El Mercurio
Graciela Guiñazú habla de la canción inédita del artista, estrenada ayer, justo cuando el fallecido ídolo argentino hubiera cumplido 75 años.
José Vásquez
El anuncio de un nuevo tema de Sandro fue sorpresivo, incluso para su familia. Graciela Guiñazú, periodista y biógrafa del cantante, autora de “Sandro de América”, libro que repasa la historia del artista, cuenta que su viuda, Olga Garaventa, y los suyos, se enteraron de la existencia de “No te vayas todavía”, la canción inédita que se estrenó ayer, apenas diez días atrás.
“Él tenía un lado místico muy fuerte y no creía en las casualidades, para él no existían, por eso esto me resulta una sorpresa maravillosa que literalmente cayó del cielo”, cuenta a este diario Guiñazú sobre este lanzamiento que se liberó ayer, justo cuando el fallecido ídolo argentino hubiera cumplido 75 años y sus “nenas” ––como les llamaba a sus seguidoras–– no iban a poder celebrarlo como cada año lo han seguido haciendo, reuniéndose en las afueras de su hogar en Banfield.
La pandemia esa vez fue el impedimento para un ritual que a cambio, en esta sincronía que consideran divina, se recordará con nueva música. “Sandro volvió para estar con nosotros este 19 de agosto, cuando nosotros no íbamos a poder estar con él”, señala la biógrafa.
Este 2020 iba a ser especial para los seguidores del cantante, que ya habían marcado el calendario como el “Año de Sandro”, recordando en enero los 10 años de su muerte, en abril, los 50 años de su debut en el Madison Square Garden de Nueva York y ahora, también en agosto, además de su cumpleaños, los 50 años del estreno de su película “Muchacho”.
La canción “No te vayas…” fue rescatada de un casete que contenía otros tres temas, que fueron publicados en distintos momentos de su carrera. “Yo te haré mujer” y “Yo la necesito” aparecieron en “Vengo a ocupar mi lugar” (1984) y el otro, “Qué sabes del amor”, que fue grabado luego con otro nombre, “Es mucho más mujer”, en la edición estadounidense del mismo disco. “No se sabe con certeza a qué fecha corresponde esta grabación inédita, pero por mi investigación, sería también de 1984”, dice Guiñazú.
El casete en cuestión estaba en poder de Rubén Aguilera, arreglador y director musical de la voz de “Tengo” entre 1981 y 1991, y fue su hijo Jon junto a Nelson Pombal el que revisando el material dio con el hallazgo. “Por eso no es casualidad que el nuevo tema llegue ahora… Se descubrió cuando él tuvo ganas, no hay otra explicación. Ese casete estuvo dormido 36 años y apareció de golpe ahora, en un momento tan especial”, explica Guiñazú.
La canción, apunta la escritora, tuvo una fugaz aparición sonora en la Teletón de Chile de 1988 cuando él participó. “Él debió tener la melodía en su cabeza, porque esa vez cantó el tema, pero con otra letra, hablando de la infancia de los niños”, cuenta la argentina, quien da las razones que explicarían el que no se haya publicado antes. “Pasa, como me dijo Rubén (Aguilera), que a veces para un disco tenían demasiados temas o no reunía los aspectos estéticos de ese material”.
Hoy la posibilidad de encontrar nuevas canciones sigue abierta. “Eso no se descarta, se están revisando las cintas, pero también es necesario que tengan la calidad suficiente para ser restauradas”, plantea la escritora. Por ahora, “No te vayas…” será parte de un próximo álbum de Sandro editado por Sony Music y que incluirá nuevas versiones de sus éxitos, el que será lanzado próximamente.
Este es un blog que tiene como misión recopilar información o noticias sobre música chilena, la Industria musical y la industria cultural de nuestro país aparecida en diversos medios de comunicación. Por lo tanto los textos son propiedad de los medios y de los periodistas que encabezan cada nota.
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jueves, agosto 20, 2020
sábado, agosto 15, 2020
Estrenarán una canción inédita de Sandro
El Mercurio
Este 19 de agosto, día en que el fallecido ídolo argentino hubiera cumplido 75 años, su compañía, Sony Music, estrenará el tema “No te vayas todavía”, una grabación que no había sido publicada y que llega a 10 años de la muerte del popular “Gitano”.
Este 19 de agosto, día en que el fallecido ídolo argentino hubiera cumplido 75 años, su compañía, Sony Music, estrenará el tema “No te vayas todavía”, una grabación que no había sido publicada y que llega a 10 años de la muerte del popular “Gitano”.
sábado, marzo 24, 2018
Los fervorosos días de Sandro en Chile
Solitario, pero siempre rodeado de fans y de sus amigos chilenos. Así recuerdan a Roberto Sánchez los que lo conocieron en su época de gloria, quienes aquí cuentan los lugares favoritos del Gitano, sus manías y cómo fue marcando la vida de tantos. Canal 13 transmite una aplaudida serie biográfica acerca del artista argentino.
Federico Grünewald
Espectáculos
El Mercurio
Santiago llevaba un buen tiempo sin lluvia, pero ese día regresó con fuerza. Era 5 de mayo de 1969 y Luis Soto Ibáñez, arquero del Teatro Municipal (llamaban arquero a quien llevaba el foco que sigue a un artista), estaba en el Teatro Rex, listo para iluminar a Sandro. Luis Soto Riquelme estaba con su papá en el teatro. Tenía trece años y quería estrecharle la mano al ídolo argentino. Tuvo que esperar más de una hora para verlo, porque Sandro tenía dos actuaciones, la primera en el Teatro Nataniel, "para las chiquillas que gritaban harto", recuerda, y la segunda era en el Rex, "para la gente más de corbata. No se admitían los fan clubs".
"Palmenia Pizarro tuvo que cantar como una hora o más, porque Sandro no llegaba. Lo esperaban las niñas con corbatita y él seguía en el otro show", cuenta Soto Riquelme, quien pudo conocer esa noche al artista, darle la mano, contarle que tenía sus discos, que compraba la revista Ritmo para coleccionar los artículos que se publicaban sobre él y, lo mejor, "me dio el teléfono y su dirección en Argentina para que le escribiera. Él estaba muy agradecido de mi papá, encontraba que lo había iluminado muy bien".
El Gitano murió a los 64 años, en el año 2010, pero dejó recuerdos en cada chilena y chileno que conoció. Esta semana debutó en Canal 13 la serie "Sandro de América", que recrea su historia y que ya mostró, por ejemplo, su primera actuación en el Festival de Viña, en 1968, el trampolín perfecto para saltar luego a todo el continente. Por supuesto, Luis Soto Riquelme estaba ahí. Aprovechó que el ballet del Municipal se presentaba en Viña y le pidió a su padre que lo llevara al Festival para ver al Black Combo, el conjunto que acompañaba a Roberto Sánchez, Sandro.
Las revistas de esa época consignaron que el grupo chileno Los Bric a Brac se llevaron a uno de los músicos del Black Combo, Fernando Bermúdez, provocando la disolución del grupo, pero Sandro siguió adelante. Venía de ganar el primer festival de la canción porteña en Buenos Aires, en 1967, con la canción "Quiero llenarme de ti". Izidor Handler, director musical del Festival de Viña, había ido a Argentina a buscar artistas y se encontró con el joven Sánchez. No hubo dudas, tenía que estar en Viña 1968.
El Pollo y el Pato
En Buenos Aires, el tercer lugar de ese festival fue el chileno José Alfredo Fuentes, el Pollo. Ahí conoció a Sandro. Eran amigos, recuerda. "Una vez, él llegó a verme a un recital que yo daba en el Teatro Astor. Vino de sorpresa a saludarme, a darme un abrazo y a desearme éxito. Yo ni sabía que estaba en Santiago. En otro teatro estaba Roberto Carlos, coincidieron los shows, y Sandro me vino a decir: 'Che, te cagaste a Roberto Carlos. No hay nadie en el otro teatro, vos tenés todo lleno acá'. Era bueno para contar chistes, los alargaba, realmente era muy gracioso", cuenta.
Sandro en Chile mantuvo siempre un perfil lejano al divismo. Firmaba autógrafos, recibía a su fan club e invitaba a sus líderes a tomar once. Fumaba como chino y visitaba radios y revistas. Luz María Vargas era directora de Arte en Revista Ritmo y cuenta que en el cuarto piso de Providencia 711, donde estaban sus oficinas, había una guitarra acústica roja. "Era costumbre que los artistas fueran a tocar la guitarra a la revista. El Pollo Fuentes, Gervasio. Sandro también iba cuando estaba en Santiago y lo veíamos siempre", dice.
En Santiago, Sánchez solía quedarse en el Hotel Carrera, que estaba frente a la Plaza de la Constitución. Ahí recibía a sus amigos. Luis Soto Riquelme también se reunió ahí con su ídolo. Asegura que "a él le gustaba ese hotel, porque en el entrepiso había un piano y se juntaba con sus amigos a tocar piano. Nos amanecíamos en eso. Ahí cantamos juntos 'Penumbras'. Iban Gloria Simonetti, Jorge Pedreros, Óscar Anderle (jazzista que musicalizó casi todos los temas de Sandro), Pollo Fuentes también, y Sandro generalmente no cantaba, tocaba el piano".
De cualquier lugar, incluido el Carrera, el ídolo tenía que salir camuflado. Gloria Simonetti hizo una gira con él en 1971 por todo el norte de Chile. Duró quince días. "Se viajaba en avión y en bus, y en todas partes el colapso más grande era al entrar y al salir de los teatros, de los estadios. Yo era la telonera, iba pegada a él como chicle y teníamos que ver que no se nos colara gente", cuenta Simonetti, quien recuerda una vez que salieron del Hotel Carrera en Santiago (iban a comer a la casa de su hermano) con Sandro envuelto en una frazada en el asiento trasero de un auto, "como un bultito".
En Viña, el hotel favorito de Sandro era el O'Higgins. José Alfredo Fuentes recuerda que cuando coincidían en los festivales (Sandro también fue al de 1975), solían almorzar y tomar café junto a Patricio Renán, que era muy amigo del argentino. "Pato Renán era Renán Patricio Sánchez. Entonces, cuando le llevaban la cuenta, firmaba como R. Sánchez, como si fuera Sandro, y se la cargaban a esa cuenta. Una vez, Sandro lo pilló y le dijo: '¿Hasta cuándo me cagás con las cuentas?', pero todo muy en buena onda", cuenta Fuentes.
La sandrista más ferviente
Luis Soto Riquelme es el doble chileno de Sandro. Cumplió recién 49 años como tal. Gracias al parecido de voz, pudo estar con él en varias ocasiones. Dice que algo característico, y que finalmente le costó la vida, era verlo fumar. "Fumaba todo el día, hasta cuando comía. Andaba con una maleta de cartones de cigarrillos de los que él fumaba; salía un camello en la caja", recuerda Riquelme, y agrega que además comía poco, pero sano, que platos como el cordero los dejaba para Argentina y que le gustaba mucho el whisky.
Pero el código sagrado de Sandro y de todo su entorno era jamás hablar de su vida privada. Lo recuerdan claramente Luz María Vargas y también Gloria Simonetti. Ni de parejas ni de familia. Absoluto hermetismo. Riquelme, sin embargo, recuerda un detalle: "Él, cada una hora y media, estaba siempre llamando a Argentina para saber cómo estaba su mamá. Ella sufría de un mal que le deformaba los huesos y pasó casi toda la vida en silla de ruedas o postrada. Él siempre la estaba llamando, aunque sabía que estaba bien. Era muy preocupado y respetuoso de su madre, así como era respetuoso con las mujeres".
Gloria Simonetti cuenta que viajar junto a Sandro era como estar metidos en una novela. La complicidad había nacido en 1968, cuando ella debutó en la Quinta Vergara. "Tengo una foto de él muy linda. Estábamos en bambalinas y me tiene agarrado el brazo, con un cigarro en la mano. Había sido mi peor experiencia en Viña, cuando me pifiaron vermouth y noche. Después, en la gira, él siempre me dijo que tenía que seguir adelante, que no hiciera caso, y al año siguiente se revirtió todo conmigo".
Simonetti también recuerda el nivel de histeria que causaba Sandro. Cuenta que las mujeres se desvanecían durante toda su actuación. "Era una especie de bomba atómica en el escenario, tenía energía y te llevaba a la locura", dice.
En los años 80, Sandro comenzó a frecuentar los estelares de la televisión chilena. Estuvo en los programas de Raúl Matas, César Antonio Santis y Antonio Vodanovic, entre otros. Ya era una estrella mundial, pero cada vez que iniciaba una gira trataba de pasar antes a Chile. Le tenía aprecio al país que lo vio surgir y muy especialmente a sus fanáticos, incluyendo a su doble, y trataba de complacerlos. "Era enamoradizo, era bien mirón con las mujeres", acota el Pollo Fuentes. "Era muy atractivo, muy sensual, a diferencia de Julio Iglesias, que también era muy atractivo, pero más empalagoso. Sandro era tres cucharadas y a la papa", dice Gloria Simonetti.
Probablemente Gladys Año es la chilena más ferviente que tuvo Sandro. Era presidenta de uno de los clubes de fans que había en aquella época y se reunieron varias veces. Luis Soto Riquelme recuerda que "era tan sandrista, que el marido le rompía todas las cosas. Una vez le dijo: tienes que elegir: Sandro o yo. Y ella eligió a Sandro, y el marido se fue".
Gladys Año está de viaje y sin teléfono, pero en su casa en Recoleta dos de sus nueve hermanos confirman la historia, aunque creen que el Gitano no debe ser el único motivo de su separación.
Sandro en Chile mantuvo siempre un perfil lejano al divismo. Firmaba autógrafos, recibía a su fan club, fumaba como chino y visitaba radios y revistas.
miércoles, marzo 14, 2018
Cómo se hizo la serie que revive el mito de Sandro
El Mercurio
La autora del libro en que se basó la serie -que dará Canal 13 en Chile- y dos de los actores que encarnan al cantante cuentan cómo se relata su vida, incluida su visita al Festival de Viña en 1968, que se considera de gran importancia en su carrera.
Martín Cifuentes F.
Todo comienza con un tanque de oxígeno. Roberto Sánchez, conocido popularmente como Sandro, camina por un pasillo oscuro y reflexiona. "Quien se interese en mi vida, sepa que se trata de una vida usada. He sido amigo en Valentín Alsina (donde creció) y amante en Nueva York. Y enemigo en mi propio cuerpo. Gitano, astro, brasa", repasa el actor Antonio Grimau, encarnando al cantante, y remata: "Damas y caballeros, en el escenario, siempre estuve solo".
La primera escena de "Sandro de América", miniserie de Telefe que se estrenó el 5 de marzo en Argentina -y que pronto se verá en Chile por Canal 13-, dice mucho sobre lo que trata la ficción de 13 capítulos: la eterna crisis de la voz de éxitos como "Rosa rosa" y "Tengo", y que lo llevó a diversos conflictos a lo largo de su carrera.
La producción sigue 50 años en la vida de Sánchez y utiliza a tres actores (en la foto) para encarnarlo en distintas etapas: Agustín Sullivan en la juventud, Marco Antonio Caponi en la adultez y Antonio Grimau en la vejez.
Sullivan, que en el primer episodio muestra a un cantante soñador y que descubre la música con su armónica y una guitarra, destaca la energía de la serie. "Canto en la vida real, pero se va a hacer playback con la voz original de Sandro. Es una de las condiciones que puso su viuda para autorizar la producción. Lo que me parece bárbaro, porque se transmite la energía, las sensaciones", dice a "El Mercurio".
El actor protagoniza dos presentaciones emblemáticas de Sandro y que aparecen en la producción: su show del Festival de Viña del Mar de 1968 y el concierto en el Madison Square Garden de Nueva York, en 1970. La recreación del certamen viñamarino, que se estima fue su lanzamiento para Latinoamérica, podrá verse en el tercer episodio. "En ese tiempo, el Festival no se transmitía hacia fuera. Los archivos televisivos de Chile tampoco tienen esa primera presentación de 1968, solo la segunda vez en esa versión", dice Graciela Guiñazú, autora del libro "Sandro de América" -reconocida como la única biografía autorizada por el músico- y en que se basa la serie. "Fue tapa de diarios y revistas. Algunos estaban escandalizados por sus movimientos pélvicos, y eso que había dejado la época del rock y era un romántico", dice la periodista al teléfono desde Buenos Aires.
A mediados de 2014, el productor ejecutivo del proyecto, Juan Parodi, contactó a Guiñazú para llevar uno de sus textos a la pantalla chica. "Pedí que se contase no solo cómo un pibe, de origen humilde, llegó a conquistar Latinoamérica, y que mostraran sus valores -de los que hablaba mucho-, su respeto y amor a la vida, lo sensible y creativo que era", afirma Guiñazú.
"Es un Sandro conflictuado por la consagración y la pérdida de identidad, de no saber quién es y de preguntarse quién quiere ser", dice Marco Antonio Caponi, al teléfono, y que encarna al cantante entre los 35 y 48 años. Cuando asume el rol en la serie -para lo cual subió 12 kilos-, quiere volver a Valentín Alsina (donde creció) y montar una ópera rock. "Se puede ver un desmoronamiento de sus objetivos", recalca el actor, quien afirma que protagonizó "una etapa muy oscura".
Previo a su muerte, Sandro tuvo una cercana relación con la periodista, que lo siguió y entrevistó durante años. Guiñazú supervisó el proyecto y fue a la mayoría de las grabaciones entre marzo y septiembre pasados.
La autora del libro en que se basó la serie -que dará Canal 13 en Chile- y dos de los actores que encarnan al cantante cuentan cómo se relata su vida, incluida su visita al Festival de Viña en 1968, que se considera de gran importancia en su carrera.
Martín Cifuentes F.
Todo comienza con un tanque de oxígeno. Roberto Sánchez, conocido popularmente como Sandro, camina por un pasillo oscuro y reflexiona. "Quien se interese en mi vida, sepa que se trata de una vida usada. He sido amigo en Valentín Alsina (donde creció) y amante en Nueva York. Y enemigo en mi propio cuerpo. Gitano, astro, brasa", repasa el actor Antonio Grimau, encarnando al cantante, y remata: "Damas y caballeros, en el escenario, siempre estuve solo".
La primera escena de "Sandro de América", miniserie de Telefe que se estrenó el 5 de marzo en Argentina -y que pronto se verá en Chile por Canal 13-, dice mucho sobre lo que trata la ficción de 13 capítulos: la eterna crisis de la voz de éxitos como "Rosa rosa" y "Tengo", y que lo llevó a diversos conflictos a lo largo de su carrera.
La producción sigue 50 años en la vida de Sánchez y utiliza a tres actores (en la foto) para encarnarlo en distintas etapas: Agustín Sullivan en la juventud, Marco Antonio Caponi en la adultez y Antonio Grimau en la vejez.
Sullivan, que en el primer episodio muestra a un cantante soñador y que descubre la música con su armónica y una guitarra, destaca la energía de la serie. "Canto en la vida real, pero se va a hacer playback con la voz original de Sandro. Es una de las condiciones que puso su viuda para autorizar la producción. Lo que me parece bárbaro, porque se transmite la energía, las sensaciones", dice a "El Mercurio".
El actor protagoniza dos presentaciones emblemáticas de Sandro y que aparecen en la producción: su show del Festival de Viña del Mar de 1968 y el concierto en el Madison Square Garden de Nueva York, en 1970. La recreación del certamen viñamarino, que se estima fue su lanzamiento para Latinoamérica, podrá verse en el tercer episodio. "En ese tiempo, el Festival no se transmitía hacia fuera. Los archivos televisivos de Chile tampoco tienen esa primera presentación de 1968, solo la segunda vez en esa versión", dice Graciela Guiñazú, autora del libro "Sandro de América" -reconocida como la única biografía autorizada por el músico- y en que se basa la serie. "Fue tapa de diarios y revistas. Algunos estaban escandalizados por sus movimientos pélvicos, y eso que había dejado la época del rock y era un romántico", dice la periodista al teléfono desde Buenos Aires.
A mediados de 2014, el productor ejecutivo del proyecto, Juan Parodi, contactó a Guiñazú para llevar uno de sus textos a la pantalla chica. "Pedí que se contase no solo cómo un pibe, de origen humilde, llegó a conquistar Latinoamérica, y que mostraran sus valores -de los que hablaba mucho-, su respeto y amor a la vida, lo sensible y creativo que era", afirma Guiñazú.
"Es un Sandro conflictuado por la consagración y la pérdida de identidad, de no saber quién es y de preguntarse quién quiere ser", dice Marco Antonio Caponi, al teléfono, y que encarna al cantante entre los 35 y 48 años. Cuando asume el rol en la serie -para lo cual subió 12 kilos-, quiere volver a Valentín Alsina (donde creció) y montar una ópera rock. "Se puede ver un desmoronamiento de sus objetivos", recalca el actor, quien afirma que protagonizó "una etapa muy oscura".
Previo a su muerte, Sandro tuvo una cercana relación con la periodista, que lo siguió y entrevistó durante años. Guiñazú supervisó el proyecto y fue a la mayoría de las grabaciones entre marzo y septiembre pasados.
sábado, marzo 03, 2018
Nuevo disco de duetos de Sandro incluye un rock con Elvis Presley y otras colaboraciones
El Mercurio
A ocho años de su muerte, Sandro sigue dando que hablar. Esta semana salió a la venta "Sandro dúos", un disco que incluye 12 duetos inéditos que, a través de la tecnología, unen la voz del cantante argentino con la de varias figuras de la música hispanohablante y una sorpresiva aparición en inglés: Elvis Presley.
La canción en que se unen ambos intérpretes es "Whole lotta shakin' goin' on", compuesta originalmente por Dave Williams y popularizada en 1957 por Jerry Lee Lewis. Sandro grabó en 1964 una versión en español titulada "Hay mucha agitación" y que fue parte del su primer LP, "Presentando a Sandro". Presley, en tanto, la incluyó en su disco "Elvis country (I'm 10.000 years old)", de 1971. Ahora los tiene a Sandro y a Elvis cantando en sus respectivos idiomas y uniéndose en el coro en inglés.
Participaron en este disco, que también tendrá una edición en vinilo, Cristian Castro, en "Rosa rosa"; Franco de Vita, en "Como lo hice yo"; Carlos Vives, en "Una muchacha y una guitarra"; Abel Pintos, en "Porque yo te amo"; Chayanne, en "Las manos", y Soledad, en "Cómo te diré", entre otros.
Coincidentemente, este lunes otro proyecto vinculado con el artista verá la luz al estrenarse en Argentina "Sandro de América", serie de Telefé que repasa la vida del cantante y que sería emitida aquí durante el primer semestre, por Canal 13.
A ocho años de su muerte, Sandro sigue dando que hablar. Esta semana salió a la venta "Sandro dúos", un disco que incluye 12 duetos inéditos que, a través de la tecnología, unen la voz del cantante argentino con la de varias figuras de la música hispanohablante y una sorpresiva aparición en inglés: Elvis Presley.
La canción en que se unen ambos intérpretes es "Whole lotta shakin' goin' on", compuesta originalmente por Dave Williams y popularizada en 1957 por Jerry Lee Lewis. Sandro grabó en 1964 una versión en español titulada "Hay mucha agitación" y que fue parte del su primer LP, "Presentando a Sandro". Presley, en tanto, la incluyó en su disco "Elvis country (I'm 10.000 years old)", de 1971. Ahora los tiene a Sandro y a Elvis cantando en sus respectivos idiomas y uniéndose en el coro en inglés.
Participaron en este disco, que también tendrá una edición en vinilo, Cristian Castro, en "Rosa rosa"; Franco de Vita, en "Como lo hice yo"; Carlos Vives, en "Una muchacha y una guitarra"; Abel Pintos, en "Porque yo te amo"; Chayanne, en "Las manos", y Soledad, en "Cómo te diré", entre otros.
Coincidentemente, este lunes otro proyecto vinculado con el artista verá la luz al estrenarse en Argentina "Sandro de América", serie de Telefé que repasa la vida del cantante y que sería emitida aquí durante el primer semestre, por Canal 13.
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