Mostrando las entradas con la etiqueta Rick Wakeman. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Rick Wakeman. Mostrar todas las entradas

domingo, julio 08, 2018

Rick Wakeman en Chile: lo propio, lo compartido y lo de otros

La Tercera

El músico inglés se presentó la noche del viernes en el Movistar Arena en un formato poco habitual. Lo acompañó la Orquesta Sinfónica y en poco más de dos horas repasó su nutrido catálogo solista, sus clásicos con Yes y un par covers de David Bowie y The Beatles.

Por Ernesto Bustos

No importa el orden en que un tipo como Rick Wakeman (Londres, 18 de mayo de 1949), una celebridad de la música contemporánea, estructure un repertorio generoso, lo reformule a un formato de música docta y lo regale al público que la noche del viernes lo acompañó para presenciar un show de alto vuelo de comienzo a fin.

Aunque parezca un contrasentido, las aventuras musicales siempre le han venido bien a este inglés de 70 años. Poco le importó a fines de los ’60 inmolarse por el rock y abandonar sus estudios en el Royal College of Music de Londres para sumarse a la revolución pop. 50 años después, Rick Wakeman decide girar por el mundo mostrando su catálogo, un equilibrio que roza la perfección entre lo docto y el rock de mejor factura, el mismo que desplegó junto a la formación clásica de Yes entre 1971 y 1973 y, posteriormente, como emblema de la grandilocuencia sinfónica.

Rick Wakeman tiene oficio y sabe lo que el fanático de su obra y su ex banda desea escuchar. Cada pieza de su catálogo fue interpretada magistralmente por la Orquesta Sinfónica: 20 músicos y 14 coristas ensamblados correctamente, recreando pasajes de Las seis esposas de Enrique VIII (1973), Viaje al centro de la Tierra (1974) y Los mitos y leyendas del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda (1975). Algo similar sucedió cuando se aventuró con dos clásicos de Yes, “And you and I” y “Roundabout”, este último ya en el final de la presentación.

Con la ayuda de mis amigos
La vida de Rick Wakeman también ha estado marcada por la amistad forjada a través de la música. Tocó para Cat Stevens, T. Rex y David Bowie. Y fue precisamente de este último a quien recordó con “Life on Mars”, que el público aplaudió entusiasmadamente en señal de la comunión que el inglés consiguió con la audiencia.

Tampoco podía faltar algo del cancionero Beatle. “Help” y “Eleanor Rigby” sellaron una noche memorable para un músico vigente, que despliega talento en cada interpretación y que como pocos reconoce y agradece sus influencias. Hubo tiempo para bromas, para intentar un par de palabras en español y para reírse de sí mismo. “Tengo 70 años, pero me siento un joven de 30. Llevo 50 años haciendo música y no pienso en el retiro todavía”, dijo sobre el escenario.

Poco más de dos horas de concierto y cinco bis que el público celebró. Prometiendo regresar en algún momento, próximamente saldrá al mercado su nuevo trabajo, Piano odyssey, una continuación de la saga que inició con Piano portrait (2017) y la excusa para traer a Chile su gira Live with Symphony Orchestra.

A Rick Wakeman le gusta este rincón del mundo. Llegó a Sudamérica por primera vez en 1975 cuando visitó Brasil y siempre ha destacado, durante el show lo reiteró una vez más, que Sudamérica tiene dos cosas que le apasionan: la amabilidad de su gente y el fútbol. Por lo mismo, estalla en risas cada vez que se le consulta por qué no es él y sí los hermanos Gallagher el fanático más popular del Manchester City: “Vivo a una hora de la cancha, con suerte voy a 2 ó 3 partidos al año”, remata antes de bajar del escenario para felicitar a los músicos nacionales que lo acompañaron en esta ocasión.

miércoles, mayo 30, 2018

Gala progresiva: Rick Wakeman trae en julio su elogiado show sinfónico

La Tercera

El legendario tecladista de Yes vuelve a Chile con un recital en el Movistar Arena, donde repasará éxitos propios y ajenos junto a músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional.

Por Andrés del Real

La velada suele comenzar con Richard Cristopher Wakeman sentado en el piano de cola, rodeado por una numerosa orquesta sinfónica que silencia unos segundos sus instrumentos para que éste arranque interpretando la característica introducción de “Life on Mars?”, uno de los mayores éxitos que incluye el clásico “Hunky dory”, de David Bowie. La elección no es antojadiza: además de haber grabado el piano en la versión original que el Duque Blanco editó en 1971, Wakeman fue uno de los principales aliados que el fallecido artista tuvo en sus primeros años de carrera, por lo que no parece forzado abrir su nuevo show orquestado con un homenaje a la historia que escribió en conjunto con su amigo y compatriota.

La emotiva escena, con la que Wakeman ha dado inicio a los últimos recitales de su proyecto sinfónico, se repetirá en las próximas semanas en Santiago, luego que una productora local amarrara el retorno del emblemático tecladista de Yes con su espectáculo orquestado. La cita está fijada para el próximo 6 de julio en el Movistar Arena, con un concierto en el que el inglés estará acompañado en escena por diversos músicos de la Orquesta Sinfónica de Chile, en lo que desde ya se perfila como uno de los momentos estelares que tendrá la cartelera musical del segundo semestre.

Para los seguidores locales del rock progresivo y su vertiente sinfónica, el evento aparece como un imperdible y una suerte de reencuentro con la historia, ya que este año se cumple una década desde el debut como solista del británico en Chile con un recital en la Quinta Vergara de similares características. Tras su paso por el Teatro Caupolicán a fines de 2012 -en aquella ocasión en formato eléctrico y usando sus diversos teclados y sintetizadores-, el músico de 69 años, uno de los íconos de la era dorada del rock progresivo y probablemente el tecladista más reconocido de la historia rockera, vuelve con nueva puesta en escena y material de estudio reciente.

Todo lo anterior se combina en su nuevo espectáculo sinfónico, el mismo que presentó en marzo pasado en el prestigioso Teatro Colón de Buenos Aires, en dos funciones que cautivaron tanto a la audiencia como a la crítica especializada. Allí, tal como se verá en julio por estos lados, el instrumentista cambia el mellotrón, el moog y otros artefactos con los que ha construido su leyenda, por un imponente y tradicional piano Stenway de cola, con el que repasa éxitos propios y ajenos.

El Duque y el piano
Según detallan los encargados de su visita, el programa que trae Wakeman será algo más extenso que el que mostró en la capital argentina -debido a que allá se presentó en el marco de un ciclo sinfónico-, e implicará al menos dos ensayos previos de éste junto a los intérpretes de la Sinfónica Nacional, quienes trabajarán por estos días en las partituras que Wakeman les envíe.

Éstas últimas incluirán lo más selecto de su obra en solitario, en especial aquellos primeros tres discos conceptuales que firmó con su nombre y con los que maravilló al universo de la música progresiva: The six wives of Henry VIII (1973); Journey to the centre of the Earth (1974), su celebrada musicalización del viaje al centro de la tierra de Julio Verne, y The myths and Legends of King Arthur and the Knights of the Round Table (1975).

También hay segmentos dedicados a Yes, la banda a la que se integró en 1971 -para la grabación del popular álbum Fragile– y a la que ayudó a delinear su sonido definitivo, con memorables y poderosas líneas de teclados análogos y eléctricos. Los títulos escogidos suelen ser “And you and I”, “Wonderous stories” y otros clásicos del catálogo de los años 70 del conjunto con el que Wakeman aún sigue girando. De hecho, durante el segundo semestre, el tecladista recorrerá Europa y Estados Unidos con la facción del grupo que también integran Jon Anderson y Trevor Rabin, en un recorrido llamado 100 Show World Tour.

Pero el eje del concierto está en su último disco en solitario, Piano portraits (2017), el álbum que inspira su nuevo espectáculo y en el que el inglés unifica sus dos pasiones, lo docto y lo popular, llevando al piano temas inéditos de su autoría como también éxitos de The Beatles (“Eleanor Rigby”, “Help!”) y Led Zeppelin (“Stairway to heaven”), además de temas de “Yes, suits” del siglo XIX e himnos cristianos. También, un par de piezas de Bowie, con quien grabó “Space oddity”, “Changes2, “Oh! you pretty things” y la citada “Life on Mars?”, entre otras.

La muerte del primero, en enero de 2016, motivó la gestación de Piano portraits y este nuevo show, en el que Wakeman unifica sus dos pasiones, lo docto y lo popular, en un emotivo viaje por algunas cumbres de la creatividad humana.