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jueves, marzo 21, 2019

Trombón y clarinete: los vientos frescos que soplan para el jazz chileno

Lanzamientos de José Moraga y Luz Cuadros

IÑIGO DÍAZ
Cultura
El Mercurio

Los discos "La estación" y "Mundo zero" contrastan inspiraciones entre realidad pura y fantástica ciencia ficción. Es la generación de fines de la década de 2010.



Era el lugar de encuentros, de despedidas y bienvenidas en un pueblo como Vista Hermosa-Ocoa, en la comuna de Hijuelas. Su esplendor se borró con el tiempo cuando el ramal dejó de funcionar en los años 70 y la estación del ferrocarril pasó a ser entonces un símbolo del olvido. El trombonista José Moraga creció allí hasta los 18 años y desde Valparaíso, donde ha continuado su ruta, vuelve a mirar esa vida provinciana de la Quinta Región, ahora a través de la música.

Mañana, en un concierto en el porteño Centro Cultural IPA (Condell 1349, 20:30 horas), Moraga lanzará el álbum "La estación" (Discos Pendiente). Es el primer trabajo monográfico del trombonista de jazz formado en orfeones, sonoras, bandas de bronces y orquestas. "Siempre me interesó el lenguaje del jazz. Mientras tocaba en distintas secciones de vientos, estudiaba al trombonista J. J. Johnson y transcribía solos de improvisación. Me fui acercando al jazz cada vez más. Desde hace cinco años estoy de lleno ahí", dice.

Moraga lidera un cuarteto formado por José González (piano), Luciano González (bajo) y Cristián Baltazar (batería), y cuya música se expande también a la sonoridad de los saxofones soprano y tenor y al quinteto de cuerdas. "Estoy rescatando esa experiencia de vida que tuve, simbolizada en la estación de tren, en composiciones como 'La estación del olvido', 'Arboleda al Campana' y 'Don Juan Rozon', dedicada a un señor que iba al restorán que tenía mi abuela en el pueblo", dice Moraga.

Música para cómic

Son los nombres de la generación de jazzistas de fines de esta década, incorporados a las escenas independientes con sus trabajos autogestionados. También con 32 años como Moraga, la clarinetista y compositora Luz Cuadros da nuevos pasos en su recorrido musical, ahora con un segundo disco de su catálogo.

Pero si Moraga se inspiró en la realidad de su vida de niñez, entonces Cuadros toma la ciencia ficción de una historia fantástica como narrativa del disco "Mundo zero" (Animales en la Vía).

"Esta es música para un cómic. Estoy preparando el guion junto a la ilustradora Catalina Plaza. Un proyecto a largo plazo que será un 'discómic': varios episodios de una novela gráfica con discos que musicalizan la historia. Está inspirado en el trabajo de Moebius con Jodorowsky", anticipa Luz Cuadros, quien en la portada de "Mundo zero" aparece dibujada como su personaje de Luciana.

"Cada músico del septeto es un personaje", dice la autora de una música abstracta para su clarinete y otros sonidos: piano, contrabajo, batería, violín, chelo y voz. El lanzamiento del disco inaugura en abril el ciclo de conciertos "Las maravijazz de la composición", del programa radial "Holojazz", en Sala Master.

lunes, febrero 12, 2018

Seis rostros del jazz chileno

El Mercurio

Estas mujeres están dando que hablar en la escena actual del jazz chileno. Mientras algunas prefieren el género tradicional, otras se han volcado hacia la parte más experimental. Más allá de sus propios estilos, todas estas artistas reconocen al jazz como la escuela que las motivó a seguir sus propios caminos musicales.

Por Maritza Peña Delgado

Melissa Aldana, saxofonista
Triunfo en Nueva York

Creció escuchando tocar a saxofonistas en su casa: es hija y nieta de músicos de jazz. "Yo tenía seis años y estaban haciendo una clase grupal, me mostraron cómo hacer tres notas y me enamoré. En 2007 me fui a estudiar saxo a Boston y cuando terminé la pregunta era: ¿Me vuelvo a Chile o me voy a Nueva York? Pero yo me dije: 'bueno, en realidad no tengo nada que hacer en Chile, tengo 21 años, veremos lo que pasa'. Me fui y no he vuelto desde entonces (...) Yo les digo a los músicos jóvenes que es importante viajar, abrir los ojos y ver el mundo. En Nueva York te codeas con lo mejor de lo mejor y eso es lo que te hace crecer como músico y eso no pasa en ninguna otra parte".

Hace cinco años ganó el Thelonius Monk Competition, un prestigioso concurso mundial para jóvenes jazzistas. "Ser la primera mujer y latinoamericana en ganarlo no significa nada. Que gente como Wayne Shorter (saxofonista estadounidense) me haya elegido, es lo que importa".

"Lamentablemente para la mujer existen diferencias, discriminación, pero hay que ser fuerte con lo que quieres hacer, debes estudiar para entregar algo valioso, luchar por lo tuyo y todas esas cosas van a pasar de lado".

Este año Melissa (29) espera grabar un disco en formato quinteto, para lo que está coordinando con sellos discográficos. "Además tengo otro proyecto que se llama Artemis, un colectivo de puras mujeres donde participan Cécile McLorin Salvant, Renee Rosnes, mujeres muy potentes".


Thais Marie Antoine Cantante
"El jazz en la voz"

Nació en Francia en un ambiente impregnado por la música, pero fue en Chile donde comenzó a desarrollar su potencial en el canto. "Me gusta desde que tengo memoria, escuchaba harto en la casa, sacando melodías e inventando otras. Mis papás son melómanos, pero cuando les dije que quería estudiar música me dijeron 'estudia algo más seguro', tuve que insistir un poco hasta que lo aceptaron.

Coordinó la primera versión del Ciclo Voces del Jazz a finales de 2017, que tuvo presencia de artistas nacionales e internacionales. "Fue un proyecto mío en el que participaron varios cantantes, grupos y bigbands. Hoy ese proyecto sigue en desarrollo".

Thais (34) también está trabajando en el disco "Luna de Mar" para el que tuvo apoyo de un grupo de cinco instrumentistas. "Mi disco tiene composiciones propias y un par de standards (temas conocidos y reversionados por varios músicos). No busco algo complicado, busco algo emotivo, más emocional, pero sigue siendo jazz actual. La historia de cada canción son momentos que he vivido, cosas que he pensado, a veces más desde la música que desde la letra".


Paulette Buera, trombonista
Jazz-ska para bailar

"Comencé a tocar el trombón cuando tenía 13 años. Gherhard Mornhinweg (músico de la Universidad de Chile) llegó a mi colegio para invitarnos a dar una prueba para entrar a la Conchalí Big Band. Al final de la prueba te decía tu aptitud para tal instrumento, y a mí cuando me pasó el trombón. Yo le dije: '¿trombón?, es como grande, es como para hombre'. Yo quería el saxo barítono, porque veía Los Simpson.

En 2001 Paulette Buera (30) participó de una gira a Europa, recorriendo Italia, Alemania y Suiza con la Conchalí Big Band. Participa en la Banda Conmoción hace tres años. "Además toco ska jazz en la banda Mercurio Paradise, tenemos unos discos grabados y queremos grabar otro en septiembre. Me gustaría poder intervenir espacios con la música, ir a poblaciones donde se escucha harto reguetón y mostrar que lo que tocamos es música igual, se puede bailar, que se llama ska y tiene jazz, y a la gente que no le gusta el jazz pero sí el ska, puede juntarlo.


Natalia Ramírez, cantante
Interpretación histriónica

Entró a la Escuela ProJazz y su primera influencia fue la cantante estadounidense Ella Fitzgerald. "Fue amor a primera audición. Me gustó porque es súper histriónica, carismática y graciosa, me sentí súper identificada con ella".

Natalia Ramírez (28) inició su carrera en el jazz en Santiago Downbeat, una orquesta inclinada a la fusión del jazz y el ska. "Saliendo de la carrera empecé a visitar locales de jazz, ahí fue donde me escuchó Roberto Barahona, curador del Festival de Jazz de Providencia, y me invitó a crear un proyecto. Ahora estoy trabajando en una grabación a dúo con el maestro Valentín Trujillo. Además quiero seguir con la docencia, clases particulares que realizo en mi casa y que han tenido harta convocatoria".


Bernardita Fiorentino, cantante y guitarrista
Notas experimentales

Su gusto por la música comenzó en el colegio, mientras formaba parte del coro y de un taller de guitarra. En 2016 quedó seleccionada en una universidad en Estados Unidos pero prefirió quedarse en Chile. "Estaba teniendo un buen momento musicalmente con mi grupo 'Cómo suspender su incredulidad desapareciendo por completo', tocando mis temas y haciendo improvisación libre".

Según Bernardita (24), la baja popularidad del jazz en las radios se debe a que es música de nicho. "Encuentro que es su naturaleza y los que tocamos jazz, a los que nos gusta, lo honramos y seguimos manteniendo la tradición, somos muy fanáticos de una cosa muy puntual de la historia. Es como un té club, un club de jazz, un club social".

Hoy está trabajando en dos proyectos, pero no quiere adelantar detalles porque aún están en fase de preparación. "Uno de ellos es más jazzero, con repertorio de jazz tradicional, y el otro es más personal, con mis composiciones".


Luz Cuadros, clarinetista
Música con carácter

Está convencida de que la presencia minoritaria de mujeres en el jazz tiene una explicación. "Son pocas porque se necesita mucho carácter para surgir en esta sociedad. Estuve en Francia y conocí a muchas mujeres músicos, todas tenían mucho carácter, y yo soy una de ellas, dirijo un ensamble y para esto necesitas ser firme, y no solo firme, necesitas tener un trabajo impecable".

Un profesor de filosofía le regaló un disco de Charlie Parker en el colegio y a Luz (30) le encantó. A los trece años se encontró frente a un clarinete en el Club de Jazz. Le sorprendió su elegancia y decidió que sería su instrumento.

Lleva varios años trabajando en el proyecto Ensamble de Luz, antes compuesto por nueve músicos. "El primer disco tiene composiciones que empecé en 2010, y luego en 2014 gracias a un Fondart pudimos grabar. Ahora son otros músicos, somos un sexteto y estamos proyectándonos con giras. Se viene el segundo disco en mayo, y concierto-obra con performance". *


Las pioneras del Jazz en Chile

El jazz se instaló en Chile en la década del 20, cuando se formaron las primeras orquestas nacionales de este estilo, asociado a clubes nocturnos, donde las mujeres no tendrían cabida. Salvo en el teatro de revistas, donde la argentina Alicia Vignoli era una de las figuras más reconocidas por su talento musical.

En 1943 se fundaba el Club de Jazz de Santiago, reflejo del alcance que estaba teniendo este género, al que se empezaron a incorporar voces femeninas, como las actrices Carmen Barros y Malú Gatica. Como "reina del jazz chileno" se conocía a mediados de esa década a Kerry Keller, intérprete de spirituals que también realizó giras al extranjero, presentándose en Buenos Aires y Montevideo. Posteriormente se dedicó a la actuación teatral.

En los años 60, Inés Délano, quien tenía formación en música lírica y popular, se integraba como lady crooner al grupo dixie Santiago Stompers. Luego se dedicó a enseñar canto. En esta década surgirían las intérpretes nacionales de mayor trayectoria en el jazz local,Rita Góngoray Luz Eliana. La primera, comparada con Billie Holiday, debutó en 1965 con el trío de Roberto Lecaros; incursionó en el bossa nova y siguió en el jazz con el grupo "Seis a la Dixie" y como solista. Luz Eliana fue una de las estrellas de la mítica Nueva Ola antes de dedicarse al jazz, llegando a ser considerada la Ella Fitzgerald chilena.

miércoles, mayo 10, 2017

Luz Cuadros, Una música más allá de las estructuras

El Mercurio

La clarinetista presenta a su sexteto de fusión, jazz y música contemporánea y las composiciones de "Desestructura" en cuatro conciertos.

Por IÑIGO DÍAZ 

Fue un viaje a Río de Janeiro el que cambió para siempre su perspectiva musical. Luz Cuadros, de 24 años, venía de tocar clarinete en proyectos de música popular y fusión cuando se instaló en Brasil e hizo contacto con Itiberê Zwarg, músico estrechamente vinculado con las vanguardias impulsadas por Hermeto Pascoal en los años 70.

"Estudié con Itiberê y sus métodos de composición colectiva en tiempo real. Toqué con las niñas de la Orquestra Família, que él dirige. Conocí a Hermeto, también a Yamandú Costa, participé en festivales de jazz de Río. Fueron nueve meses súper intensos", cuenta Luz Cuadros, hoy establecida, además, como compositora y líder.

Ahora, con 30 años, está presentando los resultados de esa y otras experiencias acumuladas en una serie de conciertos que dará desde mañana, a las 21:00 horas, en Thelonious (Bombero Núñez 336) con su conjunto, al que en un juego de palabras denomina Ensamble de Luz.

El álbum se titula "Desestructura" (Discos Pendiente) y presenta un amplio espectro de colores sonoros: aparte del clarinete, hay violín, cello , contrabajo, vibráfono, flauta traversa, y sección rítmica de jazz. "Mi música no se basa en los músicos, sino en los instrumentos que se requieren. No estudié composición, pero estuve componiendo desde el clarinete durante seis años. Compuse sin ninguna estructura que me limitara. Para mí fue una liberación de mente en el proceso creativo. Por eso lo titulé 'Desestructura'", dice.

Si bien la grabación tuvo a un noneto, Luz Cuadros actúa en directo con un sexteto, en una simplificación de panorama sónico sin perder ningún aspecto de la partitura. "Hay mucha improvisación y también espacios para la performance escénica", adelanta. Las presentaciones del Ensamble de Luz sigue en escenarios ñuñoínos como Espacio Manik (viernes) y Mingus Coffe (20), para finalizar en el propio club Thelonious (8 de junio).