lunes, octubre 12, 2020

Wynton Marsalis y su disco contra el racismo y el abuso de poder


 El Mercurio


El trompetista de jazz no oculta su mirada política y arremete contra la explotación, la corrupción y los conflictos raciales, que son también los temas de su nuevo disco, una obra conceptual titulada “The Ever Fonky Lowdown”.

IÑIGO DÍAZ


No será un acontecimiento más en la historia de Wynton Marsalis ni tampoco en la historia de los megaconciertos que en Chile comenzaron ese verano del 89 con Rod Stewart. Marsalis, un trompetista de jazz acostumbrado a tocar en clubes, salas y teatros, actuó en el Estadio Nacional, en la primera de sus tres visitas al país. La última fue en 2015, en el Teatro Municipal de Santiago.


“Desde Chile... un abrazo a la esperanza”, se titularon las jornadas de octubre de 1990, una cita mucho más conocida como el Concierto de Amnistía Internacional, que contó con Peter Gabriel, Sting, la emergente Sinead O'Connor y el regreso de Inti-Illimani. Con su septeto, Marsalis tocó su obra larga “The Majesty of the Blues” y luego una versión de “Gracias a la vida”. Terminó con el sucio blues de taberna de Nueva Orleans “Jungle Blues”, de Jelly Roll Morton, que 80 mil personas reconocieron como la armonía base de un rock and roll, de manera que corearon “El rock del Mundial”, de los Ramblers, sorprendiendo a los músicos.


“Ese fue el concierto más determinante de mi carrera”, sorprende a su vez Wynton Marsalis desde Nueva York, vía e-mail. “El espíritu de protesta y lucha por la igualdad ha definido la historia moderna de Chile, por lo que los recientes acontecimientos que comenzaron en octubre del año pasado capturaron mi atención. Y mi cumpleaños es el 18 de octubre. Siempre celebro ese concierto de Amnistía alrededor de la fecha de mi cumpleaños”, agrega.


Su mirada política ha estado presente desde entonces y sobre todo ahora que Estados Unidos ha vivido una escalada de revueltas debido al recrudecimiento del racismo, una movilización que repercutió en todo el mundo, tras la muerte de George Floyd. En un año particularmente complicado, en el que Marsalis perdió a su padre —el eminente músico Ellis Marsalis— producto del coronavirus, su voz como compositor ha vuelto a escucharse a través del álbum que hoy está presentando a nivel mundial.


Publicado por Blue Engine Records, plataforma editorial vinculada al Lincoln Center de Nueva York, “The Ever Fonky Lowdown” aparece como una obra casi teatral, de largo aliento y ambicioso alcance. Son 53 piezas, entre instrumentales, canciones y textos recitados. Fue escrita para big band —la Jazz at Lincoln Center Orchestra, que Marsalis dirige desde 1991—, además de voces solistas y narrador, papel que ocupa el actor Wendell Pierce (“The Wire”). Este interpreta a Mr. Game, una mezcla de predicador evangélico, estafador y político de medio pelo, que captura a la gente con su retórica encantadora para beneficiarse.


Como obra de carácter conceptual y su formato ampliado, se aproxima a lo que se podría entender como una opereta jazzística. O como el propio trompetista lo define, un espectáculo circense. “‘The Ever Fonky Lowdown' tiene la forma de un circo. Es jazz desde un punto de vista formal, con una suite de piezas que se pueden bailar. De hecho, en vivo se bailan, con personas de distintas razas”, explica.


En su nuevo álbum, usted toca los temas del abuso de poder, la corrupción y el racismo. ¿Cómo ve la situación en Estados Unidos?


“El racismo está muy arraigado en nuestra gente. Ha marcado nuestra Constitución y cambió nuestro sistema legal, ha arruinado nuestra relación con la justicia y ha afectado a la industria del entretenimiento con estereotipos sobre pandilleros y tonteras. Destrozó nuestro sistema de educación pública, ha fomentado la delincuencia y ha socavado nuestra capacidad de razonar. Sí, el racismo le ha costado mucho a Estados Unidos”.


—¿En qué tipo de mundo vivimos hoy a la luz de los hechos?


“Tenemos un mundo de tanta belleza, complejidad y simplicidad al mismo tiempo, que es difícil decirlo. Existe una élite seleccionada que explota a un grupo más grande de personas para una ganancia personal y crear un mundo de amos y esclavos. Y hay un liderazgo que busca reunir la mayor cantidad de ciudadanos para crear un mundo más equitativo y habitable. Todo no puede tratarse de tener más dinero a cualquier costo”.


—¿Es un problema social?


“Sí. Se manifiesta como desigualdad. También es económico, y se manifiesta en discriminación en la educación y en el trabajo. Y también es ecológico, porque la codicia crea desequilibrio con acciones depredatorias hacia el medio ambiente y sus recursos naturales, que son limitados. La arrogancia justifica la estupidez hasta que es demasiado tarde. Y entonces… ya es demasiado tarde”.

domingo, octubre 11, 2020

Roberto Díaz: “Hay quepensar de manera diferente”

 El Mercurio


Elogiado músico y cabeza de uno de los conservatorios más cotizados del mundo, este destacado artista nacional se refiere a los desafíos de su escuela en pandemia y al primer concierto virtual del Dover Quartet, conformado por exalumnos del Instituto Curtis, que será transmitido por el Municipal de Santiago.

Maureen Lennon Zaninovic


Brillante intérprete de viola y director ejecutivo (CEO) del Instituto Curtis, en Filadelfia —probablemente la escuela de música más exclusiva a nivel internacional—, sin duda que Roberto Díaz (1964) es uno de los escasos instrumentistas nacionales que han volado alto por el mundo. Se formó primero en Santiago junto a su padre, el destacado violista Manuel Díaz. Más tarde, en Estados Unidos, ingresó al New England Conservatory, en Boston, y luego a Curtis. Su biografía impresiona por la cantidad de actuaciones con los principales directores y compositores de los siglos XX y XXI, incluido Krzysztof Penderecki (fallecido recientemente), cuyo Concierto para viola y orquesta tuvo el privilegio de tocar varias veces con el músico polaco en el podio. En 2018 ganó un Grammy por su grabación de una obra de la estadounidense Jennifer Higdon.


Con tan abultado currículum y agenda de presentaciones, resulta un acontecimiento cada vez que anuncia algún proyecto con Chile. El año pasado —en su calidad de artista clásico— protagonizó una elogiada gira por nuestro país, en el marco del programa Curtis on tour, y realizó clases magistrales. “En una sala del Municipal de Santiago escuché a la Orquesta de Cámara de este teatro y los chicos sonaban fantástico. Conozco y valoro el trabajo de la directora Alejandra Urrutia. La he seguido desde su época de estudiante de violín en Estados Unidos. Feliz de apoyarlos en lo que sea”, afirma Roberto Díaz, a través de un contacto telefónico con “Artes y Letras”. En esta oportunidad, en su faceta de gestor, el prestigioso profesional chileno vuelve a hacer noticia y a generar lazos con el teatro de Agustinas. El Dover Quartet, integrado por exalumnos y docentes del Instituto Curtis (ver nota relacionada), tocará el 30 de octubre en el primer concierto virtual con entrada pagada que organiza, en plena pandemia, este histórico escenario. “Son cuatro instrumentistas formados en nuestro conservatorio y que tienen, además, una carrera impresionante. Tocan como 120 conciertos al año. ¡Es una locura! Nuestra escuela los apoya como mánager gestionando sus proyectos y giras por el mundo”, dice Díaz, y agrega que son tres los pilares clave en el desarrollo de este ensamble: la música, la docencia y el uso de las nuevas tecnologías. “Como instituto nos interesa, a través de la realidad virtual, poder llegar a lugares y públicos a los que no habíamos podido acceder. Por ejemplo, el Dover Quartet hace poco grabó un movimiento de un cuarteto de Ravel. Yo me puse unos anteojos especiales y me trasladé virtualmente al conjunto, ocupando el puesto de la viola. ¡Fue fantástico! Eso nos abre posibilidades de aprendizaje. Pienso en un chico chileno y en un cuarteto de Mozart. Ese joven puede ingresar a la pantalla y ser parte del Dover Quartet”.


Un terremoto para todos


Desde su residencia en Estados Unidos, el director ejecutivo de Curtis también ve con preocupación los efectos del covid-19 en los músicos de ese país. “Las orquestas están sin conciertos. El Metropolitan Opera House de Nueva York acaba de anunciar que canceló su temporada hasta septiembre de 2021. Desde abril no les pagan los sueldos a los cuerpos estables, que tienen su seguro de salud y sería todo. Muy difícil”. Roberto Díaz añade que hay exestudiantes de la escuela que trabajan en el coliseo neoyorquino como concertinos, fagot y violas, entre otros numerosos instrumentos. “Son jóvenes y están pasando por momentos bien complicados. Es impresionante cómo el coronavirus ha sido un terremoto. En Curtis nos hemos propuesto que los estudiantes entiendan que el mundo al que van a salir no va a ser el mismo que vivieron hasta antes de marzo. Todo es diferente”.


—¿Como conservatorio se han tenido que reformular en medio de esta crisis sanitaria?.


“En septiembre partimos un nuevo año académico online y estamos evaluando el segundo semestre que se inicia en enero. Es difícil tomar una decisión en este momento, pero creo que vamos a continuar con nuestros programas a distancia. Nos ha resultado bastante bien realizar las clases en este formato virtual. El jueves di una clase de viola a una estudiante de Seúl (Corea del Sur) y el viernes impartí una lección a un estudiante de Shanghái que vive en China. Una cosa muy importante que hay que aclarar: estos estudiantes tocan a un nivel tan extraordinario que no necesitan que les indique cómo se debe poner la mano para coger el arco. Muchos profesores han dicho lo mismo: han asumido una responsabilidad única. ¡Eso es muy bueno! Antes de la pandemia los alumnos actuaban de una manera mucho más pasiva. Ahora hay más conversación y eso ha dado resultados bastante interesantes. Los jóvenes están más involucrados y me impresiona la forma en que están creciendo”.


—¿Cómo va a cambiar el mundo de la música clásica después del covid-19?


“La pandemia nos debe llevar a pensar de manera diferente. La música en vivo va a tener que convivir con lo digital. Acabo de hablar con una exalumna, la pianista Yuja Wang, quien está confinada desde febrero en Nueva York, con todas sus presentaciones en vivo canceladas. Me llamó comentándome que tenía interés en usar la tecnología para llegar a otros públicos y me preguntó si podría hacer algo con el Dover Quartet. Le dije que encantado. ¡Es increíble que una artista de su talla esté pensando en explorar nuevas oportunidades! Esta crisis ha puesto a todos los músicos, sin importar si eres famoso o no, en un mismo nivel”.


Programarse:


Dover Quartet

30 de octubre

20:00 horas

Concierto más conversatorio $3.000.

Más información en Municipal.cl


El Municipal anuncia su primer concierto por Zoom pagado


Carmen Gloria Larenas, directora general del Municipal de Santiago, lo confirma: “Estamos muy orgullosos de anunciar nuestra primera experiencia digital pagada, a un precio razonable (tres mil pesos). También esperamos que sea el primer paso de una fructífera colaboración con el Instituto Curtis, pensando en un trabajo a largo plazo y, en especial, para el desarrollo y perfeccionamiento de nuestros talentos de la Orquesta de Cámara del Municipal de Santiago”. Larenas añade que el éxito del Municipal Delivery, con miles de personas en todo el mundo que se han conectado y han podido apreciar una programación gratuita y de excelencia, los llevó a seguir innovando. “El 30 de octubre, a las 20:00 horas, vamos a transmitir por Zoom un concierto grabado, con la mejor tecnología disponible, del Dover Quartet; pero también queremos mantener nuestra oferta de gratuidad. Lo pagado y la programación liberada pueden convivir. La intención es tener una plataforma híbrida, entre pagada y gratuita”, cierra la profesional. Finalizada la presentación del conjunto de cámara, la directora general del Municipal sostendrá una conversación en vivo con Roberto Díaz, CEO de Curtis, en la que ambos comentarán el concierto con el público que se conecte y compartirán experiencias.


Fundado en 2008, el Dover Quartet está integrado por los violinistas Joel Link y Bryan Lee, la intérprete de viola Milena Pajaro-van de Stadt y el cellista Camden Shaw.


Aclamado como “el próximo Cuarteto Guarneri” (según el Chicago Tribune), la particularidad del concierto de este ensamble para el Municipal de Santiago es que el programa —a través de un concurso que se puede seguir en redes sociales del teatro de Agustinas— será escogido por el público.


“Lo más destacado de esta experiencia en línea es la capacidad de conectarse con audiencias de todo el mundo y con América del Sur, en especial cuando estamos atrapados en casa y no podemos viajar”, señalan sus integrantes a través de una entrevista por correo electrónico. Dicen que es más gratificante “tocar una pieza elegida por el público, porque refuerza la naturaleza colaborativa de interpretar música para la gente”.

sábado, octubre 10, 2020

El Duelo de Patricio Manns

 



El Mercurio


Está de vuelta en su departamento de Concón, después de casi un mes hospitalizado. En esos días enfrentó una operación al pie y la muerte de su mujer. Hoy, el escritor y músico junta fuerzas para volver a subirse a un escenario y pagar la deuda que le dejó la clínica: más de $400 millones, dice. Confidencia que está escribiendo sus memorias y que le gustaría hacer un cambio de vida: dejar su casa y comprarse un yate para dedicarse a navegar. Sobre su última nominación al Premio Nacional de Música, afirma: “A mí me deben el premio”.


Por Carola Solari, desde Concón


Al centro del living, en un sillón individual, junto a una mesa llena de diarios y una guitarra, está sentado Patricio Manns. No puede levantarse, por su reciente operación al pie izquierdo, y hace señas con la mano. Tiene 83 años, el pelo canoso revuelto y viste buzo y polera negra. Por la ventana de su departamento en Concón, ubicado frente al Club de Yates de Higuerillas, la vista es grandiosa: es un día soleado y el océano brilla con un azul intenso.


—Es rico estar de vuelta acá. Este es mi hábitat: tengo mi terraza, mis cosas. Es muy distinto a estar en la clínica —dice con voz rasposa. Luego agrega: “Allá no podía escuchar música. Recorrí como 20 veces la televisión buscando un concierto o un canto popular, pero no había nada. Aquí me siento en este sillón y escucho música selecta: Borodin y Musorgski, unos rusos del siglo XIX que son fantásticos. Escuchar música me hace bien”.


Hace dos días regresó a su casa, después de 23 que pasó hospitalizado en la Clínica Reñaca, donde se sometió a una operación que duró seis horas para salvar su pie diabético, afectado por una herida interna. La intervención resultó exitosa, pero en esos días hospitalizado falleció su mujer, Alejandra Lastra, psicóloga argentina a quien conoció en París: se casaron en Gibraltar, en el mismo lugar donde, cuenta, se habían casado John Lennon y Yoko Ono. A su regreso a Chile, a fines de los 90, se instalaron en este departamento frente a la playa y ella se convirtió en su manager. Llevaban 45 años juntos.


—Alejandra estaba con un cáncer al pulmón que se agravó justo cuando me vino esta cosa en el pie. Tuvimos que internarnos los dos. Nos pusieron en la misma pieza, cama con cama. Ella pidió que yo me quedara a su lado —dice.


—¿Cómo fue para usted?


—Fue horroroso. Ella estaba con oxígeno. Agonizó cuatro horas. Estábamos tomados de la mano. Fue un dolor que me llegó hasta acá (se toca el estómago).


—Usted la acompañó a morir.


—Fue la última cosa lúcida que pidió. Después cayó en una especie de sopor raro. Le pregunté al médico: “Dime la firme: ¿Qué sintió ella cuando estaba muriendo?”. Me respondió que creía que no había sentido nada. Estaba en otra parte, como si estuviera mirando las cosas desde cierta distancia. Yo creo que se fue tranquila finalmente, dentro de su intranquilidad. Porque yo vi cómo se fue desgastando. Cada vez peleaba menos. Al principio se sacaba la cosa del oxígeno y decía: “Basta, déjenme irme, no quiero estar más acá”; esto a las cinco de la mañana (…). Bueno, cumplí con mi deber. No estuvo sola ni un segundo y eso me llenó de orgullo.


—¿Cómo ha llevado el duelo?


—Imagínate. Estiro la mano en la cama y ella ya no está a mi lado. Encuentro la cama vacía. Es lo que se llama una tragedia: verdaderamente trágico. La vi morir y esa es una imagen indeleble, que no se borra. Se agarraba a mi mano: no sé si quería llevarme o que yo la retuviera.


En su regreso a casa, Patricio Manns ha estado acompañado de Liselotte, una de sus hijas que se fue a vivir con él y se hizo cargo de la casa. Tiene cinco hijos, de distintas madres, pero cuenta que con los demás no ha tenido mayor contacto: “No se han aparecido”, dice.


—Ella es una locomotora. Pasó como un rayo, cambió todos los muebles de lugar. Y cocina fantástico. Anoche vinieron mis músicos a comer y ella nos cocinó salsa de jaiba con locos.


—Los poetas hicieron un recital en beneficio suyo para reunir fondos y ayudarlo con los gastos de la clínica.


—Hay varios encargados de eso. A mí me han dado cuentas, pero yo estaba en otra onda. Pero era una cosa monstruosa, mundial. Llegaban llamados de Londres, de Tumbuctú (se ríe).


—Todos preocupados por su estado.


—Acaban de hacer un concierto en Buenos Aires con 20 cantantes famosos y enviaron el dinero para acá. Y así. Porque yo estoy sin trabajo desde que comenzó la pandemia. Dejé de cantar y dejó de entrar plata. Teníamos unos ahorros y se fueron todos.


—¿Se fueron por los gastos de la hospitalización?


—Estoy debiendo $453 millones. En diciembre me los empiezan a cobrar, así que antes de esa fecha espero estar parándome arriba del escenario.


—¿Pero cómo se encuentra de su pie?


—Todavía no puedo caminar normalmente. Ando con un burro que está por ahí. De repente levanto el burro y camino 20 pasos solo. Pero estoy haciendo tentativas: probando. Porque tengo pérdidas de equilibrio de repente. Pero ya estoy al otro lado. No va a ser difícil. Lo que viene ahora es más suave: hay días lindos de sol. En la mañana me siento en la terraza, miro y leo.


—¿Ya volvió a tocar música?


—Estoy escuchando mucha música, pero tocar todavía no. Ahí está la guitarra. Cantar me gustaría, pero dentro de una semana o dos. Mis músicos me decían que hay como diez ofertas de conciertos fuera de Chile. Hay que ver cuándo se pueden hacer, porque yo todavía no puedo caminar hasta el avión. Entonces tengo que esperar un poco. Pero cuando vuelva a cantar, voy a salir adelante, porque es dinero fresco que entra.


—Sus amigos han sido bien solidarios. ¿Tiene buenos amigos?


—Sí, en el mundo entero. Me llamó Silvio Rodríguez. El llamado de Silvio fue especial, me dijo: “Coño, ¿cómo estás?”. Le respondí: “Bueno, ya tú sabes…”. Me dijo: “Mira, la amistad no es solo tomarse un trago. Yo me hago cargo de todos tus gastos”. Y habló con Víctor Heredia, el cantante argentino, que me llamó también y me dijo: “No, Silvio se hace cargo de la mitad y yo de la otra”. En eso están. Es que son sumas enormes. Y la gente ha hecho aportes. Yo también en su momento he hecho lo mismo por otra gente. Así es la cosa: nos ayudamos los unos a los otros.


Patricio Manns creció en la cordillera de Nahuelbuta, en el pueblo Los Laureles. Su casa estaba en la punta de un cerro y no tenía luz ni agua potable. Pero había dos pianos y una guitarra: su madre, de ascendencia francesa, era concertista de piano y tocaba los clásicos. Su padre, de ascendencia suiza alemana, era profesor, fundador de escuelas y tocaba jazz.


—Los dos pianos estaban de espalda y nos sentaban a los cinco hijos al medio. Mi madre empezaba con Chopin y mi padre la seguía en jazz. Esa es la primera música que escuché. Con el tiempo llegó el agua a la casa y pusieron luz y empezamos a descubrir la radio. ¡Uy, fue increíble! Llegaba la onda corta. Me quedaba hasta las cinco de la mañana escuchando radios de México o de El Salvador.


Esa infancia en la cordillera la describe con una palabra: fantástica.


—No teníamos bicicleta ni patines, ninguna de esas cosas. Entonces nos dieron un caballo a cada uno para que hiciéramos lo que quisiéramos. Vivíamos galopando, sin montura, sin nada. Íbamos a robar melones, saltando los cercos a caballo. Y teníamos una biblioteca en la casa enorme. Entonces, andábamos a caballo o estábamos leyendo.


Su primer soneto, cuenta, lo escribió a los 8 años y su padre se encargó de enviarlo a la revista Peneca. A los 14 el diario El Colono de Traiguén publicó uno de sus poemas. Su primera novela, Parias en el vedado, que reescribió años después con el título La noche sobre el rastro, ganó el premio Alerce, de la Sociedad de Escritores de Chile. Y su novela Cavelier seul (Corazón a contraluz) fue seleccionada como una de las tres mejores publicadas en Francia y recibió el premio Prix Rhône Alpes. Hoy cuenta con más de 30 libros publicados, entre poesía, novela y ensayo.


Patricio Manns dejó la casa familiar a los 15 años y empezó a buscarse la vida solo. Ejerció múltiples oficios: fue minero en Lota, trabajó en un barco mercante como marinero y ejerció como periodista; incluso entrevistó al Chacal de Nahueltoro para la radio Balmaceda y cubrió su fusilamiento.


—Yo creo en una frase de Sartre que dice: “No se escribe sobre lo que no se conoce”. Eso lo leí a los 12 o 13 años y se me quedó aquí —dice, apuntando a su cabeza.


Como llevaba la música en la sangre, se inició como compositor en 1959 con la canción “Bandido”, que fue grabada en Argentina por los Trovadores del Norte y en Chile por los Cuatro Cuartos. Cantó con los hermanos Parra en la emblemática Peña de los Parra y, junto a otros músicos, fundó el movimiento de la Nueva Canción Chilena. Sus canciones, entre ellas “Arriba de la cordillera” y “El cautivo de Til Til”, han sido emblema del repertorio popular. Y “Cuando me acuerdo de mi país” fue un himno del exilio, que él pasó inicialmente en Cuba, donde colaboró en el guion de la película La cantata de Chile e hizo canciones junto a Silvio Rodríguez para documentales. Luego, se fue a Europa, donde trabajó junto al grupo Inti Illimani: con ellos grabó temas como “Vuelvo” y “Samba landó”.


—Este año lo postularon al Premio Nacional Música, pero ya había sido nominado antes. ¿Le hace ilusión ganárselo?


—Yo lo veo de otra manera: a mí me deben el premio. He hecho 500 canciones, que están todas grabadas, lo que no es poca cosa. He escrito además libros de poemas, novelas y cuentos. Entonces, creo ese es un buen trabajo, un buen aporte a la cultura de América Latina. Pero creo que ya no me lo gané. Soy muy viejo. Voy a tener 85 años cuando se entregue el próximo.


—¿Cómo ha sido para usted envejecer?


—Me siento bien. Jugamos con los músicos a la pelota acá en la terraza. Nunca he visto a un viejo de 83 jugando al fútbol, cantando. Porque no he perdido la voz. Tampoco he perdido la capacidad de escribir. Un día en la clínica me desperté a las 8 de la mañana, agarré cuaderno y lápiz y me puse a escribir. Hice 18 poemas en un día. Los voy a pasar al computador y examinar cómo quedaron, para ver qué se puede sacar de ahí. Porque son poemas escritos al calor de lo que estaba pasando.


—¿Siempre se mantiene escribiendo?


—Me voy a morir escribiendo. De hecho, estoy escribiendo mis memorias: llevo 445 páginas y se titulan Doy por soñado todo lo vivido. Las estoy escribiendo sin censura; entonces, hay viejas que deben estar arrancando para el extranjero ahora que voy a contarlo todo (se ríe).


—¿Cómo es la relación con sus fans? Porque antes de casarse con Alejandra, las mujeres se le colgaban al cuello.


—Eso era antes, ya no. Se han puesto más decentes. Se sientan ahí, bien tranquilas. Es fantástico cuando empiezan a cantar conmigo. Yo leo las canciones, ellas se las saben mejor que yo.


—¿Alejandra era celosa?


—No. Ella fue la que me dijo cuando empecé a escribir las memorias: “cuenta todo, sin censura”.


—Ella era su primera lectora.


—Sí. Y discutíamos hasta por una A. Ella sabía mucho de literatura. Creo que sabía tanto como yo: hablábamos de igual a igual. En la noche, cuando nos íbamos a acostar, cada uno estaba con su libro. Y a veces, cuando nos llegaba un libro nuevo, lo rifábamos para ver quién lo leía primero.


—Si lleva más de 400 páginas escritas, ¿quiere decir que ya está terminando sus memorias o le falta por escribir?


—Creo que, al ojo, voy a llegar a las mil páginas. Quizá sean dos libros de 500 páginas; eso lo veremos con el editor. Pero lo que llevo me gusta mucho y eso que soy bastante crítico. Pero aquí encontré una veta nueva que es contarme a mí mismo y lo que me rodea. Es lindo, lleno de hallazgos.


—¿Tiene buena memoria?


—Uf, los detalles de mi infancia los recuerdo muy bien. Tengo recuerdos, además, de otras experiencias. Porque aquí nos hicimos regresiones con Alejandra, con una psicóloga argentina que es famosa en eso. Y nos salieron unas cosas extrañísimas. Recuerdo que me paré frente a una calle de nombre alemán. Yo comunicaba lo que veía: “Estoy frente a un letrero que dice esto: anoten”. Y yo hablaba el lenguaje local, que era como alemán o polaco.


—¿Escribiendo se le han venido a la mente esos recuerdos?


—Claro. Además, te da tanta tranquilidad frente a la muerte, que sé que vamos para otro lado. A lo mejor, en el futuro, me hago una regresión y me veo acá, que me están haciendo una entrevista. Sería fantástico (se ríe).


—¿En qué tiene puesta la cabeza hoy, además de sus memorias?


—Estoy tratando de mandarle mensajes al pie. Una mujer me dijo: “Piense en el pie, dígale que le obedezca”. En eso estoy. Le digo que se mejore, para que a fin de año pueda estar cantando. Porque yo, donde voy a cantar, se llena. Y también quiero comprarme un yate.


—¿Pero sabe navegar?


—Sí sé, porque trabajé de marinero. Sé conducir un barco: el timón, que no es así nomás. Sé hacer los cambios de la máquina de abajo. Averigüé y puedo comprarme uno por 4 millones, con 4 literas, donde cabemos mi hija Liselotte, su marido y su hijo. Es que quiero cambiar completamente: pasar de una casa a andar allá adentro.


—¿Es una idea que le surgió ahora?


—La tengo hace años. Tengo amigos acá que viven en yates y me cuentan. Imagínate pescar tu propio alimento y tirarte al agua a sacar unos loquitos. En Chiloé yo sacaba locos con cuchillo. Además, lo único que puedo hacer ahora es nadar. No puedo correr ni saltar. Me gusta meterme al mar. Me pongo un traje de látex y me meto, porque el agua acá es muy fría.


—¿Dónde le gustaría ir?


—Estudié un mapa: sales de Concón rumbo a Japón, y a la pasada tienes Australia, Nueva Zelandia, un montón de islas chicas. Eso es cambiar de vida. Eso es ponerle color a la vida.




“La Violeta está en todas partes”


 El Mercurio


El Museo Violeta Parra cumple cinco años en medio de un eventual traslado al Centro de Extensión del Instituto Nacional, mientras se repara su edificio dañado durante el estallido. Cecilia García-Huidobro, su directora, dice que es esencial seguir difundiendo el legado de la autora chilena, y una de las novedades será la exhibición de una importante arpillera que acaban de adquirir.

Texto, Soledad Salgado S. Fotografías, gentileza Museo Violeta Parra.


El incendio del restorán vecino, la tarde anterior, fue el detonante. En la madrugada de ese día de noviembre, Cecilia García-Huidobro estaba en las puertas del museo que dirige liderando un complejo operativo: salvaguardar el legado de Violeta Parra y trasladar las obras y objetos a otra sede, lejos de los enfrentamientos en Vicuña Mackenna producto del estallido de octubre. “A las 06:00 hrs. teníamos todo organizado, conseguí un depósito, camionetas, e íbamos con la Milena, nieta de la Violeta, protegiendo esto, valiosísimo. Fueron kilómetros muy tensos”, recuerda la directora a casi un año del suceso.


El edificio, además de destrozos, sumó tres incendios. El último, a fines de febrero. Sin embargo, su estructura está intacta y a la espera de que la compañía de seguros evalúe los daños, tema postergado por el confinamiento. Cecilia García-Huidobro no imagina los costos, pero tiene claro que no será factible volver a asegurarlo, y que los trabajos tomarán un año o dos: “Hay un cronograma de largo plazo, hacer un proyecto que sea aprobado por el directorio, llamar a licitaciones para la reconstrucción, etc.”


No ha sido un año fácil, y a la contingencia se suman problemas internos de los que García-Huidobro prefiere no hablar. Su prioridad, dice, es la difusión de las obras, que no estén escondidas. Por eso, mientras los funcionarios trabajan de manera remota o en una oficina que les facilitó el CCPLM, se preparan para el eventual traslado al Centro de Extensión del Instituto Nacional, donde se exhibirá el legado de Violeta Parra mientras se repara el museo. “Hay que volver a compartirlo, y mostrar la arpillera nueva”, comenta. Se trata de “La Rebelión de los campesinos”, una de las más importantes de Violeta, presentada en el Louvre en 1964 y que después de estar 60 años en el sótano de un castillo francés regresó a Chile, gracias a la gestión conjunta de Ruth Valentini, viuda de Ángel Parra, y de Cecilia García-Huidobro, con la colaboración del Ministerio de Relaciones Exteriores. “La vamos a restaurar con una mínima intervención y posteriormente se va a exponer”, detalla.


La fuerte presencia en redes sociales y un variado programa digital –se lanzó también una nueva página web–, que incluye clases magistrales, talleres, visitas mediadas a asilos, colegios, centros penitenciarios y conciertos en alianza con otras instituciones, han contribuido a mantener activo el museo y el mundo cultural en general, así como vivo el lazo que han construido con el entorno. “Nuestra ‘Jardinera', que se convirtió en una plaza de 200 m{+2} con contenido museológico, era un espacio muy usado por la gente; venían de los edificios cercanos a dejar cosas para el reciclaje”, cuenta.


¿Involucrar a la comunidad tiene que ver con el alma popular de Violeta?


–Sí, claro. Pero también hay una reflexión sobre el rol actual de los museos. Deben resguardar el patrimonio, pero también atraer un público diverso, interactuar con las vanguardias y ofrecer nuevas experiencias, manteniendo su visión y misión. Sobre todo con una figura como la Violeta, que está en todas partes: en la música, la artesanía, en la calle, en el estallido, con un mensaje universal. La gente la siente propia.


¿Le preocupa la ubicación actual del museo?


–No tengo susto de que lo vuelvan a destruir, creo que está en un lugar histórico, simbólico. Soy optimista y pienso que volverá con fuerza y significado. Puede ser que más adelante el directorio considere un traslado definitivo, no lo sé, yo creo que está en el lugar indicado. Me gustaría hacer una jornada de pensamientos y futuros deseos en la explanada junto al edificio. Que la gente diga lo que tenga que decir; si para algo tiene que haber servido el estallido.


¿Piensan dejar rastros de él?


–Hemos pensado guardar algunos elementos encontrados entre los escombros, como una serie de mimbres quemados, e incorporarlos en una museografía futura.

Sir Simon Rattle: “La música nos convierte en una sociedad más civilizada”

 El Mercurio


El director inglés está al frente de la Orquesta Sinfónica de Londres, que ha establecido una alianza con CorpArtes para difundir —por primera vez en Latinoamérica— sus contenidos musicales y educativos.

Juan Antonio Muñoz H.


Desde el jueves 15 de octubre de 2020, Fundación CorpArtes será la embajadora de contenidos de la Orquesta Sinfónica de Londres (LSO) para todo Latinoamérica. Esta alianza permitirá que sus contenidos musicales y educativos de las plataformas “Always Playing” y “LSO Play” estén disponibles en su versión en español, de manera exclusiva en la página web de Fundación CorpArtes (www.corpartes.cl).


Además de seis conciertos didácticos, semanalmente se pondrán a disposición, de forma gratuita, cada una de las “Sesiones de café” grabadas con músicos de la orquesta, que desde sus hogares explican cómo interpretan distintas piezas. Y desde la primera quincena de noviembre se accederá, previa compra de un ticket digital, a una excepcional temporada de 12 conciertos de Always Playing.


Francisca Florenzano, directora ejecutiva de Fundación CorpArtes, explica que “son materiales diseñados para derribar las barreras físicas y de idioma a través de las plataformas digitales, y que permitirán que las personas de toda Latinoamérica se introduzcan a la música clásica desde sus casas, conociendo a los músicos y las obras que interpretan de forma cercana. Lo que buscamos, especialmente durante la pandemia, es que las personas puedan profundizar en las artes en modalidades diferentes a las que veníamos haciendo hasta hoy, a través de las tecnologías que nos están permitiendo permanecer conectados”.


Tras su exitoso paso por las orquestas de Birmingham y Berlín, sir Simon Rattle está al frente de la LSO. Con ella visitó Chile en 2019 y fue producto de esa experiencia que surgió esta posibilidad: “Creo apasionadamente que la oportunidad de la práctica internacional compartida es importante, tanto para la LSO como para CorpArtes, y que proporcionará una importante oferta cultural para el público de habla hispana. Los conciertos de LSO en Santiago en 2019 fueron inolvidables, por lo que es genial que ahora podamos compartir más de nuestro trabajo creado por nuestro equipo educativo con LSO Play. No se me ocurre mejor manera de presentar a los jóvenes algunas de las grandes obras maestras de la música y mostrarles cómo cobran vida en manos de grandes músicos. La LSO y CorpArtes comparten esta creencia”, dice Rattle.


—En 1994, en Varsovia, para el lanzamiento de la primera grabación del “Stabat Mater”, de Szymanowsky, usted me dijo que los músicos tienen una responsabilidad cuando se trata de la educación musical. Que las orquestas no solo deben servir para dar conciertos. ¿Este proyecto también tiene que ver con eso?


“En la LSO tenemos la misión de trabajar con la próxima generación de jóvenes, para nutrir a futuros músicos y amantes de la música. La música es un lenguaje universal y nos convierte en una sociedad más civilizada. A través de la música, los jóvenes aprenden muchas otras habilidades para la vida; es nuestra responsabilidad hacer que eso suceda. La educación musical está siendo exprimida y creo que nosotros, como músicos profesionales, tenemos la responsabilidad de presionar a los gobiernos para que apoyen este medio universal fundamental de comunicación, y desarrollar esquemas y programas para demostrar lo que se puede lograr y cómo se puede enriquecer la vida de los jóvenes al participar en una actividad musical”.


—En su opinión, ¿qué ha supuesto este momento pandémico para la expansión del fenómeno musical? Se lo pregunto porque solo se destacan los aspectos negativos, que son muchos. ¿Hay algunos aspectos positivos?


“Nos ha ayudado a salir de la rutina de estar atados a un estricto programa de planificación. De repente, las ideas fijas estuvieron en juego y eso nos abrió a la creatividad. Por ejemplo, cuando supimos que sería posible volver a tocar siguiendo las pautas de distanciamiento social y que podríamos tener hasta 70 intérpretes en un espacio, durante una hora, comenzamos a explorar diferentes repertorios, desenterrando piezas poco escuchadas, introduciendo obras de compositores menos conocidos. Ha sido fascinante para mí como nerd de la programación y ha ejercitado todos nuestros músculos musicales”.


—¿Teme que parte del público se haya acostumbrado a sus pantallas y que luego les sea difícil volver a las salas?


“No, porque simplemente no es la misma experiencia que cuando los músicos y el público están en la misma sala. De hecho, también los músicos son otros cuando se agrega una audiencia a la mezcla: el hecho de compartir la pasión y las emociones, que es una característica humana esencial. Sin embargo, las pantallas también tienen su lugar, porque brindan acceso a muchas cosas a personas que no pueden tener la experiencia en vivo. La asombrosa creatividad que todos hemos presenciado durante la pandemia ha irrumpido en nuestras pantallas porque debemos permanecer en contacto unos con otros”.


—En los conciertos incluidos en el programa Always Playing hay música de Berlioz, Elgar, Shostakovich, Debussy, Stravinsky, Ravel... Hay un énfasis en los músicos de fines del siglo XIX y de las primeras décadas del siglo XX.


“Las piezas que hemos elegido investigar primero están todas en los programas de educación musical. Queríamos crear algo que ofreciera una herramienta valiosa y atractiva para los maestros y, con suerte, una forma atractiva-intrigante de descubrir estas obras maestras para los estudiantes. Por supuesto, a su debido tiempo agregaremos otros títulos”.


—¿Qué deben saber los creadores contemporáneos sobre la audiencia actual?


“Lo que es tan emocionante hoy en día es que el público tiene una mente muy abierta, y que hay tantos grandes creadores de música de todas las influencias y culturas cuyo trabajo está disponible de manera fácil y relativamente barata. De modo que estamos viendo una confusión en los bordes y, como resultado, hay una riqueza que se desarrolla. Disfruto particularmente de nuestras colaboraciones regulares con grandes músicos de jazz contemporáneo, como Wynton Marsalis, o los grandes compositores estadounidenses del siglo XX, que se movieron sin esfuerzo de la sala de conciertos a la ópera, al teatro musical y al cine”.


—En general, a los niños se les enseña a leer y dibujar, pero no a hacer música. ¿Por qué cree que es así?


“En algunas culturas lo hacen, pero no es lo habitual. Espero que los gobiernos sigan dándose cuenta de que la música es un regalo que trasciende cualquier otra forma de lenguaje. ¿Por qué no querríamos fomentarlo?”.


—Así como no se puede esperar que alguien experimente lo que realmente es el fútbol viendo partidos en la televisión, ¿es posible experimentar lo que es la música viendo conciertos en una pantalla?


“Sí, claro, pero el directo es la mejor experiencia, ya sea en el deporte, el teatro o en un concierto de rock. Basta mirar esos estadios llenos para deportes, o para festivales al aire libre y para conciertos de rock. El ‘yo estaba allí en ese momento en el tiempo de verdad' es algo muy especial”.


—Cuando usted era muy joven, su tutor, John Carewe, lo hizo escuchar un disco de Otto Klemperer. A un músico que se está iniciando en la dirección, ¿qué disco le haría escuchar?


“Oh, Dios, eso es muy difícil de responder, porque hay muchos. Quizás sea mejor para mí decir qué es lo que yo vuelvo a recordar y escuchar una y otra vez. En momentos ligeramente diferentes de mi vida, ¡Mahler y Haydn han venido a vivir a mi casa! Por supuesto, uno puede volver a las grandes obras maestras de Mahler una y otra vez… La historia de amor continúa. Siempre hay más por descubrir. Sin embargo, si tuviera que escoger a un compositor para dirigir el resto de mi vida, ese sería Haydn. Es el compositor más subestimado que existe y te da absolutamente todo lo que necesitas en términos de inteligencia, ingenio, humor, profundidad y pasión. ¡Y probablemente sea la mejor persona de todos los grandes compositores para ir a cenar con él!”.


—¿Cómo recuerda su experiencia en Chile durante su visita el año pasado? ¿Algo llamó su atención de manera especial?


“La calidez y la atención del público fue algo que nunca olvidaré. Y, por supuesto, un gran vino”.

viernes, octubre 09, 2020

Daniel Rosenfeld, director de “Piazzolla: los años del tiburón”: “Queríamos que la película provocara fascinación”

 El Mercurio


    Este íntimo documental, que llega el martes 13 a HBO, revela inéditos registros del influyente compositor argentino, como sus inicios en el bandoneón a los 10 años y conversaciones con su fallecida hija Diana. Desde Buenos Aires, su director cuenta cómo fue crear la primera película sobre Piazzolla, que llega precedida de elogios y premios. Por Michelle Martínez Collipal


El primer acercamiento que el director Daniel Rosenfeld tuvo con la familia del compositor y bandoneonista argentino Astor Piazzolla —uno de los compositores más importantes del siglo XX, un artista que innovó completamente en el ritmo y la armonía del tango— fue hace quince años, cuando estrenó en el Festival de Cine de Berlín su primer largometraje documental: “Saluzzi, ensayo para bandoneón y tres hermanos”, en el que narraba la historia de otro reconocido bandoneonista trasandino: Dino Saluzzi.


—En ese entonces, su hijo Daniel me dijo: “¿Cómo puede ser que no se haya hecho una película sobre mi papá cuando estaba vivo? Si su vida era como una película” —recuerda hoy Rosenfeld, desde Buenos Aires.


Daniel Piazzolla —cuenta el director— decía que la vida de su padre podría verse como tres actos de una gran obra: la época en la que se dedica a pescar tiburones, luego cuando comienza a componer y finalmente cuando sale de gira.


Quince años después de esa conversación y luego de tres años de intenso trabajo, el documental “Piazzolla: los años del tiburón” por fin se podrá ver en Chile: este martes 13 se estrena en HBO, tras un exitoso recorrido internacional en 2019: Rosenfeld fue nominado al Latin Grammy en la categoría “Mejor video musical versión larga”, la película ganó el Premio Cóndor de Plata al Mejor Documental, y sacó elogios en medios como El Clarín y La Nación. Todo gracias a su inédito contenido: historias y relatos desconocidos del músico, como su profundo complejo por tener “una pierna más flaquita”, sus inicios en el bandoneón, la estrecha relación con su padre, Nonino, y las íntimas entrevistas realizadas por su hija Diana, fallecida en 2009.


PIAZZOLLA POR PIAZZOLLA


—Yo pensé que la familia Piazzolla iba a tener un archivo con todo muy ordenado, pero me encontré con que en Argentina casi no hay archivos, tampoco hay una cinemática que los ordene —comenta Daniel Rosenfeld, quien tras lograr acceder a todo el material, que Daniel Piazzolla guardaba en su garage, inició un trabajo de recopilación, restauración, grabación y montaje que le tomó tres años.


—Lo que a mí me interesaba hacer era una película de Piazzolla por Piazzolla; que no hubiera entrevistas ni gente hablando de él, sino contar, a través de los archivos, cómo eran sus procesos creativos —dice el director, quien confiesa que se sentía presionado a encontrar una forma de mostrar, por primera vez, esos registros en Argentina.


—Queríamos que la película provocara fascinación, pero no solamente a los admiradores de Piazzolla, sino a gente que no tiene cercanía con su música. Hay muchísima gente joven que vio la película y me dijo “Piazzolla parece un rockero”, porque era alguien que rompía las reglas todo el tiempo —comenta Rosenfeld.


A través de los archivos, las anécdotas de Daniel Piazzolla y la misma narración del director, el documental construye un sólido retrato de la compleja personalidad de Piazzolla, lo que lo llevó a recibir fuertes críticas de sectores más ortodoxos.


—En un momento de la película, el hijo cuenta que un día Astor quemó todas sus partituras en un asado, porque decía que todo lo que había hecho antes ya no le servía —comenta el director entre risas. —A mí me parece que Astor creó un lenguaje, esa fue una de las cosas más significativas que encontré mientras hacía la película. Tú escuchas algunos compases, y ya sabes que es Piazzolla.


Más allá de mostrar el innegable legado musical del bandoneonista, Rosenfeld y su equipo querían que la historia de Astor Piazzolla resonara en un público más amplio.


—Queríamos mostrar por qué Piazzolla era tan importante para Spinetta, o para Soda Stereo; por qué músicos del rock y del jazz le rinden tributo, lo que tiene que ver con toda esta influencia disruptiva. También mostrar los vínculos, como el amor y el desamor entre las parejas o la familia, y cómo eso se muestra en la creatividad de un genio —comenta el director. —Eso puede mover a muchas personas, y generar aún más ganas de conocer su obra.

250 años de Beethoven: Miembros de la Orquesta Sinfónica Nacional tocan en vivo

 El Mercurio


Esta tarde, desde la llamada “Casa del coro”, se emitirá en directo una presentación de cámara protagonizada por integrantes de este conjunto. Mañana se repetirá la grabación del recital.

Maureen Lennon Zaninovic


En medio de la vorágine y las protestas tras el anuncio de recorte en su presupuesto de un 25 por ciento, la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile continúa con su actividad musical en pandemia. Como parte del programa “In crescendo”, que ha ido incorporando grabaciones de músicos que se juntan de manera presencial para ejecutar determinados programas, el Centro de Extensión Cultural de la Universidad de Chile (CEAC) decidió dar un paso más allá. Hoy, a las 19:40 horas y desde la llamada “Casa del coro”, transmitirá a través de la plataforma CEAC TV su primer concierto en vivo, gratis y sin público (la función grabada se repetirá mañana).


Diego Matte, director del CEAC, explica que han sido pioneros “en cuanto al regreso paulatino de nuestros artistas a los escenarios. Estamos contentos de comenzar con transmisiones en directo y continuar con nuestra incesante labor por acercar la música y la danza a toda la ciudadanía”.


El programa se enmarca dentro de los 250 años del nacimiento de Beethoven e incluye la Serenata para flauta, violín y viola Op. 25, a cargo del Ensamble trío Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, que conforman el flautista Juan Pablo Aguayo, la violinista María Fernanda Prieto y el intérprete de viola Claudio Gutiérrez. Sigue con el primer movimiento del Quinteto para cuerdas Op. 29, con los violinistas Ricardo González y Karol Dinamarca; Pablo Salinas y Beatriz Díaz en viola, y el chelista Roberto Becerra.


Una obra temprana


Juan Pablo Aguayo señala que “es emocionante volver a tocar en vivo, con toda la adrenalina que ello significa”, y añade que abordará una obra temprana de Beethoven, que sigue la tradición de las serenatas que ya venían escribiendo Joseph Haydn y Mozart. “Fue escrita en la misma época de su Primera Sinfonía y posiblemente fue concebida para ser tocada al aire libre, en un jardín aristocrático. Coincide, además, con la llegada del compositor de Bonn a Viena. Es una obra donde están los afectos y la intensidad”, concluye el flautista.


Más información de las presentaciones en Ceactv.cl

jueves, octubre 08, 2020

Murió el cantante Johnny Nash

 El Mercurio


A los 80 años falleció en Houston por causas naturales el autor del exitoso tema de los años 70 “I Can See Clearly Now”. El intérprete estadounidense cultivó el pop y el reggae, este último inspirado por Bob Marley, con quien trabajó en Jamaica.

Desde el Thelonious: los nuevos conciertos de jazz son sin público, pero en directo

 El Mercurio


Los saxofonistas Claudio Rubio y Agustín Moya toman posesión del escenario del club hoy y mañana. Es el paso previo a un regreso presencial que aún no tiene fecha definida.

IÑIGO DÍAZ


“Esta es la olla común del jazz: todos pueden donar y el que no puede es bienvenido a escuchar”, dice Erwin Díaz, creador del Thelonious, el club que en 2003 se sumó como nuevo escenario para la música, en paralelo a la larga trayectoria del Club de Jazz de Ñuñoa. Su historia iba en ascenso hasta que debió comenzar a suspender programaciones debido al estallido de hace un año y cerrar sus puertas hace seis meses, por la pandemia.


Iniciado la semana pasada con los conciertos a sala vacía del guitarrista Raimundo Santander y del Hammond trío del baterista Félix Lecaros, el ciclo “En vivo desde Thelonious” sigue en marcha hoy y mañana. Se trata de una serie de presentaciones en directo a través del Facebook Live del club y su acceso es con aportes voluntarios. Así es como el club ha sobrevivido en este período de cierre.


Desde las 20:15 de hoy actúa el tenorista Claudio Rubio, junto a Federico Dannemann (guitarra) y Milton Russell (contrabajo), mientras que el viernes lo hará el también saxofonista tenor Agustín Moya, con el mismo elenco con el que grabó una tetralogía discográfica titulada “Standards sessions”, publicada sostenidamente desde 2017 por el sello Vértigo.


La implementación de los conciertos está en sintonía con las medidas dispuestas por la autoridad sanitaria. Solo permite tres personas en el escenario, a las que se les mide la temperatura antes de ingresar al recinto. Los músicos utilizan mascarillas y en este caso los saxofonistas estarán situados con separadores del resto de los músicos. Los conciertos, transmitidos con cámara fija, duran alrededor de una hora.


La próxima semana, el programa de “En vivo desde Thelonious” considera una doble sesión con mujeres jazzistas. Todos los conciertos quedan alojados en las cuentas del club en redes sociales.

Ministra de las Culturas, Consuelo Valdés: “Las platas del fondo transitorio son frescas, nuevas”

 El Mercurio


Sobre los recursos de otros ministerios que pasan a Cultura, la autoridad explica que ordenan la administración de estos y sinceran el verdadero aporte del Estado al sector.

María Soledad Ramírez R.


Cuando recién comienza en el Congreso la larga discusión que siempre acompaña a la propuesta del Gobierno sobre el erario público, la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés, explica acá la conformación del presupuesto 2021 de su cartera, en el contexto de una profunda crisis en el sector, por la pandemia. Ayer el Observatorio de Políticas Culturales, OPC —entidad independiente—, entregó su análisis y concluyó que los dineros entregados al Ministerio de las Culturas no crecieron 13% como lo anunció la ministra, sino que un 4,2%, “a través de la incorporación nominal de recursos que eran asignados a través de otras instituciones”. Y agregan que en el total del erario nacional, Cultura bajó de un 0,4% a un 0,3%.


Consuelo Valdés no ha visto aún este informe, pero comenta tentativamente algunas de sus conclusiones. “Me llama la atención, de acuerdo a lo que me dice, que no incluyan los $28.050 millones adicionales del presupuesto que corresponden a este fondo de emergencia que anunció el Presidente, cuya mitad se entregará el primer semestre y la otra, en el segundo, y que se agregan a los fondos concursables”. La ministra asegura que los recursos, $8.700 millones en su primera etapa, son dineros nuevos, “absolutamente frescos. A esto debe agregarse el fondo adicional y condicional de $6.551 millones, el que será entregado por el Ministerio de Hacienda de acuerdo a la ejecución del presupuesto 2021. De esta forma se completarían los $15.313 millones anunciados para el sector. Sumando ambas cifras, el presupuesto alcanza los $220.703 millones, un 13% más que el presupuesto ley 2020 ajustado ($192.653 millones)”.


La autoridad también explica que la reasignación de recursos desde otros ministerios “es sincerar y articular los recursos del Estado que están en otras carteras y que se refieren a cultura”. Aclara que su ministerio no ejecutará esos dineros, sino que es solo administración.


Sobre la baja de recursos a instituciones como el Museo Precolombino, Teatro a Mil, GAM y Teatro Municipal, Valdés comenta que se les solicitó, con la debida anticipación y por instrucciones del Ministerio de Hacienda, que pensaran recortes de 10, 15 y 20% para el escenario 2020-2021. “Esto se hizo muy responsablemente por parte de las instituciones”, asevera la ministra, y sus propuestas fueron tomadas en cuenta en el presupuesto. ¿No habrá reclamos como en años anteriores? “Espero que no. Hay otro escenario económico. No quisiéramos que hubiera recortes, pero estamos pasando por una crisis a nivel mundial y nacional”.

miércoles, octubre 07, 2020

Murió Eddie Van Halen, leyenda del rock y la guitarra



El Mercurio


Considerado uno de los más influyentes músicos del género, falleció ayer a los 65 años de cáncer a la garganta.

Romina Raglianti


“¿Quién es el mejor guitarrista de todos los tiempos, Jimi Hendrix o Eddie Van Halen?”, es una pregunta que han hecho muchos espacios de música especializados, con resultados divididos. Lo cierto es que la memoria de Van Halen, quien falleció ayer a los 65 años, estará siempre asociada por su virtuosismo para ese instrumento y su marca en el rock.


Su único hijo, Wolfgang —producto de su matrimonio con la actriz Valerie Bertinelli—, anunció en Twitter el deceso del músico holandés-americano, tras una “larga y ardua” batalla contra el cáncer de garganta. “Cada momento que he compartido con él sobre y bajo el escenario fue un regalo”, agregó quien hoy es el bajista de la banda Van Halen.


Eddie Van Halen nació en Ámsterdam y se mudó con su familia a California en los años 60. Aprendió a tocar piano, pero la guitarra le pareció más interesante, inspirado por Hendrix y Eric Clapton. “No quería estar sentado en el piano. Quería estar de pie y volverme loco”, explicó en una entrevista.


En 1972, él y su hermano Alex crearon una banda que dos años después pasó a llamarse Van Halen y sumó a David Lee Roth en la voz y Michael Anthony en el bajo. En 1978 lanzaron su primer álbum, “Van Halen”, que llegó a vender 10 millones de copias y en pocos años los elevó dentro de las bandas más influyentes del rock, pese a que en su exitosa carrera solo tuvieron un single como número uno en los rankings, “Jump”, de su sexto disco “1984”.


Eddie Van Halen, en particular, llamó la atención de fans y críticos por su habilidad con la guitarra, la que tocaba con rapidez frenética y con la que popularizó una técnica conocida como el “tapping a dos manos”, en la que se usan ambas manos para maniobrar varias cuerdas. Según la revista Rolling Stone, el sonido, especialmente en su solo instrumental en “Eruption”, de 1977, “cambió para siempre el ADN de la guitarra de rock”.


“Él era un virtuoso de la guitarra, y no era de esos que se tiraban al suelo en el escenario, sino que iba jugando con la voz, armonizando con el vocalista, haciendo los contrapuntos exactos en el momento justo”, señala el locutor Sergio “Pirincho” Cárcamo. “Tenía un sonido muy característico. Todos los guitarristas de hard rock usan distorsiones, pero su sonido era distinto a todos y no abusaba de trucos”, dice.


Junto con el éxito comercial surgieron problemas en la banda, particularmente entre Eddie y Roth, a quien, entre otras cosas, le molestaba que Van Halen colaborara con otros músicos sin consultarle al resto. Entre ellas, destaca el solo de guitarra en “Beat it”, de Michael Jackson. Roth dejó el grupo en 1985 y fue reemplazado por Sammy Hagar. “Se creyó que tras su partida morirían como grupo, pero ahí apareció la fuerza de Van Halen en lo creativo y en lo interpretativo, que estaba en la guitarra de Eddie”, destaca Cárcamo.


En su vida batalló con adicciones al alcohol y la cocaína, pero estaba sobrio desde 2008. Tuvo varios problemas de salud, como osteonecrosis crónica y diverticulitis. En 2000 le diagnosticaron cáncer a la lengua, que él atribuyó a meterse en la boca plectos de metal, y le habían removido un tercio de ese órgano antes de ser declarado sano en 2002. Hace poco reveló que llevaba cinco años batallando con el cáncer de garganta que finalmente le quitó la vida.


“Eddie no solo era un dios de la guitarra, sino que genuinamente un alma hermosa”, expresó Gene Simmons, de Kiss, quien lo convenció de grabar en 1976. Varias otras figuras del rock como Tom Morello, Paul Stanley, Gary Holt y Sammy Hagar lamentaron su deceso.

Concejales piden hacer Festival de Viña vía streaming o aplazarlo para septiembre

 El Mercurio


Hasta ahora, no ha sido evaluada la opción de suspender la edición 2021 como lo solicitaron Canal 13 y TVN, a través de una carta a la alcaldesa.

Patricia Cerda F.


Un nuevo capítulo se vivió ayer en torno al Festival de Viña del Mar. La alcaldesa Virginia Reginato se reunió vía Zoom con los concejales y los miembros de la Comisión Festival para informarles oficialmente sobre la petición de Canal 13 y TVN de suspender la edición 2021 del certamen y pedirles que le plantearan alternativas para seguir trabajando con las señales socias con la intención de agotar todas las instancias para realizar la versión número 62 del evento.


Reginato comentó que en la reunión se habló de llegar a un acuerdo “para permitirles a los canales desarrollar en base a su experiencia y profesionalismo una alternativa modo covid, con absoluta libertad”. El miembro de la Comisión Festival, Jaime Varas, agregó que, hasta el momento, no se ha evaluado suspenderlo. “Esto no es por un interés político o económico específico sino por el bien de la ciudad y del propio Festival de Viña, ya que no queremos romper con su historia de más de 60 años”, planteó.


El concejal Sandro Puebla, otro miembro de la Comisión Festival, sostuvo que una de las alternativas que se solicitó a la alcaldesa evaluar con los canales es la realización de un certamen virtual. “Sabemos que el Festival tiene una importante fuente de ingresos por el corte de tickets, pero también es un evento que genera mucho interés y auspicios”, destacó. Y agregó que la opción streaming, dependiendo de las condiciones sanitarias que existan en febrero próximo, “se podría realizar en parte presencial y en otra parte virtual, principalmente con los artistas internacionales”.


Varas informó que también se analizó una segunda alternativa: postergarlo por algunos meses. “Una de las fechas que se baraja es septiembre de 2021. No es lo mismo que febrero, donde se está cerrando el verano, pero habría más alternativas de hacerlo por el clima”, dijo.


Fuera de plazo


Fuentes de Canal 13 y TVN señalan que ellos licitaron un Festival de Viña con otras condiciones y que, de ser cambiadas, debe firmarse un nuevo contrato. Además, no han podido cumplir con los plazos de producción del evento, entre ellos, publicar las bases de las competencia folclórica e internacional lo que siempre se realiza en el mes de julio.


En años anteriores, además, en septiembre ya se había designado a los animadores y estos a su vez tenían un equipo con el que trabajarían en su preparación. La presentación de los mismos a la prensa, eso sí, ha variado entre los meses de septiembre y diciembre.


En 2019, ya a esta fecha estaba parte de la parrilla de artistas confirmados con nombres como los del puertorriqueño Ozuna, la mexicana Ana Gabriel y el español Pablo Alborán, quienes se sumaron a los primeros que habían sido Mon Laferte y Ricky Martin.


Asimismo, un equipo de a lo menos 30 personas ya estaba trabajando en las actividades de producción y promoción del certamen que, por cierto, ya tenía las fechas para su realización.

C-Funk: “La música que hago es atemporal”

 El Mercurio

El actual guitarrista de Chancho en Piedra proyecta su nuevo disco solista para 2021, el que tendrá colaboraciones, como la que estrenó con la actriz Josefina Fiebelkorn.

JOSÉ VÁSQUEZ


La discoteca de C-Funk sigue en línea. El músico, actualmente dueño de la guitarra en Chancho en Piedra —banda que acaba de recibir su primera nominación al Grammy Latino por su sencillo “Bola de fuego”—, se pone al día con sus grabaciones como solista en tiempos de pandemia con entregas dobles y ahora lanza este 10 de octubre el videoclip de su último sencillo “Poppin”, que vino acompañado del Lado B, “Every Morning Smile”.


“Mi plan es ir sacando nuevas canciones cada uno o dos meses y siempre de a dos, como los singles old school”, dice el músico que señala contar con una amplia cantidad de temas inéditos y de diversas épocas a los que recurrir. De hecho, su reciente estreno corresponde a una composición hecha en la época que vivió en Estados Unidos, cuando estuvo radicado en San Francisco, finalizando la primera década del 2000.


“La había presentado en vivo, pero nunca la había grabado. Era una deuda que tenía y a la que ahora le llegó su momento”, señala sobre “Poppin” una de sus apuestas más pop dentro de su repertorio y donde colabora con el cantante estadounidense Rojai y la actriz Josefina Fiebelkorn, quien ahora también prepara su propio su despegue musical.


“A la Josefina la conocí trabajando en un par de musicales que hicimos juntos y aparte de ser muy talentosa tiene una energía muy positiva, así es que la invité a grabar. Las nuevas generaciones de actores son muy completas, cantan, bailan y tocan música, así es que no me va a extrañar si a ella le va bien con su proyecto”, plantea C-Funk.


Fiebelkorn cuenta que cuando montaron el musical “Fiebre de sábado por la noche” tuvieron tan buena química, que eso la llevó “a compartirle algunas pistas en las que estaba trabajando y él me dio su opinión. Luego me invitó a grabar y creo que me acoplé súper bien poniéndome al servicio de su tema”, señala la actriz, que actualmente trabaja junto a su pareja, Jorge Arecheta, en un dúo musical con el que se plantea explorar una nueva carrera.


Por ahora, el plan del guitarrista y cantante es lanzar su disco el próximo año, en el que se entusiasma en colaborar también con algunas figuras locales.


“Quiero trabajar con más gente, pero en las actuales condiciones se hace complicado. A Pablo Chill-E (también nominado al Grammy Latino) lo conocí hace un tiempo y me encantaría pillarlo, pero es una estrella del trap que tiene muchos compromisos. Lo mismo con Polimá WestCoast y Entrópica (Francisca Bascuñán), hay hartas cosas que pueden pasar”, plantea C-Funk, quien de todas maneras no tiene prisa: “La música que hago es atemporal. Si bien se ajusta a una época, trato que mis canciones no respondan solo a lo que suene durante determinado momento”.


El músico lanzará su nuevo videoclip el próximo sábado con un concierto en línea, para el cual se pueden conseguir las entradas a través de Passline.



sábado, octubre 03, 2020

Margot Loyola y Violeta Parra: Las “comaires”, en dos discos de folclor en movimiento

 El Mercurio


El quinto álbum “Premio a la música de raíz” sorprende con sus propuestas, mientras que Javiera Parra reobserva las canciones de su abuela con cuarteto de cuerdas.

IÑIGO DÍAZ


Margot Loyola, que no tuvo hijos, decía que sus hijos estaban desperdigados por todo el país y eran los cientos de alumnos a quienes formó. Ella fue, además, madrina de Rosita Clara Arce, la hija de Violeta Parra que murió en 1954. Un libro de Julio Fernando San Martín explora la relación de comadrazgo de estas dos damas que se conocieron en una ramada en 1952 y llegaron a ser pilares del folclor chileno.


Tras sus centenarios, el eco de sus legados no se agota ni mucho menos. “La creación es un pájaro sin plan de vuelo”, decía Violeta Parra, y una de sus nietas, Javiera Parra, supo de esta máxima durante las intensas sesiones de grabación realizadas en México para el disco “Gracias a Violeta”. Editado por Evolución, plantea una aproximación nueva a canciones que suelen estar en un canon, ahora en el contexto de la música contemporánea y el cuarteto de cuerdas.


“Como intérprete, lo más complejo fue instalarme en ese plano. Había que sentir el pulso interno de las canciones sin que existiera una guitarra y sin que nadie marcara la tierra. Lo único que se puede hacer es conectarse con las respiraciones de todos, porque ahí están las pausas”, dice Javiera Parra respecto del itinerario musical que debió cumplir con el Cuarteto Latinoamericano, conjunto formado en 1982, ganador de dos Grammy Latino y nominado este año a un tercero.


Está integrado por los hermanos chilenos Álvaro (chelo), Arón y Saúl Bitrán (violines), además del mexicano Javier Montiel (viola), quien trabajó en los arreglos para el repertorio junto al compositor Guillermo Rifo.


El disco reobserva momentos clave de su creación, con “Volver a los 17”, el “Rin del angelito” o la despedida de “Gracias a la vida”, pero también canciones no tan a la mano: “La lavandera” o “21 son los dolores”. Y sobre todo las anticuecas N° 2 y N° 5, vistas desde la dinámica del cuarteto. “Ahí es donde se aprecia la obra más contemporánea de Violeta que no alcanzó a sobresalir en su tiempo, pero que hoy se está estudiando”, dice Parra.


Margot Loyola reflexionó también sobre el “folclor en movimiento”, como decía. Es esa misma lógica de la transformación que se opone a lo estático. Por eso, el concurso de composición en su memoria que año a año convoca la SCD pone de manifiesto hasta dónde pueden moverse los límites de lo que se entiende como folclor. El resultado está en los cinco álbumes que se han publicado. El último de ellos se lanzó esta semana.


“Tuvimos una diversidad muy grande alrededor de la música de raíz. Solamente se publicó una tonada y una cueca, y en general hubo creaciones que muestran un atrevimiento en los compositores. La décima ha tomado mucho protagonismo también”, dice la historiadora de la UAH Karen Donoso, integrante del jurado en sus cinco ediciones.


Este año postularon 250 canciones. Andrea Andreu, que está por tercera vez entre los seleccionados; Paola Lucero o el Dúo De la Fuente representan un lado más tradicional en la composición. En cambio, experimentos como los de Bruno Simonetti y Felipe Sepúlveda, con una cueca de matices trap; Alfonso Ureta, con el encuentro entre el guitarrón chileno y la fusión, o las canciones de De Patienquincha y De Caramba ubican a ese folclor en otros niveles de apreciación.

Restauran valiosa imagen de San Francisco de Curimón

 El Mercurio


La Fundación Lepe apoyó el trabajo en la escultura religiosa que data del siglo XVII, deteriorada por el paso de los años y malas intervenciones.

María Soledad Ramírez R.


“Traído del Callao en octubre de 1682” reza la etiqueta en la espalda de la figura de San Francisco de Asís, que cada 4 de octubre sale en procesión en el poblado de Curimón. Es una fiesta que tiene más de 100 años de existencia y la imagen que la preside es objeto de devoción para los curimoninos, quienes la acompañan en la caminata. Este año, la procesión no tendrá público, pero la imagen pasará por las calles para que sus fieles la saluden.


Estará más esplendorosa que nunca. A pesar de los contratiempos que produjo la pandemia —confinamientos e imposibilidad de viajar al lugar—, la imagen ya está restaurada, un proceso que se inició en febrero. Es un proyecto que financió la Fundación Lepe, que ha estado vinculada a Curimón en diferentes instancias.


“Nosotros identificamos que la realización de la Fiesta de San Francisco era una instancia colaborativa y comunitaria, que unía transversalmente a los vecinos y vecinas, y que la espiritualidad franciscana es un elemento identitario del curimonino más allá del aspecto devocional”, explica Natalia García-Huidobro, directora ejecutiva de Fundación Lepe. En ese contexto, agrega, decidieron llevar adelante el proyecto de restauración de la imagen, que presentaba problemas por su antigüedad y malas intervenciones anteriores.


“Se trata de una escultura de candelero y de vestir. Posee las manos y la cabeza policromada. Se caracteriza por tener máscara de plomo y ojos de vidrio. Sus dimensiones son 150 cm de alto, 70 cm de ancho y alrededor de 70 cm de profundidad”, describe la conservadora y restauradora Melissa Morales.


“La madera con la que están fabricadas las manos y la cabeza es probable que sea cedro, por sus características organolépticas. Por lo tanto, según los antecedentes históricos basados en la inscripción, podemos inferir que la data de su creación corresponde al siglo XVII”, explica la especialista. Estima que la imagen podría ser de la Escuela Quiteña, ya que esta existía desde el siglo XVI a cargo de la Orden Franciscana y la etiqueta entrega una fecha posterior a ese siglo.


Luego de diagnosticar la escultura y definir qué tipo de intervención se haría —“mínima intervención posible, compatibilidad de los materiales, máxima reversibilidad posible, y el respeto por su autenticidad e integridad”, señala Morales—, la restauradora procedió a estabilizar la estructura, consolidar los desprendimientos parciales de la máscara de plomo y fijar correctamente el nimbo (aureola). “En las manos presentaba problemas de intervenciones inadecuadas en la fijación de dedos fracturados y en la adhesión del atributo correspondiente a la Porciúncula”, explica, sobre la pequeña capilla que lleva la imagen en sus manos y que representa la capilla en donde vivió San Francisco en Asís. También hubo que trabajar sobre la policromía y hacer una limpieza generalizada.


El proyecto buscaba la participación de la comunidad en el trabajo de la vestimenta del santo, pero la pandemia impidió ese paso. “Pensamos retomar este trabajo con la comunidad cuando reunirse deje de ser un elemento de riesgo para la salud; invitar a hombres y mujeres que se animen a participar en lo que implica la consolidación del traje de San Francisco que presenta varios detalles textiles desprendidos o faltantes”, comenta García-Huidobro.


—¿Qué valor tiene esta imagen religiosa cuando la fiesta no se podrá celebrar como es habitual?


“La Fiesta de San Francisco y la espiritualidad franciscana cohesiona a la comunidad, fortalece sus vínculos y pone en valor la memoria colectiva en torno a esta festividad. La imagen es el símbolo de esos elementos, y tenemos la convicción de que una comunidad que cuenta con un tejido social fuerte es capaz de enfrentar de mejor manera momentos de crisis como el que vivimos”.


Así saldrá mañana en Curimón su San Francisco, que data de 1682. 


viernes, octubre 02, 2020

"Acero Nacional" estrena nuevo video

 Comunicado de prensa


En tiempos de pandemia, la banda chilena ACERO NACIONAL ha sido de las agrupaciones que han sabido aprovechar los momentos de confinamiento. En el marco de celebración de sus primeros 10 años de carrera, han lanzado un LYRIC VIDEO, un DOCUMENTAL con su historia y ahora un clip filmado desde sus casas durante las extensas cuarentenas en la capital sudamericana.


"HEROE" es el tercer single de "TRUENO", nuevo disco de ACERO NACIONAL que se estrenó en vivo en el mes de septiembre del año pasado en su primer show “sold out”.


El quinteto santiaguino que abrirá el concierto de la banda alemana UDO en Santiago de Chile en el mes de abril de 2021, nos entrega este nuevo sencillo con su potencia habitual, acompañado de una contingente letra y de un vídeo versión “cuarentena” que les permite mantenerse vigentes y cercanos con su público.


En palabras de la banda: “Héroe es de esas canciones que se escriben con solo mirar alrededor. Héroe habla sobre los desclasados, los parias de la sociedad. Los que olvidaron sus orígenes, su familia y su historia, ya sea por un progreso económico, moral o social. Héroe, en un humilde análisis socio cultural, describe a la sociedad chilena casi en su totalidad, donde el exitismo y lo superficial predominan ante el respeto y la humanización.”


ACERO NACIONAL, está compuesto por Andrés Fuentes (voz), Javier Sepúlveda (batería), Jorge Fuentes (bajo), Carolina Hernández y Cristián Kowal (guitarras).



50 años de la Ley de Propiedad Intelectual

 Comunicado de prensa


El 2 de octubre de 1970 es una fecha histórica para quienes trabajamos por el reconocimiento del trabajo y los derechos de miles de creadores y creadoras en nuestro país. Ese día, fue publicada la Ley N° 17.336 sobre Propiedad Intelectual, vigente —ajustes mediante— hasta nuestros días.


Cincuenta años han pasado desde entonces y en SCD lo queremos recordar. Porque gracias a esa legislación, la labor de escritores, científicos y también de los músicos y otros trabajadores del mundo de las artes y las ideas, comenzó a ser protegida y reconocida, trazando un camino que desde entonces hemos procurado profundizar.


Por eso, hoy celebramos este hito y te invitamos a que tú también lo hagas, a través de esta publicación especial que te permitirá profundizar en algunos de los temas que hasta hoy, y cada día, orientan nuestro trabajo.


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Día de la Música Chilena

 Comunicado de prensa

Los festejos esta vez comenzarán dos días antes, con un repaso por presentaciones históricas y material desclasificado de SCD. El 4 de octubre, en tanto, artistas como José Alfredo Fuentes, Yorka, La Combo Tortuga y Saiko, se suman a la fiesta con conciertos especiales para la ocasión.

Esta vez no podrá repetirse una experiencia tan arrolladora como la de 2011, cuando cien mil personas repletaron la elipse del Parque O'Higgins; tampoco una más reciente como la de 2019, con tres ciudades levantando sucesivas jornadas multitudinarias junto a artistas locales. Pero postales como aquellas de todos modos van a revivir este fin de semana, de la mano del soporte rey durante este período de distanciamiento: El formato digital.


Porque el ánimo de celebrar los sonidos nacionales no decae ni siquiera en tiempos de pandemia, un nuevo Día de la Música Chilena se vivirá ahora a través de una plataforma virtual, donde el público podrá ver una serie de conciertos y material de archivo (algunos nunca antes vistos), además de presentaciones en vivo especialmente preparadas para la ocasión. 


José Alfredo Fuentes, La Combo Tortuga, Saiko, Yorka, Benjamín Walker, Entrópica, Eduardo Gatti y Altamar, son los artistas que el próximo domingo 4 de octubre (día del natalicio 103 de Violeta Parra) coronarán la fiesta con shows online y gratuitos, a los que se podrá acceder a través de la web www.diadelamusica.cl.


Sin embargo, la actividad en el sitio oficial de la celebración comenzará 48 horas antes, con la desclasificación de algunos de los registros en vivo más valiosos entre los almacenados por la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD), y entre los que figuran presentaciones de artistas como Lucybell, Ases Falsos, Dënver, Camila Moreno, Fernando Milagros y Congreso, entre otros.


Así, durante tres días (2, 3 y 4 de octubre) se podrán revisar en total cerca de 50 presentaciones históricas y ocho conciertos digitales especialmente preparados para la ocasión, panorama que será completado por cuatro charlas y conversatorios sobre la música chilena, en torno a temas tan diversos como la escena trap y la canción política.


"Una fecha tan importante como el Día de la Música no podía quedar sin celebración, y en este contexto por el que atravesamos, si no podemos reunir a esas multitudes que nos acompañan siempre cada 4 de octubre, seremos nosotros los que llegaremos con la fiesta hasta las casas de Chile", dice el Presidente de SCD, Horacio Salinas.


La programación completa de esta celebración estará disponible en www.diadelamusica.cl, plataforma en la que entre el viernes y el domingo también se podrá revisar el material histórico, además de seguir en línea las distintas presentaciones y conversatorios.

Muere autor de éxitos de Elvis Presley

 El Mercurio


Mac Davis fue cantante, pero también un reconocido compositor de temas como “In the Ghetto” y “A Little Less Conversation”, que popularizó el rey del rock. Davis falleció tras una cirugía al corazón. Tenía 78 años.

Desde Valdivia, compositor crea la música para videojuegos

 

Patrick Moore , de padre australiano y madre chilena, ya tiene un renombre que le permite vivir de la música. En patrickmooremusic.net se pueden escuchar sus composiciones.

El Mercurio


Patrick Moore comenzó componiendo para obras de teatro en Londres, pero hoy su trabajo está en el soundtrack de juegos virtuales. “Me di cuenta de que grandes cosas se estaban haciendo ahí, con composiciones maravillosas”.

Alexis Ibarra O.


“Es distinto y más desafiante componer música para videojuegos que para una película. Tiene ciertas complejidades técnicas como, por ejemplo, que la música no es lineal, sino que varía según lo que el jugador decida. Si opta por tomar un camino y no otro, la música cambia. Lo crucial es mantener la tensión en todo momento”, dice al teléfono desde su casa, en Valdivia, Patrick Moore (41), músico con formación en Inglaterra y que ahora, desde la Región de Los Ríos, trabaja componiendo para series de televisión, cine y videojuegos.


Moore nació en Perth, Australia, pero pasó parte de su niñez en Canadá y llegó a Chile a los ocho años. “Mi padre es ingeniero electrónico, especializado en astronomía. A mi familia le gusta la vida nómade y mi padre tenía que cambiar de país por su trabajo”, resume Moore.


Tras dar la PAA decidió estudiar música, ya que desde niño tocaba varios instrumentos, aunque su preferida siempre fue la guitarra. “En esos años no era muy prometedor estudiar música en Chile. Así es que viajé a Inglaterra. Estudié primero en el LIPA (Liverpool Institute for Performing Arts), fundado por el ex-Beatles Paul McCartney. Luego, en el London Guitar Institute. Antes de salir me di cuenta de que el campo laboral de un intérprete era acotado, y tenía varios profesores que habían incursionado escribiendo música para series, comerciales y televisión”, dice Moore.


Sus primeros encargos fueron para tres musicales en Londres, para luego incursionar en música para documentales. El gran salto en su trabajo lo dio cuando fue llamado por EMI Alemania, para grabar música para series, trailers, comerciales y cortometrajes. La música creada por Moore se puede escuchar en distintas producciones. “Por ejemplo, ‘El precio de la historia' tiene música mía, también hice la banda sonora de la película ‘Chasing Robert Baker' (2015), que fue premiada en Inglaterra, y han usado mi música en Fox, Warner, Disney, MTV, etc.”.


Hace cinco años, Moore decidió volver a Valdivia, lugar al que siempre soñó regresar. “Lo más difícil en esta industria es partir, pero cuando ya tienes contactos y trabajos realizados tienes clientes habituales y otros que llegan por datos. Así que desde acá puedo trabajar para todo el mundo”, dice.


Sus hermanos menores lo introdujeron al mundo de los videojuegos. “Me di cuenta de que grandes cosas se estaban haciendo ahí, con composiciones maravillosas”, dice.


Unos desarrolladores de Valdivia le hicieron su primer encargo. Así ya ha creado temas para “Cuddle Up” y “War in the Skies”, de Nemoris Games, y para “Skydiving Fast Dive”, de Komodo Spit, todos desarrolladores nacionales que exportan sus creaciones.


“Normalmente, el desarrollador me entrega partes y mientras vamos jugando conversamos sobre lo que la música debe transmitir en cada momento. Además, los juegos tienen cierta estética y deben tener concordancia con la música. Un juego de 8 bits, como de los ochenta, debe ir acompañado con cierto tipo de música, y los juegos bélicos tienen cierta épica y van asociados al uso de ciertos instrumentos”, ejemplifica.


La música es parte de todo un entramado sonoro donde hay personas que programan efectos, diseñan sonidos o graban aquellos que acompañan la trama. “Los pasos, la apertura de una manilla, todo se graba. Con un software todo se integra y se programa para que la música haga crossover o suba su intensidad según la acción”, aclara.


Los compositores como él entregan la música ya lista. “Haces la música con instrumentos virtuales en el computador. Son tan buenos que casi no se notan. Pero, afortunadamente, sigue habiendo una diferencia con la música interpretada por humanos, lo que justifica contratar a una orquesta. Así lo hacen las grandes producciones, porque el resultado es mejor”.


Del sur al mundo


Moore será uno de los invitados de la feria LudoPolis, que hoy parte en Valdivia y que tendrá asistentes virtuales en 56 países.


Participará en la charla sobre música de videojuegos donde conversará con Austin Wintory y Cris Velasco, compositores que han trabajado en juegos emblemáticos como “Journey”, “Assasin's Creed Unity”, “Overwatch” y la saga “God of War”, entre otros.


El evento tendrá, además, charlas, ruedas de negocios y talleres que se pueden seguir en línea y gratis en www.ludopolis.cl.


Un impulso al sector creativo


“LudoPolis nace de la necesidad de fomentar esta industria creativa a partir de la formación de capital humano y la vinculación con el público. Queremos potenciar la industria de los videojuegos, pero que no solo esté asociada a la entretención, ya que los profesionales de esta área pueden trabajar creando simuladores para la minería o software para el área de la salud”, dice Romy Valenta, jefa de la carrera de videojuegos en Santo Tomas de Valdivia, entidad organizadora.


“Si bien el sector creativo ha sido uno de los más afectados en estos meses, desde Corfo creemos que tendrá un rol fundamental para impulsar el desarrollo del país. Hacer de este sector uno más competitivo, sustentable y potenciar su internacionalización, permitirá avanzar hacia una economía creativa basada en el valor de las ideas, que nos ayudará a impulsar la diversidad y sofisticación de nuestra matriz productiva”, dice Pablo Terrazas, vicepresidente ejecutivo de Corfo, entidad que apoya la realización del evento.

jueves, octubre 01, 2020

Entrecuerdas y Ai-Maako / Acústica y electrónica: Dos festivales clave en pantalla

 El Mercurio


Durante 20 años han marcado el pulso de la guitarra clásica y la composición electroacústica. Ahora programan conciertos y charlas a distancia.

IÑIGO DÍAZ


No se trata solo de escuchar música, sino de escuchar ideas, y por eso la doble jornada del festival de electroacústica Ai-Maako se inicia hoy con pantallas divididas, donde estarán algunos de los creadores actuales de esta música elaborada a través de dispositivos.


“Tal vez fuimos pioneros en el formato de las actividades a distancia, o tal vez solamente estuvimos demasiado urgidos cuando se declaró la pandemia en el país. Ya desde marzo comenzamos a pensar en un festival por internet”, recuerda el compositor Marcelo Espíndola, integrante de la Comunidad Electroacústica de Chile (CECh) y uno de los organizadores de Ai-Maako.


Todas las actividades estarán disponibles por Aimaako.cl. Desde las 19:00 horas, el festival tendrá a músicos como Gerardo Figueroa con un catastro de compositores que han estado desde 2001, cuando se realizó el primer concierto de la Comunidad Electroacústica de Chile. También estará la compositora Renata Anaya y una reflexión acerca de la vida y la música en confinamiento.


Finalmente, una conversación amplia reunirá a músicos de distintas vertientes, desde los compositores que provienen de la academia, como José Miguel Candela y Federico Schumacher, hasta los productores de una electrónica autoral, como Mika Martini y Alisú. Esta última repite su aparición mañana, en la jornada dedicada a los conciertos, donde mostrará la impactante historia de “Memorial Rocas de Santo Domingo”.


Están programadas obras de compositores chilenos y extranjeros que se muestran acompañadas de videos, incluso “Cielo”, de Gabriel Brncic, desde Barcelona, a quien la comunidad ha apoyado en sus candidaturas al Premio Nacional de Música.


Con un Fondo de Cultura que le ha permitido conmemorar sus 20 años, Entrecuerdas sigue su marcha de cuatro momentos a distancia, este 3 y 10 de octubre, con conciertos en CulturalLasCondes.cl. Tras las actividades desde la sede de Valdivia, esta será la segunda parte. Luego tendrá nuevos conciertos de 30 minutos transmitidos desde plataformas de Isla de Maipo y Talca.


Este sábado se presentan el chileno Luis Guevara, con un programa de compositores latinoamericanos, incluidos Villa-Lobos y Leo Brouwer, y el francés Thibault Cauvin, quien luce un alto estatus internacional con actuaciones que van desde el Carnegie Hall hasta la Torre Eiffel. Así de diverso también es su concierto en Entrecuerdas, con música de Piazzolla y Jobim, pero también de compositores contemporáneos japoneses.


El 10 se presenta el guitarrista Alberto Cumplido, impulsor del festival durante dos décadas. Tocará junto al tenor Rodrigo del Pozo, en una jornada dedicada a autores británicos, que considera un segundo concierto con la joven solista rusa Valeriya Galimova.

AC/DC anuncia nuevo disco con Brian Johnson

 El Mercurio


La banda australiana puso fin a meses de rumores y ayer confirmó el regreso del popular vocalista a su formación. Además, volvieron el baterista Phil Rudd y el bajista Cliff Williams para anunciar un nuevo álbum, “Power Up”, que sería lanzado durante noviembre.

Murió la cantante australiana Helen Reddy

 El Mercurio


Intérprete del que se considera un himno del feminismo “I Am Woman”, falleció ayer a los 78 años en Los Angeles (EE.UU.). La cantante australiana fue conocida por sus éxitos “Delta Dawn”, “Angie Baby” y la versión de “I Don't Know How to Love Him”, del musical “Jesucristo Superestrella”. También actuó en películas como “Aeropuerto 1975” y en varias series de TV. En 2015 se retiró de los escenarios tras ser diagnosticada con demencia senil.

miércoles, septiembre 30, 2020

Mon Laferte y Chancho en Piedra compiten por un Grammy Latino

 El Mercurio


Además, Pablo Chill-E fue nominado por su colaboración con Bad Bunny en una cita que se reconcilió con la música urbana.

José Vásquez


Dos nuevas nominaciones en su registro y ya suma 11 en esta premiación. Mon Laferte vuelve a encabezar la lista de artistas chilenos que estarán presentes en la próxima edición de los Grammy Latino, igualando la marca que tenía La Ley (quienes consiguieron un Grammy americano en el 2000) en esta distinción.


La voz de “Amárrame” aparece en Mejor Canción Alternativa con “Chilango blues” y Mejor Canción de Rock con “Biutiful”, donde comparte categoría con Chancho en Piedra y su “Bola de fuego”. Lalo Ibeas, el vocalista de esta banda, dice que la noticia tomó al conjunto por sorpresa, pero que la recibieron felices, como un estímulo a su nueva etapa.


“Es grato que después de tanto tiempo reconozcan tu trabajo de manera internacional y con un doble mérito siento, porque nuestra canción es independiente y todos los otros tienen un sello apoyándolos”, señala el cantante sobre esta primera nominación del grupo en sus 25 años de historia.


En 2018, la banda resintió la partida de su guitarrista fundador Pablo Ilabaca, cuyo puesto fue tomado por C-Funk (Cristián Moraga), con quien grabaron este tema. “Aunque al principio fue difícil, sentimos que vamos bien encaminados, hemos lanzado dos sencillos y uno de ellos ya fue nominado a un Grammy Latino”, se entusiasma Ibeas.


A estos intérpretes chilenos se sumó Pablo Chill-E, quien fue contactado por Bad Bunny para grabar con él en su canción “Hablamos mañana”, que también sumó al argentino Duki. El tema fue nominado en la categoría de Mejor Fusión/Interpretación Urbana, un género que se reconcilió con la premiación luego de la polémica que encendieron diversos artistas que el año pasado llamaron incluso a boicotear la ceremonia, al no ser considerados en proporción a la popularidad de su música.


El Grammy Latino parece haber oído los reclamos y en su próxima edición, que se llevará a cabo el 19 de noviembre en Miami, tiene a los representantes del género urbano como los principales exponentes. J Balvin lidera las nominaciones, con 13; Bad Bunny consiguió 9, y Ozuna, 8.

Trabajadores de la cultura marcharon a La Moneda

El Mercurio

 Ayer, pasado el mediodía, más de un centenar de trabajadores de la cultura, agrupados en la Asociación Gremial de Trabajadores de Artes y Espectáculos (Agtae), marcharon desde el GAM hasta la sede de Gobierno, para reunirse con la ministra de Desarrollo Social, Karla Rubilar, a quien le plantearon los problemas que enfrenta el gremio impedido de desarrollar sus actividades durante la pandemia. “Hubo un compromiso de la ministra en liderar mesas de trabajo que involucren a otros ministerios. Sentimos que fue un avance positivo que planteamos desde el diálogo”, dijo Carlos Huckstadt, presidente de la asociación.

Realización del Festival de Viña 2021 entra en una etapa decisiva

 El directorio de TVN tendrá hoy una reunión extraordinaria luego que el ministro Paris señalara que el evento “no se puede realizar”.

Patricia Cerda F.


La realización del Festival de Viña 2021 sigue enfrentando a los canales con la alcaldesa Virginia Reginato. Ayer hubo varias declaraciones, luego que el ministro de Salud, Enrique Paris, manifestara en “A esta hora se improvisa”, de Canal 13, que “yo creo que el Festival de Viña no se puede hacer. O sea, en febrero, aunque tengamos vacuna, no vamos a tener a toda la población vacunada y podemos tener un brote gigante. Ahí no hay cómo controlar a la gente”.


La autoridad ya estaba en conocimiento de las dificultades que enfrenta Viña 2021, ya que en una reunión vía Zoom que sostuvo con los ejecutivos de Canal 13 y TVN el pasado 27 de agosto, estos le informaron de los problemas para echar a andar la maquinaria de producción del festival al no poder contratar artistas sin tener certezas de la realidad que enfrentaría el país en febrero y porque Viña del Mar, además, sigue en cuarentena, lo que hace imposible trabajar en la Quinta Vergara o efectuar labores de promoción.


La subsecretaria de Salud, Paula Daza, ayer fue menos categórica: “Como autoridad sanitaria, tenemos que ir viendo la evolución de la pandemia”, dijo y agregó que, por ahora, “no se descarta la realización (del Festival), porque hay que esperar los parámetros epidemiológicos”.


Mientras, la alcaldesa Reginato defendió la opción de hacer Viña 2021 en un video que envió a los medios. “En el mundo se están utilizando numerosas alternativas para llevar a cabo estos eventos. Por tal razón, he tomado la decisión de convocar a una comisión ampliada integrada por la Comisión Festival y el concejo municipal para definir qué alternativas nos permiten cuidar el valor patrimonial del Festival, junto con potenciar y reactivar la actividad económica, el turismo y la actividad social y cultural de Viña del Mar, entendiendo que estamos viviendo una situación excepcional y que la salud de las personas está primero”, sostuvo.


Canal 13 declinó referirse al tema. Sí lo hizo el director ejecutivo de TVN, Francisco Guijón, a través de un comunicado en el que planteó que es muy relevante el comentario del ministro Paris. “Como canal público, queremos velar por el bienestar y la seguridad de las personas, y lo cierto es que los principales eventos que reúnen grandes aglomeraciones de gente por un período de tiempo extenso, y que requieren además traslado de artistas internacionales, se han cancelado (Lollapalooza, Carnaval de Río, Premios Oscar, entre muchos otros), lo que confirma que la decisión de suspender el Festival de Viña es lo más sensato”, afirmó.


El directorio del canal público ha pedido a los abogados de la señal revisar el contrato que junto a Canal 13 tienen con la municipalidad para la realización de los festivales desde 2019 hasta 2022, y evaluar cuáles serán los argumentos legales con los cuales enfrentarán su decisión de no realizarlo en 2021, lo que analizará en una reunión extraordinaria que tendrá lugar hoy en la mañana.


Ante la decisión de la alcaldesa de evaluar opciones para Viña 2021, una fuente de los canales socios enfatiza que eso solo sería posible con otra licitación.


Los diputados por la zona Andrés Celis (RN) y Marcelo Díaz (Unir-FA), propusieron que el municipio y los canales lleguen a un acuerdo extrajudicial.