El Mercurio
El músico electrónico chileno, residente en Berlín, adelanta su presentación y cuenta cómo se conecta su propuesta con la del grupo que en los 80 se nutrió de la movida alternativa alemana.
Por José Vásquez
Apareció como una noticia sorpresiva en su agenda y Matías Aguayo (44) la tomó como si recibiera un piropo: el músico electrónico chileno fue el artista escogido por Dave Gahan y su banda para abrir su presentación del próximo 21 de marzo en el Estadio Nacional. "Siempre me ha llamado la atención cómo los chicos de Depeche Mode siguen conectados con la actualidad de la electrónica", aplaude Aguayo, al teléfono desde Berlín, donde reside.
"Ellos forman parte de un movimiento con el que crecí viviendo en Alemania, con toda la electrónica oscura y física que predominó en los ochenta y que, a la vez, es una sensibilidad que en Chile existe muy fuerte, así que siento que por ambos lados de mis raíces hay una conexión con ellos", agrega.
Como hijo de exiliados, Aguayo, quien nació pocos días después del golpe de Estado, tuvo una niñez errante, viviendo en ciudades como Buenos Aires, París y Colonia, en Alemania, donde finalmente se estableció. Hace siete años se mudó a la capital de ese país y desde ahí, donde instauró su centro de operaciones, se mueve por el mundo como DJ o junto a The Desdemonas, proyecto con el que volverá a la capital, tras presentarse en el último festival Fauna Primavera, para ser el número de apertura de los británicos.
Lo nuevo del artista potencia su libertad sobre el escenario, donde antes, como DJ, ya explotaba con una performance que incluía canto y baile, mientras grababa loops y percusiones en vivo. Ahora todo esto se ve aumentado, acompañado de una banda que tiene en batería al italiano Matteo Scrimali, al tecladista alemán Henning Specht y al guitarrista colombiano Gregorio Gómez. "Con este proyecto siento que acabamos de escribir la primera parte de una historia que se va a extender", cuenta.
En octubre pasado lanzaron este primer álbum, "Sofarnopolis", título que engloba el concepto de una ciudad ficticia en un mundo paralelo. "Posee una identificación que no se define tanto por nacionalidades, sino que por experiencias y por un desarraigo", cuenta Aguayo sobre un lugar que lo identifica personalmente. "De cierta manera, yo no soy ni de aquí ni de allá".
Para el show, el músico piensa mostrar, además del disco, algunas piezas aún no editadas de ese material, algo que se podría publicar durante el año.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
Mostrando las entradas con la etiqueta Matías Aguayo. Mostrar todas las entradas
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jueves, febrero 01, 2018
martes, julio 03, 2012
Primavera Sound: El festival que hace florecer a la música chilena en Europa
El Mercurio
En Barcelona- El encuentro musical más importante de España.
Por segundo año consecutivo, varios músicos chilenos acudieron a uno de los eventos de música independiente más poderosos de Europa. El festival, que recibió a leyendas como The Cure, a grupos de trayectoria como The Rapture y a la hoy popular banda M83, apuesta también por talentos desconocidos, como la nueva generación de músicos nacionales.
EVELYN ERLIJ
Desde Barcelona
Tras unos minutos de atraso, Robert Smith apareció en medio del escenario, apuntando sus delirantes ojos pintados de negro hacia los miles de espectadores que esperaban eufóricos su llegada. Durante las tres horas de show, el líder de The Cure no abrió su boca sino para cantar la letra de sus canciones, tan oscuras como el personaje de pelos furiosamente escarmenados, labios pintarrajeados y mirada misteriosa que hoy es una leyenda. Ni una gota de carisma y ninguna gana de agradar: sólo llenaban el escenario su voz -que no ha cambiado nada en los 36 años de historia del grupo- y los sonidos del pospunk, el rock gótico, el pop y la música oscura o dark, que hicieron de The Cure una de las bandas inglesas más influyentes.
El grupo fue uno de los platos fuertes de la última edición del festival Primavera Sound, el que hoy, luego de sus doce años de existencia, se perfila como uno de los encuentros de música independiente más importantes de Europa y el mundo. En esta versión, una septuagenaria Marianne Faithfull -que anunció que celebrará sus 50 años de carrera en grande- emocionó al público y demostró por qué es más que simplemente la ex de Mick Jagger; los neoyorquinos de The Rapture enloquecieron con sus sonidos bailables, el grupo francés M83 -cuyo disco "Hurry up. We are dreaming" ha sido uno de los más exitosos de este año- deslumbró con una puesta en escena y sonido impresionantes; mientras otras bandas populares como Wilco y Franz Ferdinand mostraron la potencia de sus shows.
Poco y nada de la crisis se respiraba en el festival, una maratón de música de tres días que se ha convertido en un rito para los europeos. "España se hunde, Primavera Sound crece", fue el titular del diario El País, para demostrar el poderío de un evento que este año aumentó su presupuesto, en medio del desastre económico español. Ni siquiera un verdadero ídolo en Cataluña como Bruce Springsteen logró llenar el estadio en sus últimos conciertos, sino que son los festivales masivos los que salvan a la alicaída industria musical. "Era una edición complicada, pero nos hemos mantenido en unos números que han sido superiores a los del año pasado", comenta Abel Suárez, miembro de la organización del evento, que este año, además, inauguró hace unos días su primera sucursal en Oporto, Portugal.
Únicos sudamericanos
Por sus escenarios -situados en el Parc de Forum, un enorme complejo en el límite noreste de Barcelona- han pasado figuras como Lou Reed, Patti Smith, New Order y Sonic Youth, pero también artistas nuevos y desconocidos de todas las latitudes, incluyendo Chile, lo que lo ha convertido en uno de los grandes trampolines para llegar al mercado europeo.
"No es fácil repetirse el plato en un evento así. Un festival como éste, donde se mezclan y conviven músicos consagrados con otros de corta trayectoria, es una gran ventana para artistas nuevos", explica el cantante y compositor chileno Fernando Milagros, que este año tocó en el evento por segundo año consecutivo. "Aquí la gente está acostumbrada a esa hibridez y a sorprenderse con lo nuevo, algo que no pasa mucho en Chile, en que se apuesta siempre por la 'sandía calada'. La versión chilena de Lollapalooza -donde tocó este año- se está abriendo, pero poco, y es normal, porque está recién empezando y debe atraer público", opina.
Milagros integra la delegación de músicos chilenos que este año fue parte del cartel, en la que figuraron también como los únicos sudamericanos del evento. Los otros invitados fueron el consagrado músico, productor y DJ Matías Aguayo -un nombre respetado en el ambiente de la música electrónica europea-, la banda de rock psicodélico The Ganjas y el grupo de electro-pop Astro, cuyo vocalista, Andrés Nusser, cuenta su experiencia: "Fue un muy buen show y había bastante gente que lo quería escuchar. Varios se sabían las canciones, coreaban y se animaban cuando tocábamos los singles . Fue algo especial, era primera vez que estábamos en Europa. Ahí somos una banda desconocida y, al parecer, empezamos con el pie derecho", comenta.
La relación entre Chile y Primavera Sound comenzó el año pasado, cuando fueron invitados los músicos Gepe, Fernando Milagros, Perrosky y Javiera Mena, luego de que la música chilena comenzara a difundirse en España gracias a la edición de discos de estos artistas y de otros, como el dúo pop Dënver y la más grande representante chilena de hip-hop en el mundo, Ana Tijoux. La prensa, como por ejemplo el diario El País, se deshizo en elogios: "El país sudamericano emerge como una de las grandes potencias del pop independiente cantado en español", escribió en 2011 el periodista Iñigo López en el artículo "Chile, nuevo paraíso del pop".
Hijos del cambio
Que Chile haya sido el único país sudamericano en el festival es síntoma del buen estado de la música nacional. Por estos días, Javiera Mena -cuyo pop electrónico tiene bastante éxito en el circuito independiente español- está de gira por varias ciudades de España, país al que por estos meses vendrán también las cantantes Pascuala Ilabaca, Camila Moreno y Cóndor Jet, un grupo que recién comienza. "Están pasando cosas realmente interesantes en Chile. Somos una generación de la que me siento orgulloso, porque somos hijos del cambio a lo digital y hemos aprendido a hacer todo solos. Es una ventaja, y a los artistas más antiguos les ha costado mucho subirse al carro", dice Fernando Milagros.
Para Andrés Nusser, de Astro, "hay un momento lindo pasando en la música independiente del país. Al parecer, tenemos cosas interesantes y profesionales para ofrecer, y aprovechando el idioma se ha generado un vínculo especial, tanto con España como con México. Primavera Sound es un festival donde predominan los sonidos nuevos. Y en Chile corre viento fresco en la música que se está haciendo", opina.
La presencia de los chilenos en Europa ha sido fruto también de la gestión de la asociación Industria Musical Independiente de Chile (IMI), compuesta por sellos nacionales pequeños, la que desde el año pasado participa en PrimaveraPro -parte de Primavera Sound y llamada "la meca de los festivales"-, donde casi mil quinientos productores, músicos, agentes y directores de disqueras se reúnen a hacer negocios.
Abel Suárez, de Primavera Sound, confirma que en el viejo mundo los ojos están puestos en Chile: "Matías Aguayo ya es un artista internacional por mérito propio, y el resto de los grupos que participaron este año han estado en el festival por el acuerdo al que ha llegado PrimaveraPro con las instituciones para la promoción de la música chilena en Europa. Pero sí, es verdad, la escena chilena está viviendo un buen momento, que en España se está siguiendo con interés".
En Barcelona- El encuentro musical más importante de España.
Por segundo año consecutivo, varios músicos chilenos acudieron a uno de los eventos de música independiente más poderosos de Europa. El festival, que recibió a leyendas como The Cure, a grupos de trayectoria como The Rapture y a la hoy popular banda M83, apuesta también por talentos desconocidos, como la nueva generación de músicos nacionales.
EVELYN ERLIJ
Desde Barcelona
Tras unos minutos de atraso, Robert Smith apareció en medio del escenario, apuntando sus delirantes ojos pintados de negro hacia los miles de espectadores que esperaban eufóricos su llegada. Durante las tres horas de show, el líder de The Cure no abrió su boca sino para cantar la letra de sus canciones, tan oscuras como el personaje de pelos furiosamente escarmenados, labios pintarrajeados y mirada misteriosa que hoy es una leyenda. Ni una gota de carisma y ninguna gana de agradar: sólo llenaban el escenario su voz -que no ha cambiado nada en los 36 años de historia del grupo- y los sonidos del pospunk, el rock gótico, el pop y la música oscura o dark, que hicieron de The Cure una de las bandas inglesas más influyentes.
El grupo fue uno de los platos fuertes de la última edición del festival Primavera Sound, el que hoy, luego de sus doce años de existencia, se perfila como uno de los encuentros de música independiente más importantes de Europa y el mundo. En esta versión, una septuagenaria Marianne Faithfull -que anunció que celebrará sus 50 años de carrera en grande- emocionó al público y demostró por qué es más que simplemente la ex de Mick Jagger; los neoyorquinos de The Rapture enloquecieron con sus sonidos bailables, el grupo francés M83 -cuyo disco "Hurry up. We are dreaming" ha sido uno de los más exitosos de este año- deslumbró con una puesta en escena y sonido impresionantes; mientras otras bandas populares como Wilco y Franz Ferdinand mostraron la potencia de sus shows.
Poco y nada de la crisis se respiraba en el festival, una maratón de música de tres días que se ha convertido en un rito para los europeos. "España se hunde, Primavera Sound crece", fue el titular del diario El País, para demostrar el poderío de un evento que este año aumentó su presupuesto, en medio del desastre económico español. Ni siquiera un verdadero ídolo en Cataluña como Bruce Springsteen logró llenar el estadio en sus últimos conciertos, sino que son los festivales masivos los que salvan a la alicaída industria musical. "Era una edición complicada, pero nos hemos mantenido en unos números que han sido superiores a los del año pasado", comenta Abel Suárez, miembro de la organización del evento, que este año, además, inauguró hace unos días su primera sucursal en Oporto, Portugal.
Únicos sudamericanos
Por sus escenarios -situados en el Parc de Forum, un enorme complejo en el límite noreste de Barcelona- han pasado figuras como Lou Reed, Patti Smith, New Order y Sonic Youth, pero también artistas nuevos y desconocidos de todas las latitudes, incluyendo Chile, lo que lo ha convertido en uno de los grandes trampolines para llegar al mercado europeo.
"No es fácil repetirse el plato en un evento así. Un festival como éste, donde se mezclan y conviven músicos consagrados con otros de corta trayectoria, es una gran ventana para artistas nuevos", explica el cantante y compositor chileno Fernando Milagros, que este año tocó en el evento por segundo año consecutivo. "Aquí la gente está acostumbrada a esa hibridez y a sorprenderse con lo nuevo, algo que no pasa mucho en Chile, en que se apuesta siempre por la 'sandía calada'. La versión chilena de Lollapalooza -donde tocó este año- se está abriendo, pero poco, y es normal, porque está recién empezando y debe atraer público", opina.
Milagros integra la delegación de músicos chilenos que este año fue parte del cartel, en la que figuraron también como los únicos sudamericanos del evento. Los otros invitados fueron el consagrado músico, productor y DJ Matías Aguayo -un nombre respetado en el ambiente de la música electrónica europea-, la banda de rock psicodélico The Ganjas y el grupo de electro-pop Astro, cuyo vocalista, Andrés Nusser, cuenta su experiencia: "Fue un muy buen show y había bastante gente que lo quería escuchar. Varios se sabían las canciones, coreaban y se animaban cuando tocábamos los singles . Fue algo especial, era primera vez que estábamos en Europa. Ahí somos una banda desconocida y, al parecer, empezamos con el pie derecho", comenta.
La relación entre Chile y Primavera Sound comenzó el año pasado, cuando fueron invitados los músicos Gepe, Fernando Milagros, Perrosky y Javiera Mena, luego de que la música chilena comenzara a difundirse en España gracias a la edición de discos de estos artistas y de otros, como el dúo pop Dënver y la más grande representante chilena de hip-hop en el mundo, Ana Tijoux. La prensa, como por ejemplo el diario El País, se deshizo en elogios: "El país sudamericano emerge como una de las grandes potencias del pop independiente cantado en español", escribió en 2011 el periodista Iñigo López en el artículo "Chile, nuevo paraíso del pop".
Hijos del cambio
Que Chile haya sido el único país sudamericano en el festival es síntoma del buen estado de la música nacional. Por estos días, Javiera Mena -cuyo pop electrónico tiene bastante éxito en el circuito independiente español- está de gira por varias ciudades de España, país al que por estos meses vendrán también las cantantes Pascuala Ilabaca, Camila Moreno y Cóndor Jet, un grupo que recién comienza. "Están pasando cosas realmente interesantes en Chile. Somos una generación de la que me siento orgulloso, porque somos hijos del cambio a lo digital y hemos aprendido a hacer todo solos. Es una ventaja, y a los artistas más antiguos les ha costado mucho subirse al carro", dice Fernando Milagros.
Para Andrés Nusser, de Astro, "hay un momento lindo pasando en la música independiente del país. Al parecer, tenemos cosas interesantes y profesionales para ofrecer, y aprovechando el idioma se ha generado un vínculo especial, tanto con España como con México. Primavera Sound es un festival donde predominan los sonidos nuevos. Y en Chile corre viento fresco en la música que se está haciendo", opina.
La presencia de los chilenos en Europa ha sido fruto también de la gestión de la asociación Industria Musical Independiente de Chile (IMI), compuesta por sellos nacionales pequeños, la que desde el año pasado participa en PrimaveraPro -parte de Primavera Sound y llamada "la meca de los festivales"-, donde casi mil quinientos productores, músicos, agentes y directores de disqueras se reúnen a hacer negocios.
Abel Suárez, de Primavera Sound, confirma que en el viejo mundo los ojos están puestos en Chile: "Matías Aguayo ya es un artista internacional por mérito propio, y el resto de los grupos que participaron este año han estado en el festival por el acuerdo al que ha llegado PrimaveraPro con las instituciones para la promoción de la música chilena en Europa. Pero sí, es verdad, la escena chilena está viviendo un buen momento, que en España se está siguiendo con interés".
lunes, octubre 03, 2011
Los DJ chilenos que llevan el pulso en las fiestas más grandes del mundo
El Mercurio
Son músicos nacidos o criados en Chile y se dedican a predicar sus ritmos y sonidos electrónicos por las ciudades más importantes del globo terráqueo. Desde Londres, pasando por Buenos Aires, y terminando en Ibiza, estos pinchadiscos trabajan día y noche para lograr que cada día más gente baile a su ritmo.
Diego Rammsy S.
Francisco Allendes
En su infancia, este ingeniero de la Universidad Católica quería ser músico docto, y escuchaba casetes de música barroca y practicaba con su violín. Luego de probar el rock y estudiar en la Escuela Moderna, se vio caminando por la vía de las máquinas y los sonidos sintetizados. Tras lanzar su primer disco, "Vacas locas" (2003), ganó dos años seguidos el premio al mejor músico electrónico nacional que otorga Ballantines.
"Desde hace unos cinco años que estaba viajando a Europa a pinchar en fiestas por períodos de dos o tres meses, y siempre tuve las ganas de establecerme acá", dice Allendes ahora desde el Primer Mundo. "Mi primer viaje a Ibiza fue el que me hizo tomar la decisión de instalarme en Europa".
Al igual que Jorge González y su proyecto Los Updates, Allendes ha editado en el sello Cadenza, y actualmente maneja una agenda movida que lo ha llevado hasta Tokio. Incluso, tiene su propio sello en Chile: Andes music. "A largo plazo, quiero posicionar mi sello dentro de los sellos que marcan las tendencias musicales", dice.

Ricardo Villalobos
A estas alturas, Villalobos ya es un consagrado. Una figura de culto dentro de la escena electrónica mundial y, por lo tanto, un ineludible dentro del panorama de los créditos locales que hacen vibrar los parlantes de las pistas de baile en Europa.
Nacido en Chile en 1970 y criado en el exilio desde los tres años, este músico reside actualmente en Alemania, desde donde dispara a los diferentes clubes de Europa y al resto del mundo para presentar su música en vivo. Ahora se apresta a cumplir 20 años de trayectoria -o por lo menos desde que lanzó su primera producción discográfica bajo el sello Overdrive en 1992-.
Desde 1995, Villalobos tiene convertido a Ibiza (el imperio del verano europeo) en su tercer hogar, y se destaca por marcar tendencias con sus elecciones musicales porque, a pesar de nunca lanzar tracks destinados al éxito comercial, ha tenido una carrera notablemente exitosa más allá de las fronteras del circuito underground.
Como percusionista de origen -tocaba congas y bongós- se ha caracterizado por cultivar esta parte dentro de su corazón minimalista, llegando a ser a la fecha una de las mentes maestras de la música electrónica dance contemporánea.

Luciano
Es la figura chilena que vive el mejor momento. Nacido como Lucien Nicolet en Suiza, pero de madre chilena, se vino junto a sus padres a Santiago en 1988, a los diez años.
Bajo el apodo de DJ Magi-k comenzó a forjar sus primeras herramientas en la escena musical santiaguina, donde de música electrónica por aquellos años había poco y nada.
En 2001 vuelve a Suiza definitivamente y comienza el despegue que lo tiene hoy como rutilante estrella del movimiento. Junto a Ricardo Villalobos y bajo el nombre de Sense Club, exhibió piezas musicales que fueron incluidas en trabajos compilatorios.
Hoy como DJ trabaja por todo el mundo y tiene su propio sello, Cadenza, que en pocos años de vida se ha convertido en una de las etiquetas más respetadas del ambiente. En el verano europeo de 2010 recaló como DJ residente en el club más importante de Ibiza, Pacha, con una concurrencia de hasta 3.500 personas por noche, donde marcó uno de los debut más comentados de la temporada. Este año volvió y confirmó su año más prolífico, perfilándose como una figura de primera línea de la mano de su mezcla de techno medular con candentes ritmos latinos.
El gran arrastre que ha logrado Luciano en Europa lo trae nuevamente a Chile para la edición local de Creamfields, que se celebra el próximo 11 de noviembre en Espacio Riesco.

Pier Bucci
Él está instalado en Alemania desde 2002, y en estos años las colaboraciones con otros músicos han formado parte importante de su producción personal. En 2004, junto a Monne Automne -banda compuesta por el también chileno Luciano y el venezolano Argenis Brito-, lanzó "Introducing light & sound" bajo el alero del sello Lo-Fi Stereo, uno de los más importantes de la nueva escena alemana.
Pero fue con Mambotur, también junto a Brito, que Bucci causó revuelo en Alemania al mezclar los sonidos y ritmos de la cumbia con las bases sintéticas del techno.
Su primer disco como solista ("Familia") lo editó en 2005, con la colaboración en las voces de Aldo "Macha" Asenjo, líder de La Floripondio, y Chico Trujillo. También ha recreado y remezclado música de Los Jaivas.

César Bass Romero
En 2002 ganó una competencia de DJs en Chile, donde el jurado era Paul Oakenfold y al año siguiente dejó el país para radicarse en Montreal, Canadá, su actual residencia, donde ha podido dedicarse ciento por ciento a la música. "Tengo mi estudio en mi casa y desde que me levanto hasta que me acuesto todo lo que hago tiene relación con la música", dice César.
Romero agradece a sus orígenes por este éxito, donde "grandes forjadores, como las fiestas que se hacían en la Perrera, Blondie y Parque Forestal", dice, "sentaron bases muy fuertes, lo que tuvo una gran repercusión en la calidad del DJ profesional chileno que hoy es excelente".
En 2010, César Bass Romero vino a Chile para presentarse dentro del cartel musical de la tercera versión local de la fiesta Sensation White.

Matías Aguayo
Nació en 1973 en Santiago y dos años después partió al exilio con su padre. Pasó los años 90 en Colonia, Alemania, donde se forjó como DJ en los clubes de música electrónica.
Este año fue destacado por algunos medios porque el tema "Rollerskate", de su disco "Ay ay ay" (2009), apareció seleccionado por el líder de Radiohead, Thom Yorke, en una de sus famosas listas de canciones favoritas. El álbum en cuestión obtuvo positivos comentarios tanto de medios nacionales como internacionales.
Cantando, susurrando, gritando o tocando variados instrumentos, Aguayo también ha fundado su propio sello llamado Cómeme, donde puede plasmar sus inéditas mezclas que pueden incluir desde una oscura música disco hasta un techno con sabor latinoamericano.
Estará en el festival Maquinaria de Chile.

Felipe Venegas
"Decidí partir a Berlín en 2009 y radicarme seis meses al año. Siempre me motivó esa ciudad porque es la capital de la música electrónica y culturalmente te entrega mucho, tiene un peso histórico cultural potente. Así he podido desarrollarme como músico y desde ahí tocar por Europa", afirma Felipe Venegas.
Aunque estudió guitarra clásica y composición en la Universidad Católica, luego de estudiar a Beethoven y a Bach, en la semana se pasaba a escuchar house y techno en sus días libres, así que se mudó al Primer Mundo. "Hablando por mí y no de manera generalizada, te podría decir que un músico electrónico tiene una rutina tan ardua como un músico de concierto", afirma.
Actualmente, Venegas edita su música en el sello Cadenza, el mismo donde Luciano es el mandamás, y junto a él se presentará en la versión chilena y argentina de Creamfields, en noviembre de este año.
"Siempre el mejor síntoma de que todo está bien encaminado es ver el disfrute y la buena onda de la gente en tus conciertos", asegura.
Son músicos nacidos o criados en Chile y se dedican a predicar sus ritmos y sonidos electrónicos por las ciudades más importantes del globo terráqueo. Desde Londres, pasando por Buenos Aires, y terminando en Ibiza, estos pinchadiscos trabajan día y noche para lograr que cada día más gente baile a su ritmo.
Diego Rammsy S.
Francisco Allendes
En su infancia, este ingeniero de la Universidad Católica quería ser músico docto, y escuchaba casetes de música barroca y practicaba con su violín. Luego de probar el rock y estudiar en la Escuela Moderna, se vio caminando por la vía de las máquinas y los sonidos sintetizados. Tras lanzar su primer disco, "Vacas locas" (2003), ganó dos años seguidos el premio al mejor músico electrónico nacional que otorga Ballantines.
"Desde hace unos cinco años que estaba viajando a Europa a pinchar en fiestas por períodos de dos o tres meses, y siempre tuve las ganas de establecerme acá", dice Allendes ahora desde el Primer Mundo. "Mi primer viaje a Ibiza fue el que me hizo tomar la decisión de instalarme en Europa".
Al igual que Jorge González y su proyecto Los Updates, Allendes ha editado en el sello Cadenza, y actualmente maneja una agenda movida que lo ha llevado hasta Tokio. Incluso, tiene su propio sello en Chile: Andes music. "A largo plazo, quiero posicionar mi sello dentro de los sellos que marcan las tendencias musicales", dice.
Ricardo Villalobos
A estas alturas, Villalobos ya es un consagrado. Una figura de culto dentro de la escena electrónica mundial y, por lo tanto, un ineludible dentro del panorama de los créditos locales que hacen vibrar los parlantes de las pistas de baile en Europa.
Nacido en Chile en 1970 y criado en el exilio desde los tres años, este músico reside actualmente en Alemania, desde donde dispara a los diferentes clubes de Europa y al resto del mundo para presentar su música en vivo. Ahora se apresta a cumplir 20 años de trayectoria -o por lo menos desde que lanzó su primera producción discográfica bajo el sello Overdrive en 1992-.
Desde 1995, Villalobos tiene convertido a Ibiza (el imperio del verano europeo) en su tercer hogar, y se destaca por marcar tendencias con sus elecciones musicales porque, a pesar de nunca lanzar tracks destinados al éxito comercial, ha tenido una carrera notablemente exitosa más allá de las fronteras del circuito underground.
Como percusionista de origen -tocaba congas y bongós- se ha caracterizado por cultivar esta parte dentro de su corazón minimalista, llegando a ser a la fecha una de las mentes maestras de la música electrónica dance contemporánea.
Luciano
Es la figura chilena que vive el mejor momento. Nacido como Lucien Nicolet en Suiza, pero de madre chilena, se vino junto a sus padres a Santiago en 1988, a los diez años.
Bajo el apodo de DJ Magi-k comenzó a forjar sus primeras herramientas en la escena musical santiaguina, donde de música electrónica por aquellos años había poco y nada.
En 2001 vuelve a Suiza definitivamente y comienza el despegue que lo tiene hoy como rutilante estrella del movimiento. Junto a Ricardo Villalobos y bajo el nombre de Sense Club, exhibió piezas musicales que fueron incluidas en trabajos compilatorios.
Hoy como DJ trabaja por todo el mundo y tiene su propio sello, Cadenza, que en pocos años de vida se ha convertido en una de las etiquetas más respetadas del ambiente. En el verano europeo de 2010 recaló como DJ residente en el club más importante de Ibiza, Pacha, con una concurrencia de hasta 3.500 personas por noche, donde marcó uno de los debut más comentados de la temporada. Este año volvió y confirmó su año más prolífico, perfilándose como una figura de primera línea de la mano de su mezcla de techno medular con candentes ritmos latinos.
El gran arrastre que ha logrado Luciano en Europa lo trae nuevamente a Chile para la edición local de Creamfields, que se celebra el próximo 11 de noviembre en Espacio Riesco.
Pier Bucci
Él está instalado en Alemania desde 2002, y en estos años las colaboraciones con otros músicos han formado parte importante de su producción personal. En 2004, junto a Monne Automne -banda compuesta por el también chileno Luciano y el venezolano Argenis Brito-, lanzó "Introducing light & sound" bajo el alero del sello Lo-Fi Stereo, uno de los más importantes de la nueva escena alemana.
Pero fue con Mambotur, también junto a Brito, que Bucci causó revuelo en Alemania al mezclar los sonidos y ritmos de la cumbia con las bases sintéticas del techno.
Su primer disco como solista ("Familia") lo editó en 2005, con la colaboración en las voces de Aldo "Macha" Asenjo, líder de La Floripondio, y Chico Trujillo. También ha recreado y remezclado música de Los Jaivas.
César Bass Romero
En 2002 ganó una competencia de DJs en Chile, donde el jurado era Paul Oakenfold y al año siguiente dejó el país para radicarse en Montreal, Canadá, su actual residencia, donde ha podido dedicarse ciento por ciento a la música. "Tengo mi estudio en mi casa y desde que me levanto hasta que me acuesto todo lo que hago tiene relación con la música", dice César.
Romero agradece a sus orígenes por este éxito, donde "grandes forjadores, como las fiestas que se hacían en la Perrera, Blondie y Parque Forestal", dice, "sentaron bases muy fuertes, lo que tuvo una gran repercusión en la calidad del DJ profesional chileno que hoy es excelente".
En 2010, César Bass Romero vino a Chile para presentarse dentro del cartel musical de la tercera versión local de la fiesta Sensation White.
Matías Aguayo
Nació en 1973 en Santiago y dos años después partió al exilio con su padre. Pasó los años 90 en Colonia, Alemania, donde se forjó como DJ en los clubes de música electrónica.
Este año fue destacado por algunos medios porque el tema "Rollerskate", de su disco "Ay ay ay" (2009), apareció seleccionado por el líder de Radiohead, Thom Yorke, en una de sus famosas listas de canciones favoritas. El álbum en cuestión obtuvo positivos comentarios tanto de medios nacionales como internacionales.
Cantando, susurrando, gritando o tocando variados instrumentos, Aguayo también ha fundado su propio sello llamado Cómeme, donde puede plasmar sus inéditas mezclas que pueden incluir desde una oscura música disco hasta un techno con sabor latinoamericano.
Estará en el festival Maquinaria de Chile.
Felipe Venegas
"Decidí partir a Berlín en 2009 y radicarme seis meses al año. Siempre me motivó esa ciudad porque es la capital de la música electrónica y culturalmente te entrega mucho, tiene un peso histórico cultural potente. Así he podido desarrollarme como músico y desde ahí tocar por Europa", afirma Felipe Venegas.
Aunque estudió guitarra clásica y composición en la Universidad Católica, luego de estudiar a Beethoven y a Bach, en la semana se pasaba a escuchar house y techno en sus días libres, así que se mudó al Primer Mundo. "Hablando por mí y no de manera generalizada, te podría decir que un músico electrónico tiene una rutina tan ardua como un músico de concierto", afirma.
Actualmente, Venegas edita su música en el sello Cadenza, el mismo donde Luciano es el mandamás, y junto a él se presentará en la versión chilena y argentina de Creamfields, en noviembre de este año.
"Siempre el mejor síntoma de que todo está bien encaminado es ver el disfrute y la buena onda de la gente en tus conciertos", asegura.
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