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martes, octubre 13, 2020

La olvidada vida de las mujeres en el circo

 El Mercurio


Macarena Simonetti y Ébana Garín son las autoras de esta investigación que se materializó en una página web. “Nos encontramos con verdaderas joyas y oficios que han desaparecido”, afirman.

Maureen Lennon Zaninovic


Gracias a un Fondart —y después de más de un año de trabajo—, la antropóloga Macarena Simonetti y la actriz Ébana Garín pudieron desempolvar apasionantes archivos e historias circenses y así dar forma a la página Mujeresenelcirco.cl.


La idea, señalan las autoras, era ir más allá de la imagen tradicional de los trajes llamativos, plumas y lentejuelas, y ahondar en otros relevantes aspectos artísticos y familiares. De esta forma, el sitio incorpora un valioso material que comprende imágenes inéditas de archivo, videos, entrevistas y testimonios de algunas protagonistas de este oficio en su época de gloria, hacia mediados del siglo XX.


Macarena Simonetti, quien dirigió el Área de Artes Circenses del Ministerio de las Culturas, explica que lleva más de dos décadas vinculada a esta disciplina desde variadas aristas y oficios que incluyen el estudio y la gestión. “La primera investigación que hice tuvo que ver con los payasos del circo tradicional: ‘Memorias de tonys', con diferentes historias de quienes formaron parte de la era dorada del circo chileno. Con este trabajo nos dimos cuenta de que si de los tonys no había nada o casi nada de información, de las mujeres literalmente no había nada. El vacío era enorme”, dice. Y agrega que el lanzamiento del sitio estaba programado originalmente para el 17 de marzo, en la Biblioteca Nacional. “La pandemia obligó a suspender todo. La biblioteca ha sido un colaborador tremendo. Gran parte de nuestra labor de recopilación la hicimos allá, revisando numerosos microfilmes, noticias, periódicos y libros”, señala Simonetti.


Ébana Garín complementa que cuando partieron la investigación intentaron separar a las mujeres en facetas diversas, entre otras, destacando su papel como artistas, empresarias, esposas y madres. “Esa fue la tendencia original, pero a medida que fuimos avanzando con el estudio, en la medida que conversamos con varias de ellas en directo, hurgando en sus historias de vida, nos dimos cuenta de que todo estaba entrelazado. En la trapecista o en la equilibrista hay roles muy integrados: al mismo tiempo cosen la carpa de circo, trabajan, ven a los niños y hacen la comida. ¡Son multimujeres!”.


Garín añade que también salieron a la luz oficios que han desaparecido, como las cupleteras. “Tuvimos la suerte de conversar con una de ellas, Minerva Montecinos, quien hasta nos cantó. Maravillosa. Hay otras labores propias del circo tradicional que también salieron a la luz, como colgarse del pelo o el paloteo; y también me tocó hablar con Teresa Pavez, una señora de 90 años que era animadora, con una historia fantástica. Hay varias joyitas”.


“No son angelicales”


Simonetti destaca que la cupletera Minerva fue un hallazgo. “Ella es una hermosura y un reflejo de que antiguamente el circo era un espacio que acogía muchas disciplinas, como las pantomimas, el humor y las cupleteras, que también eran una forma de expresar comicidad. Había hasta boxeo en las carpas. Era un espectáculo que itineraba y con una cantidad de información enorme”. La antropóloga advierte que si bien a todas estas chilenas el oficio circense las apasionó, “para ellas sus tesoros son sus hijos, su familia, el poder estar 24/7 con ellos”.


A Ébana Garín le impactó “el arrojo de la mujer de circo y su libertad. En un momento en que las mujeres recién estaban conquistando su derecho a sufragio, las artistas del circo literalmente volaban. Nos encontramos con mujeres balas y forzudas. No son angelicales. Son mujeres tremendas de la tierra”, cierra la investigadora.



sábado, septiembre 05, 2020

Circo chileno intenta hacer frente a un inédito septiembre sin funciones por la pandemia

El Mercurio

Un centenar de compañías circenses se encuentran varadas desde marzo, en diferentes ciudades del país. Para sobrevivir, artistas y trabajadores han debido salir a vender sus tradicionales confites: manzanas caramelizadas, palomitas de maíz y churros rellenos.
Cristian Riffo M.

En marzo, cuando se declaró la pandemia en Chile, la mayoría de los circos se encontraban de gira a lo largo del país. En estos momentos, 108 circos, de los 120 que existen en Chile, están varados entre Calama, por el norte, y Frutillar, por el sur.

Son 1.850 personas las que no pueden trasladarse ni realizar espectáculos. Para sobrevivir han debido echar mano a sus ahorros y salir a vender los confites que tenían para comercializar en los intermedios de cada una de las funciones. Así, manzanas confitadas, churros rellenos y palomitas de maíz son ofrecidos diariamente, en la calle, a los vecinos.

En medio de este duro escenario, hoy, por cuarto año consecutivo, se celebra el Día del Circo Chileno. Sin embargo, la jornada y el mes de septiembre, cuando tienen el mayor número de presentaciones, será muy distinto para el gremio, imposibilitados, por primera vez desde que se tienen registros, de presentarse durante este mes.

“Durante las Fiestas Patrias hacíamos cuatro funciones diarias… y este año no vamos a vivir eso, es como una pesadilla de la cual aún no podemos despertar. Es uno de los momentos más duros en nuestra historia. Esta es una profesión que se vive día a día, se abre la boletería y se comienzan a cubrir los gastos del día. Detrás de toda esa infraestructura también hay deudas, ‘calillas', compromisos, pero los asumimos estoicamente”, explica Joaquín Maluenda, presidente de la Asociación de Artistas y Empresas Circenses de Chile.

El conocido “Tachuela Grande” precisa que el primer sábado de cada septiembre está destinado a resaltar esta actividad, lo que les permite recordar lo importante que es septiembre para los artistas circenses. “Recordamos nuestras grandes temporadas en Alameda con General Velásquez, en la Plaza Almagro, frente al cerro Santa Lucía. Los artistas se hacían ropa nueva y montaban nuevas coreografías. Ver entrar al público con banderas chilenas, sombreros de huaso, era hermoso. Ahora enfrentamos un momento muy triste”, dijo.

Experiencia fallida

La compañía Universal Circus quedó varada en Vicuña, en donde intentó relanzar el espectáculo con severas medidas de seguridad. Los espectadores podían presenciar el espectáculo desde sus vehículos. Sin embargo, altos costos y bajas asistencias obligaron a bajar la experiencia llamada “Auto circo”.

Otro de los circos que se encuentran inmovilizados hace cinco meses es el de “Los Maluendas”. En marzo estaba de gira en Combarbalá (Región de Coquimbo). “Veníamos a una comuna que no llega a los cinco mil habitantes, por tres días. Ha sido muy difícil. En el circo chileno siempre nos ayudamos entre nosotros, pero ahora ningún circo puede dar funciones, por lo que ha sido el momento más difícil en la historia del circo”, indicó Miguel Maluenda, quien es parte de la tercera generación de esta conocida familia circense.

Agrega que la venta de confites ha sido una forma de sobrevivir y mantener a los artistas, muchos de ellos extranjeros. “Eso lo está haciendo el 80% de los circos, porque quedamos confinados en todo Chile”.

viernes, agosto 31, 2018

El circo chileno festejará su día y se desplegará con nueve shows por Santiago

El Mercurio

La actividad comenzará mañana con una caravana y una gala que se realizará en el Centro GAM. También habrá funciones gratuitas y exposiciones. 

Eduardo Miranda
El año pasado, el Congreso aprobó que el primer sábado de septiembre, las artes circenses festejen su Día Nacional. Y en esta segunda celebración, el gremio ya se alista para una fiesta que se desplegará por Santiago y que tendrá espectáculos, exposiciones y clases gratuitas.

"Teníamos una deuda con el circo. Hace siete años que el ministerio creó su área de artes circenses y el gremio ha sido muy activo en la conformación de la ley de artes escénicas", explica la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, quien luego agrega: "Durante esta gestión pretendemos apoyar al circo, definitivamente. Yo, desde niña, fui muy fanática y lo sigo siendo".

Efectivamente, será la propia secretaria de Estado quien encabezará el festejo que comenzará mañana a las 10:00 horas con el llamado "Convite circense" , una caravana de artistas que recorrerán la Alameda, desde Los Héroes hasta al Centro GAM, donde se realizará un espectáculo de 50 minutos en su plaza central.

Aunque el Día Nacional es oficial desde 2017, el sindicato de artistas circenses lleva realizando esta celebración desde 2003. "Hemos acogido esta celebración con mucho entusiasmo, para homenajear a los artistas tradicionales que asombran a grandes y chicos", agrega Felipe Mella, director ejecutivo del GAM.

Un total de nueve distintos shows serán parte de la actividad que también tendrá una exposición y talleres: de hecho, en el mismo centro cultural se presenta la exposición "El circo hoy" , del fotógrafo Francisco Bermejo, quien retrata la vida de 60 circos tradicionales.

En el Teatro Caupolicán también se realizará la Gala del Congreso Internacional de Circos Sudamericanos , mientras que en las casas de circo del Barrio Matta se presentarán exposiciones de juguetes, afiches y también funciones de distintas agrupaciones del nuevo circo. A las 19:30 horas, además, habrá un acto circense en la Corporación Cultural de Las Condes.

Mañana también comienzan las funciones de "Cirquero" , una obra teatral que narra las vicisitudes de un hombre de circo a comienzos del año 1900 en Chile. Con dirección de Héctor Valencia y Carlos Gajardo, la puesta familiar está a cargo de la compañía Fundación Museo del Circo Chileno y tendrá funciones durante todo el mes en Mori Plaza Vespucio.

viernes, agosto 11, 2017

Instauran el Día Nacional del Circo

El Mercurio

Se celebrará el primer sábado de septiembre de cada año. En el país hay 120 compañías circenses.  

Por Martín Cifuentes Fuentes 

La noticia la recibieron con aplausos. "Este es uno de nuestros grandes triunfos", señala Joaquín Maluenda, el "Tachuela grande", presidente de la Asociación Gremial de Empresarios y Artistas Circenses de Chile, que representa a 120 compañías y cinco mil artistas del rubro. Ayer, el Diario Oficial publicó la Ley N° 21.026, del Ministerio del Interior, que establece el primer sábado de septiembre de cada año como el Día Nacional del Circo Chileno.

"El mundo circense se rige por el Día Mundial del Circo en abril, que nombró la princesa Estefanía de Mónaco, pero eso no nos corresponde, porque en septiembre se inician las Fiestas Patrias y el circo", plantea Maluenda.

Esta ley surgió de una moción parlamentaria impulsada por los diputados Roberto Poblete, Claudio Arriagada, Ramón Farías, Issa Kort, Leonardo Soto, Guillermo Teillier, Víctor Torres, Daniela Cicardini, Maya Fernández y María José Hoffmann.

Para el sábado 2 de septiembre próximo la asociación gremial ha organizado un desfile por la Alameda y una función especial en el GAM, donde se distinguirán a los artistas de mayor trayectoria.
Esta ley se suma a la de Protección y Fomento al Circo. "Queremos crear un Premio Nacional del Circo. Uno ve que el Tony Caluga se fue sin reconocimiento y eso no debe ser", dice Maluenda.

martes, febrero 21, 2017

El fin del "espectáculo más grande del mundo"

El Mercurio

El ocaso del circo Ringling Su historia incluye a varios chilenos.
Destacados artistas nacionales, como el tony Ñico y la troupe Pacheco, participaron en las funciones del Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus. La legendaria compañía surgió en 1871 e inspiró varias películas, entre ellas "Dumbo". Cerrará en mayo de este año, aunque no todas son malas noticias en el mundo circense.  

PILAR DUCCI Autora de "Días de circo" 

El circo vigente más antiguo del mundo, de 1871, el Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus, anunció el cierre definitivo para el próximo mayo. Se ha presentado en forma ininterrumpida durante 146 años, y ahora baja sus cortinas para siempre y por razones económicas, dados los enormes costos que significa mantener y mover un circo de este tipo.

El circo Ringling viaja hasta hoy en dos trenes: el Blue Tour y el Red Tour; así como la flota de camiones Gold Tour. Cada tren se compone de vagones que se extienden por más de un kilómetro de longitud, y se presentan por todo Estados Unidos en grandes "arenas" de 3 pistas (dejaron de usar carpas en 1956). En su máximo apogeo presentaban a más de 15 elefantes en escena, además de tigres, leones, dromedarios, caballos y sus acróbatas ecuestres.

Los mejores artistas del mundo se han lucido sobre sus pistas. Incluso una serie de circenses chilenos hicieron noticia allí. En 1905, la troupe Pacheco deslumbró en los trapecios volantes, y la familia Farfán volvió a fascinar al mundo en la década del 70. Y no podemos dejar de mencionar al gran tony Ñico (Marcos Droguett), quien incluso ostenta una placa conmemorativa en Sarasota, Florida, cuna de este gran circo. El chileno Tabayara Maluenda, considerado el mejor domador del mundo, brilla actualmente sobre las pistas del Ringling, aunque por poco tiempo más (ver recuadro).

Películas que inspiró

El Ringling, sinónimo de excelencia artística y grandiosas puestas en escena, contribuyó a construir la imaginería universal en torno al circo. La película, ganadora del Oscar a la Mejor Película, "The Greatest Show on Earth" (1952) -del director Cecil B. DeMille y protagonizada por Charlton Heston- fue rodada íntegramente en el Ringling. De hecho, el título de la película es el lema de este circo.

Ciertamente era el espectáculo más fabuloso del mundo, pero ahora todo eso está próximo a terminar. Cediendo a presiones de grupos animalistas, el Ringling "jubiló" a sus elefantes en mayo del año pasado (se encuentran actualmente en el Centro de Conservación de Elefantes del mismo circo), con la esperanza de que esta medida atraería más audiencias. Sorpresivamente, la venta de entradas decayó prácticamente a cero. Contrario a lo que se pensó, el público adoraba a los elefantes desde la llegada del emblemático elefante africano Jumbo , en 1892.

Hace años que los circos han ido retirando los animales -de hecho, hay 17 países que prohíben a los animales en la industria de entretención-; por ejemplo, el estado de California tiene restricciones tan severas que hace imposible mantener animales, y el estado de Nueva York está considerando su prohibición. Actualmente, en Chile, la Ley de Circo 20.216 contempla a los circos como "espectáculos con animales". Sin embargo, los enormes costos de mantención y las presiones de grupos animalistas hacen imposible la tenencia de animales exóticos.

El tema es complejo. Así como hay detractores con respecto a las presentaciones de los "animales artistas", también hay quienes favorecen estos números (evidentemente en condiciones humanitarias), considerándolos parte fundamental del espíritu circense. Pero es notable que el circo, con y sin animales, sigue más vivo que nunca: más de 120 circos itineran por todo Chile, y en Estados Unidos, los circos -en especial los latinos-, las escuelas, fundaciones e instituciones circenses florecen en cada estado, a pesar del golpe que significa el cierre del Ringling.

Tragedias en el circo

El circo mundial ha sufrido grandes golpes durante toda su existencia: desde las historias ya olvidadas de persecución y muerte contra los circos gitanos hasta terribles tragedias, como la pérdida del magnífico circo de Sarrasani durante el bombardeo de Dresden, en 1945. El circo Razzore naufragó en el Caribe en 1946, y un circo completo desapareció sin dejar rastros en el Golfo de Penas, en Chile. El mismo Ringling ha tenido su cuota de tragedias: en 1944, un gran incendio acabó con la vida de más de 150 personas, en su mayoría niños que atendían al show . Sin ir más lejos, el año 2010, un circo completo (Circo de las Montini) desapareció en el tsunami frente a las costas de Dichato. Y siempre el circo, a trastabillones, cojeando, vuelve a sobreponerse y se adapta a las nuevas condiciones.

Por eso es difícil comprender el fin del circo Ringling, en un minuto en que los circos atraviesan, a nivel mundial, por un muy buen momento. Grandes festivales, como el de Montecarlo, Albacete, Figueres, China o Cuba, venden miles de entradas para sus glamorosas funciones. Y el Smithsonian Institution celebrará sus 50 años de existencia con el Folklife Festival 2017 en honor a las artes circenses.

Janet Davis, connotada historiadora del circo de la Universidad de Texas, Austin, analiza la evolución del circo Ringling durante las últimas décadas, y una de las mayores críticas que realiza ella es que las enormes dimensiones del circo Ringling, sus números motorizados y "hi-tech", a costa de los tradicionales números de acróbatas o malabares, y la ausencia de animales lo fueron convirtiendo en un espectáculo más cercano a un musical que al circo mismo.

Los Feld, dueños del circo Ringling, sacrificaron las dimensiones más profundas del circo con tal de captar más audiencias, conduciéndolo por un rumbo que dañó su sustento cultural. Rodney Huey -relacionador público del circo Ringling durante casi dos décadas- añade que los costos se elevaron a niveles prohibitivos. Una familia de 4 personas llegaba a gastar US$ 250 entre el estacionamiento, las entradas y los dulces.

Pero analiza que quizás la causa más relevante en la pérdida de audiencias está relacionada con el cambio en las dinámicas familiares de las últimas décadas. Bajo la premisa de que el circo es un espectáculo familiar, el Ringling apelaba a las madres para que llevaran a sus hijos y pudiesen tener la experiencia circense que ellas tuvieron de pequeñas. Sin embargo, con ambos padres trabajando a tiempo completo, una generación entera de niños -que hoy son padres- perdió su vínculo e intimidad con el circo. El circo Ringling dejó de tener el sentido cultural que tenía, pero lo más grave de todo es que no supo leer los cambios culturales en la sociedad norteamericana ni utilizó uno de los grandes patrimonios del circo: su inherente flexibilidad.

Vitalidad del circo chileno

La enseñanza de las artes circenses tampoco ha decaído. En Estados Unidos se registran más de 400 escuelas de circo. El circo Juventas, en St. Paul, Minnesota, enseña a más de 2.500 estudiantes anualmente; el chileno Gino Farfán dirige la más importante escuela de circo de Nueva York, y el maestro Julio Revolledo Cárdenas, historiador del circo en México, dirige una carrera universitaria de artes circenses en la Universidad de Mesoamérica, Puebla. En Chile, la escuela El Circo del Mundo lleva casi 20 años ejerciendo una labor educativa y social.

Hoy, el circo chileno está posicionado como un gran referente para Europa. El Festival de Figueras ha galardonado en varias ediciones al payaso Pastelito, a Matute o al Clan Caluga. Alejandro Escobedo recibió un premio especial en el Festival de Cirque de Demain, en Francia, y en forma espectacular, la joven acróbata Catalina Palma Aguirre ganó hace pocos días el trofeo de plata en el prestigioso Festival Internacional de Circo de Montecarlo.

Y nuestro circo no solo es valorado por la calidad de los artistas que produce, sino, muy especialmente, por su carácter de circo familiar. Germán Aguirre, presidente del Sindicato de Artistas Circenses -fundado en 1935 por el gran ciclista cómico Manuel Sánchez-, destaca la importancia formativa de la familia. Ocho o 10 generaciones de circenses han crecido bajo sus carpas, y los niños se educan en la cultura circense. Crecen montando carpas, cambiándose de un lugar a otro, para convertirse luego en artistas. Algunos de ellos se convierten en empresarios de sus propios circos.

Sin perder de vista los vaivenes de la sociedad, el circo está siempre adaptándose, con imaginación y creatividad, constituyendo hasta hoy un importante foco de entretención en el país. Un circo grande en Chile corta aproximadamente 800.000 boletos al año. Es la única industria cultural de Chile autogestionada y autofinanciada.

El deceso del Ringling es sin duda un gran golpe. Pero también es una oportunidad para fortalecer y valorar lo que hace al circo realmente grande. No son las tres pistas o el número de elefantes o artistas, sino que es la magia, el grado de intimidad y cercanía de los artistas con el público. El circo nos recuerda que ver el espectáculo "de verdad" no tiene precio. Ver a artistas arriesgar sus vidas mientras vuelan por el aire, sin efectos especiales, sin repeticiones, es un privilegio cada vez más escaso. En especial, con la presencia cada vez más marcada de realidades virtuales, filtros y redes sociales.

Nicanor Parra señala que el circo es el "folklore mismo de una nación". También es un crisol cosmopolita, que acoge a huérfanos, marginados y muy especialmente a artistas de todo el mundo, inmigrantes que contribuyen con su creatividad, destrezas, lenguajes y costumbres, enriqueciendo las artes circenses y la sociedad en general.

 Chilenos en el Ringling

En mayo próximo, el circo Ringling realizará su última función. Dos artistas chilenos serán testigos de este momento. El mejor domador del mundo, Tabayara Maluenda, se apronta para continuar con su exitosa carrera en Europa y el trapecista Rigoberto "Chin" Cárdenas parte al Circo Caballero (en Estados Unidos). Para el mundo circense, tradicionalmente actuar en el Ringling es equivalente a llegar a Harvard, y no son pocos los chilenos que lo lograron. La famosa "Troupe Pacheco" fue destacada en la prensa norteamericana como los mejores trapecistas del mundo e integraron el elenco del Ringling en 1905. En la década del 60, el Tony Ñico (Marcos Droguett) encantó al público norteamericano con su humor del tony chileno y nunca más volvió a Chile. Hoy, una placa conmemora su paso por el circo en Sarasota, cuna del Ringling. A su vez, los legendarios Flying Farfans fueron parte del Ringling durante los años 70 y principios de los 80. En la actualidad sus descendientes trabajan en destacados circos mundiales, incluso el Cirque du Soleil.

miércoles, agosto 31, 2011

Publicación "Años de circo", de Pilar Ducci: Sudor, lágrimas y carcajadas en la historia del circo chileno


 


El Mercurio

Después de tres años de investigación se publica el primer registro escrito y visual que sistematiza los hitos, desarrollos y vestigios del mundo circense en nuestro país. Para septiembre, la Biblioteca Nacional prepara una serie de actividades relacionadas.

Patricio Contreras Vásquez

Por mucho que se le desee olvidar, el terremoto del 27/F dejó heridas abiertas, desnudó realidades y nos familiarizó con localidades pequeñas como Dichato, Duao o Boyeruca. Ese día en Iloca -casi 400 habitantes, cuna del ahora famoso Víctor "Zafrada" Díaz- estaba el circo de Las Montini, destruido por la ola maldita.
El maremoto derribó la carpa y arrastró jaulas y trailers con violencia. También trastocó un punto de encuentro, un eje cultural y artístico, especialmente en aquellas zonas del país ajenas a circuitos tradicionales del espectáculo. Un año después, Las Montini volvieron gracias al apoyo de las autoridades, la comunidad y, por cierto, la tenacidad de sus dueños.

Esa esencia y persistencia del circo, su historia, anécdotas, tradiciones y mitos -lo que vive y se perpetúa en la carpa- es lo que la investigadora Pilar Ducci recogió y sistematizó en "Años de circo", libro que será lanzado el próximo jueves 8 de septiembre en la Biblioteca Nacional, junto a una serie de actividades (ver recuadros).

 

Destilado de tradición oral

En 1827 recaló en Valparaíso el Circo Ecuestre Bogardus, el primero en llegar al país y "piedra angular" en el desarrollo de nuestros circos, como escribe Ducci. Una década después, en 1840, el Bogardus volvería a Chile con el primer elefante, acompañado de monos y camellos. Así se inauguró la exhibición de animales exóticos en el país y se estimuló la creación de compañías criollas.

Para investigarlas, Ducci trabajó a la par con el fotógrafo Francisco Bermejo, quien la motivó a postular a un Fondart. Hace dos años, en las páginas de "Artes y Letras" entregaron un prematuro y desalentador diagnóstico, que luego se confirmó en la práctica: en Chile hay escasa investigación sobre el circo.
Raro, dicen Bermejo y Ducci, pues en los prolegómenos del cine nacional se constató su importancia. "La primera película chilena es sobre un circo: Pedro Sienna, 'Los payasos se van', de 1921", cuenta Bermejo. "Está basada en una obra de teatro de Hugo Donoso y habla de un tipo de alta alcurnia que se va con un circo". Pero la atención de las artes siempre se canalizó por la parte estética antes que la operativa e histórica.
Dada la carencia de registros, Ducci se sumergió en los archivos de prensa y obtuvo información a partir de extensas conversaciones con miembros de más de 60 circos (acumuló seis gigabytes en grabaciones de audio). Su mérito consistió en destilar los diálogos para dar cuenta de una cultura familiar, hereditaria y llamativa, el "anecdotario colectivo de la gran familia circense", como escribe en las primeras páginas de "Años de Circo".

"La gente que no es de circo mira con mucha curiosidad y con mucha sospecha", plantea Ducci. "Pero igual nos atrae mucho, nos gusta". Esa seducción por los atractivos circenses, el humor, la magia, las acrobacias, la doma de animales y la alegría tiene una historia que se arrastra desde la Colonia, que a mediados del siglo XIX toma forma en su expresión moderna y que hoy se mantiene con desconocida vitalidad.

 
Todo chileno es un payaso

El atractivo del circo es mundialmente transversal -el Cirque du Soleil es un paradigma mediático-, pero en Chile se ha caracterizado por algunas variaciones.

Por ejemplo, la llamada "segunda parte". La primera parte del espectáculo constaba de trapecio, malabares; el intermedio podía ser musical o de descanso; y luego, la "segunda parte" era usualmente un número folclórico.

Para Pilar Ducci, la actividad musical es inseparable de los circos. El punto cúlmine de este matrimonio llegó con la irrupción del "Circo Águilas Humanas", que debutó en 1940. Su dueño, Enrique Venturino, tuvo habilidad para explotar la marca, empleó a 300 personas, dispuso amplias carpas (en la temporada de 1957 tendrán casi 150 mil espectadores) y trajo grandes atracciones internacionales.

"Cuando los artistas no tenían salas de teatros, sobre todo a principios de siglo, no existían managers o gente que te moviera como artista", cuenta Ducci. "El circo era el escenario natural, viajaban por todo Chile. Y los ejemplos son emblemáticos. Violeta Parra partió en circo. Óscar Parra Sandoval, su hermano, todavía está vivo, es payaso -está viejito, no anda en circo-, pero es el Tony Canarito. Los Huasos de Pichidegua, los Hermanos Campos, Guadalupe del Carmen. Y todos los cantores populares: Marcelo, Cecilia, el "Pollo" Fuentes. Todos los de La Nueva Ola". Esta dimensión se desvaneció con el tiempo, marcando una ruptura entre circo y folclor.

Un segundo ejemplo es la singularidad de nuestros payasos, "el alma del circo" y "el único acto esencial", como se escribe en el libro. "El payaso encarna al chileno cien por ciento", asegura Ducci. "Nosotros conocimos a un viejo payaso, Chamaco, que murió dos semanas después que hablamos con él, y decía: 'En todo chileno hay un payaso'".

La investigadora instala comparaciones con otros exponentes internacionales: el ruso es un payaso silencioso, solitario; el español actúa en duplas o tríos y no son hablantes; el chileno, en tanto, es improvisador, muy hablante, monologuista y, por sobre todo, físico y acróbata.

La exclusividad de este perfil se expresó en un recorte de prensa de 1961, hoy en posesión de Héctor Aguilera, el Tony Colihue: "Chile: país exportador de salitre, cobre poetas y payasos".
 
El cosmopolitismo circense

Una ley de 2007 reconoció "la actividad circense nacional en cuanto manifestación de la cultura chilena". Al mismo tiempo que efusivos patriotas, sin embargo, los circenses están dotados de un perfil cosmopolita, de viajeros del mundo. Y, en ese sentido, no han desteñido en carpas internacionales.

Pilar Ducci sugiere un ejercicio: ¿cuántos actores o deportistas chilenos destacan afuera? La cifra puede oscilar entre 10 y 20, respectivamente. "¿Cuántos circenses brillan? Por lo menos 300 posicionados en grandes circos de afuera". Esa cifra se refirma con otra: durante septiembre de 2010, sólo en Santiago se instalaron más de 60 circos.

Difícil es precisar su número exacto -los circos nacen espontáneamente, se escinden, se absorben-, como también trazar una genealogía del árbol familiar que ha sustentado la actividad. La carpa es su única georreferencia, nómade y trashumante como sus dueños.

"Ahí, en la carpa -dice Francisco Bermejo-, está reflejado lo que siempre nos dicen o usamos para presentarnos fuera. Esa cosa del chileno pillo, busquilla, está representado en el circo, en el espectáculo y está representado mejor incluso en la vida cotidiana dentro del circo".
 
Música, cine y circo en la Biblioteca Nacional

A las seis de la tarde del 1 de diciembre de 2010, los habitantes de Rapa Nui asistieron a la primera función de circo realizada en la isla. El fotógrafo Francisco Bermejo aprovechó la instancia para grabar un documental - "El circo en Rapa Nui"- cuyo adelanto será estrenado el 8 de septiembre en la Biblioteca Nacional, recinto que hospedará la exposición "Circo Chileno" , realizada con el apoyo de la Unesco, el CNCA y el auspicio de Corporación Cultural La Araucana. Al día siguiente el conjunto de música Los Trukeros presentará "Maromero" , un trabajo que reúne cuecas de circo. En la Biblioteca se exhibirán fotografías patrimoniales, afiches, vestuarios y objetos. Habrá charlas con gente de circo -Tony Copucha y Tony Cuchara-, talleres, mesas redondas y exhibición de filmes como "Le Grand Cirque Calder" (1927), de Jean Painlevé, y "El Circo Chamorro" (1955), de José Bohr. El portal Memoria Chilena estrenará un nuevo sitio temático con documentos digitalizados, contribuyendo al acervo documental del circo en internet. Para información sobre la venta del libro de Pilar Ducci escribir a hoycirco@gmail.com.