domingo, junio 11, 2023

La canción protesta desafía a la ultraderecha en la mítica Grândola

Estravagarios, grupo formado por excomponentes históricos de Quilapayún, en su actuación de este viernes en Grândola. De Izquierda a derecha: Álvaro Pinto, Patricio Lisboa, Patricio Wang, Christian Goza, Rodolfo Parada, Renato Freyggang /MUNICIPIO DE GRÂNDOLA


 El Periódico.com

La localidad portuguesa, inspiradora del himno de la Revolución de los Claveles, ‘Grândola, vila morena’, de José Afonso, conserva muy viva su aura revolucionaria y organiza el Encontro da Canção de Protesto, que este fin de semana acogió conciertos y charlas con figuras como Estravagarios (miembros históricos de Quilapayún), Vitorino, A Garota Não, Bernardo Fuster y Luís Cília


Grândola es ese lugar de Europa donde, un caluroso sábado por la tarde, un centenar de vecinos se levantan del sofá para acudir a una charla sobre el papel de los cantautores en tiempos de las dictaduras latinoamericanas. Y donde la etiqueta de ‘canción protesta’ sigue tan o más viva que cuando, cinco décadas atrás, el trovador José Afonso dedicó a una batalladora institución local, la Sociedade Musical Fraternidade Operária Grândolense, la composición que, el 25 de abril de 1974, devendría himno popular de la Revolución de los Claveles, ‘Grândola, vila morena’.


Las credenciales imprimen carácter a esta localidad del Alentejo, a una hora de Lisboa, que luce no solo un aura simbólica: es aquí, en este municipio de consistorio comunista, donde cinco años atrás surgió el Encontro da Canção de Protesto, inspirado en el Encuentro que acogió La Habana en 1967 (germen de la Nueva Trova). Un ciclo de conciertos y actividades culturales, todas de acceso gratuito, con presupuesto público (ayuntamiento, Associação José Afonso y tres institutos lisboetas) que, muy a contracorriente, rechaza la noción de ‘festival’. “No es un evento festivo sino un espacio para la concienciación y la reflexión”, un lugar de encuentro de “artistas ajenos al entretenimiento, con una dimensión social”, explica José Abreu, el joven y entusiasta (30 años) representante municipal en el Observatório da Canção de Protesto, que en estos últimos años ha traído a figuras como Paco Ibáñez, Pi de la Serra y Maria del Mar Bonet.


Aquella primavera

Su sexta edición, este fin de semana, ha apuntado en buena parte a los trovadores en las dictaduras de España y Latinoamérica, ahora que se acerca a el 50º aniversario del asesinato de Víctor Jara (el 16 de septiembre). El pase del documental ‘El derecho de vivir en paz’, de la chilena Carmen Luz Parot, se sumó a una parrilla de actividades que no resultó oceánica, sino selecta y muy mimada, con conciertos, una exposición y sendas mesas redondas.


Actuó un grupo de leyenda, Estravagarios, veteranos de Quilapayún como son Rodolfo Parada y Patricio Wang, que recordaron “la ilusión y la esperanza” que les transmitió aquella primavera portuguesa de 1974. Fue paradójico, hizo notar Parada, que en aquel tiempo “unos militares derribaran una dictadura mientras otros levantaban otra”, deslizó comparando a Portugal y Chile. Estravagarios lucieron sus poderosas voces y sus minuciosas instrumentaciones, con guitarras, charango, flautas y percusiones, evocando tanto a Víctor Jara como a Violeta Parra, y citando la ‘Cantata de Santa María de Iquique’ (creada a partir de la matanza de un millar de obreros en una protesta en 1907), ‘La muralla’ y el himno de himnos ‘El pueblo unido jamás será vencido’.


Sentimiento fraternal

En cada butaca del Cine Granadeiro habían colocado un clavel. El Encontro cuida los detalles y propaga un ambiente de camaradería entre organizadores, creadores y público. Lo percibió Rodolfo Parada, yendo más allá si cabe, cuando en su mesa redonda (donde tomó parte el histórico cantautor portugués Luís Cília) señaló que en Grândola, “sin ser una capital, existe un sentimiento fuerte, solidario, fraternal, que nutre a todo aquel que la visita”. Otros dos veteranos ofrecieron conciertos, el portugués Vitorino y el gallego Miro Casabella (miembro, en los 60, de Voces Ceibes), así como una atractiva voz de nueva planta, A Garota Não, reflejo de que esta ‘canção protesta’ no es cosa de melancólicos provectos.


La plática sustanciosa la desató también Bernardo Fuster, que recordó cuando operaba como cantautor clandestino, en la órbita del FRAP, bajo el nombre de Pedro Faura (antes de unirse a Luis Mendo en Suburbano), y confesó que, escuchando a José Mário Branco, descubrió “que era posible hacer canción política con un nivel altísimo de calidad”. Tema de eterna discusión, este, ante el que José defiende la exigencia artística, si bien observa que, en ocasiones, “una canción sencilla, panfletaria, puede ser muy importante”.


Quizá sea el momento de crear algunas de ellas, nuevas y, si es posible, muy buenas, ahora que la extrema derecha no solo enseña las fauces a escala europea, sino que merodea por el Alentejo y el conjunto de Portugal, asentada en la marca Chega! (es decir, ‘basta’). “Nos preocupa la perspectiva nacional, que esto se contagie como un virus”, cavila José Abreu. Mientras llega, o no, un nuevo himno, el culto a José Afonso sigue resonando en estas calles y, con él, la melodía de “Grândola, vila morena, terra da fraternidade”.


Rodolfo Parada y Patricio Wang (de Estravagarios), con Luís Cília y Nuno Pacheco./MUNICIPIO DE GRÂNDOLA


viernes, junio 09, 2023

Eduardo Carrasco y el vibrante nacimiento de DICAP en la explosión cultural de la UP

 


Revista Grito


Por Maximiliano Sepúlveda y Rodrigo Burgos / Foto: Acemedia Comunicaciones


Conversamos en exclusiva con el histórico líder de Quilapayún, quien además fue el primer director artístico del sello DICAP, casa discográfica nacida bajo el vendaval musical de la Unidad Popular, donde el rigor militante supo dialogar con múltiples géneros, algunos aún inéditos en la industria, para construir un momento estelar de expresión, creatividad y arte en nuestro país. En esta entrevista, Eduardo Carrasco nos cuenta los orígenes de DICAP, la idea detrás del proyecto, y cuál era el ambicioso plan del sello para los años venideros, truncado ese martes de septiembre que se llevó todo.


¿Cómo surge la idea de DICAP?


La primera idea que surgió fue la de hacer un disco, denominado «Por Vietnam», con un fin muy preciso. No había un plan para hacer un sello.


Nos acercamos al Partido Comunista tras volver de una gira organizada por el programa «Chile ríe y canta», a cargo de René Largo Farías, promotor muy interesado en el folclore, que hacía giras y festivales, siempre con la idea de promover el género, organizaba cosas y trabajaba con la Cora (Corporación de la Reforma Agraria). Eran pésimos negocios ya que no había interés en general, el folclore tenía muy poca difusión.


El tema es que hicimos una gira internacional con esa empresa de promociones por razones muy curiosas, y es una muestra de cómo se iban encadenando las cosas. Un empresario de viajes que organizaba charters, armó una gira con Europa que culminaba con la celebración de los 50 años de la Revolución Rusa. El viaje tuvo un percance ya que justo estalló la Guerra de los Seis Días (conflicto en el que se enfrentaron Israel y los países de la denominada Liga Árabe, liderados por Egipto, en 1967), -por lo tanto todos los viajeros de origen judío que habían comprado pasajes para este viaje desistieron de viajar ya que los soviéticos apoyaron al bando árabe-, y por lo tanto habían unos 20 o 30 cupos en el viaje que no iban a usarse, y a René Largo se le ocurrió que los cupos fuesen ocupados por artistas, considerando además que todos los gastos de la gira, hoteles, comidas, etc, estaban pagados, entonces se le ocurrió hacer una gira e ir organizando actuaciones en la Unión Soviética, Francia, Italia, España u otros países porque era una gira larga, unos dos meses.


Se armó un grupo artístico con Quilapayún, Patricio Manns, y varios más. Y partimos con este grupo que andaba en plan turístico. Andábamos para todos lados con ellos y donde se pudiese conseguir un teatro, René se las ingeniaba con eso, montábamos algún espectáculo.


La gira funcionó, y nuestro compromiso con el PC fue en aumento. Eran tiempos de la reforma universitaria donde el partido tenía una posición bastante pragmática y eso nos acercó.


Yo era muy amigo de un dirigente estudiantil, y era mi compañero de banco en Filosofía, Carlos Cerda (connotado dirigente político y escritor chileno, autor de la novela Morir en Berlín), y un día conversando con él en el patio del Pedagógico, me comentó que iba a haber un evento internacional de la juventud en Bulgaria (1968), que sería un gran evento, y que se estaba formando una delegación chilena, preguntándome qué se podía llevar de regalo para las otras delegaciones. A nosotros nos interesaba porque teníamos varias canciones montadas que, si bien no eran abiertamente cuestionadas por nuestro sello (EMI Odeón, casa británica que mantenía el catálogo de Los Beatles, entre otras figuras de la época), significaba poner a la compañía en una situación difícil porque eran abiertamente políticas y eso era complejo para una empresa inglesa. No íbamos a ir a un conflicto, era absurdo. Ellos nunca nos pusieron ninguna traba.


Entonces pensamos en hacer un disco con estas canciones, más otras que debíamos incorporar, un saludo a las demás delegaciones o un himno, cosas así. Hablamos con los encargados de la parte financiera del partido, se nos dijo que era viable y comenzamos a ver con quién podíamos trabajar y qué podíamos a hacer. Y grabamos el disco «Por Vietnam». Sacamos una primera edición de unos mil ejemplares, gran parte de los cuales se iban a ir con la delegación chilena, para regalar. No había ningún objetivo comercial o de difusión.


Sacamos el disco con un equipo amateur. Arrendamos un estudio de la RCA Víctor, en la calle Matías Cousiño, y trabajamos con Luis Torrejón. El disco se grabó en dos días. En esa época era así, se preparaba una canción y se grababa inmediatamente.


Comenzó a generarse un interés por el disco que iba más allá de los objetivos que nos habíamos planteado. Empezó a venderse y a salir nuevas ediciones para vender, y en 15 días se transformó en un boom de ventas.


Empezó a haber bastante plata. Y como, para nosotros era un tema político, renunciamos a los derechos y no recibimos ningún pago. Con esos recursos, se financió un galpón para las JJCC, que funcionaba en una casa en calle Marcoleta, y no había espacio para reuniones masivas. El disco seguía vendiéndose y se empezó a distribuir en provincia.


En vista del éxito, y considerando que nosotros habíamos renunciado a esas platas, pensamos en usar los recursos para grabar otros discos. Había muchas cosas que se podían grabar, pero que no se hacía por dificultades de los sellos, por falta de atractivo comercial o derechamente por sus contenidos políticos. Sin contratos ni nada, éramos amigos y lo hicimos.


Hicimos un disco de Neruda, otro de la CUT (Central Única de Trabajadores, antecesora de la actual Central Unitaria), sacamos un disco llamado «Chile en Cuatro Cuerdas», con canciones de Violeta transcritas para cuarteto de cuerdas, con arreglos de Gastón Soublette, cosas bonitas y de buen nivel artístico. Hicimos un disco con una cantante griega, Danai Stratigopoulou, que nadie conocía acá, con textos de Neruda en griego y español. Empezamos a armar una cosa que, espontáneamente, comenzó a transformarse en una empresa, no en el sentido administrativo, sino en el sentido de un impulso cultural productivo.


En el caso del disco de Neruda fue divertido, lo pasé a buscar a la Chascona, yo tenía un Fiat 600 y teníamos que ir al centro, donde estaba el estudio Splendid. Era cómico ver cómo Neruda, que era bastante grande, se trataba de acomodar en la parte de atrás del Fiat. Matilde iba adelante y yo manejando para llegar al estudio, había que bajar muchas escaleras y Neruda decía que estábamos en la tumba de Tutankamón.


Como decía el trabajo era una cosa partidaria, pero a poco andar todos empezaron a notar que nos estaba yendo muy bien, que los discos se podían vender, y los dueños de las disquerías empezaron a pedirlos. Así que empezamos a organizar la distribución. En esto fue muy importante Rodrigo de la Fuente, que era el dueño de la Feria del Disco. Era muy simpático, nos quería mucho y tenía gran interés en nuestra música. Él tenía una red enorme. Lo mismo Ricardo García (N. de la R: seudónimo de Juan Osvaldo Larrea García, mítico locutor radial y figura clave en el desarrollo de la música popular chilena).


Quedó demostrado que era posible distribuir nuevas expresiones y músicas que, de otra forma, no se hubiesen podido grabar. Se empezaron a acercar muchos artistas y comenzó a armarse el sello. En ese momento se discutió al interior de la organización y se decidió que no era lo más conveniente que siguiera a la cabeza del sello ya que yo estaba muy vinculado al Quilapayún, etc. Nunca tuve como objetivo en la vida ser director de un sello, aunque éste fuera Dicap, así que gustosamente dejé eso, Juan Carvajal me sucedió en eso. Después aparecieron otros discos nuestros como «Basta», o la misma «Cantata».


¿No tenía más sentido lanzar la «Cantata» por un sello internacional considerando la envergadura del proyecto?


No, porque la «Cantata» tenía una orientación más política. Quizás hoy la «Cantata» se ve menos politizada de lo que se veía en esa época porque la difusión es mucho más abierta.


Además, quizás, la distancia de los años la desdramatiza en términos de irrupción estética…


Exacto. En ese momento sí era muy política y Dicap era su lugar. No había discusión al respecto. Seguimos haciendo discos más folclóricos con Odeon que se vendían muy bien, no había problema con eso.


¿Cuál es tu visión, entonces y ahora, respecto a Dicap como un vehículo para la aparición de otros grupos que no necesariamente estaban tan comprometidos con el proyecto político, como Los Blops o Combo Xingú?


Bueno, Los Blops eran amigos míos, tocábamos juntos y teníamos un vínculo. Sergio Ortega era el novio de la mamá de Juan Pablo Orrego (N. de la R, Carmen Silva) y junto con otros músicos, como Horacio Salinas, estudiábamos juntos en la Escuela de Música Vespertina que se formó, éramos compañeros de curso, hacíamos Jam Session en el garaje de la casa de Pedro Greene. Nos fumábamos unos pitos, lo pasábamos bomba. Hacíamos música distinta pero no había problema, éramos amigos.


Se percibía una conexión especial entre todos, una suerte de sinergia. Si bien Los Blops no eran políticos, sí eran simpatizantes del gobierno, superficialmente, no eran militantes como nosotros, pero cantaban con Víctor, con nosotros, no estaban en otra trinchera, estaban cerca. Todos estábamos cerca.


¿Había recelo respecto a la gente del mundo del rock respecto su compromiso con ciertas lógicas?, ¿Cómo se percibía esto en el sello?


Cuando nosotros estuvimos en la dirección del sello siempre nos preocupamos mucho de que el sello mantuviera una línea y no se transformara en otra cosa. Además, habíamos cedido los derechos de nuestras canciones así que estábamos muy atentos y había una política bastante amplia. No había censura por tipos de música, de ninguna manera. Tratábamos de que las cosas tuviesen una importancia cultural, que fuera una alternativa ante lo comercial.


Se abrieron unas compuertas, y apareció todo este movimiento con mucha gente que empezó a hacer canciones. Además, era un diálogo. Porque para que ocurriera lo que ocurrió con Dicap tuvo que haber un cambio en la gente, en su receptividad. Cuando salió el disco «X Vietnam», fue una bomba, vendíamos miles de discos, había un interés enorme. Había una sed de que ocurrieran esas cosas y que se difundieran y se armó todo. Dicap se transformó en una empresa importante en la industria discográfica en Chile.


Actualmente se producen fenómenos de ese tipo, como el del Estallido Social de Octubre, el ímpetu, la creatividad empieza a funcionar de una manera nueva, con consignas divertidas, surrealistas, poéticas, te das cuenta que hay un movimiento que se está produciendo, pero duró lo que duró, empezó la violencia, quedó la cagá. No tenía cauce, era un estallido. Lo que ocurrió en esa época fue una cosa prolongada, se dirigía a los campesinos, a los obreros, etc. Era grande, y duró los tres años. El golpe no lo detuvo, le cerró las puertas, lo amordazó, pero siguió en el exilio. No ha habido una política de asimilación de todo lo que se hizo afuera, mucha gente no sabe lo que ocurrió.


¿El golpe los sorprende aún en una etapa de espontaneidad o había un plan a futuro que se ve finalmente truncado?


Claro que había un plan a futuro. Habíamos descubierto que con la «Cantata Santa María» se había producido la asimilación de un género que no estaba en los libros como posibilidad expresiva de los músicos.


El plan era imitar la historia y desarrollo de la música, pasar de la cantata a la personificación, como la ópera. Nos estábamos preparando para eso. Formamos seis grupos, como un semillero con niños, niñas, mujeres, cada grupo tenía su repertorio común y propio. Les enseñábamos música, teatro, Sergio Ortega había vuelto a su labor docente y hablamos con Neruda para que nos hiciera un texto, teníamos un plan muy ambicioso. Habíamos hecho «La Fragua», que fue un intento sinfónico. Obviamente después no lo pudimos hacer. Teníamos financiamiento, todo.


¿Cómo recuerdas los festivales de «Nueva Canción Chilena»?


Participamos en dos, uno con «Plegaria a un Labrador», que ganamos, y otro donde no competimos, pero presentamos «La Cantata». Eran importantes porque se constituía como una tendencia dentro de la música nacional, estaba bien perfilada. Desde lo que hizo Violeta, Víctor, Rolando Alarcón, había una coherencia, y nosotros nos sentíamos parte de eso. Teníamos colaboradores de jerarquía como Luis (Advis), Sergio Ortega, con ganas de participar en lo que se estaba formando, y eso le exigía mucho a quienes componían canciones, en términos de subir el nivel.


No sé si se pudiera hacer un balance después de todos estos años, pero, si se hiciese, sería muy positivo. Nunca había habido un movimiento así en Chile, en ningún género.

jueves, junio 08, 2023

Partitura e improvisación: cuatro músicos más allá de MediaBanda

 El Mercurio


Los compositores Aurelio Silva y Florencia Novoa, junto a solistas de jazz y fusión como Rodrigo Aguirre y Felipe Martínez Guidicelli, estrenan obras autónomas en paralelo a su trabajo con esta emblemática agrupación.

IÑIGO DÍAZ

“Mejor es que escapes, peligra tu vida / Aprieta cachete, ya llega Godzilla”, canta Florencia Novoa en la versión mutante de “Godzilla”, una canción de Fulano del siglo pasado y que es un ariete entre el nuevo repertorio de MediaBanda, la orquesta donde ella es voz central.


MediaBanda es esa agrupación que tomó el mismo ideario creativo de Fulano, con una música dinámica, sarcástica, controversial y contingente. Los músicos de Fulano que la formaron en el año 2000 se rodearon solo de veinteañeros, desconocidos músicos con alta preparación técnica, de lectura y performance, en una práctica que ha seguido adelante por dos décadas. Florencia Novoa integra la tercera generación de estos músicos jóvenes con vida propia.


Y también con proyectos en la música popular en las bandas Oliva y Zapapanta, Novoa exhibe otros bordes creativos muy diversos. Es cantante lírica y compositora de música contemporánea, con una serie de partituras ya estrenadas. “Manará” es una de ellas: “Fue comisionada por la FOJI como homenaje a Jorge Peña Hen al cumplirse 50 años de su asesinato a manos de la Caravana de la Muerte. Fue interpretada por la Sinfónica Juvenil”, dice la compositora, que esta tarde estrenará también su obra “Tantum ergo”, un canto en latín con el Octeto Vocal UC, en el Templo Mayor del Campus Oriente.


En esa misma oleada de músicos que forman la MediaBanda aparece el saxofonista Rodrigo Aguirre, con 15 años de militancia allí. En su ruta paralela publicó el disco “Florece en las nubes”, un trabajo de composición para distintos ensambles jazzísticos y donde él escribe cada pieza pensando en uno de los muchos aerófonos que toca: saxo tenor, saxo alto, clarinete, flauta y flauta baja.


En la misma diversidad de inspiraciones y cometidos, el bajista eléctrico de MediaBanda Felipe Martínez Guidicelli presentó una obra de música experimental como testimonio de la época pandémica. El disco “Ritos cotidianos” se sustenta en pequeñas guías que el músico les entregó a sus colaboradores, convocados a sesiones telemáticas para improvisar inspirados por las distintas acciones que en tiempos de encierro cada persona en el mundo debió realizar repetitivamente: levantarse, desayunar, lavarse los dientes, sanitizar los espacios domésticos.


Justo al lado de Martínez Guidicelli en el escenario se ubica el guitarrista Aurelio Silva. También es compositor y esta semana obtuvo el Premio Pulsar en la categoría Música clásica por su partitura “Signos III”. “Forma parte de un ciclo de 18 obras de distinto formato, desde lo instrumental a lo acusmático, del proyecto ‘Cuadríptico': cuatro discos sobre las cuatro fases de la alquimia. Esta es una pieza para piano y electrónica, basado en un imaginario de música impresionista tipo Debussy y Ravel, pero procesado en un lenguaje actual por máquinas y efectos”, cierra Silva.


A los 24 años, Florencia Novoa ha estrenado partituras como “Tema y variaciones” en Nueva York. Claudia Kittsteiner









Caetano Veloso tuvo otra noche de gala en el Municipal



Anoche, Caetano Veloso , a sus 80 años, demostró total vigencia sobre el escenario. Cristian Carvallo

 


El Mercurio


El músico brasileño cerró ayer su paso por Chile con un segundo concierto, que exhibió una cita a Violeta Parra, temas nuevos y un variado repaso a su extensa carrera.

JOSÉ VÁSQUEZ

Caetano Veloso aparece en el escenario y el público lo recibe con aplausos controlados, como guardando la compostura que inspira el lugar. La imagen panorámica que ofrece el Teatro Municipal de Santiago es imponente, un recinto que pocas veces se abre a la música popular, pero la justificación sobra para recibir al astro brasileño que se planta al centro para arrancar su presentación.


Anoche, para su segunda actuación en el lugar, el cantautor inició su concierto con “Avarandado”, con una interpretación vocal que, a sus 80 años, mantiene su elegancia sobria.


Sin pausas, siguió de inmediato con “Meu coco”, homónima de su álbum más reciente lanzado en 2021, un tema que de entrada empieza a abrir la paleta sonora al rupturismo que en los sesenta encabezó con Gilberto Gil al frente del tropicalismo y que hoy todavía lo mantiene vigente con canciones como esta, que transitan entre la samba y el jazz con un sonido de alta definición.


Luego vinieron del mismo título “Anjos tronchos”, pero ahora añadiendo un rock más lúgubre, y “Nao vou deixar”, para un encuentro sonoro que en estos temas más nuevos mantiene arriba un cancionero siempre imprescindible en un concierto que de a poco iba sumando sus temas más clásicos, como el rock creciente de “You Don't Know Me”.


Tras eso, el músico se justificó con que su voz no estaba tan buena como el martes, pero la gente lo aplaudió más fuerte, como bajándole el perfil a una situación que murmuraron no se percibió. Ahí, el brasileño recordó cuando hace años, junto a Mercedes Sosa y Chico Buarque, cantó “Volver a los 17”, de Violeta Parra, en la televisión de su país. “Esa vez canté un trozo solamente, de una canción que adoro”, dijo, asegurando que le parecía “sagrada” y que por eso ahora pensaba cantarla también en su próxima escala en Buenos Aires. Su interpretación anoche, completa, fue coreada.


En el bis, vinieron “Mansidao”, “Odara” y “A luz de Tieta”, despidiendo un concierto, después de casi una hora y media, a la altura de su leyenda.


Backstage presidencial


El martes, luego de asistir a la cena organizada por AmCham, el Presidente Boric llegó al concierto de Caetano Veloso.


Invitado por la Embajada de Brasil, se ubicó en uno de los palcos del lugar acompañado de su pareja, Irina Karamanos, y de la ministra del Interior, Carolina Tohá. Tras el concierto, Boric compartió una distendida charla con el músico, en la que también estuvo la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, quien le entregó un obsequio al artista. El grupo se tomó fotos con el cantautor alrededor de una bandera chilena.


Testigos del encuentro señalan que Boric se dirigió a Caetano Veloso como “maestro” y que conversaron sobre música.


El martes, Boric compartió con el músico brasileño una distendida conversación. Ignacio Gálvez




Susan Boyle sufrió un derrame cerebral

 El Mercurio


La cantante escocesa de 62 años, quien saltó a la fama tras su participación en el programa “Got Talent”, reveló que en 2022 fue afectada por un derrame cerebral, por lo que en los últimos meses ha estado en un proceso de rehabilitación para volver a hablar y cantar. “He luchado como una loca para regresar a los escenarios y lo he logrado”, dijo después de presentarse el pasado fin de semana con el elenco del West End de Londres de “Los Miserables”, para interpretar “I dreamed a dream”, la misma canción con la que se hizo conocida.

Taylor Swift agotó las entradas para sus shows en Buenos Aires

 El Mercurio


Tras haberse vendido en pocas horas todos los boletos para sus conciertos del 9 y 10 de noviembre próximo, en el Estadio de River Plate de la capital trasandina, la cantante estadounidense agendó una nueva presentación de su gira “The Eras Tour” para el día 11 de ese mes, que también se agotó rápidamente. Se registraron filas virtuales de casi dos millones de personas. Swift se presentará después en Río de Janeiro, el 18 de noviembre, y en São Paulo, el 25 y 26 de ese mes. La venta general de los tickets en Brasil comenzará el próximo lunes.

miércoles, junio 07, 2023

Falleció Astrud Gilberto, la voz de “La chica de Ipanema”

 La cantante brasileña fue una de las que internacionalizaron el bossa nova .

MARIO VALLE

A los 83 años murió ayer en Filadelfia (Estados Unidos), donde residía desde hace mucho tiempo, la cantante brasileña, conocida mundialmente por ser la voz del popular tema de Antonio Carlos Jobim y Vinícius de Moraes, “La chica de Ipanema”.


“Astrud fue la verdadera chica que llevó el bossa nova de Ipanema. Fue la pionera y la mejor”, escribió su nieta Sofía en redes sociales, al informar la noticia de su deceso, aunque no precisó las causas.


Astrud Evangelina Weinert nació en Salvador de Bahía; hija de una instrumentista brasileña y de un profesor de lingüística alemán. En 1959, a los 19 años se casó con el guitarrista Joao Gilberto, de quien tomó su apellido al iniciar su carrera.


Se podría decir que la cantante fue una estrella por casualidad. Estando en 1963 en Nueva York con su marido, lo acompañó a una grabación, donde estaba el saxofonista Stan Getz, quien buscaba ponerle voz al tema “La chica de Ipanema”, que un año antes había sido llevado al disco en una versión instrumental. Como Astrud tenía una buena pronunciación del inglés fue la elegida y de ahí su salto a la fama. En 1965 ganó cuatro Grammy por esta exitosa canción, siendo la primera artista brasileña en obtener este galardón. Ese año también competía en la categoría de Mejor Artista Revelación, que quedó en manos de Los Beatles.


Su suave y susurrante voz también cautivó con temas como “Corcovado”, “Mañana de carnaval”, “Far away” y “Agua de beber”, que mezclaban la música brasileña con el pop y el jazz. Grabó 19 álbumes y el último fue “Finest Hour”, de 2001.


También hizo colaboraciones con George Michael, Chet Baker y Ennio Morricone. Ingresó al Salón de la Fama de la Música en 2002 y en 2008 recibió el Premio Grammy a la Excelencia Musical.


En 2022 había dejado la música para dedicarse a la pintura. Casada dos veces, primero con Joao Gilberto y luego con Nicholas LaSorsa, tuvo dos hijos.

Tom Morello regresó con un concierto vibrante y homenajeó a Chris Cornell

El Mercurio 

El músico de Rage Against The Machine repasó su carrera en el Teatro Caupolicán, luciendo todos los trucos que lo convirtieron en héroe de la guitarra.

José Vásquez

Anoche, puntual a las 21:00 horas, las luces del Teatro Caupolicán se fueron a negro y por los amplificadores del lugar empezó a sonar “Manifiesto”, de Víctor Jara, generando aplausos en el público que colmó el recinto hasta la tribuna para ver a Tom Morello, el espadachín de Rage Against The Machine (RATM), que en la sintonía contestataria de la banda usó la imagen del “perro matapacos” en la primera media hora del show, al fondo en la pantalla.


Morello apareció en el escenario junto a tres músicos y se despachó de entrada una versión completamente eléctrica de “One Man Revolution”, un tema acústico en su concepción, de su proyecto en solitario The Nightwatchman, que de inmediato levantó al público, una mayoría sub-40 que, receptiva, saltó con “Let's Get The Party Started”, con el guitarrista empezando a liberar de a poco los trucos que lo convirtieron en un héroe de las seis cuerdas.


El músico siguió con “Hold The Line” con un sonido potente, bien calibrado y un público que respondió eufórico al saludo del estadounidense, que repitió con convicción lo mismo que hace años se viralizó en videos, “acá he hecho los mejores conciertos de mi vida, Santiago tiene los mejores fans del jodido mundo”, dijo y prometió que lo que vendría serían canciones de 20 álbumes diferentes, siguiendo con el pasaje más esperado por sus fanáticos: el repaso a RATM y Audioslave, la banda que integró con el fallecido Chris Cornell.


La gente en cancha salta en los primeros acordes de “Bombtrack”, que inicia un medley que como un mash up en vivo, sigue sin parar con los comienzos de “Know Your Enemy”, “Bulls On Parade”, “Guerrilla Radio” y “Sleep Now In The Fire”, un pack poderoso, pero que sin la voz de Zack de la Rocha no alcanzó los movimientos telúricos de 2010, en su recordado debut en Chile en el estadio Bicentenario de La Florida.


El guitarrista desplegó toda su destreza en su instrumento, una demostración de talento en directo que fue celebrada en el Caupolicán. El medley terminó con “Cochise” y luego vino “Like a Stone”, ahora con la imagen de Cornell en la pantalla y una luz iluminando un micrófono vacío, a modo de tributo.


Morello continuó con un cover de “Voodoo Child”, de Jimi Hendrix; “Gossip”, su colaboración con los italianos de Månaeskin y “Lightning Over Mexico”, que grabó con Ana Tijoux y que no lo pudo acompañar anoche porque estaba en España.


Tras eso vino un medley con Prophets Of Rage, la banda que también integraron B-Real de Cypress Hill y Chuck D y DJ Lord, de Public Enemy; otro de RATM, que incluyó “Testify” y “Freedom”, un macizo cover a Bruce Springsteen; “The Ghost Of Tom Joad”, una versión de “Killing In The Name” sin cantante, aunque con la voz atronadora del público y la despedida con “Power To The People”, de John Lennon, como arengazo final de una noche de acomodadas declamaciones.

domingo, junio 04, 2023

ANDRÉS MAUPOINT La hazaña de un pianista chileno: grabar la integral de Bach


El Mercurio

El académico y compositor Andrés Maupoint, con el apoyo de la Academia Chilena de Bellas Artes, está registrando en la Sala Arrau del Municipal de Santiago la totalidad de la obra para clavecín del creador barroco, interpretada al piano. Un trabajo monumental, que por primera vez realiza un músico chileno, que se caracteriza por proyectar un perfil de artista global, que incorpora el estudio, la docencia, la composición y la interpretación en su quehacer. A este ciclo de Bach, le preceden obras integrales de Liszt y Beethoven ya grabadas.

Maureen Lennon Zaninovic

Su romance con la obra de Johann Sebastian Bach (1685-1750) tuvo sus primeros avances en la Región de Valparaíso. Andrés Maupoint (1968) comenzó a estudiar piano en la Pontificia Universidad Católica de esa ciudad, bajo la guía del maestro Fernando Cortés Villa. Luego —como muchos alumnos de la zona— se trasladó a Santiago para continuar su formación en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. “Como estudiante, uno inevitablemente pasa por el repertorio bachiano. Es parte de la carrera”, rememora este artista instalado en un café del Drugstore de Providencia.

Añade que siempre estuvo en él el interés por la composición y, de manera paralela al piano, formalizó sus estudios con el fallecido músico y académico Cirilo Vila, Premio Nacional de Artes Musicales 2004. Posteriormente, realizó un magíster y doctorado en composición con Dimitri Terzakis en la Hochschule für Musik und Theater “Felix Mendelssohn-Bartholdy”, en Leipzig (Alemania), y también, gracias a programas intercambios, tomó cursos en los conservatorios superiores de Lyon y París (Francia).

El año 2000, mientras estaba estudiando en Alemania, Andrés Maupoint se animó a postular a un concurso de composición, a propósito de los 250 años de la muerte de Bach. Obtuvo el primer lugar en este certamen organizado por la Mitel Deutsche Runfunk (Radio de la Alemania Central) y, como parte de ese estímulo, se estrenó su obra. Fue un acontecimiento trascendental que lo llevó a afianzar aún más su vínculo con el músico barroco, no ya desde la interpretación al piano, sino desde la creación. Recuerda que por esos años se sentía muy motivado por “La Pasión según San Mateo”, y se concentró en dos momentos de esa composición para dar forma a su pieza ganadora “Al Bechi”, que en hebreo significa “no llores”. Como explica este músico, exbecado de la Corporación Amigos del Municipal de Santiago, una de las fuentes de inspiración fue la frase “Elí, ¿lama sabactani?” (“Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”) y la simbología. “La numerología en Bach es muy importante, algunos piensan que son exageraciones, pero no. Yo no quise ser menos, y jugué con los números 6 y 7, los que me dieron gran parte de la estructura y los acordes de mi obra ganadora”, expresa este artista que suma varios primeros premios en importantes concursos nacionales e internacionales de composición.

Miembro de número de la Academia Chilena de Bellas Artes del Instituto de Chile, en los últimos años las obras de Andrés Maupoint han sido estrenadas en las más relevantes salas nacionales como el Municipal de Santiago, el Teatro de la Universidad de Chile y el Aula Magna Universidad Federico Santa María. En 2015, por ejemplo, la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile estrenó su Concierto para piano, creado especialmente para el pianista chileno Alfredo Perl. También ha desplegado una notable presencia en el extranjero, en espacios de primera línea como la Sala Weill del Carnegie Hall, el Teatro Colón de Buenos Aires, la Tonhalle de Düsseldorf y la Sala Rimsky Korsakov del Conservatorio de San Petersburgo, entre otros escenarios. Sus creaciones han sido interpretadas por las más prestigiosas batutas nacionales, como Juan Pablo Izquierdo, Rodolfo Fischer, David del Pino y el propio Alfredo Perl.

En 2010, en uno de los acontecimientos culturales del Bicentenario, participó en la reorquestación de la ópera nacional “Inés de Suárez”, de Giuseppe Guerra, que se presentó, a fines de ese año, en el Teatro Municipal de Las Condes con el apoyo de la Fundación Teatro a Mil.

El musicólogo Luis Merino señala a “Artes y Letras” que un aporte de Andrés Maupoint a la escena chilena es el alto nivel de su completo quehacer profesional como artista, “el que se ha vertebrado de manera integrada y crítica en la interpretación en piano y la dirección de conjuntos, en la composición, en el riguroso estudio analítico e histórico de la música, además de la enseñanza en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile (en composición e interpretación), y como docente invitado en Leipzig, en Alemania”.

Un trabajo colosal

Siguiendo este historial de hitos, este creador decidió ir más allá en su fascinación hacia Bach y está embarcado en un inédito proyecto para nuestro país, con el patrocinio del Instituto de Chile y la colaboración del Teatro Municipal de Santiago. Se trata de la grabación de todas las obras para clavecín de esta figura capital del Barroco, que incluyen desde los pequeños minuetos, las invenciones, preludios y fugas, suites, partitas, toccatas, hasta sus impresionantes “Variaciones Goldberg”.

Para Luis Merino, estos videos-partituras serán, sin lugar a dudas, de una máxima utilidad para intérpretes, creadores, estudiosos, profesores y aficionados en general, “porque abordan la música de manera integral, informada y crítica, como lo ha hecho Andrés durante toda su carrera”, expresa. Y aclara que esta iniciativa se suma a otras valiosas grabaciones de su autoría: cinco volúmenes ya publicados, también patrocinados por la Academia Chilena de Bellas Artes, con obras de 11 creadores, entre compositoras y compositores chilenos o residentes en nuestro país, escritas entre 1997 y 2021, además del registro en cuatro volúmenes, de las 32 sonatas para piano de Beethoven, “con las que Maupoint se parangona a otros cuatro pianistas nacidos en Chile que han acometido la monumental tarea de interpretar este ciclo completo: Claudio Arrau, Alfonso Montecino, Edith Fischer-Waiss y Alfredo Perl”, cierra el musicólogo.

Silvia Westermann, presidenta de la Academia Chilena de Bellas Artes, se suma a los elogios y dice que “es una alegría inmensa apoyar estas grabaciones. Queremos ampliar la difusión de la cultura y salir de los muros del Instituto de Chile”.

Guillermo Soto, director de la Academia Chilena de la Lengua, complementa que su más reciente proyecto “es muy hermoso y pone a disposición de todo el mundo un conjunto de obras de Bach. Es un trabajo colosal por el que no hay sino que agradecerle”, apunta.

“Caí en la tentación”

Andrés Maupoint confiesa que siente una debilidad por los ciclos y, como parte de ello, grabó la obra de Liszt y de Beethoven, que se pueden apreciar en el canal de YouTube de la Academia Chilena de Bellas Artes (ver nota relacionada). “Realmente, me siento muy cómodo haciendo grabaciones, y este último trabajo me tiene fascinado”, apunta.

El académico de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile advierte que cuando emprendió la integral del llamado “genio de Bonn” avanzó con éxito hasta que le quedaban solo dos obras para finalizar su trabajo: las sonatas N° 21 (“Waldstein”) y N° 24. Fue en 2021 cuando el productor e intérprete en viola Cristóbal Giesen —quien estaba organizando conciertos con aforo reducido en Lo Matta Cultural— invitó a Andrés Maupoint a dar un recital en los jardines de esta casona patrimonial de Vitacura. “Le pregunté si me podían prestar el piano para completar este proyecto beethoveniano, pero me advirtieron que el instrumento era arrendado. Cristóbal se contactó con Marianne Lescornez, directora de coordinación artística y producción del Teatro Municipal de Santiago, y a los pocos días me dijo que le fue muy bien con las gestiones. Me prestaron por dos días la Sala Arrau y así pude registrar las dos sonatas que me faltaban. Como contraparte, yo grabé un recital que se transmitió por la plataforma Municipal Delivery”.

Andrés Maupoint continúa con sus recuerdos, y señala que, en 2021, le prestaron la sala en dos jornadas que se extendieron hasta la seis de la tarde, y como terminó a tiempo su tarea, “caí en la tentación, porque tenía ahí los ‘Preludios y fugas' de Bach y comencé a grabarlos. Quedé tan feliz que luego les escribí a Marianne Lescornez y a Carmen Gloria Larenas, directora general del Municipal de Santiago, para saber si me podían volver a prestar la Sala Arrau para acometer otro proyecto de envergadura: grabar toda la obra para clavecín de este músico barroco, interpretada al piano. Estamos hablando como de alrededor 240 obras, agrupadas en 22 videos. ¡Y me dieron luz verde!”.

Cristóbal Giesen, director gerente de Musicaplus, aplaude la concreción de este trabajo y, en particular, poner en valor a un músico como Andrés Maupoint, “quien encarna la figura de un gran artista como lo fue Franz Liszt. Eso es lo que se transmite”, expresa.

Alejandra Kantor, exdirectora de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles y presidenta de la Fundación Richard Wagner, ha seguido de cerca su trayectoria y considera que estamos ante un peldaño más de la exitosa carrera de este “creador versátil. Chile debe estar muy orgulloso de él y de su generosa entrega”, dice Kantor.

Marianne Lescornez afirma que el Teatro Municipal de Santiago colabora de manera silenciosa con un “sinfín de proyectos de gran valor para el medio artístico nacional. Asimismo, hemos podido acoger y acompañar el valioso proyecto liderado por Andrés Maupoint que busca explorar y difundir el amplio universo de la obra de Bach”.

Ya se pueden apreciar tres videos con las piezas del músico barroco en el canal de YouTube de la Academia Chilena de Bellas Artes: “El clave bien temperado. Volumen I”, Toccatas BWV 910-916 y “El arte de la fuga”. “He grabado como un tercio de la obra completa. Este es un sueño proyectado para siete años, así que todavía me quedan cuatro años más para concluirlo”, aclara. Junto con ello, explica que ya grabó y próximamente se subirán a YouTube “Las invenciones”, “Sinfonías”, “Duetten”, “Seis Partitas” y “Seis Suites Francesas”. Los videos solo incluyen la música interpretada por Maupoint (la edición está a cargo de su exalumno de composición Joaquín Cires), “pero para darle un enfoque más educativo, en vez de colocar una imagen mía estática con el piano, los videos incluyen la proyección de partituras, lo que puede ayudar a la concentración, especialmente para los músicos que ingresan a este canal”, manifiesta el pianista. Otra de las particularidades de estos videos es que suman textos explicativos escritos, en su mayoría, por Alejandro Reyes, experto en Barroco y subdirector del Coro del Municipal de Santiago, además de otros aportes de los compositores Tomás Koljatic y Antonio Carvallo. También Maupoint advierte que, “como muchos otros de mis discos, podría haber grabado en Alemania y en Leipzig, una ciudad fuertemente vinculada a la obra de Bach, pero una iniciativa de estas dimensiones quise hacerla en mi país y en un espacio tan emblemático como la Sala Arrau del Teatro Municipal de Santiago”. Y comenta que “no me atrevería a decir que con estas grabaciones estoy marcando un hito. Eso les corresponderá decirlo a otros, pero entiendo que sería el primer chileno en grabar la integral para clavecín de este músico”.

Andrés Maupoint profundiza en el repertorio bachiano y considera que uno de sus sellos es que fue concebido como ciclos. Junto con ello, explica, “‘El clave bien temperado', por ejemplo, contempla 24 preludios y fugas que van recorriendo todas las tonalidades mayores y menores. Sus toccatas, en cambio, corresponden a distintos períodos, en particular a su período juvenil. Ahora, si nos detenemos en sus últimas composiciones, como ‘El arte de la fuga', ahí estamos en el sumun del lenguaje contrapuntístico. Bach tiene un dominio absoluto de los contrapuntos, es un reloj suizo. Consigue un engranaje sobrenatural”.

Al preguntarle por qué optó por este formato de YouTube, el intérprete señala que “lamentablemente siento que los CD están de ‘capa caída'. Mucha gente ya dejó de tener reproductores en sus casas y los mismos autos y computadores ya no cuentan con lectores de discos. Hoy la música está en Spotify y en redes sociales”. Andrés Maupoint reconoce, eso sí, que creció en una época marcada por la efervescencia de los vinilos y los discos compactos, “con la posibilidad de abrir un librito con notas y poderlo palpar. Para mí sería un sueño, una vez que termine este proyecto de la grabación, poder llevarlo a un formato físico, aunque sean unas pocas copias. Es otra experiencia”, concluye este artista que también cuenta con otras relevantes novedades discográficas. En 2023, otro conjunto de obras de su autoría será publicado bajo el sello Aula Records de la Universidad de Santiago.

viernes, junio 02, 2023

Pedro Messone fue una de las principales voces del folclor nacional

El cantante participó en seis ocasiones en la competencia del Festival de Viña del Mar, triunfando en dos oportunidades. También fue jurado y estuvo en el show . VIVIANA MORALES



El Mercurio

 El intérprete, quien popularizó icónicas canciones como “El solitario”, “El corralero”, “La tejedora” y “Pa' mar adentro”, falleció ayer a los 83 años. Además, hizo cine y teatro musical.

MARIO VALLE y RAIMUNDO FLORES

Fue uno de los impulsores en el país a comienzos de los años 60 del Neofolclor, movimiento musical que dio un giro al folclor nacional tradicional con innovadoras armonías y la introducción de varios instrumentos en las composiciones. Pedro Messone, quien desarrolló una carrera artística de más de seis décadas, murió en la madrugada de ayer a los 83 años, en el Hospital del Salvador, por complicaciones derivadas de una neumonía.


José Alfredo Fuentes, quien lo conoció al iniciar su carrera artística, fue muy cercano a Messone. Incluso, el miércoles último lo visitó junto a Wildo en el hogar en que ahora residía. “Tuve la oportunidad de estar con él, hacerle cariño y tomar sus manos. Por suerte, me despedí de buena manera”, dice, emocionado, y recuerda que fuera del gusto que los unía por la música, también era por el fútbol, e integraron una liga.


Messone nació en Temuco, pero siendo muy pequeño se fue a vivir con su familia por el traslado del trabajo de su padre a Valparaíso. Allí conoció a Luis “Chino” Urquidi, con quien los unía su pasión por la música. Fue así como crearon en 1962 el grupo Los Cuatro Cuartos, junto a Fernando Torti, Raúl Morales y Willy Bascuñán. Luego fue parte de los conjuntos Los de Las Condes y Los Paulos. Y a fines de 1966 decide iniciar una carrera como solista.


Grabó a compositores como Rolando Alarcón, Víctor Jara —fue el primero en llevar al disco “El cigarrito”— y Violeta Parra, con quien los medios de la época señalaban que habría tenido un romance, lo cual él, años después, desmintió y precisó que solo fueron muy buenos amigos.


En ese entonces, el director Eugenio Guzmán lo llamó para participar en “La pérgola de las flores”, que se había estrenado en 1960, y dado su éxito, tendría una nueva puesta en escena. Incluso, Messone realizó con esa obra una gira por México. Posteriormente, estuvo en otros montajes de este musical e incluso en la versión para televisión que se hizo en 1975, siempre en el papel de Tomasito, el campesino galán de esta producción. Además, en 1972 protagonizó otro musical, “Javiera y su fantasma”, junto a Silvia Piñeiro y Emilio Gaete.


El cantante también incursionó en el cine y realizó cuatro películas: “Tierra quemada” (1968), “Ayúdeme, usted compadre” (1968), “Volver” (1969) y “El afuerino” (1971).


El Festival de Viña del Mar fue testigo de varios de sus éxitos al participar en el show, como jurado y en la competencia. En 1965, junto a Los de Las Condes, obtuvo el segundo lugar con “El corralero”, de Sergio Sauvalle; un año después, el primer puesto con “La burrerita de Quillagua”, de Sofanor Tobar, junto a Los Paulos. En 1967 logra el tercer lugar con “Niña, sube a la lancha”, de Rolando Alarcón, y en 1982 triunfa con “La tejedora”, de Sandra Ramírez. En 1987 se presentó con el tema “Mi niña y yo”, de Juan Castillo, y en 2000, con “La tejedora”, fue parte de una versión del certamen con las mejores canciones ganadoras.


En 2018 obtuvo el Premio Nacional de Música Folclórica. Antes, en 1992, quiso incursionar en la política, siendo candidato por la UDI a alcalde de Buin, sin lograrlo.


En 2008, Messone había superado un cáncer, y tras recuperarse siguió con sus presentaciones como el show “Si vas para Chile”, y en 2020 grabó a la distancia, por la pandemia, junto a varios cantantes contemporáneos el tema “Volver a empezar”.


Fueron ayer varias las muestras de pesar tras su deceso. Rodrigo Salinas, presidente de la SCD, manifestó: “Su extraordinaria voz y talento son inmortales”.


Alberto Plaza señaló: “Ha partido un grande, gracias por tanto”.


Según José Alfredo Fuentes, “deja un legado muy importante en la música folclórica. Logró acercarla a la gente común y corriente, que a lo mejor estaba más acostumbrada a escuchar pop, rock o baladas”. Añadió que “Pedro era de los artistas más solicitados y queridos”, lo que atribuye a su buena pinta y simpatía.


Ginette Acevedo destacó que “el legado que deja es su voz maravillosa, sus puestas en escena con un carisma increíble. No hay nadie que se acerque a esa calidez que él tenía para cantar temas tan emblemáticos”.


Para Luis Jara, fue “una de las voces más representativas del neofolclor chileno” y dijo que es una triste pérdida para el patrimonio cultural.


Amante de la chilenidad, en 2005 Messone decía a “El Mercurio”: “Hay que ir a impregnarse de chilenidad en las fondas, porque ahí se ve el pueblo mismo. Hay que recorrerlas, una tras otra; algunas son más entretenidas que otras, pero hay que hacerlo, porque son parte de la historia de Chile”.

miércoles, mayo 31, 2023

Disco en homenaje al fallecido músico: Un eco de Guillermo Rifo en los compositores y vibrafonistas chilenos




El Mercurio

“Nueva transición” es el LP del sello Aula Records, que convoca a jóvenes autores e intérpretes a quienes impactó. Además, presenta “Capítulos”, una obra suya inédita.
IÑIGO DÍAZ

Fue eso que se llama “un capítulo inconcluso” en la vida de Guillermo Rifo (1945-2022), debido a que ese domingo el músico no llegó al Teatro Municipal, donde se iba a realizar el estreno de “Capítulos”, una pieza suya para vibráfono y ensamble de cuerdas. El compositor se había traspapelado completamente, según recuerda Carlos Vera Larrucea, el vibrafonista que interpretó la partitura.

“Él nunca la pudo escuchar en un concierto porque se confundió de día o de horario, aunque después conoció esta grabación”, dice Vera Larrucea desde Múnich. Han transcurrido diez años desde ese episodio y del encargo que él le realizó a Guillermo Rifo: escribir una partitura nueva para los conciertos Domingos Musicales en el Municipal. La grabación descansó durante toda esa década hasta hoy, que es parte central del álbum “Nueva transición” (Aula Records).

“El elemento clave de la música y el disco es el vibráfono, el instrumento del que el maestro Rifo fue un innovador. Aquí estamos escuchando a los compositores jóvenes y los vibrafonistas jóvenes en la admiración que tienen por él”, dice el músico y productor del álbum, Marcelo Stuardo, quien es el solista en otra de las obras de “Nueva transición”.

Escrita por Diego Aburto, uno de esos autores de música contemporánea que fueron impactados por el fallecido compositor, vibrafonista y educador, es la pieza que le da el nombre el LP. Para vibráfono, piano y orquesta, “Nueva transición” está inspirada en una partitura de casi 20 años de antigüedad, titulada “Transición”. Y como en ese mismo hilo conductor que se aprecia en la creación de Rifo, también transita desde la música docta hacia a otros terrenos, como el jazz.

El álbum incluye también “Árboles gigantes”, una obra para vibráfono solo, de Pablo Espinoza, surgida a partir de distintas improvisaciones, y “Desentonada Nº 2”, de Julio Hernaiz, para vibráfono y piano. “Conocí al maestro Rifo en Concepción. Lo vi dirigiendo los ensayos del concierto Violeta Parra Sinfónico. Ese momento me marcó profundamente. Luego de esos conciertos, me puse a buscar su música con la idea de alcanzar esas sonoridades que había escuchado de él”, comentaba el propio Hernaiz.

“Capítulos”, la obra de Rifo hasta aquí inédita, exhibe esos mismos cruces y atributos, desde su sentido camerístico hacia los lenguajes jazzísticos y momentos rítmicos del folclor. “Él ha incidido mucho en mi historia, porque se da una línea de aprendizaje. Mi padre (el vibrafonista Carlos Vera Pinto) fue su alumno y yo fui alumno de mi padre. Existe una conexión artística, pedagógica y emocional muy fuerte. Yo siento toda su música muy propia, la que es para percusión y la que no. Toda su creación está cerca de mí”, cierra Carlos Vera Larrucea.

El percusionista Guillermo Rifo frente a su instrumento central. Fue el primer vibrafonista de jazz en Chile.


jueves, mayo 25, 2023

Tina Turner, la reina del rock & roll : Una vida marcada por el éxito y el dolor

 


El Mercurio


La destacada cantante falleció ayer, dejando un importante legado musical y humano. En sus primeros años de carrera tuvo que sobreponerse al maltrato de su esposo y luego sufrió enfermedades y la muerte de dos hijos.

Raimundo Flores S.

Ayer, un poco antes de las tres de la tarde, sus redes sociales publicaron la información que remeció al mundo de la música. “Con gran tristeza anunciamos el fallecimiento de Tina Turner”, decía el comunicado. En paralelo, su familia confirmaba a la revista Rolling Stone que la cantante había muerto en paz, en su casa en Küsnacht, pequeña ciudad suiza, donde pasó su últimos años, luchando con problemas de salud que arrastraba desde hacía bastante tiempo.


Turner tenía 83 años y había dedicado 50 de ellos a su carrera musical, habiéndola finalizado en 2009 con su última gira de conciertos. Sus 22 álbumes vendieron más de 200 millones de copias y obtuvo ocho Premios Grammy. Y en 2021 fue incluida en el Salón de la Fama del Rock N' Roll. “Simplemente estaba cansada de cantar y de hacer a todo el mundo feliz. No había hecho otra cosa en mi vida”, planteó como explicación a su retiro.


Turner nació bajo el nombre de Anna Mae Bullock, el 26 de noviembre de 1939, en Tennessee (EE.UU.), y desde su adolescencia se crió con su abuela paterna. Cuando salió del colegio empezó a trabajar como asistente de enfermería y frecuentaba un local nocturno en Saint Louis, donde tocaba regularmente la banda Kings of Rhythm, liderada por Ike Turner. Poco tiempo después, el guitarrista la invitó a ser la vocalista del grupo.


Esos fueron los inicios de su carrera, que también estuvieron relacionados con algunos de los episodios más oscuros de su vida. En 1958, bajo el seudónimo de Little Ann, grabó su primera canción junto a Ike, con quien empezó una relación sentimental. En 1960 publican su primer sencillo bajo el nombre de Ike & Tina Turner y al año siguiente estrenaron “It's gonna work out fine”, que les mereció su primera nominación al Grammy.


Con el tiempo, Tina empezó a vivir con cada vez más frecuencia episodios de violencia por parte de Ike, quien era adicto a la cocaína y con quien se casó en 1962. Paralelamente, su carrera como dúo seguía en ascenso. En 1966 el prestigioso Phil Spector produjo su éxito “River deep-Mountain high”, que con los años se convertiría en un clásico. Tres años después, abrirían una gira de los Rolling Stones y ganaron su primer Grammy.


Al mismo tiempo, los problemas del matrimonio aumentaban. Años después, Turner confesó que incluso había intentado suicidarse por la desesperación que le producía la situación. Finalmente, en 1976 la cantante se decidió a dejar a su esposo para lo cual debió traspasarle sus bienes y derechos de autor. Todo coincidía con sus primeras incursiones como solista.


Renacer artístico


Su camino en solitario no fue fácil. Lanzó varios álbumes que pasaron sin pena ni gloria. Pero en 1982 su carrera tuvo un resurgimiento cuando la banda británica Heaven 17 la invitó a grabar “Ball of confusion”. El tema fue un éxito y la llevó a firmar un contrato con Capitol, con el apoyo David Bowie.


“Private dancer”, estrenado en 1984, fue su debut con el sello, donde mostró un sonido más contemporáneo en canciones como “What's love got to do with it”, que ganó cuatro Grammy y llevó a Turner al primer lugar de las listas de popularidad y la posicionó como un ícono que no volvería a perder su espacio en la cultura pop, siendo reconocida además por sus potentes presentaciones en vivo.


En los años siguientes siguió sacando música que fue bien acogida por el público y las premiaciones más importantes de la industria. En 1999 lanzó su último álbum, aunque entre 2008 y 2009 hizo su última gira, con la que celebró 50 años de carrera, con 90 conciertos en Europa y Norteamérica. Nunca visitó Chile, pero en 1988 estuvo cerca de venir para participar en el relanzamiento de una bebida.


Paralelamente, la estela de Turner se fue expandiendo a otros mundos. Su regreso al primer plano musical estuvo acompañado por una de sus incursiones más recordadas en el cine, su papel en “Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno”, donde también compuso parte de la exitosa banda sonora.


Asimismo, en 1986 lanzó su autobiografía “Yo, Tina”, donde profundizaba en su tortuosa relación con Ike. El libro fue llevado al cine en 1993, con Angela Basset encarnando a la cantante, lo que le valió una nominación al Oscar. En 2018 publicó otras memorias, y en 2020 fue el turno de un libro donde hablaba sobre su vida espiritual, ligada al budismo.


Además, en 2018 se estrenó en Londres un musical sobre su vida, que luego pasó con éxito por Broadway, donde estuvo por cuatro años. En tanto, en 2021, HBO produjo “Tina”, un documental biográfico acerca de la cantante.


Aunque logró rearmarse después de su difícil matrimonio con Ike, quien falleció por una sobredosis en 2007, su vida personal sufriría otro gran revés en 2018, cuando su hijo mayor, Craig, se quitó la vida a los 59 años. Y en diciembre pasado, otro hecho la dejó devastada, su hijo Ronnie murió de cáncer, a los 62 años.


En 2013, Turner se casó con el ejecutivo discográfico alemán Erwin Bach (16 años menor que ella), con quien llevaba 27 años de relación y quien le donó uno de sus riñones en 2017. Tres semanas después del matrimonio, la cantante tuvo un derrame cerebral y un año antes fue diagnosticada con cáncer intestinal. En sus últimas memorias, admitió que su estado de salud la había hecho pensar en la eutanasia como opción.


Pesar global

“Tenía un enorme talento actuando y cantando. Era inspiradora cercana, divertida y generosa. Me ayudó mucho y nunca la olvidaré”.

Mick Jagger

Vocalista de los Rolling Stones


“El mundo ha perdido a una de las más grandes artistas de todos los tiempos. Estaré siempre agradecido por el tiempo que pasamos juntos en giras, en el estudio y como amigos. Gracias por ser una inspiración”.

Bryan Adams

Cantante canadiense


“Estoy conmocionada y entristecida”.

Diana Ross

Cantante estadounidense


“Tina ha sido un símbolo para todos nosotros en todas sus formas artísticas y humanas. Perdemos lo mejor, una persona extraordinaria. Cia Tina, siempre te estaré agradecido”.

Eros Ramazzotti

Cantante italiano


“Gracias por tanto maestra. Gracias por tu lección de resiliencia, de empoderamiento, de gracia, talento y clase”.

Andrea Tessa

Cantante chilena


“Me siento honrada de haberla conocido y de haber ayudado a mostrársela al mundo... ella nos dio más de lo que podríamos haber pedido”.

Angela Bassett,

actriz que la interpretó en el cine.


“El mundo pierde hoy a una mujer auténtica, poderosa y luchadora. Enseñó a las mujeres a ser fuertes”.

Pedro Sánchez,

Presidente del gobierno español.


“Fue un parámetro en mi vida artística. Fue una mujer inspiradora, con una vida difícil, pero que la supo traspasar a su pasión y emoción en el escenario”.

Denise

Cantante de Aguaturbia


“Por Dios que siento el fallecimiento de esta gran artista y cantante. Es un ejemplo de perseverancia, constancia y de amar lo que hacía. Nos quedamos sin una estrella”.

Cecilia

Cantante chilena


“Tina, una mujer increíble, una cantante genuina, un talento único. Me honra haberla conocido”.

Tom Jones

Cantante británico

Richard Wagner vuelve a brillar en el Municipal para niños

 El Mercurio


A partir de este sábado, el escenario de Agustinas pondrá en escena “Sigfrido”, como parte del abono “Pequeño Municipal”. El director Pedro-Pablo Prudencio adelanta que se hizo un esfuerzo y en el foso se instalarán 60 músicos, “para darle todo el esplendor”.

Maureen Lennon Zaninovic

La titánica tarea de adaptar a Richard Wagner a un público infantil partió en 2019, cuando el Municipal de Santiago estrenó “El oro del Rin” —versión que obtuvo el Premio del Círculo de Críticos de Arte de Chile— y que corresponde a la primera entrega de la tetralogía “El anillo del nibelungo”. La serie de cuatro óperas creadas por el compositor nacido en Leipzig siguió con “La Valquiria” —presentada en el teatro de Agustinas en 2022— y a partir de este sábado (17:00 horas), y hasta el domingo 4 de junio, el histórico coliseo pondrá en escena la tercera parte de la famosa tetralogía. En uno de los hitos del abono “Pequeño Municipal” 2023, llegará “Sigfrido” con la Orquesta Filarmónica de Santiago dirigida por su batuta residente Pedro-Pablo Prudencio.


Este último afirma que “las óperas de Wagner, como muchas obras del Romanticismo, hablan de un mundo de fantasía y del más allá. Su saga es muy apta para toda la familia”. Añade que la música, “por lo menos a mí, desde niño, me encantaba. Tiene una cantidad de melodías y temas preciosos. Este compositor fue quien fortaleció el uso del leitmotiv: un tema musical que simboliza una persona, una cosa o un sentimiento”. Prudencio considera que, además, sus partituras son muy cinematográficas, “por eso muchos directores de cine han usado su música”.


El director residente de la Filarmónica de Santiago valora el aporte del fagotista de la Filarmónica Zilvinas Smalys, “que nos permitió reducir este título de más de cuatro horas a aproximadamente una hora, manteniendo lo fundamental. Cortar la música fue muy difícil, porque acá no hay arias o descansos como en otras producciones líricas. Wagner no para. Cada corte me dolió el alma, pero al final quedó algo bien redondo”, expresa.


Pedro-Pablo Prudencio agrega que, a diferencia de los dos títulos anteriores, “acá se hizo un esfuerzo mayor, con una orquesta que estará en el foso y que es mucho más grande (60 músicos) para darle todo el esplendor que requiere Richard Wagner, y así crear efectos impresionantes para el público”.


Fabiola Matte vuelve a tener a cargo la régie de este proyecto de la tetralogía. Dice que en “‘La Valquiria' fue la primera vez que hicimos rotoscopía: imágenes de animación cuadro a cuadro. Esta vez creamos nuestros propios videos en un estudio de grabación y sobre ellos editamos las imágenes y se hicieron los dibujos cuadro a cuadro. Artísticamente ha sido un desafío distinto”, explica.


La profesional revela que en escena se podrá ver un dragón gigante, fabricado por los talleres de escultura y utilería del Municipal, una labor liderada por el jefe del taller Claudio Marín. Junto con ello, “trabajamos la escenografía con un sistema de capas y como la ópera fue pensada para un público familiar, buscamos romper la cuarta pared, es decir, parte del elenco estará en las plateas y palcos”, concluye la régisseur.


Un Batman


El barítono Javier Weibel será el encargado de dar vida a Sigfrido, mientras que el bajo Pedro Alarcón encarnará al dragón Fafner; el tenor e integrante del Ibáñez Atkinson Young Artist Program, Gonzalo Quinchahual, abordará el rol de Mime; el bajo-barítono Jaime Mondaca será El Caminante, y la soprano Paulina González cantará Brunilda, entre otros destacados intérpretes nacionales.


Javier Weibel explica que Sigfrido es un “adolescente que está en búsqueda de su identidad: quién es él y sus padres”. Agrega que su personaje tiene la estructura de un héroe muy clásico, “pero también es muy humano. Es como Batman. Tiene artilugios que son como mágicos y poderosos, pero él no es eterno, ni tiene poderes”.


Gonzalo Quinchahual, quien acaba de pasar a la final del Paris Opera Competition, añade que Mime es “como un villano de Disney. En algún momento reluce un dejo de humanidad, pero casi siempre es falso y lo hace para conseguir lo que quiere. Hay escenas donde es malo, otras donde es mentiroso y embustero. Le miente a Sigfrido y hay lucha de energías, donde lo intenta mantener a raya, pero él ya no es un niño que se puede manejar”, concluye.

miércoles, mayo 24, 2023

Jorge Peña Hen: un músico del pasado y el futuro

 

Jorge Peña Hen dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de Niños de La Serena en 1965. La imagen, junto con otras 13, se exhiben en la U. de Chile. CEDIM

El Mercurio


El domingo, la U. de Chile presenta un concierto con sus obras, mientras que hoy la Orquesta Sinfónica Juvenil inaugura su año con un homenaje.

Iñigo Díaz y Maureen Lennon

Son 14 fotografías de niños de entre 8 y 14 años, con violines, chelos, flautas y trombones, la mayoría de las veces uniformados de blanco, que miran a la cámara o miran a su maestro, Jorge Peña Hen (1928-1973). Son imágenes de 1964 y 1965, cuando la Orquesta Sinfónica de Niños de La Serena vivía sus primeros días.


Con motivo del Día de los Patrimonios, la inédita muestra fotográfica estará en la Sala Isidora Zegers, de la U. de Chile, donde el concierto “Jorge Peña Hen: maestro del futuro” (domingo al mediodía) abordará su obra.


“Peña Hen es un patrimonio del país. Incidió en las herencias culturales y en las construcciones identitarias de los chilenos. Podemos ver ese impacto en muchas instituciones, como la Foji. Cuánto más hubiéramos aprendido de él, de cómo cuidar a los niños y darles una educación en el arte, si no hubiera sido asesinado. Vivió solamente 45 años y su figura aún no ha sido superada”, dice Fernanda Vera, subdirectora del Departamento de Música de la U. de Chile.


Se presentarán cuatro partituras de su faceta como compositor, que se inició a mediados de los años 40. “Si bien fue director de orquesta, gestor de coros y agrupaciones instrumentales y el educador pionero que conocemos, Peña Hen nunca dejó de escribir. Por su música para la película ‘Río abajo' (1950) ganó un Caupolicán”, refiere Vera.


El programa consulta sus tempranas “Sonata” y “Polonesa”, piezas para piano pensadas para su mujer, Nella Camarda, interpretadas por Svetlana Kotova. Además se escucharán “Dos piezas concertantes sobre Corelli”, por la Orquesta de Cuerdas del Departamento de Música, y su “Cuarteto de cuerdas N° 2”, una obra de su madurez.


Homenaje de la Foji


Inspirada en la figura del músico, hoy, a las 20:00 horas en el Teatro CorpArtes (Rosario Norte 660, gratis, inscripción previa en www.corpartes.cl) la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, bajo la batuta invitada, el músico suizo Nicolás Rauss, tocará un estreno absoluto: “Manará”, de la compositora chilena Florencia Novoa. “La palabra Manará viene de emanar y de surgir”, señala Rauss.


El programa también incluye obras de Olivier Messiaen, Enrique Soro y Franz Liszt, y se repetirá mañana, a las 19:00 horas, en el Centro Cultural Lo Prado.

Escala conflicto en el Ministerio de las Culturas a días de la fiesta del patrimonio

 El Mercurio


Hoy habrá una nueva reunión entre autoridades y dirigentes de los funcionarios.

Maureen Lennon y Soledad Ramírez

La suspensión de la cuenta pública del Ministro de las Culturas, Jaime de Aguirre, fue la reacción más clara desde el organismo ante la escalada en el paro indefinido en que están, desde el jueves 18 de mayo, los funcionarios de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes, reunidos en las organizaciones Afucap, Anfucultura y Sindicatos de Honorarios de Valparaíso y Santiago.


Hoy está fijada una reunión entre el Ministerio y los dirigentes de los funcionarios, luego de que el miércoles pasado, la autoridad no asistiera a un encuentro programado, lo que llevó a los sindicatos a declarar el paro.


Ayer, en una declaración pública, los dirigentes de la Región Metropolitana de estas asociaciones pidieron la renuncia de la subsecretaria de las Culturas y las Artes, Andrea Gutiérrez, y catalogaron al ministerio como “sin rumbo y conducción”. El diario electrónico El Mostrador replicó este comunicado y la propia autoridad envió una carta al medio en la que aclara los puntos que considera están “alejados de la verdad y los hechos”.


Por su parte, Jonathan Galarce, presidente nacional de Afucap, afirmó a “El Mercurio” que esa declaración de la regional metropolitana no era oficial.


Desde el ministerio, a su vez, no se concedieron entrevistas pero se entregó un comunicado en donde reafirman su disposición al diálogo respetuoso como “la forma para trabajar en conjunto los desafíos que tenemos internamente y de cara a la ciudadanía”.


Día del Patrimonio a firme


Si bien los trabajadores del Servicio Nacional del Patrimonio no han adherido a la huelga, a través de comunicados han dado a conocer su malestar por, a su juicio, promesas no cumplidas.


Isabel Cortés, vicepresidenta nacional de la Asociación Nacional de Trabajadores del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Anfupatrimonio), comenta que ayer tuvieron una reunión extensa de más de dos horas con Nélida Pozo, directora del Servicio Nacional del Patrimonio, por el tema del encasillamiento.


“Hay funcionarios que no han recibido una mejora económica de acuerdo a sus cargos y eso fue algo que se nos prometió, en 2018, al crearse el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Hoy hay mucha frustración. Los funcionarios se sienten engañados y muy vulnerados en sus derechos”, dijo Cortés.


Añadió que en la reunión se “notó una buena disposición de Nélida Pozo para llegar a un acuerdo: ella nos planteó la figura de una suplencia para dar solución a la nivelación del grado pendiente. Eso tendría un tiempo de seis meses para luego, de manera paralela, poder llegar a un proceso de nivelación completa. Ahora tenemos que entregar esta propuesta en distintas asambleas y ver la opinión de los trabajadores”.


Cortés confirma que “seguimos en estado de alerta, pero no nos iremos a paro el Día de los Patrimonios”.

jueves, mayo 18, 2023

Constance Harvey adelanta su gestión en el Teatro Municipal de Las Condes

 El Mercurio


Entre otros hitos, la exdirectora del Teatro Municipal de Temuco confirma que regresará la temporada internacional de la Fundación Beethoven en 2024. Junto con ello, dice, “queremos ser un laboratorio de experiencias artísticas para los artistas chilenos”.

Maureen Lennon Zaninovic

Tras la partida de Arturo Hughes, en 2022, hace unos días se confirmó que Constance Harvey es la nueva directora del Teatro Municipal de Las Condes. La profesional tiene una destacada trayectoria dedicada al mundo cultural. Fue directora del Teatro Municipal de Temuco, seremi de Cultura de la Región de Valparaíso y hasta enero se desempeñó como directora de difusión cultural de la Universidad Técnica Federico Santa María, en Valparaíso.


En conversación con “El Mercurio”, esta licenciada en arte, con mención pintura, cuenta que nació en Santiago, pero a los 10 años se fue a vivir a Temuco con su familia, se casó e hizo carrera de gestora cultural en esa ciudad. Luego, por razones laborales, se radicó en Valparaíso y “ahora vuelvo a la Región Metropolitana para asumir este reto precioso. Este teatro es un espacio muy reconocido. La verdad no descansa, con sus casi 240 funciones al año y una ocupación de butacas (809) prácticamente completa y con muy buenos índices de aprobación de público”, afirma Harvey.


Subgéneros líricos


En Temuco, añade, estuvo a cargo de nueve temporadas y, entre otros hitos, produjo varias óperas (las últimas contaron con régie de Gonzalo Cuadra).


“Sabemos que la actividad cultural está muy centralizada en Santiago y mucha gente no se imaginaba que existía un teatro de tales dimensiones en Temuco, con 1.300 butacas. Fue un desafío enorme llenar esta sala, en una ciudad que tiene 300.000 habitantes”, aclara. Agrega que durante casi una década montaron óperas con talentos locales, donde “desde la selección del título, la confección del vestuario y la escenografía se creó completamente en Temuco. A mí me fascina armar una red de asociatividad, y con esa red empezamos a levantar el nombre del teatro, a ponerlo en cartelera”, apunta.


—¿Hay posibilidad de que regrese el género lírico al Teatro Municipal de Las Condes?


“Más allá de preguntarse si realizaremos ópera o no, y que es algo que a mí me interesa mucho, porque llevo 15 óperas producidas en el cuerpo, creo que es mejor señalar que por mi parte se va a conservar y resguardar todo lo que es la línea de música docta del Municipal de Las Condes. Tenemos alianzas con la Universidad Mayor y con el Centro de Extensión Artística y Cultural (CEAC) de la U. de Chile. Acá han pasado músicos de la talla de Joshua Bell y Helmuth Rilling. Este es un teatro, además, idóneo y muy calificado para la innovación artística y, en ese sentido, podríamos ofrecer un montón de subgéneros vinculados a la ópera: operetas, zarzuelas, musicales, conciertos líricos y un sinfín de muchas otras experiencias”.


Harvey también pone en valor que este escenario, desde sus inicios, ha apostado por la producción de musicales. “Ahora tenemos en cartelera ‘Hit', que ya lleva 15 funciones a tablero vuelto. Ese es un ejemplo de una obra que fue creada en Chile con artistas de acá. Nosotros estamos cambiando el paradigma del teatro como un escenario donde llegan figuras internacionales, a ser un laboratorio de experiencias artísticas para los artistas chilenos. El llamado es a innovar en una suerte de laboratorio de prácticas escénicas, y esto nos permite fortalecer el capital cultural humano que tenemos”, expresa la directora.


—¿Qué va a pasar con la temporada internacional de la Fundación Beethoven?


“Estoy muy abierta a retomar los contactos con antiguos aliados, y además, profundizar los convenios que ya tenemos, entre otros, con la Fundación Teatro a Mil, y que nos permitirá traer en junio a la bailaora Eva Yerbabuena. Con la Fundación Beethoven ya conversé, porque queremos retomar los conciertos de música de cámara de vanguardia”.


—¿Puede confirmar que vuelve la Fundación Beethoven al teatro?


“De todas maneras. Estamos uniendo esfuerzos para que finalmente regrese en 2024”.

viernes, mayo 12, 2023

Las canciones sin música del folclorista Raúl de Ramón

 

El conjunto familiar Los de Ramón, junto a su mujer, María Eugenia Silva, y sus hijos Carlos Alberto y Raúl. Comenzó como un dúo de él y ella en 1956


Un centenar de sus letras, que él consideraba textos poéticos, se encuentran en el libro “Arreo en el viento. Cancionero secreto”. Se iba a lanzar en abril de 1984, pero murió sorpresivamente y el título quedó inédito.

IÑIGO DÍAZ

“El artista falleció a las 16:45 horas de ayer, en el Hospital Fach, víctima de un coma diabético. El mal le había hecho perder 35 kilos de peso en los últimos meses. Había sido internado el domingo”, informó “El Mercurio” sobre el fallecimiento de Raúl de Ramón García del Postigo, en abril de 1984. El folclorista colchagüino nacido en 1929 se encontraba a punto de publicar el que sería su libro más preciado y personal.


“Arreo en el viento. Cancionero secreto” ($12.000), una especie de radiografía al trasluz de su amplio trabajo como autor de canciones, se iba a lanzar en la plaza Mulato Gil ese 18 de abril. De Ramón debió ser hospitalizado de urgencia el día 15. El lanzamiento se suspendió, él murió el 19 y el libro quedó guardado por cuarenta años.


“En la prensa de la época también se perdió el contenido del libro, la gran cantidad de letras de sus canciones, porque toda la información de entonces se centró en noticias de su muerte”, dice Gonzalo Muñoz Bravo, de Ediciones Nueve Noventa, editorial con base en Curicó que se ha centrado en trabajos con temáticas regionales y autores locales. Hoy recupera este libro inédito de Raúl de Ramón.


“Él lo definió como un ‘cancionero secreto' porque creía que el público no captaba el mensaje poético en esa obra. Para él estos textos eran poesía más que canciones. Por eso les saca la música y las publica como poemario. No tendría sentido hacerlo si ya estaban las canciones en los LP, pero él necesitaba mostrar su lado literario”, reflexiona Muñoz Bravo.


Norte, centro y sur


El libro reúne 104 de las cerca de 150 canciones que escribió Raúl de Ramón, todas acompañadas por un grabado de su autoría. Están desplegadas en un orden geográfico y divididas en capítulos, junto con ensayos introductorios: Norte Grande, Norte Chico o Zona Central, el territorio donde vivió su niñez, en la casa de Chomedahue, fundo expropiado en 1970, y donde conoció la vida del patrón, pero también la del inquilino, el pequeño agricultor local, los cantores y los puetas. Se nutrió de todo ese universo.


De Ramón localiza la mayor parte de su trabajo autoral aquí: son 79 canciones centrinas, en diversos ritmos y danzas: abundantes tonadas, villancicos, valses, pregones y parabienes, cuecas y zamacuecas, polkas y mazurkas. También estilos que él mismo creó, como el galopito, el arreo o el diálogo. Más al sur en el mismo índice, él se sitúa en Chiloé y allí aparece su canción más conocida: la sirilla “El curanto”, que nació como una humorada y hoy es parte del patrimonio musical chileno.


“Su cancionero es interesante y muy bien documentado. En él se mezclan sus vetas de investigador, creador y difusor, a través de letras poéticas, ingeniosas, con humor y amor. Reflejan el cabal conocimiento que tenía de la geografía humana de Chile, siempre con un halo de nostalgia por un mundo que se fue”, señala el musicólogo Juan Pablo González, quien localiza a De Ramón en un punto central del mapa de la música chilena y el “folclor de masas”.


En 2016, Ediciones Nueve Noventa publicó el poema épico de Raúl de Ramón “Raíces en la bruma” y ahora se mantiene próximo a editar su novela costumbrista “El caballero y sus dragones”, donde se exhibe el ideario del huaso hidalgo a caballo. “Es una especie de autobiografía novelada en el siglo XIX. La idea es publicar su trilogía y dar cuenta de ese lado literario”, cierra Muñoz Bravo.




jueves, mayo 11, 2023

Joshua Redman y Nubya Garcia: Una semana de saxofonistas

 El Mercurio


Dos nombres del jazz moderno, formados en dos dinámicas ciudades, pero con influencias dispares, coinciden en Chile con conciertos en la Aldea del Encuentro de La Reina y el Subterráneo de Providencia.

Iñigo Díaz

Joshua Redman estuvo en Santiago y Viña del Mar en 2007. Entonces vino como el saxofonista del cuarteto de Aaron Goldberg. Por primera vez actúa como líder de banda. MICHAEL WILSON


Joshua Redman: “Es música liberadora pero llena de riesgo”

“Nunca pienso en el legado o en la importancia histórica cuando se trata de mi propia música. Solo intento ser lo más creativo, colaborativo y sensible que pueda ser cuando toco”, dice Joshua Redman (1969) desde Nueva York. El saxofonista tenor prefiere desmarcarse de esa posición, aunque por el estatus y la trayectoria, su nombre aparece destacado en la historia reciente del jazz. Sobre todo por la música que impuso en los primeros años 90 junto a un cuarteto que definió el sonido del jazz neoyorquino por entonces.


“Brad Melhdau, Christian McBride y Brian Blade son tres de los mejores músicos de mi generación y creo que de todos los tiempos. Tocamos juntos casi sin parar entre 1993 y 1994. Nos tomó 25 años volver a estar juntos y valió la pena la espera”, dice respecto del disco de la reunión, en plena pandemia, “RoundAgain”.


Pero Joshua Redman se vuelve a desmarcar, ahora de esa misma entidad, para el concierto que dará en Chile el sábado 20 de mayo, en la Aldea del Encuentro, de la comuna de La Reina (Alcalde Fernando Castillo Velasco 9750, entradas: de $31.000 a $53.000). Tras su visita de 2007, el tenorista regresa con un trío pianoless, sin piano, junto a Phillip Norris (contrabajo) y Nazir Ebo (batería). Nunca habían tocado juntos antes de esta visita a Buenos Aires, Montevideo, Sao Paulo y Santiago.


—¿Qué tan complejo es tocar sin un pianista detrás?


“No contar con un instrumento armónico es emocionante y liberador, pero también es muy difícil y lleno de riesgo. Tenemos mucha libertad para movernos dentro de la música y para sobrepasar los roles típicos en la banda: todos tenemos que ser responsables de la melodía, el ritmo, la textura, la narrativa, el color, el contraste y, por supuesto, de la armonía. Hay mucha armonía en un trío sin piano, que se expresa en las líneas melódicas entrelazadas”.


—¿Su banda toma la idea de los viejos tríos de Sonny Rollins?


“Por supuesto. Sonny Rollins es mi héroe. No ha habido mayor influencia para mí como saxofonista e improvisador. Básicamente él escribió el gran libro sobre la interpretación de tríos de saxofón en el jazz moderno: sus discos ‘A night at The Village Vanguard', ‘Way out west', ‘Freedom suite' o las grabaciones piratas de Suecia representan los pináculos en cualquier contexto. Son fuentes inagotables de sabiduría”.


Nubya Garcia: “Me formé en un gran crisol de influencias”

“Todavía estoy aprendiendo español, pero está mejorando paso a paso”, dice la saxofonista Nubya Garcia (1991) desde Londres. En el tránsito de una cultura a otra, su apellido hispano fue cambiando la gramática y así fue que perdió la tilde. “Mi bisabuelo era de Venezuela y se mudó a Trinidad. Mis padres son de Guyana y Trinidad, por lo que siempre se siente bien venir a América Latina. Para mí, que nací y crecí en Londres, necesito saber de dónde vengo”, agrega.


Este martes 16 de mayo, la tenorista, un nombre en ascenso en la escena del jazz contemporáneo británico, se presenta en el Club Subterráneo (Orrego Luco 46, entradas: $36.000 y $40.000). Encabezará un cuarteto para el concierto centrado en el repertorio de “Source”, un álbum que la consolidó en la escena y que remarca esa búsqueda de las raíces: “Se trata sobre mi herencia, mis ancestros. Explorar esos lugares y esas historias de mis padres y abuelos”, dice.


—¿Cómo se refleja la identidad británica en su música?


“Londres es tan diversa que me da un crisol de influencias y muchas músicas. Puedes ir a raves o a conciertos en hermosos salones, como en el Barbican. También puedo escuchar la música que encantaba a mis padres. Crecer como una persona de raíces caribeñas en Londres multiplica la música. Al ir al carnaval de Notting Hill, me inspiré mucho en la cultura sound system (proveniente de Jamaica), por lo que estos elementos multiculturales definieron una identidad londinense para mí”.


—Sus discos son mucho más que jazz.


“Mi música está explorando la improvisación a partir de sonidos de dub, reggae y distintas música de baile, como el garage y la cumbia. Agrego algo de electrónica para conseguir texturas diferentes. Hoy, toda la música está conectada en todo el mundo y significa muchas cosas diferentes para diferentes personas, por lo que a menudo se pueden escuchar referencias y ritmos a través de lo que se ha llamado ‘jazz'”.


—¿Qué tipo de concierto dará aquí?


“Tengo muchas inspiraciones entre los saxofonistas: Sonny Rollins, Dexter Gordon, Joe Henderson, Wayne Shorter. La belleza de la música que toco es que es diferente cada vez con este grupo con teclados, bajo y batería. Quiero ver cómo se vibra allá y, por supuesto, me encantaría ver bailar al público chileno”.


Nubya Garcia es parte de una actual escena londinense bullante. Desde 2017, su nombre está muy presente, con apariciones en festivales como el famoso Glastonbury, en Inglaterra. Adama Jalloh