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miércoles, agosto 29, 2018

Pascuala Ilabaca lanzará álbum en el Teatro Oriente y comenzará gira por Chile



Comunicado de prensa

El Mito de la Pérgola, el nuevo álbum de la destacada cantautora porteña que ya se encuentra en todas las plataformas digitales, tendrá su lanzamiento oficial el próximo 12 de octubre en el Teatro Oriente. El espectáculo junto a la banda Fauna, reunirá diversas manifestaciones artísticas y marcará el inicio de una gira nacional.


La multinstrumentista, cantautora y compositora nacional Pascuala Ilabaca anunció que el viernes 12 de octubre presentará su sexto disco a través de un montaje que, en sus palabras, busca “reivindicar a la pérgola como un espacio que reúne al arte con la ciudadanía en el centro de la plaza, en el centro del mundo”. Así, seguirá acompañada de su hermana y artista visual, Danila Ilabaca, a cargo de diseñar la escenografía y una serie de intervenciones.

La nueva propuesta de la cantante ya confirmada para la próxima Cumbre en el Estadio Nacional, está llena de significados y sonidos populares reflejados en temas como “Te traigo flores” y "El baile del Kkoyaruna".

El Mito de la Pérgola cuenta con invitados como Nano Stern, Freddy Torrealba y Newen Afrobeat, entre otros. Fue editado por el Sello Petit Indie de España con apoyo de Sercotec del Gobierno de Chile, y a pocos meses de haber sido publicado, suma más de medio millón de reproducciones en Spotify, lo que confirma la excelente recepción de un trabajo que recoge una profunda investigación en torno a las músicas e instrumentos populares, que se fusionan en baile, reflexión y comunión.

Por lo mismo, complementará esta nueva etapa llevando el show de El Mito de la Pérgola a distintas ciudades del país, el que contará con una gran riqueza instrumental. “Me importa que los conciertos se hagan donde puedan ir personas de todas las edades, con entradas de valores diversos y acceso inclusivo”, señaló la ganadora de los Premios Pulsar como Mejor Cantautora por Rey Loj en 2016.

Los puntos que sumarán aún más recorrido a la extensa ruta de Pascuala Ilabaca -una de las trayectorias más prolíficas en cuanto a giras internacionales y destacada por la revista británica Songlines-, serán Concepción, Valdivia, Curicó, Rancagua y Puerto Natales. Pronto se conocerán los detalles del tour que sucederá el reciente periplo por Estados Unidos y Europa.

En tanto, el lanzamiento de El Mito de la Pérgola será el viernes 12 de octubre a las 20 hrs. en el recinto ubicado en Av. Pedro de Valdivia 099, Providencia. Las entradas están a la venta con precios que van desde los $8.000 hasta los $20.000, sin recargo en boleterías del teatro y con recargo a través de Puntoticket.

martes, marzo 26, 2013

Los rumbos de Pascuala

El Mercurio

Los viajes han marcado su vida. Chile entero, Sudamérica, India, Nepal, el sudeste asiático y México son parte de la biografía de Pascuala Ilabaca. Y esos lugares han teñido su música. Ahora viene de una gira por Berlín y Barcelona, se presentará en abril en Lollapalooza y su nuevo disco fue nominado al premio Independent Music Award en la categoría World Beat. También está a punto de estrenar un programa de televisión donde entrevista a 24 artistas regionales que funden su geografía con el arte. Un símil de su propia vida.    

Por Juan Luis Salinas T. Fotografías: Sergio López i. Producción: Carolina Piña. Maquillaje y pelo: Claudia Brunetti. 

Los dedos de Pascuala Ilabaca se pasean largos, relajados y libres sobre el teclado del piano. Dice que va a tocar una cueca triste, una cueca romántica. Y la canta.

-Quisiera ser mariposa para pasear por tu cuerpo, ay, para pasear, para pasear por tu cuerpo.

Su voz se debate entre lo cristalino y lo autóctono. La cueca no parece cueca; tiene una lentitud misteriosa que inquieta. Habla sobre mariposas, sobre una pasión, pero tiene una entonación que la hace sombría.

-Las mariposas si viven un día, ay, si viven un día, todito el día estaría en ti volando mi moreno.

Cuado termina de cantarla se queda en silencio y dice:

-Yo creo que es una cueca como sacada de una película de Tim Burton. Me imagino la historia de un insecto caminando sobre un cadáver.

La canción es una de sus últimas creaciones. La compuso un mes atrás, la madrugada del 24 febrero. Entonces estaba en Berlín donde la habían invitado para participar con su banda "La Fauna", en el festival "Musik und Politik" que organiza la Fundación Rosa de Luxemburgo. Un evento que une las artes musicales con el discurso político y que en esta edición estaba dedicado a Chile y a Víctor Jara.

-La escribí a las seis de la mañana. Me había acostado preocupada porque al día siguiente era el cumpleaños de Jaime, mi marido, y no le tenía un regalo. Cuando me dormí, tuve un sueño que me inspiró la melodía y la letra. Desperté con la idea clara y compuse la cueca en una hora. Luego la escribí en un papel que dejé a Jaime como regalo en el velador.

Pascuala cuenta la historia con los ojos cerrados. Está inclinada sobre el piano que sus padres -el pintor Gonzalo Ilabaca y la vitralista Pilar Argandoña- le compraron cuando tenía seis años, el mismo en el que aprendió a tocar. Sobre el instrumento hay recuerdos de los lugares que ha visitado, fotos de infancia, pequeños instrumentos musicales, adornos étnicos. También hay un cuaderno con apuntes y partituras. A sus espaldas hay una reproducción de "El beso" de Gustav Klimt, que pintó su abuela paterna y que le regaló hace dos años, cuando se casó con el músico Jaime Frez.

-Este es el lugar donde compongo, ensayo y canto mis canciones. Aquí puedo pasar todo el día. Algunas veces ni siquiera salgo de la casa. No lo necesito.

Pascuala Ilabaca Argandoña tiene 27 años, un largo pelo negro hecho trenza, ojos café delineados con una rayita oscura y una de las voces femeninas más potentes de la nueva escena musical chilena. Lleva cuatro discos: su debut en solitario, otras dos producciones con la banda La Fauna y un proyecto que grabó en la India bajo el nombre de Samadi, el dúo que formó con Jaime, su marido. Este disco lo grabaron en Varanasi, una ciudad ubicada en las orillas del río Ganges, donde la pareja estuvo un año perfeccionándose en canto y composición en la universidad local, la segunda más grande de Asia.

Hace dos años Pascuala y La Fauna iniciaron su proyección internacional. Entonces firmaron un acuerdo con "Petit Indie", un pequeño sello español que editó sus producciones. Realizaron la primera de las cuatro giras europeas que los han llevado a tocar en países como España, Francia, Alemania y Bélgica. Ahí han tocado en los más diversos escenarios: en festivales multitudinarios como en pequeños bares. En eventos de música folk o global, o en sótanos de centros culturales.

Su cuarta producción, "Busco paraíso", lanzada en Chile a fines del año pasado, primero fue publicada en Europa.

-Formamos parte de una generación que también está buscando reconocimiento afuera. Creo que no hemos hecho menos carrera que Javiera Mena fuera de Chile, simplemente creo que hay gente que tiene más apoyo mediático que otra. Hay grupos que hacen giras y tocan en grandes festivales y nadie publica una noticia sobre eso.


La producción de su primer disco comenzó en 2005. Tenía 19 años, cursaba su segundo año de la carrera de composición en la Universidad Católica de Valparaíso y decidió grabar "Pascuala canta a Violeta", un homenaje a la cantautora que siempre había admirado. El disco fue editado dos años después.

-Cuando decidí hacerlo mucha gente me decía: no te da miedo ser tan joven y tratar de abarcar la obra de alguien tan importante. Pero yo sentía un fervor casi religioso por sus canciones y necesitaba hacerlo. Había empezado a escucharla desde niña y cuando en la universidad empecé a analizar "El Gavilán", que es una de sus obras cumbres, descubrí que era una compositora poderosa.

Pascuala conversa y toma una taza de té. Pasa el mediodía y el sol se cuela por las ventanas de la cocina de su casa en el Cerro Cárcel de Valparaíso, donde vive con su marido desde hace cuatro años. Por la puerta que comunica con el living se ven unas maletas aún sin deshacer. En el suelo hay unos discos de unas bandas alemanas y francesas que se trajo de la gira.

-Cuando viajo siempre traigo discos de bandas extranjeras para darlos a conocer acá y también hago lo mismo con cantantes y bandas chilenas. A Camila Moreno y Fernando Milagros los contacté con el sello que me edita en España.

Hace cuatro días llegó de su reciente periplo por Alemania y Barcelona. En abril actuará en el festival Lollapalooza, y luego preparará las maletas para realizar un ciclo de actuaciones en Argentina.



Los viajes han marcado su vida. También han teñido su música.

Pascuala nació en Barcelona mientras sus padres se formaban como artistas en forma autodidacta en Cataluña. Ya de vuelta en Chile, cuando tenía cinco años, acompañó a sus padres en una travesía por carreteras y caminos de tierra, en una camioneta suburbana roja comprada a unos gitanos y con una carpa en la que se instalaban durante las celebraciones de las principales fiestas religiosas del país. Mientras su padre pintaba la chilenidad de los devotos y sus santos, su madre dictaba clases de arte en las escuelas de los lugares que visitaban.

-¿Qué recuerdos tiene de ese viaje?
-Muchos y los guardo con mucho cariño. Es cierto que era una aventura itinerante porque todo iba cambiando, pero mi mamá siempre se preocupó de ordenar nuestra vida, de programar todo. Cada vez que llegábamos a un lugar lo primero que armaba era un columpio para que yo me entretuviera mientras jugaba.
Durante ese primer viaje largo Pascuala se acostumbró al sonido de las bandas de bronce que animaban las fiestas religiosas y ella bailaba con las comparsas. Ese ritmo autóctono y crudo, asegura, fue el germen de su futura vocación musical.

Después de ese recorrido por el Chile profundo vinieron otros dos viajes que marcaron su infancia y adolescencia.

En 1996 sus padres volvieron a preparar las maletas, arreglar la carpa y organizaron un itinerario para recorrer La India, Nepal y algunas regiones del sudeste asiático. Pascuala tenía doce años y su hermana Danila, cuatro. El viaje duró un año. Allá se hizo amiga de niñas que pintaban las manos de los turistas; realizó largos recorridos en tren bajo el calor sofocante, se maravilló con las canciones en hindi -el idioma local- y tuvo lecciones básicas de armonio, un organillo de piso típico de la música de devoción empleada en Asia. Para entonces, Pascuala ya había estudiado piano en Valparaíso. También había hecho sus primeras composiciones.

-A los 6 años escribí una canción muy simple para mi perro, pero la verdadera composición la hice a los 16 años cuando me enfermé de neumonía. Se llamaba "Casi me voy". Era para un pololo que tenía entonces y que no me fue visitar y me sentí como abandonada. Era bien dramática. Bien adolescente.

El tercer viaje de Pascuala y su familia fue a México. Ahí aprendió a tocar guitarra y tuvo su primer acordeón. Como no iba al colegio tenía que seguir los programas de educación con su madre, a ella la acompañaba a pueblos habitados casi exclusivamente por mujeres cuyos esposos habían cruzado la frontera a Estados Unidos.

Al final de la travesía mexicana Pascuala -por primera vez- discrepó con el espíritu nómada de sus padres. Había empezado a pololear por primera vez y sentía que no podía separarse de su amor adolescente.

-¿No quería volver a Chile?
-No, y reaccioné mal. Por primera vez en estos viajes había hecho un grupo de amigos importante y no quería volver a empezar de nuevo. Entonces les dije: yo siempre los he seguido en todo, nunca he tenido una mascota, nunca he podido jugar con los mismos amigos por más de un año, nunca he generado lazos con la gente. Y de verdad sentía todo eso y estaba complicada.

Cuando volvieron a Chile las cosas cambiaron: la familia se instaló definitivamente en Valparaíso, retomó sus clases de piano y en cuarto medio comenzó a estudiar composición. El anclaje en el puerto no significó que los viajes de Pascuala no terminaran.

-Empezó otra etapa. Empecé a viajar sola o con amigos. Primero me fui a mochilear con unas amigas a Chiloé durante un mes con 30 mil pesos cuando todavía no terminaba el colegio. Y después en la universidad me iba todas las vacaciones por tres meses a recorrer Sudamérica. Y no fue ningún problema para mis padres. Me crié en un ambiente de libertad y desde niña me enseñaron a ser responsable, a tener paciencia, a saber que uno no es el centro del mundo y a saber que en todos los lugares hay cosas que absorber, aprender y disfrutar.

Después de eso siguieron viajes a Bolivia, la vuelta a la India y las giras europeas con su grupo.



El lugar se llama "Estudio Azul". Es un estudio de grabación que está en el subterráneo de un edificio de calle Yungay, cerca de la Plaza Victoria. Pascuala está aquí junto a parte del equipo de realizadores del programa televisivo "Territorios imaginados", un espacio cultural que será transmitido a mediados de año por UCVTV y donde Pascuala oficia de conductora. El programa -financiado por el Consejo Nacional de Televisión- fue filmado durante la segunda mitad del año pasado y recoge las experiencias de 24 artistas radicados en distintas regiones de Chile -desde Iquique hasta Castro en Chiloé-, quienes hablan de su relación con las ciudades y los espacios geográficos que habitan.

Pascuala viajó a todos esos lugares, entrevistó y compartió sus actividades. Ahora está en el estudio para grabar las voces en off del último programa de la serie. Justamente el que trata de Valparaíso y en el que entrevistó a Gonzalo Ilabaca, su padre.

-Fue complicado. No sabía si abordarlo como mi papá, a como cualquiera de los otros artistas con los que conversé. Lo que hizo mi padre fue un acto de arte en torno a la ciudad. Tomó una suerte de mapa del cuerpo humano y ubicó los chacras, los centro de energía que definen los tibetanos en las personas. Sobre el mapa de Valparaíso pintó ese dibujo con los chacras dependiendo de la zona de la ciudad y su energía. Luego fuimos a esos lugares. Fue muy bonito.

-Su madre es vitralista; su padre, pintor. ¿Nunca se cuestionó seguir su mismo camino?
-Nada de eso. Todo lo contrario. Para mis padres nunca fue un problema que me dedicara a la música. Lo tomaron como algo natural. Sin alardes, sin que me dijeran: no vas a poder vivir del arte, la música no puede ser tu trabajo principal. Tampoco me trataron como un ser especial. Como esas familias que tienen un hijo pianista y lo cubren con una frazada para que no le pase nada. La sobreprotección no va con el estilo de mis padres.

Son las cuatro de la tarde. Pascuala camina por calle Esmeralda. Vuelve del estudio de grabación y tiene planeado ir al terminal de buses y conversar con el conductor de una empresa que vaya a Buenos Aires para enviar la maqueta de su disco "Busco paraíso. El productor Musical argentino Andrés Mayo, quien lo masterizó, se lo encargó para postular su trabajo al Grammy Latino.

-Él ya se lo ha ganado dos veces y ha masterizado el sonido de las películas "Evita" y "Siete años en el Tíbet". Para nosotros fue increíble trabajar con él.

Pascuala se resiste a catalogar su música como folclórica. Prefiere evitar los rótulos. Dice que en su estilo se mezcla de todo: sonidos que ha escuchado durante sus viajes, artistas contemporáneos y especialmente del trabajo de cantantes femeninas rotundas, apasionadas y expresivas. También mucha de su historia personal, de las cosas que ha visto y vivido.



-¿Qué tanto hay de eso en su trabajo?
-En mis decisiones estéticas a la hora de componer siempre hay fantasmas que bailan, cosas que acarreo desde la infancia. En mi nuevo disco, "Busco paraíso", hay canciones como "Carnaval de San Lorenzo de Tarapacá", que es una de de las fiestas religiosas del primer viaje con mis padres y a la que he vuelto con ellos. También hay otra canción que se llama "En tren a Kanyakumari", que es el último pueblo de la India y que compuse cuando estaba allá con Jaime en mi segundo viaje.

 Aunque desde niña la pasión de Pascuala era la música, antes de terminar el colegio pensó estudiar Arqueología.

-¿Por qué?
-Lo que ocurría era que estaba en un colegio muy de izquierda donde la idea del compromiso social era muy fuerte, por eso quería hacer algo que fuera más serio. Pero al final descubrí que era sólo un prejuicio mirar a los artistas, a los músicos, los pintores como seres individuales, egocéntricos, preocupados sólo de la creación. Con la música también se puede tener un compromiso social, se puede investigar, rescatar o enriquecer el patrimonio.

Poco antes de llegar al estudio se encuentra con otro músico porteño, el cantante Ángelo Escobar. Hablan de su viaje. Ella le comenta que mañana recibirá en su casa a Guacolda Chicahua, la vocera de los familiares de los presos mapuches. Lo invita a la reunión.

-En sus discos aparecen canciones en mapudungún...
-Creo en el respeto a los pueblos originarios y los apoyo. Canto en mapudungún porque es parte del rescate de nuestras raíces y siento que es necesario demostrar el respeto que siento por ellos. Me gusta incorporar su lengua y promoverla, porque es hermosa. Pero no grabaría un disco completo en su lengua, porque no la conozco como debería, no la domino. Además, ya existen grandes cantantes mapuches que yo respeto mucho como Luisa Calcumil y Sofía Painequeo.

-¿Lucha por sus reivindicaciones?
-Las apoyo, pero no es mi bandera de lucha. Me he reunido con algunos de sus líderes para conocer sobre su cultura y escribí una canción sobre Temucuicui, pero nunca he estado ahí.

-Ahora en Berlín participó en un festival con un claro sello político, ¿qué tan importante es esto en su música?
-No soy una persona política, no voto y tampoco tengo cercanía con algún partido, pero me interesan los problemas que afectan a la sociedad en general, a la cultura, al medio ambiente, a los derechos básicos de personas, a los pueblos originarios, temas que deberían ser primordiales, pero que para los políticos no existen. En eso fui clara con los alemanes, cuando me presentaron como la representante la nueva música de izquierda de Chile, les dije que no tenía posición política, que mi parada era poética. Yo soy una librepensadora.




martes, febrero 26, 2013

El sonido de Chile en Berlín

DW


En el concierto “Víctor Jara presente“, en Berlín, se rindió un homenaje al famoso músico chileno. Se juntaron varios colegas músicos y crearon una noche llena de sonidos andinos... antiguos y nuevos.

En ponchos negros entraron al escenario – los músicos de Quilapayún. Por detrás se ven fotos antiguas, de los años 1960 cuando Víctor Jara aun era miembro de la banda. Son siete hombres que esta noche cantan y cuentan de tiempos pasados con la meta de mantener los recuerdos vivos. “Esta noche queremos recordar a Salvador Allende, Pablo Neruda y Víctor Jara”, explica Hernán Gómez, antes de que comience el concierto con la canción “Minero soy”, de 1966.

Público aleman, sonidos chilenos

El público de esta noche es mayoritariamente alemán. Pero al igual el público canta y conoce algunas de las letras de las canciones chilenas. Dentro de los latinos de esta noche se encuentra Romina Passarino, que vino con su marido Maik Hölfert. Ella es argentina y su marido, alemán.

“Nos encanta el folclore argentino. Y ya escuchando a Mercedes Sosa, no falta mucho para conocer a Víctor Jara”, explica la argentina. “La gente encargada del sonido de verdad está haciendo un trabajo excepcional, porque tener a siete micrófonos en el escenario al mismo tiempo, no se ve mucho en Alemania”, se ríe el alemán y cuenta que de verdad quedo impactado con la presencia de Quilapayún.

Un músico con varios instrumentos

Otro trabajo excepcional lo presento José Miguel Márquez. El cantautor aparece en el escenario con varios instrumentos puestos. “Voy a tocar tres instrumentos, porque mis dos compañeros esta noche solo tocan guitarra, espero que me resulte”, dice y se ríe. Márquez fundó el grupo Illapu y trabaja como músico ya por más de 35 años. Del 1985 hasta el 1989 estudió en el instituto de música Hans Eisler en Berlín. Años después de haber sido expulsado, volvió a Chile por unos años. “Mi vida es aquí en Berlín y en Santiago. Soy un viajero entre esos dos lugares“, explica Márquez su situación de vida.

Después de los dos espectáculos chilenos aparece Stefan Körbel en el escenario, un gran admirador de la Nueva Canción Chilena. El músico berlinés formó la base de su trabajo creativo a partir de la música de Víctor Jara y Violeta Para. Ya en 1971 actuó en el mismo festival en Berlín. Ahora, décadas después encuentra todo cambiado. “No son todos los mismos músicos, ni la misma ciudad, pero la emoción de cantar aquí no cambia”, explica el alemán antes de comenzar su canto acompañado de su guitarra.

Musica chilena contemporanea

Pascuala Ilabaca y Fauna son el último grupo de la noche y crean una gran final. Con su espectáculo muestran un Chile moderno y abierto a lo nuevo. Mezclan los sonidos de diferentes culturas, de diferentes tiempos, creando así un sonido único. Su primer disco fue dedicado a Violeta Para. La cantante de 27 años Pascuala Ilabaca es una admiradora de Violeta Para. “Ella para mí, es como el alma de Chile”, dice, alegre de poder participar en este concierto. Los músicos licenciados en la Universidad Católica de Valparaíso andan de gira por Europa. Después del concierto en Berlín, siguen rumbo a España. Siempre con las ganas de volver a la capital alemana.

Autora: Carolina Machaus
Editor: Pablo Kummetz


jueves, noviembre 08, 2012

Documentales sobre Congreso y Chancho en piedra compiten en Festival In-Edit

La Tercera

Ocho filmes musicales se estrenarán en el encuentro que va del 6 al 16 de diciembre en el Teatro Nescafé.


Si hay un festival local que con los años se ha consolidado en base a una muy cuidada programación y un público fiel, es el In-Edit, el encuentro de cine documental musical que entre el 6 y 16 de diciembre celebrará su novena edición en el Teatro Nescafé.

Poco a poco se va armando la parrilla y en días anteriores conocimos la lista de los 100 mejores documentales musicales de la historia, confeccionada por el Festival In-Edit de España, y del cual se verá en esta edición el top ten, con títulos definitivos como "Don´t look back", sobre Bob Dylan y "Gimme shelter", en torno a los Rolling stones, entre otros.

Hoy se acaba de conocer la Competencia Nacional 2012, que incluye ocho documentales -todos estrenos exclusivos del certamen- donde destacan trabajos en torno a dos de las bandas más importantes de las últimas décadas: Congreso y Chancho en piedra. La longeva banda de la quinta región tiene un trabajo dirigido por Alejando Mendoza, Rodrigo Burgos y Bernardo Martínez, y que bucea en sus más de cuatro décadas de historia.

El filme sobre Chancho en piedra fue dirigido por el actor y director teatral Pato Pimienta -en conjunto con Hellen Cáceres- y gira en torno al concierto de julio del 2010 en que la banda funk tocó sus siete discos en un concierto inédito. Hay también documentales sobre figuras desconocidas de la escena local, como la del jazzista Rodrigo Recabarren (residente en Nueva York y que llega con el filme El parque de los prospectos) y por sobre todo, de la cantautora Rosita Serrano ("Rosita, la favorita del Tercer Reich"), quien fue muy popular en Europa en los años cuarenta, en especial en la Alemania Nazi y que incluso trabajó en Hollywood.

Las reseñas de todos los filmes en competencia, son las sgtes.

Los Rockers, rebelde rock & roll

De Matías Pinochet

Formada en 1992, la banda de rockabilly Los Rockers fue dándole forma a una trayectoria que consiguió cinco publicaciones, premios en concursos y el respeto de sus ídolos. Al cumplir veinte años de trabajo, el grupo se impone concluir un nuevo disco y presentarlo en México, resarciendo así los pasados errores. La música es, para ellos, un instrumento de agitación: «El rebelde rock and roll fue, es y será nuestra mejor arma, disparando contra el sistema, el descontento y la vergonzosa desigualdad a la que somos sometidos».

Crear en viaje. La música de Pascuala Ilabaca

De Alejandra Fritis

La música de la cantautora Pascuala Ilabaca está anclada a Valparaíso, pero también a ls influencias diversas de un mundo que ha recorrido con gran curiosidad desde su infancia. India, México, Araucanía y Valle Central suenan en la particular fusión que la joven compositora realiza junto al grupo Fauna. Este documental es parte de la serie «Tierra de sonidos».

La experiencia Barriga

De Esteban Rojas

En el 2006, un grupo de cuatro inexpertos cineastas de nacionalidades diversas (dos chilenos, un peruano y un estadounidense) deciden seguir al músico Miguel Barriga en una gira por provincias. La experiencia, estilo road-movie, los llevará por gimnasios, hospedajes, audiencias familiares y buses alejados por completo del cliché de glamour rocanrolero. Junto al ex Sexual Democracia, este documental muestra un lado inesperado de la auténtica chilenidad.

Cogollos del tiempo. La historia de Congreso

De Alejando Mendoza, Rodrigo Burgos y Bernardo Martínez

En el Chile de los años sesenta, el grupo Congreso construyó una propuesta sonora única, siempre inquieta, que hermanaba rock, folclore y jazz, con letras atentas a los cambios de la sociedad. Aunque el Golpe militar desarticuló o exilió a casi todos los conjuntos que trabajaron con ellos en simultáneo, el grupo de Quilpué eligió mantenerse de pie, como un excepcional espacio de música, apoyo y fraternidad en tiempos de represión y censura. Hasta hoy, Congreso es una banda activa y propositiva, y este documental reconstruye su historia a partir de entrevistas con integrantes actuales e históricos, compañeros de ruta (como Eduardo Gatti, Claudio Parra y Manuel García) y expertos en su obra.

El parque de los prospectos

De Eduardo Pavez

Rodrigo Recabarren es un baterista chileno de jazz, que vive hace tres años en Nueva York. Este documental viaja hasta esa enorme ciudad para seguir la huella de un compatriota rodeado de culturas diversas, pasatiempos infinitos y músicos de los más diversos géneros y ambiciones, pero siempre con una meta en común: volver a sus respectivos países mejores de lo que se fueron. «No es un documental sobre la vida de los músicos en Nueva York ni tampoco sobre los jazzistas chilenos en el extranjero», aclara su director. «Es una muestra de los músicos que rodean a Rodrigo y cómo cada uno ve su estadía en esa ciudad desde su cultura y sus expectativas».

Chancho en Piedra: 12 horas; 16 años en escena

De Pato Pimienta y Hellen Caceres

El 10 de julio del 2010 la banda chilena Chancho en Piedra celebró sus dieciseís años de trayectoria con un concierto inédito en Chile. Sobre el escenario del capitalino teatro Teletón la banda reprodujo en vivo y de modo sucesivo los siete álbumes de su discografía, en doce horas de música. Este documental cubre el camino de la banda santiaguina de funk-rock para llegar a este peculiar concierto: su historia, las horas en el gimnasio, los largos ensayos, las aprehensiones y, finalmente, el baño de fanáticos.

Rosita, la favorita del Tercer Reich

De Pablo Berthelon

Como «el ruiseñor chileno» se conoció en varios idiomas a Rosita Serrano (1914-1997), diva internacional de la canción y el cine que extendió su talento y belleza desde su natal Viña del Mar a la Europa de entreguerras. En 1943, un concierto en beneficio de la causa judía en Suecia significó su expulsión de la Alemania nazi, donde incluso Adolf Hitler había aplaudido sus actuaciones. Este documental recorre la vida asombrosa (matrimonio con millonario egipcio, trabajo para los estudios Disney en Hollywood, objeto de culto en Europa hasta hoy) de una de las pocas divas chilenas que merecen el calificativo de tales, pero que, sin embargo, murió pobre y olvidada en una casona de Ñuñoa.

Mi nuevo estilo de baile

De Pablo Berthelon

A mediados de la década de los ochenta, en plena dictadura militar, surgió en Concepción Emociones Clandestinas, un grupo de pospunk que llegaría a liderar los cambios del nuevo movimiento musical de esa ciudad universitaria del sur de Chile. El proyecto liderado por Jorge Yogui Alvarado fue pionero en su irreverencia y convicción, haciéndole frente a la represión de su tiempo con letras explosivas. Más allá de un hit radial inoxidable, Emociones Clandestinas es un referente de la música chilena, como lo prueba este documental con entrevista a varios de sus integrantes.

sábado, octubre 27, 2012

Pascuala Ilabaca: Lanzamiento Busco Paraíso



































La cantautora porteña llega a Santiago a presentar "Busco paraíso", su cuarta y más reciente producción discográfica, que exhibió primero el 18 de octubre en el Municipal de Valparaíso. En la capital hará un show de lanzamiento en club Chocolate mañana sábado, a las 21:00 horas, que contará con la participación de la cantante Camila Moreno, junto a quién interpretará "Canción de noche" e "Incendié".

"Busco paraíso" se ha convertido en el disco más descargado en el último mes del sitio PortalDisc, compitiendo con lo más reciente de Manuel García e Inti Illimani Histórico. "Es un disco que tiene fusión de estilos, de jazz y folclor. Todas las canciones responden a un lugar, donde grabé las atmósferas, y cada lugar corresponde con el sonido de cada canción. Efectivamente caminé por los lugares, palpando esos ambientes", explica Pascuala Ilabaca.

El nuevo disco fue lanzado primero en España a través de la etiqueta Petit Indie, en agosto pasado, donde incluso ya van por su segunda edición en los formatos de CD y vinilo. Todo esto se dio gracias a las tres giras europeas que la cantante ha realizado en menos de dos años, ofreciendo más de 70 conciertos en total. De hecho, en 2013 volverá a Alemania para presentarse en el Festival Musik und Politik de Berlín, que se desarrollará entre el 23 y 26 de febrero.

Hoy, Pascuala se presentará gratis en la estación Irarrázaval del Metro de Santiago, a las 12:00 horas. También ha sido confirmada para la próxima Cumbre del Rock Chileno el 17 de noviembre.


martes, mayo 29, 2012

Mira niñita

Revista Ya / El Mercurio

Este año se cumplen 50 años desde la creación de Los Jaivas. Para celebrarlo, dos grandes de la música chilena de hoy -Juana Parra y Pascuala Ilabaca- protagonizan esta moda inspirada en la famosa canción "Mira Niñita" y realizada dentro de una micro abandonada en el barrio Franklin. La ropa escogida es toda hecha en Chile por emprendimientos de moda que buscan aportar algún contenido social, a través del rescate de técnicas tradicionales, el reciclaje o el comercio justo.

Fotografías: Jorge Arrau. Producción: Daniela Lang/arteorigen.










lunes, marzo 05, 2012

Pascuala Ilabaca triunfa en el BarnaSants, Barcelona, España

Pascuala Ilabaca inició su segunda gira europea en la Sala Luz de Gas de Barcelona. © Xavier Pintanel


Cancioneros.com

El inicio de la gira europea de Pascuala Ilabaca fue en Barcelona el pasado viernes día 2 dentro del marco del Festival BarnaSants. La capital catalana fue testimonio que la chilena empezó con muy buen pie su segunda aventura al otro lado del Atlántico.

Sólo ocho meses después de su primera incursión en el viejo continente, la trovadora chilena Pascuala Ilabaca ha cruzado de nuevo el océano Atlántico para tocar en distintas ciudades de España y Portugal. Durante el próximo mes de marzo ofrecerá distintos conciertos entre los que destacan el 6 de marzo en Madrid (Galileo Galilei), el 8 en Lisboa (Teatro de Bairro), el 15 en Sevilla (La Estación), el 16 en Cádiz (La Central Lechera), el 20 y 21 en Santiago de Compostela (Casa Das Crechas y Pub La Catedral respectivamente) y el 23 en Palafolls.

Pero el inicio de la gira fue en Barcelona el pasado viernes día 2 en la Sala Luz de Gas, enmarcado dentro del Festival BarnaSants.

Pascuala Ilabaca y Fauna reventaron la sala durante una hora y media. A las 21:30h en punto, cuando empezaron, todavía había cola en la calle con decenas de personas que deseaban entrar. El interior ya estaba abarrotado. Ni una silla, ni un espacio en los palcos. Espectadores en las escaleras e incluso personas de pie —en ambos lados de las sillas— que no dejaron de bailar desde el principio.

La formación chilena interpretó canciones de sus primeros discos (Pascuala canta a Violeta y Diablo rojo Diablo verde) y avanzó algunos temas del tercero (Busco Paraíso) que publicarán dentro de pocos meses. El grupo se dejó la piel en el escenario y la entrega del público fue total desde el principio acompañando distintos ritmos con las palmas.

Impresionantes las versiones de Violeta Parra, entre ellas El Gavilán o Arriba quemando el sol, canción que se mantiene sobre un solo acorde. Impactante Miguel Razzouk tocando distintos aerófonos y, sobre todo, la entrega de Pascuala en el escenario cantando, tocando el acordeón y el teclado, bailando o reclamando los derechos del pueblo mapuche.

La combinación del folklore nortino con ritmos y timbres de tradición europea y anglosajona (Violeta y Frida, Ay Mamita, mamita), atrajo al público por su originalidad. También la capacidad que tiene el grupo de recrear distintas atmósferas sonoras dentro de una misma canción y la capacidad de hipnotizar en aquellas más lentas, donde es clave la nítida voz de Pascuala.

El concierto terminó con una apoteósica Diablo rojo Diablo verde que dio paso a dos bises que pusieron de manifiesto la capacidad de los músicos de cambiar rápidamente de atmosfera sonora: una divertida y didáctica clase de cueca chilena y una hechizante interpretación de Los Hielos.

Pascuala Ilabaca y Fauna en la Sala Luz de Gas, dentro del Festival BarnaSants. © Xavier Pintanel

jueves, septiembre 29, 2011

La TV reúne a los músicos callejeros con célebres cantantes

El Mercurio

Francisca Valenzuela, Manuel García y Álvaro López, vocalista de Los Bunkers, son algunos de los protagonistas de "A dos voces", que debuta el domingo en CHV.

Patricia Cerda F.

Francisca Valenzuela se instala emocionada en plena Estación Central. La intérprete de "Muérdete la lengua", y quien en el último año se ha subido a escenarios internacionales como el Austin City Limits Festivals, de Texas (EE.UU.), no hace ningún tipo de distinción y, junto al violinista callejero Esteban Valdés, da un improvisado concierto a los transeúntes del popular sector. La escena se grabó en marzo de este año y forma parte del capítulo debut de "A dos voces", miniserie documental que el próximo domingo 2 de octubre, cerca de la medianoche, debuta en CHV.

El concierto de Valenzuela con el violinista tuvo una segunda función en Valparaíso: la cantante invitó a Valdés a un show convocado por los estudiantes de la Universidad Católica en el Cerro Barón. "Esa es precisamente la dinámica que se da en todos los capítulos. Lo que hace este proyecto es juntar a algunos de los músicos más relevantes de la escena actual con artistas callejeros. Básicamente se intercambian roles, y los músicos más connotados terminan recorriendo las calles de varias regiones del país", dice la productora ejecutiva Ángela Poblete.

El espacio, realizado por Imago Producciones, fue beneficiado en 2010 con el Fondo de la Música que entrega el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y forma parte de la parrilla cultural de CHV. Ronnie Radonich, su director, cuenta que echar a andar el proyecto fue fácil por la excelente acogida que tuvo entre los músicos. "Ninguno tuvo inconvenientes en salir a la calle o tocar en condiciones complicadas. Al revés, querían conocer a los músicos callejeros que les presentamos y aprender", comenta.

Además de Francisca Valenzuela, participan Álvaro López, vocalista de Los Bunkers, quien recorrió Calama con el guitarrista Claudio Valderrama; Manuel García, que se subió a cantar en un bus del Transantiago con el cantautor Alexis Marín; Camila Moreno estuvo en Chillán con la cantante María Galleguillos; y Pascuala Ilabacca que viajó a Talca para reunirse con la artista Angélica Carreño. También se sumaron Pablo Ilabaca (Chancho en piedra), Camila Moreno, y Chinoy.

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domingo, julio 24, 2011

Pascuala Ilabaca: "A la SCD no les gusta mi sonido, quieren que tenga uno más pop"

Pascuala Ilabaca en el Festival desFOLCa't de Calaf, su primer concierto en Europa. © Xavier Pintanel


Cancioneros.com

Proseguimos con la segunda y última parte de nuestra entrevista a la trovadora chilena Pascuala Ilabaca en la que nos habla de la Industria Musical chilena y de cómo se ha gestado su gira europea.

¿Es costoso tocar en salas en Chile?

Depende. En mi caso, la mayoría de mis conciertos son gratuitos para la gente y pagados por instituciones. Por ejemplo con la Universidad para Obreros y Campesinos (DUOC) tengo 12 conciertos firmados. Se trata de una parte de la PUC que se arma para hacer carreras técnicas para gente que no tiene dinero y que quiere trabajar. Ellos tienen infraestructura, muchos teatros. Han hecho salas de calidad en cada una de sus sedes. Uno de ellos es el nuevo teatro Gabriela Mistral de Santiago. A mí me gusta este tipo de convenios porque puedo invitar a toda la gente que les gusta mi música sin restricciones y encima me pagan. Así es como más o menos estoy trabajando. Me buscan las salas. Casi siempre hago conciertos gratuitos, no los produzco. Toco donde me piden. Y así tengo la suerte de vivir de la música y puedo mantener a toda esa familia que es mi banda. Sinceramente, cuando produzco un concierto, es porque quiero estar en un lugar, pero tengo muy claro que estos conciertos no me darán ganancias.

¿Ocurre lo mismo en Santiago que en Valparaíso?

No. Cuando voy a Santiago tengo que ser yo la que pida la sala de la SCD por hacer un concierto allá. Debo pagar el aval y esperar que venga público que pague su entrada. Santiago es el vivo ejemplo de lo que te comentaba antes: no voy por dinero sino por estar vigente en los espacios.


¿Tienes manager?¿En Chile hay buenos profesionales?

No tengo manager. No confío en los que hay. Creo que son personas que hacen mal las cosas y yo he podido —hasta el momento— hacer ordenadamente las cosas. ¡Necesito un manager a toda cancha, pero no lo encuentro! También porque en Valparaíso no existen productoras, sólo están en Santiago y no me gusta como se están haciendo las cosas allá. Cuando gané el Festival del Huaso me llamaron del sello Oveja Negra: “¡Bienvenida a nuestra casa, ahora eres parte de nuestra familia!” pero no me he comprometido.

Siempre te has mantenido a margen de la SCD ¿Por qué?

Porque no les gusta mi sonido, quieren que tenga uno más pop. Me cambiarían.

¿Pero puedes existir como artista al margen de la SCD?

En el sentido de la distribución, sí. La única distribuidora en Chile es Feria Mix (Feria del Disco). Es un monopolio. Son los únicos que tienen distribución nacional y tienen un acuerdo con Oveja Negra para ayudar a los sellos independientes. En el fondo es para controlarlos. Oveja Negra es el sello de la SCD. Si yo quisiera distribuir mi disco con Feria Mix, tendría que firmar un contrato con Oveja Negra y después con la Feria del Disco y después debería ser Michael Jackson para ganar un peso de mi disco.

¿Por qué tú nunca has entrado en este juego?

Porque me interesa vender mis discos para vivir de la música. La Camila, que vende muchos más discos que yo, y que se supone que es mucho más famosa, no tiene plata para vivir sola en una casa o para comprarse una guitarra nueva. Al Chinoy, por ejemplo, que fue un boom de venda de discos, no le han pagado todavía nada. Y hace dos años que lo sacó!

¿Y al Nano Stern también le pasa?

No. El Nano está en “La Clave”, una entidad que es como un doctor que trabaja como un cirujano por lo que hace la distribución. Ahora estoy hablando con ellos. Quizá cuando vuelva trabaje con ellos. Pero en el fondo, mi sistema, es como de alternatividad que se transforma en exclusividad. Y en ese sentido, igual funciona porque, por ejemplo, si quieres tener mi disco, vas al Kind of Blue en Santiago y lo puedes comprar igual o en Discomanía. En Valparaíso se vende en Mayra, que es de un argentino bien melómano, y en Ibens. El que busca siempre me encuentra.


En cambio tú tienes personalidad propia: tu trenza, tu maquillaje, tus pendientes, tus vestidos…Eso te da identidad y una estética personal tuya. Nadie te maneja, eres original y creo que esto vende mucho.

¿Sabes? ¡Mis pendientes son de las mamitas! La verdad es que no quiero que venga un señor de Santiago y me diga que me ponga a la moda…¡Que fome! ¡No! En Argentina, por ejemplo, el otro día fui y la gente estaba muy entregada, fui muy bien recibida como soy. Me sentía tan bien que pensaba qué sería de mí si hubiera nacido en el país vecino. En Chile siempre desean ponerte lentes de contacto y mandarte al gimnasio.

Sí, en Argentina pasa todo lo contrario que en Chile. En tu país nadie se enteró que habías ganado el Festival del Huaso por el discursito que Camila Moreno le dedicó al Presidente Piñeira ¿verdad?

Sí. Yo estaba con Manuel García y el Nano Stern, y gracias a este comentario no tuvimos prensa. Canté y gané pero como Camila dijo que “en este país hay gente que se la pude comprar” nos eliminaron la conferencia de prensa y no salió nada en el diario que había ganado el festival…

Hablando de prensa ¿Qué opinas de la de tu país?

Que está manejada y censurada. La SCD escoge y decide. Difunde grandes títulos desde Santiago que no tienen sentido en el resto del país. Valparaíso y Santiago son dos mundos culturalmente distintos. Valparaíso es muy under y alternativo, todo experimental y nada producido. Santiago es todo lo contrario. Estando aquí me ha llegado la noticia que una chilena que reside en Madrid acaba de ganar un premio de la música independiente: “Javiera Mena, la reina de España”. Pero en cambio, aquí en Barcelona, nadie la conoce. Veo que en el fondo pasa lo mismo con la prensa en Chile. El problema es que se escogen como periodistas a chicas muy guapas…


Nosotros desde CANCIONEROS.COM hemos tenido dificultades con las agencias de prensa chilenas que actúan como una muralla: “No me toques al artista”. Pero si no te toco al artista ¿cómo lo promociono? Si tú no me invitas al concierto ¿cómo voy a enviar a un periodista? Si tú no me mandas el disco ¿cómo voy a criticarlo? Si tú no me concedes una entrevista ¿cómo voy a saber lo que piensa el artista? ¿Qué opinas tú sobre las agencias de prensa chilenas?

El problema es que tienen una onda de exclusividad que no entiendo ¿Viste una nota de la Rolling Stone sobre las voces que cantaron en Valparaíso? La idea del artículo era poner la Fran Valenzuela, la Camila Moreno y yo en la portada, pero cuando más famoso eres, más difícil lo tienes en Chile. La Fran quería sacarse la foto con todas nosotras y no la dejaron. Ella tenía que ser portada en noviembre y aunque estábamos en febrero, no la dejaron. ¿Por qué no podía salir en enero con otras artistas y en noviembre en portada? En resumen, no pudimos hacerla con la Fran y buscaron a otras chicas que fueran tan famosas como nosotras. Finalmente salieron la María Perlita y la Rocío Peña. Por esta razón nunca me he casado con nadie en ese sentido de la producción porque te limitan muchísimo, te hacen ganar menos dinero y tampoco te aportan tanto. Lo mejor es andar sólo aunque, obviamente, sería mucho mejor que alguien me ayudara de verdad. Por eso tendría que tener a mi lado alguien de fuera pero que a la vez estuviera muy cerca. Alguien argentino, por ejemplo.

Pascuala Ilabaca con su grupo Fauna en el Festival desFOLCa't de Calaf, su primer concierto en Europa. © Xavier Pintanel
Pascuala Ilabaca con su grupo Fauna en el Festival desFOLCa't de Calaf, su primer concierto en Europa.
© Xavier Pintanel

La gira europea

En Europa ya tienes a alguien que te ayuda a promocionarte: Petit Indie. Ellos han organizado gran parte de tu gira europea ¿Cómo os habéis conocido?

Vieron el videoclip Lamenta la canela y me mandaron un correo. Nos presentamos y se ve que teníamos un amigo en común, Vicent Moon, ¡justo el chico que acababa de grabar el videoclip conmigo! y empezamos a armar ideas para poder venir.

(Vicenç/Petit Indie) Y se fue montando poco a poco. Ellos tenían muchas ganas de venir y nosotros de empezar. Primero tuvimos tiempo pero al final fue muy justo y por eso los conciertos han sido de formato pequeño.

(Pascuala) Además allá en Chile es invierno y queríamos calor y probar como se pueden hacer las cosas de manera distinta. En Chile he logrado un muy buen nivel de expansión a pesar de que no me ayuda nadie y quería probar como sería en otro lugar. Les comenté a Vicenç y a Salva de Petit Indie que había un concurso del Gobierno Chileno donde uno puede postular para que te paguen los pasajes y…lo ganamos! La verdad es que me han apoyado mucho el consejo de Cultura en mi último disco Diablo Rojo, Diablo Verde para venir acá. Casi a la vez me llegó una invitación desde Alemania para inaugurar la exposición “Tesoros de los Andes” en el Museo Alemán de la Minería. El concierto estaba muy bien pagado y entre una cosa y la otra decidimos que nos la debíamos jugar y armar todo.

¿Cómo conseguiste que te invitaran en Alemania?

No tengo idea! Estaba en México y me llegó la invitación. Me descubrieron por Internet y me lo ofrecieron. Lo bueno de este viaje es eso; conocer gente y venir el próximo año de nuevo a recoger los frutos. ¡Hay que tener paciencia! Por ejemplo, el Chico Trujillo, que no sé qué tan conocidos serán acá, igual es el sexto año que vienen.

Es lento porque hay mucha oferta, pero tú para nosotros eres algo “exótico” ya cantes canciones propias, de Violeta Parra o en Samadi. Aquí, en Europa, siempre te pueden encasillar dentro de la World Music. Además está tu original estética, el enfoque chileno desde una ciudad costera como es Valparaíso…

En cambio en Chile yo hablaba de Músicas del Mundo ¡y me preguntaban qué era eso!

¿Cuánta gente habéis trabajado para conseguir esta gira europea de 20 conciertos?

Pues Petit Indie ha conseguido 10, una amiga mía 2 de Samadi y yo 6 en Alemania. El 16 voy a ir a Francia. El 22 tocamos en Toulouse y un poco antes en Nîmes.

Esto es todo un éxito por ser tu primera vez!

(Vicenç) Yo creo que la clave de Pascuala está en su música. La gente que la ha escuchado, le ha gustado y la ha invitado a tocar. Creo que Pascuala empieza a tener una proyección en Chile, ha venido aquí con nosotros que estamos empezando y para ella es un volver a empezar desde cero. Pero la sensación que tengo es que este año ha venido a plantar semillas en Europa y el que viene recogerá unos merecidos frutos.

(Pascuala) Había un amigo chileno que después de tocar el otro día al “Cafè de les Delicíes” flipaba. ¡Me encanta utilizar este verbo nuevo para mí! Me preguntaba cómo me sentía, pues aquí tengo que contar quien soy. Nadie me conoce y nadie me va a pedir una canción…Pero a mí no me entristece porque cuando voy a la India o en México me pasa lo mismo. Y me gusta. Pero para él fue algo fuerte porque siempre me ha visto en Chile, en medio de la locura de los fans, firmando…y aquí me ve en un café con mi acordeoncito! Es como empezar un ciclo de 7 años otra vez, como cuando tocaba en la Feria de las Antigüedades/Pulgas. Pero eso es… bueno, me gusta. No me achata.

Pascuala Ilabaca y Maria Salicrú, autora de esta entrevista. © Vicenç Sabotatge/Petit Indie
Pascuala Ilabaca y Maria Salicrú, autora de esta entrevista.
© Vicenç Sabotatge/Petit Indie
Maria Salicrú-Maltas
Musicóloga

domingo, julio 17, 2011

Pascuala Ilabaca: "Siento que después del golpe militar el folklore se militarizó y estandarizó".

Pascuala Ilabaca © Juan Miguel Morales

Pascuala Ilabaca
© Juan Miguel Morales




Cancioneros.com

La música de la trovadora chilena Pascuala Ilabaca no está dejando indiferente a cierto público europeo. Ella es sinónimo de personalidad, talento y calidad, fruto de su perfeccionismo, bagaje y madurez. En CANCIONEROS hemos sido partícipes de este éxito y aprovechando su primera gira europea, entrevistamos a la joven en el pintoresco barrio de Gràcia, el Valparaíso barcelonés.

Su disco Pascuala canta a Violeta fue un regalo para los amantes del folklore chileno. También para aquellos que lo aman en Europa. Un reflejo de identidad y bagaje musical conseguido durante años. Y es que desde los seis, Pascuala tuvo la suerte de formarse en el Instituto de Música la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Sobre todo en música clásica pero también en popular con la fascinante etnomusicóloga Margot Loyola: “Ella era la única que consideraba el folklore chileno como algo digno de investigar, en cambio los otros profesores, puros hombres, se fijaban solamente en Alban Berg. El año pasado, el Aula Magna pasó a llevar su nombre ¡Un símbolo increíble para Chile! Un cambio de rumbo impresionante”.

La cantidad de material filmado de Margot de sus 25 años de incansable trabajo era un tesoro. Sobre todo el material que grabó en carreta por la Patagonia con los mapuches. Ahora Pascuala está haciendo la música de una película sobre Margot con Alejandra Fritis, la directora de su videoclip Lamenta la Canela. Ésta se enamoró de Margot en su programa de radio y la está acompañando a todas las fiestas tradicionales. Después de 32 años, Margot hace nuevamente el mismo viaje por Chile acompañada de otras cámaras.

Loyola es un referente para Pascuala pero también lo son sus padres. Ellos se la llevaron durante un año a viajar por todas las fiestas tradicionales de Chile cuando tenía 5 años aprovechando un premio que había ganado el padre. “Compró un auto, una carpa y nos fuimos llenos de materiales de pintura a aprender. De ahí me quedó esta tradición y he vuelto todos los años a las fiestas o incluso he ido a carnavales en Bolivia, Perú, Brasil…Le pedía a mi mamá ropa y que me ayudara a bordar lentejuelas y me inventaba capas y otros trajes. Por ejemplo, el diablo de la contraportada del disco Diablo Rojo, Diablo Verde está hecho a base de una máscara que tenía de este viaje. La abrí, la cosí, le hice ojos y ahora es el logotipo de la banda.

Portada de disco «Diablo Rojo, Diablo Verde» de Pascuala Ilabaca.


Es como las soluciones de la gente popular en Chile. Cuando entré en la escuela ya tenía esta tradición. Sabía cuáles eran los ritmos, los trajes, los instrumentos...Siempre me impactó la fiesta de la Virgen de la Tirana en el norte, una celebración multicultural con gente de Perú, Bolivia y Chile. Con el cantar me pasa lo mismo. Canto como cualquier mujer”.

Cuando Pascuala y sus padres regresaron y se afincaron en Valparaíso, su querida “Valpo”, una ciudad que no quiere mostrar como un puerto pobre visto como lo hacen las miradas exteriores sino desde dentro. Ella se fija en “lo que ven los porteños sobre su propia ciudad. Este mar humano que habita en la ciudad es mar, no el Pacífico en si”.

Para su sexto cumpleaños, Pascuala pidió a su abuelo un piano. Después se fueron a vivir a la India donde aquella niña inquieta y curiosa chilena recibió un montón de música diferente y estudió danza porque no iba a la escuela. “Siento que es lo más bonito que me dejaron mis padres: creer en las obsesiones. Mi padre quería porque allí iba a encontrar más diferencias de ojos, orejas, narices, mostachos y pies para hacer retratos. Creer en eso desde niño como una verdad súper válida, me gusta mucho. Te educa la mente”.

En la India, Pascuala se sintió embajadora de su cultura y se dio cuenta que no existe la separación Occidente-Oriente. “A nosotros nos hacen o nos hacemos sentir que somos occidentales para sentirnos desarrollados. Cuando es algo ridículo. Viajando por los Andes son las mismas señoras que las del Himalaya o que en México. La esencia originaria, étnica, de raíz, es toda una.” De manera inconsciente, Pascuala aprendió ragas, talas y ritmos hindúes.

“Gonzalo, mi papá pintaba gente que trabajaba en la calle y yo andaba con él sentada. Él pintaba músicos que cantaban y yo me aprendía las canciones. Pintaba niños vagabundos y yo aprendía juegos con ellos. Después cuando fui más consciente, quise estudiar un año a la Berklee College de Boston para aprender nuevas formas musicales. ¿Por qué asimilar los sonidos desde la perspectiva de un alemán sin comprender cuál es el sonido ni la forma con la que quiero componer? Quería aprender de otras culturas y contrastar. Me encantó hacer música alegre en tonos menores. Genera una sensación muy especial, una intensidad, una nostalgia bella.”

Esta experiencia hizo que Pascuala evolucionara vocalmente. El tiempo y los directos han sido su escuela: “uno va encontrando la experiencia sobre el escenario. Cuando grabé mi primer disco, al ser una persona súper perfeccionista, lo corregía todo técnicamente. Mi criterio era escoger lo que sonara más perfecto. Después lo cambié, preferí la expresividad a la perfección.”

Antes de regresar a la India por segunda vez, vivió en México. Sus lazos de colores camuflados en su larga y esbelta trenza la delatan. Entonces tenía 15 años y, como había acordeones por todas partes, lo empezó a estudiar. “El acordeón está mucho más pegado a la música oriental. Tengo una técnica muy autodidacta, muy inventada, en el fondo creada para la música que quiero hacer. Después de la India me quedé con una obsesión, cómo acompañarme.

Me acompaño con la mano derecha al unísono. Eso ha generado un color que es mi voz más el timbre del acordeón, el color de mi música.” Este es el sonido Pascuala, un timbre nuevo que no deja indiferente a quien la escucha aunque sea un movimiento paralelo muy típico de la música popular. En la India, por ejemplo, se hace lo mismo con la tampura.

El amor de Pascuala por la cultura de este país la ha llevado a crear el grupo Samadi con su esposo Jaime Fres, el único grupo que existe en Chile que sigue rigurosamente las estructuras y características hindúes. Ellos no trabajan con los instrumentos para conseguir nuevos timbres, no hacen fusión. “Es por Jaime. Él es percusionista y fanático de hacer las cosas súper bien. Llevamos 7 años viviendo y tocando juntos y este objetivo me ha influenciado y orientado”.

Pascuala compagina Samadi con el grupo Fauna donde también está su esposo de percusionista. Ensayan un mínimo de dos veces por semana en su casa de Valparaíso. Pascuala tiene allí su propio espacio con su piano y un ordenador, decorado con sus bordados, lanas y vírgenes.

Viajando en los medios de transporte, cuando está en tierra de nadie, le vienen las canciones. “Cuando uno va a un lugar, está dejando otro. Cuando uno deja un lugar es el momento de verlo poéticamente y en pasado. Cuando vas en la micro, en terreno de nadie, llevas algo que este lugar te entregó y cuando llegas a otro lugar recibes otras cosas”. Luego Pascuala la escribe en cualquier papel: “Generalmente voy escribiendo el texto y arriba de cada palabra le asigno una nota musical.

Cuando nace un texto poético lo preparo sola y pienso en su forma. Después llamo a la banda. Luego les muestro el tema y les voy diciendo qué espacio tiene cada uno, lo que tiene que hacer. Lo tocamos y salen ideas y me las proponen y escojo. Es complicado. A veces puedo ser tirana porque parto de creaciones mías. En cambio, cuando partimos con Jaime y Pestaña (el guitarrista) con el disco de Violeta fue distinto. Ella era creadora y nosotros la teníamos como una Santa Patrona, estábamos fanatizados por ella y la defendimos para homenajearla. Trabajamos a partir de su creación y sacamos el máximo. Ella lo hizo así ¿Porqué teníamos que cambiarlo?”.

Pascuala nunca ha planteado su carrera para ser conocida. Todos sus logros son para la música, para que evolucione, para que suene cada vez mejor. “Por eso me gusta tocar con banda. Muchas veces me piden que vaya como solista con el acordeón. Pero mi música está hecha para banda y no voy a quedarme con arreglos básicos para ir sola”. Pero compartiendo escenario con otros cantantes se ha dado cuenta que no es una meta común. Pero ella lo prefiere así, también que la relacionen con muchos temas, como la reivindicación para los indígenas.

¿Pascuala, cómo has conseguido darte a conocer en Chile?

Pues gracias a otras personas, no por mi búsqueda. Nunca he tenido la obsesión de darme a conocer. Incluso la creación del grupo tengo que agradecerla a Patricio González (El Pato), una persona muy importante para mí. Él es quien inventó las escuelas de rock, un movimiento muy importante en Chile que ahora es parte del gobierno. Él apoyó la música como medio de educación. Que la gente de los lugares más pobres pudiera estudiar con gente que admira. Ahora están haciendo un curso en Concepción e iré en septiembre a hacer una clase de vocalización. El profesor que da escritura de letras. Es Pancho Saso, el cantante de Congreso ¡Imagínate ser de una población y que venga él a hacerte clases!

El que da piano es Claudio Parra, el tecladista de Los Jaivas. El batería es el Bruno de Sinergia,…puros ídolos para la gente de Chile. El Pato siempre está buscando gente para dar oportunidades, un escenario. Por eso me llamó para homenajear a Violeta Parra en su cumpleaños. Fue una idea que partió de él y que propuso al Museo de La Sebastiana, la casa de Pablo Neruda de Valparaíso. Le dijeron que lo armara y allí fue cuando armé la banda, para celebrar el cumpleaños de la Violeta. La idea era conmemorar toda su vida. Por eso escogí canciones que nadie conocía y que tenían que ver con sucesos que le habían pasado. Salió todo tan bonito que hicimos el disco.

Portada de disco «Pascuala canta a Violeta» de Pascuala Ilabaca.


De este primer disco tuyo, Pascuala canta a Violeta, llama la atención el hecho que escogieras canciones poco divulgadas de ella.

Sí, aunque por ello me costó más la producción ¡Nadie me quería ayudar si no grababa Gracias a la vida o Volver a los diecisiete! Finalmente nos pusimos de acuerdo con un mecenas para grabar el disco con la condición que él hiciera la carátula. Pero era de estética zen, muy minimal, blanca como el mármol, y rechazamos el dinero porque no queríamos esta carátula. ¡Nos quedamos sin mecenas a dos semanas de lanzar el disco!

Al final la hice yo. Siempre había pensado que tenía que ser una carátula como el poncho de Violeta Parra donde están todas las cosas que ella acarrea, parte de sus canciones. Ella era un carnaval de la vida ¡y la carátula tenía que estar llena de cositas! No importaba la plata sino homenajearla.

Aunque lo que más me pesó no fue eso sino escuchar que era muy joven para cantar Violeta Parra, que debería haber sufrido mucho más en la vida. Pero mira como son las cosas; cuando empezamos a grabar, se suicidó el hermano de Jaime y grabamos en ese duelo. Fue terrible. Como Violeta se suicidó, hicimos todo en sincronía de la gente que es potente y no soporta el mundo, la cotidianeidad, la realidad. Sintiendo eso, tampoco sentí que no tenía el dolor suficiente para poder grabarla.

¿Y quién te ayudó a divulgarlo? ¿Hubo periodistas musicales, medios de comunicación en Chile que se fijaron en ti?

Sí, David Ponce, que escribe en el Emol, “El Mercurio” online. Es uno de los pocos periodistas musicales chilenos. David vino especialmente al lanzamiento de mi disco en Valparaíso, lo compró y lo criticó una semana después. Fue muy importante porque siendo yo de esta ciudad costera, quedo fuera de toda la movida. Luego agotamos toda la edición en dos meses. La gente quería el disco, y también a Violeta. Era un momento que habían salido pocos homenajes y eso ayudó, ya que durante la dictadura los vinilos de Violeta se tenían que enterrar. Creo que cuando lo saqué la gente se ilusionó con el hecho de poder comprar un disco de ella. Formó parte del proceso de liberación.

En CANCIONEROS somos muy Violeta-Parristas. Nos gusta la gráfica, el repertorio, las canciones que has escogido, la forma de cantarlas, esa forma de no llevar las canciones a tu terreno, si no proyectarlas desde el terreno de Violeta...

Es que me daba rabia que muchas veces la gente que toca Violeta la llevaban como en un estándar de jazz. También era un fanatismo mío atreverse a cambiar una melodía de ella. ¡Son perfectas! Yo también soy muy Violeta-Parrista”

Y luego tuviste detalles como El Gavilán ¡Nadie se atreve a cantarla! Y tú incluso la cantaste con los Quilapayún (Parada-Wang). Sabemos que el Pato Wang quedó encantado con la versión.

¡Sí, salió súper bonita! De las cuatro versiones de Violeta que hay, hice la versión que está transcrita. La íntegra, la grande.

Hay poca gente que cante Violeta como tú y también que toque la cueca como lo haces tú

Sí, la cueca es algo que me ha traído mucho problema porque no la hago con la forma. Sinceramente creo que ahora no la necesitamos hacer así. Siento que después del golpe militar el folklore se militarizó y estandarizó. La ordenaron y ahora nuestro baile nacional es una vergüenza. Parece un desfile de moda, no folklore. Es un baile fome que no te apetece cantar ni bailar. Por eso en las fiestas nacionales, la gente suele bailar cumbia. Temen hacer un paso mal bailando cueca y faltar al respeto. Creo que para hacer renacer el folklore hay que romper el huevo para que todos los jóvenes quepamos dentro. Si no se va a morir. Por eso no estoy haciendo la forma de la cueca para que todos puedan bailarla. El ritmo, la forma y la esencia están. Lo que no está es la vuelta, lo que indica en qué momento los bailarines tienen que cambiar de frente a frente. Pero si sabes bailar la cueca, sabes perfectamente donde tienes que cambiar y si no, la bailas como tú quieres y ya ¡Estamos en el 2011!

¿Cómo recibió el disco la familia Parra?

Estaba grabándolo y no sabía con quien hablar para que nos dejaran sacar el disco. Me tocó celebrar el cumpleaños de Violeta en la Plaza Aníbal Pinto de Valparaíso y allí coincidí con Ángel Parra. Él vio a mi concierto, le encantó y me dio la pasada para poder sacar mi disco. Pagué los derechos y tuve el convenio de la fundación. Después con Ángel nos hicimos amigos.

¿Crees que gracias a este disco te han conocido algunos europeos amantes del folklore chileno?

Sí. Supongo que es más fácil buscar el nombre de Violeta y que aparezca el de Pascuala ¿no? Si es así me siento súper bien porque pueden escuchar otras canciones de ella que no sean Gracias a la Vida o Volver a los diecisiete.



¿Y cuándo percibiste que empezabas a ser popular en Chile?

Cuando volví de la India, en un Rock Carnaza que organizó el Pato González donde canté con Camila Moreno y el Nano Stern. Los tres hicimos el cumpleaños de Violeta. La Camila estaba recién nominada al Grammy. Vino mucho público. Es algo fantástico. Sólo invitan a los cantantes de las bandas, los ponen en un escenario y cantan sucesivamente. Se llama “canto rodado”. Si te relajas y quieres, puedes intentar meterte en la canción del otro. Es súper entretenido y la gente está súper expectante. El Pato me tenía avisada antes de irme a la India que en octubre iba a cantar como solista en el festival y después de este concierto fue increíble. Empezaron a salir muchas fechas para conciertos. Cuando el pasado mes de febrero gané el Festival del Huaso con los hermanos Coulón y otros miembros del Inti-Illimani, se abrió toda la prensa, toda la gente, muchas fechas…Hicimos un Rock Carnaza en Iquique con Manuel García y después la Cumbre del Folk en Concepción. Allí se empezó a armar este movimiento que nos llevan a todos juntos y en eso estamos.

Sí, actualmente hay un grupo de jóvenes, hombres y mujeres, con nombre. ¿Por qué? ¿Hay sinergia entre vosotros y os juntáis cuando os apetece o se ha generado un movimiento?

Creo que no somos un movimiento aunque muchas veces nos tachan así. No lo somos porque nuestra naturaleza no es así. Chile no es un país de movimientos en el sentido que se respeta mucho la individualidad en el buen sentido. Podemos ser todos diferentes y ser todos amigos, algo que a mí me gusta mucho.

Pero vosotros sois un movimiento que confluye en un mismo espacio, un grupo de talento que específicamente es superior a lo normal.

Eso sí, pero también se dan otros factores. Entre nosotros hay diferencias. Por ejemplo hay personas que vienen más del mundo de la calle como Chinoy. Con él nos conocimos tocando hace 7 años. Yo tocaba en la Feria de Antigüedades y él muy cerca. Nos cruzábamos con la guitarra, compartíamos sombrero, ya que en Chile los músicos lo usamos mucho. Chinoy es de San Antonio, un pueblo más pobre que Valparaíso, nació en una población, nunca estuvo en la Universidad, ni en clase de guitarra, ni de canto. En cambio el papá de la Camila Moreno, que es súper amiga mía, tiene la productora de televisión más importante de Chile. Ella está súper bien posicionada, por eso ha sido la única que ha sacado distintos videoclips. Además es de Santiago. Por eso tuvo sello al tiro, la nominaron al Grammy.

¿Por qué existe este movimiento de jóvenes músicos?

Porque estamos rescatando la música chilena, porque somos personas de 25 años que escuchamos lo mismo que las personas de nuestra edad. Por algo nosotros hacemos un concierto y hay 5.000 personas de público. Si no, no irían. Tengo mucha esperanza en la juventud chilena, no de la gente de otra generación. Los que tienen de 25 a 35 años escuchan música argentina. La generación que ahora tiene de 35 a 40 años, escucha música europea. Pero la de 25 años escucha mucha música chilena. Por ejemplo, yo no escucho nunca la radio, escojo por Internet lo que quiero estudiar. Creo que la gente joven, los estudiantes, no escuchan nada de radio así como no votan. La gente que la escucha en Chile son los taxistas, los micreros… pero no la gente de las tiendas.
Maria Salicrú-Maltas
Musicóloga

viernes, abril 29, 2011

Música en San Joaquín: Sonido de barrio para la ciudad


Emol
Fulano, Eduardo Gatti, Chinoy, Pascuala Ilabaca y otros músicos protagonizarán desde este sábado 30 de abril un ciclo de conciertos en el recién inagurado Teatro Municipal de esta comuna capitalina. "Queremos ser un polo para la cultura en Santiago, pero con el plus de estar en un barrio", invita Jonny Labra, anfitrión por partida doble: dueño de casa en el teatro y bajista de Sol y Lluvia.

David Ponce
No se llamaba San Joaquín en ese tiempo. La población santiaguina Vicente Navarrete era parte de la extensa comuna de San Miguel cuando un grupo del barrio llamado Sol y Lluvia empezó ahí a tocar a mediados de los años '70, bajo el techo de un galpón de la parroquia Cristo Rey de esa población situada hacia el borde norte de la comuna.

Más de treinta años después, San Joaquín existe como tal desde 1981 y al otro extremo de su superficie está el flamante Teatro Municipal de la comuna, un espacio inaugurado en noviembre último. Y quien hace el paralelo es Jonny Labra, uno de los fundadores del citado grupo Sol y Lluvia que además hoy es secretario ejecutivo de la Corporación Municipal de Cultura de San Joaquín y el principal gestor de un ciclo de música en vivo que se va a iniciar este sábado 30 de abril en el nuevo teatro.

-Llevamos años actuando en lugares de San Joaquín y hemos tocado miles de veces en gimnasios que no están equipados o en los que te mueres de frío -dice Labra, con conocimiento de causa por su oficio de músico del grupo-. Hoy tenemos un espacio bien equipado, en el barrio y en un teatro con un alto estándar en términos de equipo y de espacio. Queremos convertirlo en un centro para la música chilena y a través de este ciclo invitar a artistas que han tenido diversas trayectorias.

Cinco fechas tendrá el ciclo, que se suma de este modo a la serie de músicos que ya han pasado por ese escenario, con nombres tan variados como los de Congreso, Cecilia o el Bafona. La temporada se inicia este fin de semana con el grupo de fusión Fulano (sábado 30 de abril) y continúa con los propios Sol y Lluvia (sábado 7 de mayo), con el cantante y autor Eduardo Gatti (sábado 14 de mayo), con la dupla de jóvenes cantantes porteños Chinoy y Pascuala Ilabaca (sábado 28 de mayo) y con el trío Santiago del Nuevo Extremo (sábado 4 de mayo).

-Todos ellos han estado cerca del proyecto desde la inauguración, han sido invitados a conocer el lugar y por eso quisimos partir con ellos, como un primer paso para convocar a muchos más músicos chilenos al teatro -dice Labra-. E invitamos a Chinoy y Pascuala (Ilabaca) porque representan para nosotros la mirada joven de este canto nacional con sentido. Todos estos músicos tienen una propuesta musical y social, y en ese sentidos estos artistas jóvenes son parte de esa mirada también.

Una capacidad de cuatrocientas butacas, un escenario de diecisiete metros de ancho y doce de profundidad ("Es grandote, estuvo el Bafona con todos sus bailarines", ejemplifica Labra) y un estacionamiento cerrado son parte de las instalaciones del Teatro Municipal de San Joaquín, que también ha sido abierto de forma constante para músicos de la comuna. "Hemos tenido muchas presentaciones de artistas comunales, que son los que mueven a todos sus amigos y a sus barrios", destaca el bajista de Sol y Lluvia.

-Estamos en la intersección de las avenidas Las Industrias y Departamental, en un punto de encuentro entre las comunas de San Joaquín, La Granja, San Miguel y Macul -destaca Labra-. Nos queremos convertir en un polo, en un hito central de la cultura en la zona sur de Santiago, como primera pata, y luego ojalá para de toda la región metropolitana, pero con el plus de estar en un barrio. Es es lo que les ha gustado a estos músicos: venir a un barrio a cantar pero con un buen estándar y buena tecnología.

-Vas a tocar como parte de Sol y Lluvia en la segunda fecha del ciclo. ¿Tiene un sentido especial para ustedes actuar en la comuna también?
-Somos hijos ilustres de la comuna y para nosotros estar esta primera parte de artistas chilenos en el teatro es como volver a estar en casa. Partimos tocando en galpones del barrio y en muchos lugares de la comuna, y ahora estamos respondiendo a las necesidad de los artistas con este teatro.

Con una alineación reforzada desde comienzos de 2010, Sol y Lluvia forma en la actualidad con los hermanos Amaro Labra (voz y guitarra) y Jonny Labra (bajo), Francisco Martínez (guitarra eléctrica), Patricio Quilodrán (charango y vientos andinos), Marcelo Concha y Joseph Barahona (vientos andinos), un reciente bloque de vientos a trío con Juan Saavedra (trombón), Carlos Soto (trompeta) y Esteban Núñez (saxo), y Harley Labra (batería).

-Hemos hecho crecer bastante al Sol y Lluvia. Ahora somos diez arriba del escenario, hay una sección nueva de bronces con saxo, trompeta y trombón, además de guitarra eléctrica. La sonoridad del grupo ha cambiado. Hemos hecho un replanteamiento de temas antiguos y los hemos actualizado y además estamos tocando temas nuevos.

Con un catálogo de éxitos de masas como "En un largo tour", "Para que nunca más", "Adiós, general", "Armas, vuélvanse a casa", "Voy a hacer el amor", "Que diga ná" entre otros, los más recientes discos del grupo son La conspiración de la esperanza (2004) y su DVD En vivo (2005), pero ya piensan en una próxima grabación, explica el bajista, con canciones inéditas que también forman parte del actual repertorio en vivo como "Mi ciudad".

-Esa canción es una mirada desde el aire limpio hacia el aire duro de la ciudad hoy día, con un punto de vista bastante ecológico -describe Jonny Labra-. Lo que hemos hecho por mucho tiempo es que no nos urgimos por grabar discos, los hacemos cuando sentimos que los temas están maduros, y a muchos temas les damos vueltas en los conciertos antes de grabarlos. Ya hay por lo menos cinco o seis temas maduros para constituir un disco.

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La temporada

Fulano.- Sábado 30 de abril, 20.30 horas. $4.000
Sol y Lluvia.- Sábado 7 de mayo, 20.30 horas. Platea baja $4.000, platea alta $3.000.
Eduardo Gatti.- Sábado 14 de mayo, 20.30 horas. $4.000.
Chinoy y Pascuala Ilabaca.- Sábado 28 de mayo, 20.30 horas. $3.500.
Santiago del Nuevo Extremo.- Sábado 4 de junio, 20.30 horas. $3.000.

Todos los conciertos en Teatro Municipal de San Joaquín, Coñimo 286, sector de avenida Las Industrias con Departamental, Metro Pedreros, San Joaquín, Santiago (283 9958). Boletos en venta en el sistema Ticketmaster, que aplica un recargo sobre estos precios, y sin recargo en el Teatro y en las tiendas Discomanía (calle 21 de Mayo 583, local 894, Metro Plaza de Armas, Santiago, 639 8091) y Kind of Blue (Merced 323, Metro Bellas Artes, Santiago, 664 4322).