor de toda una corriente en los años 50 y 60, representa la mente maestra. Una de mis composiciones para este trabajo es la propia 'Mastermind', donde la batería acentúa el pulso a la manera en que lo hacía Blakey", dice Oliva.
De hecho, el sexteto que colidera con el saxofonista tenor Ben Schmidt-Schwartz mantiene una de las formaciones más tradicionales de los Jazz Messengers que Blakey lideraba en Nueva York y que multiplicó por el mundo el estilo conocido como hard bop .
Nelson Oliva escribió esta nueva "Mastermind" y entregó al repertorio su antiguo "Neplo's blues". Además hizo arreglos para "Free for all", del mismo Wayne Shorter, que llegó a ser director musical de los Jazz Messengers por años. "Ben Schmidt-Schwartz aportó cinco temas al disco. Lo presentamos en el club The Union de Kalamazoo y en Chicago". El álbum fue producido gracias al sistema de financiamiento colectivo estadounidense Kickstarter, donde los usuarios aportan cifras al proyecto y luego reciben una retribución. "Logramos reunir US$ 3.000. Es un sistema muy usado por los artistas aquí, como un nueva manera de autogestión", señala. Y adelanta: "Mi idea es viajar a Santiago con Ben y con el trompetista Jon Ailabouni. Allí completaríamos el resto del sexteto para presentar 'Mastermind' al público chileno", afirma el baterista.
Hace tres años vive, estudia y toca en Michigan. Recién estrenó "Mastermind", con un concierto en Chicago.
IÑIGO DÍAZ
Fue el grito de guerra de un gigante el que llevó al baterista Nelson Oliva (39) a elaborar, hace seis años, un trabajo propio tras años como acompañante de otros músicos de jazz. "Fee-fi-fo-fum" se tituló ese disco, el nombre de una composición de 1964 del ineludible saxofonista Wayne Shorter. "Es un gigante vivo del jazz y a mí me ha influido mucho como auditor y músico", dice Oliva, desde la ciudad universitaria de Kalamazoo, en Estados Unidos.
Allí se trasladó hace tres años, para estudiar una maestría en música en la Western Michigan University. Se tituló el año pasado, pero permaneció una temporada más preparando el disco "Mastermind".
"Otro gigante volvió a inspirarme. El baterista Art Blakey, que fue un impulsor de toda una corriente en los años 50 y 60, representa la mente maestra. Una de mis composiciones para este trabajo es la propia 'Mastermind', donde la batería acentúa el pulso a la manera en que lo hacía Blakey", dice Oliva.
De hecho, el sexteto que colidera con el saxofonista tenor Ben Schmidt-Schwartz mantiene una de las formaciones más tradicionales de los Jazz Messengers que Blakey lideraba en Nueva York y que multiplicó por el mundo el estilo conocido como hard bop .
Nelson Oliva escribió esta nueva "Mastermind" y entregó al repertorio su antiguo "Neplo's blues". Además hizo arreglos para "Free for all", del mismo Wayne Shorter, que llegó a ser director musical de los Jazz Messengers por años. "Ben Schmidt-Schwartz aportó cinco temas al disco. Lo presentamos en el club The Union de Kalamazoo y en Chicago". El álbum fue producido gracias al sistema de financiamiento colectivo estadounidense Kickstarter, donde los usuarios aportan cifras al proyecto y luego reciben una retribución. "Logramos reunir US$ 3.000. Es un sistema muy usado por los artistas aquí, como un nueva manera de autogestión", señala. Y adelanta: "Mi idea es viajar a Santiago con Ben y con el trompetista Jon Ailabouni. Allí completaríamos el resto del sexteto para presentar 'Mastermind' al público chileno", afirma el baterista.
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