Mostrando las entradas con la etiqueta Daniel Guerrero. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Daniel Guerrero. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 01, 2016

La inesperada sociedad que une en un disco a Daniel Guerrero y Mauricio Redolés

La Tercera

El artista producirá y cantará en un álbum del también poeta.

Por Claudio Vergara

A simple vista, Daniel Guerrero siempre parece rasguñar el autoflagelo. 

“Yo soy un cantante muy reconocido, pero hoy los grandes artistas son otros. Y la culpa la tengo yo más que el medio: siempre digo que no a las invitaciones, no acepto cosas, no me gusta que me entrevisten. Me da risa ser alguien tan instintivamente pelotudo, yo soy mi peor pesadilla, yo he sido el peor problema de mi carrera y eso me da risa. Soy bien cagado de la cabeza, pero por alguna razón hago canciones que le gustan a la gente”, asume uno de los compositores más renombrados del cancionero chileno en las últimas dos décadas, mitad de ese suceso romántico llamado La Sociedad y autor de hits como Mañana, de Luis Jara.

Pero durante este año, el cantante ha recurrido precisamente a su costado más insurrecto -una faz que alguna vez retrató en su rabioso debut solista, Guerrero (2003)- y ha impulsado dos proyectos de naturaleza menos predecible, un poco a contracorriente de su pasado inmediato. Un disco de covers que revive a artistas ignorados por los años y un trabajo en dupla con Mauricio Redolés, el poeta y cantautor que en los 90 pareció representar su opuesto más evidente, habitante del underground y sin lograr jamás las vitrinas multiventas disfrutadas por Guerrero.

En lo concreto, el primer sencillo de su álbum de versiones es Con la mano en la Biblia, estrenado en radios hace un par de meses y original de Los Golpes, clásicos de esa música romántica chilena diseñada con guitarra, bajo y teclados. “Soy un artista muy perseguido, nunca antes quise hacer un disco de covers, porque lo veía como un facilismo. Me gusta hacer nuevos éxitos, me carga vivir del pasado”, argumenta el cantautor. Luego añade: “Y elegí un tema de Los Golpes porque fueron una banda muy castigada por la historia. No quería que fuera lo típico, no podría haber grabado Mentira, de Buddy Richard, que es mi ídolo, pero ya en el Rojo la grabaron como 500 veces”. 

Flechazo mutuo

En esa misma línea, la producción -con lanzamiento para 2017- también tendrá relecturas para creaciones de Yaco Monti, los nuevaoleros iquiqueños Los New Demonds, Leo Dan, Los Galos, Los Ramblers y Mauricio Redolés.

De hecho, ese es el eslabón que une su segunda gran aventura. “El me llamó hace un tiempo. Por un compañero de colegio me había enamorado de su música, me abrió un mundo, no cachaba que se le podía decir poeta a alguien que decía ‘viejo cu…’ por televisión. Cuando me telefoneó creí que era un alcance de nombre, ahí pensé ‘¡Redolés no me puede cachar!’. Pero era él y quería trabajar conmigo porque le gustaba mi forma de encarar la música y mi popularidad. Es fanático de Nada quedará”, describe.

Y esa devoción recíproca se materializará en un álbum llamado Viejitas pero enchuladas, el que saldría en septiembre, estará centrado en las rancheras y estrenará un track inédito: Padres solteros, interpretado a dúo entre ambos artistas. No será el único. El espejo, parte del clásico ¿Quién mató a Gaete? (1996), también aparecerá a dos voces. El resto del trabajo -producido por Guerrero- sólo tendrá versiones remozadas del hombre identificado a fuego con el barrio Yungay. 

¿Y cómo es trabajar con alguien que siempre pareció estar del otro lado? El ex La Sociedad no se aproblema: “Redolés lo tiene muy claro, sabe que esta dupla sacará ronchas. Hay un público muy purista que lo sigue y que no va a entender esta fusión, pero bueno, como tampoco el mundo alternativo comprendió mi trabajo con Cristián Heyne. Pero esa insolencia me une con Redolés, es un tipo de verdad. Los prejuicios son puras idioteces, yo no pertenezco a ninguna familia musical. Mi única familia son mi mujer y mis hijos”. 


martes, diciembre 25, 2012

La Sociedad: "Sería un gran reto funcionar con una canción en la radio después de 20 años"

El Mercurio

El dúo compuesto por Daniel Guerrero y Pablo Castro se reunió para girar durante el verano y ya vislumbran producir nuevas canciones. "Aprendimos a hacer música juntos y es inevitable crear nuevos temas", dicen.

DIEGO RAMMSY S.

Dos jóvenes que se metieron en terreno de adultos. Eso fueron Pablo y Daniel, que apenas eran unos imberbes veinteañeros cuando decidieron probar suerte en el mundo de la música. En vez de apegarse al rock que en los 90 contagiaba al resto de su generación, persiguieron hacer música romántica. Mientras a la par surgían bandas como Lucybell y Los Tres, La Sociedad seguía un camino paralelo sonando en las radios populares con baladas de gran arrastre como "Nada quedará", su primer gran éxito. "Nuestra rebeldía fue hacer música popular cuando todo el mundo quería hacer rock", recuerda Daniel Guerrero en el patio de su casa. A su lado está sentado Pablo Castro tocando una guitarra. Su compañero, que reside en Estados Unidos hace nueve años trabajando como productor para Los Tigres del Norte, está en Chile para dar vida a la reunión del exitoso dúo al que dedicaron más de veinte años y que marcó uno de los hitos de la música popular chilena en la década de los 90: La Sociedad.

El recorrido matinal de la micro Pila Ñuñoa 45B, que pasaba por Vicuña Mackenna, luego tomaba Irarrázaval hasta Ramón Cruz, fue el lugar donde los dos jóvenes se conocieron. Aunque iban en diferentes cursos -tienen dos años de diferencia-, coincidieron en el colegio San Agustín, en Ñuñoa. "Fue increíble conocer a alguien que le gustara la música y que además cantara bien, en el estilo que a ambos nos gustaba", recuerda Pablo, quien entonces se consiguió con un compañero una guitarra eléctrica con un amplificador y cargaba todo caminando ocho cuadras, hasta la casa de Daniel, para ensayar. Daniel, cuyo padre trabaja en el sello EMI, tenía una colección de discos impensable para aquella época de los 80.

"Los comienzos no fueron tan fáciles. Salíamos a pegar afiches y con plantillas que hacía Pablo pintábamos el logo con una luna al medio. El papá de Pablo tenía un taxi, así que andábamos en el auto del tío... a veces, nos quedábamos en pana y teníamos que empujar, además arrancando de los pacos. Eso hizo que entendiéramos que el talento no era suficiente y había que esforzarse", recuerda Daniel.

Luego de golpear con insistencia las puertas de los sellos, firmaron para hacer su primer disco, "Misterios" (1993).

"Nuestras primeras promociones fueron bien humildes. Íbamos en bus, nos quedábamos en pensiones. Teníamos diez lucas diarias para comer y entre radio y radio caminábamos. Pero en todos los rankings estábamos arriba, con los artistas grandes. Y eso nos fue dando la fuerza para decir: No tendremos la plata, pero tenemos las canciones y el público", recuerdan. Al fin, La Sociedad fue un fenómeno radial de proporciones. EMI se fijó en ellos y los fichó para "Dulce y fatal" (1995), el segundo disco, del que se vendieron casi 100 mil copias. "Y verás" y "Nada quedará" fueron los sencillos que cimentaron la fama del dúo.

Posteriormente, vino el éxito de "Quizás" y sumaron otros dos discos, que ambos tildan como "grandes producciones", bajo BMG, que gozaron de alto presupuesto. El postrero "Bar de amores" (2000) fue grabado durante una estadía de tres meses en España e incluso grabaron arreglos de cuerdas en Londres, en Abbey Road. "Fue todo un acontecimiento vivir eso, pero ya no teníamos las mismas energías y cada uno ya se estaba abriendo en un campo personal".

12 años después, han decidido reunirse, una idea que, reconocen, siempre estuvo. "Si algo tenía pendiente con La Sociedad es que nunca di mi cien por ciento, no porque no quisiera, sino que por inexperiencia. Hoy me siento más seguro de lo que soy", dice Daniel en la antesala de una gira veraniega por Chile que los hará reencontrarse con la gente.

-¿Tienen intenciones de sacar material nuevo?
"Tenemos toda la energía y ganas de hacer cosas nuevas. Sólo ensayando ya nos dan ganas, es algo natural, aprendimos a hacer música juntos y es inevitable. Tras la gira del verano quizás volvamos con 20 canciones nuevas. Sería un gran reto funcionar con una canción en la radio después de 20 años".