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martes, marzo 19, 2019

Ana Tijoux: "Hay que atreverse a explorar lugares inesperados"







viernes, diciembre 07, 2018

Ana Tijoux: "Esta año fue duro, duro, duro"






jueves, enero 30, 2014

Ana Tijoux y el rap andino: "En este disco no hay ningún sampler "

El Mercurio

Lanzará el 18 de marzo "Vengo", su cuarto álbum, en el que por primera vez la grabación fue 100% orgánica. "Era un cuestionamiento que tenía hace tiempo", dice.

JOSÉ VÁSQUEZ

No hay un golpe de timón drástico, pero el nuevo disco de Ana Tijoux, que llevará por título "Vengo" -y que tendrá un lanzamiento continental a través de Nacional Records el 18 de marzo- la devuelve a la música con un sonido diferente.

Fue un álbum que terminó en el estudio el 31 de diciembre pasado. Una fecha que para muchos se anota radical, algo así como una separación espacial entre el pasado, el presente y el futuro, y que determinó el fin de un trabajo y el comienzo de una nueva sonoridad.

Porque "Vengo", como ya lo anticipó la canción homónima que lanzó como adelanto el 21 de enero, tiene un fondo musical distinto a todo lo que había hecho antes. Afuera los samplers, bienvenidos los instrumentos andinos. Sí, zampoñas y charangos al servicio del rap con un resultado que entusiasma.

"Este era un cuestionamiento que tenía hace tiempo. Incluso cuando grabé '1977' (lanzado en 2010, nominado al Grammy Latino y que musicalizó un capítulo de "Breaking bad") les comenté a mis músicos que quería incluir música andina, pero entonces no tuvimos tiempo. En este disco no hay ningún sampler , todos los instrumentos fueron grabados; esta es la primera vez que hago un disco 100% orgánico", dice la voz de "Shock".

Y para conseguirlo escribió la música en partituras, las que luego grabaron los músicos. Un desarrollo en el estudio que espera poder replicar en sus presentaciones en vivo, donde sumaría a un total de 13 artistas sobre el escenario. "Es difícil que los pueda tener a todos, pero mi intención es conseguir ese sonido lo más fiel posible", cuenta Tijoux.

El disco también cuenta con una colaboración que la cantante califica como la de una "estrella invitada". Se trata de la atractiva rapera palestina Shadia Mansour, a quien conoció en un festival de rap árabe en Estados Unidos. Un músico iraquí fue el nexo, y desde entonces se hicieron amigas. La comunicación se hizo instantánea a través del WhatsApp, y llega a Chile el próximo 2 de febrero para cantar con ella. "Lo más probable es que la canción que grabamos se transforme en un single", dice.

Ana Tijoux realizará una gira por Estados Unidos y México, donde destaca su presentación en el festival Vive Latino, de la capital azteca, en marzo. En Chile será parte de la próxima edición de Lollapalooza, donde planea presentar por primera vez el disco completo. "Si no lo hago así, espero por lo menos tocar cinco canciones de él", anticipa.


lunes, febrero 11, 2013

Anita Tijoux sobre triunfo de Quetzal en los Grammy: "Merecido lo tienen"

La Tercera

La cantante chilena no logró posicionarse como mejor álbum latino por su disco La Bala, siendo superada por los la banda mexicano-estadounidense con su trabajo "Imaginaries".


"Felicitaciones a los ganadores del Grammy, los amigos de Quetzal", fueron las primeras palabras que la artista chilena Anita Tijoux publicó en su cuenta oficial de Facebook tras perder el Grammy como mejor álbum latino de rock.

Además, la cantante, que postulaba con su disco La Bala, recordó la colaboración que hizo junto a los triunfadores en un documental llamado Justicia para mi hermana.

"Merecido lo tienen; además de ser tremendos músicos son tremendas personas con maravillosos proyectos", continuaron las palabras de la cantante.

Tijoux aprovechó la instancia para agradecer el trabajo que la llevó al reconocimiento y la nominación a los Grammy.

"Muy agradecida del tremendo equipo con el cual hicimos La Bala, por el cariño que se brinda en cada lugar, en cada concierto, en cada escenario que compartimos. Inexplicable fuente de constante inspiración", concluyó.

La cantante nacional competía tambien con el uruguayo Juan Campodónico ("Campo"), la mexicana Carla Morrison ("Déjenme llorar") y Sistema Bomb ("Electro-Jarocho").


Grammy 2013 se inclina hacia el rock y marca el regreso de Justin Timberlake

La cita consagró a The Black Keys, que se llevaron la mayor cantidad de estatuillas. Fun, ligados al indie rock, también triunfaron.
por C.Vergara


Los premios Grammy funcionan como péndulo y cada una de sus ediciones simboliza un espaldarazo a géneros en boga o artistas en pleno ascenso. Si alguna vez los grandes triunfadores fueron el hip hop de moda, el R&B servido para las listas de éxito o nombres como Norah Jones, Amy Winehouse o Adele, ayer los gramófonos tuvieron una inclinación clara: las guitarras pensadas para el suceso comercial.

¿La gran muestra? The Black Keys, el dúo de Ohio que cree tanto en el sonido sucio del blues rock como en la escuela de decibeles heredada desde Led Zeppelin a ZZ Top, se alzaron como los grandes ganadores de la edición número 55 de la ceremonia que se realizó en el Staples Center de Los Angeles, consagrando una carrera iniciada en 2001 y que los tiene como la gran salvación del rock actual.

El conjunto formado por Dan Auerbach y Patrick Carney, que también liderará el próximo Lollapalooza Chile, se llevó cuatro de las seis candidaturas a las que postulaban, estableciéndose como los dueños del mayor número de gramófonos en esta edición: Mejor disco de rock (por El camino), Mejor actuación rock y Mejor canción rock (por su hit Lonely boy) y Mejor productor, premio que se adjudicó el propio Auerbach. En todas derrotaron a peces gordos como Jack White, Bruce Springsteen, Muse y Coldplay, aunque se inclinaron en Grabación del año ante Somebody that I used to know, de Gotye, y el gramófono más importante, Albúm del año, que lo alcanzó Babel, de Mumford & Sons. La sensación británica de la música folk fue la gran sorpresa de la noche.

Por otro lado, la buena cosecha de los Black Keys recuerda cuando la industria musical ha ungido a otros créditos como los estandartes del rock más oficial, tal como sucedió el año pasado, cuando Foo Fighters aparecieron como los triunfadores sin contrapesos.

Y si se mira a las guitarras, otra banda que reverencia la electricidad hermanada con melodías para las masas se llevó la categoría a Canción del año, otra de las más ambicionadas: los neoyorquinos Fun. con We are young -suerte de himno de estadio que cantan junto a Janelle Monáe-, quienes derrotaron a Ed Sheeran, Carley Rae Jespen y Kelly Clarkson. También triunfaron en Mejor artista nuevo.

Otros que se fueron con las manos ocupadas fueron Jay-Z y Kanye West, que ganaron tres distinciones, entre las que destacó Mejor colaboración de rap . La estrella electrónica Skrillex también acarició tres gramófonos en apartados de su género.

El aplaudido regreso

En tanto, en su inicio, el evento estuvo cruzado por la actualidad y la nostalgia hacia su propio legado. Tal como se había anunciado, la cantante Taylor Swift, una de las estrellas más rentables de la canción juvenil estadounidense, abrió los fuegos con una presentación llena de guiños al universo circense -con mimos y bailarines lanzando llamaradas- y bajo el tema We are never ever getting back together. Luego, el rapero LL Cool J apareció como anfitrión y recordó la trascendencia de los galardones en los músicos de los géneros más diversos. Incluso recordó el impacto casi sísmico que significó en su propia vida ver a Michael Jackson en los 80 alzando la gran cantidad de Grammy que lo convirtieron en leyenda.

Y si de leyendas se trata, turno para los ingleses: Elton John, el gran protagonista del próximo Festival de Viña del Mar, saltó a escena junto a su coterráneo, el cantante Ed Sheeran, para interpretar The A team y asestar uno de los tantos dúos que marcarían la velada. Otra reunión vendría después con los cantantes Dierks Bentley y Miranda Lambert, alzando su personal saludo al country.

Pero, al menos en la primera hora de show, no todo fue guión y libretos ya establecidos. Dos figuras de origen latino, Jennifer Lopez y Pitbull, se asomaron para anunciar la estatuilla a Mejor interpretación pop solista. En la introducción, la ex pareja de Marc Anthony dijo "como verán, leí el memo" y apuntó a su traje oscuro, más discreto de lo acostumbrado y en referencia al instructivo que la organización había enviado durante la semana a sus invitados, donde recalcaba que no se debía usar vestuario que dejara demasiada piel al descubierto.

Luego siguieron shows como los de Mumford & Sons, presentados por el actor Johnny Depp; y el nombre más esperado de la noche: Justin Timberlake, el gran retorno presentado por los Grammy y que fue anunciado por Beyoncé y Ellen DeGeneres. Interpretando su último single, Suit and tie, el estadounidense dio el mejor show de la jornada -sacudió un evento que estaba sumergido en cierta modorra y sin la dinámica de otros años- y rompió su receso musical de casi seis años, tiempo en el que se concentró en su labor actoral. En términos más acotados, fue su primera aparición sobre un escenario luego de cuatro años.

Timberlake además saltó bajo las luces vestido de etiqueta, con una gran orquesta al modo de los grandes crooners, demostrando que su poderío vocal y escénico sigue intacto. La ovación fue inmediata. Todo acompañado por Jay-Z, otro gigante del pop. El espectáculo sirve como preludio para The 20/20 Experience, trabajo que lanzará el 19 de marzo.

Otro retorno de alta intensidad fue el de Rihanna, quien interpretó el tema Stay y volvió a la ceremonia con Chris Brown, el hombre que hace cuatro años la golpeó en la antesala del mismo evento. Otras instancias que sacaron aplausos fueron el despliegue eléctrico de Jack White -una de las cimas del show- y el homenaje a Bob Marley que encabezó Bruno Mars. Cuando llegó la hora de tributar a las figuras fallecidas en la temporada pasada, entre muchos otros, las pantallas mostraron al argentino Luis Alberto Spinetta.

Listado Completo de Ganadores


jueves, noviembre 15, 2012

Chilenos no triunfaron en los Grammy Latinos

Cooperativa

Inti Illimani Histórico y Ana Tijoux no lograron quedarse con los premios en sus respectivas categorías.


Inti Illimani Histórico y Ana Tijoux no lograron quedarse con los premios en sus respectivas categorías, en la premiación de los Grammy Latinos.

La agrupación liderada por Horacio Salinas no pudo vencer en la categoría Mejor Album Folclórico, perdiendo el galardón frente a la mexicana Lila Downs y su placa "Pecados y milagros".

La banda postulaba con el trabajo "Eva Ayllón + Inti Illimani Histórico", el cual grabaron y promocionaron con una gira internacional junto a la cantante peruana.

"Muchas gracias a tod@s por vuestro apoyo, por esta nominacion que es muy importante para nuestra musica junto a nuestra gran amiga Eva Ayllon.. lo importante es haber dejado una huella en este espacio... abrazosss!!!! (el proximo año lo traemoss !!!!)" manifestaron los músicos en sus cuentas oficiales de Facebook y Twitter.

En tanto, la rapera nacional Ana Tijoux tampoco se quedó con la estatuilla en el apartado Mejor Album de Música Urbana, ya que su trabajo "La bala" fue superado por "MTO2 New Generation" de Don Omar.

Tijoux agradeció a través de Twitter el apoyo de la gente, publicando: "don omar gano, igual se agradece todos los saludos y carino! salud!".

miércoles, noviembre 14, 2012

Presidente del Grammy Latino: "De todos los países, el que está más desconectado es Chile"

El Mercurio


El mexicano Gabriel Abaroa cuenta por qué los artistas nacionales tienen una baja presencia en las nominaciones de la academia que mañana define a sus ganadores 2013.

d. rammsy José Vásquez

Cuenta que disfruta su trabajo como nadie. Gabriel Abaroa, el presidente de los Grammy Latino, lo dice con una sonrisa en los labios: "Cuando me ofrecieron este puesto fue como si a un niño le pidieran dirigir Disneylandia".

A un día de la ceremonia de entrega de los gramófonos, que tiene sólo a dos artistas chilenos en competencia (ver recuadro), Abaroa intenta desmitificar leyendas negras sobre la premiación más importante de la música iberoamericana.

"Eso de que los Grammy se pueden comprar o que Emilio Estefan decida premiaciones no es real. Cuando llegué a este puesto hablé con él, le dije 'tu nombre pesa tanto que le haces daño a la organización y la organización te hace daño a ti', entonces el señor, hecho un caballero, se despegó por completo. Su poder en la academia es el de un voto, como el de todos los 3 mil integrantes. La gente tiene derecho a cuestionar, pero ese es un tema que se superó hace muchísimo tiempo".

-También hay una idea generalizada de que los artistas apoyados por multinacionales tienen ventaja sobre los independientes.
"Siempre hay dos visiones sobre la misma bola de cristal y es interesante cuando se conocen los dos aspectos. Este año Ricardo Arjona y Gaby Moreno son independientes, la banda de rock Zoé está en una multinacional pero su último álbum es independiente. Está el caso de Bebe, Carla Morrison y puedo seguir dando ejemplos porque en las categorías de mejores artistas nuevos prácticamente el 60 % son independientes".

-Pero Arjona ahora es independiente después de una larga carrera con la promoción de una multinacional. Es el comienzo el más complicado para los artistas.
"Sí, y esa es la misión que tenemos como academia, la de darle la oportunidad a quien no la tenga. Ojalá sean muchos, pero si por lo menos lo hacemos con uno, nos damos por bien servidos. Afortunadamente hay gente que lo sabe aprovechar y lo lleva a la cúspide".

-Hay artistas chilenos con excelentes reseñas en el extranjero, pero con baja popularidad aún. ¿Son conocidos por la academia artistas como Gepe, Manuel García o Javiera Mena?
"Claro que son conocidos, el problema radica en otro punto de vista. En la academia no somos un grupo de 5 personas de traje decidiendo la música que a nosotros nos gusta y de todos los países latinoamericanos el que está más desconectado es Chile. He estado ahí en varias ocasiones, es un mercado que conozco. Llevo muchísimos años invitando a que la gente se agremie y sea parte de esto. Tenemos 2 o 3 representantes que vienen, nos educan y nos enseñan cual es su última música, pero si los chilenos no se incorporan no hay mucho que podamos hacer porque los milagros no suceden".

-¿Sólo hay 3 miembros chilenos dentro de los 3 mil de la academia?
"No, no podemos decir qué membresía tenemos. Lo que yo digo es que sólo hay 3 miembros de Chile que se toman el tiempo para venir a nuestras reuniones para análisis de música, pero fuera de esos 3 miembros que lo hacen por el cariño y el amor a la camiseta no hay nadie más. Hay trabajo que hacer: la academia desmotiva que se vote por banderas, pero no desmotiva que los miembros de un país asistan, propongan y defiendan ideas".

 La dura competencia

Ana Tijoux obtuvo su segunda nominación al Grammy Latino gracias a su disco "La bala", que al igual que su trabajo anterior ("1977"), fue seleccionado como candidato a Mejor Disco de Música Urbana. Este año le toca competir exclusivamente con boricuas que cultivan el reggaetón.

Don Omar está nominado por su disco "MTO2 New Generation", por el que también fue destacado en dos categorías más. El joven Farruko (21), una de las estrellas emergentes del género, fue elegido gracias a "The most powerful rookie" y J Álvarez entra a competir con "Otro nivel de música reloaded".

El experimentado Tego Calderón , parte de una corriente alternativa de reggaetón y venerado por los exponentes más jóvenes, trae "The original gallo del país" un disco más cercano al hip hop.

Inti Illimani Histórico logra esta inédita nominación gracias a la colaboración que registra junto a Eva Ayllón . Bajo la categoría de Mejor Disco Folk, la competencia se muestra ardua para los chilenos.

De la sociedad formada entre el cubano Chuchito Valdés -hijo de Chucho y nieto de Bebo-, y el boliviano Eddy Navia nace "Piano y charango", una rica recreación instrumental de música andina. El cantante Luciano Pereyra plasmó todo su bagaje en un disco de música folclórica argentina y el venezolano Reynaldo Armas , un gran cultivador de la música llanera, también compite.

Por último, surge el último disco de la mexicana Lila Downs , quizás el más difundido de la categoría. En "Pecados y milagros", la cantante saca a relucir el alma de México, rescatando canciones tradicionales y también melodías propias.

miércoles, septiembre 05, 2012

Anita Tijoux se suma al boom de la música para TV en "El reemplazante"

El Mercurio


La artista grabó la semana pasada el videoclip de la serie de TVN que debuta en octubre

Patricia Cerda F.

Si a fines de los ochenta fueron las teleseries las que marcaron época con sus propias bandas sonoras, ahora son las series locales las que intentan hacerlo. Siguiendo el modelo de producciones extranjeras como "Grey´s anatomy", "Nip tuck" o "Breaking bad", están incorporando música incidental propia y sumando artistas de renombre para que interpreten sus tema centrales.

Anita Tijoux es la última cantante en asociarse a un proyecto local, pues ya tiene una experiencia internacional: su canción "1977" fue parte de la banda sonora de "Breaking bad". La semana pasada Tijoux grabó el videoclip de "Mi verdad", un tema compuesto para "El reemplazante" (TVN), serie dirigida por Nicolás Acuña. "Le mostramos a Anita el primer capítulo y ella empezó a componer. La música es bien importante en esta serie, porque muestra a jóvenes estudiantes que están todo el día conectados con los audífonos y escuchando música", dice el realizador. La serie de 12 capítulo habla de la crisis de la educación a través de la historia de Carlos Valdivia (Iván Álvarez de Araya), un ejecutivo que, tras quedarse en la calle, es aceptado como profesor de matemáticas reemplazante en un colegio de Maipú.

Jaime Román, productor musical ejecutivo de TVN comenta: "Ha habido una apertura en las series por tener un tratamiento musical diferente. La música contribuye al impacto de las producciones en el público". Dentro de los casos más recientes de esta tendencia están "Los archivos del cardenal" -también de Nicolás Acuña- con el cover de Los Bunkers para el tema "Santiago de Chile", de Silvio Rodriguez y "Los 80". La producción de Canal 13 que pronto estrenará su quinta temporada realiza para cada ciclo una nueva versión de "El tiempo en las bastillas", de Fernando Ubiergo: ya la han grabado Difuntos Correa, Francisca Valenzuela, Los Miserables y Aldo Asenjo "El Macha", y este 2012 será el turno de Camila Moreno, quien a su vez se asoció a la producción local de HBO "Prófugos".

Según adelanta el productor de TVN, "Bim, Bam, Bum", la próxima serie sobre la historia de la revista de espectáculos, también tendrá una banda sonora original que incluirá covers de artistas de la época, como Frank Sinatra y Elvis Presley.

Román recuerda que a mediados de los 80, las teleseries y la música vivieron una fusión similar: "´La torre 10´ fue la primera teleserie en que grabamos con un artista emergente. El tema era de Nano Vicencio y lo cantaba una chica que se llamaba María José Pozo. Nos fue bastante bien e incluso sacamos un casette". Luego vinieron exitos como el de "Bellas y audaces" (1988) con "Y qué sé yo que sé" de Eduardo Valenzuela, y "Estoy pensando en ti", de Keko Yunge, para "Rojo y miel" (1994). CHV ha hecho lo propio en los últimos con "Mala conducta" y el tema "Incomprendido" de Croni-K, o "Rescátame", el tema que Myriam Hernández interpretó en "Mujeres de lujo".

sábado, febrero 04, 2012

Ana Tijoux: "Alguien así no puede ser Ministro de Cultura"


La Tercera

La figura solista más internacional de la música local habla de su presente, la repercusión de su disco y sobre el estado actual de la Cultura en Chile.

por Claudio Vergara

Hacia mediados de la década pasada, Ana Tijoux (34) estableció su futuro bajo una sola decisión posible: "matarse". "Me mire y me dije: me voy a matar. Quería desligarme para siempre de la imagen de Makiza. Me voy a matar y voy a hacer lo que nadie espera que haga: un disco de pop", recuerda, definiendo el sentido metafórico de su "suicidio" y en alusión a su debut en solitario, Kaos (2007). "Necesitaba decir: a la mierda todas mis expectativas y lo que esperan de mí, porque Makiza era Makiza y esto hay que cortarlo de raíz. Me maté súper asumida y con ene costos", continúa la cantante. El ejercicio kamikaze de Kaos dio paso a otra alegoría: la de 1977 (2009), su segundo título y el trabajo que bautizó con su fecha de nacimiento para ilustrar resurrección y nueva vida desde los escombros. Como un trozo real dentro de tanta metáfora, la producción significó la escalada de una carrera que la volvió a situar en los espectáculos masivos, los elogios de la crítica y el circuito foráneo.

Un proceso que, en el último mes, disfrutó de un ascenso sin retorno. Su notable último álbum, La bala, editado en la última parte de 2011, fue calificado por el periódico L.A. Times como su obra magna y el disco más suntuoso del rap en español. Con una repercusión relativa en el mercado local, la pieza salió en EE.UU. esta semana y debutó en el número uno de iTunes Latino Top Reggaeton y Hip-Hop y quedó en el Top 10 del ranking latino. Hoy es la figura solista más internacional de la música chilena. "Jamás pensamos que esto iba a pasar", dice.

¿Se siente más valorada afuera que en Chile?

Acá soy muy valorada por la gente, que es lo único que me importa. Si no, haría música para publicidad. Pero que me den más espacio afuera que acá lo encuentro irónico, súper chistoso, estar en el fin del mundo y que mi disco aparezca más en un periódico de Chicago o Boston... lo agradezco, pero también es una dualidad.

Con la resonancia de sus discos, ¿por qué casi no suena en radios?

Es así, y la verdad me da lo mismo. Sí, voy a ser honesta: me lo he cuestionado..., pero ¿qué no cumplo? Cuando hice 1977 y lo llevé a radios, en muchas me dijeron: 'esto es muy hip hop para la radio'. En otras después me decían: 'esto es muy indie'. Siempre hubo un "pero", y cuando me nominaron a los Grammy, esos mismos se acercaban y me decían 'yo sabía que el disco era bueno'. Y me daban ganas de reírme en sus caras. Pero no me enojaba, porque iba a perder energía que no tenía ganas de perder. Con artistas visuales o deportistas el tema ha sido peor. Pero es algo general, acá hay una cantidad enorme de músicos talentosos y las radios no dan cuenta de eso. ¿Cacharán lo que es Chile? A mí me da mucha risa esas radios que no tocan música nacional, porque quieren sonar como si estuvieran en Londres o Nueva York. ¡Entonces, ándate pa' allá, poh!

¿Con La bala le pasó algo parecido?

No, ni siquiera escuché lo que dijeron. Ya ni siquiera me di el proceso, porque no puedes hacer música sólo para esperar que te toquen; tienes que hacerlo porque lo necesitas; después, lo que pase con eso, es ajeno a ti. Pero no me preocupa ni me afecta en nada, ya que puedo seguir haciendo cosas y tocando. No existo gracias a los medios. Es súper sano que las radios y los diarios no definan lo que la gente escucha, porque se genera esta situación contraria.

¿De qué manera el ruido de 1977 ha condicionado este nuevo álbum?

Había una presión por hacer el disco nuevo y, en mi caso, por no repetir la fórmula de 1977. Pero justo coincidió con un momento de mucha gira internacional, de dormir tres horas, de escribir quedándome dormida arriba de la mesa y sin el silencio para hacerlo. En un momento del año pasado, todo era como 'lo que más necesito es silencio'. Aparte, todo el mundo me decía cosas tipo: 'Ana, tu próximo disco debería ser así' o '¿no has pensado hacerlo con Thom Yorke?' '¿o con David Byrne?' '¿o con los Talking Heads?' o bla, bla, bla.

¿Cómo logró ese instante tras la nominación a un Grammy o la participación en ambos Lollapalooza?

Me costaba mucho escribir en giras. En EE.UU. está lleno de medios y te llaman a la hora que quieren. No tenía espacio ni siquiera para descansar. Obviamente, me estresó, estaba de mal humor y sólo decía ¡déjenme en paz! No quería más entrevistas. Era agobio y necesitaba respirar para saber qué quería y cómo lo quería decir. Entonces, durante tres meses me encerré en una pieza con mi productor, tomando mate y leyendo el diario. Hasta regalé mi tele. No quería ver tele, ya no la tengo y sólo veía Cuevana o documentales.

¿Nunca pensó en radicarse fuera?

Lo pensé, pero después preferí que no. Hasta me lo propusieron, pero preferí que mi hijo (Luciano) crezca aquí. Y no por ser nacionalista o algo así, porque todo ese rollo de la bandera me importa un rábano, sino porque creo que aún hay muchas cosas por hacer en el país. Y con lo que tengo puedo vivir bien, sólo soy burguesa con el café y el perfume (risa).

Su álbum incluye un tema donde samplea una frase de Luciano Cruz- Coke y critica que el Ministerio de Cultura no le haya dado un fondo, argumentando "falta de proyección".

Sí, es que además yo lo miro a él y recuerdo lo patético de su banda en Extra jóvenes y digo: alguien así no puede ser ministro de Cultura. O sea, ¿tienes un montón de mejor gente y lo pones a él? ¿Qué ha hecho por la cultura? Sé que fueron jurados los que me rechazaron el fondo, y es cierto que pude personalizar mi rabia en Cruz-Coke, pero para mí es la punta del diamante de todo, como el Bush de la cultura. Ni siquiera me dieron un argumento aceptable. Además, si a mí me rechazan, ¿qué le queda al resto? Me mandaron cartas para que bajara el tono de la polémica, pero nunca tuve pensado hacerlo.

jueves, enero 12, 2012

Ana Tijoux agenda conciertos en Sudamérica

La Tercera

Ana Tijoux quiere extender los aplausos. Luego de pasar por citas como Lollapalooza y tras lanzar el notable disco La bala (2011), la ex Makiza abre la temporada veraniega con tres presentaciones en distintos puntos de la región. La primera será el próximo 18 de enero en la discoteca Gótica, en Lima, en su primera vez en escenarios peruanos.

La ruta seguirá un día después en el festival Centro, de Bogotá, cita de cinco días, volcada hacia el universo más independiente y que cuenta con invitados como Nacho Vegas y We Are Scientists. Para cerrar, todo culmina el 29 de este mes en Sao Paulo. Para marzo tiene planeado el estreno oficial de su disco en Santiago.

martes, abril 26, 2011

Tres bandas chilenas viajan a la versión estadounidense de Lollapalooza

El Mercurio


Chico Trujillo, Ana Tijoux y Los Bunkers serán los primeros artistas nacionales en los 20 años del reconocido festival musical de Chicago, que acaba de realizar una edición en Santiago. Compartirán cartel con Foo Fighters, Muse, Eminen y Coldplay.

ÁLVARO FARÍAS F.
Estaba acordado. Uno de los compromisos que incluía hacer Lollapalooza en Chile era el intercambio cultural, uno de los mayores legados que probablemente dejará el festival norteamericano en nuestro país, al darles un importante empujón a artistas chilenos que de a poco se han ido dando a conocer en el complejo y gigante mercado anglosajón.

Al mediodía de hoy, la organización de Lollapalooza en Estados Unidos dará a conocer los artistas que integrarán la versión 2011, que además tendrá un carácter especial, por la conmemoración de los 20 años de existencia del festival. Dentro de ese listado destacan, por primera vez, nombres chilenos: Chico Trujillo, Ana Tijoux y Los Bunkers, quienes tendrán su segunda oportunidad para presentarse en un festival norteamericano, tras cancelar a última hora su presentación en Coachella, hace una semana.

"Es una oportunidad fantástica no sólo para los chilenos, sino que para el público habitual de Lollapalooza, ya que se enfrentarán ante un conocimiento nuevo con las bandas de Chile", explica al teléfono desde Los Angeles, California, Perry Farrell, líder de Jane's Addiction, dueño y director artístico de Lollapalooza. "Los que conozco son Chico (Trujillo) y Ana, quienes serán recibidos como invitados especiales, porque representan mucho de la cultura chilena, y esto lo descubrí cuando me llevaron a conocer las calles de Santiago", explica Farrell.

Al festival no sólo viajarán los grupos chilenos, sino que también alrededor de 20 personas del staff técnico de la organización en Chile, quienes irán a observar en terreno los detalles de Lollapalooza.
El siguiente paso será dilucidar en qué escenario tocará cada banda chilena, y eso se sabrá el 7 de junio, a las 10 de la mañana, cuando en Chicago tengan delineados los tiempos y espacios para cada grupo. Lo que sí es seguro es que el cartel completo que hoy será liberado incluye a Muse, Eminem, Foo Fighters y Coldplay. Uno de los escenarios más probables para Chico Trujillo es el Play Station, al caer la tarde, lugar que por lo general se les entrega a grupos capaces de armar una fiesta para las 20 mil personas que se asoman por ese lugar.

Para los chilenos que quieran ir, Perry Farrell tiene sólo palabras de sabiduría. "Les puedo decir que es una fantástica idea, lo pasarán demasiado bien, conocerán a mucha gente, junto a una gran ciudad, y verán iluminados los rascacielos más lindos del mundo mientras escuchan su música favorita".

''En el mundo no se quiere escuchar un grupo chileno que suena igual que otras 50 bandas de Nueva York, quieren algo bien chileno, único".
Timothy Bisig, productor
de Chico Trujillo en Norteamérica

''Lo celebro de manera muy personal. Como dice mi viejo, hay que tomarse las cosas con calma; trabajando en el nuevo disco y en los ensayos".
Ana Tijoux

''Más que suerte, es una reacción a todo nuestro trabajo. Probablemente será el show más grande que tendremos en EE.UU.".
Francisco Durán, Los Bunkers

sábado, diciembre 18, 2010

El renacer global de Ana Tijoux


 

Wiken
La rapera partió su año pensando en entrar a estudiar y convertir la música en su hobby, pero terminó con su último disco recomendado por diversos medios a nivel mundial-desde Thom Yorke en el sitio de su banda, Radiohead, a The New York Times- y postulando a un Grammy. Mientras recibe llamados de todas partes del mundo proponiéndole giras, ella sólo trata de tomárselo con calma. "Hay gente que dice que este es un logro del hip hop chileno. Yo de verdad creo que sí", dice en esta entrevista.

Por Marcelo Ibáñez Campos La compra más reciente de Ana Tijoux la acompaña a todas partes. La sigue, la persigue, le pisa la sombra de los talones. Avanza junto a ella, mientras ella camina tratando de encontrar sus próximos pasos. Mientras Ana vaga y divaga libre por las calles de Ñuñoa buscando sus respuestas.

Hace un año Ana Tijoux se sentía atrapada. Retenida en una historia de futuro incierto y un pasado escrito con un puñado de hits radiales. "Sentía que no estaba avanzando, que estaba estancada en lo mismo de siempre", dice.

Tenía un nombre ganado como parte del grupo Makiza, un disco solista de tintes pop con el que no pasó mucho ("Kaos", 2007) y acababa de sacar un segundo álbum, esta vez rapero, bautizado con el año de su nacimiento: "1977" (2009). Un disco ignorado por las radios nacionales y abrazado por el mismo público que dos años antes le había dado la espalda a su debut en solitario, debido a sus coqueteos con el pop y el romántico R&B. El mismo público que la elevó sobre sus hombros doce años antes, cuando Ana no era Ana la solista sino que la "Anita de Makiza". El mismo que recibió a "1977", como se recibe a la hija pródiga después de una temporada de extravíos, exploraciones, caprichos y desvaríos: con los brazos abiertos. El mismo público de siempre. El rapero.

Y los conciertos se comenzaron a llenar de nuevo como pasó en 1997, el año en que el hip hop chileno parecía estar listo para devorarse al mundo. La época en que el debut de Tiro de Gracia vendía 150 mil copias, los rayados cubrían las micros amarillas y los mejores graffiteros de la época "exponían" sus pinturas en un oasis de panderetas en medio de Plaza Italia.

Una época en que las eternas tocatas periféricas, con decenas de grupos que cubrían cada cartel, se repletaban de gente tratando de descubrir si era cierto lo que se decía en la calle: que había una linda chica de 20 años, que rimaba mejor que la mayoría de los hombres. La época en que cada uno de esos raperos que se tomaban cada sábado la trastienda de la Estación Mapocho -cientos de rimadores llegados de todas las comunas de Santiago; de La Florida a Maipú, de Cerro Navia a La Legua, entre ellos Tijoux- creían estar destinados a repetir la historia gringa de los creadores del género: salir del ghetto al mundo, a punta de buenas rimas.

Pero eso no pasó.

Hasta ahora.

Doce años después, y con su último disco recién editado en Chile, sus conciertos volvieron a recibir a ese público nacional -esta vez en una versión menos callejera y más estilizada, sin el foco mediático encima- que la coronó hace más de una década. Todo bien. O casi. Porque sin mánager, sin difusión radial, sin ventas importantes, Ana Tijoux comenzó a sentirse estancada.

"¿Qué hago?', me dije. '¿Sigo rapeando en estos clubes y no pasa nada o me pongo a estudiar otra cosa y hago de la música un hobby? Me lo preguntaba por un asunto de lucas, obvio. Por el Luciano -su hijo-, por el futuro, por el miedo. Porque tengo 33 años y ¿cuánto rato más voy a rapear? ¿Me veo rapeando a los 42? No sé. Es como cuando estás en una empresa y ya diste la vuelta: ¿Te quedas ahí relajado? ¿O tomas la plata, viajas 6 meses y resuelves el asunto? Es como el paralelo que encuentro con mi viaje a Estados Unidos. Puedes tener la fuerza de tocar en las mismas tocatas, pero cuando llevas 12 años en lo mismo necesitas que pase otra cosa, un incentivo", explica.

Y el incentivo llegó con la fuerza telúrica del año que ya termina. Partió con su primera gira a EE.UU, pocos días después del terremoto que la pilló tocando en un local santiaguino, y terminó en diciembre con una llamada en un hotel de Madrid, anunciándole que su disco "1977" estaba nominado a un Grammy anglo en la categoría "Mejor Álbum Latino Rock, Música Alternativa o Urbana". Entre medio firmó con el influyente sello estadounidense de música latina, Nacional Records; Thom Yorke -vocalista de Radiohead- eligió al tema que titula el álbum para encabezar su lista de las mejores canciones para "oír fuera de la oficina" -por sobre gente como Björk o John Coltrane-, y una interminable lista de medios internacionales -desde The New York Times a Página 12, pasando por The Boston Globe y Los Angeles Times- le entregaron con distintos adjetivos, un título que el público de rap nacional le había regalado una década antes: el de "La mejor rapera de lengua hispana".

Un año en la carrera de Tijoux y las réplicas generadas por todo ese movimiento tectónico están lejos de parar. Auspicios de marcas de micrófonos internacionales, ofrecimientos para irse de gira por Norteamérica, Europa y el norte de África, un contrato con una agencia internacional -la misma que representa a artistas como Justice, Diplo, Roots Manuva, Aphex Twins- y la presión del sello para aprovechar la ola y sacar pronto un nuevo disco, son algunos de los cambios que siguen sacudiendo la carrera de Tijoux. Moviendo la tierra que yace bajo su última adquisición. Esa que la sigue y la persigue acompañándola a todas partes: sus zapatillas de running.

"Tengo un par de mandas si me gano el Grammy, pero si no, hay que tomárselo con calma, porque el asunto es el próximo disco. Eso es lo que me preocupa", dice. "Estoy pensando cómo lo quiero hacer. En un momento estaba presionada y empecé a llamar a todo el mundo pidiendo pistas, pero '¿sabes qué?' me dije después, 'voy a hacer el disco con calma porque todavía no sé qué quiero hacer'. Por eso ahora lo único que hago es caminar. No sabía por qué, hasta que un amigo me dijo 'claro, es que estás buscando respuestas'. Y es tan obvio y es tan verdad" cuenta, mirándose la punta de sus zapatillas nuevas, con una de esas sonrisas que apenas cubren el agotamiento.

EL VIAJE INTERIOR. "Coincidencia" es la palabra que Ana Tijoux usa a la hora de tratar de explicar su año. De cómo pasó de estar a punto de convertir la música en un hobby, a comenzar un inesperado despegue a nivel global. "Coincidencia" se repite cuando explica cómo llegó a hacer dos giras a Estados Unidos sin siquiera tener mánager, gastando sus millas acumuladas en un pasaje de avión, para aprovechar una gira propuesta vía Myspace por el administrador de un club de música latina en Chicago. Y "coincidencia" encontrarse con Invincible -la rapera a quien Tijoux invitó a participar en su último disco, y a quien sólo conocía por Myspace- en el primer festival en el que tocó: el SXSW de Austin, uno de los más importantes de la industria estadounidense. Dato que por entonces, Tijoux desconocía.

Hasta que coincidencia tras coincidencia, Tijoux se dio cuenta que debía reemplazar esa palabra por "conexión".

La primera "conexión" se dio con Invincible. Fue ella la que sacó a Tijoux del escenario de "world music" -donde la fueron a ver "dos pelagatos"- plagado de músicos latinos mezclando electrónica con cumbias, y la invitó a su showcase hiphopero.

"Era una sala pequeña. No había más de 150 personas, pero eran puros músicos. Ahí estaba Bahamadia, Slum Village, Black Milk, o sea un montón de gente. Para mí era tocar para muchos de los tipos de los que soy fan, groupie, ¿cachái? Me subí a hacer un tema y cuando me bajé, se acercaron todos a decirme 'Come on, girl. Motherfucker, you can do it'. Todo el rato sentía que era mentira. Fue como llegar a un colegio donde están todos los grandes y tu erís la más chica y te aceptan y te dicen 'ven a jugar con nosotros'. Fue súper motivante sentirse un par, en la cuna del hip hop. Me hizo un click en la cabeza. Como si me hubieran pegado un palo."

"Hay una cosa que es clave. Acá hay un condicionamiento a no surgir: la cultura, la educación, te condicionan a que tú nunca vas a ser nadie. Es como 'loco, naciste en Maipú, vas al liceo, no vas a ser nadie', pero en el fondo quieres puro que pase lo contrario. Creo que en mi familia, sin quererlo, me lo inculcaron. Y eso genera rabia, la frustración de creer que nacimos para cosas pequeñas. Pero si tú te lo propones y buscas, y juegas de manera inteligente, puedes. Eso está pasando con el hip hop chileno. Hay un cambio de mentalidad, como lo hizo Bielsa con la selección".

Fue en una ciudad a medio destruir como Detroit, un lugar bombardeado por las crisis económicas, que la conexión se hizo profunda. Fue en la casa de esos músicos que había escuchado desde que era una veinteañera que el viaje alcanzó para Tijoux una dimensión interior.

"Del sello me llamaban para contarme que tal crítico de The New York Times que es súper influyente, había dicho que yo era bacán. Que otro de la Rolling Stone dijo lo mismo. Y yo respondía 'ah, ya que bueno'. Los logros sociales respecto a prensa eran bienvenidos, pero yo estaba más alucinada con la conversación que había tenido con tal músico", cuenta.

"Miraba los sótanos donde hacían música y era como estar en la casa del Dro -productor de las pistas de "1977"-, miraba todo y tenían el mismo micrófono envuelto en una panty a falta de filtros. Era muy similar a como se hace el hip hop en Chile, y en ambos lugares pasan cosas en términos de calidad... Hay gente que dice que lo del Grammy es un logro del hip hop chileno, yo de verdad creo que sí. No es que yo sea una portavoz, es la manera en que se hizo el disco: me costó 350 lucas, lo hicimos en una casa de manera súper simple. El resto fueron llamadas a gente que conozco para que ayudara con las fotos y el diseño. Es un ejemplo de cómo se produce el rap chileno".

"1977" pasó desapercibido en Chile, al menos mediáticamente, hasta que Thom Yorke los destacó. "Acá me lo recuerdan más de lo que me lo recuerdo a mí misma. Eso refleja que uno no es profeta en su tierra y que en Chile hay que esperar el bautizo de un artista externo. Hay una cosa entre bacán y triste. Pero la historia de Chile es así. Somos un país colonizado, esperando que llegue el conquistador a decirnos lo que tiene valor. Menos mal que dijo que era bueno, si hubiera dicho que me odia, me crucifican".

-Antes de firmar con Makiza, Sony te propuso desechar el grupo y ser solista. Luego del éxito de "Aerolíneas Makiza", Gustavo Santaolalla te propuso algo similar. ¿Te has arrepentido de haber dicho que no?

"No. Es distinto cuando te dicen 'deberías ser solista' a cuando tú dices 'necesito ser solista'. En ese momento, no estaba preparada para serlo, estaba súper convencida de que éramos un colectivo. Seguí la intuición. No me arrepiento, porque no habría disfrutado lo que me está pasando como lo disfruto ahora. La gente tiene terror a equivocarse y por eso se quedan congelados. Era necesario. Con Gustavo jamás hubiera hecho un disco como '1977', me lo hubiera tirado por la cabeza.... Creo que a veces tomé muchas decisiones estando caliente, ahora prefiero tomarlas con calma: mi nuevo disco, los llamados de todas partes del mundo para irme de gira. Hay veces en que el universo nos pone preguntas más raras y hay que contestarlas paso a paso."

-¿Y cuál es la pregunta que te puso el universo ahora?

"Cómo ser feliz y estar en paz. Es súper difícil tomar decisiones con calma sobre las cosas que están pasando y estar en paz en estos momentos".

-¿Y cómo logras la paz ahora?

"Caminando. Es la única herramienta que he logrado encontrar. Pero el cerebro no se calla".

Caminar, a pesar de que sus nuevas zapatillas son para correr. La única manera que Ana Tijoux ha encontrado para evitar los tropiezos.

"En Chile hay que esperar el bautizo de un artista externo. Somos un país colonizado, esperando que llegue el conquistador a decirnos lo que tiene valor".

"Tengo un par de mandas si me gano el Grammy, pero si no, hay que tomárselo con calma, porque el asunto es el próximo disco. Eso es lo que me preocupa". Su vida en discos"Vida Salvaje" (1998), Makiza: Su sello lírico -rimas que navegan entre la crítica política, la introspección poética y una profunda humanidad-, su cuidada producción musical (Cenzi y Dj Squat) y una voz femenina sedosa y humeante, fue lo que convirtió a este cassette autoproducido, en un clásico del hip hop underground nacional.

"Aerolíneas Makiza" (1999): En 1997 Tiro de Gracia vendió 150 mil copias con su disco debut, y todos los sellos se lanzaron a buscar la próxima banda de rap que repetiría el éxito. Makiza lo hizo gracias a dos éxitos que plasman el humanismo -"La rosa de los vientos"- y el contenido político -"En paro"- que definió a la banda. Un clásico.

"Casino Royale" (2005): Justo cuando la carrera de Makiza comenzaba a cruzar fronteras, Tijoux decidió dejar la banda y volver a Francia. Cinco años después volverían a reunirse para este disco. Uno que sonaba bien, pero en el que se notaba que la magia se había perdido.

"Kaos" (2007): La rimadora decidió lanzar este disco de manera independiente."Fue un suicidio pop. Tenía la necesidad de matarme de manera lúdica. Fue como 'voy a matar a mi ícono y vayánse todos a la mierda. Y ¿saben qué? Yo también'", dice sobre un disco despreciado por la crítica y el público rapero debido a sus canciones románticas.

"1977" (2009): "Al hacer este disco estaba súper perdida, tenía pena y frustración. Hacerlo fue una necesidad de reafirmarme, de asumirme y decir: esta soy yo. Por eso tiene mi año de nacimiento, por eso las letras, por eso me tatué el título. Más que una biografía, '1977' es un disco de autodefinición". Bases de rap clásico, rimas elegantes y la aprobación a nivel mundial. Un disco de rap puro.



Por Marcelo Ibáñez Campos.

jueves, agosto 12, 2010

Esta industria es un gran circo

ANITA TIJOUX EN LA CRESTA DE LA OLA

“Esta industria es un gran circo”

Es hija de militantes del MIR, que se exiliaron en Francia tras el golpe de Estado de Pinochet a Salvador Allende en 1973. Tiene sangre indígena y una puesta hip-hopera sugerente. Su disco 1977 había salido el año pasado, pero revivió hace unas semanas cuando Thom Yorke, de Radiohead, seleccionó un tema suyo. Entonces su trabajo llegó al puesto Nº 7 de la Billboard Latin Rhythm Album y explotó en iTunes. “Daniel Viglietti, Chico Buarque, Rubén Blades, Violeta Parra y Víctor Jara eran grandes raperos”, le dice al NO. Acaba de editarse acá.
 Por Yumber Vera Rojas
En 1977 sucedió de todo. Murió Elvis Presley, los Sex Pistols editaron su disco debut, las Madres de Plaza de Mayo marcharon por primera vez frente a la Casa Rosada, se estrenó la miniserie Raíces, Pelé jugó su último partido como profesional y Pinochet decretó la disolución de los partidos políticos en Chile. Ese mismo año, ofrendado por los chinos en su zodíaco al símbolo de la sabiduría, la serpiente, también vio nacer a Anita Tijoux, rapera frontal e impetuosa que convirtió su flamante segundo disco en una maravillosa oda autobiográfica y en uno de los trabajos más impactantes que hayan aparecido en los últimos tiempos en el hip-hop de habla hispana. “Uno llega en la vida a un lugar de formas distintas. Mi manera de acercarme al rap fue bien entretenido, y ese camino define tu personalidad a la hora de hacer arte”, explica la exponente chilena al NO. “Yo empecé a escuchar hip-hop en Francia por el empleo de mi mamá, que era trabajadora social y me llevaba para que la acompañara. Así que decir que me interesé por el género gracias al oficio de mi madre no es la norma. En casa siempre disfrutamos de grandes cantautores a los que considero raperos, pese a que formalmente no lo sean. Y cuando digo esto pienso en Daniel Viglietti, Chico Buarque, Rubén Blades, Violeta Parra y Víctor Jara. De ellos fueron los primeros vinilos que tuve, y constituyeron mi enseñanza musical.”
Mientras la MC trasandina advierte del otro lado de la bocina que se servirá un café para amilanar el frío que tiene contra las cuerdas a los habitantes de Santiago, aprovechemos para repasar rápidamente su historial. Hija de militantes del MIR exiliados en Francia tras el golpe de Estado a Salvador Allende en 1973, Anamaría Merino Tijoux nació en la ciudad de Lille. En el hip-hop se involucró inicialmente como b-girl, y en 1993 se instaló definitivamente en Chile. A mediados de esa década incursionó en la escena del vecino país, primero integrando el combinado Los Gemelos y luego de invitada en el sencillo La medicina de la agrupación Los Tetas. Ese año se sumó a las filas de Makiza, grupo que la inmortalizó en el hip-hop. Tras publicar dos discos con este conjunto, entre ellos el indispensable Aerolíneas Makiza (1999), se tomó un ínterin en París para poner en claro sus ideas. En 2003 volvió al terruño de sus padres para iniciar su proyecto unipersonal, recibiendo al poco tiempo la invitación de Julieta Venegas para cantar el tema Lo que tú me digas, colaboración que reincidió en 2006 con Eres para mí, éxito del disco Limón y sal de la mexicana. Intentó un regreso con Makiza que no prosperó, aunque legó un álbum. Finalmente, su debut en solitario se produjo en 2007 con Kaos. Dos años más tarde llegó 1977, editado por estos días en la Argentina.
Después de disfrutar de un sorbo se pone nuevamente al teléfono y describe su reciente larga duración. “En 1977 me pude permitir realizar un álbum que me gustara. Al momento de empezar a hacerlo estaba convencida de que no le iba a interesar a nadie, salvo a mis seres cercanos. Lo realizamos con mucho cariño, y le tengo afecto”, afirma Tijoux, a pocas horas del derrumbe de la mina que tiene atrapados a 33 mineros chilenos en las cercanías de la localidad de Copiapó. “Los discos forman parte de los procesos emocionales que uno vive. Este trabajo me sirvió para reafirmarme a mí misma. La verdad es que me encanta, y me da lo mismo lo que espere la gente. Yo soy así de intensa, y no hay nada más difícil en la vida que aceptarse como uno es y no pertenecer al canon social que los demás esperan. En mi nueva producción me concentré en lo que quería decir, en las letras fundamentalmente, y me senté a escribir para volver a empaparme de lo que son las rimas, el contenido. Traté de expresar de la mejor manera lo que pensaba. Cuando lo escucho, le encuentro un montón de falencias, y es que uno piensa que podría haberlo hecho mejor. Pero igualmente considero que lo grabamos en un lapso tan corto de tiempo que está bien que haya sido así. Eso es lo bello de la imperfección.”

–En 1977 regresás al hip-hop tras la experiencia de Kaos, en el que te arropaste por el lado más pop del R&B. ¿Por qué?

–Mucha gente siente que hubo un cambio de Kaos a 1977, pero el primer disco significó la ruptura con lo que venía haciendo. No tengo ningún pudor en decir que fue un álbum que grabé porque precisaba ver la manera de conseguir dinero para mantener a mi hijo. Ciertamente es popero, aunque es más fácil defender una postura musical cuando no tienes mayores necesidades económicas. Al momento de nacer Luciano me llegó la oportunidad de realizar Kaos, que lo registré en un lapso de tiempo bastante corto. O hacía eso o era mesera de vuelta. En ese sentido, lo recuerdo con mucho cariño. Me resolvió la vida. Si bien a mucha de la gente que me sigue no le gustó, me da lo mismo. Sé quién soy, y cada uno vive su propio proceso de forma personal.

–Tu nueva producción tuvo un segundo aire a partir de que Thom Yorke comentara en mayo pasado que uno de sus temas favoritos es el que le da título a este trabajo. ¿Cómo recibiste la noticia?

–Antes que nada, a mí me gusta la música. Yo hago hip-hop y el 80 por ciento de lo que escucho tiene que ver con el género, pero en casa también consumo otras cosas. A Thom Yorke siempre lo admiré porque es ese tipo de artista al que le creo sus penas y sus rabias. Le creo porque es imperfecto, me gusta hasta su cara imperfecta. Bajo este punto de vista, estoy superagradecida de que le haya gustado. Por otra parte, siempre supe que era fan del hip-hop, así que no me extraña su elección. No obstante, es triste lo que sucede con la prensa, pues el disco salió en octubre y ahora porque Thom Yorke dijo eso entonces me dan bola. Te apuesto a que si lo hubiera comentado otro, 1977 seguiría pasando desapercibido. ¡Loco, salió el año pasado, y está desde hace siete meses rotando! Eso es triste. Esta industria es un gran circo, y uno forma parte de él. Lo que pasa es que no hay que tomárselo muy en serio.

–Ya es difícil para cualquier persona describirse, pero supongo que debe ser más complicado para un artista cantar sobre sí mismo. Sin embargo, cautiva de 1977, la canción, tu aguda capacidad de síntesis descriptiva. ¿Surgió a partir de la catarsis o de la necesidad de autoafirmación?

–Desde hace tiempo que quería componer un tema autobiográfico, pero no me atrevía porque me parecía egocéntrico. Hasta que llegó el momento. Lo que me gusta de esa biografía en particular es que está llena de anécdotas que no sé si se entienden tanto. Habla de mi nacimiento, de mi infancia, de por qué uno hace lo que hace, y de una forma extremadamente resumida. Son ese tipo de letras que te salen superfluidas, porque hay cosas que te cuestan más escribir y tienes que sentarte, y te da insomnio, y te levantas a las cuatro de la mañana, luego a las siete y no sale. Si se dio así de rápido era porque lo necesitaba. Uno hace lo que hace por necesidad cuasi física y emocional. Si pierdes esa esencia, es mejor ni intentarlo. Escribir es un proceso extraño.

–Si bien este disco se distingue por su tono autobiográfico, marca distancia de ese egotrip tan usual en el rap. Incluso una canción como Crisis de un MC se ampara en la autocrítica. ¿No es muy riesgoso mostrar tanta vulnerabilidad?

–Decir lo buena que soy en mi forma de vivir y de ver el mundo no tiene ninguna relevancia al momento de hacer una canción. La gente que más me emociona en el ámbito artístico es aquella que es capaz de decir: “Soy un pelotudo”. El egotrip siempre ha sido una tónica dentro del hip-hop. Hay raperos que son unos maestros en eso. A mí me encanta porque muestra en buena medida la manera en que nació el hip-hop. Siempre fui muy amante de los dadaístas, que también son superraperos. Para mí el rap es sinónimo de libertad creativa y de emocionar al escucha, aunque éste no sepa nada acerca del género. Yo podría haber hecho salsa, pero con el hip-hop es con lo que me siento más cercana.

–En Makiza compusiste canciones brillantes con alto contenido político y social. Por eso, ¿a qué se debe tu negativa de mantener estas temáticas en tus producciones en solitario?

–Cuando tienes una postura política ante la vida, no la pierdes. A pesar de que sigo pensando lo mismo que antes, no voy a repetir fórmulas. No sé por qué esperan eso de mí. No soy dirigente, no hago discursos. Hermano, a mí siempre me gustó el rojo, así como el naranja y otros colores. La postura política es algo tan personal y es de por vida, porque uno la lleva en la sangre y en la conciencia de humanidad frente a la sensibilidad de ciertos temas o temáticas del mundo. Todos los que tuvimos una historia política familiar fuerte no nos podemos desligar de ella. Es parte de tu enseñanza, y de cómo te criaron y alimentaron. Aunque eso no implica que tenga que escribirlo en todas mis canciones.

–¿Sos consciente de que te convertiste en una figura representativa para el rap y los jóvenes chilenos?

–Eso es lo más complicado para los que estamos sobre el escenario. La gente busca liderazgo en nosotros y, para serte franca, yo tengo más preguntas que respuestas. Uno es un ser contradictorio también, supongo que forma parte de la naturaleza de todo aquel que crea. Somos seres extremadamente frágiles y eso es lo bonito, porque prefiero un líder que no sabía que lo era. El poder de un orador es gigante, y a veces ni siquiera uno lo cuantifica. Es una tremenda responsabilidad.
Sin siquiera imaginárselo, Anita Tijoux emprendió un viaje sin retorno al ingresar en 1997 en Makiza, cuarteto que, tal como lo refiere su denominación (inspirada en los maquisard, nombre de la resistencia francesa frente a la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial), se rebeló al establishment de la música pop chilena de fines de los ‘90, ofreciendo un discurso lúcido y consciente, y una exquisita propuesta sonora de bases funk y jazzeras taciturnas. Por eso no es de extrañar que su segundo álbum, Aerolíneas Makiza, sea considerado uno de los mejores trabajos en la historia de la doble hache en español y La rosa de los vientos, uno de los grandes himnos del rap latino. “Cuando empecé en Makiza, yo estaba metiéndome mucho con el freestyle. Ellos me invitaron a ser parte del proyecto, aunque luego me enteré de que no querían a una mujer”, revela la MC de sangre indígena que en junio alcanzó los 33 años. “Nunca fuimos muy amigos, sólo nos reunimos para llevar adelante este emprendimiento. El universo nos juntó, y en términos de personalidad siempre fuimos superdistintos. No me da pudor decirlo, pero la mayoría de las temáticas las puse yo sobre la mesa. Y es que en esa época tenía muchas preguntas en la cabeza, y Makiza fue el resultado de tantas dudas. Uno hace las cosas porque las necesita. No estaba preparada para que me fuera bien, y me abrumé. Me fui literalmente a la mierda. Me dio una depresión que no te la puedo ni explicar.”

–¿Qué te cuestionaste?

–Siempre fui una persona muy frágil, aunque me veo fuerte. Todavía no tengo la respuesta, pero el éxito es un lugar muy solitario, y sobre todo si no es tu objetivo. Cuando se formó el quiebre en Makiza estaba muy deprimida, no sabía si era realmente buena, si estaba perdida en el discurso. Me transformé en un icono, en la rapera que representaba a una generación. Y no hay nada más duro que eso porque uno se convierte en una estatua. La persona que más y mejor me acompañó en este proceso fue mi padre. A él le dije que iba a dejar el grupo y me iba a ir del país, pero me pidió que le explicara las razones. Lo hice, y me preguntó de qué iba a vivir. “De lo que sea”, le respondí. Me fui a Francia y allá trabajé desde conserje hasta de nana. Me las arreglé en términos económicos, y durante esos tres años también resolví las penas que uno tiene. Ahora lo llevo mejor de adulta.

–Considerando que la participación latina ha sido importante en la historia del rap galo, y para muestra están Jerónimo Saer, Sebastián Rocca y la actual estrella de la doble hache en ese país es la franco-argentina Keny Arkana, ¿por qué no decidiste emprender una trayectoria allá?

–Porque, como ya te dije, fui nada más que a resolver mis penas...

–¿Cómo te relacionás ahora con el éxito?

–Hace poco fui a Estados Unidos y todo el mundo me decía que no me hiciera expectativas porque iba a ser muy difícil. Pero a estas alturas del partido yo ya no tengo expectativas. Sólo fui a mostrar mi trabajo, y punto. Si lo acogen y lo escuchan, estupendo. Y si no, pues nada. Sin embargo, el disco fue superbién recibido, estoy agradecida. Aunque esto no podría haber pasado si no estuviera en la forma firme en la que me encuentro, porque para mí esto ya es un disfrute.

–Aparte de 1977, que especulo le gustó a Thom Yorke por su evocación a Scott Walker, de quien es gran fan, tu nuevo disco se caracteriza por la usanza de texturas oscuras que acompañan el ensimismamiento lírico. ¿Cómo elegiste las bases?

–Tengo un lado bien oscuro que no me da temor explorarlo, y muchos artistas se abocan a él en términos de tonos. Dos referentes para mí son José James y Flying Lotus (N. del. R: altamente recomendable su más reciente álbum, Cosmo-gramma). Y a mí me encanta porque es un universo donde afloran las emociones. Siempre me sentí cautivada por la tristeza, por eso me gusta tanto Violeta Parra. Es la gran princesa de la pena. Todo tiene que ver con lo que uno es y ha vivido.
Pese a que conceptualmente apuntan hacia lugares diferentes, si en algo coinciden Anita Tijoux y la española Mala Rodríguez, las dos raperas más importantes de habla hispana hoy por hoy, es en la manera de encarar el hip-hop como herramienta de expresión que hace uso privilegiado de la métrica para contar los mismos problemas que padecen los hombres. De tú a tú y sin tabúes. “Eso de la misoginia nunca me tocó”, asegura esta artesana del ritmo, proveniente de una tierra henchida de poetas y poetisas, y que suspendió el primer intento para hacer esta nota porque tuvo que ir a último momento a recoger a su hijo al colegio. “He tratado muchas veces de no poner mayor atención a lo que se merece. Lo que me interesa es seguir adelante con mi música, pues al final de cuentas eso es lo que va a dar de que hablar. Me da lo mismo si es un pene o una vagina, lo que aquí concierne es el contenido, las ganas y el amor. Obviamente, cada uno tiene su sensibilidad. En el momento en que empecé a hacer música, trabajé con puros hombres y fueron ellos los que me incitaron a dedicarme a esto. Así que no podría hablar mal del género porque mi mejor amigo es mi padre, tengo un hijo varón y mi pareja es un hombre. Creo que siempre va haber hombres y mujeres limitados. Dentro de setenta años veremos quién hizo más ruido.”

–Chile tiene la mejor escena de hip-hop de América latina, y en la Argentina están muy atentos a ella y se la respeta. No obstante, te has preocupado por conocerla. ¿Cuándo nació ese interés?

–Junto con mi padre amamos Argentina. Tenemos grandes amigos allá, y conocimos a otros argentinos en Francia, que también eran exiliados. Así que, antes que nada, hay mucho cariño involucrado. Por otra parte, mi relación con el hip-hop argentino se remonta a mucho antes de que Mustafá Yoda formara el colectivo Sudamétrica. Fue cuando tenía el grupo La Organización, con Apolo Novax. Hace 10 años viajamos un colectivo de cinco personas para conocerlos. Y es que me decía: “Tiene que haber hip-hop en la Argentina”. Hablaba con Apolo por mail, y nos gustaba la misma música. Y empezó una amistad a partir de la curiosidad por saber qué sucedía detrás de la Cordillera con nuestros hermanos argentinos. Pasó lo que pasó, nos juntamos y nos hicimos superamigos.

–Desde que asumió Piñera la presidencia, a Chile le pasó de todo. ¿Cómo está el país en este momento?

–Lo que pasa es que Chile es muy extraño. Tengo teorías raras. Siempre pensé que Estados Unidos y la dictadura lograron el objetivo, pues nos convertimos en una nación que consume una tele que no dice nada. Nos tienen embobados para que no pensemos, y el no pensar implica no luchar. Es parte de este cambio político que vivimos con Piñera. Creo que este terremoto que padecimos es también un sismo social. Chile es un país desigualitario en el cual, a partir de Pinochet, se estableció un sistema capitalista en el que estudiar y tener acceso a la salud es un lujo. Y se pretende que seamos aún más capitalistas, y obviamente eso crea una gran brecha social. Aquí sobra fuerza y gente increíble, por eso es triste vivir con esta cosa de sabor a nada. Ahora hay un revuelo mediático por un par de exiliados políticos que llegaron de Cuba, y los llevan a todos los programas de televisión. Pero en la tele nadie habla de lo que sucede en el sur con los mapuches. Así que está esa imagen de “Chile Libertador”, aunque en tu misma tierra están matando la identidad indígena. Si un país como el nuestro no está orgulloso de sus raíces, ¿qué nos espera?