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sábado, noviembre 27, 2021

La desconocida historia del hijo de Patricio Manns

 

Revista El Sábado - El Mercurio

La desconocida historia del hijo de Patricio Manns

Ian Manns tiene 53 años, síndrome de Down y es uno de los seis hijos que el músico Patricio Manns tuvo con diferentes mujeres. Nació de la relación con la folclorista Silvia Urbina, solo vivió cinco años con su padre, pero creció admirando su figura y su música, desde la lejanía. Poco antes de la muerte de Manns en 2021, tuvo un reencuentro con él. “Yo creo que me faltó estar con él, vivir con él, pero en mi corazón y en mi cabeza siento que era un hombre realmente bueno”, dice.


Por Leo Riquelme

Eran pasadas las ocho de la noche del sábado 31 de octubre de 2015 y Patricio Manns, de camisa manga corta y pelo largo, está sentado sobre una silla frente a un atril con su repertorio. Ya había interpretado La exiliada del sur y Vuelvo.


El video del pequeño concierto que brindó en la Estación Mapocho en un conversatorio de la Feria del Libro de Santiago lo muestra leyendo sus canciones y desacoplándose de los tonos de la banda. Pero a su público le daba lo mismo y ovacionaba cada uno de sus gestos.


Entre los asistentes, sentados en primera fila, estaban dos personas a quienes el cantante saludó en la mitad de su show: la folclorista Silvia Urbina, quien fue pareja de Manns durante cinco años a fines de los sesenta y principios de los setenta, y el hijo de ambos: Ian, entonces de 47 años.


“Hoy es una noche especial para mí, porque en el público está mi hijo”, dijo Patricio Manns desde el escenario.


Al oírlo, Ian y su madre se pusieron de pie, le agradecieron y saludaron a los asistentes.


Hoy, sentado junto a una mesa de mantel blanco en una casa de Cerrillos, Ian recuerda el momento y agrega que su madre lo arreglaba y llevaba a todos los eventos en que su padre se presentaba.


“Yo con él siempre me encontraba en las Ferias del Libro. Ahí conversábamos”, dice.


Es lunes post elecciones e Ian se expresa molesto por el resultado presidencial. Viste una polera negra que lleva el rostro de su padre tocando guitarra, que Manns le regaló el último día en que se vieron.


A su lado está Patricia Rojas, dueña de casa y una de las grandes amigas de Silvia Urbina, quien falleció de un infarto en 2016. Él, debido a su condición de persona con síndrome de Down, necesitaba ante la ley que alguien oficiara como su tutora legal y la familia de Patty asumió esa función sin dudarlo.


—Esta es mi casa —dice él dando un golpe sobre la mesa—. Yo venía acá con mis padres cuando guagua y mi mamá me contó que mi primera palabra fue “papá” y se la dije al papá de la Patty.


Patricia conoció a Silvia Urbina cuando era niña. Silvia era profesora de párvulos y tras haber participado en los años cincuenta en la formación del afamado grupo Cuncumén —que integraron Margot Loyola, Rolando Alarcón y Víctor Jara, entre otros próceres de la música chilena—, en los sesenta creó una agrupación infantil llamada Cuncumenitos.


La enfermedad de una de sus voces y guitarrista principal le permitieron a Patty incorporarse al grupo antes de iniciar una gira por el norte, en la que también participó Manns.


“De repente los chiquillos empezaron a cuchichear que habían visto a la ‘Mami' (que es como le decíamos a la Silvia) besándose con el Pato”, confidencia la tutora, hoy de 69 años.


Quienes conocieron a la pareja coinciden en que ambos tenían un enorme fiato personal y musical. De hecho, una de las grandes canciones de Manns, El cautivo de Tiltil, fue escrita por él e interpretada por Urbina, según consta en el disco ¡El folclore no ha muerto, mierda!, grabado en 1968.


Ese mismo año, de siete meses, en la Clínica Santa María nació Ian.


Ian, de hablar lento, afirma que aún guarda recuerdos de ese tiempo en que vivieron los tres juntos. Cuenta que en el hogar siempre había música y artistas, y que hasta tomó once en las faldas de Víctor Jara cuando los iba a visitar.


Su madre también lo llevaba a sus actuaciones y mientras ella tocaba la guitarra, él se aventuraba con un instrumento de cuerdas de origen venezolano, llamado cuatro. Incluso creó una agrupación de nombre Trigal, para cultivar habilidades artísticas en niños con síndrome de Down, como él. Hoy, Ian toca flauta, piano, guitarra y está aprendiendo a tocar saxofón. Admite que su madre fue quien lo guió en su curiosidad artística.


“Ella es una de las grandes. Está a la altura de Margot Loyola. Eso me da orgullo”, dice sobre Silvia, quien en 2013 fue galardonada con el Premio a la Música Nacional.


Nadie de los consultados por “Sábado” tiene claro cómo se rompió la relación entre Urbina y Manns, pero todos coinciden en que Silvia le fomentó a su hijo una admiración por su padre y su obra que llega al borde de la devoción.


“Para él, su padre no estaba porque estaba haciendo poco menos que la revolución”, dice un folclorista conocedor de la vida de la familia.


Patricio Manns en 1973 partió al exilio y regresó esporádicamente a Chile a partir de 1990. Ian dice que en todo ese tiempo solo se comunicaron ocasionalmente por teléfono y que tomaron once “seis veces”.


Desde fines de los 70, Patricio Manns estaba emparejado con la psicóloga argentina Alejandra Lastra, a quien en el medio artístico reconocen como una “mujer de carácter fuerte” que, en la práctica, le administró la carrera y la vida a su marido hasta que ella falleció, en 2020.


Silvia Urbina murió en enero 2016 de un cáncer de mama. Patricia cuidó de ella hasta el final. El mismo día de su muerte, Ian se fue a vivir a la casa de los padres de Patty.


Sentada en el comedor, la mujer prefiere reírse al contar los problemas que hasta hoy le genera lo porfiado que puede ser Ian con las tareas domésticas. Admite que al principio ella le hacía hasta la cama, pero por consejo de su familia y de especialistas se ha esforzado en ponerle límites, como hacía su madre.


Decidida a buscarle actividades para aumentar su autonomía, Patricia lo integró al Pequeño Cottolengo, donde ingresó a talleres musicales y a trabajar en los huertos. Él cuenta que le resultó fantástico porque su mamá amaba las plantas y porque podía compartir con personas de su misma condición.


Un sacerdote que trabajaba entonces en la institución notó que tenía capacidades artísticas sobresalientes y le recomendó a Patricia que lo llevara a la Universidad Católica, donde funciona el Centro UC Síndrome de Down junto a la compañía de música y teatro de la fundación Mawen.


Audicionó en el Campus Oriente y Patty le aconsejó que interpretara en flauta El derecho de vivir en paz, de Víctor Jara.


“La primera vez que se la escuché fue cuando su mamá recién se había muerto. Fue en un homenaje que le hicieron a ella en el Museo de Violeta Parra y no pude parar de llorar”, comenta.


La elección resultó, Ian fue integrado a la compañía y en junio de 2019 la fundación fue invitada a participar en un congreso internacional de científicos especialistas en síndrome de Down en Barcelona, lo que incluía la presentación de la agrupación artística con la obra Cactus, solo muere lo que se olvida, una pieza inspirada en la vida, obra y arte de Violeta Parra y en uno de los clásicos de William Shakespeare: Romeo y Julieta. En la obra, Ian Manns tocaba la flauta, instrumento que le regaló su abuela paterna, que también era artista.


Ian confidencia que el día del vuelo estaba muy nervioso porque jamás había viajado al extranjero y desde el aeropuerto quiso llamar a su papá por teléfono. Un libro que retrata la vivencia lo muestra justamente hablando por celular.


“Mi padre me deseó que me fuera bien, me contó que junto a mi madre ellos habían ido a Europa y me dijo que me iba a ir bien porque yo era parte de ellos. Me pidió que me portara bien con los compañeros y con el maestro”.


Ian dice que se acordó de esas palabras cuando terminó la presentación en Barcelona y los cerca de 800 asistentes al teatro se pusieron de pie a aplaudir el espectáculo.


“Me vino un ataque de llanto que no podía parar. Me calmaron los maestros, que me decían ‘¡tranquilo Ian!'. Nunca voy a olvidar la voz de Víctor Romero (el director) diciendo: ‘¡Buena Ian, te pasaste cabro!'”, dice llevándose las manos a los ojos emocionado.


Patricia le toma el antebrazo y le acaricia. Sus ojos brillan mientras le mira. Él le responde con una sonrisa y se calma.


Patricio Manns tuvo seis hijos con diferentes mujeres, de los cuales cuatro están vivos. Ian habla con predilección de Liselotte Manns, la hija que tuvo con Amatista Sanhueza, que cuidó del cantautor en su última etapa.


Una fotografía tomada en 1988 inmortalizó el instante en que Ian se conoció con Liselotte. Fue captada en el Hotel Hyatt y en ella aparece una mujer rubia de ojos azules y un joven de barba incipiente y corte de pelo en melena.


—Cuando yo era adolescente me contaron que tenía un hermano con discapacidad y un día viajé a Santiago y llamé a Silvia Urbina, nos encontramos y ahí me lo presentó. Estuvimos un par de horas, conversamos, nos abrazamos. Fue un encuentro muy rico —recuerda Liselotte


Liselotte nació en 1961 en Lota y cuenta que vivió tres años con su padre, hasta que él “salió a buscar su sueño americano y desapareció de mi vida”. El exilio de Patricio tras el golpe de Estado acrecentó aún más la distancia, pero sostiene que jamás le guardó rencor y dice que entiende que los problemas que pudieron existir fueron un asunto de su madre con él, no de ella. En 1990, cuando él regresó a Chile, la contactó e invitó a su primer concierto en Concepción en 17 años.


“Estamos felices de que haya conocido a sus nietos, que se haya reencontrado con sus hijos”, declaró ella en esa ocasión, según publicó en un artículo el diario El Sur.


Con su padre, añade, en los años siguientes se verían esporádicamente en conciertos o cuando ella iba de vacaciones a la Quinta Región y pasaba a tomar té con él en su casa en Concón. La ultima vez, dice, fue en febrero de 2020, cuando notó extraña a la mujer de su papá, por lo que al irse le dejó su número telefónico al conserje para que le avisara si algo raro sucedía. El 1 de septiembre el trabajador la llamó para contarle que Alejandra Lastra se encontraba grave. Liselotte dice que ese mismo día llegó con su maleta, trasladó a Alejandra y a su padre, que tenía diabetes y estaba descompensado, a una clínica. Poco tiempo después, ella falleció de cáncer al colon.


La muerte devastó al artista.


“Ahí mi papá me pidió que me quedara”, cuenta Liselotte desde el teléfono.


Patricia Rojas cree que el ingreso de Liselotte en la vida de Patricio Manns transformó su relación con Ian. Ella realizó gestiones para reactivar los pagos de pensiones que estaban frenados y las llamadas telefónicas entre padre e hijo se hicieron fluidas y constantes. Ian agrega que su papá le regaló incluso un teclado.


Pero ninguno olvida lo que ocurrió el 11 de agosto de este año. Ese día Patty, su papá e Ian fueron a Concón a reunirse con Patricio, Liselotte y su marido.


“Mi hermano y mi padre estuvieron mucho rato solos porque le dimos intimidad, se fueron a un rinconcito y conversaron de hombre a hombre, se tomaron de la mano, se abrazaron. Yo los dejé tranquilos para que se dijeran lo que tuvieran que decirse”, relata Liselotte


Ian cuenta que esa tarde él le agradeció por la llamada que se hicieron cuando él fue a Barcelona, dice que hablaron de Silvio Rodríguez, de música y que él le regaló una polera con su rostro, un disco con sus últimas canciones y un libro sobre el comunismo.


Las fotografías de la velada muestran a los tres Manns sonrientes posando abrigados bajo un sol invernal, en tanto que en un video aparecen Ian y Patricio tocando el teclado. Él mira atentamente los dedos mientras asiente con el ceño fruncido.


Esa noche, coinciden todos, se fueron felices a dormir.


El 25 de septiembre de este año, un mes y medio después de la inédita reunión familiar, Patricio Manns murió.


Patty cuenta que días antes Liselotte la llamó y le indicó que su padre, que padecía diabetes, se encontraba internado producto de una descompensación severa y los médicos le habían advertido que era difícil que viviera.


“Ella me pidió que preparara a Ian”, confidencia.


Ian dice que se lo tomó con calma y explica que con Patty acordaron que ensayaría El derecho de vivir en paz para tocarlo en el funeral.


Liselotte confidencia que antes de morir, su padre le pidió que cuidara a su hijo. “Y aunque no me lo hubiera pedido, yo igual habría estado con él porque es mi hermano, es mi sangre”, agrega ella.


Los funerales de Patricio Manns fueron masivos y avivaron los reclamos porque nunca le dieron el Premio Nacional. Otros folcloristas, en cambio, alegaron por redes sociales por los años de distancia que guardó con sus hijos, especialmente con Ian.


—Mi papá no era un papá presente porque primero estaba enfocado en su trabajo. Y no es que no nos quisiera ni que nos abandonara, sino que nos mantenía alejados para no exponernos por su condición política—asegura la hija—.Pero en el ocaso de su vida ya no le importaba nada.


Ian también se resigna:


“Yo creo que me faltó estar con él, vivir con él, pero en mi corazón y en mi cabeza siento que era un hombre realmente bueno. Para mí, es el hombre más grande de los grandes junto con mi madre”.


En el velorio, Ian tocó su flauta y su padre fue despedido bajo homenajes y canciones de protesta. A los medios, Liselotte les dijo que él se había ido tranquilo y con la sensación de que en último año había logrado sanar heridas pendientes, como consolidar una familia.


Hoy, su hija dice sentirse satisfecha porque cree que aportó a esa felicidad de su padre y se emociona al recordar un momento que compartió con Ian en el funeral.


“Él me dijo: ‘Hermana, no te preocupes. Mi padre no está, pero yo te voy a cuidar. Tú no estás sola'”.


La madre de Ian murió en 2016 . Desde entonces, Patricia Rojas, gran amiga de Silvia Urbina, es su tutora legal. CRISTIAN CARVALLO



“Mi papá no era un papá presente ” , reconoce Liselotte Manns. En la foto, ella con Ian en 1988. Liselotte Manns

Silvia Urbina, Ian y Patricio Manns . Fue a través de la música que sus padres se conocieron. Patricia Rojas




sábado, septiembre 11, 2021

Patricio Manns: “Finalmente, me van a tener que aceptar como escritor”

 Radio Universidad de Chile

Durante las últimas semanas, el compositor vivió una descomposición que lo llevó a estar en riesgo vital y, pese a que en los últimos días su estado de salud se ha estabilizado, su situación continúa siendo crítica. En ese contexto, Radio Universidad de Chile rescata una entrevista inédita del músico a nuestro medio. En este relato destacan recuerdos de infancia, reflexiones sobre la Unidad Popular y el exilio, entre otros temas.


En septiembre de 2020, el músico y escritor Patricio Manns (84) vivió un momento complejo. Producto de las complicaciones de su diabetes fue internado en la Clínica Reñaca. Pero, de forma paralela, su esposa, Alejandra Lastra, comenzó a enfrentar su propia lucha, siendo hospitalizada por cáncer de colon en etapa 4. 


Para el músico ese fue un momento difícil. A la vez que él era sometido a una cirugía, era confirmada la muerte de su compañera y amiga, quien estuvo a su lado por más de 20 años. 


Hoy, a un año de ese hecho, Patricio Manns vuelve a experimentar un momento complicado. Hace unas semanas el músico vivió una descompensación que lo llevó a estar en riesgo vital y, según lo comunicado por su hija, Lisselotte Manns, pese a mostrar cierta mejoría, su estado continúa siendo crítico. 


En ese contexto, Radio Universidad de Chile rescata una entrevista inédita al compositor, una conversación que se realizó durante el primer semestre de este año de manera telemática y que fue guiada por Patricio López, director de nuestra emisora. Recuerdos de infancia, reflexiones sobre la Unidad Popular y el exilio, fueron algunos de los temas abordados en ese diálogo. 


Sabíamos que estás escribiendo tus memorias, ¿cuál es la metodología para escribir las memorias de Patricio Manns? ¿Cómo seleccionar, definir? ¿En qué va la escritura del libro? 


He tratado de seguir mi intuición, porque tuve que hacer una selección de cosas para contar. Entonces, dejé los hitos, las cosas más importantes a mi modo de ver, las que fueron cambiando mi mentalidad, las que fueron desarrollando mis cosas, mi literatura, mi música, los viajes que más me llenaron e instruyeron. Voy en 400 páginas y me queda un tiempo todavía. Estoy recién en la época de las campañas de Salvador Allende. 


Van a ser muchos tomos …


Ahí vamos a tener que discutir con los editores.


Evidentemente, el origen siempre es muy importante, ¿cómo se fue construyendo tu sujeto poético, literario? 


Mi infancia y mi adolescencia fueron realmente formadoras. Crecí en un hogar donde había una biblioteca importante. Esa biblioteca me formó. Vivíamos en la codillera de Nahuelbuta, arriba, en los cerros cerca de Tirúa. Mis padres, aparte de ser músicos, eran profesores y cada uno tenía un piano. Mi padre era pianista de jazz y mi madre, pianista clásica y leía y tocaba a Chopin (…). En mi casa no había luz eléctrica, no había agua potable. Entonces, lo nuestro era una cosa al revés: teníamos que ir a lavarnos los dientes, a bañarnos, a un estero en caballo. Era maravilloso. Vivíamos hablando y leyendo libros y mi madre, con mucha sabiduría, puso una línea roja en medio de la biblioteca y dijo que todo lo que estaba a la izquierda se podía leer; no lo que estaba a la derecha. Sabiamente, había puesto lo que quería que leyéramos en los libros prohibidos. Entonces, los sacábamos escondidos y nos íbamos a leer abajo de las carretas. Ahí empecé a escribir inmediatamente. 


¿Qué libros eran esos? 


Leíamos la literatura española del siglo XIII, mucho latinoamericano, Neruda, Mistral que estaba en todas partes en la casa. Había novelistas también. Esa biblioteca fue fantástica. 


En tu infancia, ¿leer y jugar era como lo mismo? 


En cierto modo, sí, aunque empecé a tomar conciencia de la importancia de leer. La lectura me gustaba mucho, entonces, me la pasaba leyendo. Ahora también. Sigo leyendo como condenado para recordar algunas cosas de mi biografía. Para acercarme más a ese pasado, estoy haciendo una lectura para rescatar la cercanía de las voces. 


¿Qué estás leyendo ahora?


Estoy leyendo la parte donde hice las campañas con Allende. Hice tres campañas presidenciales con él como periodista y ahora estoy revisando los textos de Allende, los discursos, para acordarme cómo hablaba y de qué hablaba. Para estar más cercano a la realidad de esa época. Estoy usando el lenguaje real de Allende para hacerlo hablar en mis memorias. Ahí voy. Estoy muy entusiasmado.


¿De qué esta hecha esta particularidad de Allende? 


Lo conocí mucho por la relación que teníamos en las campañas. Era una relación del día entero con él. Yo tenia que grabarlo así que tenia que estar a su lado con el micrófono para grabar lo que decía y enviarlo a un comando que había en Santiago y que distribuía a las radios de todo Chile. Era fantástico estar con él y escuchar lo que hablaba (…). En la noche, hacíamos una fogata y Allende iba con nosotros. Le gustaba conversar ahí, porque él no podía leer los diarios, ya que hacía como 10 ó 12 discursos por día. Entonces, nos pedía que le leyéramos y le informáramos para incorporar en su discurso alguna cosa importante que había pasado en el mundo. Por ejemplo, en un momento dado, ocurrió lo de Yakarta. Así que le informamos esa noche y le dijimos que estaban matando a los comunistas en Yakarta y, cómo en esa campaña era aliado con el Partido Comunista chileno, le informamos para que le diera el pésame al Partido Comunista y para que hiciera un saludo especial a los comunistas en Yakarta. Entonces, él hizo un gran discurso dirigido al Partido Comunista (…). Allende era un gran orador, era muy culto, inteligente. Sabía muy bien trabajar con las ideas, tenía una gran noción de eso y para nosotros era muy importante trabajar con él y hablar con él. Era muy bueno para hacer conversaciones alrededor del fogón, entonces, nos permitía hacerle preguntas, sobre todo políticas. Y contestaba de una manera que era como un profesor con dos alumnos (…). Recuerdo a Allende como un gran estadista. Si hubiese tenido tiempo y la posibilidad de hacer un gobierno libremente, sin la presión inmensa que ejercía Estados Unidos a través del Pentágono y la CIA y la derecha chilena haciendo huelga, parando el país. Allende hubiera podido hacer un gobierno fenomenal, pese a que su gobierno fue bueno desde todo punto de vista. Hizo cosas que todavía funcionan y se recuerdan, pero pudo haber sido mucho mejor. Pero no era culpa de él, sino que se le vino encima una oposición feroz que trató de parar el país a cada rato. Eso lo voy a contar en las memorias (…). Allende fue algo muy grande que pasó en la historia de Chile y yo fui privilegiado de estar al lado suyo, observarlo actuar, observarlo hablar, observarlo convencer, pedir militantes para la causa que él tenía. Eso me tocó muy profundamente. Esa pasión que tenia por la política. La pasión por vivir, por crear cosas nuevas, por dar lo que había prometido (…). En las memorias, voy a darle mucha importancia al período de Salvador Allende.


Si pudieras mirar retrospectivamente en tu alma, en tu mirada, en tu condición de creador, ¿qué supuso el exilio?


Recuerdo que ya habían salido todos y llegó Volodia a París y le pedimos una reunión para que hablara sobre cómo lograr que el exilio fuera lo más productivo posible, cuál era su opinión y sus consejos. Volodia se sentó, nos miró a todos y nos dijo: “Tomen el exilio como una beca universitaria de Pinochet, porque aquí lo tienen todo. Veo los quioscos en la calle repletos de revistas, de información. Tómenlo para desarrollarse, vayan a los museos, vayan a La Sorbona. Ahí está la posibilidad de asistir a clases sin estar inscrito ni matriculado y tampoco la universidad le va a dar alguna corroboración de eso, pero ustedes pueden formarse ahí. Asistir a cursos de historia, literatura, lo que quieran. Se sientan atrás no más” (…). Eso hicimos nosotros. Conseguimos la beca Pinochet tal como lo decía Volodia y empezamos a trabajar. Yo fui a reuniones con cantautores franceses, ingleses, alemanes y participé en festivales como un chileno exiliado en Francia. Me recibían y me hacían cantar junto a ellos. Así conocí a mucha gente notable. Yo cambié mucho. Cuando volví del exilio yo era otro tipo: hablaba francés, un poco de italiano. Mi cultura se acentuó muchísimo. Podía leer a los autores en sus idiomas originales, sobre todo a los franceses. No necesitaba traducción, los leía directamente. Fue un gran impulso para lo que quería ser, sobre todo en la literatura francesa, la música francesa que es muy poderosa.


¿Cómo te sientes después luego de que no te dieran el Premio Nacional?


Lo del premio se dio cuando estaba en mal estado de salud y me estaban haciendo operaciones. Por supuesto no me consideraron para nada. En ese momento, vi que podían dármelo, porque la gente hizo una colecta para mantenerme, para la parte de las enfermedades, que fueron un gasto enorme, que estaban muy fuera de mi alcance. Se juntó la gente y juntó dinero y me lo envió y lo depositó en mi cuenta. Eso lo agradezco muchísimo. No saben cómo ayudó ese dinero. Cómo sirvió, porque estuve muy mal. Yo tengo diabetes, entonces, tuve una infección diabética y me afectó una pierna que casi se me va. Menos mal que la salvaron, pero agrandé el costo también. Por eso es que la gente me ayudó muchísimo. Ahora, mi hija se vino a vivir conmigo y tengo a mis nietos, nietas, bisnietas. Así que mi familia no me dejó solo y se vino a vivir conmigo, porque quedé solo. Murió Alejandra y quedó un gran vacío. Imagínate lo que significa su ausencia. 


Y el cariño de la gente, ¿cómo ha estado la cosecha? 


Muy bien. Después de esto, de la oferta para hacer la Biblioteca Patricio Manns, se están viendo los frutos. Estoy emocionadísimo por que aparezcan los libros, a pesar de que ya conozco sus portadas. El trabajo que están haciendo es maravilloso. Finalmente, me van a tener que aceptar como escritor, porque eso es muy difícil para mucha gente, sobre todo para los editores (…). Catalonia abre sin reservas la posibilidad de que deje toda mi obra ahí, sin censurarla. Le doy mucha importancia a mi obra literaria. Eso va a ser un encuentro que va a provocar explosiones por todos lados.  

lunes, noviembre 23, 2020

Doy por cantado todo lo vivido: el regreso de Patricio Manns a los conciertos

 La Tercera


Patricio Manns, músico fundamental en el desarrollo de la Nueva Canción Chilena en los 60, volverá a presentarse en vivo en un concierto vía streaming, en el cual se reencontrará con sus seguidores tras varios meses de ausencia producto de una compleja cirugía.


En el show, el músico de 83 años interpretará los mayores éxitos de su repertorio, con títulos tan emblemáticos como “El cautivo de Til Til”, “Arriba en la Cordillera”, “La exiliada del sur” y “Balada de los Amantes del Camino de Tavernay”. Este último compuesto en 1985 para su fallecida esposa, Alejandra Lastra, como una forma de inmortalizar su amor.


Protagonista de la vida cultural chilena del último medio siglo, Manns, que hace apenas unas semanas reveló por primera vez en público su participación, como colaborador del FPMR, en el atentado a Augusto Pinochet, realizado en septiembre de 1986, contó que se recupera de una compleja cirugía como consecuencia de su diabetes.


El evento se hará el próximo viernes 11 de diciembre a las 22:00 y las entradas pueden ser adquiridas en DaleTicket.

sábado, octubre 10, 2020

El Duelo de Patricio Manns

 



El Mercurio


Está de vuelta en su departamento de Concón, después de casi un mes hospitalizado. En esos días enfrentó una operación al pie y la muerte de su mujer. Hoy, el escritor y músico junta fuerzas para volver a subirse a un escenario y pagar la deuda que le dejó la clínica: más de $400 millones, dice. Confidencia que está escribiendo sus memorias y que le gustaría hacer un cambio de vida: dejar su casa y comprarse un yate para dedicarse a navegar. Sobre su última nominación al Premio Nacional de Música, afirma: “A mí me deben el premio”.


Por Carola Solari, desde Concón


Al centro del living, en un sillón individual, junto a una mesa llena de diarios y una guitarra, está sentado Patricio Manns. No puede levantarse, por su reciente operación al pie izquierdo, y hace señas con la mano. Tiene 83 años, el pelo canoso revuelto y viste buzo y polera negra. Por la ventana de su departamento en Concón, ubicado frente al Club de Yates de Higuerillas, la vista es grandiosa: es un día soleado y el océano brilla con un azul intenso.


—Es rico estar de vuelta acá. Este es mi hábitat: tengo mi terraza, mis cosas. Es muy distinto a estar en la clínica —dice con voz rasposa. Luego agrega: “Allá no podía escuchar música. Recorrí como 20 veces la televisión buscando un concierto o un canto popular, pero no había nada. Aquí me siento en este sillón y escucho música selecta: Borodin y Musorgski, unos rusos del siglo XIX que son fantásticos. Escuchar música me hace bien”.


Hace dos días regresó a su casa, después de 23 que pasó hospitalizado en la Clínica Reñaca, donde se sometió a una operación que duró seis horas para salvar su pie diabético, afectado por una herida interna. La intervención resultó exitosa, pero en esos días hospitalizado falleció su mujer, Alejandra Lastra, psicóloga argentina a quien conoció en París: se casaron en Gibraltar, en el mismo lugar donde, cuenta, se habían casado John Lennon y Yoko Ono. A su regreso a Chile, a fines de los 90, se instalaron en este departamento frente a la playa y ella se convirtió en su manager. Llevaban 45 años juntos.


—Alejandra estaba con un cáncer al pulmón que se agravó justo cuando me vino esta cosa en el pie. Tuvimos que internarnos los dos. Nos pusieron en la misma pieza, cama con cama. Ella pidió que yo me quedara a su lado —dice.


—¿Cómo fue para usted?


—Fue horroroso. Ella estaba con oxígeno. Agonizó cuatro horas. Estábamos tomados de la mano. Fue un dolor que me llegó hasta acá (se toca el estómago).


—Usted la acompañó a morir.


—Fue la última cosa lúcida que pidió. Después cayó en una especie de sopor raro. Le pregunté al médico: “Dime la firme: ¿Qué sintió ella cuando estaba muriendo?”. Me respondió que creía que no había sentido nada. Estaba en otra parte, como si estuviera mirando las cosas desde cierta distancia. Yo creo que se fue tranquila finalmente, dentro de su intranquilidad. Porque yo vi cómo se fue desgastando. Cada vez peleaba menos. Al principio se sacaba la cosa del oxígeno y decía: “Basta, déjenme irme, no quiero estar más acá”; esto a las cinco de la mañana (…). Bueno, cumplí con mi deber. No estuvo sola ni un segundo y eso me llenó de orgullo.


—¿Cómo ha llevado el duelo?


—Imagínate. Estiro la mano en la cama y ella ya no está a mi lado. Encuentro la cama vacía. Es lo que se llama una tragedia: verdaderamente trágico. La vi morir y esa es una imagen indeleble, que no se borra. Se agarraba a mi mano: no sé si quería llevarme o que yo la retuviera.


En su regreso a casa, Patricio Manns ha estado acompañado de Liselotte, una de sus hijas que se fue a vivir con él y se hizo cargo de la casa. Tiene cinco hijos, de distintas madres, pero cuenta que con los demás no ha tenido mayor contacto: “No se han aparecido”, dice.


—Ella es una locomotora. Pasó como un rayo, cambió todos los muebles de lugar. Y cocina fantástico. Anoche vinieron mis músicos a comer y ella nos cocinó salsa de jaiba con locos.


—Los poetas hicieron un recital en beneficio suyo para reunir fondos y ayudarlo con los gastos de la clínica.


—Hay varios encargados de eso. A mí me han dado cuentas, pero yo estaba en otra onda. Pero era una cosa monstruosa, mundial. Llegaban llamados de Londres, de Tumbuctú (se ríe).


—Todos preocupados por su estado.


—Acaban de hacer un concierto en Buenos Aires con 20 cantantes famosos y enviaron el dinero para acá. Y así. Porque yo estoy sin trabajo desde que comenzó la pandemia. Dejé de cantar y dejó de entrar plata. Teníamos unos ahorros y se fueron todos.


—¿Se fueron por los gastos de la hospitalización?


—Estoy debiendo $453 millones. En diciembre me los empiezan a cobrar, así que antes de esa fecha espero estar parándome arriba del escenario.


—¿Pero cómo se encuentra de su pie?


—Todavía no puedo caminar normalmente. Ando con un burro que está por ahí. De repente levanto el burro y camino 20 pasos solo. Pero estoy haciendo tentativas: probando. Porque tengo pérdidas de equilibrio de repente. Pero ya estoy al otro lado. No va a ser difícil. Lo que viene ahora es más suave: hay días lindos de sol. En la mañana me siento en la terraza, miro y leo.


—¿Ya volvió a tocar música?


—Estoy escuchando mucha música, pero tocar todavía no. Ahí está la guitarra. Cantar me gustaría, pero dentro de una semana o dos. Mis músicos me decían que hay como diez ofertas de conciertos fuera de Chile. Hay que ver cuándo se pueden hacer, porque yo todavía no puedo caminar hasta el avión. Entonces tengo que esperar un poco. Pero cuando vuelva a cantar, voy a salir adelante, porque es dinero fresco que entra.


—Sus amigos han sido bien solidarios. ¿Tiene buenos amigos?


—Sí, en el mundo entero. Me llamó Silvio Rodríguez. El llamado de Silvio fue especial, me dijo: “Coño, ¿cómo estás?”. Le respondí: “Bueno, ya tú sabes…”. Me dijo: “Mira, la amistad no es solo tomarse un trago. Yo me hago cargo de todos tus gastos”. Y habló con Víctor Heredia, el cantante argentino, que me llamó también y me dijo: “No, Silvio se hace cargo de la mitad y yo de la otra”. En eso están. Es que son sumas enormes. Y la gente ha hecho aportes. Yo también en su momento he hecho lo mismo por otra gente. Así es la cosa: nos ayudamos los unos a los otros.


Patricio Manns creció en la cordillera de Nahuelbuta, en el pueblo Los Laureles. Su casa estaba en la punta de un cerro y no tenía luz ni agua potable. Pero había dos pianos y una guitarra: su madre, de ascendencia francesa, era concertista de piano y tocaba los clásicos. Su padre, de ascendencia suiza alemana, era profesor, fundador de escuelas y tocaba jazz.


—Los dos pianos estaban de espalda y nos sentaban a los cinco hijos al medio. Mi madre empezaba con Chopin y mi padre la seguía en jazz. Esa es la primera música que escuché. Con el tiempo llegó el agua a la casa y pusieron luz y empezamos a descubrir la radio. ¡Uy, fue increíble! Llegaba la onda corta. Me quedaba hasta las cinco de la mañana escuchando radios de México o de El Salvador.


Esa infancia en la cordillera la describe con una palabra: fantástica.


—No teníamos bicicleta ni patines, ninguna de esas cosas. Entonces nos dieron un caballo a cada uno para que hiciéramos lo que quisiéramos. Vivíamos galopando, sin montura, sin nada. Íbamos a robar melones, saltando los cercos a caballo. Y teníamos una biblioteca en la casa enorme. Entonces, andábamos a caballo o estábamos leyendo.


Su primer soneto, cuenta, lo escribió a los 8 años y su padre se encargó de enviarlo a la revista Peneca. A los 14 el diario El Colono de Traiguén publicó uno de sus poemas. Su primera novela, Parias en el vedado, que reescribió años después con el título La noche sobre el rastro, ganó el premio Alerce, de la Sociedad de Escritores de Chile. Y su novela Cavelier seul (Corazón a contraluz) fue seleccionada como una de las tres mejores publicadas en Francia y recibió el premio Prix Rhône Alpes. Hoy cuenta con más de 30 libros publicados, entre poesía, novela y ensayo.


Patricio Manns dejó la casa familiar a los 15 años y empezó a buscarse la vida solo. Ejerció múltiples oficios: fue minero en Lota, trabajó en un barco mercante como marinero y ejerció como periodista; incluso entrevistó al Chacal de Nahueltoro para la radio Balmaceda y cubrió su fusilamiento.


—Yo creo en una frase de Sartre que dice: “No se escribe sobre lo que no se conoce”. Eso lo leí a los 12 o 13 años y se me quedó aquí —dice, apuntando a su cabeza.


Como llevaba la música en la sangre, se inició como compositor en 1959 con la canción “Bandido”, que fue grabada en Argentina por los Trovadores del Norte y en Chile por los Cuatro Cuartos. Cantó con los hermanos Parra en la emblemática Peña de los Parra y, junto a otros músicos, fundó el movimiento de la Nueva Canción Chilena. Sus canciones, entre ellas “Arriba de la cordillera” y “El cautivo de Til Til”, han sido emblema del repertorio popular. Y “Cuando me acuerdo de mi país” fue un himno del exilio, que él pasó inicialmente en Cuba, donde colaboró en el guion de la película La cantata de Chile e hizo canciones junto a Silvio Rodríguez para documentales. Luego, se fue a Europa, donde trabajó junto al grupo Inti Illimani: con ellos grabó temas como “Vuelvo” y “Samba landó”.


—Este año lo postularon al Premio Nacional Música, pero ya había sido nominado antes. ¿Le hace ilusión ganárselo?


—Yo lo veo de otra manera: a mí me deben el premio. He hecho 500 canciones, que están todas grabadas, lo que no es poca cosa. He escrito además libros de poemas, novelas y cuentos. Entonces, creo ese es un buen trabajo, un buen aporte a la cultura de América Latina. Pero creo que ya no me lo gané. Soy muy viejo. Voy a tener 85 años cuando se entregue el próximo.


—¿Cómo ha sido para usted envejecer?


—Me siento bien. Jugamos con los músicos a la pelota acá en la terraza. Nunca he visto a un viejo de 83 jugando al fútbol, cantando. Porque no he perdido la voz. Tampoco he perdido la capacidad de escribir. Un día en la clínica me desperté a las 8 de la mañana, agarré cuaderno y lápiz y me puse a escribir. Hice 18 poemas en un día. Los voy a pasar al computador y examinar cómo quedaron, para ver qué se puede sacar de ahí. Porque son poemas escritos al calor de lo que estaba pasando.


—¿Siempre se mantiene escribiendo?


—Me voy a morir escribiendo. De hecho, estoy escribiendo mis memorias: llevo 445 páginas y se titulan Doy por soñado todo lo vivido. Las estoy escribiendo sin censura; entonces, hay viejas que deben estar arrancando para el extranjero ahora que voy a contarlo todo (se ríe).


—¿Cómo es la relación con sus fans? Porque antes de casarse con Alejandra, las mujeres se le colgaban al cuello.


—Eso era antes, ya no. Se han puesto más decentes. Se sientan ahí, bien tranquilas. Es fantástico cuando empiezan a cantar conmigo. Yo leo las canciones, ellas se las saben mejor que yo.


—¿Alejandra era celosa?


—No. Ella fue la que me dijo cuando empecé a escribir las memorias: “cuenta todo, sin censura”.


—Ella era su primera lectora.


—Sí. Y discutíamos hasta por una A. Ella sabía mucho de literatura. Creo que sabía tanto como yo: hablábamos de igual a igual. En la noche, cuando nos íbamos a acostar, cada uno estaba con su libro. Y a veces, cuando nos llegaba un libro nuevo, lo rifábamos para ver quién lo leía primero.


—Si lleva más de 400 páginas escritas, ¿quiere decir que ya está terminando sus memorias o le falta por escribir?


—Creo que, al ojo, voy a llegar a las mil páginas. Quizá sean dos libros de 500 páginas; eso lo veremos con el editor. Pero lo que llevo me gusta mucho y eso que soy bastante crítico. Pero aquí encontré una veta nueva que es contarme a mí mismo y lo que me rodea. Es lindo, lleno de hallazgos.


—¿Tiene buena memoria?


—Uf, los detalles de mi infancia los recuerdo muy bien. Tengo recuerdos, además, de otras experiencias. Porque aquí nos hicimos regresiones con Alejandra, con una psicóloga argentina que es famosa en eso. Y nos salieron unas cosas extrañísimas. Recuerdo que me paré frente a una calle de nombre alemán. Yo comunicaba lo que veía: “Estoy frente a un letrero que dice esto: anoten”. Y yo hablaba el lenguaje local, que era como alemán o polaco.


—¿Escribiendo se le han venido a la mente esos recuerdos?


—Claro. Además, te da tanta tranquilidad frente a la muerte, que sé que vamos para otro lado. A lo mejor, en el futuro, me hago una regresión y me veo acá, que me están haciendo una entrevista. Sería fantástico (se ríe).


—¿En qué tiene puesta la cabeza hoy, además de sus memorias?


—Estoy tratando de mandarle mensajes al pie. Una mujer me dijo: “Piense en el pie, dígale que le obedezca”. En eso estoy. Le digo que se mejore, para que a fin de año pueda estar cantando. Porque yo, donde voy a cantar, se llena. Y también quiero comprarme un yate.


—¿Pero sabe navegar?


—Sí sé, porque trabajé de marinero. Sé conducir un barco: el timón, que no es así nomás. Sé hacer los cambios de la máquina de abajo. Averigüé y puedo comprarme uno por 4 millones, con 4 literas, donde cabemos mi hija Liselotte, su marido y su hijo. Es que quiero cambiar completamente: pasar de una casa a andar allá adentro.


—¿Es una idea que le surgió ahora?


—La tengo hace años. Tengo amigos acá que viven en yates y me cuentan. Imagínate pescar tu propio alimento y tirarte al agua a sacar unos loquitos. En Chiloé yo sacaba locos con cuchillo. Además, lo único que puedo hacer ahora es nadar. No puedo correr ni saltar. Me gusta meterme al mar. Me pongo un traje de látex y me meto, porque el agua acá es muy fría.


—¿Dónde le gustaría ir?


—Estudié un mapa: sales de Concón rumbo a Japón, y a la pasada tienes Australia, Nueva Zelandia, un montón de islas chicas. Eso es cambiar de vida. Eso es ponerle color a la vida.




jueves, julio 09, 2020

Inti Illimani desmiente a Baradit por colaboración de Morricone en himno del FPMR: "Es una idiotez"

Bio Bio

Por Emilio Contreras

¿Colaboró realmente Ennio Morricone en la grabación del “Himno del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR)”? La pregunta se instaló en redes sociales esta semana a raíz del fallecimiento del célebre compositor italiano ocurrido este lunes en Roma, pero las dudas abundan.

El rumor se acrecentó con un tweet del escritor Jorge Baradit, en el que relataba una anécdota a raíz del deceso: “Muchos buenos amigos cuicos fueron a ver a Morricone al parque centenario en Vitacura pagando altas sumas. Después me burlaba contándoles que Ennio era comunista y que había prestado su estudio y músicos en Italia para grabar el himno del FPMR”, escribió.

“Me lo recordó un comentario que escuché en la radio, donde contaban que esas entradas se peleaban “a capa y espada”, la reventa fue feroz. Uno de ellos pagó 100 lucas. No poco en esa época”, agregó.

Pero, ¿qué tan verídica es esta historia? Lo cierto, es que la pieza fue escrita y compuesta por el exvocero y uno de los colaboradores más cercanos del FPMR: Patricio Manns, quien grabó el tema con la formación en el exilio de Inti Illimani en el estudio Forum Music Village, propiedad de Morricone, en 1982.

Editado primero como single, fue el lado A de un disco que incluyó en su cara B El cancán del piojo, publicado -entre otros- por el sello Aconcagua. La canción trascendió para los integrantes del grupo armado: otro mito, cuenta que fue esa pieza la que utilizaron como una de las señales sonoras en su atentado a Pinochet en 1986.

De acuerdo a Horacio Salinas, director de Inti Illimani en esa época y ahora líder de Inti Illimani Histórico, la veracidad de la colaboración “es de una lejanía sideral”, resume a BioBioChile.

“No prestó ningún estudio, tiene que haber sido contratado el estudio para grabar, pero eso de ‘colaborar’, es un poquito una idiotez”, agrega. “Decir que lo hizo Morricone es demasiado”, afirmó.

Alejandra Lastra, esposa y principal colaboradora de Manns, recuerda con matices la historia detrás de la canción. “Era el estudio donde grababa Morricone, Inti Illimani y Patricio. Era el estudio más importante que había en Roma”, cuenta.

“Los músicos que acompañaron a Patricio fueron del Inti Illimani, pero es una producción de Patricio ese disco… Él estaba grabando un álbum con el Inti. Estaban todos en Roma, pero nosotros no vivíamos ahí. Grabamos el himno con la ayuda del Inti, que hicieron coros y otras cosas”, recordó la que también fue productora de la canción.

Jorge Coulon, líder de Inti Illimani (agrupación que montó junto a Baradit el espectáculo de música e historia “Siempre”, en 2019), y quien también estuvo en dicha sesión, constata el hecho. “El lugar donde se grabó es verdad, en el estudio de Morricone. Nosotros lo arrendábamos, pero no tenía nada que ver con el himno”, rememora en diálogo con BioBioChile.

“Era suyo, donde grababa la música de sus películas, donde nosotros grabamos muchísimo tiempo”, recuerda sobre la estadía de la banda en el inmueble, construido en las inmediaciones de la Iglesia Sagrado Corazón de María, y que se prolongó alrededor de diez años.

Sin embargo, el músico aclara: “Morricone no tuvo nada que ver con el himno, ni se enteró siquiera que lo habíamos grabado”. De hecho, ni siquiera estuvo presente en la grabación.

“Muchas veces asistimos a grabaciones de artistas, pero él no estuvo ahí. La parte mitológica, es que él prestó el estudio, pero no fue así. Pasa que todo lo que grabábamos (en Roma), lo hicimos ahí”, explica.

Y de pasada, desmiente otro mito del compositor italiano: “Lo otro que no es cierto, es que él fue comunista”. La leyenda, cuenta que fue esta afiliación política la que lo marginó de los premios Óscar durante tantos años: recién en 2006 recibió el Óscar Honorífico.

“No habría sido raro que lo fuera, Raffaella Carrá por ejemplo… Era de lo más normal serlo, pero él no era comunista: era independiente”, aclara.

Alejandra Lastra, por su parte, aporta otro matiz a la historia: “Que Morriccone se haya entusiasmado con la idea de que se estaba grabando el himno del Frente (en su estudio), es totalmente factible, pero eso no quiere decir que haya estado ahí”.


martes, abril 09, 2019

Subió al escenario con Pato Manns: Primera Dama de México canta en Peñalolén

Guillermo Muñoz
Nacional
El Mercurio


Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México que a 100 días de haber asumido cosechaba 78% de popularidad, es reacio a viajar fuera de su país. Distinto es el caso de su esposa, la escritora Beatriz Gutiérrez, quien la semana pasada estuvo en Santiago.

Su visita no se hizo pública hasta que el pasado viernes apareció arriba de un escenario en el restaurante Kahuín, de Peñalolén.

Gutiérrez entonó "Ya no canto tu nombre", junto al artista Patricio Manns. Alejandra Lastra, mujer del cantante, cuenta que la mexicana se ha declarado seguidora de su marido desde pequeña y que en la universidad elaboró afiches y poleras con versos del cantante. Luego se contactaron y se reunieron.

"Beatriz vino a visitarnos a Concón con su familia el miércoles pasado. Y el jueves tomamos el desayuno juntos en la terraza de nuestra casa. No hablamos de política. A ambos nos gustan mucho los libros. Ella es una excelente escritora. He leído tres de sus libros. Recordamos a escritores de distintas nacionalidades que a ambos nos gustan. Alejandra también es una gran lectora", comentó Manns.

"Tengo que confesar con orgullo que cantó gran parte de las canciones (de Manns) y aseguró conocerlas todas", agregó.

domingo, noviembre 13, 2016

Manifiesto: Patricio Manns, cantautor



La Tercera

Mi padre murió de forma natural y mi madre, atropellada. De los cinco hermanos que éramos, el mayor también falleció y el penúltimo se suicidó. Tras una discusión, en Venezuela, agarró un cuchillo carnicero y se lo atravesó en el corazón. No me dejó ningún recado, no me llamó, nada. Ha sido muy duro, porque éramos muy cercanos. Otra muerte que me remeció fue en dictadura, cuando mataron a mi hijo por llamarse igual que yo. Se confundieron. No pudimos averiguar nada, todo quedó impune. Pese a todo, la muerte no me preocupa tanto como a otra gente.

A los 18 jugué profesionalmente al arco en la Universidad de Chile. Hoy, juego fútbol con mis músicos. Pateamos penales y nos damos pases. Creo que llegaré a los 85 años sin problemas. No me arrugo ante nada, ando a pata pelada con lluvia en el patio de mi departamento en Concón. Siempre ando desnudo leyendo por todos lados, al sol o con lluvia. Soy muy activo. Estoy haciendo música o escribiendo una novela. La última obra que haré será para ser recordado por siempre.

Para el Golpe militaba en el MIR y tuve que esconderme en una casa camuflada para que los milicos no me encontraran. Afuera decía “Director general de Carabineros de Chile, Humberto Huerta”. ¿Quién iba a allanar esa casa? Los pacos pasaban de largo. Dejé de ver a mi familia para no involucrarlos en nada. Fue la embajada de Venezuela la que me ayudó a salir del país para llegar a Cuba. Ahí tenía tres hijos y algunas mujeres. Al volver supe de la muerte de mi hijo en la Base Naval de Talcahuano.

Llevo más de 30 años con Alejandra, mi pareja. No tenemos hijos, porque nos hemos dedicado a viajar. Nos conocimos en una junta de amigos en Francia mientras comíamos y chupábamos. La clave es el respeto mutuo y la afición a las mismas cosas: nos gustan el cine, la lectura, escritura, somos amigos de escritores y de pintores. La acompaño en sus aventuras y ella en las mías. Somos tan unidos, que hace cuatro años nos detectaron cáncer al mismo tiempo. Los dos estaban encapsulados y fueron operados el mismo día y a la misma hora. Hoy, estamos sanos.

Bob Dylan es el Patricio Manns de Estados Unidos. Lo digo como chiste, pero tengo méritos. De porfiados no me han querido dar el Premio Nacional de Literatura; tengo 500 canciones escritas, he defendido el patrimonio de Chile y de América Latina. Tengo todos los derechos. No me lo dan porque los rectores no han leído nunca un libro mío y los que llegan como jueces tienen sus polluelos bajo el brazo. Supongo que son viejas prácticas chilenas esas, pero la gente me confirma que está de acuerdo con que yo obtenga dicho premio.

Soy muy sensible, pero prefiero ocultar mis emociones, porque puedo terminar llorando. Pongo una cara de fierro, pero por dentro es una procesión. Alejandra llora con cosas que digo cuando estoy hablando con el público, porque siempre me gusta transmitirles mi sentir. En una oportunidad les dije: doy por vivido todo lo soñado. Me emociono fácilmente, sobre todo a mis 80 años. Por eso, mi último disco se llama La emoción de vivir.

Casi muero en las aguas de Europa en 1978. Unos pescadores me invitaron a pescar a altamar. Era Año Nuevo. Todo iba bien hasta que a uno se le soltó una hebilla de hierro. Salí a ayudarlo, pero me pegué y caí en el mar con unas botellas de ron que traía. Abrí una de las botellas y practiqué: por cada ola un pencazo. Cuando me encontraron estaban que lloraban hasta que me vieron tomando de lo lindo. Se burlaron por muchos años de mí por encontrarme echado para atrás tomando para sobrevivir.

Descubrí a los Illapu y soy padrino de Manuel García. Los quiero mucho por eso. Con Illapu, yo era el director de Radio Coya de María Elena, donde organizamos un concurso para ver al mejor conjunto del norte. Se presentaron como 60 grupos y yo los destaqué a ellos. Como agradecimiento, cada vez que he tocado en Europa, hay uno acompañándome. Con Manuel García es distinto. Lo conozco desde que él tenía ocho años, porque se nos arrimaba cuando veníamos a Chile con Alejandra. Hasta hoy viene a mi departamento y nos juntamos a hablar de literatura. Todos ellos son muy agradecidos y leales.

A Michelle Bachelet la conozco, la quiero y somos amigos, pero no entiendo por qué no puede gobernar este país que es tan chico. La última vez que la vi fue en la fiesta del Club Hípico el año antepasado. Estuvimos solos en un rincón chupando. Ella tomaba pisco sour y yo, vino. Creo que es de las últimas veces que la vi tan feliz. Ella se sabe todas mis canciones y canta todos mis discos. Es buena para la guitarra y baila cueca. Es muy animada y divertida. Ahora no, por la cagada que hizo el tarado del hijo. Le dan como caja, además. Quisiera poder ayudarla, pero el problema es de todos los sectores, no de ella.

martes, junio 11, 2013

Inti Illimani Histórico prepara nuevo disco con canciones de Patricio Manns

Radio U De Chile

Rodrigo Alarcón L.

La agrupación acaba de regresar de una gira por Perú junto a Eva Ayllón y en agosto comenzará a registrar un álbum con canciones de amor del cantautor. Este fin de semana realiza dos conciertos en Peñalolén.

Fue en 1971 cuando Patricio Manns grabó un disco homónimo en el que colaboraron, entre otros, unos jóvenes Inti Illimani. Entonces se inició una alianza que lo unió a la agrupación y que se consagró cuando todos permanecían en el exilio. Así, nacieron canciones como “Cuando me acuerdo de mi país”, “Vuelvo”, “Sambalandó” y “Llegó volando”, que se sumaron a un repertorio conjunto que ya registraba “Exiliada del sur” y más tarde incorporaría títulos como “Medianoche”, por ejemplo.

En diciembre, Patricio Manns e Inti Illimani Histórico -el grupo liderado por Horacio Salinas, José Seves y Horacio Durán- volvieron a encontrarse para realizar dos conciertos. Y ese lazo se renovará otra vez este año cuando la banda registre un nuevo disco dedicado exclusivamente al repertorio del cantautor, que sucederá a Travesura (2010), el último con canciones originales, y a Inti + Eva (2012), que documenta en vivo la colaboración que el grupo estableció con la cantante peruana Eva Ayllón.

Horacio Salinas, director, cantante y guitarrista de la banda, adelantó a Radio Universidad de Chile que las grabaciones se iniciarían en agosto y “tenemos la mitad del repertorio avanzado”.

“Son canciones de amor de Patricio Manns, pero no las que hemos hecho en conjunto, sino canciones de su autoría, de las primeras, que son canciones lindísimas. Algunas están en la memoria de todos los chilenos y otras han pasado desapercibidas; algunas las hemos cantado en los conciertos. Queremos hacerle un homenaje a Patricio Manns y a sus primeras canciones, que marcaron una época de la música chilena y le dieron una calidad muy alta”, explica.

¿Qué composiciones incluirán? De pronto, Horacio Salinas se pone a tararear algunas de las canciones que cataloga como “bellísimas” y lanza algunos títulos: “Ya no canto tu nombre”, “El bandido”, “El pastor roto”, “El andariego”, “Balada de los amantes del camino de Taverney”, por ejemplo.

“Lo importante es rescatarlo, porque es parte del patrimonio de la música de este país. Se trata de revisitar un repertorio de canciones que han trascendido su época, recordarnos a nosotros mismos la belleza de textos que en su época fueron tremendamente escuchados y queridos por el público. Esas canciones las escuchábamos con ensoñación en los ’60 en las radios”, agrega.

Nervios en Lima

A fines de mayo, Inti Illimani Histórico viajó a Lima y Arequipa para hacer dos exitosos recitales junto a Eva Ayllón. Y aunque el espectáculo ya ha llegado incluso a otros continentes, estas fueron presentaciones singulares.

Según Horacio Salinas, “íbamos con un poco de nervio, como se dice, porque este repertorio lo habíamos presentado en muchos países: en Europa, en Santiago, en el Festival de la Patagonia (de Punta Arenas), en Argentina… pero no lo habíamos presentado a los propios limeños, que son los dueños de muchas de esas canciones. Y la recepción fue muy cálida”.

De este modo, piensan proyectar las colaboraciones hacia un repertorio más amplio: “Han aparecido algunas canciones, intereses de parte de ella y de parte nuestra. Seguramente vamos a ir ampliando, porque van saliendo recitales en conjunto y hay que honrar esa amistad artística que ha nacido con nuevas cosas, que es lo que uno siempre busca. No solo estar montando el repertorio exitoso”, dice.

La unión con Eva Ayllón, añade Horacio Salinas, tiene un valor que va más allá de lo musical en tiempos en que los gobiernos de ambos países prefieren cultivar sus diferencias: “En el plano de la música y la colaboración entre artistas latinoamericanos, estos problemas son reducidos a su mínima expresión, no tienen sentido. Todos entendemos que el patrimonio de la cultura y la música está muy por sobre las fronteras de los países, entonces realmente el territorio natural para todo artista es toda América Latina. Creo que todos nos sentimos muy mexicanos, peruanos y ecuatorianos. El problema fronterizo es una formalidad si lo trasladas al plano de las relaciones humanas y la cultura, que no tiene fronteras”, afirma.

Algunas de las canciones presentadas en Perú y otras que se incluirán en el disco dedicado a Patricio Manns serán presentadas por Inti Illimani Histórico en dos conciertos que se realizarán este viernes y sábado en el Centro de Eventos Kahuín de Peñalolén.

Inti Illimani Histórico. Viernes 14 y sábado 15 de Junio, 22 horas. $15.000. Centro de Eventos Kahuín. Antupirén 9301, Comunidad Ecológica, Peñalolén.

domingo, mayo 26, 2013

Concierto de la "Valparaíso Big Band" Invitado especial: Patricio Manns




Comunicado de prensa

Los invitamos a un encuentro donde esta destacada agrupación interpretará canciones emblemáticas de la Nueva Canción Chilena especialmente adaptadas a una Gran Orquesta, las que serán presentadas por Patricio Manns.

La Corporación Cultural De La Reina y el Club de Jazz de Santiago invitan al concierto de la Big Band de Valparaíso dirigida por el músico y compositor Luis Cheul quienes interpretarán un programa dedicado a la Nueva Canción Chilena, el que será presentado por Patricio Manns, en un espectáculo a realizarse el sábado 15 de junio a las 20:30 hrs. en la sala de nuestra institución ubicada en calle Santa Rita N° 1153 esquina Echeñique.

En esta oportunidad interpretarán un repertorio basado en su disco "Abre la Muralla" (2012) ganador del Fondo de la Música, donde rinden un homenaje a la Nueva Canción Chilena,  proyecto que cuenta con doce canciones emblemáticas de Víctor Jara, Inti Illimani y Patricio Manns, entre otros,  especialmente adaptadas a una Gran Orquesta, siendo un trabajo inédito de indudable proyección nacional e internacional.

Luis Cheul & Valparaíso Big Band

Orquesta con doce años de experiencia, compuesta por quince músicos formados en las más prestigiosas academias musicales de la región (Escuela Moderna, Universidades de Valparaíso, de Playa Ancha y Católica de Valparaíso), así como de la generosa tradición de bandas instrumentales de la ciudad, como el colegio Salesianos y Armada de Chile.  Bajo el formato de una clásica Big Band, ha innovado en nuevas formas de escuchar la música nacional, adaptando canciones de origen nacional al siempre exigente formato de las Grandes Orquestas, lo que le ha valido importantes reconocimientos nacionales e internacionales. Ha participado de importantes eventos nacionales, como el Forum Universal de las Culturas de Valparaíso, Festival de Jazz de Valparaíso, Festival de Big Bands de Viña del Mar, además realizar de conciertos en más de 40 comunas del país. La agrupación se ha adjudicado proyectos de los Ministerios de Educación, Relaciones Exteriores y Cultura, además del Gobierno Regional de Valparaíso.

En el año 2011 realiza la gira “Eurojazz Big Tour”, realizando 16 conciertos en España, Francia, Bélgica, Alemania, Suiza e Italia. Esta gira, fue financiada por el Ministerio de Relaciones exteriores y el Consejo Nacional de la Cultura. Además, ha realizado conciertos en Uruguay y Argentina.

Fecha: 15 de Junio de 2013
Horario: 20:30 hrs.
Lugar: TEATRO CORPORACIÓN CULTURAL DE LA REINA
Dirección: SANTA RITA Nº 1153 ESQUINA ECHEÑIQUE
Entrada General: $ 4.000.-
Estudiantes: $3.000.-
Informaciones: 2277 62 14

martes, enero 01, 2013

Patricio Manns: Encontrar a los asesinos de Víctor Jara era una deuda

Cooperativa


A raíz de la decisión del ministro en visita Miguel Vázquez, quien determinó procesar y detener a ocho ex militares como autores y cómplices del homicidio calificado del cantautor Víctor Jara, el músico chileno Patricio Manns conversó con Lo que Queda del Día y se refirió a su cercanía con el desaparecido artista.

"Lo conocí cuando trabajábamos en la Peña de los Parra", contó de inmediato Manns, quien describió a Jara como un hombre sociable: "De tímido no tenía nada, además tenía formación de actor, así que sabía actuar en la vida real"

Sin embargo, con respecto al asesinato del cantante ocurrido el 16 de septiembre de 1973, el músico confesó que "yo creo que él cometió un error, porque él vivía por allá arriba, por Chicureo, no sé, Las Brisas, y cuando estalla el golpe él decide irse a la Unversidad Técnica a meterse con los estudiantes, él hacía clases allá, no sé de qué, supongo de música, de folclor, y la universidad fue atacada por la policía y entonces lo encontraron a él dentro, entre todos los chicos y se lo llevaron a todos al estadio que ahora lleva su nombre, el Víctor Jara".

"Si no se mueve de su casa no hubiese pasado nada, porque era muy difícil encontrarlo arriba, nadie sabía donde vivía", añadió. "Él se fue a meter a la boca del lobo (...) no tuvo posibilidad de salir".

Para Manns en tanto, la decisión de Vásquez comprueba que "se está haciendo justicia. Yo creo que esta es unas cosas que estaban en deuda, encontrar a los asesinos de Víctor. No era posible dejar pasar esto. Y yo siempre pensé que alguna vez iban a caer, porque esto tiene siempre un momento de quiebre, así que yo estoy feliz de que esto ocurra y quiero que el juicio se lleve a su máxima expresión y además, públicamente, para que la figura de Víctor quede donde debe estar", concluyó.

Audio en este Link

sábado, diciembre 29, 2012

Patricio Manns: "En los 100 años del PC hubo cantores con menos trayectoria que yo"

Recital.cl


Este jueves y viernes Patricio Manns se reencontró con viejos amigos como son los integrantes de Inti Illimani Histórico, a quienes acompañó en el Teatro Nescafé de las Artes. Pero pese a que ya han pasado los días, aún tiene una espina clavada por no haber sido invitado a formar parte de los artistas que cantaron en el acto con que el Partido Comunista chileno festejó sus 100 años de existencia.

Y es que el autor de “Arriba en la cordillera” tiene razones de sobra para estar enfadado porque el artista tiene una trayectoria ligada al PC, así como también al FPMR, grupo armado del actuó como vocero durante la dictadura.

Como muestra en julio pasado recibió una medalla por parte del Regional Metropolitano Norte “José Weibel” del PC, misma distinción que recogieron Juan Ayala de Juana Fe, y Roberto Márquez, de Illapu, quienes sí estuvieron entre los artistas que se presentaron en el masivo recital que tuvo como número de apertura a Silvio Rodríguez.

Consultado por su ausencia del acto, ausencia que en su momento fue tema en las redes sociales y algunos artículos de prensa, soltó un “Yo también me eché de menos. Fue un enredo allí porque se delegó poderes en una persona que a su arbitrio invitó, o se invitó gente”.


“Al final decidieron invitarme como público y yo no quise ir. Me pareció una falta de respeto. Había cantores con menos trayectoria que yo ahí. Yo tenía que haber estado cantando”, señaló a Recital.cl.

Invitación especial de Inti Illimani Histórico

Pero el show debe continuar y Patricio Manns lo tiene más que claro, y ya tiene planificado algunos conciertos de 2013 en lugares como La Piedra Feliz de Valparaíso, y SCD en marzo.

Este jueves y viernes estuvo como invitado especial de los eventos de Inti Illimani Histórico en el Nescafé de las Artes, donde los acompañó en un set de seis, siete canciones, escogidas entre el repertorio iniciático del artista que vive en la Quinta Región.

Por Gonzalo Rodríguez Torres.

martes, diciembre 25, 2012

Patricio Manns se reencuentra con Inti-Illimani Histórico: Haremos algo sorprendente



Cooperativa

La presentación se realizará este jueves y viernes en el Teatro Nescafé de las Artes.


A las 21:00 horas de este jueves y viernes se realizará el esperado reencuentro en un escenario entre el músico nacional Patricio Manns y la agrupación Inti-Illimani Histórico en el teatro Nescafé de Las Artes, en una presentación que se enmarca dentro de la conmemoración de los 45 años de la banda nacional liderada por Horacio Salinas.

De esta forma, serán dos los shows que podrá disfrutar el público en una ocasión en que Manns, junto a Horacio Salinas y José Seves interpretarán las canciones más importantes del repertorio musical de la banda.

"Vamos a hacer un programa un poco sorprendente, porque en vez de cantar las canciones que estoy cantando con mi grupo ahora, con 'Inti' vamos a tocar las canciones con las que empecé mi carrera", manifestó el músico y agregó que "son canciones muy conocidas pero con arreglos modernos, con más instrumentos, con acompañamientos", declaró.

En total serán entre seis y ocho canciones las que tocará Manns sobre el escenario junto a la histórica agrupación con la que viene colaborando hace más de 40 años, desde que forjaron una fuerte amistad durante el exilio.

Respecto a la pugna que mantiene dividida en dos facciones a Inti-Illimani, Manns declaró que "no quiero pelear con nadie, para mí son todos hermanos, compañeros, una especie de familia que tengo".

Las entradas se encuentran disponibles a través del sistema Ticketek y tienen un valor que varía entre los 20 y los 26 mil pesos.

viernes, septiembre 07, 2012

Patricio Manns interviene en conflicto de Inti Illimani: No permitirá interpretación de sus canciones por la agrupación de los Hermanos Coulón.

La Segunda

Apoya así decisión del grupo que lidera Horacio Salinas de no permitir la ejecución del cancionero compuesto por ellos mientras el Inti Illimani de los hermanos Coulon no desista de querellarse contra ellos para impedir su gira europea.


Santiago.- Patricio Manss, autor de algunos de los temas más recordados de Inti Illimani, como “Vuelvo”, decidió esta vez intervenir en el conflicto que divide a los dos grupos que llevan el nombre de la emblemática agrupación musical. Y lo hizo respaldando en esta ocasión al grupo que lidera Horacio Salinas, el cual está siendo querellado en Europa por la facción que es encabezada por Jorge Coulon.

“Durante los largos años del exilio en Europa los Inti-s formaron parte de mi familia, encontrarnos para grabar un disco en Roma o acompañarlos en sus giras por distintas ciudades era una fiesta. Al poco tiempo de mi regreso a vivir en Chile se produce la ruptura del Inti Illimani, todos eran mis hermanos, la separación fue muy dolorosa,  no tomé partido por ninguno de ellos y hasta el día de hoy me he negado a hacer comentarios a favor o en contra de mi amigo Jorge Coulon o de Horacio Salinas, mi viejo cómplice con el cual hemos hecho canciones memorables. Pero hoy estoy entre la espada y la pared y no puedo guardar silencio aunque me duela”, señala Manns.

“Los dos Inti-Illimani tienen derecho a existir y uno no le puede negar al otro ese derecho. Es por eso que solidarizo con el Inti Illimani Histórico y con la decisión de su director Horacio Salinas de prohibir al grupo de Jorge Coulon de cantar nuestras canciones hasta que no retire la demanda por 100.000 libras esterlinas en caso de que el Histórico se presente a cantar en Londres. Patricio Manns”, señala.

Su declaración fue dada a conocer junto con una de los Inti Illimani Históricos, la cual en parte dice:

“El grupo IntiIllimani Histórico se encuentra en una gira por las principales capitales de Europa y aún persiste una desagradable situación de insospechadas consecuencias patrimoniales, como también morales, en contra no sólo del grupo sino para los cientos de amigas y amigos del viejo continente que conocen nuestra música y quieren disfrutarla en vivo como está planificado”.

Sostienen que se han apegado al fallo arbitral del 7 de julio de 2010, “que establece nuestro derecho a utilizar la denominación Inti Illimani Históricos”, el cual concede al grupo liderada por los hermanos Coulon autorizado a usar la  identidad de “Nuevos Inti Illimani”.

Reclaman que la inscripción de la marca Inti Illimani en Europa por parte del otro grupo pretende impedir su presentación en dicho continente.
“El efecto de esta maniobra legal de mala fe e ilegítima, también afecta a terceros con quienes nos une una entrañable relación como es Patricio Manns, quien ha sido autor de numerosas de nuestras canciones en conjunto con Horacio Salinas y también con José Seves, ya que la acción legal entablada busca que dichas obras no puedan ser interpretadas por los Inti Illimani Históricos, dado que se pretende la prohibición de los conciertos programados”, agregan.

“Esta situación ha llegado a un límite extremo y lamentable” y “por tal motivo (...) conferimos al señor Jorge Teófico Coulon Larrañaga, para que se desista total e irrevocablemente de la o las acciones que ha intentado en Gran Bretaña, destinadas a impedir la realización de los conciertos de nuestra gira europea, bajo amenaza de que si así no lo hiciere se prohibirá cualquier interpretación, por parte del señor Coulon o de cualquier persona integrante del grupo Nuevos Inti Illimani de todas y cada una de las obras de musicales que sean de autoría de  don Horacio Salinas, Patricio Manns y José Seves”.


domingo, julio 15, 2012

Patricio Manns- Arriba en la Cordillera en Gira


Soy Quillota


Hasta las comunas de Petorca (ayer) y Limache (hoy) llegará el cantautor nacional Patricio Manns. El artista, se encuentra realizando un recorrido por la región con sus músicos, con quienes presenta, “Arriba en la Cordillera en Gira”.

El espectáculo, lo presenta en compañía de cuatro músicos: Enzo Godoy, Iván Rodriguez, Jorge Rosas y Eduardo Acuña.

El espectáculo, considera entre 20 y 22 canciones, lo que permite que Manns presente sus grandes clásicos y canciones del últimos trabajos, “La tierra entera” y “Felipe está sentado en el fondo del mar”.

En la previa de sus presentaciones, conversamos con el artista nacional.

-¿Cómo va la pasión por escribir?
-Este año publicaré dos libros. Escribo de manera constante. Uno es un libro de relatos y el otro es la tan esperada edición en Chile de “El corazón a contraluz”. Fuera de eso acaba de aparecer la tercera edición de “Cantología” editada por Catalonia. Allí están todos los textos de mis canciones, lo que demuestra que la poesía también vende.

-¿Hoy, a qué le escribe Patricio Manns?
-El libro que se presentará en la Feria del Libro de Santiago, son relatos sobre el pueblo escita.

-¿Siente que, de la mano de los conflictos sociales y el resurgir de las regiones, ha habido una fijación mayor por la música más con contenido?
-Absolutamente. Nunca he tenido tanto trabajo como ahora.

Musicalmente, está trabajando en un nuevo disco.
Por el momento no, estoy con demasiado trabajo, pero pienso sacar un nuevo disco el año que viene.

-¿En qué estado calificaría que se encuentra hoy la Nueva Canción Chilena?
-Quedamos pocos representantes de la Nueva Canción algunos prefieren llamarse de otra forma lo que yo encuentro ridículo.

Nelson Schwenke

Hace algunos meses murió Nelson Schwenke, con quien lo unía que ambos tenían una pasión por escribir, cómo lo recuerda.
Por una de esas cosas extrañas de la vida, conocí muy poco a Nelson, en gran parte se debió a que yo regrese a vivir a Chile recién en el año 2000 después de un largo exilio y me radique inmediatamente al llegar en Cón Cón. Pero eso no quiere decir que no lo considere un excelente músico.

-¿Siente que hubo un reconocimiento justo en vida a su obra?
-Chile siempre ha sido un muy ingrato con sus artistas. No lo tuvo Pablo Neruda, tampoco Gabriela Mistral ni Huidobro.


jueves, mayo 10, 2012

Patricio Manns, Vicente Feliú, Raly Barrionuevo y Camila Moreno, encabezan Festival «Opinar cantando» en Argentina


Cancioneros.com

Importantes referentes de la música latinoamericana se darán cita en una nueva edición del Festival “Cantar opinando”, que se desarrollará el próximo fin de semana en el Teatro Plaza de Godoy Cruz, municipalidad ubicada al sur del Gran Mendoza (Argentina).



Patricio Manns, Vicente Feliú, Raly Barrionuevo y Camila Moreno serán algunos de los animadores del festival latinoamericano "Cantar opinando" que el viernes y sábado próximos serán una de las actividades con las que la comuna mendocina de Godoy Cruz festejará 157 años de su creación.

La oficina de Cultura de la municipalidad ubicada al sur del Gran Mendoza informó que el encuentro, con entradas populares a 5 pesos, tendrá por sede al teatro Plaza.

El viernes 11 se presentarán los cantautores Sandra Amaya (Mendoza), Roberto Yacomuzzi (La Pampa), Patricio Manns (Chile) y Raly Barrionuevo (Santiago del Estero).

La segunda noche del festival que se realiza por tercer año consecutivo, tendrá lugar el sábado 12 y la animarán Juan Quintero-Luna Monti, Camila Moreno (Chile), Vicente Feliú (Cuba) y Analía Garcetti (Mendoza).

La municipalidad también anunció el concierto del cantautor uruguayo Jorge Drexler, quien se presentará el martes 22 en el mismo ámbito del Plaza.

jueves, noviembre 17, 2011

Canción de Manns dedicada a Camiroaga quedó fuera de Viña

El Mercurio

La voz de "Arriba en la Cordillera" defiende su tema: "No es un ataque el que yo hice, es un homenaje". Leandro Martínez representará a Chile.

José Vásquez

La comisión organizadora del Festival de Viña del Mar dio su veredicto y no todos quedaron conformes. El representante de la competencia internacional será Leandro Martínez con la canción "Mi gran amor", asunto que no convenció a Patricio Manns, quien apostaba en grande a su tema "Felipe está sentado en el fondo del mar", su homenaje a la figura del fallecido animador de TVN, Felipe Camiroaga.
"Me imaginaba que era una gran canción y que tenía que ser la elegida. Es un tema potente, dramático, intenso, que compuse viendo la búsqueda en Juan Fernández. Yo a él lo conocía", afirma.

-¿Lo conocía?
"Fui a su programa varias veces... Pero, claro, lo conocía sólo en el contexto de la televisión".

-¿No cree que se podría interpretar como una acción oportunista?
"No veo por qué. Yo he escrito canciones a mucha gente con sus nombres y por diferentes razones".

-¿Le parecen adecuadas las imágenes que proyecta en el coro ("caballos marinos que comen de su mano")?
"Esa es una alusión a que él tenía caballos y halcones. También hay vida en el fondo del mar, por eso los caballitos de mar... Son imágenes poéticas, trágicas".

-¿Le parece poético?
"Es que se intuye algo onírico. Felipe va cambiando de estatus; de repente está llorando, pensando, soñando, esperando. Se crea un clima un poco claustrofóbico al fondo del mar, el de un barco que nunca va a llegar".

-¿Cómo cree que podría tomar esta canción la familia de Felipe?
"Creo que se emocionarán. No es un ataque el que yo hice, es un homenaje".

Los elegidos del festival
En la competencia internacional competirá por Chile Leandro Martínez con "Mi gran amor". Además, Panamá con "La vida es bella", por Grettel Garibaldi; México con "La canción extranjera", por Juan Alberto Solís; España, "Vuela, vuela, vuela", por Pedro Enrique López; Italia con "Grazie a te", por Denis Faro, y Dinamarca con "Read my hips", por The Kat. La competencia folclórica también tendrá seis temas.

Así es la letra del tema no clasificado


Felipe está sentado en el fondo del mar, tiene arena en el pelo y ojos repletos de agua./ El mar de Chile pesa como cruz de metal sobre sus hombros graves castigados de sal.

Felipe está mirando en el fondo del mar hondas tierras perdidas y abismos silenciosos/ Miles de estrellas rojas circulan sin reposo entre cuerdas de espuma sosegadas de sal.

Hay caballos marinos que comen en su mano/ Y hay halcones que cazan por las colinas negras/ Por las colinas negras hay halcones cetrinos/ y comen de sus manos los caballos marinos.

Es un mundo sin lunas y en la profundidad/ Felipe está soñando en el fondo del mar.
Felipe está llorando en el fondo del mar, ha comprendido que ahora su tiempo ha naufragado/
Felipe espera un barco que nunca ha de llegar
y yace abandonado en el fondo del mar.

miércoles, marzo 02, 2011

Gloria Simonetti grabó "De Pascua Lama"

El Mercurio

"Estaba segura de que iba a triunfar", dice la artista.

Juan Ignacio Silva
Cuando Patricio Manns le presentó "De Pascua Lama" a Gloria Simonetti como una opción para enviar a la competencia del Festival de Viña 2011, la cantante no lo dudó ni por un instante: "Estaba muy bien hecha, bien construida, con muy buena letra y con un mensaje muy potente (una crítica directa al proyecto minero de la empresa Barrick Gold en la III Región). Estaba segura de que iba a triunfar".

Finalmente, la predicción de la intérprete de "Entre paréntesis" se hizo realidad: "De Pascua Lama", en la voz de la joven Valentina Sepúlveda (20), ganó la competencia folclórica del certamen.

"Patricio conoció a Valentina en un festival del sur. Desde el principio fui parte integral del proceso, ya que me juntaba con ellos en la casa de Manns para ensayar", explica Simonetti.
Según la cantante, que también triunfó en el Festival de Viña en 1969 (con la canción "Mira, mira"), su labor estuvo más relacionada con preparar a Sepúlveda en el aspecto escénico: "Como el mensaje de la canción era muy directo, tenía que saber bien de qué estaba hablando para transmitirlo mejor. También trabajamos en dosificar su voz, porque los cantantes jóvenes con potencial tienden a hacer más de lo necesario".

-¿Qué opina de la actuación de su alumna en la Quinta Vergara?

"Para ser una debutante de 20 años, la encontré muy segura: nunca vi que desafinara o que estuviera asustada. Y cada vez que la volvía a cantar lo hacía mejor".

El festival terminó, pero la canción sigue vigente: la propia Simonetti grabó una nueva versión.

"Sólo va a estar disponible en las radios interesadas, y en mi página web, a partir de la próxima semana, de manera gratuita", dice la cantante.

martes, junio 08, 2010

Patricio Manns

Patricio Manns contra teleserie de Chilevisión: «Manuel Rodríguez pasa culeando y ni dispara»


Patricio Manns encuentra una “estupidez” El Guerrillero del Amor y no le gusta la versión rockera de su canción El cautivo de Til-Til que usaron para musicalizar la teleserie. Tras siete años de silencio, el escritor y cantautor saca nuevo disco y, acá, habla de su pasado como dependiente de una farmacia, de la odiosidad que le tiene Camilo Marks, de su rol en el FPMR y de literatura chilena.

07/06/2010 MEDIOS

Por Macarena Gallo para The Clinic


Patricio Manns
© Alejandro Olivares
¿Por qué tardaste siete años en sacar un disco?¿Qué estuviste haciendo, musicalmente, todo este tiempo?



-Nuestros sellos están todos quebrados. Tengo contrato con Alerce y está incapacitado de producir discos nuevos. Así que nos presentamos a uno de estos concursos, no sé cuál, y uno de ellos nos pasó cinco millones para hacer andar el proyecto. Junté a los músicos y la cosa anduvo medio rápido. En este tiempo he estado trabajando en dos libros, trabajando en una Cantata Bolivariana para la cosa del Bicentenario en Venezuela y en este disco que tiene canciones nuevas. Le dimos un cáracter un poco ecológico.



Tiene una canción sobre Pascualama.



-Los ríos de Chile tienen dueño y La araucarita,también. Me gusta que los discos tengan una personalidad propia y una temática con cancha rayada. Aquí vamos a hablar de tal cosa y listo.



Ahora cae de cajón pues están de moda los temas medioambientales.



-No sé si en la música. Los chicos que componen ahora no se preocupan de eso. Se preocupan de “I love you, I love you, I love you”. Y eso. Yo también le pongo su “I Love You” de repente, pero en dos canciones de diez, para equilibrar un poco y que haya de todo.



ANTICUMBIA



¿Hay grupos o movimientos musicales tan potentes como lo que pasó hace 40 años con la Nueva Canción Chilena (NCCH)?



-Ah, no, eso no se va a producir nunca más. Ni la calidad de las composiciones ni nada. Además, soy uno de los últimos exponentes de ese movimiento. El resto ya murió. Eso no se ha vuelto a reproducir. Es una pena. Porque no hay movimientos potentes.



Pero, ¿qué te parece la música ochentera que sepultó un poco a la NCCH, con grupos como Los Prisioneros?



-Tanto como sepultarla, ¡no! Ellos eran más bien un grupo, a mi modo de ver, que se publicitaba mucho y sabía promocionarse. Y hacían pequeños escándalos para llamar la atención. Nosotros no hicimos eso. Vamos al grano con nuestro trabajo. Yo no me empeloto en la calle. No hago ninguna cosa que no sea estrictamente musical. Lo mío es levantar polémica con mis propios temas.



Tu tema más reconocido, sin lugar a dudas, es Arriba en la cordillera. A estas alturas, ¿es una sombra tener que cantarla siempre o es un orgullo tener un Poema 20?



-Me siento orgulloso de la canción, de que lleve 50 años ahí en los primeros lugares en cualquier país del mundo, no solamente acá. Por eso la toco siempre en los recitales, si no lo hago, me empiezan a pifiar.



¿Qué te parece los nuevos aires que está tomando la cumbia con Américo y Leo Rey? Has dicho que daña la creatividad para poder fabricar música nacional con buen ritmo.



-Es que la cumbia es ajena a Chile. Ellos cantan lo mismo que otros chorrocientos mil en Centroamérica, Colombia, Costa Rica, Cuba, en todos lados. Cuando estoy curado, me encanta la cumbia. Y bailo. Pero, si la tomo seriamente, como música, digo que es excesiva. Me gustaría que hubiera más de otra cosa, más boleros por ejemplo, otros tangos. Siempre ha habido gente que se va por lo fácil, y prefiere la cumbia a otras cosas, gente que le cuesta pensar, le molesta pensar, para los cuales jamás Silvio Rodríguez tendría auditorio, porque Silvio es un tipo totalmente expositivo de ideas.



LA BOTICA



Fuiste dependiente de una farmacia. ¿Cómo era esa pega?



-Estuve como ocho meses en Concepción, a fines de los 50.



En ese tiempo eran boticas.



-No, era una farmacia como las de ahora, una gran farmacia que tenía una cadena.



¿De estas que se coluden?



-Jajaja, me imagino que sí. Sólo me dedicaba a vender medicamentos, desde preservativos hasta agujas hipodérmicas. Cuando me echaron de la farmacia, me dediqué a otras cosas. Pero estas cosas, como la colusión, son nuevas. A mí me han colgado muchas cosas.



¿Sí? ¿Cómo qué?



-Bueno, han dicho que soy proxeneta, qué sé yo. Es por echarme mierda encima.



¿Quién te ha dicho eso? ¿músicos, escritores?



-Gente que escribe. Tengo una leyenda negra. Dicen que desayuno vino y no es así. Mira, son las doce del día y no he tomado nada. Pero es así mi historia. Hay gente que no me quiere bien e inventa cosas, gente que está celosa de que me vaya bien. La envidia es una cosa… ¡uufff! Eso viene de los mismos músicos, de escritores, de gente que me conoce vagamente. Hay críticos literarios que se han dedicado a buscar lo más malo de mi literatura.



¿Te refieres a Camilo Marks?A él tú le dedicaste un personaje, Camila Marcos, una puta travesti en el libro Buenas noches los pastores.



-Eso lo puse porque me enojé con él. No lo conozco, no soy amigo suyo, nunca lo he saludado. Pero él no sé por qué me tira tanta mierda. Le da lo mismo qué novela realice, todo para él vale lo mismo y son Manns, por lo tanto, hay que pegarle. No sé cómo un tipo que escribe tan mal, como él, critique libros. Los propios colegas le han sacado la cresta.



EL FRENTE



Fuiste vocero del FPMR. ¿Cómo llegaste a serlo?



-Porque me lo pidieron. Llegó un grupo de comandantes y me dijo que necesitaban una vocería en Europa, debe haber sido por el año 84. Hice giras por Europa dando discursos. Tenía que explicar lo que el Frente estaba haciendo, y lo que no: porque de repente ponían una bomba en una parte, pasaba un gallo y quedaba sin piernas. Había que decir que no era el Frente, y no había sido el frente. Tenía que explicar por qué se ponían bombas, porque se apagaban las luces. Era una lucha contra la dictadura.



¿Sigues creyendo que la vía armada es la única manera de conseguir algo?



-No es la única. Es una posibilidad. Éramos capos en ese entonces. Teníamos una idea grandiosa. Sin nosotros no se habría caído la dictadura. Después del primer atentado, Pinochet flaqueó mucho y se dio cuenta que era vulnerable. Y eso no lo ha reconocido la gente de la Concertación, porque no quiere. Pinochet conquistó este país por la vía armada. Entonces, sigue siendo una vía.



¿Contra qué te rebelarías hoy día y por qué?



-Me levanto en la mañana en contra de todo. Apenas pongo el pie en el suelo, ya estoy pensando a quién le voy a sacar la chucha. Creo que hay que corregir cosas. Me molesta, por ejemplo, que la Concertación le haya entregado el poder a la derecha.



¿Qué pasa con el rodriguismo hoy día? ¿En qué están?



-Están insertos un poco en la Concertación, otros están por la libre. Pero no son un movimiento. Ahora a uno no le queda más remedio que ser partidario de personas, ya no de movimientos. Del Partido Comunista se ha ido mucha gente valiosa. Está quedando en las últimas extremas posiciones. Nunca ha estado más bajo.



Pero ahora tiene tres parlamentarios.



-Sí, pero con el auxilio de la Concertación. Sin eso, no habrían llegado ni a la esquina.



¿Tienes contacto aún con rodriguistas?



-Sí, claro. Vienen acá, comemos. Pero son amigos, nomás. No hablamos del rodriguismo, porque esa etapa pasó y está superada.



¿Qué te parece que la figura de Manuel Rodríguez esté de moda hoy en la tele?



-El Guerrillero del Amor es una estupidez. Me río cuando canto en los conciertos y digo “¿cómo se llamará esta canción ahora?, ¿se llamará el Guerrillero del Amor?”. Y la gente se ríe a gritos. Porque fue una estupidez farandulizarla tanto. Además, uno ve un pedazo de la teleserie, aparece Rodríguez y está culeando, entra a una pieza y la mina se saca la ropa apenas lo ve. Y el tipo, hasta aquí, no ha peleado nada, no ha pegado ni un tiro, no ha llevado ni un mensaje a San Martín. Vive entre faldas, nomás.



¿Qué te parece la versión de El Cautivo de Til-Til que hicieron para la teleserie?



-No me gusta. Pero con tal que respetaran la letra, todo bien. Hay otras versiones mucho más lindas. Ésta es una cosa rock que hicieron por ahí y el tema mío era el menos que se prestaba para hacerlo rock. Y lo hicieron.



ENA, LA ZURCIDORA



Sigues pensando, como has dicho, que Chile es una dictadura militar permanente. ¿En qué fundamentas eso?



-Ahora no. La fuerzas armadas han retrocedido mucho. Están muy bajo perfil. Tengo un libro, Las masacres, donde decía que cada gobierno, cuando se veía en apuros, sacaba las fuerzas armadas a la calle y mataba a la gente que estaba en huelga. Paraba una salitrera en el norte, y la fuerza armada se metía a cañonazo limpio. Cuando se podía hacer, se hacía a cada rato. Pinochet sacaba por cualquier cosa a los militares. En la Araucanía sigue pasando lo mismo. Convirtieron el conflicto en guerra. En vez de mandar abogados, mandaron milicos. Ese fue un error de la Michelle. Militarizó el conflicto.



¿Qué te parece que la derecha haya sido elegida democráticamente?



-Siempre pensé que habría una alternancia. Pero, para mí, no pasaba por Piñera el asunto. Él no tiene carácter ni estatura de estadista.



¿Por quién pasaba, entonces?



-Por una figura en la derecha que no tuviera las connotaciones de Piñera. En un momento dado, me pareció positivo el gesto de Longueira cuando negoció con Lagos. Me dio la impresión en ese momento que el tipo tenía nociones de estadista. Además, pensé en su momento que sería el candidato a temer de la derecha. Pero, obviamente, después se mandó cagadas y ahora está metido en el montón de nuevo. Está criticando a Piñera, está celoso.



¿Cómo ves a Piñera en el poder? ¿Qué piensas del ejército de chaquetas rojas, de sus condoros cuando habla?



-Es bien lamentable este gobierno. Pensaba otra cosa. Que iba a llegar la eficacia, una nueva manera de gobernar, pero ¡no es ninguna otra manera de gobernar! Están haciendo lo que pueden. No tienen idea de gobierno. Han estado mucho tiempo fuera del poder real. No tienen dedos para el piano. Los ministros andan dando vuelta. Hasta la Von Baer se cae con las cosas que dice. Ella que tendría que ser la zurcidora japonesa del asunto, no zurce ni siquiera su propio plan de trabajo.



¿Y la Concertación crees que pueda ser una nueva alternativa? Tomás Moulián dijo en The Clinic que la Concertación debía reformularse.



-De acuerdo, pero cómo, con quiénes, quién va a dirigir la operación. Pienso que la Michelle puede hacer eso. No veo otra figura. Necesitamos crear una oposición fuerte, eficaz, digna, decente, para sacar a la derecha del poder. Ella se saltó su partido e hizo una cosa bien personal. Se nota mucho que era mejor gobernante que Piñera, que está con las manos a cuatro patas, haciendo unos enredos y toda la culpa es del terremoto y de la gobernación anterior. Pero todos tuvimos administraciones anteriores. Y Michelle se defendió bien en los 4 años que estuvo. Si se repostula estaré con ella hasta que haga una cagada grande y me enoje. Es lo mejor que hay en Chile.



¿Qué te pareció el discurso del 21 de mayo?



-Lo encontré prepotente, porque Piñera es prepotente. Es un tipo que cree que se las sabe todas, que está preparado para todo. Si le pasan un chuteador se lo pone y tira la patada. Si le pasan un casco minero, se lo pone y se pega cabezazos en el techo. Anda haciendo el rídiculo vestido de todo, menos de presidente.



EL NACIONAL



¿Qué estás leyendo? ¿Qué escritores chilenos te gustan y disgustan?



-Una biografía de Carlos Marx y a Engels con su Dialéctica de la Naturaleza. Leo puras huevadas, jajaja. Para empezar, en Chile no hay literatura. Los grandes poetas no están. No hay un recambio. Aquí hay fetiches, gente que se proclama mucho. En América Latina pasa lo mismo, las grandes figuras van desapareciendo. No se ven nuevas capas de escritores. No se ven nuevos Huidobros, nuevos Nerudas, nuevas Mistral.



Fuiste amigo de Carlos Droguett. ¿Es cierto que tenía un carácter de mierda?



-Sí. Una vez dijo “traigánme al mono para acá y le pego un puñete”. El mono era yo y estaba picado por algo que había hecho yo. Quería sacarme la cresta. Tenía un carácter fuerte. Me hice amigo cuando yo tenía 18 años. Me corregía las novelas a mano. Me decía “esto no, esto lo podría escribir Lafourcade”. Disparaba mierda para todos lados.



Otra que tenía un carácter de mierda, dicen, era la Violeta Parra.



-Terrible. Pero todos los Parra tapan el carácter de la Violeta. Creen que diciendo que tenía un carácter de mierda se achicará una parte de ella y no será la figura así de grande que es. Pero es una tontera. Además, le decíamos la Dolly Pen, porque no se bañaba nunca, jajaja.



¿A quién le darías el Premio Nacional de Literatura? ¿O te lo darías a ti mismo?



-A Isabel Allende. Es una mina muy reconocida, universalmente, es traducida a 30 idiomas. Sus temas incluyen muchas cosas de la dictadura. Ha llevado a Chile a un mapa y está de moda poner en mapa el nombre de Chile. Es un tema pendiente con ella. Mi turno vendrá después. Si es en cuanto a la calidad literaria, no he dicho nada. Porque en cuanto a calidad, me lo daría a mí mismo.



No te falta modestia.



-Es que aspiro a ganármelo. Ahora, en estos momentos, lo encuentro prematuro. Prefiero esperar un poco más. También me están debiendo el de música hace años. El año pasado se lo dieron a un afinador de órganos, porque no tienen a quién dárselo. Y eso no está bien.


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Para citar esta página: http://www.cancioneros.com/co/ 1559/2/patricio- manns-contra- teleserie- de-chilevision- manuel-rodriguez -pasa-culeando- y-ni-dispara- medios