El Mercurio
El texto y las canciones fueron escritos por Álvaro Scaramelli, quien pretende estrenar la pieza durante 2019.
EDUARDO MIRANDA
E nciende su computador y aparece un listado de canciones. Selecciona una de ellas y suena: "La vida es dar, es dar, es dar/Hasta que duela y con amor/ La vida es darse uno mismo/ con alegría, con optimismo".
Una pegajosa canción en la voz de Álvaro Scaramelli y que sirve como adelanto del próximo proyecto que se trae entre manos. Se trata de "Contento", una obra de teatro musical para la que escribió el texto y compuso la música y que pretende estrenar el próximo año.
"Hace tiempo quería hacer algo así. Había hecho la dirección musical de varias obras teatrales del género, pero nunca me había atrevido a escribir una", dice Scaramelli. "La idea surgió en varias conversaciones, una de ellas con José Miguel Musalem, que fue director del Hogar de Cristo. Me di cuenta que la imagen de Alberto Hurtado estaba un poco en blanco y negro. Hay una generación que aún lo recuerda y tiene en la memoria la serie de televisión con su vida. Creo que había que contar algo para las nuevas generaciones, para los jóvenes".
Hace un año se puso a trabajar en el proyecto y comenzó con la investigación de la vida del santo. "Me enteré de muchas cosas, pero me maravillé con esta figura que les habla a los más necesitados, a los estudiantes y a una clase acomodada. Fue un hombre que hace un quiebre en su vida y en el mundo social. También me impresioné con sus momentos místicos", añade Scaramelli, quien finalmente creó un musical de cuatro actos y una treintena de cuadros musicalizados. La pieza recorre los pasajes desde que Hurtado se gradúa de abogado en la Universidad Católica, hasta que fallece el 18 de agosto de 1952.
El musical está pensado para 30 artistas en escena, además de una orquesta de 12 intérpretes. Scaramelli ya se reunió con autoridades del Hogar de Cristo, quienes le dieron el patrocinio para el montaje. También se puso en contacto con el productor Luis Fierro para dar los primeros pasos en la conformación del montaje: "Lo creé, pero me mantendré más observante. No es mi experiencia y para que las cosas salgan bien se necesitan creadores con trayectoria, que saben hacer las cosas", dice el músico.
Para llevar a escena el montaje, Scaramelli ya ha conversado con algunos teatros, aunque tiene la mirada puesta en el Municipal de Las Condes por su implementación técnica. "Lo ideal para mí sería estrenar antes de agosto, porque es el Mes de la Solidaridad. Luego, mi sueño sería hacer una gira para dar a conocer las canciones en otras ciudades".
Sobre el elenco, señala que no tiene muchos requisitos, salvo la experiencia musical. "Tratamos a Alberto Hurtado en una etapa adulta, por lo que basta con un actor. Él es el protagonista, quien interactúa con otros grupos: los sacerdotes, los empresarios, los pobres... Es un musical bien coral donde hay comedia, un poquito de suspenso. Lo único que no tiene es romance, por razones obvias, pero se contrapesa con todo el espíritu que hay en las canciones y la historia".
"Súbete a la camioneta verde"
Este no es el primer musical sobre San Alberto Hurtado. En 2005 se estrenó "Súbete a la camioneta verde", con la dirección de Jorge Pedreros y la producción, guion y actuación de Gloria Simonetti. El actor Renato Munster interpretó al sacerdote y en el elenco también estaba Ginette Acevedo. Debutó en el Teatro Municipal de Viña del Mar y luego itineró por varios escenarios llegando incluso al Salón de Honor del Congreso Nacional.
Las canciones fueron creadas especialmente por Buddy Richard, La Sociedad, José Alfredo Fuentes, Roberto Espinoza y Juan Antonio Labra, entre otros.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
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sábado, diciembre 15, 2018
viernes, julio 28, 2017
Se intensifican diferencias entre socios de la SCD por auditoría en caso Scaramelli
El Mercurio
El resultado de la investigación, que no detectó anomalías, provocó divergencias en la comisión revisora que terminó con una denuncia ante la fiscalía.
JOSÉ VÁSQUEZ
Cerca de la medianoche del miércoles pasado, los rostros de los asistentes a la Asamblea de Socios de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), daban cuenta del cansancio -tras las más de cinco horas- y, también, de la inquietud, a pesar de las conclusiones que les fueron entregadas en la sala de la entidad del Mall Plaza Egaña.
En la cita, uno de los puntos álgidos, fue la exposición de los resultados de la auditoría realizada a Álvaro Scaramelli, ex presidente de la SCD, cuestionado por la millonaria alza en sus últimas dos liquidaciones por concepto de derechos conexos de televisión, que alcanzaron los $127 millones.
El informe, realizado por la empresa Echeverría & Llanos, arrojó, según expuso Hugo Moraga, presidente de la comisión revisora del proceso, que no había irregularidades en los pagos a Scaramelli, hecho que no dejó conforme a Amaro Labra, también miembro de la comisión, que ya había planteado su molestia con el proceso a través de una carta a los socios.
El líder de Sol y Lluvia interpuso el lunes una denuncia en la fiscalía de Ñuñoa para que investigue una revisión que estimó tuvo anomalías. "A mí no me pareció correcto que en las reuniones participara Juan Antonio Durán, director general de la SCD", señaló ayer. El músico también objetó que no se le entregara a tiempo el resultado del preinforme realizado por la auditora, además, de tampoco llegarle completo el documento en una primera instancia. Dijo que la revisión señalaba textualmente: "No fuimos contratados para, ni realizaremos un examen o una revisión, cuyo objetivo sería expresar opinión o conclusión, respectivamente sobre los procesos de liquidación de derechos conexos de televisión. Por este motivo, no expresaremos tal tipo de opinión ni de conclusión". Tal situación lo llevó a interponer la denuncia.
Mientras, Moraga dice que "el trabajo de los auditores fue impecable". En la comisión también participaron José Alfredo Fuentes (que no asistió a la asamblea por encontrarse en Antofagasta), José Ureta, Hugo Morales y en un principio Eduardo Peralta, quien dejó de asistir tras las primeras reuniones. En el grupo no hubo un acuerdo con el resultado de la investigación informada a los socios el miércoles.
Desde la SCD dicen que todo el proceso se realizó con normalidad y admiten que Durán asistió a la primera reunión cuando se contrataron los servicios de la consultora, "y, bajo expresa autorización de la comisión revisora, incluido Amaro Labra", en el encuentro en que se entregó el informe final.
Agregan que "en todos los puntos revisados, la conclusión es que no obtuvieron hallazgos que informar y, por lo tanto, no encontraron irregularidades, o consignaron detalles menores, ninguno de los cuales constituye una irregularidad".
Auditoría al caso Scaramelli asegura que no hubo irregularidades
El Mercurio
Ayer, en la asamblea de socios de la SCD se dio a conocer el resultado de la revisión que dice que los millonarios ingresos del músico estaban en orden. Próxima semana se conocerán los resultados de una segunda investigación.
C. Núñez y J. Vásquez
D e cara frente a sus socios. Álvaro Scaramelli, acompañado por la directiva de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), presidida por Horacio Salinas, informaron punto por punto los alcances de una auditoría que arrojó como resultado que los $127 millones recibidos por concepto de derechos conexos de televisión del ex líder de Cinema no presentaba irregularidades.
La jornada anoche se extendió por más de cinco horas en la Sala SCD de Plaza Egaña y músicos como Mario Guerrero la abandonaron antes de su finalización. El cantante no quiso emitir declaraciones respecto de la auditoría y solo dijo que "el ánimo de todos es el de ir mejorando lo que sucede en la SCD".
Ayer, en la entidad señalaron que la revisión encargada a "Echeverría & Llanos" concluyó que "las obras de Álvaro Scaramelli que generaron derechos en las distribuciones 47 y 48 de conexos, fueron declaradas en SCD antes de los procesos de distribución correspondientes. Así también pudieron verificar la existencia de las planillas de ejecución usadas para dichas distribuciones y realizaron un recálculo de los derechos conexos generados, simulando ambos procesos". Además, agregaron que el informe precisa que "se comprobó que efectivamente el monto coincidía con los derechos generados, por lo que (Echeverría & Llanos) no tienen observaciones al respecto".
Todo este proceso fue seguido por una comisión mixta presidida por Hugo Moraga e integrada por músicos como José Alfredo Fuentes y Amaro Labra, quien el martes, a través de una carta dirigida a los socios, manifestó su inconformidad con la investigación, en la que acusó posibles irregularidades. Es por esto que el líder de Sol y Lluvia contó que presentó una denuncia ante la Fiscalía de Ñuñoa - que comenzará la investigación del caso- que busca esclarecer si es que existió delito en el procedimiento llevado por Scaramelli.
Para la próxima semana se esperan los resultados de la otra auditoría encargada a la consultora Deloitte.
Cambian sistema de reparto de derechos
Ayer, la SCD informó que su consejo directivo está trabajando en mejorar los procesos de distribución de los derechos conexos de TV, algo que se vería reflejado en la próxima entrega, que se realizará a fin de mes. "Hay que ir adecuándose a las nuevas realidades de la industria y las plataformas en las que se ejecutan las obras", señalaron desde la institución.
"El consejo directivo definió modificaciones al procedimiento, que contemplan que los derechos serán distribuidos canal por canal y no en conjunto, incluyendo una norma que establece que el vuelco de parte de los derechos de TV cable a los canales de TV abierta para fines de distribución será mayor para los canales que pagan más por concepto de derechos". Además, comunicaron que "desde ahora los programas de infomerciales ya no serán considerados de la misma forma que un programa de TV propiamente tal, sino que serán ponderados en menor valor (un 10%)".
En la fiscalía
Amaro Labra, integrante de la comisión mixta, presentó una denuncia en la Fiscalía de Ñuñoa por posibles irregularidades en la auditoría realizada a Scaramelli.
martes, julio 04, 2017
Polémica entre consejeros mantiene clima de tensión en la SCD
El Mercurio
Mario Rojas acusó a "Florcita Motuda", a través de redes sociales, de tres situaciones que "reflejan un bajo estándar moral".
C. A. L.
Mario Rojas acusó a "Florcita Motuda", a través de redes sociales, de tres situaciones que "reflejan un bajo estándar moral".
C. A. L.
La tarde del domingo, pasadas las 19:00 horas, el folclorista Mario Rojas publicó una extensa declaración en su página de Facebook que alude directamente al músico Raúl Alarcón, "Florcita Motuda". En el texto, de alcance público, el primer vicepresidente de la SCD reconoce que lo agredió por teléfono y a través de un documento que leyó en el consejo de la entidad y que da a conocer.
"La raíz de mi actuar irreflexivo está en el gratuito espectáculo público que ha montado nuestro compañero al intentar, a través de los medios, desmarcarse de la responsabilidad que le ha correspondido en todas las decisiones que se han tomado durante su permanencia en este Consejo", aclara en su publicación.
Rojas plantea tres situaciones que, según él, "reflejan un bajo estándar moral" del intérprete de "Gente". "Habría que partir por el acoso e insinuaciones sexuales a una funcionaria", dice. En segundo lugar, asegura que hubo "insistencia para que se subiera de categoría de socio a uno de sus hijos" y, finalmente, habla de una supuesta "solicitud para que la SCD financiara una campaña política en su favor para una postulación a diputado".
La publicación del músico, que cuenta con más de 70 comentarios, continúa con una referencia a la actual situación de la entidad: "Hemos trabajado en pos de metas y Álvaro Scaramelli -que dejó la presidencia del organismo por las críticas a sus millonarios derechos de autor- puede decir orgulloso que ha tenido una brillante gestión a la cabeza de la SCD. Y es aquí donde viene mi estupor e indignación, por esta vuelta de chaqueta tan elocuente y poco sobria del consejero Florcita Motuda. (...) Es tan evidente que busca estar bien con Dios y con el diablo, así como tan evidente que está aprovechando esta situación para lucirse en virtud de una nueva campaña para ser diputado".
Alarcón no tardó en responder a las acusaciones. Cuatro horas después comentó la publicación de Rojas. "Tratar de demonizarme desacreditándome no aclara en nada el tema de fondo. Y el tema de fondo es sencillo: la repetición ilimitada de las cortinas musicales en la televisión produce, secretamente, creo que alrededor de 40 millones por liquidación. (...) Y como los millonarios ocultos no son identificados, porque dicen que son datos confidenciales, nunca nos habríamos enterado de la monstruosa cantidad de dinero que ganan injustamente los privilegiados conocedores del secreto", sostiene en su declaración.
Rápidamente, Rojas le contestó: "El tema de fondo es tu actuar desleal y cómo te volviste un fiscal de finanzas de la noche a la mañana, considerando que estuviste defendiendo los 40 palos de derechos de un antiguo socio hace menos de un mes. Alarcón, estuviste 4 años en el Consejo y firmaste todas las actas; estuviste de acuerdo en todo lo que propuso el presidente. Y ahora pretendes tomar distancia y lavarte las manos. ¿Por qué no propusiste todo lo que pretendes imponer ahora?".
La Declaración de Mario Rojas completa a continuación:
"Compañeros, ayer increpé telefónicamente de modo muy agresivo a Raúl Alarcón, Florcita Motuda, hecho del cual me arrepiento, porque no va con mi naturaleza. Ofrezco mis disculpas a Florcita en presencia de todo el Consejo y obviamente expreso mi compromiso de que no volverá a suceder.
Sin embargo, es mi deber explicar que la raíz de mi actuar irreflexivo está en el gratuito espectáculo público que ha montado nuestro compañero al intentar, a través de los medios de comunicación, desmarcarse de la responsabilidad que le ha correspondido en todas las decisiones que se han tomado durante el período de su permanencia en este Consejo.
Sin entrar en detalles, que pueden ser investigados en profundidad revisando las actas que él firmó (…) me detendré solo en tres de sus actos que reflejan, al menos, un bajo estándar moral.
Habría que partir por el acoso e insinuaciones sexuales a una funcionaria, cuyo hecho (...) ameritó un llamado de atención del presidente del momento Alejandro Guarello (…); también en la insistencia para que se subiera de categoría de socios a uno de sus hijos, sin contar con el tiempo ni los méritos (…) en desmedro de otros socios que sí contaban con los méritos; también la solicitud insistente para que la SCD financiara una campaña política en su favor para una postulación a Diputado... Solo tres situaciones que rebajan la dignidad de nuestro cargo y que, al menos una de ellas, constituye un delito grave que debiera ser investigado y sancionado no solo por la Comisión de Disciplina de nuestra Sociedad (cuya intervención solicito a partir de este momento), sino que también por la justicia ordinaria. Sugerencia -la segunda- que dejaré entre paréntesis mientras se aclara el conflicto que ha llevado a nuestro consejero a encabezar una irresponsable campaña de descrédito en contra del actual presidente y de toda nuestra corporación, exponiéndonos a ataques de quienes buscan deslegitimar la administración colectiva de derechos y buscan la disolución de la SCD, (…) Me refiero al señor Luis Pardo, ex presidente de ARCHI, que nuevamente ha comenzado sus ataques con renovados aires por la prensa.
Esto no es una defensa ciega ni a las políticas de la sociedad, ni al caso que afecta al actual presidente.
El asunto que atañe a Alvaro Scaramelli está bajo investigación, tras un acuerdo del Consejo y la ratificación de la Asamblea, y tengo confianza que cualquier veredicto él sabrá acatarlo con dignidad y altura de miras.
En cuanto a nuestra corporación, somos miembros del Consejo Directivo y estamos facultados para hacer los cambios que sea necesario tanto en el ámbito de la repartición de derechos como en el sistema de beneficio a nuestros asociados. Para eso estamos, para proponer cambios, reunir consensos, tomar acuerdos, debatir y para asumir la responsabilidad de las buenas y/o malas políticas que acordamos. Ese ejercicio continuará con o sin la presencia del consejero Florcita Motuda, que como todos sabemos ha hecho muy pocos aportes concretos al debate y a la presentación de proyectos durante su período. Las actas están en el sitio web… Si alguien quiere esa información puede acudir ahí en cualquier momento y revisarlas.
Sin embargo mi presentación (...) tiene una dimensión personal que no puedo dejar pasar. Al momento de ser elegido Alvaro Scaramelli presidente de este Consejo, me correspondió competir con él (…) Perdí por un voto. Tras una conversación telefónica con el recién elegido presidente le expresé mis felicitaciones y disposición a trabajar con él en beneficio de nuestra sociedad y sus socios. Nadie puede dudar que así ha sido, y cuando he tenido discrepancias las he expresado claramente y sin medias tintas, al punto que se desarrolló una dinámica justa y honorable en función del bien de la organización. Sin embargo nuestro consejero Alarcón ejerció un permanente bulling hacia mi persona, aludiendo a que yo estaba resentido o "picado", decía él, porque no ostentaba el cargo. Esta actitud iba acompañada de una casi vergonzosa adulación de las cualidades y virtudes del presidente. En la mayoría de los casos yo coincidí con él, por cuanto considero (como muchos) que ha sido una buena gestión. La Sociedad se ha unido, hemos elevado los fondos para beneficios, tenemos innumerables proyectos en curso que beneficiarán a nuestros afiliados, ofrecemos apoyo económico a sindicatos, festivales (única obsesión del consejero Alarcón), concursos, talleres, seminarios, publicaciones, visitas a regiones y por sobre todas las cosas se ha logrado un espíritu importante de colaboración y comprensión entre los socios por la labor que realizamos. No ha sido gratuito, hemos trabajado en pos de esas metas y Alvaro Scaramelli puede decir orgulloso que ha tenido una brillante gestión a la cabeza de la SCD…
Y es aquí donde viene mi estupor e indignación, por esta vuelta de chaqueta tan elocuente y poco sobria del consejero Florcita Motuda, un aprovechamiento de las circunstancias para salir en los medios, exhibiendo una vanidad incontrolable, proyectando una imagen de héroe justiciero de los desvalidos (que jamás ha sido), por no tener el coraje, la templanza, la dignidad, la fortaleza de asumir su propia responsabilidad en las decisiones que se tomaron durante su permanencia en este consejo. Y de paso haciendo leña del árbol caído, representado en el presidente, que él defendió tan denodadamente, a la vez que me insultaba a mí, haciéndome aparecer como una persona con ansias de poder cuando yo discrepaba en algún punto e intentaba debatir lo que no me parecía del todo correcto.
Es tan evidente que el consejero Alarcón busca estar bien con Dios y con el diablo, así como tan evidente que está aprovechando esta situación para lucirse en virtud de una nueva campaña para ser diputado. Lo que considero sería una desgracia para la nación.
Yo declaro solemnemente que seré su opositor en cualquier arena política, porque es un personaje de doble estándar, que a menudo falta a la verdad con tal de figurar, porque no se puede contener cuando ve un espacio para lucirse, sin observar el daño que puede causar a una persona que está siendo cuestionada (justificada o injustificadamente) y a una organización que ha costado 30 años construir. El compañero Alarcón ya puede refocilarse en sus logros, que son el producto de mucha bajeza. Pronostico el fracaso de esta nueva campaña suya, una vez más no será elegido, porque no tiene estatura ética para representar los intereses de ningún conglomerado social ni político.
MARIO ROJAS
Ante el Consejo Directivo de la SCD
Santiago, Jueves 29 de Junio de 2017"
lunes, julio 03, 2017
SCD: Scaramelli deja la presidencia y se mantiene en el consejo
El Mercurio
Músicos reaccionaron a la decisión del cantautor chileno, quien confirma que no postulará a la reelección del cargo.
C. Núñez y E. Miranda
Los cuestionamientos al presidente de la Sociedad Chilena de Derechos de Autor (SCD), Álvaro Scaramelli, por los $127 millones recibidos por derechos de autoría, siguen dando de qué hablar. La semana pasada, el músico, en entrevista con "El Mercurio", dijo que no se retiraría de la presidencia "hasta que todo esté absolutamente claro". Sin embargo, desde la entidad confirman que dará un paso al lado, que no se repostulará al cargo y terminará con su período de dos años, que concluyen a fines de julio. De todas formas, el cantautor seguirá en su rol de consejero de la institución.
Para Florcita Motuda hay situaciones poco claras en las decisiones que se están tomando dentro de la SCD. "Pedí la renuncia de Álvaro, pero su salida también como consejero", dice el músico, quien además deberá abandonar sus funciones en el consejo directivo. "Me retaron por intervenir, me acusaron de que ponía en peligro a la SCD, y me eliminaron de consejero". Y agrega: "Además, en la última reunión del jueves me agredieron y ni siquiera respondieron cuáles son los argumentos de fondo".
Entre las medidas tomadas por la SCD está la creación de una comisión revisora de cuentas, que participará en la investigación del caso de Scaramelli. Esto se suma a un estudio encargado a la empresa Deloitte, que revisará una muestra de 228 casos que incluyen a los miembros del consejo directivo por los derechos generados en los últimos tres años.
"Es lamentable la situación de Scaramelli, pero antes de cualquier decisión y opinión, creo que hay que esperar la investigación a fondo que está haciendo la comisión mixta. No es malo que la gente cuestionada dé un paso al lado, pero esto va más allá de las personas, tiene que ver con nuestra institución", dice el músico Roberto Márquez, de Illapu.
En mayo se eligió el nuevo consejo directivo de la SCD. Alejandro Guarello, ex presidente de la institución, será parte de este, y junto a él asumirán otros nuevos consejeros, como la cantante Magdalena Matthey, Rodrigo Osorio, del grupo Sinergia, y el saxofonista Andrés Pérez Muñoz. Ellos se sumarán a Valentín Trujillo y Héctor "Titín" Molina, además de los músicos Mario Rojas, Horacio Salinas (Inti-Illimani), René Calderón y el propio Scaramelli. La próxima semana se reunirán para ratificar también la nueva directiva, en la que el actual presidente no postulará a la reelección. Al interior de la SCD, uno de los nombres que suenan más fuerte para la presidencia es el de Horacio Salinas, quien actualmente es el segundo vicepresidente.
Guarello dice que "el cuestionamiento que se le hizo a Scaramelli es como presidente, y la posibilidad de que él renuncie como consejero es algo nuevo. Los dos cargos son muy distintos". Según el músico, la decisión que tomó Scaramelli es positiva, "porque baja la presión de la gente".
sábado, julio 01, 2017
Florcita Motuda: "Pensé en renunciar a la SCD, pero prefiero pelear
El Mercurio
El cantautor pide la salida de Álvaro Scaramelli de la presidencia del organismo, del que es consejero.
M. C. F.
El martes 20 de junio, cerca de las 22:15 horas, Florcita Motuda salió conforme de la Sala SCD, ubicada en Bellavista, tras una asamblea extraordinaria para tratar la situación registrada en la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD).
En esa ocasión, el cantautor y consejero del organismo dijo estar de acuerdo con las explicaciones dadas por el presidente de la organización, Álvaro Scaramelli, quien había sido cuestionado por haber recibido cerca de $130 millones en el último año y medio por los derechos de algunas de sus composiciones que se transmitieron en televisión.
Sin embargo, ayer Florcita Motuda emitió una declaración pública en que cambió diametralmente de opinión.
"Ese día salí y dije que no había ningún delito. Pero ese martes, al llegar a casa, recibí el llamado de Roberto Márquez, de Illapu, y me dijo: 'Oye, Flor, ¿tú estás defendiendo esto? Es horrible todo lo que nos está pasando'. Y ahí vi el descargo ético que hizo Fernando Ubiergo. Entonces me puse a pensar, a pensar y a pensar", planteó a "El Mercurio".
"En realidad, hay bastante poca transparencia en lo que gana Álvaro u otra gente por ahí escondida", recalca Florcita Motuda.
Por esta razón, solicitó la salida de Scaramelli de la presidencia de la SCD. "Pido su renuncia, pero también pensé yo en renunciar. Pero me di cuenta de que me quedan dos reuniones más antes de terminar mi período como consejero, y, en realidad, no me servía de nada. Prefiero pelear para que se repongan las normas reguladoras que crearon los músicos antiguos que previeron el futuro. Eso se ha distorsionado ahora", expresa.
Según Florcita Motuda, "esta monstruosidad" se parece a lo que sucede en la Sociedad de Autores de España (SGAE) "que está totalmente desprestigiada e intervenida por la justicia".
La SCD encargó una auditoría del caso a la empresa Deloitte, y también un estudio a una comisión interna del organismo. Para fines de julio está programada la asamblea general ordinaria de socios.
lunes, junio 26, 2017
Así opera el cuestionado modelo de ingresos y distribución de la SCD
El Mercurio
La entidad a cargo de gestionar los derechos del repertorio nacional e internacional recibe cerca de US$ 40 millones al año. Las elevadas cifras recibidas por el presidente del organismo, Álvaro Scaramelli, han sembrado dudas entre los socios sobre la medición de ejecuciones en televisión.
Cristopher Ahumada L.
La reciente polémica generada por los ingresos percibidos ($127 millones) por el presidente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), Álvaro Scaramelli, ha planteado dudas sobre el modelo de distribución de la recaudación de derechos de los artistas nacionales. Reuniones, cartas, divulgación de mensajes y entrevistas aclaratorias han marcado la pauta de una intensa semana para los músicos locales.
Pero, ¿cómo funciona el sistema de reparto de la SCD? La entidad, que gestiona y recauda los derechos del repertorio nacional e internacional desde 1987, reúne dineros por el uso de canciones en cuatro áreas de ejecución: radios, televisión (abierta y de pago), usuarios generales (como discotecas o centros comerciales) y recitales.
Del monto total recaudado por la organización, el 73% se destina directamente a los músicos y el 27% restante queda en manos de la SCD para gastos administrativos -de sus 250 empleados-, sociales y culturales. El dinero que reciben los artistas se entrega, separadamente, por derechos de autor (creador de la canción y editoriales) y derechos conexos (intérpretes y productores fonográficos). En general, la tarifa de derechos de autor es el doble que la de los conexos.
Según Scaramelli, en entrevista con "El Mercurio", el 27% gestionado por el consejo directivo se usa en diversas instancias de ayuda a los socios; entre ellas, cajas de mercadería, mantención de las salas SCD, jubilaciones para los músicos que no perciben ingresos y la realización de los Premios Pulsar.
Las cifras manejadas por la entidad revelan que en 2016 se recaudó un total de $26.466 millones (equivalentes a cerca de US$ 40 millones). El mayor porcentaje de ese fondo se destinó al pago de derechos de artistas extranjeros (71%). Finalmente, el monto recaudado para distribuir entre músicos nacionales llegó a $4.396 millones (US$ 6,5 millones).
Música para la televisión
Los $127 millones obtenidos por el presidente de la SCD por derechos de autor y conexos de 2015 y 2016 corresponden, según sus palabras, a 64 piezas (en su mayoría publicitarias) compuestas para la televisión.
¿Por qué los ingresos en este medio son tan millonarios? Desde la SCD explican que el sistema de distribución se trabaja por separado en cada área; es decir, la recaudación total recibida por los pagos de canales nacionales y de cable se distribuye solo entre las piezas ejecutadas en televisión, de acuerdo a los minutos que estuvo al aire. En 2016, la cifra final se repartió entre 90.262 obras.
En la radio, en cambio, la recaudación total del año se distribuyó entre 16.031.120 canciones. En este medio, la tarifa que pagan las radioemisoras es inferior a la de los canales de televisión y, además, la música chilena tiene una proporción menor de las reproducciones. El monto aproximado por derechos que recibe un autor por cada emisión de su canción es de $700 y es igual tanto para el tema de un artista nacional como internacional.
"Desde los años 80, cuando la Scottie Scott compuso la canción para 'La madrastra', todos los autores chilenos buscaron tener una canción en una teleserie, porque ya entonces la televisión pagaba muy bien los derechos de autor. En el mundo, no solo en Chile, los que hacen música para la TV generan infinitamente más que los otros", asegura Scaramelli.
El actual modelo de recaudación de la SCD impone a los canales un pago establecido que corresponde al 1% de sus ingresos publicitarios a cambio de una "licencia amplia" que les permite usar libremente la música registrada (nacional e internacional). Por lo tanto, no existe un cobro específico por cada canción ni por sus minutos en pantalla. Según datos recogidos por este diario, algunas estaciones pagarían cerca de $750 millones al año por este concepto.
La ley también impone a las estaciones la obligación de informar a la entidad la ejecución de piezas musicales en sus producciones mediante planillas que detallen el nombre y la duración. Finalmente, con la información recibida, se divide el monto recaudado por los canales con base en el tiempo que estuvieron las canciones al aire. Cada segundo de ejecución recibe una parte del pozo a repartir. "Es estrictamente proporcional al uso", dice Juan Antonio Durán, director general de la SCD.
Supuestos vacíos
Las voces críticas de la industria musical que han cuestionado las cifras de recaudación del presidente de la SCD coinciden en que existen situaciones en las que el sistema de reparto no es "claro" ni "riguroso".
La principal duda se genera en torno a las planillas entregadas por los canales. Algunos músicos establecen que las estaciones no tienen la capacidad de declarar todas las canciones que rotan en su pantalla -sobre todo las de tandas publicitarias o productos comprados- y que solo se informan las piezas utilizadas en producciones propias. Incluso sostienen que la información entregada a la SCD no superaría el 20% del total.
El director general responde a ese cuestionamiento. "Hay canales que mandan casi toda la información y otros que mandan muy poca. Nosotros tenemos grabados todos los programas y hay una unidad de control de repertorio que elabora las planillas faltantes. Ese es un trabajo a mano que requiere reconocer la canción y medir los segundos", revela Durán.
Una fuente de la música critica esa forma de medición. "La SCD tiene un personal con audífonos que escucha la televisión y hace las planillas. ¿Cómo esa persona va a saber reconocer cuando sonó una obra? Tendría que ser un genio para tener la información de todas las canciones en la cabeza", plantea.
¿Qué pasa, entonces, con las melodías o cortinas musicales que no se pueden identificar porque no tienen letra? Juan Antonio Durán, responde a "El Mercurio": "Es verdad, hay casos en que no se pueden identificar. Pero hay un método que consiste en que el mismo interesado tiene un plazo de hasta dos años para decir la música que sonó y no le pagaron. Nosotros tenemos grabada la programación completa de todos los canales de TV abierta por cinco años, entonces podemos hacer una verificación y pagar los derechos".
Sin embargo, reconoce que con los productos del cable no existen registros: "El autor tendría que conseguir la grabación del programa, pero nosotros no la hacemos".
Derechos conexos
El elevado monto que se paga en televisión por los derechos conexos, por sobre los de autoría, tiene una razón clara. La SCD tiene que entregar el dinero recaudado por la ejecución de obras internacionales a los artistas extranjeros en los derechos de autor, pero la normativa indica que no debe hacerlo en el caso de los conexos.
Durán explica que existen "convenios sin intercambio de dinero entre los países". "Por ejemplo, todos los derechos conexos de artistas chilenos que se generen en Perú, se les pagan a los artistas peruanos. Al mismo tiempo, todos los derechos de artistas peruanos se les pagan a los chilenos", afirma. Sin embargo, ese monto se reparte solo entre los intérpretes y productores fonográficos ejecutados en televisión en un año. El fondo a repartir para ese grupo es mucho más alto porque incluye, por ejemplo, la recaudación de nombres como Shakira, Luis Fonsi o Justin Bieber.
La opinión de otros músicos de TV
Otros autores que realizan composiciones para la televisión no coinciden con las cifras obtenidas por Álvaro Scaramelli. Carlos Figueroa, creador recurrente de piezas para la pantalla y director de la orquesta del Festival de Viña, plantea que son montos elevados. "He tenido muchas obras sonando en televisión y en el mejor año recibí arriba de $15 millones. Incluso con toda la promoción del Festival de Viña, suponiendo que me tocaron 100 veces, nunca llegué a una cifra así".
Sergio Ruiz de Gamboa, gestor musical de TVN, comparte ese análisis. "En mi caso personal, teniendo 1.200 obras inscritas en la SCD y habiendo hecho programas como 'Mea culpa' o diez teleseries con venta internacional, jamás he recibido más de $15 millones al año", afirma.
Figueroa añade que es necesario aclarar la situación: "Si él obtenía $600 mil y al año siguiente recibe $40 millones, es muy entendible que varios queramos saber cuántas obras tiene y si realmente todos los canales firmaron las planillas correctamente, porque esto es una cuestión de buena fe. Estoy agradecido del trabajo que hace la SCD, pero sí quisiera saber cómo llegamos a esa cifra".
La denuncia
El cuestionamiento a Álvaro Scaramelli surgió a raíz de una carta enviada el pasado 5 de mayo al director general de la SCD, Juan Antonio Durán, por Claudia Hernández, entonces gerenta de administración y finanzas, además de coordinadora de gestión ética del organismo, y que la semana pasada comenzó a viralizarse entre los socios.
En la carta, Hernández parte informando que Scaramelli solía recibir, por concepto de derechos conexos, sumas que iban entre los $600 mil y $800 mil. Sin embargo, luego agrega: "Lo anterior cambió a partir de (...) julio 2016 y en la cual el presidente Scaramelli recibió la suma de $40,7 millones, lo que corresponde al 5,42% del total a repartir, cifra muy lejana a la que recibe la mayoría del total de 5.476 músicos de esta distribución". Luego expone un pago de $90,1 millones -que Scaramelli asegura se trata, en realidad, de $87 millones-, "equivalente al 12% del total distribuido".
Y termina señalando: "No obstante, en abril 2017 he vuelto a aprobar como apoderado un avance por una suma cercana a $32 millones a favor del presidente Scaramelli, pero entiendo que el reglamente de distribución ya fue cambiado, por lo que, y repito, apelando a mi calidad de coordinadora de gestión ética de SCD, solicito se me exima de aprobar en mi calidad de apoderado de SCD nuevos egresos a favor del presidente Scaramelli".
El presidente de la SCD ha señalado que la denuncia y filtración de la carta obedece a la "venganza" de Hernández, quien fue despedida por anomalías en su trabajo.
Un escándalo en España
Por estos días, el tema de derechos está también muy presente en España, donde se vive un verdadero escándalo que ya tiene al menos 18 detenidos y que involucra a la Sociedad General de Autores y Editores de ese país (SGAE). Una investigación periodística realizada en 2013 destapó una maniobra realizada por miembros de la organización que consistía en hacer cambios mínimos a temas de dominio público, como melodías de Verdi o Mozart, y emitirlas en programas de TV en horarios de poca sintonía, como espacios de madrugada, que les permitía obtener abultadas sumas de dinero producto de derechos. Estos "falsos arreglos sobre obras de dominio público" generaban derechos que habrían beneficiado a autores, editoriales musicales y canales.
Las cifras involucradas son millonarias. Un ejemplo, en 2015 se recaudaron 88 millones de euros en derechos provenientes de la televisión. De ellos, entre un 50% y 70% correspondían a programas emitidos muy tarde en la noche, que representan apenas un 0,5% de la audiencia. En 2014, un organismo llamado Coalición Autorial -que agrupa a unos 300 miembros de la SGAE- hizo una denuncia por estafa a las autoridades, que está siendo objeto de un proceso judicial.
Álvaro Scaramelli: "Hoy, un músico que tenga éxito puede decir tranquilamente que vive de los derechos de autor"
El Mercurio
En entrevista con "El Mercurio", el cantautor se refirió ayer a la situación que enfrenta tras los altos pagos que ha recibido por composiciones para la televisión. "Detectar una manipulación en una liquidación es algo muy fácil", planteó.
CRISTOPHER AHUMADA L.
Álvaro Scaramelli, el presidente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), entra en la sala principal de las oficinas de la entidad en Providencia, se sienta y, antes de cualquier pregunta, pide un espacio para plantear su mirada de la situación que lo ha complicado durante los últimos días: un millonario ingreso por concepto de derechos de autoría, que atribuye a la denuncia de una ex funcionaria de la entidad. El tema, incluso, lo llevó a convocar el martes a una reunión extraordinaria con los socios de la organización.
"Lo primero que quiero aclarar es que no son $160 millones como se dice. Se trata de dos pagos: uno en 2016 correspondiente a derechos generados en 2015 por $40 millones. El otro de 2017, por derechos del año anterior, por un monto de $87 millones ($127 millones en total)", dice el cantautor nacional a "El Mercurio".
El músico, en un tono pausado y con el apoyo del mismo material que presentó a los miembros el día anterior, hace un breve repaso por su trayectoria antes de especificar sus ganancias. Recuerda sus éxitos radiales en los años 80 y 90, su rol como productor y compositor del grupo brasileño Axe Bahía, y su trabajo como creador de la clásica melodía del spot publicitario de la marca de bebidas Kem Piña. Eso, para explicar que siempre ha recibido dineros significativos por recaudación de autoría. "Para mí no es raro que uno busque generar derechos, porque siempre ayudan económicamente. La primera vez que cobré un cheque en los años 80, me compré un auto".
Scaramelli sostiene que luego de un período de "vacas flacas", a fines de 2014, estaba en un gimnasio cuando se le acercó a conversar el dueño de una agencia de publicidad y programas de TV. Le preguntó si podría musicalizar los proyectos de su empresa. Tuvieron algunas reuniones antes de concretar el acuerdo y empezar a trabajar en los productos que, según el autor, corresponden a más de 60 piezas, principalmente spots publicitarios, que comenzaron a rotar en pantalla desde 2015.
-¿Y cuáles son esas campañas?
"Si te digo eso, puedo poner en evidencia a alguna marca que no sé si le va a gustar estar metida en la sospecha. Eso es parte de la auditoría que se va a hacer".
Según explica, esos trabajos comenzaron antes de asumir la presidencia de la SCD. "Pero todo lo que uno musicaliza no repercute hasta el año siguiente, porque los derechos se pagan con un año de diferencia".
-¿Planteó este tema a la directiva antes de asumir el cargo?
"Le dije al director general (Juan Antonio Durán) que sentía que durante mi presidencia iban a aumentar mis derechos de autor, y le pregunté si había alguna incompatibilidad. Me señaló que en los estatutos no dice nada de que un autor no pueda recibir derechos. O sea, Armando Manzanero es el presidente de la SACM (sociedad mexicana) y debe ser uno de los autores que recibe más derechos en el mundo. Además, estos ingresos no tienen nada que ver con la administración del consejo. Es muy difícil que un consejero pudiera meterse en un área administrativa".
-¿Por qué decidió hablar con los socios de esta situación luego de que explotara y no les advirtió antes que recibiría estos ingresos?
"Tenemos la cultura, en estos 30 años que existe la SCD, que los derechos están en el ámbito privado. Nadie revela cuánto gana. Por eso le pregunté al director si tenía alguna obligación de informar. Lo que impacta a los músicos es que no están familiarizados con cifras que se reparten por musicalizaciones en televisión. Lo otro que genera ruido es que no ven al Álvaro Scaramelli en su oficio de músico. Entonces, asocian el aumento de derechos a mi labor de cantante y piensan que no he sonado tanto en las radios".
Altas recaudaciones
Scaramelli usa el modelo de reparto de derechos de la entidad musical para complementar su postura. Explica que hay un monto total de recaudación anual -que en 2016 llegó a los $4.396 millones-, del que se reparte el 73% a los socios -el 27% restante se destina a gastos sociales, culturales y de administración de la SCD-, según la ejecución de sus canciones en cada área. Entonces, la cifra total de ingresos por televisión se reparte solo entre los que tuvieron sus creaciones rotando en ese medio. En 2016, el total se dividió entre 90.262 ejecuciones. En la radio, en tanto, los dineros se tuvieron que distribuir en más de 16 millones de obras; por lo tanto, los ingresos para los músicos fueron menores.
También plantea que la información de la cifra que recibe cada socio sale de un software que recoge las planillas entregadas por los canales de televisión y los minutos que tuvo cada canción al aire. "Detectar una manipulación en una liquidación es algo muy fácil, porque los derechos se pagan por hechos concretos. Primero, la obra tiene que existir; segundo, deben estar las planillas de respaldo que confirman la cantidad de minutos de ejecución, y tercero, el sistema de distribución no puede ser modificado, porque se usa el mismo desde hace 20 años", asevera.
-¿Podría afirmar, entonces, que hay otros músicos que reciben una cantidad similar o superior a la suya?
"Sí, por supuesto. Pero eso está en el ámbito de las personas que hacen musicalización para televisión. Como los montos son privados, no estamos acostumbrados a conocer que un autor pueda recibir $40 millones en una liquidación. No es raro que la gente que musicaliza reciba esos montos, como tampoco es que los que suenan mucho en las radios obtengan montos superiores a estos. Hoy, un músico, que esté sonando y tenga éxito, puede decir tranquilamente que vive de los derechos de autor. Los derechos ya no están siendo un apéndice ni algo extra; hoy hay artistas que se pueden comprar un departamento con estos ingresos si están en alta rotación. Los que reciben dinero son aquellos cuyas obras se utilizan, y tenemos una gran cantidad de músicos cuyas obras no son ocupadas, y son ellos los que plantean las sospechas".
-Luego de aclarar la situación en la reunión con los socios, ¿por qué se hace necesario hacer dos auditorías?
"Para dar transparencia y para que haya absoluta tranquilidad, y porque se trata del presidente de la SCD. La manera de aclararlo es que la comisión revisora de cuentas, formada por músicos, pueda tener acceso a toda la información de mis derechos. En la próxima asamblea (en julio) se presentarán los resultados".
-¿Siente que esto empañará otros logros de su gestión?
"Por supuesto, porque no podemos desconocer que vivimos en un medio que tiene noticias de desfalcos económicos. Naturalmente, la ciudadanía lo asocia a eso y hace que se pierda la confianza en una institución. Si hemos trabajado durante años en mejorar, esto es un revés en nuestra gestión. Pero también es una oportunidad de demostrar cohesión. No sé si otras instituciones, que han tenido crisis de cuestionamientos por montos millonarios, encaran la situación ante una asamblea y hablan con transparencia. Todo eso demuestra algo".
miércoles, junio 21, 2017
Pagos por derechos a Álvaro Scaramelli generan amplio debate entre socios de la SCD
El Mercurio
La entidad convocó ayer a una reunión extraordinaria con el objetivo de aclarar las ganancias del presidente de la organización, quien ha percibido cerca de $160 millones por derechos conexos en el último año y medio.
C. Ahumada y M. Cifuentes
"Gracias al trabajo que SCD realiza desde hace 30 años, cada afiliado tiene la seguridad de que, si su trabajo tiene mayor difusión en cualquier medio, esto se verá reflejado en su reparto de derechos". Con esas palabras, ayer a primera hora, la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) salió a aclarar los cuestionamientos por los millonarios ingresos de su presidente, Álvaro Scaramelli, quien percibió cerca de $160 millones por derechos conexos entre julio de 2016 y abril de 2017. "Afirmamos que, en este proceso en particular, así como en todo nuestro sistema de reparto, no hay ningún tipo de intervención", continuaba la declaración que publicó en su página web.
El revuelo que generó la difusión de las cifras en miembros del gremio musical motivó a la entidad a llevar a cabo ayer una reunión extraordinaria, a la que fueron convocados los socios para conocer el origen de las ganancias de Scaramelli, que estarían relacionadas, principalmente, con la musicalización de programas de televisión y campañas publicitarias. Además, se informó la contratación de la empresa Deloitte para que haga una auditoría del caso.
El encuentro -que se inició a las 18:30 horas en la sala de la SCD en Bellavista y que contó con la participación de figuras como Florcita Motuda, Mario Guerrero, Ginette Acevedo, Sebastián Errázuriz, Hugo Manzi (Natalino) y Roberto Márquez (Illapu)- obligó a postergar la asamblea en la que las comisiones salientes entregarían sus informes antes de una nueva elección.
José Alfredo Fuentes, integrante de la comisión de revisión de cuentas, sostiene: "Nos sorprendió esto justo cuando tenemos que entregar el último informe antes de terminar nuestra gestión. Mayores detalles no manejo, porque no tenemos acceso a lo que recibe cada socio. Ahora, Álvaro tendrá que demostrar que los dineros que se han devengado por sus obras están en estricto orden. Espero que así sea, tengo mucha fe en él y entiendo que avisó antes que estaba haciendo una gestión como autor con una empresa que le iba a entregar mucho dinero".
La situación de Scaramelli abrió también un amplio debate entre los socios de la SCD. Gloria Simonetti sostiene que existe una preocupación en los miembros de la organización: "Una queda algo desconcertada al ver los ingresos involucrados. Sin ánimo de juzgarlo, el presidente tiene que aclarar a la brevedad cómo sucedió este cambio tan abrupto entre los montos anteriores y los de ahora. Es necesario saber cuáles son los nombres de esas obras, porque estos corresponden a derechos conexos, o sea de interpretación y ejecución; entonces, el autor tendría que estar en un nivel de ganancia superior".
Camilo Salinas, ex integrante de Los Tres y compositor habitual de música para series nacionales, estima que los ingresos son razonables y que hay estatutos en la SCD que hacen "muy difícil alterar los dineros".
"En cifras, lo de Scaramelli no me parece extraño. La televisión mueve toneladas de dinero y la música se ha transformado en un complemento en esta área. Si un músico hace la canción de una teleserie, gana un porcentaje en relación con lo que genera ese producto", dice el autor, y hace referencia al éxito de la película "Sin filtro": "Llevó más de un millón de espectadores a las salas de cine, ahí los derechos en la música son altísimos".
A raíz de esta situación, Florcita Motuda (Raúl Alarcón) plantea que habría que revisar los estatutos y reglamentos. "Son culpables de producir distorsiones. Si hay normas que habilitan que las personas que hacen música para las cortinas de televisión sean millonarias, fácilmente en un par de años se desvirtúa el trabajo artístico del que hace canciones desde su corazón. Es más importante una melodía pequeñita para un programa, que se puede hacer en el computador, que una composición con validez estética que viene del alma. Me habría encantado que Álvaro hubiese ganado esa plata por las canciones que hizo amándolas y que han construido su carrera", afirma.
Luis Dimas avala el trabajo de Scaramelli, pero desliza un cuestionamiento al monto percibido: "En honor a la verdad y conociendo a Álvaro, me parece poco creíble que estuviera metido en cualquier cosa oscura. Aunque yo nunca en mi vida, y he sido más tocado que él, he visto un cheque de $160 millones. Ni por uno, cuatro o treinta meses de trabajo. Así que lo encuentro muy elevado y da para cuestionamientos. Debe haber alguna explicación, y así lo deseo".
Extensa reunión
Por cerca de cuatro horas se extendió anoche la reunión convocada por la SCD. La masiva asistencia hizo que se repletara la sala de Bellavista, que tiene capacidad para 120 personas, y muchas de ellas debieron estar de pie.
A la salida de la reunión, varios de los asistentes señalaron que quedaron satisfechos con la asamblea, pero indicaron que aún se debe esperar el resultado de la auditoría.
En la primera parte, Scaramelli, apoyado por un power point , explicó cómo le fueron asignados sus derechos por los trabajos que ha realizado recientemente y que incrementaron de manera importante sus ingresos. Luego se le formularon varias preguntas. "Para mí, está todo bien", dijo a la salida Ginette Acevedo. Y Mario Guerrero complementó: "Hubo explicaciones y también muchas preguntas. Eso es bueno, porque aclara las cosas".
martes, junio 20, 2017
Harán auditoría a la SCD para aclarar millonarios ingresos de su presidente
El Mercurio
Álvaro Scaramelli habría percibido cerca $160 millones en el último año y medio. El músico informó a sus colegas que la empresa Deloitte fue contratada para investigar si es que hubo anomalías en su recaudación por el concepto de derecho de autor.
Por JOSÉ VÁSQUEZ
Álvaro Scaramelli quiere empezar hablando con sus colegas antes de abordar a los medios de comunicación. El actual presidente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) escogió la asamblea de hoy de la entidad para abordar un tema que entre sus compañeros ha despertado suspicacias: los elevados montos que habría percibido en el último año y medio por concepto de derecho de autor, una cifra que, ha trascendido, bordearía los $160 millones.
La SCD agrupa a cerca de 9 mil socios y los dineros que se entregan en promedio están muy por debajo de ese millonario monto, que señalan algunos asociados, se ha incrementado coincidentemente con el período de la voz de "Ramo de flores" al frente del gremio autoral. Scaramelli, quien asumió el cargo en junio de 2015 y que en su gestión lideró el proceso de la puesta en marcha de la denominada "Ley del 20%", se ha manifestado tranquilo ante la situación. El fin de semana, vía Facebook y WhatsApp, informó a sus colegas que la SCD contrató los servicios de empresa Deloitte para que realice una auditoría.
Además, señaló que en la reunión de hoy se encargará a la comisión revisora de cuentas de la entidad, formada por músicos independientes al consejo y elegidos por la asamblea para que audite el mismo caso.
El músico ha señalado que desde 2014 ha trabajado en la creación y grabación de música para programas de televisión tanto en el cable como en la señal abierta, así como la musicalización de campañas publicitarias, entre otras actividades, las que explicarían el incremento en sus ingresos. Según el artista, ha compuesto más de 100 obras que se han distribuido en diversos formatos. Scaramelli, además de su carrera solista y en la banda Cinema, fue productor del popular conjunto Axe Bahía, que fue un suceso a comienzos de la década del 2000.
El cantautor Fernando Ubiergo, presidente de la entidad entre 2004 y 2008, dice que ha conversado "con colegas y amigos con la misma aprensión" sobre lo que sucede en la SCD y aunque dice que no quiere enjuiciar a nadie antes de tener claridad sobre el tema, su postura es que "se deben abrir las puertas, las ventanas, todo en la SCD". "Hablé con Álvaro y él me dijo que estaba todo en orden, pero creo que cuando uno asume un cargo directivo debe ir un poco más allá. Antes de asumir la presidencia (SCD) hice una declaración en la notaría con todos mis bienes, incluyendo hasta el cejillo de mi guitarra... Hoy el país vive muchas desconfianzas, y con sobradas razones, y en estos contextos a mí se me hace más necesario que se haga una aclaración que sea muy transparente", sostiene Ubiergo.
Sobre la auditoría, el director general de la entidad, Juan Antonio Durán, admite que ahora están "con un proceso de revisión en curso. Este servicio ya fue formalizado y sus resultados estarán en las próximas semanas", señala el directivo.
Derecho de autor
Hoy son 9 mil los músicos asociados a la SCD, quienes pueden recibir ingresos por concepto de derecho de autor. "Los derechos se pagan principalmente por transferencias electrónicas, y las distribuciones principales se realizan cuatro veces al año, separadas por derechos de autor y conexos (intérpretes). Además, se liquidan mensualmente los derechos por espectáculos en vivo", explica Durán, quien señala que los montos son pagados por usuarios de distintos rubros, como la televisión, la radio y el cine, entre otros medios.
domingo, mayo 21, 2017
Herencia musical en vivo: Cuando el escenario se transforma en una tradición familiar
El Mercurio
Cecilia Echenique y Eduardo Gatti realizan shows junto a sus hijos; Claudio Narea y Álvaro Scaramelli han incorporado a los suyos en su banda, pero todos ya administran una promisoria carrera independiente de las de sus padres. "El Mercurio" reunió a los orgullosos padres con los compositores de la nueva generación Benjamín Walker, Manuel Gatti, Juan Pablo y Daniel Narea y Adriano y Gianluca Scaramelli.
José Vásquez
La vigorizada última actuación de Sting en Santiago, a comienzos de mes, coincidió con su gira en plan familiar. Además de salir a recorrer el mundo con un macizo disco, la voz de "Shape of my heart" emprendió el viaje con su hijo Joe Sumner, a quien patrocinó en el escenario como su número de apertura y luego, invitándolo a ser parte desde los coros en su propio show.
La idea no es nueva, aunque solo tiene buenos resultados en el tiempo si la acción no se transforma en un espectáculo de beneficencia. "Es importante poner en el papel que el ser hijo de un artista conocido no significa un éxito instantáneo", dice Álvaro Scaramelli, quien incorporó en sus shows en vivo a sus hijos Adriano y Gianluca, quienes además trabajan en un proyecto como dupla.
Cecilia Echenique, Eduardo Gatti y Claudio Narea son también algunos de los músicos que se presentan regularmente en el país con sus herederos musicales, transformando el escenario en una tradición familiar que defienden no como un capricho. "Escogí cantar con Benjamín (Walker) no porque fuera mi hijo, sino porque sentí que por su forma de interpretar era el artista adecuado para hacerlo", cuenta Echenique, sobre el presente que la tiene realizando actuaciones junto a su hijo Benjamín Walker, Artista Revelación de los Premios Pulsar en 2015 y quien ya está próximo a estrenar su segundo álbum, "Brotes".
La crítica es importante para que la relación fructifique y en eso, Narea es riguroso con los suyos. "Mi papá es muy estricto", dice Juan Pablo, y su hermano Diego cuenta que cuando le muestran música al ex guitarrista de Los Prisioneros, este no tiene problemas en decirles: "'Esos acordes no, porque son feos'. Él es duro, pero muchas veces también es muy útil en sus consejos".
El ambiente en el hogar puede estimular la creación y en el caso de Eduardo Gatti, fue lo que empujó a Manuel a pensar en ser músico desde la niñez. "Las guitarras andaban tiradas por toda la casa, solo faltaba que hubiera guitarras en el baño", dice la voz de "Los momentos", que se dio cuenta de forma temprana que el camino de su hijo estaba en la música: "Él a los 10 años me dijo: 'Mira, papá, lo que saqué', y era 'Castles mades of sand', de Jimi Hendrix, tocada muy bien, no era que lo hacía más o menos, era muy sólida, entonces ahí dije profético, 'parece que vamos a ser colegas'".
Los Narea: Música, leyes y política
Hay un momento que Daniel recuerda como decisivo en su motivación para ser músico: viendo a su padre en el escenario junto a Los Prisioneros tocando en el Estadio Nacional. "Ahí dije: 'Qué bien se pasa tocando'", recuerda el hijo cientista político de Claudio Narea. Juan Pablo, su otro hijo músico se acaba de titular de abogado y, como padre orgulloso, Claudio destaca que fue el mejor de su generación. Ambos jóvenes, en un mundo ideal, quieren compatibilizar sus carreras universitarias con la música. "Ojalá podamos divertirnos y pasarlo bien en lo que hagamos, que no sea un trabajo donde nos sintamos obligados a estar", dice Daniel. Juan Pablo toca con su padre en Profetas y Frenéticos (se presentan el 9 de junio en La Batuta) y además prepara el lanzamiento del primer EP junto a su hermano con la banda Psiconauta, un trabajo que esperan lanzar este año. "Ellos pueden haber sentido que a veces se me pasaba la mano con las críticas, pero hoy los resultados son mucho mejores a que si no les hubiese dicho nada", dice Claudio, entusiasmado con el nuevo proyecto.
Los Scaramelli: Evitando la influencia
Álvaro Scaramelli es claro en señalar que él evitó influenciar a sus hijos, los mellizos Adriano y Gianluca, para que siguieran el camino de la música. "Nunca hubo instrumentos musicales en mi casa", dice el ex Cinema y explica sus razones: "Soy un convencido de que esta es una carrera muy difícil, una lotería. Para vivir de la música y que te vaya bien tiene que ver también mucho el destino. Que ellos decidieran ser músicos fue una motivación propia que luego yo apoyé". Después de verlos en el colegio presentándose en una actividad junto a Joe Vasconcellos, el actual presidente de la SCD se dio cuenta de que los jóvenes ya podían tocar con él en su banda. Se perfeccionaron y desde hace cuatro años giran juntos, ganando un dinero que reinvierten en su propia carrera. "Con mi hermano pasamos por hartas etapas, punk, rock alternativo y hoy trabajamos en Adriano & Gianluca, un dúo enfocado al funk con el que acabamos de estrenar el single 'Todo se acabó' (disponible en plataformas como YouTube)", cuenta Gianluca, quien adelanta que su primer EP, saldría dentro de las próximas semanas, entre junio y julio.
Los Echenique-Walker:Fiato embrionario
Benjamín Walker debutó en los estudios de grabación cantando villancicos cuando tenía 10 años. "Desde la cuna se notaba que era un niño con talento musical, ya que se movía con ritmo cuando le cantaba", cuenta Cecilia Echenique, recordando que para su hijo, el escenario siempre fue una extensión muy natural de lo que veía en su casa. Hoy, Walker está próximo a lanzar su segundo disco en junio y, además, grabó para el nuevo álbum de su madre que saldrá en los próximos meses. Un título en el que condensa en nuevas versiones y con invitados sus 30 años de carrera. Benjamín participa en "Porque siempre hay tiempo", un tema que, cuentan, salió en la primera toma. "Es que la he cantado toda mi vida, la vengo escuchando desde tu útero", bromea el cantautor con su madre. El 22 de agosto será la presentación de este álbum en el Teatro Nescafé de las Artes, donde Echenique estará acompañada de todos sus invitados.
Los Gatti: Unidos por los 70
Caminan juntos, pero corren por separado. Gatti está tocando desde hace algunos años con su hijo Manuel, pero no quiere que esta unión tome una denominación en vivo como "Los Gatti". "Mi idea es que mantengamos cada uno nuestros proyectos por separado, aunque nos acompañemos en el escenario. Es importante para los dos, para mantener la libertad de cada uno", dice. Manuel tomó la guitarra de forma inevitable (ver nota) a los 7 años, pero recién a los 18 se atrevió a cantar. Luego de algunos proyectos y un viaje a Holanda, regresó a Chile para trabajar en su nuevo conjunto, Gran Hermano, un trío integrado por Christian Guzmán y el actor César Sepúlveda, con el que planean lanzar un disco este año. Mientras tanto, comparte escenario con su padre. "Manuel me acompaña en algunas canciones. Hacemos una dupla muy rica. Nuestras guitarras se entrelazan en un tejido bastante complejo y bonito. Tenemos mucha empatía, porque manejamos códigos parecidos. Él está muy interiorizado en la música de los 70, por lo que usamos un lenguaje bien especial con el que nos matamos de la risa cuando viajamos".
Cecilia Echenique y Eduardo Gatti realizan shows junto a sus hijos; Claudio Narea y Álvaro Scaramelli han incorporado a los suyos en su banda, pero todos ya administran una promisoria carrera independiente de las de sus padres. "El Mercurio" reunió a los orgullosos padres con los compositores de la nueva generación Benjamín Walker, Manuel Gatti, Juan Pablo y Daniel Narea y Adriano y Gianluca Scaramelli.
José Vásquez
La vigorizada última actuación de Sting en Santiago, a comienzos de mes, coincidió con su gira en plan familiar. Además de salir a recorrer el mundo con un macizo disco, la voz de "Shape of my heart" emprendió el viaje con su hijo Joe Sumner, a quien patrocinó en el escenario como su número de apertura y luego, invitándolo a ser parte desde los coros en su propio show.
La idea no es nueva, aunque solo tiene buenos resultados en el tiempo si la acción no se transforma en un espectáculo de beneficencia. "Es importante poner en el papel que el ser hijo de un artista conocido no significa un éxito instantáneo", dice Álvaro Scaramelli, quien incorporó en sus shows en vivo a sus hijos Adriano y Gianluca, quienes además trabajan en un proyecto como dupla.
Cecilia Echenique, Eduardo Gatti y Claudio Narea son también algunos de los músicos que se presentan regularmente en el país con sus herederos musicales, transformando el escenario en una tradición familiar que defienden no como un capricho. "Escogí cantar con Benjamín (Walker) no porque fuera mi hijo, sino porque sentí que por su forma de interpretar era el artista adecuado para hacerlo", cuenta Echenique, sobre el presente que la tiene realizando actuaciones junto a su hijo Benjamín Walker, Artista Revelación de los Premios Pulsar en 2015 y quien ya está próximo a estrenar su segundo álbum, "Brotes".
La crítica es importante para que la relación fructifique y en eso, Narea es riguroso con los suyos. "Mi papá es muy estricto", dice Juan Pablo, y su hermano Diego cuenta que cuando le muestran música al ex guitarrista de Los Prisioneros, este no tiene problemas en decirles: "'Esos acordes no, porque son feos'. Él es duro, pero muchas veces también es muy útil en sus consejos".
El ambiente en el hogar puede estimular la creación y en el caso de Eduardo Gatti, fue lo que empujó a Manuel a pensar en ser músico desde la niñez. "Las guitarras andaban tiradas por toda la casa, solo faltaba que hubiera guitarras en el baño", dice la voz de "Los momentos", que se dio cuenta de forma temprana que el camino de su hijo estaba en la música: "Él a los 10 años me dijo: 'Mira, papá, lo que saqué', y era 'Castles mades of sand', de Jimi Hendrix, tocada muy bien, no era que lo hacía más o menos, era muy sólida, entonces ahí dije profético, 'parece que vamos a ser colegas'".
Los Narea: Música, leyes y política
Hay un momento que Daniel recuerda como decisivo en su motivación para ser músico: viendo a su padre en el escenario junto a Los Prisioneros tocando en el Estadio Nacional. "Ahí dije: 'Qué bien se pasa tocando'", recuerda el hijo cientista político de Claudio Narea. Juan Pablo, su otro hijo músico se acaba de titular de abogado y, como padre orgulloso, Claudio destaca que fue el mejor de su generación. Ambos jóvenes, en un mundo ideal, quieren compatibilizar sus carreras universitarias con la música. "Ojalá podamos divertirnos y pasarlo bien en lo que hagamos, que no sea un trabajo donde nos sintamos obligados a estar", dice Daniel. Juan Pablo toca con su padre en Profetas y Frenéticos (se presentan el 9 de junio en La Batuta) y además prepara el lanzamiento del primer EP junto a su hermano con la banda Psiconauta, un trabajo que esperan lanzar este año. "Ellos pueden haber sentido que a veces se me pasaba la mano con las críticas, pero hoy los resultados son mucho mejores a que si no les hubiese dicho nada", dice Claudio, entusiasmado con el nuevo proyecto.
Los Scaramelli: Evitando la influencia
Álvaro Scaramelli es claro en señalar que él evitó influenciar a sus hijos, los mellizos Adriano y Gianluca, para que siguieran el camino de la música. "Nunca hubo instrumentos musicales en mi casa", dice el ex Cinema y explica sus razones: "Soy un convencido de que esta es una carrera muy difícil, una lotería. Para vivir de la música y que te vaya bien tiene que ver también mucho el destino. Que ellos decidieran ser músicos fue una motivación propia que luego yo apoyé". Después de verlos en el colegio presentándose en una actividad junto a Joe Vasconcellos, el actual presidente de la SCD se dio cuenta de que los jóvenes ya podían tocar con él en su banda. Se perfeccionaron y desde hace cuatro años giran juntos, ganando un dinero que reinvierten en su propia carrera. "Con mi hermano pasamos por hartas etapas, punk, rock alternativo y hoy trabajamos en Adriano & Gianluca, un dúo enfocado al funk con el que acabamos de estrenar el single 'Todo se acabó' (disponible en plataformas como YouTube)", cuenta Gianluca, quien adelanta que su primer EP, saldría dentro de las próximas semanas, entre junio y julio.
Los Echenique-Walker:Fiato embrionario
Benjamín Walker debutó en los estudios de grabación cantando villancicos cuando tenía 10 años. "Desde la cuna se notaba que era un niño con talento musical, ya que se movía con ritmo cuando le cantaba", cuenta Cecilia Echenique, recordando que para su hijo, el escenario siempre fue una extensión muy natural de lo que veía en su casa. Hoy, Walker está próximo a lanzar su segundo disco en junio y, además, grabó para el nuevo álbum de su madre que saldrá en los próximos meses. Un título en el que condensa en nuevas versiones y con invitados sus 30 años de carrera. Benjamín participa en "Porque siempre hay tiempo", un tema que, cuentan, salió en la primera toma. "Es que la he cantado toda mi vida, la vengo escuchando desde tu útero", bromea el cantautor con su madre. El 22 de agosto será la presentación de este álbum en el Teatro Nescafé de las Artes, donde Echenique estará acompañada de todos sus invitados.
Los Gatti: Unidos por los 70
Caminan juntos, pero corren por separado. Gatti está tocando desde hace algunos años con su hijo Manuel, pero no quiere que esta unión tome una denominación en vivo como "Los Gatti". "Mi idea es que mantengamos cada uno nuestros proyectos por separado, aunque nos acompañemos en el escenario. Es importante para los dos, para mantener la libertad de cada uno", dice. Manuel tomó la guitarra de forma inevitable (ver nota) a los 7 años, pero recién a los 18 se atrevió a cantar. Luego de algunos proyectos y un viaje a Holanda, regresó a Chile para trabajar en su nuevo conjunto, Gran Hermano, un trío integrado por Christian Guzmán y el actor César Sepúlveda, con el que planean lanzar un disco este año. Mientras tanto, comparte escenario con su padre. "Manuel me acompaña en algunas canciones. Hacemos una dupla muy rica. Nuestras guitarras se entrelazan en un tejido bastante complejo y bonito. Tenemos mucha empatía, porque manejamos códigos parecidos. Él está muy interiorizado en la música de los 70, por lo que usamos un lenguaje bien especial con el que nos matamos de la risa cuando viajamos".
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