lunes, noviembre 05, 2018

Temporada de aniversarios de oro: noviembre llega con reediciones de Elvis y The Beatles

El Mercurio

Este viernes sale al mercado una edición de súper lujo del "White Album" de los de Liverpool y a fin de mes llega el bombástico regreso a la música del rey del rock para el especial televisivo de 1968. 

José Vásquez
Dejó de ser sorpresa, pero los fanáticos se asombran igual y los esperan. El rock viene progresivamente perdiendo relevancia en la industria musical, un presente donde no son la primera opción entre las audiencias juveniles y en el que las reediciones de títulos capitales aparecen no solo como una esperable apuesta comercial, sino que también como un recordatorio, ahora con un sonido del siglo 21, de que el tesoro del género todavía sigue ahí.

De esta forma noviembre llega con una nueva apertura de esta bóveda, esta vez para celebrar los 50 años de un par de obras de las dos mayores leyendas de la música popular de la época: The Beatles y Elvis Presley, que continúan con la temporada de conmemoraciones de los aniversarios dorados.

Este viernes sale al mercado la esperada reedición de lujo de "The Beatles", el disco homónimo doble del conjunto de Liverpool conocido popularmente como el "White Album" por su portada blanca, que solo trae el nombre del grupo.

Se trata de su trabajo más diverso, que va desde hermosas piezas acústicas como "Blackbird" de Paul McCartney, que pasa por temas como "Ob-La-Di, Ob-La-Da" entre el reggae y el ska, donde sobresalen composiciones de George Harrison como "While my guitar gently weeps" -con Eric Clapton como invitado-, y que rompe furioso en un grito que califica como un proto heavy metal, en "Helter skelter".

Fue un disco que grabaron en 1968 en extenuantes jornadas luego de un viaje grupal a la India, que los volvió a reconectar como banda. "Los estudiantes se habían apoderado del aula, y él ya no era el arquitecto de su sonido", contó a LA Times, propósito de esta reedición, Giles Martin -a cargo de este trabajo-, hijo del fallecido George Martin, el productor habitual del grupo y conocido también como "el quinto Beatle".

Porque mucho de eso podrán encontrar quienes se sumerjan en lo que ofrece esta nueva edición del álbum que llega en diferentes formatos, algunos que incluyen hasta siete discos, con demos de las grabaciones de los temas nunca antes escuchados y que ofrecen una mejor perspectiva de lo que era la banda en ese momento. El trabajo incluye una nueva mezcla de las canciones, acorde a la tecnología de reproducción disponible hoy, para tener una mejor experiencia auditiva en sonido estéreo y envolvente 5.1, aunque sin alterar el producto de las cintas originales.

El "White Album" viene en su edición estándar como disco doble y otra de lujo con cuatro vinilos y una de súper lujo, con los siete discos compactos, que incluyen 50 grabaciones correspondientes a estas sesiones que no fueron utilizadas, además de un libro de 168 páginas.

El retorno del rey

Elvis Presley estaba realizando a cabalidad uno de sus sueños: el ser una estrella de cine. El cantante luego de cumplir con sus obligaciones militares a finales de los 50, retomó en la década siguiente el protagonismo en la pantalla grande y aunque nunca dejó de grabar discos, su popularidad musical iba decayendo al estar enfocado en la actuación.

Por eso su aparición cantando, a través de la NBC, para todo Estados Unidos, refrescó en ese electrizante momento el suceso musical que siempre fue. Esto se grabó en junio de 1968 y salió al aire el 3 de diciembre de ese año, cuando se terminó transformando en una de las mejores actuaciones del rey del rock, además de instaurarse como un hito de la época por el formato utilizado.

Presley no descuidó detalles, a pesar de que a su entorno le confidenció que se encontraba muy nervioso por los siete años que habían pasado sin hacer algo similar. Pero se vistió con su recordado traje de cuero negro y se devoró el escenario. Además, en esa ocasión, también realizó versiones acústicas de sus temas, sentado con su guitarra en un formato que décadas más tarde adoptó con gran éxito MTV y su saga de especiales unplugged .

Elvis realizó popurrís de sus temas más populares de su primera etapa como "Heartbreak hotel", "Houng dog", "All shook up" y "Love me tender" y estrenó un par de baladas: "If I can dream" y "Memories".

Ahora en "68 Comeback Special (50th Anniversary Edition)", que sale al mercado el 30 de noviembre, se incluye una edición de lujo con cinco discos compactos y dos blu-ray, que además, incluyen material de estudio no utilizado antes de esta sesión, junto a un libro de 80 páginas con fotografías y los testimonios recogidos sobre este especial en el documental de Thom Zimny, "Elvis Presley: The searcher", que estrenó en agosto pasado HBO.

Lalo Ibeas: "Este año tengo la intención de hacer mucho más stand up"

El Mercurio

El vocalista de Chancho en Piedra desarrolla paralelamente su show humorístico, que lo tendrá por partida doble en el festival La Cumbre. 

Raimundo Flores S.
Irreverente, deslenguada y rápida. Así define su propuesta humorística Lalo Ibeas, vocalista de Chancho en Piedra, que desde hace algunos años inició en paralelo su incursión en el stand up , la que completará un hito importante el próximo 12 de enero, cuando sea uno de los nombres presentes en el escenario dedicado a la comedia que estrenará el festival La Cumbre.

"Espero hacerlo bien. Aunque si me va mal, después tengo el show de los Chancho, que sé nos va a ir bien", dice Ibeas, quien también estará junto al grupo que encabeza hace 25 años en la próxima edición del evento, que se realizará en el Club Hípico.

Su carrera en el stand up comenzó cuando la humorista Pamela Leiva estaba en el público de una presentación de Chancho en Piedra. Esa vez, un desperfecto técnico paralizó unos minutos el show del grupo, y el vocalista aprovechó el tiempo muerto para contar chistes a la audiencia. Meses después se sumó a un espectáculo que hacían Leiva y Felipe Avello y comenzó un recorrido que hasta ahora había frecuentado exclusivamente bares y escenarios especializados.

"No he podido ser muy constante porque tocamos harto con los 'Chancho'", se lamenta el cantante que, sin embargo, plantea que en 2019 buscará potenciar su faceta humorística. "Este año tengo la intención de hacer mucho más stand up y escribir harto, inventar historias y nuevos chistes. Obvio que voy a priorizar Chancho en Piedra porque es mi nave madre, la amo y lo que más me gusta es cantar. Pero el stand up cada vez me llena más de alegrías", señala.

Ibeas también reflexiona sobre las diferencias de sus dos oficios. "Cuando tocas un tema que todo el mundo conoce, es genial; pero cuando cuentas un chiste que todos conocen, te estás repitiendo. En la música todos esperan escuchar lo mismo y acá todos esperan escuchar algo nuevo", plantea.

Sobre el actual humor chileno, admite que hoy el formato del stand up vive un auge y también aborda el desafío que implica hacer reír sin ofender a nadie. "Hemos perdido esa concesión social de que un chiste no importa, no es lapidario. Es para que la gente se ría, no estás avalando cosas malas", argumenta.

El último sábado de octubre, en el Festival Vívela, el cantante llevó por primera vez su propuesta humorística a este tipo de certamen, lo que sirvió como antesala de su presentación en La Cumbre, donde adelanta que hará una rutina que se centrará en el rock chileno.

Cinco noches y diez conciertos a todo jazz vocal

El Mercurio

Un nuevo ciclo destinado a poner en primera línea proyectos creativos a partir del canto vuelve a reunir a exponentes desde el swing tradicional a la música experimental, la bossa nova y el fado. 

IÑIGO DÍAZ
Entre un año y otro, Thais Marie tuvo a su primer hijo y publicó su primer disco como solista: Gabriel y "Luna del mar". Y en ese mismo lapso, la escena de la música jazzística vocal, dice, se multiplicó en llamativas diversidades. Eso la ha llevado a remarcar los efectos que dejó esta particular serie de conciertos iniciada en 2017.

Es el ciclo "Voces del jazz", que la cantante y compositora organizó para dar espacio a la música que se origina desde el canto. "Los cantantes siempre hemos estado bastante desvinculados de los proyectos que tienen los instrumentistas de jazz, pianistas, saxofonistas o guitarristas, siendo que la voz es el primer instrumento de todos. La música en sí misma sigue los tiempos y estados de la voz y la respiración", señala Thais.

El ciclo se realizará en el club Thelonious, entre mañana y el sábado, con nueve conciertos y una jam session a cargo del trío del guitarrista y cantante Francisco Espinoza.

"La idea es que lleguen todos los cantantes que quieran subir al escenario", dice Thais Marie, quien por su lado tendrá una doble presentación: la noche inaugural cantará en su lengua madre -el francés- piezas del jazz manouche junto al contrabajista Jean Louis Carlotti y la cantante Lydwina Simon, ambos franceses, mientras que el viernes 9 presentará a su propio quinteto.

La serie tendrá a otras voces femeninas de distintos enfoques, como la norteamericana Danielle Gilson y su elenco al que presenta como The Executive Jazz Trio, que aborda repertorio clásico de standard , además de las también jóvenes intérpretes Carolina Loca, cultora de fado, y Esperanza Ulloa, de bossa nova. Dos voces más se repiten en este ciclo: la siempre desafiante Bernardita Fiorentino, ahora con su quinteto Echo, que versiona en clave soul los temas tradicionales, y la actriz y cantante Andrea Gutiérrez, cercana a una fusión con música latinoamericana.

"Es interesante presentar un tema que se toca instrumentalmente, pero esta vez con letra y de forma más lírica, alterando la melodía un poco para instalar mejor la letra y hacerla más natural. El público se sorprende cuando tocamos un tema como 'Waltz for Debby', de Bill Evans, que habla de una niña, sus juguetes, su partida y sus padres que la extrañarán mucho", dice el barítono Juan Pablo Rivera, uno de los dos nombres del jazz vocal masculino, junto a Rodrigo González, quien también estará en el ciclo.

"Waltz for Debby' es parte del repertorio que Rivera estará adelantando para su tercer disco, programado para salir en 2019. Actuará con el trío formado por Mauricio Rodríguez (guitarra), Sebastián González (contrabajo) y Gustavo Díaz (batería). "El disco se orienta un poco más a la balada de jazz, que es lo más difícil para un cantante. Es algo en lo que he estado trabajando muy duro en los últimos años", cierra.

CONCIERTOS
Se realizarán en el club Thelonious (Bombero Núñez 336). Entradas a $3.000 y $5.000. Información sobre los horarios en Theloniouschile.com.

domingo, noviembre 04, 2018

"De la negra a la pérgola", el espectáculo de homenaje que abrirá el Festival Stgo. a Mil

El Mercurio

El músico Valentín Trujillo se unirá a La Regia Orquesta en un concierto teatralizado que recordará las canciones de "La negra Ester" y "La pérgola de las flores". Debutará el 3 de enero en el Teatro Municipal. 

Eduardo Miranda
Son dos herencias. La primera llena de orgullo al músico Valentín Trujillo, quien conserva en su casa el piano que perteneció a Francisco Flores del Campo, el creador de las inolvidables canciones de "La pérgola de las flores". La segunda es la herencia que recibió La Regia Orquesta. La banda que por años acompañó a la compañía Gran Circo Teatro en las presentaciones de "La negra Ester", y que aún se reúne para entonar esos acordes y canciones en la obra de Andrés Pérez.

Dos de las obras más emblemáticas del teatro chileno y quizás las más populares del repertorio actual se reunirán en un espectáculo que, hasta ahora, era el secreto mejor guardado de la próxima versión del Festival Stgo. a Mil. El show se titula "De la negra a la pérgola" y será un concierto teatralizado que abrirá los fuegos de la programación del certamen, el día 3 de enero, en el Teatro Municipal de Santiago.

"Son dos piezas que han marcado profundamente nuestra creación", dice la directora Mariana Muñoz, quien estará a la cabeza del espectáculo y por estos días está en proceso de construcción del relato que unirá ambos repertorios. "Son obras distintas, que emergieron en momentos muy diferentes de nuestra historia, pero tienen puntos de unión políticos y sociales. Tuvieron trayectorias muy trascendentes y la idea de este concierto es lograr una dramaturgia musical para unir sus canciones", afirma.

Temas como "Yo vengo de San Rosendo" y "Campo lindo" convivirán en el mismo espectáculo con "El jazz guachaca" y "El zapatero celoso". Todos serán ejecutados por una gran banda que estará sobre el escenario. Al piano estará Valentín Trujillo, quien compartirá con Cuti Aste, Jorge Lobos, Roberto "Titae" Lindl, Juan Pablo Bosco y Marcelo Salinas. También se unirán el saxofonista Andrés Pérez, Alfredo Tauber, Ángela Acuña, Daniela Rivera, Ema Pinto y Omar Lavadie. "Son músicos que conocen estos temas, que han trabajado en el teatro, incluso en estas obras, por lo tanto que estén juntos en el escenario es bastante potente", resume la directora.

"De la negra a la pérgola" será el hito inaugural del festival que es presentado por BHP/Minera Escondida. La idea es que también tenga funciones durante el certamen y se convierta en uno de los puntos de cierre del encuentro, el 20 de enero. Desde la Fundación Teatro a Mil aclaran que una de las ideas es también homenajear los 100 años de la dramaturga Isidora Aguirre y conmemorar las tres décadas desde el estreno de "La negra Ester", en Puente Alto.

Juan Allende-Blin: "No me gustan las etiquetas"

El Mercurio

Radicado en Alemania desde la década del cincuenta, el reciente Premio Nacional de Artes Musicales rememora su carrera y su cercanía con su tío Pedro Humberto Allende. 

Maureen Lennon Zaninovic
Es sabido que el compositor chileno Juan Allende-Blin (1928) -el más reciente galardonado con el Premio Nacional de Artes Musicales- estudió, entre otras figuras de talla mundial, con Fré Focke, discípulo de Anton Webern; y con Olivier Messiaen. En los años 50 vivió y enseñó en Santiago (es profesor honorario de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile), y a fines de esa década se instaló en Alemania: primero Hamburgo fue su centro de operaciones creativas, y luego Essen, donde vive hasta hoy.

"Resido en Essen, pero mantengo bastante contacto con Berlín. Viajo frecuentemente, entre otras razones, porque mi editor alemán es de Berlín y porque sigo manteniendo una estrecha relación con la Academia de Artes de Berlín. El archivo de la Universidad de las Artes de esa ciudad custodia todos mis manuscritos y documentos", comenta el galardonado en un contacto telefónico, a pocos minutos de que Consuelo Valdés, ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio le comunicara la noticia de su importante reconocimiento. El músico añade que vivir en Essen tiene varios privilegios. "Queda en el centro de Alemania y lo maravilloso es que puedo tomar un tren y recorrer varias localidades cercanas. Cada ciudad que visito tiene un teatro, una casa de ópera y museos. Por eso estoy muy feliz de vivir en este país, hace 60 años".

Autor prolífico, Allende-Blin ha recibido numerosos premios y condecoraciones, entre otros la Cruz al Mérito de la República Federal Alemana, en 1999, y en 2017 la Orden al Mérito Pablo Neruda. Recientemente -en el marco de la celebración de sus 90 años- en Alemania le han dedicado varios conciertos. "Para mí este cumpleaños ha sido una alegría inmensa. Hasta el 24 de noviembre la Radio Alemana de Cultura transmitirá mi obra", advierte.

Fundamentalmente en la última década su trabajo ha tenido mayor difusión en nuestro país; entre otros hitos, en 2009 fue la primera audición en Chile de su obra dramático-musical "Expulsados del país"; y en septiembre del 2017 -en el marco de un Festival en honor a su tío Pedro Humberto Allende (1885-1959), Premio Nacional de Música 1945- la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, dirigida por Juan Pablo Izquierdo, abordó "Transformaciones I" y la reconstrucción que este compositor chileno hizo de la ópera inconclusa de Claude Debussy con textos de Edgar Allan Poe: "La caída de la casa Usher".

Al rememorar la génesis de esta última creación solo tiene agradecimientos hacia su tío Pedro Humberto Allende. "Él fue un amigo especial y un profesor extraordinario. Fue mi primer formador y, gracias a él, recibí una tradición muy completa, con influencias francesas y españolas". Añade que este inolvidable pedagogo y compositor mantuvo un contacto cercano con Claude Debussy. "Cuando yo era muy joven me contó que él tenía dos proyectos de ópera con textos de Edgar Allan Poe, pero que no las había concluido. Por una casualidad, muchos años después, supe que en la Biblioteca Nacional de París había un cuaderno con un gran fragmento de la ópera y lo fotocopié. Desde ese momento este proyecto comenzó a fascinarme más y tomé contacto con Hélène 'Dolly' de Tinan, hija adoptiva del creador de 'Peleas y Melisande'. Le escribí una carta con una crítica elogiosa de Debussy al Concierto de violonchelo de mi tío Pedro Humberto Allende y ella me invitó muy cariñosamente a su casa. Ahí nació una amistad y Dolly me facilitó más bosquejos de esta obra que quedó inconclusa. Yo la dejé inacabada. No le agregué ni una nota más. Lo único que hice fue unir los diversos fragmentos y los orquesté con la autorización expresa de la hija adoptiva de Debussy. El estreno fue en 1979".

-¿Qué destacaría de su formación con el gran compositor francés Olivier Messiaen (1908-1992)?

"Fue una experiencia magnífica porque con Messiaen tuve una relación tremendamente cercana y amistosa. Él me abrió caminos inimaginables, sobre todo porque era un analista maravilloso. Analizaba obras de Mozart, pero también de Stravinsky. Para mí era genial escuchar su reflexión en torno a la 'Consagración de la Primavera'. Eso, naturalmente, contribuyó mucho a mi desarrollo musical".

-¿Está de acuerdo con la calificación de músico serialista?

"No me gustan las etiquetas. Para mí se trata de hacer música y para ello empleo métodos los que, en algunas ocasiones, pueden incluir series. Lo que me interesa es desarrollar un lenguaje propio, un lenguaje nuevo y eso se hace a través de medios técnicos que algunos suelen llamar serialismo, pero son métodos transitorios. El resultado es lo principal. No el método".

Sonya Yoncheva: "De Monteverdi aprendí a servir el texto antes que imaginar la música

El Mercurio

Estrella de la ópera de nuestros días, debutará en Chile el sábado 17 de noviembre, en el Teatro del Lago (Frutillar). En entrevista con "El Mercurio", comenta cómo fue su viaje desde la Música Antigua a Verdi y Puccini, y cómo su madre, cuando ella solo tenía 4 años, adivinó que su futuro estaba en el canto. 

Por Juan Antonio Muñoz H.

Nada ha sido habitual ni convencional respecto de Sonya Yoncheva (Plovdiv, Bulgaria, 1981), estrella del mundo actual de la ópera, que ya en su adolescencia fue anfitriona de un programa de televisión búlgaro sobre música y que poco después, junto a su hermano menor, Marin, ganó el concurso "Hit-1" para cantantes pop. Su maestría en canto lírico la obtuvo en 2009, en el Conservatoire de Musique de Genève, aunque ya en 2007 era parte de la academia "Jardin des Voix" de William Christie. Su vida musical profesional se inició junto a Les Arts Florissants y también con Le Concert d'Astrée y Emmanuelle Haïm. Comenzó por Händel, Rameau y Monteverdi, y hoy vive inmersa en aguas muy distintas: las de Bellini, Verdi y Puccini, como gran figura de la Scala de Milán, la Ópera de París, el Covent Garden de Londres y el Metropolitan de Nueva York.

Desde Berlín, anticipando su debut en Chile y América Latina, previsto para el sábado 17 de noviembre en el Teatro del Lago (Frutillar), comenta su reciente debut como "Medea" (Cherubini):

"Estuvo muy bien. Medea es un animal absolutamente increíble. Una mujer pasional, muy fuerte, muy sexy e impredecible. Es de esas mujeres que provocan fanatismo".

-Usted se ha especializado en este tipo de mujeres. Porque Norma (Bellini) y Poppea (Monteverdi) tienen rasgos comunes con Medea.

"Sí, es verdad. Y esos son los animales que a mí me gustan. Los que me mueven a estar en el escenario para hacerlos vivir. A mí, aparte de cantar, me gusta mucho actuar, y estos personajes hay que actuarlos".

-Hay que tener cuidado para no convertirse en una especie de Medea o de Norma...

"(Ríe) ¡No, no, no! ¡Ninguna posibilidad...! Además, son personajes de otro tiempo, ficticios, casi de las películas. No puedo imaginarme en absoluto tomando las decisiones que ellas toman".

-Aunque en este mundo hay algunas Medeas, Normas y para qué decir Poppeas...

"Es cierto. Hace como un mes, exactamente cuando estaba trabajando en Medea, escuché en la radio que una mujer en Estados Unidos mató a tres de sus hijos. Eso me golpeó de una manera muy fuerte, porque no puedo imaginar siquiera que exista tal sentimiento. Es la brutalidad, la barbaridad de nuestra especie, que a veces se manifiesta".

"Para mí, William Christie es un dios"

-En su viaje como cantante usted ha hecho un recorrido muy especial: desde Monteverdi y Händel, pasando por el barroco francés hasta Bellini, Verdi y Puccini. ¿Pudo alguna vez imaginar ese camino?

"Para nada. Nunca he sido tan ambiciosa como para imaginar algo así. Este viaje siempre ha estado conectado en mí con una sensación de pura inspiración. Nunca calculé nada. Jamás me dije voy a hacer Tosca dentro de 5 años y luego Manon Lescaut... Nada de eso. No soy ese tipo de mujer ni de artista".

-Usted partió en la llamada Música Antigua. ¿Cómo siente en su alma este repertorio?

"Me encanta; para mí es la música que contiene las armonías más ricas y también las más actuales. Tanto por sonido como por colores se hace muy cercana al jazz e incluso a la música popular".

-Ese vínculo con el jazz puede deberse a que hay una mayor libertad a la hora de la ejecución...

"Absolutamente. Sobre todo la música de Monteverdi, que es una suerte de gran teatro dramático. No sirve tanto cantar cuanto trabajar muchísimo sobre la palabra, sobre el texto. Esto es algo que aprendí de Monteverdi y que he llevado a todo mi repertorio: servir el texto antes de imaginar la música".

-¿Cómo ha sido para usted trabajar con William Christie (el director del conjunto Les Arts Florissants)?

"Yo lo adoro, para mí es un dios. Tiene una personalidad deliciosa; es un genio y es muy humilde. Es uno de los pocos directores con los que siempre me emociono al momento de hacer música".

-Cuando la escuché en vivo por primera vez, en "Don Carlos" (Verdi), en París, me impresionó no solo la belleza sino el tamaño de su voz, que es como un mar. Esas voces tan grandes no son habituales en la Música Antigua. ¿Qué hacía Christie con eso? ¿La hacía callar?

"(Ríe) ¡Nooooo! En realidad este punto también fue una sorpresa para mí, porque todos mis colegas me decían lo mismo que tú me dices ahora. Al contrario, él me instó a ser siempre yo misma, con mi naturaleza de cantante y actriz; eso sí, haciendo bien las cosas, con los ornamentos como corresponde y todo lo demás. Nunca me frenó por el volumen de mi voz. Un día me dijo 'por favor, Sonya, ponte ahí y canta sin mirar a la orquesta'. Y luego le dijo a la orquesta que todos debían seguir mi cuerpo. Ellos solo escuchaban lo que yo hacía y miraban mi cuerpo. ¡Fue así como dirigí a todo Les Arts Florissants!".

"Nadie me tiró ni un tomate ni un huevo"

-Usted ha hecho bastante música francesa. Su "Medea" de Berlín fue la versión original en francés, y también el "Don Carlos" de París. ¿Le gusta en especial cantar en ese idioma?

"Es una lengua que hablo muy bien; es casi mi primera lengua. Respecto de esas obras, pienso que deben ser cantadas en sus idiomas originales porque tanto Cherubini como Verdi compusieron pensando en ese texto. No me suena bien una Medea en italiano, me parece artificial. Y sí, es verdad, me encanta cantar en francés".

-Otro de sus proyectos fue rescatar canciones compuestas por Clara Schumann y Pauline Viardot.

"Sí, y fue muy interesante para mí. Fue en 2014. Me pareció importante que la gente pudiera escuchar música compuesta por mujeres. Me gustó descubrir la relación de amistad que había entre Clara y Pauline, que se escribían casi todas las semanas para hablar de música, su pasión en común. Siempre hablamos de Robert Schumann y casi nunca de Clara, aunque ahora ella ya es más conocida, y para qué decir de Pauline Viardot, a quien aún muy pocos conocen. Ella era una pianista excelente, alabada por Liszt, quien además fue su maestro. Pero Pauline era muy discreta. Se conoce más a su hermana, la cantante María Malibrán, que cuando murió siendo tan joven se convirtió en una leyenda. Viardot, en cambio, vivía un poquito escondida del mundo social".

-Usted cantó recientemente Imógene de "Il Pirata" (Bellini), otro rol que, como Medea y Norma, se asocia con Maria Callas. Y lo hizo nada menos que en la Scala de Milán, donde ella reinaba. ¿Cómo se atrevió a hacer eso?

"¡Uffff! Realmente no lo sé. Estaba convencida de que era adecuada para mi voz. Además, la ópera me gusta tanto; es una lástima absoluta que poca gente la conozca porque es una obra maestra. Así que no tuve miedo para nada. Un crítico de Berlín escribió que él estaba sorprendido de que nadie en la Scala me hubiera pifiado porque se conoce cómo son los loggionistas (aficionados de Milán, famosos por ser despiadados con quien no les parece a la altura). Por suerte fue un éxito y nadie me tiró ni un tomate ni un huevo ni nada".

-Su hermano Marin es cantante pop y usted cantante lírica. ¿Cómo se dio eso?

"Mi mamá siempre quiso ser actriz y cantaba canciones de pop y rock. Mi papá cantaba también, y tenía una voz muy cálida y rica. Cuando yo tenía 4 años, mi mamá me dijo 'tienes que dedicarte a la música porque es perfecta para ti'. Yo no tenía ni una idea de lo que ella estaba hablando... Y lo mismo pasó con mi hermano. Ella estaba convencida por completo de que ese era para nosotros el camino. Y creo que tenía razón".

"Él era una estrella increíble en Bulgaria, pero el negocio de la música popular fue mucho para él, así que se decidió por la ópera, y como yo soy su hermana grande -soy siete años mayor-, lo estoy provocando y ayudando un poquito. Es un tenor lírico, con una voz muy bonita y es aún muy joven".

Aprontes de la exitosa ópera "El caballero de la rosa" que llegará a Santiago

El Mercurio

Por primera vez en la historia de Chile, en junio de 2019 se presentará la ópera que Richard Strauss creó en 1916. Se trata de una coproducción entre el Municipal de Santiago, el Teatro Mayor de Bogotá y la Ópera Colombia. En Bogotá presenciamos la comedia de Strauss con una régie que conserva la Viena del siglo XVIII.

María Soledad Ramírez R. Desde Bogotá
En esa eterna primavera de cielos azules y nubes momentáneas, Bogotá resume todo el auge que está viviendo Colombia, luego de décadas de episodios de violencia, guerrilla o narcotráfico. Hoy esa realidad ya no está en el primer plano, lo que ha permitido que el país comience a tomar un lugar destacado en el escenario económico, turístico y cultural de América Latina.

Esa efervescencia cultural ha tenido un centro importante en el Teatro Mayor Mario Julio Santo Domingo, abierto en 2010, cuya variada programación ha traído de vuelta al país espectáculos de primer nivel. Y ha dado un nuevo impulso a la ópera, una expresión artística que tuvo un pasado en la ciudad, pero que en las últimas décadas había decaído. Hoy, el Teatro Mayor presenta tres óperas al año, y como señala su director general, Ramiro Osorio, la intención es que hacia 2020 a ese número se le sume una zarzuela.

Entre sus logros de 2018 está el estreno para casi toda América Latina -ya que el Colón de Buenos Aires alguna vez la presentó- de "El caballero de la rosa", la ópera de Richard Strauss, con libreto de Hugo von Hofmannsthal, que se estrenó en Dresden, en 1911, con éxito inmediato.

La ópera es una coproducción entre el Teatro Mayor, la Ópera Colombia y el Municipal de Santiago. La régie de este título se estrenará en Santiago el 12 de junio de 2019, con un elenco diferente del bogotano.

El amor y la edad

El Teatro Mayor -edificio de arquitectura contemporánea- cuenta con una excelente cafetería que poco a poco va llenándose de los operáticos, que tras el café de rigor -en el país del café- pasan al foyer en espera de los timbres que llaman a ingresar. Algunos visten elegantes; la mayoría, bastante informal. Hay mucha gente joven, todos sumidos en el murmullo de las conversaciones entusiastas ante lo que van a ver.

La historia sucede en la Viena Imperial del siglo XVIII, y los personajes principales son la Mariscala, una noble de cierta edad, pero aún bella, interpretada por la soprano alemana Michaela Kaune; su amante, el joven y apasionado conde Octavian, rol que debe hacer una mujer -dicta el libreto-, en este caso la mezzo estadounidense Angela Brower, y el barón Ochs, primo de la Mariscala, mujeriego, engreído y en bancarrota. Lo interpreta el bajo alemán Franz Hawlata, que ha hecho el papel 600 veces, en escenarios tan importantes como el Met de Nueva York. Su oficio es brillante: Ochs es desagradable y, al mismo tiempo, un bribón simpático.

A estos tres se unen Sophie (la soprano rusa Anna Virovlasnky), la hija del nuevo rico Faninal (el barítono estadounidense Robert Bork), cuya mano pretende el barón Ochs. Como se acostumbra en la Viena de esa época, el barón le debe enviar a ella una rosa de plata en manos de un caballero, para asegurar el compromiso. Y de ahí se desarrolla la trama, con giros y situaciones graciosas.

Al quinteto se suman lacayos, guardias, sirvientas, niños pobres y un sinfín de personajes (unos 39). La música está a cargo de la Orquesta Filarmónica de Bogotá y la Filarmónica Juvenil, bajo la batuta del nuevo director artístico, Josep Caballé-Domenech. Ambas suman en total más de 140 músicos.

Como cuenta el regisseur Alejandro Concha -que cuando venga a Santiago a montarla, celebrará 25 años desde la primera vez que estuvo en el Teatro Municipal-, en un principio los personajes principales de la ópera eran Octavian y Ochs, "pero después empezó a crecer la Mariscala y le reservaron a ella quizás las frases más interesantes: todo el tema del paso del tiempo, de la mujer madura que ve que va perdiendo; que quizás Octavian va a ser su último amante joven".

La puesta en escena de Chacón es de época, aunque no tanto. Si en la primera escena el dormitorio de la Mariscala es de elegantes y tenues colores pastel, cama con dosel y paredes con diseños de bosques y jardines, en el segundo acto, la casa de Faninal toma un brillante color calipso y mucho candelabro. "Hacemos lo que llamamos histórico light , es decir, no hacemos una cosa de museo. Por ejemplo, dijimos 'Faninal es un nuevo rico, es decir, gastó más plata de la necesaria', entonces pusimos unas paredes con palmeras que en Viena es de nuevo rico, un lujo que acá sería de narcotraficante", comenta Chacón.

Agrega que para él es mejor que quien no haya visto nunca determinada ópera, la vea por primera vez "como se supone la pensó el compositor". "Esta es una ópera sobre las clases sociales y los problemas de género. Creo que Hoffman y Strauss se pusieron de acuerdo en hacer que Octavian fuera interpretado por una mujer, porque contrapone al macho sensible que es él con el macho bruto que es Ochs, ahí hay un punto. Y las clases sociales están claras: la nobleza, la burguesía y los criados. Eso cambiado de época a veces no funciona", comenta.

Otro punto que añade al éxito es que el público entienda muy bien el texto. Por eso, hicieron un trabajo preciso con los subtítulos, para que reprodujeran el hablar colombiano. "En Chile tenemos que adaptarlo", confiesa Chacón.

El aplauso cerrado al final de más de tres horas de espectáculo da cuenta que el estreno de "El caballero de la rosa" cumplió su objetivo.

 Música en la educación
La visita a un colegio de la comuna bogotana de Tunjuelito muestra el vínculo de los niños y sus padres con el proyecto educativo de orquestas infantiles y juveniles de la Orquesta Filarmónica de Bogotá (OFB). Aunque estén un poco apretados en la sala, ensayan diligentemente, aprenden a escuchar su instrumento y el sonido conjunto que surge al tocar junto a sus compañeros. El trabajo de la OFB llega a más de 23 mil niños y adolescentes, en 31 colegios de Bogotá y en 12 Centros Filarmónicos.


Rectificación (05-11-2018):
En la edición de ayer  se publicó que "El caballero de la rosa", de Richard Strauss, se presentaría por primera vez en Chile en 2019. Lo correcto es que la ópera se estrenó en el Teatro Municipal de Santiago en 1937, presentándose de nuevo en 1987. En esta segunda oportunidad, el elenco lo integraron cantantes como Kay Griffel, Janet Perry y Carmen Luisa Letelier.

sábado, noviembre 03, 2018

Festival de Música contemporánea UC: un descubrimiento al día

El Mercurio

Desde mañana y hasta el próximo sábado habrá diez conciertos gratuitos, con los mejores exponentes de la música actual, tanto chilena como internacional. 

Romina de la Sotta Donoso
Con un Fondo de la Música, el XXVIII Festival de Música Contemporánea UC se extiende por siete jornadas. Serán diez conciertos, desde mañana al martes 6 en el Centro de Extensión UC, y desde el miércoles 7 al sábado 10, en el GAM. Algunos días habrá dos y todos son gratuitos (artes.uc.cl).

"Este año tendremos una gran presencia de conjuntos extranjeros, con el EnsembleVertebræ (México-Francia), el ensamble LUX:NM (Alemania) y Musiques Nouvelles (Bélgica), y todos tienen proyectos colaborativos con intérpretes o compositores chilenos", destaca Tomás Koljatic, profesor del Instituto de Música UC y coordinador del festival.

Así, el Ensemble Vertebræ estrenará una obra de Jeremías Iturra (miércoles 7), y el guitarrista Diego Castro se sumará a LUX: NM para interpretar "Workers Union", de Louis Andriessen. "Es un pequeño clásico del repertorio", dice Koljatic. La partitura de 1975 indica con precisión la rítmica, pero no las alturas, y por eso su autor ha dicho que "tocarla es igual de difícil que organizar y concretar acciones políticas" (viernes 9). Castro, además, lanzará su CD "Knokler. Música de estéticas radicales para guitarra" (sábado 10).

Musiques Nouvelles, en tanto, presentará 25 miniaturas que ha comisionado en torno al mismo poema de Albert Giraud que inspiró a Schoenberg para su "Pierrot Lunaire". Tres de ellas fueron escritas por Miguel Farías, Aliocha Solovera y David Núñez (sábado 10).

El 75% de las obras programadas serán estrenos, y el espectro de compositores chilenos va desde Hernán Ramírez (1941) hasta Tom Bañados (1997), pasando por filigranas tan distintas como Cristián Morales-Ossio, Rodrigo Cádiz, Antonio Carvallo, Manuel Contreras, Francisco Concha, Macarena Rosmanich y René Silva.

Entre otros, actuarán el Cuarteto Surkos y el Cuarteto Areté, el Ensamble de Percusión OSEM, que dirige Gerardo Salazar, y el Ensamble Contemporáneo UC, que conduce Aliocha Solovera.

"Por otro lado están los clásicos del siglo XX. Uno de ellos lo presentará Compañía de Música Contemporánea, que dirige Carlos Valenzuela: 'Vortex Temporum', una obra madura de Gérard Grisey, en la cual él trabaja sobre el fenómeno de la repetición, con un tiempo que se dilata o se contrae progresivamente", explica Koljatic (domingo 4).

"También tendremos la oportunidad de escuchar las obras para clavecín de György Ligeti, con Camilo Brandi. La más emblemática es 'Continuum', en la cual Ligeti crea una sensación de continuidad absoluta, a pesar de que ese instrumento tiene un ataque muy discontinuo. Lo consigue a través de unas texturas que se mueven de manera muy rápida y muy nerviosa, crea una especie de nube de sonido. Es una miniatura; dura un suspiro, es decir, unos 5 minutos", cierra Koljatic (jueves 8).

Los entretelones de la visita de Noel Gallagher a Concepción, el Manchester del sur

El Mercurio

El ex Oasis decidió salirse de la ruta tradicional de shows en Sudamérica y se transformó en el primer artista internacional de ese nivel en tocar fuera de Santiago. "El Mercurio" estuvo ahí documentando un hito para la música en Chile. 

Por Hernán Carrasco C.
Era la una de la tarde del domingo 28 de octubre cuando el vuelo LA 209 de LATAM aterrizó en la losa del Aeropuerto Carriel Sur de Concepción. Adentro de ese vuelo, de casi doscientos pasajeros, venía uno de los músicos más importantes que ha salido de Inglaterra y creador de himnos que se corean hasta el día de hoy: Noel Thomas David Gallagher. El ex Oasis decidió comenzar su gira sudamericana 2019 en la segunda ciudad más importante del país, en una inusual visita bajo todo contexto, ya que rara vez una figura de esa envergadura agenda un show fuera de Santiago.

Acompañado por sus músicos y staff , el británico se vio tranquilo en el aeropuerto penquista. A diferencia de las megaestrellas de la música, él mismo retiró su equipaje desde la correa transportadora y se fotografió con todos los seguidores que llegaron al terminal aéreo de la sureña ciudad. Eran cerca de quince los fanáticos que arribaron a recibir a Gallagher, que horas antes había aterrizado en Santiago solo a modo de conexión, ya que su destino final era Concepción. "Supimos que venía en este vuelo por el Instagram de una de sus coristas", dice una de las fanáticas que esperaba al ex Oasis con el último disco de los High Flying Birds bajo el brazo. Luego de varios abrazos, fotos y autógrafos, el británico y su comitiva se subían a un par de vans para dirigirse a su hotel. Con el resto del día libre, el descanso solo fue interrumpido para dirigirse a un exclusivo restaurante para la cena. En el lugar, Gallagher y una reducida comitiva pidieron carnes y vino chileno, se quedaron por un par de horas y luego regresaron al hotel. La primera jornada del autor de "Wonderwall" en Concepción llegaba a su fin.

Viendo al City en un pub

El día siguiente era libre para todo el staff , pero la mayoría decidió permanecer en el hotel durante la mañana, todavía combatiendo con el jetlag . Algunos salieron a trotar cerca del lugar y el resto descansó en sus habitaciones hasta la hora de almuerzo. Mientras comían, la comitiva empezó a buscar a través de internet un pub en Concepción adonde ir en la tarde. ¿La razón? Jugaba el Manchester City, equipo del cual el mayor de los hermanos Gallagher es hincha acérrimo. Si bien el hotel contaba con el canal para ver el partido, ellos querían verlo en un pub tomando cerveza, tal como lo hacen en casa. Las tradiciones se respetan.

Vía TripAdvisor, el staff encontró un pub cerca del Parque Ecuador de Concepción donde transmitirían el partido y llamaron para reservar un espacio en el local. La voz se corrió rápido acerca de la visita del británico y varios fanáticos llegaron al establecimiento -de estilo irlandés- para esperarlo. En el lugar, Gallagher y su equipo pidieron cerveza y el clásico inglés, fish and chips , para ver el encuentro. Los hinchas del City estaban sentados juntos, grupo que incluía a Gallagher y a los dos ex Oasis Gem Archer y Chris Sharrock. Más atrás estaban los que alentaban al Tottenham, equipo al que enfrentaba el City. Fue un partido parejo que solo tuvo un gol, precisamente del City, el cual fue celebrado con euforia por el staff , aunque Gallagher reaccionó de manera tranquila, haciendo gestos de aprobación con su cabeza. Afuera del local, unas veinte personas -incluidos periodistas y reporteros gráficos- esperaba la salida de la comitiva. Mientras aguardaba por el transporte de vuelta al hotel, y luego de fotografiarse con el personal del pub , "El Mercurio" conversó con Gallagher acerca de su visita a la ciudad y la relevancia del show.

-Eres el primer artista internacional importante que agenda un show acá.

"¿En serio? Es un honor para nosotros hacer este show, ¿sabes?"

-Primal Scream vino a principios de este año, pero fue en un festival gratuito para la gente.

"Eso es cool , hombre. Me ha gustado Concepción. Sé que es una ciudad universitaria. ¿Es la segunda más importante de Chile, no?"

-Además es una ciudad que ha sido muy influenciada por la música británica y con muchos fanáticos de Oasis.

"Así lo he sentido, la gente estuvo esperando en el aeropuerto, en el hotel y ahora acá. Espero verlos a todos en el show".

Haciendo historia en el sur

"Fue una alegría gigante cuando nos aprobaron el show en Concepción. Era para no creerlo. Queremos hacer muchos shows más acá en el futuro", cuenta Rodrigo Pérez, director de Colors, productora a cargo del concierto, el que a pocas horas de su inicio estaba prácticamente agotado. Fueron casi cuatro mil localidades las que se pusieron a disposición del público, vendiéndose casi el 95% de ellas antes del inicio del show. Si hacemos un paralelo, el aforo del Gimnasio Municipal de Concepción sería similar al Teatro Caupolicán de Santiago. "Ellos andan felices acá en Concepción", agrega Pérez.

Durante la visita, el ex-Oasis se mostró muy relajado y receptivo con la gente. Nada de divismos y actitudes propias de un rockstar . Incluso durante la mañana del martes, horas antes del show, salió del hotel a firmar autógrafos y en la tarde se dirigió al lugar del concierto para la prueba de sonido. El último show que había dado fue cerca de dos meses atrás, por lo que este primer recital tenía esa cuota de nerviosismo y ansiedad. Todo eso se disipó luego de los primeros momentos de ensayo. Las miradas cómplices y los gestos de aprobación entre los integrantes mientras tocaban "Holy Mountain" ratificaban que el fiato de la banda no se había ido a ningún lado durante esos dos meses que estuvieron separados. Tres canciones más y de vuelta al hotel para descansar antes del show. El equipo técnico del inglés se quedó en el lugar y observaron la apertura de puertas del recinto penquista. "¡Esto es un locura!", afirmaba alegremente uno de los técnicos de guitarra mientras veía cómo la gente corría desde la reja al recinto.

La mitad del lugar ya estaba lleno cuando salió a tocar la banda nacional López, teloneros de la jornada. Una vez en el camarín, y flanqueados por una enorme bandera del Manchester City, Gallagher y la banda se mostraban tranquilos y distendidos antes del inicio del show. Risas, llamadas por FaceTime y cigarros se tomaban los momentos previos al primer concierto de la gira sudamericana de Noel Gallagher y los High Flying Birds. La expectación de los penquistas y de la propia banda era grande. "Hay mucha gente acá hoy. Creo que será un gran show", comenta Sharrock, baterista del grupo, mientras fuma afuera del gimnasio penquista. Sólo bastaron los primeros acordes de "Fort Knox" para que la banda se ganara a un público que coreó cada canción como si fuera la primera vez que estuvieran en un concierto. Y mirándolo en retrospectiva, algo de eso tuvo la mágica noche del martes. Sí era el primero. El primero de ese nivel en suceder ahí, 500 kilómetros al sur de Santiago.

Riot Grrrl, el movimiento feminista que revolucionó el punk rock en los noventa

El Mercurio

Hace 27 años la escena de la costa noroeste de Estados Unidos se vio remecida desde dentro por mujeres que alzaban su voz tanto en contra del sexismo como de la violencia y el acoso sexual, impulsando el empoderamiento femenino mediante su música, fanzines y reuniones.

Por Lidia Chávez. 


Cuando las mujeres del mundo punk rock de Olympia y Washington D.C. arremetieron en 1991, lo hicieron con enfado. Los hombres que asistían a los conciertos de Bikini Kill, sabían que su vocalista, Kathleen Hanna, los relegaría hacia la parte de atrás para que las mujeres pasaran adelante y no fueran aplastadas por las turbas o mosh . Sus canciones hablaban desde la marginalización que sentían, con letras cargadas de sentido y una estética que celebraba lo femenino, dejando claro que no serían una más de los hombres.

Desde sus orígenes en 1970, el punk ha sido crítico de la sociedad, ya sea mediante su música o la cultura del "hazlo tú mismo" reflejada en las revistas caseras que creaban llamadas "fanzines". Pero durante los noventa se vivía bajo un doble estándar respecto al sexismo, con un ambiente hostil hacia las mujeres. "En Olympia no había muchos conciertos, por eso íbamos a Washington D.C. o Seattle, pero no sentíamos que la música nos hablaba a nosotras", dice Allison Wolfe, cantante de Bratmobile.

Sarah Marcus, autora del libro "Girls to the Front: The True Story of the Riot Grrrl Revolution", explica que el movimiento surge por "la preocupación sobre el acoso y asalto sexual que sufrían niñas y jóvenes, mientras que durante las elecciones presidenciales, las dos facciones políticas existentes estaban en una tensa discusión por las campañas contra el aborto legal".

El movimiento era un fenómeno cultural, pero su esencia provenía del feminismo y el activismo político, que expresaban a través de la música, los fanzines y el arte. "Creo que era una iteración de un momento emocionante para las mujeres en el punk, tanto en la música como el arte, con fundadoras que fueron conscientes de las problemáticas sociales", dice Lisa Darms, ex curadora de la "Colección Riot Grrrl", en la Biblioteca Fales de la Universidad de Nueva York.

Riot Grrrl se origina principalmente en dos ciudades. Una de ellas era Olympia, que contaba con alta presencia femenina y una universidad donde las ideas feministas estaban latentes en los estudiantes y las manifestaban, como Kathleen Hanna, quien sería la cara visible del movimiento. "Olympia siempre ha sido dirigida por mujeres, con un ambiente muy experimental, pero cuando Kathleen llegó puso la ciudad boca abajo, lo que fue genial", dice Wolfe.

Luego estaba Washington D.C., con una escena punk desarrollada. Al estar en la capital, tenía una larga trayectoria de protestas y organizaciones consolidadas, como Positive Force, siendo sus oficinas el lugar de la primera reunión bajo el nombre Riot Grrrl, en 1991. "En ambas la mayoría se consideraba radical y orientada a la comunidad, pero el sexismo, el abuso y el acoso sexual ocurrían dentro de ellas y las mujeres querían hablar de ello", explica Marcus.

Hazlo tú misma

Al necesitar solo recortes y pegamento, los fanzines eran una forma fácil de difundir pensamientos sobre música y teorías feministas. En 1990, Hanna junto a Tobi Veil, de Bikini Kill, crearon un fanzine bajo el mismo nombre donde se publicó "El Manifiesto de Riot Grrrl", que delineaba las quejas y objetivo del movimiento.

Por su parte, Wolfe junto a Molly Neumann, de Bratmobile, crearon "Girl Germs" en 1989. "La revista la hicimos antes de tocar en la banda porque era más fácil y así promovíamos la cultura femenina, a las mujeres que hacían música y hablar de temas que nos interesaban", explica Wolfe.

El fanzine que dio nombre al movimiento fue "Riot Grrrl" publicado en 1991, que surge por una carta que recibe Wolfe de la activista Jen Smith, donde esta le decía que necesitaban iniciar una revuelta de chicas ( "riot girl" ), en respuesta a los enfrentamientos que se dieron entre civiles y uniformados por un policía que disparó arbitrariamente a un hombre salvadoreño. Este fanzine fue fundado por Neumann, pero Wolfe, Hanna y Veil también contribuyeron.

Quienes estaban en bandas tenían que lidiar con una audiencia masculina que las despreciaba directamente. Bandas como Bikini Kill, Bratmobile, Heavens to Betsy o Sleater-Kinney recibían continuamente malos comentarios y amenazas, como les sucedió a Bratmobile en su segundo show como teloneras de los Melvins, banda conocida en la escena. "Nos odiaron. Cuando salimos del escenario Kathleen se nos acercó y nos preguntó si estábamos bien porque hubo gente gritándonos amenazas de muerte, pero yo no lo noté, pero el líder de los Melvins nos apoyaba, decía que prefería bandas de chicas a chicos insolentes", dice Wolfe.

Por otro lado, el sentido de comunidad impulso la creación de talleres y reuniones, donde las mujeres podían aprender y hablar de temas como el bullying , el sexismo, el feminismo o el racismo. Marcus, quien participó de algunos, los describe como "emocionantes, sobre todo para una joven, donde la mayoría del tiempo te sentías sola o no muchos pensaban lo mismo, por lo que hablar y escuchar a otros que venían de un lugar similar al tuyo era eléctrico".

Según Marcus, cuando el concepto se polarizó, la última reunión bajo el nombre Riot Grrrl fue en 1996."Claro que hubo otras convenciones feministas, lo que demuestra que la energía seguía, pero ya el término era divisorio, los medios lo retorcieron y como vehículo de ideas se volvió limitado".

Nuevas formas de protesta

Para Wolfe, Riot Grrrl se dio en un mundo pre internet, en una escena y momento específico, por lo que no se podría replicar. "Creo que al menos inspiró a muchas chicas a tomar el control de sus vidas y a responder a quienes las querían mantener calladas, lo que es importante, como lo es también que se siga avanzando y la gente cree sus propias escenas".

Hoy, el movimiento es considerado como la tercera ola feminista en Estados Unidos, con una influencia aún vigente. "Tal como las Riot Grrrls no inventaron el feminismo, cuando Bikini Kill tocó su primer show, tampoco terminó con la última convención. Hoy inspiran nuevas bandas, blogs o medios feministas, siendo algunos liderados por personas que fueron parte o se sintieron influidas por la escena y su música", afirma Marcus.

Ese interés hizo posible la creación de la "Colección de Riot Grrrl", que cuenta con más de mil fanzines, letras de canciones, diarios y fotografías e ítems únicos como cartas que preservan esta historia feminista. "Creo que contiene la esencia del movimiento. Al ser solo materiales originales, capturan la rabia y el compromiso, como también el deseo y la creencia de la revolución feminista", dice Darms.

Actualmente, quienes abiertamente han dicho ser influenciadas por Riot Grrrl son Pussy Riot, el grupo feminista punk ruso que irrumpió durante la Final de la Copa Mundial de Fútbol en Rusia, en protesta contra la corrupción política, el monopolio medial y la ilegalidad de protestas culturales en el país.

Este último año problemas como el sexismo y el abuso sexual han resurgido a través del globo, como en Chile, debido a las continuas denuncias en la industria del cine y la televisión, además de tomas feministas en universidades y colegios exigiendo una educación no sexista. "Es emocionante ver lo que se está haciendo, que haya entrecruce de luchas, como el de 'Black Lives Matter', 'Me Too' y 'Time's Up' que aparecen en los medios. La gente no se da cuenta de que antes del internet y redes sociales ninguna de esas ideas estaba en las noticias, todos estábamos contra la ley", dice Wolfe.

Judas Priest y Alice in Chains fueron una explosión de rock en el Movistar Arena

El Mercurio

J.V.
Cae el telón y Rob Halford recibe los vítores de espaldas. Judas Priest acelera y da el primer golpe con "Firepower", tema homónimo de su último disco lanzado en marzo pasado. No hay pausas. Los aullidos de una de las gargantas emblema del heavy metal siguen con "Running wild" y "Grinder". El sonido está a tope y las guitarras corren virtuosas para el número central del "Santiago Gets Louder", que iba a dejar para el tramo final de su presentación a sus clásicos, como "Breaking the law" y "Living after midnight". El público ayer en el Movistar Arena, repleto con 15 mil personas que agotaron los boletos, había recibido antes como una inyección de adrenalina a Alice in Chains, que en el turno previo sacudieron de entrada con "Check my brain", el tema que inició hace casi una década el segundo tiempo discográfico de la banda, tras la muerte de Layne Staley, fallecido en 2002. William DuVall tomó su lugar y su voz en vivo sigue encajando en la misma frecuencia que había patentado en los noventa Jerry Cantrell con Staley. Los brazos en alto y los gritos testosterónicos recibieron al grupo que siguió de inmediato con "Again", de su etapa más popular y la mezcla de las armonías de la dupla Cantrell-DuVall se comenzaron a oír más nítidas. El grupo continúa intercalando temas nuevos con éxitos de su repertorio y en "Never fade", de su último disco "Rainier fog", lanzado en agosto de este año, arrojan un chilenismo en español, que suma complicidad con su público. En una hora y media, la banda repasó su discografía alcanzando el peak de su presentación en sus clásicos "We die young" y "Man in the box". Antes, el evento tuvo a bandas locales como Recrucide y Criminal.

Luis Miguel, cada vez más cerca de Chile

El Mercurio

A través de su Twitter, la firma T4F+Bizarro, a cargo de la producción del Festival de Viña del Mar, colgó una imagen con la frase "Ahora te puedes marchar", que corresponde a una de las canciones del llamado "Sol de México". El diseño es el mismo con el que se promociona la gira de Luis Miguel en Argentina, donde una de sus coristas confirmó que tienen cuatro fechas entre el 26 de febrero y el 1 de marzo próximos. Durante la semana oficializarían su visita a Chile y su presencia en la versión 60 del certamen musical.

viernes, noviembre 02, 2018

Tres debutantes se desafían con su primer musical

El Mercurio

Maitén Montenegro asume, por primera vez, la dirección de una obra del género: "1995, el año que nos volvimos todos un poco locos", que tiene como protagonistas a Nathalie Nicloux y Santiago Tupper. 

Eduardo Miranda
Su sentido del humor se deja ver cuando responde: "Me encanta, a estas alturas de mi vida, poder debutar en algo. A esta edad ya no hay nada en qué debutar". Y con una sonrisa, la realizadora Maitén Montenegro se refiere a su primer trabajo como directora de una obra de teatro musical: "1995, el año que nos volvimos todos un poco locos" es la apuesta que desde el martes 6 subirá a escena en el Nescafé de las Artes.

Pese a su contundente trayectoria como comediante, bailarina, actriz, profesora y productora, nunca había asumido una dirección profesional en el género. "Es difícil, pero hay que esperar que alguien apueste por ti. No me habían llamado a dirigir nada pese a haber tenido por 12 años una academia dedicada a esto en Estados Unidos", reconoce Montenegro, quien tomó el texto de Marco Antonio de la Parra y durante los últimos meses lo ha convertido en una pieza teatral con 20 actores en escena y composiciones y dirección musical de Rodrigo Aray.

Pero no ha sido un proceso fácil: "Es un trabajo donde constantemente sientes que das dos pasos y retrocedes uno, entonces hay que reconocer que eso es angustiante", dice Montenegro. Y sigue: "Mi deseo es que los jóvenes de hoy vean la obra. Que sea un público nuevo el que se conecte con una historia también nueva".

La obra se adentra, tal como su título, en el cuarto medio de un colegio santiaguino a mediados de los 90. "Estar en esta obra significa hincarle el diente a algo nacional, con una identidad. Eso resulta muy interesante", dice la actriz Nathalie Nicloux, quien también debuta en los musicales. Y su compañero de elenco, Santiago Tupper, complementa: "Me sentía un poco ajeno a algunos musicales. Sin embargo me acomodó este proyecto y encuentro que tiene mucho sentido".

¿Y qué los llevó a tomar este desafío? Los actores se miran y responden. "El proyecto está muy bueno, ¡pero si te llama Maitén no se puede decir que no!".

Tea Time regresó a los escenarios

El Mercurio

El exvocalista de Los Tetas realizó el miércoles en la noche su primera presentación luego de la denuncia por maltrato físico por parte de su expareja en abril de 2017. Ante unas 50 personas, el músico presentó material nuevo.

jueves, noviembre 01, 2018

Las campanas vuelven a sonar por todos los Santos y Difuntos



El Mercurio

El Grupo de Campaneros de Santiago tocará por diez horas los bronces litúrgicos de la Iglesia de San Francisco. Así rescatan un patrimonio sonoro olvidado hace más de 150 años. 

Por Romina de la Sotta Donoso

En la Colonia, el toque de campanas por la Víspera de Todos los Santos y Todos los Fieles Difuntos era uno de los más extensos en Santiago; podía durar dos días. Y lo efectuaban todas las iglesias de la ciudad, al unísono.

"En la Colonia, con toda seguridad se escuchaba en Santiago entero, porque todas las iglesias de la ciudad tenían que hacer el toque en forma simultánea", dice el musicólogo Eduardo Sato, autor del libro "Con mi voz sonora. Campanas y toques de campana en la Catedral de Santiago (1789-1899)", de Ediciones U. Alberto Hurtado.

Sato, junto a Sebastián Jatz, Tomás Brantmayer y Nicolás Sandoval, conforman Los Campaneros de Santiago, agrupación que lleva seis años realizando toques litúrgicos históricos en iglesias de la capital.

Estos cuatro campaneros del siglo XXI, más invitados, rescatarán hoy y mañana esta práctica sonora largamente olvidada en la Iglesia San Francisco, que está celebrando 400 años de su construcción y la próxima restauración de su campanario.

"Ojalá que más adelante se vayan sumando más iglesias, para acercarnos más a la sonoridad original", apunta Sato.

El toque de Todos los Santos y de Todos los Fieles Difuntos estuvo vigente toda la Colonia en Santiago. Se trata de un tipo de toque llamado "dobles" porque se tocan dos campanas alternadamente. "Es un toque pausado y con intervalos, es decir, se hace una serie de toques y luego hay una pausa de cuatro minutos de silencio, y esto se repite una y otra vez. El toque con las campanas tocando simultáneamente es de carácter fúnebre. La idea es que con cada uno de los sonidos de las campanas uno recordara a algún muerto e hiciera una oración por ese muerto. Es un sonido muy lúgubre y monótono", advierte Sato.

Al tratarse de una conmemoración muy solemne se permitía que se tocaran tres campanas al mismo tiempo, así como la ornamentación de un repique. "Es un toque un poquito más rápido, que se alternaba mientras estaban sonando los dobles, dinámica que también vamos a emplear nosotros para marcar el inicio de cada hora", revela Sato.

Partirán a las 14 horas de hoy y seguirán en forma continua hasta las 20 horas, para reiniciar a las 9 horas de mañana, hasta las 12. En su versión original, la pausa era breve y se realizaba recién a las 4 y media de la mañana. "Tuvimos que acortarlo un poco, porque en el convento no puede haber gente extraña de noche. Sin embargo, esta experiencia será lo más parecida posible a la original", asegura Sato. Para apreciar estas diez horas del toque, recomienda instalarse en la iglesia, el museo o el barrio París-Londres.

La Iglesia San Francisco posee un valioso conjunto de cinco campanas litúrgicas. Sólo una de ellas fue fundida antes de la Independencia, en 1750, pero otras dos también son de tipo colonial, por su método de fabricación, modelo y sonoridad. "Una fue fabricada por Toesca (no es el arquitecto), en 1808, y refundida como réplica por la Fundición Yungai en 1896, y la otra fue fabricada en 1846 por Miguel de Sierra", detalla Sato.

Asimismo, este conjunto posee una de las campanas más grandes de la ciudad -"Nuestra Señora de Purísima y Nuestro Padre San Francisco", fundida por Molinié en 1855 y que pesa 3.490 kg- y una muy pequeña, fabricada en 1890 por la Fundición Libertad.

"Vamos a tocar la campana más grande y dos medianas, alternándolas con la más pequeña", adelanta Sato, y cierra: "Más allá de lo devocional, desde el punto de vista patrimonial estamos rescatando un sonido de la Colonia que no se oía en Santiago desde la primera mitad del siglo XIX. Es un vínculo único que podemos hacer con nuestro pasado".

 Salvataje en Las Cruces

Los Campaneros de Santiago están en plena campaña de donaciones para restaurar el campanario de Las Cruces. "Esa torre tiene las únicas 3 campanas fundidas por Rómulo Tonti, un italiano que llegó a Chile en 1910, que abrió una fundición donde se hicieron importantes esculturas. La idea es poder terminarla para el 23 de enero de 2019, coincidiendo con el primer aniversario de la muerte de Nicanor Parra, que fue velado en esa iglesia", cuenta Eduardo Sato. Informaciones en Arsomnis.com.

Los Vásquez presentan nuevo sencillo y alistan su show en el Movistar

El Mercurio

Raimundo Flores S.
La inmensa popularidad de Los Vásquez en la música chilena no solo se manifiesta en su constante rotación en radios a lo largo del país, sino que también se refleja en su éxito en las plataformas digitales. "Ay mi amor", el último single del grupo conformado por los hermanos Ítalo y Enzo Vásquez suma más de 300 mil visitas a cinco días de su estreno.

El nuevo sencillo es una balada con influencias del sonido mariachi y representa el primer estreno de la banda luego del lanzamiento en enero de "Sigo pensando en ti" y "Llorarei" -tema en el que se acercan a los sonidos urbanos predominantes en la industria-.

La actividad del grupo anticipa la proximidad de su esperado tercer disco de estudio, el cual llegaría en 2019 para suceder a los exitosos "Contigo pop y cebolla" (2010) y "De sur a norte" (2014), que vendieron 100 mil y 50 mil unidades, respectivamente.

Los nuevos lanzamientos del dúo oriundo de Coyhaique vienen acompañados de una serie de importantes conciertos que podrían significar nuevos hitos para la banda. El 14 de diciembre, el grupo regresará a uno de los escenarios que consagraron su popularidad, el Movistar Arena, donde realizarán un repaso por su carrera y también presentarán sus últimos sencillos.

Además, el grupo fue confirmado hace unas semanas dentro del cartel de La Cumbre, el festival que se llevará a cabo el próximo de 12 enero en el Club Hípico de Santiago y donde el dúo será uno de los nombres que demuestren la intención de abrir el evento a nuevos estilos.

La presencia de Los Vásquez en La Cumbre también marca un acercamiento del grupo con los certámenes más grandes del país, de los que se marginaron voluntariamente en sus inicios, incluso negándose a tocar en el Festival de Viña del Mar. La mentalidad del grupo ha cambiado y, de hecho, hace algunas semanas, en una entrevista con el programa "Intrusos", Ítalo Vásquez planteó que su presencia en Viña podría servirles como trampolín para una eventual internacionalización.

Noel Gallagher repasó sus nuevos éxitos y recordó anoche a Oasis en el Velódromo

El Mercurio

El músico británico fue la figura central del Colors Night Lights, el evento que también convocó a los chilenos Saiko y los estadounidenses Foster The People. 

José Vásquez
Aparece el dueño del equipo y lo siguen sus High Flying Birds completando un septeto, incluida su intérprete de tijeras -sí, una instrumentista que toca una tijera en "She taught me how to fly"-. Noel Gallagher sobre el escenario comanda un inicio con "Fort Knox", una anomalía dentro de su repertorio, un tema que bien pudo ser instrumental, que nació inspirado en Kanye West y que sirve para calibrar en vivo a una banda que luego suma tres vientos para seguir de inmediato con "Holy mountain", una canción que a ratos suena como T-Rex pero al doble de sus revoluciones.

El ex Oasis es la figura central del Colors Night Lights, un evento que inició durante la tarde de ayer con números chilenos como el proyecto de Daniela González, Dulce y Agraz, Saiko y los estadounidenses de Foster The People, quienes volvieron al país con la gira de su tercer disco, "Sacred Hearts Club", una versión algo más oscura que el pop rock de estribillos pegajosos con el que se hicieron conocidos en 2011.

Y eso fue algo que se reflejó en la respuesta del público, que reaccionó principalmente a los sencillos de su debut como "Houdini", al comienzo de su presentación y "Pumped up kicks" que llegó casi al final de su set, interpretada con particular desgano por Mark Foster, su líder, quien antes de despedirse leyó un mensaje en un trabado español sobre la igualdad de todos ante Dios y su apoyo a "la clase trabajadora", que en la realidad provocó más risas que aplausos entre la gente.

Noel Gallagher, que el martes se presentó en Concepción, concentró el inicio de su show en el repaso de su último disco "Who built the moon?", que lanzó solo unas semanas después de su última visita del año pasado, como número de apertura de U2 en el Estadio Nacional.

Ahora el británico fue el protagonista en un escenario ubicado a algunos metros de ese coliseo. En el Velódromo, ante 9 mil personas, según la producción del show, toca "Keep on reaching" y "It´s a beautiful world" de ese trabajo. Y luego sigue con "In the heat of the moment", de su segundo álbum con los High Flying Birds y "If a had a gun" y "Dream on" de su debut con el grupo, antes del primer recuerdo a Oasis.

El coro popular llegó promediando su presentación con "Little by little", con que trajo de regreso a su ex banda, un karaoke que se iba a amplificar luego con "Wonderwall", en una mirada por el espejo retrovisor a cuando a mediados de los noventa llegó a ser parte de la banda más popular de Inglaterra.