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viernes, noviembre 11, 2022

Circuito patrimonial invita a revisitar la obra de Matta



El Mercurio


 Los 111 años de su nacimiento se conmemorarán en La Moneda con la inusual apertura de salones que exhiben obras suyas. La ruta gratuita contempla, además, el MAC, el MAVI-UC y el metro Quinta Normal.

Daniela Silva Astorga

Suele aparecer en las imágenes que circulan por los diarios y la televisión, pero pocos han visto en persona “Espejo de cronos” (1981), monumental pintura de Roberto Matta (1911-2002) instalada en el Salón Azul de La Moneda. Todavía más desconocida para el público es “Passage de la mort à la vie” (1973) —también llamada “La vida Allende la muerte”—, obra donada por Germana Matta en 2008 y expuesta en la sala Taller Matta, a la que solo entran funcionarios del palacio.


Una restricción que desaparecerá transitoriamente gracias al Circuito Matta Patrimonial, instancia que conmemorará el nacimiento y la muerte del icónico autor chileno, a través de una invitación a caminar y reencontrarse con su obra pública. En La Moneda los visitantes podrán ver nueve obras, entre las que están “Puro pueblo tu cielo azulado” y “Tradición de futuro” (a través de Instagram, @patrimoniolamoneda, se entregarán los detalles para inscribirse).


Esta propuesta de ruta, que se repetirá cada noviembre, incluye también el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) del Parque Forestal, el MAVI-UC y el metro Quinta Normal, de visita libre.


“La motivación fundamental de este circuito es el ánimo de difundir otra vez la obra de Matta, pero dándole sobre todo alcance a la ciudadanía. Valoramos mucho eso. Aunque él sea uno de los grandes maestros y un artista conocido por todos los chilenos, al menos de nombre, pocos se han acercado a su obra. No siempre se tiene acceso al museo, no siempre se puede ir. Pero, además, no siempre están sus pinturas en exposición”, dice la curadora Inés Ortega-Márquez, quien impulsó esta iniciativa en conversación con Daniel Cruz, director del MAC. Rápidamente se sumaron otros espacios, y la idea es que año a año el circuito se renueve.


El Museo de Artes Visuales invita a reencontrarse con el mural “La debutante” (1995), compuesto por 135 placas de cerámica y expuesto de manera permanente en la fachada del edificio. En el marco del Circuito Matta, el MAVI ofrecerá actividades de mediación.


En el metro Quinta Normal está el mural “Verbo América” (1996), confeccionado también en Italia y luego trasladado a Chile con la condición de ser instalado en un sitio público. Esa intención de Matta es, asimismo, la que se quiere relevar con este circuito.


En tanto, el MAC de Parque Forestal participa con “El nacimiento de América” (ca. 1952). “Esta pintura es sumamente relevante dentro de su producción, porque pertenece a un período en el que tiene un profundo interés por sus raíces. Piensa mucho en las culturas originarias y en una América exuberante, y entonces pinta esta pieza tan germinal e importante. Este circuito, además, propicia el establecimiento de nuevas lecturas hacia el legado de Matta”, cierra Ortega-Márquez.

viernes, septiembre 06, 2019

Fallece la viuda de Roberto Matta


domingo, octubre 21, 2018

Matta inédito: exponen colección de 170 grabados jamás vistos en Chile

El Mercurio

El Museo de Arte Contemporáneo del Parque Forestal presentará, a partir del jueves, "Matta, obra gráfica 1943-1968. De la New School de Nueva York a la revolución intelectual del 68", una exposición que nos conecta con una época sumamente fructífera y creativa en la obra del más famoso artista chileno. Fue curada por Inés Ortega-Márquez. 

Daniela Silva Astorga
Avanzan los años 40 en Nueva York. Jackson Pollock, William Baziotes, Robert Motherwell y Mark Rothko, entre otros artistas, intercambian ideas y confeccionan su obra bajo el alero de un movimiento naciente. Una cruza, de tendencia informalista y matérica, entre el expresionismo abstracto y el surrealismo importado de Europa, que llaman The New School. El surrealista chileno Roberto Matta (1911-2002) también está ahí, adscrito a la corriente, tras escapar en 1939 de la II Guerra Mundial y de Europa (vivía en París). Y lo mismo ocurre con el grabador británico Stanley William Hayter -hoy considerado un emblema de la técnica en el siglo XX-, quien traslada su famoso Atelier 17 a la Gran Manzana.

Es allí, y marcado por todas estas confluencias, que Matta se inicia en el grabado, en 1943, con una serie de diez planchas de cobre en punta seca, que justamente titula "The New School". Pero que solo imprime en parte -la mitad de la decena-, antes de que las planchas se pierdan, siendo encontradas recién entre fines de los años 70 e inicios de los 80, momento en que sí son estampadas, con una tirada de solo 70 ejemplares, en el taller del francés Roland Sabatier.

Y ahora, a 75 años de esas exploraciones iniciales, ocurrirá un hecho histórico: uno de los cinco grabados impresos por Matta en 1943 será presentado, a partir de este jueves 25, en el Museo de Arte Contemporáneo del Parque Forestal (MAC), como parte de "Matta, obra gráfica 1943-1968. De la New School de Nueva York a la revolución intelectual del 68". Es una exposición curada por Inés Ortega-Márquez (1946) y constituye, a su vez, un absoluto hito: la componen más de 170 grabados, entre litografías, aguafuertes y aguatintas de mediano formato, que nunca antes se habían exhibido como conjunto, y que ahora se presentarán en compañía de una serie de objetos y libros del creador chileno.

"Matta ha sido fundamentalmente conocido como pintor y algo también como escultor, aunque esa producción suya sea menor. Entonces, como su obra gráfica se ha expuesto de forma aislada y principalmente a través de piezas de los años 70 y 80, me pareció importante dedicarme a investigar y a exhibir el resto de sus grabados, y en especial los correspondientes a sus años más fértiles y creativos, cuando él desarrolla todas sus hipótesis y exploraciones", comenta Ortega-Márquez, quien estableció amistad con el artista en los años 90 y ya ha organizado, en Chile y en el exterior, una decena de muestras con su obra -una de ellas fue "Matta Centenario 11.11.11", con más de 100 cuadros en el Centro Cultural La Moneda-.

Para componer esta exposición, en particular, la gestora se contactó con la familia propietaria de la Colección Inda Maldifassi, que facilitó la totalidad de las piezas que se desplegarán por el MAC del Parque Forestal hasta el 20 de enero.

"Esta exhibición tiene carácter de retrospectiva", enfatiza Ortega-Márquez. Y su comentario radica en que el conjunto de trabajos a exponer representa más del 90% de la obra gráfica que Matta produjo entre 1943 y 1975. La prueba de ello aparece en "Catalogue raisonné de L'oeuvre gravé de Roberto Matta", publicación elaborada por el artista Roland Sabatier y editada por Georges Visat -uno de los más importantes impresores de Matta-, que es considerada un índice, o el libro de cabecera, del grabado del chileno.

Las claves de un autor naciente

Francisco Brugnoli, director del MAC, concuerda con la curadora a la hora de destacar el período que comprende esta exposición como uno de los más relevantes de Matta: "Se trata del momento de un creador naciente, en el que comienzan a aparecer todas las claves de su obra y que anteceden al gran impulso de su trabajo. Entonces, al ver este conjunto podemos introducirnos en su proceso elaborativo interno, en todo el desarrollo de su subjetividad: en sus exploraciones de la noción del cubo, su concepto del surrealismo y su posterior interés en Sudamérica (así como en su concepción del hiperespacio y la teoría de los grandes transparentes, que trabaja con Marcel Duchamp). El grabado fue muy importante en su obra, produjo mucho, y al estar en el taller de Hayter hizo unas exploraciones del concepto del espacio totalmente inéditas y que fueron compartidas por otros artistas. Hay que imaginar lo que eso significó en el contexto de guerra y en el desarrollo del arte estadounidense". En este, Matta fue motor muy relevante hasta 1948, cuando decide regresar a París y se entera de que fue desvinculado del movimiento surrealista (al que se reintegra en 1959).

Otro determinante del valor de esta exposición es que, según explica Ortega-Márquez, para Matta el grabado fue equivalente en importancia a la pintura. Es decir, no confeccionó piezas gráficas como ensayos previos para sus cuadros ni como un mero divertimento. En sus distintas épocas, tanto sus telas como sus grabados evidencian las mismas preocupaciones.

"Me parecía relevante poner eso en valor -afirma la curadora-. Para Matta, el grabado representa igualmente una obra mayor, y plasma en él todos sus intereses, como sus inquietudes frente a la guerra y la humanidad que se viene abajo hasta llegar a una obra más lúdica, hippie y algo erótica, pasando por un trabajo bastante político. En conclusión, para él, el grabado es algo serio y solemne, que refleja su alma".

La muestra "Matta, obra gráfica 1943-1968" ocupará todo el primer piso del MAC Parque Forestal, y se dividirá en tres etapas, que fueron ordenadas de manera cronológica. La primera, marcada por sus morfologías subjetivas y su expresividad física, concluye en 1948. Y luego de la serie "The New School" -que se presenta íntegra en su edición de 1980, junto a un grabado original de 1943- continúa con las obras que Matta elaboró, en punta seca, para ilustrar la publicación "Les manifestes du Surréalisme suivis de Prolégomènes à un troisième manifeste du surréalisme ou non" (1946), de su amigo André Breton, quien lo introdujo en el surrealismo. Aunque del libro se imprimieron 508 ejemplares, solo se hicieron 58 copias de los grabados.

Luego, además, se presenta la última pieza gráfica que el artista confeccionó en EE.UU., titulada "I want to see it to believe it" (1947). "Ese trabajo refleja -apunta Ortega-Márquez- su proyecto conceptual del cubo abierto, una exploración entonces recurrente en torno a la percepción del espacio multidimensional. Se trata de un cubo pintado por sus caras interiores, para que el espectador lo perciba desde el centro, presenciando el futuro, el pasado y el presente".

Ya en esos tiempos, entre 1945 y 1947, Matta -impactado por las guerras y los horrores del mundo- comienza a perfilar lo que será su obra gráfica y pictórica durante la década del 50. "Se trata de trabajos mucho más políticos que cruzan todas sus exploraciones y su mundo conceptual -del cubo abierto y del hiperespacio- con los conflictos sociopolíticos de entonces. Con la II Guerra Mundial, la guerra de Vietnam, los juicios de Nuremberg, la base de Guantánamo", puntualiza Ortega-Márquez sobre el contenido del segundo apartado de esta exhibición.

Se titula "Los 50. Grabados y libros de artista", y en él se vislumbran mayores tintes figurativos en el trabajo del autor, quien busca generar conciencia de lo que está pasando en el mundo. Y, en la misma línea, junto a los grabados se presenta la única pintura de la curatoría: "Nacimiento de América" (c. 1952), que forma parte de la colección del MAC, y refleja el gran interés y sensibilidad que Matta desarrolló frente a la región.

Exploraciones y denuncias

Entre el recorrido dedicado a la década de los 50, además, destacan diversos trabajos que Matta realizó en alianza con poetas franceses, como Alain Jouffroy y Alain Bosquet. Y una de las series clave es "Vigies sur cibles" (1959), que el artista nacional creó para ilustrar el libro, del mismo nombre, del escritor Henri Michaux. De esos grabados, en el MAC se exhibirán ocho aguafuertes y aguatintas a color. "Pero entonces Matta construyó más planchas, que, al no ser impresas, guardó. Y años después, él las desarrolla con otro título e invita a Michaux a trabajar juntos. Él accede y termina escribiendo un poema que ilustra la obra del chileno", dice Ortega-Márquez.

En los años 60, el último período que aborda esta exposición, Matta comienza a desarrollar su arte alejado de tendencias y movimientos, pero mantiene e incluso remarca las referencias políticas de su creación. Y así, elabora trabajos bastante metafóricos en relación con, por ejemplo, los procesos revolucionarios de Cuba -país que entonces visitó varias veces, vinculándose a su proceso cultural- y las protestas de mayo de 1968, en Francia. De este capítulo de la exhibición, que componen más de 80 piezas, Ortega-Márquez destaca la serie "Come detta dentro vo significando" (1962), hecha bajo la inspiración de una frase de "La divina comedia", de Dante, correspondiente al Canto N° 24 de "El Purgatorio".

"De esa serie, referida al pecado de la gula, presentaremos, además de los grabados, las pruebas de artista, intervenidas con anotaciones de Matta. Lo que será muy interesante para el público, que podrá ver el proceso de la obra. Es algo tan bonito de mirar y bastante ilustrativo, pedagógico", comenta Ortega-Márquez.

Pero, igualmente, de la década del 60 son relevantes las piezas gráficas que Matta creó en relación a la base de Guantánamo -y que por su frágil materialidad hoy son muy difíciles de encontrar en buen estado-, junto a las series "Les Damnations" (1966) y "Un soleil un Vietnam" (1967), que fabrica para abordar la Revolución Rusa, la crisis de los misiles en Cuba o la guerra de Vietnam, entre otros temas. Y en contraste, como adelanta la curadora, la exposición concluye con grabados más lúdicos, algo eróticos y a veces irónicos, como los de las series "Les Venusiennes" y "Les Jupitiens", de 1967, sobre mujeres y hombres. O diversas otras litografías y aguafuertes/aguatintas hechas en la misma línea, como "Exhalar amor" (1968).

lunes, agosto 15, 2016

Las abundantes vidas que están por escribirse en Chile

El Mercurio

El diagnóstico es unánime: la escasez de biografías en Chile es endémica. Historiadores, editores, escritores y críticos plantean cuáles son los personajes urgentes por narrar. De Antonio Varas a Roberto Matta, pasando por Claudio Arrau, Juan Yarur y Carlos Ibáñez del Campo.  

ROBERTO CAREAGA 

A estas alturas, pareciera que ya no queda nada por saber de Bernardo O'Higgins. Figura central de la independencia chilena, su gesta es material de enseñanza escolar desde los primeros años y su vida ha sido tema de películas, series de televisión e innumerables libros. Sin embargo, hay quienes creen que aún falta por decirse. "Yo diría que no hay una gran biografía de O'Higgins", dice el historiador Cristián Gazmuri, mientras su colega Fernando Silva añade que todas las que existen, al igual que las dedicadas a José Miguel Carrera o Diego Portales, son "antiguas y, lo que es peor, sesgadas". Puede que el asunto exceda al personaje y que el problema esté en el género: en la endémica escasez de biografías en Chile.

"Es una tierra baldía", dice Matías Rivas, director de Ediciones UDP, sello que tiene una línea dedicada al tema, Vidas Ajenas. "Si empiezas a ver lo que hay, es muy poco. Casi todo falta. Es un mundo por construir. No tenemos biografías de Claudio Arrau, Roberto Matta, José Donoso, Roberto Bolaño, Raúl Ruiz. Y si hay pocas de hombres, menos hay de mujeres, como de María Luisa Bombal o de María Carolina Geel", añade Rivas.

"Todavía queda mucho por hacer en el área biográfica", suma la historiadora Patricia Arancibia Clavel, quien ha incursionado en el género con libros sobre Eduardo Frei Montalva y Jorge Alessandri, entre otros. "En el ámbito político y solo pensando en el siglo XX, sin duda falta una buena biografía de Carlos Ibáñez del Campo, de Salvador Allende y el general Pinochet, aunque hay un buen avance con la que escribió Gonzalo Vial. Tampoco existen de los presidentes radicales que marcaron toda una época, en especial de Pedro Aguirre Cerda", añade.

Personajes que podrían ser materias de libros hay muchos, y desde el ámbito histórico surgen varios del siglo XIX. Para la historiadora Ana María Stuven, hacen falta biografías de políticos como Antonio Varas, Manuel Antonio Matta, Isidoro Errázuriz, Carlos Walker Martínez, Federico Errázuriz y el sacerdote José Ignacio Víctor Eyzaguirre. "Son personajes republicanos complejos. Les tocó vivir el paso del autoritarismo al liberalismo, de una sociedad muy clerical a una más anticlerical. Todo eso fue vivido por esos personajes de forma muy interesante. Por ejemplo, Antonio Varas fue rector del Instituto Nacional a los 25 años, después fue ministro de los gobiernos de Bulnes y Montt, candidato a la presidencia, ministro durante la Guerra del Pacífico", dice Stuven.

De los políticos del siglo XIX, Gazmuri sopesa a la baja los libros sobre Manuel Rodríguez -"ha sido tan tergiversado, es un mito"- o el mismo Varas, y fija su mirada en José Joaquín Pérez: "Fue el último de los presidentes de los decenios, pero significó un cambio. Hizo el tránsito entre los presidentes autoritarios, portalianos, hasta los liberales", dice.

Avanzando en el tiempo, Fernando Silva sostiene que el controvertido Presidente José Manuel Balmaceda merece una mejor revisión de su vida. "Ha sido objeto de varias biografías, que se copian unas a otras. Las fuentes que existen sobre este último son abundantísimas, pero hay que trabajar en los archivos, lo que hoy parece no estar de moda", dice. Y añade con un gusto amargo: "El panorama del siglo XX es igualmente deplorable, pues la biografía se convirtió, por desgracia, en arma política, ya para alabar, ya para deprimir".

Escritores, artistas

Antes de los 25 años, Roberto Matta dejó Chile. Se instaló en Europa en los 30 para desplegarse como un pintor del mundo abriéndose paso en las vanguardias. Paralelamente, Claudio Arrau hacía su periplo conquistando el mundo como pianista. Cumbres de las artes chilenas, la vida pública de ambos está documentada, pero en sus ámbitos privados aún quedan muchas sombras por explorar. Sus nombres se repiten insistentemente entre los posibles biografiados. "Deben existir muchos libros sobre Matta, pero sería interesante una biografía que tome su labor como pintor, pero también como hombre. Yo esa no la conozco. Es uno de los grandes chilenos que marcan el siglo XX", dice Gazmuri. Mientras, Óscar Contardo, autor de la biografía de Luis Oyarzún ("Un paseo con los dioses"), señala: "Entre las biografías que me gustaría leer y que no se han escrito como yo quisiera, falta la de Arrau, pero que sea de verdad, real y no maquillada".

Contardo suma a su lista de deseos una de la escultora Laura Rodig, secretaria de Gabriela Mistral y autora de la mayoría de sus retratos. El nombre de Mistral también se repite entre las figuras no contadas del todo, al igual que Violeta Parra. La crítica literaria Lorena Amaro, especializada en biografías y memorias, suma a otra mujer: la escritora Marta Brunet. "Por su origen familiar, los múltiples trabajos que desempeñó cuando tuvo que hacer frente a problemas económicos familiares (fue periodista y quiromántica), su decisión de ser soltera, el que no tuviera hijos, su relación con personajes de ese tiempo, como Alone o la Mistral. Sería importante despercudir a Brunet de una imagen un poco sosa que se tiene de ella", dice.

Amaro añade a Manuel Rojas, "uno de nuestros escritores más aventureros", y Alfonso Alcalde: "Merecería todo lo que pudiera escribirse sobre él hoy, para mí es uno de nuestros autores más desconocidos y mágicos", dice. A este último también lo menciona Leonardo Sanhueza, autor de un perfil de Pedro Balmaceda ("El hijo del presidente"), y suma otro puñado de autores de vidas enigmáticas o azarosas: Pablo de Rokha, Braulio Arenas, Teófilo Cid, Carlos de Rokha, Bombal, Enrique Campos Menéndez, Juan Luis Martínez, Augusto d'Halmar. Mientras que Rivas plantea que aunque se acaban de publicar Diarios tempranos , de José Donoso, y su hija Pilar adelantó camino con Correr el tupido velo , también es "necesaria una exploración general de su vida". O de Bolaño. "Se la merece", asegura Agustín Squella.

Si pudiera, Squella leería encantado "una biografía en conjunto sobre los filósofos Roberto Torretti y Carla Cordua, marido y mujer, ambos vivos, y que recibieron conjuntamente, en 2011, el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales". Mientras que Gazmuri agrega a otro intelectual a la lista: "Una buena biografía de Mario Góngora, completa, sería interesante. Porque Patricia Arancibia escribió una basada en sus diarios y tocaba más que nada su juventud. Pero sería un gran aporte una biografía intelectual que tome su obra y la analice a fondo".

Políticos y los otros

De Santiago a París y luego a Nueva York. Escenógrafo y diseñador de vestuario primero, luego fotógrafo, Raimundo Larraín cruzó la segunda mitad del siglo XX codeándose con el jet set internacional. "Fue una figura social imprescindible, mano derecha del marqués George de Cuevas (el excéntrico director de ballet)", dice Contardo, mencionando un nombre menos obvio para una biografía pero igual de interesante que los personajes más famosos. También añade a la recién fallecida Mariana Callejas, la enigmática escritora y agente de la Dina, y a Darío Sainte Marie, empresario, político y periodista, creador del diario Clarín.

De esos personajes fuera del alcance de los grandes focos, Leonardo Sanhueza añade a dos de los que a estas alturas solo los rodean leyendas: Emile Dubois, el asesino en serie que aterrorizó a Valparaíso a inicios del siglo XX, y el implacable Hernán Trizano, que en 1896 se hizo cargo de una brigada paramilitar para enfrentar a grupos mapuches.

Contardo suma como posible material de un libro a Juan Yarur Lolas: "Nacido en Palestina y fundador de un imperio industrial en Chile, un país minero y agrícola", dice. En ese terreno, Arancibia Clavel cree que hay mucho por trabajar: "Hay un mundo por hacer en el área empresarial, de personajes y familias que han aportado con su trabajo y esfuerzo al desarrollo económico nacional. Pienso en Andrónico Luksic padre, en los Said, los Matte, los Yarur, los Ibáñez, los Angelini, los Von Appen, la mayoría de ellos hijos de inmigrantes que llegaron a Chile con escasos recursos", dice. Y a ello, Leonardo Sanhueza propone una biografía familiar: los Piñera. En el ámbito de la política actual, Gazmuri cree que las memorias que dejó Patricio Aylwin son un buen comienzo para una biografía. "En algún momento va a tener que escribirse una de Ricardo Lagos, pero estando vivo es más difícil. Hay que esperar", dice Gazmuri. En tanto, Rivas y Contardo proponen una figura de la segunda línea de fuego: Enrique Correa, ex ministro y hoy uno de los principales lobistas y asesores comunicacionales de la política. "Sería sumamente interesante que existiera ese tipo de biografías que dialogan con la actualidad. Faltan buenos libros, canónicos, sobre Miguel Enríquez o Manuel Contreras, pero tampoco hay una línea de libros sobre personajes populares: la vida de Julio Martínez está llena de mitos", dice Rivas.

Pero la endémica escasez de biografías puede resarcirse. Lorena Amaro teme que sea difícil, por ejemplo, rastrear en la vida de Brunet, pues murió en 1967 y queda poca gente que la conoció. Sin embargo, ella misma cuenta que se han hallado nuevos documentos que iluminan zonas sombrías de su vida. No es fácil, dice Matías Rivas: "Un buen biógrafo necesita financiamiento y tiempo y en Chile no hay instituciones que lo provean ", dice. Algo de optimismo tiene el historiador Fernando Silva: "Felizmente en el último tiempo se han publicado trabajos sobre Andrés Bello, Ignacio Domeyko, José Tomás Urmeneta, Carlos Lambert, etc., que servirán al menos para poner de relieve la importancia que tiene la biografía para comprender mejor nuestro pasado", dice.


martes, diciembre 24, 2013

"Mattascopio" y la relación de Matta con el cosmos

El Mercurio

Conocida es la relación y obsesión de Matta por el universo, lo que aparece en sus frases-dichos, biografía y en el despliegue de su pintura surrealista. Este nuevo libro, "Mattascopio", aborda el tema desde la mirada de varios autores y disciplinas diversas.

CECILIA VALDÉS URRUTIA

La cosmovisión de Matta fue uno de sus grandes aportes al arte, desde su estilo surrealista. Su pasión por el universo -presente en sus conversaciones, en su invención de palabras, en sus composiciones pictóricas- era una constante. Varias de sus mejores obras trabajan la multiplicación de espacios en la tela, en las que desarrolla la noción de los grandes transparentes. El mismo Marcel Duchamp, dice en 1946: "Su más importante contribución a la pintura surrealista es el descubrimiento de regiones del espacio desconocidas en el campo del arte".

En una de sus últimas conversaciones con Artes y Letras, Roberto Matta dijo: "Chile es una rosa separada y me identifico con Isla de Pascua. Hay que hacer algo en ese lugar, primitivo, mayor, como mirar de nuevo al cielo. Tenemos que tener un edificio que se relacione con el universo, porque si miras al cielo te viene un curioso orgullo de ser chileno".

Ese interés mattiano por el universo ha tomado un nuevo impulso por estos días en que se realizó un seminario sobre Matta y su relación con la ciencia, enmarcado en un proyecto Conicyt de la historiadora del arte Isabel Cruz y el físico Francisco Claro, junto a un grupo de científicos e historiadores de la Universidad de los Andes. Y en forma pararela, se presentó esta semana el libro "Mattascopio". La obra -un proyecto conjunto entre BTG Pactual Chile y Ediciones Universidad Católica, acogido a la ley de donaciones culturales- trae también un revelador artículo de Isabel Cruz sobre la relación del surrealista con la ciencia. Asimismo, la periodista y editora del libro, Marilú Ortiz de Rosas, tuvo a su cargo un texto introductorio al tema; y escriben Ramuntcho Matta, Raúl Zurita, el director de ALMA, Pierre Cox y los astronómos Ignacio Toledo, Sergio Martin y Antonio Hales.

Gestación: en los 100 años del surrealista

"Este proyecto, nos cuenta la editora del libro Marilú Ortiz de Rozas, tuvo por objetivo poder profundizar en un tema que atraviesa toda su producción en sus pinturas y que alude al universo".

"La idea empezó a gestarse luego de una conversación que tuvimos con Ramuntcho Matta, en el marco de una muestra en la galería AMS Marlborough que él trajo en 2011 y que incluía obras alusivas al universo -agrega-. Ahí me contó de la fecunda amistad entre Matta y Michel Casse, un reconocido astrofísico francés, escritor y poeta... Después de mucho esfuerzo, logré hablar con el físico, quien me contó que se reunía los días sábados con Matta a conversar sobre ciencia. Fue a partir de los años 90. Me dijo que ambos recreaban una astronomía imaginaria, y que lo que realmente les atría era el caos y no el orden cósmico".
Los astros confluyeron en diciembre del año pasado, cuando la directora de XS galería, Ana María Jorquiera y Cecilia Guzmán, de Nexos, le plantearon presentar un proyecto sobre Matta. La periodista cuenta que al primero que pensó en invitar a participar fue a Ramuntcho, "no lo hubiera pensado sin él, pero también al director de ALMA, Pierre Cox, quien prestó valiosas imágenes, otros astrónomos y el poeta Raúl Zurita".

Ramuntcho Matta: una pieza clave

El libro -junto con exhibir imágenes de pinturas de Matta de museos y colecciones privadas- presenta un juego visual a cargo de Ramuntcho Matta, quien contrapone extractos de cuadros de su padre con imágenes vistas por el radiotelescopio ALMA, ubicado a 5.000 metros de altura "y hasta donde subimos productores y auspiciadores a presentar el volumen simbólicamente".

Ramuntcho -gestor cultural, músico y artista visual- no pudo estar allí, aunque fue un gran artífice de este y otros proyectos mattianos. Dio a conocer -al cumplirse 100 años del nacimiento de su padre, en 2011-, el manuscrito de Matta "Notebook", de 1943. Este manuscrito dio pie para el artículo que escribe Isabel Cruz en esta nueva publicación de 2013.

El libro lleva un texto de Ramuntcho, que reúne fragmentos de "transmisiones relativas a una cierta idea que Matta tenía del universo", a veces, muy cotidianas, pero decidoras.

Revelaciones de "Notebook"

El escrito de Isabel Cruz sobre el manuscrito de 1943 -"Notebook"- sobresale por su rigurosidad y aporte. La historiadora del arte reconoce a Artes y Letras que "denota, por parte de Matta, una comprensión de la ciencia muy amplia y bastante vivenciada por él. No es una comprensión libresca. Se nota que se empapó de ello y lo expresa aquí de manera sintética, gráfica, en un discurso antigramático y, a la vez, metafísico".

El mencionado manuscrito había sido publicado, en 2011, en una edición muy cuidadosa realizada en Italia, por la galerista Ana Maria Stagno, bajo la supervisión de Ratmuncho, expertos italianos y franceses, manteniendo las formas y materialidades del cuaderno.

Isabel Cruz afirma que en este, Matta "testimonia las nuevas nociones sobre tiempo y espacio postuladas por la física y la geometría". Esas nociones científicas que impulsaban su espíritu y los efectos incorporados a su obra, ya venían de sus tiempos de alumno de arquitectura en la UC, de sus ejercicios en matemática y geometría euclidiana, afirma.

Hay en Matta "un abierto giro cósmico en torno a la revolución de la física contemporánea. Él dice que su vida 'va de la tierra a las estrellas'. Y un dibujo de una figura con ocho brazos, generado por la unión de puntos de un modelo, traduce visualmente su idea del lenguaje abstracto de las matemáticas como instrumento de exploración y expresión", escribe la historiadora.

El artículo destaca la modificación esencial en la manera de entender el comportamiento del cosmos que implicó la ecuación sobre la equivalencia entre masa y energía (E=mc2), formulada por Einstein. "Dos términos que Matta cita reiteradamente en el manuscrito de 1943. Para él, la ecuación se transforma en una apertura a las posibilidades de unificar experiencias y atreverse a indagar nuevas temáticas", precisa la investigadora.

Y para ir más allá de la mirada, Matta recurre a un dispositivo, el "Matta-scope". "Ello lo lleva a encontrar vida más allá de galaxias. Es el instrumento para comparar los resultados y analogías más lejos de lo que se puede imaginar, 'después de haber perforado el último círculo allí donde la órbita palpita cual una flor', dice el pintor. Esa idea la representa a través de un dibujo que aborda una conjunción de trayectorias orbitales y figuras pentagonales", reseña Cruz.

Matta no concibe el espacio sin geometría sensible. Habla "de la herida de un punto tocando una línea". Y advierte "una insaciable necesidad de artistas conocedores de la geometría".

ALMA, astrónomos, poetas y arte

Por su parte, el presidente de ALMA, Pierre Cox (el último en entregar su texto, ya que llegó hace poco a Chile) imagina lo que podría haber sucedido con Matta, si en su época hubieran existido los observatorios y radiotelescopios de hoy. Su escrito entrega también una mirada de la obra mattiana, con una sensibilidad singular que le da el provenir de una familia de artistas y pintores.

Algo similar desarrollan los astrónomos Ignacio Toledo, Sergio Martin y Antonio Hales, quienes escriben sus propias impresiones y reflexiones sobre Matta y el universo.

Otro invitado a escribir, el poeta Raúl Zurita, recuerda un encuentro con el pintor a principios de los años 90, en Tarquinia, cuando lo visitó para "restituirle su pasaporte". Ahí Matta realizó un juego de palabras entre el espacio y sus obsesiones surrealistas, como ocurría durante sus encuentros con escritores, artistas, coleccionistas y políticos. El poeta escribe sobre la obra de Matta: "Poco a poco van emergiendo planos, puntos de fuga que se transforman en volúmenes y luego en poblaciones de figuras (...) que flotan recortándose contra espacios que parecen engendrarse unos a otros, superponiéndose y transparentándose igual que gigantescos vidrios"...

domingo, noviembre 24, 2013

Los diálogos entre Matta y la ciencia

El Mercurio

En Biblioteca de Santiago, este miércoles y jueves.
La relación entre el lenguaje plástico y el científico en el artista chileno abordarán las Jornadas "Matta ConverCiencias".

Marilú Ortiz de Rozas

Roberto Matta compone las figuras de su modernidad inspirándose en las ciencias, tanto en sus conceptos como en sus imágenes. Es lo que sostiene el historiador del arte francés, Fabrice Flahutez, uno de los principales invitados a las Jornadas Internacionales "Matta ConverCiencias, diálogos entre lenguaje plástico y científico", que se llevarán a cabo el próximo miércoles y jueves, por la mañana, en la Biblioteca de Santiago.

El seminario nace de un proyecto Conicyt, dirigido por la historiadora del arte Isabel Cruz, de la Universidad de los Andes, que persigue "dar a conocer y poner en valor, a través del estudio de la obra de Matta, el papel fundamental de las teorías científicas de principios del siglo XX en las vanguardias artísticas", precisa Cruz.

"En efecto, las ciencias son determinantes para Matta, al igual que para el resto de los surrealistas, que encuentran en estas una renovación del vocabulario formal", recalca Flahutez, profesor de la Universidad de París X.

Estos artistas se interesan en las ciencias relativistas, porque se oponen al positivismo, que sería, según ellos, el origen de todos los males en la sociedad occidental, explica Flahutez. Recuerda, además, que estaban en los años 40, viendo el triunfo del fascismo y la guerra. Por esta razón, las ciencias son cuestionadas, relativizadas, negadas y revalorizadas.

"En Nueva York, en los años 1941-44, Matta, como los otros surrealistas, fantasea con la idea de una ciencia que esté ligada al conocimiento intuitivo, por ende, a los esoterismos", puntualiza Flahutez, que desarrolla estos conceptos en su libro "Nuevo Mundo y nuevo Mito".

-¿De qué forma Matta representa sus inquietudes científicas en su obra?
"No utiliza las ciencias de manera ilustrativa. Por ejemplo, en los cuadros de 1943-44, intenta expresar el concepto de la multidimensionalidad, lo que en ese entonces se descubría en la física. Matta recurre a pigmentos fluorescentes para que, sometidos a diferentes luces, las imágenes surjan del cuadro".

-¿Dónde obtiene su inspiración?
"Observa en el microscopio, pero también en el telescopio. Se ha impregnado de la prensa estadounidense de la época, de las investigaciones en torno a la bomba nuclear, de las teorías de Einstein, etc. La revista Instead, que publica al final de la guerra, está llena de motivos científicos".

-Y la situación del hombre, tema capital en Matta, ¿cómo se integra a este nuevo escenario?
"Es un poco complejo, pero la búsqueda para Matta de una obra que sería pluriversa intenta expresar la multiplicidad. Porque están en una época donde toca terminar con la figura del superhéroe, y proponer un hombre nuevo, que no está al centro del universo, sino que es múltiple. Este es el sentido de estas búsquedas, que tienen gran resonancia en nuestra época actual".

Otros de los participantes a estas jornadas son la filósofa Margarita Schultz, el físico Francisco Claro, la especialista en medicina nuclear Haydée Domic, los historiadores Gonzalo Leiva y Augusto Salinas, y la joven investigadora francesa Marine Nédélec.

El programa completo del seminario, que recibe el apoyo de la Universidad de los Andes, el Instituto Francés de Chile y el MAC, está en www.mattaconverciencia.cl

miércoles, diciembre 14, 2011

Centro Cultural Palacio La Moneda se suma a Museos de Medianoche

Roberto Matta.

La Segunda

El viernes 16 la entrada será liberada desde las 18:00 hasta las 24:00 horas. Se pueden visitar las exhibiciones sobre Roberto Matta y Violeta Parra.

Centro Cultural Palacio La Moneda se suma a la XXV versión de Museos de Museos de Medianoche este viernes 16 de diciembre.

La entrada es liberada entre las 18:00 y las 24:00 horas a las exposiciones de Matta Centenario 11.11.11, Obra Visual de Violeta Parra y el espacio Arte y Tecnología, además de las funciones de la Cineteca Nacional.

Una veintena de espacios emplazados en distintos barrios como Avenida Italia, Barrio Lastarria y Bellas Artes, Barrio República y el circuito cultural Santiago Poniente se unen este viernes 16 de diciembre en la XXV versión de Museos de Medianoche, abriendo sus puertas gratuitamente al público- entre las 18:00 y las 24:00 horas - con exposiciones de artistas consagrados y emergentes, colecciones patrimoniales, teatro, música y exhibiciones audiovisuales.

La gran exposición Matta: Centenario 11.11.11 con más de 120 obras del pintor, provenientes de 28 museos y colecciones privadas de Chile y el mundo, que dan cuenta de toda su trayectoria artística, es la principal atracción de esta noche. Además, el público podrá apreciar la museografía renovada de la Sala Violeta Parra, con la muestra Violeta, Canto del Alma, que presenta su obra visual en relación a su discografía.

En el nuevo espacio Arte y Tecnología, podrán participar de una experiencia interactiva en torno al color, a través de distintos módulos multimediales.

La Cineteca Nacional presenta gratuitamente en el Microcine a las 18:15 la película Tres Tristes Tigres, de Raúl Ruiz y a las 20:30, Ellos no usan smoking, dentro del ciclo dedicado al cineasta brasilero León Hirzman.

Entre otros centros expositivos que pueden visitarse se cuentan el Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Artes Visuales, Centro Gabriela Mistral, el Centro de Extensión UC, la Sala de Arte Fundación Telefónica, el Museo de la Solidaridad Salvador Allende, el Museo de la Memoria, elMuseo de Arte Contemporáneo, el Centro Cultural Matucana 100 y el Planetario de la Universidad de Santiago.

jueves, noviembre 10, 2011

Matta-100 años al infinito








Exhibiciones de Matta en Santiago

Museo Nacional de Bellas Artes
Matta100
Desde el 10 de noviembre hasta el 4 de marzo de 2012.
Entrada: $600, estudiantes y adultos mayores: $300.
Se exhibirán pinturas de la colección MNBA, además de grabados, dibujos, arpilleras y archivos audiovisuales y de prensa. Se dará a conocer una obra inédita: "Bolas de nieve" (1971), sobre terciopelo en desuso.

AMS MALBOROUGH
Roberto Matta
Desde el 25 de octubre hasta el 5 de noviembre de 2011.
Entrada liberada.
Esta muestra reúne cinco óleos y 22 dibujos de la última etapa de Matta, de fines de los años 90 y principios de 2000. Los trabajos pertenecen a su hijo Ramuntcho Matta, quien también es el curador de la exposición.

CENTRO CULTURAL PALACIO LA MONEDA
"Matta: Centenario 11-11-11"
Desde el 12 de noviembre de 2011 hasta febrero de 2012.
Entrada general: $1000. Estudiantes, convenios y 3ª edad: $500.
Entrada liberada: lunes a viernes hasta las 12:00 hrs.
Alrededor de 100 obras que concentran lo mejor de la producción del artista chileno de mayor relieve universal, desplegada en dos grandes etapas.

sábado, octubre 08, 2011

Ramuntcho Matta y el centenario de su padre: En el nombre de Matta

 

Revista Sábado

El hijo músico del pintor surrealista, el que pasó tres años postrado y tuvo que aprender a caminar de nuevo, el que compró un castillo cerca de París para hacer desde clases de Tai Chi a exposiciones de arte, revive la memoria del gran artista a 100 años de su nacimiento. Pero aquí no habla del genio. Habla de su padre.

Por Isabel Plant -Yo no soy experto en arte y no soy un experto en psicología o historia, pero tengo memoria.

El que habla es el hijo de un padre monstruosamente grande. Ramuntcho Matta (50) está al teléfono desde París, hablando con su acento francecísimo, salpicado de italiano y estrujando el castellano. Ramuntcho, el hijo músico, habla sobre cuál es el mensaje a transmitir como heredero de Roberto Matta, el gigante del surrealismo, para la celebración de los 100 años de su nacimiento.

Ramuntcho lo ha estado reviviendo este año de varias maneras. Primero lanzó el libro Cartas a Ramuntcho, donde rescata la correspondencia, incluyendo dibujos y el puño y letra del pintor, que le mandaba este padre lo suficientemente viejo para ser su abuelo y lo suficientemente famoso para no estar siempre ahí.

Vendrá a Chile, además, a dar una conferencia dentro del festival "Puerto de ideas", en Valparaíso, junto al amigo de su padre y propio, Eduardo Carrasco, donde revivirán la herencia de Matta. Y está el documental, Intimatta, al cual se le están dando los toques finales para ser exhibido en TVN. La cinta tiene filmaciones caseras que Ramuntcho hizo de su padre pintando, hablando, jugando con su nieta, paseando por el jardín de su casa en Tarquinia, Italia.

Ramuntcho Matta puede no ser experto en arte, ni psicólogo, ni historiador, pero es experto en ser hijo de Matta.

 
EL HIJO MÚSICO
Ramuntcho es el quinto de los seis hijos de Matta, nacidos de cinco matrimonios. Primero fue el matrimonio con Anne Clark, del cual nacieron los mellizos Gordon y Batam; el primero murió de cáncer en 1978 y el segundo se suicidó en 1976. Después nació Pablo Echaurren, hijo de la actriz Angela Faranda; y después vinieron Federica y Ramuntcho, hijos de Malitte Pope. La menor, Aliseé, es hija de la viuda y heredera de Matta, Germana Ferrari.

Ramuntcho era un niño que hablaba poco; su comunicación con el mundo comenzó con la música, cuando su tío Sergio Matta le regaló un órgano. Ramuntcho creció primero junto a Federica en el campo; pasó una temporada también solo con Matta, cuando su hermana se fue con su madre a París a estudiar. Cuando tenía nueve años sus padres se separaron; a los 14 lo mandaron a un internado y a los 15 partió en un colegio especial para hijos de artistas. Estaba presupuestado que pasara los veranos en la montaña junto a su padre, pero este muchas veces no llegaba, dejando al adolescente solo la mayor parte del tiempo, como recuerda en el libro Cartas a Ramuntcho.

-Al leer las cartas, pareciera que tu padre era muy amoroso contigo, pero no estaba presente.
-No sé si es importante estar físicamente juntos. Lo importante es ser honesto y no especular sobre lo que uno no es. Mi padre fue muy ausente, pero mucho más presente que la mayoría de los padres de mis amigos. Cuando hablábamos, lo hacíamos verdaderamente. Fue una mezcla de padre, tío y abuelo.

Eduardo Carrasco, quien solía visitar a Matta en su pequeño departamento de Saint Germain, en París, recuerda: "Lo que pasa es que Matta era muy especial como persona y estaba lleno de cosas, a nivel mundial. Llegaban periodistas, galeristas, mucha gente inventando proyectos, exposiciones, era una persona muy solicitada, y creo que eso hacía que su relación con sus hijos no fuera la normal. Aunque Matta intentaba lo más posible acercarse a sus hijos, y tenía un especial cariño por ellos, como yo pude constatar".

 
A los 17 años, cuando Ramuntcho llevaba un tiempo perfeccionándose en música -en el Conservatorio Rachmaninoff y luego en la Schola Cantorum de París-, comenzó su periplo de independencia, primero en Europa, luego en Nueva York.

-Esa época era un milagro poder viajar con la guitarra eléctrica -recuerda hoy-. En Nueva York podía tocar mi guitarra en un bar, ganar 100 dólares, y eso era la cuenta de mi habitación por un mes. Fue un gran éxito poder ser bienvenido en cada parte del mundo, una verdadera sensación de libertad.

Matta padre veía con aprobación la vocación de su hijo. Esta es una de sus cartas:

"Mi querido Mountcho.
Escucho tu música, tienes ideas formidables, pero te falta música y técnica y voz. Hay que trabajar mucho, pero mucho, tus poemas son muy bellos, ahí también hay mucho que limpiar.
Acláralos, ilumina todo, pero estoy muy orgulloso de tu talento, el que veo como un diamante enterrado.
Estás a caballo sobre un poeta auténtico".

-Puede ser que la relación con mi padre siempre fue buena - dice Ramuntcho- porque yo desde muy chico fui independiente, por la música.

- Usted hoy tiene cuatro hijos. ¿Qué patrones se sorprende repitiendo de su padre, y cuáles ha evitado?
-Yo creo que estamos siempre mejor que nuestros padres, porque queremos ser mejor. Los padres son difíciles, el mío ciertamente no fue ideal, pero fue intenso y necesario en mi educación. Yo no creo ser un padre perfecto, pero creo ser lo más honesto posible.

-¿La honestidad es algo que sí rescata de Matta como padre?
-Claro, porque la honestidad es algo bueno. Las cosas malas, la megalomanía, el egoísmo, eso no lo soy, porque mi prioridad es escuchar las señales que me mandan mis hijos.

En Nueva York Ramuntcho tuvo grandes maestros, como Don Cherry y John Cage. De vuelta en Francia, durante los años 80, se convirtió en un productor y músico de gran éxito, lo que significó, al mismo tiempo, ver menos a su familia.

-Esa es la historia del éxito: es una ilusión que te hace creer que cosas importantes llegan a tu vida. Yo tenía un éxito increíble porque hice un par de canciones a las que les fue muy bien, gané mucha plata, llené conciertos. Fue muy interesante, pero no sé si importante, porque por tres años estuve fuera y mi hijo creció sin mí. ¿El éxito de tocar frente a 200 mil personas, o de estar frente a tus hijos de dos años y verlo aprender música? Fue la vida, un periodo de experiencia, y después en los 90 comencé a transmitir lo aprendido.
Durante los años 90 Ramuntcho, quien amplió sus incursiones artísticas a la pintura y otras disciplinas, fue ganando terreno como productor musical; ha grabado más de veinte discos. Y también tomó en cuenta el legado de su padre: pescó una cámara y lo registró en sus últimos años de vida. Había que transmitir antes de que se fuera.

Aunque entremedio, Ramuntcho pensó que se iba él también.
 

LA MUERTE Y LA PARÁLISIS


Fue hace diez años cuando pasó. De repente, no se pudo mover más. Estaba paralizado, brazos, piernas, manos, por el síndrome Guillain Barré que atacó su espina dorsal. Los médicos le daban seis meses de vida.

-Por fortuna encontré un doctor chino que me dijo: mira, tu situación la conocemos bien, es cuando la vida no está en adecuación con su destino. Ahí me empezó a hacer masajes, acupuntura, plantas, hierbas. Y por seis meses pude sentir un poco mi mano. Fue un trabajo muy difícil, pero fascinante. Volví a caminar tres años después.

-¿Y por qué su vida no estaba en adecuación con su destino?
-Estaba en un momento de grandes dudas no exprimidas. Puede ser que trabajas mucho, tienes éxito, tienes plata, tienes todo lo que tú piensas que quieres, pero tu cuerpo puede ser como una antena, y decirte, mira, toma un poco de tiempo para ver la situación.

-¿Le pasó desde entonces que vive distinto?
-No, eso empezó cuando el primero de mis hermanos se suicidó, porque eso te da la sensación de que necesitamos intensidad. Te puedes ir de vacaciones, puedes hacer bromas, pero si tienes dudas debes hacérselas a tus amigos, en los encuentros. La intensidad no es necesariamente latera.

Lo que sí ha cambiado es que hoy Ramuntcho tiene un gran proyecto, asociado a la experiencia que vivió: Lizieres. Es un castillo que compró a las afueras de París, y que está transformando en una especie de centro de cultura, de sanación, de encuentro, desde clases de Tai Chi a exposiciones de arte, todo pensado en restaurar y recuperar cabezas.

-Cuando estaba paralizado tenía sólo mi cabeza, y durante todo ese tiempo de rehabilitación descubrí que no existe un lugar bueno para eso. ¿Si te divorcias, por ejemplo, dónde vas? ¿Te vas a beber whisky y piña colada? Este es un lugar para aceptar a la dificultad como una oportunidad de buscar una parte de ser nueva.

El gran trabajo de armar Lizieres se suma a sus varios proyectos hoy, que van desde la música, diseñar logos para empresas, pinturas, y claro, terminar Intimatta, la película sobre su padre.

Ramuntcho contaba con cerca de 50 horas de grabación, que ha tenido que resumir en una, con ayuda del productor Rodrigo Jorquiera, junto a quien ganó un fondo del CNTV para armar el proyecto. Jorquiera ve que el artista ha sabido sobrellevar bien el ser hijo de Matta y armar su propia vida. Y que la película, de alguna manera, es muestra de ello: "Esta película no sé si es la forma de cerrar un libro o abrirlo, pero sí es una graduación del padre".

La película es, de seguro, su manera de responder a la gran pregunta que le harán hasta el día que Ramuntcho muera.

-Si uno tiene la pregunta de "cómo fue tu papá" -resume Ramuntcho Matta-, ahora le puedo decir: mira el filme.


MATTA NO EXISTE
Sábado 5 de noviembre
Ramuntcho Matta - Artista visual
Eduardo Carrasco - Filósofo
Parque Cultural Valparaíso - 16:00
$1.500