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sábado, julio 29, 2023

Cecilia: “No me arrepiento de nada. Volvería a vivir igual”



En esta entrevista inédita –un compendio de las distendidas conversaciones que una periodista de Wikén sostuvo entre 2018 y 2019 con la fallecida cantante–, “Cecilia la incomparable” comparte recuerdos y detalles íntimos de su vida y su carrera, y reflexiona sobre lo que significó transgredir los parámetros establecidos para las señoritas en el Chile de la Nueva Ola. Por Camila Sáez Ibáñez


Es la tarde del jueves 14 de junio de 2018, cuando hago la primera de una seguidilla de entrevistas a la icónica cantante Mireya Cecilia Ramona Pantoja Levi, conocida como Cecilia, la incomparable, en el marco de la investigación para un libro sobre grandes mujeres de Chile. Antes de concretar esta primera cita, Cecilia canceló a última hora en cinco oportunidades. Y a pesar de haber acordado que iría una fotógrafa, pide que no le saquen fotos: “Hoy estoy con cara de cu... Que venga mañana”.


La entrevista es en su casa, un departamento en la Villa Frei, que más que departamento parece un museo: las paredes están tapizadas de premios, fotos y discos.


—Ya. ¿Cuáles son las preguntas? —dice Cecilia antes de saludar.


Hasta el día de su muerte, el lunes 24 recién pasado, producto de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, Cecilia nunca dejó de ser una estrella del rock. Falleció poco antes de cumplir 80 años y su velorio fue una fiesta con música en vivo en el Teatro Caupolicán.


Con canciones como “Baño de mar a medianoche”, “Puré de papas”, “Dilo calladito” o “Aleluya”, ganadora del Festival de Viña del Mar (1965) y acreedora del primer disco de platino en la historia del país, Cecilia fue un ícono de la música chilena. Con un estilo único, se resistió a ser encasillada en las tendencias de la época o en lo que se esperaba de una “señorita”. Cuando todos cantaban rock and roll, ella cantó boleros en italiano. Cuando todos inventaban nuevas canciones, ella decidió reversionar himnos clásicos. Cuando todas querían ser reinas de belleza, ella cambió la minifalda por pantalones y se cortó el pelo, sin importarle el qué dirán. Sin quererlo, impuso un estilo único, rebelde, incomparable.


Baño de mar en Tomé


Oriunda de Tomé, de niña quería ser estrella de cine. En un tarrito juntaba las monedas que le daba su papá para ir al biógrafo a ver a las divas de las películas en blanco y negro. Él, cantante frustrado de boleros, proyectó sus sueños en la voz de su hija y la empujó a profesionalizar su carrera.


—Mi mamá me dejó ser. Y mi padre me aconsejó, me dio confianza, tuve su apoyo completo. Antes de morir me dejó una carta, que desgraciadamente no he podido encontrar. Ahí me dejó unos piropos y me dijo que tenía que ser conocida a nivel internacional.


—Era la regalona.

—Sí (piensa). Pero no creas, mi hermano también era muy regalón. Jugaba fútbol y yo andaba a la cola de él. Entonces me ponía al arco y jugábamos con sus amigos. Era buena. Me decían que parecía un sapito (se ríe).


—¿No tenían ese sesgo en su casa, de que había cosas de mujer y cosas de hombre?

—Vivíamos en una casa muy grande, que tenía también una pequeña fábrica de chalecos. Como mi mamá trabajaba, yo tenía que ayudar con el aseo. Mi hermano nunca tomó una escoba. A mí me tocaba hacer todo el segundo piso, hasta que empecé a cantar.


En el colegio, cuenta, era “diablilla”, peleaba con los profesores, fumaba a escondidas, la suspendían. Pero fue durante un paseo de curso, cuando —para pagar una penitencia y le tocó cantar frente a todos—, que un inspector la escuchó y la reclutó para participar en un festival. Así partió como vocalista de su primera banda, Los de Tomé. Pronto firmó con un sello discográfico y con solo 16 años se vino a vivir a Santiago.


—Ahí todavía me vestía como señorita —bromea, mientras vemos algunas fotos de ese tiempo.


En una época en que las mujeres acostumbraban sentarse en el asiento del copiloto, ella manejaba su propio auto. Usaba pantalones, fumaba, tomaba alcohol y se comía el tuto de pollo con la mano.


—Todo lo entretenido era de hombre. Las mujeres no podíamos ni silbar... Hoy día todo eso es más libre. La mujer es más libre. ¡Por Dios cómo me criticaban! Pero yo, feliz de la vida. No hice caso. Me encantaban los autos, aprendí a manejar a los once años.


—¿Le enseñó su papá?

—Sola, niña. Mi papi tenía una cuchufleta, un auto de esos de los años 20. Lo hacía partir con una lima, me ponía cojines en la espalda y partía. Una vez me pillaron y me sacaron la cresta. ¡Casi fundo el motor! Daba la vuelta a la manzana en primera. Y a todo chancho. Qué divertido. El manejo siempre me llamó la atención, yo le pedía a mi papá: “Présteme el volante”. Y me dejaba manejar. Eso me sirvió mucho para atreverme.


“No es de señoritas”


Cecilia fue la primera rockera chilena y se adelantó a todo. Con sus pantalones largos, su pelo corto y su espíritu libre, su estilo era muy distinto al ideal de mujer sumisa que había sido exaltado en la década del 50. De hecho, al comienzo de su carrera, su padre la impulsaba a arreglarse y actuar de forma más femenina.


—Me cargaba usar vestido, qué cosa más incómoda. Me veía estupenda, sí —recuerda entre risas.


A medida que su fama fue creciendo, Cecilia encontró la fuerza para expresarse más libremente, tanto en su actitud y su imagen como en su peculiar estilo musical que, a pesar de pertenecer generacionalmente a la Nueva Ola chilena, distaba mucho del twist o el rock and roll. Ella incorporaba boleros, tangos, clásicos italianos, folclor y rock, con su voz y su estilo “incomparable”.


—En una revista Ritmo de la Juventud, del año 67, aparece esta frase suya: “Espero algún día volver a enamorarme y casarme. Ya que mi anhelo, como el de toda mujer, es formar un hogar”.

—Ah, pero eso lo pusieron. ¡Lo pusieron! ¡Yo no lo dije! (Se ríe). ¿Formar un hogar? ¡Nunca! Y dedicarse al marido…


—Muchas artistas contemporáneas suyas brillaban, además de su talento, por su belleza o como íconos sexuales. Gloria Benavides, Fresia Soto, entre otras. Usted se desmarcaba mucho. ¿Cómo era ser mujer en la industria musical en esa época? ¿Sufrió algún tipo de discriminación o acoso?

—En todo, nunca faltamos los rebeldes. Eso que dices tú lo vi muchas veces, pero no me tocó a mí. Yo creo que por mi carácter, los espantaba. A Luis Dimas sí le paré el carro una vez… Pero no por fresco, por otras cosas.


—Su carácter le sirvió, pero me imagino que también le dificultó otras cosas. Hay artículos que decían que usted tenía actitudes “que no eran de señorita”.

—Mira, una vez, cantando en el Teatro Caupolicán, se me quedó atascado el taco del zapato en un tablón del escenario. Me tuve que sacar el zapato en la mitad del show, así que me saqué también el otro y terminé de cantar a pie pelado. Me criticaron tanto, que era una ordinariez... Igual que en el Festival de Viña, con el beso de taco. ¡Ahí sí que me criticaron! Es que no hallaban cómo echarme para abajo. Al Festival de Viña fui con mi carrera ya muy bien cimentada, pero yo por mí no hubiera ido, me daba nervio. Mi padre me obligó. Y cuando escuché rugir al público, de puro nervio, se los devolví tirándoles un beso de taco. “¡Aaargh!”. La gente rugió. Y como seguía rugiendo, lo seguí haciendo. Empezaron las críticas, porque era una cosa medio futbolística, ahombrada. Salió así, como algo del momento y se volvió un sello. Todavía lo sigo haciendo. O sea, cuando me puedo agachar, porque ando con la columna más o menos nomás.


—¿Piensa que somos más libres hoy día las mujeres o todavía nos reprimimos?

—Mucho más libres. Yo les abrí la puerta. Fui la primera que salió con pelo corto, pantalones, fumando, andando en auto y haciendo todas esas cosas cuando las mujeres ni pensaban. Les ofendía tanto que me pusiera pantalones o que me gustara el fútbol. Hoy son cosas más normales. Yo pavimenté el norte. Después que salí yo, las chiquillas iban a la peluquería y decían: “Córteme el pelo como Cecilia”. Después empezaron a usar chaquetas de cuero. Yo no fui nunca para tener hijos tampoco, cuando antes era la regla que te casaras para tener hijos. Rechazaba a los chiquillos también. Así nomás, de lejos (hace un gesto con la mano). La música es y siempre ha sido el amor de mi vida. Pero yo nunca lo hice a propósito. Yo fui yo, y el que se abrió, se abrió. Eso fue.


—¿Y qué opina de la ola feminista de ahora (2018)? ¿De las jóvenes que marchan y que se están tomando colegios y universidades?

—Cuando me tengo que defender, me defiendo sola. Pero claro que estoy ahí con las que ponen la bandera, las aplaudo. Si la mujer siempre ha trabajado muchísimo más que el hombre, en todo sentido, y está bueno ya que se empiece a valorar eso, a mirar de otra forma. ¡Pero no con las pechugas al aire! Con el poto al aire tampoco (se ríe).


—¿Nunca se le pasó por la mente que hubiera preferido ser hombre?

—(Piensa) Fíjate que no. Me encanta ser mujer, lo paso bien, no lo cambiaría. Y a pesar de todo, yo siempre he podido decir y hacer lo que yo quiero.


Rumores


La carrera de Cecilia cayó en declive durante la dictadura y desapareció casi por completo de las radios. Uno de los momentos más difíciles fue cuando estuvo en la cárcel. Allí, durante una riña, sufrió una fractura en la mandíbula que la dejó con secuelas para hablar.


—¡Yo también pegué! Pero igual me sacaron la cresta. “¡Ahora canta, Cecilia, canta!”, me pegaban patadas. Me pegaron con un palo en el riñón. Estuve un mes presa sin saber por qué. Yo nunca me metí en política, pero me empezaron a marginar. Decían que era comunista. Y no es así, yo soy yo nomás. Sin colores políticos.


—En esa época, usted había grabado nuevas versiones de canciones de Violeta Parra y Víctor Jara.

—Mira, si hubiese sabido… Pero ¿sabes qué? Yo creo que las hubiera grabado igual nomás. Porque la intención, el sentir que yo tenía en ese momento hacia Violeta era muy fuerte. Lo de Víctor Jara fue más de añadidura. Era bonito el tema y fluía muy bien con el montaje, así que me gustó y lo hice. Pero no sentía nada de eso con Víctor Jara; la verdad, él era bien pesadín. Con Violeta, en cambio, llegamos a ser muy cercanas. Ella era harto más adulta que yo, nunca le pregunté su edad. Pero las dos teníamos nuestro carácter fuerte y el mismo sentido del humor. Entonces, yo tenía muchos sentimientos para hacer ese homenaje. Después decían que yo era del MIR, que era guerrillera. El 68 hice una fotonovela, que eran como las telenovelas, en revista, y salía en “Réquiem para una guerrillera”. Salgo con un fusil así, ¡regia! Y se basaron en esa foto. ¡Ridículo!


Además de los rumores sobre su militancia política, se hablaba sobre su orientación sexual. Al no ajustarse al estereotipo de mujer que tenía la industria del espectáculo, Cecilia pronto fue tachada de lesbiana. Nadar contra la corriente la diferenció del resto, pero también tuvo altos costos para su carrera.


—Nada es gratis. Me criticaron y me postergaron mucho también. Cuando empezó con más fuerza la televisión, yo no entraba ahí, no me querían. Yo no le di bola, así que empecé a actuar en boîtes y fui la reina de la noche en todos los locales nocturnos de Chile, de Arica a Punta Arenas. Cosa que las señoritas tampoco hacían. Pero a mí siempre me dio lo mismo lo que dijera la gente.


Para Cecilia, los rumores de su sexualidad, a los que se sumaron los de su supuesto alcoholismo, fueron hechos por sectores conservadores para ensuciarla. Durante ese mismo período creó una productora, se peleó con los grandes y formó su propio sello independiente. Fue pionera, sin embargo, le costó la notoriedad. Los shows clandestinos en boîtes fueron su único medio para poder subsistir, y fue así que comenzó a relacionarse con el mundo más marginal de las prostitutas y homosexuales. Fueron estos grupos quienes la convirtieron otra vez en un ícono, ahora de un circuito kitsch y alternativo, y le dieron un nuevo aire, que la impulsó más adelante a volver a repletar teatros y ganar un nuevo público, más joven y diverso.


—De repente me volví un ícono gay. Los gays me quieren mucho, han sido muy buenos conmigo. Yo los quiero mucho a los de toda esa onda. A los trans, a los gays, a las prostitutas. Hicieron harto por mí en esa época. ¡Pero yo nunca he dicho que soy gay!


La nonna Ceci


Hace 20 años, Cecilia cayó de un tercer piso. Algunos lo informaron como intento de suicidio, pero ella lo desmintió.


—Vi el túnel, pero nunca me he querido morir. Por eso volví —dice.


Tras sobrevivir a la caída, tuvo que ser operada de la columna. Yasmín Bau y Claudia Sánchez la encontraron y, sin conocerla, se dedicaron a cuidarla durante su rehabilitación. Después de la muerte de sus padres y de sus hermanos, a Cecilia le quedaron solo sus sobrinos, a los que veía poco. Estos últimos años vivió acompañada por la gente que conoció en el camino.


—Cuando conocimos a la Ceci estaba sola, así que la ayudamos y nos ayudamos entre todas. Nos volvimos muy cercanas —cuenta Yasmín Bau, quien la acompaña en esta entrevista.


Yasmín, que desde niña la admiraba, la acompañó en su postoperatorio y comenzó a ayudarla también con su carrera. Pronto terminó convirtiéndose en su mánager. Claudia, que se acababa de separar, también se quedó a vivir con ellas y su hijo Simón, de entonces tres años, a quien Cecilia adoptó informalmente como su nieto putativo.


—¡Mi niño! Él me dice “la nonna”. Llegó aquí, habrá tenido tres años… y ahora tiene 15 (hoy de 20). La Yasmito… (mira con ternura a Yasmín) también llegó chiquitita. Yo estaba sola y ahora esta es mi familia. Bien poco convencional, pero aquí cada uno por su lado y nos queremos.


Sentada en un sillón dio sus últimos conciertos en casinos y teatros regionales, y sentada, también, compartió escenario en 2019 con grupos como Sinergia, Villa Cariño, Los Prisioneros y humoristas como Edo Caroe y Jorge Alís, para un show a beneficio en el Velódromo del Estadio Nacional, frente a más de 5 mil personas.


—Mirando hacia atrás su carrera, lo grande que fue…

—¿Cómo que fue, niña? ¡Que soy! —interrumpe, riéndose—; hay Cecilia para rato. La música es inmortal.


—¡Perdón! Quería preguntarle si, mirando hacia atrás, ¿se arrepiente de algo?

—No me arrepiento de nada. Igual que la Edith Piaf. ¿Quieres saber si, después de todo, hubiera hecho las cosas de otra manera? No. Volvería a vivir igual.


Corría autos deportivos, cuando las mujeres acostumbraban ir en el asiento del copiloto. Archivo Zig Zag

“El 68 hice una fotonovela y salieron con que era guerrillera del MIR”. Instagram @cecilia_laincomparable



jueves, julio 27, 2023

Multitudinaria despedida le dio Santiago a Cecilia

 



El Mercurio


El cortejo fúnebre con los restos de la popular cantante fueron seguidos ayer por miles de personas que a su paso saludaban con flores, pañuelos y cantaban varios de sus éxitos. En la mañana continuó el velorio en el Teatro Caupolicán, que se había iniciado el martes pasado. José Alfredo Fuentes y Dani Ride, entre otros, cantaron junto al féretro. Pasadas las 14:00 horas salió desde ahí el cortejo en un extenso recorrido que incluyó la Villa Frei, en Ñuñoa, donde residía la artista; la pérgola de las flores, en Recoleta (en la foto), hasta llegar al cinerario del Cementerio Parque del Recuerdo, donde hubo una ceremonia privada con sus familiares y amigos del medio, como Ginette Acevedo, Marisa, Vanessa Miller, Rodrigo Osorio y Wildo. Su representante y amiga, Yazmín Bau, dijo que todo se hizo tal como Cecilia lo quiso, “que fuera una fiesta”. Sus cenizas serán esparcidas en su natal Tomé.

miércoles, julio 26, 2023

Cecilia, la primera ídola de la música chilena

Francisco Javier Olea

 

El Mercurio


Profundo pesar causó la muerte de la cantante, a sus 79 años, que se caracterizó por su originalidad, amplio registro vocal y por romper esquemas, lo que la llevó a ser un ícono artístico, que en sus seis décadas de carrera cautivó a varias generaciones.

EQUIPO DE ESPECTÁCULOS

Cecilia, a pesar de haber alcanzado la popularidad a mediados de los años 60, cuando el fenómeno de la Nueva Ola lanzaba sus marejadas más furiosas, siempre fue una figura excluyente dentro del movimiento. Una artista alternativa dentro del ramillete homogéneo en que se alineaban los cantantes de la época que hacían suyos y en español los éxitos foráneos que se escuchaban en la radio.


Por eso, su irrupción fue tan bombástica: era distinta y eso se notaba demasiado desde el inicio, cuando comenzó a hacerse conocida apenas dejó su natal Tomé. Todo aumentó aún más al mostrar sus movimientos huracanados en sus presentaciones, donde vibraba como ninguna hasta entonces sobre el escenario, justificando rápidamente el apodo que terminó timbrando su carrera: “La incomparable”.


Su característico paso, en el que lanzaba un beso luego de tocar su taco con la mano fue su marca patentada, igual que su registro vocal, que transitaba sin problemas del tango al rock and roll, pasando por su propia lectura del rico catálogo italiano de la época.


La destacada intérprete falleció la noche del lunes en la Clínica Vespucio de la capital, donde estaba internada desde el 14 de julio por problemas derivados de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica que padecía. Ya en 2016 había superado un episodio similar en Antofagasta luego de un show en el casino de esa ciudad.


La cantante inició su carrera en Tomé, donde nació el 21 de octubre de 1943, al frente de un cuarteto, Los de Tomé. El conjunto tuvo corta vida, y de ahí probó suerte formando Los Singers, con quienes grabó canciones que le abrieron paso en el ambiente musical.


Su irrupción definitiva en solitario llegó en 1963 con el tema “Tango de rosas”. Desde ahí, su carrera solo apuntó hacia arriba.


En 1965 reafirmó su popularidad al ganar el Festival de Viña con “Como una ola”, de María Angélica Ramírez, lo que le permitió después presentarse en España, en el Festival de Benidorm.


Su historia discográfica fue mezquina: apenas cuatro discos de estudio, entre 1964 y 1970. Pero le bastaron para mantenerse por décadas como una figura pop, primero de la juventud en los 60 y luego abriéndose como ícono de la diversidad hasta hoy.


En 1964, debutó con el título homónimo “Cecilia”, su primer larga duración y que contenía “Puré de papas”, “Baño de mar a medianoche”, de Domenico Modugno, y su versión del tema de otro italiano, Claudio Villa, “Amor, mon amour, my love”.


Al año siguiente, las canciones de Villa siguieron alimentando su cancionero con un disco que tituló “Cecilia, La incomparable”.


En 1968, la cantante lanzó “Estamos solas, guitarra”, sin gran repercusión. Dos años más tarde presentó su último trabajo de estudio: “Gracias a la vida”, donde incluyó el icónico tema de Violeta Parra, además, de un cover de Víctor Jara, “Plegaria a un labrador”. Este trabajo también incluyó la canción “Un compromiso”, que más tarde se revisitaría con éxito en la voz de Javiera Parra, en 1995.


Tras el golpe militar, su actividad artística se vio relegada a restaurantes y boites, ya que dejaron de llamarla de la televisión.


En 1987 vivió uno de los episodios más oscuros de su vida al ser encarcelada durante 28 días por facturas impagas y una presunta estafa, lo que ella siempre negó y lo atribuyó a una cuestión política, por haber grabado canciones de Violeta Parra y Víctor Jara.


Su figura recobró vigencia luego de que, a fines de los años 80, el director Vicente Ruiz sumara sus canciones a su obra “Hipólito”.


Su vida dio origen, además, a algunos montajes teatrales como “Cecilia, una reina un mito”, en 1998, que no contó con su beneplácito al aludir a su sexualidad y presunto alcoholismo. En 2019 se puso en escena “Cecilia, el musical”, y el año pasado se estrenó “Cecilia, una historia incomparable”, producida por el Teatro Biobío y Cultura Capital, que solo tuvo funciones en Concepción.


En los últimos años hizo colaboraciones como en “Volver a empezar”, con intérpretes de su generación, en 2021; “Sacar los tambores”, con Mariel Mariel, en 2020, y una versión de “Baño de mar de medianoche”, con Gloria Simonetti, en 2012. Su última grabación fue “Jauría de mujeres”, de su autoría, este año con Mon Laferte, para su serie.


“Estoy muy orgullosa de mí por todo el legado que dejo, ¿por qué no decirlo? Hay gente que quiere subirse en un pedestal y a mí Dios me lo permitió”, dijo Cecilia hace solo un mes a este diario, a propósito de su serie.


En el Teatro Caupolicán fue ayer el velorio de la cantante, al que asistieron miles de personas. Hoy, a las 14:00 horas, sus restos serán llevados al crematorio del Cementerio Parque del Recuerdo. Sus cenizas se esparcirán en su natal Tomé. HÉCTOR ARAVENA

Sus colegas destacan su gran legado artístico

La noticia del fallecimiento de Cecilia generó emotivas reacciones desde un sinnúmero de variadas figuras de la música nacional.

Sus grandes amigas del ambiente musical fueron Gloria Simonetti y Ginette Acevedo, quienes se autodenominaban, junto a Cecilia, como “El club de Lulú”, ya que se juntaban regularmente y se conocían desde hace años.

“El paso de Cecilia por la vida ha sido importantísimo y transversal, porque no generó solo un estilo y una forma de cantar, sino que una manera de ser: franca y abierta con la vida”, resalta Simonetti.

Ginette Acevedo cuenta que permanecían en contacto, a pesar de que en el último tiempo estaba bastante resentida de su salud. “Pero siempre estaba animosa y contenta”, señala.

“El legado que deja es enorme. Es una mujer que brilló con luz propia desde sus comienzos. Su ímpetu, sus canciones, su puesta en escena con esa pachorra que siempre fue tan de ella. Yo le decía que era una insolente, musicalmente hablando”, añade la intérprete.

Para José Alfredo Fuentes, la figura de Cecilia también fue muy influyente. La conoció cuando tenía 15 años y ella 19. “Era mi ídola”, recuerda “El Pollo”. A partir de ese encuentro, ambos tuvieron un período muy unidos, generando un vínculo que quedó en evidencia cuando Fuentes comenzó su carrera. “Ricardo García, el gran DJ de la época, me decía Cecilio en mis primeros discos. Y yo, orgulloso, porque la admiraba mucho y sin querer queriendo agarré algunas cositas de ella”, plantea.

Otra cantante que cosechó una estrecha relación con la artista fue Carolina Soto. “Fue una transgresora. Ella empezó a empoderar a la mujer hace muchos años, cuando ni siquiera se hablaba del empoderamiento del que tanto se habla hoy día”, señala.

Desde la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD), organismo que en 2011 le entregó el premio de Figura Fundamental de la Música Chilena, las reacciones fueron similares. “Ella fue una vanguardista, una revolucionaria, que se rebeló a las barreras y cánones que se imponían a las mujeres en una época tan distinta como fueron los años 60, y logró instalar sus propios términos. Fue un huracán de viento fresco, con una huella que perdura hasta hoy, y que sobre todo las artistas femeninas han elevado a la categoría de símbolo y referente”, dice Rodrigo Osorio, presidente de la organización.

La miniserie “Cecilia, la incomparable”, que dirigió Vanessa Miller, fue el último proyecto en el que la cantante se involucró. Miller trabajó durante 11 años en esta producción, tiempo en el que se hicieron muy cercanas. Por lo mismo, fue parte del círculo que acompañó a la cantante en sus últimos días.

Según la actriz, “fue una adelantada para su época y con un registro inmenso que, unido a su fuerza escénica y a su liderazgo femenino, la convirtieron en ‘La Incomparable'”.

“Parte de mi objetivo y propósito fue rescatar su rol de autora musical. La serie sorprenderá por el rescate patrimonial de las composiciones de su autoría, que son piezas de una riqueza musical y emocional. La historia está contada por Cecilia, pero también contada a través de sus canciones”, adelanta.

sábado, enero 02, 2021

“No le temo a la muerte, pero no quiero irme todavía”

 



El Mercurio


Después de sufrir una neumonía y superar varias crisis producto de una enfermedad respiratoria crónica, Cecilia, “La incomparable”, ha pasado la pandemia recluida en su departamento de la Villa Frei bajo el cuidado de sus cercanos. No sale. No recibe visitas. Sabe que a los 77 años y por su condición de salud, cualquier exposición al virus podría ser letal. Por lo mismo, desde su habitación, la artista e ícono pide a los más jóvenes que se preocupen de los grupos de riesgo. “Disfruten, pero no sean porfiados”, dice, con la mascarilla puesta.

Por Arturo Galarce Ilustración: Francisco Javier Olea

—Deja ponerme la mascarilla para entrar.


Yasmine Bau, amiga, manager y asistente de Cecilia, advierte que la cantante está en su pieza, tal cual como lo ha estado todo este tiempo, entre algodones, y por lo mismo, para cuidarla, para preservar su presencia, se empapa las manos en alcohol gel y se ajusta la mascarilla antes de abrir la puerta que conduce al reino de la artista en su departamento de la Villa Frei: una habitación con baño, una tele gigante, una guitarra y un balcón con vista a una plaza y a la cordillera.


Desde que comenzó la pandemia, Mireya Cecilia Pantoja Levi, nombre terrenal de Cecilia, “La incomparable”, ha permanecido bajo el cuidado de Yasmine, su amiga Claudia Sánchez y el hijo de esta, Simón. Hace cuatro años, después de un show en Antofagasta, Cecilia fue diagnosticada con una neumonía que la mantuvo dos meses internada en el hospital de esa ciudad. Y hace dos años, en 2018, debió ser trasladada desde su casa en Isla Negra hasta el Hospital Claudio Vicuña, de San Antonio, por una crisis pulmonar. Cecilia sufre de EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica). Por lo mismo, y ante la amenaza del coronavirus, su entorno la protege: solo ha salido dos veces desde el comienzo de la pandemia, una vez al dentista y otra a la playa. No recibe visitas, y solo de vez en cuando se asoma al living para conversar del país que ve en las noticias: habla del estallido, del feminismo, del horror por los femicidios, del encierro y de la crisis sanitaria.


—El resto del tiempo toco guitarra, intento componer, escribir música —dice Cecilia, 77 años, la voz pastosa, al tomar el teléfono—. Me he descargado mucho en ello. Veo películas y eso me alivia un poco, pero no dejo de pensar en cuánta gente está sufriendo y en cuánto rato más vamos a tener este bicho de mierda.


—¿Qué es lo que más extraña del mundo prepandémico?


—La piel. La gente. Abrazar a mi público. Todo este período ha sido horrible. Yo no me casé, no tuve hijos, pero tengo al público. Por eso te digo que este es un bicho desgraciado. Me da mucha pena y extraño estar en un escenario. No solo por estar con un micrófono y cantar, sino porque extraño esa comunicación, esa transmisión de la gente hacia mi persona cuando actúo. Me hacen sentir como la “Cecilia”.


—¿Y ahora cómo se siente?


—Ahora que me haces la entrevista, como la “Cecilia”, pero cuando cortemos, como la Pantoja. La Cecilia Pantoja. Esa es jodida. Me he vuelto jodida. Porque pido una cosa, pido otra. Soy hinchapelotas. Que tráigame una perita, una guindita, un duraznito. Todos los días jodiendo acá, encerrada.


Cecilia, la adelantada


Antes de la pandemia, antes de encerrarse, Cecilia se reunía seguido con sus amigas, las cantantes Gloria Simonetti y Ginette Acevedo. Iba al banco. A la playa. Y repasaba su historia junto a la actriz Vanessa Miller, que durante los últimos siete años ha trabajado en explorar la vida de la artista para convertirla en una película o una serie. La razón más poderosa de llevar la vida de Cecilia a la pantalla, ha dicho Miller, es lo que significó para su época: una mujer de avanzada, moderna, líder de una escena artística, mientras la mayoría de las mujeres de su generación fueron relegadas a labores domésticas.


—A veces pienso que nací antes —dice Cecilia, al hablar de la producción que espera pueda concretarse una vez terminada la pandemia—. Me adelanté como diez, veinte años. Con los años he visto que así fue. Aunque también, si hubiera nacido antes, y hubiera explotado como artista en los años 50, te apuesto que habría conocido al Elvis Presley y estaría en Estados Unidos, aunque no sé si viva todavía. La vida podría haber sido demasiado agitada, demasiadas tentaciones. Mejor así, tranquilita en mi país.


—Pero su vida igual tuvo harto rock and roll.


—Mucho rock and roll —dice, lanzando una carcajada—. Pero ahora soy la abuela. Así me decían los jóvenes en la Blondie: “Abuela, te queremos, llévame a vivir contigo”. “Ustedes son mis nietos”, les decía yo.


—Distinto a las mujeres de su época, usted vivió una vida al límite y de éxito. ¿Cómo fue lidiar con las expectativas que la sociedad tenía de las mujeres en ese entonces?


—La expectativa que tenían de nosotras era que nos casáramos, que tuviéramos hijos y que viviéramos tristes el resto de nuestras vidas —dice Cecilia, con la cordillera en el horizonte—. Yo no estaba para eso. Yo me rebelé. No sé bien por qué lo hice, pero ese fue mi sentir. Y eso que andaba con mi padre al lado mío. Él fue una persona especial también. Un hombre distinto. Él me ayudó a iniciar mi carrera y nunca me exigió nada ni tampoco me dijo que no hiciera tal cosa. Nunca me dijo que no me pusiera pantalones y yo siempre me puse pantalones, y después con cremallera, aunque todos se espantaran. A mí no me importaba que me vieran como me quisieran ver. Mi padre era una persona moderna. Era maravilloso. Y yo tenía un carácter fuerte que me permitió abrirme paso.


—Le ha tocado participar del movimiento feminista, pero desde la pandemia lo ha hecho a distancia. ¿Qué le ha parecido todo?


—Maravilloso. Me encanta cómo las mujeres se han puesto los calzones para expresar su sentir, sus derechos. Eso me da mucho gusto. Para el estallido social hubo harta manifestación de mujeres y lamentablemente yo no pude levantarme para ir a apoyarlas, porque si no habría estado ahí en Plaza Italia. Igual les mandé un mensaje a las chiquillas, les mandé mi fuerza y mi apoyo.


—Hace poco se aprobó la ley que regulariza el acceso al aborto en Argentina. ¿Qué piensa usted de eso?


—Estoy completamente de acuerdo. Es un asunto netamente de la mujer, una decisión tan personal que cada una debiera tener la libertad de asumirlo.


Más tarde, Cecilia dirá que todos los días se está informando. Que mira las noticias, que se horroriza con algunas cosas y se alegra con otras. Que la política no la entiende, que no le gusta, y que cuando se aburre de tanta televisión la apaga y toma la guitarra o se sienta en el balcón a mirar cómo pasa el día. A veces uno que otro vecino la saluda y ella sueña con bajar, salir, abrazar gente, un escenario, volver a lo de antes.


—Se ha rebelado igual en este tiempo —dirá luego Yasmine Bau, su amiga y asistente—. Le tiene pánico al virus, pero hay momentos en que me dice: “Vamos, nomás, salgamos, no me va a pasar nada”. Ahí tenemos que calmarla.


Entonces, Cecilia vuelve al balcón.


Aún queda fiesta


Hace poco, Cecilia se enteró del fallecimiento del compositor mexicano Armando Manzanero, a causa del covid-19. Dice que lo conoció, que varias veces se toparon y que lamenta mucho su partida.


—Me dio mucha pena. Ya estaba en sus últimos momentos, eso sí. Tenía mucha edad. Y sabemos que el virus no perdona.


—Usted está en el grupo de riesgo, por su edad y por su condición pulmonar. ¿Cómo se enfrenta esta crisis desde esa posición?


—Con preocupación. Yo sé que este bicho sería letal en mi caso. Yo no le temo a la muerte, pero no quiero irme todavía. Siento que todavía me quedan cosas por hacer. Artísticamente, por lo menos dos últimas actuaciones. Una en mi tierra, en Tomé, y otra aquí, en el Caupolicán. También me queda pendiente otra cosa: recibir el Premio de la Música Nacional. Yo creo que me lo merezco, pues oiga. Así que tratemos de frenar la pandemia. Hay que ser disciplinados. Tener conciencia.


—La mayoría de las personas diagnosticadas de covid-19 durante el inicio de esta segunda ola han sido personas jóvenes.


—Me he enterado y pienso cómo es posible. No puede ser. Ellos son los que tienen que dar el ejemplo. Porque salen, llegan a la casa y se lo pegan a los papás, a sus abuelos. A ellos les digo: chiquillos, los amo, disfruten todo lo que puedan, pero no sean porfiados, quédense en la casa, lávense las manos, cuídense y cuiden a la familia, porque a la tercera edad todavía nos queda carrete. Qué daría yo por mandarme un carretito.


—¿Qué es lo primero que va a hacer cuando se acabe la pandemia?


—Ir a Tomé a dejarles flores a mis viejos.


—¿Se siente capaz de enfrentar esta segunda ola del virus?


—No me queda otra. Tendré que seguir aquí guardada, y le pido a la gente que también lo haga, con fuerza, con disciplina, aunque nos cueste.


Y antes de despedirse, cansada de hablar, cansada del encierro, Cecilia vuelve a recordar a Tomé, al océano agitado de su niñez.


—Hablando de olas, me acuerdo de las olas de Tomé —dice—. Eran grandes. Pero igual que esta, las podíamos pasar.


jueves, agosto 06, 2020

Postulan a Cecilia al Premio Nacional de Artes Musicales

El Mercurio

El colectivo feminista La Matria Fest inició en redes sociales una campaña de recolección de firmas para postular a la cantante a esta distinción. Según se indica, Cecilia es un referente de la música popular chilena y un símbolo de independencia y empoderamiento para las mujeres. El plazo vence el próximo 10 de agosto y el premio se dirime a fines de año. Desde su creación en 1992, solo lo han obtenido tres mujeres: Margot Loyola (1994), Elvira Savi (1998) y Carmen Luisa Letelier (2010).

jueves, marzo 28, 2019

Dos actrices interpretarán a Cecilia en serie sobre su vida

Claudia Hervias
Espectáculos
El Mercurio

Paulina García la representará en su etapa adulta y Daniela Benítez en su juventud en la producción que dirige Vanessa Miller y que cuenta con la supervisión de la cantante. Las grabaciones comenzaron en Tomé.



Siete años debió esperar la actriz Vanessa Miller para hacer realidad uno de sus sueños: dirigir y llevar a la pantalla una serie con la vida de Cecilia, la incomparable.

La producción mostrará la historia de la cantante nacional a través de distintos momentos de su vida. "Es un privilegio que realicen esta serie mientras estoy con vida y ver el gran trabajo que están haciendo actores y productores, es increíble", expresa Cecilia con satisfacción.

Para seleccionar a quien hará el rol de la intérprete de "Baño de mar a medianoche", Miller hizo un casting junto a Roberto Matus, director de elenco de cine y televisión. Ambos decidieron que la serie debería tener a dos actrices que representaran a la cantante.

Daniela Benítez, egresada de la UC y con estudios en Nueva York, interpretará a Cecilia entre los años 60 y principios de los 80. La joven actriz estuvo el año pasado en el musical "Condicional" en el Teatro UC, y encarnará el personaje de Carmela en el reestreno de "La pérgola de las flores", programado para octubre próximo en el GAM.

La propia Cecilia opina que esta elección le parece muy acertada. "Daniela se cortó el pelo para personificarme. Lo ha hecho muy bien, le doy infinitas gracias por ese sacrificio", expresa la cantante.

Mientras, la premiada actriz Paulina García interpretará a la artista en su etapa adulta. "La 'Pali' está muy feliz de interpretar a Cecilia", cuenta Vanessa Miller.

El sábado pasado, Miller y la productora Bioingeniería Audiovisual dieron el puntapié inicial con la grabación del tráiler. Este se realizó en Tomé (Región del Biobío), -la ciudad natal de Cecilia- y servirá para postular a fuentes de financiamiento y comenzar lo antes posible con el rodaje de la serie cuyo guion fue trabajado en conjunto por Cecilia y Miller.

"Estamos trabajando en la búsqueda del resto del elenco. Ya realizamos una primera carpeta de posibilidades, pero cuando sea el momento lo vamos a convocar", añade la directora.

Miller cuenta que toda su vida ha admirado a la intérprete de "Aleluya". Incluso dice que cuando vivía en el extranjero le gustaba que sus amigos escucharan las canciones de Cecilia a quien una vez se la encontró en un camarín le propuso la posibilidad de llevar su vida a una producción televisiva.

Algunos de los contenidos

La idea de la serie es mostrar un amplio espectro de la vida de la cantante de la Nueva Ola y abarcar hitos de su historia como su primer grupo musical, pasando por su reinvención artística, hasta convertirse en un ícono musical.

Miller dice que una de las particularidades del personaje es que su vida refleja parte de la historia reciente y los cambios que ha experimentado el país. "Cecilia es súper chilena, desde reinventarse y renacer de las adversidades", destaca.

El modo de contar la historia, dice, también será particular, ya que no será en una forma cronológica.

"Las propuestas estética, musical y audiovisual serán innovadoras", señala la productora ejecutiva, Claudia Pino, quien agrega que habrá una mezcla perfecta entre ficción y realidad. "Me gustaría hacer un concurso para que la gente adivine qué es realidad y qué es ficción", añade Miller.

Desde la producción adelantan que la serie contará con anécdotas de Cecilia con figuras importantes de la cultura chilena como el cantante José Alfredo Fuentes, el pianista Valentín Trujillo y la cantautora Violeta Parra. "Vamos a contar historias que el público no se puede ni imaginar. Con Valentín vivió muchas cosas muy divertidas y con el 'Pollo' también", agrega la directora.

Miller no descarta la posibilidad de invitar a José Alfredo Fuentes y Valentín Trujillo para que participen de esta serie. "Nos encantaría tenerlos. Es lo bonito de hacer un homenaje en vida", afirma Miller.

Esta serie biográfica todavía no cuenta con una fecha de estreno, ni canal definido para su transmisión.

viernes, marzo 22, 2019

Cecilia celebra sus 60 años de carrera y planea grabar temas inéditos

JOSÉ VÁSQUEZ
Espectáculos
El Mercurio

La intérprete habla del nuevo festejo por su aniversario que tendrá lugar hoy, en el Club Chocolate, y de su regreso a los estudios en mayo.



Los problemas de salud han estado más presentes de lo que Cecilia hubiera querido en los últimos meses, pero este verano la cantante dice haber encontrado el equilibrio y dice estar mucho mejor y entusiasmada con los proyectos que vienen.

Hoy, la reina de la Nueva Ola continuará los festejos por el aniversario de sus 60 años de carrera, que conmemoró en octubre pasado en el Teatro Caupolicán y que ahora siguen con una nueva fecha en el Club Chocolate.

La cita musical de hoy tendrá un abanico amplio de invitados, que va desde el punk de Álvaro España (Fiskales Ad-Hok) hasta las baladas de la ex "Rojo" Carolina Soto, además de Javiera Mena, Álvaro Scaramelli, Toño Corvalán (baterista de Chancho en Piedra), Marisa y Golosa la Orquesta, entre otros.

"Es un evento con varios artistas jóvenes que van a interpretar mis temas y pasarla bien", cuenta Cecilia, quien avisa que también se subirá al escenario. "Los años no pasan en vano y tengo que aprovechar mi voz ahora rodeada de gente joven, que me incentiva; en cambio, es la vieja (la gente), como yo, la que me apabulla", bromea.

Nuevos temas y su vida en serie

Cecilia se sigue entusiasmando con nuevos proyectos y aunque no quiere revelar demasiado, cuenta que próximamente volverá al estudio de grabación para registrar nuevas canciones en el estudio de Carlos Corales.

"Voy a grabar, quiero hacer unas canciones inéditas, tipo EP, cuando se hacían dos por lado", cuenta La Incomparable sobre unos temas en clave balada y también reggae, que señala haber compuesto. "Son de mi autoría", precisa y agrega: "Pretendo grabar todo en mayo, así que yo creo que durante el segundo semestre podría tener novedades. Solo espero que me dé el cuero para hacer todo lo que tengo pensado, ojalá no me vuelva a enfermar; es penca estar de lo más bien y que de repente vengan los achaques tontos", señala sobre sus delicados últimos meses.

La cantante está al tanto de la idea de la actriz Vanessa Miller de convertir su vida en una serie de televisión, algo que dice apoyar "momentáneamente". "Me siento agradecida y privilegiada, porque hay cosas interesantes de mi vida que se podrán ver, como la autenticidad de cómo era yo de traviesa cuando era una adolescente. Hay cosas que mostrar", adelanta.

La voz de "Baño de mar a medianoche" siente que es momento de dar luz verde a un proyecto en el que señala estar dispuesta a contar su vida tal y como fue. "Total, hoy en día ya todo se sabe", dice risueña.

sábado, febrero 09, 2019

La cruzada de Vanessa Miller para llevar a Cecilia, "La Incomparable", hasta la pantalla

Karen Retamal
Espectáculos
El Mercurio

Hace siete años le pidió hacer su historia. Hoy, con Francisco Saavedra y la productora Bioingeniería Audiovisual Producciones como aliados, espera empezar a grabar este año la serie de la ídolo de la Nueva Ola.



La lista de series y películas ( biopic ) inspiradas en artistas se ha hecho cada vez más larga. Desde Luis Miguel en Netflix hasta el éxito de la cinta "Bohemian Rhapsody", con Freddie Mercury y Queen en plano central. Sin embargo, en Chile, solo Los Prisioneros (sin la venia de sus integrantes) han podido tener una producción televisiva basada en su historia, a través de "Sudamerican Rockers", en Chilevisión.

Eso hasta ahora. La actriz Vanessa Miller está detrás del proyecto que prepara una serie inspirada en la vida de la cantante Cecilia, "La Incomparable", que está ad portas de comenzar sus grabaciones.

El equipo armado

No ha sido fácil y así lo relata Miller. Han sido siete años de conversaciones y de acompañar a Cecilia Pantoja. No obstante, hoy ya está lista para comenzar a gestar la producción, que mantiene los detalles en completo hermetismo. El conductor de Canal 13 Francisco Saavedra y la productora Bioingeniería Audiovisual Producciones, así como su socio, el guionista uruguayo Fernando Schmidt, se unieron a la cruzada que busca homenajear a la intérprete.

"Es un recorrido por toda la historia de su vida. Me transformé -de común acuerdo- en su biógrafa autorizada. Eso significó siete años de conversaciones, de miles de maneras, de miles de cosas. Primero como un recorrido de toda su vida, luego fui hablando de cosas específicas, concretas, ampliando la información de momentos determinados, de hitos de su historia. Siempre con la idea de que eso podía transformarse tanto en película como en serie de televisión o comedia musical", comenta Miller.

Todo surgió en Mega, cuando la cantante grababa para el canal. Yasmine Bau, su asistente, no recuerda con exactitud si fue en maquillaje o peluquería cuando Vanessa Miller se acercó a la ídola de la Nueva Ola y le manifestó su admiración y que le encantaría hacer su historia. "Cecilia le respondió que todo el mundo se le había acercado a pedirle lo mismo, pero al final nadie había hecho nada. Después, la Ceci me dijo: 'Ya no le creo a nadie'. Como a las dos semanas, llamó Vane para ir a la casa, se pusieron de acuerdo y coordinaron para juntarse", detalla Bau.

Retrocediendo en el tiempo, Miller añade que su gusto por la intérprete de "Aleluya" surgió desde muy joven. Tanto que, cuando se fue a vivir a Argentina, cada 18 de septiembre lo celebraba con cuecas y con las canciones de "La Incomparable". "Por eso que cuando me la encontré le pedí hacer su historia. Le insistí en las fechas hasta que un día ya estaba en su casa", relata.

Todos los matices

Vane Miller siente que este es el momento perfecto para llevar la vida de Cecilia a la pantalla. Más cuando cuenta con el apoyo de Francisco Saavedra y la productora Bioingeniería Audiovisual Producciones (que están detrás del Festival Internacional de Cine de Lebu). La cantante, por mientras, espera expectante el resultado. "Es fantástico, encuentro que es un privilegio que realicen la serie. Me da mucha satisfacción. Qué bueno que la gente se haya interesado en este proyecto", comenta la artista de 75 años.

La actriz, por su parte, plantea que la sinergia que se ha creado para echar a andar este proyecto es única. "Estamos desde el amor, el cariño y el esfuerzo, porque ha sido un esfuerzo llegar a este desarrollo. Todos hemos hecho la inversión de armar el proyecto, porque estamos muy enamorados de la historia, de lo que significó en la época y ahora en el presente (...) Las miles de cosas que van a descubrir los van a sorprender", dice.

Sin profundizar en el contenido, Miller asegura que darán que hablar los hechos relativos a la cantante, quien se ha transformado en un ícono pop de las generaciones más jóvenes que la siguen en redes sociales.

"La serie va a recorrer toda su vida. Lo interesante es cómo lo hacemos, lo cual es también sorpresa. Si lo cuento, qué fome. Hay un trabajo de guion muy interesante. Así como va a sorprender la historia, también lo hará cómo está contada. La historia tiene que ser más dinámica, entretenida, tiene tanto suspenso... ¡Porque la vida de la Cecilia es tan rica, tan vivida!, que da para trabajar con muchos ejes de atención. Además, hay música inédita en la serie. Ella pasó música que nunca se ha editado ni mostrado", revela.

Incluso, existirán pasajes de la biografía de Cecilia que hasta a la misma artista le dan pudor. "Hay cosas que se revelan, pero la verdad es que soy tan transparente con mi vida que da lo mismo. Le conté todo a Vane, con detalles", sostiene la cantante, que declina en pensar en alguna actriz para que la interprete.

Miller prefiere no adelantar el casting de la serie. Por ahora, señala que se grabaría este año y, en lo posible, en Tomé, comuna de donde es oriunda Cecilia. "Sería una locura no hacerlo ahí", sentencia la actriz. Además, debido a la cantidad de material, no descarta que se vaya dando en varias temporadas o que finalice con una cinta de larga duración.

"El proceso ha sido muy largo, llevamos años de reunión y ahora por fin lo logramos. Nos encantaría verlo en junio o julio hecho. Entre más rápido, mejor", agrega Yamine Bau.

Considerando el boom de las series de artistas, Miller cree que este es el momento justo para sacarlo a flote. "Cuando empecé no había biografías de cantantes, qué increíble, qué olfato", señala, añadiendo que "la serie los va a cautivar. Fíjate en la fascinación y las historias que van a descubrir. La gente va a decir no puede ser, la realidad superar la ficción".

-Cecilia es como nuestra Freddie Mercury. Ambos impusieron sus estilos en los escenarios, pero solo él tiene una película...

"Ella es una de las voces más poderosas que ha tenido nuestro país. Dentro de la generación a la que perteneció, tiene una profundidad -por el arquetipo que representa- muy power , que no es banal, no quedó en anecdotario. No es una figura del momento, sino una que vino a mover una estructura. Es una mujer de avanzada. Era la jefa en una época en que ellas no lo eran. Es comparable con grandes artistas como Édith Piaf, Freddie Mercury y hasta con Janis Joplin. Pero no la comparo con nadie, porque es incomparable. Por algo le pusieron así, pues no hay parangón respecto de una voz como la de ella. Le tocó una época donde ser la incomparable no era tan bacán como ahora. Al contrario, en ese tiempo era casi molesto".

Cecilia se ha transformado en un ícono pop de las generaciones más jóvenes que la siguen a través de las redes sociales.

miércoles, diciembre 05, 2018

Cecilia lanza nuevo vinilo



El Mercurio

Raimundo Flores S.
A pesar de que su salud no la ha acompañado en un 100% -sufrió una neumonía en septiembre y semanas después un cuadro respiratorio la tuvo hospitalizada-, 2018 ha sido un año de celebraciones para la intérprete nacional Cecilia.

"La incomparable" celebró recientemente sus 60 años de carrera con un concierto en el Teatro Caupolicán y ahora lanzó un vinilo recopilatorio con sus canciones más emblemáticas.

El listado incluye además "Muchacha triste y solitaria" y "Don't bet money honey", dos temas que grabó en 1959, cuando era parte del grupo Los de Tomé, que se disolvió pocos años después. "Fueron las primeras dos grabaciones que hice en mi vida", recuerda Cecilia, y confiesa que se le "llenaron los ojos de lágrimas" al volver a escuchar esos registros.

Las canciones fueron rescatadas gracias a un coleccionista residente en Italia que guardaba el material y que fueron remasterizadas antes de unirse en el álbum a otros clásicos de la intérprete.

"Agradezco todo el empuje que le han dado a esta producción, es muy bonito, me siento muy halagada. Me hace recordar mi juventud, y ahora que estoy más reposada es muy grato sentirlo", dice Cecilia.

El vinilo ya está disponible en La Tienda Nacional y la Disquería Chilena en Santiago y en la Disquería Penquista en Concepción.

lunes, octubre 08, 2018

Cecilia festejó sus 50 años de carrera con breve aparición

El Mercurio

A dos días de ser dada de alta de una condición respiratoria y en contra de la indicación de su médico, la figura de La Nueva Ola tuvo una breve, pero aplaudida aparición en el espectáculo de homenaje a su trayectoria. El tributo, realizado anoche en el Teatro Caupolicán, vio a "La Incomparable" -que tenía cerca un tubo de oxígeno, en caso de necesitarlo- interpretando sus éxitos "Baño de mar a medianoche" y "Un compromiso".

domingo, septiembre 23, 2018

Cecilia hospitalizada por crisis pulmonar

El Mercurio

Mireya Cecilia Pantoja, "La Incomparable", fue trasladada de urgencia al Hospital Claudio Vicuña de San Antonio durante la tarde del viernes, tras sufrir un severo cuadro respiratorio. Según informa su asistente Jasmín Bau, la intérprete, que tiene una dolencia pulmonar crónica, se encuentra fuera de peligro. La artista tiene un show agendado para el próximo 7 de octubre en el Teatro Caupolicán, como celebración de sus 60 años de carrera.

domingo, septiembre 09, 2018

Cecilia celebrará 60 años de carrera con diversos invitados

El Mercurio

Raimundo Flores S.
La noticia de su delicado estado de salud durante la semana pasada volvió a encender las alarmas entre los seguidores de Cecilia, aunque esta vez, la recuperación de la cantante fue rápida y no hizo peligrar el concierto que prepara en el Teatro Caupolicán. "Me estoy recuperando. Me siento muy bien y ansiosa por volver al Caupolicán. Estoy maravillada por todo lo que mi gente y Dios me han ayudado. Fue solo un susto y preferí prevenir", explica la cantante, quien enfrentó nuevamente un cuadro de neumonía.

La última vez que padeció esa enfermedad -en julio de 2016-, la cantante estuvo casi un mes en coma, pero apenas se recuperó, declaró que no pretendía dejar los escenarios. Aunque las secuelas dificultaron su regreso a lo que ella llama su "hábitat natural", en enero de este año dio un emotivo concierto en La Cumbre del Rock Chileno, que pretende replicar el próximo 7 de octubre en el Caupolicán.

En este show , Cecilia Pantoja -su verdadero nombre- tendrá invitados de distintas generaciones, como José Alfredo Fuentes, Wildo, Marisa, Denise (de Aguaturbia), Larry Wilson, Luz Eliana, Luis Dimas, Amaya Forch, María Jimena Pereyra, Don Rorro (de Sinergia), Carmen Maureira y Denisse Malebrán.

A pesar de que sus problemas de salud le hicieron perder movilidad en sus piernas, la cantante asegura a "El Mercurio" que su voz y la energía "son las mismas". "Echo de menos a la gente. Quiero disfrutarlos a concho, como quiero también que disfruten ellos", expresa.

Cecilia celebrará sus 60 años de trayectoria, que inició a fines de los años 50 cuando fue parte del grupo Los de Tomé y que luego derivaría en una carrera solista que la llevó a ganar el Festival de Viña en 1965, con "Como una ola", y se encumbró como uno de los grandes nombres de la Nueva Ola.

La intérprete de "Baño de mar a medianoche", "Compromiso" y "Aleluya" recuerda con especial cariño esa época, en la que, según dice, "abrieron camino" para los artistas que vinieron después. "Era todo por amor al arte y a la gente. Los temas originales no se fabrican; hoy en día eso pasa mucho. Y eso se nota, porque las cosas pasan desapercibidas o deslumbran un momento y después chao", dice la cantante, deslizando críticas a la actual generación de artistas.

No obstante, precisa que también hay algunos que le han llamado positivamente la atención: "La Monserrat (Mon Laferte) es muy buena cantante y la Anita Tijoux, una poeta".

A la hora de hacer balances por sus seis décadas de carrera, Cecilia no duda en reiterar su cariño por el público. "Ha sido una trayectoria milagrosa, conocí mucha gente querida, conocí todo mi país y el verdadero cariño. La sinceridad y el amor los conocí en el escenario. La gente ha sido mi sabor de vivir", señala.

El concierto en el Teatro Caupolicán comenzará a las 17:00 horas y las entradas están a la venta a través del sistema Ticketek.



martes, agosto 28, 2018

Cecilia fue internada por problemas respiratorios

El Mercurio

La cantante está desde hace unos días en el Hospital del Tórax. La intérprete agradeció a ayer través de Twitter la preocupación y dijo estar "bastante mejorada" y atribuyó la situación a la mala calidad del aire en Santiago. Cecilia tiene programado un concierto para el 7 de octubre en el Teatro Caupolicán para celebrar sus 60 años de trayectoria.

miércoles, abril 04, 2018

Homenaje a figuras de la música chilena



El Mercurio

Gloria Simonetti, Francisca Valenzuela, Ana Tijoux y Cecilia plasmaron ayer sus manos en el denominado "Paseo de la Fama" de la tienda de Audiomúsica en Ñuñoa. Antes lo habían hecho artistas como Jorge González y Valentín Trujillo, entre otros. "Estos ritos son muy valiosos, acciones súper positivas que ponen el foco en la música nacional", destacó Valenzuela.

miércoles, diciembre 27, 2017

Vanessa Miller renueva su musical sobre la vida de Cecilia

El Mercurio

"La incomparable" es el título de la pieza que la actriz y directora ha trabajado durante siete años para llevar al escenario los hitos en la carrera de la cantante. 

Por Eduardo Miranda

La primera escena tiene a una niña que se sube a los botes de los pescadores, solo para cantar mientras mira el mar de la costa de su natal Tomé. Entonces suena la obertura y uno de los temas que acompañará casi todo el musical: la inmortal "Baño de mar a medianoche".

Claro que todo está, aún, en el papel. Es la primera parte del libreto de "La incomparable", una obra de teatro musical que la actriz y directora Vanessa Miller tiene en proceso de escritura y edición. Todo para llevar al escenario los hitos en la vida y la carrera de la cantante Cecilia.

"Trabajé con Cecilia, en su casa, tuve conversaciones y entrevistas. Tengo 12 horas de grabación en las que recorremos su vida desde que era niña hasta la actualidad", confiesa Miller, sobre el proyecto que ya era un anhelo hace siete años atrás y que ahora ha renovado para estrenar en las próximas temporadas. "He sido fanática de su música y siento un profundo respeto y admiración por todo lo que ella es: la mujer, la artista, el ícono musical. Un día, simplemente, decidí convertir todo eso en un proyecto teatral". No es la primera vez que su vida llega al teatro: en 1998 ya se estrenó la obra "Cecilia, una reina, un mito", con dirección de Marcelo Bailey.

Miller realizó una estructura para dar forma a la dramaturgia. "La obra es una biografía autorizada con lo que ella es, pero desde su voz y con sus recuerdos. Me contó anécdotas increíbles y a eso también le sumé toda su propuesta artística, su construcción". La directora agrega: "Quiero que sea la historia de una artista autogestionada, que después que le pegaron todas las patadas en la vida buscó boliches y siguió cantando y se remontó. Para mí es como Elvis Presley".

Por el momento, el musical está creado para un elenco de ocho actores. "La audición es lo último que se hace y he pensado en muchas posibilidades para interpretar a Cecilia: desde Mon Laferte hasta realizar una audición para encontrar a una figura desconocida", explica la directora. "Lo importante es que tiene que tener una buena voz y ser alguien que pueda parecer joven y experimentada al mismo tiempo".

Por ahora, la actriz está concentrada en otro musical: "Vanes Tita y Los Merellos", un homenaje a la argentina Tita Merello, que el 5 de enero llegará al Parque Inés de Suárez. La pieza es parte del Festival Teatro Chileno en Providencia, que organiza la Fundación Cultural de esa comuna.

lunes, diciembre 11, 2017

Cecilia encabezará el contingente femenino en la Cumbre del Rock Chileno

El Mercurio

"La Incomparable" estará acompañada de Javiera Parra y Ana Tijoux, entre otras cantantes, en "una jornada que reunirá el pasado, el presente y también el futuro de nuestra escena", dice la reina de la Nueva Ola.  

Por José Vásquez 

Le ganó a la muerte y volvió a cantar. Los últimos meses han sido turbulentos para Cecilia, pero la artista se ha sabido sobreponer. Del colapso pulmonar que el año pasado la tuvo en riesgo vital tras una actuación en Antofagasta, ahora solo queda el mal recuerdo y algunas secuelas físicas, que no han sido impedimento para que la reina de la Nueva Ola haya vuelto a los escenarios, como ella misma se lo propuso tras salir del hospital.

En julio pasado compartió con sus colegas de generación en el Teatro Caupolicán, en el que fue su retorno oficial, y ahora se prepara para enfrentar a una audiencia completamente distinta, masiva y que, a grandes rasgos, representará a los nietos del público que la vio en este último show.

La voz de "Baño de mar a medianoche" liderará el contingente femenino de la próxima Cumbre del Rock Chileno, que el próximo 27 de enero en el Club Hípico tendrá una mayor presencia de artistas mujeres, ya sea como solistas o como parte importante de una banda, representando a alrededor del 40% del cartel.

El espectáculo en cada edición ha ampliado su espectro, integrando en esta a distintas corrientes musicales que reflejan de buena manera a la escena nacional, desde el pop de Denise Rosenthal al punk de Fiskales Ad-Hok, conviviendo frente a las multitudes.

"Mi salud está muy bien y me siento muy privilegiada de poder cantar para la juventud", dice Cecilia, entusiasmada, aunque todavía no quiere revelar mayores detalles de su participación, que, por su trayectoria, también encaja como un reconocimiento a su carrera.

Admirada por distintas generaciones de músicos, la cantante estará acompañada por una serie de artistas que la apoyarán en la interpretación de sus canciones, como Ana Tijoux, con quien ya compartió en los Premios Pulsar, y con Javiera Parra, con quien tendrá la oportunidad de interpretar por primera vez "El compromiso", tema que la nieta de Violeta Parra grabó como sencillo de su taquillero disco de covers "AM".

En los próximos días se irán sumando más nombres para realizar duetos con Cecilia, que adelanta, "será maravilloso compartir escenario con estas chiquillas, una jornada que reunirá el pasado, el presente y también el futuro de nuestra escena".

Los Jaivas a la cabeza

La próxima edición de la Cumbre del Rock Chileno contará con otros 40 nombres, encabezados por Los Jaivas, quienes serán reconocidos con el premio Ícono del Rock Chileno. Además de ellos estarán reflejando la amplitud de la oferta: Joe Vasconcellos, Sinergia, Saiko, Chancho en Piedra, Lanza Internacional -la nueva banda de los hermanos Durán, ex Los Bunkers-, Quilapayún, Portavoz, Alain Johannes Trío y Camila Gallardo, entre otros.

miércoles, julio 26, 2017

Cecilia y Fresia Soto regresan a los escenarios con dos shows

El Mercurio

La primera, después de recuperarse de una fuerte neumonía; y la segunda, luego de residir durante 32 años en Estados Unidos.  

Martín Cifuentes Fuentes 

Cecilia Pantoja (74), "La Incomparable", viste completamente de negro: chaqueta, blusa (con flores blancas), pantalones y zapatos. Justo hoy se cumple un año desde que, tras actuar en Antofagasta, una neumonía la hizo permanecer 66 días internada en una clínica. Durante el primer mes estuvo sedada y después, al ser dada de alta, vinieron los tratamientos. "Estoy con fonoaudióloga, porque la traqueotomía -la palabra que más le costará decir en esta entrevista- me puede haber afectado la garganta", dice. Justo, en ese momento, se asoma una figura en la puerta del estudio fotográfico de "El Mercurio" y ella, con dificultad, intenta pararse. "¿Fresia?", pregunta. Se levanta, acelera el paso, siempre con ayuda de su asistente, Jasmín Bau, y expresa con emoción. "¡Por la chucha, Fresia! ¡Qué estái bonita! ¿Hace cuánto no te veía?", le dice, levantando sus brazos. Fresia Soto (71) le responde con una sonrisa: "32 años". Y se abrazan con mucho cariño.

Ambas participarán en el concierto "La Nueva Ola Continúa", que se realizará este viernes en el Teatro Municipal de Valparaíso, a las 21:00 horas, y el domingo en Santiago, en el Teatro Caupolicán, a las 17:30 horas. Ahí estarán junto a Luis Dimas, Marisa, Larry Wilson, Wildo y Carmen Maureira. En la capital se sumará Gloria Simonetti.

Cecilia y Fresia Soto no se veían desde hace más de tres décadas, porque esta última se había radicado en Estados Unidos. "He estado sobreviviendo", le dice a Cecilia, siempre mirándola a los ojos. "Tú aún te ves tranquila. Yo, en cambio, todavía me mato de los nervios", dice entre risas.
Volver a las actuaciones

Fresia Soto regresó a Chile en diciembre pasado. Desde entonces no ha hecho ningún show. "Perdí el training ", asegura, a lo que Cecilia le responde: "Es que tienes que cantar en la casa o donde sea, porque eso no se pierde". Durante su estancia en Houston, Soto se dedicó, además de formar una empresa de limpieza, a cantar en coros de iglesia. "En la soledad, en la distancia y melancolía, decidí seguir a Cristo, y eso me ayudó", cuenta.

Para este show, Soto se prepara junto al grupo Cortesa, con quienes ha ensayado una vez a la semana. Su presentación incluirá sus clásicos temas "Corazón de melón" y "La bamba", entre otros. "Aún tengo sorpresas para el show, pero hay que cuidar el tiempo, porque somos varios los que actuaremos", dice.

Sobre sus proyectos futuros, precisa: "Ni siquiera tenía planeada esta presentación. Todavía me siento como si hubiese estado encerrada en una cápsula del tiempo", confiesa.

Cecilia interpretará cerca de ocho temas. "Tengo que cantar 'El tango de las rosas', 'Compromiso', 'Puré de papas', 'Baño de mar a medianoche, y otras", enumera. Su vuelta al canto ha sido paulatina, con un poco de miedo por sus cuerdas vocales. Durante los premios Pulsar cantó sentada junto a Anita Tijoux. ¿Cómo será esta vez? "Igual, pero a veces paradita, porque quiero que la gente me ayude a mejorar, porque tuve algo muy fuerte y no debería estar ni aquí".

Luego de estas presentaciones, Cecilia planea realizar una gira nacional (que podría comenzar a fin de año) y un nuevo disco, con reinterpretaciones de sus éxitos. El álbum estaría compuesto por 10 temas, de los cuales la mitad serían junto a bandas emergentes y el resto con reconocidas agrupaciones locales. "Después de todo esto voy a planificar. Cuando mejore sí, porque con kinesiólogo, fonoaudiólogo y médico, estaré por toda la vida. Si no estoy bien, ¿para qué hacer otras cosas?", lanza.

Siempre ídolas

A pesar del tiempo, la fiebre por la Nueva Ola aún la sienten. En el caso de Cecilia, la única sobreviviente en su familia y que ha creado un entorno que ella eligió, afirma que no puede "ni salir". "Estaba aquí, mientras usted estaba afuera mija, haciendo de todo", le dice a Fresia Soto. "Me alejé solo un año, pero no puedo salir afuera a almorzar, porque no me dejan tranquila", asegura, y con voz burlona replica: "Una fotito" (hace el gesto de una cámara con la mano, al estilo selfie ). "Apenas pude ir al velorio de Peter (Rock)", cuenta.

Después de aparecer en estas páginas en febrero pasado, a raíz de su regreso, Fresia Soto fue invitada a dos programas de TV. "Al día siguiente, una señora me vio en la feria y me dijo: 'Te vamos a ir a ver'. Cuando no me pinto, es fácil que no me reconozcan, pero ahora lo hago un poco más, para parecerme a como era antes", comenta risueña. "Hay veces en que me subo al metro y veo cómo la cara de la gente empieza a cambiar. Entonces les digo: "¿Quién cree que soy? Sí, soy yo. Fresia'".

Sus presentaciones

Las cantantes estarán este viernes en el Teatro Municipal de Valparaíso, a las 21:00 horas, y el domingo en Santiago, en el Teatro Caupolicán, a las 17:30 horas. 

jueves, enero 12, 2012

Cecilia la canción que nunca calla

 

Revista Ya

"Yo las he pasado duras, pero soy un poco a prueba de balas", dice Cecilia. La cantante ícono de la Nueva Ola, la cantante que en los 90 se transformó en una mujer de culto. Premiada por la SCD, prepara una gira en el sur, y la actriz Vanessa Miller está escribiendo una comedia musical con su vida y sus canciones.

Por Juan Luis Salinas.
Una voz pastosa, ligeramente nasal y algo enojada responde el teléfono.

-¿Entrevista?... ¿Conmigo?... ¿Para qué?... Tengo que pensarlo.

Desde su departamento, en la Villa Frei, en Ñuñoa, Cecilia Pantoja Levi habla como anestesiada. Pasan las cuatro de la tarde. Acaba de despertar de una siesta. Carraspea antes de cada frase, guarda un silencio de casi medio minuto y luego responde con un tono indefinido entre la abulia y el graznido.

-No tengo tiempo para hablar... Mi agenda está colapsada... Las entrevistas no me gustan... Ya han escrito tantas cosas.

Carraspea otras tres veces. Dice algo sobre su falta de tiempo, de mañanas de trámites, de tardes en la consulta del dentista, de horas de ensayo con sus músicos. Y repentinamente pregunta quién dio su número telefónico.

-Para qué pregunto, la prensa conoce mi vida mejor que yo.

Y se queda callada. Murmura algo ininteligible. Conversa con otra voz femenina. Le aconsejan que acepte.
-Ok. Mañana por la tarde... Cuando refresque... Ahí me preguntan, ahí veré qué les respondo.

Es martes. Seis de la tarde. El calor sofoca. Cecilia tiene en su cuello una toalla blanca. Entre sus dedos sostiene un cigarro delgado. Lo aspira con fuerza. Con la boca torcida y los ojos entrecerrados suelta el humo despacio.

-Fumo, es mi único vicio.

-¿Cuántos cigarros al día?
-Hartos, pero cada vez son menos. Ya estoy entrada en años, tengo que cuidarme. Fumo desde los 13 años, mucho antes de que empezara a cantar. Llevo 53 años cantando, saca la cuenta.

Cecilia -68 años, figura pequeña, pelo negro y corto, ropa oscura- está sentada en un sofá en el living de su casa. Tiene cara de pocos amigos. A veces mira al cielo cuando habla. El departamento es grande y la decoración es un homenaje a su carrera. En las murallas cuelgan cuadros de todo tipo: los discos de oro y platino por las ventas de "Cecilia, la incomparable", el más exitoso de los cuatro discos que ha grabado en sus cinco décadas de trabajo. También hay fotos de sus diferentes épocas. Una imagen en blanco negro que -dice- expusieron en la Fisa en los años 60. Otra, cantando en un festival en Peñaflor hace cuatro años. Otra, con Michelle Bachelet. Otra, en colores pastel sacada de una revista vieja.

-Es de la Revista Ritmo. Tenía 19 años. Recién estaba empezando. No tenía idea de todo lo que vendría.
Hace el comentario con falsa inocencia, se ríe ronca y se seca la frente con la toalla.

A su costado, sobre una salamandra negra de fierro -aún decorada con adornos de Navidad- hay una bandeja de plata que tiene grabada una leyenda con letras mayúsculas: "Cecilia, Figura fundamental de la música chilena, con la admiración y afecto de los autores y artistas de música de Chile. 20 de noviembre de 2011". El premio se lo dieron los socios de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor en una ceremonia en el Hotel W. Fue una comida a la que asistieron el ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke; el compositor mexicano Armando Manzanero y artistas que iniciaron su carrera en su misma época: Palmenia Pizarro, Luis Dimas, Gloria Simonetti, Marisa. Figuras fundamentales del fenómeno musical de la Nueva Ola, una camada de artistas que entre 1958 y 1970 remeció la escena local, que vendió discos como nunca ha ocurrido en Chile y que desató pasiones entre sus admiradores.

Esa noche, luego de recibir todo tipo de homenajes y de escuchar a cantantes como Denisse Malebrán y Amaya Forch interpretar sus canciones, Cecilia subió al escenario vestida con esmoquin blanco y cantó cuatro canciones. Levantó los brazos. Se llevó la punta de los dedos a los labios y lanzó besos al público.

-Ya no recuerdo lo que canté. Me dejé llevar por la emoción. Eso es lo que me pasa cuando estoy en el escenario. Me transformo.

Cecilia se lleva la mano al pecho, enciende otro cigarro y pide un vaso de agua. Jazmín, su asistente por más de quince años, su amiga más querida, se lo trae. Ella agradece.

-El premio fue inesperado, pero merecido. Después de tantos años de lucha, conseguir estos pergaminos me hacen sentir querida. Y eso le hace bien a los artistas, especialmente a mí. Me gusta sentirme querida.

Con un estilo musical estructurado en base a ritmos tan diversos como el pop ligero, el rock and roll, el bolero y el tango italiano, Cecilia fue la mayor estrella juvenil de la Nueva Ola chilena. Mientras los pares de su generación se limitaban a doblar las canciones de éxito en Estados Unidos o cultivar looks de niños bien, esta mujer de pelo corto, timbre de voz pastoso, actitudes aniñadas y un repertorio de canciones entre el sentimiento desgarrador y la inocencia colérica, se convirtió en una estrella irrepetible y avanzada para su tiempo. Una figura que alcanzó niveles de popularidad insospechada, con fanáticos que se agolpaban en las salidas de las radios, teatros y estadios donde cantaba.

La comparaban con Elvis Presley, con Sandro. Su personalidad transgredía la norma con sus movimientos provocativos.

-Yo siempre fui diferente. Esa fue mi bendición y mi pecado -dice con orgullo.

Todo eso empezó hace más de cincuenta años, en un paseo escolar. Mireya Ramona Cecilia Pantoja Levi era una quinceañera y estudiaba en un liceo de humanidades de Tomé, en las cercanías de Concepción. Estaban en un paseo escolar y una amiga le pidió que cantara. Ella aceptó a regañadientes. La escuchó un profesor y le aconsejó que se uniera a los Hermanos González, un trío que tenía un conjunto vocal. La nueva agrupación comenzó a llamarse "Los de Tomé"; se hicieron famosos en las radios regionales y al poco tiempo aterrizaron en Santiago. Cantaron "Amor Colérico" y "Muchacha triste y solitaria". Grabaron un disco. Arrasaron, pero se generaron desacuerdos y se disolvieron. Entonces, en 1962, Cecilia entró a grabar al estudio de Odeón para registrar su primer disco en solitario. Llegaron sus primeros éxitos "Tango de las Rosas" (1963), "Aleluya" (1964) y "Baño de mar a medianoche" (1965).

-La canción que nunca calla... igual que yo -comenta con una risotada y un gesto radiante.

Luego vino su triunfo con la canción "Como una ola" en el Festival de Viña. La polémica entre los organizadores del certamen surgió por sus pasos de baile tan poco femeninos y el beso lanzado al público con el tacón del zapato.

-Más me lo criticaban, más lo hacía. Yo era porfiada. Ahora soy peor.

Después de ganar Viña del Mar fue invitada al Festival de Benidorm, en España. Vino la posibilidad de internacionalizar su carrera, pero ella sólo se quedó en Madrid por cuatro meses. Se vino a Chile de pura nostalgia. Extrañaba a su familia.

-¿No se arrepiente?
-Sé que perdí una gran oportunidad, me estaban preparando para lanzarme más que a Raphael, que recién venía apareciendo. Pero la verdad es que no me arrepiento de nada. Tomé mis decisiones, he tenido una carrera con éxitos y momentos duros. Y, sin embargo, soy una figura querida y admirada.

La obra todavía no tiene nombre ni fecha de estreno, pero la actriz Vanessa Miller ya tiene gran parte del guión escrito. Será una comedia musical.

Vanessa empezó a trabajar con Cecilia hace más de un año. Se encontraron en un canal de televisión y la actriz se acercó a felicitarla. Siempre había sido su cantante chilena favorita. Conversaron. La actriz le habló de hacer una obra con su biografía y sus canciones. "Varios han querido hacerlo", le respondió Cecilia, "pero conversemos en mi casa".

Desde entonces se juntan semanalmente. Desclasifican recuerdos, canciones que ella grabó pero no editó y planean los detalles de la obra.

-Para mí Cecilia es una joya rara y única en la historia de la música popular chilena. Su figura es única, desde su voz que aún se mantiene potente pese a los años, hasta la estética que cultivó. Ella fue una vanguardista -dice Vanessa Miller, quien desentrañará todos los aspectos de la vida de la cantante: su infancia, su época de máximo esplendor, su desaparición después de la llegada de la dictadura, su etapa como cantante de boites para sobrevivir; los días en que estuvo presa en el Centro de Orientación Femenina en los 80. Su renacimiento como figura de culto en los años 90 y su vida actual.

-Será un musical espectacular, de alta élite -explica Cecilia y aprieta la toalla que tiene en sus manos.

-Y repasará toda su vida. ¿Los momentos oscuros incluidos?
-Claro que sí.

-¿No tiene problema con eso?
-No. Toda la gente sufre. Todos tenemos momentos de melancolía, de tristeza, de llantos, de soledad, de manchitas negras que cargamos. Yo las he pasado duras, pero soy un poco a prueba de balas.

-¿Cuál fue el momento más difícil?
-Cuando se me cerraron las puertas a principios de los 80. No había ofertas de trabajo, no había lugares donde cantar, no me llamaban de la televisión. Entonces, comencé a trabajar en boites, en locales nocturnos. Entonces los artistas eran joyitas y los locales de la bohemia no les parecían a su altura. Yo, como tenía mundo y no me avergonzaban nimiedades, rompí el tabú. Yo levanté la noche en los 80. Durante el toque actuaba y me quebaba en los locales hasta las 7 de la mañana. Hacía patria.

-Muchos lo vieron como su etapa más oscura, como un paso atrás.
-Dijeron puras estupideces que daban risa.

-Se habló de alcoholismo.
-Ese tipo de tonteras y muchas más. Yo nunca he tomado alcohol. Sólo me curé una vez en mi vida, a los trece años. Entonces me tomé en una fiesta una mezcla de vino, pisco y algún otro licor, vaya uno a saber. El malestar me volvió abstemia de por vida. Lo mismo con las drogas. Con la marihuana ni siquiera lo intenté.

-¿Y su paso por la cárcel?
-Fueron 27 días presa y otro tiempo firmando en el Patronato de Reos como delincuente. Imagínate. No se lo doy a nadie, pero reconozco que las chiquillas adentro me trataron bien, me protegieron. Es otro mundo. Otros códigos.

La encarcelaron por unas facturas impagas, presunta estafa.
-Persecución, nada más -refunfuña ella.

Ahí escribió dos canciones "Jauría de mujeres" y "Marcapasos", que estarán en la obra. Ahí también se fracturó la mandíbula con un golpe en una pelea. Por eso, dice, habla raro.

Todas sin excepción. Cecilia dice que cada una de las canciones de su repertorio son sus favoritas. Aunque con algunas tiene un sentimiento especial: "Tango de las rosas" era la favorita de su madre. "Todo ya lo sé", de su hermana que falleció a fines de 2011. "Baño de mar a medianoche", le gusta porque es la que más le pide la gente joven. "Gracias a la vida", porque ella fue la primera artista popular que grabó una canción de Violeta Parra.

Con Violeta se conocieron en los escenarios. Se hicieron amigas y en 1967 la cantautora le dejó en su casa un folleto de la carpa que tenía montada en La Reina con una frase escrita en lápiz rojo: "Anda a verme, te tengo tres canciones. Violeta".

-Cuando grabé "Gracias a la vida" no la querían aceptar los sellos, pero después fue un bombazo. Me contrataron en el Bim Bam Bum, después le hice un homenaje a Violeta que duró seis meses. Fue increíble, pero me jugó en contra.

Cecilia dice que después de esa grabación la comenzaron a perseguir políticamente.

-Los señores sabelotodos de entonces no me perdonaron haber grabado a Violeta y la "Plegaria a un labrador" de Víctor Jara, que yo tomé por seguir la oda folclórica. Pero eso se tergiversó y hasta llegaron a acusarme de que pertenecía al Mir. Decían que era subversiva.

-¿Y usted se defendió?
-Tuve que hacerlo. Fui a aclarar esta situación al alto mando con gente de las Fuerzas Armadas. Ellos no me llamaron a declarar, yo fui quien pidió ser escuchada. Después fui al Diego Portales cuando me objetaron de Canal 7. Entonces, los artistas pasaban por un colador y ahí figuraba con el medio ni que expediente activista-partidista, cosa que no era cierta. Yo siempre he sido y soy apolítica.

Cecilia detiene la conversación. Dice que no le interesa recordar esas situaciones. Que son secreto de sumario. Que quizás aparezcan en la obra.

Hace unos meses, Cecilia estaba actuando en un casino del sur de Chile y de repente escuchó una voz que le gritaba desde el público: "Ídola, cásate conmigo". El comentario le causó gracia y miró de donde provenía la voz. Se encontró con un muchacho que con suerte pasaba los 20 años, acompañado de sus padres.

Entonces, enternecida, le contestó: "Para qué te quieres casar conmigo, para qué te quieres hacer cargo de este cachito".

-Usted canta de amor, pero no le gusta hablar del amor, ¿por qué?
-Es que eso no importa. Yo he tenido penas de amor, pero también son secretos de sumario. Eso no más digo.

-Tampoco le gusta hablar de su sexualidad. Aclarar los rumores.
-Que me vean como quieran ver. Porque si me acabrono, no consigo nada. Si soy, soy. Si no soy, no soy. Chao. No entiendo cuál es el interés de la gente por saberlo todo sin necesidad.

Entre las colisiones de su vida y los desastres, Cecilia crió a tres niños. Niños con quienes no tenía lazos familiares, pero que quiso proteger. Dice que no tenían buena vida, que vivían en malas condiciones y ella decidió apoyarlos. Los niños no vivían con ella: les pagaba una pensión.

-Ya son hombres grandes. Ahora uno es pediatra y vive en Canadá. A los otros dos les dio para que terminaran las humanidades escasamente, y se quedaron en Chile. No los veo mucho. Ellos hicieron su vida. Eso está bien. Yo los ayudé porque lo sentí de corazón, para que tuvieran todo lo que tenía que tener un niño.

-¿Nunca quiso tener un hijo propio?
-No, nunca. Mi carrera no me permitió desarrollarme en el aspecto matrimonial, tener hijos, ser dueña de casa, lavar calzoncillos del marido. Yo veía a mis colegas casadas con maridos, parejas que les prohibían cosas y no me gustó. Tampoco habría podido hacerlo. Yo siempre estuve acostumbrada a que me atendieran.

-No necesitaba un marido para ser madre.
-Es cierto, pero eso es bien visto ahora. Antes era tabú.

-Pero usted se jacta de haber roto tantos tabúes...
-Es que no quería cargar otro más. Hace años atrás tuve la idea de adoptar un niño. Pero desistí. Lo pensé bien. Yo no he tenido una vida fácil, he tenido que pasar por momentos que no han sido buenos. La estabilidad económica es fundamental para criar a un niño, para darle todo lo que necesita, para darle la mejor educación. Es una responsabilidad gigante.

Cecilia ahora fuma un cigarro eléctrico. Lo ocupa cuando necesita cuidar su voz, cuando tiene que prepararse para actuar. Ahora tiene una gira por el sur y antes una actuación en el Casino Enjoy con Luis Jara.

-Pero no quiero hablar de eso. Estoy cansada. Ya hablé suficiente. Mejor vaya a verme actuar. Ahí verá a la verdadera y mejor Cecilia.


Por Juan Luis Salinas..

domingo, noviembre 20, 2011

Cecilia: "Yo soy una artista sin pose y sin dobleces; soy como soy"

 


El Mercurio

La cantante nacional es premiada hoy por la SCD como Figura Fundamental de la Música Chilena tras 57 años de trayectoria, y habló con "El Mercurio" de sus hitos, como haber rechazado una promisoria carrera en Europa y de haber sido la primera en tributar a Violeta Parra.

Diego Rammsy Skoknic
Está sentada en un sillón en el living de su departamento en el último de los cuatro pisos de uno de los 19 colosos de concreto que se erigen en la Villa Frei, en Ñuñoa. Cecilia Pantoja saca un cigarrillo y pide que se lo enciendan.

La cantante ha vivido días de mucha conmoción. Su hermana falleció hace poco, y se enteró por los diarios estando de gira por Iquique que recibiría un premio por su trayectoria. "Sufrí una descompensación en el escenario, en Iquique. Fue en la penúltima canción, y no alcancé a hacer el bis, porque no me sentía bien. Y ahí, apenas volví a Santiago, derechito al médico. Todas esas emociones me debilitaron un poco", relata Cecilia a sus 69 años.

"Yo no alego por los años que tengo, estoy feliz. Pero cuando me llegan los achaques, echo hartos garabatos. Porque una está viva adentro, me siento regia", dice.

Canciones como "Baño de mar a medianoche" y "Aleluya" aún pasan por su garganta casi como entonces, en el mismo tono y con mucha fuerza; tanto, que su voz parece que se resistiera a envejecer con el resto del cuerpo cansado.

-¿Cómo recibe este reconocimiento como Figura Fundamental de la Música Chilena?
"Es maravilloso. Se siente un sabor bueno. Me sentí colorada y con más responsabilidades todavía. Es uno de los premios más importantes que he recibido".

-¿Cuál ha sido su rol fundamental en la música local?
"Como cantante desplacé al género inglés, que estaba muy metido. Me colé entre medio y, sin querer, provoqué un entusiasmo por las canciones hispanas e italianas".

De un cuarto contiguo al living de su departamento, Cecilia trae un cuadro. "Uno de los grandes premios fue recibir el disco de platino en 1964 por Odeón", dice ella al momento que enseña un disco destartalado y empolvado al que se le ha caído la etiqueta en que se lee "Baño de mar a medianoche". Es el reconocimiento a la canción de mayor popularidad de la cantante, esa en que luce toda la singularidad de su voz y en la que derrocha todo el sentimiento en una de las interpretaciones más memorables de la música chilena.

En 1965, Cecilia llegó a la concha acústica de la Quinta Vergara para participar con la canción "Como una ola". Allí venció, y además de llevarse la lira de oro, se ganó la oportunidad de viajar al festival español de Benidorm como artista, donde desechó una gran opción. "Perdí una de las grandes oportunidades de mi vida... Raphael recién se estaba iniciando, y el Paco Bermúdez, su manager, le habló a mi papá y me ofrecieron todo para me quedara allá, y yo no quise", revela Cecilia.

Pionera y rupturista
"Era muy culta y muy simple", dice la cantante sobre Violeta Parra. Es que ambas se conocían de tanto toparse en diversos escenarios capitalinos, al punto de haber cultivado una amistad. De hecho, un folleto de su carpa en La Reina figuraba bajo la puerta de la casa de Cecilia en febrero de 1967. "'Anda a verme, te tengo tres canciones. Violeta', decía con lápiz rojo. Esa Violeta era única. Linda. Me dolió el alma saber de su muerte", recuerda Cecilia, ya que ese día no pudo asistir a la carpa y se enteró al día siguiente de la muerte de ésta.

-¿Cómo fue grabar "Gracias a la vida"?
"No me querían aceptar 'Gracias a la vida'. Olvídate lo que decían de ella (Violeta), en pleno 1969. Bueno, se decidieron, y fue un bombazo. Me contrataron en el Bim Bam Bum, e hice un homenaje a Violeta que duró seis meses, algo que nunca hicieron sus hijos. Me desprestigiaron por haber inmortalizado a Violeta Parra".

-¿De dónde tomó su estilo de canto?
"Es un estilo que nació conmigo, yo no lo busqué, es natural, no imité a nadie. Soy muy música y terriblemente perfeccionista. Yo no fabrico temas, yo tengo que sentirlos".

-¿Por qué casi todas sus canciones hablan de amores imposibles o fallidos?
"Yo soy bien melancólica. Me pilló una era en que todo era muy tabú; hoy en día todo es libre. Entonces eso para mí es muy válido. Yo rompí con ciertos tabúes, y no me importaba que la gente se imaginara lo que quisiera".

-Y en la moda también rompió esquemas.
"Cualquier ropa no me gustaba, yo me preocupaba de eso, pero los movimientos salían solos, y hasta la fecha salen solos. Dime tú cómo lo hago, no sé, me inspira el ritmo. Impuse la chaqueta de cuero, los pantalones de cuero, la cremallera, y de ahí no me los sacaron más. ¡Qué comodidad! Yo soy una artista sin pose y sin dobleces; soy como soy".