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miércoles, enero 23, 2019
"Semana Peñaflorina 2019" lanza oficialmente su parrilla de artistas
Comunicado de prensa
Desde el 7 al 17 de Febrero se celebrará la tercera versión de la "Semana Peñaflorina" en el Parque Comunal El Trapiche de Peñaflor y en diversos puntos de la comuna, evento gratuito que trae una parrilla de primer nivel con artistas nacionales e internacionales, productores locales, artesanos, food truck y el tradicional Oktoberfest.
La parrilla musical estará compuesta por grandes artistas como: ATTAQUE 77, DIOS SALVE A LA REINA, FELIPE AVELLO, JORGE ALIS, MYRIAM HERNÁNDEZ, SCHUSTER, FRANCISCA VALENZUELA, GEPE, SONORA 5 ESTRELLAS, MOVIMIENTO ORIGINAL, BUDDY RICHARD, PALMENIA PIZARRO Y NUMEROSAS BANDAS LOCALES. La música partirá a las 16 horas los días 15, 16 y 17 de febrero, cuando la fiesta se traslade al Parque El Trapiche, el que abrirá sus puertas a las 11:00 horas, con actividades para todos: cocinerías, food truck, juegos infantiles y el tradicional Oktoberfest. En tanto que el sábado 9 y el domingo 10 de febrero el show artístico se concentrará en la calle Manuel González de Malloco, a partir de las 16:00 horas.
El evento también tendrá presentaciones gratuitas de TEATRO, una gran ZUMBATÓN con FABRICIO e IVAN CABRERA y STAND UP COMEDY con JORGE ALIS, FELIPE AVELLO y PEDRO RUMINOT, en diversos puntos de la comuna.
En Parque El Trapiche
Viernes 15 de Febrero, Parque El Trapiche: Movimiento Original y Attaque 77
Sábado 16 de Febrero, Parque El Trapiche: Dios Salve a La Reina y Gepe
Domingo 17 de Febrero, Parque El Trapiche: Francisca Valenzuela y Sonora 5 Estrellas
Plaza de Malloco
Sábado 9 de Febrero: Palmenia Pizarro y Buddy Richard
Domingo 10 de Febrero: Myriam Hernández y Schuster
Entretención en Tu Barrio
Jueves 7 de Febrero: Felipe Avello y Pedro Ruminot, Los Guindos, 21:.00 horas
Viernes 8 de Febrero: Zumbatón con Iván Cabrera y Fabricio, Villa Nazareth, 21:00 horas
Lunes 11 de Febrero: Jorge Alis, Las Brisas, 21:00 horas.
Teatro en Tu Barrio
Martes 12 de Febrero: “Departamento de Soltera” con Pato Torres, Villa Alameda, 21:00 horas
Miércoles 13 de Febrero: “La Divina Comedia” con Juan Pablo Sáez, Villa Víctor Domingo Silva, 21:00 horas
Jueves 14 de Febrero: “Todo Por Un Orgasmo”, Villa Alto Miraflores, 21:00 horas
Desde el 7 al 17 de Febrero se celebrará la tercera versión de la "Semana Peñaflorina" en el Parque Comunal El Trapiche de Peñaflor y en diversos puntos de la comuna, evento gratuito que trae una parrilla de primer nivel con artistas nacionales e internacionales, productores locales, artesanos, food truck y el tradicional Oktoberfest.
La parrilla musical estará compuesta por grandes artistas como: ATTAQUE 77, DIOS SALVE A LA REINA, FELIPE AVELLO, JORGE ALIS, MYRIAM HERNÁNDEZ, SCHUSTER, FRANCISCA VALENZUELA, GEPE, SONORA 5 ESTRELLAS, MOVIMIENTO ORIGINAL, BUDDY RICHARD, PALMENIA PIZARRO Y NUMEROSAS BANDAS LOCALES. La música partirá a las 16 horas los días 15, 16 y 17 de febrero, cuando la fiesta se traslade al Parque El Trapiche, el que abrirá sus puertas a las 11:00 horas, con actividades para todos: cocinerías, food truck, juegos infantiles y el tradicional Oktoberfest. En tanto que el sábado 9 y el domingo 10 de febrero el show artístico se concentrará en la calle Manuel González de Malloco, a partir de las 16:00 horas.
El evento también tendrá presentaciones gratuitas de TEATRO, una gran ZUMBATÓN con FABRICIO e IVAN CABRERA y STAND UP COMEDY con JORGE ALIS, FELIPE AVELLO y PEDRO RUMINOT, en diversos puntos de la comuna.
En Parque El Trapiche
Viernes 15 de Febrero, Parque El Trapiche: Movimiento Original y Attaque 77
Sábado 16 de Febrero, Parque El Trapiche: Dios Salve a La Reina y Gepe
Domingo 17 de Febrero, Parque El Trapiche: Francisca Valenzuela y Sonora 5 Estrellas
Plaza de Malloco
Sábado 9 de Febrero: Palmenia Pizarro y Buddy Richard
Domingo 10 de Febrero: Myriam Hernández y Schuster
Entretención en Tu Barrio
Jueves 7 de Febrero: Felipe Avello y Pedro Ruminot, Los Guindos, 21:.00 horas
Viernes 8 de Febrero: Zumbatón con Iván Cabrera y Fabricio, Villa Nazareth, 21:00 horas
Lunes 11 de Febrero: Jorge Alis, Las Brisas, 21:00 horas.
Teatro en Tu Barrio
Martes 12 de Febrero: “Departamento de Soltera” con Pato Torres, Villa Alameda, 21:00 horas
Miércoles 13 de Febrero: “La Divina Comedia” con Juan Pablo Sáez, Villa Víctor Domingo Silva, 21:00 horas
Jueves 14 de Febrero: “Todo Por Un Orgasmo”, Villa Alto Miraflores, 21:00 horas
martes, enero 22, 2019
Los Prisioneros en el Metro de Santiago: cómo se hizo la portada de Pateando Piedras
La Tercera
El trío ícono del rock chileno, eligió para su segundo álbum de estudio una fotografía captada cuando viajaban a San Miguel. Jorge Brantmayer, el fotógrafo a cargo de las sesiones, detalla en Culto cómo fue la extensa jornada que lo llevó a recorrer industrias, un Burger Inn y el transporte público.
Por Mónica Garrido
En junio de 1986, Jorge González ya había compuesto gran parte de las canciones del segundo disco de Los Prisioneros.
Bajo el nombre Pateando Piedras, el trío que completan Miguel Tapia y Claudio Narea, grababan las canciones “Muevan las industrias”, “Por qué no se van” y “El baile de los que sobran”, conservando el espíritu contestatario que dieron a conocer en su debut La voz de los 80.
Con los temas ya registrados y la aprobación de Sello EMI, solo hacía falta definir la imagen que querían para su segundo álbum de estudio.
“Me pidieron hacer fotos para ese disco, entonces lo que hice fue ir a buscar a Jorge a su casa, y ahí se juntaron Claudio y Miguel. Fuimos en mi auto por la Autopista Central e hicimos fotos en distintos lugares”, recuerda Jorge Brantmayer, fotógrafo a cargo de inmortalizar la nueva portada, en conversación con Culto.
Fue a propósito de su canción “Muevan las industrias” que Bratmayer decidió buscar fábricas como uno de los tantos posibles escenarios.
“Otro día fui a sus casas temprano en la mañana, les saqué fotos mientras se levantaban. Después sacamos unas en Providencia, otras en el Burger Inn, unas en un mall que estaba en Pedro de Valdivia con 11 de septiembre -que ahora se llama Nueva Providencia- (…) En el fondo tenía que encontrar o inventar situaciones distintas”, explica el fotógrafo de 64 años.
Brantmayer reconoce no ser un usuario frecuente del Metro de Santiago, por lo que tiende a confundir las líneas y sus correspondientes calles, pero sí recuerda a la perfección que tomó la imagen elegida en un tramo en que los vagones pasaban por la superficie, en la Línea 2 con dirección a San Miguel.
“Esa foto la saqué en un momento que entró luz natural. En el metro hay poca luz, y en ese tiempo lo que se usaba era la diapositiva en colores. Me acuerdo que algunas quedaron movidas y otras se salvaron un poquito”, detalla Brantmayer sobre la fotografía que muestra a Miguel Tapia con la espalda apoyada, mientras Claudio Narea y Jorge Gonzalez miran hacia la cámara con una sutil sonrisa.
“No fuimos específicamente a sacar esta foto del metro. Nació la idea cuando ya estábamos en el lugar, porque se veían bien ahí. No sé quién la habrá elegido al final, no sé si fue la EMI, los cabros… pero esa quedó”, relata Jorge Brantmayer sobre la elección del lugar.
No fue fácil para el fotógrafo dar con una imagen que dejara contentos a los hombres de “Por qué los ricos”. Tras discutir varias ideas, el trío rock buscó identificarse con lo más simple: lo cotidiano. “Jorge González es un tipo muy particular. Había que proponerle constantemente cosas, yo le decía ‘Mira tengo esta situación’, y algunas me las descartaba porque le parecían ridículas o qué se yo, o consideraba que no iban con el perfil de la banda. Pero ese momento de metro es una cosa importante, porque todo el mundo lo usaba y ellos se reconocían como del pueblo”.
“En la portada definitiva están como están no más. No miran a la cámara con cara de enojados. Eran súper cabros chicos, es increíble que alguien a esa edad haya hecho todo eso, escribir un disco con tanta fuerza como Pateando Piedras, con tanto contenido tan potente. Aunque ese en realidad fue Jorge González”, cuenta el artista visual, quien pretendía obtener reacciones espontáneas, pero sin dejar de lado la rebeldía. “El más risueño era Claudio Narea, pero no era lo que buscábamos. Los Prisioneros era un nombre contestatario, entonces no podíamos dejarlos salir sonriendo”.
No fue difícil la sesión en cuanto al uso de espacios públicos. Apenas había transcurrido un año desde La voz de los 80 y aún no provocaban la histeria de la fanaticada. “No eran como los Beatles. A lo más un ‘Hola, compadre’. Además, a Jorge Gonzalez le cargaba todo eso”, precisa Brantmayer.
“Hicimos fotos caminando pateando piedras por San Miguel, unas con unas almejas que encontré en una feria, fuimos en el auto buscando fábricas, industrias por ‘Muevan las industrias’ y una de esas la ocuparon en la portada de un single. Antes, todo eso era una especie de campo abierto, así que llegamos y nos metimos ahí a sacar varias fotos. Más que las del Metro, me gustaron las caminatas por San Miguel, porque las ferias, los perros, las calles, todo eso, era muy de ahí”, concluye el hombre tras la cámara.
Mauricio Redolés: “Los Beatles son un paradigma de banda juvenil que puede llegar al k-pop”
Radio U De Chile
La Sala Master de Radio Universidad de Chile recibe este miércoles el estreno de La otra versión de los hechos, un monólogo en que el músico y poeta reimagina la biografía de los británicos. “Es como si el barrio Yungay fuera parte de Liverpool”, adelanta.
Por Rodrigo Alarcón
El músico y poeta Mauricio Redolés se presentará a las 20 horas de este miércoles en la Sala Master de Radio Universidad de Chile, en un concierto a beneficio de una familia del barrio Yungay.
En lugar de su repertorio habitual, el autor de “Quién mató a Gaete” estrenará el monólogo La otra versión de los hechos, donde es acompañado por una banda con la que reimagina la biografía de los Beatles: “Voy contando su historia, pero en un ambiente barrial. Es como si el barrio Yungay fuera parte de Liverpool, entonces son chilenos y son amigos de una banda de rock, formada en los años 60, en el barrio”, adelanta a Radio Universidad de Chile.
“Es una especie de ensueño, de relato onírico donde estos cuatro músicos crean la música de los Beatles, pero los Beatles no existen ahí, existen Los Escarabajos de Yungay”, añade.
Redolés escribió el guión luego de realizar un taller el año pasado, donde repasaba la trayectoria de la banda y su impacto en la cultura popular. A partir de esa experiencia, creó un relato donde hechos y personajes están trastocados. John Lennon y Paul McCartney, por ejemplo, se convierten en John Leño y Paul MasCarne, dos personajes que perfectamente pueden encontrarse en Santiago con Lucho Gatica, para ensayar una versión de “Bésame mucho”.
O Desmond y Molly, los dos protagonistas de “Ob-La-Di, Ob-La-Da”, se transforman en Nelson y Nelly, en una especie de homenaje a “Payo” Grondona. “Nelson tiene un puesto allá en el mercado / Nelly canta en una banda punk”, entona Redolés al teléfono, con la clásica melodía beatlesca.
“Desde el punto de vista de la parafernalia teatral, va a ser un espectáculo muy magro. No hay escenografía. Hay pequeños guiños en el vestuario, pero más que nada es un espectáculo… a ver, si se pudiera resumir, es como un tributo a los Beatles, con una historia delirante contada por Mauricio Redolés”.
¿La consideras una obra de teatro?
Yo creo que es una obra de teatro, pero en proceso. Work in progress, como dicen. Estamos trabajando para usted.
Cuando viviste en Inglaterra, ¿fuiste a Liverpool?
Sí, una vez. Recorrí Penny Lane, fui a la Caverna. También estuvimos en el colegio donde estudió Lennon, dimos unas vueltas bastante biográficas. Estuve una tarde, no más que eso, pero me pude dar cuenta de que es una ciudad bastante especial. El liverpooliano tiene mucho sentido del humor y creo que la irreverencia de John Lennon y Paul McCartney está cruzada por una ciudad cosmopolita, por un puerto donde llegaban muchos barcos de Estados Unidos. Los Beatles estaban siempre muy abiertos a culturas foráneas: “Ob-La-Di, Ob-La-Da” es una frase en nigeriano, que Paul McCartney escuchó en un bar y le quedó dando vueltas.
¿Cómo surgió la idea de hacer esas charlas sobre los Beatles?
Por el interés de hablar de una época y una música que para muchas generaciones ha sido importante. No solamente marcó a la generación de los ‘60, sino también a los ‘70, ‘80, ‘90, 2000 y sigue. Los Beatles dejan sentado un paradigma de la banda juvenil que puede llegar hasta el k-pop. El pop coreano son los Beatles de ahora, para qué vamos a estar con leseras. Las fanáticas del pop coreano equivalen a las fanáticas de los Beatles, que ahora son todas señoras de 60 y 70 años.
Los Beatles tienen una infinidad de imitadores, pero en esta obra la idea es traducirlos, no asemejarse a ellos…
Esa es la apuesta, apelar al sentido universal de la música de los Beatles, que pueden ser una banda chilena, argentina, francesa, coreana, australiana, canadiense. Da para todo. Si te fijas en la historia del rock latinoamericano, para mencionar lo más cercano, las bandas más emblemáticas tienen una historia que marca generaciones. Pienso en Los Saicos de Perú, en Los Prisioneros en Chile, en Los Gatos o Pintura Fresca o Pescado Rabioso en Argentina, en los mismos Iracundos de Paysandú. Hay un paradigma que se fija a partir de la experiencia de los Beatles, que es muy marcador para toda una cultura musical juvenil en todo el mundo, y en particular, en América Latina.
Beatles en Yungay
El concierto está programado para las 20 horas de este miércoles en la Sala Master de Radio Universidad de Chile, ubicada en Miguel Claro 509, Providencia. Las entradas tienen valores de $8.000 (preventa en mauricioredolesproducciones@gmail.com) y $10.000 (general).
La Sala Master de Radio Universidad de Chile recibe este miércoles el estreno de La otra versión de los hechos, un monólogo en que el músico y poeta reimagina la biografía de los británicos. “Es como si el barrio Yungay fuera parte de Liverpool”, adelanta.
Por Rodrigo Alarcón
El músico y poeta Mauricio Redolés se presentará a las 20 horas de este miércoles en la Sala Master de Radio Universidad de Chile, en un concierto a beneficio de una familia del barrio Yungay.
En lugar de su repertorio habitual, el autor de “Quién mató a Gaete” estrenará el monólogo La otra versión de los hechos, donde es acompañado por una banda con la que reimagina la biografía de los Beatles: “Voy contando su historia, pero en un ambiente barrial. Es como si el barrio Yungay fuera parte de Liverpool, entonces son chilenos y son amigos de una banda de rock, formada en los años 60, en el barrio”, adelanta a Radio Universidad de Chile.
“Es una especie de ensueño, de relato onírico donde estos cuatro músicos crean la música de los Beatles, pero los Beatles no existen ahí, existen Los Escarabajos de Yungay”, añade.
Redolés escribió el guión luego de realizar un taller el año pasado, donde repasaba la trayectoria de la banda y su impacto en la cultura popular. A partir de esa experiencia, creó un relato donde hechos y personajes están trastocados. John Lennon y Paul McCartney, por ejemplo, se convierten en John Leño y Paul MasCarne, dos personajes que perfectamente pueden encontrarse en Santiago con Lucho Gatica, para ensayar una versión de “Bésame mucho”.
O Desmond y Molly, los dos protagonistas de “Ob-La-Di, Ob-La-Da”, se transforman en Nelson y Nelly, en una especie de homenaje a “Payo” Grondona. “Nelson tiene un puesto allá en el mercado / Nelly canta en una banda punk”, entona Redolés al teléfono, con la clásica melodía beatlesca.
“Desde el punto de vista de la parafernalia teatral, va a ser un espectáculo muy magro. No hay escenografía. Hay pequeños guiños en el vestuario, pero más que nada es un espectáculo… a ver, si se pudiera resumir, es como un tributo a los Beatles, con una historia delirante contada por Mauricio Redolés”.
¿La consideras una obra de teatro?
Yo creo que es una obra de teatro, pero en proceso. Work in progress, como dicen. Estamos trabajando para usted.
Cuando viviste en Inglaterra, ¿fuiste a Liverpool?
Sí, una vez. Recorrí Penny Lane, fui a la Caverna. También estuvimos en el colegio donde estudió Lennon, dimos unas vueltas bastante biográficas. Estuve una tarde, no más que eso, pero me pude dar cuenta de que es una ciudad bastante especial. El liverpooliano tiene mucho sentido del humor y creo que la irreverencia de John Lennon y Paul McCartney está cruzada por una ciudad cosmopolita, por un puerto donde llegaban muchos barcos de Estados Unidos. Los Beatles estaban siempre muy abiertos a culturas foráneas: “Ob-La-Di, Ob-La-Da” es una frase en nigeriano, que Paul McCartney escuchó en un bar y le quedó dando vueltas.
¿Cómo surgió la idea de hacer esas charlas sobre los Beatles?
Por el interés de hablar de una época y una música que para muchas generaciones ha sido importante. No solamente marcó a la generación de los ‘60, sino también a los ‘70, ‘80, ‘90, 2000 y sigue. Los Beatles dejan sentado un paradigma de la banda juvenil que puede llegar hasta el k-pop. El pop coreano son los Beatles de ahora, para qué vamos a estar con leseras. Las fanáticas del pop coreano equivalen a las fanáticas de los Beatles, que ahora son todas señoras de 60 y 70 años.
Los Beatles tienen una infinidad de imitadores, pero en esta obra la idea es traducirlos, no asemejarse a ellos…
Esa es la apuesta, apelar al sentido universal de la música de los Beatles, que pueden ser una banda chilena, argentina, francesa, coreana, australiana, canadiense. Da para todo. Si te fijas en la historia del rock latinoamericano, para mencionar lo más cercano, las bandas más emblemáticas tienen una historia que marca generaciones. Pienso en Los Saicos de Perú, en Los Prisioneros en Chile, en Los Gatos o Pintura Fresca o Pescado Rabioso en Argentina, en los mismos Iracundos de Paysandú. Hay un paradigma que se fija a partir de la experiencia de los Beatles, que es muy marcador para toda una cultura musical juvenil en todo el mundo, y en particular, en América Latina.
Beatles en Yungay
El concierto está programado para las 20 horas de este miércoles en la Sala Master de Radio Universidad de Chile, ubicada en Miguel Claro 509, Providencia. Las entradas tienen valores de $8.000 (preventa en mauricioredolesproducciones@gmail.com) y $10.000 (general).
Al infinito y más allá: conciertos de luz se imponen en Santiago
IÑIGO DÍAZ
Cultura
El Mercurio
El Teatro Nescafé de las Artes y la Iglesia del Monasterio del Carmen Bajo de San Rafael serán escenarios para experiencias de música, sonido e imágenes del universo visto desde Chile.
Desde hace décadas el Planetario de la U. de Santiago ha sido escenario de conciertos y audiciones vinculadas a la observación del universo: desde las sesiones con música de Pink Floyd y su "The Dark Side of the Moon" hasta intervenciones camerísticas como "Misterios cosmográficos II", del pianista José Ignacio Valdés, o el concierto audiovisual "Sonidos de la Tierra y el Universo", con Gorgias Romero.
Mañana, estas sesiones se trasladan al Teatro Nescafé de las Artes, con el concierto "Frecuencias del Universo" (21:00 hrs., $10.000 y $15.000), a cargo de Romero y el visualista José Luis Menares, quienes encabezan un relato sobre los cielos del norte de Chile.
"La narración de la historia se basa en la apreciación del cielo estrellado que tiene una persona. De pronto viaja al espacio y cuando vuelve a la Tierra, lo hace con una noción absolutamente distinta del universo de la que tenía", explica Romero.
La música se sustenta en el sintetizador Moog, rodeado por bases electrónicas, cantos armónicos, sonidos de trompeta y de hang drum , percusión melódica sobre superficies metálicas. "El año pasado hicimos un viaje al norte. Llegamos hasta observatorios de las regiones de Coquimbo, Atacama y Antofagasta -Tololo, La Silla, Las Campanas, Paranal, Alma-, para grabar imágenes de los cielos con la técnica de time lapse , una serie de fotografías condensadas en un video", explica el autor.
En tanto, en la comuna de Independencia, tres artistas se reúnen mañana y el jueves para el concierto "Sonpendular", que se realiza en la nave central de la Iglesia del Monasterio del Carmen Bajo de San Rafael (Av. Independencia 225, 20:30 hrs., $8.000). En desuso por más de dos décadas, en el invierno pasado, este recinto fue escenario para una impactante experiencia de mapping "inmersivo".
"Los espacios interiores, muros, pilares y cielos, quedan mapeados con luz abstracta. La iglesia se convierte así en el portal para un viaje", explica el artista Marco Martínez, quien trabajará junto a Sergio Mora en estas intervenciones lumínicas.
Andrea Gana está a cargo de la electrónica minimalista y ambient , junto a Tan Levine y Mariana Olivares en la ejecución de seis gongs: "Sonpendular es una experiencia inmersiva que se mueve entre la tensión y la contemplación. Esta sensación de péndulo remite a la transformación y la impermanencia de constante movimiento", cierra Gana, artista lumínica y directora de Küze Festival de Luz y premiada en el festival Circle of Light de Moscú.
Cultura
El Mercurio
El Teatro Nescafé de las Artes y la Iglesia del Monasterio del Carmen Bajo de San Rafael serán escenarios para experiencias de música, sonido e imágenes del universo visto desde Chile.
Desde hace décadas el Planetario de la U. de Santiago ha sido escenario de conciertos y audiciones vinculadas a la observación del universo: desde las sesiones con música de Pink Floyd y su "The Dark Side of the Moon" hasta intervenciones camerísticas como "Misterios cosmográficos II", del pianista José Ignacio Valdés, o el concierto audiovisual "Sonidos de la Tierra y el Universo", con Gorgias Romero.
Mañana, estas sesiones se trasladan al Teatro Nescafé de las Artes, con el concierto "Frecuencias del Universo" (21:00 hrs., $10.000 y $15.000), a cargo de Romero y el visualista José Luis Menares, quienes encabezan un relato sobre los cielos del norte de Chile.
"La narración de la historia se basa en la apreciación del cielo estrellado que tiene una persona. De pronto viaja al espacio y cuando vuelve a la Tierra, lo hace con una noción absolutamente distinta del universo de la que tenía", explica Romero.
La música se sustenta en el sintetizador Moog, rodeado por bases electrónicas, cantos armónicos, sonidos de trompeta y de hang drum , percusión melódica sobre superficies metálicas. "El año pasado hicimos un viaje al norte. Llegamos hasta observatorios de las regiones de Coquimbo, Atacama y Antofagasta -Tololo, La Silla, Las Campanas, Paranal, Alma-, para grabar imágenes de los cielos con la técnica de time lapse , una serie de fotografías condensadas en un video", explica el autor.
En tanto, en la comuna de Independencia, tres artistas se reúnen mañana y el jueves para el concierto "Sonpendular", que se realiza en la nave central de la Iglesia del Monasterio del Carmen Bajo de San Rafael (Av. Independencia 225, 20:30 hrs., $8.000). En desuso por más de dos décadas, en el invierno pasado, este recinto fue escenario para una impactante experiencia de mapping "inmersivo".
"Los espacios interiores, muros, pilares y cielos, quedan mapeados con luz abstracta. La iglesia se convierte así en el portal para un viaje", explica el artista Marco Martínez, quien trabajará junto a Sergio Mora en estas intervenciones lumínicas.
Andrea Gana está a cargo de la electrónica minimalista y ambient , junto a Tan Levine y Mariana Olivares en la ejecución de seis gongs: "Sonpendular es una experiencia inmersiva que se mueve entre la tensión y la contemplación. Esta sensación de péndulo remite a la transformación y la impermanencia de constante movimiento", cierra Gana, artista lumínica y directora de Küze Festival de Luz y premiada en el festival Circle of Light de Moscú.
Hoy comienza el ciclo "Música en las Misiones"
Cultura
El Mercurio
La U. Católica invita al ciclo "Música en las Misiones", que se realiza en iglesias de las comunas de Lanco, Los Lagos y Panguipulli. El primer concierto es hoy, en Purulón, y lo ofrecen un quinteto y el coro infantil de la Casona Cultural de Panguipulli, dirigido por Macarena Gárate. También habrá conciertos el 29 de enero y el 4 de febrero (Amigosdepanguipulli.com).
El Mercurio
La U. Católica invita al ciclo "Música en las Misiones", que se realiza en iglesias de las comunas de Lanco, Los Lagos y Panguipulli. El primer concierto es hoy, en Purulón, y lo ofrecen un quinteto y el coro infantil de la Casona Cultural de Panguipulli, dirigido por Macarena Gárate. También habrá conciertos el 29 de enero y el 4 de febrero (Amigosdepanguipulli.com).
lunes, enero 21, 2019
Garciadas Cañetinas: la activa semana de un tradicional encuentro en La Araucanía
María Piedad Jiménez Larraín
Cultura
El Mercurio
La versión 15 comienza hoy y presenta una agenda que, según su organizador Clímaco Hermosilla, integra elementos tanto europeos como americanos, ambos muy propios e identitarios de la región.
"Con las temáticas de las conferencias, la música y las visitas que se realizarán en las Garciadas pretendemos presentar una visión más completa de nuestra identidad, al mismo tiempo que rescatar nuestra herencia cultural, contribuir al desarrollo de una corriente de turismo histórico y hacer notar que el multiculturalismo está presente desde tiempos de la Colonia, sin negar ninguna de nuestras raíces", afirma Clímaco Hermosilla, director de la Agrupación Cultural ARTIS, que organiza esta actividad.
Las Garciadas Cañetinas son jornadas histórico-culturales que se efectúan todos los años en honor a Don García Hurtado de Mendoza, fundador de Cañete (1558). En su versión número 16 -que se realizará entre hoy día y el jueves 24- la ceremonia de inauguración estará a cargo del alcalde de la comuna, Jorge Radonich. El Conjunto Syntagma Musicum de la Universidad de Santiago, dirigido por Franco Bonino, abrirá el ciclo de conciertos que se realizarán a lo largo de los tres días, en el que se presentará también el Ensemble Le Musiciens de Valparaíso. Bonino menciona que "con nuestro repertorio pretenderemos evocar a aquellos contextos europeos que no eran ajenos a lo que pasó en Chile. Nuestra música aportará con una ambientación musical de la época".
El licenciado en Historia de la Universidad de Chile, Javier Soto, será el conferencista de mañana. Expondrá sobre la fundación y despoblamiento del segundo Cañete, ciudad fundada en 1566 por Rodrigo de Quiroga -no la que fundó García de Mendoza en 1558-. "Es muy importante conocer la historia de nuestras ciudades porque significa conocer la historia de nosotros mismos", señala Soto. "Es interesante entender los problemas actuales en los conflictos antiguos porque podemos ver cómo se ha logrado dar solución a aquellas problemáticas y así tomar conciencia de lo que hemos sido como país", agrega el historiador.
Durante los tres días se realizarán visitas a los sitios más emblemáticos de la zona, como el Fuerte de Tucapel, el territorio de Pilmaiquén, donde fue capturado y muerto Pedro de Valdivia, el sitio donde se fundó la primera ciudad de Cañete, entre otros.
Para cerrar el evento cañetino, María Paz López, licenciada en Historia de la U. de Chile, se referirá a la incorporación de territorios indígenas al Estado chileno a partir de testamentos lafquenches. "La información que aportan los testamentos en particular, y los papeles notarias en general, permite tensar las ideas que actualmente se tienen respecto de los sistemas de propiedad y de herencia de la tierra, ampliando el debate sobre aspectos históricos de la organización social y cultural de los indígenas", comenta López.
Cultura
El Mercurio
La versión 15 comienza hoy y presenta una agenda que, según su organizador Clímaco Hermosilla, integra elementos tanto europeos como americanos, ambos muy propios e identitarios de la región.
"Con las temáticas de las conferencias, la música y las visitas que se realizarán en las Garciadas pretendemos presentar una visión más completa de nuestra identidad, al mismo tiempo que rescatar nuestra herencia cultural, contribuir al desarrollo de una corriente de turismo histórico y hacer notar que el multiculturalismo está presente desde tiempos de la Colonia, sin negar ninguna de nuestras raíces", afirma Clímaco Hermosilla, director de la Agrupación Cultural ARTIS, que organiza esta actividad.
Las Garciadas Cañetinas son jornadas histórico-culturales que se efectúan todos los años en honor a Don García Hurtado de Mendoza, fundador de Cañete (1558). En su versión número 16 -que se realizará entre hoy día y el jueves 24- la ceremonia de inauguración estará a cargo del alcalde de la comuna, Jorge Radonich. El Conjunto Syntagma Musicum de la Universidad de Santiago, dirigido por Franco Bonino, abrirá el ciclo de conciertos que se realizarán a lo largo de los tres días, en el que se presentará también el Ensemble Le Musiciens de Valparaíso. Bonino menciona que "con nuestro repertorio pretenderemos evocar a aquellos contextos europeos que no eran ajenos a lo que pasó en Chile. Nuestra música aportará con una ambientación musical de la época".
El licenciado en Historia de la Universidad de Chile, Javier Soto, será el conferencista de mañana. Expondrá sobre la fundación y despoblamiento del segundo Cañete, ciudad fundada en 1566 por Rodrigo de Quiroga -no la que fundó García de Mendoza en 1558-. "Es muy importante conocer la historia de nuestras ciudades porque significa conocer la historia de nosotros mismos", señala Soto. "Es interesante entender los problemas actuales en los conflictos antiguos porque podemos ver cómo se ha logrado dar solución a aquellas problemáticas y así tomar conciencia de lo que hemos sido como país", agrega el historiador.
Durante los tres días se realizarán visitas a los sitios más emblemáticos de la zona, como el Fuerte de Tucapel, el territorio de Pilmaiquén, donde fue capturado y muerto Pedro de Valdivia, el sitio donde se fundó la primera ciudad de Cañete, entre otros.
Para cerrar el evento cañetino, María Paz López, licenciada en Historia de la U. de Chile, se referirá a la incorporación de territorios indígenas al Estado chileno a partir de testamentos lafquenches. "La información que aportan los testamentos en particular, y los papeles notarias en general, permite tensar las ideas que actualmente se tienen respecto de los sistemas de propiedad y de herencia de la tierra, ampliando el debate sobre aspectos históricos de la organización social y cultural de los indígenas", comenta López.
domingo, enero 20, 2019
El barroco vivo en la Pascua de Negros en La Tirana
ROSARIO MENA
Religión
El Mercurio
El 6 de enero, día de Pascua de Reyes, tiene lugar en La Tirana y otros muchos pueblos del Norte Grande, la llamada Pascua de Negros. Música, bailes y una profusión de elementos decorativos y rituales hacen de esta celebración tradicional, nacida del sincretismo entre la cultura pastoril andina, la evangelización católica y la influencia negra, un complejo ritual festivo, en el cual el Niño Dios es el protagonista, identificando a indígenas, mestizos y afrodescendientes desde la la Colonia hasta hoy.
Cinco de enero. Atardece en la explanada. Frente al santuario de la Virgen del Carmen de La Tirana, las banderitas de papel plateado colgadas entre los árboles y postes emiten reflejos intermitentes con el movimiento del viento, iluminadas por el sol poniente. Los niños corren de un lado a otro de la gran plaza, mientras se va recortando la silueta de los tamarugos contra el cielo nortino y los carros de comida callejera atendidos por chilenos y peruanos despachan a destajo empanadas fritas, sopaipillas, anticuchos y completos.
Cuando la Iglesia Católica celebra la Fiesta de la Epifania, el 6 de enero, y en varias partes de Occidente se reciben regalos conmemorando la llegada de los Reyes Magos, en medio de la Pampa del Tamarugal, a 72 kilómetros de Iquique, se prepara la Pascua de Negros. Una fiesta originada en el sincretismo católico-andino en el Virreinato del Perú, que hunde sus raíces en el Imperio Inca, se construye en la evangelización española y se consolida en la industria minera y salitrera, cuando aún este territorio era peruano.
En las casas se levantan los parabienes, espacios presididos por un gran pesebre hecho por todos los integrantes de la familia que representa sus tradiciones y sentido de pertenencia, tanto en la recreación de los paisajes como en el tipo de animales que se colocan, las vestimentas de las figuras y otros múltiples objetos, en conjuntos atiborrados de ornamentos y luces. Hasta ellos llegan los bailes invitados por la familia para rendir honores al Niño Dios. Signos de la alegría de la fiesta son las peritas de Pascua, la chicha, el chocolate, las rosquillas y las galletas que se reparten entre todos los asistentes.
Familias enteras, hombres y mujeres de todas las edades, tanto vecinos del pueblo como residentes en Iquique, Arica, Antofagasta y en comunidades cercanas, aimaras y quechuas, comienzan a repletar el centro histórico de esta localidad de menos de 800 habitantes, conocida masivamente por la Fiesta de la Virgen del Carmen de La Tirana, el 16 de julio, cuando más de 200 mil personas se toman sus calles polvorientas entre bailes, música y bullicio, convulsionando por una semana su tranquilo ritmo habitual.
Distinto es en esta ocasión. Si bien la iglesia, la plaza, las calles, las casas y los locales comerciales se llenan de gente y de vida, y más de quince bailes hacen su arribo al pueblo, no son más de 10 mil personas las que se congregan el día de la Pascua a la hora de máxima concurrencia. Se trata de una fiesta comunitaria. Esta es la fiesta de los tiraneños, y la más importante para ellos junto a la Navidad, de cuya celebración forma parte.
El pueblo y la Iglesia
Dentro del templo, el pesebre a escala natural de ambientación andina es visitado por los devotos y bailes de pastores con sus cantos y danzas. Afuera, se hacen también presentes las bandas de bronces. El programa parroquial se intersecta con la agenda propia del pueblo, apegada a una historia en la cual la presencia de los sacerdotes, que venían desde lejos sin que hubiera una parroquia establecida, era un servicio puntual en la liturgia, dentro de una fiesta organizada y sostenida por la comunidad y regida por los tres bailes de pastores locales, portadores de una antigua tradición que hasta hoy intentan preservar y difundir.
Es el caso de los Indios Pastores de la familia Choque, uno de los bailes de pastores más tradicionales del país, que se desprende en 1980 del baile más antiguo del pueblo de La Tirana, fundado por don Nemesio Loayza a principios del siglo XX. Además del uso y estilo de su danza, se caracterizan por sus instrumentos de origen europeo como mandolina, violín, acordeón y el tamborcito, y la cadencia melancólica de sus cantos al Niño Dios, que contrasta con los nuevos ritmos que se observan en los bailes foráneos.
"La Iglesia, con todos sus aciertos y aportes, ha convertido la fiesta del pueblo en un evento muy dirigido a los peregrinos, los de afuera. Hoy en día los lakitas (banda de zampoñas) han ido modificando la forma de tocar, asimilándose a las bandas de bronce, y los pastores van bailando zambeado, con un vaivén que no tiene nada que ver. Ese sonido y ese toque que llegan del exterior predomina en la fiesta. Se ve que hay un baile de pueblo, el de don Nemesio (Loayza), la familia Choque, la abuela Elcira (Morales) -los tres bailes antiguos de La Tirana-, y otros que llegan con ideas y vestimentas inspiradas en otros territorios, como cusqueños y otros", dice Víctor Choque, profesor, investigador, músico e integrante en cuarta generación del baile de la familia Choque.
Sincretismo multiétnico
El origen de la festividad es aún tema de estudio. Según Marco Chia, profesor de historia y voluntario en la capilla del santuario, esta surge de la superposición de la Epifanía, celebrada en Europa, con el awatiri, o fiesta aimara de los niños pastores, ya existente en el altiplano y en la pampa antes de la Conquista. "En esta celebración los niños que ya estaban creciendo les transferían el oficio de pastor a los más pequeños. Había danza, música y se preparaban unos panes especiales de quínoa. Esto calzó muy bien con la Epifanía, y el Niño Dios se identificó con el niño pastor. Además existían bailes de indios en honor a la nobleza inca que por entonces dominaba el territorio".
Por su parte, Rosa Quispe, cantora y profesora intercultural aimara, e integrante del baile de pastores de su pueblo, La Huayca, a pocos kilómetros de La Tirana, cree que "los bailes de los pastores se asimilaron a la devoción al nacimiento del Niño Dios, porque los pastores son los primeros que lo visitan en Belén".
La denominación de "Pascua de Negros" se atribuye al hecho de que en dicha fecha, central en la devoción al Niño Dios, de gran importancia durante la Colonia, los esclavos negros podían gozar de día libre, identificándose con el rey mago negro, Baltazar. Su influencia se deja ver en los zapateos de los bailes, demostrando la riqueza del aporte multicultural que recibe esta celebración católica en contacto con las poblaciones locales. En el caso de La Tirana, y toda la Pampa del Tamarugal, se establecieron afrodescendientes que trabajaban en torno a la extracción del tamarugo y en las minas de plata.
Como explica Alberto Díaz, doctor en antropología de la Universidad de Tarapacá, "hay evidencia documental de esto, de los siglos XVIII y XIX. Ellos musicalizaron fiestas como la de Epifanía, siendo la celebración resultado de una historia profunda de poblaciones multiétnicas que matizaron el rito mucho más allá del culto católico, dotándola de múltiples atributos, sonoridades y coreografías, en la que confluyen las influencias afro, hispanas e indígenas. A los sonidos de acordeones, violines, mandolinas y guitarras se suman, desde los años 70, las comparsas de lakitas".
La guardería de los niños Jesús
El Niño Dios se multiplica en miles, pudiendo hallarse decenas de ejemplares al interior del mismo nacimiento, dando cuenta de la infinita capacidad de representación identitaria que posee esta figura, encarnando la diversidad cultural y permitiendo su apropiación por parte de cada persona y comunidad de acuerdo a sus particulares valores e imaginarios.
Los peregrinos traen en sus brazos, en coches, cajitas o canastas, figuras del niñito Jesús de todos los tamaños, estilos y épocas, vestidos y alhajados de acuerdo al contexto cultural de sus propietarios. Los llevan en romería en la procesión principal por el pueblo, bajo el sol quemante del mediodía. Rodeados de adornos, peritas y caramelos, muchos son dejados, previo registro en un cuaderno, en la capilla del santuario, habilitada como guardería, la cual este año recibió más de mil cien niños y conjuntos de niños en custodia, superando en un cincuenta por ciento la demanda del año pasado.
La mayoría de las figuras son fabricadas en Perú y adquiridas en Tacna. Algunas de las pequeñas esculturas, de factura cusqueña o quiteña, tienen más de cien años de antigüedad. Todas son homenajeadas por los bailes que visitan la capilla, para ser retiradas por sus dueños al finalizar la fiesta y regresar a sus hogares.
Religión
El Mercurio
El 6 de enero, día de Pascua de Reyes, tiene lugar en La Tirana y otros muchos pueblos del Norte Grande, la llamada Pascua de Negros. Música, bailes y una profusión de elementos decorativos y rituales hacen de esta celebración tradicional, nacida del sincretismo entre la cultura pastoril andina, la evangelización católica y la influencia negra, un complejo ritual festivo, en el cual el Niño Dios es el protagonista, identificando a indígenas, mestizos y afrodescendientes desde la la Colonia hasta hoy.
Cinco de enero. Atardece en la explanada. Frente al santuario de la Virgen del Carmen de La Tirana, las banderitas de papel plateado colgadas entre los árboles y postes emiten reflejos intermitentes con el movimiento del viento, iluminadas por el sol poniente. Los niños corren de un lado a otro de la gran plaza, mientras se va recortando la silueta de los tamarugos contra el cielo nortino y los carros de comida callejera atendidos por chilenos y peruanos despachan a destajo empanadas fritas, sopaipillas, anticuchos y completos.
Cuando la Iglesia Católica celebra la Fiesta de la Epifania, el 6 de enero, y en varias partes de Occidente se reciben regalos conmemorando la llegada de los Reyes Magos, en medio de la Pampa del Tamarugal, a 72 kilómetros de Iquique, se prepara la Pascua de Negros. Una fiesta originada en el sincretismo católico-andino en el Virreinato del Perú, que hunde sus raíces en el Imperio Inca, se construye en la evangelización española y se consolida en la industria minera y salitrera, cuando aún este territorio era peruano.
En las casas se levantan los parabienes, espacios presididos por un gran pesebre hecho por todos los integrantes de la familia que representa sus tradiciones y sentido de pertenencia, tanto en la recreación de los paisajes como en el tipo de animales que se colocan, las vestimentas de las figuras y otros múltiples objetos, en conjuntos atiborrados de ornamentos y luces. Hasta ellos llegan los bailes invitados por la familia para rendir honores al Niño Dios. Signos de la alegría de la fiesta son las peritas de Pascua, la chicha, el chocolate, las rosquillas y las galletas que se reparten entre todos los asistentes.
Familias enteras, hombres y mujeres de todas las edades, tanto vecinos del pueblo como residentes en Iquique, Arica, Antofagasta y en comunidades cercanas, aimaras y quechuas, comienzan a repletar el centro histórico de esta localidad de menos de 800 habitantes, conocida masivamente por la Fiesta de la Virgen del Carmen de La Tirana, el 16 de julio, cuando más de 200 mil personas se toman sus calles polvorientas entre bailes, música y bullicio, convulsionando por una semana su tranquilo ritmo habitual.
Distinto es en esta ocasión. Si bien la iglesia, la plaza, las calles, las casas y los locales comerciales se llenan de gente y de vida, y más de quince bailes hacen su arribo al pueblo, no son más de 10 mil personas las que se congregan el día de la Pascua a la hora de máxima concurrencia. Se trata de una fiesta comunitaria. Esta es la fiesta de los tiraneños, y la más importante para ellos junto a la Navidad, de cuya celebración forma parte.
El pueblo y la Iglesia
Dentro del templo, el pesebre a escala natural de ambientación andina es visitado por los devotos y bailes de pastores con sus cantos y danzas. Afuera, se hacen también presentes las bandas de bronces. El programa parroquial se intersecta con la agenda propia del pueblo, apegada a una historia en la cual la presencia de los sacerdotes, que venían desde lejos sin que hubiera una parroquia establecida, era un servicio puntual en la liturgia, dentro de una fiesta organizada y sostenida por la comunidad y regida por los tres bailes de pastores locales, portadores de una antigua tradición que hasta hoy intentan preservar y difundir.
Es el caso de los Indios Pastores de la familia Choque, uno de los bailes de pastores más tradicionales del país, que se desprende en 1980 del baile más antiguo del pueblo de La Tirana, fundado por don Nemesio Loayza a principios del siglo XX. Además del uso y estilo de su danza, se caracterizan por sus instrumentos de origen europeo como mandolina, violín, acordeón y el tamborcito, y la cadencia melancólica de sus cantos al Niño Dios, que contrasta con los nuevos ritmos que se observan en los bailes foráneos.
"La Iglesia, con todos sus aciertos y aportes, ha convertido la fiesta del pueblo en un evento muy dirigido a los peregrinos, los de afuera. Hoy en día los lakitas (banda de zampoñas) han ido modificando la forma de tocar, asimilándose a las bandas de bronce, y los pastores van bailando zambeado, con un vaivén que no tiene nada que ver. Ese sonido y ese toque que llegan del exterior predomina en la fiesta. Se ve que hay un baile de pueblo, el de don Nemesio (Loayza), la familia Choque, la abuela Elcira (Morales) -los tres bailes antiguos de La Tirana-, y otros que llegan con ideas y vestimentas inspiradas en otros territorios, como cusqueños y otros", dice Víctor Choque, profesor, investigador, músico e integrante en cuarta generación del baile de la familia Choque.
Sincretismo multiétnico
El origen de la festividad es aún tema de estudio. Según Marco Chia, profesor de historia y voluntario en la capilla del santuario, esta surge de la superposición de la Epifanía, celebrada en Europa, con el awatiri, o fiesta aimara de los niños pastores, ya existente en el altiplano y en la pampa antes de la Conquista. "En esta celebración los niños que ya estaban creciendo les transferían el oficio de pastor a los más pequeños. Había danza, música y se preparaban unos panes especiales de quínoa. Esto calzó muy bien con la Epifanía, y el Niño Dios se identificó con el niño pastor. Además existían bailes de indios en honor a la nobleza inca que por entonces dominaba el territorio".
Por su parte, Rosa Quispe, cantora y profesora intercultural aimara, e integrante del baile de pastores de su pueblo, La Huayca, a pocos kilómetros de La Tirana, cree que "los bailes de los pastores se asimilaron a la devoción al nacimiento del Niño Dios, porque los pastores son los primeros que lo visitan en Belén".
La denominación de "Pascua de Negros" se atribuye al hecho de que en dicha fecha, central en la devoción al Niño Dios, de gran importancia durante la Colonia, los esclavos negros podían gozar de día libre, identificándose con el rey mago negro, Baltazar. Su influencia se deja ver en los zapateos de los bailes, demostrando la riqueza del aporte multicultural que recibe esta celebración católica en contacto con las poblaciones locales. En el caso de La Tirana, y toda la Pampa del Tamarugal, se establecieron afrodescendientes que trabajaban en torno a la extracción del tamarugo y en las minas de plata.
Como explica Alberto Díaz, doctor en antropología de la Universidad de Tarapacá, "hay evidencia documental de esto, de los siglos XVIII y XIX. Ellos musicalizaron fiestas como la de Epifanía, siendo la celebración resultado de una historia profunda de poblaciones multiétnicas que matizaron el rito mucho más allá del culto católico, dotándola de múltiples atributos, sonoridades y coreografías, en la que confluyen las influencias afro, hispanas e indígenas. A los sonidos de acordeones, violines, mandolinas y guitarras se suman, desde los años 70, las comparsas de lakitas".
La guardería de los niños Jesús
El Niño Dios se multiplica en miles, pudiendo hallarse decenas de ejemplares al interior del mismo nacimiento, dando cuenta de la infinita capacidad de representación identitaria que posee esta figura, encarnando la diversidad cultural y permitiendo su apropiación por parte de cada persona y comunidad de acuerdo a sus particulares valores e imaginarios.
Los peregrinos traen en sus brazos, en coches, cajitas o canastas, figuras del niñito Jesús de todos los tamaños, estilos y épocas, vestidos y alhajados de acuerdo al contexto cultural de sus propietarios. Los llevan en romería en la procesión principal por el pueblo, bajo el sol quemante del mediodía. Rodeados de adornos, peritas y caramelos, muchos son dejados, previo registro en un cuaderno, en la capilla del santuario, habilitada como guardería, la cual este año recibió más de mil cien niños y conjuntos de niños en custodia, superando en un cincuenta por ciento la demanda del año pasado.
La mayoría de las figuras son fabricadas en Perú y adquiridas en Tacna. Algunas de las pequeñas esculturas, de factura cusqueña o quiteña, tienen más de cien años de antigüedad. Todas son homenajeadas por los bailes que visitan la capilla, para ser retiradas por sus dueños al finalizar la fiesta y regresar a sus hogares.
Tres legendarias batutas latinoamericanas coinciden en Frutillar
Maureen Lennon Zaninovic
Música
El Mercurio
El chileno Maximiano Valdés, el peruano David del Pino Klinge y el venezolano Rodolfo Saglimbeni estarán en la 51a versión de las Semanas Musicales. Adelantan el repertorio, sus proyectos y los alcances de este festival que abre con su programación oficial a partir del 27 de enero.
Valdés debuta oficialmente como director titular de la Sinfónica Nacional Juvenil
Maximiano Valdés contesta el teléfono desde Nueva York, en medio de una pausa de un ensayo de Roberto Alagna, en el Metropolitan Opera House. "Estoy aquí porque en los próximos días, en San Juan, el tenor va a protagonizar una versión semiescenificada de 'Pagliacci', de Leoncavallo", comenta el director titular de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y sin duda una de las batutas chilenas con mayor proyección internacional.
El profesional confirma que a fines de enero llegará a Chile para hacer frente a otro reto artístico. "En las Semanas Musicales asumiré formalmente como director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil", dice a "Artes y Letras", refiriéndose a este compromiso que se extenderá -en principio- por tres años.
Es sabido que la agrupación estrella de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI) se encontraba desde hace más de dos años con su cargo principal vacante, desde que en enero del 2016 José Luis Domínguez se despidió oficialmente del conjunto.
"Llevar nuevamente la orquesta a las Semanas Musicales es muy significativo para nuestros jóvenes (el año pasado le tocó debutar en este encuentro como director invitado). Estamos hablando de tocar en un teatro que tiene una acústica fabulosa, pero también es un impulso para seguir creciendo. Para mí, es muy importante que estos talentos vayan conociendo más del repertorio, explicarles el contexto de las obras, el significado y la visión", explica el conductor.
El 31 de enero, a las 20:15 horas , la Sinfónica Nacional Juvenil ejecutará "El huaso y el indio", de Juan Casanova Vicuña, el Concierto para violín, de Max Bruch; y la Primera Sinfonía de Brahms. "Para el 2019 me interesa abordar este tipo de programas, es decir, que tanto yo como los directores invitados podamos dirigir una obra chilena y una pieza más tradicional, propia de un clasicismo más temprano. La Primera Sinfonía de Brahms va en esa línea porque me permite trabajar con los jóvenes la sonoridad, la limpieza y la articulación del sonido", advierte.
El director titular de la Sinfónica Nacional Juvenil remata que "siempre me ha llamado la atención de estos músicos su personalidad, madurez y disciplina. Hay en ellos un ambiente constructivo y serio, pero no están dispuestos a hacer cualquier cosa que se les pida. Tienen una actitud constructiva pero vigilante, lo que nos obliga a los directores a ser más creativos".
Sobre el venezolano Rodolfo Saglimbeni -quien en Frutillar conducirá a la Sinfónica Nacional de Chile- solo tiene halagos. "Lo conozco desde sus inicios, trabajando junto al fundador del Sistema de Orquestas de Venezuela, José Antonio Abreu. Ese país tiene una agrupación estrella: la Simón Bolívar que para nosotros es un modelo. Ese camino de excelencia y rigor artístico hay que seguirlo".
Rodolfo Saglimbeni: "La música ha sido un eje fundamental en la educación en nuestro país"
En Barquisimeto, en la llamada capital musical de Venezuela, Rodolfo Saglimbeni (1962) fue uno de los fundadores del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles impulsado por el recientemente fallecido José Antonio Abreu: un exitoso programa que ha propiciado el despegue de millares de músicos venezolanos que hoy brillan internacionalmente. Entre otros, uno de los más exitosos es el director Gustavo Dudamel.
"Desde que conocí a Abreu, mi vida cambió. Comencé a amar la música. Gracias al sistema, la música ha sido un eje fundamental de la educación en nuestro país. Más de un millón de venezolanos que han pasado por esta experiencia no se dedican exclusivamente a tocar un instrumento, sino que también son mejores ciudadanos", confiesa el profesional venezolano a "Artes y Letras" en el foyer del ex Teatro Baquedano, después de un ensayo con la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile: la agrupación con la que -a partir del 1 de febrero y como director invitado- debutará oficialmente en las Semanas Musicales de Frutillar.
Los recuerdos continúan. En 1980, en Barquisimeto, Maximiano Valdés llegó a dirigir la Orquesta Juvenil del Estado de Lara. "En esa época era muy común que los grandes conductores pasaran por Caracas, no por el interior. ¡Ese fue uno de los aciertos del maestro Abreu! Él consiguió que estos artistas viajaran a las provincias y Valdés nos dirigió en la Séptima de Beethoven", rememora Rodolfo Saglimbeni, y añade que el artista chileno debía regresar en pocos días a la capital venezolana, pero su vuelo se canceló. "No sé por qué mi papá se enteró y se ofreció a llevarlo en auto y recorrimos cerca de 400 kilómetros hacia Caracas. Una de las cosas que más recuerdo es que me regaló la partitura de la Séptima de Beethoven. Ese primer encuentro me marcó. De alguna manera, Maximiano Valdés fue un modelo para que, finalmente, me dedicara a la dirección", dice sobre este profesional que también estará presente en la 51 {+a} edición de las Semanas Musicales de Frutillar.
Los vínculos con nuestro país tienen otro hito relevante: el año 1999 obtuvo el segundo lugar en el Tercer Concurso para Directores de las Américas que se desarrolló con el impulso de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. "En el jurado estaba David del Pino Kingle (en ese entonces, principal director invitado de este conjunto universitario), a quien ya había conocido previamente, en Italia, en otro certamen de dirección. Desde el 2001, con algunas intermitencias, he venido prácticamente casi todos los años a dirigir la Sinfónica Nacional de Chile y he mantenido una estrecha amistad con David del Pino. Nada de rivalidades, sino un respeto y admiración profunda hacia su trabajo", comenta el también director de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.
Sin duda, la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile es uno de los conjuntos más esperados de la programación de las Semanas Musicales. La agrupación abrirá su presencia en este festival el 1 de febrero a las 20:15 horas (Gala Nestlé) . El programa incluye "Obertura Festiva" de Juan Orrego Salas, "Capricho Español" de Rimski-Kórsakov y la Décima Sinfonía de Shostakovich. El conjunto regresará el 3 de febrero con la Quinta Sinfonía de Beethoven y el Concierto para piano y orquesta de Schostakovich (solista Luis Alberto Latorre), y el cierre tendrá lugar el 5 de febrero con "La Creación" de Haydn.
"La Décima Sinfonía y el Concierto para piano parece que hubieran sido escritos por dos compositores diferentes. Se sabe que el Concierto para piano lo creó el músico para su hijo Maxim. Su segundo movimiento es muy fresco, virtuoso, de carácter muy positivo: una hermosa comunicación filial. La Décima, en tanto, para mí es una de las sinfonías más logradas y oscuras de este creador. Es un testamento de la integridad humana y, sobre todo, de la interioridad humana de Shostakovich", remata Saglimbeni
David del Pino: "Mucha gente me preguntaba cuándo iba a volver a las Semanas Musicales"
El músico nacido en Lima camina apoyado en un bastón. El actual director de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario (Argentina) confiesa que -a raíz de una infección como consecuencia de una operación en la columna- estuvo hace algunos meses literalmente "entre la vida y la muerte" y canceló todos sus compromisos más inmediatos. "Estoy impactado por el cariño de todos los músicos y de las orquestas que he dirigido. ¡Hicieron tantas cadenas de oración! Tremendamente agradecido", señala David del Pino Kingle en el Teatro Novedades, en el barrio Yungay, a pocos minutos de que inicie una presentación de la Orquesta Usach de la que fue su batuta titular, entre 2009 y 2011.
La trayectoria de este artista ha estado íntimamente ligada a la historia de las Semanas Musicales de Frutillar. Su vínculo se remonta a 1997, cuando le tocó liderar -como principal director invitado- a la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. Luego, como titular del conjunto, siguió presentándose en esta ciudad. "Fueron ocho años inolvidables. Salvo una vez que protesté porque encontré que los baños de los músicos eran inmundos y no al nivel que se merece este festival, mi relación con Frutillar ha sido muy dulce. Después de ese reclamo me junté con quien fuera su presidenta, Flora Inostroza, hicimos las paces y terminamos siendo muy amigos. Lloré mucho cuando me enteré de su muerte. ¡Ojalá hubiera gente más loca y soñadora como ella!".
Del Pino Kingle añade que, en 2007, estaba todo confirmado para que dirigiera a la Sinfónica Nacional de Chile, pero no se pudo. "Mucha gente me preguntaba cuándo iba a volver a las Semanas Musicales y cuando confirmé mi regreso, varios me avisaron que ahora sí querían comprar entradas. Es muy bonito comprobar el cariño que generé en la gente".
Esta vez su retorno será al mando de la Orquesta de Cámara de Chile con dos programas diversos. El martes 29 de enero, a las 20:15 horas, la protagonista será la última ganadora del Concurso Luis Sigall: la soprano chilena Alyson Rosales, con una selección de populares arias de ópera. Al día siguiente, este conjunto abordará, entre otras piezas, la Séptima Sinfonía de Beethoven y "Nguillatuwe" del compositor chileno Rafael Díaz.
"En 2004 tuve el honor de dirigir en Frutillar a Patricia Cifuentes: la primera cantante chilena que ganó el Concurso Dr. Luis Sigall. 15 años después me toca Alyson Rosales, a quien conozco muy bien porque integró el Coro de la Usach. Siento que, de alguna manera, estoy haciendo historia en este festival al conducir a dos premiadas sopranos nacionales", dice, y añade que la obra de Díaz sorprende por "una emotividad, por una austeridad propia de la cultura mapuche. Por otro lado, Beethoven es Beethoven. Es el gran revolucionario" .
Música
El Mercurio
El chileno Maximiano Valdés, el peruano David del Pino Klinge y el venezolano Rodolfo Saglimbeni estarán en la 51a versión de las Semanas Musicales. Adelantan el repertorio, sus proyectos y los alcances de este festival que abre con su programación oficial a partir del 27 de enero.
Valdés debuta oficialmente como director titular de la Sinfónica Nacional Juvenil
Maximiano Valdés contesta el teléfono desde Nueva York, en medio de una pausa de un ensayo de Roberto Alagna, en el Metropolitan Opera House. "Estoy aquí porque en los próximos días, en San Juan, el tenor va a protagonizar una versión semiescenificada de 'Pagliacci', de Leoncavallo", comenta el director titular de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y sin duda una de las batutas chilenas con mayor proyección internacional.
El profesional confirma que a fines de enero llegará a Chile para hacer frente a otro reto artístico. "En las Semanas Musicales asumiré formalmente como director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil", dice a "Artes y Letras", refiriéndose a este compromiso que se extenderá -en principio- por tres años.
Es sabido que la agrupación estrella de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI) se encontraba desde hace más de dos años con su cargo principal vacante, desde que en enero del 2016 José Luis Domínguez se despidió oficialmente del conjunto.
"Llevar nuevamente la orquesta a las Semanas Musicales es muy significativo para nuestros jóvenes (el año pasado le tocó debutar en este encuentro como director invitado). Estamos hablando de tocar en un teatro que tiene una acústica fabulosa, pero también es un impulso para seguir creciendo. Para mí, es muy importante que estos talentos vayan conociendo más del repertorio, explicarles el contexto de las obras, el significado y la visión", explica el conductor.
El 31 de enero, a las 20:15 horas , la Sinfónica Nacional Juvenil ejecutará "El huaso y el indio", de Juan Casanova Vicuña, el Concierto para violín, de Max Bruch; y la Primera Sinfonía de Brahms. "Para el 2019 me interesa abordar este tipo de programas, es decir, que tanto yo como los directores invitados podamos dirigir una obra chilena y una pieza más tradicional, propia de un clasicismo más temprano. La Primera Sinfonía de Brahms va en esa línea porque me permite trabajar con los jóvenes la sonoridad, la limpieza y la articulación del sonido", advierte.
El director titular de la Sinfónica Nacional Juvenil remata que "siempre me ha llamado la atención de estos músicos su personalidad, madurez y disciplina. Hay en ellos un ambiente constructivo y serio, pero no están dispuestos a hacer cualquier cosa que se les pida. Tienen una actitud constructiva pero vigilante, lo que nos obliga a los directores a ser más creativos".
Sobre el venezolano Rodolfo Saglimbeni -quien en Frutillar conducirá a la Sinfónica Nacional de Chile- solo tiene halagos. "Lo conozco desde sus inicios, trabajando junto al fundador del Sistema de Orquestas de Venezuela, José Antonio Abreu. Ese país tiene una agrupación estrella: la Simón Bolívar que para nosotros es un modelo. Ese camino de excelencia y rigor artístico hay que seguirlo".
Rodolfo Saglimbeni: "La música ha sido un eje fundamental en la educación en nuestro país"
En Barquisimeto, en la llamada capital musical de Venezuela, Rodolfo Saglimbeni (1962) fue uno de los fundadores del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles impulsado por el recientemente fallecido José Antonio Abreu: un exitoso programa que ha propiciado el despegue de millares de músicos venezolanos que hoy brillan internacionalmente. Entre otros, uno de los más exitosos es el director Gustavo Dudamel.
"Desde que conocí a Abreu, mi vida cambió. Comencé a amar la música. Gracias al sistema, la música ha sido un eje fundamental de la educación en nuestro país. Más de un millón de venezolanos que han pasado por esta experiencia no se dedican exclusivamente a tocar un instrumento, sino que también son mejores ciudadanos", confiesa el profesional venezolano a "Artes y Letras" en el foyer del ex Teatro Baquedano, después de un ensayo con la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile: la agrupación con la que -a partir del 1 de febrero y como director invitado- debutará oficialmente en las Semanas Musicales de Frutillar.
Los recuerdos continúan. En 1980, en Barquisimeto, Maximiano Valdés llegó a dirigir la Orquesta Juvenil del Estado de Lara. "En esa época era muy común que los grandes conductores pasaran por Caracas, no por el interior. ¡Ese fue uno de los aciertos del maestro Abreu! Él consiguió que estos artistas viajaran a las provincias y Valdés nos dirigió en la Séptima de Beethoven", rememora Rodolfo Saglimbeni, y añade que el artista chileno debía regresar en pocos días a la capital venezolana, pero su vuelo se canceló. "No sé por qué mi papá se enteró y se ofreció a llevarlo en auto y recorrimos cerca de 400 kilómetros hacia Caracas. Una de las cosas que más recuerdo es que me regaló la partitura de la Séptima de Beethoven. Ese primer encuentro me marcó. De alguna manera, Maximiano Valdés fue un modelo para que, finalmente, me dedicara a la dirección", dice sobre este profesional que también estará presente en la 51 {+a} edición de las Semanas Musicales de Frutillar.
Los vínculos con nuestro país tienen otro hito relevante: el año 1999 obtuvo el segundo lugar en el Tercer Concurso para Directores de las Américas que se desarrolló con el impulso de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. "En el jurado estaba David del Pino Kingle (en ese entonces, principal director invitado de este conjunto universitario), a quien ya había conocido previamente, en Italia, en otro certamen de dirección. Desde el 2001, con algunas intermitencias, he venido prácticamente casi todos los años a dirigir la Sinfónica Nacional de Chile y he mantenido una estrecha amistad con David del Pino. Nada de rivalidades, sino un respeto y admiración profunda hacia su trabajo", comenta el también director de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.
Sin duda, la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile es uno de los conjuntos más esperados de la programación de las Semanas Musicales. La agrupación abrirá su presencia en este festival el 1 de febrero a las 20:15 horas (Gala Nestlé) . El programa incluye "Obertura Festiva" de Juan Orrego Salas, "Capricho Español" de Rimski-Kórsakov y la Décima Sinfonía de Shostakovich. El conjunto regresará el 3 de febrero con la Quinta Sinfonía de Beethoven y el Concierto para piano y orquesta de Schostakovich (solista Luis Alberto Latorre), y el cierre tendrá lugar el 5 de febrero con "La Creación" de Haydn.
"La Décima Sinfonía y el Concierto para piano parece que hubieran sido escritos por dos compositores diferentes. Se sabe que el Concierto para piano lo creó el músico para su hijo Maxim. Su segundo movimiento es muy fresco, virtuoso, de carácter muy positivo: una hermosa comunicación filial. La Décima, en tanto, para mí es una de las sinfonías más logradas y oscuras de este creador. Es un testamento de la integridad humana y, sobre todo, de la interioridad humana de Shostakovich", remata Saglimbeni
David del Pino: "Mucha gente me preguntaba cuándo iba a volver a las Semanas Musicales"
El músico nacido en Lima camina apoyado en un bastón. El actual director de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario (Argentina) confiesa que -a raíz de una infección como consecuencia de una operación en la columna- estuvo hace algunos meses literalmente "entre la vida y la muerte" y canceló todos sus compromisos más inmediatos. "Estoy impactado por el cariño de todos los músicos y de las orquestas que he dirigido. ¡Hicieron tantas cadenas de oración! Tremendamente agradecido", señala David del Pino Kingle en el Teatro Novedades, en el barrio Yungay, a pocos minutos de que inicie una presentación de la Orquesta Usach de la que fue su batuta titular, entre 2009 y 2011.
La trayectoria de este artista ha estado íntimamente ligada a la historia de las Semanas Musicales de Frutillar. Su vínculo se remonta a 1997, cuando le tocó liderar -como principal director invitado- a la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile. Luego, como titular del conjunto, siguió presentándose en esta ciudad. "Fueron ocho años inolvidables. Salvo una vez que protesté porque encontré que los baños de los músicos eran inmundos y no al nivel que se merece este festival, mi relación con Frutillar ha sido muy dulce. Después de ese reclamo me junté con quien fuera su presidenta, Flora Inostroza, hicimos las paces y terminamos siendo muy amigos. Lloré mucho cuando me enteré de su muerte. ¡Ojalá hubiera gente más loca y soñadora como ella!".
Del Pino Kingle añade que, en 2007, estaba todo confirmado para que dirigiera a la Sinfónica Nacional de Chile, pero no se pudo. "Mucha gente me preguntaba cuándo iba a volver a las Semanas Musicales y cuando confirmé mi regreso, varios me avisaron que ahora sí querían comprar entradas. Es muy bonito comprobar el cariño que generé en la gente".
Esta vez su retorno será al mando de la Orquesta de Cámara de Chile con dos programas diversos. El martes 29 de enero, a las 20:15 horas, la protagonista será la última ganadora del Concurso Luis Sigall: la soprano chilena Alyson Rosales, con una selección de populares arias de ópera. Al día siguiente, este conjunto abordará, entre otras piezas, la Séptima Sinfonía de Beethoven y "Nguillatuwe" del compositor chileno Rafael Díaz.
"En 2004 tuve el honor de dirigir en Frutillar a Patricia Cifuentes: la primera cantante chilena que ganó el Concurso Dr. Luis Sigall. 15 años después me toca Alyson Rosales, a quien conozco muy bien porque integró el Coro de la Usach. Siento que, de alguna manera, estoy haciendo historia en este festival al conducir a dos premiadas sopranos nacionales", dice, y añade que la obra de Díaz sorprende por "una emotividad, por una austeridad propia de la cultura mapuche. Por otro lado, Beethoven es Beethoven. Es el gran revolucionario" .
sábado, enero 19, 2019
Denuncias cruzadas involucran a Weeshing, la plataforma de financiación colectiva para atraer importantes artistas a Chile
Emol
De acuerdo con los afectados, que invirtieron hasta $6 millones en la realización de conciertos, la plataforma de financiamiento no ha cumplido con garantizar el pago de las productoras que solicitaron el dinero.
Por José Joaquín Durán
SANTIAGO.- Lo que comenzó como una oportunidad de negocios, luego se convirtió en un dolor de cabeza para cerca de 250 personas que invirtieron en los shows de las productoras, a través de una plataforma de crowdfunding (o financiamiento colectivo) llamada Weeshing, para traer artistas a Chile.
En el anuncio publicitario de Weeshing, empresa presente en Chile, Argentina, México, Estados Unidos, Brasil y Uruguay, se explica que las productoras negocian con las bandas y después la plataforma les entrega las condiciones y los montos de inversión.
En el anuncio de la plataforma se agrega que "te conviertes en socio compartiendo los riesgos del show".
Este sistema permitió que músicos como Morrisey, Primus, Opeth -entre muchos otros-, llegasen a Chile. Según la plataforma, quienes invirtieron en traer a la banda Les Claypool recibieron un 30% de rentabilidad.
De acuerdo con las condiciones presentadas en la página de Weeshing hay un rango de rentabilidad de cada evento, donde hay un mínimo y un máximo porcentaje de ganancia que puede obtenerse. Por ejemplo, un rango de entre -15% a +50% significa que la persona puede perder hasta un 15% y ganar hasta un 50% de la inversión.
Pagos incumplidos
El éxito de la plataforma en algunos eventos contrasta con lo sucedido en el último tiempo, donde decenas de personas denuncian que no se les ha devuelto la inversión luego de la cancelación de los conciertos. Según María Pía Jiménez, uno de los inversionistas afectados, "la Fonda Permanente (2017) marcó un antes y un después. Las productoras se dieron cuenta que podían hacer lo que querían", dijo Jiménez a Emol.
Después vino la cancelación del Festival Frontera y del RockOut en 2017 por baja venta de entradas, los dos a cargo de la productora Transistor. Lo que sucedió con el Festival Frontera le valió una demanda, por parte del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), a Transistor. Jiménez señaló que "en este evento (RockOut) invertí $4 millones, además de un 1% que iba para Wheeshing. Invertí en este evento que se iba a realizar a fines del 2017 y el evento fue suspendido por baja venta de entradas".
Nicolás Carbacho, quien invirtió $6 millones en Frontera (más el 1% a la plataforma), dijo a Emol que luego de aquel episodio solo hubo "correos que solo te postergaban la devolución de los dineros por algún u otro motivo". "Solamente por RockOut y Frontera son 130 personas, pero son muchas más las personas afectadas a través de Weeshing, con otras productoras", expresó Jorge Osorio, quien invirtió $4 millones para la realización de RockOut. Jimenez agregó que los afectados son "aproximadamente 250, no solo de Transistor". En su página, Weeshing avisa que si el evento se cancela, se realiza la devolución total de la inversión, incluida la comisión que cobra la plataforma.
Las repactaciones
Los afectados señalaron a Emol que, en un principio, se les planteó una repactación unilateral de lo adeudado por parte de las productoras, a través de Weeshing, pero luego de un par de meses, los pagos cesaron.
"Hemos tratado de comunicarnos con ellos, pero no responden. Nos llegó un nuevo plan de pagos de Transistor, que envió Weeshing, pero era una burla. Nos proponían pagarnos un 30% menos en cuatro cuotas durante el año o nos proponían un plan de pagos que podía llegar hasta diez años", dijo Jiménez.
Desde Weeshing comentaron a Emol que "las repactaciones unilaterales no se avisan, acá el productor hizo una oferta de repactación de su deuda para con los inversionistas, en ciertas condiciones. Los inversionistas que quisieron firmaron las nuevas condiciones y los que no, no". En Weeshing agregaron que "cuando se producen los problemas y se cancelan estos festivales, lo que hace Weeshing es insistir contra el productor para que pague y después demandarlo". Mientras que Mónica Véliz, representante de Transistor, comentó a Emol que "ya hay un acuerdo. Nosotros no sabemos a quién le debemos, fue Weeshing quien realizó una propuesta".
La confianza en las productoras
Los afectados coinciden en que uno de los problemas con Weeshing, además de no facilitar la entrega del dinero que les deben, es que, pese a las denuncias por incumplimiento de pago, estos siguieron promocionando a las productoras involucradas.
En los términos y condiciones de la plataforma de financiamiento, se establece que las productoras deben "tener y mantener un comportamiento de pago intachable en Weeshing, esto es no incurrir en mora en la devolución del resultado". Ante esta situación, Jiménez dijo que "siguieron financiando a productoras con mora". En Weeshing sostuvieron que "Transistor siempre accedió con distintas razones sociales, así es como ellos determinaban operar. Ellos se volvieron a registrar cada vez que tenían que hacerlo". Desde la plataforma añadieron que "las deudas son de los productores con los inversionistas y los propios inversionistas entienden eso". En cuanto a la productora Transistor, Véliz declaró que "ellos mismos (Weeshing) están liderando esta campaña para desligarse de sus obligaciones. Nosotros estamos absolutamente dispuestos a pagarles a la gente". La postura de los denunciantes, ante el compromiso de pagos, es de desconfianza y de acuerdo con uno de ellos, Jorge Osorio, "ninguno cree que van a cumplir, todos creen que es para ganar tiempo".
De acuerdo con los afectados, que invirtieron hasta $6 millones en la realización de conciertos, la plataforma de financiamiento no ha cumplido con garantizar el pago de las productoras que solicitaron el dinero.
Por José Joaquín Durán
SANTIAGO.- Lo que comenzó como una oportunidad de negocios, luego se convirtió en un dolor de cabeza para cerca de 250 personas que invirtieron en los shows de las productoras, a través de una plataforma de crowdfunding (o financiamiento colectivo) llamada Weeshing, para traer artistas a Chile.
En el anuncio publicitario de Weeshing, empresa presente en Chile, Argentina, México, Estados Unidos, Brasil y Uruguay, se explica que las productoras negocian con las bandas y después la plataforma les entrega las condiciones y los montos de inversión.
En el anuncio de la plataforma se agrega que "te conviertes en socio compartiendo los riesgos del show".
Este sistema permitió que músicos como Morrisey, Primus, Opeth -entre muchos otros-, llegasen a Chile. Según la plataforma, quienes invirtieron en traer a la banda Les Claypool recibieron un 30% de rentabilidad.
De acuerdo con las condiciones presentadas en la página de Weeshing hay un rango de rentabilidad de cada evento, donde hay un mínimo y un máximo porcentaje de ganancia que puede obtenerse. Por ejemplo, un rango de entre -15% a +50% significa que la persona puede perder hasta un 15% y ganar hasta un 50% de la inversión.
Pagos incumplidos
El éxito de la plataforma en algunos eventos contrasta con lo sucedido en el último tiempo, donde decenas de personas denuncian que no se les ha devuelto la inversión luego de la cancelación de los conciertos. Según María Pía Jiménez, uno de los inversionistas afectados, "la Fonda Permanente (2017) marcó un antes y un después. Las productoras se dieron cuenta que podían hacer lo que querían", dijo Jiménez a Emol.
Después vino la cancelación del Festival Frontera y del RockOut en 2017 por baja venta de entradas, los dos a cargo de la productora Transistor. Lo que sucedió con el Festival Frontera le valió una demanda, por parte del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), a Transistor. Jiménez señaló que "en este evento (RockOut) invertí $4 millones, además de un 1% que iba para Wheeshing. Invertí en este evento que se iba a realizar a fines del 2017 y el evento fue suspendido por baja venta de entradas".
Nicolás Carbacho, quien invirtió $6 millones en Frontera (más el 1% a la plataforma), dijo a Emol que luego de aquel episodio solo hubo "correos que solo te postergaban la devolución de los dineros por algún u otro motivo". "Solamente por RockOut y Frontera son 130 personas, pero son muchas más las personas afectadas a través de Weeshing, con otras productoras", expresó Jorge Osorio, quien invirtió $4 millones para la realización de RockOut. Jimenez agregó que los afectados son "aproximadamente 250, no solo de Transistor". En su página, Weeshing avisa que si el evento se cancela, se realiza la devolución total de la inversión, incluida la comisión que cobra la plataforma.
Las repactaciones
Los afectados señalaron a Emol que, en un principio, se les planteó una repactación unilateral de lo adeudado por parte de las productoras, a través de Weeshing, pero luego de un par de meses, los pagos cesaron.
"Hemos tratado de comunicarnos con ellos, pero no responden. Nos llegó un nuevo plan de pagos de Transistor, que envió Weeshing, pero era una burla. Nos proponían pagarnos un 30% menos en cuatro cuotas durante el año o nos proponían un plan de pagos que podía llegar hasta diez años", dijo Jiménez.
Desde Weeshing comentaron a Emol que "las repactaciones unilaterales no se avisan, acá el productor hizo una oferta de repactación de su deuda para con los inversionistas, en ciertas condiciones. Los inversionistas que quisieron firmaron las nuevas condiciones y los que no, no". En Weeshing agregaron que "cuando se producen los problemas y se cancelan estos festivales, lo que hace Weeshing es insistir contra el productor para que pague y después demandarlo". Mientras que Mónica Véliz, representante de Transistor, comentó a Emol que "ya hay un acuerdo. Nosotros no sabemos a quién le debemos, fue Weeshing quien realizó una propuesta".
La confianza en las productoras
Los afectados coinciden en que uno de los problemas con Weeshing, además de no facilitar la entrega del dinero que les deben, es que, pese a las denuncias por incumplimiento de pago, estos siguieron promocionando a las productoras involucradas.
En los términos y condiciones de la plataforma de financiamiento, se establece que las productoras deben "tener y mantener un comportamiento de pago intachable en Weeshing, esto es no incurrir en mora en la devolución del resultado". Ante esta situación, Jiménez dijo que "siguieron financiando a productoras con mora". En Weeshing sostuvieron que "Transistor siempre accedió con distintas razones sociales, así es como ellos determinaban operar. Ellos se volvieron a registrar cada vez que tenían que hacerlo". Desde la plataforma añadieron que "las deudas son de los productores con los inversionistas y los propios inversionistas entienden eso". En cuanto a la productora Transistor, Véliz declaró que "ellos mismos (Weeshing) están liderando esta campaña para desligarse de sus obligaciones. Nosotros estamos absolutamente dispuestos a pagarles a la gente". La postura de los denunciantes, ante el compromiso de pagos, es de desconfianza y de acuerdo con uno de ellos, Jorge Osorio, "ninguno cree que van a cumplir, todos creen que es para ganar tiempo".
El sonido en la palabra y la trompeta de Andrea Motis
IÑIGO DÍAZ
Cultura
El Mercurio
La jazzista catalana lidera un quinteto de cuatro nacionalidades junto al ensamble residente del teatro. Luego va a Villarrica, Rancagua, Lebu y Santiago.
Su nombre y su figura, un dibujo a mano alzada, aparecieron en la portada de un disco de jazz en 2012, cuando ella tenía apenas 17 años. "Feeling good" fue el primer trabajo de una serie de colaboraciones con el contrabajista, saxofonista y profesor catalán Joan Chamorro, quien puso en órbita a la pequeña Andrea Motis.
Hoy, con 23 años, ya es una "veterana" en el jazz europeo: ha grabado seis discos en coliderazgo con Chamorro, cuenta con el álbum "Emotional dance", su debut con Impulse!, el sello discográfico para el que grabó John Coltrane, y tiene otro álbum ad portas de ser publicado. La trompetista y cantante estará en Chile en una gira que sigue hoy en el Teatro del Lago, en Frutillar.
"Visité Chile por primera vez en 2017, para trabajar en los campamentos musicales de la Fundación Papageno en Villarrica. Así comenzó mi relación con su país. El año pasado conocí al guitarrista Federico Dannemann y con él tocamos en Thelonious, en Santiago, donde pude ver la escena jazzística chilena actual. Ha sido todo un descubrimiento", dice Motis.
El mismo Dannemann, argentino de nacimiento, se integrará ahora al quinteto que presenta la catalana, formada desde muy joven en la Sant Andreu Jazz Band, proyecto educativo de Joan Chamorro en el barrio de Barcelona del mismo nombre. El conjunto, de cuatro nacionalidades, incluye a los austríacos Christoph Mallinger (violín y mandolina) y Martin Heinzle (contrabajo), además del baterista chileno Carlos Cortés.
"En el Teatro del Lago tendremos una sección a quinteto y otra junto al Ensamble Teatro del Lago, con arreglos de ocho canciones realizados por Federico Dannemann, 'Moon river', 'Summertime', 'Hallelujah', de Leonard Cohen", adelanta Motis. Se trata de un conjunto de cámara con piano, flauta traversa, violín, viola y violonchelo, que le dará nuevos colores.
"Compongo canciones en catalán. Mucha gente suele creer que es portugués, porque también canto canciones brasileñas, como en el disco que voy a sacar el 1 de marzo, 'Do outro lado do azul'. Son letras más abstractas, poéticas. Para mí lo más importante de la música es el sonido. Busco que el significado de los textos, los colores y los pensamientos que evocan, acompañen a ese sonido", dice Motis.
Luego de actuar en Frutillar, el quinteto de Andrea Motis volverá a los campamentos musicales en Villarrica, donde ofrecerá un concierto el 28. Luego estará en el Teatro Regional de Rancagua (7 de febrero), el ya legendario Festival de Jazz de Lebu (9) y finalizará con dos conciertos en Thelonious a mediados de mes.
Cultura
El Mercurio
La jazzista catalana lidera un quinteto de cuatro nacionalidades junto al ensamble residente del teatro. Luego va a Villarrica, Rancagua, Lebu y Santiago.
Su nombre y su figura, un dibujo a mano alzada, aparecieron en la portada de un disco de jazz en 2012, cuando ella tenía apenas 17 años. "Feeling good" fue el primer trabajo de una serie de colaboraciones con el contrabajista, saxofonista y profesor catalán Joan Chamorro, quien puso en órbita a la pequeña Andrea Motis.
Hoy, con 23 años, ya es una "veterana" en el jazz europeo: ha grabado seis discos en coliderazgo con Chamorro, cuenta con el álbum "Emotional dance", su debut con Impulse!, el sello discográfico para el que grabó John Coltrane, y tiene otro álbum ad portas de ser publicado. La trompetista y cantante estará en Chile en una gira que sigue hoy en el Teatro del Lago, en Frutillar.
"Visité Chile por primera vez en 2017, para trabajar en los campamentos musicales de la Fundación Papageno en Villarrica. Así comenzó mi relación con su país. El año pasado conocí al guitarrista Federico Dannemann y con él tocamos en Thelonious, en Santiago, donde pude ver la escena jazzística chilena actual. Ha sido todo un descubrimiento", dice Motis.
El mismo Dannemann, argentino de nacimiento, se integrará ahora al quinteto que presenta la catalana, formada desde muy joven en la Sant Andreu Jazz Band, proyecto educativo de Joan Chamorro en el barrio de Barcelona del mismo nombre. El conjunto, de cuatro nacionalidades, incluye a los austríacos Christoph Mallinger (violín y mandolina) y Martin Heinzle (contrabajo), además del baterista chileno Carlos Cortés.
"En el Teatro del Lago tendremos una sección a quinteto y otra junto al Ensamble Teatro del Lago, con arreglos de ocho canciones realizados por Federico Dannemann, 'Moon river', 'Summertime', 'Hallelujah', de Leonard Cohen", adelanta Motis. Se trata de un conjunto de cámara con piano, flauta traversa, violín, viola y violonchelo, que le dará nuevos colores.
"Compongo canciones en catalán. Mucha gente suele creer que es portugués, porque también canto canciones brasileñas, como en el disco que voy a sacar el 1 de marzo, 'Do outro lado do azul'. Son letras más abstractas, poéticas. Para mí lo más importante de la música es el sonido. Busco que el significado de los textos, los colores y los pensamientos que evocan, acompañen a ese sonido", dice Motis.
Luego de actuar en Frutillar, el quinteto de Andrea Motis volverá a los campamentos musicales en Villarrica, donde ofrecerá un concierto el 28. Luego estará en el Teatro Regional de Rancagua (7 de febrero), el ya legendario Festival de Jazz de Lebu (9) y finalizará con dos conciertos en Thelonious a mediados de mes.
Yaritza Véliz participó en la Paris Opera Competition
Cultura
El Mercurio
El prestigioso concurso de talentos vocales tuvo ayer su edición 2019 en el Théâtre des Champs Elysées de París. En la oportunidad, dentro de los 10 jóvenes cantantes internacionales seleccionados, se presentó como competidora la soprano chilena Yaritza Véliz, quien tuvo una correcta participación, tras haber audicionado para el certamen con el apoyo de la Fundación Ibáñez-Atkinson. Véliz forma parte del Jette Parker Young Artists Programme del Royal Opera House.
El Mercurio
El prestigioso concurso de talentos vocales tuvo ayer su edición 2019 en el Théâtre des Champs Elysées de París. En la oportunidad, dentro de los 10 jóvenes cantantes internacionales seleccionados, se presentó como competidora la soprano chilena Yaritza Véliz, quien tuvo una correcta participación, tras haber audicionado para el certamen con el apoyo de la Fundación Ibáñez-Atkinson. Véliz forma parte del Jette Parker Young Artists Programme del Royal Opera House.
viernes, enero 18, 2019
Juan Orrego Salas cumple 100: figura fundamental de la música chilena
El Mercurio
Romina de la Sotta Donoso
Cultura
El Mercurio
Además de ser uno de los compositores más influyentes de nuestro país , puso en el mapa mundial el repertorio latinoamericano una vez que se radicó en Estados Unidos, en 1961, y fue crítico musical de "El Mercurio" por 11 años. Hoy celebra su cumpleaños con su familia y el mundo lo conmemora con su música.
El talento, una prolífica pluma y la longevidad se conjugan en la carrera del compositor chileno Juan Orrego Salas, quien hoy cumple cien años en su casa en Bloomington, Indiana -donde reside desde 1961- junto a su mujer, Carmen Benavente, y sus hijos, que viajaron a saludarlo.
"La Escuela de Música de la Universidad de Indiana le está dedicando 11 días de homenajes diversos", cuenta su hijo Juan-Felipe Orrego.
Desde el martes, ha habido conferencias sobre el legado del Premio Nacional de Música 1992, y conciertos diarios, en los que una serie de virtuosos interpretan piezas suyas tan emblemáticas como "Mobili", "Biografía Mínima de Salvador Allende", "El Alba del Alhelí" -con versos de Rafael Alberti- o su Cuarteto de Cuerdas N° 4.
Su hijo Juan-Felipe cuenta que el sábado 26 inaugurarán una exposición con documentos históricos del eminente profesor y que "en una ceremonia oficial se hará entrega al director de la Lilly Library del legado musical de Juan Orrego Salas".
El chileno fue profesor hasta 1987, cuando se jubiló, en la Universidad de Indiana, y también allí fundó, en 1961, el Latin American Music Center. Se lo comisionó la Fundación Rockefeller, y hasta hoy sigue siendo el mayor archivo musical de la región.
"Ese centro es algo único en el mundo; tan completo que si uno quería encontrar una obra de un autor latinoamericano había que buscarla ahí y no con los editores", dice el director Juan Pablo Izquierdo, quien fue alumno de Orrego Salas en la U. de Chile.
"Trabajé en Bloomington y me tocó ver cómo lo apreciaban figuras de la talla del Trío Beaux Arts y cómo la National Symphony de Washington, Igor Markevitch y Sergiu Celibidache interpretaban sus obras. Debe ser el compositor chileno más tocado en el extranjero. En su música siempre hay un espíritu neoclásico y una claridad meridiana", agrega Izquierdo.
Vigencia musical
"Enemigo de experimentos y complejidades gratuitas, con un lenguaje directo y accesible presente en toda su música de cámara, sinfónica y vocal, a lo largo de su fructífera vida, Orrego Salas ha logrado instalar su nombre y el de la música chilena en los repertorios de ilustres conjuntos y solistas extranjeros. Es tal vez el compositor nacional más difundido en el exterior y, en el medio nacional, y algunas de sus obras se han constituido en clásicos", comenta el crítico de "El Mercurio", Jaime Donoso.
Sucedió, por ejemplo, con las "Canciones Castellanas", donde integró poemas del Siglo de Oro español, y con la cantata "América, no en vano invocamos tu nombre", con textos de Pablo Neruda.
Entre sus obras que llegaron a un público más masivo puede contarse una de sus dos incursiones en la Nueva Canción Chilena: "Un Canto para Bolívar" (1982), que le escribió a Quilapayún. "Nunca habíamos hecho un trabajo coral tan exigente, y tuvo una muy buena recepción por parte del público. Es uno de los mejores trabajos que hemos hecho", comenta Eduardo Carrasco, director del conjunto.
Igualmente se destaca su "Missa in tempore discordiae", con versos de Vicente Huidobro, una pieza que podría ser estrenada en Chile en octubre próximo, si se concreta un proyecto que está en pleno desarrollo, según revela Juan-Felipe Orrego.
El centenario compositor, en todo caso, sigue estando muy vigente en el país. Por ejemplo, el año pasado, la Orquesta Usach itineró con su "Concierto de cámara", y Alberto Dourthé abordó su Concierto para violín, con la Sinfónica de Chile. Esta misma orquesta tocará esta tarde su "Obertura Festiva" en el Teatro U. de Chile (19:30 horas, gratis), y la repetirá en las Semanas Musicales de Frutillar.
Gran generosidad
Juan Orrego Salas estudió composición primero con Pedro Humberto Allende y con Domingo Santa Cruz en la U. de Chile, y después con Randall Thompson y Aaron Copland en Estados Unidos. Igualmente, como apunta el musicólogo Luis Merino, "es el primer musicólogo chileno formado académica y profesionalmente como tal". Destaca también sus aportes en este terreno, así como su labor como director de la Revista Musical Chilena entre 1949 y 1953.
Pero Orrego Salas también tuvo que estudiar y titularse de arquitecto porque su familia le impuso una carrera "que le costeara la vida". Sin embargo, sólo alcanzó a trabajar 18 meses como arquitecto, porque en ese lapso había conseguido vivir de la música.
"No me quejo", declaró a "El Mercurio" en 2012. Y confesó que constantemente echaba de menos a Chile. "Ideas musicales no me faltan, las tengo adentro. A veces sueño con ellas", dijo. Ese año vino al país y tuvo una intensa agenda, que cumplió en un 100%, a los 93 años y medio. Lanzó su segundo libro, "Testimonios y fantasías. Improvisaciones en mi computador"; dio entrevistas, y trabajó con jóvenes músicos.
"Siempre he estado comprometido con el pensamiento en Chile. He vivido más de la mitad de mi vida en Estados Unidos y sigo siendo chileno, porque si solicitara mi ciudadanía debería renunciar a mi ciudadanía chilena. Y yo eso no lo acepto", declaró entonces.
"Aparte de sus talentos artísticos, es un hombre de una calidad humana y una generosidad extraordinarias", enfatiza Juan Pablo Izquierdo. Y destaca otra faceta que este creador desarrolló con la misma excelencia: la de crítico musical de "El Mercurio", entre 1950 y 1961.
"En los años que trabajó como crítico en el diario reflejó no sólo un conocimiento muy exhaustivo de lo que estaba hablando, sino además una gran generosidad, y un profundo compromiso con el medio musical", cierra Izquierdo.
Romina de la Sotta Donoso
Cultura
El Mercurio
Además de ser uno de los compositores más influyentes de nuestro país , puso en el mapa mundial el repertorio latinoamericano una vez que se radicó en Estados Unidos, en 1961, y fue crítico musical de "El Mercurio" por 11 años. Hoy celebra su cumpleaños con su familia y el mundo lo conmemora con su música.
El talento, una prolífica pluma y la longevidad se conjugan en la carrera del compositor chileno Juan Orrego Salas, quien hoy cumple cien años en su casa en Bloomington, Indiana -donde reside desde 1961- junto a su mujer, Carmen Benavente, y sus hijos, que viajaron a saludarlo.
"La Escuela de Música de la Universidad de Indiana le está dedicando 11 días de homenajes diversos", cuenta su hijo Juan-Felipe Orrego.
Desde el martes, ha habido conferencias sobre el legado del Premio Nacional de Música 1992, y conciertos diarios, en los que una serie de virtuosos interpretan piezas suyas tan emblemáticas como "Mobili", "Biografía Mínima de Salvador Allende", "El Alba del Alhelí" -con versos de Rafael Alberti- o su Cuarteto de Cuerdas N° 4.
Su hijo Juan-Felipe cuenta que el sábado 26 inaugurarán una exposición con documentos históricos del eminente profesor y que "en una ceremonia oficial se hará entrega al director de la Lilly Library del legado musical de Juan Orrego Salas".
El chileno fue profesor hasta 1987, cuando se jubiló, en la Universidad de Indiana, y también allí fundó, en 1961, el Latin American Music Center. Se lo comisionó la Fundación Rockefeller, y hasta hoy sigue siendo el mayor archivo musical de la región.
"Ese centro es algo único en el mundo; tan completo que si uno quería encontrar una obra de un autor latinoamericano había que buscarla ahí y no con los editores", dice el director Juan Pablo Izquierdo, quien fue alumno de Orrego Salas en la U. de Chile.
"Trabajé en Bloomington y me tocó ver cómo lo apreciaban figuras de la talla del Trío Beaux Arts y cómo la National Symphony de Washington, Igor Markevitch y Sergiu Celibidache interpretaban sus obras. Debe ser el compositor chileno más tocado en el extranjero. En su música siempre hay un espíritu neoclásico y una claridad meridiana", agrega Izquierdo.
Vigencia musical
"Enemigo de experimentos y complejidades gratuitas, con un lenguaje directo y accesible presente en toda su música de cámara, sinfónica y vocal, a lo largo de su fructífera vida, Orrego Salas ha logrado instalar su nombre y el de la música chilena en los repertorios de ilustres conjuntos y solistas extranjeros. Es tal vez el compositor nacional más difundido en el exterior y, en el medio nacional, y algunas de sus obras se han constituido en clásicos", comenta el crítico de "El Mercurio", Jaime Donoso.
Sucedió, por ejemplo, con las "Canciones Castellanas", donde integró poemas del Siglo de Oro español, y con la cantata "América, no en vano invocamos tu nombre", con textos de Pablo Neruda.
Entre sus obras que llegaron a un público más masivo puede contarse una de sus dos incursiones en la Nueva Canción Chilena: "Un Canto para Bolívar" (1982), que le escribió a Quilapayún. "Nunca habíamos hecho un trabajo coral tan exigente, y tuvo una muy buena recepción por parte del público. Es uno de los mejores trabajos que hemos hecho", comenta Eduardo Carrasco, director del conjunto.
Igualmente se destaca su "Missa in tempore discordiae", con versos de Vicente Huidobro, una pieza que podría ser estrenada en Chile en octubre próximo, si se concreta un proyecto que está en pleno desarrollo, según revela Juan-Felipe Orrego.
El centenario compositor, en todo caso, sigue estando muy vigente en el país. Por ejemplo, el año pasado, la Orquesta Usach itineró con su "Concierto de cámara", y Alberto Dourthé abordó su Concierto para violín, con la Sinfónica de Chile. Esta misma orquesta tocará esta tarde su "Obertura Festiva" en el Teatro U. de Chile (19:30 horas, gratis), y la repetirá en las Semanas Musicales de Frutillar.
Gran generosidad
Juan Orrego Salas estudió composición primero con Pedro Humberto Allende y con Domingo Santa Cruz en la U. de Chile, y después con Randall Thompson y Aaron Copland en Estados Unidos. Igualmente, como apunta el musicólogo Luis Merino, "es el primer musicólogo chileno formado académica y profesionalmente como tal". Destaca también sus aportes en este terreno, así como su labor como director de la Revista Musical Chilena entre 1949 y 1953.
Pero Orrego Salas también tuvo que estudiar y titularse de arquitecto porque su familia le impuso una carrera "que le costeara la vida". Sin embargo, sólo alcanzó a trabajar 18 meses como arquitecto, porque en ese lapso había conseguido vivir de la música.
"No me quejo", declaró a "El Mercurio" en 2012. Y confesó que constantemente echaba de menos a Chile. "Ideas musicales no me faltan, las tengo adentro. A veces sueño con ellas", dijo. Ese año vino al país y tuvo una intensa agenda, que cumplió en un 100%, a los 93 años y medio. Lanzó su segundo libro, "Testimonios y fantasías. Improvisaciones en mi computador"; dio entrevistas, y trabajó con jóvenes músicos.
"Siempre he estado comprometido con el pensamiento en Chile. He vivido más de la mitad de mi vida en Estados Unidos y sigo siendo chileno, porque si solicitara mi ciudadanía debería renunciar a mi ciudadanía chilena. Y yo eso no lo acepto", declaró entonces.
"Aparte de sus talentos artísticos, es un hombre de una calidad humana y una generosidad extraordinarias", enfatiza Juan Pablo Izquierdo. Y destaca otra faceta que este creador desarrolló con la misma excelencia: la de crítico musical de "El Mercurio", entre 1950 y 1961.
"En los años que trabajó como crítico en el diario reflejó no sólo un conocimiento muy exhaustivo de lo que estaba hablando, sino además una gran generosidad, y un profundo compromiso con el medio musical", cierra Izquierdo.
La nueva cumbia enciende el Festival de Olmué
El Mercurio
El público se rindió desde el primer momento y el Patagual se convirtió en una fiesta. Luego de una breve introducción instrumental, Aldo "Macha" Asenjo entró al escenario como maestro de ceremonia de la esperada presentación de Chico Trujillo. Una de las bandas más exitosas del país, pero reacia a los medios, que hace 10 años no estaba en pantalla abierta, precisamente cuando estuvieron la primera vez en Olmué y luego de varias negativas a Viña. El grupo rompió ese silencio y anoche fue el encargado de abrir la quincuagésima versión del Festival del Huaso de Olmué, con un combo de tres canciones infalibles: "Así es que vivo yo", "Medallita" y una reversión de "Pobre caminante".
Los instantes previos al show fueron con una obertura dedicada a las tradiciones costumbristas y a algunas de las principales danzas del país. El ambiente se dejó sentir desde el comienzo, con una barra que esperaba ansiosa a Guachupé, a cargo del cierre de la noche, y en una jornada dedicada a la llamada "nueva cumbia chilena". Con algunas deficiencias de audio en el show de Chico Trujillo, "Tus besos son" hizo que el Patagual se convirtiera en un estadio, con coros y gritos. A mitad del show , "Loca" marcó el peak de la presentación, mientras en el palco la animadora de Viña, María Luisa Godoy, bailaba, al igual que la nueva pareja de conductores de "24 Horas Central", Carolina Escobar y Gonzalo Ramírez, que TVN oficializó anoche en el anfiteatro.
Entre las 22:00 y 23:53, TVN marcó 13.8 puntos de rating , empatando con Mega. Le siguieron CHV, con 12, y Canal 13, con 8.6. La señal pública alcanzó un peak de 19 puntos durante el show de Chico Trujillo.
José Edwards, productor ejecutivo del evento, cuenta que trabajaron desde abril pasado en esta versión. "Como es un festival de música de raíz, veníamos desarrollando un concepto visual y de puesta en escena, con respecto al tipo de artistas que tenemos y lo que queremos hacer a nivel nacional", explica y agrega que este año quisieron darle mayor presencia a la cumbia. En tanto, la pareja de animadores Karen Doggenweiler y Cristián Sánchez contaban ayer por la tarde que hicieron un pacto: tratar de romper la formalidad sobre el escenario. "Acordamos que no queríamos tarjetas, para improvisar un poco y sentir lo que dice el público", dijo Doggenweiler.
Esta nueva versión de Olmué llega en uno de los momentos más difíciles para TVN, la señal que lo organiza. La estación marca 4,3 puntos en lo que va del año y está cuarta en sintonía, lejos de Canal 13 (5,3), CHV (6,1) y Mega (8,6). Su gran apuesta para las noches de este verano era la turca "Esposa joven", pero la ficción promedia 6,2 unidades y queda cuarta en el horario estelar. "Nos ha costado el prime ", admite Alicia Zaldívar, directora ejecutiva interina de TVN, y señala que el matinal, los noticieros y las tardes se están volviendo más competitivas. La ejecutiva dice que Olmué y Viña del Mar son festivales importantes para la señal. "No solo tiene que ver con el en vivo, sino porque también se genera esa conexión con la audiencia y diversifica la pantalla programática del verano".
El público se rindió desde el primer momento y el Patagual se convirtió en una fiesta. Luego de una breve introducción instrumental, Aldo "Macha" Asenjo entró al escenario como maestro de ceremonia de la esperada presentación de Chico Trujillo. Una de las bandas más exitosas del país, pero reacia a los medios, que hace 10 años no estaba en pantalla abierta, precisamente cuando estuvieron la primera vez en Olmué y luego de varias negativas a Viña. El grupo rompió ese silencio y anoche fue el encargado de abrir la quincuagésima versión del Festival del Huaso de Olmué, con un combo de tres canciones infalibles: "Así es que vivo yo", "Medallita" y una reversión de "Pobre caminante".
Los instantes previos al show fueron con una obertura dedicada a las tradiciones costumbristas y a algunas de las principales danzas del país. El ambiente se dejó sentir desde el comienzo, con una barra que esperaba ansiosa a Guachupé, a cargo del cierre de la noche, y en una jornada dedicada a la llamada "nueva cumbia chilena". Con algunas deficiencias de audio en el show de Chico Trujillo, "Tus besos son" hizo que el Patagual se convirtiera en un estadio, con coros y gritos. A mitad del show , "Loca" marcó el peak de la presentación, mientras en el palco la animadora de Viña, María Luisa Godoy, bailaba, al igual que la nueva pareja de conductores de "24 Horas Central", Carolina Escobar y Gonzalo Ramírez, que TVN oficializó anoche en el anfiteatro.
Entre las 22:00 y 23:53, TVN marcó 13.8 puntos de rating , empatando con Mega. Le siguieron CHV, con 12, y Canal 13, con 8.6. La señal pública alcanzó un peak de 19 puntos durante el show de Chico Trujillo.
José Edwards, productor ejecutivo del evento, cuenta que trabajaron desde abril pasado en esta versión. "Como es un festival de música de raíz, veníamos desarrollando un concepto visual y de puesta en escena, con respecto al tipo de artistas que tenemos y lo que queremos hacer a nivel nacional", explica y agrega que este año quisieron darle mayor presencia a la cumbia. En tanto, la pareja de animadores Karen Doggenweiler y Cristián Sánchez contaban ayer por la tarde que hicieron un pacto: tratar de romper la formalidad sobre el escenario. "Acordamos que no queríamos tarjetas, para improvisar un poco y sentir lo que dice el público", dijo Doggenweiler.
Esta nueva versión de Olmué llega en uno de los momentos más difíciles para TVN, la señal que lo organiza. La estación marca 4,3 puntos en lo que va del año y está cuarta en sintonía, lejos de Canal 13 (5,3), CHV (6,1) y Mega (8,6). Su gran apuesta para las noches de este verano era la turca "Esposa joven", pero la ficción promedia 6,2 unidades y queda cuarta en el horario estelar. "Nos ha costado el prime ", admite Alicia Zaldívar, directora ejecutiva interina de TVN, y señala que el matinal, los noticieros y las tardes se están volviendo más competitivas. La ejecutiva dice que Olmué y Viña del Mar son festivales importantes para la señal. "No solo tiene que ver con el en vivo, sino porque también se genera esa conexión con la audiencia y diversifica la pantalla programática del verano".
Ídolos k-pop provocan caos entre sus fanáticos
El Mercurio
Hubo lágrimas, llantos y gritos de decepción. Miles de fanáticos llegaron ayer al Mall Plaza Egaña, para un encuentro con los artistas de algunas de las bandas coreanas que desde hoy llegan al festival SM Town. Sin embargo, a eso de las 21:00 horas los productores del evento anunciaron que la reunión se cancelaba por falta de medidas de seguridad. Fue el momento en que el público gritó "!Injusticia, injusticia¡", por varios minutos y provocó un caos al interior del centro comercial.
Ayer en la tarde llegó la delegación de artistas que esta noche se presenta en el Estadio Nacional y de inmediato los jóvenes surcoreanos salieron a recorrer la capital. Tras ser recibidos por sus fans en el aeropuerto, miembros de NCT fueron vistos recorriendo la Plaza de Armas.
jueves, enero 17, 2019
Comienza el desembarco k-pop en el país que anticipa su mayor cumbre
BÁRBARA CASTRO y JOSÉ VÁSQUEZ
Espectáculos
El Mercurio
Durante el día de hoy se espera la llegada de más de 40 artistas desde Corea del Sur. Todos alojarán en el Hotel Sheraton, que tendrá un especial plan de seguridad. Mañana será el debut de un SM Town que no agotó sus entradas, como se esperaba.
La locura se inicia hoy, un día antes de que se desate la histeria colectiva en la primera función de mañana en el Estadio Nacional. El SM Town, la mayor cumbre de k-pop que se haya realizado en el país comenzaba a materializarse desde esta madrugada, con la llegada intermitente de los más de 40 artistas que animarán la fiesta musical en el coliseo de Ñuñoa.
En total, se espera un contingente cercano a las 200 personas que arribarán en diversos vuelos al país, provenientes de Corea del Sur, entre cantantes, bailarines, técnicos y ejecutivos, quienes se hospedarán en el Hotel Sheraton, que tendrá un plan de seguridad especial ante el asedio de los fans , según informa Gonzalo García, director de Noix: "Se bloquearán pisos para que sean exclusivos para ellos".
El productor señala que están preparados para enfrentar la gran cantidad de seguidores que llegarán hasta el hotel ubicado en Providencia, donde -incluso- algunos reservaron habitaciones para estar todavía más cerca de sus ídolos. "Sabemos que el hall va a estar lleno de fans que se darán vuelta por los ascensores para tratar de encontrarse con sus artistas, pero para eso contamos con un equipo de seguridad propio", dice.
En 2012, Noix vivió su primer desafío logístico con la realización del Music Bank, evento realizado en la Quinta Vergara y donde participaron seis conjuntos. "Esa vez se vivió una locura en el aeropuerto, pero no hubo descontrol. Estas fans tratan de no invadir demasiado el espacio de sus artistas".
Durante la tarde se realizarán los ensayos del espectáculo en el Estadio Nacional, pruebas que se extenderán hasta la mañana de este viernes. "En el k-pop no hay nada improvisado, todas las canciones requieren de la sincronía de los juegos de luces, las pantallas y la pirotecnia", explica el productor que anoche terminaba de montar el gigantesco escenario en Ñuñoa, que tendrá alrededor de 180 metros cuadrados de pasarelas y unos 400 metros cuadrados de pantallas led en los cinco escenarios dispuestos en el lugar.
Una estructura pensada para que el público tenga la mayor cercanía posible con sus artistas desde todos los rincones de un estadio que, pese al entusiasmo de sus fans, no logró vender todas las entradas para sus dos funciones. "La venta anduvo bien para el poco tiempo de preparación que tuvimos", señala García sobre este evento que salió a la venta prácticamente un mes antes de su realización. "Un show de estadio, normalmente se prepara con un año de anticipación, nosotros solo tuvimos un mes. Espero que en estas horas que quedan se revierta la situación", añade.
Consolidados y promesas
Como integrante de Girls' Generation -la banda femenina más exitosa en su país, según los rankings de Billboard- Hyoyeon conoce de cerca el grado de fanatismo de sus seguidores alrededor del mundo, pero admite que la amplia convocatoria en la región es algo que la toma por sorpresa.
"Recuerdo haber visto un gráfico de reproducciones de uno de nuestros videoclips y me sorprendió mucho la cantidad de clics que venían desde Sudamérica", afirma la también DJ en entrevista con "El Mercurio".
En lo que será su debut en territorio nacional, Hyoyeon subirá al escenario junto a su compañera de banda Yuri. Ambas celebraron el año pasado una década de trayectoria musical. El contingente se completa con otros exponentes consolidados como la banda masculina Super Junior -en su cuarta presentación en la capital- y la cantante BoA, llamada la "Britney Spears" de Corea. En el apartado juvenil, pisarán el recinto capitalino figuras en ascenso como las boybands NCT127 y NCTDream, dos representantes de SHINee, la girlband Red Velvet y la rapera Amber, que acaba de lanzar su carrera como solista.
Espectáculos
El Mercurio
Durante el día de hoy se espera la llegada de más de 40 artistas desde Corea del Sur. Todos alojarán en el Hotel Sheraton, que tendrá un especial plan de seguridad. Mañana será el debut de un SM Town que no agotó sus entradas, como se esperaba.
La locura se inicia hoy, un día antes de que se desate la histeria colectiva en la primera función de mañana en el Estadio Nacional. El SM Town, la mayor cumbre de k-pop que se haya realizado en el país comenzaba a materializarse desde esta madrugada, con la llegada intermitente de los más de 40 artistas que animarán la fiesta musical en el coliseo de Ñuñoa.
En total, se espera un contingente cercano a las 200 personas que arribarán en diversos vuelos al país, provenientes de Corea del Sur, entre cantantes, bailarines, técnicos y ejecutivos, quienes se hospedarán en el Hotel Sheraton, que tendrá un plan de seguridad especial ante el asedio de los fans , según informa Gonzalo García, director de Noix: "Se bloquearán pisos para que sean exclusivos para ellos".
El productor señala que están preparados para enfrentar la gran cantidad de seguidores que llegarán hasta el hotel ubicado en Providencia, donde -incluso- algunos reservaron habitaciones para estar todavía más cerca de sus ídolos. "Sabemos que el hall va a estar lleno de fans que se darán vuelta por los ascensores para tratar de encontrarse con sus artistas, pero para eso contamos con un equipo de seguridad propio", dice.
En 2012, Noix vivió su primer desafío logístico con la realización del Music Bank, evento realizado en la Quinta Vergara y donde participaron seis conjuntos. "Esa vez se vivió una locura en el aeropuerto, pero no hubo descontrol. Estas fans tratan de no invadir demasiado el espacio de sus artistas".
Durante la tarde se realizarán los ensayos del espectáculo en el Estadio Nacional, pruebas que se extenderán hasta la mañana de este viernes. "En el k-pop no hay nada improvisado, todas las canciones requieren de la sincronía de los juegos de luces, las pantallas y la pirotecnia", explica el productor que anoche terminaba de montar el gigantesco escenario en Ñuñoa, que tendrá alrededor de 180 metros cuadrados de pasarelas y unos 400 metros cuadrados de pantallas led en los cinco escenarios dispuestos en el lugar.
Una estructura pensada para que el público tenga la mayor cercanía posible con sus artistas desde todos los rincones de un estadio que, pese al entusiasmo de sus fans, no logró vender todas las entradas para sus dos funciones. "La venta anduvo bien para el poco tiempo de preparación que tuvimos", señala García sobre este evento que salió a la venta prácticamente un mes antes de su realización. "Un show de estadio, normalmente se prepara con un año de anticipación, nosotros solo tuvimos un mes. Espero que en estas horas que quedan se revierta la situación", añade.
Consolidados y promesas
Como integrante de Girls' Generation -la banda femenina más exitosa en su país, según los rankings de Billboard- Hyoyeon conoce de cerca el grado de fanatismo de sus seguidores alrededor del mundo, pero admite que la amplia convocatoria en la región es algo que la toma por sorpresa.
"Recuerdo haber visto un gráfico de reproducciones de uno de nuestros videoclips y me sorprendió mucho la cantidad de clics que venían desde Sudamérica", afirma la también DJ en entrevista con "El Mercurio".
En lo que será su debut en territorio nacional, Hyoyeon subirá al escenario junto a su compañera de banda Yuri. Ambas celebraron el año pasado una década de trayectoria musical. El contingente se completa con otros exponentes consolidados como la banda masculina Super Junior -en su cuarta presentación en la capital- y la cantante BoA, llamada la "Britney Spears" de Corea. En el apartado juvenil, pisarán el recinto capitalino figuras en ascenso como las boybands NCT127 y NCTDream, dos representantes de SHINee, la girlband Red Velvet y la rapera Amber, que acaba de lanzar su carrera como solista.
XIX Festival de Música Contemporánea de la U. de Chile : La inspiración de un fauno
Gonzalo Saavedra
Cultura
El Mercurio
Nueve notas que resbalan por la escala cromática y que luego se empinan. Las canta una flauta sola, que seguirá degustándolas, haciendo excursos exquisitos, jugando con volver o no a un centro tonal, mientras la orquesta comenta y finalmente todos entran en el juego. Los modos orientales, el tratamiento formal libre, la potente evocación del ensueño, todo eso era tan distinto de lo que se había escuchado hasta 1884, que el "Preludio a la siesta de un fauno" (inspirado en el poema homónimo de Mallarmé) de Claude Debussy marcó un antes y un después en la música occidental.
Para el centenario de la muerte del compositor, en 2018, el Área de Composición de la Universidad de Chile encargó a sus profesores que escribieran "comentarios" musicales al "Preludio..." y el resultado se presentó el lunes, en la apertura del XIX Festival de Música Contemporánea de la Universidad de Chile en una sala Isidora Zegers a tope.
Los académicos hicieron obras breves pero contundentes, en las que, mientras rescatan el material original, muestran la deseable diversidad que hay entre sus creadores. Bajo la dirección de Andrés Maupoint, el Ensamble DMUS ofreció, de Andrés Ferrari, "... Fauno soñando con parciales arremolinados en la brisa...", un descriptivo título que bien satisface la música. El tema característico se escucha en fracciones, hasta el final, cuando el flautista hace como que va a tocarlo, pero termina desfallecido, como si ya no se pudiera volver a hacer el camino pionero que trazó Debussy.
Luego, de Rolando Cori, "El despertar de un fauno", que, muy interesantemente, comienza y termina in media res , es decir, en la mitad de una música que pareciera que ya venía sonando y que seguirá haciéndolo después. Aquí es el piano el que recuerda el tema, pero con un ritmo salsero y refrescante, y en algunos pasajes, los músicos deben cantar, como en una salmodia.
Se escucharon también "Dios en hombre. Un homenaje al Fauno que despertó después del mediodía" de Eleonora Coloma, breve y nostálgica; del mismo Maupoint, que homenajea francesamente, "I. Prélude II. Á l'aprés-midi III. Un faune": aquí la frase debussyana aparece épica, calma y finalmente desfigurada en el piano como un motivo insistente; de Fernando Carrasco, "ClAuDe", con un soliloquio de fagot que rememora y la adición de una guitarra; Edgardo Cantón, "Claude y John descienden en la noche estrellada de Titán", con el Coro de la Universidad San Sebastián (directora, Paula Arancibia).
La obra de Cantón alcanza una atmósfera densa y espacial a un tiempo, muy rica. Y para el final, el propio "Preludio a la siesta de un fauno" de Debussy en su versión de cámara, que relevó el sentido de la propuesta. Muy bueno.
El festival continúa hoy en la sala Isidora Zegers y mañana en el CEAC, con la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile.
Cultura
El Mercurio
Nueve notas que resbalan por la escala cromática y que luego se empinan. Las canta una flauta sola, que seguirá degustándolas, haciendo excursos exquisitos, jugando con volver o no a un centro tonal, mientras la orquesta comenta y finalmente todos entran en el juego. Los modos orientales, el tratamiento formal libre, la potente evocación del ensueño, todo eso era tan distinto de lo que se había escuchado hasta 1884, que el "Preludio a la siesta de un fauno" (inspirado en el poema homónimo de Mallarmé) de Claude Debussy marcó un antes y un después en la música occidental.
Para el centenario de la muerte del compositor, en 2018, el Área de Composición de la Universidad de Chile encargó a sus profesores que escribieran "comentarios" musicales al "Preludio..." y el resultado se presentó el lunes, en la apertura del XIX Festival de Música Contemporánea de la Universidad de Chile en una sala Isidora Zegers a tope.
Los académicos hicieron obras breves pero contundentes, en las que, mientras rescatan el material original, muestran la deseable diversidad que hay entre sus creadores. Bajo la dirección de Andrés Maupoint, el Ensamble DMUS ofreció, de Andrés Ferrari, "... Fauno soñando con parciales arremolinados en la brisa...", un descriptivo título que bien satisface la música. El tema característico se escucha en fracciones, hasta el final, cuando el flautista hace como que va a tocarlo, pero termina desfallecido, como si ya no se pudiera volver a hacer el camino pionero que trazó Debussy.
Luego, de Rolando Cori, "El despertar de un fauno", que, muy interesantemente, comienza y termina in media res , es decir, en la mitad de una música que pareciera que ya venía sonando y que seguirá haciéndolo después. Aquí es el piano el que recuerda el tema, pero con un ritmo salsero y refrescante, y en algunos pasajes, los músicos deben cantar, como en una salmodia.
Se escucharon también "Dios en hombre. Un homenaje al Fauno que despertó después del mediodía" de Eleonora Coloma, breve y nostálgica; del mismo Maupoint, que homenajea francesamente, "I. Prélude II. Á l'aprés-midi III. Un faune": aquí la frase debussyana aparece épica, calma y finalmente desfigurada en el piano como un motivo insistente; de Fernando Carrasco, "ClAuDe", con un soliloquio de fagot que rememora y la adición de una guitarra; Edgardo Cantón, "Claude y John descienden en la noche estrellada de Titán", con el Coro de la Universidad San Sebastián (directora, Paula Arancibia).
La obra de Cantón alcanza una atmósfera densa y espacial a un tiempo, muy rica. Y para el final, el propio "Preludio a la siesta de un fauno" de Debussy en su versión de cámara, que relevó el sentido de la propuesta. Muy bueno.
El festival continúa hoy en la sala Isidora Zegers y mañana en el CEAC, con la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile.
miércoles, enero 16, 2019
Hasta el 22 de enero: El jazz moderno de club tiene su propio festival
IÑIGO DÍAZ
Cultura
El Mercurio
Con la presencia de la tenorista Melissa Aldana, Thelonious Connection presenta 12 conciertos.
Los mismos músicos que hace unos 20 años comenzaron a buscar espacios en el Club de Jazz de Ñuñoa, con dispares dificultades, son ahora los que abren los espacios para las dos generaciones que los suceden: Juan Pablo Salvo, Felipe Salas, Nahuel Blanco y Joaquín Fuentes, todos jazzistas de 20 años que serán protagonistas esta semana.
"Encontramos nuestro escenario en el club Thelonious, donde hemos hecho una historia", dice el guitarrista Nicolás Vera, organizador del festival Thelonious Connection, en marcha esta semana en ese espacio del barrio Bellavista. Hasta el martes 22 sigue el programa del encuentro que coincide de paso con los conciertos del Festival de Jazz de Providencia, programados este fin de semana en el Parque de las Esculturas.
"No queremos rivalizar. Nosotros tenemos una curatoría propia y convocamos a músicos con los que compartimos enfoque creativo y experiencias", señala Vera, parte de un trío central de músicos que actuará como anfitrión: Pablo Menares (contrabajo) y Félix Lecaros (batería), chilenos en la escena de Brooklyn.
Melissa Aldana y diez más
Ese elenco tocará como sección rítmica con diversos músicos, como el saxofonista esloveno Jure Pukl, y con la tenorista chilena Melissa Aldana, figura principal en los circuitos internacionales. Hoy dará una clínica y se presentará mañana y el sábado al frente de un cuarteto. El martes cerrará la serie con Pukl en formato de quinteto.
Entre los invitados extranjeros también figura el guitarrista francés Michael Valeanu, otro nombre de las escenas independientes neoyorquinas, con una mirada muy contemporánea de la música y alejado de la tradición manouche , que sí cultiva el grupo Los Temibles Sandovales, en el programa.
martes, enero 15, 2019
Altamira Jazz Club: un espacio para la historia cervecera y musical
Desde 2013 organiza conciertos y un festival en Valparaíso.
Cristofer Díaz Ríos
Cultura
El Mercurio
Conformado por músicos y amparados por la cervecería Altamira , busca potenciar el jazz en la región y rescatar la historia que vincula al estilo musical, la cerveza y la ciudad puerto.
Dos historias confluyeron en la creación de Altamira Jazz Club. Por una parte, la nostalgia de los sabores de su tierra, impulsó al inmigrante irlandés Andrew Blest a abrir su propia cervecería, y la idea se materializó en el verano de 1825, en la Quebrada Elías, en Valparaíso. Tío del escritor Alberto Blest Gana, y médico de profesión, Blest tomó recetas europeas que le permitieron preparar la primera cerveza fabricada en Chile: la aromática Porter. El resultado fue exitoso y marcó un hito en la ciudad puerto.
En 1860, en tanto, pasó por Valparaíso una banda con sonidos afronorteamericanos, los "Ethiopian Minstrels", que pueden ser considerados como una prehistoria del jazz. Pero el principal antecedente de la llegada del género a Chile sucede en la misma ciudad en la década de los 20. Se trató de la Royal Orchestra, formada en 1924 por el compositor de música docta Pablo Garrido, que tocó las primeras notas de jazz en el país, aunque en estilo big band .
"Ambos antecedentes en Valparaíso hicieron que Sergio Morán, dueño de la cervecería Altamira, se conectara con el proyecto y creamos este club, logrando vincular la historia inmigrante, la cerveza y la cultura", asevera Camilo Reinoso, director de la iniciativa. Así surgió, en 2013, el Altamira Jazz Club, que busca promover y contar la historia de este género, junto con rescatar la tradición cervecera del puerto.
Morán explica que hasta hace un tiempo "el jazz era un estilo oscuro para mucha gente y que se tocaba de vez en cuando en el bar La Piedra Feliz. De a poco hemos ido posicionando el género, porque era visto como algo elitista".
El club comenzó ofreciendo conciertos en un formato íntimo solo los días jueves en la misma cervecería. Hoy, se ha logrado posicionar como uno de los principales puntos de encuentro del género en el país. Ofrecen jazz martes, miércoles y jueves durante todo el año, además de organizar actividades de "jazz itinerante" por Viña y Valparaíso, con músicos regionales y nacionales, de manera gratuita y en horarios, incluso, familiares.
En febrero (16 y 17), por segundo año, el club realizará su actividad más grande, el Altamira Jazz Festival. Dos días dedicados al género, con exposiciones locales y foodtrucks , en el Parque Cultural de Valparaíso.
El museo del jazz
Buscando materializar estos hitos históricos, también ha surgido la iniciativa de crear el primer museo dedicado al jazz nacional.
En el primer piso de Altamira se han dedicado a armar una galería que relata parte de la historia de la cerveza. En el segundo, pretenden abrir, este año, un espacio con fotografías, discos y objetos que resumen el paso del jazz por Chile y el puerto de Valparaíso. "Hay una buena cantidad de fotos firmadas y estamos esperando juntar más cuadros para elevar la galería", comenta Reinoso.
"Tenemos fotografías de músicos de distintas épocas, como Christian Gálvez, Giovanni Cultrera, Sebastián Jordán y Ernesto Holman. Esta semana recibiremos a la saxofonista Melissa Aldana (quien vive en Nueva York desde hace nueve años). Así, vamos sumando y juntando a los más importantes exponentes", concluye.
Agenda completa de conciertos y actividades en: www.cerveceraaltamira.cl
Cristofer Díaz Ríos
Cultura
El Mercurio
Conformado por músicos y amparados por la cervecería Altamira , busca potenciar el jazz en la región y rescatar la historia que vincula al estilo musical, la cerveza y la ciudad puerto.
Dos historias confluyeron en la creación de Altamira Jazz Club. Por una parte, la nostalgia de los sabores de su tierra, impulsó al inmigrante irlandés Andrew Blest a abrir su propia cervecería, y la idea se materializó en el verano de 1825, en la Quebrada Elías, en Valparaíso. Tío del escritor Alberto Blest Gana, y médico de profesión, Blest tomó recetas europeas que le permitieron preparar la primera cerveza fabricada en Chile: la aromática Porter. El resultado fue exitoso y marcó un hito en la ciudad puerto.
En 1860, en tanto, pasó por Valparaíso una banda con sonidos afronorteamericanos, los "Ethiopian Minstrels", que pueden ser considerados como una prehistoria del jazz. Pero el principal antecedente de la llegada del género a Chile sucede en la misma ciudad en la década de los 20. Se trató de la Royal Orchestra, formada en 1924 por el compositor de música docta Pablo Garrido, que tocó las primeras notas de jazz en el país, aunque en estilo big band .
"Ambos antecedentes en Valparaíso hicieron que Sergio Morán, dueño de la cervecería Altamira, se conectara con el proyecto y creamos este club, logrando vincular la historia inmigrante, la cerveza y la cultura", asevera Camilo Reinoso, director de la iniciativa. Así surgió, en 2013, el Altamira Jazz Club, que busca promover y contar la historia de este género, junto con rescatar la tradición cervecera del puerto.
Morán explica que hasta hace un tiempo "el jazz era un estilo oscuro para mucha gente y que se tocaba de vez en cuando en el bar La Piedra Feliz. De a poco hemos ido posicionando el género, porque era visto como algo elitista".
El club comenzó ofreciendo conciertos en un formato íntimo solo los días jueves en la misma cervecería. Hoy, se ha logrado posicionar como uno de los principales puntos de encuentro del género en el país. Ofrecen jazz martes, miércoles y jueves durante todo el año, además de organizar actividades de "jazz itinerante" por Viña y Valparaíso, con músicos regionales y nacionales, de manera gratuita y en horarios, incluso, familiares.
En febrero (16 y 17), por segundo año, el club realizará su actividad más grande, el Altamira Jazz Festival. Dos días dedicados al género, con exposiciones locales y foodtrucks , en el Parque Cultural de Valparaíso.
El museo del jazz
Buscando materializar estos hitos históricos, también ha surgido la iniciativa de crear el primer museo dedicado al jazz nacional.
En el primer piso de Altamira se han dedicado a armar una galería que relata parte de la historia de la cerveza. En el segundo, pretenden abrir, este año, un espacio con fotografías, discos y objetos que resumen el paso del jazz por Chile y el puerto de Valparaíso. "Hay una buena cantidad de fotos firmadas y estamos esperando juntar más cuadros para elevar la galería", comenta Reinoso.
"Tenemos fotografías de músicos de distintas épocas, como Christian Gálvez, Giovanni Cultrera, Sebastián Jordán y Ernesto Holman. Esta semana recibiremos a la saxofonista Melissa Aldana (quien vive en Nueva York desde hace nueve años). Así, vamos sumando y juntando a los más importantes exponentes", concluye.
Agenda completa de conciertos y actividades en: www.cerveceraaltamira.cl
La Orquesta Usach toca gratis en el barrio Yungay y en Pedro Aguirre Cerda
Radio U De Chile
La agrupación abre su temporada con dos conciertos que contemplan obras de compositores chilenos y una pieza poco conocida de Beethoven.
La Orquesta Clásica de la Universidad de Santiago (Usach) abrirá esta semana su temporada 2019 con dos conciertos gratuitos, que se realizarán en el Teatro Novedades y en el Centro Cultural de Pedro Aguirre Cerda.
El elenco estará este miércoles 16 en el tradicional recinto del barrio Yungay, sumándose a la Fiesta del Roto Chileno. Al día siguiente estará en la comuna ubicada hacia el sur de la capital.
“Será un concierto con un espíritu muy veraniego y dirigido a un público popular, con acento en los compositores chilenos pero sin dejar de lado esas novedades, si se le puede decir así, de nuestro repertorio clásico”, explicó el director titular de la orquesta Nicolas Rauss, quien encabezará ambas presentaciones.
En ambas ocasiones, la agrupación comenzará con Músicas retocadas, una obra del director musical de Congreso, “Tilo” González, y seguirá con Momento andino, de Vicente Bianchi. También tocará tres piezas de Enrique Soro: “Sovente penso”, “Nom m’ami piu” y “Chanson triste”, interpretadas por la soprano Andrea Aguilar.
“Con Enrique Soro estamos haciendo un verdadero trabajo de rescate. Estamos haciendo un estudio crítico de su obra y estas piezas las sacamos y desempolvamos del galpón de su casa. Es la segunda vez que se interpretan desde 1920”, destacó Rauss.
Luego de un intermedio, los conciertos continuarán con la suite Jeux d’enfants, de Georges Bizet y terminarán con la Obertura del rey Esteban, compuesta por Beethoven para celebrar la apertura del Teatro Nacional de Budapest, en 1811.
“Tengo una afición por Beethoven desde pequeño, fue por él que llegué a la música clásica y la verdad es que no sé si existirían tantas orquestas en el mundo sino fuera por su figura. Beethoven tiene once oberturas y siempre se tocan las mismas. La Obertura del rey Esteban es muy inusual, yo mismo la he dirigido hace unos años, pero para nuestra orquesta es totalmente nueva y en general se programa muy poco”, explicó el conductor.
Los conciertos se realizarán a las 19:30 horas del miércoles 16 y jueves 17 de enero, en el Teatro Novedades (Cueto 257) y en el Centro Cultural de Pedro Aguirre Cerda (Paseo Grohnert 5510), respectivamente.
La agrupación abre su temporada con dos conciertos que contemplan obras de compositores chilenos y una pieza poco conocida de Beethoven.
La Orquesta Clásica de la Universidad de Santiago (Usach) abrirá esta semana su temporada 2019 con dos conciertos gratuitos, que se realizarán en el Teatro Novedades y en el Centro Cultural de Pedro Aguirre Cerda.
El elenco estará este miércoles 16 en el tradicional recinto del barrio Yungay, sumándose a la Fiesta del Roto Chileno. Al día siguiente estará en la comuna ubicada hacia el sur de la capital.
“Será un concierto con un espíritu muy veraniego y dirigido a un público popular, con acento en los compositores chilenos pero sin dejar de lado esas novedades, si se le puede decir así, de nuestro repertorio clásico”, explicó el director titular de la orquesta Nicolas Rauss, quien encabezará ambas presentaciones.
En ambas ocasiones, la agrupación comenzará con Músicas retocadas, una obra del director musical de Congreso, “Tilo” González, y seguirá con Momento andino, de Vicente Bianchi. También tocará tres piezas de Enrique Soro: “Sovente penso”, “Nom m’ami piu” y “Chanson triste”, interpretadas por la soprano Andrea Aguilar.
“Con Enrique Soro estamos haciendo un verdadero trabajo de rescate. Estamos haciendo un estudio crítico de su obra y estas piezas las sacamos y desempolvamos del galpón de su casa. Es la segunda vez que se interpretan desde 1920”, destacó Rauss.
Luego de un intermedio, los conciertos continuarán con la suite Jeux d’enfants, de Georges Bizet y terminarán con la Obertura del rey Esteban, compuesta por Beethoven para celebrar la apertura del Teatro Nacional de Budapest, en 1811.
“Tengo una afición por Beethoven desde pequeño, fue por él que llegué a la música clásica y la verdad es que no sé si existirían tantas orquestas en el mundo sino fuera por su figura. Beethoven tiene once oberturas y siempre se tocan las mismas. La Obertura del rey Esteban es muy inusual, yo mismo la he dirigido hace unos años, pero para nuestra orquesta es totalmente nueva y en general se programa muy poco”, explicó el conductor.
Los conciertos se realizarán a las 19:30 horas del miércoles 16 y jueves 17 de enero, en el Teatro Novedades (Cueto 257) y en el Centro Cultural de Pedro Aguirre Cerda (Paseo Grohnert 5510), respectivamente.
lunes, enero 14, 2019
Música en verano: Grandes éxitos de la ópera se escucharán en el Municipal de Santiago
Maureen Lennon Zaninovic
Cultura
El Mercurio
"Ópera Mía" es el nombre de una gala que se desarrollará entre mañana y el jueves, con la participación de un grupo de elogiados cantantes chilenos.
Como una manera de acercar el género lírico a un público amplio, el Municipal de Santiago programó desde mañana "Ópera Mía": una gala con destacadas voces nacionales: las sopranos Paulina González y Patricia Cifuentes, la mezzosoprano Evelyn Ramírez, los barítonos Patricio Sabaté y Sergio Gallardo, y los tenores Francisco Huerta y Patricio Saxon. Todos ellos acompañados de la Orquesta Filarmónica de Santiago, bajo la dirección de Pedro-Pablo Prudencio y el Coro del Municipal de Santiago dirigido por Jorge Klastornick.
"Entre todos llevamos varios años cantando juntos, nos conocemos bien, así que es un agrado trabajar con los colegas de siempre", adelanta Paulina González, quien en esta gala abordará el aria "D'amor sull'ali rosee" de "El Trovador", de Verdi, y "O soave fanciulla", de "La Bohème", junto al tenor Patricio Saxton. "Las dos arias representan dificultades distintas. Puccini se enfoca mucho en el color. Verdi, en tanto, es vocalidad pura: puros juegos artificiales".
El 2019 promete ser un año muy intenso para Paulina González. En junio, en el Municipal de Santiago, debutará como la mariscala en "El Caballero de la Rosa", de Richard Strauss (elenco estelar). En julio encarnará a Fiordiligi en "Così fan tutte", de Mozart (elenco internacional), y en noviembre será Margarita en "Fausto", de Gounod (internacional).
"Era un sueño desde que estudiaba en el Conservatorio de la U. de Chile poder abordar a la mariscala. Es un personaje muy teatral y con una gran riqueza interior, desafiante, con sus dudas existenciales y cuestionamientos en torno a la vida, el paso del tiempo y la vejez. Fiordiligi ya es un papel rodado, a diferencia de Margarita, que será un estreno en mi carrera y es otro papel que anhelaba poder cantar. Es un privilegio", concluye González.
Una nueva madurez
Patricia Cifuentes acaba de lanzar su primer disco solista y se presentó recientemente -a tablero vuelto- en "Carmina Burana", de Orff. En "Ópera Mía" interpretará las arias "Quando m'en vo", de "La Bohème", de Puccini, y "Qui la voce sua soave", de "Los Puritanos", de Bellini.
"Decidí cantar ese repertorio para dar cuenta de cómo ha ido madurando mi carrera. Gracias al apoyo de la Fundación Ibáñez Atkinson acabo de participar en un curso de perfeccionamiento con Verónica Villarroel en la Ópera de Naples, en Florida (Estados Unidos)", adelanta la artista y docente de la Facultad de Artes de la U. de Chile. "Siento que aún me queda mucho por aprender. Volví a estudiar, porque la voz ha ido cambiando con los años y necesito reencontrarme con esta nueva madurez vocal", remata la soprano que en 2019, en el Municipal de Santiago, abordará a la Despina en "Così fan tutte", de Mozart (estelar), y a Elvira en "La italiana en Argel", de Rossini (elenco internacional).
PROGRAMARSE
Funciones a las 20:00 horas, entre el 15 y el 17 de enero. Entradas desde $4.000.
Cultura
El Mercurio
"Ópera Mía" es el nombre de una gala que se desarrollará entre mañana y el jueves, con la participación de un grupo de elogiados cantantes chilenos.
Como una manera de acercar el género lírico a un público amplio, el Municipal de Santiago programó desde mañana "Ópera Mía": una gala con destacadas voces nacionales: las sopranos Paulina González y Patricia Cifuentes, la mezzosoprano Evelyn Ramírez, los barítonos Patricio Sabaté y Sergio Gallardo, y los tenores Francisco Huerta y Patricio Saxon. Todos ellos acompañados de la Orquesta Filarmónica de Santiago, bajo la dirección de Pedro-Pablo Prudencio y el Coro del Municipal de Santiago dirigido por Jorge Klastornick.
"Entre todos llevamos varios años cantando juntos, nos conocemos bien, así que es un agrado trabajar con los colegas de siempre", adelanta Paulina González, quien en esta gala abordará el aria "D'amor sull'ali rosee" de "El Trovador", de Verdi, y "O soave fanciulla", de "La Bohème", junto al tenor Patricio Saxton. "Las dos arias representan dificultades distintas. Puccini se enfoca mucho en el color. Verdi, en tanto, es vocalidad pura: puros juegos artificiales".
El 2019 promete ser un año muy intenso para Paulina González. En junio, en el Municipal de Santiago, debutará como la mariscala en "El Caballero de la Rosa", de Richard Strauss (elenco estelar). En julio encarnará a Fiordiligi en "Così fan tutte", de Mozart (elenco internacional), y en noviembre será Margarita en "Fausto", de Gounod (internacional).
"Era un sueño desde que estudiaba en el Conservatorio de la U. de Chile poder abordar a la mariscala. Es un personaje muy teatral y con una gran riqueza interior, desafiante, con sus dudas existenciales y cuestionamientos en torno a la vida, el paso del tiempo y la vejez. Fiordiligi ya es un papel rodado, a diferencia de Margarita, que será un estreno en mi carrera y es otro papel que anhelaba poder cantar. Es un privilegio", concluye González.
Una nueva madurez
Patricia Cifuentes acaba de lanzar su primer disco solista y se presentó recientemente -a tablero vuelto- en "Carmina Burana", de Orff. En "Ópera Mía" interpretará las arias "Quando m'en vo", de "La Bohème", de Puccini, y "Qui la voce sua soave", de "Los Puritanos", de Bellini.
"Decidí cantar ese repertorio para dar cuenta de cómo ha ido madurando mi carrera. Gracias al apoyo de la Fundación Ibáñez Atkinson acabo de participar en un curso de perfeccionamiento con Verónica Villarroel en la Ópera de Naples, en Florida (Estados Unidos)", adelanta la artista y docente de la Facultad de Artes de la U. de Chile. "Siento que aún me queda mucho por aprender. Volví a estudiar, porque la voz ha ido cambiando con los años y necesito reencontrarme con esta nueva madurez vocal", remata la soprano que en 2019, en el Municipal de Santiago, abordará a la Despina en "Così fan tutte", de Mozart (estelar), y a Elvira en "La italiana en Argel", de Rossini (elenco internacional).
PROGRAMARSE
Funciones a las 20:00 horas, entre el 15 y el 17 de enero. Entradas desde $4.000.
domingo, enero 13, 2019
Sacándole brillo a Mahler
Gonzalo Saavedra
Cultura
El Mercurio
Gustav Mahler compuso "La canción de la Tierra" (1907-1909) en medio de una tragedia: había muerto a los cuatro años una de sus hijas y a él le diagnosticaron una grave enfermedad cardíaca. Las seis partes que conforman esta obra, escritas sobre la base de poemas chinos, se caracterizan por una constante dualidad: la celebración, no sin humor, de la vida, y la sombra de la muerte y las angustiosas ansias de trascendencia.
En el concierto del jueves, con la mezzosoprano Evelyn Ramírez y el barítono Javier Weibel, la Orquesta Sinfónica de Chile y la dirección de Paolo Bortolameolli, se escuchó una versión magnífica, apoyada, además, por los finos y sugerentes cuadros animados de la compañía Teatro Cinema, que aparecieron en una pantalla sobre el escenario; como parte de esos cuadros actuaron los excelentes cantantes, con gran talento dramático. La posición elevada tuvo resultados acústicos muy propicios a los solistas, que se proyectaron con claridad y volumen sobre el gran conjunto orquestal.
Impresionó el sonido brillante que Bortolameolli consiguió de la Sinfónica: el director es detallista y apasionado a un tiempo y, luego de tres ensayos maratónicos y con su evidente dominio mahleriano, logró que las cuerdas y el resto de las secciones deslumbraran en el protagonismo que les cabe según dónde.
Es muy interesante la conjunción de música e imágenes que mostró esta presentación: el material del Teatro Cinema comenta o prescribe una manera de entender "La canción de la Tierra", ya con propuestas abstractas, ya literalmente figurativas, ordenadas narrativamente como una travesía, siempre intentando sacarles brillo a los textos.
Entre una enorme cantidad de aciertos, destacaron la "Canción báquica de la miseria terrenal", primero de los movimientos, con el potente registro de Weibel, minuciosamente controlado para llegar seguro a las notas altas que se le exigen aquí y en otros momentos, y el tercero, "De la juventud", ilustrada con un jinete de madera sobre un caballo de juguete. En la postrera "La despedida", Bortolameolli, sobrio en sus decisiones, supo señalar cuán crucial y emocionante es este movimiento articulador de toda la obra, y obtuvo de la orquesta un resultado conmovedor. Evelyn Ramírez brilló aquí también, mientras la pantalla mostraba, gigante, el iris de un ojo, que, con su aspecto cósmico resume bien la consciencia universal que animó a Mahler mientras creaba este monumento. El público, entusiasmadísimo, agradeció con una ovación larga, como pocas se han escuchado en el Teatro de la Universidad de Chile.
Cultura
El Mercurio
Gustav Mahler compuso "La canción de la Tierra" (1907-1909) en medio de una tragedia: había muerto a los cuatro años una de sus hijas y a él le diagnosticaron una grave enfermedad cardíaca. Las seis partes que conforman esta obra, escritas sobre la base de poemas chinos, se caracterizan por una constante dualidad: la celebración, no sin humor, de la vida, y la sombra de la muerte y las angustiosas ansias de trascendencia.
En el concierto del jueves, con la mezzosoprano Evelyn Ramírez y el barítono Javier Weibel, la Orquesta Sinfónica de Chile y la dirección de Paolo Bortolameolli, se escuchó una versión magnífica, apoyada, además, por los finos y sugerentes cuadros animados de la compañía Teatro Cinema, que aparecieron en una pantalla sobre el escenario; como parte de esos cuadros actuaron los excelentes cantantes, con gran talento dramático. La posición elevada tuvo resultados acústicos muy propicios a los solistas, que se proyectaron con claridad y volumen sobre el gran conjunto orquestal.
Impresionó el sonido brillante que Bortolameolli consiguió de la Sinfónica: el director es detallista y apasionado a un tiempo y, luego de tres ensayos maratónicos y con su evidente dominio mahleriano, logró que las cuerdas y el resto de las secciones deslumbraran en el protagonismo que les cabe según dónde.
Es muy interesante la conjunción de música e imágenes que mostró esta presentación: el material del Teatro Cinema comenta o prescribe una manera de entender "La canción de la Tierra", ya con propuestas abstractas, ya literalmente figurativas, ordenadas narrativamente como una travesía, siempre intentando sacarles brillo a los textos.
Entre una enorme cantidad de aciertos, destacaron la "Canción báquica de la miseria terrenal", primero de los movimientos, con el potente registro de Weibel, minuciosamente controlado para llegar seguro a las notas altas que se le exigen aquí y en otros momentos, y el tercero, "De la juventud", ilustrada con un jinete de madera sobre un caballo de juguete. En la postrera "La despedida", Bortolameolli, sobrio en sus decisiones, supo señalar cuán crucial y emocionante es este movimiento articulador de toda la obra, y obtuvo de la orquesta un resultado conmovedor. Evelyn Ramírez brilló aquí también, mientras la pantalla mostraba, gigante, el iris de un ojo, que, con su aspecto cósmico resume bien la consciencia universal que animó a Mahler mientras creaba este monumento. El público, entusiasmadísimo, agradeció con una ovación larga, como pocas se han escuchado en el Teatro de la Universidad de Chile.
Cinco razones para escuchar música contemporánea este verano
Romina de la Sotta Donoso
Cultura
El Mercurio
El festival que la Universidad de Chile le dedica a la creación actual fue completamente renovado y se volvió más amigable para el público general. Descubra las obras maestras del siglo XX y también la tinta fresca.
1 Adiós a las jornadas maratónicas. Nunca más un concierto se extenderá por dos horas, porque el nuevo director artístico del XIX Festival de Música Contemporánea del departamento de Música (DMUS) de la U. de Chile, Jorge Pepi-Alos, fijó una duración razonable. "La gente se agota cuando un concierto es extremadamente largo, y eso perjudica la escucha. Ahora durarán una hora y cuarto", explica el profesor.
Los conciertos son gratuitos y se realizarán a las 20 horas, desde mañana al jueves en la Sala Zegers (Compañía 1264), y el viernes a las 19:30 horas, en el Teatro U. de Chile (Providencia 043). Tienen apoyo de un Fondo de la Música.
2 Ahora el público sabe qué va a escuchar. Otra idea que se jubiló fue la creencia de que "más es mejor". "Antes se programaban muchas cosas, las más posibles, una al lado de la otra, pero sin ningún sentido. Ahora organizamos los conciertos, para que la gente sepa qué viene a escuchar y qué importancia tiene eso. No podemos hacer un festival donde solo los músicos se vayan a escuchar entre ellos", dice el docente.
Así, el martes se consagrará a la música de cámara, con dúos, tríos y cuartetos. El miércoles, en cambio, contrastarán solistas y grandes ensambles, de modo que el público aprecie, por ejemplo, el contraste entre la soprano Nancy Gómez, en la famosa "Sequenza" para voz femenina de Luciano Berio, y la Orquesta Andina, en "Siqchá", de Félix Cárdenas.
3 Las obras maestras del siglo XX vuelven a escena . "¿Para qué sirve saber lo que estamos haciendo hoy en la música si no sabemos de dónde viene? En este caso, debíamos mostrar de dónde viene la modernidad en la música, es decir, la ruptura del sistema tonal y todas las bifurcaciones que se generaron", explica Pepi-Alos.
Así, el lunes, el Ensamble DMUS -que dirige Andrés Maupoint- presentará una serie de obras chilenas que encargó a autores locales, inspiradas en "Preludio a la siesta de un fauno", de Debussy, y luego se ejecutará esta última, seguida de "Tres poesías japonesas", de Stravinsky; "La pregunta sin respuesta", de Ives, y "Oda a Napoleón", de Schoenberg. "Estos cuatro compositores nos muestran cómo cada uno encontró un camino nuevo a inicios del siglo XX. De ahí parte todo lo que hemos hecho durante el siglo XX y el siglo XXI", apunta Pepi-Alos.
4 Un aggiornamento para el público chileno. "Partiels" (1975), de Gérard Grisey, es una obra que los alumnos de 14 años estudian hoy en día en las escuelas públicas de Francia. Pero nunca se ha presentado en un festival chileno. El jueves, la Compañía de Música Contemporánea, que dirige Carlos Valenzuela, saldará esta gran deuda con esta pieza que, como explica Pepi-Alos, marca el retorno de la composición al sonido después de que el Postserialismo la había restringido a la especulación matemática.
5 El repertorio chileno se consolida en la programación. Además de estrenos, se articularán autores chilenos históricos y noveles. "El jueves, por ejemplo, tocaremos a los compositores del futuro, porque tienen entre 22 y 25 años", dice Pepi-Alos. El viernes, en tanto, cuando Juan Orrego Salas cumpla 100 años, la Sinfónica abordará su "Obertura Festiva" y también estrenará "El sol en mis raíces", de Nicolás Cortés, obra elegida por concurso abierto.
Asimismo, rendirán un homenaje a Leni Alexander (1924-2005) a lo largo de tres jornadas. "Es el momento de mostrar que hay una mujer de referencia en Chile, y que la gente pueda escuchar tres obras de ella", dice Pepi-Alos. Se trata de "Meralo", "Tres cantos líricos" y su "Concierto de Cámara".
Cultura
El Mercurio
El festival que la Universidad de Chile le dedica a la creación actual fue completamente renovado y se volvió más amigable para el público general. Descubra las obras maestras del siglo XX y también la tinta fresca.
1 Adiós a las jornadas maratónicas. Nunca más un concierto se extenderá por dos horas, porque el nuevo director artístico del XIX Festival de Música Contemporánea del departamento de Música (DMUS) de la U. de Chile, Jorge Pepi-Alos, fijó una duración razonable. "La gente se agota cuando un concierto es extremadamente largo, y eso perjudica la escucha. Ahora durarán una hora y cuarto", explica el profesor.
Los conciertos son gratuitos y se realizarán a las 20 horas, desde mañana al jueves en la Sala Zegers (Compañía 1264), y el viernes a las 19:30 horas, en el Teatro U. de Chile (Providencia 043). Tienen apoyo de un Fondo de la Música.
2 Ahora el público sabe qué va a escuchar. Otra idea que se jubiló fue la creencia de que "más es mejor". "Antes se programaban muchas cosas, las más posibles, una al lado de la otra, pero sin ningún sentido. Ahora organizamos los conciertos, para que la gente sepa qué viene a escuchar y qué importancia tiene eso. No podemos hacer un festival donde solo los músicos se vayan a escuchar entre ellos", dice el docente.
Así, el martes se consagrará a la música de cámara, con dúos, tríos y cuartetos. El miércoles, en cambio, contrastarán solistas y grandes ensambles, de modo que el público aprecie, por ejemplo, el contraste entre la soprano Nancy Gómez, en la famosa "Sequenza" para voz femenina de Luciano Berio, y la Orquesta Andina, en "Siqchá", de Félix Cárdenas.
3 Las obras maestras del siglo XX vuelven a escena . "¿Para qué sirve saber lo que estamos haciendo hoy en la música si no sabemos de dónde viene? En este caso, debíamos mostrar de dónde viene la modernidad en la música, es decir, la ruptura del sistema tonal y todas las bifurcaciones que se generaron", explica Pepi-Alos.
Así, el lunes, el Ensamble DMUS -que dirige Andrés Maupoint- presentará una serie de obras chilenas que encargó a autores locales, inspiradas en "Preludio a la siesta de un fauno", de Debussy, y luego se ejecutará esta última, seguida de "Tres poesías japonesas", de Stravinsky; "La pregunta sin respuesta", de Ives, y "Oda a Napoleón", de Schoenberg. "Estos cuatro compositores nos muestran cómo cada uno encontró un camino nuevo a inicios del siglo XX. De ahí parte todo lo que hemos hecho durante el siglo XX y el siglo XXI", apunta Pepi-Alos.
4 Un aggiornamento para el público chileno. "Partiels" (1975), de Gérard Grisey, es una obra que los alumnos de 14 años estudian hoy en día en las escuelas públicas de Francia. Pero nunca se ha presentado en un festival chileno. El jueves, la Compañía de Música Contemporánea, que dirige Carlos Valenzuela, saldará esta gran deuda con esta pieza que, como explica Pepi-Alos, marca el retorno de la composición al sonido después de que el Postserialismo la había restringido a la especulación matemática.
5 El repertorio chileno se consolida en la programación. Además de estrenos, se articularán autores chilenos históricos y noveles. "El jueves, por ejemplo, tocaremos a los compositores del futuro, porque tienen entre 22 y 25 años", dice Pepi-Alos. El viernes, en tanto, cuando Juan Orrego Salas cumpla 100 años, la Sinfónica abordará su "Obertura Festiva" y también estrenará "El sol en mis raíces", de Nicolás Cortés, obra elegida por concurso abierto.
Asimismo, rendirán un homenaje a Leni Alexander (1924-2005) a lo largo de tres jornadas. "Es el momento de mostrar que hay una mujer de referencia en Chile, y que la gente pueda escuchar tres obras de ella", dice Pepi-Alos. Se trata de "Meralo", "Tres cantos líricos" y su "Concierto de Cámara".
Gepe: Un Canto Nuevo
Página 12
ENTREVISTA | Siempre se ha pensado su música en parte desde el pop, pero también desde lo experimental y lo folklórico. A los 37 años, el chileno Gepe insiste en reinventarse disco a disco, y después del que tal vez haya sido su disco más descaradamente mainstream, Estilo libre (2015), su contrapeso es el exquisito Folclor imaginario, dedicado al trabajo de Margot Loyola Palacios, para muchos la investigadora, música y recopiladora más importante del folklore chileno después de Violeta Parra. En esta entrevista, Gepe explica el porqué de estas canciones, comparte su visión de la música de raíz de su país y celebra la condena por los responsables del asesinato de Víctor Jara.
Por Juan Ignacio Babino
En La Picá de la Yasna. O en El Caballo de Palo. De un tiempo a esta parte es común que por allí ande Gepe, en alguna de estas emblemáticas fondas “cuequeras” de Santiago de Chile: rayando la noche, percutiendo a pura cuchara de palo, embelesado y como perdido por esa música a la que se prendió hace no tanto.
Daniel Riveros Sandoval es su nombre completo: nació en Santiago de Chile hace treinta y siete años. Fue baterista antes que guitarrista, se le dio por el hockey antes que por el fútbol y es uno de los músicos más arriesgados e importantes de su país. Y nada –nada– hacía pensar que por estos días él anduviera por ahí: en el nudo de la madera de la canción folclórica chilena. Porque a su música siempre se la ha pensado en parte desde el pop, en parte desde lo experimental, desde la canción. Siempre hubo, también, ritmos, aromas, maneras folclóricas y andinas en sus canciones. A veces más huidizas, otras más a la vista. Pero ahora está a pleno allí con el recientemente editado Folclor Imaginario, título que tiene traducción originaria: “Folkló imajiné, ayekawün rakiduamal”. Y también un largo subtítulo: “Canciones recopiladas por Margot Loyola Palacios y algunas otras que parten desde ahí”.
“Una idea, un concepto, una sensación, unas ganas que comenzaron por el 2013 cuando tuve la suerte de conocerla en persona”, cuenta. Y agrega: “Conocí, vi una artista de verdad. Una artista chilena. Una artista que no tiene nada que ver con el chauvinismo, que no tiene nada que ver con una cosa nacionalista: ¡para nada! Puro amor a la tierra, al pueblo chileno y latinoamericano. Ese fue un primer acercamiento”.
HASTA HOY
Gran parte del derrotero musical de Gepe se descubre, como se dijo, en las encrucijadas, en los bordes: del pop, de lo experimental, de la canción, de lo telúrico. Y así –después de los celebrados Gepinto (2005) y Hungría (2007)– algo de su esencia creativa puede encontrarse en dos trabajos tan disímiles como preciosos, casi un manifiesto sonoro: Audiovisión (2010) y GP (2012). “Cada disco, para mí, es como si hiciera el mismo en diferentes momentos. Para eso hago un disco: para enmendar los errores del anterior. Y tengo la sensación de que siempre hago el mismo y que siempre trato de reparar lo que no me resultó antes. Y digo: ¡ya, ahora sí! Pero eso es medio inconsciente. Un disco no se refiere al otro, no son una continuación”. A ello le siguió, en 2015, Estilo libre: “Creo que es el que ha sonado mejor y que tiene el lanzamiento absoluto de hacer lo que nos plazca. Es un disco muy extremo en ese sentido. Va de lleno a muchos estilos. Se logra eso”.
Vale pensar que, si Estilo libre fue como llevar su canción al terreno más descaradamente pop y mainstream posible (ritmos de bachata, reguetón, hip hop, una canción junto a Wendy Sulca), Folclor imaginario es como una vuelta a su terruño, a alguna casa. A músicas y folclores que no los había mamado de chico ni de adolescente pero que siempre estuvieron. Entre uno y otro editó Ciencia exacta: un trabajo puramente cancionero, breve, casi un EP de mediana duración. “Es como esos discos cortos del sesenta. Me recuerda a Transa de Caetano. No sé si me inspiré en eso pero tiene ese aire de cosa rápida, simple y sencilla”.
Queda la sensación de que disco a disco mutás, cambiás mucho. Como si encararas cada uno con cierto libertinaje…
–Es la total libertad. Y no pienso tanto las cosas. Bueno, obvio que las pienso pero el motor creativo es bastante inconsciente: no tengo tan en cuenta las fechas o lo que hay o no que hacer. Lo hago porque hasta el día de hoy tengo una total libertad de hacer lo que quiera y eso me encanta y es parte de mi trabajo. Libertad y desprejuicio que a veces resultan y a veces no.
Por ello a su música se la puede pensar en relación con músicos como Nano Stern, Pascuala Ilabaca y Camila Moreno, y tambiérn, entre otros, Javiera Mena, Fernando Milagros y especialmente Alex Anwandter, con el que editaron juntos Alex & Daniel (2013).
MÁS GRANDE QUE LA CORDILLERA
Nadie lo esperaba pero ahí está: un nuevo disco suyo. Uno que es una gema, una exquisitez. Delicado. Hondo e imperfecto. A Folclor imaginario el músico lo fue aprontando de a poco, a través de canciones que iba subiendo a las distintas plataformas. No un disco homenaje, que en parte lo es. Más sí un trabajo celebratorio y fundante que recupera algunas tonadas recuperadas por Margot Loyola Palacios. Para muchos, la investigadora –junto a Gabriela Pizarro–, música y recopiladora más importante de Chile después de Violeta Parra. “Resulta que las tres folcloristas más importantes de Chile son mujeres. Margot tuvo la suerte de vivir un poco más, hasta sus noventa y cinco. Hizo un trabajo tanto de musicología y antropología como de intérprete. Las tres congenian eso: lo sonoro, lo interpretativo, lo antropológico. Y esa es la importancia que tienen”.
¿El disco tiene un espíritu reivindicativo?
–Hay una reivindicación pero creo que eso es posterior. Yo quería hablar de alguien importante. Me da lo mismo que la conozcan o no. Quiero hablar de alguien quien yo creo que deberían escuchar que se llama Margot Loyola Palacios, y ya. El corazón de la cosa es un acercamiento intuitivo. Más bien, más que con intuición, con cariño y amor.
Es sorprendente, y hermoso pensar que, en seis años, un músico puede editar cinco discos tan disímiles, tan ricos y diversos, tan plantados en el mundo sonoro y estético que crean y proponen. Gepe se mueve comodísimo en cada uno de esos registros. Se mueve libre. Goza y juega también allí. Entre otras, algunas de las canciones de Folclor imaginario: “Que sacarán con quererme”, “El Volcán”, “Hasta cuándo vida mía”, “Las hojas de los naranjos” y esa tríada bellísima que lleva la fuerza y la frescura del agua de deshielo bajando por la Cordillera: “Cacharpaya”, “Canción de Amanecida/Cuculí” y “La Vertiente.”
Cueca, tonadas, aires y trotes andinos. Todo huele y suena a madera: guitarras criollas, cuerdas, charangos, arpa, tiples, percusiones, panderos, contrabajos, aerófonos, caja. Esa es la búsqueda, ese es el logro: la naturaleza de lo que suena. Sí, claro: en línea recta con los dos volúmenes de Musas de Natalia Lafourcade. Pura canción que se sabe chilena hasta el tuétano. Y latinoamericana. Y folclórica. Y así y todo Gepe le imprimió, le cuajó su forma. Folclor imaginario y algunas otras composiciones que parten desde allí: vaya nombre. Esas otras canciones se refiere a dos improvisaciones –una junto a Javiera Mena; otra con Gianluca, uno de los traperos más importantes del país– y una composición propia, “Joane”, en homenaje a una inmigrante haitiana que falleció en una confusa situación y despertó en Chile una picante discusión pública: “Las incluí porque sentía que dialogaban con el resto, con la obra, con el soplo del disco. La de Joane tiene que ver con un racismo bastante fuerte. Nosotros los chilenos siempre hemos estado un poco extraviados en cuanto a identidad y después de la dictadura, siquiera hubo una gran búsqueda. Seguimos en la misma”.
¿Cierto conservadurismo chileno?
–Totalmente. En España, cuando se fue Franco, hubo una explosión. La movida madrileña y qué se yo. Acá en Chile quedó igual. Igual o peor incluso. Una cosa bien dormida. Debería haber explotado y no. Ha habido otro censor más allá de la dictadura que ejerce tanta o más fuerza que la misma dictadura. Probablemente la Iglesia, probablemente algo relativo a la moral. No termino de entenderlo.
Hacia mediados de 2018, tras cuarenta y cinco años de espera, se condenó a ocho militares retirados por el asesinato de Víctor Jara durante la dictadura de Pinochet. Gepe comenta: “Que se encuentren los responsables, tanto para él como para todo la gente que fue torturada y asesinada, por supuesto que es un alivio, entre comillas: por lo menos uno puede seguir confiando, aunque sea en alguna medida. Pero Víctor Jara es eterno, cosas como su muerte, trágica sin duda, lo hacen eterno, lo hacen más potente. El hablar de su asesinato siempre hace que se haga más fuerte toda esa idea de lo eterno. No creo que haya tenido alguna incidencia directa en el disco pero sí siento que este tipo de artistas se van sumando entre ellos y hacen a una misma fuerza”.
EL FOLKLORE TE ESPERA
Llegó a conocer a Margot aunque no alcanzó a mostrarle en lo que estaba trabajando. “Fue muy importante haber conocido a su viudo, a las personas que tocaron y grabaron con ella. Y el efecto que esas personas tuvieron sobre mí. Sobre la idea que yo tenía del folclore: una cosa más superficial, caminaba por la orilla de todo eso, sin tener mucha capacidad de entrar realmente y ahora, de alguna manera, di un paso hacia este centro. Y por eso estamos aquí. Por eso sucedió esto”.
En todo el disco pero puntualmente en “La Vertiente” queda expuesto un nuevo canto, una nueva manera de Gepe. Cierta tersura y aplomo que se sugería en casi todos sus trabajos aquí crece y gana el aire. “Me encanta este sonido. Me obligó a pensar la música, a interpretarla de otra manera. Hace mucho que no ocupaba el silencio como ahora. El dejar espacios vacíos donde todo se sostenga en algo muy mínimo. Eso es muy bello. Porque hay un silencio, un espacio que es muy distinto a lo que había hecho antes. ¡Hay otro todo! Otro todo armónico y rítmico, otro vacío, otro momento, otra manera de grabar. Eso te exige un canto nuevo”.
¿Y cómo te sentís en el lugar de puro intérprete?
–¡Me encanta! Me gusta ponerme al servicio de otra cosa. Ponerse en función de otra cosa: de otra estética y corazón, otra cabeza, otro mundo.
Entonces, ¿de qué está hecho tu folclor imaginario?
–El folclor imaginario es esa manera intuitiva de acercarse a ese tipo de música que para mí es la primaria, la que viene antes de cualquier estilo musical. Es así. El folclore te rescata o te ve a ti. Es una estupidez cuando dicen eso de ‘tu rescataste esa música, eso tan antiguo’. Pues no loco, al revés. El folclore te ve a ti y te espera.
Así, una vez más, Gepe le canta a la tierra. A esa que, a su manera, es siempre suya
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