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jueves, septiembre 25, 2025

Germaín de la Fuente (78): “Es asombroso poder seguir arriba de los escenarios, disfrutando de lo que me gusta hacer”

Cuando no está de gira , Germaín de la Fuente se mueve entre su departamento en Santiago y su parcela en Buin. SERGIO ALFONSO LÓPEZ



El Mercurio

Voz original de Los Ángeles Negros y con una gran trayectoria como solista

El icónico cantante fue uno de los artistas destacados en las fondas del Parque O'Higgins la semana pasada y luego comenzó una gira por Ecuador, Perú y que terminará en México —donde vivió por más de dos décadas— en lo que resta del mes. “Dejar de actuar no lo haría jamás”, dice enfático. Y agrega: “Es posible seguir estando vigentes y siendo importantes para los demás”.
C. González
Septiembre siempre ha sido intenso para Germaín de la Fuente (78). Y este en particular no es la excepción: la semana pasada fue un artista clave en las celebraciones de Fiestas Patrias en las fondas del Parque O'Higgins y luego comenzó una gira que lo llevó a Ecuador, para sumar esta semana un par de presentaciones en México y finalizar el mes con cuatro conciertos en diferentes ciudades peruanas.

“Para mí es asombroso poder seguir todavía arriba de los escenarios disfrutando de lo que me gusta hacer. La gente de repente olvida a los artistas pero, en mi caso, he estado vigente”, sentencia con orgullo.

Como miembro y voz original de Los Ángeles Negros y, luego, como solista, De la Fuente es considerado una figura emblemática de la música latinoamericana, tanto por su tono inconfundible como por su emotiva interpretación de boleros y baladas románticas. “Y volveré”, “Cómo quisiera decirte” y “Murió la flor” son algunas canciones que han marcado a varias generaciones a lo largo de casi seis décadas.

—¿Qué siente cuando gente joven conoce sus canciones?

“Primero que todo, agradecido de que nos den pelota (se ríe). Sin duda alguna, uno lo agradece y lo acepta. Es muy motivador. El público que nos va a ver ahora es bien transversal, pero obviamente el grueso es gente menor que yo y eso es un incentivo para continuar”.

Sentado en la mesita de un café en pleno centro de Santiago, cercano a su departamento y adonde se lo puede ver seguido cuando está en la capital, la gente que pasa lo saluda o se acerca para tomarse una fotografía. “Creo que he ido cosechando el reconocimiento y un cariño tremendo aquí en Chile”.

Y afuera también. A bandas locales contemporáneas, como Los Bunkers, Los Pettinellis y Los Tetas, que han reversionado algunos de sus temas, se unen artistas extranjeros que han hecho lo mismo, como los estadounidenses Beastie Boys o el rapero Jay-Z (uno de los artistas de hip-hop más exitosos a nivel global).

“Eso ha sido sorprendente. Un día me llamaron y me dijeron que fulano de tal quería grabar una canción; era Jay-Z y yo no lo conocía”. ¿Le gustó la versión? “No, no me gustó. Es que él rapea y eso es otro pedo. Me gusta más el reguetón porque tiene una rítmica entretenida”.

Si bien reconoce que no cantaría reguetón —“No lo sabría hacer”—, confiesa que lo ha bailado “un poquito, por ahí…”.

“La música actual casi no la entiendo; no digo que sea mala, pero hay gustos para todos, como dicen. Yo creo que todo lo que se oye es por algo, algo tiene. Y puede que una canción haga más sentido que otra, pero al final, es clara la importancia que tiene la música en la vida de las personas. Por ahí va la cosa”.

Otros dones

Su historia personal es un buen ejemplo de ello. Oriundo de San Carlos (en la actual Región de Ñuble) —“Las mejores longanizas son de allá”, sentencia—, a los 15 años se plantó por primera vez en un escenario. “Mi papá tenía una quinta de recreo y yo cantaba allí. Ni siquiera era del gusto popular, porque el público que asistía prefería escuchar cumbia o rancheras mexicanas”.

Lo suyo eran las baladas. Tríos como Los Panchos o Inspiración eran sus favoritos. “Yo tocaba un poco de guitarra y con eso me acompañaba. También me gustaban en ese tiempo Sandro y Raphael, figuras inolvidables en el corazón de toda la gente”.

La veta artística venía por el lado materno. “Mi madre tocaba muy bien la guitarra y cantaba muy bien”.

Creció junto a su mamá y su hermana menor, que también canta pero no profesionalmente. Su papá fue una figura más ausente y que le dio “un chorro de hermanos por fuera. Pero estamos hablando de otra época”.

“Ahora la gente se ocupa primero de educar a los hijos, de estar pendiente de que no les falte nada. Mi papá se ocupaba a medias de eso. Mi mamá cumplía todas las labores”, recuerda.

Ella estaba a cargo del Banco de Sangre del Hospital de San Carlos. “Me dediqué a la música porque era lo único que me funcionaba. Nunca intenté ninguna cosa más que cantar”. En el colegio participaba en grupos folclóricos y en cuanta actividad artística se organizara. Pero los libros no eran lo suyo. “La verdad que del estudio pues tengo poco que presumir. Iba al colegio porque había que ir, pero el intelecto no me dio. Tenía otros dones”.

Tenía 20 años cuando lo invitaron a formar parte de un grupo musical para participar en un concurso de la radio La Discusión de Chillán. “Un día estábamos ensayando en mi casa y Sergio Rojas (el bajista) propuso que nos llamáramos Los Ángeles Negros. Había un grupo llamado Los Diablos Azules. Como que a ninguno le gustó el nombre (los otros integrantes eran Cristián Blasser y Mario Gutiérrez), pero a mi mamá sí. Entonces para no discutir con la dueña de casa, se quedó”.

Finalmente ganaron el concurso, lo que les permitió grabar su primer LP, en marzo de 1969. Ese fue el punto de inicio que los catapultó a la fama. “Yo se lo debo todo a Los Ángeles Negros”, reconoce.

—¿El éxito los tomó por sorpresa?

“Estábamos en una edad en la que siempre esperas lo mejor y yo confiaba en que ganaríamos. Lo sorprendente fue que las canciones comenzaran a ser escuchadas y tener éxito. Cuando escuché mi grabación, no me gustó, pensé que cantaba mejor... Entonces como que me desilusioné un poco, pero el asunto es que funcionó. Gracias a eso podemos contar esta historia”.

De San Carlos pasaron a Concepción y luego a Santiago. En poco tiempo, la internacionalización del grupo fue una realidad.

A inicios de los 70 se instalaron en México. Para Germaín fue un viaje que lo alejaría de Chile por más de 20 años: en 1974 se retiró y decidió iniciar una carrera como solista. “Ellos volvieron y yo me quedé allí. Viajaba a Chile de vez en cuando, así que nunca perdí el contacto”.

—¿Qué recuerdos tiene de esos años en México?

“Es un país maravilloso que me recibió muy bien. Lo pasé muy a gusto, aunque trabajaba mucho y viajé bastante. Al principio mi carrera me absorbió al 100%, porque estaba siempre en eso. Sobraba el trabajo y las ganas de trabajar también”.

Además de buenos recuerdos y uno que otro modismo que sale durante la conversación, México también le dio una familia. Allí se casó con una argentina, de la que luego se separó y con quien tuvo dos hijas, las que lo acompañaron cuando decidió volver a Chile, a comienzos de los años 90.

—¿Cómo fue el regreso al país?

“Hubo que hacerse de nuevo un camino. Además de continuar cantando, puse un estudio de grabación aquí en el centro. También compré una parcela en Buin y vendía los productos que cosechábamos, tenía unos 150 paltos y mil nectarines. ¡Muy ricos! Ahora solo me quedan las paltas”.

Aunque mantuvo la comunicación con los demás miembros del grupo, no fue sino hasta 40 años después de independizarse que volvió a tocar con ellos, en el Teatro Caupolicán en Santiago. “Fue una linda experiencia y después volvimos a tocar un par de veces. Con ellos pasé por lo máximo y ahora estoy en una etapa más tranquila, pero siempre en actividad. Tampoco podría trabajar 100 shows al año como fue alguna vez, pero dejar de actuar no lo haría jamás”.

En Santiago volvió a encontrar el amor —lleva 22 años con su pareja— y supo lo que es ser abuelo. Cinco nietos ampliaron la familia; uno de ellos, que aún no cumple diez años, toca el piano. “Es lindo verlo y es motivador, porque es como una herencia que he dejado”.

—¿Qué significó ser reconocido como uno de los 100 Líderes Mayores?

“El reconocimiento me dice que sigo presente en el corazón de la gente, que cuento con el apoyo de muchas personas y que somos un ejemplo de que es posible seguir estando vigentes y siendo importantes para los demás”.

—¿Cómo siente que son tratados los adultos mayores en la actualidad?

“Creo que hay un respeto y un cariño por la gente mayor, sin duda alguna. Aunque hay excepciones y no deberían existir. En fin, no es el caso mío, lo importante es tratar de tener una actitud positiva frente a todo lo que nos pasa. Es cierto que hay personas que no pueden y que eso depende mucho de las experiencias de vida de cada uno”.

—¿Cómo enfrenta el envejecimiento?

“Tengo que confesar que no me siento viejo, esa es la realidad. Yo sé que soy mayor, porque voy a cumplir 80 años en poco tiempo más, pero no me siento así. Bueno, tengo algunos problemas de salud, sufrí un infarto hace años, pero eso está todo bajo control y trato de no llevar una vida pendiente de eso, para nada. Ah, la memoria me falla un poco, pero considerando la edad, es normal. Pero no me achaco por eso tampoco”.

Su rutina diaria comienza temprano por la mañana, haciendo ejercicio físico y luego un poco de ejercicios vocales. “Me acompaño con el piano y eso me entretiene”.

Eso sí, reconoce que hubo una época en la que no se cuidaba tanto y estuvo expuesto a excesos. “Era un borracho conocido, no un alcohólico anónimo”, suelta entre risas. “Un día me convencí de que tenía que parar y tomé la decisión de cuidarme. Hay gente que le entra a la fiesta y otros que no, y eso no es exclusivo del ambiente artístico, porque también hay abogados borrachos y médicos borrachos. En mi caso, tuve la fuerza de voluntad de decir ‘ya no más'. No fue fácil, pero yo quería seguir cantando y eso me estaba generando problemas en la voz, y aquí estoy”.

—¿Hay algo de lo que se arrepiente?

“¿De qué me podría arrepentir? Hay muchas cosas que no me atreví a hacer y otras cosas que no supe hacer bien, tal vez, lo cual es normal también y es parte de la vida. Podría decir que me hubiera gustado aprender otro idioma, por ejemplo, pero no fui capaz. Me dediqué un poco a la agricultura también, ya de grande, sin pegarle nada al asunto y funcionó por un tiempo. No es mi modo de vida tampoco, pero fue una manera de mantenerme activo. Lo mío siempre fue cantar; puedo haber fallado en otras cosas, pero tener ese tipo de dificultades no me frenó”.

—¿Está consciente de lo importante que ha sido su música para otras personas?

“Sin duda. Y es que para mí también lo es. Más de alguna pareja se ha acercado para decirme que con mis canciones se enamoró, se declaró, se casó y todo lo demás. Claro que escuchar eso es potente y uno se siente parte también de lo bueno, de muchas historias. De repente yo oigo cuates que cantan tan bien, con tantas cualidades y no logran lo que se merecen. Es curioso eso; algunos hablan de buena o mala suerte también. Pero creo que hay que estar en el lugar indicado, en el momento adecuado. Yo siempre estuve convencido de que a esto me iba a dedicar toda la vida, pero no me puse como meta alcanzar algún reconocimiento. Pero cuando llega, claro que te hace feliz”.

En el estudio de grabación que instaló en Santiago, tras volver a Chile a inicios de los 90. LA SEGUNDA

Junto a los integrantes originales de Los Ángeles Negros. De la Fuente es el primero a la izquierda. CEDIDA

Durante una presentación televisiva en Ecuador, en 1969. CEDIDA




jueves, junio 07, 2018

Germaín de la Fuente vuelve a cantar con Los Ángeles Negros



El Mercurio

La banda celebrará sus 50 años de carrera en México e invitó a su histórico vocalista. Además, participarán del show Américo, Lanza Internacional y Hugo Manzi, de Natalino. 

Por José Vásquez

La invitación a la fiesta incluyó también la lista de invitados, que esta vez será generosa. Los Ángeles Negros, liderados por Mario Gutiérrez, anunciaron ayer la celebración de sus 50 años de historia con un concierto en Ciudad de México, en un evento que lo volverá a reunir en un escenario con Germaín de la Fuente, el histórico cantante que dejó la banda en 1974 después de haber registrado los éxitos más reconocibles del conjunto.

Américo, el nuevo grupo de los ex Los Bunkers; los hermanos Francisco y Mauricio Durán, hoy Lanza Internacional, y Hugo Manzi, miembro de Natalino, serán parte de la delegación chilena que se presentará el próximo 24 de junio en el Teatro Metropolitan. A ellos se sumarán otros cantantes y bandas mexicanas.

"Queremos resumir y sumar el pasado con el presente, acompañados de una orquesta y un mariachi, porque además interpretaremos temas mexicanos que nos han marcado", contó ayer Gutiérrez en una cita con los medios aztecas, explicando los alcances de la celebración.

De la Fuente contó que el proyecto le fue comunicado en la última visita del conjunto al país durante el verano y que entonces le dio su aprobación. "De inmediato le manifesté mi disposición total de poder hacer algo con él (Mario Gutiérrez), más encima en México, que es un país que para mí ha sido mi segunda patria", señaló el cantante a "El Mercurio".

El artista viajará desde Santiago dos días antes del show junto a Manzi -quien estará a cargo de la dirección orquestal- y cuenta que espera participar mínimo en un par de canciones. "Pienso que deberían ser las tradicionales como 'Y volveré' y 'Murió la flor'", dice.

Sobre la posibilidad de replicar el espectáculo en Chile, De la Fuente plantea que es algo que todavía no conversan, pero admite que es algo que no se puede descartar y se entusiasma: "Es muy posible que realicemos un evento en Santiago y Concepción".

Gira por Europa

Ayer también, Mario Gutiérrez señaló que Los Ángeles Negros agendaron su primer tour por el Viejo Continente para octubre. "Iremos a varias naciones, porque tenemos seguidores en Francia, Inglaterra y España", contó.

jueves, abril 26, 2018

Germaín de la Fuente: "Canto menos que hace 50 años, pero interpreto más"

El Mercurio

La voz original de Los Ángeles Negros se presentará mañana en Espacio Belloni. 

Por Bárbara Castro

Germaín de la Fuente le debe su vigencia a una estricta rutina vocal. En sus palabras, su voz fue fruto de una formación informal, pulida por largas jornadas cantando de niño en la quinta de recreo de su padre.

"La juventud es un poder que nunca volverá. Ahora necesito más que nunca ensayar. Me levanto y el resto del día lo divido entre el canto y ejercicios", asegura De la Fuente, a propósito del desgaste de su registro que ha experimentado. "Tal vez canto menos que hace 50 años, pero interpreto más", señala.

Cinco décadas de carrera que el baladista celebrará con un show especial mañana en Espacio Belloni. El espectáculo servirá de fiesta por los 50 años de la grabación del primer sencillo del grupo, un versionado de "Porque te quiero" de Orlando Salinas.

Con 70 años, De la Fuente no conoce de recesos. Su trayectoria luego de dejar el grupo en 1974 ha sido ininterrumpida, produciendo decenas de trabajos en solitario que explotan su veta romántica, experimentos en salsa, rancheras, y colaboraciones con Los Tetas y Los Búnkers.

Mirando al futuro, la voz de "Murió la flor" medita la posibilidad de adentrarse en un género más masivo y que es uno de sus predilectos: el reggaetón.

"Es una rítmica fenomenal y a mí me encanta. Me gustaría grabar algo así, con una letra de mis tiempos, pero con la técnica actual", confiesa. Uno de sus referentes y favoritas, el éxito "Mayores" de Becky G.

Luego de su concierto en Espacio Belloni, De la Fuente se prepara para volver a sus raíces, con un show el 10 de mayo en su natal San Carlos. Lo anterior se sumará a tiempo en el estudio y presentaciones en el extranjero.

Es durante estos viajes que De la Fuente se ha topado con dobles. Al finalizar un dueto con uno de ellos, el imitador recibió más aplausos que el imitado. Para él se trata de un síntoma de su propia evolución artística.

"Es una alegría y un honor para mí el tener dobles. Lo que pasa es que ellos, quizás, retroceden mucho en el tiempo, como yo era antes. Por el contrario, yo siempre progreso hacia delante", expresa.

jueves, abril 12, 2018

Germaín de la Fuente celebrará los 50 años de su primer disco en Espacio Belloni



Comunicado de prensa

La voz inolvidable de Los Ángeles Negros presentará lo mejor de su repertorio en un concierto imperdible el próximo 27 de abril.

Para conmemorar los 50 de la grabación de su primer disco, Germaín de la Fuente realizará un concierto en Espacio Belloni, donde interpretará junto a su banda los temas que lo hicieron famoso junto a Los Ángeles Negros a través de todo el continente.

Fue en 1968, luego de que Los Ángeles Negros ganaran un concurso de la radio La Discusión de Chillán, que tuvieron la oportunidad de grabar lo que sería el primero de sus exitosos discos. “Porque te quiero” fue el álbum debut de la banda y el primer paso para que Germaín de la Fuente se convirtiera en un cantante profesional.

Con el transcurso de los años, esta agrupación se convirtió en una de las más importantes todo América y de la Fuente, su voz más reconocida. En este concierto imperdible, que el cantante hará en Espacio Belloni interpretará los temas más representativos de su trayectoria, dentro de los cuales están “Porque te quiero”, “Como quisiera decirte”, “Y volveré”, “Murió la flor”, “El rey y yo”, “Mi niña”, “Yo sé que estás”, junto a otros clásicos como “Esta noche la paso contigo”, “Amor por ti” y “Debut y despedida”, por nombrar algunos. 

Una cita con el romanticismo, la nostalgia y los recuerdos, en la voz de uno de los cantantes más famosos y reconocidos de la historia de nuestra música popular. El concierto de Germaín de la Fuente se realizará el viernes 27 de abril a las 22:00 hrs. en Espacio Belloni, ubicado en Ernesto Pinto Lagarrigue 179, Barrio Bellavista. Entradas desde los $10.000, a la venta a través de Atrápalo.cl, más cargos por servicio.

https://www.atrapalo.cl/entradas/germain-de-la-fuente-la-voz-inolvidable-de-los-angeles-negros_e4813911/

viernes, agosto 03, 2012

Diecinueve cantantes de los 60 y los 70 se reúnen para grabar un disco en vivo



El Mercurio


Voces emblemáticas de la música popular chilena se juntaron en la sala SCD para registrar en vivo sus mayores éxitos. Luis Dimas, José Alfredo Fuentes y Cecilia, entre otros, acudieron a la cita, demostrando su vigencia sobre el escenario a 50 años de su época de oro.

Diego Rammsy S.

Dicen que Zalo Reyes está enojado. A una hora del inicio de la grabación se encuentra de pie sobre el escenario de la sala SCD de Bellavista, ensayando. Apoyado en una muleta que funciona como eje de sus movimientos, se voltea hacia uno de los 10 músicos de la orquesta dirigida por René Calderón para hacer correcciones sobre el arreglo de "Mi prisionera". Al parecer, al 'Gorrión de Conchalí' no le gustó la versión que le prepararon y eso, sumado a que hace pocos días fue estafado por unos promotores en Chillán, lo tenía de mal genio. Pero todo terminó bien.

"Cuando llegué a ensayar, me encontré con que a todos les habían hecho tremendos arreglos, pero cuando llegaron a mí -fui el último, como siempre, por la Z-, me tocó un problema. Pero como tengo mentalidad de músico, alcancé a explicar bien las cosas; además, era una sola canción y al final fui muy aplaudido", diría más tarde, satisfecho.

Juntar a 19 glorias de la música popular chilena de los 60 y 70 para grabar un disco en vivo con sus mayores éxitos fue la apuesta que la SCD realizó con motivo de sus 25 años el lunes pasado, actividad planeada por la cantante y consejera de la entidad, Gloria Simonetti. "Fue algo único, todos estuvieron sensacionales. Si tuviéramos la cuarta parte de la mentalidad que tienen los ingleses en cuanto al respeto a sus generaciones, toda esta gente estaría en primera plana hoy en Chile", dice Gloria con firmeza.

El lunes 30 de julio por la tarde, el local de Santa Filomena estaba colmado de energía. Germaín De la Fuente, voz original de Los Ángeles Negros, se acercaba a Fernando Montes y le dedicaba unas palabras que éste, que sufre avanzados problemas de vista, registraba en una grabadora, configurando una escena enternecedora. Más tarde, De la Fuente cantaría "Puerto vacío", extrañamente, no uno de sus grandes éxitos. "Siempre sacan a la palestra las mismas canciones y no es que esté harto de ello, pero hay que brindarle al público algo diferente", decía.

Palmenia Pizarro, hundida en un sofá negro, conversaba con Ginette Acevedo. Ambas recordaban los días en que salían juntas de gira, cuando con tal de poder comprar un par de zapatos o una falda, ahorraban compartiendo la misma habitación de hotel. Luciendo un elegante vestido púrpura, su cabello rubio y su tez morena, al acomodarse para seguir la conversación sentía un pinchazo en el costado: "Se me enterró una costilla, por la artrosis", decía Palmenia mientras se quedaba quieta por unos minutos hasta que se le pasara. Clara muestra de que los años no pasan en vano. El mismo Peter Rock lo demostraba al echarse al suelo en la foto grupal, con evidentes dificultades para ponerse de pie tras la hazaña. Pero la energía era la misma de antes. Había excitación, nerviosismo y expectativas. Si de actitud se trata, más bien parecían veinteañeros.

Los pioneros del rock

Un delgado Larry Wilson se paseaba por el camarín muy maquillado, pálido. Cecilia fumaba un cigarrillo en una mesa acompañada de Marisa. Luis Dimas y Peter Rock, los pioneros de todo el movimiento, no podían estar ausentes en tan magna cita.

El "Rey del twist", vestido de negro, se preparaba en los pasillos para cantar "Caprichito". Así resumía a los citados: "Hasta el 62, era todo copia, pero nosotros empezamos a grabar nuestras canciones en español. Era nuestra música. Esto duró diez años, hasta que los mercados argentino y español comenzaron a potenciar figuras como Julio Iglesias. Luego ya no se pudo luchar contra ellos", dice el candidato a alcalde por Lo Espejo.

Peter Rock tocaba una flauta traversa preparando "Entre el arena y el mar". Con un look juvenil, calzando zapatillas de lona y con jeans , el Elvis criollo avalaba la música de su época: "La diferencia con la música actual es que las canciones nuestras se han mantenido vigentes 50 años. No es una crítica, pero dudo de que la música de hoy se mantenga por tanto tiempo".

Con Gloria Simonetti en la conducción, al partir se escucharon los primeros acordes de "Por fin el verano" y Carlos Alegría saltaba al escenario. Cecilia demostraba su popularidad mientras "Baño de mar a medianoche" era coreada por las 150 personas. Zalo Reyes -demorado- arribaba a la sala para interpretar "Mi prisionera". De José Alfredo Fuentes, ni rastros: ya terminada la sesión, cuando la gente empezaba a levantarse de sus asientos, apareció para cantar "Era sólo un chiquillo". "Yo mismo empujé al público para adentro y volvieron todos felices. Al final, terminé cantando dos canciones así que estuvo bien bonito", decía Fuentes tras la proeza. "Casi le pegué un puñete al 'Pollo', que se suponía iba a animar conmigo y llegó cuando la gente se estaba yendo. Andaba pituteando para variar, pero se le perdona, ya que puso el broche de oro", decía Gloria, entre risas, una vez acabada la jornada.

En septiembre estará listo este disco en el que participaron 19 leyendas de la música popular criolla, que al paso de los años le han hecho frente y, por lo apreciado ese día, de qué manera. "Era música moderna, ahora es música anticuada, pero la ventaja es que algo tiene que haber tenido para que después de 50 años siga escuchándose", coincide Dimas con sus compañeros. Esa música, sin duda, tenía "algo".